La crisis provoca un aumento de casos de ansiedad que derivan en problemas de obesidad

El responsable del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, asegura que desde el comienzo de la crisis han aumentado «vertiginosamente» los problemas de ansiedad y depresión que llevan aparejados un aumento de obesidad y sobrepeso.

INFORMATIVOS TELECINCO/AGENCIAS

Según explica este experto, hay tres neurotransmisores (serotonina, dopamina y noradrenalina) fundamentales que inciden directamente en la sensación de ansiedad, hambre y depresión, reforzándose unos con otros, de ahí que la mayoría de las personas que padecen ansiedad incurran en depresión y en problemas de sobrepeso.

Los bajos niveles de estos marcadores producen sensación de ansiedad, tristeza, insomnio y voluntad baja, favoreciendo el comer rápido y mucha cantidad en un reducido intervalo de tiempo, la apetencia incontrolable por el dulce, atracones nocturnos y, a la larga, una sensación de hambre «casi insaciable».

La ansiedad alimenticia se vincula al comer, pero ya no sólo como una forma de obtener energía, sino también como fuente de placer y, por tanto, en muchas ocasiones lo que espera satisfacerse es calmar un estado de estrés y malestar, más que la necesaria y propia reposición de energías y nutrientes.

El problema, según este experto, surge cuando la ansiedad sobrepasa determinados límites y se convierte en un problema de salud.

«En estos casos no estamos ante un simple problema de nervios, ni de picoteo, sino que empieza a manifestarse en las personas una tendencia repetitiva de comida a destiempo, con el consumo de gran cantidad de alimentos, generalmente muy ricos en calorías, de forma rápida e imposible de controlar, buscando no solo saciar el apetito, sino la angustia generada por una determinada situación», asegura Bravo.

Para su detección, este experto destaca la importancia que juega la técnica de electro impedancia sistémica de la actividad cerebral y hormonal, a través de la que se pueden determinar los niveles de estos neurotransmisores que guardan relación con la ansiedad, el hambre y la depresión.

Prueba gratis durante dos semanas

De hecho, y con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el próximo 10 de octubre, el IMEO realizará un estudio gratuito para medir los niveles de ansiedad, depresión y hambre a todas las personas que lo soliciten en Madrid, entre los días 3 y 14 de octubre.

La prueba se hace mediante la citada técnica de electro impedancia sistémica, y se complementa con un análisis de la ansiedad alimenticia y una consulta con especialista para la evaluación de los resultados obtenidos.

Según explican, una persona con ansiedad alimenticia muestra una serie de síntomas que no siempre están manifestados en público: picar de forma frecuente sin tener hambre para liberarse del estrés o reconfortarse; buscar consuelo en la comida al sentirse triste, enfadado, sólo o aburrido; provocarse atracones, devorando la comida con prisa hasta sentirse dolorosamente lleno; y en consecuencia, experimentar sentimientos de vergüenza y culpabilidad.

En este caso, sería lógico que el análisis por electro impedancia nos indique insuficiencia de serotonina — un neurotransmisor que ayuda a que las personas no repitan los mismos comportamientos una y otra vez– y esto nos hará pensar cómo podemos recompensarla, especifica Bravo. ECP

ESTUDIO METABÓLICO GRATUITO (del 22 al 29 de septiembre)

– En España dos de cada tres hombres tienen sobrepeso y una de cada seis personas es obesa. Fuente: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)

– Más de dos millones españoles padecen obesidad severa, de ellos, menos del 1 por ciento, alrededor de 4.000 personas, se han sometidos a cirugía de la obesidad o bariátrica. Fuente: Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (SECO)

– La obesidad está relacionada con seis de cada diez muertes debidas a enfermedades no contagiosas y, de media, reduce en diez años la vida de quienes la padecen. Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS)

Del 22 al 29 de septiembre el Instituto Médico Europeo de la Obesidad realizará un estudio antropométrico por electroimpedancia TANITA a todos los interesados que acuden a la clínica. Es un análisis que mide el porcentaje de agua, grasa y masa muscular de la persona, su peso, IMC, retención de líquidos, grasa visceral, distribución corporal y metabolismo basal. Los interesados en realizarse este estudio podrán reservar su consulta llamando al 91 745 17 96 hasta el próximo jueves.

