Los dibujos animados, ¿culpables de la obesidad infantil?

Los niños expuestos a caricaturas con personajes con sobrepeso comen hasta dos veces más alimentos industrializados que el resto.

Elancasti.com.ar

dibujos animados fomentan obesidadCon la seguridad de que nada malo puede provenir de la pantalla si lo que se ve son dibujitos animados, muchas veces sentamos a los más chicos de la casa frente al televisor con el objetivo de que se entretengan un ratito, más en esos momentos en los que parece que nada los divierte.

Pues, parece que, tal como los cassettes de Xuxa reproducidos al revés transmitían mensajes satánicos, los inocentes dibujitos no lo son tanto y hay que estar atentos a lo que «comunica» a nuestros hijos el simpático personaje desde la pantalla.

Especialistas analizaron que los niños están expuestos a diario a dibujos animados en los cuales, en muchos casos, aparecen personajes con exceso de peso y/o prácticas de alimentación nocivas para la salud. Algunos ejemplos son Homero Simpson, y su clara obesidad y afinidad por la cerveza; la versión ‘obesa’ del Gato con Botas en la película Shrek; la forma ovoide de Humpty Dupty, y otros personajes como Peppa Pig, Pedro Picapiedra, Garfield y Peter Giffin, entre otros.

«En paralelo, algunos locales de comidas obsequian juguetes con personajes cuyas formas también transmiten una imagen corporal ‘agrandada’. Entendemos que no hay una intencionalidad detrás de esto; sólo estamos apuntando la existencia de modelos no ideales que nuestros niños consumen a diario, y que a veces tratan de imitar», observó el doctor Rubén Salcedo (MP 17.181), director médico de Clínica Diquecito.

En este marco, un estudio difundido recientemente a nivel internacional demostró que los niños que ven ciertos dibujos animados son más propensos a consumir alimentos con pocos nutrientes y alta cantidad de calorías, tales como galletitas y caramelos.

Según la investigación publicada en el Journal of Consumer Psychology, incluso algunos personajes de juguete favorecen este tipo de comportamiento hacia la comida, convirtiéndose en un peligroso disparador de la obesidad a edades tempranas.

¡Alerta con los personajes «redondeados»!

Uno de los principales hallazgos del estudio es que el comportamiento impulsivo hacia comidas «chatarra», tal como las denominamos comúnmente, se da principalmente en presencia de personajes con forma redondeada, o de «huevo», ya que éstos normalizan un estereotipo de figura humana. Además, el comportamiento de dichos personajes hacia el alimento en muchos casos transmite la idea de compulsión hacia el mismo, siendo adictos a la comida de alto contenido calórico.

Salcedo consideró que «estos personajes también suelen transmitir la idea del alimento como algo que da placer, lo cual predispone al niño a una idea equivocada de lo que es la verdadera función e importancia de la comida».

Las cifras que arrojó el estudio son alarmantes: se constató que los niños expuestos a dibujos animados con personajes con sobrepeso comen hasta dos veces más alimentos industrializados que los niños que no consumen este tipo de programación.

Paralelamente, el estudio contempló el conocimiento de hábitos de vida saludable por parte de los niños, y llegó a la conclusión de que si bien éstos en general conocen lo que es saludable, el consumo negativo de alimentos se produce igualmente ante la influencia de un personaje con hábitos negativos. «El estudio no fue concluyente en este punto, según la opinión de los expertos, pero se considera realizar una investigación posterior para poder identificar qué puede ‘inmunizar’ a los niños antes de ser expuestos a la pantalla, ya que el ambiente social actual propende a la obesidad y debemos educar y fortalecer nuestras capacidades para poder hacer elecciones saludables de continuo», destacó Salcedo.

Los alcances del estudio

«Dado a que este estudio es de los primeros en su tipo, y se encuentra más ligado al marketing que al área médica propiamente dicha, no se pudieron hacer predicciones sobre los resultados que se alcanzarían con certeza en términos de salud y de crecimiento de la obesidad en el mundo. Sin embargo, la tendencia es clara a la hora de ver los resultados, y ya sabemos que aun cuando los personajes no sean humanos, nuestros niños relacionan el comportamiento de estos dibujitos animados con el que debe ser su comportamiento, imitándolo», observó el especialista, quien resaltó que, en la vereda de enfrente existen «casos como los registrados en Finlandia, en donde un padre creó la serie de TV Lazy Town con la finalidad de propender a la buena alimentación y el ejercicio».

Finlandia fue siempre un ejemplo en prevención y en la lucha contra la obesidad en particular.

Los resultados de estas acciones fueron concretos en este país, siendo el primero en disminuir la prevalencia de obesidad, cuando en más del 90% de los países desarrollados y en vías de desarrollo están en constante aumento.

«Por ello es importante que los padres entendamos que podemos hacer una gran diferencia en nuestros hijos, no sólo concientizándolos sobre la necesidad de alimentarnos saludablemente, sino también cuidando qué estereotipos están consumiendo a través de sus dibujitos animados o series preferidas», enfatizó el especialista.

Y tras asegurar que prestar atención a qué consumen los niños en televisión es trascendente no sólo pensando en evitar el sobrepeso en nuestros hijos, Salcedo llamó a no olvidar que «en el extremo opuesto se encuentran la la bulimia y la anorexia y el mal impacto que generan las muñecas extremadamente delgadas en las mentes de nuestras niñas».

A modo de mensaje final: menos tele, más espacios de recreación

«Como padres, es importante que generemos espacios de juego al aire libre, expresión artística y otros entretenimientos, para evitar las largas horas de exposición a la televisión», recomendó Salcedo, quien resumió que «la clave en la formación de la personalidad de los niños radica en su capacidad de imitar comportamientos, tal como lo confirma la investigación a la que estamos haciendo referencia».

Así, si esos comportamientos o estereotipos son positivos, la construcción de la personalidad y de los hábitos de vida del niño también lo serán; de lo contrario, el niño estará construyendo sólo hábitos de vida destructivos para su salud.

