Las dietas veganas son seguras con planificación

Las personas que siguen un patrón dietético vegano -con menús bien planificados y adaptados a sus características corporales- cuidan su corazón e incluso puede que aumenten su longevidad. Esto sucede porque, al suprimir la carne, hay un menor aporte de grasas saturadas y colesterol y también de sodio. Además, como ingieren una mayor cantidad de frutas y verduras, disponen de más antioxidantes y fibra. Sin embargo, al evitar los lácteos, sus huesos podrían sufrir.

Correo Farmacéutico, Enrique Mezquita, Valencia

piramide nutricionalLas dietas veganas son motivo de debate sobre sus beneficios e impacto sobre la salud. Según los expertos consultados por CF, una correcta planificación y diseño dietético a cargo de profesionales especializados -incluyendo su adaptación a las características de cada individuo- y el control analítico de micronutrientes séricos para valorar suplementación y evitar carencias vitamínicas, proteicas y lipídicas perjudiciales para la salud, son fundamentales para conseguir beneficios.

Para Carlos Morillas, endocrinólogo del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia y presidente de la Sociedad Valenciana de Endocrinología, Diabetes y Nutrición (Svedyn), «aquéllos que sigan una dieta vegana bien planificada y ajustada a los requerimientos nutricionales individuales tendrán menos riesgo cardiovascular». De los beneficios derivados de las dietas veganas, los más relevantes son: menor aporte de grasas saturadas y colesterol, consumo más bajo de sodio derivado de carnes procesadas y mayor consumo de antioxidantes y fibra. De hecho, recuerda Marián García, farmacéutica y doctora en Nutrición, incluso «la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo de carne roja y evitar los productos cárnicos procesados».

En esta línea, Rubén Bravo, experto en Nutrición, naturópata y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), añade que los estudios y evidencias científicas realizadas hasta el momento sobre la exclusión total de cualquier tipo de carne o producto de origen animal, «nos indican que la dieta vegana bien planificada aporta una importante prevención frente a enfermedades del corazón y patologías degenerativas y un posible aumento de la longevidad». Además, estas dietas suelen estar asociadas a un aumento del consumo de frutas y verduras, «lo cual es beneficioso por su alto contenido en vitaminas y minerales», expone García. En cambio, matiza que no existe evidencia suficiente que «justifique el beneficio de suprimir los lácteos de la dieta, ya que la grasa saturada que contienen podría no ser tan perjudicial como tradicionalmente se ha pensado».

RIESGOS POTENCIALES
¿Cuáles son los riesgos potenciales de esta dieta? Según Bravo, todos los posibles perjuicios que pueda ocasionar una dieta vegana serán producidos por una falta de conocimiento o de planificación activa de los menús, «para cubrir las necesidades mínimas diarias en micro y macronutrientes». Uno de esos riesgos, apunta el portavoz del IMEO, es la anemia megaloblástica y deterioro del sistema nervioso, producido por la deficiencia de la vitamina B12 (cianocobalamina). Según Morilla, ese déficit es el más común al seguir este patrón dietético, ya que las fuentes principales de esta vitamina son aportadas con productos de origen animal, como la carne, el pescado y el huevo. No obstante, sería adecuado el consumo de algunos productos de origen vegetal que presentan cierto contenido en esta vitamina, como son cereales integrales (además, pueden seleccionarse enriquecidos) y las algas (kombu, nori, wakame), «aunque de dudosa biodisponibilidad en humanos».

CARENCIA DE POLIINSATURADOS
Con frecuencia, coinciden los expertos, la suplementación con cianocobalamina es indispensable. La carencia de ácidos grasos poliinsaturados puede provocar falta de memoria, cambios de humor, riesgo de aumentar triglicéridos y colesterol LDL, sequedad cutánea o envejecimiento prematuro; y, por ello, destaca Bravo, «es importante aportar en la dieta vegana aceite de oliva, aguacate y cacahuetes». También existe riesgo de anemia ferropénica por una carencia de hierro. «La biodisponibilidad de hierro en alimentos vegetales es menor, por lo que existe riesgo de anemia si el vegano no consume frecuentemente legumbres, tofu y quinoa, junto con alimentos ricos en vitamina C (zanahoria, naranja o coliflor) y en taninos (cúrcuma o uvas negras)», comenta el experto del IMEO.

Asimismo, según un estudio publicado por la Universidad de Oxford en 2007, el riesgo de osteoporosis es mayor en los veganos por la carencia de vitamina D y calcio presentes en pescados azules y lácteos, respectivamente. Para Bravo, «es posible conseguir cubrir las necesidades mínimas de estos dos micronutrientes tomando al menos tres porciones de bebida de soja enriquecida con calcio, frutos secos, brócoli o coles. La vitamina D o se toma a partir de un complemento alimenticio o de una bebida de soja enriquecida». García también señala la importancia de alcanzar niveles adecuados de calcio con combinaciones de vegetales de hoja verde (espinacas o berza); legumbres (garbanzos); frutos secos (almendras o avellanas), y semillas (sésamo).

Una vez interiorizados los principios básicos que deben regir su dieta, el vegano debe someterse a controles rutinarios para vigilar que no hay déficit de ningún nutriente y también que su estado de salud es correcto.

