Alimentación intuitiva en niños: ¿qué es y cómo funciona?

Es una técnica muy ligada al ‘Baby Led Weaning’, la alimentación complementaria a demanda que consiste en incorporar los sólidos en bebés sin pasar por la fase de purés

El País, por Estefanía Grijota

Que tu hijo coma cuando a él le apetezca. Suena utópico, y cuanto menos muy difícil de llevar a cabo, por el riesgo que conlleva, sin embargo, no debería de ser tan difícil, ni mucho menos imposible. De hecho, son muchas las razones por las cuales la ingesta intuitiva es uno de los mejores métodos que existen para criar a un niño sano y lleno de vitalidad. Porque cuando hablamos de la relación entre los niños y los alimentos, los esfuerzos por combatir los desajustes en la alimentación podrían ser muchos, y en parte, porque una mala alimentación, como la ingesta de los alimentos inadecuados, a deshora, podría desembocar fácilmente en principios de obesidad.

Entonces, ¿dónde está el límite para criar a niños que coman lo que quieran y sean felices, al mismo tiempo que están sanos y desarrollados? Para comer de manera intuitiva es necesario seguir 10 principios que, según los creadores de esta técnica en 1995, los dietistas, Evelyn Tribole y Elyse Resch, son la integración dinámica entre la mente y el cuerpo. “Estos principios funcionan ya sea cultivando o eliminando obstáculos para la conciencia corporal, un proceso conocido como “conciencia interoceptiva”, es decir, un proceso personal de honrar la salud escuchando y respondiendo a los mensajes directos del cuerpo para satisfacer sus necesidades físicas y psicológicas”, aseguran. Un modelo que cada día está ganando más adeptos y que cuenta con más de 90 estudios hasta la fecha.

Ventajas de comer de forma intuitiva

Carmen Escalada, nutricionista clínica del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), nos explica que esta técnica consiste en alimentarnos según nos pida el cuerpo. «Si tengo hambre como, si no tengo hambre no como, e ingiero tanto el alimento que quiero como la cantidad”, expresa. Y aunque resulte increíble, lo cierto es que nuestro cuerpo es muy sabio.

“Una ventaja muy importante para los niños es que, así como un bebé nos da la señal de que ya está saciado, un niño puede aprender a intuir cuando tiene o no hambre. Podemos poner a su disposición, y en todo momento, comida saludable, para que detecten la hora de la comida como un momento agradable, donde no le vas a obligar a nada, ni a castigar ni a premiar, sino que él podrá elegir la comida y comer con gusto”, comenta.

De esta forma, y según la experta, el cuerpo va a ser el que regule la cantidad, por lo que va a ser más fácil que le demos justo lo que necesita en cada momento, por ello, tendremos todos los nutrientes cubiertos y el peso se instaurará en lo saludable. “No es una dieta, ni busca bajar de peso, sino que la finalidad es la de que un niño esté sano y nutrido”, asegura.

Al separar el hambre física de la emocional, se reduce también la ansiedad o el estrés, ya que se trata de una técnica muy ligada al Baby Led Weaning, la alimentación complementaria a demanda que consiste en incorporar los sólidos en la alimentación del bebé sin pasar por la fase de purés y papillas, siendo el propio bebé quien se alimenta por sí mismo usando las manos. “Al ser el propio niño quien marca su hambre y su saciedad, otra ventaja es que se reducirían mucho los problemas en la edad adulta de no distinguir del tener hambre a tener ganas de comer, o el comer por ansiedad o cuando está enfadado, por ejemplo, además se reducirían los problemas de obesidad y todos aquellos derivados de esta”, concluye.

Lo cierto es que los niños nacen como comedores intuitivos: saben cuándo comer y cuándo parar. La reconocida dietista estadounidense, Evelyn Tribole, coautora de “Alimentación Intuitiva: un programa revolucionario que funciona» , dice que el riesgo de la práctica de las dietas y la alimentación restrictiva conduce muchas veces a trastornos en la alimentación, y que es preocupante entre el clima nutricional actual. “Un bebé recién nacido, por ejemplo, llorará hasta que alguien lo alimente, y a los niños pequeños, incluso, se les evitará hacerles la maniobra o el jueguecito del avión para llevarles la cuchara a la boca”, explica.

Atracones de comida sana, cuando la virtud se convierte en un problema

Atiborrarse de alimentos saludables puede ser una consecuencia de la ansiedad y el estrés

El País, por Ángeles Gómez López

Junto a hacer ejercicio y dejar de fumar, cuidar más los hábitos relacionados con la nutrición está entre los propósitos más comunes que nos hacemos para el nuevo año. Es una determinación que suele nacer de la imperiosa necesidad de minimizar las consecuencias de los atracones de comidas grasas y dulces de las Navidades. Pero, ¿y si ponerte las botas de comida sana también fuese darte atracones? ¿Serían igual de malos que los de pizza y chocolate, o los de tres platos de paella de los domingos?

Resulta difícil pensar que un plato de brócoli pueda deleitar a alguien tanto como un tentador, y delicioso, pedazo de chocolate. Pero así es, aunque más por sus beneficios para la salud que por su crujiente textura. Por eso, mientras algunas personas no pueden evitar pegarse auténticos atracones de la tentación negra, otras sucumben a sanísimas hortalizas que reducen al zumo que cabe en un vaso.

Sí, el atracón de comida sana existe, lo que sucede es que normalmente «se asocia a alimentos con un alto contenido en grasa e hidratos de carbono, que crean adicción, y la fruta y la verdura carecen de esos componentes», aclara la directora del grupo de Epigenómica en endocrinología y nutrición del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela, Ana Belén Crujeiras.

Pero conviene no confundirse, un atracón de comida sana no es apostar fuerte por el brócoli, la zanahoria y el atún a la plancha, sino hacer «una ingesta excesiva de alimentos saludables», matiza Rubén Bravo, dietista y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). El mejor ejemplo son lossmoothies: «Es un licuado con una cantidad enorme de frutas y verduras que nadie se suele comer en una ingesta. Si fuesen piezas sólidas se dividirían en diferentes comidas», razona Bravo. Un tazón grande de gazpacho, con sus tropezones, también entra en la categoría de atracón de hortalizas, porque «concentra en una sola lo que serían tres raciones de verduras», añade el dietista. Entonces sí son atracones, pero buenos… ¿o no?

Que la comida sea sana no hace bueno al atracón

Lo que determina que un atracón de comida, por saludable que sea, se convierta en algo negativo es la forma de comer o la emoción que se asocia a la forma de hacerlo. La directora del Centro de Obesidad de la Clínica Cleveland y profesora de psicología de la Universidad de Cleveland, en Ohio (EE UU), Leslie Heinberg, explica que «cualquier alimento que se consuma en cantidades muy grandes, con una sensación de pérdida de control, se considera un atracón. Esto también sucede cuando se desborda el consumo de un alimento que se considera saludable si se come en una cantidad normal».

Detrás del episodio hay un problema de ansiedad y estrés, y el objetivo de comer compulsivamente es saciar una emoción, no el hambre fisiológica. «La comida es gratificante y las vías neuronales que se activan con las drogas, el alcohol, el sexo y el juego también se activan con la comida», profundiza Heinberg. De la misma manera que unas personas son más susceptibles que otras a desarrollar adicciones a algunas sustancias, otras son más propensas a desarrollar problemas con los alimentos, «en función de la gran recompensa que el cerebro anticipa y recibe».

En todo caso, aunque el argumento de la adicción sea muy socorrido a la hora de justificar la ingesta excesiva de un alimento, la psicóloga aclara que más que una adicción se trata de «una alimentación compulsiva o un trastorno alimentario». En este sentido, argumenta que la obsesión por comer sano está llevando a un aumento de la ortorexia. Este trastorno, que consiste en la obsesión por seleccionar y consumir solo los alimentos más saludables, cada vez es más habitual en las consultas de nutrición, según aseguran los especialistas.

