Los días no festivos de Navidad deben realizarse «comidas ligeras» para compensar los excesos de las fiestas

Según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) –

   El supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, ha advertido de que la ingesta excesiva de alcohol y dulces durante las fiestas de Navidad puede hacer que los hombres aumenten su peso entre tres y cuatro kilos de media, mientras que las mujeres consigan entre dos y tres kilos de más. Por este motivo, ha recomendado optar por comidas ligeras los días que no son festivos para compensar la ingesta calórica de los días señalados.  

   «Planteémonos este período como un juego de ‘suma y resta calorías’, donde guardamos la suma para los días señalados y la resta para los días que los rodean», ha señalado Bravo, quien ha afirmado que este hecho compensará los excesos de las comidas y cenas navideñas, «sin privarse de nada».

   De esta manera, ha recomendado que, durante los días intermedios, las personas ingieran proteínas bajas en grasa, como pollo, pescados, fiambres, huevos, lácteos, frutas y verduras de bajo índice glucémico. «Nos dejamos una cantidad escasa de hidrato de carbono únicamente en el desayuno que pueden ser dos biscotes de pan, un puñado de cereales o una tostada», ha añadido.

   Asimismo, ha explicado que los caldos calientes son una «alternativa más que válida» para las cenas, «porque sacian y aportan escasas calorías en el momento donde la ingesta debe ser menor». «Realizando cinco comidas diarias con éstas indicaciones a los que añadimos dos litros de agua diarios, nos ayudará a sobrecompensar las ‘comilonas puntuales'», ha argumentado.

MENÚS NAVIDEÑOS

   Bravo ha reconocido que el «principal problema» de los menús navideños no se centra en el plato principal, sino en los entrantes, los postres y las copas finales. «No es complicado reemplazar los primeros por versiones menos calóricas, sustituyendo croquetas por gambas a la plancha, o los frutos secos por verdura al horno», ha señalado. «En cuanto a los postres y las copas, con evitar reducir el consumo será suficiente», ha añadido.

   «Otro error es omitir comidas en el día de los eventos, cuya única consecuencia es que lleguemos hambrientos a la comida principal. Para compensar ya tenemos los días entre festivos», ha explicado.

   Asimismo, Bravo ha apostado por carnes, pescados y mariscos, acompañados con vegetales. «Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa, como horneado, plancha, asado o cocido, limitando fritos, empanados y rebozados», ha precisado.

   Por último, ha informado de que las bebidas con una mayor graduación alcohólica contienen más calorías. «Nuestra recomendación es sencilla, sustituye o disminuye las copas de bebidas espirituosas por el vino tinto, el cava o la cerveza», ha señalado. «Si te decides por una copa añade bastante hielo y evita mezclarla con refrescos con cafeína», ha apostillado.

Unas navidades austeras, pero ricas en calorías

El exceso de alcohol y dulces es el principal culpable del aumento de peso que experimenta la mayoría de gente en estas fechas

Estas Navidades se pronostican más austeras por consecuencia de la crisis, pero no por ello serán menos calóricas. Para muchos españoles las fiestas ya han arrancado con el puente de la Constitución y tendrán su culminación el Día de Reyes, habiendo durado todo un mes en vez de sólo unos días. El interminable festín de comidas, cenas y brindis nos pasa factura en término de calorías, pese a la crisis y los presupuestos de bolsillo austeros. Lo resiente sobretodo nuestra salud, en kilos de peso. Según estiman los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que año tras año estudian éste fenómeno, se espera que los excesos navideños afecten en mayor parte a los hombres[1], que este año subirán entre tres y cuatro kilos de media, mientras que las mujeres aumentarán entre dos y tres kilos. El exceso de alcohol y dulces es el principal culpable de este pronóstico.

Con el fin de “amortiguar” el efecto negativo de las Navidades sobre nuestro peso los especialistas de IMEO nos proponen cuatro simples reglas a seguir.

