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De los creadores del detox llega el ‘clean eating’

septiembre 26, 2017

La alimentación limpia promete ayudar a controlar el peso, pero más que una dieta es una filosofía. ¿En qué consiste?

El País, por Ángeles Gómez
– Sus seguidores invitan a cocinar como se hacía antaño (cocer, guisar y asar). Y a comer alimentos ecológicos, que, en general, no han demostrado ser mejores para la salud. Con alguna excepción: las naranjas bio tienen un 10% más de vitamina C; la leche entera, un 50% más de ácidos grasos y un 74% menos de yodo que la industrial; y la carne de ternera y pollo se conserva más tiempo.

Una de las precursoras de la filosofía de comer limpio es la nutricionista canadiense Tosca Reno, autora de varios libros de salud y fitness, que en el año 2007 publicó The eat-clean diet. Otro de sus promotores más visibles es Alejandro Junger, un médico estadounidense de origen uruguayo cuya obra Clean (Harper One) permaneció los seis primeros meses de 2011 en la lista de los 15 más vendidos de The New York Times. A lo largo de estos años, el clean eating ha sido un tema recurrente en los medios de comunicación de todo el mundo.

Solo alimentos ecológicos y sin procesar. Las líneas maestras del método (que cuenta hasta con su propia revista, cleaneatingmag.com) se basan en el consumo de alimentos poco o nada procesados; evitar azúcares añadidos y utilizar sustitutos naturales para endulzar; consumir grasas saludables; beber agua; cocinar con técnicas tradicionales poco agresivas (cocción, guisos, plancha)… Dicho de otra forma: es un regreso al pasado de la alimentación.

“Surge de la creciente preocupación por la salud y la forma de alimentarnos hoy en día, que está provocando un aumento de enfermedades crónicas”, comenta la farmacéutica y nutricionista Elián Sánchez. Un primer paso para unirse al movimiento es, afirma, “ser más conscientes de lo que comemos, mirar mejor el etiquetado de los alimentos (hay mucha publicidad engañosa), aumentar el consumo de frutas y verduras y practicar deporte diariamente”.

La receta es aparentemente simple pero supone hacer importantes cambios en el estilo de vida de la sociedad actual, empezando por prescindir de alimentos tan habituales en nuestras despensas como los carbohidratos refinados (pan blanco, pastas, cereales del desayuno) y sustituirlos por productos integrales y granos enteros que, entre otros efectos, ayudan a prevenir la diabetes, el hígado graso y la obesidad.

Con todo, Rubén Bravo, nutricionista en IMEO, asegura que “la tendencia es positiva”, y que cada vez son más las personas que acuden a la consulta “muy bien informadas, no tanto del concepto de clean eating, pero sí de los beneficios de comer lo más natural posible”. Gracias a ese conocimiento, el consumidor está forzando a la industria alimentaria a introducir cambios en la composición de sus productos. Cabe recordar la beligerancia contra el aceite de palma o los aditivos químicos, un mensaje que reciben los supermercados y “deciden retirar alimentos con ingredientes no saludables”, explica Bravo, “y esto es un motivo de felicidad para los nutricionistas que llevamos años luchando por una alimentación sana”.

Para Sánchez, la principal ventaja del clean eating es que “no es una dieta, no vamos a estar sometidos a contar calorías ni a pesar alimentos. Es una filosofía en la que la preocupación es mantener una dieta equilibrada, con sentido común a la hora de elegir los alimentos. Y todo ello conduce a incorporar más nutrientes y productos más naturales, lo que a la larga se traduce en beneficios para la salud”. Además contribuye a mantener el peso gracias al alto contenido en fibra, que regula el tránsito intestinal y los niveles de azúcar en sangre e incrementa la sensación de saciedad (con agua cuadriplica su volumen en el estómago, por lo que es un excelente regulador del apetito).

Se le acusa de inducir trastornos de la alimentación. La duda es si se puede mantener en el tiempo una alimentación limpia. Para los nutricionista consultados, la respuesta es afirmativa dado que promueve un estado de bienestar y mayor energía. Hasta aquí, la balanza se inclina claramente a favor del clean eating. Pero tampoco faltan las voces críticas, como la del bioquímico de la Universidad de Cambridge Giles Yeo, que en el documental Alimentación limpia: la sucia verdad, emitido hace unos meses en la cadena de televisión BBC, analiza la deriva que está experimentando esta filosofía y los peligros que puede acarrear llevándola a sus extremos.

