Claves para entender la definición de carnes procesadas como cancerígenas

¿Cuánto se debe consumir? ¿Cómo debe cocinarse? ¿Qué tipo de cáncer pueden generar?

El Observador

carnes procesadas y rojasEl anuncio de la principal agencia de salud de las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS), generó temores, polémicas y contrataques. ¿Pero qué fundamentos científicos explican la decisión de definir que cierto tipo de consumo de carnes procesadas puede provocar cáncer? ¿Cuánto es mucho a la hora de afectar la salud? ¿Qué tipo de cáncer se genera?

Estas y otras preguntas son algunas de las que se generan luego del anuncio del lunes 26 de octubre, cuando la OMS señaló públicamente que las carnes procesadas son carcinógenas, colocándolas al mismo nivel que el tabaco, entre otros productos que pueden producir cáncer. En la misma declaración, el organismo aclaró que la carne roja es, también, “probablemente” carcinógena.

La polémica se disparó inmediatamente, porque de hecho la industria cárnica (que mueve unos 95.000 millones de dólares y de la que dependen numerosas economías del mundo) se venía preparando para lo que ya se veía como una “crónica de una muerte anunciada”. El contraataque no se hizo esperar.

Estos son los puntos básicos para entender la decisión de la OMS y la propia discusión que se abre a partir de ahora sobre las consecuencias sobre la salud humana.

¿Qué tipos de carnes se incluyen en la advertencia de la OMS?

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer acepta una definición amplia tanto de lo que es carnes procesadas como carnes rojas.

Entre las primeras se incluyen todas las carnes que hayan sido saladas, curadas, fermentadas, ahumadas o que hayan pasado por procesos para mejorar su sabor o extender su preservación. Esto incluye salchichas de diverso tipo, corned beef, frankfurters, carne salada, carne envasada, preparaciones como salsas en base a carne, embutidos de pollo y pavo. Y, por supuesto, panceta.

La carne roja engloba “todo tipo de carne muscular de mamífero”, lo que incluye carne de vaca, ternera, cerdo, cordero u oveja, caballo y hasta cabra.

¿Qué tipo de cáncer han señalado los científicos de la OMS que puede tener relación con el consumo de estas carnes?

La “etiqueta” de carcinógenos para estos productos se les ha dado en base a estudios sobre cáncer colorrectal. También han encontrado relación entre el consumo de carnes procesadas y el cáncer de estómago.

En el caso de las carnes rojas, la asociación se ha hecho con cáncer de tipo colorrectal, pancreático y de próstata.

¿Por qué la OMS considera que estos productos son perjudiciales para la salud?

Los científicos señalan que algo negativo sucede durante el proceso de salado, curado y otros tratamientos que se le hacen a la carne, lo que genera químicos carcinogénicos tales como el NOC (compuesto N-nitroso) o el hidrocarburo aromático policíclico (PAH).

En las carnes rojas la forma de cocción también puede derivar en elementos carcinógenos sospechosos, como las aminas heterocíclicas (HAA) y las PAH. El reporte de la OMS, publicado en la Lancet Oncology, señala que la cocción de las carnes rojas a altas temperaturas “por medio de frituras, grill o parrilla, generalmente produce la mayor cantidad de estos químicos”.

¿Qué diferencia hay entre la categoría que la OMS le da a las carnes procesadas y a las carnes rojas en términos de salud?

El grupo de investigadores ubicó a las carnes procesadas en el grupo de mayor riesgo, porque consideran que hay evidencia sólida para respaldar la relación con el cáncer. Es la misma designación que se le dio a agentes que causan tipos de cáncer serios, tales como la polución del aire o diferentes tipos de radiación.

La carne roja en cambio fue ubicada en la segunda categoría de riesgo, como carcinógeno “probable”, lo que significa que hay evidencia limitada de que puede provocar cáncer en humanos, aunque si existe amplia evidencia derivada de experiencia con animales.

¿Cuál es la recomendación de la OMS sobre la cantidad de carnes procesadas y carnes rojas que se debería consumir?

El director de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS (IARC por su sigla en inglés), Christopher Wild, explicó que el grupo recomienda “limitar” la ingesta de carne. Al mismo tiempo señaló que no hay duda sobre su “valor nutricional”.

Expertos en nutrición de la Asociación Americana de Cáncer consultados por el Washington Post recomiendan reducir el consumo de carne roja y limitar al mínimo la ingesta de carnes procesadas.