 Regla nº1: Comidas ligeras para los días entre festivos

«Planteémonos este período como un juego de «suma y resta calorías», donde guardamos la suma para los días señalados y la resta para los días que los rodean», sugiere Rubén Bravo, supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición del IMEO. Si perdemos peso en los días entre festivos, compensaremos los excesos de las comidas y cenas navideñas, sin privarnos de nada. Nuestra propuesta se centra en reducir la ingesta durante estos días intermedios a proteínas bajas en grasa como pollo, pescados, fiambres, huevos, lácteos o a frutas y verduras de bajo índice glucémico. Nos dejamos una cantidad escasa de hidrato de carbono únicamente en el desayuno que pueden ser dos biscotes de pan, un puñado de cereales o una tostada. Los caldos calientes son una alternativa más que válida para las cenas, porque nos sacian y aportan escasas calorías en el momento donde la ingesta debe ser menor. Realizando cinco comidas diarias con éstas indicaciones a los que añadimos dos litros de agua diarios, nos ayudará a sobrecompensar las “comilonas puntuales”.

Un ejemplo de menú en este sentido sería:

Desayuno:   2 biscotes de pan. 2 lonchas de pavo. Un café descafeinado.

Media mañana:   2 mandarinas.

Comida:   2 puñados de verdura. Un filete de pollo o pescado de 200grs.

Media tarde:   2 yogures desnatados 0%.

Cena: 
  1 tazón de caldo de verduras con un huevo duro picadito.

Regla nº2: “Efecto aperitivo” y raciones justas para evitar el atracón

«El principal problema de los menús navideños no se centra en el plato principal, sino más bien en los entrantes, los postres y las copas finales. No es complicado reemplazar los primeros por versiones menos calóricas sustituyendo croquetas por gambas a la plancha, o los frutos secos por verdura al horno. En cuanto a los postres y las copas, con evitar reducir el consumo será suficiente”, indica el especialista de IMEO.

Otro objetivo a plantearnos estas navidades será cocinar la cantidad justa para la cena o comida festejada. Un error común que encontramos es que casi siempre quedan sobras para los días posteriores. Si calculamos los comensales y preparamos las cantidades justas, no lo notaremos en nuestro peso, sino también en nuestro bolsillo.

“Otro error es omitir comidas en el día de los eventos, cuya única consecuencia es que lleguemos hambrientos a la comida principal, para compensar ya tenemos los días entre festivos. Si queremos llegar con poco hambre a la celebración, es conveniente realizar un tentempié ligero, ya que el cuerpo tarda unos 25 minutos en sentir saciedad. Si media hora antes picamos alimentos bajos en calorías, como un par de piezas de fruta o yogures desnatado o 150grs de fiambre de pavo, conseguiremos lo que en IMEO llamamos “el efecto aperitivo” que consiste en engañar al cuerpo para llegar apenas sin apetito a la comida copiosa”, explica Rubén Bravo.

Regla nº3: Ternera, pescado y mariscos en lugar de cordero, cerdo y croquetas

A la hora de elaborar la comida de un festivo, se pueden utilizar carnes, pescados y mariscos, eligiendo las piezas más magras y acompañarlos con vegetales. Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa, como horneado, plancha, asado o cocido, limitando fritos, empanados y rebozados.

Por cada 200 gr. de carne de cerdo ingerimos entre 450 y 1.7000Kcal, dependiendo si es una carne magra, semigrasa o tocino. Un solomillo de 200 grs. de carne magra de ternera equivale 350Kcal, mientras que una ración (200grs) de carne de cordero semigrasa alcanza 630Kcal. Los mariscos junto con el pescado son una gran fuente de minerales, oligoelementos, vitaminas y proteínas. Su aporte de calorías es muy bajo, y sus grasas, también en baja cantidad, son poli insaturadas igual que el omega 3 y son necesarias para el organismo, ya que no las produce de manera natural. El promedio de calorías que proveen 100 gr. de mariscos es de 100 calorías.

Regla nº4: Cerveza, tinto y cava son los que menos engordan

Las personas que no quieran ver su peso alterado pasadas las navidades, deben tener especial cuidado con los brindis. Existe una regla general para reconocer las bebidas: a mayor graduación alcohólica, más calorías contienen. «Se trata de las denominadas «calorías vacías» que prácticamente no aportan nutrientes, por ello decimos que el alcohol no alimenta, pero engorda«, subraya Rubén Bravo, supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Se calcula que cada gramo de alcohol tiene 7 calorías, un valor muy próximo al de las grasas, que contienen 9 calorías por gramo, a diferencia de las proteínas y los hidratos de carbono que aportan apenas la mitad.