Perder el control por la comida sana también precisa terapia

Según sostiene la científica Ana Belén Crujeiras , «las modas alimentarias están modificando nuestros gustos» con consecuencias potencialmente inquietantes. La investigadora de la Universidad de Cleveland Leslie Heinberg confirma que «las dietas más extremas, que son muchas de las dietas de moda, pueden llevar a comportamientos compulsivos». Y añade: «A menudo, cuanto más restrictiva es la dieta, más probable es que surjan comportamientos problemáticos».

De momento, la gran parte de los esfuerzos de los investigadores y los terapeutas se concentran en frenar el avance de la obesidad, donde el trastorno por atracón es más habitual. Pero el problema de fondo es el mismo. El director del departamento de Obesidad y cirugía bariátrica de la Clínica Cleveland, Bartolomé Burguera, conoce bien las condiciones psicológicas detrás de las personas que recurren a los atracones: «Más del 30% de los pacientes con obesidad severa sufren depresión o algún otro trastorno psicológico que requiere una evaluación, y las personas con adicción a la comida sana necesitan el mismo seguimiento psicológico y nutricional».

En todo caso, hay que tener en cuenta que el tipo de alimentación «interacciona con nuestros genes y puede hacer que la función celular cambie, ya sea a una más beneficiosa o hacia el desarrollo de una enfermedad», señala Ana Belén Crujeiras, quien investiga como el ambiente cambia la expresión de los genes. Eso significa que, si hay que hacer un exceso, mejor que sea de los alimentos a los que la ciencia atribuye beneficios para la salud. «El atracón de brócoli es perfecto, y hay estudios en modelos animales que han encontrado que un compuesto de este vegetal favorece la aparición de marcas epigenéticas favorables de buena salud [previenen y mejoran el cáncer de próstata, una enfermedad que causa 40 diagnósticos al día]», opina Crujeiras. Pero con mesura.

El secreto de una madre que perdió 54 kilos: «La autoestima tiene más que ver con tu actitud que con tu peso»

Suzanne Ryan se propuso un duro reto para dar un buen ejemplo a su hija en el día de su graduación. A sus 34 años, y con problemas de peso, la mujer quiso apuntarse a la vida saludable. Gracias a su fuerza de voluntad y a la dieta cetogénica (‘Plan Keto’) ha perdido 54 kilogramos y ha plasmado en un libro su experiencia: «La vida dista mucho de ser perfecta solamente porque hayas perdido peso, pero me siento muy agradecida a mí misma por la capacidad de alcanzar mis metas».

Telecinco
La californiana Suzanne Ryan, de 34 años, ha logrado su objetivo y no solo se ha convertido en un referente para su hija, sino también para todos aquellos que se proponen llevar a cabo una vida saludable y perder peso adecuadamente. En su libro ‘Simply Keto‘, la madre no solo comparte los platos que han formado parte de su dieta, sino que también deja algunos consejos para quienes piensan que el físico, y no la salud, lo es todo: «La autoestima o amarte de verdad tienen más que ver con tu actitud que con los kilos que peses».
El propósito de Ryan siempre fue iniciar una dieta basada en hábitos saludables y demostrar a su hija que si quieres, puedes: «Lo he hecho por ella. No me encontraba a gusto con mi peso (…) Desde que nació Olivia me di cuenta de que tenía un nuevo propósito en mi vida, quería poder seguir su ritmo».
La madre supo que ese momento había llegado cuando acudió a la graduación de su hija. «Hoy, por ejemplo, se graduó en preescolar, y cuando tuve que sentarme en su silla del colegio caí en la cuenta de que con 50 kilos más no habría cabido«, recoge ‘Daily Mail’.
Tras un año de serio compromiso consigo misma, Ryan perdió casi 40 kilos. Sin embargo, su libro no destaca por los números de los que se ha despedido, sino por tratar de concienciar a todo aquel que lea sus páginas de que adelgazar no asegura la felicidad: «Cada persona es diferente y no deberíamos buscar la perfección sino el progreso. La positividad y una mentalidad fuerte son fundamentales en cualquier cambio de vida sostenible».
El secreto de Ryan ha sido la dieta cetogénica-también denominada dieta Keto-, que elimina los hidratos de carbono del menú diario y que supuso la base de la polémica Dieta del Dr. Atkins. El motivo para prescindir de estas fuentes alimentarias es provocar cetosis en el organismo de la persona para forzar a su cuerpo a quemar grasa. Sin embargo, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad la incluyó en su lista de las cinco dietas menos recomendadas en año pasado.

Ojo con estas cinco dietas: son peligrosas para la salud

El Mundo

  • Sensacionalistas y muy restrictivas, algunas prometen perder mucho peso en poco tiempo
  • Las más recomendadas son: rica en nutrientes, estilo ‘Royalty’, ayuno intermitente, nórdica y vegana (controlada por un especialista)

Si no consigues quitarte de encima los kilos de más que dejaron de recuerdo los excesos navideño o si ya estás pensando en prepararte para la ‘operación bikini’ te conviene leer la clasificación con las mejores y peores dietas que, por sexto año consecutivo, elabora el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). En este ránking se analizan los regímenes que, por un motivo u otro, han cobrado protagonismo en España a lo largo del último año para enfatizar un mensaje muy claro: no todo lo que está de moda vale para lograr una pérdida de peso. «Que la demanda de un tipo de dieta se dispare no significa que funcione o que sea saludable», remarca Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO, haciendo hincapié en los múltiples efectos secundarios y posterior efecto rebote que conllevan las denominadas «ditas milagro». Por el contrario, Bravo destaca el valor de los métodos que «se basan en evidencias científicas y proponen un adelgazamiento paulatino, de unos 1,5Kg por semana y 6Kg al mes».

El ranking del IMEO cuenta con el respaldo de una veintena de expertos en obesidad y cuidado de la salud (médicos, nutricionistas, dietistas, psicólogos, preparadores físicos, naturópatas y cirujanos). Sus fuentes son casos reales observados en consulta, estudios científicos y estudios de solidez contrastada, como la lista anual de la Asociación Británica de Dietistas (BDA, por sus siglas en inglés) o la publicación estadounidense ‘U.S. News & World Report’, artículos en revistas femeninas o búsquedas virales en la red detectadas por Google Trends.

LAS PEORES

Sensacionalistas y muy restrictivas, prometen perder mucho peso en poco tiempo y a largo plazo son insostenibles. Carecen de sustento científico y a menudo recurren a productos «milagro». Tienen múltiples efectos secundarios que pueden poner en riesgo la salud y asegurado efecto rebote. Totalmente desaconsejadas para lograr una pérdida de peso saludable.

1. Dieta de las 800 Kcal

Entre sus seguidoras encontraremos los nombres de Kylie Minogue, Renée Zellweger o Jennifer Aniston.

Son dietas que limitan la ingesta calórica diaria a las 800Kcal, recortando en un 60 o 70% la cantidad recomendada. Es excesivamente restrictiva, monótona y deficiente de nutrientes, insuficiente para mantener activo el organismo de una persona adulta físicamente activa. «Ocupa el primer puesto en el Ranking de IMEO de las dietas menos indicadas para perder peso durante 2019 debido a su popularidad entre mujeres y adolescentes y su carácter versátil y camaleónico», explica Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto. Su fuerte presencia en Internet, donde cualquiera puede sugerir menús diarios por menos de 800kcal, la ha convertido en un almanaque de «autoayuda» casi nunca supervisado por profesionales de la salud.

«Con esta dieta se pueden perder de 5 a 7 Kg. en una semana, pero a costa de numerosos riesgos para la salud, como carencias nutricionales (déficits de vitaminas y minerales), alteración de la conducta alimentaria (más hambre y ansiedad y menos saciedad) o metabólicas, bajada de la tensión o del azúcar», apunta Ramo. Es importante saber que una dieta tan restrictiva conlleva a una rápida pérdida de peso inicial, pero también provoca, al mismo tiempo, que se quemen menos calorías de lo habitual, al verse reducido el metabolismo basal, favoreciendo un posterior efecto rebote.

No sería recomendable a la hora de perder peso y menos aún para aquellas personas que presenten patologías o son proclives al desarrollo de trastornos del comportamiento alimentario, como la anorexia o la bulimia, y que a veces son de mayor gravedad que el exceso de peso que se pretendía corregir.