Variabilidad individual

Las cantidades recomendadas en una dieta vegana variarán dependiendo de las características de cada seguidor, como estatura, actividad, edad, objetivo de mantenimiento o pérdida de peso. A Rubén Bravo, del IMEO, le convencen las que indica el estadounidense Joel Fuhrman, médico de familia y uno de los grandes precursores modernos de esta dieta, en su libro Comer para Vivir. En él apunta una cantidad ilimitada de verduras crudas o cocidas (de 450 a 500 g como mínimo), «llegando a un máximo de una taza diaria en el caso de las verduras ricas en almidón o cereales integrales, como calabaza, calabacín, maíz, patata, arroz, boniato o pan integral». Además, de forma diaria, se incluye una taza de legumbres, brotes o tofu; cuatro piezas de fruta fresca; 30 g de frutos secos y/ semillas naturales; 55 g de aguacate; una cucharada sopera de semillas de lino molido, y un complemento de vitamina B12. Otra de las opciones es seguir las recomendaciones de la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos en su Pirámide Alimentaria Vegana (ver cuadro), que incide en el manejo de grasas, frutas, vegetales, cereales y alimentos ricos en proteínas y calcio.

En 5 ideas

  1. Menos riesgo cardiaco
    Las personas que sigan una dieta vegana bien planificada y ajustada a los requerimientos nutricionales del individuo tendrán menos riesgos de desarrollar patología cardiovascular.
  2. Beneficios
    De los beneficios derivados de las dietas veganas, los más relevantes son: menor aporte de grasas saturadas y colesterol, consumo más bajo de sodio y más elevado de antioxidantes y fibra.
  3. Toman más vegetales
    Las dietas veganas suelen estar asociadas a un aumento del consumo de frutas y verduras, lo cual es beneficioso por el alto contenido en vitaminas y minerales de estos alimentos.
  4. Más osteoporosis
    El riesgo de osteoporosis es mayor en los veganos, debido a la carencia de vitamina D y calcio presentes, principalmente, en pescados azules y lácteos, respectivamente.
  5. Controles rutinarios
    Tras interiorizar los principios básicos de una dieta de tipo vegano, el seguidor de este patrón debe hacerse controles rutinarios para vigilar que no hay déficit de ningún nutriente.

That long-term food hamper fertility

tomatw-kiwiAbout 15 percent of couples of childbearing age in Spain who want to have children have problems to get it. The causes of infertility are multiple, since the age of the parents, the decision to postpone motherhood for the benefit of other personal goals, genetic and hormonal disturbances or problems in sperm, among other reasons.

Today , technological advances and the wide range of fertility therapies on the market that favor many couples to achieve their dream. However, actions available to everyone, such as changing lifestyle can increase the chances of conceiving a child and that environmental or social factors may also diminish this ability, such as stress, obesity, the smoking or consumption of alcohol and foods containing chemicals.

“The moment we begin to ask ourselves a pregnancy is necessary to reduce stress levels and make some changes in diet, considering its positive effects on fertility begin to bear fruit after the third month”, says Ruben Bravo, nutritionist and naturopath spokesman European Medical Institute of Obesity (IMEO).

From IMEO they point out that in the daily consume foods with small doses of chemicals that can harm long – term quality of semen and eggs. Andrea Marquis, nutritionist recommends IMEO be careful with fruits and vegetables exposed to herbicides and pesticides; meat from animals that have been treated with hormones, such as chickens or cattle intensive growth; canned or packaged foods in plastic that may contain more traces of Bisphenol acts as an endocrine disrupter and interferes with the natural hormonal cycle.

On the other hand , stimulants such as caffeine and protein are discouraged by their possible adverse effects on the female reproductive system. In women with polycystic ovary syndrome it is essential to avoid insulin spikes in blood that can alter hormone balance and ovulation, therefore it is recommended to control the consumption of refined flour.

Guidelines to improve fertility

Marquis gives some tips to follow a balanced diet:

  • Increase consumption of fruits and vegetables rich in antioxidants . The reason is that act degrading free radicals that can damage the eggs or sperm. The specialist points out the carrot, cranberry, tomatoes, broccoli or cauliflower.
  • Increasing your intake of fatty acids omega – 3s through walnuts or bluefish . “These fatty acids in man help the sperm maturation and ovulation – stimulating women”, specifies.
  • Include protein animal on the menu for its contribution of iron , because its deficiency is a symptom of infertility.
  • It is also essential to have the appropriate level of calcium, for this specialist recommends consuming dairy daily. The milk semi – skimmed, yogurt and fresh cheese tender and help stimulate the reproductive system.
  • Check that the levels of folic acid before and during pregnancy are adequate. Marquis warns that in men folic acid deficiency affects the number and mobility of sperm. It can be found in green leafy vegetables, whole grains and legumes. The consumption of eggs rich in choline helps for proper absorption.
  • Include in your diet foods with aphrodisiac power, such as bananas, berries, black chocolate, vanilla, cinnamon or damiana leaves in infusion, could increase sexual desire and libido.
  • Enhance male fertility with adequate contributions zinc, vitamin C and selenium. Zinc, which plays an essential role in the mobility of sperm to the egg arrival, abundant in fish, shellfish, eggs and dairy.

