10 datos sobre la Obesidad

1. El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud

El índice de masa corporal (IMC) –peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros (kg/m2)– es un índice utilizado frecuentemente para clasificar el sobrepeso y la obesidad en adultos. La OMS define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30.

2. Mil millones de adultos tienen sobrepeso. Si no se tomen medidas, esta cifra superará los 1500 millones en 2015

Mil millones de adultos tienen sobrepeso, y más de 300 millones son obesos. Cada año mueren, como mínimo, 2,6 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso. Aunque anteriormente se consideraba un problema limitado a los países de altos ingresos, en la actualidad la obesidad también es prevalente en los países de ingresos bajos y medianos.

3. En el mundo hay más de 42 millones de menores de 5 años con sobrepeso

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Los niños con sobrepeso tienen muchas probabilidades de convertirse en adultos obesos y, en comparación con los niños sin sobrepeso, tienen más probabilidades de sufrir a edades más tempranas diabetes y enfermedades cardiovasculares, que a su vez se asocian a un aumento de la probabilidad de muerte prematura y discapacidad.

4. A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad causan más muertes que la insuficiencia ponderal

El 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad causan más muertes que la insuficiencia ponderal. Entre esos países se incluyen todos los de ingresos altos y medianos. El 44% de los casos mundiales de diabetes, el 23% de cardiopatía isquémica y el 7–41% de determinados cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad.

5. La obesidad suele ser el resultado de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las calorías gastadas

El aumento del consumo de alimentos muy ricos en calorías sin un aumento proporcional de la actividad física produce un aumento de peso. La disminución de la actividad física produce igualmente un desequilibrio energético que desemboca en el aumento de peso.

6. El apoyo de la comunidad y del entorno son fundamentales para influir en las elecciones personales y evitar la obesidad

La responsabilidad individual solo puede ejercer plenamente sus efectos cuando las personas tienen acceso a un modo de vida saludable y reciben apoyo para elegir opciones saludables. La OMS moviliza a todas las partes interesadas que tienen una función crucial en la creación de entornos saludables y en la asequibilidad y accesibilidad de opciones dietéticas más saludables.

7. Las elecciones de los niños, su dieta y el hábito de realizar actividades físicas dependen del entorno que les rodea

El desarrollo socioeconómico y las políticas agrícolas, de transporte, de planificación urbana, medioambientales, educativas, y de procesamiento, distribución y comercialización de los alimentos influyen en los hábitos y las preferencias dietéticas de los niños, así como en su actividad física. Estas influencias están fomentando cada vez más un aumento de peso que está provocando un aumento continuo de la prevalecía de la obesidad infantil.

8. Una dieta saludable puede contribuir a prevenir la obesidad. Se puede:

a) mantener un peso saludable
b) reducir la ingesta total de grasas y sustituir las grasas saturadas por las insaturadas
c) consumir más frutas, hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos
d) reducir la ingesta de azúcar y sal

9. La actividad física regular ayuda a mantener un cuerpo sano

Hay que realizar una actividad física suficiente a lo largo de toda la vida. La realización de actividades físicas de intensidad moderada durante 30 minutos al día la mayoría de los días de la semana reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer de colon y mama. El fortalecimiento muscular y los ejercicios de equilibrio pueden reducir las caídas y mejorar la movilidad de los ancianos. Para reducir el peso puede ser necesaria una actividad más intensa.

10. Para frenar la epidemia mundial de obesidad es necesaria una estrategia poblacional, multisectorial, multidisciplinaria y adaptada al entorno cultural

El Plan de Acción de la Estrategia Mundial para la Prevención y el Control de las Enfermedades no Transmisibles constituye una hoja de ruta para el establecimiento y fortalecimiento de iniciativas de vigilancia, prevención y tratamiento de las enfermedades no transmisibles, entre ellas la obesidad. Fuente: datos OMS

La obesidad aumenta el riesgo de cáncer

Se calcula que para el año 2030 habrá 6 millones de nuevos casos de cáncer y 17 millones de muertes a causa de esta enfermedad. Además, está demostrado que en una persona obesa aumenta la probabilidad de desarrollar algún tipo concreto de cáncer, como es el de Colón o próstata en los hombres y el cáncer de mama o del útero en las mujeres.

Las buenas noticias son que el 40% de las neoplasias se pueden evitar, sobretodo el cáncer de pulmón, de piel o de colón rectal son potencialmente evitables, si llevamos en la práctica y seguimos consejos tales como no fumar, limitar el consumo de alcohol, limitar la exposición excesiva bajo el sol y mantener un peso ideal a través de una dieta equilibrada, donde se requiere la práctica del ejercicio físico de forma regular.

En el Día Mundial contra el cáncer, Carmen Arribas, Directora técnica y asistencial del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ha intervenido en el programa de Radio Intereconomía para darnos unos consejos muy útiles que nos ayudan entender por qué mantener un peso saludable es de vital importancia.