«Además debemos recordar que los hábitos de vida y alimentación se estructuran en los primeros años de la vida, y que demanda posteriormente muchos esfuerzos modificarlos», finalizó.

La Dieta de los Días Alternos en TVE1

Rubén Bravo, experto universitario en nutrición y gastronomía, y autor de la Dieta de los Días Alternos, avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) explica en Televisión Española cómo podemos perder peso de forma saludable preservando la salud a largo plazo.

De cara al verano y sólamente durante el mes de Septiembre, se podrá obtener de forma gratuita la versión abreviada de la dieta, llamada Plan Postvacacional, que permite perder entre 4 y 6 kilos en un mes.
A partir de este enlace: http://dietadiasalternos.es/dieta-post-vacacional/

 

La mejor dieta para adelgazar tras el verano

La dieta de los días alternos está diseñada para adelgazar esos kilos de más que se han ganado con el verano. Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos cuentan en qué consiste y cómo hay que hacerla para que resulte efectiva.

Qué, por Elsa Jiménez
zumo-detoxLa vuelta al cole, la vuelta al trabajo, la vuelta a la rutina… La vuelta, en general. El verano  ya ha quedado atrás y poco queda de él, excepto los kilos de más que nos han dejado los heladitos, el pescadito frito en la playa, los gin-tonics de la noche y las abundantes comidas familiares. La resaca posvacional comienza también cuando uno se sube a la báscula y ¡sorpresa! ¡Cómo hemos podido engordar tanto!

Los españoles pueden llegar a engordar entre 3 y 5 kilos de media en verano, según datos proporcionados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), y la cuesta de septiembre pasa por intentar probar de todo para volver a nuestro estado normal de nuevo. Resulta muy complicado volver a nuestro ser después de unos meses de tantos excesos de grasa acumulada difícil de perder, pero con una dieta equilibrada combinada con ejercicio cualquier cosa se puede conseguir.

El IMEO propone ‘la dieta de los días alternos’, ideada para que cualquier persona pueda perder a su gusto los kilos que desee y con la que se puede llegar a adelgazar entre 4 y 6 kilos en un mes, y entre 16,5 y 24 en cuatro meses. Te contamos en qué consiste y lo efectiva que puede ser.

Cómo llevarla a cabo

El presidente del Instituto Médico Europea de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, nos cuenta que es una dieta «realista» y pensada para todos, que se puede adaptar en la medida que se prefiera, aunque ellos la han diseñado para perder entre 4 y 6 kilos al mes, o en un plan de cuatro meses para adelgazar entre 16,5 y 24 kilos.

‘La dieta de los días alternos’ consiste en precisamente eso, alternar tres tipos de planes distintos dependiendo del día de la semana y de la fase en la que nos encontremos de la dieta:

1- En la primera fase el principal objetivo es  perder peso  de forma eficaz sin perjudicar la salud y sin perjudicar al organismo. Es en la que más se pierde peso por ser más restrictiva y consiste en alternar los días de la semana con los tres tipos de planes distintos.

Los lunes, miércoles y viernes serán los días depurativos; Los martes y jueves serán de régimen  y los fines de semana sociales.

2- La segunda fase es la encargada de educa al organismo, tratando de perder peso de forma estable.

Días depurativos

Los días depurativos están diseñados para depurar el cuerpo gracias a que ayudan al organismo a reducir la retención de líquidos, el estreñimiento y favorecen al sistema linfático, al riñón, al intestino y al hígado. Lo que se persigue es quitar lo malo del cuerpo, combinando caldos hechos a base de plantas con otros alimentos saludables. Una de las cosas más importantes que hay que tener en cuenta es que no se pueden hacer dos días depurativos de seguido.

Rubén Bravo, presidente del IMEO, asegura que hacer un caldo depurativo es muy sencillo (en la web oficial de la dieta de días alternos se puede leer cómo cocinarlo) y hace hincapié en que se incluyan plantas naturales como el apio, el perejil, la cebolla y el diente de león.

Tampoco pueden faltar las frutas y las proteínas bajas en grasa  de los alimentos, además de las nueces, que contienen un tipo de grasa esencial para el organismo que ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares. «Nosotros también incluimos el vino tinto en nuestras dietas por todos los beneficios que se han demostrado que tiene, como su poder antioxidante. Si no se quiere tomar alcohol, se podría sustituir por zumo de frutos rojos sin azúcares o por mosto tinto», añade Bravo.
Alimentos depurativos y las dietas detox

Las bebidas y dietas detox para depurar el organismo se han puesto de moda en los últimos años para eliminar todas las toxinas que se acumulan en el cuerpo después de los excesos de temporadas o días.

Desde el IMEO destacan los caldos como esenciales si se cocinan con agua, muy importante en todas las dietas, apio, perejil, cebolla y diente de león, pero también se pueden incluir alimentos como el calabacín, la zanahoria o el puerro, siempre y cuando se tomen crudos, hervidos al vapor o al horno.

Las infusiones también son muy importantes, así como los batidos y frutas, siempre y cuando sean fresas, sandía, piña, kiwi, naranja, pomelo y papaya.

Durante los días que sean depurativos  no se recomienda realizar ejercicio físico, ya que podría alterar a la rutina de nuestro organismo y no se obtendrían buenos resultados para la masa muscular ya que se necesita estar relajado.

Días de régimen

Este tipo de días están incluidos en la dieta para llevar a cabo un plan de alimentación equilibrado, saciante y apetitoso, ya que la elaboración de los platos se centra en que no nos dejemos nada sin comer para que aprendamos a hacerlo de forma saludable, racionalizando las comidas como recomiendan todos los expertos: cinco al día.

«Lo más importante es que se coma de todo», indica Rubén Bravo, y es que es precisamente eso lo que se requiere en estos días. Hay que incluir el pescado, las carnes, las verduras y las frutas con la única restricción de aportar alimentos hipercalóricos a nuestro cuerpo y equilibrando los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas que sí son saludables. «Estos días nos enseñan a comer», asegura el presidente del IMEO.

