El 90% de los niños de entre 1 y 3 años consumen más leche y carne de la que deberían

  • La mayoría de los niños consume más del doble de las proteínas aconsejadas.
  • El 71% consume más calorías de las necesarias.
  • Aumenta el riesgo de desarrollar obesidad en el futuro.

20 minutos / EFE

El 90% de los niños españoles de entre 1 y 3 años consume más del doble de las proteínas diarias aconsejadas debido a una ingesta excesiva de leche de vaca y de carne, lo que aumenta el riesgo de desarrollar obesidad en el futuro. Además, el 71% consume más calorías de las necesarias y un 43% supera en un 30% las recomendaciones internacionales.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio ALSALMA ‘Alimentando la Salud del Mañana’, una investigación pionera en España que ha analizado por primera vez la nutrición infantil en esa franja de edad.

El trabajo se ha realizado mediante más de 200 encuestas a familias de todo el país a las que se les ha hecho un seguimiento de la dieta de sus hijos durante cuatro días consecutivos y, además, han participado más de 200 pediatras.
La doctora Ana Morais, del Hospital Infantil de La Paz, de Madrid, ha explicado que se ha elegido esa franja de edad porque se trata de una etapa en la que el crecimiento es muy rápido (el niño duplica su talla y quintuplica su peso) y en la que se produce un «extraordinario» desarrollo del sistema nervioso (cerebro), lo que hace que los requerimientos de nutrientes sean superiores. Morais ha puesto de relieve la importancia de que la transición de los patrones dietéticos desde los nueve meses hasta los 3 años se haga «de la forma más adecuada posible», ya que la adquisición de los hábitos alimenticios en los primeros años va a tener repercusiones en la vida adulta y van a influir en la futura aparición de enfermedades.

La prevalencia de la obesidad en los niños españoles en edad escolar ha ido aumentando paulatinamente. Del estudio PAIDOS, de 1984, en que se cifraba en un 6,4% se pasó al 16% del ENKIN (1998-2000) y al 18,3% del ALADINO (2011), el último disponible. España es el segundo país europeo con mayor tasa de sobrepeso y obesidad infantil (niños de entre 7 y 11 años) después de Grecia.

Aunque existe una predisposición genética a la obesidad, hay otros factores que también influyen y entre ellos esta la alta ingesta proteica, de ahí la importancia de su control, ha explicado la doctora Morais. En los primeros años de vida, los requerimientos de proteínas se sitúan en 1,5 gramos por kilo de peso y día, de forma que un niño de entre 1 y 3 años debería ingerir una media de 15 gramos. Un vaso de leche de vaca aporta 6 gramos -entre 1,5 y 2 gramos si se trata de la de crecimiento, dependiendo de la marca-, y 15 un filete de ternera de 100 gramos.

El doctor Vicente Varea, jefe del Servicio de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Hospital Sant Joan de Deu, de Barcelona, ha explicado que el estudio se planteó como «una cata de hábitos nutricionales» en los tres primeros años de vida de los niños. Revela que solo el 18% de los pediatras considera que los niños españoles tiene desórdenes alimentarios y coinciden con los padres respecto al exceso de grasas y azúcares y al déficit de hierro y vitaminas en la dieta, pero no en cuanto a la alta cantidad de proteínas y el riesgo que ello conlleva. Este pediatra ha ironizado al señalar que los pequeños españoles «están tan bien alimentados que consumen por encima de las recomendaciones internacionales«, en cuanto a calorías y proteínas, sobre todo a partir de los siete meses.

Ideas para un buen desayuno infantil

Recomendaciones para acertar con la primera comida del día

Charo Barroso / Desarolloinfantil.net
 
Para mejorar los hábitos alimenticios de la población infantil, desde la Asociación Corazón Vivo se insiste en que hay que mejorar el desayunos de los niños. ¿Cómo? Sus expertos nos ofrecen unas cuantas ideas:
 
Incrementar el consumo de fruta y de pan integral en el desayuno, dado el escaso consumo de alimentos ricos en fibra dietética entre la población infantil.   
   