Para más información, escuchar el video.

Los niños en edad preescolar son los que más atraídos se sienten por la comida basura, la tele y los videojuegos

Los niños en edad preescolar son los que más atraídos se sienten por la comida basura, la tele y los videojuegos, sin embargo en la época de verano son más activos físicamente y pasan más tiempo jugando al aire libre, según una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

La mayor parte de los niños que han participado en la encuesta son de edad preescolar y tienen entre 4 y 6 años. De este grupo, compuesto por 30 menores, 16 son chicas y 14 chicos. El resto de los niños, 25 en total, tienen entre 7 y 11 años de edad, predominando levemente las chicas (15) ante los chicos (10).

Los menores pasan una media de 2 horas y 13 minutos al día frente el ordenador, viendo televisión o jugando con la videoconsola, además la encuesta muestra que son los más pequeños, de entre 4 y 6 años de edad, los que más atraídos se sienten por estas actividades. Además, una tercera parte pasa hasta 5 horas a diario ante la pantalla.

Un dato esperanzador es que en época de verano, cuando no van a la escuela, los menores son más activos físicamente y dedican más tiempo a jugar con sus amigos en la calle, hacer deportes o actividades en grupo, siendo una media de 2 horas y 46 minutos al día.

Según la encuesta, la toma diaria de frutas y verduras de los niños ronda entre 2 y 3 raciones. Los que más se acercan al número ideal de 5 piezas al día, recomendado por nutricionistas,  tienen entre 7 y 11 años de edad y una base de cultura nutricional.

Lo que respecta las comidas poco saludables como la bollería industrial, golosinas, pizza, hamburguesa, chips, chocolate y refrescos, los niños reconocen tenerlas a su alcance y consumirlas entre una y dos veces al día.

Los que más pecan en este sentido, son de nuevo los más pequeños, en edad preescolar que sienten un especial atractivo hacia este tipo de comida. «El consumo de estos alimentos debe limitarse a  dos veces por semana, siendo tolerados de forma ocasional y no utilizados como premio de buena conducta», advierten.

Desde IMEO recuerdan a los padres  que deberían de tener especial cuidado con este tipo de actividades que puedan resultar adictivas y conducir en un futuro a obesidad. «Por esta razón, la tele, el ordenador y los videojuegos ocupan el ápice de la pirámide de actividades que un niño podría practicar sólo de forma ocasional, sin superar las dos horas semanales», resume Rubén Bravo, especialista en nutrición infantil.

Asimismo, insiste en que «los padres tendrían que implicar más a sus hijos en actividades tan sencillas, como ayudar en casa, hacer la compra, sacar el perro, utilizar las escaleras en vez del ascensor, organizar excursiones en bici o paseos en el parque». A su juicio, se trata de unas edades «clave» en la educación de los hijos, ya que es «cuando se crean los saludables hábitos».

La encuesta se realizó durante un encuentro, que reunió especialistas del centro, educadores y monitores deportivos se celebró durante la semana pasada en el campamento urbano Trotacosmos II, organizado por la asociación ABE Cirilo y Metodio y subvencionado por la Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración de la Comunidad de Madrid.

Fuente: http://www.europapress.es/sociedad/salud/noticia-ninos-edad-preescolar-son-mas-atraidos-sienten-comida-basura-tele-videojuegos-20100713140737.html

Educar a comer empieza desde el colegio y en casa

· Según una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, los niños en edad preescolar son los que más atraídos se sienten por la comida basura, la tele y los videojuegos.

· Un dato aliviador es que en verano los niños son más activos físicamente y pasan más tiempo jugando al aire libre.

En plena época de verano que para muchas familias coincide con el período vacacional, un equipo de nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha visitado escolares de Madrid para “medir” hasta qué punto los más pequeños conocen las bases de tener una comida sana. El encuentro, que reunió especialistas del centro, educadores y monitores deportivos se celebró durante la semana pasada en el campamento urbano Trotacosmos II, organizado por la asociación ABE Cirilo y Metodio y subvencionado por la Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración de la Comunidad de Madrid.

Durante la jornada, que transcurrió con juegos lúdicos al aire libre, un taller de nutrición infantil y degustación de un menú avalado por IMEO, se realizó una encuesta sobre aquellos hábitos de los niños que guardan relación con la comida, las actividades físicas y las alternativas de ocio menos saludable.

En el estudio participaron 55 niños, entre 4 y 11 años de edad. Se les realizaron 4 sencillas preguntas: cuántas horas el niño dedica su tiempo ante la pantalla, cuántas horas pasa jugando en la calle o haciendo actividades deportivas, cuántas raciones de frutas y verduras come al día, si consume y con qué frecuencia bollos, chucherías, pizza, hamburguesas, patatas fritas, chocolate o refrescos.