Días sociales

Los fines de semanas son los únicos días que pueden ser sociales ya que nuestra actividad durante ellos cambia de la rutina que se tiene de lunes a viernes. Es decir, que los alimentos que se consideran como ‘prohibidos’  se pueden disfrutar sin sensación de sentirse mal por ello.

«Las dietas convencionales no contemplan que a alguien le pueda apetecer comerse un trozo de tarta durante un cumpleaños o se tome una copa por la noche con sus amigos. Está demostrado que eso no funciona, por lo que no hay que prohibirlo, solo equilibrarlo y compensar lo que se gana durante ese fin de semana con lo que se pierde durante la semana. La dieta de los días alternos está diseñada para el ritmo de vida que se lleva hoy en día», explica Rubén.

Alimentos estrella

Rubén Bravo, presidente del IMEO, destaca que hay que incluir en esta dieta de los días alternos los alimentos estrella, que son aquellos que tienen «extraordinarias propiedades»  y beneficios para la salud, ya que ayudan mucho al organismo.

Bravo destaca el vino tinto, como se ha explicado antes, por su poder antioxidante, y el jamón serrano, también esencial para la salud, tal y como explicamos en la dieta del vino y el jamón que puedes leer aquí.

También son importantes los frutos secos como las nueces, el aceite de oliva, y las manzanas, pues todos ellos ayudan, entre otras cosas, a reducir y prevenir la diabetes, así como desintoxicar el cuerpo para que adelgace con mayor rapidez.

Beneficios de la dieta de los días alternos

Cada persona tiene un tipo de organismo y de cuerpo distinto pero desde el IMEO ofrecen la posibilidad de adaptarla según las necesidades de cada persona y proporcionan fichas de alimentos para cada día, así como los que se deben sustituir por otros (como el café natural por el descafeinado para reducir los niveles de azúcar en el cuerpo y estabilizar la sensación de vitalidad). Además de estar enfocada a las necesidades de la vida diaria moderna, también señala Bravo que el «éxito» de ‘la dieta de los días alternos’ es en parte porque se puede comer de todo a la vez que se pierde peso.

Este tipo de régimen  se ajusta al ciclo biológico del cuerpo, favorece la regulación de la serotonina y dopamina, pierde grasa muscular, mejora y previene el colesterol y la diabetes, y permite darnos el capricho de otros tipos de comidas durante los fines de semana, como las tartas, las hamburguesas o la bebida gaseosa. Eso sí, sin olvidar que nunca hay que abandonar el ejercicio físico.

Los días depurativos se reducirán a los martes y los jueves, mientras que los fines de semana seguirán siendo sociales y el resto de régimen.

3- En la tercera fase se perderá poco peso y está destinada a mantener el que ya se tiene.

Los lunes serán los únicos días depurativos, mientras que el resto de la semana se completará con el régimen y los fines de semana se mantendrán como días sociales.

Plan postvacacional para perder los kilos cogidos en verano

Durante el mes de Septiembre se podrá obtener de forma gratuita la versión postvacacional de la Dieta de los Días Alternos, avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad como uno de los métodos de pérdida de peso más actuales y comprometidas con la salud a largo plazo 

En verano se pueden coger entre 3 y 5 kilosLlegado el fin del período estival y ante la necesidad de retomar las obligaciones rutinarias —trabajo, estudios o cuidado de los hijos— los españoles vuelven a recurrir a las dietas en busca de una reconciliación con su imagen resentida por los nuevos kilos de más. Para remediar la situación los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) recomiendan, una vez finalizadas las vacaciones, seguir un plan postvacacional de cuatro semanas (ofrecido de forma gratuita aquí) con el fin de perder entre 4 y 6 kilitos que se han podido ganar en verano.

«Los datos que manejamos en el Instituto son de entre tres y cinco kilos de media que tranquilamente se hayan podido coger en esta época, si no se haya realizado una dieta equilibrada combinada con ejercicio físico regular”, indica Rubén Bravo, Naturópata y experto universitario en nutrición y gastronomía del IMEO. En verano comemos menos cantidad, pero de peor calidad, y en un país como España donde a las vacaciones siempre se les ha dado un toque gastronómico surge el problema: a cabo de tres meses de excesos y sedentarismo ganaremos kilos de grasa y perderemos kilos de masa muscular, dificultando la pérdida de peso posterior.

Las tentaciones que disparan las calorías hasta límites insospechados son básicamente los helados (de 92 a 300Kcal en función de la cantidad y el tipo), los refrescos azucarados (de 137 a 189 por lata), las bebidas con alcohol (una lata de cerveza normal aporta alrededor de 150Kcal, los cócteles en bares rondan los 300Kcal) y el tapeo común (100grs de croquetas tienen 186Kcal, pescado frito 211Kcal y patatas con salsa rosa unas 482Kcal). Veamos, solamente entre el picoteo, las bebidas y el postre, tomadas de forma moderada y en cantidades unitarias, sin contar el plato principal, podemos aumentar fácilmente nuestra ingesta diaria entre 600 y 1500Kcal adicionales. “Al final, perjudicamos nuestro metabolismo, porque estamos bajando nutrientes necesarios en la dieta a cambio del consumo frecuente de alimentos no tan saludables”, reitera el experto.

Por todo ello no es de extrañar que en septiembre hay un verdadero boom de las dietas milagro que prometen una pérdida de peso rápida. “En este caso desde IMEO hemos decidido a anticiparnos a esta tendencia ofreciendo de forma gratuita lo que la gente busca: una dieta llevadera, actual y compatible con la vida laboral y social, con la calidad y la garantía de un centro médico comprometido con la salud y la pérdida de peso saludable”, recalca Bravo.

