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¿Alimentos con aceites minerales? Mejor evítalos

enero 31, 2018

MOSH y MOAH, responsables
Alimentos de uso habitual, como pasta, arroz, cereales, chocolate… se pueden ver contaminados por impurezas tóxicas derivadas de aceites minerales: los MOSH y MOAH. Rastreamos su presencia en más de 100 productos y comprobamos que muchos contienen MOSH, en niveles poco preocupantes, pero que también hay alimentos contaminados con MOAH, potencialmente cancerígenos. Pedimos que se retiren del mercado.

OCU.org

¿A que no te gustaría comer un producto contaminado con un compuesto mineral derivado del petróleo que es perjudicial para tu salud? ¿Y si es una sustancia potencialmente cancerígena?

Compuestos en entredicho
Los aceites minerales (MOH) son una compleja mezcla de sustancias derivadas del petróleo. Mal refinados dan lugar a impurezas tóxicas: los MOSH (Mineral Oils Saturated Hydrocarbons), que se acumulan en tejidos, nódulos linfáticos, bazo e hígado y pueden ocasionar microgranulomas, y los MOAH (Mineral Oils Aromatic Hydrocarbon), que son considerados como posibles sustancias carcinógenas y mutagénicas.

Estas sustancias llegan al alimento debido a una contaminación, que puede producirse por diversas causas:

– El alimento entra en contacto con papel o cartón reciclados de los envases.
– Por las tintas de impresión de los envases, que pueden incluir estas impurezas.
– Por aditivos en principio autorizados, pero que mal refinados dan lugar a MOSH y MOAH, en plásticos de uso alimentario, en pesticidas…
– Por entrar en contacto con aceites de maquinaria y otros compuestos de petróleo.
– Por los lubricantes usados para impermeabilizar los cestos donde se recogen arroz, café o cacao.

¿Impurezas tóxicas? No, gracias
El hecho cierto es que alimentos de uso habitual como la pasta, el arroz, el pan, el queso, las galletas… son susceptibles de sufrir esa contaminación por MOSH y MOAH. De hecho, en los últimos años se han notificado alertas en Europa por la presencia de estas sustancias. ¿Cuál es la situación? Pues que no se han establecido límites ni suficientes controles para evitar su presencia.

La EFSA, Autoridad Europea de Seguridad alimentaria, avisa del potencial riesgo de los MOAH, que por ello no deben estar presentes en los alimentos.

Para los MOSH, por su parte, tampoco hay unos límites oficiales, salvo los establecidos por el comité científico de la FASFC (Federal Agency for the Safety of the Food Chain), en Bélgica, que sí ha establecido unos límites que varían en función del tipo de alimento. En cualquier caso, se ha comprobado que una presencia elevada de MOSH influye en la aparición de MOAH, por lo que conviene limitarlos.

105 productos en el laboratorio
OCU, y las organizaciones de consumidores belga e italiana, han rastreado la presencia de estos compuestos tóxicos en 105 productos. De ellos, 35 son productos de venta en el mercado español. En particular, hemos verificado la presencia del aceites minerales en los alimentos, más fácilmente sujetos a esta contaminación: pasta, arroz basmati, cereales para el desayuno, chocolate y postres (budín y mezcla para hornear).

En conjunto, comprobamos que en el 81% de las muestras hay MOSH, afortunadamente en cantidades moderadas. En el 16% de esos productos están contaminados con MOAH.
Centrándonos en los resultados de los productos españoles: de los 35 productos analizados hay 21 en los que se encuentran compuestos MOSH, y tres en los que hay MOAH: los cereales de arroz con cacao de El Corte Inglés, la granolas con avena de Quaker, y la pasta para lasaña Festaiola Agnesi. Por eso OCU solicita a la AECOSAN la retirada de estos productos hasta que los fabricantes busquen una solución a este problema.

Lo que come en un día la Reina Letizia

enero 30, 2018

Es fan de la dieta de la sopa, del pescado azul y de los huevos y enemiga de los rebozados y los dulces 
Telva
Con motivo del 50 cumpleaños del Rey Felipe VI, se ha podido observar lo importante que es la alimentación y el cuidado de la dieta entre los miembros de la Familia Real. Y más aún en vivo y en directo lo que come en un día la Reina Letizia y su familia. Y adivinamos que es fan de la dieta de la sopa (eso sí, muy completa y con ingredientes mediterráneos y frescos) entre otros alimentos como el pescado azul. Te contamos qué come en un día la Reina Letizia y su familia por las imágenes de uno de sus almuerzos más íntimos y familiares.

El Rey Felipe VI acaba de cumplir 50 años y él junto con su esposa, la Reina Letizia y sus hijas Leonor y Sofía nos ha sorprendido con un almuerzo familiar en el que se refleja su día a día en la mesa con una comida sana y en la que no han faltado los detalles.

La Reina Letizia se encarga personalmente de servir una sopa con verduras verdes y champiñones a sus hijas y al Rey Felipe VI. Además, observamos que Don Felipe es el único que bebe vino blanco y tanto la Reina Letizia como sus hijas, sólo beben agua.

El segundo plato es pescado azul, concretamente unos filetes de caballa y en ningún momento sale si toman postre o no. Eso sí, nos resulta curioso que las niñas se miran de reojo y se ríen cuando ven el plato.

Y es que sabemos que no es una casualidad que la Reina Letizia, que además es embajadora Especial de la FAO para la Nutrición, en un día normal tome sopa con verduras como su familia, porque éstas forman una parte principal casi el 70 por ciento de su dieta diaria junto con proteínas magras, pescado azul y huevos, entre otros alimentos y superalimentos de la dieta Mediterránea.

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Pero incluso la Reina Letizia va más allá y se ha convertido en una auténtica fan de los probióticos como la kombucha de la que se cuenta que ha entrado en la Zarzuela para quedarse como elixir para prevenir además enfermedades y tener una salud de hierro además de su práctica de yoga iyengar para mantenerse así de esbelta y flexible.

