Rubén Bravo en RNE: ¡Cuidado con los campamentos para adelgazar!

“Cuando una persona toma la decisión de reducir su dieta hasta los mínimos permitidos o ingresa en un campo de adelgazamiento del tipo militar, sin antes acudir a un especialista, es obvio que se carece de criterio y se baraja con unas expectativas poco reales que se han de corregir”, señala Rubén Bravo, nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) Las personas obsesionadas por bajar de peso durante el verano, deberían saber lo que realmente pueden conseguir de forma sana. Un adulto con sobrepeso no superior a 20 kilos, por ejemplo, puede adelgazar sin dietas restrictivas, comiendo de todo y de forma moderada, practicando deporte unas tres veces a la semana, entre 8 y 10 kilos.

Para escuchar el programa De ida y vuelta en la RNE, pulsa play.

Los campamentos para adelgazar llegan a España

28 de agosto, Programa Matinal SER de CADENA SER

China y EEUU, dos países con una gran tradición en el sector de la estética, pusieron de moda estos campamentos accesibles incluso para niños. Para obtener los resultados deseados, hay que seguir una correcto protocolo de actuación y evitar los riesgos de las dietas «express». Los doctores advierten de los posibles riesgos para la salud de estos centros. Un reportaje de Natalia de la Cuesta con la participación de Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Para escuchar el audio haz clic sobre el link.

http://www.cadenaser.com/actualidad/audios/campamentos-adelgazar-llegan-espana/csrcsrpor/20110828csrcsr_1/Aes/

Entrevista de Rubén Bravo en Onda Vasca

Algunos de los métodos drásticos para bajar de peso a toda costa que se han puesto de moda este verano y que ya cuentan con múltiples seguidores –entre ellos campamentos, hoteles y estancias pensados para adelgazar– carecen  de aval médico y son insostenibles a largo plazo. Es sólo una de las advertencias que lanzan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) preocupados por esta nueva tendencia. Las personas que se proponen perder los kilos de más durante la época estival aprovechan las vacaciones para alejarse de su entorno habitual y “aligerar” su cuerpo con fuerte ejercicio diario y una dieta restrictiva. Pero en pocas ocasiones, la perdida de peso permanece tras la vuelta a la rutina. «La principal razón es que el brutal programa de adelgazamiento no toma en cuenta los términos a largo plazo y no enseña al individuo como evitar el estrés al comer, o cómo hacer frente al aspecto emocional del sobrepeso y la obesidad», sgún explica Rubén Bravo, nutricionista de IMEO.

Para más información, escucha el programa La Tarde en Euskadi en Onda Vasca.

Los expertos advierten de los peligros de los ‘campamentos’ de pérdida de peso

LUEGO SE RECUPERA EL PESO PERDIDO Y UN 50% MÁS

MADRID, 15 Ago. (EUROPA PRESS) –

   En los últimos años se han popularizado los métodos drásticos para bajar de peso a toda costa, como campamentos, hoteles y estancias  que tiene como objetivo bajar un gran número de kilos en un corto periodo de tiempo. Estos métodos carecen de aval médico y son insostenibles a largo plazo y ponen en riesgo la salud de sus participantes.

   Esta es sólo una de las advertencias que lanzan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) preocupados por esta nueva tendencia. Este tipo de dietas restrictivas  no tiene efectos a largo plazo ya que tienen el conocido efecto rebote, recuperar lo perdido y engordar más kilos.

   Como explica a Europa Press el naturopata especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el doctor Rubén Bravo, «este tipo de campamentos tiene como resultado un efecto rebote. Porque no se cambian los hábitos a la hora de comer modificando la ansiedad y el estrés, causantes en buena medida del sobrepeso. Estos campamentos tienen el objetivo de someter al cuerpo a un estrés muy fuerte para bajar peso muy rápidamente que produce que, cuando volvemos a los hábitos cotidianos, se tiende a recuperar el peso y a aumentarlo un 50 por ciento más».

   Este tipo de terapias de pérdida de peso llevan muy poco tiempo implantados en España, pero países como Estados Unidos y China los crearon hace ya décadas.

   Como explica Bravo, «los campamentos tienen programas de entre 6 y 9 semanas. En ellos todo está planificado, desde una dieta muy restringida, hasta un duro programa de ejercicios y entrenamiento y en ocasiones, como ocurre en España, el campamento es impartido por militares».

    «Las personas que se someten a este tipo de adelgazamientos pagan una gran cantidad de dinero – entre 4.000 y 6.000 euros dependiendo del programa- para que les hagan madrugar les machaquen y les restrinjan la dieta», añade el experto.

RIESGOS PARA LA SALUD

   Por un lado existe un riesgo porque son personas que no están acostumbradas a hacer deporte, y que se ven sometidas a un ejercicio de un alto nivel atlético. Además suelen padecer enfermedades cardiovasculares o de diabetes, por ello someterlas a un ejercicio muy fuerte es peligro para su salud.