Tratar muchos años pacientes con obesidad ayuda a entender por qué se abandona un régimen. La razón principal suele ser la falta de voluntad, seguida por la sensación de monotonía. El estrés y la ansiedad son otro factor a considerar. Se manifiestan en el intervalo tarde-noche con una apetecencia por el dulce y aunque es lo menos sensato comer a estas horas, prohibirlo no ayuda para continuar con el régimen. También hay que entender los motivos de los quienes se saltan la dieta el fin de semana por ‘comodidad’, pues consideran que les impide a desarrollar sus relaciones sociales.

Cambiar los hábitos de una persona que ya, por ende, tiene una complicada relación con la comida no es fácil. «La clave está en cambiar la forma de gestionar nuestras emociones a través de la nutrición”, apunta Bravo, autor de la Dieta de los Días Alternos que durante el mes de septiembre se podría obtener de forma gratuita en su versión postvacacional, orientada a perder entre 4 y 6 kilos en un mes.

Un método moderno, llevadero y adaptado a la sociedad actual

IMEO propone un plan postvacacioinal para perder entre 4 y 6 kilos en un mesEl Plan Postvacacional de la Dieta de los Días Alternos está diseñado para satisfacer las necesidades que muchos pacientes en consulta manifiestan. Tiene uso puntual y duración determinada. Ofrece desde el inicio una rápida pérdida de peso, imprescindible para motivar a la persona a seguir con el régimen. A largo plazo inculca cambios saludables en los hábitos de vida.

– Se ajusta al ciclo biológico del cuerpo, potenciando la sensación de vitalidad en las horas diurnas, y el proceso de reparación y descanso en el periodo de tarde-noche.

Favorece la regularización de serotonina y dopamina, neurotransmisores involucrados en el equilibrio emocional.

– Potencia la pérdida de grasa manteniendo los niveles de masa muscular y fortaleza física.

– Ayuda a mejorar los peligrosos factores del síndrome metabólico, entre ellos colesterol alto, hipertensión o diabetes tipo 2.

Permite a la semana varias comidas sociales y de forma puntual el consumo moderado de bebidas espirituosas, tarta de bizcocho, chocolate o similar.

Comer en días alternos

Plan PostVacacional Dieta Dias AlternosLa dieta cuenta con tres fases y combina tres tipos de días de forma alterna —depurativos, de régimen y sociales—, creando un motor de tres tiempos que obligue a nuestro organismo a perder peso a un ritmo constante y controlado, utilizando la materia grasa acumulada en los depósitos y no la masa muscular.

Los días depurativos son calóricamente muy restrictivos y priorizan alimentos que propician los procesos de detoxificación y depuración, ayudando al sistema linfático, intestino, hígado y riñón a realizar mejor sus funciones. Nunca se deben hacer dos días de ayuno consecutivos.

Los días de régimen establecen un plan de alimentación equilibrado, saciante y apetitoso. Nos enseñan a comer de forma saludable, distribuyendo los alimentos adecuadamente a lo largo de la jornada.

Los días sociales están pensados para compaginar la alimentación con la vida social durante el fin de semana. Las distintas opciones ofrecidas permiten comer fuera de casa o degustar alimentos más calóricos que en la mayoría de las dietas suelen prohibir.

Cada fase de la dieta se apoya en determinados ‘alimentos estrella’, debido a sus extraordinarias propiedades y múltiples beneficios que presentan para la salud.

Como regla general, se sustituye el café natural por descafeinado. Además de equilibrar los niveles de azúcar en sangre, mejora el tránsito intestinal, ayuda a estabilizar la sensación de vitalidad y equilibrio emocional, disminuye la probabilidad de padecer diabetes y favorece la utilización de la grasa almacenada como fuente de energía.

Super alimentosDescripción de las fases, alimentos ‘estrella’ y objetivos

La primera fase que busca una pérdida de peso rápida dura una semana y cuenta con tres días depurativos (lunes, miércoles y viernes), dos días de régimen (martes y jueves) y un fin de semana pensado para lidiar con la vida social donde se puede comer de todo, siguiendo las recomendaciones y restringiendo las cantidades. El objetivo sería perder 2Kg dependiendo de la actividad física realizada.
Durante la fase inicial se experimenta una detoxfiicación multiorgánica que repercute en mejora de la función del hígado y previene la retención de líquidos. Los alimentos estrella en el menú son el caldo depurativo (a base de cebolla, apio, perejil y diente de león), los cítricos, el kéfir, el zumo de zanahoria y los garbanzos que ayudan a reducir el colesterol y también a retener los líquidos.
En la segunda fase que dura dos semanas hay un leve cambio de patrón. Se realizan tres días de régimen (lunes, miércoles y viernes), dos días depurativos (martes y jueves) y el fin de semana supone un descanso del régimen con una alimentación variada y equilibrada. El objetivo es perder 3Kg.
Esta fase de evolución refuerza las defensas y mejora los niveles de colesterol, reduciendo el riesgo cardiovascular. Se prioriza el consumo de alimentos ‘estrella’, como vino tinto, nueces y jamón ibérico (por su poder cardioprotector); aceite de oliva, lentejas o yogur bebible con efecto anticolesterol. La dieta también se sirve de cereales ricos en fibra, siempre en su versión integral, como semillas de lino, pan de centeno y copos de avena, ya que facilitan el tránsito intestinal y previenen el estreñimiento. El consumo de pescado azul es de primer orden, por esto el menú incorpora sardinas, atún y pez espada debido a su alto contenido de omega 3, minerales y vitaminas del grupo A,D y E.
La tercera fase que dura una semana tiene un mero rol controlador. Se centra en mantener la pérdida de peso conseguida, omite los días depurativos y propone una serie de menús saludables y variados para los días de régimen entresemana concluyendo en un fin de semana social. El objetivo es perder 1Kg.
La alimentación en esta fase está pensada para favorecer el equilibrio emocional, aumentar la vitalidad y la fortaleza física, propiciar el sueño profundo, combatir el envejecimiento prematuro y equilibrar los niveles de azúcar.
Se sirve de antioxidantes como chocolate negro, manzana o frutos rojos, miel de Manuka neozelandesa con propiedades antibacterianas, te verde y rojo desteinados que favorecen la pérdida de grasa, salmón por su omega 3 y propiedades antiinflamatorias, yogur bebible enriquecido con calcio y vitamina D, mariscos como sepia y pulpo que son bajos en grasas y ricos en taurina y nos ayudarán a mantener en unos niveles de vitalidad óptimos.