«Muchas veces, siguiendo la corriente mediática y el culto al «cuerpo diez», nos olvidamos que la obesidad tan indeseada es una enfermedad metabólica que radica en la salud y no es sólo cuestión de estética», señala Rubén Bravo, jefe del área de nutrición de IMEO. Igual que mantenemos el sano hábito de visitar el médico de forma periódica, deberíamos consultar asiduamente el endocrino, sobre todo cuando se trata de un considerable exceso de peso, recomienda el especialista. Una consulta a tiempo nos dará más margen de actuar y tratar el problema, antes de que el sobrepeso se haya convertido en obesidad.

Por una parte, el análisis antropométrico por electroimpedancia nos permite, en pocos minutos, estimar la distribución de la grasa corporal del paciente y nos da en cifras la cantidad de masa grasa, masa magra y líquido corporal del paciente. En función de estos resultados, recomendamos un u otro tipo de tratamiento. El objetivo básico de todo programa de pérdida de peso es la reducción de la masa grasa, minimizando en lo posible la pérdida de masa magra que no debe exceder el 25% del peso total perdido en una semana. Esto explica porque fracasan las dietas «milagro» que se caracterizan con una rápida pérdida de peso y un inminente efecto rebote.

Por otra parte, el análisis de la distribución de la grasa corporal resulta de vital importancia para el paciente, ya que detecta de forma inequívoca la presencia de obesidad androide, con acúmulo de grasa en el tronco, que se asocia a mayor riesgo vascular y desarrollo de síndrome metabólico y diabetes. La obesidad mórbida afecta cada vez más a personas jóvenes en edad reproductiva, recortando la expectativa de vida entre 10 y 15 años. «En los pacientes con IMC superior a 40, por ejemplo, existe entre 6 y 12 veces más riesgo de mortalidad que se asocia con enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes tipo II, cáncer de Colón o artritis», afirma Rubén Bravo, especialista en nutrición de IMEO.

Tratamiento de Balón y Banda Gástricos

Para los casos de obesidad avanzada hoy en día existen tratamientos muy eficaces, como son el Balón y la Banda gástricos. Con el fin de mejorar el resultado final, en IMEO hemos ampliado la duración del tratamiento de Balón Intragástrico hasta 3 años, añadiendo consultas trimestrales con el endocrino en la última fase para asegurarnos que el paciente no recuperará el peso perdido. El Balón Intragástrico que utilizamos en IMEO está diseñado para permanecer en el estómago 12 meses y permite al paciente perder hasta 30 kilos. Se trata de un globo medio inflado, implantado mediante una laparoscopia, sin cirugía, que reduce la sensación de apetito, gracias al volumen que ocupa. Otro beneficio de este sistema de adelgazamiento es que enlentece el vaciado gástrico, manteniendo más estables los niveles de insulina y glucosa en la sangre.

La Banda gástrica está pensada para pacientes con obesidad mórbida que necesitan perder más de 35 kilos de su peso corporal. Se trata de un anillo fabricado en titanio y envuelto en un colchón de silicona, no tóxico. Se coloca mediante laparoscopia en la entrada del estómago con el fin de reducir la cantidad de las ingestas y regular el apetito.

La comida sana, una obsesión

LA ORTOREXIA, UN TRASTORNO DE CONDUCTA QUE PUEDE RESULTAR PELIGROSO PARA LA SALUD FíSICA Y MENTAL, CUANDO LA NECESIDAD DE COMER SANO SE CONVIERTE EN UNA AUTÉNTICA OBSESIÓN

La Opinión de Bolivia

El culto al cuerpo que vive nuestra sociedad ha ido transformando los hábitos alimenticios de miles de personas, llegando incluso a desarrollar enfermedades tan graves como la anorexia y la bulimia, cuyo fin consiste en comer lo menos posible para conseguir un cuerpo esbelto.

En los últimos años esta obsesión ha derivado en un nuevo trastorno que se ha denominado ortorexia, palabra que proviene del griego orthos (justo, recto) y exía (apetencia), por lo que podría definirse como apetito justo o correcto.