La mayor parte de los niños que han participado en la encuesta son de edad preescolar y tienen entre 4 y 6 años. De este grupo, compuesto por 30 menores, 16 son chicas y 14 chicos. El resto de los niños, 25 en total, tienen entre 7 y 11 años de edad, predominando levemente las chicas (15) ante los chicos (10).

Los datos de la encuesta revelan que los menores pasan una media de 2 horas y 13 minutos al día frente el ordenador, viendo televisión o jugando con la videoconsola. Los padres deberían de tener especial cuidado con este tipo de actividades que puedan resultar adictivas y conducir en un futuro a obesidad. “Por esta razón, la tele, el ordenador y los videojuegos ocupan el ápice de la pirámide de actividades que un niño podría practicar sólo de forma ocasional, sin superar las dos horas semanales”, resume Rubén Bravo, especialista en nutrición infantil.

Según los resultados, los más pequeños, de entre 4 y 6 años de edad, son los que más atraídos se sienten por estas actividades. En sus respuestas, 1/3 parte de ellos indican que pasan 4 – 5 horas a diario ante la pantalla. Es un momento clave en la educación de los hijos, cuando se crean los saludables hábitos. “Los padres tendrían que implicar más a sus hijos en actividades tan sencillas, como ayudar en casa, hacer la compra, sacar el perro, utilizar las escaleras en vez del ascensor, organizar excursiones en bici o paseos en el parque”, insiste Bravo.

Un dato aliviador es que en época de verano, cuando no van a la escuela,  los menores son más activos físicamente y dedican más tiempo a jugar con sus amigos en la calle, hacer deportes o actividades en grupo (una media de 2 horas y 46 minutos al día).

Según la encuesta, la toma diaria de frutas y verduras de los niños ronda entre 2 y 3 raciones. Los que más se acercan al número ideal (5), recomendado por nutricionistas,  tienen entre 7 y 11 años de edad y una base de cultura nutricional.

Lo que respecta las comidas poco saludables –bollería industrial, golosinas, pizza, hamburguesa, chips, chocolate y refrescos–, todos los niños reconocen tenerlas a su alcance y consumirlas entre una y dos veces al día. Los que más pecan en este sentido, son de nuevo los más pequeños, en edad preescolar que sienten un especial atractivo hacia este tipo de comida. “El consumo de estos alimentos debe limitarse a  dos veces por semana –recuerdan del IMEO–, siendo tolerados de forma ocasional y no utilizados como premio de buena conducta”. Los padres a menudo se equivocan a la hora de preparar el desayuno y la merienda para sus pequeños. Los errores más comunes se cometen al sustituir la fruta por zumos envasados, abusar de cereales azucarados o chocolateados en el desayuno, montar meriendas blandas con pan de molde y bollería. 

Para que un niño crezca sano, no deben faltar en su menú diario:

·  5 raciones de fruta, verduras u hortalizas
·  4 raciones de cereales, pan, pasta, arroz, legumbres o patatas
·  2 raciones de pescado, huevos, carnes o lácteos
·  2 raciones de grasas saludables como frutos secos o aceite de oliva 

Los malos hábitos de los niños pueden conducir a obesidad

Uno de los factores determinantes en el aumento de la obesidad es el sedentarismo. La televisión, el ordenador o la videoconsola son, hoy en día, las actividades de tiempo libre que más llaman la atención de los niños. Según datos del Ministerios de Sanidad y política social los niños españoles pasan una media de 2 horas y 30 minutos al día viendo la tele y media hora adicional jugando con videojuegos o conectados a Internet. 

Según el programa PERSEO (programa piloto escolar de referencia para la salud y el ejercicio, contra la obesidad), algunos de los errores más frecuentes que se cometen en la alimentación infantil son:

  • Sustituir fruta por zumos envasados, abusar de cereales azucarados o chocolateados para el desayuno.
  • Realizar meriendas blandas a base de pan de molde y bollería, un consumo excesivo de lácteos (yogures, leches, pettit suise, natillas) en detrimento de otro tipo de alimentos.
  • Los padres a menudo preguntan a los menores qué quieren tomar en vez de elegir ellos cual va a ser la comida.

Si hablamos de pauta de consumo de alimentos en la infancia, algo sorprendente es que muchos niños no realizan un desayuno completo antes de ir al colegio. Esto puede ser determinante en el cambio del patrón de alimentos que el niño consume a lo largo del día, ya que los alimentos que se consumen en el desayuno (lácteos, cereales y fruta) son esenciales para llevar una correcta alimentación y si no se realiza esta ingesta el niño tendrá más hambre a media mañana y tenderá a consumir alimentos de comida rápida como bollería industrial o zumos envasados.