A diferencia de otros productos considerados riesgosos para la salud, como el alcohol (los científicos han dicho que se recomienda no consumir más de una copa por día), en el caso de la carne no hay recomendaciones específicas de cantidades a consumir. Esto es así porque depende mucho de la biología de cada persona e incluso de sus hábitos alimenticios y de vida.

Lo más parecido a una recomendación al respecto es la que ha realizado el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer, que sugiere que las personas que coman carne roja no deberían sobrepasar los 500 gramos por semana, además de evitar o “casi” evitar por completo las carnes procesadas.

El reporte de la OMS que se conoció esta semana señala que si una persona come 50 gramos de carnes procesadas por día (lo que equivale a unas pocas fetas de panceta), o un total de 350 gramos por semana, su riesgo de desarrollar cáncer colorrectal se incrementa en un 18%.

¿Cuál es el cometido de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS?

Esta agencia tiene la tarea de evaluar potenciales carcinógenos para los humanos, para lo cual investiga casi todo, desde ciertos químicos pasando por herbicidas, tabaco e incluso el wifi.

Basándose en la “mejor evidencia científica disponible”, la agencia luego clasifica estos elementos o conductas y las califica como definitivas, probable o posibles causantes de cáncer.

La “mejor evidencia científica disponible” es el conjunto de estudios científicos realizados no por esta agencia sino por universidades, instituciones públicas y privadas de todo el mundo, que cuenten con el aval del método científico.

¿Cuánto influye el método de preparación y cocción de estas carnes en su potencial carcinogénico?

La agencia señala que si bien las carnes rojas contienen muchas proteínas y nutrientes fundamentales, incluyendo vitamina B y hierro, el método que se utilice para prepararlas puede ser problemático.

Por ejemplo, las carnes procesadas contienen químicos que se pueden convertir en el estómago en carcinogénicos, en especial en compuestos N-nitoros y en hidrocarbonos aromáticos policíclicos. Según el Instituto de investigación del cáncer del Reino Unido, los compuestos N-nitroso dañan las células que recubren el intestino, lo que hace que para “sanarse” deban replicarse. Así se pude desencadenar un cáncer.

“Es esta replicación “extra” la que puede incrementar la chance de que se desarrollen errores en el ADN de las células, el primer paso en el camino hacia el cáncer”.

¿Por qué es tan polémica esta definición de la OMS sobre la carne?

La declaración de la OMS fue realizada por un panel de 22 expertos internacionales que revisaron décadas de investigaciones centradas en la relación entre consumo de carne roja, carnes procesadas y cáncer. El panel revisó 800 experimentos realizados con animales, estudios en base a dieta de los humanos y su salud y también investigaciones a nivel celular.

El problema es que los experimentos para probar que un alimento produce cáncer son extremadamente desafiantes por diversas razones. En primer lugar es necesario controlar la dieta de miles de personas durante muchos años, pero este tipo de experimentos son casi imposibles de hacer y difieren según poblaciones y hábitos.

Por eso los investigadores se basan en estudios epidemiológicos que se basan en muchos casos en la observación de la nutrición. Lo que hacen es monitorear un grupo amplio de personas, observan cuánta carne consume y registran qué problemas de salud tienen a lo largo del tiempo. Pero estos estudios no pueden ser aleatorizados –lo que los haría más rigurosos– porque para eso los investigadores deberían poder decidir que ciertas personas coman ciertas comidas y otras se abstengan de hacerlo, un extremo que éticamente no es viable.

Sin embargo, la OMS ha sido clara en su decisión: “Basándonos en la gran cantidad de información y las consistentes asociaciones entre cáncer colorrectal y consumo de carnes procesadas que aparecen a través de estudios en diferentes poblaciones, es posible decir que la parcialidad y la casualidad no son explicaciones plausibles.”

Fuentes: Washington Post y AFP

Suplementos alimenticios: ¿Para qué sirven y quién los necesita?

Suplementos que prometen dotarnos de una energía fuera de serie, aumentar músculo, adelgazar y hasta bajarnos el colesterol. ¿Realmente sirven? ¿En qué casos son necesarios y recomendables?

Qué, por Diana García Bujarrabal
suplementos alimenticios pros y contra Partiendo de la base de que ningún suplemento alimenticio puede sustituir una dieta sana, muchos sí son útiles y hasta necesarios en algunas etapas de la vida. Así nos lo explica Rubén Bravo, presidente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, quien recuerda que “se llevan utilizando desde la antigüedad”.

