En su 27 aniversario Radio Onda Madrid dedica un programa especial a la obesidad

Radio Onda Madrid ha cumplido 27 años y con este motivo el equipo del programa Salud al día que presenta el Doctor Luis Gutiérrez se ha desplazado al Metro de la capital para tratar un problema que cada vez afecta en un mayor grado la sociedad: la obesidad.
En esta tertulia dedicada al tema están invitados: Doctora Adriana Saltijeral Cerezo del Servicio de. Cardiología del Hospital del Tajo; Pedro Benito Peinado, Doctor en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Profesor Titulado de la Universidad Politécnica de Madrid; Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Exponemos aquí algunos datos que relacionan la obesidad con los cambios que se han producido en nuestro estilo de vida y que finalmente pasan factura a la salud.

Es muy significativo lo que está ocurriendo en la sociedad actual: la sistemática mecanización de nuestra vida cotidiana. Ahora tenemos reducida entre 40 y 70% la actividad física que teníamos hace 50 años.

Dos terceras partes de los pacientes con cardiopatía isquémica, una de las principales causas de mortalidad en la actualidad, tienen problemas de obesidad o sobrepeso.  

Además, cada vez las cifras de obesidad engordan más, tanto de obesidad infantil, cono de obesidad adulta. Los cuatro horas que dedicaban antes nuestros hijos para jugar en la calle, actividad que les ayudaba a quemar unas 900 Kcal, están sustituidas ahora por tres horitas ante la televisión , el ordenador o con los video juegos . Y no es lo mismo 1 Kcal. gastada con la actividad física que 1 Kcal, no ingerida. La disminución de la actividad física es tan importante que hoy en día contamos con personas en su normo peso que están calificados como «enfermos patológicos».

Para más información, pulsa Play para escuchar las cuatro partes del programa.

El hombre más gordo del mundo necesita 18 cuidadores

Keith Martin de 42 años, ha sido catalogado como el hombre más gordo del mundo. Este británico pesa más de 365 kilos, y necesita alrededor de 18 profesionales médicos para cuidar de él, incluyendo personal de ambulancia y enfermeras.

Ocho trabajadores levantan su cuerpo diariamente para trasladarlo en un vehículo de refuerzo y llevarlo a control al hospital cercano a su hogar en Herlesden, al noroeste de Londres. Desde hace 10 años, estas son las únicas ocasiones en las que Keith sale de su casa.

Cuatro cuidadores lo visitan dos veces al día, y cuatro enfermeras asisten tres veces a la semana para lavarlo y controlar su peso, además de monitorear el funcionamiento del corazón y otros órganos internos.

Los médicos dicen que se tiene que deshacer de la mitad de su masa corporal antes de que pueda ser considerado para una banda gástrica, que lo ayudará a bajar de peso.

Este hombre que se encuentra postrado en su cama, come diariamente al desayuno ocho hot dogs, cuatro rebanadas de pan y café con azúcar. Al almuerzo come una selección de barras de chocolate, pasteles, un paquete de galletas y café con azúcar. Y en la cena Keith le gusta comer carnes asadas, además de 16 salchichas, una bolsa de papas fritas y café.

Keith Martin, se convirtió en el hombre más gordo del mundo luego que Manuel Uribe, el mexicano de 46 años que llegó a pesar 590 kilos, bajara a través de una operación, aunque actualmente, aún es considerado como el hombre más pesado en el libro de los Records Guinness.

La vida de excesos de Martin se desencadenó a partir de la muerte de su madre cuando él era un adolescente. «Mi madre murió cuando yo tenía 16 años. Después de eso no me importó, me comí todo. Ha sido culpa mía y no me gusta lo que he hecho conmigo», declaró el hombre en un documental emitido por un canal del Reino Unido.

No ha tenido una novia desde hace 20 años, y pasa sus días viendo televisión mientras comen un exceso de dulces, pasteles, galletas y embutidos.

