Los ingresos hospitalarios por reacciones alérgicas graves se han multiplicado por siete en diez años

ABC/ Video Atlas España

Moisés tiene diez años, a los seis meses supo que era alérgico a la lactosa y luego vinieron el huevo, la fructosa o las legumbres. Hasta el contacto y la inhalación de estos alérgenos pueden producirle urticaria o broncoespasmos. Por eso la higiene es fundamental. Los casos se han disparado, porque el sistema inmunológico sufre más agresiones debido al excesivo procesamiento de los alimentos y a la contaminación, entre otros factores. La incidencia también ha aumentado en bebés…»Uno de los grandes causantes de las intolerancias en niños es la falta de leche materna», afirma Rubén Bravo, el experto en nutrición del Instituto Médico Europeo d ela Obesidad (IMEO). El diagnóstico es clave para evitar enfermedades y las técnicas son variadas, aunque los análisis de sangre, las biopsias  y los tests de aliento son los únicos métodos avalados por la comunidad científica.

Cómo detectar la contaminación por histamina en el atún

Finanzas, por Álex Jiménez / video 13 Tv

Al menos una cuarentena de personas de Madrid, Andalucía y Murcia se han visto afectadas por un brote de escombroidosis, o contaminación por histamina, tras consumir atún fresco en mal estado comercializado por la empresa Garciden, con sede en la localidad almeriense de Vera.

Al parecer, el pescado procedían de un lote que tenía un alto contenido de histamina, una alteración que se produce cuando un aminoácido presente en el pescado, la histidina, se transforma, lo que sucede cuando el alimento no ha sido manipulado correctamente o cuando no se encuentra en condiciones adecuadas de conservación o refrigeración. «Seguramente ese pescado pasó un tiempo en mal estado», dedujo en declaraciones a ABC el doctor Carlos Miliani, médico especialista en Cirugía digestiva.

La escombroidosis es una intoxicación por ingesta de algunos pescados, como el atún, el salmón, la sardina o la caballa, en mal estado. El aspecto, la textura y el color de estos alimentos no suele alterarse. Su sabor puede ser picante. La intoxicación se presenta como una reacción alérgica muy fuerte y puede causar enrojecimiento de la piel, náuseas, vómitos, diarreas o dolor de cabeza. Por lo general, se trata de una patología leve que no tiene por qué sufrir complicaciones.

Los productos, retirados

Ayer, la asociación Facua-Consumidores en Acción denunció los hechos y exigió a la Junta de Andalucía que impusiese una «sanción ejemplarizante» a Garciden. Desde Facua, además, señalaron que, pese a que son 42 los casos concretos conocidos, las cifras de afectados «son muy superiores».

El Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), procedió a la retirada de los lotes de productos comercializados por Garciden. Las autoridades sanitarias andaluzas decretaron el cierre temporal del negocio como medida de precaución.

Sanidad también alertó a los ciudadanos del peligro de haber adquirido atún fresco distribuido por Garciden entre el 25 de abril y el 5 de mayo. Los lotes en mal estado están siendo retirados tanto por la propia empresa como por las autoridades sanitarias, además de por Mercamadrid.

Desde Garciden, por su parte, aseguraron estar «investigando, junto con el departamento de Salud de la Junta de Andalucía» lo que ha podido suceder. «Creemos que es posible que un lote de mercancía proveniente del Océano Pacífico haya perdido la cadena de frío en su origen y ese puede ser el motivo del problema», explicó a ABC Sergio Baena, portavoz de la empresa.

Se calcula que hay al menos 25 intoxicados en Andalucía, 16 de ellos en Granada. En Madrid, la cifra asciende a once, mientras que en Murcia hay otras cuatro personas afectadas.

Uno de los principales problemas del consumo de estos pescados intoxicados es que la histamina es resistente al calor, por lo que soporta los procesos térmicos propios del cocinado.

Sanidad aseguró que todos los afectados han presentado episodios leves, caracterizados por dolor de cabeza, picor de garganta, sudores, vómitos, náuseas y erupciones cutáneas, si bien en ningún caso ha sido necesario el ingreso de estos pacientes. En caso de haber consumido atún fresco y de notar alguno de estos síntomas desde los primeros instantes hasta tres horas después de haberlo ingerido, desde el Ministerio se aconseja visitar a un médico.

Horarios regulares para prevenir la obesidad infantil

El estudio asocia la rutina con un desarrollo saludable

El Observador
Un estudio de la Universidad Estatal de Ohio en Estados Unidos muestra que no tener horarios fijos de sueño en edad preescolar es un factor de riesgo de obesidad a los once años.