Se trata, por tanto, de una preocupación extrema por la salud, que puede convertirse en un serio trastorno que afecta tanto a la salud física como mental de los pacientes. Tal y como explica el nutricionista y naturópata del Instituto Médico de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, la ortorexia es un «tipo de trastorno obsesivo», que lleva al extremo la idea de alimentación sana y que consiste en «un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la ortorexia afecta, hoy en día, al 28 por ciento de la población de los países occidentales y, según Bravo, su prevalencia «podría ir en aumento» en los próximos años, ya que la sociedad actual «tiende a los extremos» y las personas o se cuidan en exceso o no se cuidan «nada y tienden a la autodestrucción con la comida como ocurre con la obesidad».

Las personas que sufren ortorexia acaban por centrarse casi exclusivamente en lo que comen; la comida es el centro de sus pensamientos y de su vida. Generalmente rechazan la carne, las grasas, los alimentos cultivados con pesticidas o herbicidas y los que contienen sustancias artificiales.

El cuidado llega al extremo de cuidar los recipientes en que los cocinan, por lo que terminan haciendo de la comida todo un ritual.

Cuidados extremos y hasta exagerados

Las víctimas de esta tendencia no comen fuera de casa, ni con los amigos, por temor a que contaminen su comida con algún producto no apto para su consumo y, en el extremo, son capaces de quedarse sin comer si no están seguros de lo que van a ingerir, su obsesión por comer sano va más allá y se preocupan incluso por la forma de preparación de sus alimentos.

Oferta de Banda Gástrica, sólo en junio y julio

Sólo durante los meses de junio y julio, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ofrece la posibilidad de contratar un tratamiento de Banda Gástrica por el precio de 177 euros al mes. Llama al 900 10 40 50 para informarte, o pide tu consulta gratuita (C/ Rodríguez San Pedro 21, Madrid).

¿Qué es la electro impedancia?

La electro impedancia es un método no invasivo que ayuda a identificar posibles problemas de salud. El cuerpo humano es un generador y un gran conductor de energía eléctrica. En medicina, estas señales eléctricas que nuestro cuerpo produce pueden ser medidas, analizadas y correlacionadas con determinadas manifestaciones fisiológicas o patológicas. La aplicación de una corriente eléctrica continua, de muy bajo voltaje y frecuencia, es muy selectiva en relación a los compartimentos del cuerpo por donde circula, no atraviesa las membranas celulares ni las barreras capilares y circula solo por intersticio celular.

En la obesidad, la composición corporal es cada vez más importante para establecer el diagnostico de obesidad valorando la cantidad y porcentaje de grasa corporal, además de la distribución de la misma. Los exámenes por bioimpedancia han sido utilizados para el análisis de composición corporal, empleando una corriente alterna de baja intensidad y de frecuencias sobre los 100 Khz. La señal emitida con estas propiedades no es selectiva y atraviesa todos los tejidos y compartimentos corporales. El agua corporal, debido a la presencia de electrolitos disueltos, transmite la corriente eléctrica, mientras que la grasa y el tejido óseo son relativamente no conductores. Midiendo la conductividad de la corriente aplicada al organismo, podemos relacionar esta con su contenido en agua y, por tanto, con su contenido en tejido magro.

Este tipo de análisis nos permite, en pocos minutos, estimar la distribución de la grasa corporal del paciente y nos da datos tan importantes como la cantidad de masa grasa, masa libre de grasa y líquido corporal del paciente. Los objetivos actuales en el tratamiento del paciente obeso con pérdidas de peso de 0,5 a 1 Kg. a la semana reducen el porcentaje de masa magra perdida a menos del 20-25%, porcentajes que son considerados aceptables. El análisis de la distribución regional de la grasa corporal resulta de vital importancia debido a que el acúmulo de tejido graso en función de su localización provoca distintos patrones de obesidad:

a) obesidad androide, central o en manzana con acúmulo de grasa en tronco;

b) obesidad ginoide, fermoroglútea o en pera, con acúmulo de grasa en caderas, glúteos y muslos; y

c) obesidad homogénea con distribución generalizada de la grasa corporal.

