El pan no está relacionado con la aparición de sobrepeso u obesidad

Europa Press

El consumo de pan no está relacionado con la aparición de sobrepeso u obesidad, según un estudio realizado por investigadores del Departamento de Ciencias Clínicas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, cuyos resultados han sido publicados en ‘Nutrition Reviews’.

   En concreto, la investigación ‘Relación entre el consumo de pan, el peso corporal y la distribución de la grasa abdominal: Evidencia de los estudios epidemiológicos’ evalúa si los patrones de alimentación que incluye el pan se asocia con la obesidad general o el exceso de adiposidad abdominal.

   Para ello, los investigadores analizaron los artículos científicos publicados durante los últimos 30 años que se centraron en patrones dietéticos que incluyen pan –grano entero y refinado– y su asociación con la obesidad.

   De esta manera, los resultados de los 38 estudios epidemiológicos analizados determinaron que los patrones dietéticos que incluyeron grano entero de pan no influyen positivamente en el aumento de peso y puede ser, incluso, beneficioso para el estado ponderal.

   Respecto a los hábitos alimentarios que incluyen pan refinado, la mayoría de los estudios transversales indican efectos beneficiosos, mientras que los de cohortes bien diseñados indican una posible relación con el exceso de grasa abdominal.

   «A pesar de que muchos profesionales recomiendan que los obesos excluyan el pan de su dieta, la realidad es que la evidencia científica no apoya esta medida. La mayor parte de los estudios revisados sitúan al pan en una posición neutra respecto a la obesidad, y al pan integral en una posición claramente ventajosa», ha argumentado el catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluís Serra, uno de los investigadores.

   Por último, este experto ha apostado por reducir el consumo de azúcares y dulces y fomentar el uso de harinas menos refinadas, y «nunca reducir el consumo de pan».

Los más barrigudos de España

la Sexta

Murcia, Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha son las comunidades autónomas que superan la media con Un estilo de vida sedentario, la mala alimentación, el estrés, el tabaco, y grandes dosis de café y alcohol, provocan la acumulación de grasa en el abdomenlas barrigas más generosas. Y tú, ¿puedes entrar en el ranking?

Según el estudio DARIOS del Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona, (IMIM), las comunidades autónomas cuyos habitantes cuentan con el mayor perímetro abdominal de España son Murcia, Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha. En el caso de las mujeres, además, también en Canarias y Castilla y León superan la media.

Por el contrario, los hombres de Castilla y León, a diferencia de sus mujeres, son los que más se cuidan el abdomen junto con los de Madrid y Cataluña, y las mujeres con más cintura de avispa de España las encontramos en Madrid y Baleares.

¿Superas la media?

El perímetro abdominal medio de los hombres en España está situado entre los 99 y 102 centímetros, y el de las mujeres entre los 88 y 91 centímetros. Sin embargo, el 34% de los hombres y el 53% de las mujeres españoles superan estas cifras.

Si te acabas de dar cuenta de que has pasado al grupo oficial de barrigudos españoles, haz algo para remediarlo, porque según asegura Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), las personas con una elevada acumulación de grasa abdominal pueden sufrir envejecimiento prematuro junto con alteraciones del estado de ánimo.

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un «alto riesgo» para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer.

Bravo explica que un estilo de vida sedentario junto con el estrés, tabaco, grandes dosis de café y alcohol, además de una alimentación inadecuada, hace, entre otras cosas, que se acumule en el interior del abdomen, alrededor de los órganos vitales, una especie de grasa que no siempre está a la vista.

Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta antiinflamatoria apropiada y se combina con ejercicios adecuados. «Muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos», asegura Bravo.

En la primera etapa hay que hacer un ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico moderado y, según el experto, «al subir cuestas, nadar o hacer un footing ligero al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, potenciamos la creación de masa muscular y facilitamos la quema de grasa visceral».

