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La OMS alerta de que la obesidad infantil se duplica en los países pobres

enero 27, 2016

La organización avisa de que 42 millones de menores de cinco años tienen sobrepeso

El País, por Emilio de Benito
1453736660_306779_1453740566_noticia_normalLa obesidad infantil ya no es solo un problema de países ricos. De los 42 millones de niños menores de cinco años que tienen sobrepeso en el mundo, 35 millones (el 83%) vive en países de ingresos medios y bajos. “Es una pesadilla explosiva”, afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS), que este lunes ha adelantado datos de la Comisión para el Fin de la Obesidad Infantil establecida hace dos años.

Aparte de las cifras, a la OMS le preocupa la evolución. Por ejemplo, en África, la cifra de obesidad y sobrepeso infantil en menores de cinco años prácticamente se ha doblado desde 1990, según este estudio. Los problemas con la báscula son solo otros de los problemas de los países ricos que han llegado ya a los que no lo son tanto, sin que estos hayan acabado con sus enfermedades infecciosas endémicas. En los países pobres no solo hay más dengue, cólera, tuberculosis y sida, por citar solo unas cuantas enfermedades. También es importante ya el número de cánceres, enfermedades cardiovasculares y accidentes de tráfico, por citar causas de muerte características de países ricos.

El informe, cuyos datos no están aún cerrados, ya tiene una primera conclusión: “No es culpa del niño”, ha afirmado este lunes en una rueda de prensa el copresidente de la comisión, Peter Gluckman Peter Gluckman. Según los datos con los que cuenta la OMS, en 2014 el 48% de todos los niños obesos y con sobrepeso vivían en Asia, y el 25% en África. “La región donde el problema es más alarmante por lo rápido que crece es Asia”, ha alertado Gluckman.

Entre los elementos que explican el aumento de las cifras de obesidad infantil destacan los factores biológicos —genéticamente la humanidad está preparada para la escasez, para ahorrar, y esta propiedad aumenta cuando durante la infancia la alimentación no es buena—, un inadecuado acceso a alimentos saludables, la disminución de actividad física en los colegios y la desregulación del mercado de los alimentos que engordan. Y también la herencia de las madres. Todo ello requiere una respuesta global y coordinada, indica en el informe.

Gluckman ha explicado que se ha detectado que los niños asiáticos tienen un metabolismo específico que les hace retener las grasas en la parte abdominal del cuerpo y en el interior, rodeando a los órganos, exactamente donde es más perniciosa para la salud.

“Se está estudiando el porqué, pero es un hecho muy peligroso porque esa grasa se instala mucho antes que la externa y que el niño dé señales de sobrepeso y obesidad en el exterior”, ha explicado.

Con respecto a Latinoamérica, se estima que la prevalencia de sobrepeso en la región se sitúa en un 8% de los niños menores de cinco años.

Gluckman ha puntualizado que los dirigentes latinoamericanos son muy conscientes del problema y están respondiendo seriamente, y ha señalado que muchos países están dirigiendo sus políticas en la dirección correcta.

“Hay que tener en cuenta que la obesidad impacta en la calidad de vida del niño, afecta su estado físico, psicológico, su capacidad de estudio, de relacionarse, le pondrá muchas barreras en la vida, por lo que hay que lidiar urgentemente con el asunto”, ha afirmado a su vez Sania Sishtar, la copresidenta de la comisión.

Además, Sishtar ha alertado de que la obesidad infantil es un factor esencial en la posibilidad de desarrollar obesidad en la edad adulta y, por consecuencia, enfermedades no transmisibles graves, como las cardiovasculares.

Ante esta situación, los autores del trabajo esperan que el Consejo Ejecutivo de la OMS, reunido esta semana en Ginebra en su 138 edición, lo tenga en cuenta y sugiera a la Asamblea Mundial de la Salud que adopte una resolución que inste a los países a aplicar medidas para luchar contra la obesidad. Entre ellas, el informe recomienda que se eduque a niños, padres, docentes y dirigentes sobre la importancia del consumo de la comida sana y de reducir la ingesta de azúcares y grasas. Asimismo, se debe promover el ejercicio físico y reducir el sedentarismo.

También deben aplicarse programas de control de los embarazos para evitar la diabetes gestante, dado que muchos casos de obesidad se pueden relacionar con lo ocurrido durante los meses de embarazo.

 

Productos para reducir el riesgo de disfunción eréctil: cítricos, vino tinto, té, arándanos…

enero 17, 2016

Un estudio concluye que el consumo de flavonoides, combinado con una dieta adecuada y ejercicio, disminuye en un 21% la posibilidad de padecer esa patología

El Correo, por Rafa Ibarra

Té con limón, un excelente aporte de flavonoides

Té con limón, un excelente aporte de flavonoides

El consumo de alimentos ricos en flavonoides, entre otros los cítricos, los arándanos, los rábanos y las moras, así como el vino tinto y el té, se asocia con una disminución del riesgo de disfunción eréctil en varones. Un beneficio que resulta incluso más significativo en quienes no llegan a 70 años. Así lo muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de las universidades de Harvard en Boston (EE UU) y East Anglia en Norfolk (Reino Unido), en el que se concluye que una dieta rica en flavonoides es tan beneficiosa como caminar a buen paso durante cinco horas semanales para prevenir la disfunción eréctil.

Como explica Aedin Cassidy, directora de esta investigación publicada en la revista ‘The American Journal of Clinical Nutrition’, distintos estudios han demostrado que «la toma de ciertos alimentos ricos en flavonoides reduce el riesgo de patologías como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares». Y en este contexto, «el nuestro es el primer estudio en evaluar la asociación entre los flavonoides y la disfunción eréctil, trastorno que afecta a más de la mitad de los varones de mediana edad y mayores».

Los resultados del estudio muestran que el consumo de frutas ricas en flavonoides puede reducir en hasta un 14% el riesgo de disfunción eréctil. Es más: cuando este consumo se combina con la realización de ejercicio físico, la disminución del riesgo se eleva hasta un 21%.