•   Fomentar el consumo de leches fermentadas, yogures y queso fresco, ya que aproximadamente el 60 por ciento de los niños y niñas no toman derivados lácteos. Algunos de estos alimentos proporcionan beneficios adicionales a los de los nutrientes y otros introducen variabilidad al desayuno, haciéndolo más atractivo.
   
•   Reducir el consumo de bollería en el desayuno y dejarle para ocasiones especiales. Todavía presenta una cifra elevada, ya que el 40 por ciento de los niños la desayuna habitualmente.
   
•   Se debe seguir haciendo hincapié en la importancia de un desayuno completo que combine adecuadamente todos los ingredientes de un desayuno saludable, para tratar de continuar incrementando el porcentaje de escolares que desayunan correctamente. 
  
  La fórmula del desayuno 3S 

Saludable, sostenible y social. Así es el desayuno 3S. Una iniciativa avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)  y desarrollada por algunos centros comerciales con el objetivo de concienciar a los más pequeños sobre la importancia de la primera comida del día y enseñarles a preparar un desayuno completo y equilibrado. En ellos se ofrece información detallada sobre las bases fundamentales del desayuno, la pirámide de los alimentos y el aporte calórico ideal para esta primera comida del día. Todo con la intención de corregir los hábitos alimenticios de los más pequeños y concienciar a las familias sobre la importancia de esta comida.
 
Rubén Bravo, experto en nutrición de IMEO, indica que un buen desayuno no pueden faltar lácteos, los cereales, la fruta o el zumo natural y una proteína. Además, insiste en que debe ser equilibrado y personalizado en cuanto a la edad, peso y actividad física del niño.
       
  En este sentido, señala que aquellos que toman un desayuno completo tienen más energía, sacan notas más altas, son más positivos, se enferman menos y, de cara a la adolescencia, reduce ese estado de ansiedad que provoca el no desayunar y que puede tornarse en agresividad cuando van creciendo.   
     
Ideas para todos los gustos
   
– Para los energéticos: leche con cacao, pan con mantequilla, mermelada o miel, muesli, fruta fresca o zumo de fruta.
   
– Para los que necesitan fibra: leche, fresas con miel, yogur con cereales integrales y kiwi.
   
– Para los que tienen prisa. Rápido y nutritivo: Leche con cacao, galletas integrales, leche o batido de yogur, zumo de fruta y fruta fresca.
   
– Para los que necesitan proteínas: Leche con cacao o yogur, pan con jamón o fiambre y queso fresco. Fruta o zumo.
   
– Para los vitaminados. Leche, yogur con muesli y macedonia de frutas con zumo.   
   
– Para unos huesos fuertes. Leche con cacao, pan con mermelada y queso fresco, y fruta.
   
– Y si en el colegio toca deporte. Yogur natural con azúcar, miel y muesli, zumo de naranja, pan con queso fresco y jamón, y frutos secos.

¿Qué comen los escolares españoles?

En España suspendemos en obesidad infantil y estamos a la cabeza de Europa. A casi la mitad de los niños españoles les sobran algunos kilos. ¿Quién tiene la culpa de que nuestros niños tengan sobrepeso? ¿Comen mal en el colegio, comen mal en casa o es una mala combinación de estos dos?

En este programa de +Gente de TVE se plantean una serie de preguntas que indagan sobre la situación actual de los escolares españoles en materia de nutrición y educación alimenticia. Con este fin, el equipo del programa ha invitado en el plato algunos especialistas en gastronomía y nutrición para debatir el tema.

Unas fotos con bandejas de la comida de un colegio escocés difundidas por una niña de nueve años han revolucionado las redes sociales. Pizzas, hamburguesas y fritos son la base de un menú que aporta pocas cosas buenas, son unánimes los especialistas. Algunas conclusiones a que se ha llegado. Estamos abandonando la dieta mediterránea y esto nos va a pasar factura a la larga. Nos decantamos por los productos precocinados, que abundan de grasas. En la fiambrera, de lunes a viernes, nos falla la originalidad.

En cuanto los adultos, la situación es aún más preocupante: uno de cada cuatro españoles padece obesidad. Si los padres no dan ejemplo, ¿cómo entonces pretendemos que los hijos se alimentarán bien? Si los padres rechazan la verdura, es lógico que los niños les imiten.