   En cambio, los expertos de instituto señalan que es necesario empezar a practicar ejercicio poco a poco para que el cuerpo se adapte. En el caso de personas obesas necesitan controlar su ritmo cardiaco, que no se produzcan subidas muy altas, por encima de 180 pulsaciones, ya que supone un riesgo para su salud.

   El cuerpo de una persona adulta necesita ingerir al día una cantidad mínima de calorías que varía entre 1.200 y 1.400 y, por el bien de su salud, no deben descender bajo estos límites. Si, por un lado, se consigue un gasto calórico alto a base de un intenso ejercicio físico que roza las 2.000 calorías y, por otro lado,  se ingere menos de 1.000 calorías al día con una dieta restrictiva, entraríamos en un déficit importante que puede ralentizar el metabolismo, añade Bravo.

   Además deben tenerse en cuenta que si la persona padece un sobrepeso superior a los 20 kilos y tiene más de 55 años se incrementan los riesgos para su salud, pudiéndose producir lesiones y enfermedades problemas cardiovasculares, hipoglucemias, bajadas de la tensión arterial, mareos, traumatismos, un trastorno de la alimentación y sobretodo un seguro efecto rebote.

   Los datos sobre estos campamentos en España son muy escasos pero si  se toman como referencia los realizados en Norteamérica, suelen estar divididos por sexos, y los hay especializados por edades y campamentos para adolescentes.

   Todos los expertos destacan las negativas consecuencias para la salud que tienen este tipo de campamentos. Bravo recuerda que «el secreto de mantener la buena forma física consiste en seguir una dieta equilibrada basada en algunas sencillas pautas, como evitar los excesos y las comidas híper calóricas y distribuir los alimentos siguiendo el biorritmo del cuerpo: tomar los hidratos de carbono en el desayuno, las frutas en la media mañana y dejar las verduras y la proteínas para la comida, la merienda y la cena».

Nuestra filosofía

Donde muchos ven a un niño, nosotros vemos futuro. Donde muchos ven a un anciano, nosotros vemos experiencia. Donde muchos ven a un gordo, nosotros vemos a una persona que sufre.

Instituto Médico Europeo de la Obesidad – Nosotros te ayudamos a buscar la solución, porque no es lo mismo bajar de peso que adelgazar. 902 10 40 50, www.imeo.es

La comida sana, una obsesión

LA ORTOREXIA, UN TRASTORNO DE CONDUCTA QUE PUEDE RESULTAR PELIGROSO PARA LA SALUD FíSICA Y MENTAL, CUANDO LA NECESIDAD DE COMER SANO SE CONVIERTE EN UNA AUTÉNTICA OBSESIÓN

La Opinión de Bolivia

El culto al cuerpo que vive nuestra sociedad ha ido transformando los hábitos alimenticios de miles de personas, llegando incluso a desarrollar enfermedades tan graves como la anorexia y la bulimia, cuyo fin consiste en comer lo menos posible para conseguir un cuerpo esbelto.

En los últimos años esta obsesión ha derivado en un nuevo trastorno que se ha denominado ortorexia, palabra que proviene del griego orthos (justo, recto) y exía (apetencia), por lo que podría definirse como apetito justo o correcto.

Se trata, por tanto, de una preocupación extrema por la salud, que puede convertirse en un serio trastorno que afecta tanto a la salud física como mental de los pacientes. Tal y como explica el nutricionista y naturópata del Instituto Médico de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, la ortorexia es un «tipo de trastorno obsesivo», que lleva al extremo la idea de alimentación sana y que consiste en «un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la ortorexia afecta, hoy en día, al 28 por ciento de la población de los países occidentales y, según Bravo, su prevalencia «podría ir en aumento» en los próximos años, ya que la sociedad actual «tiende a los extremos» y las personas o se cuidan en exceso o no se cuidan «nada y tienden a la autodestrucción con la comida como ocurre con la obesidad».

Las personas que sufren ortorexia acaban por centrarse casi exclusivamente en lo que comen; la comida es el centro de sus pensamientos y de su vida. Generalmente rechazan la carne, las grasas, los alimentos cultivados con pesticidas o herbicidas y los que contienen sustancias artificiales.

El cuidado llega al extremo de cuidar los recipientes en que los cocinan, por lo que terminan haciendo de la comida todo un ritual.

Cuidados extremos y hasta exagerados

Las víctimas de esta tendencia no comen fuera de casa, ni con los amigos, por temor a que contaminen su comida con algún producto no apto para su consumo y, en el extremo, son capaces de quedarse sin comer si no están seguros de lo que van a ingerir, su obsesión por comer sano va más allá y se preocupan incluso por la forma de preparación de sus alimentos.

Rubén Bravo en Radio Extremadura

Si tu objetivo es adelgazar y disfrutar del verano sin poner en peligro la salud, toma nota de algunos consejos que te da Rubén Bravo, nutricionista y naturópta del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Escucha la Esquina Viva de Canal Extremadura. Ten en cuenta que los efectos beneficiosos de algunos productos milagros, entre ellos los quemadores de grasa o los cosméticos con fines adelgazantes, no siempre dan el efecto deseado.