Los autores analizaron las respuestas aportadas por más de 50.000 varones de mediana edad en sendos cuestionarios en los que se les preguntaba sobre sus hábitos dietéticos y su vida sexual. Y si bien todos los participantes disfrutaban de un buen estado de salud, más de una tercera parte reconocieron padecer problemas para mantener una erección que les permitiera tener relaciones sexuales satisfactorias -un problema que, en la mayoría de los casos, fue referido como «de reciente aparición»-. Los resultados mostraron que, con independencia del peso, la actividad física, el consumo de cafeína y el tabaquismo, aquellos varones que seguían una dieta rica en flavonoides -y más concretamente en antocianinas, flavonas y flavononas- tenían un menor riesgo de disfunción eréctil.

Unas pocas porciones

Y ¿dónde se encuentran estos flavonoides? Las antocianinas, en los arándanos, guindas, moras, rábanos y grosella negra, mientras que las flavononas y flavonas se pueden obtener sobre todo en los cítricos. Y para que induzcan su beneficio sobre la función sexual, apunta Aedin Cassidy, «tan solo se requiere tomar unas pocas porciones a la semana».

La principal reducción del riesgo de disfunción eréctil se observó en aquellos participantes que, además de consumir flavonoides, practicaban ejercicio regularmente.

Como recuerda Eric Rimm, coautor de la investigación, «debe tenerse en cuenta que, además de mejorar la salud sexual de los varones en la mediana edad, hay un segundo beneficio importante asociado a la salud cardiovascular: la disfunción eréctil suele ser un signo temprano de una pobre función vascular, por lo que ofrece una oportunidad trascendental para intervenir y prevenir las enfermedades cardiovasculares, los infartos de miocardio e, incluso, la muerte».

Los seis regalos que el cuerpo humano pide todos los años a los Reyes Magos

enero 5, 2016
  • Tener una dieta equilibrada, ir al gimnasio o dejar de fumar son algunas de los propósitos que tenemos cada año. ¿Lo conseguiremos este?
  • Repasamos las seis claves que deberíamos colgar con un imán en la nevera para empezar el año de forma saludable.

La Información

mercadoSe acerca fin de año y una vez más volveremos a hacernos promesas que intentaremos cumplir en 2016 pero que en más de una ocasión abandonaremos los primeros días de enero. Ir al gimnasio, ponerse a dieta o dejar de fumar son los regalos que nuestro cuerpo pide todos los años a los Reyes Magos. ¿Los conseguirá este año?

Los 4 enemigos de la salud

Los hábitos alimentarios inadecuados y a la vez mantener estilos de vida sedentarios, además del tabaquismo y el alcohol son los principales factores de riesgo para la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles, como las cardiovasculares o la diabetes entre otras. ¡Pero estas enfermedades se pueden prevenir si actuamos a tiempo!

No perder de vista la dieta equilibrada

Tenemos que mantener alimentación variada, moderada y equilibrada y reducir la ingesta de energía a través de los alimentos y las bebidas en los casos que sea necesario, pero siempre cumpliendo con las recomendaciones nutricionales, especialmente de vitaminas y minerales

Hacer deporte no es una tortura

¿Sabías que la esperanza de vida se puede elevar de media 3,4 años si se realiza actividad física moderada? En adultos, la Organización Mundial de la Salud recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o en su lugar, 75 minutos a la semana de actividad física aeróbica vigorosa. Debemos cambiar la idea de comer menos y movernos más por comer mejor y moverse más. Ésta es la clave:mantener una alimentación variada, moderada y equilibrada junto con un estilo de vida activo y saludable.

Vigilar las calorías

Tal como indica el estudio científico ANIBES (Antropometría, Ingesta y Balance Energético en España), cada persona en España tiene una ingesta media de energía al día de 1.810 kcal ± 504 kcal/día. Los cereales y sus derivados, así como las carnes y sus derivados son los grupos de alimentos que más contribuyen a la ingesta diaria, ya que, respectivamente, suponen el 27,4% y el 15,2% de la ingesta total.

No debe haber alimentos prohibidos

No existen alimentos buenos o malos, sino estilos de vida más o menos correctos. Los hábitos alimentarios inadecuados, los estilos de vida sedentarios, además del tabaquismo y el alcohol son los principales factores de riesgo que facilitan la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles. Pero estas enfermedades se pueden evitar controlando los factores de riesgo.

El sobrepeso hay que evitarlo

El sobrepeso y la obesidad afectan a más del 50% de la población adulta en España y a cerca del 30% de la población infanto-juvenil. Es necesario transformar el mensaje de “comer menos y moverse más” por “moverse más y comer mejor” realizando actividad física con intensidad y regularidad, y adecuando nuestra alimentación diaria a estos niveles.

Aunque el sobrepeso y la obesidad tienen múltiples causas, su resultado es fruto de una incorrecta adecuación entre las calorías que tomamos a través de los alimentos y las bebidas y las que gastamos mediante la práctica de actividad física y ejercicio.

Obesidad afecta a millones de adultos en EEUU

septiembre 22, 2015

Las cifras de personas con sobrepeso siguen siendo altas en la mayoría de los estados del país

La Raza, por Pedro Frisneda

obesidad en EEUUUn reporte médico, dado a conocer este lunes, indica que las tasas de obesidad entre las personas adultas siguen siendo altas en la mayoría de los estados del país. Según el informe, el sobrepeso sigue afectando a millones de estadounidenses, especialmente en los estados del sur y el medio oeste.

De acuerdo al reporte ‘Behavioral Risk Factor Surveillance System”, ningún estado del país tiene una prevalencia de obesidad menor al 20%. Peor aún, ya en 19 estados, las tasas de obesidad superan el 30%.

Se estima que en 42 estados de la nación, los hispanos tienen tasas de obesidad que superan el 30% o más, al igual que los afroamericanos. Por el contrario, las personas de raza blanca mostraron índices de obesidad superiores al 30% sólo en 13 estados.

La epidemia de obesidad es una de las crisis de salud más serias de la nación“, dijo el doctor Jeff Levi, director ejecutivo de la organización Trust for America’s Health, que elaboró el reporto junto a la Robert Wood Johnson Foundation.

A pesar que las cifras permanecen altas, los expertos ven como algo positivo el hecho de que las tasas de de obesidad se han mantenido igual en casi todos los estados del país, menos en cinco.

El doctor Levi indica que, aunque las tasas de obesidad no han bajado en ningún estado, él ve la nivelación como un signo esperanzador.