 

Consejos para recuperar la rutina de alimentación saludable tras el verano

ABC, por S. Sánchez
comer de forma saludableEn vacaciones se come menos pero peor, algo que hace que se engorde de media entre tres y cinco kilos por persona
Seguramente más de uno vuelva de las vacaciones de verano con algún kilo de más. La falta de rutina en los horarios de las comidas y del sueño y los planes propios del tiempo estival hacen que se acabe comiendo sin disciplina, rápido y cualquier cosa. Según los datos recogidos en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO, en verano se suele engordar de media entre tres y cinco kilos, porque en los meses de calor se come menos pero peor. Rubén Bravo, experto en Nutrición, Gastronomía y Vinos propone diez pautas para recuperar los buenos hábitos a la hora de comer, que ayudarán a librarse de los kilos de más sin gran esfuerzo y sin tener que recurrir a planes drásticos de adelgazamiento que lo único que provocan es mermar la salud y provocar un «efecto yo-yo» o efecto rebote con una recuperación rápida de los kilos perdidos.

1. Beber entre 2 litros y 2,5 litros de agua diariamente.

2. Tomar entre 5 y 7 raciones de fruta y verdura al día, seleccionándolas en su forma fresca y natural, evitando los envasados.

3. Elegir siempre alimentos integrales.

4. Comer la fruta con la piel y evitar los zumos envasados.

5. Tomar entre 0,9 y 1,5g. de proteínas magras por kilo de peso. La variación dependerá de si se realiza actividad física, siendo la cantidad recomendada para personas sedentarias 0,9g. y 1,5g. para los que realizan un deporte intenso.

6. Evitar el azúcar, los endulzantes o aquellos alimentos que los contengan.

7. En el grupo de los embutidos elegir entre el jamón york, pavo o jamón Serrano/Ibérico magro, siempre en su modalidad “al corte”, desechando los envasados.

8. Evitar alimentos precocinados y excesivamente procesados.

9. Tomar ternera 2 veces por semana y pescado o marisco 4 veces por semana.

10. Tomar 1 o 2 veces por semana legumbre.

11. Planificar las comidas y la lista de la compra evitando la improvisación.

12. No cocinar en exceso los alimentos. Evitar el microondas.

13. Evitar los fritos y los empanados.

14. Realizar 5 comidas al día, 3 principales y 2 tentempiés.

15. Comer despacio, masticando bien los alimentos.

16. No abusar de las bebidas alcohólicas.

17. En todas las comidas diarias combinar siempre una proteína + un hidrato de carbono (integral, fruta o verdura) + 1 grasa saludable.

Famosas revelan sus secretos para bajar de peso

Jennifer Hudson, Christina Aguilera y Jessica Simpson son solo ejemplos de las decenas de famosas que han experimentado los altibajos de intentar quitarse esas libras demás.

Primerahora.com
Lograr el peso ideal para lucir una silueta esbelta no suele ser una meta fácil. Esta realidad abarca a las celebridades, que para bien o para mal, son el foco de atención de los medios ante la presión de contar con una figura que muestre el peso “perfecto”.

Jennifer Hudson, Christina Aguilera y Jessica Simpson son solo ejemplos de las decenas de famosas que han experimentado los altibajos de intentar quitarse esas libras demás, y de dejar claro que más allá de la fama y la fortuna, a la hora de rebajar son tan terrenales como cualquier ser humano.

Jennifer Hudson La cantante y actriz ganadora del Oscar (por su rol en Dreamgirls) es una de las celebridades con una pérdida de peso notoria. En la actualidad, figura como portavoz de Weight Watchers, cuyo régimen, desde 2009, la ha ayudado a perder 80 libras, logrando ir de talla 16 a la 6. La artista ha aclarado que además de la dieta, la rutina de ejercicios con un entrenador ha sido clave para su éxito.

Jeniffer Hudson
Melissa McCarthy El peso de la comediante, quien por años se ha caracterizado por lucir sobrepeso, se llegó a estimar en alrededor de 250 libras. Según la revista Star, ha perdido cerca de 60 libras desde el año pasado. Según el portal E!, la actriz ha optado por reservarse su método para bajar de peso, y solo compartió que aprender a no estresarse ha sido una de las fórmulas para seguir en su meta.

Melissa McCarthy

Jessica Simpson Los dos embarazos de la cantante le provocaron un aumento de peso que generó críticas. La artista de 5’ 3” llegó a pesar hasta 210 libras. Según compartió, además del régimen de Weight Watchers, para rebajar realizaba una rutina de ejercicios de 45 minutos tres veces a la semana. También, vigilar las porciones al comer.

Jessica SimpsonOprah Winfrey La actriz y presentadora de 59 años ha sido una de las que ha experimentado el efecto “yo-yo” en su intento por llegar a su peso ideal. En 1992 pesó hasta 237 libras, y 200 en 1992. A principio de los años 2000, rebajó hasta alcanzar 160 libras, pero en 2008 volvió  a aumentar a 200. Y en 2010 anunció que nunca más realizaría una dieta, pero no cumplió su palabra y se ha mantenido en el intento. En la actualidad, aunque no luce una silueta delgada, se estima que está entre las 170 libras. La también productora ha llegado a afirmar que su problema de peso se debe a su condición de tiroides.

Oprah WinfreyChristina Aguilera En 2013, la cantante de 5’2″ llegó a lograr bajar de 165 libras, a alrededor de 110 o 115, reveló en doctor especializado en pérdida de peso, Dr. Fred Pescatore. En la actualidad, según el portal hollywoodlife.com, la artista procura tener una dieta balanceada (con una ingesta de entre 1,600 a 1,800 calorías), limitar el consumo del alcohol y realizar ejercicios.