Pero lo que está claro es que la Reina Letizia come y muy bien. Es seguidora y fan acérrima de la dieta mediterránea y de los ingredientes orgánicos y ecológicos además de una firme seguidora de la dieta de la sopa y otro plato, una de las grandes aliadas de los expertos en nutrición de la dieta de la longevidad de Yoshinori Nagumo porque cuenta con ingredientes y nutrientes completos para adelgazar y prevenir enfermedades.

El pódium de las dietas

enero 29, 2018

2oo1.com.ve
Desprenderse de los kilos de más es uno de los propósitos capitales al comenzar cada año, que se ve acompañado por el resurgimiento en los primeros meses de un buen número de métodos adelgazantes, de regímenes de autor, o de dietas impulsados por celebrities o que, simplemente, se han vuelto virales en las redes sociales.

Pero no todo lo que está de moda vale, advierten desde Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que cada año lanza una clasificación con las dietas más y menos indicadas para perder peso.

Este ranking está respaldado por expertos en obesidad y cuidado de la salud, médicos, nutricionistas, psicólogos, naturópatas y cirujanos, y se nutre de casos observados en consulta, estudios científicos y clasificaciones serias, como la lista de la Asociación Británica de Dietistas o la publicación ‘U.S. News & World Report’, según sus autores (www.imeoobesidad.com).

“Que la demanda de un tipo de dieta se dispare no significa que es mejor, ni la más adecuada para nosotros”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición del mencionado instituto, recalcando que pueden tener múltiples efectos secundarios, como el ‘efecto rebote’ o recuperación del peso perdido e incluso más kilos.

IMEO precisa que los métodos de adelgazar saludables proponen una pérdida de peso paulatina, sin sobrepasar los 1,5 kilos por semana y los 6 kilos al mes; se sirven de todos los grupos de alimentos restringiendo las cantidades de algunos más calóricos y menos saludables; y contribuyen a reeducar los hábitos alimentarios y mantener un estilo de vida sano.

Además, siempre es conveniente que una dieta se siga bajo asesoramiento y supervisión profesional, apuntan.

Los expertos han seleccionado para EFE las tres mejores dietas para empezar 2018, explicando en qué consisten y efectuando recomendaciones para sacarle el máximo provecho.

Dieta de los superalimentos. “Esta alimentación se basa en incluir en nuestro menú diario alimentos como la quínoa, las bayas de goji, la cúrcuma, el jengibre o las semillas de chía, que tienen la capacidad de nutrirnos y de ayudar a mejorar nuestra salud o prevenir enfermedades”, indica la nutricionista clínica Carmen Escalada.

“Si estos ‘superalimentos’ se incluyen en un modelo global de alimentación sano, equilibrado y adecuado, se puede bajar hasta un kilo de grasa a la semana”, explica Escalada.

“Entre las cualidades que se les atribuyen a estos alimentos, la mayoría de ellas científicamente probadas, están el refuerzo del sistema inmunitario, la mejora de la digestión, la reducción del estreñimiento, la mejora de los niveles de colesterol o el mayor control de la glucemia”, añade.

“De todas las dietas recomendables para 2018 es la opción más sencilla, económica y asequible”, explica Rubén Bravo a EFE.

Destaca que es un plan actualizado basado en la evidencia científica, que ayudará a los pacientes “no sólo a lograr su peso saludable, sino también a mantener unos buenos hábitos alimenticios apoyados en alimentos beneficiosos para la salud”.

Dieta Gourmet. Está dieta propone adelgazar sin renunciar al placer, ni pasar hambre, basándose en el consumo controlado de productos exquisitos considerados ‘gourmet’, en su mayoría naturales, como jamones, quesos, vino, aceite de oliva, marisco, pescado, carnes, embutidos o chocolate.

Con este plan para adelgazar, combinado con ejercicio físico regular, se puede perder más de un kilo por semana, según sus impulsores.

“La clave de este tipo de dieta no está en lo que se come, sino en la forma de preparación o cocción y en la moderación de las cantidades”, según la nutricionista Mireia Elías.

“Esta dieta la pueden seguir todo tipo de personas, excepto alérgicos o intolerantes que deberían evitar aquellos alimentos causantes de las mismas en los distintos platos”, añade.

Según Bravo, “estamos viviendo un auge de la cocina elaborada, diseñada para disfrutar más allá de su aspecto alimenticio, creándose una cultura culinaria que eleva las recetas por encima de las preparaciones cotidianas habituales”.

“Es por ello que esta dieta no sólo se centra en los valores nutricionales, sino también en el aspecto organoléptico (aquello que perciben nuestros sentidos) de los menús, rompiendo con la monotonía de las dietas centradas en cocinar solo a la plancha, bajas en sal y demasiado “sosas” para seguirlas durante demasiado tiempo”, señala Bravo.

“Este plan facilita mucho la vida social, el picoteo y el estilo de vida latino”, enfatiza este experto en nutrición, aconsejando “tener un listado de 10 a 15 platos de elaboración ‘gourmet’ para incluirlos en los menús diarios, y distintas opciones para elegir, dentro de las cartas habituales de los restaurantes”.

Dieta Genética. Este régimen personaliza la alimentación en función de los resultados de un análisis previo de la información genética relacionada con el metabolismo del paciente, y se fundamenta en la nutrigenómica, ciencia que determina cómo responde nuestro cuerpo ante los nutrientes que ingerimos, según el instituto europeo.

Se elabora la pauta dietética en base a los resultados del test genético, el sexo, la edad, la complexión física, y los hábitos y preferencias o gustos de la persona, en la medida de lo posible.

El objetivo es que el paciente regule sus hábitos alimenticios teniendo en cuenta toda la información del test de ADN, logrando pérdida de peso, un mejor estado de salud general y la prevención de algunas enfermedades o trastornos metabólicos, que pudieran aparecer a medio o largo plazo.

“Este cambio global de hábitos de alimentación y de salud, tenemos que conseguir que el paciente lo pueda mantener a largo plazo y permite a bajar entre 3 y 4 kilos al mes”, apunta la nutricionista Andrea Marqués.

“Esta dieta es la más personalizada de todas, ya que se basa en un estudio específico sobre las tendencias genéticas del paciente, por lo que el plan nutricional se centra en los objetivos concretos de prevención en materia de salud”, señala Bravo a EFE.