Los kilos y el amor

¿Tener kilos de más dificulta nuestro contacto con el otro?
Corren tiempos en los que una imagen vale más que mil palabras, donde se nos dice que seremos más felices si somos jóvenes, bellos y delgados y donde se privilegia el tener antes que al ser. Esto hace que surjan ciertos malestares en el seno de la sociedad. De este modo, cuando los usuarios de Parchip.es comienzan a conectar desde su buzón de mensajes, vienen con ciertas influencias de lo que consideran atractivo. La delgadez es un valor de moda y por tanto, las personas con sobrepeso sienten cierta incomodidad al tener que confesar que tienen kilos de más.

Primer paso: asumirse sin complejos

Ante estos miedos y ansiedades generados por las presiones sociales y los ideales estéticos, es importante que cada persona se centre en lo verdaderamente importante. Esto no quiere decir que sea correcto o incorrecto desear el coche de moda, o tener el cuerpo serrano de la modelo que vende el último yogurt, pero ciertamente resulta más producente aspirar a ser alguien de carne y hueso y asumirnos con nuestras virtudes y defectos.

Segundo paso: sinceridad interior y exterior

El paso inicial del contacto por Internet permite escudarnos en los aspectos más profundos de nuestra personalidad. Desde el buzón de mensajes, estamos siendo auténticos desde el momento que expresamos nuestros sentimientos, ideas, opiniones sobre diversos temas pero hasta la primera cita, el otro desconoce nuestro aspecto exterior. Ignora si somos altos y delgados como un top model internacional o si apenas llegamos a una estatura media y tenemos unos michelines. En caso de usuarios que tengan un problema de obesidad, surgen cuestionamientos sobre qué hacer. ¿Debo comunicar al otro si tengo un sobrepeso importante? La obesidad es un trastorno de la alimentación, que suele conllevar ciertos problemas relacionados con la autoestima. Por lo demás, no es posible llevar una vida activa y sana con una comida inadecuada. Raramente un obeso está orgulloso de serlo. Por tanto, en caso de planear una cita con alguna persona compatible, la sinceridad sobre el estado físico resulta esencial. Internet dispara la imaginación de cada uno cuando no se ha visto ni una fotografía. El comunicarle al otro sobre este tema, también permite evaluar cuál es su grado de interés. Si sabiendo que la otra persona tiene sobrepeso, aún así desea concertar una cita, posiblemente la relación que comienza a generarse se centra en lo verdaderamente esencial: los valores en común.
Fuente: www.soymanitas.com

Una menor de 100 kilos pide operación de estómago

Una chica de 14 años y 100 kilos de peso quiere someterse a una operación de reducción de peso, pero su padre se niega. ¿Lo conseguirá?

Fuente: Telecinco

Es la cuestión que se plantea el equipo en este programa de DE BUENA LEY de Telecinco. La hija de María y Pedro tiene 14 años y 100 kilos de peso. Su madre quiere someterla a una operación de reducción de estómago. Su padre se niega. La menor quiere operarse pero sus padres no se ponen de acuerdo.

En España, el 63% de los hombres y el 45% de las mujeres tienen sobrepeso. Pero más alarmante aún es que el 33% de los niños tienen muchos kilos de más, con los problemas de salud que esto conlleva.

María quiere que su hija deje de sufrir la discriminación por ser obesa, además de velar por su salud. Para Pedro, su hija tiene unos kilos de más y hay muchas dietas que probar. ¿Podrá la niña hacerse una reducción de estómago? Salud, felicidad y unos kilos de más… ¿Qué hacer en este caso?

Rubén Bravo, supervisor en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos dará las claves en este caso. ¿Qué opinan los expertos sobre el sobrepeso de los españoles? ; ¿Vale cualquier dieta? ; ¿Por qué los niños de hoy tienen tanto sobrepeso?