En la actualidad la oferta de alimentos ricos en azúcares y grasas es cada vez mayor, además son alimentos cuya publicidad, a menudo va dirigida a niños y adolescentes. La bollería, los precocinados o las pizzas se han convertido en alimentos de consumo muy frecuente entre los más pequeños y están sustituyendo comidas como las meriendas o las cenas. Es un dato preocupante y alarmante, para frenarlo es importante concienciar a los padres de la importancia de una dieta saludable y que la publicidad de este tipo de alimentos no vaya dirigida a niños de corta edad.

LA PIRÁMIDE DE LOS ALIMENTOS
La pirámide alimenticia es una especie de guía de lo que una persona debe consumir a diario  para obtener los nutrientes que su cuerpo necesita. En la base de la pirámide están los alimentos que se pueden y deben consumir diariamente. Ahí están las patatas, cereales, verduras, hortalizas, frutas, leche y sus derivados y el aceite de oliva. Después, aparecen los que deben tomarse alternativamente varias veces a la semana: las legumbres, frutos secos, pescado, huevos y carnes magras. Por último, en la cúspide, se encuentran los alimentos que sólo hay que comer de forma ocasional, concretamente carnes grasas, pastelería, bollería, azúcares y bebidas refrescantes. Los expertos recomiendan que el 55% de la energía provenga de los carbohidratos, el 25% de las grasas y el 25 % de las proteínas; además de los aportes necesarios de fibra, colesterol y sal que requiere el organismo.

Comer bien durante las colonias

Un equipo de expertos en nutrición del IMEO visitará este jueves el campamento urbano del colegio Doctor Tolosa Latour

MADRID, 05 (EUROPA PRESS)

Un equipo de expertos en nutrición infantil del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) hará una visita este jueves de carácter educativo y lúdico al Campamento urbano Trotacosmos II en el colegio público Doctor Tolosa Latour en Vallecas.

El centro escolar acoge a unos 62 niños y niñas, entre 4 y 12 años de edad, de nueve nacionalidades distintas. Su coste total varía alrededor de los 35 euros por quincena.

El campamento, organizado por la Asociación Búlgaro-Española Cirilo y Metodio y subvencionado por la Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración de la Comunidad de Madrid, pretende facilitar la conciliación familiar y laboral en periodos de vacaciones escolares en los hogares madrileños con escasos recursos económicos.

Durante el verano los niños que acuden a colonias o campamentos urbanos realizan entre 3 y 5 comidas fuera de su casa, lejos de los padres.

En este sentido, con el fin de prevenir la obesidad infantil, el IMEO ha creado un menú avalado por expertos en nutrición infantil que garantiza la sana y correcta alimentación de los menores.

El menú determina las raciones diarias de fruta, verdura, proteína, lácteos y pan, además de las técnicas de cocción saludables (al horno, a la plancha, salteado).

Los juegos deportivos son básicos para la salud de los pequeños, ya que fortalecen el sistema inmune y estimulan el crecimiento. Si se aprende mantener el equilibrio entre la ingesta y el gasto calórico desde temprana edad -aconsejan del IMEO-, se tendrá alejada la sombra de la obesidad y de indeseados trastornos alimenticios.

Artículo publicado en QUE:
http://www.que.es/madrid/201007051346-equipo-expertos-nutricion-visitara-este.html

Factores que originan problemas de obesidad

Autor: Alicia Gordillo, Doctora en Ciencias Biológicas, especialista en Nutrición y Obesidad del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)

Muchas de las complicaciones que la obesidad provoca y que son en buena parte responsables del mayor porcentaje de mortalidad tienen relación no sólo con la intensidad de la obesidad, sino también con su antigüedad y con la distribución de la grasa. Esta circunstancia tiene mucho que ver con el pronóstico de la patología, por existir importantes diferencias metabólicas y funcionales. Por ejemplo, si medimos la relación entre el perímetro de la cintura y el de las caderas se obtiene un cociente que permite determinar a qué tipo de distribución de la grasa corporal pertenece el paciente. Un índice igual o superior a uno, para un hombre, y a 0.85 para una mujer, indica que hay una fuerte acumulación de grasa. Esa acumulación suele presentarse en la parte superior del cuerpo, en el caso de los varones, y en la inferior en el caso de las mujeres. De ahí que esa acumulación en hombres se manifieste en forma de manzana, o androide, y en las mujeres en forma de pera o ginoide.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la distribución androide supone que la mayor parte de la grasa está situada entre las vísceras, mientras que la ginoide está localizada en masas debajo de la piel (zonas subcutáneas). La grasa visceral es mucho más difícil de eliminar, provoca más complicaciones que la subcutánea  y está asociada a un mayor número de enfermedades que suelen aquejar a los obesos: diabetes, arteriosclerosis y problemas cardiovasculares.