“Su inconveniente, al igual que la dieta Gourmet es su elevado coste que no está al alcance de todos los bolsillos”, apunta este experto.

“Si no disponemos de los medios económicos para costearnos este estudio genético y posteriormente el plan personalizado, podemos analizar nosotros mismos las enfermedades o las causas de muerte de nuestros padres y abuelos, para tomar medidas preventivas ante esos mismos trastornos, que podríamos tener un mayor riesgo hereditario de desarrollar”, recomienda Bravo.

11 consejos de experto para evitar el estreñimiento

enero 25, 2018

Comer más fibra, tomarse la vida con calma o tener a mano una pequeña banqueta para apoyar los pies facilitan la evacuación

Objetivo Bienestar, por Salomé García

Es de esos males que se sufre en silencio. Incluso nos agria el carácter. Solemos bromear con que quien no visita mucho al retrete anda de un humor de perros. El estreñimiento, entendido como un mal funcionamiento del intestino por el que se ralentiza el tránsito de las heces hasta su feliz descenso al inodoro, no mata, pero nos da mala vida. Y afecta a entre el 10 y el 12% de la población adulta. La buena noticia es que podemos reducir su incidencia simplemente llevando una vida saludable. Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos da algunas claves para dar vidilla al intestino. Por cierto, “hablamos de estreñimiento cuando hay menos de tres deposiciones a la semana. Y siempre que sean heces duras y difíciles de evacuar”

Además de conocer alimentos para combatir el estreñimiento, también conviene saber qué actividades o rutinas son buenas para visitar el baño con más frecuencia y así mejorar nuestra salud intestinal.

Toma más fibra

A nuestras bacterias intestinales (las míticas lactobacilus o probióticos, entre otras) les gusta la fibra. Es su plato favorito: cuanto más comen, más fuertes se ponen y más trabajan. Dado que su oficio es ayudar al buen funcionamiento del sistema inmunológico y contribuir a la digestión, si están bien alimentadas, iremos como un reloj y seremos más resistentes a las infecciones (de ahí la matraca de la publicidad con que tomando probióticos aumentamos las defensas). “Todas aquellas dietas que eliminan o limitan en exceso los alimentos ricos en fibra suelen provocar problemas de estreñimiento”. Añade frutas, verduras, cereales enteros y legumbres al menú y notarás la diferencia.

Bebe agua

Si las heces están poco hidratadas se endurecen y su paseo por el intestino se convierte en una procesión larga, lenta y pesada. Recientes estudios científicos rebelan que no hace falta seguir a pie juntillas lo de los ocho vasos de agua diarios, pero sí hay que ser generosos bebiendo e ingiriendo alimentos ricos en agua y bebiendo cuando haya sed. “Por ejemplo, beber más en verano para reponer el líquido eliminado con la sudoración. Un organismo deshidratado ralentiza muchos de sus procesos vitales como el movimiento peristáltico”. Así que al problema de unas heces deshidratadas añadiremos un intestino con menos movimiento que el portero de un futbolín. El final de la historia ya podemos imaginarlo.

Evitar ciertos medicamentos

Fármacos como los antibióticos pueden diezmar nuestra microbiota. “Esa bajada en el número de bacterias puede llevar a peores digestiones y al estreñimiento”. Ciertos antitusivos con codeína, analgésicos, sedantes, hierro oral o antidepresivos pueden tener idénticos efectos.

Los zumos no valen

Si eres de las que escucha la palabra fruta y piensa en un zumo bien colado ya puedes ir olvidándote. “Los zumos no actúan igual en el tránsito intestinal ya que no contienen la misma cantidad de fibra que cuando tomamos la pieza entera”. Solo sirven si llevan toda la pulpa.

Dietas peligrosas

“Hace pocos años, cuando las dietas a base de proteínas estaban de moda, era uno de los efectos secundarios más frecuentes desde la primera semana de comenzar la dieta”.

Eliminar la grasa

Demonizar las grasas es uno de los grandes errores de nuestros días. “Las grasas saludables son necesarias para mantener un ritmo intestinal regular y adecuado”. No a las grasas trans, al aceite de palma y otros ácidos grasos de dudosa calidad. Sí, al aceite de oliva, a los frutos secos y a los aguacates. “Nunca reducir el consumo de aceite de oliva por debajo de las dos cucharadas soperas al día”.

Llevar una rutina

Hay niños que hacen una deposición matemáticamente después de comer. Otros, al levantarse. “Llevar una pauta horaria para evacuar enseña al organismo a tener esa necesidad casi de forma automática”. Haz como los niños. Ve sin prisas, llévate algo de lectura, relaja y deja a la naturaleza actuar. “Por lo general el biorritmo humano encuentra el momento óptimo para ir al baño justo después de desayunar. Si nos lo pide el cuerpo, no conviene retrasarlo o inhibirlo porque vamos con prisas. Es una función vital y debemos dejarla suceder”.

Eleva las piernas

¿Te has planteado por qué acuclillada en el campo resulta tan fácil evacuar y, en cambio, en el inodoro de casa a veces se atrincheran? Hay una musculatura que bloquea parcialmente el colon impidiendo el buen devenir de la materia fecal hacia el abismo del sanitario. Basta con coger una banqueta y apoyar las piernas para descubrir que el proceso se agiliza como cuando estás en la campiña.

Tómatelo con calma

“La ansiedad o el estrés suelen ir de la mano con el estreñimiento. Desde 1999 con la aparición del libro The Second Brain, del Dr. Michael Gershon, se empezó a profundizar y a descubrir que en el intestino hay un gran número de neurotransmisores que anteriormente sólo se atribuían a la región encefálica del cerebro. Muchos de estos neurotransmisores, como la acetilcolina o la serotonina, influyen directamente en la motilidad intestinal y su movimiento peristáltico. De ahí que los cambios hormonales y emocionales, más intensos en las mujeres que en los hombres, provoquen directamente desajustes intestinales, ya sea en forma de estreñimiento o diarreas”.