2. Dieta de los tés détox y el café adelgazante

Entre sus seguidoras destacan los nombres de Kim Kardashian, Demi Lobato y Gwyneth Paltrow. Consiste básicamente en ingerir cantidades de tés y café adelgazante con el fin de perder alrededor de 5 Kg a la semana. Se sirve de una gama amplia de preparados ricos en cafeína y teína, en cápsulas o infusiones o a base de hierbas a las que se les atribuyen otros efectos relacionados con la pérdida de peso, como activadores del metabolismo, inhibidores del apetito, eliminadores de toxinas, energizantes, laxantes o diuréticos, drenantes, antocelulíticos, quemagrasas, etc.

En esta dieta, predominantemente líquida, se ingieren mucho menos calorías de las que el organismo necesita, lo que conduce a una pérdida inicial de peso. «Sin embargo, esta bajada se basa en pérdida de agua corporal y nunca de grasa, por la deshidratación que se puede llegar a tener al orinar más durante todo el día», señala la nutricionista del IMEO. Además de producir grandes carencias y alteración de la conducta alimentaria (más hambre y ansiedad y menos saciedad), conlleva a un desequilibrio hidroelectrolítico por pérdidas excesivas de potasio, magnesio u otros iones a través de la orina, argumenta la experta.

Como se ingiere prácticamente agua, el organismo minimiza sus funciones vitales para así tener una reserva energética, adaptándose a la situación de restricción.Se pueden llegar a liberar cuerpos cetónicos, una sustancia de desecho procedente del metabolismo de las grasas, que el hígado ha de eliminar. Se forman porque el organismo está usando como fuente de energía la grasa, debido a la falta de glucosa en el mismo. Puede surgir una alteración de insulina en el páncreas por el exceso de estimulante, generándose una intolerancia oral a la glucosa o prediabetes.

El paciente puede creer que funciona a corto plazo, por la rápida pérdida de peso lograda, pero una vez recuperadas esas pérdidas de líquido, conlleva a un gran efecto rebote que, además de las carencias nutricionales soportadas, puede poner en riesgo la salud y a largo plazo terminar con un mayor peso corporal que el inicial.

3. Dieta de los grupos sanguíneos

Entre sus fieles seguidoras figuran Demi Moore, Kate Winslet y Miranda Kerr. Los defensores creen que sirve no sólo para adelgazar, sino también para prevenir enfermedades, pero ¿realmente es así? La dieta del grupo sanguíneo se originó en los años 80 del siglo pasado y, pese a su falta de fundamento científico, sigue dando dolores de cabeza. La afirmación de su precursor, el naturópata J. D’Adamo, que «aquel alimento bueno para algunos, puede ser veneno para otros» fue desarrollada por su hijo P. D’Adamo quien afirma que la adecuada alimentación depende del grupo sanguíneo.

«La hipótesis subyacente en este tipo de dietas se encuentra en la clasificación de los principales grupos sanguíneos según su herencia evolutiva», explica la nutricionista del IMEO, Sonia Peinado. Así, el grupo O se considera el grupo más antiguo, por lo que defienden que su dieta debería parecerse a las dietas ricas en proteínas animales típicas de la era del cazador-recolector. A las personas con el grupo A recomiendan seguir una dieta vegetariana, por el cambio que supuso el establecimiento de las tribus en sociedades agrarias. Siguiendo el mismo razonamiento, se considera que los individuos con el grupo sanguíneo B se benefician del consumo de productos lácteos porque se cree que este grupo sanguíneo es típico de individuos nómadas, mientras que los individuos con un grupo sanguíneo AB se beneficiarán de una dieta intermedia a las propuestas para el grupo A y el grupo B.

«Sin duda, estamos ante una dieta milagro que trata de engañar al público con bases infundadas y no demostrables«, recalca Peinado. A fecha de hoy, no hay ningún estudio científico que respalde las afirmaciones o las suposiciones hechas sobre la dieta del grupo sanguíneo, ni de que representa una supuesta mejora para la salud. A cambio, varias investigaciones certifican que no encuentran relación alguna entre dieta, metabolismo y grupo sanguíneo. Además, hoy en día se sabe que el gen A fue el primero en evolucionar, y no el gen O, como afirman los defensores de esta dieta, por tanto, no cuadraría con la caracterización de los cazadores-recolectores que se le atribuía.

4. Dieta cetogénica o keto dieta

Ha sido la más buscada a nivel global en Google durante el año pasado y su fama se nutre de la de sus célebres seguidoras, entre ellas Halle Barry, Jennifer López, Megan Fox o Adriana Lima. Las keto dietas buscan una considerable pérdida de peso, de forma exprés, que ronda los 12 kilos al mes, principalmente mediante la reducción de los hidratos de carbono. «Pueden resultar positivas como método alternativo no farmacológico en la epilepsia refractaria, pero su seguimiento no es recomendable a largo plazo en casos de sobrepeso u obesidad», apunta Peinado.

Surgieron en los años 50 a raíz de un artículo publicado en la revista médica ‘New England Journal of Medicine’ que indagaba sobre los efectos que tenía en la dieta la reducción de los carbohidratos. Base de la que partió el Dr. Atkins para crear su famosa dieta, resaltando la sensación de cetosis que experimentaba el cuerpo humano ante la necesidad de quemar la grasa y utilizarla como fuente alternativa para obtener energía.

Por un lado, se trata de dietas milagro excluyentes que minimizan el consumo de uno de los macronutrientes principales (los hidratos de carbono), a la vez que limitan la toma de vitaminas, minerales y fibra, pudiendo afectar al correcto funcionamiento del organismo y dar lugar a estreñimiento, diarrea, astenia o calambres musculares, entre otros. Por otro, la continua movilización de proteínas, utilizado como nutriente «estrella», conlleva cierto riesgo, ya que puede producir aumento del ácido úrico y con ello, las probabilidades de padecer gota.

Las keto dietas son peligrosas para personas con enfermedades cardíacas, ya que una alimentación alta en grasas puede comprometer el funcionamiento del corazón, y desaconsejadas en casos del hígado comprometido, por la imposibilidad de metabolizar las grasas.

Como punto final se debe destacar que son dietas que requieren unos conocimientos mínimos en la materia, por lo que deberían estar bajo la supervisión de un nutricionista, ya que no es fácil contabilizar el porcentaje total de hidratos de carbono que deberemos consumir para no sobrepasar las cantidades y dejar la cetosis. Tienen alta probabilidad de padecer el temido efecto rebote y se ha demostrado que a largo plazo no ofrecen una pérdida de peso significativamente mayor que las dietas hipocalóricas convencionales, por lo que no habría beneficio de su seguimiento para reducir el sobrepeso o la obesidad.

5. Dieta de los suplementos nutritivos con efectos adelgazantes

Eugenia de York y el Príncipe Harry han recurrido a ellos en sus dietas pre-boda para vislumbrar. Se pueden encontrar en el mercado, de diferentes marcas y fórmulas, y de precio elevado. Ejercen una serie de efectos relacionados con la pérdida de peso: supresión del apetito, mejora de la digestión, regulación de los niveles de azúcar en la sangre y optimización del metabolismo.

«Es importante subrayar que se trata de suplementos nutricionales que no sustituyen, sino complementan ciertas carencias en una dieta supervisada por un profesional», recalca Mireia Elías, experta en dietética y nutrición deportiva del IMEO. Por tanto, podrían ser utilizados como coadyuvantes en tratamientos de pérdida de peso, pero nunca como solución única y se han de acompañar con una alimentación saludable y ejercicio físico regular. Además, si se toman fármacos o se tienen patologías o alergias, se debe consultar al médico.

Algunos de los componentes de los suplementos nutritivos son:

Glucomanano: fibra dietética muy soluble. Aumenta la sensación de saciedad y disminuye tanto la concentración de colesterol en sangre, como los niveles de glucosa e insulina.