En 2014, las tasas de gordura aumentaron en Kansas, Minnesota, Nuevo México, Ohio y Utah, según el informe publicado este lunes. Las estadísticas de obesidad más alta se registraron en Arkansas, que llegó al 35.9%. También se superó ese porcentaje en Mississippi y Virginia Occidental. Por el contrario, Colorado tuvo la tasa más baja, con un 21.3%.

Estas nuevas cifras causan alarma y contrastan enormemente con las tasas de obesidad de 1980, que no superaban el 15% en ningún estado. En 1991 ningún estado tenía tasas superiores al 20%, según los investigadores.

En general, se estima que unos 78 millones de estadounidenses sufren de obesidad, incluyendo 30% de los adultos, el 17% de jóvenes de 2 hasta los 19 años y el 8% de los niños de 2 a 5, según el informe.

Los expertos alertan que esto pone a un gran porcentaje de la población en riesgo de sufrirenfermedades crónicas y mortales como hipertensióndiabetes tipo 2enfermedades cardiovascularesderrames cerebrales y diferentes tipos de cáncer.

Si usted está obeso, el Instituto Nacional de Salud de EEUU recomienda perder por lo menos de 5 a 10% de su peso. Con esto puede retrasar o prevenir algunas de estas enfermedades más peligrosas. Por ejemplo, si usted pesa 200 libras, el 5 al 10% serían unas 10 a 20 libras.

Entre las medidas de prevención que se recomiendan están el hacer ejercicios o realizar actividades físicas a una edad temprana y una buena nutrición, entre otras.

 

Europa se precipita hacia una crisis de obesidad en 2030

mayo 7, 2015

Irlanda es el país que encabeza la lista. Allí, calcula la OMS, el 89 % de los hombres tendrá probabilidad de sufrir sobrepeso en 2030, frente al 74 % que había en 2010, y la proporción de obesos pasará del 26 al 48 %. En el caso de las mujeres el aumento será del 57 al 85 % y del 23 al 57 %, respectivamente.

Entre los países que también sufrirán subidas significativas la OMS sitúa a Grecia, Austria, la República Checa y España, donde el sobrepeso en hombres pasará del 66 al 80 %, y la obesidad afectará a uno de cada tres ciudadanos, el 36 %, frente al 19 % de 2010.

El 58 % de las españolas tendrá problemas de sobrepeso en 2030, frente al 48 % de dos décadas antes, y el 21 % padecerá obesidad, cinco puntos porcentuales más, según la oficina regional de la OMS, con sede en Copenhague, que señala que la calidad de las proyecciones varía según los países.

El aumento afectará incluso a países que tradicionalmente han tenido índices bajos, como Suecia, donde el porcentaje de hombres obesos subirá del 14 al 26 %, y el de mujeres, del 12 al 22 %.

LAS CONSECUENCIAS DEL SOBREPESO SEGÚN LA OMS

Los kilos de más son un problema que aumentan la posibilidad de sufrir graves problemas de salud. Estas son sus principales consecuencias, según la OMS:

  • La primera es una mayor incidencia de las enfermedades cardiovasculares
  • La diabetes
  • Los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante)
  • Algunos cánceres (del endometrio, la mama y el colon).

EL SOBREPESO SOLO CAE EN HOLANDA

Pocos países de los 53 que componen la región europea experimentarán tasas de sobrepeso y obesidad estables o decrecientes en 2030, entre los que destaca Holanda. La OMS estima que el 49 % de los holandeses tendrá sobrepeso y el 8 % obesidad en 2030, frente al 54 % y el 10 % de 2010, mientras que en las mujeres la proporción de sobrepeso se mantendrá al nivel actual y la de obesidad bajará del 13 al 9 %.

El estudio presenta una imagen “preocupante” y se necesita “con urgencia” revertir la tendencia restringiendo el mercado de alimentos no saludables y abaratando los productos saludables, dijo en un comunicado Laura Webber, una de las autoras del informe, que será presentado este miércoles en el Congreso Europeo de Obesidad en Praga.

El coautor del estudio, Joao Breda, señaló por su parte que se trata de una predicción y que es necesario mejorar la disponibilidad y la calidad de los datos en algunos países.

CÓMO FRENAR LA DERIVA HACIA EL SOBREPESO

  • Para empezar, la solución pasa por uno mismo y por la contención en el consumo de grasas y azúcares.
  • A la vez, hay que comer de forma más saludable: más frutas y verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos
  • Hay que mover el cuerpo, intentar no caer en el sedentarismo. Lo recomendable son 60 minutos diarios de actividad física para los jóvenes y 150 minutos semanales para los adultos
  • La OMS pide también a las administraciones que se involucren para promover la actividad física y los hábitos de vida más saludables. ¿Cómo? Haciéndolo más accesible, más barato, sobre todo para los que menos tienen.
  • Y cómo no, se necesita también que la industria alimentaria colabore, reduciendo el contenido de grasa, azúcar y sal de los alimentos elaborados, y asegurando que todos los consumidores puedan acceder física y económicamente a unos alimentos sanos y nutritivos.

Pautas para evitar el sobrepeso y la obesidad

1. Evita el exceso de cantidad y las comilonas
Es un aspecto sumamente importante porque a más cantidad de alimentos por comida, más flexible y elástico se hace el estómago, encontrando la sensación de saciedad cada vez más tarde y necesitando cantidades mayores para eliminar la sensación de hambre. “Si acostumbramos al estómago a recibir las cantiades justas de comida, se olverá más riígidoy nos será mucho más fácil controlar el apetito”, explica Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

2. Muchas veces y poca cantidad

Es mejor comer de 5 a 7 veces al día que hacer solo tres comidas. Así nos aseguramos no tener tanta hambre y por tanto que la ingesta calórica sea menor.
3. Distinguir entre el hambre y la ansiedad

El Instituto Europeo de la Obesidad señala que no es lo mismo la necesidad fisiológica que el hambre originado por la ansiedad. Este es un hambre psicológico, nutrido muchas veces el estrés, la tendencia depresiva, la glotonería o el simple aburrimiento.
4. Combinar los tres macronutrientes

Las comidas deben ser completas e incluir hidratos, proteínas y grasas saludables.

5. Evitar los dulces…

… y los hidratos de carbono simples o refinados que no sean integrales.