Es precisamente la distribución androide de la grasa corporal la que más trascendencia tiene desde el punto de vista clínico, ya que se asocia a mayor riesgo vascular y desarrollo de síndrome metabólico y diabetes.

A través de este análisis se obtiene información indirecta sobre las propiedades físicas y químicas del tejido. El déficit de serotonina, por ejemplo, relacionado con el estado de ánimo, indica niveles altos de ansiedad. Gracias a este método, los especialistas pueden obtener información sobre las diferentes fases de tratamiento y la evolución de pacientes con obesidad y trastornos alimentarios.

EFECTOS:

  • Diagnóstica posibles problemas de salud.
  • Se utiliza con fines preventivos.
  • Eficaz para el seguimiento de la evolución de pacientes en tratamiento.

INDICACIONES:

  • Trastornos alimenticios y digestivos.
  • Obesidad.
  • Alteraciones endocrinas.
  • Adicciones.
  • Desequilibrios en el Sistema Nervioso.
  • Alteraciones Metabólicas, entre otras.

Con el nuevo Balón Intragástrico de 36 meses, tienes 1 año gratis

De Mayo a Septiembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) amplia la cobertura del tratamiento con 1 año, siendo el total de 36 meses. ¡Date prisa, ya que esta oferta cubrirá sólo los 100 primeros tratamientos!

El nuevo balon intragastrico es la evolución lógica del tratamiento de la obesidad. Está diseñado para permanecer en el estómago 12 meses con la finalidad de alcanzar mejores resultados.

Gracias a su sistema de anclaje no quirúrgico, el balón nunca emigrará hacia el duodeno, aunque este perderá todo su líquido. Estará siempre al alcance del endoscopio.

El nuevo Balón Intragástrico reduce la sensación de apetito, gracias al volumen que ocupa en el estómago. Una vez implantado, este sistema infalible de adelgazamiento enlentece el vaciado gástrico, manteniendo más estables los niveles de glucosa en la sangre y reduce la sensación de hambre y mantiene los niveles de insulina estables.

Con el nuevo Balón Intragástrico se puede llevar una nutrición saludable desde el primer momento y se elimina el círculo vicioso entre el hambre y la ansiedad. 

La duración de este nuevo tratamiento es de 3 años, válidos sólo para primeros 100 tratamientos según la promoción.

Incluye

Implantación y Seguimiento
· Implantación y seguimiento del Balon Intragástrico.
· Las ocnsultas de nutrición que se necesitan durante los 3 años de tratamiento.
· Consultas trimestrales con endocrino o médico internista.

Evaluación inicial y seguimiento
· 1 Espirotomertía Welness Tecnology para la evaluación real del Metabolismo Basal
· 4 Analizador Intersticial EIS (hormonas, lograma y bioquímica)
· 48 Analizador Corporal Tanita (porcentaje masa muscular, grasa y agua)
· 2 Analíticas específicas.

Para más información y consulta de presupuesto, llama al 902 10 40 50 o al 91 745 17 96.

La ortorexia o cuando la obsesión por la comida sana se convierte en problema

· Quienes padecen este nuevo trastorno tienen obcecación por la «comida saludable»
· Buscan incansables alimentos naturales y ecológicos y rechazan los elaborados
· Llegan a «aislarse socialmente» y, a veces, necesitan, «apoyo psicológico»
· Dicho trastorno afecta al 28% de la población occidental, según la OMS

25.03.11 | 06:27 h.  ESPERANZA BUITRAGO PRIETO

Comer sano puede ser un problema si hacemos de ello una obsesión. A trastornos alimenticios conocidos por todos, como la bulimia o la anorexia, se suma ahora la ortorexia, la obcecación por tomar «comida especialmente saludable», explica la nutricionista Carmen Gómez Candela. Quienes padecen este trastorno, rechazan alimentos elaborados y buscan incansablemente los ecológicos y naturales. La ortorexia, para la que aún no hay un diagnóstico, llega a «condicionar la vida» de quienes la padecen y puede ser muy difícil de tratar, ya que quienes la padecen creen que su dieta es la mejor opción.

