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Alimentación intuitiva en niños: ¿qué es y cómo funciona?

febrero 1, 2019

Es una técnica muy ligada al ‘Baby Led Weaning’, la alimentación complementaria a demanda que consiste en incorporar los sólidos en bebés sin pasar por la fase de purés

El País, por Estefanía Grijota

Que tu hijo coma cuando a él le apetezca. Suena utópico, y cuanto menos muy difícil de llevar a cabo, por el riesgo que conlleva, sin embargo, no debería de ser tan difícil, ni mucho menos imposible. De hecho, son muchas las razones por las cuales la ingesta intuitiva es uno de los mejores métodos que existen para criar a un niño sano y lleno de vitalidad. Porque cuando hablamos de la relación entre los niños y los alimentos, los esfuerzos por combatir los desajustes en la alimentación podrían ser muchos, y en parte, porque una mala alimentación, como la ingesta de los alimentos inadecuados, a deshora, podría desembocar fácilmente en principios de obesidad.

Entonces, ¿dónde está el límite para criar a niños que coman lo que quieran y sean felices, al mismo tiempo que están sanos y desarrollados? Para comer de manera intuitiva es necesario seguir 10 principios que, según los creadores de esta técnica en 1995, los dietistas, Evelyn Tribole y Elyse Resch, son la integración dinámica entre la mente y el cuerpo. “Estos principios funcionan ya sea cultivando o eliminando obstáculos para la conciencia corporal, un proceso conocido como “conciencia interoceptiva”, es decir, un proceso personal de honrar la salud escuchando y respondiendo a los mensajes directos del cuerpo para satisfacer sus necesidades físicas y psicológicas”, aseguran. Un modelo que cada día está ganando más adeptos y que cuenta con más de 90 estudios hasta la fecha.

Ventajas de comer de forma intuitiva

Carmen Escalada, nutricionista clínica del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), nos explica que esta técnica consiste en alimentarnos según nos pida el cuerpo. “Si tengo hambre como, si no tengo hambre no como, e ingiero tanto el alimento que quiero como la cantidad”, expresa. Y aunque resulte increíble, lo cierto es que nuestro cuerpo es muy sabio.

“Una ventaja muy importante para los niños es que, así como un bebé nos da la señal de que ya está saciado, un niño puede aprender a intuir cuando tiene o no hambre. Podemos poner a su disposición, y en todo momento, comida saludable, para que detecten la hora de la comida como un momento agradable, donde no le vas a obligar a nada, ni a castigar ni a premiar, sino que él podrá elegir la comida y comer con gusto”, comenta.

De esta forma, y según la experta, el cuerpo va a ser el que regule la cantidad, por lo que va a ser más fácil que le demos justo lo que necesita en cada momento, por ello, tendremos todos los nutrientes cubiertos y el peso se instaurará en lo saludable. “No es una dieta, ni busca bajar de peso, sino que la finalidad es la de que un niño esté sano y nutrido”, asegura.

Al separar el hambre física de la emocional, se reduce también la ansiedad o el estrés, ya que se trata de una técnica muy ligada al Baby Led Weaning, la alimentación complementaria a demanda que consiste en incorporar los sólidos en la alimentación del bebé sin pasar por la fase de purés y papillas, siendo el propio bebé quien se alimenta por sí mismo usando las manos. “Al ser el propio niño quien marca su hambre y su saciedad, otra ventaja es que se reducirían mucho los problemas en la edad adulta de no distinguir del tener hambre a tener ganas de comer, o el comer por ansiedad o cuando está enfadado, por ejemplo, además se reducirían los problemas de obesidad y todos aquellos derivados de esta”, concluye.

Lo cierto es que los niños nacen como comedores intuitivos: saben cuándo comer y cuándo parar. La reconocida dietista estadounidense, Evelyn Tribole, coautora de “Alimentación Intuitiva: un programa revolucionario que funciona” , dice que el riesgo de la práctica de las dietas y la alimentación restrictiva conduce muchas veces a trastornos en la alimentación, y que es preocupante entre el clima nutricional actual. “Un bebé recién nacido, por ejemplo, llorará hasta que alguien lo alimente, y a los niños pequeños, incluso, se les evitará hacerles la maniobra o el jueguecito del avión para llevarles la cuchara a la boca”, explica.