6. Planifícate

Si tienes tu menú organizado, es mucho más fácil evitar la improvisación cuando sentimos hambre y por tanto las calorías fáciles.

7. Llévate la comida

Ya sea una pieza de fruta o un yogurt para media mañana o directamente la comida de mediodía. Así no caeremos en la tentación de ir a la máquina.

8. Evita la cafeína

Suprimir la cafeína, el té o las bebidas energéticas ayudarán a mantener el estrés a raya y a controlar la cantidad de calorías ingeridas.

9. Pequeñas dosis de chocolate

De la misma manera que evitar el café ayuda a limitar el estrés, también ayuda comer dos onzas de chocolate con 70% de cacao puro al día. Es un buena forma de potenciar nuestro bienestar emocional y disminuir la sensación de ansiedad.

10. Dormir de siete a ocho horas al día

También como forma de evitar la ansiedad.

11. Agua para la sed

Albert Lecube recomienda aplacar la sed con agua y no con bebidas azucaradas. Estas últimas suponen un aporte importante de calorías vacías de nutrientes.

12. Ejercicio

Tampoco hace falta ir a nadar todos los días ni ponerse a correr si no lo has hecho nunca antes. Albert Lecube habla de incrementar la actividad física y acabar con los altos datos de sedentarismo. Bastaría con salir a caminar una media de 150 minutos a la semana.

Día Mundial del Corazón: radiografía de la salud del corazón de los españoles

septiembre 29, 2014
En España, la enfermedad cardiovascular causa el 30,3% de las muertes. En los últimos 30 años la esperanza de vida ha crecido en 6,4 años, el 63% gracias a los avances en las enfermedades cardiovasculares. La crisis: tras veinte años de descensos consecutivos, la mortalidad por causa cardiovascular aumentó en 2012. Este lunes se celebra el Día Mundial del Corazón.

20 minutos / EFE

dia mundial del corazon 2014Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, responsables de más de 17 millones de defunciones cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, en 2012, las enfermedades cardiovasculares fueron las causantes del 30,3% de las muertes, lo que supone algo más de 122.000 fallecimientos. Este lunes se celebra el Día Mundial del Corazón.

Como recuerda el doctor Leandro Plaza, presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), debido al crecimiento de la esperanza de vida actual, cada vez aumenta más el número de personas mayores en nuestra sociedad. En concreto, se calcula que en 2025 uno de cada cinco ciudadanos de la Unión Europea tendrá más de 65 años; en España y, según los últimos datos del INE, a día de hoy el 18% de la población actual posee más de 65 años y el 5,7% supera los 80 años.

En este sentido y fruto de las campañas preventivas que ya hace años vienen llevándose a cabo, un reciente estudio español, publicado en Revista Española de Cardiología, constató que en los últimos 30 años la esperanza de vida de la población española ha crecido en 6,4 años, de los que 3,8 años (un 63% del total del aumento) se deben a los avances en las enfermedades cardiovasculares y la mayor parte de ellas son debidas a la prevención de las mismas.

Pero la crisis también ha distorsionado esta mejora. La FEC constata que los programas de prevención cardiovascular han sufrido recortes y eso ha tenido consecuencias. Los datos del último informe del INE (análisis de las defunciones del 2012) muestran como, por primera vez, se ha observado un aumento en la mortalidad por causa cardiovascular tras veinte años de descensos consecutivos.

Prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular en la población española

  • El 71,3% de los pacientes atendidos en los servicios de cardiología y el 40% en atención primaria son hipertensos. Cuanto mayores son las cifras de presión arterial mayor es el riesgo de presentar una enfermedad cardiovascular y el de muertes causadas por la hipertensión arterial.
  • Uno de cada dos adultos españoles tiene las tasas de colesterol elevadas (por encima de 220ml/dl). Las personas con niveles de colesterol en sangre de 240 mg/dl tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200 mg/dl.
  • El 36,65% de la población adulta española sufre sobrepeso y el 17,03% obesidad. Existe una relación directa entre el índice de masa corporal (IMC) y la mortalidad, de manera que a mayor IMC mayor la mortalidad, especialmente por motivos cardiovasculares.
  • El 35,86% de los hombres y el 46,64% de las mujeres son sedentarios. El sedentarismo, además de provocar por sí mismo un importante daño a nuestro sistema cardiovascular (alto riesgo de cardiopatía isquémica), contribuye a acentuar los efectos de otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión o la hipercolesterolemia.
  • El 4,54% de los mayores de 15 años toman alcohol, de manera intensiva, al menos una vez al mes. El abuso del alcohol tiene efectos graves en el cuerpo y un impacto particular sobre la presión arterial alta.
  • El 26,96% de los españoles fuma diaria u ocasionalmente (casi 12.600.000 personas). La incidencia de la patología coronaria en los fumadores es tres veces mayor que en el resto de la población. La posibilidad de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados al día y al número de años en los que se mantiene este hábito nocivo.
  • Más de 4.500.000 de españoles padecen diabetes tipo 2, el 12% de la población total de España. La diabetes está estrechamente ligada a las enfermedades cardiovasculares; se calcula que las personas con diabetes son de dos a cuatro veces más propensas a desarrollar este tipo de enfermedades.

Para concienciar a la población sobre la importancia de prevenir estas enfermedades y promover unos hábitos de vida cardiosaludables, la Fundación Española del Corazón creó hace ya 30 años la iniciativa “Semanas del Corazón”, que ha recorrido estos días distintas ciudades españolas organizando varias actividades enfocadas a la prevención.

La obesidad mata a una persona cada 20 minutos en España

junio 14, 2014

El exceso de peso contribuye a matar a una persona cada 20 minutos en España, desencadenando más de 25.000 muertes en total cada año.

Libertad Digital, Manuel Ansede

obesidad-corbisLa “mortalidad atribuible” a esta causa supuso alrededor de un 15% del total de muertes en el país, según calcula un nuevo estudio dirigido por el médico Javier Martín, del hospital madrileño Severo Ochoa.