Vitamin C, found in citrus fruits and vegetables like tomatoes or kiwi, helps to remove traces of heavy metals that affect the quality of semen.

Selenium, found in whole grains and nuts, contributes to the production of testosterone and improves the quantity and quality of sperm.

On the other hand, some supplements like maca can increase testosterone levels and therefore the amount of useful sperm and sperm motility.

Medics buzz

Semana dedicada a la obesidad y diagnóstico gratuito en Madrid

Con el motivo del Día Europeo de la Obesidad que se celebra este sábado 21 de mayo, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad organiza una semana dedicada a la obesidad. Durante su transcurso, del 23 al 27 de mayo 2016, el IMEO emprenderá acciones concretas con el fin de concienciar la población de la gravedad de este problema que, al parecer, nos queda grande como sociedad. Una de ellas es la campaña «Crece Sano» que se puede descargar desde la web y recoge una guía de consejos sobre la alimentación de los niños en edad de crecimiento y ofrece claves para configurar un menú saludable.

Dia de obesidad 2016 ofertas IMEODe cara a la población adulta, el Instituto ofrecerá en su centro de Madrid y de forma gratuita 30 estudios de Perfil de Obesidad que consisten en un análisis metabólico personalizado, y estudio emocional y hormonal. A estas pruebas, valoradas en 350 euros, podrían acceder sólo personas con obesidad que reserven su cita en el teléfono +34 91 737 70 70.

Claves para abordar la obesidad infantil desde casa

Los índices de obesidad infantil requieren respuesta rápida a nivel gubernamental, pero también soluciones desde la familia, subrayan desde IMEO con el motivo del Día Europeo de la Obesidad recalcando sobre la importancia del menú infantil saludable

  • En España uno de cada diez niños tiene obesidad y dos sobrepeso[1].
  • Un 32% de la población infantil no come una pieza de fruta al día, un 41% no tiene en su plato verdura diariamente y un 36,5% casi no realiza actividad física, según datos de la Fundación Thao.
  • El 60% de los niños con sobrepeso lo serán de mayores. La obesidad infantil es asociada con factores de riesgo cardiovascular, diabetes tipo 2, desordenes mentales y baja autoestima, recuerdan de la OMS.

La obesidad infantil aumenta en los paises de Asia y Africa«La obesidad infantil, que antes era considerada algo propio de los países desarrollados, cobra cada vez más fuerza en los países de ingresos bajos y medianos, debido al sedentarismo y la mala alimentación que acompañan los procesos de globalización», apunta Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. Un hecho que corroboran los últimos datos de la OMS[3] que sitúan el 73% de los niños con exceso de peso y menores de cinco años en Asia y África.

La situación actual requiere respuestas rápidas a nivel gubernamental, como gravámenes a las bebidas azucaradas y medidas para frenar la publicidad y comercialización de alimentos malsanos, pero también hace falta buscar soluciones desde el núcleo familiar. «La clave para reducir los niveles de obesidad infantil es predicando con buen ejemplo y hacer bien las cosas en casa, para asentar las bases de una saludable relación con la comida con la que debemos lidiar a lo largo de nuestra vida», apunta Bravo.

La obesidad lastima la autoestima del niñoPor otra parte, desde el IMEO advierten que las ofertas hoteleras destinadas a niños con sobrepeso u obesidad, lanzadas por algunas cadenas de cara al período estival y llamadas con el eufemismo «retiro saludable» no son una buena opción. «Estamos de acuerdo que los niños deben jugar, aprender a divertirse sin el ordenador, hacer deporte y tener una dieta saludable, pero no aislados de su habitual entorno y bajo vigilancia, porque a la larga esto no funciona», señala el experto. Se trata de un lucrativo concepto de marketing, similar al de los campos para adelgazar para adultos, con el agravante añadido sobre la autoestima del menor el hecho que lo envían a pasar sus vacaciones en un centro de niños obesos. Lo mejor en estos casos es acudir a un especialista en nutrición infantil, seguir una dieta personalizada, invertir en un deporte de agrado para el menor y fomentar la cultura nutricional en el ceno de la familia.

5 consejos prácticos para combatir la obesidad infantil desde casa

Un desayuno infantil ha de ser equilibrado y saludableTener un desayuno equilibrado y saludable. Un desayuno equilibrado que prioriza alimentos de absorción lenta y asegura flujo de energía suficiente para un rendimiento escolar correcto durante toda la mañana, a diferencia de un desayuno rico en azúcares y grasas y escaso de nutrientes que proporcionaría energía rápida de golpe, pero poco duradera, seguida por un bajón en el estado de ánimo, explica Andrea Marqués, nutricionista del IMEO.

Controlar las cantidades de azúcar ingeridas. Según la OMS, el azúcar no debe aportar más del 10% de las calorías diarias tanto en niños como en adultos y «para proporcionar beneficios adicionales para la salud» debe quedar por debajo de los 5%. Por tanto, un niño con una dieta de 1.750 calorías, no debería sobrepasar los 37 gramos de azúcar al día (unas 9 cucharitas de café), siendo lo ideal que esta cantidad se redujera a la mitad (a 18,5 gramos). En este sentido, el problema no es el azúcar añadido, sino el oculto que figura en el etiquetado con los «sobrenombres»: jarabe de maíz de alta fructosa, concentrado de zumo de fruta, sacarosa, glucosa, dextrosa, jugo de caña, malta, melazas, lactosa, miel, etil maltol y maltodextrina.