A continuación enumeramos una serie de bebidas alcohólicas en función de su contenido calórico[2]. Los licores dulces son los que más engordan, con 383 calorías por 100 ml. Los siguen el whisky y el ron (ambos con 244), el coñac (243) y el aguardiente (222). De todas formas, si se deciden tomar, «es mejor hacerlo con hielo, ya que así aumentamos la cantidad en el vaso, pero no el contenido calórico», aconseja Bravo.

Una copa de tinto o cava contiene 65 calorías, el rosado 74 y el vino blanco 85. La cerveza, el vino seco y la sidra son las bebidas alcohólicas que menos alcohol, carbohidratos y calorías aportan, pero su consumo recomendado se limita a los dos vasos al día para los hombres y uno para las mujeres. Un zumo recién hecho tiene unas 80 calorías, la Coca-Cola, en cambio, 110. La cerveza sin alcohol es baja en calorías (20). El té y el café no tienen aporte energético, pero son abundantes en cafeína y teína, sustancias que aceleran un 32% la velocidad en convertir el hidrato de carbono en grasa, según estudios científicos.

“Nuestra recomendación es sencilla, sustituye o disminuye las copas de bebidas espirituosas por el vino tinto, el cava o la cerveza. Si te decides por una copa añade bastante hielo y evita mezclarla con refrescos con cafeína. Y si te toca conducir, evita cualquier tipo de alcohol y céntrate en el mosto tinto o las cervezas cero”, concluye sus consejos Rubén Bravo.
 


[1] Según la oficina europea de estadísticas (Eurostad) que los coloca al séptimo lugar entre los países comunitarios, por detrás de Malta, Reino Unido, Hungría, República Checa, Grecia y Polonia. Mientras, las mujeres españolas se colocan entre los que menos problemas de obesidad tienen de la Unión Europea.

[2] Cálculos efectuados sobre cantidades de 100 ml de líquido.

Resumen de estadísticas de obesidad 2011

Diciembre, 2011

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) publica un resumen de las estadísticas más relevantes en términos de obesidad que se han visto reflejados en los medios durante los últimos años.

La obesidad en España y en el mundo

  • En Españados de cada tres hombres tienen sobrepeso y una de cada seis personas es obesa. Fuente: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
  • Las últimas estadísticas señalan que esta enfermedad afecta a entre el 10 y el 27% de los hombres y al 38% de las mujeres en Europa. Se calcula que más de 200 millones de adultos de toda la Unión Europea pueden tener sobrepeso o estar obesos. Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE, 2009).
  •  Más de la mitad de la población española de 18 y más años está por encima del peso considerado como normal. El 45,5% de los varones y el 29,9% de las mujeres tienen sobrepeso, mientras que el 17,3% de los varones y el 14,7% de las mujeres presentan obesidad. El 52,1% de los varones y el 43,6% de las mujeres de 65 a 74 años tienen sobrepeso, mientras que el 23,9% de los varones y el 27,4% de las mujeres mayores padecen obesidad. Fuente: Encuesta Europea de Salud.
     
  • Uno de cada 3 españoles padece obesidad abdominal. Fuente: Estudio Enrica.
     
  • Más de dos millones de personas en España padecen obesidad severa, de ellos, menos del 1 por ciento, alrededor de 4.000 personas se han sometidos a cirugía de la obesidad o bariátrica. Fuente: Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (SECO).
     
  • En España dos de cada tres hombres tienen sobrepeso y una de cada seis personas es obesa. Tres de cada cuatro estadounidenses tendrán sobrepeso en los próximos diez años. En Japón y Corea es donde se han registrado las tasas de obesidad más bajas. Fuente: un estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), titulado «Obesidad y economía de la prevención: en forma, no gordo».
     
  • En China hay cerca de cien millones de personas con sobrepeso, cuando en 2005 ese indicador alcanzaba sólo los 18 millones; en Brasil, el 16% de los niños y el 12% de las niñas, de entre 5 y 9 años, padecen obesidad (cuatro veces más que hace 20 años; en México, uno de cada siete adultos está por encima de su peso ideal; y en Sudáfrica, el índice de obesidad es incluso más alto que en Estados Unidos (donde dos de cada tres personas la sufren). Fuente: informe difundido por el BBC Mundo que relaciona el crecimiento de la riqueza en los países emergentes con el incremento del sobrepeso y la obesidad.
     