Christina AguileraJanet Jackson La cantante se une a la lista de celebridades en haber sufrido altibajos en el intento por mantenerse delgada. En 2010 causó revuelo al confesar que había rebajado comiendo una sola manzana al día y una bolsa de tortilla chips para hacer el vídeo Love Will Never Do. Hoy día, la cantante de 47 años se mantiene en su peso a través de una dieta vegetariana y con una rutina de ejercicios con un entrenador.

Janet JacksonKhloé Kardashian Le tomó alrededor de año y medio rebajar 30 libras. Para lograrlo, se ejercitaba con regularidad, pero estaba reacia a dejar de comer aquello que le gusta. Para muchos se trató de un resultado muy lento. Sin embargo, lograrlo a su ritmo mientras desarrolla una rutina saludable es más realista que si rebaja mucho de golpe.

Khloé KardashianRumer Willis La hija de 26 años de Bruces Willis y Demi Moore, dijo a E News que “yo como las mismas cosas de siempre, quiero decir, papas fritas son una parte de mi dieta”. La ganadora de la 20 edición de Dancing with the Stars (2015) reveló que uno de sus aliados para rebajar fue el baile, ya que prefiere este tipo de ejercicio, que una trotadora. “Mi cuerpo definitivamente ha cambiado de bailar de 5 a 6 horas diarias”, expresó a United Press International.

Rumer Willis

Las malas noticias de la ciencia para las dietas bajas en carbohidratos

Puede que tengan muy mala reputación entre muchos de los interesados en bajar de peso, pero todo indica que hace miles de años los alimentos ricos en carbohidratos –como los tubérculos– fueron claves para que nos hiciéramos más inteligentes.

chips_fries_thinkstockEsa es al menos la conclusión de un estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, el University College of London y la Universidad de Sidney, quienes afirman que el consumo de plantas ricas en almidones fue fundamental para la evolución de nuestra especie.

La razón es sencilla: la glucosa es uno de los principales combustibles del cerebro.

Y, según el estudio, el desarrollo de nuestra capacidad para obtener azúcares de los carbohidratos –y en particular de los almidones– fue lo que sostuvo el acelerado crecimiento del cerebro «que empezó a notarse a partir del pleistoceno medio».

«La capacidad para aprovechar raíces y tubérculos ricos en almidón en la dieta de los primeros homínidos es considerada un paso potencialmente crucial en la diferenciación de los primeros Australopitecinos de otros homínidos», se lee en el reporte, publicado en la más reciente edición de The Quarterly Review of Technology.

Lo que en un lenguaje más sencillo quiere decir que una dieta rica en alimentos ricos en carbohidratos les dio a nuestros antepasados una importante ventaja evolutiva (que algunas de las dietas modernas de moda hoy parecen estar obviando).

De hecho, los humanos tenemos tres veces más copias del gen que crea las amilasas salivares –las enzimas que ayudan a transformar los carbohidratos en azúcares– que el resto de primates.

Y esa adaptación, dicen los investigadores, empezó a producirse hace aproximadamente un millón de años.

La importancia de la cocina

Para ese entonces los humanos ya habían aprendido a cocinar.

Y la multiplicación de las amilasas salivares habría sido una de las respuestas de nuestro organismo a las posibilidades abiertas por el uso del fuego, pues los tubérculos crudos son mucho más difíciles de procesar y transformar en azúcares utilizables.

chips_fries_papas_thinkstockSegún el equipo liderado por la Dra. Karen Hardy, de la Universidad Autónoma de Barcelona, esto confirma la importancia de la cocina en la evolución humana (lo que viene a ser una mala noticia para los proponentes de las dietas crudívoras).

Pero una de sus hipótesis principales –la idea de que sin los carbohidratos la nueva dieta no habría generado el combustible necesario para nuestra rápida evolución– también les ha dado nuevos argumentos a los críticos de la llamada «dieta paleolítica» o «dieta paleo».

Esta «dieta del hombre de las cavernas» está basada en la idea de que la dieta de nuestros antepasados estaba principalmente integrada por plantas silvestres y animales salvajes.

Y por lo general excluye alimentos ricos en almidón, a los que responsabiliza por buena parte de la obesidad que afecta a la sociedad moderna.

Hardy y su equipo, sin embargo, creen que ese no es un retrato adecuado de la verdadera dieta de nuestros antepasados.

«Alimentos provenientes de plantas ricas en almidón eran una parte abundante, confiable e importante de la dieta», argumentan en «La importancia de la dieta de carbohidratos en la evolución humana».

Y, sostiene, estos carbohidratos no sólo eran algo común, sino que también fueron definitivos para la evolución humana. Pero además siguen siendo necesarios.

«Los humanos modernos requieren una fuente confiable de carbohidratos glicémicos para sostener el funcionamiento adecuado de nuestro cerebro, médula renal, glóbulos rojos y tejidos reproductivos», explican.

Lo que no significa que reducir el consumo de calorías no pueda ser saludable. Pero ciertamente confirma que antes de empezar cualquier dieta, una consulta honesta con el médico es un paso necesario.

Fuente: BBC Mundo

7 formas de aumentar tu fuerza de voluntad

voluntad¿Qué podemos hacer cuándo la voluntad flaquea? Los científicos han descubierto varias estrategias útiles para aumentar la fuerza de voluntad.

Cambiar hábitos. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Case Western Reserve (EE UU), basta con pequeños cambios en hábitos cotidianos, por ejemplo lavarnos los dientes durante varios días con la mano contraria a la que solemos usar (la izquierda en el caso de los diestros), para fortalecer la voluntad.

Tensión muscular. Iris W. Hung, de la Universidad de Singapur, ha descubierto un curioso truco para ejercer el autocontrol: si cuando notamos que se nos hace la boca agua ante un pastel tensamos los bíceps o los músculos de la mano durante un minuto, nos resultará más sencillo evitar la tentación. «La mente y el cuerpo están tan estrechamente unidos que simplemente apretando los músculos se puede activar la fuerza de voluntad», concluía en la revista Journal of Consumer Research.