Charo Reina y Marta López más enfrentadas que nunca en este caso donde la salud y la felicidad de una menor está en juego. ¿Son más felices los delgados? ; ¿Nos obsesiona el peso? ; ¿Qué serías capaz de hacer para perder esos kilos de más?

Gustavo Larraz tiene la difícil decisión en sus manos: ¿Podrá la hija de María y Pedro someterse a una reducción de estómago?

Para ver todo el caso pulsa PLAY.

Hacer ejercicio y controlar el peso reduce un 40% el riesgo de cáncer

Un estudio en pacientes murcianos detecta que uno de cada cuatro tumores de riñón está asociado a la obesidad

A. Garcia / La opinión de Murica

Seguir una dieta equilibrada, controlando el peso y haciendo ejercicio físico permite reducir hasta un 40% el riesgo de tener cáncer. Este es uno de los resultados del estudio internacional EPIC –European Prospective Investigation into Cancer–, en el que han participado pacientes murcianos, y en el que se recoge que aquellas poblaciones que tienen un alto seguimiento de la dieta mediterránea presentan menos casos de cáncer en general, y sobre todo, de los cánceres relacionados con el tabaco, que aquellas que tienen menos similitudes con esta alimentación.

La doctora Pilar Gómez Enterría, coordinadora del área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, afirmó que «el seguimiento a lo largo de estos años de la cohorte del estudio EPIC está permitiendo establecer relaciones causales ente dieta/estilo de vida y la incidencia del cáncer, determinando qué factores dietéticos pueden favorecer el riesgo de padecer ciertos tipos de cánceres y cuáles en cambio pueden tener un efecto protector».

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y el Instituto Nacional del Cáncer destacan la asociación existente entre la obesidad y el cáncer, con un aumento del riesgo de contraer cáncer de mama tras la menopausia. Así, «uno de cada tres cánceres de endometrio y de esófago, y uno de cada cuatro de riñón están asociados con la obesidad», según explicó la doctora. Respecto a la actividad física, asegura la experta que la realización de ejercicio habitual disminuye el riesgo de padecer cáncer de colon, mama, próstata y pulmón. También hay que destacar que la ingesta excesiva de alcohol se asocia a mayor incidencia de cáncer de boca, mama, hígado y estómago.

El estudio recoge que las necesidades nutricionales de estos pacientes son, en general, superiores a las de una persona sana, debido en parte a los trastornos metabólicos que produce el propio cáncer y al tratamiento que se aplica. «No hay ningún alimento ni ningún tipo de dieta milagrosa que curen el cáncer», aseguró Gómez Enterría. «Como en cualquier situación, fisiológica o patológica, lo adecuado es realizar una dieta equilibrada, variada y ajustada a las necesidades nutricionales de cada enfermo, procurando incluir todos los grupos de alimentos y rotando la elección de los alimentos incluidos en cada grupo», subrayó. En el estudio participan 520.000 sujetos sanos de diez países europeos y en España se han seleccionado pacientes de Murcia, Asturias, Granada, Guipuzcoa y Navarra.

Los hombres españoles, entre los más obesos de la UE

Las españolas se sitúan en el puesto 14

BRUSELAS, 24 Nov. (EUROPA PRESS) –
Los hombres españoles están entre los que más problemas de obesidad presentan en la Unión Europea, de acuerdo a los datos publicados este jueves por la Oficina europea de estadística (Eurostat), que coloca a los españoles en el séptimo puesto de un ranking de los hombres más obesos, por detrás de Malta, Reino Unido, Hungría, República Checa, Grecia y Polonia.

En el caso de las mujeres, el resultado es inverso ya que las féminas españolas se colocan entre las menos obesas de los países de la Unión Europea tenidos en cuenta para esta encuesta. Las españolas ocupan el puesto 14 con un porcentaje del 14,4 por ciento.

Además, dentro de España el porcentaje de hombres obesos también supera la cifra femenina, y son el 17 por ciento de españoles los que presentan obesidad, frente al 14,4 por ciento de las españolas. De los países estudiados, Reino Unido y Malta son los que mayor población obesa registra.