El estudio no solo hace referencia a la hora de acostarse, sino también a los horarios de comidas y al control de las horas frente a las pantallas, y menciona que la regularidad en este sentido mejora la salud emocional del niño en edad preescolar, reduciendo, por lo tanto, el riesgo de sufrir obesidad durante su pre adolescencia.

La principal autora del trabajo, Sarah Anderson afirma: «Este estudio proporciona más pruebas de que las rutinas para los niños en edad preescolar están asociadas con su desarrollo saludable y podrían reducir la probabilidad de que estos niños sean obesos».

El mencionado estudio, publicado en la International Journal of Obesity, sería el primer trabajo en analizar las conexiones que existen entre las rutinas de la primera infancia y la autorregulación, con los problemas de peso en los años pre-adolescentes.

La investigación consistió en evaluar tres rutinas a los tres años de edad: horarios regulares para acostarse, horarios regulares para comer, y limitación del tiempo frente a las pantallas a una hora diaria o menos.

De todo el grupo de niños de 3 años analizado, se concluyó que el 41% tenía horarios regulares para irse a la cama, el 47% para comer, y el 23% tenía limitado el tiempo de pantallas a una hora o menos por día. Asimismo, se vio que, a los 11 años, el 6% de estos niños eran obesos.

Se les realizaron preguntas a los padres de los niños acerca de la facilidad con la que los mismos se frustraban o se excitaban, y se vio que las tres rutinas de los hogares se asociaban con una mejor autorregulación emocional. Los niños con menos autorregulación tienen mayor probabilidad de ser obesos en un futuro a corto plazo.

«Vimos que los niños que tenían más dificultades con la regulación de la emoción a los 3 años también eran más propensos a ser obesos a los 11 años», afirmó la autora.

Otro resultado que arrojó el estudio fue que la ausencia de una hora regular para ir a acostarse en la etapa preescolar era un predictor independiente de la obesidad a los 11 años.

El hombre más obeso del mundo está listo para ser operado en México

Se someterá a una intervención quirúrgica para reducir el estómago en Guadalajara

El Mundo

Un mexicano que ha llegado a ser considerado como el hombre más obeso del mundo, al alcanzar un peso de casi 600 kilos, fue ingresado en un hospital de México para ser sometido a una cirugía de reducción estomacal.

Juan Pedro Franco, de 32 años, llegó a pesar 595 kilogramos, aunque, con la ayuda de tratamientos médicos, ya ha logrado perder 175 kilos, ha indicado José Castañeda Cruz, el cirujano responsable de operarle en un hospital privado de Guadalajara, en el estado de Jalisco.

«Su estado nos da una oportunidad para la cirugía. Ya ha perdido casi el 30% de su peso inicial, por lo que está listo para someterlo a una cirugía de obesidad con garantías», ha contado Castañeda a los periodistas.

Y, aunque no ha descartado que la operación se complique, ha señalado que se ha ingresado a Juan Pedro con varios días de antelación para planificar mejor la intervención.

Cuando inició el tratamiento en diciembre, el cirujano explicó que el paciente llegó con obesidad extrema, diabetes e hipertensión descontroladas, además de una enfermedad crónica que le obstruía los pulmones, entre otras cosas.

Juan Pedro será intervenido dos veces: la primera este mes de mayo y la segunda en noviembre. Todo el procedimiento se denomina derivación biliopancreática tipo bypass gástrico en dos tiempos.

La primera cirugía servirá para quitar tres cuartas partes del estómago de Juan Pedro y reconfigurarlo dándole forma tubular, lo que permitirá ir reduciendo su ingesta de alimentos, ha detallado el cirujano.

La segunda cirugía servirá para dividir el estómago y hacer una modificación intestinal.

El especialista ha añadido que, «con una buena expectativa», el paciente logrará reducir la mitad de su sobrepeso en los seis meses posteriores a la primera cirugía.

En mayo del año pasado falleció Manuel Uribe, otro mexicano que llegó a ser el más obeso del mundo en 2007, según el libro Guiness, al pesar 597 kilos.

«El 81 por ciento de los españoles fracasan al tratar la obesidad»

Carmen Arribas, directora del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, habla del mejor abordaje de este problema en Cuidateplus, el mayor evento de prevención y educación en salud para todas las etapas de la vida.