Haz deporte

Tú te mueves, tus tripas se mueven. “La actividad física aeróbica activa nuestro cuerpo y favorece directamente a la motilidad intestinal por dos razones. Primero, porque al ejercitar la musculatura abdominal estamos indirectamente movilizando nuestras vísceras. Algo así como recibiéramos un masaje intestinal. Además, la actividad física activa la mayoría de sistemas orgánicos corporales, acelerando nuestro movimiento peristáltico entre otros muchos procesos”.

Precaución con los laxantes

En caso de urgencia, mejor recurrir a supositorios de glicerina o a microenemas que a fármacos laxantes. “Solucionan puntualmente una situación de estreñimiento, pero no atajan la causa del problema y tienen efectos adversos. Si es recurrente, siempre hay que consultar con el médico”.

Las cinco cosas que más nos estresan en la cuesta de Enero

enero 23, 2018

Seis de cada diez personas padecen los efectos del comienzo del año, en los que la economía y los propósitos generan ciertas obligaciones que suelen provocar estrés.

Economía de hoy

Como cada comienzo de año, existen una serie de factores que pone cuesta arriba el ánimo durante las primeras semanas de este mes. Y es que la cuesta de Enero es, para algunas personas, más duras que para otras por diversos factores.

Según los centros Nascia, expertos en tratamientos conbiofeedback contra el estrés, seis de cada diez personas padecen los efectos de este inicio de año en los que la economía y los propósitos generan ciertas obligaciones que suelen provocar estrés.

Pero, ¿qué cosas nos estresan más en la cuesta de Enero? Estos cinco son los principales motivos de preocupación y estrés:

1.- El presupuesto del hogar. Después de varias semanas de gastos en comidas familiares, regalos e invitaciones, muchos hogares se han endeudado con aplazamientos que financian todos los gastos y que comienzan a pagar a finales de mes. El gasto por encima de las posibilidades con el fin de satisfacer a niños y adultos en regalos y atenciones puede jugar malas pasadas, siendo un motivo de preocupación porque las cifras de la economía del hogar no cuadren.

2.- Las rebajas. Muchos españoles se imponen como meta la compra de determinados productos en las rebajas sin tener en consideración los gastos previos de la Navidad. Las necesidades que se crean por comprar productos muy rebajados, a veces sin necesitarlos, pueden llevar a un gasto incontrolado por encontrar el mejor ‘chollo’. El estrés en la búsqueda de ese producto unido al que se puede crear cuando el análisis de las cuentas no cuadren provoca situaciones de verdadera ansiedad.

3.- Las subidas de precio de los suministros del hogar. Otra de las cosas que también suman en esta cuesta de Enero y que afecta a la economía es la subida de precios en carburantes, electricidad, telefonía, calefacción y otros que van sumando piedrecitas a la mochila del presupuesto en el hogar. Analizar los gastos y ver cómo crecen los importes de las facturas supone un motivo más de agobio en este mes.

4.- Las dietas. Es costumbre fijarse un objetivo o propósito de año nuevo, pero siempre que sean metas alcanzables y con un período de ejecución a largo plazo. La ansiedad que muchas personas muestran por perder peso rápidamente con efectos visibles desde las primeras semanas genera un estrés del que no son conscientes en un objetivo que debe ser a largo plazo.

Y 5.- Dejar de fumar. Si a una dieta, los quebraderos de cabeza con la economía del hogar, las subidas de precio y las rebajas le sumamos esta meta para muchos se convierte todo en una odisea. La ansiedad que el tabaco genera a los fumadores que quieren dejarlo es un acicate más para la presencia del estrés.

Los centros Nascia aconsejan un análisis de la situación y anticiparse a los gastos derivados de la economía. Una buena planificación ayudará a que la improvisación no sea aliada del estrés. También fijarse objetivos y metas realistas en un plazo razonable ayuda a mentalizarse y no autoimponerse resultados cortoplacistas que lleven a la decepción y a la ansiedad.

Y, finalmente, para los momentos en los que se produzcan problemas físicos asociados al estrés es recomendable ejercitar la respiración para que esta sea abdominal y no torácica con una frecuencia razonable de entre 8 y 10 veces por minuto.

Los peligros de la falsa dieta de la NASA

enero 22, 2018

Una supuesta dieta conocida como “de la NASA” está haciendo furor por la red, marcando un peligroso patrón dietético que podría pasar factura a tu salud.

Todo el mundo sabe que los astronautas se alimentan a base de patatas fritas.

Todo el mundo sabe que los astronautas se alimentan a base de patatas fritas.

Hipertextual, por Santiago Campillo

¿En qué consiste y por qué es tan dañina?
Nuevo año, nuevas dietas milagro, podríamos decir. En realidad ésta no es propiamente nueva, sino que lleva cierto tiempo pululando por el espacio digital. Sin embargo, está cogiendo fuerza, ahora, fruto de un curioso rebranding que la tilda de una manera muy deshonesta. La dieta de trece días, más conocida como dieta de la NASA, sí que puede cumplir con lo que promete: perder más de una decena de kilos en poco más de una semana. Pero ¿a qué precio? Sin duda, los peligros que entraña no merecen la pena.

Ni NASA ni dieta
Vamos a dejarlo claro desde el principio: la dieta de la NASA tiene más bien poco que ver con la agencia estadounidense. Esta dieta, además se conocía antes con el nombre de Royal Danish Hospital diet. La supuesta dieta, sencillamente, ha cambiado su nombre para seguir persistiendo en la red de redes.

Pero su base es exactamente la misma, con los mismos peligros y su mismo origen oscuro e indefinido. Por más que hemos buscado, no hemos conseguido encontrar cuándo apareció la supuesta relación entre este menú tan dañino para la salud y la mención a la NASA.
Lo que sí sabemos con seguridad es que la agencia aeroespacial no tiene nada que ver con ella. Entre otras cosas, no se pueden ligar en ningún sentido, además de que la dieta a la que están sometidos los astronautas y profesionales de élite de esta entidad no tiene absolutamente nada que ver.
La alimentación de los astronautas es tremendamente estricta y se controla durante años para poder mitigar los efectos adversos de la microgravedad, cuyos efectos hace que los huesos no calcifican bien y los músculos sufren cierto deterioro. Por tanto, esta dieta jamás sería candidata para su administración en la agencia. Y, ¿qué tiene de malo?