En el programa, la bloguera y gurú de la comida vegana Ella Woodward, califica de moda esta corriente y sostiene que ha perdido la idea original de natural y no procesado (un argumento que se sostiene con el ejemplo de la argentina Rocio Engstfeld, autora del libro Eatclean (Planeta), que cuenta con el considerable número de 290.000 seguidores en Instagram y en el que publica fotos de comidas que, a simple vista, no parecen ajustarse a los requisitos del clean eating. El sensacionalista The Sun ha publicado otro reportaje en el que acusa a la corriente de inducir a la anorexia, además de ser una bomba de relojería para la salud ósea. Y los críticos también alertan de que está llevando a muchos consumidores a prescindir de alimentos con gluten o lactosa aunque no tengan ningún problema que impida su consumo, o incluso a evitar alimentos suplementados con vitaminas o minerales que a veces resultan útiles.

Sánchez, que también es especialista en trastornos de la conducta alimentaria, admite que esta filosofía (como cualquiera llevada al extremo) puede provocar obsesión y que están aumentando los casos de ortorexia (preocupación exagerada por comer sano) y vigorexia (obsesión por un cuerpo musculado). Por eso, aconseja “hacer un 80% de alimentación limpia y el resto normal”, y esto incluye “poder ir un día a un restaurante sin obsesionarse de si es ecológico o natural”. Para otros expertos, los beneficios de la comida natural en términos de salud y bienestar prevalecen sobre los aspectos negativos. Esta convicción lleva a la farmacéutica a afirmar que “es la alimentación que deberíamos seguir”.

Menú tipo

Elián Sánchez propone, como menú tipo, desayunar pan integral de centeno, de espelta o de trigo integral, con medio aguacate machacado y unas semillas de sésamo, un huevo ecológico a la plancha y un kiwi. A media mañana, una pieza de fruta y un puñado de anacardos (crudos y sin sal). Para comer: quinoa salteada con verduras y ensalada verde; una rebanadita de pan de centeno o trigo integral y una fruta o un yogur natural.

De merienda, yogur griego con frambuesas y almendra picada o palitos de zanahoria con humus. Y para cenar, proteína (ecológica) con algo de verdura o ensalada. Por ejemplo, pescado blanco salvaje o azul pequeño (sardinas, arenques) con calabacín a la plancha. O huevos con espárragos trigueros.

La obesidad infantil, ¿son los padres?

agosto 16, 2017

¿Qué parte de la culpa de la obesidad infantil se la llevan los genes y qué parte recae en los hábitos de los padres?

Grazia, por Sara Palacios

Lo dice claramente la OMS: si seguimos con las tendencia actuales, en 2020 el número niños con sobrepeso será de 70 millones (en 1990 eran 32). Para esa fecha, una de cada tres personas será obesa. Ninguna tontería, especialmente si hablamos de niños: la obesidad en los más pequeños está asociada a graves complicaciones de salud en un futuro, entre ellas diabetes y cardiopatías. Y lo que es peor: un niño obeso tiene todas las papeletas para ser un adulto obeso.

¿Es posible frenar esta tendencia? Hablemos de verdades y mentiras sobre la obesidad infantil.

  • ¿TIENE QUE VER CON LA GENÉTICA?

Sí, pero en mucha menor medida de lo que nos imaginamos. Como explica la pediatra Dra. Aurora Molina, solo un 20% de las causas de la obesidad tienen que ver con la genética. Lo que llevamos escrito en nuestros genes nos predispone, sí, pero la obesidad infantil tiene otras causas que le afectan mucho más: la nutrición diaria, el estilo de vida o los factores ambientales pesan más, como aclara la pediatra Molina en el encuentro Vida saludable. Nutrición y bienestar para toda la familia, organizado en Madrid por Nutribén Innova.