Correo Farmacéutico, por S. Valle

Carmen Arribas, directora del Instituto Médico de la Obesidad. (Mauricio Skrycky)

Con el aval de los 17 años de investigación y asistencia del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), su directora Carmen Arribas apuntó que el fracaso en el tratamiento de la obesidad está «en el abordaje unidisciplinar de un problemas que requiere ser tratado y valorado en todas sus dimensiones. «El 81 por ciento de los españoles fracasan al tratar la obesidad desde un único punto de vista».

Quiso deshacer el mito de que la persona obesa no tiene voluntad para comer menos y adelantó la importancia del péctido lectina, para valorar la dificultad para controlar las cantidades que se comen. «La lectina son las ganas de comer, la insaciabilidad. Una compleja reacción bioquímica hace que el cerebro rechace la sensación de saciedad».

Arribas apuntó que en el abordaje de los pacientes, comienzan por medir la lectina y analizar el número de calorías que esa persona necesita. «Siete de cada diez de nuestros pacientes llegan al éxito que no es perder peso, si no mantenerse».

Los impuestos sobre el azúcar no evitarán solos la obesidad infantil

Cataluña desafía al ‘lobby’ azucarero. Los expertos creen que urgen más medidas como la educación, el etiquetado y la promoción del deporte

El País, por Beatriz Portinari
La batalla contra la obesidad ha pasado a otro nivel en Cataluña con el impuesto a las bebidas azucaradas que entra hoy en vigor. Sin embargo, los nuevos precios quedan muy lejos del 20% impositivo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que realmente sea efectivo. ¿Cómo puede beneficiar esta medida a los niños, el sector más vulnerable, con elevadas tasas de sobrepeso? La idea es que un aumento del precio obligue a cambiar los hábitos de compra, empezando por una reducción del elevado consumo diario de bebidas azucaradas entre los más jóvenes. El bolsillo o la salud. Según los datos de la última Encuesta Nacional de Salud, dos de cada 10 niños españoles tienen sobrepeso y uno de cada 10 sufre obesidad; es decir, el 27,8% de los menores en nuestro país ya presenta algún tipo de problema de peso que con los años puede desembocar en diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Más medidas, menos obesidad

Aunque el “impuesto saludable” de Cataluña es un primer paso, los expertos señalan que para conseguir una reducción real de la epidemia de la obesidad infantil serán necesarias medidas globales, interdisciplinares, que van desde la educación al etiquetado, de la promoción del deporte sin patrocinios encubiertos a la subvención del consumo de frutas y verduras, pasando por un control exhaustivo -que ahora no existe- del cumplimiento de la normativa publicitaria, como el código PAOS, que apenas se cumple. La revisión del contenido de las máquinas de vending en colegios, cancelar las excursiones a fábricas de comida rápida o de bebidas carbonatadas y la no inclusión de juguetes en los productos de menor perfil nutricional son otras medidas necesarias para que se observe un impacto real en la salud infantil.

“Centrar la atención solo en las bebidas azucaradas es un error. ¿Qué sucede con el resto de productos procesados? ¿Desde cuándo lo más saludable, como nos intenta vender la industria, son desayunos y meriendas con bollería, galletas y cereales hiperazucarados? El problema es que el consumidor no es consciente del riesgo para la salud que asume al comprar a sus hijos ciertos productos que son rápidos de cocinar incluso en casa, algo muy cómodo para el ritmo de vida que llevamos. Y tampoco es consciente del poder que tiene: si cambiase la demanda por alimentos frescos y saludables, la oferta tendría que cambiar porque lo que busca toda empresa es ganar dinero. Pero no podemos pedir que las multinacionales protejan nuestra salud porque eso es tarea de los gobiernos”, explica Miguel Ángel Lurueña, divulgador científico y autor del blog Gominolas de Petróleo.

Precisamente, en España el gobierno prometió el pasado diciembre aplicar la tasa a las bebidas azucaradas en todo el país. Pero las presiones del lobby azucarero consiguió, en apenas tres meses, que la propuesta quedase en un cajón. Tenemos reciente y cercano el caso de Portugal, que tras el anuncio de este tipo de impuestos perdió una inversión de 40 millones de una importante multinacional de bebidas carbonatadas. Tampoco hay que perder de vista que el sector de los refrescos aporta 12.000 millones de euros a la economía nacional (un 1,4% del PIB). Según las últimas cifras facilitadas por la Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra), en España facturaron 4.500 millones de euros en 2015, un 2,8% más que el año anterior: los españoles cada vez consumen más este tipo de bebidas.