Factores que pueden originar problemas de obesidad. Tipos

  • En la obesidad neurógena los individuos presentan alteraciones psíquicas de diversa índole y son incapaces de controlar su peso al estar afectado su sistema nervioso autónomo por un déficit de la secreción de transmisores que modulan las deposiciones de grasa de reserva.
  • En casos de hipotiroidismo, hipogonadismo, hiperinsulinismo e hipercorticismo las glándulas del sistema endocrino presentan alteraciones que pueden determinar la aparición de obesidad. 
  • La obesidad iatrogènica está provocada por una ingesta excesiva de corticoides o antidepresivos, hasta ahora poco frecuente pero en los últimos años en aumento debido al abuso de este tipo de medicamentos sobre todo en personas propensas a incrementar sus niveles de grasa.
  • La obesidad hereditaria, se ha establecido que en torno a un 30 % de los casos tiene origen genético. Sin embargo, recientes investigaciones, indican que si bien muchos casos de obesidad tienen su causa en defectos genéticos, para que se manifieste dicha patología deben darse determinadas conductas, como vida sedentaria e ingesta excesiva de grasas, entre otros condicionantes.
  • Individuos predispuestos genéticamente, o por condicionamiento neural o psicológico, pueden desarrollar una obesidad de origen dietético. Este tipo de patología puede deberse a efectos específicos de algunos alimentos, sobre todo glúcidos y grasas, que resultan muy atractivos para algunos paladares. 

Nutrición y Educación Alimenticia Infantil

Elisa Blázquez, especializada en Nutrición Humana y Dietética

del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) contesta a las preguntas más comunes que preocupan a los padres de niños obesos.  

Según las estadísticas alarmantes:

  •  Un 27,6% de la población comprendida entre los 2 y los 17 años presenta sobrepeso u obesidad, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad 
  •  El porcentaje de la obesidad infantil ha aumentado un 35% en la última década, según datos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas
  • La crisis acentúa la obesidad infantil por un aumento de alimentos basura  

¿A que se debe el alto porcentaje de sobrepeso y obesidad infantil?

Según los últimos datos del ministerio de sanidad un 27,6% de la población comprendida entre los 2 y los 17 años presenta sobrepeso u obesidad.

Numerosas investigaciones estudian las causas de estos porcentajes alarmantes. La base genética de la obesidad explica por qué ciertos individuos tienen una mayor predisposición a tener un desequilibrio en el metabolismo energético. Sin embrago, solo con la genética no podemos explicar el gran incremento de obesidad en los últimos años. Según datos del CNIC (centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas), el porcentaje de la obesidad infantil ha aumentado un 35% en la última década.

Los cambios en el estilo de vida, los nuevos patrones sociales y los cambios demográficos son los responsables de estos cambios tan drásticos en los últimos años. El alto porcentaje de obesidad infantil es debido al sedentarismo y los malos hábitos alimenticios adoptados. Hoy en día los niños pasan más horas del día viendo la televisión y los juegos que más les gustan son en soporte audiovisual. Según datos del INE un 17% de los niños y un 21,9% de las niñas no hacen ejercicio en su tiempo libre.

Hoy en día existe un consumo excesivo de alimentos manufacturados –comida rápida,  golosinas, refrescos y una impresionante variedad de bollería industrial– que están al alcance de los niños por su bajo coste y fácil acceso en los centros comerciales, zonas de ocio y los colegios. A este consumo de alimentos poco saludables se suma la falta de un patrón de consumo organizado. Una gran cantidad de niños no desayunan, a menudo están acostumbrados a picotear en todo momento y no comen o cenan en familia.

Además, hay que resaltar el cambio que ha supuesto la incorporación de la mujer al mundo laboral. Hoy en día las mujeres no tienen tiempo para dedicarle al hogar y para cocinar; muchas veces recurren a comidas de fácil preparación, como la comida precocinada. La comida tradicional y las costumbres familiares están cambiando cada día más y es una tendencia que hay que conducir.

– ¿Dónde los menores deben recibir una educación adecuada alimentaria?

La obesidad es multifactorial y compleja y hay gran cantidad de condicionantes en el entorno que pueden predisponer a un niño a padecer obesidad. Cuando hablamos de educación una de las primeras cosas de la que nos tenemos que percatar es de que un niño vive en un mundo industrializado y mediatizado, pasa parte del día en un colegio y tiene una familia con unas rutinas de vida características que seguramente sean distintas a las de los demás niños.

Para asegurarnos una correcta educación alimentaria todo el entorno del niño debería ser favorable. Sin lugar a dudas el entorno familiar es imprescindible cuando hablamos de una correcta educación nutricional, pero no debemos olvidar que un niño pasa más de la mitad del día en el colegio y que lo que aquí aprenda también será determinante. Hoy en día gran parte de los niños hacen la comida principal en el colegio. Por ello, los colegios deberían dar cada día más importancia a la educación nutricional.