Oligoelementos como manganeso (ayuda a procesar el colesterol, los carbohidratos y las proteínas), yodo y cromo (el primero es necesario para el buen funcionamiento del tiroides, el segundo regula los niveles de triglicéridos). No se requiere suplementación, si se lleva una alimentación variada y saludable.

Extracto de café verde: estos granos de café sin tostar contienen cafeína, la cual acelera el metabolismo, y ácido clorogénico (se pierde al tostar el café). Reduce la absorción de carbohidratos, niveles de glucosa en sangre y picos de insulina.

Extracto de té verde: las catequinas que contiene contribuyen a la pérdida de grasa abdominal.

5-HTP: aminoácido precursor de la serotonina que ayuda a disminuir el apetito y la ansiedad por carbohidratos.

Capsaicina: componente activo de los pimientos picantes. Disminuye la ghrelina, hormona implicada en la sensación de hambre, reduce la absorción de calorías en el intestino y acelera el metabolismo aumentando la termogénesis de los alimentos.

Bioperina: con un 95% de piperina, un componente de la pimienta negra. Acelera el metabolismo aumentando la termogénesis de los alimentos y mejora la biodisponibilidad de algunos nutrientes.

Hay que añadir que algunos de los beneficios mencionados requieren cada vez mayores dosis para provocar el mismo efecto, como es el caso de la cafeína. Otros tienen poca evidencia, como es el caso del café verde, o funcionan a la par con el ejercicio físico, como es el caso del té verde.

LAS MEJORES

Sostenibles en el tiempo y sin efecto rebote. Contribuyen a llevar un estilo de vida saludable. Se proponen una pérdida de peso moderada, hasta 1,5Kg por semana y no más de 6Kg al mes. Se nutren de todos los grupos de alimentos teniendo en cuenta su distribución, biodisponibilidad y las cantidades para garantizar el buen funcionamiento de nuestro organismo. Normalmente monitorizados por endocrinos, nutricionistas o dietistas.

1. Dieta con alta densidad de nutrientes

Rica en alimentos de alta densidad nutritiva es aquella que proporciona proteínas de alto valor biológico, grasas cardiosaludables, vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra de calidad a partir de alimentos saciantes y libres de calorías vacías. Si, al mismo tiempo, se realiza un control adecuado de la ingesta de hidratos de carbono y se evitan azúcares sencillos de elevado índice glucémico, se puede perder entre medio y un kilo de grasa a la semana de forma saludable y se previenen carencias.

«Es un tipo de dieta muy eficaz a la que a menudo recurrimos en consulta, porque permite un desarrollo más personalizado y se puede adaptar a los ritmos circadianos para distribuir las ingestas de la manera más adecuada al ritmo biológico de cada persona», señala Andrea Marqués, experta en nutrición, dietética y gastronomía del IMEO. Su principal ventaja es que no hay restricciones estrictas de alimentos, salvo aquellos con alto contenido en azúcares sencillos o en grasas poco saludables. A corto plazo permite lograr una pérdida de peso progresiva y ayuda a nuestro cuerpo a utilizar los depósitos de grasa como fuente de energía.Es una dieta que siempre va a funcionar a largo plazo, ya que nos ayudará a adoptar unos hábitos alimenticios saludables que podemos mantener en el tiempo. Sería especialmente indicada en mujeres en período de menopausia o postmenopausia, dada la dificultad que suelen presentar para utilizar sus depósitos de grasa como fuente de energía y la facilidad con la que almacenan el exceso de azúcares y grasas de la dieta.

Un inconveniente puede ser la adaptación inicial a la restricción de azúcares y grasas saturadas que puede traducirse en ciertos parámetros de ansiedad al principio, pero trabajando la motivación y el autocontrol con el paciente, se puede remediar.

2. Dieta al estilo ‘Royalty’

Esta dieta que ha revolucionado el mundo mediático se hizo popular a raíz de que Meghan Markle la iniciara antes de su boda con el Príncipe Harry y que, según palabras de la ex actriz, la haya mantenido posteriormente dentro de sus hábitos de vida como base de una alimentación saludable y equilibrada.

«Si profundizamos en materia nutricional con los datos que tenemos, veremos que la alimentación de la Duquesa de Sussex se basa sobre todo en el consumo de frutas y verduras, proteínas de alta calidad (como pollo de corral y pescados como el salmón o el atún) y frutos secos y semillas, mientras trata de evitar el consumo elevado de gluten», analiza la nutricionista experta en dietética y gastronomía Andrea Marqués. Markle es aficionada a la cocina, no abusa de las carnes rojas y sigue la filosofía de que, de vez en cuando, uno se tiene dar algún capricho como una copa de vino, un plato de pasta o algo dulce de postre. Un planteamiento nada mal que, junto con un ejercicio regular adecuado, puede ser incluido dentro de las dietas más indicadas para perder peso en 2019 y que simplemente consiste en comer sano, priorizando ciertos alimentos beneficiosos para la salud.

La ventaja de este tipo de hábitos alimentarios es que se pueden mantener en el tiempo con relativa facilidad y que, a la larga, ayudan a perder peso de forma progresiva, si se tiene exceso de grasa corporal. Además, son pautas adecuadas para cualquier paciente siempre que las adaptemos a sus hábitos de vida y/o patologías si las tuvieran.

3. Dieta del ayuno intermitente

Beyonce, Hugh Jackman, Ben Affleck y Nicole Kidman son algunos de los celebrities que practican el ayuno intermitente. A pesar de que esta práctica ha sido habitual a lo largo de la historia en diversas épocas y culturas, en los últimos años ha vuelto a estar en auge. Quienes la practican incluyen en su rutina periodos que abarcan desde varias horas hasta incluso días en los que se abstienen de ingerir alimentos sólidos.

Este tipo de dieta permite perder entre 1 y 1,5 kg a la semana, incluyendo días de alimentación más festiva o social que serán compensados con los días u horas de ayuno. Su principal ventaja es que puede ser mantenida en el tiempo, convirtiéndose en un estilo de vida, por lo que se reduciría el riesgo de efecto rebote.

Una de las más conocidas dentro de este grupo en España es la «dieta de los días alternos», de corte mediterráneo y menús diarios adaptados a la persona que los va a realizar, sus necesidades y, si las hubiera, patologías. Eso sí, «hay que mostrar cierta disciplina a la hora de seguir la dieta y en los días de ayuno realizar ejercicio físico de intensidad baja, como caminar, estiramientos o yoga, y en los días más permisivos no pasarse con la recompensa gastronómica», añade Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.

4. Dieta nórdica o comer como un vikingo

Avalada por la OMS y recientemente señalada como una de las 10 mejores dietas del mundo. Ha surgido con fuerza como una variante de la dieta mediterránea tradicional que busca adaptar la dieta sana por excelencia a los productos, la cultura y las tradiciones del norte de Europa. Como base, prioriza el consumo de verduras, hortalizas y frutas (en menor variedad por tema geográfico, predominando bayas o frutas rojas, en compotas o como snack), cereales enteros, mucho pescado azul, carnes blancas y rojas en menor proporción y aceite de colza en lugar del de oliva. «Por todo ello, se trata más de una alimentación saludable y modelo de vida que de una dieta en sí que logre resultados rápidos, pero volátiles», anota Escalada. Podemos perder con este plan entre medio y un kilo de grasa a la semana.

A nivel de salud es una dieta óptima que podría ser llevada a cabo por cualquier persona y puede ayudar a mejorar parámetros como el colesterol, el azúcar en sangre o la hipertensión. Como desventaja, nos puede suponer un mayor gasto económico al hacer la compra y mayor tiempo de preparación de los alimentos.

5. Dieta vegana controlada por especialista

Algunos de los declarados veganos son Alicia Silverstone, Natalie Portman y Brad Pitt. Elimina todos aquellos alimentos de origen animal: carnes, pescados, mariscos, huevos, lácteos y miel. Aunque con ella también se puede perder peso de manera saludable (entre medio y un kilo a la semana), quienes la practican no suelen hacerlo con este fin, sino más por una convicción de ayuda al medio ambiente o mejora global de la salud. En concreto, se ha visto que quienes siguen una adecuada dieta vegana pueden mejorar parámetros como el colesterol, la tensión arterial o la obesidad.