Los autores del trabajo, recién publicado en la revista Medicina Clínica, consideran que estas cifras de mortalidad “convierten esta epidemia en un grave problema de salud pública que requiere medidas enérgicas para su control y, sobre todo, su prevención”. El propio Martín, por teléfono y recién salido del quirófano tras llevar a cabo una operación del aparato digestivo, apunta algunas de estas medidas, sin esconder nombres y apellidos: “Yo eliminaría las bebidas carbonatadas, como la Coca-Cola y la Fanta, que es un factor importantísimo en la obesidad juvenil. Y es necesario fomentar el deporte entre los adolescentes: que no jueguen a la PlayStation, que jueguen al fútbol“.

El análisis de Martín convierte al exceso de peso en “la segunda causa de muerte evitable derivada de hábitos personales“, sólo superada por el tabaquismo. “En pocos años”, opinan los autores, “la obesidad y el sobrepeso pasarán a convertirse en la primera causa”, ante la reducción en el consumo de tabaco y la llegada de una nueva generación de niños gordos. Más del 26% de la población infantil tiene exceso de peso.

Obesidad y cáncer

Los autores señalan a los kilos de más como uno de los principales culpables de miles de muertes por infarto, derrame cerebral, diabetes y varios tipos de cáncer asociados al sobrepeso y la obesidad, como el de hígado, el de colon y el de mama. “Una de cada seis muertes ocurridas entre los 35 y los 79 años puede ser atribuida al exceso de peso”, alertan en su estudio. Más del 50% de estas muertes se debería a enfermedades cardiovasculares, el 15%, a tumores y un 12%, a la diabetes.

Martín aclara que su estudio no pretende señalar a un único culpable de estas 25.000 muertes, sino dejar claro que el exceso de peso actúa de forma sinérgica con otros factores de riesgo, como el tabaco y el alcohol, para desencadenar lo que en muchos casos es un suicidio a cámara lenta, cigarro a cigarro, refresco a refresco y bollo a bollo.

“Estos datos nos ayudan a demostrar que la obesidad no es un problema estético: es una enfermedad. Todavía se dice que labarriguita cervecera aparece por vivir feliz, cuando lo que pasa es que la obesidad mata”, clama indignado el endocrinólogo Albert Goday, vicepresidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y ajeno al nuevo estudio.

Gordos y pobres

Goday cree que las muertes reales asociadas al exceso de peso podrían ser aún más numerosas. Las estimaciones de Martín emplean los datos de 2006 de la Encuesta Nacional de Salud, en la que los ciudadanos no se someten a la báscula y al metro, sino que ellos mismos dicen cuánto pesan y cuánto miden. “Todo el mundo declara un peso menor que el real y una altura mayor”, sostiene Goday, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital del Mar, en Barcelona.

El equipo de Martín cruzó esos datos de exceso de peso con los ficheros de defunciones del Instituto Nacional de Estadística y con los riesgos relativos asociados al sobrepeso y la obesidad, centrándose en individuos de entre 35 y 79 años.

“Ahora, la obesidad se relaciona con estratos socioeconómicos y culturales bajos, al contrario que en otras épocas, que era un signo de opulencia. Ahora es más caro comer sano que comer insano, porque la verdura y la fruta no son baratas”, apunta Goday. En España, la frecuencia de personas obesas es mayor en Murcia, Extremadura, Canarias y Andalucía.

Impuesto del 20% a las bebidas azucaradas

El endocrino también exige a las autoridades medidas más contundentes para luchar contra el exceso de peso, como reducir los impuestos de frutas y verduras y aumentarlos en el caso de bollería y bebidas azucaradas. Países como Finlandia, Hungría y Francia han implantado estos impuestos a los refrescos hipercalóricos en los últimos tres años. La Organización Mundial de la Salud sostiene que “el impuesto debe ser de al menos un 20% para tener un impacto en la obesidad y en las enfermedades cardiovasculares”. Sin embargo, Goday admite que este camino está plagado de minas. “La industria azucarera es más potente que la del tabaco”, remacha.

El médico Enrique Galve, de la Sociedad Española de Cardiología, también se muestra inquieto por la epidemia. “Estoy preocupado, porque nuestro país ha ido a más en sobrepeso y obesidad. Cada vez a edades más tempranas tenemos niños que se comen los Donettes en el colegio en vez de un bocadillo de atún, que sería mucho más sano”, sostiene. El cardiólogo aboga por subir los impuestos a los establecimientos de comida rápida y también pide limitar el contenido de grasas trans o de azúcares de determinados alimentos, “igual que se limita la velocidad en una carretera”.

Pese a las campañas de empresas como Coca-Cola para pregonar que el consumo de bebidas azucaradas no está asociado con el exceso de peso, una reciente revisión de estudios científicos financiada por la Organización Mundial de la Salud ha dejado claro que “el consumo de bebidas azucaradas se asocia a obesidad”.

2.100 millones de personas en el mundo sufren obesidad o sobrepeso

mayo 30, 2014

El estudio, que fue realizado por la Universidad de Washington durante los últimos 33 años, señala que las cifras han aumentado a nivel global.

La tercera.com, por A. T. D. y Agencias

obesidad en el mundoUnas 2.100 millones de personas alrededor del mundo tienen problemas de sobrepeso o son obesas. Así lo indica el Instituto de Mediciones Sanitarias (IHME, en inglés) de la Universidad de Washington en la revista médica The Lancet.

La investigación es la más completa hasta la fecha de uno de los problemas de salud pública más apremiante de nuestra época, donde se usaron datos de 188 naciones durante 33 años: entre 1980 y 2013.

De acuerdo a este análisis, la obesidad ya no es un problema exclusivo de los países ricos -como lo era hasta el momento-, pues actualmente, el 62% de las personas obesas en el mundo viven en países en desarrollo.

“La obesidad es un problema que afecta a todo el mundo, independientemente de la edad o los ingresos o del país”, señala Christopher Murray, director del IHME.

EN CIFRAS
El reporte señala que si en 1980 había 857 millones de personas con este tipo de problemas, en 2013 ya suman 2.100 millones de personas.

Además, durante los 33 años del estudio, el porcentaje de personas con un índice de masa corporal (IMC) superior al 25 -el umbral del sobrepeso- ha pasado a nivel mundial del 28,8% al 36,9% en el caso de los hombres y del 29,8% al 38% en el de las mujeres.