En el caso de las mujeres, el 23,9 de las británicas y el 21,1 de las maltesas sufren obesidad, mientras que los mismos problemas de peso los sufren el 24,7 por ciento de los hombres en Malta y el 22,1 por ciento de los británicos. La oficina de estadística europea apunta también que la proporción de personas con problemas de obesidad aumenta según el tramo de edad que se estudia, pero tiende a disminuir cuanto mayor es el nivel educativo.

En el estudio participan 19 países de la Unión Europea y quedan fuera del análisis Dinamarca, Irlanda, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Finlandia y Suecia.

Complicaciones derivadas de la obesidad a partir de los cincuenta

En la población española de 65 a 74 años, el 52,1% de los varones y el 43,6% de las mujeres tienen sobrepeso, mientras que el 23,9% de los varones y el 27,4% de las mujeres padecen obesidad, según la Encuesta Europea de Salud.

 A partir de los cincuenta años de edad, la capacidad funcional de la persona disminuye y las actividades más sencillas de la vida diaria ya no se realizan con la misma habilidad, como por ejemplo, caminar, subir escaleras o hacer la compra. Este problema se acentúa aún más por la mayor probabilidad de desarrollar atrofia muscular y artrosis en caderas, rodillas, tobillos y columna lumbar. «Si además añadimos a estas complicaciones mórbidas un estilo de vida totalmente sedentario, la situación puede agravarse hasta tal punto que el individuo se vea particularmente discapacitado y socialmente aislado», advierte Rubén Bravo.

A partir de la edad de los cincuenta es donde se hace más presente el riesgo de infarto y diabetes mellitus tipo II. Asimismo aparecen tumefacción de los pies y retención de líquidos, alteraciones metabólicas, problemas digestivos como estreñimiento y frecuentes hemorroides.

Complicaciones derivadas de la obesidad en la infancia y la adolescencia

 Un 29,3% de los niños españoles entre los tres y los doce años sufre sobrepeso u obesidad; el 21,1% tiene sobrepeso y un 8,2% obesidad con el IMC superior a 30, según datos de la Fundación Thao.

La obesidad puede no ser heredada genéticamente, pero un hecho contundente es que los hijos adoptan los malos hábitos de los padres. Muchos menores se encuentran comiendo la misma cantidad de comida de un adulto y a veces son las propias madres que les inducen a la obesidad, animándoles a que acaben su plato. «Una infancia o adolescencia con problemas de peso, nos marcan una edad adulta de obesidad y sobrepeso, estamos condenando a nuestros hijos a padecer ésta enfermedad, por no dedicarle la importancia y el tiempo suficiente a enseñarles como comer, a favorecerles la actividad física y unos hábitos saludables. Transmitir una adecuada cultura alimenticia es también un acto de responsabilidad que repercute en la salud, igual o más importante que pagar su colegio, o cubrir sus necesidades básicas», recuerda Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición en el Instituto Méduci Europeo de la Obesidad (IMEO). Cuando esto no sucede y el niño crece obeso, surgen una serie de problemas: psicológicos (marginación escolar, pérdida de autoestima, alteración de la percepción del esquema corporal), respiratorias (insuficiencia pulmonar, apnea obstructiva del sueño), cardiovasculares (hipertensión arterial, colesterol e hígado graso), de crecimiento (aumento de la masa muscular, edad ósea adelantada, estatura aumentada y artrosis de rodillas) y estéticos (estrías y celulitis). 

Los primeros signos de aterosclerosis comienzan en la edad pediátrica. Para evitar dolencias cardiacas en el futuro, todo niño, adolescente o adulto con sobrepeso u obesidad, debería realizarse un estudio completo de los marcadores de riesgo cardiovascular, aumento del estrés oxidativo e inflamación con los cuales se pueda detectar precozmente la enfermedad. Las taquicardias reactivas al esfuerzo, los problemas de asma e insuficiencia cardiorrespiratoria, son cada día más frecuentes en los niños con obesidad. Todos estos problemas generan en el pequeño un rechazo total al esfuerzo y una falta de autoestima que refuerza negativamente esta situación.