Martin, es uno de los varios británicos obesos mórbidos que aparecen en el programa de televisión “Big Body Squad”, que tiene como objetivo aumentar la conciencia de la difícil situación de más de un millón de personas que tienen sobrepeso.

Fuentes: Daily Mail / Mail Online / Terra.cl

¿Qué es la Banda Gástrica ajustable y cómo se implanta?

A continuación le mostramos un video ilustrativo elaborado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) que explica paso tras paso cómo se realiza la implantación de Bánda Gátrica.

Primero se accede al estómago a través de tres pequeñas incisiones. Se realiza la implantación mediante microcirugía laparoscópica. Después, el cirujano bariátrico posiciona la Banda Gástrica ajustable en la parte superior del estómago. El puerto de ajuste queda en región subcutánea para acceder a él con facilidad.

Finalmente se termina de implantar el anillo fijándolo al estómago.  Acto seguido, se aplica una solución salina que ajustará la banda al estómago. Posteriormente, la Banda ajustable permite regular los niveles de restricción alimenticia. De este modo el paciente se obliga a comer más despacio sintiendo antes la sensación de saciedad.

Para visualizar el video pulsa PLAY.

Los kilos y el amor

¿Tener kilos de más dificulta nuestro contacto con el otro?
Corren tiempos en los que una imagen vale más que mil palabras, donde se nos dice que seremos más felices si somos jóvenes, bellos y delgados y donde se privilegia el tener antes que al ser. Esto hace que surjan ciertos malestares en el seno de la sociedad. De este modo, cuando los usuarios de Parchip.es comienzan a conectar desde su buzón de mensajes, vienen con ciertas influencias de lo que consideran atractivo. La delgadez es un valor de moda y por tanto, las personas con sobrepeso sienten cierta incomodidad al tener que confesar que tienen kilos de más.

Primer paso: asumirse sin complejos

Ante estos miedos y ansiedades generados por las presiones sociales y los ideales estéticos, es importante que cada persona se centre en lo verdaderamente importante. Esto no quiere decir que sea correcto o incorrecto desear el coche de moda, o tener el cuerpo serrano de la modelo que vende el último yogurt, pero ciertamente resulta más producente aspirar a ser alguien de carne y hueso y asumirnos con nuestras virtudes y defectos.

Segundo paso: sinceridad interior y exterior

El paso inicial del contacto por Internet permite escudarnos en los aspectos más profundos de nuestra personalidad. Desde el buzón de mensajes, estamos siendo auténticos desde el momento que expresamos nuestros sentimientos, ideas, opiniones sobre diversos temas pero hasta la primera cita, el otro desconoce nuestro aspecto exterior. Ignora si somos altos y delgados como un top model internacional o si apenas llegamos a una estatura media y tenemos unos michelines. En caso de usuarios que tengan un problema de obesidad, surgen cuestionamientos sobre qué hacer. ¿Debo comunicar al otro si tengo un sobrepeso importante? La obesidad es un trastorno de la alimentación, que suele conllevar ciertos problemas relacionados con la autoestima. Por lo demás, no es posible llevar una vida activa y sana con una comida inadecuada. Raramente un obeso está orgulloso de serlo. Por tanto, en caso de planear una cita con alguna persona compatible, la sinceridad sobre el estado físico resulta esencial. Internet dispara la imaginación de cada uno cuando no se ha visto ni una fotografía. El comunicarle al otro sobre este tema, también permite evaluar cuál es su grado de interés. Si sabiendo que la otra persona tiene sobrepeso, aún así desea concertar una cita, posiblemente la relación que comienza a generarse se centra en lo verdaderamente esencial: los valores en común.
Fuente: www.soymanitas.com

Una menor de 100 kilos pide operación de estómago

Una chica de 14 años y 100 kilos de peso quiere someterse a una operación de reducción de peso, pero su padre se niega. ¿Lo conseguirá?