En un mundo industrializado es difícil controlar todo aquello que el niño va a observar y aprender en los medios. Un padre o tutor tampoco puede aislar al menor del entorno en el que vive. Por esta razón, debería existir una reglamentación mucho más poderosa que controle toda la información engañosa que los niños reciben cada día sobre materia nutricional. En España existen ya multitud de campañas y estrategias destinadas a este control (ACTUA, 5 Al día, Estrategia NAOS, código PAOS), pero todavía queda mucho camino por recorrer.

Los menores deben recibir educación nutricional en el hogar y en el colegio principalmente, aunque los medios de comunicación también juegan un papel importante y deberían ayudar en esta labor ofreciendo mayor educación nutricional en los programas y anuncios destinados a los niños.

Los padres son una fuente de transmisión y orientación imprescindible y el colegio debe ofrecer educación tanto en el aula como en el comedor escolar para que los niños convivan en un entorno saludable y puedan aprender y comprender la importancia de comer sano y hacer deporte.

– ¿Cómo los padres pueden ejercer un control y asegurarse que lo que comen sus hijos es bueno para la salud?

Cuando hablamos de educación tendemos a pensar en directrices, obligaciones o imposiciones que un padre o tutor tiene que ejercer sobre el niño para corregir una conducta. Desde mi punto de vista una educación correcta está basada en la trasmisión de unos valores. En el mundo en el que vivimos y en el que viven nuestros hijos las prohibiciones son difíciles y pueden incluso ser un arma de doble filo y generar rebeldía. Un padre no debería aislar a un niño del entorno, porque tampoco esto le ayudará a enfrentarse a él en el futuro.

Para que un niño adquiera unos valores determinados y lleve un estilo de vida saludable es muy importante, para empezar, que viva en un entorno en el que tenga la capacidad de experimentar que es una vida saludable. Muchos niños o incluso adultos que tienen hábitos de vida nefastos, a menudo, ni siquiera son conscientes de ello porque de pequeños ya les alimentaban así y para ellos lo que hacen es “lo normal”. Por otro lado es muy importante que el niño reciba un mensaje coherente, si una madre dice a su hijo que tiene que comer verdura y ella nunca la prueba el niño no comprenderá porque el sí la debe tomar y ella no.

En los primeros años de vida ellos deben ejercer unas directrices y pueden controlar aquello que come su hijo, ya que el entorno del niño es el familiar y es en este momento donde debemos procurar que el niño coma de todo y se adapte a todo tipo de sabores. Es en estos años donde el niño va reconociendo los sabores y aquellos que le resulten familiares en el futuro serán más aceptados.

No obstante, cuando el niño empieza a salir del entorno familiar, un padre puede orientar y enseñar a su hijo a elegir qué es lo correcto, pero no podrá controlarlo. Si un padre muestra interés hacia lo que su hijo come cuando sale, si le explica el porque es saludable comer sano o hacer ejercicio, si le ofrece alternativas, si un niño tiene en casa comida sana y no comida basura, si tiene un bocadillo o fruta preparada para llevarse al colegio y así no comprarse el bollo de turno o si los padres ponen interés en que ese niño haga deporte y le apuntan a clases extraescolares, este niño estará teniendo la posibilidad de aprender a vivir de forma saludable.

– ¿Cuál es el perfil de un paciente menor de edad y con problemas de sobrepeso? ¿Qué soluciones se le pueden ofrecer?

Los niños con problemas de peso suelen ser niños con un patrón de estilo de vida mal estructurado desde el comienzo de su vida, suelen ser niños sedentarios y poco activos y con unos hábitos alimentarios caprichosos y descontrolados. A menudo esta falta de control viene condicionada por unos malos hábitos de los padres que se han trasmitido a los hijos. En otras ocasiones, menos frecuentes, los padres pueden llevar un estilo de vida saludable pero no se hacen responsables de la educación nutricional de sus hijos, dejándoles comer caprichosamente y poniendo a su alcance todo aquello que más les agrada, como chucherías, bollería o comida rápida.

A menudo son niños que han tenido siempre lo que han querido (consumo caprichoso), con falta de madurez e incapacidad de tomar decisiones por si mismos. Esta elevada permisividad de sus tutores les lleva a tener una baja autoestima e incluso una falta de percepción de la realidad.