  • LA VENTANA DE LOS 1.000 DÍAS

Recientes estudios apuntan a que existe una ventana de 1.000 días en la que todo lo que hagamos influirá en la salud futura de los niños. Es decir, que tenemos aproximadamente hasta los dos años para modelar a nuestros hijos. En este periodo la nutrición es tan importante que puede introducir cambios permanentes en el desarrollo neurológico de los niños, en su crecimiento, en su metabolismo, diabetes, hipertensión, obesidad.

Suena bastante apocalíptico pero el Dr. Jorge Martínez, pediatra del Hospital Niño Jesús, afirma categóricamente: “Lo que hacemos, comemos y vivimos durante los dos primeros años de nuestra vida, tiene consecuencias esenciales para nuestra salud durante el resto de la vida ya que se producen cuatro hitos muy importantes: un gran crecimiento físico, el desarrollo cognitivo, la maduración del aparato digestivo y la del sistema inmunitario”.

¿Cómo podemos aprovechar esa ventana para mejorar los patrones que después influirán en toda una vida? La OMS recomienda la lactancia materna en exclusiva hasta los seis meses, iniciándola en la primera hora de vida del bebé. La lactancia materna está llena de ventajas y se recomienda como mínimo hasta los dos años de edad.  ¡Hasta Mark Zuckerberg, que espera su segunda hija, se ha contagiado de esta sensibilidad! El creador de Facebook se ha comprometido a no perseguir como pornográficas las fotos de bebés amamantados, algo que era habitual en esta red social.

Si por el contrario, por el motivo que sea, decidimos dar leche de fórmula, el Dr. Martínez recomienda elegir una con un perfil proteico bajo, lo más parecido a la leche materna (en torno al 40%).

Cuando empezamos a introducir distintos alimentos en la dieta de nuestro bebé podemos hacerlo del modo tradicional, con purés, o bien, como dice la OMS, podemos preparar su comida a partir de los alimentos que se preparen para la familia, con algunas salvedades: mejor sin sal, evitando las grasas y los azúcares, y respetado una lista de alimentos prohibidos antes del año. Este modo de introducir comidas en la dieta del bebé se conoce como Baby Led Weaning o como algunos de sus defensores lo llaman entre risas Baby Led Guarring porque como es el bebé el que come solo acaba pareciendo la cocina la zona cero.

10 CONSEJOS PARA COMBATIR LA OBESIDAD INFANTIL:

1. Aumentar el consumo de verduras. La antigua pirámide alimenticia se quedó desfasada y recientemente ha sido revisada. Aunque muchos no están de acuerdo en cómo ha quedado, lo que sí que parece claro es que tanto niños como adultos tenemos que comer más frutas y verduras.

2. Comer más legumbres. Tienen un alto valor nutricional y están llenas de ventajas. Como dicen los expertos en nutrición: sin colesterol, bajo índice glucémico, buen aporte de fibra, económico y pocas desventajas…

3. Los cereales, mejor integrales. Empezando por los que les damos a los bebés ¡es mucho mejor acostumbrarles a ellos! Los cereales integrales se diferencian de los refinados, como el pan blanco, arroz, la harina de trigo blanca o la harina de maíz, en que sí que cuentan con el salvado y el germen, que son las partes que incluyen fibra y son los más densos en nutrientes. En los cereales refinados esto es lo que se quita. Así que el bocadillo de los niños ¡con pan integral!

4. Menos proteína. ¿Cuántas veces hemos oído eso de “si no quieres el bocadillo entero deja el pan y cómete lo de dentro”? Nuestra dieta tiene un exceso de proteína y se recomienda no abusar de ellas. Así que, si no quiere el bocadillo entero, ¡mejor medio!

5. Los frutos secos, para aportar energía. Los niños sufren mucho desgaste y requieren energía. Pero mejor que proporcionársela con bollos y azúcares es preferible hacerlo con frutos secos que son una bomba energética natural. ¡Pónselos para el recreo en lugar de procesados!

6. Guarrerías fuera. Menos azúcar y harinas refinadas. Démosles a los niños alimentos sin procesar: cuanto más papel y más cartón los recubra, más posibilidades hay de que sean poco sanos. Mejor pastelería casera que industrial, mejor frutas que pastelería casera.