En aquellos primeros tiempos se utilizaban sobre todo plantas y hierbas, tanto para tratar enfermedades como para obtener un mejor desempeño en las labores diarias. Actualmente la mayoría de los suplementos se comercializan en forma de cápsulas y, además de plantas cuya eficacia ha sido probada, incluyen micronutrientes con fines específicos. Pero aún hay una evolución ulterior: hoy podemos encontrar la suplementación incluida en los propios alimentos.

Hace tiempo que vemos en el supermercado las leches enriquecidas. Pero Rubén Bravo menciona como ejemplo otros productos como el Danacol. “Todos los estudios nos indican que puede disminuir el colesterol”. También el Densia Forte,  otro producto de la casa Danone ideado en este caso para proporcionar un aporte suplementario de calcio y que puede ayudar a “las personas con osteoporosis o a las mujeres con menopausia”.
Pero, ojo, tampoco es oro todo lo que reluce en este mercado:

Suplementos para niños:

Hace unos días el blog de El Comidista criticaba el Meritene; un suplemento alimenticio para niños que, supuestamente, no comen del todo bien. Sin entrar en la polémica en torno al anuncio, ni siquiera en la composición del controvertido producto, Bravo se manifiesta en contra de estos productos en el caso de los niños. “Es una solución fácil para los padres, pero gran parte de los problemas de los niños vienen de una falta de educación alimentaria. La educación alimentaria se puede conseguir; pero hay que dedicarle tiempo”, opina. Y añade un dato muy gráfico: “Solo el 13% de los niños en España realizan un desayuno completo”.

Suplementos ‘adelgazantes’:

También en este caso recomienda prudencia Rubén Bravo. Algunos productos pueden resultar útiles, como los que combinan el café verde descafeinado con el té verde descafeinado, mientras que otros hay que evitarlos a toda costa. “Los quemagrasas y aceleradores del metabolismo lo que hacen es poner nerviosa a la gente”. Por eso hay que evitar todos aquellos que lleven cafeína, taurina, guaraná u otros estimulantes.
Para Bravo tampoco son recomendables los ‘pierdepesos’, esos productos que impiden asimilar parte de los macronutrientes, como el Allí o el XLS. “No son recomendables sobre todo porque no trabajan en el hábito. La gente piensa ‘como me estoy tomando el quemagrasas me tomo un bocadillos'”.

Los batidos:

En la misma línea de los suplementos para adelgazar a veces se comercializan batidos que más que suplementos son “sustitutivos de comida”. Inicialmente desarrollados para personas por cuestiones médicas solo pudieran hacer una ingesta líquida, su uso como sustituot d ela dieta solo ahonda en los malos hábitos alimentarios.

Suplementos que ayudan a mejorar el sexo y la fertilidad:

Es otro ámbito habitual del uso de estas ‘ayudas’. Bravo menciona algunos de eficacia probada, como la maca peruana o el Aquilea Fértil, que además de estimular la líbido incrementan la calidad del semen, entre otros beneficios.

Suplementos para deportistas:

Los deportistas son grandes consumidores de suplementos alimenticios. Toda ayuda es poca cuando se trata de mejorar los resultados… Explica Bravo que en su caso se utilizan aminoácidos, cada uno de los cuales tienen un trabajo específico en el cuerpo. “Por ejemplo los culturistas utilizan mucho la glutamina y la creatina”. También es habitual el uso de hormonas de crecimiento para los músculos, como el AOL.

También se emplean con éxito estimuladores de testosterona como el ‘Tribulus terrestris’ o la ‘mata peruana’.

Suplementos ‘antiaging’:

En los últimos años este segmento de la medicina está experimentando una gran eclosión. Y la llegada de suplementos alimenticios no podía hacerse espera. Bravo destaca el colágeno, que se comercializa en forma de cápsulas, o el Resveratorl, “un antioxidante que se concentra, por ejemplo, en el vino tinto”.

Cambio de estaciones:

Es otra de las circunstancias en las que nuestro cuerpo puede necesitar la ayuda de algún suplemento. “Nuestro cuerpo es pura física, los cambios de gravedad y en los campos magnéticos nos afectan; podemos necesitar dos o tres semanas de adaptación”. En este caso son buenos tanto los multivitamínicos como productos tradicionales como la jalea real o el Ginkgo Biloba en caso de decaimiento emocional.

ortomolecularEmbarazo y menopausia:

En estas etapas las mujeres necesitan suplementos de algunas sustancias. En el caso de las mujeres en el embarazo está extendido el uso como mínimo del ácido fólico y el yodo. En la menopausia son habituales y recomendables los suplementos de calcio.