La pobre imagen que tienen de sí mismos los niños obesos está relacionada con las sensaciones de inferioridad y rechazo, y explica su dificultad para hacer amigos. La discriminación por parte de los adultos o de los compañeros desencadena en ellos actitudes antisociales, que les conducen al aislamiento, depresión e inactividad, y frecuentemente producen aumento en la ingestión de alimentos, lo que a su vez agrava o al menos perpetúa la obesidad. Los adolescentes se ven influenciados en su forma de alimentarse dependiendo con quién comen, si sus amigos son obesos o no. Según algunos estudios, los niños que tienen sobrepeso consumen 300 calorías más cuando están con amigos de su mismo calibre, que cuando están con amigos más delgados, y que comen con más apetito y en cantidad cuando hay confianza que con niños recién conocidos, ambos de peso similar al suyo.

En la adolescencia, donde no sólo se forma el cuerpo, también lo hace la personalidad y el carácter, el concepto de sí mismo es de tal importancia que cualquier característica física que les diferencie del resto de sus compañeros tiene el potencial de convertirse en un problema más grave, disminuyendo su autoestima. Celulitis, taquicardia de esfuerzo, estrías, caída del pelo e incluso alteraciones menstruales son consecuencias directas de la obesidad que se viven por los adolescentes con verdadero sufrimiento. Otro problema es la vestimenta para chavales obesos, ya que es difícil encontrar artículos de moda para su talla. «Por todo esto, no extraña que los menores que acuden al IMEO presentan frecuentemente alteraciones del comportamiento, síntomas de depresión y ansiedad», explica el especialista.

A partir de la adolescencia empiezan a aparecer algunos problemas psicológicos, como el desorden de conductas alimentarias y perturbación emocional por hábitos de ingesta erróneos. La modificación del comportamiento en estos casos puede ayudar a los adolescentes a controlar la obesidad. Consiste en reducir el consumo de calorías estableciendo un régimen bien equilibrado con los alimentos habituales y realizando cambios permanentes en los hábitos alimentarios, así como aumentar la actividad física. Si no se tiene la costumbre de acudir al gimnasio, se puede caminar, montar en bicicleta, nadar o bailar. La asistencia psicosociológica para ayudar a los adolescentes a enfrentarse con sus problemas y a combatir su escasa autoestima puede ser muy útil.

Más de la mitad de los adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad

MADRID, 11 Nov. 2011 (EUROPA PRESS)

Más de la mitad de los adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad, según la Encuesta Europea de la Salud y datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), respectivamente. Las cifras aumentan cada año «nutridas por los nuevos casos de obesidad infantil y adolescente».

   Así ha informado, en declaraciones a Europa Press, Rubén Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que, en el marco del Día Mundial contra la Obesidad, que se celebra este sábado, 12 de noviembre, ha lanzado la campaña ‘Soluciones contra la Obesidad’.

El 45,5 por ciento de los hombres adultos y el 29,9 por ciento de las mujeres adultas presentan sobrepeso. Por su parte, el 17, 3 por ciento de los hombres y el 14,7 por ciento de las mujeres sufren obesidad. En definitiva, una sexta parte de la población adulta es obesa y un tercio tiene obesidad abdominal, según el estudio Enrica.

   La diferencia entre las cifras de hombres y mujeres se justifica por una razón de afección social. «Las mujeres se cuidan más y están más pendientes de este tema: en IMEO, el 70-75 por ciento de los pacientes son mujeres y el 25-30 por ciento son hombres», ha indicado Bravo.