7. El agua para los patos… y los niños. Los niños no tienen ninguna necesidad de tomar bebidas carbonatadas. Los zumos también mejor con medida. ¡Mucho cuidado con la cantidad de azúcar natural que tienen! Mejor sin duda los caseros que los industriales, pero estos también deben consumirse con moderación.

8. Cantidades razonables. Esa figura de la abuela cebando a toda la familia es contraproducente por más que se haga con todo el cariño del mundo. Los niños tienen que comer en proporción al tamaño de su estómago y no les hacemos ningún favor sobrealimentándoles. Utiliza platos pequeños y raciones adecuadas a su edad.

9. Menos plato y más zapato. Esto es aplicable también a los adultos. La ingesta tiene que ser adecuada al gasto energético que hacemos. Los niños tienen que moverse y es necesario romper con el sedentarismo. No tenemos nada en contra de la tecnología ¡siempre y cuando no sustituya al ejercicio físico!

10. Predica con el ejemplo. La genética de los niños le viene dada, pero los hábitos sí que son modificables… y la mejor manera es que vean que sus padres tienen hábitos saludables. Somos su ejemplo y ellos esponjas que absorben todo lo que ven a su alrededor, bueno y malo. Que sea más lo bueno, por favor.

 

El IMEO avisa de la falta de legislación sobre la publicidad de productos con perfiles nutricionales inadecuados

marzo 22, 2017

Expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han avisado de que la falta de una normativa clara que regule la publicidad de productos con perfiles nutricionales inadecuados no sólo se da sólo en aquellos destinados a adultos, sino también en los destinados a los menores.

MADRID, 22 (EUROPA PRESS) / El Economista

Por ello, han reclamado una mayor concienciación por parte de los fabricantes de productos alimenticios en la promoción de ciertos grupos –light; bajos en grasa, sal o azúcares; enriquecidos con vitaminas y minerales; naturales o de elaboración casera; integrales o los que contienen aceites vegetales–, debido a que a menudo se recomiendan como saludables o para perder peso.

“Muchas veces caemos en las trampas del marketing y compramos un producto alimenticio porque damos fe al valor publicitario, que es más subjetivo, y no al nutricional, que es el valor real, descrito en el etiquetado y que afecta nuestra salud. A menudo nos dejamos llevar por la imagen atractiva del envase y ofertas del tipo ‘dos por uno’ o ‘la segunda unidad al 70 por ciento’, sin comprobar el aporte calórico, la cantidad de grasas y azúcares o los porcentajes y tipos de aceites vegetales que contiene un product”, ha recalcado el portavoz de la organización, Rubén Bravo.

Cuando se anuncian alimentos con supuestos valores nutricionales las industrias siempre están “bien cubiertas” en el marco legal que se les permite. Sin embargo, desde el punto de vista ético muchas veces son “confusos, sesgados y diseñados a conveniencia” para abaratar costes y crear adicciones, por lo que parece esencial educar nutricionalmente al consumidor.

“Un producto light es aquel que aporta, al menos, un 30 por ciento de kilo calorías menos que sus similares, pero no nos asegura un bajo aporte calórico y si se toma en cantidades puede elevar el riesgo a ganar peso. Otro recurso muy utilizado por la industria para convencernos que podemos tomar ampliamente sus productos y adelgazar es el empleo de los términos ‘bajo en grasas’ o ‘sin azúcares añadidos'”, ha alertado la nutricionista clínica del IMEO, Carmen Escalada.

Asimismo, prosigue, otros productos, especialmente refrescos o yogures, en los que se ha sustituido el azúcar por edulcorantes para que sean light, “no ayudan” a bajar de peso y, además, muestran otros efectos perjudiciales para la salud, como aumento de la tensión arterial o diabetes.

PAPILLAS DE CEREALES PARA BEBÉS

Del mismo modo, la experta ha comentado que, en muchas ocasiones, la publicidad de los productos alimenticios utiliza una determinada característica del mismo, como puede ser una suplementación en vitaminas o minerales, considerada por la gran parte de los consumidores como algo beneficioso, para ocultar otra que no lo sea tanto, como aceite de palma, azúcar o edulcorantes, conservantes o colorantes.