Fuente: Telecinco

Es la cuestión que se plantea el equipo en este programa de DE BUENA LEY de Telecinco. La hija de María y Pedro tiene 14 años y 100 kilos de peso. Su madre quiere someterla a una operación de reducción de estómago. Su padre se niega. La menor quiere operarse pero sus padres no se ponen de acuerdo.

En España, el 63% de los hombres y el 45% de las mujeres tienen sobrepeso. Pero más alarmante aún es que el 33% de los niños tienen muchos kilos de más, con los problemas de salud que esto conlleva.

María quiere que su hija deje de sufrir la discriminación por ser obesa, además de velar por su salud. Para Pedro, su hija tiene unos kilos de más y hay muchas dietas que probar. ¿Podrá la niña hacerse una reducción de estómago? Salud, felicidad y unos kilos de más… ¿Qué hacer en este caso?

Rubén Bravo, supervisor en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos dará las claves en este caso. ¿Qué opinan los expertos sobre el sobrepeso de los españoles? ; ¿Vale cualquier dieta? ; ¿Por qué los niños de hoy tienen tanto sobrepeso?

Charo Reina y Marta López más enfrentadas que nunca en este caso donde la salud y la felicidad de una menor está en juego. ¿Son más felices los delgados? ; ¿Nos obsesiona el peso? ; ¿Qué serías capaz de hacer para perder esos kilos de más?

Gustavo Larraz tiene la difícil decisión en sus manos: ¿Podrá la hija de María y Pedro someterse a una reducción de estómago?

Para ver todo el caso pulsa PLAY.

La mejor alimentación infantil para prevenir la obesidad

Durante mucho tiempo se ha debatido cuál es la mejor forma de introducir a los niños a los alimentos sólidos después de que dejan el período de amamantamiento.

BBC Salud
Los estudios hasta ahora se habían centrado en cuál es el mejor momento para dejar de amamantar y no cuál es la mejor forma de introducirlos a la alimentación.

Ahora una nueva investigación revela que lo mejor es ofrecer a los bebés una selección variada de porciones pequeñas de alimentos sólidos -como bocadillos- y dejar que ellos elijan sus favoritos.

Esta libertad de elección, afirman los investigadores de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, no sólo tendrá un impacto positivo en la formación de hábitos sanos de nutrición, sino además protegerá al niño de una futura obesidad o sobrepeso.

Las recomendaciones de los expertos sanitarios afirman que la mejor alimentación en los primeros meses de vida es la leche materna y el consejo para las madres es que amamanten a sus bebés durante seis meses.

Pasado este período la forma tradicional de introducir a los infantes a la alimentación es darles purés o papillas variadas que la madre selecciona.

Pero el nuevo estudio, publicado en BMJ Open (Revista Médica Británica), encontró que es mejor dejar que sean los bebés los que elijan sus propios alimentos.

Esta forma de introducir la alimentación sólida puede ayudar a mantener un peso sano y proteger contra la obesidad más tarde en la vida, agregan.

Selecciones sanas

El estudio siguió a 155 niños de entre 20 meses y 6,5 años, cuyos padres completaron cuestionarios detallados sobre los hábitos alimenticios y preferencias de sus niños.

Entre los infantes, a 92 se les permitió alimentarse solos (con las manos) con bocadillos de alimentos variados y 63 fueron alimentados por sus padres con papillas a cucharadas.

Todos los niños recibieron durante el período de estudio alimentos de todos los grupos: carbohidratos, frutas y verduras, proteínas y productos integrales.

Los científicos sólo encontraron diferencias «significativas» en uno de los grupos alimenticios incluidos en el sondeo.

Los resultados mostraron que los niños que se alimentaron solos solían comer más carbohidratos que los niños alimentados con papillas.

Los carbohidratos eran los alimentos favoritos de estos niños.

Sin embargo, entre los niños alimentados con papillas, los alimentos favoritos eran los dulces.