Realizar 1 hora de actividad física a diario y beber abundante cantidad de agua. Pasear el perro, ayudar con la compra, jugar al parque, montar al bici son hábitos que ayudan para combatir al sedentarismo, pero no suficientes para estar en buena forma física. Hace falta realizar actividad física deportiva, al menos una hora a diario unas cuatro veces a la semana. Sería contraproducente obligar al niño a practicar un deporte que no le gusta y, mucho menos, apuntarle a una escuela de competición que requiere mayor grado de implicación y esfuerzo. Bastaría con enseñarle que puede entrenar por diversión jugando al fútbol, baloncesto o voleibol, deportes de equipo que contribuyen a la socialización y son beneficiosos para el autoestima. El ejercicio físico requiere de buenos niveles de hidratación y abundantes cantidades de agua, así como dormir entre 9 y 10 horas al día para la reparación celular.

Reducir el tiempo que los niños pasan delante la pantalla. Algunos estudios señalan que los niños pasan una media de dos horas y media sentados delante del televisor, el ordenador o jugando con los dispositivos inteligentes como tabletas o smartphones. Sabiendo que viendo la televisión se quema aproximadamente una caloría por minuto –casi lo mismo que durmiendo–, conviene estar físicamente activo al menos una hora al día. Actividades como correr, nadar, hacer caminatas en familia o montar en bici mantendrían alejados los más pequeños de los malos hábitos y los kilos de más.

Inculcar desde la infancia una cultura nutricional. «Enseñar a un niño porque un alimento le conviene más que otro y en qué momento del día, no tiene precio, porque le dará claves para gestionar su estado físico y emocional también en el futuro», apostilla Bravo. Comer las cantidades justas en casa y fuera, ni más, ni menos. Nunca emplear alimentos como premio o castigo, porque podrían asociar los dulces como alimentos buenos y las frutas o verduras como alimentos malos. Son algunas reglas que ayudan para una relación saludable con la comida. La mayoría de los niños en edad escolar necesitan entre 1.600 y 2.200 calorías al día para crecer, aunque esta cantidad puede variar en función de la edad y la actividad física realizada.

Lo que debe incluir el menú de un niño cada día

Piramide_completa_IMEOCon el fin de ayudar a los padres en la tarea el IMEO ha configurado, basándose en la pirámide nutricional y los requerimientos propios de la edad de crecimiento, un patrón de menú que determina las raciones de fruta, verdura, proteína, lácteos y pan que los niños han de tomar a diario. En general, se recomienda que el 55% de la energía provenga de los carbohidratos, el 25% de las grasas y el 25% de las proteínas. «No hay que olvidar los aportes necesarios de fibra, vitaminas del grupo C, D y B, o minerales como calcio, hierro, zinc, fósforo y magnesio, relacionados con el crecimiento y el sistema nervioso», añade A. Marqués y enumera algunas claves para configurar un menú infantil equilibrado y saludable.

5 comidas al día5 COMIDAS AL DÍA

Distribuidas en 3 principales (desayuno, comida y cena) y 2 secundarias (media mañana y merienda).


5 RACIONES DIARIAS DE FRUTAS Y VERDURAS

Incluyendo hortalizas. Preferiblemente de agricultura ecológica de proximidad y de emporada.

4 RACIONES DIARIAS DE CARBOHIDRATOS

Cereales, pan, pasta, arroz, legumbres o patatas, tomadas en todas las comidas excepto en la cena.

3 RACIONES DIARIAS DE PROTEÍNAS Y LACTEOS

Pescado, huevos, carnes y lácteos, ricos en calcio y vitamina D que participan en la formación de estructuras óseas durante el crecimiento.

2 RACIONES DIARIAS DE GRASAS SALUDABLES

Frutos secos y aceite de oliva.

1 RACIÓN SEMANAL

Limitar de una a dos raciones semanales el consumo de bollería, dulces, refrescos y chips, por su poder adictivo y elevadas dosis de azúcar.

[1] La prevalencia de obesidad infantil se mantiene relativamente estable en España donde un 27,8% de los niños entre dos y 17 años padecen obesidad o sobrepeso, según la Encuesta nacional de salud 2011-2012 del INE.

[2] El Día Europeo de Obesidad se celebra el tercer sábado de mayo desde 2010 cuando fue instaurado oficialmente en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.

[3] Datos de la Comisión para acabar con la obesidad infantil y de la OMS.