  • Se calcula que el gasto de atención médica para personas obesas «es por lo menos un 25 por ciento mayor que para gente de peso normal». Fuente: OCDE.
  • La obesidad está relacionada con seis de cada diez muertes debidas a enfermedades no contagiosas y, de media, reduce en diez años la vida de quienes la padecen. Fuente: La Organización Mundial de la Salud (OMS).
     
  • Cada año fallecen en el mundo cerca de 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad. Además, el 44% de la carga de diabetes, el 23% de cardiopatías isquémicas y entre el 7% y el 41% de algunos cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad. Fuente: datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Obesidad y sobrepeso entre los menores  
  • En 2010, alrededor de 43 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso. En los países en desarrollo están viviendo cerca de 35 millones de niños con sobrepeso, mientras que en los países desarrollados esa cifra es de 8 millones. Durante los últimos tres décadas la obesidad se ha más que doblado en todo el mundo. Fuente: datos de la OMS.
  • El 21,1 por ciento de los niños españoles tienen sobrepeso y el 8,2 son obesos, con lo que casi uno de cada tres niños de entre 3 y 12 años tiene exceso de peso. Fuente: El Programa Thao de Salud Infantil.
     
  • Un 27,6% de la población española entre los 2 y los 17 años presenta sobrepeso u obesidad. Fuente: datos del Ministerio de Sanidad.
     
  • El porcentaje de la obesidad infantil ha aumentado un 35% en la última década. Fuente: Centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas.
     
  • Uno de cada 3 jóvenes españoles, de edades comprendidas entre los 13 y 14 años, tiene sobrepeso. Estados Unidos y Gran Bretaña superan a España en número de niños con sobrepeso. En estos países el 40 por ciento de la población infantil padece de obesidad. Fuente: informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), titulado «Obesidad y economía de la prevención: en forma, no gordo».
  • España es el segundo país de la Unión Europea, detrás de Malta, con mayor porcentaje de niños obesos o con sobrepeso entre los 7 y los 11 años. La obesidad se ha convertido en una epidemia que afecta cada año a 400.000 niños más en los Veinticinco. Fuente: un estudio de la Comisión Europea.
  • El 9% de los escolares españoles sufren obesidad y el 33 % sobrepeso, frente a cifras inferiores al 20% en Francia, Polonia, Alemania u Holanda. Fuente: International Obesity Task Force (IOTF).
     
  • El 7,3% de los niños argentinos sufre la enfermedad, considerada epidemia mundial por la OMS. Le siguen Brasil y México. Fuente: laOficina Regional de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación(FAO).
     
  • En Brasil, uno de cada tres niños de 5 a 9 años tiene exceso de peso, mientras que en México uno de cada cuatro niños de entre 5 y 11 años tiene sobrepeso u obesidad. Fuente: Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).Principales factores de riesgo

    Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. Algunas de sus causas radican en los factores de riesgo «modificables», como son la dieta no saludable, el sedentarismo, el sobrepeso, el estrés, el tabaquismo y la hipertensión arterial.La alimentación no saludable y el sedentarismo son factores «intermedios» que elevan la presión arterial, el azúcar, el colesterol y los triglicéridos y llevan al sobrepeso y la obesidad. Los factores de riesgo «modificables» son responsables de alrededor del 80% de los casos de cardiopatía coronaria y enfermedad cerebrovascular.