Todo lo que no debe ser una dieta
Esta dieta es, probablemente, de las peores que hemos analizado en Hipertextual. Y es que cumple con muchas de las premisas negativas que se esperan de una dieta milagro. En primer lugar, es muy hipocalórica, llegando a las 500 kCal diarias.
Según las (un tanto obsoletas) tablas de metabolismo basal, un adulto de 25 años y envergadura media tiene un metabolismo basal de unas 1.700 kCal. Eso sin contar con la energía necesaria para realizar cualquier otro tipo de actividad, que nos podría llevar a las 2.500 Kcal, sin practicar deporte intenso.

Esta dieta, sin embargo, promueve un consumo hasta cinco veces inferior a lo que una dieta normal debería aportar. ¿Cómo no vas a adelgazar? Pero el estrés generado ante la restricción calórica será patente y tendrá consecuencias: desde una cetogénesis a la producción de otros radicales libres innecesarios, por no mencionar otras consecuencias metabólicas.

En segundo lugar, esta dieta es restrictiva, lo que quiere decir que prohíbe ciertos grupos de alimentos, como los cereales o ciertas frutas. Esto es una muy mala señal. La única restricción en la dieta que resulta sana es la de los ultraprocesados y los alimentos elaborados con exceso de azúcar, sal y grasas.
Además, no conviene despojar a los alimentos de todos los atributos para tener en cuenta sus calorías, ya que estos son más que la suma de sus partes. Para ir acabando, esta supuesta dieta de la grasa promete una pérdida de peso espectacular: diez kilos en solo trece días. Pero, aunque esto completamente posible debido a la tremenda restricción calórica, de lo que no habla es del efecto rebote que sufriremos.

Aunque a posteriori controlemos la dieta, por cuestiones metabólicas variadas, ganaremos parte del peso perdido, si no todo. Incluso es posible ganar más en caso de no tener cuidado con lo que comemos. Y es que el cuerpo está preparado para sobrevivir, no para mantener la línea que creemos que deberíamos tener.

Más razones para no seguirla
Además del factor fisiológico, la restricción de esta dieta también implica otras cuestiones importantes que tienen que ver con nuestra psicología. Esta dieta podría afectar nuestro estado de ánimo y nuestra motivación. Aunque trece días puedan parecer pocos, una alimentación insana puede mostrar sus efectos mucho antes.

Pero, lo más importante, es que no nos va a ayudar en nada en nuestra vida porque atenta contra todas las nociones básicas de la educación nutricional. La nutrición no es cosa sencilla y, desde luego, nunca va a funcionar bajo las premisas de una dieta milagro.
Además, si esta pone en peligro nuestra salud lo primero que debemos hacer es denunciarla. Si alguien te ha propuesto esta dieta, lo mejor es que no le hagas caso (ni ahora ni en adelante), porque demuestra que realmente no entiende sobre este aspecto.

¿Y qué hacer si queremos perder peso?
La única fórmula válida es la misma de siempre: alimentación sana, eliminar ultraprocesados de nuestra vida, reducir azúcar añadido, comer más verduras y frutas… y dejar de intentar adelgazar en una semana. Porque, si lo consigues, será a costa de tu salud. El único truco válido es aprender a comer.

10 alimentos que te ahorrarán un resfriado

enero 20, 2018

La prevención empieza en la cesta de la compra: si la llenas con los alimentos adecuados, tu organismo saldrá fortalecido y a punto para el frío.

Cuerpo mente, por Martina Ferrer


La energía del otoño es la adecuada para tonificar la energía defensiva del organismo, activar la inmunidad, desintoxicar el intestino grueso y repoblar su microbiota, purificar los pulmones y realizar ejercicios de respiración.

Según lo que comamos el sistema inmunitario tendrá más capacidad para prevenir los resfriados. Necesitamos alimentos tibios y calientes, y toca disminuir la cantidad de crudos. También necesitamos alimentos que hidraten las mucosas y que refuercen el sistema defensivo, como por ejemplo las setas.

Debemos evitar los productos que sobrecarguen el sistema digestivo y la función hepática. Azúcares, procesados con aditivos, sal en exceso y de mala calidad, alcohol y estimulantes no favorecen la prevención ni el tratamiento de los catarros.

Tanto en otoño, como en primavera, es un buen momento para hacer una depuración o ayuno, para dar descanso al sistema digestivo, favorecer la eliminación de los excesos veraniegos y recuperar la vitalidad.
10 alimentos para prevenir los resfriados

Además de los alimentos que enumeramos más abajo, en otoño-invierno consume a diario alimentos probióticos como chucrut, kéfir, kombucha, miso o tamari. La combinación de oligoelementos como el cobre y el zinc es ideal para la prevención de resfriados.

1. Pera, hidratan las mucosas

Encontramos peras todo el año y son ideales para hidratar las mucosas.

Según la medicina tradicional china (MTC), las peras tienen afinidad con los pulmones y los intestinos, los lubrifican.

Toma una pera día sí, día no.

2. Coliflor, eficaz y versátil

Es una de las verduras que más ayuda a la prevención de resfriados, y muy rica en minerales y agua.

Además, es ligeramente dulce y se puede cocinar de muchas maneras.

Disfrútala 2 veces cada semana.

3. Setas variadas, a diario en otoño

Son la alegría gastronómica del otoño, y si las introducimos en nuestra alimentación estos meses, tonificaremos el sistema inmunitario y nos fortaleceremos.

Durante la temporada de setas, consume las diferentes variedades

4. Cebolla, ayuda para los antibióticos

Destaca por sus propiedades antibióticas. No es un sustituto, pero si la introduces en tu día a día, haces menos probable la necesidad de estos medicamentos.

Además lubrifica y tonifica el sistema respiratorio y los pulmones.

Toma hasta 2 cebollas al día.