«Debido a que esta dieta supone numerosas restricciones, es importante seguirla con el apoyo y consejo de un dietista-nutricionista especializado que nos explique de qué manera hay que combinar los alimentos permitidos para que no haya déficits de ningún nutriente, ni deficiencia o exceso de kilocalorías», apunta la nutricionista clínica.

Siendo estas restricciones el principal inconveniente junto con el aumento del precio del carro de la compra y la necesidad de tomar un suplemento de vitamina B12, podría ser apta para cualquier persona siempre y cuando haya un correcto seguimiento especializado.

Sopas de sobre: Una bomba calórica y salada demasiado repetida en los meses de invierno

Salamanca 24h

Especialistas recuerdan que los sobres con polvos contienen altos niveles calóricos y añadidos artificiales perjudiciales para la salud, con una cantidad de sal que puede provocar diferentes problemas

El fío y el poco tiempo disponible hace que las sopas de sobre se conviertan en uno de los principales alimentos en las mesas de los hogares durante este tiempo. Sin embargo, esta opción no es nada saludable, como recuerdan diferentes especialistas.

Así, desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad recuerdan que las «sopas deshidratadas son la peor opción» desde un punto de vista de vida sana y saludable. Esto es así debido a la gran cantidad de sal con la que cuentan, los añadidos artificiales y los pocos nutrientes que aporta.

Sobre lo primero, ocurre en la mayoría de las llamadas comidas prefabricadas. La sal en exceso es una gran fuente de hipertensión, entre otras cosas, uno de los mayores problemas vasculares en la actualidad.

Además, los potenciadores de sabor que cuentan «contienen altos niveles calóricos y añadidos artificiales nada recomendables para las comidas». Por otro lado, las sopas de sobre deshidratadas son muy grasas debido a los potenciadores de sabor, más aún si contiene manteca de cerdo.

Por otro lado, la idea de que solo un plato de sopa adelgaza es falsa, sobre todo por la falta de nutrientes de estas, que cuentan con mucho agua y potenciadores pero pocas o ninguna vitaminas y minerales para mantener un equilibrio.

Menú detox de cinco días para comer en la oficina

El Mundo Yo Dona, por Endurne Urreta

La Navidad ya está olvidada, pero los kilos que cogimos siguen ahí, bien agarrados a la cintura. Volver a la rutina y recuperar hábitos de alimentación saludables no siempre es fácil si lo que quieres es deshacerte de esos kilos (entre 3 y 5 de media según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad) en un tiempo razonable y tienes que comer en el trabajo. No se trata de que reduzcas drásticamente tus comidas, sino de que comas con cabeza. Lo ideal es lanzarte a un plan detox, con menús ligeros basados en verduras y alimentos ricos en nutrientes.

Una opción es que te prepares tus propios táper para toda la semana, pero si te da pereza o no tienes tiempo, lo puedes pedir a empresas de entrega rápida de comida, como Deliveroo, que ha diseñado un menú detox semanal con el asesoramiento de especialistas en nutrición.

Lunes. La semana empieza con un menú de 520 calorías de Fit Food, con una crema de calabaza y coco de primero y una de las nueve ensaladas que proponen. Por ejemplo, la de aguacate y arándanos, con espinacas, pollo especiado, queso feta, aguacate, pipas de calabaza y arándanos secos. De postre, un zumo cold press que te dará energía para afrontar la tarde.

Martes. Lateral propone un menú de 560 calorías con un kao vegano de primero, 100% vegano, compuesto por empanadillas de trigo rellenas de verduras y cocinadas al vapor. De segundo, unos espaguetis de calabacín salteados con salsa pesto pesto (albahaca, piñones, aceite de oliva y queso parmesano) y heura (soja texturizada con apariencia de pollo) y tomates cherry.

Miércoles. Menú de Comenssana de 700 calorías. De primero, un zumo de espinacas, naranja, melón y manzana, y se segundo un bowl con quinoa al pesto, pechuga de pollo al horno, queso feta, anacardos, eneldo y cilantro. Acabamos con una compota de manzana ecológica y queso batido.

Jueves. Menú de Mama Campo de 540 calorías. De primero crema de calabaza y naranja y de segundo un plato de cus cus de verdura encurtida y proteína vegetal.

Viernes. Acabamos la semana con un menú de Bump Green de 620 calorías. De primero una crema de verduras con zanahoria y calabaza ecológicas con jengibre, para seguir con una ensalada de quinoa ecológica con garbanzos y yogur de Granja Cantagrullas.

Adelgazar: qué cosas debes hacer y qué no para perder peso

Los expertos en nutrición nos dan su veredicto para evitar peligros para tu salud y el efecto rebote

Telva, por Clara Sánchez de Ron

Adelgazar en enero es uno de los propósitos más perseguidos y que muchas veces, vamos retrasando y en otras ocasiones, para cumplirlo, nos aliamos a soluciones poco sanas e incluso más perjudiciales de lo que parecen para tu salud como contar las calorías de los alimentos compulsivamente, cenas batidos o seguir dietas milagro que además producen el temido efecto rebote… Preguntamos a cuatro número uno en nutrición qué hacer y qué no para restar kilos a la báscula de forma sensata y sin perder la cabeza.

A la hora de perder peso o adelgazar con dietas estrictas y restrictivas, se oponen la mayoría de los expertos en nutrición y más aún cuando se trata de ponerse a régimen dejando de comer y privando al organismo de sus nutrientes esenciales. Además, incluso en redes sociales como Instagram y entre las celebrities se está viviendo también una edad de oro de las dietas sensatas para perder peso comiendo con moderación. Drew BarrymoreKayla Itsines son sólo algunas de ellas. Celebrities aparte, y para ayudarte en el intento de perder esos kilos que has ganado, preguntamos a los expertos en nutrición y dietas qué puedes hacer y qué no a la hora de adelgazar con cabeza.

COSAS QUE NO DEBES HACER PARA ADELGAZAR

Para perder peso, hay que comer, no dejar de comer…

Siempre que te propongas realizar un plan de pérdida de peso «debes evitar retirar de tus platos diarios cualquier grupo de alimentos como los hidratos de carbono, proteínas o grasas, e igualmente nunca tienes que centrarte en monodietas de un sólo ingrediente o un sólo grupo de alimentos como las dietas cetogénicas de proteínas o la dieta del sirope de ágave o de manzana…», nos recomienda Rubén Bravo, experto en nutrición y dietética y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

No seguir una dieta exprés porque conseguirás un efecto rebote

Muchas personas que deciden ponerse a dieta esperan alcanzar una pérdida de peso rápida. «En este punto es muy importante aclarar que perder peso no quiere decir que perdamos grasa. De forma inicial el peso perdido es, en su mayoría, agua y algo de masa muscular. La grasa tarda más tiempo en empezar a quemarse debido a que el cuerpo reacciona bajando el gasto metabólico, de modo que la almacena», nos cuenta la doctora Susana Monereo, directora de la Unidad de Endocrinología y Nutrición de Vithas Internacional.

Esto conlleva a que la pérdida de peso sea más lenta y por ello, «la persona que está a dieta, cansada de comer cosas imposibles, la deja. La consecuencia es la aparición del temido «efecto rebote» y el hecho de que recuperemos el peso perdido más algunos kilos de más», sentencia Monereo.

Así que como conclusión, las dietas exprés solo consiguen que perdamos agua y músculo y, generalmente, recuperamos rápidamente los kilos de grasa debido a que nuestro metabolismo se ha ralentizado o ha bajado.