El caso de Ámsterdam

Un ejemplo de política de salud pública sin afán recaudatorio y realmente comprometida en la lucha contra la obesidad podría ser Ámsterdam, que después de analizar sus elevadas tasas de sobrepeso infantil diseñó un programa global para reducirlo, como fuera, barrio por barrio. Implicaron a colegios, profesores, entrenadores, padres, sanitarios: todos los colectivos en contacto con niños fueron movilizados para cambiar los hábitos de vida y contribuir a crear un entorno saludable.

Entre las medidas impulsadas por el Ayuntamiento de Ámsterdam se incluye la prohibición de llevar zumos a las escuelas (sustituidos por agua o leche), la sustitución de bollería industrial o casera por frutas en las celebraciones escolares, o la prohibición de los patrocinios de marcas de bebidas carbonatadas y comida rápida en eventos públicos. También se subvenciona el acceso a polideportivos y actividades deportivas para familias sin recursos; se imparten clases colectivas para aprender a cocinar de forma saludable, se garantiza que los niños tengan acceso a frutas y verduras en el colegio e incluso se estudia los patrones del sueño. El resultado: entre el año 2012 y 2015 se ha reducido un 12% la obesidad infantil, según los últimos datos del Amsterdam Healthy Weight Programme.

“Los datos de este proyecto son interesantes, pero sin un grupo de control no podemos valorar hasta qué punto el descenso de la obesidad ha bajado por todas esas medidas o porque cambiaron sus patrones de alimentación por otro motivo. Cuando es un fenómeno multifactorial como este, se necesitan más parámetros, como hacer un seguimiento en las tiendas de lo que compran ahora para saber si han cambiado también sus hábitos de alimentación en casa. En marzo se ha publicado otro estudio sobre un condado de Maryland, en Estados Unidos, cuyas políticas de reducción del consumo de bebidas azucaradas van acompañadas de toda una batería de medidas muy complejas. Al final, como escribí hace poco, redujeron el consumo de refrescos en un 20% y de zumos en un 15%, pero es un ejemplo de trabajo global contra la obesidad, no solo unos impuestos. La clave no es restringir sino dar alternativas saludables a la población”, apunta Luis Jiménez, autor de libros como La Guerra contra el sobrepeso y El cerebro obeso, donde analiza las razones del entorno obesogénico en el que vivimos y el funcionamiento del cerebro para adoptar hábitos saludables o no.

El éxito de la subida de impuestos a productos no saludables en otros países está reflejado en el documento Adaptación Española a las Guías Europeas sobre Prevención de la Enfermedad Cardiovascular, con los siguientes datos: “Las estrategias de precios pueden conducir a una disminución de las ventas de alimentos no saludables y a un aumento de las ventas de frutas y verduras, mejorando el consumo de energía y nutrientes, el IMC y la salud. El impuesto a la grasa en Dinamarca originó una disminución de su consumo de un 10-15% y el impuesto a la comida basura en Hungría hizo que las ventas cayeran un 27%. El impuesto a las bebidas azucaradas en México provocó un descenso en las compras del 12%, con mayor intensidad en los hogares de nivel socioeconómico bajo, donde alcanzó el 17%”.

Países como Alemania se han atrevido a gravar las bebidas azucaradas con un 20% del precio, Inglaterra quiere sacar las máquinas de vending no saludables de los hospitales, Francia ha prohibido el “relleno gratis” de bebidas azucaradas, Chile obliga a advertir en el etiquetado los altos contenidos en grasas, calorías, sal y azúcar, prohíbe la publicidad atractiva para niños en estos productos e incluso ha retirado los juguetes dentro de huevos de chocolate. En España, las medidas eficaces y multidisciplinares contra la obesidad ni están ni se las espera.

7 alimentos (inesperados) que te ayudan a conciliar el sueño

Porque muchos contienen una sustancia que facilita la relajación y, por lo tanto, un descanso reparador

VOGUE

Marina Valera @thelittlemarin Si evitas las comidas especiadas porque dificultan la digestión, las legumbres porque provocan gases o las proteínas porque son excitantes, imaginamos que estás tomando todas las medidas posibles para que tu cena no convierta la hora de dormir en un auténtico tormento. Y, sin embargo, puede que todavía sigas buscando el remedio perfecto en tu alimentación que te permita, al fin, conciliar el sueño a la primera.

Pero, ¿y si cambias de estrategia y te haces una lista con los alimentos que SÍ te ayudan a descansar por las noches? «Incorpora alimentos ricos en ciertas sustancias nutricionales como el triptófano, magnesio, potasio, vitamina D, y vitaminas B1 y B6. Por sus propiedades, actúan sobre el sistema nervioso y estimulan la liberación de sustancias químicas como la melatonina y serotonina, relacionadas con la relajación y mejor calidad de sueño«, desvela Laura Parada, chef y nutricionista de Slow Life House.