    Otros datos de la OMS 

  • En general, 2,7 millones de muertes anuales son atribuibles a una ingesta insuficiente de frutas y verduras.
  • En general, 1,9 millones de muertes anuales son atribuibles a la inactividad física.
  • A nivel mundial, la obesidad afecta aproximadamente 1.600 millones de adultos y, al menos, 20 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso.
  • Las enfermedades crónicas, como las enfermedades cardíacas, el cáncer y la diabetes, son la principal causa de muerte en el mundo, causando el 60% de las muertes totales.
  • La obesidad infantil es uno de los retos de salud pública más graves en el siglo XXI. Más del 75% de los niños afectados vive en países de bajos y medianos ingresos.
  • Para ver las estadísticas más relevantes en temas de obesidad para el año 2012, abre el enlace: https://stopalaobesidad.com/2012/11/08/estaditicas-de-obesidad-2012/
  • Para ver las estadísticas de años anteriores, abre los enlacies:
    https://stopalaobesidad.com/2010/11/15/la-obesidad-en-espana-y-en-el-mundo/   https://stopalaobesidad.com/2010/11/18/la-obesidad-afecta-cada-ano-400-mil-ninos-mas-en-la-ue/2010; https://stopalaobesidad.com/2012/10/27/estadisticas-obesidad-2009/2009.

Los hombres españoles, entre los más obesos de Europa

Los hombres en España entre los que más problemas de obesidad presentan en la UE. Según la oficina europea de estadísticas (Eurostad) que los coloca al séptimo lugar entre los países comunitarios, por detrás de Malta, Reino Unido, Hungría, República Checa, Grecia y Polonia. Mientras, las mujeres españolas se colocan entre los que menos problemas de obesidad tienen de la Unión Europea.

Según Rubén Bravo, Supervisor del departamento de Nutrición y Endocrinología del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), este hecho tiene una sencilla explicación: a la hora de detectar el problema, el 80% de las mujeres españolas acuden a las consultas de los especialistas. Los hombres, a diferencia, son más «ariscos» a las visitas y tienden más a «mimar la barriga de la felicidad», donde se acumula la peligrosa grasa visceral, uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.  

Las cantidades son el otro gran problema en este sentido, ya que en España se come tres veces más que en el resto de Europa. La calidad de los alimentos también deja mucho por pedir, ya que en situación de crisis económica muchas veces se prefieren los productos de menor precio, como los aceites vegetales, los zumos naturales azucarados, los carbohidratos que no son integrales, etc., que al final del día todo suma calorías…

Para escuchar la entrevista completa, emitida en Salud en forma de CADENA COPE, pulsa play.

Canal Extremadura celebra el Día Mundial contra la Obesidad

La obesidad supone un drama para muchos españoles. Dos de cada tres hombres en España tiene sobrepeso y una de cada seis personas es obesa, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Más de dos millones de personas en España padecen obesidad severa, de ellos, menos del 1 por ciento se han sometidos a cirugía de la obesidad, según la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad. La obesidad está relacionada con seis de cada diez muertes y, de media, reduce en diez años la vida de quienes la padecen, según la Organización Mundial de la Salud.

En este programa de Esquina Viva de Canal Extremadura, Rubén Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha dado una entrevista dedicada a la obesidad para conmemorar el Día Mundial contra esta enfermedad que cada año se selebra el día 12 de Noviembre.

Pulsa play para escuchar el programa completo.

«Usamos la alimentación como válvula de escape»

Pilar Maurell, ADN Barcelona

No sabemos comer bien. Y esta es una de las razones del sobrepeso en España. Así lo afirma el doctor Manuel Jiménez Ucero, autor de La dieta flash (Planeta) . «No tenemos educación alimentaria», se queja Jiménez, «y usamos la alimentación como una válvula de escape al estrés y las tensiones del día a día».

Jiménez es director del Grup Policlínic, donde ha formado a más de 200 médicos en la dieta proteinada. Asegura que la suya «no es una dieta de moda», porque sus beneficios se descubrieron hace 35 años en la Universidad de Harvard y la han seguido más de 30 millones de personas en el mundo, pero marca unas claves: «No está recomendada para la operación biquini -es para perder de 10 a 30 kilosy es fundamental el apoyo de un profesional que ajuste los errores, controle la evolución y enseñe cómo mantenerse para evitar el rebote o yo-yo».

Máquina energética

En ese punto el doctor insiste de nuevo en la necesidad de tener algunas nociones básicas de nutrición, y no sólo para quienes siguen una dieta como la proteinada o quieran mantenerse. «El ser humano es una máquina energética que precisa de un combustible que debe ir gastándose a lo largo del día», recuerda Jiménez, quien añade que el sedentarismo de que adolece nuestra sociedad impide este gasto y provoca que «la energía sobrante quede en una reserva». Para solventar este problema, «la clave está marcar el ritmo de la nutrición», es decir, dar energía al cuerpo cuando la necesita.