5. Jengibre, prevención y tratamiento de los resfriados

De sabor ligeramente picante, nos ayuda a mejorar la digestión y calienta el organismo porque moviliza la energía.

Es adecuado tanto para la prevención de resfriados como para su tratamiento.

Consúmelo a diario, tanto en infusión como en aliños para la ensalada.

6. Kuzu, descubre su poder

Esta raíz seca de origen oriental es un milagro de la naturaleza.

Es uno de los mejores alimentos que podemos incluir en la dieta para cuidar nuestros intestinos y tonificar nuestro sistema inmunitario.

Incorpora 1 cucharadita al día.

7. Mandarinas, repleta de vitamina C

Son frutas ricas en vitamina C, una vitamina conocida por su acción positiva en el sistema inmunitario.

Toma 2 mandarinas 4 veces a la semana.

Además de comernos su pulpa, podemos hacer infusiones con la piel y una ramita de canela.

8. Ajo, saca el frío de tu organismo

Uno de los alimentos con más actividad antibiótica, antimicótica y antivírica.

Según la MTC, moviliza la energía, calienta y saca el frío del organismo.

Para aprovechar mejor sus propiedades, debemos consumirlo crudo y machacado. Consume de ½ a 2 al día.

9. Tomillo para combatir las infecciones

Esta planta tonifica el sistema inmunitario y previene las infecciones por virus. Es un poderoso antibacteriano, reduce la fiebre, calma la tos y favorece la expulsión del exceso de moco.

Se puede tomar también en infusión, una al día.

10. Nabo, hidratante y prebiótico

Su riqueza en agua lo hace un alimento ideal para hidratar.

Además, su aporte de fibra actúa como prebiótico para la flora intestinal.

Consúmelo a diario en cremas, rallado…

Esto le hace la comida rápida a tu cuerpo

enero 18, 2018

Un estudio descubre que el sistema inmune se vuelve mucho más agresivo, respondiendo ante la comida rápida como si de una infección se tratara.
Muy Interesante, por Sarah Romero
El sistema inmune reacciona de manera similar a una dieta alta en grasas y alta en calorías que ante infección bacteriana. Esta es la sorprendente conclusión de una investigación dirigida por la Universidad de Bonn (Alemania) y que recoge la revista Cell. Se trata de un asunto particularmente inquietante, pues la comida poco saludable parece hacer que las defensas del cuerpo sean más agresivas a largo plazo, incluso mucho después de cambiar a una dieta saludable.

Estos cambios a largo plazo pueden estar involucrados en el desarrollo de arteriosclerosis y diabetes, enfermedades relacionadas con el consumo de la dieta occidental.

Pruebas con dieta occidental

Los científicos realizaron un experimento con ratones. Durante un mes les administraron la llamada “dieta occidental”: alta en grasas, alta en azúcar y baja en fibra, para equiparar como si un ser humano se alimentara de comida rápida durante todo un mes. Tras este periodo, los animales desarrollaron una fuerte respuesta inflamatoria en todo el cuerpo, casi como después de la infección con bacterias peligrosas.

“La dieta poco saludable llevó a un aumento inesperado en el número de ciertas células inmunes en la sangre de los ratones, especialmente granulocitos y monocitos. Esto fue un indicativo de la participación de los progenitores de células inmunes en la médula ósea”, comenta Anette Christ, coautora del trabajo.

Para comprender mejor estos hallazgos inesperados, se aislaron progenitores de médula ósea para tipos de células inmunes principales de ratones alimentados con una dieta occidental o dieta de control saludable y se realizó un análisis sistemático de su función y estado de activación.

“Los estudios genómicos mostraron que la dieta occidental había activado una gran cantidad de genes en las células progenitoras. Los genes afectados incluían a los responsables de la proliferación y la maduración”, explica Joachim Schultze, coautor del estudio.

Y es que la comida rápida hace que el sistema inmune reclute rápidamente un ejército enorme y poderoso alertado por la presencia de algo que entiende como virus. Cuando los investigadores ofrecieron a los roedores su dieta típica de cereales durante otras cuatro semanas, la inflamación aguda desapareció. Lo que no desapareció fue la reprogramación genética de las células inmunes y sus precursores: incluso después de estas cuatro semanas, muchos de los genes que se habían encendido durante la fase de comida rápida seguían activos.

Las células inmunes cuentan con un “sensor de comida rápida”

“Recientemente se descubrió que el sistema inmune innato tiene una forma de memoria”, aclara Eicke Latz, Director del Instituto de Inmunidad Innata de la Universidad de Bonn. Así, tras una infección, las defensas del cuerpo permanecen en estado de alerta, para que podamos responder más rápidamente a un nuevo ataque.

Los expertos lo llaman “entrenamiento inmune innato”. En los ratones, este proceso no fue desencadenado por una bacteria, sino por una dieta no saludable. Y estos efectos, son a largo plazo.

La activación por una dieta basada en comida rápida cambia la forma en que se empaqueta la información genética. El material genético se almacena en el ADN y cada célula contiene varias cadenas de ADN, que en conjunto tienen aproximadamente dos metros de largo. Sin embargo, suelen estár envueltas alrededor de ciertas proteínas en el núcleo y, por lo tanto, muchos genes en el ADN no se pueden leer, ya que simplemente son demasiado inaccesibles.

Una alimentación poco saludable hace que algunas de estas piezas de ADN normalmente escondidas se relajen, de forma similar a un lazo que cuelga de una bola de lana. Esta área del material genético puede leerse mucho más fácilmente. “El sistema inmune en consecuencia reacciona incluso a pequeños estímulos con respuestas inflamatorias más fuertes”, comentan los autores.

Dramáticas consecuencias para la salud

“Estos hallazgos tienen una relevancia social importante. Los fundamentos de una dieta saludable deben convertirse en una parte mucho más prominente de la educación de lo que son en la actualidad. Solo de esta manera podemos inmunizar a los niños en una etapa temprana contra las tentaciones de la industria alimentaria”, concluye Latz.