Medicina ortomolecular:

Los suplementos se utilizan también en la prevención y el tratamiento de determinadas enfermedades. “Se trata de ayudar al cuerpo en la base del problema, y no solo en la manifestación de los síntomas”. En este sentido Bravo cita como ejmplo el Omega 3 o la grasa de hígado de bacalao para la artrosis.

Gran Bretaña planea un impuesto al azúcar contra la obesidad

La población británica obtiene entre el 12% y el 15% de su energía de los alimentos ricos en sacarosa. El tributo disminuiría los gastos en salud.

Para los médicos la reducción del consumo se lograría con restricción de la publicidad.

El Telegrafo, por Leonardo Boix, corresponsal en Londres

26-10-15-soc-obesidad_f43a531d48fe9113b9fbe892ca29c8b8Los altos índices de obesidad, diabetes y problemas coronarios en el Reino Unido hacen que sea de extrema urgencia imponer ahora un impuesto del 20% a los productos comestibles y bebidas azucaradas para evitar una catastrófica crisis de salud en el país.

El organismo Salud Púbica de Inglaterra publicó este jueves un reporte en el que concluyó que Gran Bretaña “consume demasiada azúcar” y que ello está llevando a serios problemas sanitarios, principalmente como consecuencia de la obesidad.

El reporte también destacó que las autoridades del país deberían prohibir anuncios publicitarios en comercios destinados para niños que busquen vender dichos productos, como también publicidades por televisión y online.

Un portavoz del primer ministro británico, David Cameron, dijo que el gobierno por ahora no cree que un gravamen a los productos azucarados sea la solución para evitar una crisis sanitaria.

La población británica obtiene entre el 12 y 15% de su energía del azúcar, en tanto que las autoridades sanitarias consideran que esa proporción debería ser menor del 5%.

El reporte de Salud Pública consideró que si se logran reducir esos niveles, el Servicio Nacional de Salud (NHS) podría ahorrar al año hasta 500 millones de libras esterlinas (770 millones de dólares).

El documento, elaborado por expertos médicos, recomendó una tasa a productos azucarados de entre el 10 y 20%, reducir las publicidades de alimentos altos en azúcar, prohibir ofertas de supermercados para dichos productos comestibles y bebidas, reducir el consumo diario de sal y azúcar en las familias y garantizar la venta de alimentos sanos en hospitales y otros entes públicos.

El reporte criticó duramente las promociones y ofertas de supermercados que “distorsionan” las canastas de la gente, al indicar que el 40% del dinero que gasta la gente en alimentos y bebidas son productos en oferta. “Es hora de lograr un balance en estas promociones, alejándonos de las tortas y galletas, hacia alimentos más sanos”, indicó el documento.

Para los expertos, el 6% del consumo total de azúcar podría evitarse si las promociones en productos con alta cantidad de azúcar fueran prohibidas en el país.

Dio el caso de México, que al imponer un impuesto del 10% a los productos con mucha azúcar logró reducir en un 6% las ventas de bebidas azucaradas. “Algo similar podría conseguirse en Inglaterra, al menos en el corto plazo”, señaló Salud Pública.

Al presentar las conclusiones del informe en el Parlamento británico, la doctora Alison Tedstone, vocera de Salud Pública de Inglaterra, consideró que la solución fiscal “tiene que emplearse para reducirse el consumo de bebidas azucaradas en el país”.

“Cuanto mayor sea el incremento del impuesto, mayor será el efecto conseguido”, agregó.

A la campaña se sumó también el popular cocinero inglés Jamie Oliver, autor de exitosos libros y series de televisión sobre cocina, quien pidió a los ministros británicos imponer una tasa a las bebidas gaseosas con alto contenido de azúcar. “Ese sería el cambio más importante que podría lograrse con una sola medida”, consideró el chef.

Por su parte, la Asociación de Médicos británicos, que reúne a todos los profesionales de la salud del Reino Unido, instó al gobierno de Cameron a adoptar las recomendaciones del reporte dado a conocer en Londres.

Sin embargo, el director general de la Federación de Alimentos y Bebidas, Ian Wright, consideró que “no existe evidencia internacional” que indique que dicho impuesto a los productos azucarados “tenga efecto”. “Por esta razón nos oponemos a semejante medida”, destacó.