No bajes nunca de las 800 o 1000 calorías al día en más de cuatro ingestas

Es importante no realizar nunca más ni menos de 4 o cinco ingestas diarias de alimentos y no bajar nunca de las 800 calorías a 1000 calorías al día, ni reducir el consumo de agua por debajo de los 2 litros al día, «ni basar nuestro plan en una planta milagrosa con efectos quema-grasas, y nunca pensar planes que permitan «un día libre» o un «alimento que puedas comer la cantidad que quieras», además de evitar los de efecto laxante», sentencia Rubén Bravo, experto en nutrición y dietética y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

De frutas y batidos verdes, no se adelgaza

En los últimos años, se han puesto de moda las dietas a base de frutas y batidos verdes para adelgazar. Y apostar por ellos con una alta ingesta de frutas «no conviene porque se activa la hormona insulina (con el azúcar y el sabor dulce) que favorece el aumento de apetito, de peso y de acumulación de grasa corporal y de colesterol», nos confiesa Amil López Viéitez, doctora en farmacia y nutricionista creadora de la plataforma Dieta Coherente.

Además, en el caso de los batidos, si no hay masticación se retrasa la saciedad y «el hecho de masticar puede ayudarnos a reducir la ansiedad y a quemar calorías, algo que no logramos con los batidos. Tomar la comida líquida durante un periodo de tiempo prolongado puede causar la reducción de jugos digestivos y del movimiento gastrointestinal, lo que favorece el crecimiento microbios patógenos y la disminución de la absorción de vitaminas» asegura el doctor Nicolás Romero, autor del nuevo libro «Si te gusta comer, aprende a adelgazar» (Ed. Planeta) donde da las claves para tener un peso perfecto pero sin dieta y sin estar obsesionados con la comida.

No salgas de casa sin un buen desayuno

En un buen plan de alimentación, el desayuno hay que hacerlo siempre. Si dejas de tomar una tostada de pan integral en casa, seguramente tomarás un bollo a media mañana. Además, «la ventaja de hacer el desayuno en casa es la posibilidad de concentrarte mentalmente en esa tarea. Además, se ha demostrado que por la mañana es la hora del día que mejor se metabolizan los carbohidratos. A la mayoría nos apetecen los carbohidratos por la mañana. Y es normal, porque hemos gastado reservas por la noche durante el sueño», asegura el doctor Nicolás Romero.

No te saltes ninguna comida ni dejes de comer durante mucho tiempo

Saltarse alguna comida o dejar pasar más de 5 horas entre comidas es un error. Y nos lo asegura López Viéitez«porque el metabolismo se adapta segregando más insulina y favorece el apetito y la transformación en grasa del siguiente alimento que ingerimos. ¡Aunque sea fruta!». Así que ojo porque si no sientes apetito hasta la tarde noche, «porque los neurotransmisores del estrés (adrenalina, noradrenalina, cortisol…) mantienen alto el nivel de alerta y enmascaran la activación de la insulina (por comer hidratos sin combinar con proteína, por estar mucho tiempo en ayunas y/o por el propio estrés). Al llegar a casa y relajarse, es cuándo suele aparecer la ansiedad y los trastornos alimentarios por atracón, que hacen fracasar las dietas mal diseñadas», señala López Viéitez.

No dejes de comer fruta porque no te pone kilos de más

No se debe dejar de tomar fruta y hay que aumentar su consumo por una razón. La fruta lleva fibra y nos saciará más rápido. «Los alimentos vegetales deben ser la parte más importante de este plan. Tienes que aprender que la fruta y la verdura han venido a tu vida para quedarse y deben estar presentes siempre en la mesa. Son un elemento de calidad en la dieta», según el doctor Nicolás Romero.

COSAS QUE PUEDES HACER PARA ADELGAZAR DE FORMA EFECTIVA

Cambia de hábitos y mantenlos en el tiempo

Si quieres perder esos kilos que has ganado en Navidad, trata de realizar una serie de cambios en tus hábitos alimenticios y mantenlos en el tiempo, es decir, aprender a comer de forma saludable. Es la forma correcta para perder grasa, mejorar nuestra salud y sentirte bien.

«En ningún caso se trata de pasar hambre ni de restringir alimentos. Es por ello que lo correcto es no utilizar la palabra «dieta». Nuestra recomendación profesional es establecer unos patrones alimentarios adaptados a las necesidades de cada individuo para poder adelgazar y, sobre todo, para mantener el peso perdido»,sostiene la doctora Monereo.

Comer grasas buenas con sensatez

«Las grasas insaturadas (aceite de oliva, frutos secos, aguacate, aceitunas), en cantidades moderadas, son saciantes y favorecen la pérdida de peso y de los acúmulos de grasa corporal localizada, por lo que son imprescindibles en cualquier estilo de vida saludable y además ayudan a adelgazar» señala Amil López Viéitez, doctora en farmacia y nutricionista creadora de la plataforma Dieta Coherente. Así que no olvides incluirlas en tu dieta diaria.

No pasar hambre, no quiere decir tirarte al dulce y a los alimentos procesados

Otra de las cosas que debes hacer si quieres perder peso a la hora de cambiar tu patrón alimentario, a la hora de no pasar hambre, según la doctora Monereo es que hay que tener en cuenta que «sí que habrá ciertas restricciones de los alimentos que más engordan (azúcar, alimentos muy grasos y alcohol), pero sensatas y con sentido común».

Si a tu dieta sana, le sumas ejercicio, perderás peso más rápido

Además de seguir unos buenos hábitos sin restricciones radicales de alimentos y de calorías, «es necesario combinar la alimentación con la práctica de ejercicio físico para que la pérdida de peso resulte más efectiva» apunta Susana Monereo. Y es que el ejercicio es fundamental para mantener la masa muscular a la vez que perdemos grasa, según la experta.

Sigue una dieta personalizada para ti

Para adelgazar esos kilos que has cogido, es fundamental seguir un plan personalizado y elaborado por un profesional, que contenga de 4 a 6 ingestas diarias, que aporte las proteínas suficientes para mantener o mejorar tu masa muscular, que se centre en mejorar tu estado de salud, que se adapte a un plan de actividad física y que favorezca tu sueño reparador y la actividad diurna ajustándose a tus biorritmos. Pero además, «que tenga una base principal de alimentos naturales reduciendo los alimentos procesados, que cubra las necesidades nutricionales diarias, que favorezca la saciedad y evite la ansiedad, además de ser equilibrada en proteínas de alta biodiversidad, hidratos de carbono integrales y grasas saludables», sostiene Rubén Bravo, experto en nutrición y dietética y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

10 Deportes de nieve para hacer con niños

El Mundo, Sapos y Princesas

Son muchas y variadas las opciones que se presentan ante los amantes de los llamados deportes de nieve, no solo durante el invierno, sino también durante todo el año y para todo tipo de públicos, desde el más experimentado hasta quienes nunca han practicado este tipo de deportes. La cultura de la nieve se ha extendido y es un deporte en constante crecimiento durante los últimos años en España y es común practicarlos en familia.

Algunos como el esquí, el snowboard o el patinaje son de sobra conocidos por todos, pero también existen otros que no son tan reconocibles por el gran público, aunque son igual de divertidos. En Sapos y Princesas os contamos todo lo que tenéis que saber acerca de ellos. Abrígate bien porque ya comienza la diversión.

1. Esquí

Este deporte es, sin lugar a dudas, el más conocido de todos los deportes de nieve. Su funcionamiento es sencillo, pero la práctica necesita entrenamiento, mucha paciencia y un buen equipamiento. Consiste en el deslizamiento por la nieve, por medio de dos tablas sujetas a la suela de las botas del esquiador y dos bastones que permiten al esquiador poder posicionarse correctamente. Existen múltiples modalidades, como el esquí alpino, acrobático, de fondo o de velocidad. Una variante del esquí es el snowboard.

2. Snowboard

Su técnica es parecida a la del esquí, pero en este caso debes tratar de deslizarte sobre la nieve subido a una tabla y sin la ayuda de los bastones. El equipo básico para practicarlo es la mencionada tabla de snowboard, las fijaciones para aferrarnos a la tabla y las botas. El snowboard fusiona la estética del surf y la del esquí.

3. Splitboard

Se practica con una tabla de snowboard que se puede separar en dos partes. Las dos piezas se utilizan como esquíes para subir pendientes. Las dos mitades se pueden unir para formar una tabla de snowboard para el descenso.