Según un estudio reciente uno de cada tres colegios españoles deja mucho que desear en cuanto la comida. Un equipo de reporteros del programa acompañados por un especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha acudido a un colegio público en Madrid, CEIP Gabriela Mistral, para ver qué es lo que comen nuestros escolares en su día a día. Macarrones a la boloñesa, ensalada, pescado, para beber agua y de postre pera de conferencia y leche, es lo que llena la bandeja escolar este día. Un menú de lo más saludable, ya que los carbohidratos y la proteína aquí presentes son fundamentes para el desarrollo y crecimiento infantil.

Diego Such, director del colegio, explica que además de este menú, hay otro que está dirigido a los niños que están con una dieta especial, como es en el caso de los celíacos, y su silla con dibujo distintivo lo indica a quienes les sirven la comida. “Estos niños tienen un plato de color distinto para que así sepan que tienen que comer del suyo y no del niño de al lado”, apunta D. Such.

Ante esta realidad, la conclusión, según Rubén Bravo de IMEO es que “tal vez el problema lo tenemos en casa”, ya que muchos padres no dan suficiente importancia al desayuno y se pasan con las cantidades y los postres a la hora de cenar.

Para ver el programa integro, pulsa play.

Fuentes: +Gente, Canal 1 de TVE

Insisten en la relación entre el parto por cesárea y la obesidad infantil

ABCSalud

Un estudio de investigadores estadounidenses ha reafirmado la teoría de que los niños nacidos por cesárea tienen más posibilidades de padecer obesidad, informa la revista Archives of Disease in Childhood.

La investigación -realizada por expertos del Hospital de la Infancia de Boston (EE.UU.)- vuelve a poner de relieve la conexión entre los partos por cesárea y el sobrepeso infantil y desaconseja dar a luz de esta manera si no es por motivos estrictamente clínicos. Sin embargo, otros estudios publicados recientemente llegaron a una conclusión opuesta.

Los investigadores analizaron la evolución de 1.255 niños nacidos en ese centro sanitario entre 1999 y 2002, 284 de ellos por cesárea, desde las 22 semanas de gestación hasta los tres años.

Mientras que solo un 7,5 % de los bebés que dieron a luz de manera natural padecían obesidad cuando tenían tres años, este porcentaje se doblaba hasta un 15,7 % en los casos donde se produjo esta intervención quirúrgica en el parto.

Flora intestinal

Los autores del estudio atribuyen esta relación a las diferencias en la composición de la flora intestinal entre los nacidos por parto natural o por cesárea. Entre este último grupo, los investigadores han encontrado un mayor nivel de bacterias «firmicutes» que, según otros estudios, también abundan en los intestinos de las personas obesas y son uno de los factores que pueden conducir a dicha enfermedad.

Asimismo, se apunta que los partos por cesárea son más habituales entre las madres con obesidad, lo que también podría favorecer el sobrepeso de sus hijos.

Lactancia

Los autores de la investigación también analizaron otros factores que podrían influir en la obesidad infantil como la duración del periodo de lactancia o el tiempo de exposición a la televisión y ninguno de ellos presentó diferencias significativas.

Ante esta situación, los autores señalan la importancia de evitar los partos por cesárea siempre que no sea por indicaciones médicas. «Las mujeres embarazadas que escojan un parto quirúrgico cuando no haya motivos clínicos para hacerlo deberían saber que sus hijos serán más propensos a padecer sobrepeso», advirtieron en el estudio.

Los niños obesos tienen más riesgo de tener asma alérgico

El tratamiento para el asma en los niños obesos es menos eficaz

20 minutos

■ Uno de cada 10 niños españoles entre 6 y 7 años son obesos.
■ De ellos, alrededor del 12% son asmáticos.
■ Factores de riesgo: tabaco, contaminación y casas con humedad.
■ Factores de defensa: lactancia materna y dieta mediterránea.

Crece la obesidad en España. Se calcula que más de uno de cada 10 niños españoles entre 6 y 7 años son obesos, y de ellos alrededor del 12% son asmáticos. Estas cifras de obesidad están entre las más altas del mundo y hacen que la obesidad se convierta en un factor de riesgo adicional del asma infantil.
 