UN 8,2% DE LOS NIÑOS SON OBESOS

   Los pacientes con obesidad crecen cada año. «Hace dos años, la cifra era un 3 ó 4 por ciento menor», ha señalado Bravo. En gran medida, esta situación se debe al aumento de casos de obesidad infantil y adolescente. En España, el 21,1 por ciento de los niños de 3 a 12 años tiene sobrepreso y el 8,2 por ciento son obesos.

El sedentarismo no es la única causa de este incremento. Los niños no se alimentan correctamente, en primer lugar, por «el estrés del día a día», ha dicho el experto. «Muchas mujeres antes dedicaban más tiempo a los niños y los alimentaban mejor. Ahora, por ejemplo, los desayunos son rápidos y escasos», ha añadido.

   Según ha explicado Bravo, el 8 por ciento de los niños acuden al colegio sin haber desayunado y sólo el 7,5 por ciento lo hace correctamente. La cantidad de comida recomendada en el desayuno debe corresponder a una tercera parte de la ingesta total diaria, ya que, según la cronobiología del organismo, éste necesita más energía de 5 de la mañana a 5 de la tarde, coincidiendo con la salida y puesta de sol.

   A partir de entonces, el cuerpo no necesita tanto alimento, pues inicia una fase de reparación en la que cobra más protagonismo el sistema inmunitario.

   En este sentido, los niños y adolescentes «comen muy mal», según el experto, y si desayunan, toman alimentos muy glucosos «que provocan subidas muy fuertes de energía que vienen seguidas de bajadas que generan depresión y cansancio, lo que puede derivar a la larga en un comportamiento leve bipolar».

LA CRISIS HA DISPARADO LAS CONSULTAS

   «No existe una concienciación social de la obesidad, puesto que los casos aumentan cada año. Con estos problemas, se busca algo rápido, efectivo y barato. Estos atajos no son sanos. Son eficaces a corto plazo pero dañinos a medio y largo plazo. El efecto rebote se produce porque el organismo se pone a la defensiva y ralentiza el metabolismo», ha comentado el experto.

   Sin embargo, se han disparado las consultas causadas por la ansiedad producida por la crisis económica.

   «Los datos europeos demuestran que las consultas han crecido entre un 30 y un 40 por ciento cada año desde 2009 debido a la ansiedad y a la depresión que derivan en problemas de trastorno alimenticio», ha afirmado Bravo.

LA PREDISPOSICIÓN GENÉTICA «ESTÁ DEMOSTRADA»

   Según Rubén Bravo, la predisposición genética hacia la obesidad está demostrada en relación con el metabolismo. El organismo puede priorizar el consumo de grasa o de glucosa (azúcares). «Si prioriza los azúcares, no utiliza la grasa y, además, tiene tendencia a pedir más azúcar que convertirá en grasa si no es utilizado. En cambio, si prioriza en grasa, la consume como fuente de energía y la persona puede consumir todo el azúcar que quiera porque su cuerpo no lo retiene», ha informado.

   «La parte genética es muy importante. Hay un estudio con ratas en Estados Unidos, liderado por el doctor Barry Sears. A unas les dan grasas Omega 3, saludables, y a otras Omega 6. En la primera generación no se percibe ningún cambio; tampoco en la tercera. Es en  la cuarta generación cuando comienzan los problemas de obesidad: el hígado graso, aumento de un 50 por ciento de su tamaño, acumulación de grasa… A partir de esa cuarta generación, hay obesos y tendencia a acumular grasa y a desarrollar un metabolismo graso», ha apuntado.

LA BANDA GÁSTRICA AUMENTA EL ÍNDICE DE TASA METABÓLICA

   El Índice de Tasa Metabólica indica la efectividad del metabolismo para quemar grasa. Va del 1 al 15. Los obesos suelen presentar una tasa de 1 ó 2. A un metabolismo equilibrado le corresponde una tasa de 5 a 10.