Uno de los mejores ejemplos a este respecto son las papillas de cereales para bebés, dado que la gran mayoría de ellas llevan el azúcar como ingrediente principal y, por tanto, en altas cantidades. “En muchas ocasiones nos las venden como ‘sin azúcar’, ya que sustituye esta por cereales hidrolizados. Estos no son más que los hidratos de carbono de cadena larga rotos en otros simples y, por tanto, más dulces”, ha apuntado la nutricionista del IMEO.

Del mismo modo, los derivados (pan, pasta) de cereales integrales son más recomendables que los refinados porque aportan menos fibra, vitaminas y minerales. Además, los cereales integrales sacian más y no elevan “tan bruscamente” los niveles de azúcar en sangre.

En España, si un producto aporta 3 gramos de fibra ya puede ser anunciado como ‘fuente de fibra’ y, si supera los 6 gramos, como “alto contenido en fibra”. Sin embargo, según los expertos de IMEO, esto no garantiza que el producto sea integral, ya que se le puede haber añadido posteriormente la fibra en forma de salvado.

“En ningún caso el etiquetado puede atribuir al alimento efectos o propiedades que no posee, ni tampoco insinuar que tiene características propias especiales como, por ejemplo, anunciar que una leche entera no lleva gluten cuando, por naturaleza, las leches no tienen gluten. No sólo debemos fijarnos en estas declaraciones, sino además en la lista total de ingredientes y las raciones de consumo ya que nos darán una idea mucho más real de si el alimento es o no saludable”, ha zanjado la nutricionista.

Top 10 de IMEO de las mejores dietas para perder peso en 2014

enero 30, 2014

Top 10 de IMEO de las mejores dietas para 2014Se proponen una pérdida de peso moderada, fácil de mantener en el tiempo y sin efecto rebote. Se sirven de casi todos los grupos de alimentos, aunque restringen las cantidades. Suelen especificar para quien son indicados o qué problemas vienen a tratar (mujeres en menopausia, vegetarianos, personas con hipertensión o retención de líquidos). Ayudan a reeducar los hábitos alimentarios y llevar una vida saludable.

Vivimos en un mundo donde la abundancia y variedad de comestibles ha llegado a un extremo de saturación, donde elegir el menú no es fácil. Qué comer, en qué cantidad y con qué frecuencia son preguntas que nuestros antepasados no se han tenido que hacer o, al menos, no del mismo modo que lo hacemos nosotros.

La obesidad, la anorexia o la bulimia nerviosa son trastornos de la conducta alimentaria y también un aviso que nuestra sociedad precisa un cambio de hábitos y dieta saludables. El ranking de IMEO, respaldado por más de 30 expertos en el cuidado de la salud, la dietética y la nutrición, que reúne las 10 mejores dietas para perder peso, está pensado expresamente para cubrir esta necesidad.

Las dietas que son indicadas para ti_IMEO1. Dieta del vino y el jamón

Dieta del vino y el jamón o como perder entre 4 y 6 kilos en un mes y sin sentirnos a dieta. Se trata de una dieta hipocalórica equilibrada basada en el consumo de frutas y verduras y proteína magra. Además, añade las bondades del vino tinto como antidepresivo y protector cardiovascular en cantidades moderadas (una copa al día en caso de las mujeres y dos copas en el caso de los hombres) y del jamón ibérico, proteína magra de alta calidad.

2. Dieta DASH

Esta dieta diseñada especialmente para pacientes con hipertensión puede resultar idónea para la pérdida de peso. Prima el consumo de frutas, verduras y lácteos desnatados; la proteína debe ser magra y los carbohidratos están restringidos y siempre deben ser integrales. Además limita el consumo de sal y también hace hincapié en la importancia de la hidratación. Ideal para perder el peso, reducir los niveles de presión arterial y además reeducar hábitos alimentarios.