Recientes estudios publicados en Australia y Reino Unido confirman que los niños obesos son más propensos a tener asma de origen alérgico. Además, el resultado de su tratamiento farmacológico es menos efectivo.

Un estudio del Instituto de Investigación Médica John Hunter (Australia) ha probado que la eficacia de los corticoides inhalados se reduce en los niños obesos con asma y además su función ventilatoria y su actividad bronquial se ven afectadas de manera negativa.

Otro estudio de la Universidad de Dundee (Escocia) ha mostrado como el índice de masa corporal (IMC) está relacionado con el efecto que tienen los medicamentos para el asma en niños con sobrepeso y niños con peso normal.

Según el doctor Luis García-Marcos, de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP), «los alergólogos pediátricos hemos comprobado que las niñas adolescentes obesas son más propensas a tener asma y además todos ellos tienen más posibilidades de desarrollar otro tipo de alergias debido al proceso inflamatorio que subyace en la obesidad.

Factores de riesgo y de defensa del asma infantil

La obesidad afecta al sistema respiratorio de los niños de dos manera: altera su mecánica respiratoria y hace que el organismo esté en un estado proinflamatorio, lo que influye en la propia inflamación pulmonar.

Pero la obesidad no es el único factor de riesgo del asma infantil, aunque si es de los más importantes. Una revisión realizada por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental de Barcelona señala otros:

■ El tabaco (sobre todo si la madre fuma durante el embarazo).
■ La contaminación.
■ La exposición a los hongos en casas con manchas de humedad.
■ Tener padres o familiares con asma.

También hay factores de protección frente al asma infantil. Uno de ellos es la lactancia materna. Los niños lactados al pecho durante 3 o más meses tienen menos riesgo de asma, al menos en los primeros años de vida. La dieta mediterránea rica en frutas, verduras, proteínas, cereales y aceite de oliva también disminuye el riesgo.

Una menor de 100 kilos pide operación de estómago

Una chica de 14 años y 100 kilos de peso quiere someterse a una operación de reducción de peso, pero su padre se niega. ¿Lo conseguirá?

Fuente: Telecinco

Es la cuestión que se plantea el equipo en este programa de DE BUENA LEY de Telecinco. La hija de María y Pedro tiene 14 años y 100 kilos de peso. Su madre quiere someterla a una operación de reducción de estómago. Su padre se niega. La menor quiere operarse pero sus padres no se ponen de acuerdo.

En España, el 63% de los hombres y el 45% de las mujeres tienen sobrepeso. Pero más alarmante aún es que el 33% de los niños tienen muchos kilos de más, con los problemas de salud que esto conlleva.

María quiere que su hija deje de sufrir la discriminación por ser obesa, además de velar por su salud. Para Pedro, su hija tiene unos kilos de más y hay muchas dietas que probar. ¿Podrá la niña hacerse una reducción de estómago? Salud, felicidad y unos kilos de más… ¿Qué hacer en este caso?

Rubén Bravo, supervisor en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos dará las claves en este caso. ¿Qué opinan los expertos sobre el sobrepeso de los españoles? ; ¿Vale cualquier dieta? ; ¿Por qué los niños de hoy tienen tanto sobrepeso?

Charo Reina y Marta López más enfrentadas que nunca en este caso donde la salud y la felicidad de una menor está en juego. ¿Son más felices los delgados? ; ¿Nos obsesiona el peso? ; ¿Qué serías capaz de hacer para perder esos kilos de más?

Gustavo Larraz tiene la difícil decisión en sus manos: ¿Podrá la hija de María y Pedro someterse a una reducción de estómago?

Para ver todo el caso pulsa PLAY.

La mejor alimentación infantil para prevenir la obesidad

Durante mucho tiempo se ha debatido cuál es la mejor forma de introducir a los niños a los alimentos sólidos después de que dejan el período de amamantamiento.

BBC Salud
Los estudios hasta ahora se habían centrado en cuál es el mejor momento para dejar de amamantar y no cuál es la mejor forma de introducirlos a la alimentación.

Ahora una nueva investigación revela que lo mejor es ofrecer a los bebés una selección variada de porciones pequeñas de alimentos sólidos -como bocadillos- y dejar que ellos elijan sus favoritos.