Buenas acciones. Por su parte, Kurt Gray, de la Universidad de Harvard, ha demostrado que hacer una buena acción aumenta nuestra fuerza de voluntad y nuestra resistencia física. «Tal vez la mejor manera de resistirse a un donut a media mañana es donar el dinero que costaría para una buena causa», sostiene Gray, que dió a conocer sus conclusiones en la revista Social Psychological and Personality Science.

Exponerse a la tentación. Aunque puede parecer contradictorio, para aumentar la fuerza de voluntad es mejor exponerse a tentaciones reales. En una serie de experimentos, científicos de la Universidad de Chicago demostraron que si una persona está a dieta fortalecerá mejor su voluntad si tiene pasteles o caramelos en la cocina, al alcance de la mano, y evita comerlos, que cuando solamente ve imágenes de chocolate y golosinas en las revistas o en la televisión.

Distracción. La distracción también es una buena estrategia, como han demostrado investigadores de la Universidad de Columbia (EE UU). Si canturreamos o pensamos conscientemente en otra cosa cuando algo nos tienta, nos costará menos controlarnos.

Uno a uno. Cumplir a la vez varios objetivos que exijan mucho autocontrol puede resultar casi imposible. Según Sandra Aamodt, editora jefe de la prestigiosa revista Nature Neuroscience, hay varias actividades que pueden agotar rápidamente nuestra fuerza de voluntad: resistirnos a probar ciertas comidas o bebidas, reprimir respuestas emocionales, hacer un examen, dormir poco y tratar de impresionar a alguien. Y, por lo tanto, es mejor no hacerlas todas a la vez.

Cinco comidas al día. Cuando nos falta glucosa en sangre nuestra capacidad de autocontrol se resiente, según demostró hace poco Roy F. Baumeister, de la Universidad de Florida (EE UU). De ahí que los expertos recomienden no saltarse ninguna comida para conservar la fuerza de voluntad que necesitamos para hacer ejercicio físico, dejar de fumar, estudiar, adquirir algún hábito como ir en bicicleta al trabajo, e incluso perserverar en una dieta de adelgazamiento. 

Fuente: Muy interesante, por Elena Sanz

Coca-Cola, acusada de financiar a científicos con un discurso sesgado sobre la obesidad

El Mundo, por Cristina G. Lucio

Coca Cola y la obesidadLa polémica está servida para Coca-Cola desde la publicación, el pasado domingo en The New York Times, de un artículo en el que se señala que la compañía ha financiado y apoyado logísticamente a investigadores que sostienen que es principalmente la falta de ejercicio -y no una mala alimentación- la causante de la epidemia de obesidad que vive el planeta.

La productora de refrescos ha donado, según el diario norteamericano, unos 1,5 millones de dólares (1,36 millones de euros) a la recién creada organización sin ánimo de lucro Global Energy Balance Network y, desde 2008, otros cuatro millones (3,6 millones de euros) a los proyectos de dos de sus miembros fundadores -Steven N. Blair y Gregory Hand-; cuyos mensajes dirigidos a la opinión pública y a la comunidad médica ‘exculpan’ en gran medida a la dieta de estar detrás de los problemas de sobrepeso.

«La mayor parte del foco en los medios y la prensa científica es ‘oh, se come demasiado; se come demasiado’, culpando a la comida rápida y a las bebidas azucaradas. Pero realmente no hay una evidencia convincente de que eso sea así», ha señalado Blair recientemente en un vídeo presentando la organización.

Sin embargo, ese mensaje está sesgado y obvia los resultados de investigaciones que han demostrado que la actividad física tiene un impacto mucho menos importante que la dieta en la ganancia de peso, tal y como señalan varios expertos en Nutrición y Salud Pública.

«La agenda de Coca-Cola es muy clara: Consigue que esos investigadores confundan la ciencia y desvíen la atención sobre la ingesta calórica», ha señalado a ‘The New York Times Marion Nestle, profesora de Nutrición de la Universidad de Nueva York.

Por su parte, Barry M. Popking, de la Universidad de Carolina del Norte, ha comentado que estas tácticas recuerdan a las empleadas por la industria tabaquera, que reclutaban a expertos para que se convirtieran en «vendedores de dudas» sobre los riesgos para la salud del tabaquismo.

Desde España, el dietista-nutricionista Aitor Sánchez coincide en criticar las estrategias de la industria alimentaria y de bebidas para conseguir que los mensajes de salud pública sean favorables a sus intereses.

«No es una novedad. Uno de los argumentos que pretenden hacer que cale es el del balance energético, lo que implica poner al mismo nivel cualquier tipo de calorías. Pero lo cierto es que no es lo mismo tomar determinadas calorías a través de un refresco azucarado, que no tiene ningún interés nutricional y que provoca una absorción rapidísima del azúcar, que hacerlo comiendo garbanzos», señala.

«Está demostrado que el sedentarismo por sí mismo no explica la epidemia de obesidad», continúa el también autor del blog Mi dieta cojea. «La mala dieta es lo que está detrás. No hay obesos que coman poco», subraya.

Sánchez recuerda que el caso de Coca-Cola no es aislado ni se limita a Estados Unidos. «El mayor patrocinador de muchos organismos y entidades de Nutrición en todo el mundo es la industria. Es quien financia a sociedades científicas, quien paga sus congresos, quien patrocina sus investigaciones», apunta. Y eso, añade, tiene repercusión en los mensajes que llegan a la población y en los resultados de las investigaciones.

En este sentido, una investigación realizada por científicos de la Universidad de Navarra y publicada en ‘PLoS Medicine’ en enero de 2014 señaló que las conclusiones de los trabajos que analizaban la relación entre consumo de refrescos y aumento de peso eran muy diferentes en función de si se habían financiado o no por compañías del sector.