Los fiambres, transgénicos, alimentos ricos en grasa o azúcares…están fuera de la dieta de una persona que padece ortorexia. La obsesión por la comida «saludable» afecta a un 28% de la población de los países occidentales, según datos de la organización Mundial de la Salud (OMS) Para el doctor, Ruben Bravo, naturópata del Instituto Médico de la Obesidad (IMEO), su prevalencia «podría ir en aumento» ya que la sociedad «tiende a los extremos».

La ortorexia afecta tanto a hombres como a mujeres, normalmente de elevado nivel cultural y de mediana edad. Aunque aún no hay un diagnóstico claro para este cuadro médico, explica la doctora Carmen Gómez Candela, jefa del servicio de nutrición del hospital madrileño de La Paz, debemos alertarnos cuando alguien hace de la fijación por los alimentos saludables su «forma de vida». Estas personas solo compran en huertas, analizan la procedencia de los alimentos, buscan productos ecológicos… etc.

Al contrario de otros trastornos alimentarios, quien padecen ortorexia no pretenden adelgazar. Aunque, a veces, pacientes con anorexia presentan síntomas de este otro cuadro, señala la nutricionista Gómez Candela, y otras la falta de nutrientes lleva a perder de peso.

La ortorexia llega a condicionar la vida de quienes la padecen. Son personas que se «aíslan socialmente», señala Bravo. Una simple comida familiar les supone un problema y muchos prefieren no comer en restaurantes.

Su tratamiento puede ser tan complicado como el de la anorexia porque quienes padecen ortorexia están convencidos de que su dieta es la mejor opción y que son los demás quienes lo hacen mal. Para acabar con dicha obsesión, Bravo apuesta por una terapia multidisciplinar. Gómez Candela apunta que lo principal es que los enfermos estén «bien nutridos» y que sean «educados nutricionalmente». En ocasiones es necesario apoyo psicológico. EBP

¿Qué es el By-pass gástrico?

El by-pass gástrico es una técnica que consiste en reducir la capacidad del estómago. De forma esquemática y resumida podríamos decir que a partir de un estómago normal se confecciona un estómago mucho más pequeño al que llamamos reservorio. Una vez creado este reservorio lo unimos al resto del intestino para permitir el paso de los alimentos.

¿CÓMO SE REALIZA?

El by-pass gástrico se puede realizar mediante abordaje laparoscópico, es decir, utilizando una microcámara que colocamos en el interior del organismo a través de pequeños orificios (vídeocirugía), evitando de esta manera realizar grandes incisiones.

¿CÓMO FUNCIONA?

El procedimiento consiste en dividir el estómago en dos partes, separándolas a través de grapas. El efecto neto de la operación es una técnica en la cual se deja un pequeño estómago de 15 a 30 ml. de capacidad, que se conecta directamente al intestino delgado y la comida pasa directamente a él disminuyendo así la absorción calórica. El objetivo que se consigue es que la cantidad de comida que se ingiere deba ser reducida al tener una bolsita mucho más pequeña.

¿PARA QUÉ PACIENTES ESTÁ INDICADO?

Se trata de una técnica especialmente recomendada para pacientes que padecen obesidad mórbida y malos hábitos alimentarios como picoteadores o golosos. Los resultados acostumbran a ser muy buenos, sin embargo es importante mantener controles médicos periódicos sobre los niveles de vitaminas y minerales.

PREOPERATORIO

Además de señalar los antecedentes médicos completos, el especialista puede necesitar realizar un examen físico completo para asegurarse que se encuentra en buen estado de salud antes de practicar la cirugía. Se le pedirá que ayune durante ocho horas antes de procedimiento. Si está embarazada o sospecha estarlo, debe notificarlo a su médico. También deberá avisar si es sensible o alérgico a algún fármaco, látex, yodo, cinta o agentes anestésicos.

DURACIÓN INTERVENCIÓN
Depende de cada individuo y la técnica utilizada. Entre 3 y 6 horas.

ANESTESIA
Se aplica anestesia general.

INCISIONES
Sin grandes incisiones.

HOSPITALIZACIÓN
Si la técnica se realiza por vía laparoscópica, normalmente el paciente puede ser dado de alta a partir del tercer día.