Mariah Carey luce ahora cuerpazo, tras padecer sobrepeso

enero 17, 2018

La cantante se sometió a un bypass gástrico

El Intra

Mariah CareyComo ya hemos dicho el sábado fueron los Golden Globes en la ciudad de Los Ángeles y asistieron celebridades sumamente reconocidas, entre ellas estuvo la cantante Mariah Carey, que fue invitada porque se encontraba nominada por su canción “The Star”, igualmente no pudo llevarse ninguna estatuilla a su casa.

Lo cierto es que la cantante amante de las Navidades dejo a más de uno boca abierta por el nuevo look que llevó a la alfombra roja. En los premios lució un vestido negro muy ajustado al cuerpo que le hacía notar la gran cantidad de kilos perdidos y lo guapa que se encuentra. Según muchos medios estadounidenses afirman que esto se debe a la intervención quirúrgica que se realizó hace un tiempo. Carey se hizo un bypass gástrico porque el sobrepeso que llevaba no le permitía desplazarse en los escenarios

La cirugía es una de las más sencillas dentro de las que se usan anestesia total y consiste en cerrar una parte del estómago para que el paciente logre llenarse más rápido y bajar de peso. El tiempo de recuperación es bastante más corto que cualquier otra cirugía por lo que hace que la cicatrización sea más rápido. Lo cierto es que a Mariah se la vio radiante y muy contenta con su nuevo cuerpo.

Mariah Carey en los escenarios

Las dos causas detrás de unos 800.000 cánceres en el mundo

enero 15, 2018

Un reciente estudio de la Escuela Imperial de Londres, publicado en ‘The Lancet’, indaga en la relación del cáncer con la diabetes y la obesidad.

El País, por Eva van den Berg
La diabetes y un Índice de Masa Corporal (IMC) alto (superior a 25, umbral del sobrepeso), son causa de cáncer. Así lo afirma un reciente estudio publicado en The Lancet realizado por un equipo de investigadores encabezado por el experto en epidemiología Jonathan Pearson-Stuttard de la universidad británica Escuela Imperial de Londres.

De todos los nuevos casos de cáncer contabilizados en 2012 en el mundo (los datos están recogidos en la base de datos GLOBOCAN de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, IARC por sus siglas en inglés) un 5,6% fueron atribuibles a estas dos causas. Concretamente, 544.300 se vincularon a un IMC alto (un 3,9%) y 280.100 (un 2%) a la diabetes. Sobre los casos nuevos registrados, estas dos causas de riesgo también representan un elevado porcentaje: 629.900 de los 792.600 registrados.
Mientras que según este artículo científico la obesidad o sobrepeso afecta a más de dos mil millones de adultos a nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 422 millones de adultos sufren diabetes, una enfermedad crónica que se desencadena cuando el páncreas no produce insulina en cantidad suficiente (la hormona que regula el nivel de azúcar en la sangre) o cuando el cuerpo no la utiliza de forma adecuada. Ambos son factores de riesgo para varios tipos de cáncer, posiblemente debido a los cambios biológicos que causan en el organismo, como niveles altos de insulina y/o de azúcar, inflamación crónica y desequilibrio de hormonas sexuales como el estrógeno.

Como estos dos problemas de salud están cada vez más extendidos, se estima que la proporción de cánceres relacionados con los mismos irá en aumento. En opinión de Jonathan Pearson-Stuttard, autor principal de este estudio, centrado en evaluar el aumento de 18 cánceres distintos basándose en la prevalencia de sendas afecciones, lo más importante al respecto es que “se implementen políticas alimentarias efectivas para afrontar tanto la creciente prevalencia de diabetes como del alto índice de IMC y las enfermedades relacionadas con estos dos factores de riesgo”.

Para realizar las estimaciones porcentuales, los autores reunieron datos de 2012 sobre la incidencia de 12 tipos de cáncer en 175 países distintos y los combinaron con la información recabada sobre índices de IMC alto y diabetes, clasificándola por grupos de sexo y edad. La mayoría de los casos de cáncer asociados a esos dos motivos ocurrieron en países occidentales ricos —un 38,2%, 303.000 y 792.600 casos respectivamente— y, en segundo lugar, en países del este y sudeste asiático: un 24,1%, (190.900 / 792.600).

En las naciones con ingresos bajos o medianos la incidencia es menor, pero aún así es importante, afirma Pearson-Stuttard. «Por ejemplo, entre el 9% y el 14% de todos los casos de cáncer en Mongolia, Egipto, Kuwait y Vanuatu se debieron a un alto índice de masa corporal y diabetes. Mientras que en Tanzania, Mozambique y Madagascar tuvieron la menor proporción de casos atribuibles a esas causas. Esto refleja las diferencias geográficas en la prevalencia de la diabetes y la obesidad, así como la incidencia de cánceres afectados por ellas», señala el epidemiólogo.

Los cánceres más prevalentes vinculados a estas dos causas
Según este estudio, a nivel mundial los cánceres de hígado (el 24,5% del total de casos, con 187.600 vinculaciones a la diabetes y 766.000 al IMC) y de endometrio (un 38,4%, 121.700 y 317.000 casos respectivamente) contribuyeron con el mayor número de casos de cáncer detonados por estas dos causas. Sin embargo, la tipología varía según el área geográfica.

“En los países de Asia Pacífico y Asia oriental y sudoriental, el cáncer de hígado causó el 30,7% y el 53,8% de los casos respectivamente, mientras que en los países occidentales de altos ingresos, en Europa central y oriental y en el África subsahariana, el cáncer de mama y endometrio constituyeron el 40,9% de los casos de cáncer”, afirma el artículo.

Si valoramos la incidencia de cánceres por sexo, se obtuvo que el más común en hombres fue el cáncer de hígado, (el 42,8% de los casos, es decir 126.700 casos) seguido del colorrectal (21,4% y 63.200 casos), mientras que entre las mujeres el más numeroso fue el de mama (29,7%/147.000 casos) y en segundo lugar el de endometrio (24,5%/121.700 casos).