No es el beicon, son mis hormonas

Insulina, leptina, grelina, cortisol… Cómo influyen estas sustancias en el aumento de peso

El País, por Ángles Gómez López

1463158260_669554_1463570630_noticia_normal_recorte1La primavera marca el pistoletazo de salida de la clásica ‘operación bikini’. Comienza una carrera contrarreloj para eliminar en tres meses los kilos de más acumulados a lo largo del invierno, una competición en la que solo unos pocos elegidos alcanzarán el anhelado propósito. Muchos de los que fracasan en el intento (y otros que ni siquiera se plantean seguir una dieta) atribuyen a las hormonas su problema para perder peso. Aunque no les falta razón, casi siempre es posible mantener un control hormonal. “Las hormonas [sustancias segregadas por células localizadas en glándulas endocrinas] tienen mucho que decir en nuestra efectividad metabólica. Con una analítica de sangre podremos conocer los datos hormonales, y a partir de esta información, cualquier persona puede perder peso, por mucho que tenga un metabolismo menos eficaz. Costará más o menos, o el proceso será más lento, pero perfectamente se puede llegar a perder un kilo de peso a la semana”, afirma Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Una vez confirmado que hay esperanza, le conviene conocer las hormonas implicadas en los repudiados michelines, porque la mejor defensa es desenmascarar al enemigo.

¿Qué hormona manda en la obesidad? Insulina, leptina, grelina, cortisol, estrógenos, neuropéptidos… Muchas se disputan el protagonismo, sin que ninguna se imponga claramente sobre el resto. “El peso corporal está regulado por un complejo sistema coordinado desde el cerebro hasta los órganos periféricos, y viceversa, y mediado por numerosas hormonas que, en conjunto, mantienen el balance energético”, explica Ana Crujeiras, del Centro de Investigación en Red Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn). “Cuando estamos en ayuno, se incrementan una serie de hormonas que estimulan el apetito, por ejemplo, la grelina, y cuando comemos aparecen otras que nos lo quitan, como la leptina”, añade Francisco Tinahones, presidente electo de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Pero, además, el funcionamiento del circuito que regula el apetito y el peso corporal está influido por la genética, hasta el punto de que, según la investigadora, “el 40% de la predisposición a la obesidad viene dada por la herencia, y el resto está determinado por factores ambientales (que a su vez influyen en la expresión de los genes)”.

Leptina: la saciedad que no llega. El tejido adiposo (la grasa) libera leptina, que envía señales al cerebro para inhibir el apetito. Teóricamente, las personas obesas deberían tener niveles bajos de leptina, pero la realidad es la contraria y esto se puede explicar porque “el transporte de esta hormona [a través de la sangre hasta el cerebro] está limitado y la persona sigue comiendo a pesar de tener niveles altos de leptina en la sangre”, indica el profesor Bartolomé Burguera, director del Programa de Endocrinología y Obesidad de la Clínica Cleveland (Ohio). Los científicos intentan descifrar las causas que inutilizan la leptina y, en febrero, la revista Nature Communications publicó el hallazgo de una nueva enzima como posible responsable del incorrecto funcionamiento de esta hormona. De momento, hay muchas (y prometedoras) investigaciones, aunque de escasa utilidad práctica. ¿No hay nada que hacer para favorecerla? Sí: actividad física, porque ayuda a mejorar la sensibilidad de la leptina y a perder grasa, “que tiene un importante impacto en disminuir los niveles de esta hormona”, destaca Burguera

Grelina: la contradicción hecha hormona. Es la llamada hormona del apetito. Se produce en el estómago y aumenta cuando tenemos hambre, y disminuye después de comer. Pero como sucede con la leptina, “su funcionamiento está dañado en los obesos, que tienen niveles bajos de grelina”, dice Crujeiras. “De hecho, los obesos con mayor predisposición a recuperar el peso perdido después de hacer dieta presentan cifras más elevadas de leptina y menores de grelina que las personas que mantienen el peso perdido”, añade. ¿Es paradójico? En efecto: se supone que a menos grelina, menos apetito. Por lo que el especialista de la clínica de Cleveland ve una valiosa pista sobre dónde está el freno para encontrar una solución eficaz contra la obesidad: “Estamos mirando hormonas que se producen en la periferia, pero donde verdaderamente se regula el apetito es en el cerebro”.

Con todo, una dieta rica en proteínas aumenta la sensación de saciedad y ayuda a normalizar los niveles de grelina.

Insulina: picos que engordan. Inmediatamente después de una comida, los niveles de insulina suben “para retirar la glucosa del torrente sanguíneo e introducirla en las células, con el fin de que estas obtengan energía o la acumulen en la grasa”, detalla el doctor Tinahones. En ayunas, la insulina está muy baja y el organismo utiliza la grasa para obtener energía.

Las subidas bruscas de insulina (que favorecen que la glucosa se acumule en forma de grasa) se pueden prevenir evitando los alimentos que eleven rápidamente las cifras de azúcar en la sangre, como son los dulces, algunas frutas y los hidratos de carbono sencillos (pan blanco, arroz, pasta, etc.). “Hay que comer hidratos de carbono complejos, como son el arroz integral y la pasta y panes integrales”, recomienda el presidente electo de la SEEDO. También es eficaz para normalizar las cifras de insulina hacer ejercicio diariamente (basta con caminar) y beber té verde.

Estrógenos: cuando se van, entra el hambre. Durante la menopausia, muchas mujeres contemplan horrorizadas cómo la báscula se dispara sin causa aparente, pero tiene explicación. Como explica el doctor Burgada, “los estrógenos [hormonas femeninas] están asociados a la disminución de la grelina, por tanto, ayudan a reducir el apetito. Y durante la menopausia hay un descenso de los mismos”. Es decir, aumenta el hambre. A esto se añade la pérdida de masa muscular, con lo que el metabolismo pierde eficacia para quemar grasa y la tendencia a acumularla en el abdomen. Por eso, “hay que tomarse la menopausia muy en serio, porque si no es así en menos de dos años se pueden ganar 10 kilos”, enfatiza Rubén Bravo.