Los niños obesos son niños a los que no les gusta el ejercicio y que comen sin ningún tipo de patrón determinado. Para ofrecer a un niño ayuda y conseguir cambiar estos estilos de vida, el abordaje debe de ser multidisciplinar y cuanto más joven sea el niño, más fácil será el abordaje. Considero que es esencial que el niño tenga una ayuda psicológica que le ayude a controlar sus impulsos, a comprender porque lo que ha aprendido desde pequeño no es lo correcto y a motivarle hacia el cambio. Por otro lado el niño debe recibir una educación nutricional buena, que le enseñe qué es lo que debe comer y qué es aquello que no le conviene. Cuando se hace un trabajo de educación nutricional con niños, los resultados pueden ser muy satisfactorios, si logramos captar su atención y motivación, ya que están en una edad muy receptiva, pero es muy importante que siempre tengamos presentes la importancia de que comprendan el porque de esta pauta nutricional y que no hay alimentos buenos o malos, sino una alimentación saludable. Los niños nunca deben tener la sensación de estar a dieta sino de estar aprendiendo y evolucionando por si mismos y orientados por sus padres.

– ¿Qué alimentos son indispensables en el menú diario de un niño? ¿Me podría dar dos ejemplos de comidas para un día normal y uno festivo?

La alimentación de un niño tiene que ser variada, equilibrada y saludable. Es importante que un niño coma de todo: cereales, lácteos, verduras y fruta, legumbres, carnes, pescados y huevos. No obstante, debemos hacer especial hincapié en aquellos alimentos que normalmente los niños rechazan más, como son las verduras y frutas o los pescados.

Para ir incorporando estos alimentos en la alimentación del niño la introducción debe de ser muy paulatina y en pequeñas cantidades. Si obligamos a tomar una cantidad grande de algún alimento que rechazan desde el primer momento le cogerán manía. Lo importante es que los niños prueben el alimento y cada día intenten comer un poquito más. Para que vayamos acostumbrando a los niños a los distintos sabores, podemos introducirlos como parte de salsas, guisos o purés, así estos sabores le resultarán más familiares el día que tomen el alimento solo.

Un niño debe hacer: tres comidas principales y dos tentempiés saludables, haciendo especial hincapié en un desayuno completo. Es importante que tome de 3 a 5 raciones de lácteos al día, 5 raciones de verdura y fruta, prefiriendo siempre la fruta fresca a los zumos, que incorpore cereales preferiblemente integrales, que se eviten las grasas saturadas, los azúcares y la comida basura, que se acostumbre a beber agua y que tomen varias raciones semanales de legumbres, carnes magras y pescados.

Ejemplo de comida de diario Ejemplo de comida en un día festivo
  1. Lentejas con verduras
  2. Filete de merluza a la romana con tomate casero
  3. Tres mandarinas
  4. Un trozo de pan integral
  5. Un vaso de agua
  1. Ensalada de langostinos con mayonesa casera y lechuga muy picadita
  2. Macarrones con carne de ternera magra, salsa casera (con cebolla, puerro, calabacín y tomate) gratinados con queso
  3. Flan de huevo casero
   
    Las lentejas son fuente de hierro, la merluza rebozada es más aceptada por el niño que un pescado a la plancha.

    Las mandarinas son ricas en vitamina C y suelen gustar a los niños; la vitamina C ayudará a que se absorba mejor el hierro de las lentejas.

    El pan puede ofertarse algunos días en versión integral, si el niño conoce desde el principio a este tipo de pan se adaptará con más facilidad a él. 

    
    Los días festivos son días para preparar aquello que más les gusta a los niños e incorporar salsas o postres dulces.

    No obstante, podemos seguir enseñándoles a que lo apetitoso también es sano.

    Por ejemplo, el tomate frito se puede hacer con otras verduras y pasarlo todo con la batidora. Los dulces pueden ser caseros, evitando los conservantes.

Enfermedades cardiovasculares: hay que prevenirlas desde niñez

Las enfermedades cardiovasculares se manifiestan normalmente en el adulto, pero prevenirlas es posible si desde la niñez se evita el sobrepeso, el colesterol o el tabaquismo, coinciden en afirmar los expertos con motivo de celebrarse mañana el Día Europeo para la Prevención de estas patologías.

«Los pacientes todavía no somos conscientes de la capacidad que tenemos para mejorar nuestra salud», ha dicho el coordinador del Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular (CEIPC), el doctor José María Lobos.

La adopción de hábitos de vida saludables podría disminuir, según Lobos, la incidencia y las consecuencias de estas patologías que suponen la primera causa de mortalidad en España y en la Unión Europea.

Hipertensión arterial, hipercolesterolemia, el tabaco, al diabetes, la obesidad y el estrés son los principales factores de riesgo cardiovascular que, si interaccionan, potencian dicho peligro o uno de ellos genera la aparición de otro.

Esta es una de las advertencias que recoge la «Guía para el Manejo del Riesgo Cardiovascular», realizada por la compañía biomédica Pfizer y en la que ha colaborado el CEIPC.

Por su lado, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha explicado que el sobrepeso aumenta por cinco la probabilidad de desarrollar un problema cardíaco.