He aquí 7 alimentos (inesperados) que te ayudan a conciliar el sueño:

Los frutos secos

«Los frutos secos contienen triptófano –precursor de la melatonina y serotonina– que facilita el sueño», explica Patricia Escribano, nutricionista de Blua de Sanitas. Y aunque sabemos que son un tanto calóricos –»para mentener el peso, es aconsejable que la cantidad no supere por la noche los 15-20 gramos«–, puedes añadirlos discretamente a tu cena para que hagan su efecto. Sin ir más lejos, los expertos de la firma Kaiku recomiendan las nueces como alimento «relajante» para antes de ir a la cama y el director médico de Grupo NC Salud, Carlos Fernández, las almendras.

La pasta y el arroz

“Los carbohidratos son una fuente rápida de energía que si no se usa, se transforma en grasa. De ahí que se aconseje tomarlos mejor durante la comida. Sin embargo, no debemos prescindir de ellos y menos cuando lo que queremos es mantener nuestro peso”, contaba la doctora Paula Rosso, médico y nutricionista del Centro Médico Estético Lajo Plaza. Y lo mismo podríamos decir de ellos si lo que queremos es conciliar el sueño, puesto que, según desvela la experta de Sanitas, «favorecen la disponibilidad del triptófano para formar serotonina». Si no quieres abusar de ellos, sigue esta regla: no deberían ocupar más de un cuarto de un plato de unos 22 centímetros.

Las cerezas

Además de ser ricas en antioxidantes y una excelente fuente de vitaminas, minerales y ácido fólico, se ha descubierto que las cerezas ayudan de forma considerable a regular los ciclos de sueño y vigilia gracias a su contenido en melatonina. Aunque su época es de abril a junio, no hace falta esperar a que sea temporada de cerezas: un zumo natural hace exactamente el mismo efecto. ¿Otra opción que nos encanta? Prueba esta exclusiva receta de gazpacho de cerezas.

La leche y sus derivados

Aunque puede resultar indigesta para las personas intolerantes a la lactosa, lo cierto es que la leche (de origen animal) y sus derivados también contienen triptófano, esta mágica sustancia bautizada como el «aminoácido de la felicidad». «No solo ayuda a conciliar el sueño, sino que influye en la calidad del mismo y hace que nos despertemos mejor«, desvelan los expertos de Kaiku. Hasta el famoso doctor Eduard Estivill los recomienda: «una ensalada de verduras, algo de pasta y un derivado lácteo es una cena ideal» para favorecer el sueño. Aquello del vaso de leche calentita antes de ir a dormir no es un mito.

El kéfir

Este yogur probiótico de origen búlgaro –una alternativa a los lácteos de origen animal– es rico en calcio, magnesio, vitaminas del grupo B y triptófano. Y sí, también es bueno para conciliar el sueño y controlar el estrés. Además, tiene «propiedades sobre el sistema inmunitario que ayuda a mejorar la flora y prevenir desequilibrios intestinales», afirma el equipo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Puedes tomarlo con frutas, cereales, frutos secos e incluso utilizarlo para hacer bizcochos y magdalenas.

El pescado

A pesar de que «las proteínas reducen la síntesis de serotonina aumentando la secreción de adrenalina y favoreciendo el estado de alerta«, según cuenta Patricia Escribano, lo cierto es que el pescado suele ser más fácilmente digerible que la carne y, por ello, es preferible para la cena. ¿La mejor opción? El pescado blanco, ya que contiene menos grasa que el azul. Laura Parada de Slow Life House recomienda, como cena relajante, una lubina a la plancha en cama de espinacas con crema de queso bajo en grasas y almendras. Las gambas y el atún también están categorizados como alimentos «relajantes» según los expertos de Kaiku.

La soja y sus derivados

A pesar de que la soja es una especie de la familia de las leguminosas –y, como bien sabemos, las legumbres pueden dificultar la digestión (y el sueño) debido a los gases que pueden generar–, la nutricionista Patricia Escribano insiste en que contiene triptófano y que, por lo tanto, ayuda a conciliar el sueño. Lo mismo podríamos decir de sus derivados como el tofu, la leche de soja, la harina de soja o las nueces de soja.