Para neutralizar el efecto de la pérdida de estrógenos, el experto en nutrición del IMEO propone limitar el consumo de hidratos de carbono al desayuno, comer verdura y proteínas de buena calidad al mediodía y en la cena; tomar dos onzas de chocolate negro (70% mínimo de cacao) al día por su poder antioxidante y evitar las bebidas estimulantes. La actividad física es casi más importante que la dieta (para aumentar la masa muscular), y “tres horas a la semana de clases colectivas de zumba, bodypump y aerobox consiguen muy buenos resultados”. Otra opción es caminar vigorosamente más de una hora diaria.

Hormonas tiroideas: no son tan fieras como las pintan. Aunque un descenso de la producción de estas hormonas se suele asociar a aumento de peso, Bravo desmonta tal relación argumentando que “un hipotiroidismo que esté bien regulado con medicación no tiene ningún efecto. Para muchas personas es la excusa perfecta para no hacer bien las cosas”.

Los aliados de estas hormonas son las proteínas y el yodo (conviene consumir sal yodada). Las algas también son una excelente fuente de proteínas y de yodo.

Cortisol: las chivatas del mal sueño. Es la conocida como hormona del estrés y nos mantiene en estado de alerta. “Está implicada en multitud de funciones, desde las metabólicas hasta el funcionamiento de casi todos los órganos”, advierte Francisco Tinahones. Su ritmo es circadiano, por eso a las 20 horas el cortisol desciende y a partir de las 7 de la mañana aumenta para darnos vitalidad. E influye en el peso. «Si no descansamos bien por la noche, los niveles de cortisol no bajan lo suficiente y esto predispone a la obesidad”. Seguir una dieta adecuada, dormir más de 7 horas y evitar el estrés son claves decisivas para que la hormona no se dispare.

Food trucks: una nueva oleada de comida rápida

Una «nueva oleada» de comida rápida irrumpe en España «sobre ruedas» bajo el nombre food trucks. Se trata de comida de la calle vendida en furgonetas en eventos, festivales y ferias. Un nuevo americanismo que amenaza con engrosar los índices de sobrepeso y obesidad en España con su amplia oferta de comida rápida y asequible, pero desmesurada en calorías y de escaso valor nutricional. Fomentar su consumo supondría una nueva zancadilla a la dieta mediterránea y sería un mal ejemplo para los más jóvenes y su cultura alimentaria, alertan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
En este programa de la «Alpispa», de la Radio Autonómica de Canarias, interviente como invitado Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO para explicar los posibles efectos negativos en la salud que puede tener el consumo frecuente de este tipo de manjares, que deleitan más que nutren.
Para escuchar la entrevista integra, pulsa play.

5 razones para comer fruta en ayunas

Vida y Estilo, Terra
2530_estrenimientoverano785x480La fruta, considerado como uno  de los alimentos básicos en toda dieta, es principalment fructosa, que puede ser transformada con facilidad en glucosa, en la mayoría de las veces es 90-95% agua y permite tanto nutrir, como depurar el organismo, una de las razones para comerlas en ayunas.
De hecho, de acuerdo con especialistas en nutrición, como los del European Food Information Council, para que realmente nuestro organismo pueda aprovechar sus nutrientes, su consumo debe ser previo a cualquiera de las comidas principales, como en ayunas, debido a que permite una mejor asimilación.
Es uno de los mejores alimentos debido a que requiere de poca energía para su digestión, pero los beneficios que brinda son mayores, por lo que muchos recomiendan comer las frutas en ayunas, entre otras razones porque:

1. Es más digerible. Se deben comer con el estómago vacío preferentemente. Ya que la fruta se digiere en el intestino delgado, y si el estómago está lleno, comienza a fermentar antes de ser digerida, lo que causa gases e inflamación.

2. La glucosa es uno de los principales combustibles para el cerebro. Según científicos de la Universidad de Ottawa, Canadá, cerca de dos terceras partes del total de la glucosa que recibe el cuerpo se destinan a las diversas funciones cerebrales y su compleja red neuronal. Comer fruta, luego de un ayuno de más de 7 horas tras dormir, es una de las maneras más eficaces de brindarle los niveles de glucosa que requiere el cerebro.

3. Tiene funciones cognitivas. Un estudio publicado en el British Journal of Nutrition revela que ciertas partes del cerebro experimentan bajadas de glucosa a corto plazo, lo que podrían afectar a diversas funciones cognitivas como la atención, la memoria y el aprendizaje. Por lo que éstas pueden evitarse al comenzar el día con una buena porción de fruta , además de ingerir alguna más durante el día.