3. Dieta bioproteinada

Partiendo de que la dieta hiperproteica tiene hoy en día muy mala fama, aquí tenemos una dieta proteinada (normoproteica) adecuada para la pérdida de peso. Beneficiosa sobre todo en mujeres con menopausia en las que el consumo abundante de verduras no siempre permite obtener la pérdida de peso deseada. Debemos entender la dieta proteinada como una pauta en la que se limita el consumo de hidratos de carbono y se consume proteína, pero siempre sin sobrepasar las cantidades diarias recomendadas. Es decir, no consumimos más proteína de la debida (como suele ser el caso de una Dieta Dukan no controlada), sino que restringimos ciertos hidratos de carbono de elevado índice glucémico y elegimos en qué momento del día consumir los carbohidratos permitidos y el resto del día lo cubrimos con proteína de alto valor biológico.

4. Dieta disociada

Otro claro ejemplo de dieta que emplea una distribución adecuada de los alimentos a lo largo del día. Restringidos los carbohidratos de elevado índice glucémico y consumiendo las proteínas en la segunda mitad del día conseguimos deshincharnos de retención de líquidos y ayudar a que nuestro organismo consuma nuestros depósitos de grasa. Ideal para una operación bikini sin efecto rebote y también muy beneficiosa para mujeres en edad de menopausia.

5. Dieta mediterránea

Como todos hemos leído muchas veces, ejemplo claro de dieta variada y equilibrada. Bien es cierto que para perder peso necesita algunas restricciones, sobre todo en cantidades de cereales. Sin embargo las recomendaciones de consumo de frutas, verduras y proteínas animales son adecuadas. Sobre todo ideal para mantener un estilo de vida saludable una vez que perdamos esos kilos de más.

6. Dieta depurativa

Ideal para eliminar esa retención de líquidos que nos trae de cabeza a muchas mujeres. No se recomienda mantenerla en el tiempo ya que el aporte calórico es bastante restringido. Lo que buscamos son alimentos diuréticos y beber mucho líquido en forma de caldos, agua e infusiones para reducir la hinchazón que nos provoca la retención de líquidos. Recomendada uno o dos días a la semana intercalada con nuestra dieta de pérdida de peso.

7. Dieta de índices glucémicos

Destacada por la importancia que da al control de los índices glucémicos y a los biorritmos. En general adecuada para perder peso de forma saludable y buscando siempre la pérdida de masa grasa. Beneficiosa para perder peso en un plazo medio sin efecto rebote y equilibrar nuestros biorritmos para mejorar nuestro estado general de salud.

8. Dieta de la zona

La dieta antiinflamatoria por excelencia. Muy equilibrada en cuanto a cantidades de macronutrientes pero bastante complicada de seguir de forma habitual. Requiere combinar cantidades muy concretas de alimentos variados en cada comida lo que resulta difícil sobre todo en las comidas fuera de casa. Ideal para los amantes de las proporciones, la distribución de macronutrientes en 40% de hidratos de carbono, 30% proteínas y 30% de grasas regula los niveles de insulina y glucagón reduciendo la producción de sustancias proinflamatorias.

9. Dieta de la enzima prodigiosa

Probablemente la dieta más popular del año 2013. Similarmente a la macrobiótica maligniza la leche y sus derivados, lo que puede conllevar a largo plazo déficit de calcio. Su punto positivo como dieta para la pérdida de peso es que se basa fundamentalmente en el consumo de frutas y verduras frescas y carne y pescado como fuente proteica. Además, destaca la importancia del consumo de agua, aunque aclarando que debe ser agua mineral. Y elimina completamente el alcohol y los excitantes para mejor la salud digestiva.

10. Dieta vegetariana

Para pacientes vegetarianos que quieran perder peso. La ovolactovegetariana es la más equilibrada desde el punto de vista nutricional. Teniendo en cuenta los hábitos alimentarios de los vegetarianos para conseguir la pérdida de peso habría que reducir el consumo de hidratos de carbono de elevado índice glucémico y sustituirlos por verduras, reducir el consumo de quesos grasos o lácteos enteros y aumentar el consumo de proteína a través de legumbre, proteína vegetal y clara de huevo.

Para ver el Top 10 de IMEO de las dietas menos indicadas para la salud, haz clic en este link: https://stopalaobesidad.com/2014/01/28/top-10-de-imeo-de-las-dietas-menos-indicadas-para-perder-peso-para-el-2014/

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