Wright explicó de todos modos que su sector “está determinado” a combatir la obesidad infantil en el Reino Unido, y señaló que muchas empresas de comestibles “ya han retirado millones de calorías de la cadena alimenticia” al modificar ingredientes y tamaños de paquetes.

Para el doctor Julian Hamilton-Shield, nutricionista de la Universidad de Bristol (sur de Inglaterra), “no hay duda alguna” del daño que produce en los niños el consumo de bebidas azucaradas.

“Destruye sus dientes, es un factor de riesgo para volverlos obesos y padecer de diabetes tipo 2”, afirmó el especialista.

“Si necesitamos de un impuesto para reducir el consumo de azúcar, lo apoyo por completo. Nadie se queja del tributo a los cigarrillos, y los products azucarados deberían ser tratados del mismo modo”, concluyó. (I)

México retrocede en sus leyes contra refrescos

Hasta el lunes pasado México era referente en impuestos colocados a las bebidas azucaradas, para frenar los índices de obesidad y sobrepeso, en especial en niños y jóvenes.

Esto cambió luego de que la Cámara de Diputados aprobó la reducción de un peso mexicano a 50 centavos el impuesto a bebidas con 5 gramos de azúcar (el equivalente a una cucharada) o menos por cada 100 mililitros.

Con esta disminución los principales favorecidos son las compañías de refrescos, pues pagarán menos por cada bebida vendida en México.

Las organizaciones ContraPeso, EPC y la FICMéxico, que forman parte de la Alianza por la Salud Alimentaria, reiteraron que es de vital importancia que los senadores sean conscientes sobre los impactos a la salud y frenen la reducción del tributo, según informaron medios mexicanos.

Tal como reporta el portal Sinembargo.mx, el impuesto aprobado como parte de la Reforma Fiscal representó un gran paso para desincentivar el consumo de bebidas azucaradas.

Además, el impuesto favoreció a la recaudación, pues generó recursos por 12.455 millones de pesos para 2014 y de 18.290 millones de pesos en 2015. Hoy la medida se votará en el Senado de México, que deberá ratificarlo o archivarlo.

Los senadores de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Acción Nacional (PAN) han rechazado el proyecto. (I)

 

La OMS dice que hamburguesas, salchichas y bacon son cancerígenos como el tabaco

  • La OMS reconoce la evidencia científica que demuestra que el consumo de carnes procesadas tienen relación directa con el cáncer colorrectal.
  • Este tipo de carnes ya aparecen en el grupo del el tabaco, el alcohol, el arsénico y el amianto; la carne roja entra en el grupo de “probables cancerígenos”.
  • Según el estudio, cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.

20 minutos
salchichasLa Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido este lunes un informe en el que sentencia que la carne procesada entra dentro del grupo 1 de sustancias cancerígenas, en el que ya aparecen el tabaco, el alcohol, el arsénico y el amianto. Por su parte, la carne roja también entra en la categoría 2A, com probable cancerígeno. Un resumen del informe está disponible online en la publicación especializada The Lancet Oncology.

Los estudios que relacionaban la carne procesada con efectos cancerígenos llevan años en circulación, pero esta sería la primera vez que la OMS se alinea con los investigadores especialistas en cáncer del WCRG, el grupo internacional de estudios del cáncer. En su página web, el citado instituto internacional asegura que la relación entre el consumo excesivo de carne roja y el de carne procesada está directamente relacionado con el cáncer colorrectal.

“Evidencia suficiente” de que el consumo de carne procesada causa cáncer

Un grupo de trabajo de 22 expertos de 10 países convocados por el Programa de Monografías de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) —agencia que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS)— considera que hay “evidencia suficiente” de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal.

La carne procesada hace alusión a “la que se ha transformado a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación“. La mayoría de este tipo de alimentos contiene carne de cerdo o de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves o subproductos cárnicos como la sangre, y algunos ejemplos son las salchichas, el jamón, la carne en conserva, la cecina, la carne en lata, o las preparaciones y salsas a base de carne.

Los expertos concluyeron que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%. “Para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida”, dijo, según la nota, el doctor Kurt Straif, jefe del Programa de Monografías de la IARC. Y añadió que “en vista del gran número de personas que consumen carne procesada, el impacto global sobre la incidencia del cáncer es de importancia para la salud pública”.

Consumo de carne roja es “probablemente carcinógeno”

Se clasifica además el consumo de carne roja como “probablemente carcinógeno” para los humanos, basado en “evidencia limitada” de que este tipo de alimento puede causar cáncer colorrectal, pero también de páncreas y de próstata. Según la agencia, existe una “fuerte evidencia mecanicista” que sostiene un efecto carcinógeno de la carne roja. El IARC especifica en el comunicado que con carne roja se refiere a “todos los tipos de carne muscular de mamíferos, tales como la carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo o cabra“.