Diabetes y sobrepeso en España y Europa
La Fundación para la Diabetes apunta que en nuestro país el 13,8% de adultos padece diabetes tipo 2 (la más frecuente), es decir unos 5,3 millones de personas. Por su lado, la diabetes tipo 1 supone entre el 1 y el 5% del total de afectados. Son porcentajes muy elevados a los que cabe añadir, tal y como señala la Federación Española de Diabetes (FEDE), las importantes tasas actuales de obesidad y sobrepeso: entre los adultos, uno de cada seis españoles es obeso (algo más del 16%) y el 50% presenta sobrepeso, mientras que el porcentaje de niños y niñas cuyo peso es mayor al conveniente oscila entre el 24 y el 26%. La tasa de obesidad infantil es, lógicamente, mucho más baja que la de sobrepeso, pero al tanto: en España, según la OMS, entre 1975 y 2016 ha aumentado del 3 al 12% en niños y del 2 al 8% en niñas.
Si hablamos a nivel europeo, la diabetes afecta a 32 millones de ciudadanos. España ocupa el 18 lugar de un ranking de afectados que encabeza, en este orden, Suecia, Países Bajos, Dinamarca, Gran Bretaña y Suiza. El país con menor tasa de casos es Bulgaria, precedida por Lituania y Estonia. En cuanto a la obesidad y sobrepeso (datos de Eurostat), Malta, Letonia, Hungría, Estonia y Reino Unido concentran las tasas más altas de obesidad adulta, superiores al 20%, y los países con una tasa inferior son Países Bajos (13,3%), Italia (10,7%) y Rumanía (9,4%). A nivel mundial, China y Estados Unidos se llevan la palma, tanto hombres como mujeres: más de 80 millones de personas en cada uno de estos países son obesas.

Sin duda, ambas afecciones, causas genéticas al margen, podrían tener tasas de prevalencia muchísimo menores si los estilos de vida de las sociedades fueran más saludables. “El cáncer es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad a nivel mundial”, explica Ascensión Marcos, experta del CSIC en inmunonutrición. En España, de acuerdo con los datos publicados por REDECAN, el número total de nuevos casos de cáncer en 2015 fue de 247.771 (148.827 en varones y 98.944 en mujeres). Los tipos de cáncer más frecuentemente diagnosticados en ese año fueron colo-rectal (41.441 casos), próstata (33.370 casos), pulmón (28.347 casos), mama (27.747 casos) y vejiga (21.093 casos).

“Es cierto que existe un componente genético, pero cada vez se está demostrando con mayor certeza que es una de las enfermedades que más depende del estilo de vida, pues existen múltiples factores que pueden estar involucrados en su desarrollo, como la dieta, el comportamiento alimentario, la actividad física, el sedentarismo, el alcohol, el tabaco y el estrés en particular”, añade Marcos. Todo ello tiene un componente común y es el peso.
“El llamado índice de masa corporal (IMC), que como ya todos sabemos, se calcula a partir de los kilos de peso, dividido por la talla en metros al cuadrado, nos indica las condiciones ponderales en las que nos encontramos, marcando sobrepeso un valor superior a 25 kg/m2 y obesidad por encima de 29 kg/m2. No es extraño por lo tanto que a medida que el peso es mayor, el riesgo de padecer un cáncer se va elevando también”, dice.

El artículo publicado en la prestigiosa revista The Lancet, subraya esta especialista, aporta datos relevantes en ese sentido. Por ello, puntualiza, “los profesionales de la salud, en particular, los especialistas en nutrición, no cesamos en nuestro empeño en explicar y dar a conocer los factores que están desencadenando esta avalancha de distintos tipos de cánceres, la cual va creciendo con la edad, y que en multitud de casos serían evitables si se llevan a cabo unos hábitos saludables. No es sorprendente, por lo tanto, que haya diferencia entre países, dependiendo de las situaciones nutricionales y las condiciones medioambientales en las que se desarrolla la población”.

No hay que olvidar que sufrir esta o cualquier enfermedad tiene consecuencias que van mucho más allá del bienestar individual y familiar. La diabetes, en concreto, que se cobra en España 25.000 muertes anuales, tiene en nuestro país unos costes directos de más de 5.400 millones de euros en tratamientos y hospitalizaciones y otros 17.630 millones indirectos, que resultan de los gastos derivados del absentismo laboral, las jubilaciones anticipadas y los gastos sociales asociados a esos enfermos.

Revindicando, una vez más, la dieta mediterránea
En España, tenemos la gran suerte de contar con lo que sería una alimentación muy saludable si en efecto siguiéramos la dieta Mediterránea, algo que cada vez lamentablemente se está alejando más de lo que se incluye en la dieta habitual», señala Ascensión Marcos. Está claro que una alimentación en la que se incluye verduras, frutas, legumbre, cereales, con un aporte no excesivo de proteínas y grasas, es la ideal para mantener un peso saludable, y, sobre todo, unas condiciones óptimas para prevenir patologías que estén ligadas a procesos crónicos de inflamación. «Es cierto que no todas las proteínas son iguales, hay que mantener un equilibrio entre las proteínas de origen animal y de origen vegetal, sin eliminar ningún tipo. Asimismo, las grasas son un componente esencial de nuestra dieta, pero es importante tener en cuenta que los aceites vegetales, en particular, el aceite de oliva, es de una gran riqueza por los ácidos grasos monoinsaturados que lleva, así como los ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en el pescado graso y los frutos secos», recalca. Lo recomendable, concluye «es adoptar una dieta equilibrada, variada y moderada, basada en productos naturales, evitando el procesado en su mayor parte. Y en paralelo, llevar a cabo una actividad física habitual, limitando un sedentarismo excesivo y eliminando en lo posible situaciones de estrés, que no dejan de ser la antesala de la enfermedad. Solo así se conseguirá promocionar una vida saludable y, por ende, prevenir patologías de esta índole».

Pese a tener todos los datos y conocer las causas, las tasas aumentarán y mucho: si en 2014 se contabilizaron unos 382 millones de diabéticos en el mundo, se estima que en 2035 rondarán los 590 millones. Por tanto, también se incrementará la tasa de cánceres asociados. ¿Por qué no damos al cuidado personal la importancia que merece? Es todo un misterio porque, como dijo Schopenhauer, la salud no lo es todo, pero sin ella, lo demás no es nada.