Esta libertad de elección, afirman los investigadores de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, no sólo tendrá un impacto positivo en la formación de hábitos sanos de nutrición, sino además protegerá al niño de una futura obesidad o sobrepeso.

Las recomendaciones de los expertos sanitarios afirman que la mejor alimentación en los primeros meses de vida es la leche materna y el consejo para las madres es que amamanten a sus bebés durante seis meses.

Pasado este período la forma tradicional de introducir a los infantes a la alimentación es darles purés o papillas variadas que la madre selecciona.

Pero el nuevo estudio, publicado en BMJ Open (Revista Médica Británica), encontró que es mejor dejar que sean los bebés los que elijan sus propios alimentos.

Esta forma de introducir la alimentación sólida puede ayudar a mantener un peso sano y proteger contra la obesidad más tarde en la vida, agregan.

Selecciones sanas

El estudio siguió a 155 niños de entre 20 meses y 6,5 años, cuyos padres completaron cuestionarios detallados sobre los hábitos alimenticios y preferencias de sus niños.

Entre los infantes, a 92 se les permitió alimentarse solos (con las manos) con bocadillos de alimentos variados y 63 fueron alimentados por sus padres con papillas a cucharadas.

Todos los niños recibieron durante el período de estudio alimentos de todos los grupos: carbohidratos, frutas y verduras, proteínas y productos integrales.

Los científicos sólo encontraron diferencias «significativas» en uno de los grupos alimenticios incluidos en el sondeo.

Los resultados mostraron que los niños que se alimentaron solos solían comer más carbohidratos que los niños alimentados con papillas.

Los carbohidratos eran los alimentos favoritos de estos niños.

Sin embargo, entre los niños alimentados con papillas, los alimentos favoritos eran los dulces.

«Se observó esta preferencia a pesar del hecho de que junto con los alimentos dulces, los niños alimentados con papillas recibieron más a menudo carbohidratos, frutas y vegetales, proteínas y alimentos integrales que los niños que se alimentaron con bocadillos» afirman los autores.

Al final del estudio se encontró que más niños alimentados con papillas tenían sobrepeso o eran obesos que los niños que comían bocadillos solos.

E incluso cuando se tomaron en cuenta factores como los socioeconómicos, o el peso al nacer y el peso de los padres, siguieron observándose los mismos resultados.

Tal como señala la doctora Ellen Townsend, quien dirigió el estudio, «nuestros resultados sugieren que los infantes que se destetan con un enfoque de alimentarse solos con sus propias elecciones aprenden a regular su consumo de alimentos en una forma que conduce a un menor IMC (índice de masa corporal) y a una preferencia por los alimentos sanos, como carbohidratos».

«Esto tiene implicaciones en el combate del bien documentado incremento de obesidad en las sociedades contemporáneas», agrega.

«Si mamá no me hubiese pagado la banda gástrica con 14 años no podría salir de casa»

Katie se convirtió en la británica más joven en someterse a una operación así

La vida de Katie Hill cambió cuando tenía catorce años y luchaba contra el asma y las burlas crueles de sus compañeros. Esta joven pensaba mas de 114 kilos y temía que si continuaba así no podría volver a salir de su casa nunca más. Su madre decidió tomar cartas en el asunto y le pagó una operación gracias a la que Katie ha perdido más de 63 kilos. La joven se convirtió en la mujer más joven del Reino Unido en someterse a una intervención de este tipo y ahora disfruta de una nueva vida.

Canal Cuatro Noticias

Después de sufrir innumerables dietas, de luchar contra el asma y los problemas físicos y de soportar las crueles burlas de sus compañeros de clase, Katie decidió pedir ayuda a su madre para dar un giro a su vida.

Según informa el diario Daily Mail, Julieta decidió someter a su hija a una operación para implantarle una banda gástrica, convirtiendo a Katie en la británica más joven en someterse a una intervención de este tipo.

A pesar de la polémica que suscitó la operación de Katie, por su corta edad, su vida ha dado un giro de 180 grados. Cuatro años después de la intervención, la joven ha perdido más de 63 kilos y se ha convertido en una atractiva joven de 18 años.

Julieta recibió muchas críticas por someter a su hija a esta operación siendo tan joven pero, según el diario británico, Katie asegura que es lo mejor que ha hecho en su vida.