«Se observó esta preferencia a pesar del hecho de que junto con los alimentos dulces, los niños alimentados con papillas recibieron más a menudo carbohidratos, frutas y vegetales, proteínas y alimentos integrales que los niños que se alimentaron con bocadillos» afirman los autores.

Al final del estudio se encontró que más niños alimentados con papillas tenían sobrepeso o eran obesos que los niños que comían bocadillos solos.

E incluso cuando se tomaron en cuenta factores como los socioeconómicos, o el peso al nacer y el peso de los padres, siguieron observándose los mismos resultados.

Tal como señala la doctora Ellen Townsend, quien dirigió el estudio, «nuestros resultados sugieren que los infantes que se destetan con un enfoque de alimentarse solos con sus propias elecciones aprenden a regular su consumo de alimentos en una forma que conduce a un menor IMC (índice de masa corporal) y a una preferencia por los alimentos sanos, como carbohidratos».

«Esto tiene implicaciones en el combate del bien documentado incremento de obesidad en las sociedades contemporáneas», agrega.

Hacer ejercicio y controlar el peso reduce un 40% el riesgo de cáncer

Un estudio en pacientes murcianos detecta que uno de cada cuatro tumores de riñón está asociado a la obesidad

A. Garcia / La opinión de Murica

Seguir una dieta equilibrada, controlando el peso y haciendo ejercicio físico permite reducir hasta un 40% el riesgo de tener cáncer. Este es uno de los resultados del estudio internacional EPIC –European Prospective Investigation into Cancer–, en el que han participado pacientes murcianos, y en el que se recoge que aquellas poblaciones que tienen un alto seguimiento de la dieta mediterránea presentan menos casos de cáncer en general, y sobre todo, de los cánceres relacionados con el tabaco, que aquellas que tienen menos similitudes con esta alimentación.

La doctora Pilar Gómez Enterría, coordinadora del área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, afirmó que «el seguimiento a lo largo de estos años de la cohorte del estudio EPIC está permitiendo establecer relaciones causales ente dieta/estilo de vida y la incidencia del cáncer, determinando qué factores dietéticos pueden favorecer el riesgo de padecer ciertos tipos de cánceres y cuáles en cambio pueden tener un efecto protector».

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y el Instituto Nacional del Cáncer destacan la asociación existente entre la obesidad y el cáncer, con un aumento del riesgo de contraer cáncer de mama tras la menopausia. Así, «uno de cada tres cánceres de endometrio y de esófago, y uno de cada cuatro de riñón están asociados con la obesidad», según explicó la doctora. Respecto a la actividad física, asegura la experta que la realización de ejercicio habitual disminuye el riesgo de padecer cáncer de colon, mama, próstata y pulmón. También hay que destacar que la ingesta excesiva de alcohol se asocia a mayor incidencia de cáncer de boca, mama, hígado y estómago.

El estudio recoge que las necesidades nutricionales de estos pacientes son, en general, superiores a las de una persona sana, debido en parte a los trastornos metabólicos que produce el propio cáncer y al tratamiento que se aplica. «No hay ningún alimento ni ningún tipo de dieta milagrosa que curen el cáncer», aseguró Gómez Enterría. «Como en cualquier situación, fisiológica o patológica, lo adecuado es realizar una dieta equilibrada, variada y ajustada a las necesidades nutricionales de cada enfermo, procurando incluir todos los grupos de alimentos y rotando la elección de los alimentos incluidos en cada grupo», subrayó. En el estudio participan 520.000 sujetos sanos de diez países europeos y en España se han seleccionado pacientes de Murcia, Asturias, Granada, Guipuzcoa y Navarra.

El bypass gástrico podría superar a la banda en el largo plazo, según un estudio

 lainformacion.com / Por Genevra PittmanNUEVA YORK (Reuters Health) – Entre las opciones quirúrgicas para adelgazar, el bypass gástrico produce más complicaciones inmediatas que la banda gástrica, pero tiene menos efectos adversos y repeticiones quirúrgicas en el largo plazo.