La banda gástrica es la solución que propone IMEO para alcanzar el Índice de Tasa Metabólica normal y consiste en un anillo de silicona que se coloca en la parte superior del estómago que puede ser regulado para que el paciente coma más o menos. «Si toma demasiado alimento, siente náuseas y, así, aprende a comer despacio, porque se sacia antes», ha dicho Bravo.

   Para comprobar la efectividad de este tratamiento, IMEO realizó un estudio sobre una muestra de pacientes de edad comprendida entre los 18 y los 65 años, con más de 95 kilos de peso inicial, siendo un 70 por ciento mujeres y un 30 por ciento hombres.

   Los resultados han indicado que el Índice de Tasa Metabólica subió casi tres veces (278%) en el caso de los hombres y una vez y media (165%) en las mujeres.

   Pese a ello, existe un 4 ó 5 por ciento de pacientes, «mujeres sobre todo, que pueden desarrollar una tendencia a la anorexia», ha apuntado el experto.

   «Son pacientes perdidos a los que hay que llevar de la mano para que se vayan regulando. Es fundamental, por ello, el tratamiento multidisciplinar: psicólogo, nutricionista y endocrino deben trabajar de la mano con el paciente para mejorar su metabolismo», ha continuado.

La campaña bajo el nombre ‘Soluciones contra la Obesidad’ ha centrado sus esfuerzos en «mostrar la banda gástrica como una solución real para personas con sobrepeso y obesidad. Además, hemos puesto a disposición del que lo desee y de forma gratuita un escáner corporal para que cada paciente pueda detectar el problema de obesidad que tiene. Para curar la obesidad es muy importante detectar el problema que subyace: ansiedad, niveles altos de serotonina, genética…», ha concluido Rubén Bravo.

La Banda Gástrica: solución de la obesidad a largo plazo

Un estudio realizado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) demuestra la eficacia de la Banda Gástrica en personas con altos índices de obesidad y edad comprendida entre los 18 y los 64 años, con unos resultados excelentes que radican en reducción de la grasa visceral, mejora del metabolismo y disminución del riesgo cardiovascular.

Sólo algunos individuos nacen con una predisposición genética hacia la obesidad, es decir con un metabolismo con tendencia a utilizar la glucosa como fuente de energía, obviando la grasa. La mayoría de las personas que padecen sobrepeso y obesidad no padecen éste problema genético y, si en algún momento de su vida engordan, es porque se dan determinados factores y circunstancias. Cada etapa -infancia, adolescencia, juventud, madurez o edad avanzada- esconde sus riesgos. Es deber de los profesionales analizar el contexto social en el que puede aparecer la obesidad y corregir los errores más comunes en el patrón de comportamiento: ausencia de correcta educación alimenticia en la niñez; seguimiento de dietas drásticas a semejanza de famosos en la problemática adolescencia; estrés por la inserción laboral y mala gestión de la comida después de independizarse; adicción al dulce «justificada» por la dificultad de conseguir pareja; pasividad física o aislamiento social durante el inicio de la maternidad; cambios hormonales que pasan factura en la menopausia y la andropausia; y finalmente “la ruptura” con la actividad física pasados los sesenta años de edad. El arraigo de los malos hábitos en la vida cotidiana de una persona terminan pasándole factura a la salud. Una serie de complicaciones, como riesgo cardiovascular desde temprana edad, diabetes a partir de los treinta o problema óseo en avanzada edad, pueden prevenirse, si se acude al especialista y se tomen las medidas necesarias.  

«Estamos acostumbrados a ver la obesidad como un mal asumible de nuestra sociedad y no nos damos cuenta de su alta mortalidad como enfermedad silenciosa, hasta que en muchos casos es demasiado tarde. En la mayoría de los pacientes que tratamos, éste gran problema tiene solución, si trabajamos el aspecto emocional, físico y estético», señala Rubén Bravo, Supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Hoy en día existe una tecnología avanzada que nos permite detectar la obesidad, incluso antes de que ésta se produzca. El Corporal Scanner iDEXA, por ejemplo, mide la grasa androide y genoide, de gran importancia tanto para estimar el riesgo de obesidad en edades tempranas, como para determinar el tratamiento en personas de edad media o avanzada. Hoy en día, tenemos como tratamiento por excelencia para un amplio perfil de personas con sobrepeso y obesidad, la Banda Gástrica Ajustable de última generación.