4. Mejora la digestión. La fibra de la fruta es la pectina, soluble en agua, y la mayor parte se encuentra en la cáscara, por eso, se recomienda que las frutas no sean peladas, como en el caso de la manzana. Consumir una porción una hora antes de desayunar permitirá una mejor digestión durante el resto del día. Además, el potasio que contienen muchas de ellas mejora el funcionamiento intestinal, según investigadores del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

5. Optimiza el metabolismo. El consumo d fruta en ayunas , por sus aportes de en vitaminas y minerales, permite optimizar el metabolismo e incluso puede acelerar la quema de grasas, según un estudio de la Universidad de Pittsburgh , Estados Unidos, ya que mantiene y regula niveles de insulina.

‘Food Trucks’, la «nueva oleada» de comida rápida que aleja de la dieta mediterránea

Europa Press
fotonoticia_20160504140120_1280Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han avisado de que los ‘Food Trucks’, es decir las furgonetas donde se venden alimentos preparados en la calle, es una “nueva oleada” de comida rápida que aleja a la sociedad de los patrones de la dieta mediterránea.

Y es que, el 90 por ciento de la oferta culinaria de los ‘Food Trucks’ son en hamburguesas, sándwiches, perritos calientes con salsas, patatas fritas, chips, helados, crepes, muffins, pizza, pasta precocinadas y platos de cocina nacional, criolla y asiática a base de fritos, empanados o rebozados.

Aunque en España este movimiento “no tiene los permisos necesarios” para vender comida en la calle, pueden ejercer su actividad en eventos privados, mercados o festivales de música. Normalmente es competencia de los ayuntamientos regular los ‘Food Trucks’ en su espacio público y no hace mucho París aprobó una normativa que les permite ejercer de forma rotatoria en medio centenar de puntos en la capital francesa.

“Los ‘Food Trucks’ encajan perfectamente en el estilo de vida americano que tan bien nos ha vendido la industria cinematográfica, pero distan mucho de la realidad de una sociedad castigada por altas tasas de obesidad e índices de mortalidad en materia de cáncer, enfermedad cardiovascular y respiratoria, Alzheimer o la diabetes”, ha comentado el experto en nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.

Una situación que, a su juicio, podría mejorar “mucho” si cambia el patrón alimentario actual hacia uno más saludable, dando prioridad al consumo de frutas, verduras y legumbres frente al de carnes procesadas, grasas saturadas, azúcares y harinas refinadas.

APORTAN “DEMASIADAS” CALORÍAS

“En temas gastronómicos no deberíamos dejarnos influenciar del país que ha creado e implantado con tanto éxito conceptos como ‘comida rápida’ y ‘comida basura’, configuradas íntegramente de alimentos que componen la lista de los 35 más adictivos. Fomentar su consumo supondría un cortapisas para la dieta mediterránea y sería un mal ejemplo para los más jóvenes y su cultura alimentaria”, ha detallado el experto.

No obstante, tal y como ha puntualizado la nutricionista Estefanía Ramo, el principal problema de estos productos es que aportan “demasiadas” calorías y favorecen el exceso de peso entre quienes los consumen con cierta frecuencia.

De hecho, la experta ha asegurado que con sólo una comida se podría ingerir la totalidad de energía diaria necesaria. Por ejemplo, si una persona de 60 kilos toma un menú común de ‘Food Trucks’ compuesto por hamburguesa completa, patatas fritas, cola y muffin, equivalente a unas 1761,24 kilocalorías (Kcal), para quemarlo necesitaría caminar durante 8 horas y 20 minutos o jugar a fútbol 3 horas y 30 minutos.

En este sentido, los nutricionistas han avisado también de que el consumo frecuente de alimentos fritos, rebozados y empanados, que tienen más cantidad de grasas saturadas, podría incrementar los niveles de colesterol “malo” aumentando el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Asimismo, según han advertido, los productos preelaborados y precocinados también llevan más sal, lo que influye negativamente en la hipertensión arterial y en la retención de líquidos. Otro inconveniente son los aditivos o condimentos fuertes que les añaden para estimular el apetito que con el tiempo pueden crear hábito.

TUPPER CONTRA ‘FAST FOOD’

Por todo ello, los expertos del IMEO han propuesto comparar una fiambrera preparada en casa con ensalada de pasta con verduras y un plato precocinado de macarrones a la boloñesa obtenido en un establecimiento de comida rápida.

“Aunque ambos platos tienen cantidades iguales (325g) y niveles de carbohidratos similares, ya que utilizan como ingrediente principal la pasta, la diferencia en calorías es significativa, teniendo casi el doble el plato de comida rápida”, ha enfatizado la experta en nutrición y gastronomía, Andrea Marqués.

En concreto, la ingesta recomendada diaria de una persona oscila entre 1800 y 2200 Kcal y puede variar según sexo, edad, peso o actividad física realizada. Si en algún momento dado uno se excede con ingestas pesadas o comida no tan saludable, convendría tomar medidas inmediatas, realizando una cena muy ligera o día siguiente depurativo para que la excepción no se convierte en regla, o realizar actividad física durante las próximas 24 horas.

Se estima que para eliminar el rastro de un helado (360Kcal) tendríamos que correr 30 minutos; de un chocolate de 100gr (522Kcal), hacer una hora de bicicleta; de una bolsa de chips (626Kcal), dos horas de remo; de una hamburguesa (633Kcal), un maratón de 10 kilómetros; y por cada ración de pizza (252Kcal), una hora de pesas.