Estas son las medidas que ha tomado Amsterdam para reducir la obesidad

Amsterdam es la ciudad de Holanda con mayor índice de obesidad. En los últimos años la obesidad infantil ha crecido un 12%,  algo que ha impulsado la administración pública a tomar una serie de medidas prácticas para reducir la obesidad en la ciudad, poniendo especial hincapié en el ámbito escolar.

Medidas que ha tomado Amsterdam para recudir la obesidad

  • Los niños no pueden llevar zumos al colegio, solo se les permite agua o leche. Aquí alguien puede pensar que no se deja a los padres, o a los niños, elegir su propia comida. Pero pensemos que, después del colegio, los niños van a poder beber y comer lo que quieran. El colegio debe de ser un sitio donde dar ejemplo.
  • Se ha aumentado la inversión para poner más fuentes de agua por la ciudad. La mejor forma para fomentar el consumo de agua es, sin duda, que la gente pueda disponer de ella en cualquier sitio.
  • Se ha prohibido la celebración de cumpleaños en clase. Esto ha sido un punto muy controvertido, pero pensemos todo en cómo se celebran los cumpleaños en los colegios…efectivamente, repartiendo chucherías y comida nada sana. Volvemos a lo de antes, fuera del horario escolar cada familia que haga lo que quiera, pero dentro del colegio hay que dar ejemplo.
  • Clases de cocina saludable en los colegios: para aprender a realizar diferentes platos saludables, incluyendo platos de diferentes etnias. Una actividad que todos vamos a realizar varias veces al día durante el resto de nuestra vida.
  • La ciudad no patrocinará eventos deportivos que estén financiados por empresas de comida rápida o bebidas azucaradas. Este tipo de publicidad no es buena para los niños, que desde muy pequeños ven a esas marcas por todos lados.
  • Precios subvencionados para centros o actividades deportivas para familias con pocos ingresos. Esta medida es importante, ya que muchas veces un bajo nivel socioeconómico es sinónimo de mayor índice de obesidad.
  • Se conciencia sobre la importancia del sueño. Dormir bien influye en un correcto balance de nuestro estado hormonal, algo que tiene mucho que ver con el apetito. Se hacen reuniones con los padres para intentar establecer unos correctos hábitos de sueños para los niños.

Fuente original The Guardian

Los niños con obesidad tienen un riesgo cuatro veces superior de desarrollar diabetes tipo 2

El 20% de los niños de nuestro país tiene sobrepeso y el 10% es obeso, por lo que es necesaria una mayor inversión en medidas para prevenir el desarrollo de la diabetes

ABC
Lejos de ser un problema meramente ‘estético’, la obesidad es una enfermedad muy grave y asociada al desarrollo de patologías potencialmente mortales como las cardiovasculares, la diabetes o el cáncer. Un aspecto muy a tener en cuenta no solo en los adultos, cuya prevalencia global de obesidad se ha duplicado en poco más de tres décadas hasta alcanzar el 13% –o lo que es lo mismo, más de 600 millones de personas–, sino sobre todo en los niños, que ya llevan arrastrando las consecuencias de esta enfermedad desde la infancia. De hecho, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del King’s College de Londres (Reino Unido) demuestra que, comparados con aquellos con índice de masa corporal (IMC) normal, los niños con obesidad tienen un riesgo hasta cuatro veces superior de desarrollar diabetes tipo 2 durante los primeros años de su etapa adulta.

Como explica Ali Abbasi, director de esta investigación publicada en la revista «Journal of the Endocrine Society», «dado el rápido aumento de la prevalencia de obesidad y sobrepeso, la cifra de niños y adultos jóvenes diagnosticados de diabetes ha crecido notablemente en Reino Unido desde el inicio de la década de los años 90. Y en este contexto, y comparados con sus homónimos con un peso normal, los niños con obesidad presentan un riesgo cuatro veces mayor de ser diagnosticados de diabetes a la edad de 25 años».

Epidemia creciente

Para llevar a cabo el estudio, los autores analizaron los historiales médicos, y muy especialmente los datos referidos al IMC y a las enfermedades metabólicas, de 369.362 menores británicos con edades comprendidas entre los 2 y los 15 años.

Los resultados mostraron que 654 de los niños y adolescentes participantes en el estudio habían sido diagnosticados de diabetes tipo 2 entre los años 1994 y 2013. Y lo que es más importante, que la tasa de niños que desarrollaron la enfermedad, de ‘solo’ seis nuevos casos por cada 100.00 niños entre los años 1994 y 1998, se elevó hasta los 33 nuevos casos por cada 100.000 infantes durante el periodo 2009-2013. Un incremento de la incidencia de diabetes que, simple y llanamente, se explica por el aumento de la prevalencia de obesidad en Reino Unido.