La obesidad infantil, una asignatura pendiente a retomar con la vuelta al cole

septiembre 9, 2014

EL sobrepeso en la adolescencia es malo para la autoestimaPrestar especial atención al desayuno y a la cena ayudará a lidiar con el problema desde casa, según los expertos del IMEO que ofrecen ejemplos de menús para inculcar hábitos saludables a los menores

  • Uno de cada tres niños van al colegio sin desayunar y sólo un 8% realiza un desayuno completo, cifras que fomentan y explican parte del problema de la obesidad en edad escolar.[1]
  • Casi un 45% de los menores de entre seis y nueve años en nuestro país sufre exceso de peso.[2]

Según atestiguan los últimos datos, uno de cada tres niños van al colegio sin desayunar y sólo un 8% realiza un desayuno completo. Algo que a la larga engrosa las cifras de sobrepeso que hoy por hoy sitúan España a la cabeza de obesidad infantil en Europa.

“No hay que olvidar que los niños con sobrepeso y obesidad presentan más problemas óseos y musculares; tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes, hígado graso y asma; entran en la pubertad antes que sus compañeros y en general muestran una autoestima más baja”, apostilla Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. El comienzo del curso escolar es un momento crucial para lidiar con el problema desde casa, donde los menores realizan dos de las comidas más importantes del día –desayuno y cena–, y para buscar formas que nos permitan inculcarles hábitos saludables desde edad temprana. Con el fin de ayudar a los padres en esta tarea, el Departamento de Nutrición del IMEO ha elaborado un patrón nutricional, fácil de seguir, que propone ideas de menús para la primera y la última toma del día, ya que el almuerzo suele ir a cargo del centro educativo.

“Muchos niños omiten el desayuno por varios motivos: las prisas de los padres para ir a trabajar, porque en esta hora de la madrugada tienen más sueño que hambre o por estar hartos de comer el mismo plato cada día”, anota Bravo. En consecuencia, se enfrentan a “una falta de combustible” que les impide rendir bien durante las clases. Comenzar la jornada con el estómago vacío genera en el pequeño un estado de ansiedad que puede tornarse en agresividad cuando alcanza la adolescencia alterando su comportamiento lineal. Además, a la hora del descanso el hambre hará que el menor sea más susceptible a la bollería industrial y las chucherías que suelen estar presentes en las máquinas expendedoras y que provocan estímulos fuertes por las subidas de azúcar pudiendo inducir cierta “dependencia”. En este sentido, la infancia y la adolescencia son determinantes, ya que en esta edad se forman las células grasas que pueden convertir a un niño “rellenito” en obeso para toda la vida.

Un niño de 3 años, por ejemplo, necesita unas 1.300 calorías diarias, y si tiene 12 años, cerca de 2.200. Podemos calcular la cantidad de calorías recomendada, partiendo de una base de 1.000 calorías y añadiendo 100 por cada año de edad en el proceso de crecimiento. “La clave para proporcionar una equilibrada alimentación a nuestros hijos reside en la correcta distribución del Valor Energético Total (VET) en las 5 tomas que se realizan a lo largo del día”, recalca el experto del IMEO. En este sentido recomendamos que el desayuno represente un 30% del aporte total, la comida principal un 35%, la cena un 15%, mientras que los tentempiés de media mañana y tarde representen un 10% del VET cada uno.

 

[1] Según datos de la SEEN y el Ministerio de Sanidad y Política Social de España.

[2] Según el estudio ‘Aladino’.