El 62% de los españoles tienen problemas de obesidad

La mala dieta y hábitos son entre las causas del aumento del riesgo cardiovascular ente los españoles

Según los resultados del «Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España» (ENRICA), presentado ayer en Madrid, la obesidad es un problema de salud muy frecuente en nuestro país. El 62% de la población está gorda; en concreto, el 39% tiene sobrepeso, es decir, un índice de masa corporal (IMC) entre 25-29,9; y el 23% es obesa, con un IMC superior a 30. La tasa de obesidad es mayor en hombres que en mujeres (excepto en las de 65 años y más), y aumenta con la edad. Cuando se considera específicamente la cintura, la frecuencia de la gordura abdominal (más de 102 cm en hombres y más de 88 cm en mujeres) es del 32% en los varones y del 40% en las señoras. Pasan de un tercio los hombres con obesidad que declaran haber recibido consejo sanitario para perder peso, pero se han quedado ahí y no lo han seguido.

Lo anterior es consecuencia en parte de que los españoles son muy sedentarios: dedican 14 horas semanales a ver la televisión y otras 15 horas adicionales a la butaca o al sofá en actividades como leer o, más asiduamente, dormitar.

Y las malas noticias siguen. Uno de cada dos adultos es «hipercolesterolémico». El 50% lo sabe y el 42% está tratado con fármacos para reducir el colesterol. El ENRICA subraya: «Con independencia de que la indicación de tratamiento debe establecerse habitualmente según el riesgo cardiovascular total de la persona, y no por su cifra de colesterol, el porcentaje de sujetos tratados que controlan el colesterol es bajo».

El Reino Unido tiene la tasa de obesidad mayor de Europa, con el 24,5% de adultos considerados pasados de peso, según un estudio publicado en diciembre por la Comisión Europea y la OCDE. La media europea se sitúa en el 14%.

Fuente: ABC

El desayuno en familia es sobretodo un acto social

La alimentación de las personas tiene una importante dimensión social. Los hábitos alimentarios de un niño se determinan desde una edad muy temprana y factores como la cultura, la religión, el poder adquisitivo de la familia, el clima, los mitos o tabúes imperantes, los acontecimientos populares o la moda. No hay que olvidar que el desayuno es un momento importante en la dinámica familiar y da lugar a diálogo, encuentro y comunicación que forman parte de la personalidad del menor. Las prisas por llegar a la escuela y la somnolencia de los primeros momentos de la mañana, en ocasiones impiden realizar la primera comida del día correctamente, lo que puede provocar una disminución de la atención y del rendimiento en las primeras horas de clase. La familia debe tratar de organizar su tiempo para que el escolar pueda disfrutar de un buen desayuno.

Cocinar juntos es un buen hábito. Los niños que cocinan con sus padres o sus hermanos valoran los ingredientes y los productos que comen, aprenden a degustarlos, a olerlos y a conocer su textura y a la vez a estimular el gusto desde pequeños.

Es imprescindible predicar con el ejemplo. Los niños son esponjas y continuamente observan y aprenden las conductas de sus padres, por lo que es importante realizar los desayunos con ellos, y también de forma equilibrada.

Desayunar en familia comporta varios beneficios:

Fomenta los buenos modales del niño: los niños aprenden por imitación, por lo que si ven a sus padres utilizar los cubiertos, sentarse bien en la mesa y lavarse las manos antes de comer y después los dientes, los niños también lo harán.
Ayuda a crear vínculos familiares: el tiempo compartido en el desayuno es en muchas ocasiones el único momento del día en el que las familias están juntas. Se refuerzan los sentimientos de unidad y pertenencia.

Escucha los consejos de Rubén Bravo, nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) respecto la parte social de un desayuno familiar.

Fuente: www.laformuladeldesayuno3s.com

¿Cuándo un desayuno es sostenible?

Cada vez cobra mayor importancia la sostenibilidad en el desarrollo de la agricultura y la ganadería mundial. Las familias y sobre todo los niños han de ser conscientes de la necesidad de contribuir a mejorar el planeta.

Los alimentos sostenibles son producidos a partir de métodos que respetan la tierra, a los trabajadores y a los propios alimentos, muchos de ellos poseen certificados que garantizan su calidad, como el Comercio Justo, alimentos con Denominación de Origen, el certificado de trato humanitario hacia los animales de granja, el de Océanos Sostenibles o el de envasados con recursos renovables.

Una de las cosas que pueden hacerse para fomentar una alimentación sostenible es el consumo de productos locales de estación, al hacerlo se evitan los daños ambientales que causa su transporte y conlleva tres ventajas principales:

Reducir la energía y emisiones de CO2 que se necesita para cultivar y transportar la los productos.
Evitar el coste extra que se paga por alimentos que son más escasos o vienen de diferentes partes del planeta.
Los productos de estación son más frescos y por tanto más nutritivos y suelen tener mejor sabor.

Escucha los consejos de Rubén Bravo, nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) respecto al desayuno sostenible.

Fuente: www.laformuladeldesayuno3s.com