Como refiere Ali Abbasi, «la diabetes conlleva una enorme carga para la sociedad dado que la enfermedad es cada vez más común y más costosa de tratar. Las estimaciones actuales indican que uno de cada 11 adultos padece diabetes tipo 2, lo que supondría una cifra global cercana a los 415 millones de personas. Y dado que tanto la diabetes como la enfermedad se pueden prevenir desde los primeros años de vida, esperamos que nuestros resultados, conjuntamente con los alcanzados en otras investigaciones, motivarán al público y a los decisores políticos a implicarse e invertir en esfuerzos para la prevención de la diabetes».

Diabetes tipo 2, no tipo 1

Finalmente, los resultados también mostraron que 1.138 niños fueron diagnosticados de diabetes tipo 1 durante el periodo 1994-2013. Sin embargo, y contrariamente a lo sucedido en el caso de la diabetes tipo 2, los autores no hallaron ninguna relación entre la diabetes tipo 1 y la obesidad. Un resultado esperable dado que la diabetes tipo 1 es el resultado de una enfermedad autoinmune subyacente.

En definitiva, el exceso de peso aumenta, y mucho, el riesgo de que los niños acaben desarrollando diabetes tipo 2. Un aspecto muy a tener en cuenta dado que, ya a día de hoy, hasta un 20% de los niños españoles presenta sobrepeso y un 10% es obeso.

Tu ropa puede ayudarte!

La ropa nos indica, en muchas ocasiones, cuándo subimos de peso y puede hacernos parecer más o menos delgada. Un experto no da consejos para elegir la indumentaria amiga de la dieta.

El latino online / EFE

DESTACADOS:

•La ropa ancha, elástica y excesivamente cómoda crea la sensación de que el peso es inferior, por lo que no es “amiga” de una dieta para adelgazar, según el experto en nutrición Rubén Bravo.

•En lo que respecta a los modelos de ropa, “lo recomendable para aquellas mujeres con caderas, pero delgadas de cintura para arriba, es “huir” de las faldas anchas y optar más por pantalones, aunque normalmente se elige la opción contraria”, indican desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

•Los colores amarillos, dorados y pastel, sobre todo sin estampados y lisos muestran de una forma realista nuestra silueta real, mientras que la ropa negra da la sensación visual de estar más delgado y los colores claros y chillones nos “engordan” ante los ojos de los demás.

La indumentaria puede ser una gran aliada de nuestro régimen para perder peso o dificultar nuestros mejores intentos de ponernos en línea. Por eso hay que elegir la talla, materiales, formas y colores, poniendo la misma atención que dedicamos a elegir las comidas y contar las calorías de nuestra dieta.

La ropa puede inducir a falsas conclusiones respecto de nuestra propia figura o la forma en la que percibimos, de acuerdo al Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Talla pequeña, talla grande

A veces, la dificultad de cerrar la cremallera del pantalón o la falda, no se debe a un aumento de talla, sino a una inflamación en la zona abdominal, explica esta entidad (www.imeoobesidad.com).

Producida por estreñimiento, intolerancias alimentarias o un mal estado de salud intestinal, la inflamación abdominal es una de las principales causas de retención de líquidos y de un consecuente aumento de peso que, fácilmente, puede rondar los dos kilos, según esta misma fuente.

Esta condición, que puede hacer que pensemos que necesitamos una talla de ropa mayor, y que nos afecta principalmente durante los períodos de desajuste hormonal, también se puede deber a una alimentación inadecuada y al estrés, apuntan.

“La inflamación intestinal aporta una sensación de malestar localizada en la zona media y baja del abdomen, muy similar a cuando tenemos estreñimiento o hemos comido en exceso”, explica a Efe Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del IMEO.

Por otra parte, la ropa ancha, elástica y excesivamente cómoda crea la sensación que el peso es inferior y por tanto no es “amiga” de una dieta para adelgazar, señala el experto.

A aquellas que, por estética, costumbre o moda les guste vestir con ropa ancha, Bravo aconseja que ìcada semana midan su perímetro abdominal y de cadera, además de controlar su peso, ya que de esta manera podrán evaluar su progresión de una forma más rigurosa.

Por el contrario, la ropa demasiado ceñida, rígida y entallada nos recuerda cuando estamos con exceso de sobrepeso o con inflamación abdominal, “pero no es momento de cambiar de talla comprando ropa más holgada”, destaca Bravo.