Las mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad en sus hijas

mayo 24, 2013

Las mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad y diabetes gestacional en sus hijas, según concluye un estudio publicado en ´Diabetologia´, realizado por la doctora Kristina Mattsson, de la Universidad de Lund, Suecia, y colegas como el doctor Matthew Longnecker, del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de los Institutos norteamericanos de Salud, en Carolina del Norte, Estados Unidos.

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tabaquismo, foto EFELas mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad y diabetes gestacional en sus hijas, según concluye un estudio publicado en ´Diabetologia´, realizado por la doctora Kristina Mattsson, de la Universidad de Lund, Suecia, y colegas como el doctor Matthew Longnecker, del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de los Institutos norteamericanos de Salud, en Carolina del Norte, Estados Unidos.

Aunque la relación entre la exposición prenatal al tabaco a resultados negativos en la infancia ha sido muy estudiada, los informes sobre los posibles efectos adversos que persisten hasta la edad adulta son más escasos y los resultados, inconsistentes. En este estudio con datos del Registro Médico de Nacimientos Sueco, los autores investigaron la relación entre una mujer que fuma durante el embarazo y las posibilidades de que su hija desarrollara diabetes gestacional y obesidad.

Se tomaron datos de mujeres que nacieron en 1982 (cuando se empezaron a registrar datos de fumadores) o después y que habían dado a luz al menos un hijo, por lo que se incluyeron 80.189 embarazos. Los datos sobre el comportamiento del tabaquismo materno en el registro sueco se clasifican en: no fumadores, fumadores moderados (1-9 cigarrillos/día) y fumadores empedernidos (> 9 cigarrillos/día).

Entre las hijas estudiadas, 7.300 fueron obesas y 291 desarrollaron posteriormente diabetes gestacional cuando ellas mismas estaban embarazadas. El riesgo de la diabetes gestacional se incrementó en un 62 por ciento entre las mujeres (hijas) que fueron moderadamente expuestas al tabaco en el útero y el 52 por ciento entre las mujeres que fueron expuestas al tabaco en gran medida.

Las moderadamente expuestas fueron un 36 por ciento más propensas a ser obesas y las que estuvieron muy expuestas registraron un 58 por ciento más de probabilidades de tener obesidad. Las asociaciones se mantuvieron tras ajustar los resultados por edad, paridad, índice de masa corporal, tipo de parto, edad gestacional y el peso al nacer.

Los autores sugieren que posibles mecanismos detrás de estas asociaciones pueden ser alteraciones en la regulación del apetito y la saciedad, que se ha encontrado en estudios con animales. Otros efectos reportados de la exposición prenatal a la nicotina incluyen una mayor tasa de muerte de las células beta productoras de insulina en el páncreas y el aumento de la expresión de genes de factores de transcripción que desencadenan la formación de las células de grasa (diferenciación de los adipocitos), que podrían estar involucradas en el desarrollo de la diabetes y la obesidad, respectivamente.

Además, los autores añaden que los datos recientes muestran cambios epigenéticos en la descendencia de madres fumadoras (es decir, el hecho de fumar provoca cambios en la expresión de genes en el feto que pueden predisponer a la obesidad o la diabetes más adelante). Advierten, sin embargo, que las diferencias no medidas en la dieta u otros factores entre las familias con y sin fumadores podían explicar las asociaciones observadas.

La dieta mediterránea ayuda a prevenir la aparición de asma y obesidad infantil

abril 5, 2013

La Razón / EP

la dieta mediterránea ayuda a combatir la obesidad infantilLa Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) ha asegurado que una alimentación basada en el equilibrio óptimo en la ingesta de antioxidantes, mediante el consumo de alimentos frescos como sucede en la dieta mediterránea, ayuda a prevenir enfermedades como la obesidad entre la población infantil y, de forma relacionada, a disminuir la prevalencia del asma.

Y es que, los datos que existen en la actualidad sugieren que el aumento del peso corporal y el asma se desarrollan en paralelo en la pubertad, períodos de rápido crecimiento y maduración. Además, se ha demostrado también que con la pérdida significativa de peso, el control del asma se ha mejorado significativamente en los individuos asmáticos.