Más del 50% de los 671 millones de obesos del mundo viven en sólo 10 países, que son: Estados Unidos, China, India, Rusia, Brasil, México, Egipto, Alemania, Pakistán e Indonesia.

Otra noticia desalentadora es que el número de niños o adolescentes obesos o con sobrepeso a nivel global, cifra que aumentó un 50%.

“Este aumento es muy preocupante… En la medida en que la obesidad infantil puede tener graves consecuencias para la salud, sobre todo en las enfermedades cardiovasculares, diabetes y numerosos cánceres”, dice Marie Ng, la investigadora que coordina el estudio.

El director del IHME, Christopher Murray, señala que en 30 años “ningún país ha logrado reducir las cifras de obesidad” y que se espera que sigan incrementándose “de forma constante, a medida que aumentan los ingresos en países de renta baja o media”.

Además, este instituto que se encarga de elaborar y evaluar mediciones de los problemas de salud más importantes del mundo, apunta que, si la obesidad y el sobrepeso no se controlan, podrían provocar un fuerte descenso de la esperanza de vida.

“Tenemos que recordar que la obesidad no es realmente un tema estético. Es un factor importante de riesgo de mortalidad”, puntualiza el profesor de salud global Ali Mokdad, otro de los investigadores.

IMC
El IMC es la relación entre el tamaño y el peso, un índice superior a 30 está considerado como una señal de obesidad en el adulto. En el caso de que el índice se sitúe entre el 25 y el 30, se considera sobrepeso.

Cómo podemos ahorrar en la comida, sin perder la silueta

febrero 13, 2014

La obesidad gana terreno a nivel mundial y la crisis económica que sufren algunos países no ayuda.
Amas de casa y expertos en nutrición coinciden en que comer sano y barato es posible, y explican cómo economizar de forma responsable al comprar y cocinar.

Eugenio Frater, EFE/Reportajes

  • “El sobrepeso u obesidad en una persona no significa que esté bien alimentada, ya que las deficiencias de algunos minerales y vitaminas en combinación con la grasa abdominal, favorecen los males de corazón, el “hígado graso” y el desarrollo de células anormales”, explica Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO.
  • Según el informe ‘Generación XXL’ de la consultora IPSOS, en varios países la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos y menos nutritivos, como galletas o pizza en detrimento de la ingesta de carne, vegetales frescos o fruta.
  • “La plancha genera un gasto energético reducido comparado con el horno o el microondas, por lo que es aconsejable no abusar de estas dos últimas formas de cocinar, o utilizarlas preparando platos para varios días como los guisos u horneados”, aconseja el experto del IMEO, en entrevista con Efe.

comrar sano low cost IMEOAhorrar en la compra de los alimentos es buena idea ante la “cuesta arriba de enero”, lapso en que nuestros bolsillos y cuentas corrientes están desinfladas, debido a los gastos de las fiestas navideñas y las vacaciones de final de año.

En muchos hogares, sobre todo en aquellos con familias numerosas e ingresos ajustados, ahorrar en la cesta de la compra se ha convertido en una necesidad a lo largo de todo el año.

Sin embargo, no hay que economizar a costa de mermar la salud y fomentar el sobrepeso, advierten los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), destacando un reciente estudio.

Según el informe ‘Generación XXL’ elaborado por IPSOS, la tercera compañía global de investigación de mercados, “la crisis económica global es uno de los principales factores del auge de casos de obesidad a nivel mundial en los últimos años”.

Según IPSOS, en varios países la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos y, en consecuencia, menos nutritivos.

Un ejemplo es el Reino Unido, donde las ventas de carne de cordero, vegetales frescos y fruta han bajado de forma considerable, mientras que productos envasados como galletas o pizza han crecido en los últimos 5 años.

En Gran Bretaña, el mismo informe indica que “el 23 por ciento de la población es obesa, y el 61 por ciento tiene sobrepeso”. También afirman que las ventas de productos orgánicos cayeron un 15 por ciento de 2011 a 2012, y el 23 por ciento de los consumidores se dio de baja en del gimnasio.

A nivel global, el 17 por ciento de los encuestados señaló que una de las principales barreras a la hora de llevar a cabo un estilo de vida más saludable, es que “resulta caro”, y el 79 por ciento apunta que “vivir mejor” es hoy en día más difícil que nunca.

En América, Brasil es uno de los países con el porcentaje más alto de personas que luchan por mejorar sus condiciones y hábitos vitales, mientras que la obesidad comienza a ser alarmante en Estados Unidos, donde el 34 por ciento de la población es obesa y el 75 por ciento sufre algún tipo de sobrepeso, según recoge el estudio.

ESTAR GORDO NO EQUIVALE A ESTAR NUTRIDO

Rubén Bravo de IMEO“Es inevitable que en una situación de crisis económica nos mostremos más susceptibles al precio y apostemos por el formato “pack familiar”, “segunda unidad a mitad del precio” o los cupones con descuento promocionales, olvidando que el precio no es lo único que importa cuando se trata de comer bien”, indica Rubén Bravo, portavoz del IMEO.

Según Bravo, en los países europeos más afectados por la crisis, “el creciente número de desempleados impulsa a muchas familias a recortar del presupuesto destinado a la comida, basando su dieta en productos baratos y básicos”.

“En muchos casos se trata de pizzas, zumos envasados y refrescos con altos niveles de azúcar; bollería industrial y precocinados de poco precio, pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados, lo que puede repercutir en un incremento de los casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares”, señala este experto.

Además, la presencia de sobrepeso y obesidad en una persona no significa que esté más saludable. Según este profesional, la deficiencia de hierro, calcio, zinc y vitaminas, en combinación con una grasa predominante visceral, es decir en la zona del abdomen, favorece los males de corazón, el hígado graso y el desarrollo de células anormales.

No obstante, “sabemos que, aún con escasos recursos, se puede hacer la cesta de compra de manera responsable y esto es beneficioso tanto para el bolsillo, como para la salud”, explica el portavoz del IMEO.

Consultado por Efe sobre cómo evitar el gasto debido a que algunas comidas o bebidas se estropeen y haya que tirarlas, Bravo responde que, para no desperdiciar ningún alimento, “recomendamos realizar la compra semanalmente con un plan de menús determinados, comprando solo los alimentos y las cantidades justas”.