POSTOPERATORIO
El paciente recupera su actividad habitual y laboral en pocas semanas y puede comer una alimentación completamente normal.

CUIDADOS
El paciente recibe atención médica y dietética personalizada tras la intervención y durante el primer mes es controlado. En el Instituto Médico Europeo de la Obesidad recomendamos que al paciente que modificamos una ingesta de los alimentos, nos visite regularmente, incluso al cabo de los años. Durante las primeras semanas experimentará nuevas sensaciones porque deberá seguir una dieta líquida y de batidos.

RESULTADOS
Es el tratamiento más efectivo para llegar a perder más de 40 kilos de forma rápida. Muestra una baja de peso consistente del 65-70% del sobrepeso en 5 años de seguimiento. Los resultados más significativos se observan durante el primer año post cirugía.

EFECTOS SECUNDARIOS
Como en cualquier procedimiento quirúrgico, pueden surgir complicaciones. Algunas posibles son infecciones, coágulos de sangre, neumonía, úlcera hemorrágica o cálculos biliares.

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La Comida al extremo

La ortorexia  afecta al 28% de la población de los paises occidentales según la OMS 

Dani Font, ADN, 1 de marzo 2011

La búsqueda de la salud perfecta a través de la alimentación puede llevar a algunas personas hacia la enfermedad.La ortorexia es un trastorno obsesivo que supone un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que afecta al 28% de la población occidental.Este tipo de trastorno de la conducta se diferencia de otras alteraciones alimentarias más conocidas, como la anorexia o la bulimia, en que el problema gira en torno a la calidad y no a la cantidad de comida.

En general, «no es una patología muy profundizada  aunque la incidencia que apunta la OMS, es muy elevada. Su prevalencia podría ir en aumento en los próximos años, ya que la sociedad actual tiende a los extremos y las personas o se cuidan en exceso o no se cuidan nada», apunta Rubén Bravo, nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Sobre todo a mujeres

La enfermedad puede sufrirse en distintos estadios y en principio cualquier persona puede padecerla.

Sin embargo, hay grupos que son más proclives a tenerla. «En mayor medida afecta a mujeres y a adolescentes, aunque también tiene su impacto en deportistas y especialmente en el grupo de fisioculturistas» explica Bravo. «Además, algunos vegetarianos, los más radicales corren el riesgo de caer en la enfermedad», indica el experto. En la preocupación por consumir solo comida sana, «algunos vegetarianos suprimen la carne, la grasa y algunos grupos de alimentos que luego no reemplazan correctamente por otros que puedan aportarle los mismos complementos nutricionales, lo que puede tener consecuencias graves para su salud», explica el especialista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Predisposición

Es un tipo de patología que comienza en «muchas personas que ya tienen una tendencia obsesiva a las que la sobreinformación junto a escándalos como el de las vacas locas pueden hacerles ver la alimentación como un peligro» comenta Rosario Muñoz Sánchez, psicóloga clínica especialista en trastornos de la conducta alimentaria.

De forma similar lo analiza Bravo. «La ortorexia comienza cuando te crea una ansiedad y aumenta hasta convertirse en una obsesión compulsiva que te ocupa cada vez más horas» y quienes la padecen «se consideran por encima del resto», cuenta.

La ortorexia parece no afectar a los sectores marginales, sino más bien al contrario, ya que éste tipo de comida es mucho más cara que la normal y más difícil de conseguir. De hecho, comenta Muñoz, «es en los países desarrollados, donde las personas tienen mayores posibilidades de preocuparse por los ingredientes de los alimentos que compran en los supermercados».

Trastornos en jóvenes

El 5% de los jóvenes en España entre 12 y 18 años de edad sufren algún tipo de trastorno alimentario según los datos de la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia. Además, el 11%, en la misma franja de edad, se encuentra en riesgo de padecer alguno de los trastornos.

Las consecuencias de sufrir este trastorno alimenticio son tanto físicas como psicológicas. «Los enfermos pueden padecer estrés o depresión, pero al mismo tiempo hipertiroidismo por la carencia de un oligoelemento como el yodo, así como anemias o osteoporosis», advierte Bravo.