Por este motivo, la asociación ha destacado la importancia que tiene que los padres conozcan y sean “conscientes” de la importancia que tiene el adecuado desarrollo físico y psíquico en los niños pequeños y ha asegurado que, con ello, la prevención de futuras enfermedades será “más eficaz”, especialmente cuando los niños tienen sobrepeso, son asmáticos y llevan una vida sedentaria.

“La clave para obtener resultados favorables es centrarse en la población adulta para la promoción y divulgación de la dieta mediterránea entre los más jóvenes. Una alimentación basada en el equilibrio óptimo en la ingesta de antioxidantes mediante el consumo de alimentos frescos como verduras, hortalizas, carne, pescado y fruta”, ha comentado la sociedad.

Por último, la SENP ha destacado la importancia que tiene la práctica de ejercicio físico de forma regular, sobre todo en los niños con problemas asmáticos, ya que, a su juicio, es básica para la expansión de los pulmones y para la prevención de futuros problemas en las vías aéreas.

De mujer a mujer: Sandra Pino en portada

noviembre 28, 2012

Entrevista con Sandra Pino, Preparadora física de IMEO, Licenciada en Psicología y Campeona de España de Bodyfitness en el 2009

– ¿Cómo la obesidad moderada y severa afecta el aparato locomotor de una persona (músculos, huesos y ligamentos)? ¿Y de una mujer? 

S.P.- Son muchos los problemas asociados a la obesidad, problemas circulatorios, respiratorios, estomacales, cardíacos e incluso locomotores. Si bien nuestro cuerpo está diseñado para soportar nuestro peso ideal, según vamos añadiéndole kilos de más, éste comienza a dar sus primeras respuestas. La columna va a ir adaptándose para compensar el peso, aparecen dolores y problemas de espalda. Las articulaciones de las extremidades inferiores van a comenzar a sufrir el impacto de esos kilos que sobran. Rodillas, tobillos y caderas son los puntos que más sufren esta sobrecarga llegando a producirse lesiones o deficiencias locomotoras. Cuanto mayor es el peso, más daño le provocamos a nuestro cuerpo.

Paralelamente a estos problemas y al dolor que ellos desencadenan, la persona va perdiendo la funcionalidad de su cuerpo y, como consecuencia, se aferra a un estilo de vida cada vez más sedentario. Es un círculo vicioso del que resulta difícil salir.

Las mujeres son más afectadas, en este sentido, ya que su organismo es más propenso que a sufrir problemas óseos como artritis u osteoporosis. Si a eso le añadimos un problema de sobrepeso, las posibilidades de que estas patologías se agraven son aún mayores.

Una persona que se mantiene en su peso ideal, se alimenta de manera correcta y hace ejercicio de forma habitual, tiene más energía para afrontar el día a día. Su fuerza, potencia, resistencia y flexibilidad son mayores y le proporcionan una mayor funcionalidad. Además, cuidando de nuestro estado físico, ayuda a tener una mejor autoestima y como resultado de ello, también mejores relaciones personales y laborales.

– ¿A nivel psicológico, cómo afecta a la mujer la obesidad? El papel de la mujer en la sociedad actual es tan variado e importante que abarca un amplio abanico de roles, desde el ámbito familiar –ama de casa, esposa, madre, compañera sentimental–, hasta el ámbito profesional en igualdad de condiciones con el sexo masculino –dirigente, empresaria y trabajadora–.

S.P.- Hoy en día el canon de belleza que existe es el de una mujer muy delgada. Las revistas, la televisión y los carteles publicitarios nos lo recuerdan constantemente. Con lo cual, el impacto que esto tiene sobre una mujer que no cumple con esos parámetros es considerable. Conceptos como adelgazar y dieta se han convertido en motivo de una constante preocupación entre las mujeres. No saber alcanzar un físico con el que nos encontremos a gusto, puede hacer que la ansiedad y la desesperación se manifiesten de manera considerable en la persona. En los casos graves, se podrían desencadenar periodos depresivos, de apatía y mal humor.