Por otro lado, según el experto de IMEO es conveniente “aprovechar las ofertas estilo “2 x 3″ en productos susceptibles de ser congelados o no perecederos con fecha de caducidad amplia”.

¿Cómo se asegura el consumidor de que está comprando un producto barato pero de una calidad aceptable para su salud?

Según Bravo, en muchos países “las asociaciones de consumidores desarrollan mensualmente una revista online y en papel, realizando comparativos de diferentes productos y grandes superficies donde analizan las mejores opciones calidad/precio de una gran gama de alimentos preparados o industrializados”.

“Darse de alta o subscribirse a estas publicaciones nos aportará un punto de vista objetivo y profesional sobre las mejores opciones para nuestro carrito de la compra”, sugiere.

Para comer sano a bajo precio, al elaborar y cocinar los platos “podemos reducir el coste y rebajar el riesgo de sobrepeso, utilizando una cucharada sopera de aceite en las comidas, en vez de rociar directamente desde la botella y evitar en lo posible las freidoras, que demandan gran cantidad de aceite y eso dispara el gasto mensual en aceite y coste”, añade.

Respecto del ahorro derivado de la forma de preparar los platos, Bravo señala que la plancha genera un gasto energético reducido, si lo comparamos con el horno o el microondas, cuyo coste en electricidad es muy alto, por lo que es aconsejable no abusar de estas dos últimas formas de cocinar y, en caso de utilizarlas, realizar la preparación para varios días como es el caso de los guisos u horneados.

DECÁLOGO PARA COMER SANO A BAJO PRECIO

la cesta de compra de IMEOCon la colaboración de un grupo de amas de casa pertenecientes a un foro de ayuda para personas con problemas de obesidad, www.bandeados.es, el IMEO ha elaborado un decálogo de consejos para beneficiar el bolsillo, la salud y la silueta:

1.- Debemos comprar sin hambre. Cuando el apetito manda, solemos decantarnos por comida rápida de preparar, como pizzas, bollos, bebidas azucaradas o alimentos precocinados de poco precio pero escasa calidad.

2.- Ir a la compra sin prisa. Es primordial para poder procesar mejor la información del etiquetado y elegir el producto más indicado.

3.- Planificar la compra para los menús de la semana y evitar tirar las sobras. Si la familia se compone de una o dos personas, podemos usar las monodosis y comprar “packs” de tres o cuatro lonchas de embutido o postres unitarios.
Las tostadas integrales duran más que una barra de pan y permiten controlar las cantidades.

4.- Comprar la verdura y la fruta a última hora de la tarde. En algunos mercados o supermercados suelen hacer muy buenas ofertas a estas horas para no tirar el sobrante.

5.- Adquirir los yogures de medio litro en lugar de en raciones individuales. Este envase sale más económico.

6.- Comprar los productos no perecederos –leche, aceite, latas de pescado, botes de verdura, galletas…– en gran cantidad, cuando hay buenas ofertas.

7.- Los frescos, mejor por unidad. Si necesitamos dos manzanas o dos filetes, ¿por qué llevarnos un kilo o más? Adquirir un producto fresco tiene sentido solo si se consume al poco tiempo.

8.- Las legumbres engordan menos que los hidratos y cuestan más o menos lo mismo. La regla de oro que debemos utilizar, si no se quiere engordar, es más lentejas y menos arroz.

9.- El pescado es caro, pero necesario. Es fuente de Omega 3 y previene de enfermedades del corazón. Hay que consumir pescado. Si no se quiere gastar en jurel, salmón, arenque, bacalao o mariscos, se puede optar por la panga o el atún enlatado.

10.- Cuidado con el envase antes de pesar el producto. En algunos establecimientos nos pesan el producto con papeles gruesos de estraza, que pesan unos 20 o 30 gramos. Según lo que uno compra, le puedan cobrar el papel o el envase de plástico a precio de embutido, carne o pescado.

Chocolate negro, tableta de salud

abril 11, 2013

Los flavonoides contenidos en el chocolate parecen jugar un efecto protector frente a enfermedades cardiovasculares por sus efectos antioxidantes

por Jordi Montaner, Eroski Consumer

Woman showing chocolatebarDurante años el chocolate ha sido objeto de un sinfín de acusaciones. Desde fuente de vicio hasta origen de caries infantiles, pasando por adicciones incontrolables, problemas metabólicos, cefaleas o sobrepeso. De un tiempo para esta parte, sin embargo, el chocolate se está reivindicando como fuente de salud. Si los resultados de distintas investigaciones acaban confirmándose, pronto podría figurar entre las prescripciones de todo médico de cabecera.

Un artículo publicado hace unos meses en la revista Nature (424:1013, 28/8/2003) despejó toda incógnita acerca del papel protector de los flavonoides del cacao y del chocolate frente a la enfermedad cardiovascular. Un equipo dirigido por Mauro Serafini, del Instituto Nacional Italiano para la Investigación de los Alimentos y la Nutrición (Roma), han identificado al flavonoide responsable, la epicatequina, que actúa como antioxidante en los vasos sanguíneos y previene la formación de placas de ateroma (arteriosclerosis). No obstante, los investigadores transalpinos subrayan que el efecto antioxidante del cacao se inhibe normalmente por acción de la leche con la que se acompaña tanto su presentación soluble como buena parte de las pastillas de consumo más extendido. En otras palabras, que para que el chocolate resulte verdaderamente sano, le sobra la leche.

Serafini llevó a cabo un estudio con 12 voluntarios sanos, a quienes hizo probar distintas variedades de chocolate y observó que la absorción de epicatequina en el organismo se veía dificultada en los chocolates que incluían leche o derivados lácteos en su composición. «Este hallazgo alimenta la controversia de que las acciones antioxidantes de determinados productos que ingerimos puede contrarrestarse mediante la acción de otros componentes de la dieta, al mismo tiempo que apoya el concepto de que los flavonoides desempeñan un papel esencial frente a las enfermedades del corazón y degenerativas», señala el investigador.