«Engordamos por no comer ordenadamente», afirma el doctor, que explica que debemos comer cinco veces al día para evitar llegar a la hora de la cena con demasiada hambre y comer de forma compulsiva. Es cuando «registramos la nevera en busca de chocolate, porque necesitamos un aporte energético rápido», pero esa energía no se quema y el cuerpo la acumula. «El ser humano engorda de noche», recuerda Jiménez.

Rebajar el estrés y hacer más ejercicio son, según el doctor, los complementos ideales a la dieta.

LOS CASOS DE SOBREPESO Y OBESIDAD VAN EN AUMENTO

Más de la mitad delos adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad, según la Encuesta Europea de la Salud y datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos. Las cifras aumentan cada año «nutridas por los nuevos casos de obesidad infantil y adolescente», explicó recientemente Rubén Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). En España, el 21,1% de los niños de 3 a 12 años tiene sobrepreso y el 8,2% son obesos. El sedentarismo no es la única causa, también lo es la mala alimentación: sólo un 7,5% desayuna correctamente.

Complicaciones derivadas de la obesidad a partir de los cincuenta

En la población española de 65 a 74 años, el 52,1% de los varones y el 43,6% de las mujeres tienen sobrepeso, mientras que el 23,9% de los varones y el 27,4% de las mujeres padecen obesidad, según la Encuesta Europea de Salud.

 A partir de los cincuenta años de edad, la capacidad funcional de la persona disminuye y las actividades más sencillas de la vida diaria ya no se realizan con la misma habilidad, como por ejemplo, caminar, subir escaleras o hacer la compra. Este problema se acentúa aún más por la mayor probabilidad de desarrollar atrofia muscular y artrosis en caderas, rodillas, tobillos y columna lumbar. «Si además añadimos a estas complicaciones mórbidas un estilo de vida totalmente sedentario, la situación puede agravarse hasta tal punto que el individuo se vea particularmente discapacitado y socialmente aislado», advierte Rubén Bravo.

A partir de la edad de los cincuenta es donde se hace más presente el riesgo de infarto y diabetes mellitus tipo II. Asimismo aparecen tumefacción de los pies y retención de líquidos, alteraciones metabólicas, problemas digestivos como estreñimiento y frecuentes hemorroides.

Complicaciones en obesos jóvenes y adultos

En la población española de 18 y más años, el 45,5% de los varones y el 29,9% de las mujeres tienen sobrepeso, mientras que el 17,3% de los varones y el 14,7% de las mujeres presentan obesidad, según la última Encuesta Europea de Salud.

«La edad con más índices de obesidad, casi el doble, es la comprendida entre los 20 y 50 años», indica Rubén Bravo, Supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). En algunos países desarrollados, la frecuencia de la obesidad también aumenta más del doble entre las mujeres de nivel socioeconómico bajo. Está más que visto que las medidas contra la obesidad aumentan con el poder adquisitivo. Las mujeres de clase alta y medio alta dedican más tiempo y recursos para controlar su peso y cuidar su imagen física que les permiten a su vez adaptarse a las exigencias sociales de un nivel socioeconómico alto.

No obstante, el consumo de comida rápida y bollería industrial es más extendida entre las personas jóvenes de ingresos más bajos. Nos encontramos ante una paradoja, la famosa «curva de la felicidad» se ha transformado hoy en la «curva de la desgracia». La publicidad que postula cánones estéticos definidos por la delgadez oferta al mismo tiempo comida rápida. Por esta razón, se le ha definido como «la gran fábrica de obesos tristes».

Uno de los tipos de trastorno emocional, la imagen negativa del cuerpo, es problema grave para muchas mujeres obesas en edad reproductiva. Ello conduce a una inseguridad extrema y malestar en ciertas situaciones sociales y especialmente se hace notar a la hora de buscar trabajo o pareja. Es cuando aparecen los primeras problemas sexuales, relacionados con la disminución de la libido y la compulsividad que en muchas ocasiones termina en una adicción ciega al dulce.