Además, en un estudio sobre más de 400 pacientes obesos de Suiza, aquellos con bypass gástrico adelgazaron más rápido y muchos lo hicieron sin recuperar el peso perdido.

«Lo ideal con estos procedimientos para adelgazar sería tener la menor cantidad de complicaciones en el largo plazo, en especial las que exigen repetir la cirugía», dijo el coautor del estudio, doctor Michel Suter, cirujano del Hospital de Chablais.

«El bypass tiene problemas, efectos adversos, y tenemos que tenerlos en cuenta», agregó. Aunque aseguró: «Si tuviera que elegir un procedimiento, recomendaría el bypass».

Aun así, un especialista ajeno al estudio explicó que, cuando aparecen, las complicaciones del bypass gástrico son más graves que las de la banda gástrica.

El equipo de Suter revisó las historias clínicas de 442 pacientes obesos operados en sus hospitales entre 1998 y el 2005.

Para la cirugía, todos debían tener un índice de masa corporal (IMC) de por lo menos 40, o 35 si tenían enfermedades asociadas con la obesidad. Eso equivale a una persona de 1,70 metros con, respectivamente, 112,5 o 98,5 kilogramos.

La mitad tenía una banda gástrica, que reduce el tamaño del estómago. A la otra mitad se le había realizado el bypass gástrico, una derivación estomacal para que la comida no recorra una porción del intestino delgado. Ambos grupos tenían en promedio la misma edad y peso iniciales.

Los médicos los controlaron por lo menos dos veces por año durante los seis años posteriores a la cirugía.

Durante el primer mes después de la intervención, las complicaciones (infecciones) fueron más comunes con el bypass que con la banda gástrica. El 17 por ciento de los pacientes con bypass tuvieron un problema posquirúrgico, comparado con el 5 por ciento del grupo con la banda gástrica.

«La operación es un poco más complicada y riesgosa», aclaró Suter.

Pero, a partir de ese momento, el grupo con el bypass adelgazó más rápido, recuperó menos peso perdido y sufrió menos complicaciones en el largo plazo, incluida la repetición de la cirugía, que los participantes con la banda gástrica.

A los seis años, sólo un 12 por ciento de los pacientes con el bypass tenía un IMC superior a 35 (es decir, obesidad mórbida), comparado con un tercio del grupo con la banda.

Y el 13 por ciento necesitó una nueva cirugía debido a una complicación del bypass, a diferencia del 27 por ciento de los pacientes tratados con la banda gástrica.

Las complicaciones más comunes de la banda gástrica fueron por la erosión de la banda y la necesidad de extraerla, la intolerancia alimentaria o el estiramiento del esófago, según detalla el equipo en Archives of Surgery.

El bypass gástrico, en cambio, provocó hernias internas, que son obstrucciones intestinales que pueden poner en riesgo la vida si no se tratan.

Para la cirujana Christine Ren-Fielding, de la Facultad de Medicina de la New York University, las complicaciones del bypass gástrico tienden a ser más graves que las de la banda, aunque destacó que la técnica y la experiencia del cirujano son fundamentales para los resultados de cualquier cirugía.

Las cirugías para adelgazar cuestan unos 20.000 dólares. La banda es más económica que el bypass porque es una operación más sencilla y la internación es más corta, pero Suter comentó que los ajustes de la banda en el tiempo pueden elevar los costos.

Cuando se trata de elegir un procedimiento, Ren-Fielding dijo: «Mi filosofía es ayudar al paciente a lograr un resultado y optimizarlo, sin importar la cirugía, porque todas las operaciones bariátricas tienen sus beneficios en el tratamiento de la obesidad».

FUENTE: Archives of Surgery, online 16 de enero del 2012 (Reuters)