4. Curling

Dos equipos de cuatro participantes compiten entre sí deslizando piedras de granito de 20 kg cada una sobre un corredor de hielo. El objetivo es lanzar esas piedras hacia una zona marcada, llamada “casa”. Por cada piedra dentro de la casa, o más cerca de su centro, los equipos consiguen un punto. Se trata de un deporte de precisión, similar a la petanca.

5. Hockey sobre hielo

Es jugado entre dos equipos de seis jugadores con patines sobre una pista de hielo. Los patinadores dirigen un disco o puck con un bastón stick en inglés para tratar de anotar en la portería del rival. Al final, el equipo que más goles ha marcado gana. Es importante ir equipados con toda clase de protecciones, pues se trata de un deporte físico en el que se realizan cargas con el cuerpo sobre el rival.

6. Luge, Skeleton y Bobsleigh

Quienes practican alguno de estos deportes, se deslizan a gran velocidad por una pronunciada pendiente sobre un pequeño trineo con el objetivo de finalizar el recorrido en el menor tiempo posible. En el caso del luge, el deportista se coloca boca arriba, con los pies hacia delante y el trineo es de tamaño pequeño. En el skeleton, el corredor está boca abajo y desciende de cabeza. Los corredores que optan por el bobsleigh llevan dos pares de esquís, uno delante y otro detrás y el trineo tiene dirección, freno y patín.

7. Patinaje sobre hielo (artístico y sincronizado)

Los patinadores realizan una serie de elegantes movimientos acrobáticos sobre el hielo al ritmo de la música. Si se realiza de manera individual es artístico. En cambio, si se realiza en grupo hablamos de patinaje sobre hielo sincronizado, en el que todos los participantes deben realizar la misma coreografía de manera coordinada y simultánea.

8. Raquetas de nieve

Las raquetas facilitan y posibilitan caminar sin esfuerzos excesivos sobre la nieve. H En las estaciones de esquí os informarán sobre rutas de distinta duración y dificultad adaptadas a todas las edades.Las raquetas de nieve ofrecen numerosas posibilidades para disfrutar de la montaña, como es la práctica de senderismo. Un deporte apto para todas las edades y niveles.

9. Mushing o trineo con perros

Aunque actualmente se considera un deporte, ha sido y aún es hoy en día una forma de transporte nórdica caracterizada por el uso de perros y esquís. Podéis acercaros al trineo con perros, uno de los favoritos de los niños, reservando en estaciones de esquí o con agentes especializados.

10. Tubing

Actividad al aire libre que permite tirarse por unos toboganes de nieve mediante un colchón circular. Sentados sobre él y con casco protector, los deportistas descienden por las pistas a toda velocidad. En los jardines de nieve de las estaciones de esquí hay toboganes y zonas reservadas para su práctica.

Para mayores e intrépidos

1. Speedriding

Combinación de esquí, vuelo y velocidad. Se trata de un deporte para esquiadores y parapentistas experimentados que permite experimentar una sensación similar a la de volar con una campana y esquíes. Se debe tener más de 14 años para poder practicar este deporte.

2. Ice Speed

Disciplina deportiva que utiliza motocicletas, motos de nieve o vehículos todo terreno, sobre una pista de hielo ovalada.

3. Combinada Nórdica

Combinación de dos modalidades deportivas: una de saltos en esquí, realizados desde un trampolín, y otra de esquí de fondo.

4. Telemark

En este deporte, el talón no está fijado a la tabla, con lo que es necesario llegar casi a arrodillarse sobre los esquíes a la hora de realizar los giros. Es un deporte que exige cualidades de equilibrio, fuerza y coordinación superiores a las requeridas para el esquí alpino.

5. Snowbike

Se practica con una bicicleta que tiene acoplados esquís en lugar de ruedas, uno trasero y otro delantero,  y que dispone de un manillar y un asiento. Conviene consultar en la estación en particular donde se desee practicar, pues se trata de un deporte poco implantado en España.

Pero hay que tener en cuenta una serie de consejos antes de realizar deporte en la nieve, como ropa adecuada, estiramientos, hidratarse o protección solar entre otras.

Hacer deporte es fundamental para niños y adultos, y si lo fusionamos con pasar tiempo en familia, conseguimos la fórmula perfecta para transmitir a nuestros hijos los valores que hay inmersos en el deporte, y a la vez pasaremos tiempo juntos, que es algo que ellos adoran.

Los españoles engordarán entre tres y cinco kilos estas navidades

Ecodiario El Economista

Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han alertado de que, debido a los 17 días no laborales de estas navidades y a las múltiples celebraciones que se llevan a cabo estos días, los españoles van a engordar una media de entre tres y cinco kilos.

Y es que, una sola comida de Navidad nos podría aportar entre 2000 y 2500 kilocalorías, el equivalente a dos días de dieta normal, cuando lo ideal es que no sobrepase el 30 por ciento de la ingesta calórica diaria, es decir entre 450 y 750 kilocalorías en función del sexo, el peso, la edad y actividad física de la persona.

Por esta razón, los expertos han aconsejado hacer caso al refrán ‘más vale prevenir que curar’ y planificar minuciosamente los menús de los días señalados, optando por platos menos calóricos, ligeros y digeribles, calculando las cantidades según el número de comensales, para evitar así tirar de las sobras en los días posteriores.

Así, y para evitar que la típica frase de ‘cuidaré mi alimentación’, secundada por ‘me apuntaré al gimnasio’, quede en un mero propósito de año nuevo, los especialistas han avisado de que conviene tomar medidas oportunas «¡desde ya!». El primer paso es hacer la compra de manera adecuada, ceñirse al menú predeterminado y al número de comensales para, así, evitar comer de más esos días, al igual que los posteriores para no incurrir en aquello de «antes reventar que tirar.

Cómo diseñar un menú de Navidad sano

A la hora de diseñar el menú, los nutricionistas del IMEO han aconsejado sustituir las comidas ricas en grasas y azúcares por otras, a base de verduras y hortalizas, siendo preferible su consumo en crudo para favorecer la asimilación de vitaminas, así como restringir alimentos que aportan calorías vacías, como refrescos, dulces, ‘snacks’, golosinas y alcohol, ya que favorecerán la aparición de reflujo gastroesofágico, distensión abdominal, gases, digestiones pesadas, malestar general, aumento de los niveles de glucosa en sangre, triglicéridos y colesterol.

En el día de la celebración hay que sentarse en la mesa sin hambre y, por ello, en lugar de ayunar o ‘aguantar hasta la comida’, los expertos han aconsejado hacer muchas tomas pequeñas y ligeras a lo largo del día. Asimismo, comer despacio, saborear cada plato y disfrutar no sólo de la comida, sino también de lo que la rodea, son otros de los consejos aportados.

Una vez concluida la comida, hay que retirar todas las sobras de la mesa, incluida la bandeja de dulces típicos, pero calóricos e indigestos. De esta forma, se evitará seguir picoteando. «Para poner fin de la celebración, podremos proponer a nuestros invitados actividades que ayudan a hacer mejor la digestión: paseo, baile o juegos que implican movimiento, como concurso de mímica, por ejemplo», han señalado.

¿El pan engorda?

Ya sea por tradición, por gusto, por acompañar a las comidas o por cultura, la realidad es que en España se consume mucho pan.

CuidatePlus, por Joanna Guillén Valera

Los españoles ingieren 35 kilos al año de media, según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. En 2016, se consumieron en total 1.521 millones de kilos de pan, un 3 por ciento menos que en 2015, y este año, según datos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), consumiremos un 2 por ciento menos que en 2017.

A pesar de que el descenso en volumen es evidente, la verdad es que «9 de cada 10 españoles afirma consumir pan a diario, lo que equivale al 92 por ciento de la población«, indica a CuídatePlus Andrea Marqués, del IMEO. En gran medida este descenso en el consumo se debe a que el pan es uno de los primeros alimentos que tanto nutricionistas como endocrinos eliminan o restringen a las personas que quieren hacer dieta para adelgazar.

Esto es porque el pan, tal y como describe Marqués, «es un alimento compuesto por harina, levadura y sal, por lo que está constituído fundamentalmente por hidratos de carbono, más una pequeña cantidad de proteínas procedentes de la proteína vegetal del cereal (gluten)».