Estudio ENPE: Más del 60% de los españoles sufre sobrepeso y obesidad

El 39,3 % de los españoles sufren sobrepeso y el 21, 6 obesidad, por lo que más de la mitad de la población (60,9%), y en comparación con datos precedentes, muestra un aumento importante de la sobrecarga ponderal, según datos del Estudio Nutricional de la Población Española (ENPE), que acaba de publicar la Revista Española de Cardiología

EFE, por Ana Soteras
mapa-1024x659ENPE ha basado esta vez su análisis en la prevalencia del sobrepeso y la obesidad mediante mediciones antropométricas de una muestra de 3.966 personas entre 25 y 64 años realizado entre mayo de 2014 y mayo de 2015.

Los hombres presentan mayores índices de obesidad general que las mujeres, pero si se analiza la obesidad localizada en la zona abdominal (que sufre un 33,4% de las personadas analizadas) se invierte la tendencia. Tanto la obesidad general, como la abdominal aumentan con la edad.

Se considera sobrepeso el que se sitúa entre el 25 y el 29,9 del Índice de Masa Corporal (IMC), la fórmula que relaciona peso y talla, y obesidad a partir del 30. La obesidad abdominal se tipificó para valores de cintura a partir de 102 centímetros para varones y de 88 centímetros en mujeres.

Los datos del estudio ENPE reafirman las estimaciones realizadas en el estudio ENRICA, desarrollado del 2008 al 2010, en el cual se estimó una prevalencia de obesidad del 22,9% en la población española mayor de 18 años.

Por comunidades autónomas

Este análisis arroja una distribución desigual por comunidades autónomas siendo Asturias (25,7); Galicia (24,9) y Andalucía (24,4) las regiones con mayores tasas de obesidad, frente a las más bajas, Baleares (10,5%); Cataluña (15,5%) y País Vasco (16,8%).

Un reto de salud

La prevalencia de obesidad en población adulta en España (21,6%) se sitúa en tasas inferiores a las estimadas en Estados Unidos (35,1%9), aunque las más altas se sitúan en países de Oriente Medio y Golfo Pérsico (37,38%).

El aumento de la obesidad es uno de los retos de la salud pública ya que se asocia a mayor mortalidad, discapacidad y deterioro de la calidad de vida, además de aumentar el gasto sanitario, al ser un factor de riesgo de enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

Ante esta alta prevalencia del sobrepeso y la obesidad en España, el estudio ENPE concluye que es necesario una mejor vigilancia sistemática, especialmente de los grupos de población con mayor riesgo, la implementación de estrategias preventivas de carácter general dirigidas a toda la población y acciones asistenciales específicas para los individuos afectados.

Los cardiólogos aconsejan

Así, la Sociedad Española de Cardiología, en cuya revista científica se ha publicado el estudio ENPE, alerta de la importancia de adquirir hábitos de vida saludables, puesto que la obesidad está considerada como uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

Recomienda realizar un mínimo de 30 minutos de actividad física diaria moderada, como pasear, aprovechar para volver del trabajo caminando o evitar el uso del ascensor y subir escaleras, así como cuidar las alimentación siguiendo estas pautas:

  • Verduras y hortalizas: dos o más raciones al día
  • Fruta: una o dos piezas en cada comida principal
  • Aceite de oliva virgen: una o dos raciones en cada comida (unos 10 ml)
  • Pan, arroz, pasta y otros cereales (preferiblemente integrales): una o dos raciones por cada comida (40-60 gramos de pan o 60-80 gramos de arroz)
  • Legumbres: dos o más raciones a la semana
  • Lácteos: dos raciones al día, preferentemente desnatados o bajos en grasa
  • Pescado blanco/azul: dos o más raciones a la semana
  • Evitar al máximo el consumo de carnes rojas (menos de dos raciones a la semana) e intentar sustituirlo por el consumo de carnes blancas, puesto que tienen menos grasa
  • Evitar los dulces y la bollería industrial

2o Fast Food populares y su orientativo aporte calórico

Fomentar el consumo del fast food es una zancadilla a la dieta mediterránea y un mal ejemplo para los más jóvenes y su cultura alimentaria, apuntan los expertos en nutrición del IMEO. 

La ingesta recomendada diaria de una persona oscila entre 1800 y 2200 Kcal y puede variar según sexo, edad, peso o actividad física realizada. Si en algún momento dado nos excedemos con ingestas pesadas o comida no tan saludable, convendría tomar medidas inmediatas, realizando una cena muy ligera o día siguiente depurativo para que la excepción no se convierte en regla», recomienda Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.

Otro forma de neutralizar las calorías de los excesos es realizando actividad física durante las próximas 24 horas. Se estima que para eliminar el rastro de un helado (360Kcal) tendríamos que correr 30 minutos; de un chocolate de 100gr (522Kcal), hacer una hora de bicicleta; de una bolsa de chips (626Kcal), dos horas de remo; de una hamburguesa (633Kcal), un maratón de 10 km; y por cada ración de pizza (252Kcal), una hora de pesas.

Con el fin de abordar el problema de fondo, el Instituto Médico Europeo de Obesidad ha clasificado los 20 fast food más populares en función de su orientativo aporte calórico.

Clasificación de los 20 fast food más populares según su aporte calórico