«No quiero ni pensar qué habría sucedido si no me hubiese operado. Aumentaba de peso a tal ritmo que probablemente ahora pesaría más de 120 kilos y no podría ni salir de casa», afirma la joven.

Katie fue la pionera, pero el número de adolescentes que se someten a estas operaciones se ha cuadruplicado en los últimos 3 años.

«Cuando Katie se sometió a la operación me llamaron mala madre», explica Julieta, «no tomé esa decisión a la ligera y ahora la vida de mi hija ha cambiado». «Hace cuatro años, mi hija casi no podía subir las escaleras, su confianza estaba por los suelos y pensaba que no tenía futuro. Me aterrorizaba pensar que iba a morir joven, ahora tiene un futuro feliz y saludable», afirma.

Es deber de los padres prevenir que los niños se empachen en Navidades

La Navidad es una época de excesos gastronómicos, en la que también forman parte los niños. «Los pequeños, igual que los mayores, se empachan en estas fechas y es un hecho que hay que procurar a prevenir» , recuerda Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Hasta el día de Reyes los niños tienen puestos sobre la mesa durante todo el día una serie de tentaciones que forman parte de su peculiar picoteo: turrones, mazapanes, biscochos y chocolates, el rosco de Reyes, etc. Al cabo del mes, estos se traduce en algún otro michelín y más kilos difíciles de bajar desde el sofá, jugando con la videoconsola. Es deber de los padres enseñar a los hijos cómo cuidar de su salud y comer de forma equilibrada.

Para escuchar el programa La Alpispa de Radio de Canarias, pulsa play.

«Usamos la alimentación como válvula de escape»

Pilar Maurell, ADN Barcelona

No sabemos comer bien. Y esta es una de las razones del sobrepeso en España. Así lo afirma el doctor Manuel Jiménez Ucero, autor de La dieta flash (Planeta) . «No tenemos educación alimentaria», se queja Jiménez, «y usamos la alimentación como una válvula de escape al estrés y las tensiones del día a día».

Jiménez es director del Grup Policlínic, donde ha formado a más de 200 médicos en la dieta proteinada. Asegura que la suya «no es una dieta de moda», porque sus beneficios se descubrieron hace 35 años en la Universidad de Harvard y la han seguido más de 30 millones de personas en el mundo, pero marca unas claves: «No está recomendada para la operación biquini -es para perder de 10 a 30 kilosy es fundamental el apoyo de un profesional que ajuste los errores, controle la evolución y enseñe cómo mantenerse para evitar el rebote o yo-yo».

Máquina energética

En ese punto el doctor insiste de nuevo en la necesidad de tener algunas nociones básicas de nutrición, y no sólo para quienes siguen una dieta como la proteinada o quieran mantenerse. «El ser humano es una máquina energética que precisa de un combustible que debe ir gastándose a lo largo del día», recuerda Jiménez, quien añade que el sedentarismo de que adolece nuestra sociedad impide este gasto y provoca que «la energía sobrante quede en una reserva». Para solventar este problema, «la clave está marcar el ritmo de la nutrición», es decir, dar energía al cuerpo cuando la necesita.

«Engordamos por no comer ordenadamente», afirma el doctor, que explica que debemos comer cinco veces al día para evitar llegar a la hora de la cena con demasiada hambre y comer de forma compulsiva. Es cuando «registramos la nevera en busca de chocolate, porque necesitamos un aporte energético rápido», pero esa energía no se quema y el cuerpo la acumula. «El ser humano engorda de noche», recuerda Jiménez.

Rebajar el estrés y hacer más ejercicio son, según el doctor, los complementos ideales a la dieta.

LOS CASOS DE SOBREPESO Y OBESIDAD VAN EN AUMENTO

Más de la mitad delos adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad, según la Encuesta Europea de la Salud y datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos. Las cifras aumentan cada año «nutridas por los nuevos casos de obesidad infantil y adolescente», explicó recientemente Rubén Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). En España, el 21,1% de los niños de 3 a 12 años tiene sobrepreso y el 8,2% son obesos. El sedentarismo no es la única causa, también lo es la mala alimentación: sólo un 7,5% desayuna correctamente.