El experto en nutrición recomienda “a modo de primeros auxilios”, el día que notemos esa estrechez, reducir mucho el consumo de alimentos y realizar una dieta, principalmente a base de caldos de verdura y algún zumo.

Durante los días posteriores, Bravo sugiere “adoptar una semana de dieta rigurosa para conseguir perder en los siguientes días entre 1 y 2 kilogramos (Kg)».

El poder de los colores

¿Qué colores debemos elegir para una visión más realista de nuestra figura ante el espejo?.

“Las teorías en psicología perceptiva indican que los colores amarillos, dorados y tonos pastel, sobre todo sin estampados y lisos, son los que muestran de una forma realista nuestra silueta, en este caso sin tener en cuenta el juego que pueden ofrecer los diferentes modelos de ropa ajustada o amplia”, responde Rubén Bravo a Efe.

En lo que respecta a los modelos de ropa, “lo recomendable para aquellas mujeres con caderas, pero delgadas de cintura para arriba, es “huir” de las faldas anchas y optar más por pantalones, aunque normalmente se elige la opción contraria”, indica.

“En el caso planteado, ese tipo de mujer suele buscar esconder sus caderas y acentuar su delgadez superior, utilizando una falda muy ancha, suelta y volátil con un ëtopí ajustado en la parte superior, con colores amarillos, dorados y pastel para la falda, y oscuros, como grises o marrones en la parte superior, lo cual no sería lo más favorable”, de acuerdo al experto.

Anade que, “la ropa negra da la sensación visual de estar más delgado, mientras los colores claros y chillones nos engordan ante los ojos de los demás”.

En su talla justa

Según Bravo, “cuando la ropa es demasiado ceñida y comprime en exceso y durante demasiado tiempo (sobre todo en la zona de la cintura o de cintura para abajo) dificulta la circulación de la sangre y puede causar estreñimiento, por reducir la eficacia del movimiento peristóltico”.

Bravo recomienda elegir prendas de una talla que no nos incomode, ni nos apriete excesivamente, “pues ejercerían un efecto de compresión en tejidos que no están preparados para realizar esta function”.

“Si elegimos prendas muy ajustadas, debemos optar por tejidos elásticos para que no tengan un efecto negativo sobre nuestro sistema linfático, circulatorio, ni de tránsito intestinal”, recalca.

“La ropa ceñida o de licra está recomendada para aquellas personas que se mueven en el rango de un peso normal, ya que les obliga a comer de forma saludable y a tomar medidas cuando suben de peso, porque se nota mucho”, de acuerdo a Bravo.

Si optamos por este tipo de vestimenta, el experto señala que debemos buscar nuestra talla justa y que el tejido tenga un grado de elasticidad, sin oprimirnos demasiado.

Ropa de fiesta y calzado

La ropa de fiesta “esconde un riesgo, ya que muchas mujeres se someten durante días a una dieta líquida con el fin de poder entrar en un vestido determinado”, según el experto.

Para lucir tipo con ella, sin necesidad de someternos a una dieta extrema, el especialista en nutrición recomienda recurrir a la “planificación, ya que normalmente los eventos que requieren de una vestimenta festiva están marcados en una fecha concreta”.

“Igual que tenemos tiempo para pensar y preparar el modelo que vamos a ponernos para esas ocasiones, también tenemos tiempo para planificarnos y realizar una dieta saludable y equilibrada hasta llegar al objetivo marcado de entrar en un vestido determinado”, enfatiza.

“Siempre podemos apoyarnos en dietas depurativas o que incluyan días ‘detox’, como la Dieta de los Días Alternos, para que, aparte de perder grasa durante el proceso, reduzcamos volumen producido por la retención de líquidos”, apunta.

Según Bravo, la talla de ropa más adecuada a nuestro cuerpo, independientemente de la talla, ‘es aquella que nos queda justa, creando una ligera incomodidad para incentivar la pérdida de peso’.

Según el especialista, el calzado cómodo es el mejor complemento de una ropa amiga de la dieta, ya que nos permite caminar más tiempo, mientras que los tacones, al ser más incómodos, limitan esta opción.

Los zapatos, cuando son los adecuados, facilitan caminar y, por lo tanto, quemar calorías con ese ejercicio. “Sabremos si es inadecuado cuando notemos los gemelos sobrecargados, o dolores en la zona lumbar”, indica Bravo.

“El buen calzado es aquel que nos proporciona confort y que ‘no notamos’ durante todo el día, no nos crea rozaduras, ni presiones en ninguna zona del pie, y en el cual nuestro pie encaja perfectamente”, concluye.

EFE