A nivel físico las complicaciones relacionas con la obesidad se expresan en hipertensión arterial, varices, retención de líquidos y problemas gestacionales como malposiciones fetales o partos prolongados.

Complicaciones derivadas de la obesidad en la infancia y la adolescencia

 Un 29,3% de los niños españoles entre los tres y los doce años sufre sobrepeso u obesidad; el 21,1% tiene sobrepeso y un 8,2% obesidad con el IMC superior a 30, según datos de la Fundación Thao.

La obesidad puede no ser heredada genéticamente, pero un hecho contundente es que los hijos adoptan los malos hábitos de los padres. Muchos menores se encuentran comiendo la misma cantidad de comida de un adulto y a veces son las propias madres que les inducen a la obesidad, animándoles a que acaben su plato. «Una infancia o adolescencia con problemas de peso, nos marcan una edad adulta de obesidad y sobrepeso, estamos condenando a nuestros hijos a padecer ésta enfermedad, por no dedicarle la importancia y el tiempo suficiente a enseñarles como comer, a favorecerles la actividad física y unos hábitos saludables. Transmitir una adecuada cultura alimenticia es también un acto de responsabilidad que repercute en la salud, igual o más importante que pagar su colegio, o cubrir sus necesidades básicas», recuerda Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición en el Instituto Méduci Europeo de la Obesidad (IMEO). Cuando esto no sucede y el niño crece obeso, surgen una serie de problemas: psicológicos (marginación escolar, pérdida de autoestima, alteración de la percepción del esquema corporal), respiratorias (insuficiencia pulmonar, apnea obstructiva del sueño), cardiovasculares (hipertensión arterial, colesterol e hígado graso), de crecimiento (aumento de la masa muscular, edad ósea adelantada, estatura aumentada y artrosis de rodillas) y estéticos (estrías y celulitis). 

Los primeros signos de aterosclerosis comienzan en la edad pediátrica. Para evitar dolencias cardiacas en el futuro, todo niño, adolescente o adulto con sobrepeso u obesidad, debería realizarse un estudio completo de los marcadores de riesgo cardiovascular, aumento del estrés oxidativo e inflamación con los cuales se pueda detectar precozmente la enfermedad. Las taquicardias reactivas al esfuerzo, los problemas de asma e insuficiencia cardiorrespiratoria, son cada día más frecuentes en los niños con obesidad. Todos estos problemas generan en el pequeño un rechazo total al esfuerzo y una falta de autoestima que refuerza negativamente esta situación.

La pobre imagen que tienen de sí mismos los niños obesos está relacionada con las sensaciones de inferioridad y rechazo, y explica su dificultad para hacer amigos. La discriminación por parte de los adultos o de los compañeros desencadena en ellos actitudes antisociales, que les conducen al aislamiento, depresión e inactividad, y frecuentemente producen aumento en la ingestión de alimentos, lo que a su vez agrava o al menos perpetúa la obesidad. Los adolescentes se ven influenciados en su forma de alimentarse dependiendo con quién comen, si sus amigos son obesos o no. Según algunos estudios, los niños que tienen sobrepeso consumen 300 calorías más cuando están con amigos de su mismo calibre, que cuando están con amigos más delgados, y que comen con más apetito y en cantidad cuando hay confianza que con niños recién conocidos, ambos de peso similar al suyo.

En la adolescencia, donde no sólo se forma el cuerpo, también lo hace la personalidad y el carácter, el concepto de sí mismo es de tal importancia que cualquier característica física que les diferencie del resto de sus compañeros tiene el potencial de convertirse en un problema más grave, disminuyendo su autoestima. Celulitis, taquicardia de esfuerzo, estrías, caída del pelo e incluso alteraciones menstruales son consecuencias directas de la obesidad que se viven por los adolescentes con verdadero sufrimiento. Otro problema es la vestimenta para chavales obesos, ya que es difícil encontrar artículos de moda para su talla. «Por todo esto, no extraña que los menores que acuden al IMEO presentan frecuentemente alteraciones del comportamiento, síntomas de depresión y ansiedad», explica el especialista.