Por este motivo, los expertos recomiendan un consumo máximo semanal “de 500 gramos (peso cocido) de carne roja (ternera, cerdo y cordero). Así como comer poco o nada de carnes procesadas como el jamón, el bacon o el tocino“. El IARC recuerda el “valor nutricional” de la carne roja, por lo que estimó que las conclusiones del estudio servirán a gobiernos y agencias reguladoras para emitir sus propias recomendaciones dietéticas.

“La evidencia científica sugiere que comer menos de medio kilo de carne roja en una semana no aumenta significativamente el riesgo de cáncer intestinal”, señalan. La carne roja es también una buena fuente de nutrientes valiosos, tales como proteínas, hierro, zinc y vitamina B12, por lo que puede contribuir a una dieta sana y equilibrada. “La carne procesada, por el contrario, tiene nutrientes de menor valor y puede ser alta en grasa y sal“, insisten.

El grupo de trabajo de la IARC consideró más de 800 estudios que investigaron asociaciones para más de una docena de tipos de cáncer con el consumo de carne roja y de carne procesada en muchos países y poblaciones con dietas diversas. Para el director de la IARC, Christopher Wild, “estos hallazgos apoyan aún más las actuales recomendaciones de salud pública acerca de limitar el consumo de carne”.

Aluminio, ¿una potente neurotoxina que afecta directamente al cerebro?

El segundo metal más utilizado después del acero puede ayudar a desarrollar enfermedades como el Alzhéimer

Apesar de los efectos afrodisiacos que se atribuyen al cocholate, el aluminio del envoltorio puede tener efectos negativos sobre la fertilidad masculina
A pesar de los efectos afrodisíacos que se atribuyen al chocolate, el aluminio del envoltorio puede tener efectos negativos sobre la fertilidad masculina

ABC, Enrique Serbeto
El aluminio es el segundo metal más utilizado después del acero y el tercer elemento más abundante en la corteza terrestre. Está prácticamente por todas partes, tanto en forma natural como artificial, sobre todo después de que hace poco más de un siglo comenzase su explotación industrial a escala masiva. Desde el desodorante hasta el envoltorio del chocolate, desde las cazuelas donde se prepara la comida a las latas que contienen el refresco, hay cientos de maneras por las que nuestro organismo entra en contacto con el aluminio.

Un grupo de científicos europeos se ha reunido recientemente en la ciudad francesa de Lille (al norte de París) para empezar a hablar sobre el futuro de este producto y sus efectos potenciales sobre la salud. Se constata que el aluminio se acumula poco a poco en el cuerpo y empiezan a vislumbrarse efectos nocivos que los científicos creen identificar más claramente en el cerebro.

Según los científicos reunidos en esta convención, que se celebra desde hace 11 años, «algunas sopechas sobre su toxicidad maduran gradualmente». En el caso del cáncer de mama los científicos no se ponen de acuerdo Por ejemplo, hace tiempo que se ha analizado la relación entre los desodorantes –que incluyen aluminio para taponar los poros en las axilas y evitar la transpiración- y el cáncer de mama. El profesor Christopher Exley, bioquímico de la Universidad de Keele, en Inglaterra, considerado como el principal experto mundial en el campo de la toxicidad del aluminio, cree que si hay relación, pero el profesor Alfred Bernard, toxicólogo de la Universidad Católica de Lovaina opina, al contrario, que «el aluminio es ni cancerígeno ni genotóxico» y atribuye a las políticas agresivas de los fabricantes de desodorantes sin aluminio la difusión de este tipo de teorías.

Sin embargo, según lo que ha publicado el diario «Le Soir», ambos están de acuerdo en que este simpático metal es una potente a que afecta directamente al cerebro.

Según Bernard, «se ha demostrado que la demencia observada en pacientes en hemodiálisis se debe a la acumulación de aluminio en la sangre y el cerebro. Las personas con insuficiencia renal son claramente las de mayor riesgo para el aluminio».

Ambos están de acuerdo también sobre los efectos del aluminio en el caso del alzeimer. Exley dice que se ha probado que “si el aluminio está presente en una región del cerebro en donde la enfermedad de Alzheimer está en curso, puede promover su desarrollo mediante el aumento de la gravedad y el inicio temprano de los síntomas».