«IMEO lleva desde el año 2005 realizando tratamientos de Banda Gástrica», especifica Bravo. Desde entonces más de 1.200 pacientes se han sometido a ésta intervención por microcirugía laparoscópica con dos años de seguimiento multidisciplinar en el que intervienen psicólogos, endocrinos, nutricionistas, preparadores físicos, cirujanos bariátricos y fisioterapeutas. Los resultados son más que satisfactorios, apunta el especialista, ya que «la media de peso perdido en el primer año de tratamiento fue de 36,6Kg en el caso de los hombres, y de 30,08Kg en el caso de las mujeres, y a partir del segundo año ambos sexos siguieron bajando peso, o bien se estabilizaron en su normopeso». 

Con el fin de conseguir unos datos más precisos sobre la eficacia de la Banda Gástrica, se ha estudiado una muestra de edad comprendida entre los 18 y los 65 años, con más de 95Kg de peso inicial, siendo un 70% mujeres y un 30% hombres. Antes de someterse al tratamiento, el índice de Tasa Metabólica de los pacientes, que mide la efectividad del metabolismo para utilizar la grasa como fuente de energía, era muy bajo, dentro de los límites del metabolismo determinado como inefectivo. Finalizado el tratamiento, y conservando gran parte de la masa muscular inicial, reduciendo principalmente la grasa, el Índice de Tasa Metabólica de nuestros pacientes se corrigió de forma importante, subiendo casi tres veces (278%) en caso de los hombres, y una vez y media (165%) en las mujeres. En ambos sexos se ha pasado de un metabolismo inefectivo a un metabolismo equilibrado y las personas con tendencia a la obesidad se han convertido en con equilibrio metabólico.

Otra mejora importante que se ha observado en los pacientes en tratamiento con Banda Gástrica es la disminución con un 46% del factor de la grasa visceral. Ésta grasa es aquella que se acumula en la zona abdominal y es la principal causante de la mayoría de enfermedades derivadas de la obesidad, como la diabetes tipo II, el riesgo cardiovascular, la hipertensión, la hipercolesterolemia e hígado graso, entre otras. 

Un cheque regalo de 1.000 euros de dto. en el tratamiento de Banda Gástrica

Con motivo del Día Mundial de la Obesidad el precio de la Banda Gástrica con un precio habitual de 9.600 Euros se ofrecerá a 8.600 Euros. Ésta oferta sólo será válida para los pacientes que lo contraten entre los días 10 al 18 de noviembre inclusive.

El tratamiento tendrá las siguientes características:
Duración: 24 meses.
Incluye:
– Implantación de la Banda Gástrica, con todos los gastos incluidos (pruebas preoperatorias, consulta de preanestesia, honorarios médicos y quirúrgicos, banda gástrica de última generación de la prestigiosa marca Allergan.
– Las consultas de nutrición necesarias durante los 24 meses de tratamiento.
– Consultas trimestrales con endocrino o médico internista.
– 4 Analizador Intersticial EIS (Hormonas, Iograma y Bioquímica).
– 48 Analizador Corporal TANITA (%Muscular, %Grasa, %Agua).
– 1 Analítica completa Bioquímica y Tiroides.
– Financiación Popular: 12 cuotas de 104,07 Euros y las 48 cuotas restantes de 208,13 Euros. (Importe a financiar 8.600 Euros.- en un plazo de 60 meses. TIN: 9%. TAE: 10,52%). Posibilidad de 6 a 12 meses sin intereses, cancelación anticipada.