Para evitar las dolencias cardíacas en el futuro, todo niño, adolescentes o adulto con sobrepeso u obesidad debería realizarse un estudio completo de los marcadores de riesgo cardiovascular y aumento del estrés oxidativo (reducción del potencial celular) para detectar precozmente la enfermedad, ha advertido la doctora del IMEO Elisa Blázquez.

Otra de las formas de prevenir e incluso recuperarse y curarse de las enfermedades cardiovasculares es a través de la fisioterapia, ha recordado el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE).

El CGCFE ha advertido de que el 30 por ciento de las muertes debidas a enfermedades cardiovasculares podrían evitarse con la práctica habitual de ejercicio físico.

Por ello, los fisioterapeutas recomiendan caminar a paso ligero durante media hora (entre 4,8 y 6,4 km/h) la mayor parte de los días de la semana.

Artículo publicado en ADN: http://www.adn.es/lavida/20100313/NWS-1043-Enfermedades-cardiovasculares-prevenirlas-medicos-ninez.html

Los genes influyen en el metabolismo

Los condicionantes genéticos individuales influyen en el metabolismo
«El individuo se adapta a la dieta y ésta modula los genes»

Existen claras evidencias de que en el origen de la obesidad influye la genética del individuo, los factores ambientales, el estilo de vida, la forma de comer o la falta de ejercicio. Ésta es una de las conclusiones sugeridas por Alicia Gordillo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

 La obesidad es el trastorno metabólico más frecuente en todos los países desarrollados y en los que aún están en vías de desarrollo. Si el límite es un 10 por ciento más que el del peso ideal obtenido con alguna de las fórmulas clásicas, el número de obesos supera el 30 por ciento de la población adulta. ¿Cómo se determina el origen de la obesidad en un individuo? «Usando criterios tan restrictivos como superar un índice de masa corporal (IMC) de 30, en España los datos recientes apuntan una frecuencia de la obesidad de aproximadamente un 12 por ciento, superando esta cifra a partir de los 40 años», ha explicado Alicia Gordillo, doctora en Ciencias Biológicas y especialista en Nutrición y Obesidad del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

«La mayoría de los esfuerzos por reducir la grasa corporal se centran en la reducción de la ingesta. Pero nuestro organismo se adapta a la restricción calórica, reduciendo el gasto energético y dificultando la pérdida de grasa corporal, como es bien conocido en los fracasos de las dietas de adelgazamiento. Existe una evidencia cada vez mayor de que el gasto energético es un importante modulador de la cantidad de tejido adiposo en cada individuo y que el organismo parece regular de modo individual la cantidad de grasa corporal almacenada».

A la pregunta de ¿cómo se pueden aplicar los últimos avances en Ciencias Biológicas en la prevención de la obesidad?, Gordillo ha señalado que «según la hipótesis del genotipo ahorrador, los mismos genes que ayudaron a nuestros ancestros a sobrevivir a hambrunas ocasionales se ven ahora confrontados por ambientes en los cuales hay abundancia de alimentos durante todo el año. Actualmente existen claras evidencias de que en el origen de la obesidad influye la genética de cada individuo y en gran medida factores ambientales, el estilo de vida, la forma de comer o la falta de ejercicio. Esto quiere decir que, aunque cada persona tiene unos condicionantes genéticos que pueden influir en el metabolismo, al final el individuo se adapta a la dieta y ésta modula los genes».

Gordillo ha enumerado los factores que pueden originar problemas de obesidad. «En la obesidad neurógena los individuos presentan alteraciones psíquicas de diversa índole y son incapaces de controlar su peso al estar afectado su sistema nervioso autónomo por un déficit de la secreción de transmisores que modulan las deposiciones de grasa de reserva. En casos de hipotiroidismo, hipogonadismo, hiperinsulinismo e hipercorticismo las glándulas del sistema endocrino presentan alteraciones que pueden determinar la aparición de obesidad».

Por otro lado, la obesidad yatrogénica está provocada por una ingesta excesiva de corticoides o antidepresivos. «Hasta ahora es poco frecuente, pero en los últimos años va en aumento debido al abuso de este tipo de medicamentos, sobre todo en personas propensas a incrementar sus niveles de grasa».

Obesidad hereditaria
Respecto a la obesidad hereditaria, Gordillo ha indicado que se ha establecido que en torno a un 30 por ciento de los casos tiene origen genético. Sin embargo, recientes investigaciones, indican que si bien muchos casos de obesidad tienen su causa en defectos genéticos, para que se manifieste dicha patología deben darse determinadas conductas, como vida sedentaria e ingesta excesiva de grasas, entre otros condicionantes. Por último, individuos predispuestos genéticamente, o por condicionamiento neural o psicológico, pueden desarrollar una obesidad de origen dietético.

Publicado en Dmedicina:
http://www.dmedicina.com/enfermedades/actualidad/el-individuo-se-adapta-a-la-dieta-y-esta-modula-los-genes