Uno de cada dos españoles tiene kilos de más

Estadísticas de obesidad INESegún la recién publicada Encuesta Europea de Salud (2014) el 52,7% de la población española de 18 y más años está por encima del peso considerado como normal. Este problema se da en mayor medida entre los hombres (60,7%) que entre las mujeres (44,7%). En lo que se refiere a la población menor de edad (de 15 a 17 años), un 18,3% se encuentra por encima del peso considerado como normal (el 20,4% en el caso de los hombres y el 16,2% en el de las mujeres). La obesidad afecta al 16,9% de la población de 18 y más años (17,1% de los hombres y 16,7% de las mujeres) y el sobrepeso al 35,7% (43,6% de los hombres y 28,1% de las mujeres). En el caso de los menores (de 15 a 17 años) la obesidad afecta al 2,4% (2,7% de los hombres y 2,1% de las mujeres) y el sobrepeso al 16,0% (17,7% de los hombres y 14,2% de las mujeres). La obesidad aumenta con la edad. En los hombres hasta el grupo de 65 y más años. Y en las mujeres hasta el de 75 y más años.

En sentido contrario, el 2,2% de la población de 18 y más años tiene peso insuficiente (1,0% de los hombres y 3,4% de las mujeres). En el caso de los jóvenes (de 15 a 17 años) un 8,7% tiene peso insuficiente (el 4,0% de los hombres y el 13,5% de las mujeres). En todos los grupos de edad las mujeres presentan mayor porcentaje de peso insuficiente que los hombres, destacando el 13,5% de las mujeres de 15 a 17 años y el 11,3% de las mujeres de 18 a 24 años.

Ejercicio físico

Tres de cada 10 personas de 15 y más años (31,0%) realizan ejercicio físico en su tiempo libre más de dos días a la semana. El 14,3% realiza ejercicio físico uno o dos días a la semana y el 54,7% no realiza ejercicio físico en su tiempo de ocio. Por sexo, cinco de cada 10 hombres y cuatro de cada 10 mujeres realizan ejercicio físico en su tiempo de ocio. En cuanto a la actividad física realizada durante los desplazamientos, ocho de cada 10 personas de 15 y más años declara caminar para desplazarse de un lugar a otro (80,6% de los hombres y 80,2% de las mujeres). Por su parte, uno de cada 10 utiliza la bicicleta (14,8% de los hombres y 5,8% de las mujeres).

Consumo de fruta y verdura

Seis de cada 10 personas afirman comer fruta a diario (el 58,2% de los hombres y el 67,1% de las mujeres). La frecuencia de consumo se incrementa con la edad. Así, solo cuatro de cada 10 jóvenes de 15 a 24 años consume fruta diariamente, frente a ocho de cada 10 personas de 75 y más años. Por su parte, el 6,0% de la población toma fruta menos de una vez a la semana o no la consume (11,0% de los jóvenes de 15 a 24 años y 2,4% de los mayores de 75 años). El consumo de verduras es algo inferior al de fruta. Cuatro de cada 10 personas afirman consumir verdura a diario (el 39,1% de los hombres y el 50,0% de mujeres).

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE)

Así influye la belleza de tu pareja en lo que los demás piensan de ti

Aunque no nos guste reconocerlo, seguimos juzgando a las personas que nos rodean por su apariencia. Y no sólo eso, sino que también influye la percepción que tenemos de su media naranja
El Confidencial
asi-influye-la-belleza-de-tu-pareja-en-lo-que-los-demas-piensan-de-tiQue somos muy superficiales es evidente, y no hace falta que la ciencia lo demuestre para que todos nos pongamos de acuerdo en que así es en mayor o menor grado. Sin embargo, muy pocos estaríamos dispuestos a reconocer que las personas guapas no sólo nos atraen sexualmente –hasta ahí, poco que objetar, qué le vamos a hacer–, sino que también nos caen mejor, nos parecen mejores personas, nos gustaría que fuesen nuestros amigos y, si tuviésemos que juzgarlos, nos costaría más condenarlos. Sin embargo, hay incontables pistas de que el conocido como efecto halo sigue vigente en nuestra comprensión del mundo: la belleza es buena, la fealdad es inmoral, como los héroes y villanos de las películas Disney.