«Hemos visto que es cinco veces más probable que las revisiones sistemáticas donde los autores reconocen la existencia de un potencial conflicto de interés económico determinen que la relación entre el consumo de refrescos y la ganancia de peso es inconcluyente», indicó a EL MUNDO Maira Bes, profesora del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra y principal firmante de la investigación.

Hace algo más de un año, la asociación Dietética sin Patrocinadores, a cuyo nacimiento contribuyó Sánchez, comenzó a denunciar los estrechos lazos que unen a la industria de la alimentación con las sociedades científicas y a abogar por «la divulgación libre e independiente» de la información nutricional.

El problema de la transmisión de mensajes sesgados y confusos sobre alimentación no tiene visos de pronta solución, concluye Sánchez, porque la financiación pública de los ensayos cada vez se reduce más en favor de la privada, lo que abre la puerta a los conflictos de interés.

En un comunicado, The Coca-Cola Company señala que la empresa «tiene una larga historia de apoyo a la investigación basada en la evidencia sobre nuestras bebidas, los ingredientes que usamos e importantes temas como el balance de energía».»Como parte de ese compromiso», continúa el texto, «hacemos equipo con algunos de los principales expertos en los campos de la Nutrición y la Actividad Física. Hacemos un gran esfuerzo para asegurarnos de que proporcionamos apoyo de una manera apropiada y de acuerdo a los estándares fijados por las universidades y las organizaciones con las que trabajamos. Para nosotros es importante que los investigadores con los que trabajamos compartan sus propios puntos de vista y hallazgos científicos, independientemente del resultados, y sean transparentes y abiertos sobre nuestra financiación».

Explican como la obesidad promueve el cáncer de mama

C. BICKELL/ STM
C. BICKELL/ STM

Al aumentar la rigidez de los tejidos de la grasa mamaria, las células tumorales crecen con mayor facilidad. Los expertos aconsejan dietas para perder peso en las pacientes

ABC

La obesidad favorece el cáncer de mama al aumentar la rigidez de los tejidos de grasa mamaria, lo que crea un microambiente que promueve el crecimiento del tumor. Lo acaba de demostrar una investigación que se publica en «Science Translational Medicine» y que sirve para esclarecer un poco más la compleja relación que existe entre la obesidad y el cáncer de mama. Además, esta nueva información puede tener implicaciones importantes para las técnicas quirúrgicas de reconstrucción mamaria que emplean tejido adiposo o grasa.

Se sabe desde hace tiempo que la obesidad es un importante factor de riesgo para el cáncer de mama, especialmente en las mujeres posmenopáusicas. En comparación con las pacientes de peso normal, las personas obesas tienden a tener tumores más avanzados y agresivos de mama. Y aunque se han propuesto muchos factores, incluyendo cambios en los niveles hormonales y la inflamación, la verdad es que a día de hoy se desconoce cómo la obesidad conduce a un cáncer de mama.

Lo que ahora ha hecho un equipo de la Universidad Cornell-Ithaca y del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, coordinado por Bo Ri Seo, ha sido analizar el tejido adiposo mamario de pacientes y ratones. Así, han visto que la obesidad puede desencadenar cambios estructurales en la matriz extracelular, el andamio de colágeno y otras proteínas fibrosas que rellenan el espacio entre las células y el tejido y son responsables de proporcionar apoyo estructural.

Miofibroblastos

Los investigadores han visto que la grasa mamaria de ratones genéticamente obesos y obesos después de una dieta alta en grasa contienen un mayor número de células llamadas miofibroblastos, que hacen que la matriz extracelular sea más densa y rígida. Cuando analizaron esta situación en el tejido mamario de pacientes con cáncer de mama obesos, los científicos observaron que sus fibras de colágeno eran más gruesas y más rígidas que las de pacientes más delgadas. Dicha rigidez, explican, parecía desencadenar cambios mecánicos que se transformaban en señales química que estimulaban el crecimiento del tumor.

De hecho, aclara en su investigación, las células mamarias precancerosas desarrolladas en matrices extracelulares del tejido adiposo de pacientes obesas, en comparación con los del tejido magro, presentaban una mayor tendencia a progresar a tumores malignos.

La buena noticia es que este proceso puede ser reversible. Los investigadores pusieron a dieta a los ratones y así se redujo el número de miofibroblastos en el tejido mamario, lo que sugiere que, en humanos, adelgazar puede potencialmente revertir esta rigidez del tejido.

Los resultados vuelven a poner de relieve la importancia de fomentar un peso saludable en las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama pero también en la población general.

Sin embargo, como reconocen Lisa Arendt y Charlotte Kuperwasser, de la Universidad de Wisconsin–Madison y de la Escuela de Medicina de la Universidad de Tufts, aunque una de las principales recomendaciones para las mujeres obesas con diagnóstico de cáncer de mama es la pérdida de peso después del tratamiento, poco se sabe acerca cómo influye en el riesgo de cáncer de mama edad. Según estas investigadores, el estudio de Seo muestra los efectos de la pérdida de peso en una cohorte de ratones obesos, aunque algunos estudios reciente en mujeres posmenopáusica sugieren que, al menos a corto plazo, la pérdida de peso electiva no parece alterar el riesgo de cáncer de mama.

Biomarcadores

Las expertas también señalan que aunque existen varios estudios en curso para examinar los efectos de la pérdida de peso en las supervivientes de un cáncer de mama en su supervivencia a largo plazo, pocos trabajos examinan biomarcadores después de una intervención dietética a fin de comprender los efectos del cambio de estilo de vida en los mecanismos relacionados con el cáncer de mama. En su opinión, identificar cómo contribuye de pérdida de peso en el riesgo de cáncer de mama íntimamente es fundamental para un correcto asesoramiento de la paciente.

Las investigadores concluyen que debido a que no hay terapias específicamente dirigidas a pacientes con cáncer de mama obesas y aun así se recomienda la reducción de peso para las supervivientes de un cáncer de mama, se necesita más investigación para determinar si las intervenciones dietéticas o el ejercicio, o ambos, son formas eficaces en la mejora de los cambios en la matriz extracelular inducidos por la obesidad.