Pero además, en el caso del pan blanco (el más consumido en España, ya que el 75 por ciento lo prefiere por encima de otros como el integral, por su sabor), éste «es de elevado índice glucémico por lo que la absorción de la glucosa es muy rápida, siendo más fácil que el exceso se almacene en forma de glucógeno y, posteriormente, en grasa», señala Marqués.

Aunque no hay que generalizar ni «contraindicar su consumo» -porque todo dependerá de la cantidad que se coma, de la actividad diaria que se haga y del resto de alimentos que se coman- todo apunta a que sí, lamentándolo mucho, el pan engorda, sobre todo el pan blanco. Ésta es la mala noticia, pero la buena es que hay otras opciones más saludables que pueden ser un buen sustituto.

Pan blanco y pan de molde ¿sí o no?

Lo más recomendable es «evitar los panes blancos refinados«, indica Marqués ya que «al refinar el pan se le quita gran parte del valor nutricional y pierde fibra, vitaminas y minerales presentes en el grano», explica. Sobre el pan de molde, éste se debería eliminar de la dieta, «ya que es más procesado y contiene grasas añadidas en su composición, que suelen ser grasas trans y conservantes artificiales».

Sobre la cantidad recomendada, Marqués recuerda que «no se debería generalizar ya que dependerá del paciente (peso, actividad física, diabetes, síndrome metabólico, paciente sano, etc.), pero, en general, se puede aconsejar un consumo de unos 100 gramos de pan (mejor integral), repartidos en 2 ó 3 raciones al o largo del día«.

A este consejo, la nutricionista aconseja hacerlo en la primera mitad del día y acompañarlo de proteína siempre que se pueda. En pacientes con patologías «se recomienda que sigan las recomendaciones del nutricionista o especialista».

Así, según esta indicación, se deberá escoger el pan menos procesado posible. «Hoy en día, el mercado dispone de múltiples opciones de calidad, panes de masa madre, grano completo, etc. y dentro de esta variedad se puede elegir el cereal que más nos guste o el más adecuado para nuestro tránsito intestinal como la avena, el centeno, el trigo o la espelta«.

A continuación, Estefanía Ramo, nutricionista del IMEO, explica las características de los tipos de pan más consumidos o que están más de moda en la actualidad para que cada persona elija el que mejor se adapte a sus necesidades:

Pan integral

El pan integral se elabora con grano de cereal completo, incluyendo su cáscara y salvado. «Esto mejora su valor nutricional respecto al pan blanco ya que conserva la fibra y sus vitaminas y minerales intactos».

De esta forma, destaca por sus beneficios para el estreñimiento y la salud del tránsito intestinal, es «algo menos calórico que el pan blanco y, sobre todo, ayuda a mejorar la saciedad», indica. Por este motivo, se aconseja en pacientes con diabetes ya que «no produce los picos de glucemia tan altos como el pan blanco«.

Para saber que el pan es integral: «Debemos buscar su etiquetado y ver que especifique que está elaborado con harina integral o grano completo. Si no es cien por cien integral siempre se debe indicar entre paréntesis el porcentaje de harina integral que lleva».

Pan de centeno

El pan de centeno tiene un alto contenido en hidratos de carbono complejos de absorción lenta, por lo que también es una buena opción para la diabetes y para mantener el índice glucémico bajo.

Además, «presenta un elevado aporte en fibra, por lo que mejora el tránsito intestinal; tiene bajos niveles de grasa, alto contenido en minerales ácidos grasos saludables, lo que lo convierte en un alimento recomendable en casos de hipertensión y enfermedades cardiovasculares; y elevado contenido en vitaminas, en especial del grupo B (B1, B2, B3, B5 y B9)», indica Ramo.

Para saber que el pan es de centeno: «Según la normativa actual, para que pueda denominarse un pan de centeno, el porcentaje de este cereal debe ser mayor del 50 por ciento y tiene que aparecer en la etiqueta».

Pan de espelta

El pan de espelta es una variedad del pan de trigo. «Tiene alto contenido en fibra, por lo que es ideal para regular el tránsito intestinal«, afirma la nutricionista. También contiene «más minerales y vitaminas que el de trigo común, especialmente las del grupo B, y vitamina E».

Esta tipología de pan contiene los ocho aminoácidos esenciales y, «en especial, es rico en triptófano, que contribuye al bienestar emocional y mental, y por ello, es muy buena fuente de proteínas«. Es rico en ácidos grasos esenciales, «de gran importancia para el funcionamiento cerebral».

Para saber que el pan es de espelta: «Según la normativa actual, para que pueda denominarse un pan de espelta, el porcentaje de este cereal debe de ser mayor al 50 por ciento y tiene que aparecer en la etiqueta».

Pan de malta

La malta es un alimento energético que se obtiene de la cebada. «Tiene un elevado aporte de carbohidratos, proteínas y vitaminas, lo que ayuda a una buena nutrición», informa. Según la experta del IMEO, «la malta se obtiene de la transformación de la cebada, tras un proceso de germinación que da lugar a un cereal de mejor digestibilidad al que se agregan azúcares de fácil asimilación, como glucosa y fructosa«.

El pan de malta tiene mejor digestibilidad, es más nutritivo y energético y aporta proteínas vegetales, vitamina B, ácido fólico, aminoácidos, como la lisina y el ácido glutámico, y minerales, como el hierro y el calcio, «todos ellos importantes para los adolescentes», destaca.

Para saber si un pan es de malta: «Según la normativa actual, para que pueda denominarse un pan de malta, el porcentaje de harina de cebada ha de ser mayor o igual al 20 por ciento que debe aparecer en la etiqueta«.

Pan multicereal

El pan multicereal posee un gran número de cereales ya que se elabora con harinas integrales de trigo, avena y centeno. «A diferencia de otros panes integrales, éste se compone de más granos, lo que aporta muchas vitaminas y minerales«, destaca. Entre los granos más comunes destacan la avena, el trigo, la cebada, maíz, soja, lino, pipas, sésamo, etc. Todo esto hace que «tenga un alto contenido en fibra, lo que es ideal para regular el tránsito intestinal, y de vitaminas del grupo B, sobre todo B1».

Este aporte de vitamina B1 «es fundamental para el estado de ánimo gracias a su efecto beneficioso sobre el sistema nervioso y la actividad mental». También incluye B2 que «es eficaz para prevenir dolores de cabeza, cataratas, cáncer y para mejorar la piel, el cabello y el sistema inmunológico», y B6, que es «fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro cerebro y nuestro sistema inmunológico», explica Ramo.

Para saber si el pan es multicereal: «Hay que intentar que el porcentaje de harina integral sea del cien por cien o lo más cercano a él, pero como esto a veces no es posible, se recomienda que no baje del 75 por ciento de harina integral«.

Pan Kamut

El pan de kamut es muy rico en hidratos de carbono complejos, fibra y proteínas lo que le convierten en un alimento muy saciante. También es rico en grasas poliinsaturadas, vitaminas y minerales (antioxidantes). «Estas características hacen que tenga efecto beneficioso sobre el corazón, la hipertensión y el colesterol», asegura Ramo. «Tiene un sabor mantecoso y dulce«.

Para saber si un pan es Kamut: «Según la normativa actual, para que pueda denominarse un pan de kamut, el porcentaje de este cereal debe ser mayor al 50 por ciento y aparecer así en la etiqueta«.

Pan de wasa

El pan de wasa se compone de trigo integral, harina de centeno, avena, germen de trigo y semillas de sésamo. «Tiene un alto aporte en hidratos de carbono complejos, además de ser rico en fibra, por lo que es muy saciante y facilita el tránsito intestinal».

También aporta alto contenido en proteínas lo que «contribuye a la saciedad y también tiene buena cantidad de vitaminas y minerales, que ayuda a reducir el colesterol y a regular el azúcar en la sangre».

Para saber si un pan es de wasa: «Según el etiquetado debe figurar en los ingredientes, al menos harina de un 88 por ciento de trigo, un 10 por ciento de semillas de sésamo y levadura«.