Esta inclinación psicológica puede ir un paso más allá y contaminar incluso a las personas con las que nos relacionamos. Pero no es nada descabellada. Pongámonos a prueba y preguntémonos qué pensaríamos si, por ejemplo, viésemos a una persona terriblemente atractiva (da igual si hombre o mujer) a la salida del metro, esperando a su pareja, mientras nosotros hacemos lo mismo. Debido a que realizamos asunciones sobre los demás conforme a los tópicos que hemos aprendido y nuestra propia experiencia, probablemente imaginaremos que su pareja será tan guapa como él o ella, y no alguien bajito, calvo y obeso. Nos costaría reconocer el prejuicio, pero ahí está.

¿Cuántas estrellas de Hollywood no salen con modelos, artistas o actores tan guapos y estupendos como ellos?

Ello tiene otra implicación: que aceptamos esa visión de las relaciones amorosas y el matrimonio como un mercado que funciona con reglas semejantes a la bolsa de valores. Dicho de otra manera, y salvo excepciones, los guapos salen con los guapos y los feos con los feos, lo que también condiciona nuestro comportamiento: las personas menos agraciadas no suelen buscar pretendientes entre las que consideran fuera de su liga y, en el sentido contrario, puede ocurrir que los más bellos sientan reservas a la hora de salir con alguien más feo que ellos. En otras palabras, ¿cuántas estrellas de Hollywood no salen con modelos o actores tan guapos y estupendos como ellos?

Me gusta tu novia, me gustas tú

Los evolucionistas (cómo no) se han preguntado a menudo qué nos lleva a realizar esas asunciones. Uno de los más prolíficos en el estudio de las relaciones de pareja es Ryan Anderson, de la Universidad de Queensland en Australia, que expone en un artículo publicado en ‘Psychology Today’ los resultados de sus investigaciones sobre la manera en que nuestra pareja influye en la percepción que los demás tienen de nosotros.

Por una parte, es una buena pista que ofrecemos a los demás para que conozcan nuestro nivel de competencia (o, al menos, eso señala la visión más evolutiva). Anderson lo compara de manera elocuente con la red social de trabajo LinkedIn. En ella, si un seleccionador de personal ve que en nuestro perfil somos amigos de algunas personas que admira, nos considerará más válidos que si sólo tenemos a nuestro primo, un amigo de la infancia y un perfil vacío. Lo mismo ocurre con las parejas: si son guapas, inteligentes, simpáticas y, en general, atractivas, por extensión, nosotros seremos más deseables que si son unas bordes, feas, secas y estúpidas.

El principio psicológico que articula esta visión es el de la asociación positiva o, como el científico lo plantea, “lo mismo atrae a lo mismo”. Por lo general, y no únicamente entre los humanos, los animales tienden a aparearse con aquellos más similares a sí mismos; algo que en la raza humana es incluso más evidente debido a su organización en forma de sociedad, que provoca que aquellos que pertenecen a un mismo nivel social, edad y raza terminen juntos. Por lo general, asegura Anderson, cada cual suele salir con una pareja más o menos tan atractiva como él.

El mero hecho de tener amigas atractivas hacía parecer al hombre más deseable

Pero puede ocurrir que esto no sea así (afortunadamente), y que un hombre más o menos feucho termine con una mujer estupenda –siempre según los cánones de belleza coyunturales, claro está–, o al revés. En ese caso, probablemente mejore nuestro caché social, como sugiere un experimento realizado durante los años 70 llamado, muy apropiadamente, ‘Irradiando belleza’. En él debía juzgarse a cada uno de los participantes, de los que se disponía muy poca información, salvo sus parejas, que iban rotando cada vez. Por lo general, aquellos hombres que salían con las mujeres más atractivas (habría que ver respecto a qué baremo) eran mejor valorados. Y, como el propio Anderson ha comprobado con sus propios experimentos, basta con que el hombre esté rodeado por mujeres simpáticas y atractivas para que este resulte más deseable. Una investigación publicada en ‘Human Nature’ aseguraba que si un hombre se presentaba acompañado de una pareja atractiva resultaba un mejor candidato que si acudía a la cita solo o con una pareja “del montón”.

Independientemente de lo que digan los evolucionistas, que siempre tienen una explicación para cualquier cosa (y la contraria), lo que está claro es que vivimos en la era del ‘lookism’ (o “fascismo del cuerpo”), ese prejuicio que tanto influye en el mundo laboral y que provoca que el trabajador sea frecuentemente juzgado y valorado por su apariencia, incluso de manera inconsciente. Quizá ser conscientes de nuestros prejuicios cognitivos nos ayude a descubrir las injusticias que cometemos habitualmente a la hora de juzgar a los demás.