– Algunas estadísticas de la OMS señalan que la prevalencia mundial de la obesidad casi se duplicó en el período 1980-2008, afectando en el año 2008  a quinientos millones de hombres y mujeres mayores de 20 años, siendo en todas las regiones de la OMS más frecuente en las mujeres que en los hombres. Sin embargo, en España, en cuanto a obesidad en mayores de 20 años, la palma se la lleva el hombre con unos índices de 24,9% registrados frente a un menor porcentaje registrado en la mujer, equivalente al 23%. En tu opinión, ¿se cuidan más las españolas que los españoles?

S.P.- En cuanto a mi experiencia laboral se refiere, son ellas las que más se cuidan. La mayor parte de mis clientes son mujeres, supongo que también tendrá que ver con que yo lo sea y que puedan identificarse más conmigo, que con un hombre.

Lo motivos por los que la mujer se cuida suelen ser básicamente estéticos, mientras que el hombre le da más importancia a sentirse bien y tener más energía. La mujer está tomando cada vez más protagonismo en las salas de fitness, cosa que me enorgullece muchísimo. Las clases dirigidas están compuestas mayoritariamente por mujeres. Además, ellas son mucho más constantes a la hora de llevar una alimentación equilibrada y hacer ejercicio.

Lo que les suele jugar en contra es que ellas se dejan para lo último, primero atienden todo lo demás –trabajo, casa, pareja, hijos–, y si queda un hueco, se lo dedican a ellas. En muchas ocasiones el abandono y la dejadez son considerables. La solución no es cambiar de prioridades, sino de llegar a un equilibrio, compaginando las responsabilidades familiares y laborales con lo que supondría el tiempo de cuidado personal. Dedicar un tiempo para una misma día tras día, es primordial.

– Todos sabemos que las personas obesas no pueden soportar ejercicios físicos con una intensidad alta, como correr, saltar, subir escaleras o cuestas. El exceso de grasa también limita el movimiento del cuerpo en el agua (lo mantiene a flote), e impide hacer otros movimientos que suponen soportar el propio peso (flexiones) o trabajar con las partes del cuerpo (abdominales, yoga, pilates), etc. Sin embargo, para bajar de peso el deporte, junto con una dieta personalizada, es sustancial. ¿Qué pautas de ejercicios nos recomiendas para las mujeres con problemas de sobrepeso y obesidad?

S.P.- Como entrenadora personal del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, suelo aconsejar a las mujeres que se ponen en mis manos  comenzar poco a poco. Obviamente, todo depende del punto en que cada una se encuentre y del sobrepeso que tenga.

Lo ideal para una persona desentrenada es comenzar a caminar de manera regular a un ritmo ligero, más o menos constante.

Mis chicas suelen comenzar con paseos de lunes a viernes de entre 30-60 min. Dependiendo de su estado físico, serán menos días y/o menos tiempo.

Lo importante es dejar que nuestro propio cuerpo nos guíe. Una de las cosas que procuro transmitir a mis chicas es que aprendan a tener relación con su cuerpo. Que confíen en él y que escuchen lo que nos tenga que decir en su propio lenguaje. Esto nos servirá para saber si lo que estamos haciendo está bien o no.

Una vez de que comienzan a ser constantes con el ejercicio cardiovascular (los paseos), que por lo general suelen ser unas 3-4 semanas, comenzamos a introducir rutinas para fortalecer la musculatura y que eso se refleje en su tono muscular y aspecto físico. Dos o tres días con un circuito de fortalecimiento será suficiente.

Lo que sucede según van notando los resultados es que ellas mismas cada vez comienza a ponerse objetivos más altos y desafíos más importantes, que les llevan a sentirse bien consigo mismas y a que eso se refleje en su aspecto físico. Ver esta transformación en cada una de ellas, es maravilloso. La constancia y el esfuerzo hacen que incluso las que no creían en sus posibilidades, lo consiguieran con el tiempo.