Carl Keen (Universidad de California) va más lejos aún y sostiene que la epicatequina podría actuar «como una aspirina de baja dosis» en el organismo, ejerciendo una actividad antiplaquetaria y protegiendo frente al ictus o el infarto. «Nuestro grupo no sólo observó un incremento de la capacidad antioxidante tras el consumo de chocolate, sino una variación de ciertos componentes que afectan a los vasos sanguíneos». El especialista estadounidense midió el efecto de los flavonoides en 25 voluntarios que habían ingerido 25 gramos de chocolate, y lo comparó con otros voluntarios que habían comido sólo pan. «Entre dos y seis horas después de haber tomado chocolate, la sangre de los voluntarios registró una disminución de la agregación plaquetaria que no se dio cuando el producto consumido era el pan», relata.

Una pequeña tableta de chocolate negro (sin leche) aporta al organismo, según Keen, tantos flavonoides como seis manzanas, algo más de cuatro tazas de té o dos vasos de vino tinto.

Néctar de los dioses

La acción antioxidante del chocolate podría verse limitada por otros componentes de la dieta, en especial de la leche Cristóbal Colón no sólo descubrió América. De vuelta a España, en 1502, trajo consigo algunas semillas de cacao que los indígenas utilizaban como moneda de cambio; aunque el almirante ignoró siempre su cotización en cuanto a salud. En la sociedad azteca, por contra, se atribuían al chocolate cualidades místicas (su nombre botánico, Theobroma cacao significa en griego «alimento de los dioses»). Hernán Cortés atestiguó cómo Moctezuma bebía con asiduidad un raro néctar que los aztecas denominaban xocalt (agua amarga), elaborado a base de cacao, maíz triturado, especias y agua. «Esta bebida le hace a uno más fuerte y resistente a la fatiga», relataba el conquistador.

Hasta su utilización industrial, el chocolate gozó durante siglos de un cierto halo de alimento exquisito y reconstituyente, que nuestro ecléctico recetario introdujo como condimento en determinadas salsas, como desayuno y merienda, o como acompañante del café en la sobremesa. Su pasta de sublime y fácil fusión acabó, sin embargo, relegando el chocolate a la categoría de golosina con la que alimentar múltiples caprichos. Y acabó generando adicciones tan insidiosas que pronto mereció casi el apelativo de pecado, colmo de vicios «sin virtud alguna», en opinión de algunas voces.

La ciencia, sin embargo, acabó jugando a favor de los partidarios del placer y, puestos a indagar en cosas buenas del chocolate, científicos californianos publicaron en 1996 un artículo en The Lancet, en el que se dejaba constancia de que las catequinas (flavonoides) del chocolate superaban a las del té en su acción antioxidante. Los autores no proponían introducir más cacao en la dieta, pero recordaban que «combinar algo de chocolate con una taza de té es sabroso y sano a la vez».

Desmitificación de una culpa

Como por arte de birlibirloque, en los últimos 10 años han proliferado trabajos científicos que podrían parar los pies a los padres o educadores que intenten frenar el consumo de chocolate por parte de los adolescentes. Pues bien, resulta que la grasa saturada de la manteca de cacao, el ácido esteárico, no aumenta el colesterol malo (LDL). Al contrario, parece ayudar al hígado a eliminar el exceso de este lípido de la sangre. Tampoco salen más granos en la cara por abusar del chocolate; aunque una dieta sana mejora siempre el estado de la piel, el acné se debe a una producción excesiva de sebo causada por factores hormonales, y no dietéticos. Con respecto a la migraña, un trabajo publicado en Cephalalgia concluyó recientemente que el chocolate no provocaba los dolores de cabeza del grupo que lo tomó en gran cantidad, comparado con otro que consumió una bebida con sucedáneo (algarrobas).

De las caries, es cierto que existen alimentos más cariógenos que otros y que el chocolate, por su contenido en azúcares, se encuentra entre los de mayor peligro. Sin embargo, si éste y otros alimentos cariógenos se consumen con las comidas y antes del cepillado, el riesgo desaparece. Además, el chocolate se disuelve rápidamente y no está mucho tiempo en contacto con el esmalte dental (los caramelos blandos y pegajosos son mucho más dañinos).

A propósito de la adicción al chocolate no existen datos definitivos. Tres son las sustancias del chocolate que pueden incidir en el estado de ánimo (muchos le atribuyen cualidades antidepresivas). Su contenido en cafeína y teobromina lo convierten en un estimulante leve. La feniletilamina produce un efecto placentero a nivel cerebral y la anandamida causa relajación y sensación de bienestar. Estos dos últimos compuestos también están en el hachís, por lo que algunos trabajos sugirieron que el chocolate podría tener efectos adictivos similares a los del cannabis y justificar, de este modo, su apelativo polpular. Sin embargo, se ha demostrado que la concentración de estas sustancias en una tableta es insuficiente para que el chocolate provoque efectos adictivos.

LA CATEQUESIS DE LA CATEQUINA

Educar a comer bien no es cuestión de prohibir. En una cultura cada vez más inclinada a lo orgánico y lo funcional en los alimentos, nuestras generaciones emergentes deben conocer las cualidades de cuanto se llevan a la boca y recomponer su selección de gustos en torno al valor de lo ingerido. Como los bífidus activos, las vitaminas o los minerales, los más jóvenes tienen derecho a conocer que los flavonoides incluidos en algunas frutas, el té o el vino tinto mejoran, como en el caso del chocolate, los niveles de antioxidantes en la sangre hasta en un 20% y reducen el colesterol LDL.

Hay que subrayar que dicho efecto está presente de igual forma en cebollas, manzanas, judías, soja y zumos de naranja o uva, y que es mejor comer de forma extensiva (muchos alimentos distintos) que intensiva (más de lo mismo). La ventaja de frutas y verduras es que, además de flavonoides, contienen fibra, vitaminas y minerales. La ventaja del chocolate es su inigualable sabor (y mejor, cuanto más amargo, cuanta menos leche o azúcar).

«Es posible que a partir de ahora podamos pecar con un poco menos de remordimiento», comenta Franz Messerli, un experto en hipertensión de Nueva Orleáns que centra el poder curativo del chocolate en los polifenoles. «Los polifenoles son unos componentes químicos que también se encuentran en otras sustancias, como el té verde; son flavonoides, concretamente catequinas, y los científicos creen que son dichas catequinas las que más efectos antioxidantes y antitumorales poseen». Cuatro son las principales catequinas que se dan cita en el chocolate: EC (epicatequina), ECG, EGC y EGCG.