A partir de la adolescencia empiezan a aparecer algunos problemas psicológicos, como el desorden de conductas alimentarias y perturbación emocional por hábitos de ingesta erróneos. La modificación del comportamiento en estos casos puede ayudar a los adolescentes a controlar la obesidad. Consiste en reducir el consumo de calorías estableciendo un régimen bien equilibrado con los alimentos habituales y realizando cambios permanentes en los hábitos alimentarios, así como aumentar la actividad física. Si no se tiene la costumbre de acudir al gimnasio, se puede caminar, montar en bicicleta, nadar o bailar. La asistencia psicosociológica para ayudar a los adolescentes a enfrentarse con sus problemas y a combatir su escasa autoestima puede ser muy útil.

Más de la mitad de los adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad

MADRID, 11 Nov. 2011 (EUROPA PRESS)

Más de la mitad de los adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad, según la Encuesta Europea de la Salud y datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), respectivamente. Las cifras aumentan cada año «nutridas por los nuevos casos de obesidad infantil y adolescente».

   Así ha informado, en declaraciones a Europa Press, Rubén Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que, en el marco del Día Mundial contra la Obesidad, que se celebra este sábado, 12 de noviembre, ha lanzado la campaña ‘Soluciones contra la Obesidad’.

El 45,5 por ciento de los hombres adultos y el 29,9 por ciento de las mujeres adultas presentan sobrepeso. Por su parte, el 17, 3 por ciento de los hombres y el 14,7 por ciento de las mujeres sufren obesidad. En definitiva, una sexta parte de la población adulta es obesa y un tercio tiene obesidad abdominal, según el estudio Enrica.

   La diferencia entre las cifras de hombres y mujeres se justifica por una razón de afección social. «Las mujeres se cuidan más y están más pendientes de este tema: en IMEO, el 70-75 por ciento de los pacientes son mujeres y el 25-30 por ciento son hombres», ha indicado Bravo.

UN 8,2% DE LOS NIÑOS SON OBESOS

   Los pacientes con obesidad crecen cada año. «Hace dos años, la cifra era un 3 ó 4 por ciento menor», ha señalado Bravo. En gran medida, esta situación se debe al aumento de casos de obesidad infantil y adolescente. En España, el 21,1 por ciento de los niños de 3 a 12 años tiene sobrepreso y el 8,2 por ciento son obesos.

El sedentarismo no es la única causa de este incremento. Los niños no se alimentan correctamente, en primer lugar, por «el estrés del día a día», ha dicho el experto. «Muchas mujeres antes dedicaban más tiempo a los niños y los alimentaban mejor. Ahora, por ejemplo, los desayunos son rápidos y escasos», ha añadido.

   Según ha explicado Bravo, el 8 por ciento de los niños acuden al colegio sin haber desayunado y sólo el 7,5 por ciento lo hace correctamente. La cantidad de comida recomendada en el desayuno debe corresponder a una tercera parte de la ingesta total diaria, ya que, según la cronobiología del organismo, éste necesita más energía de 5 de la mañana a 5 de la tarde, coincidiendo con la salida y puesta de sol.

   A partir de entonces, el cuerpo no necesita tanto alimento, pues inicia una fase de reparación en la que cobra más protagonismo el sistema inmunitario.

   En este sentido, los niños y adolescentes «comen muy mal», según el experto, y si desayunan, toman alimentos muy glucosos «que provocan subidas muy fuertes de energía que vienen seguidas de bajadas que generan depresión y cansancio, lo que puede derivar a la larga en un comportamiento leve bipolar».

LA CRISIS HA DISPARADO LAS CONSULTAS

   «No existe una concienciación social de la obesidad, puesto que los casos aumentan cada año. Con estos problemas, se busca algo rápido, efectivo y barato. Estos atajos no son sanos. Son eficaces a corto plazo pero dañinos a medio y largo plazo. El efecto rebote se produce porque el organismo se pone a la defensiva y ralentiza el metabolismo», ha comentado el experto.

   Sin embargo, se han disparado las consultas causadas por la ansiedad producida por la crisis económica.

   «Los datos europeos demuestran que las consultas han crecido entre un 30 y un 40 por ciento cada año desde 2009 debido a la ansiedad y a la depresión que derivan en problemas de trastorno alimenticio», ha afirmado Bravo.

LA PREDISPOSICIÓN GENÉTICA «ESTÁ DEMOSTRADA»

   Según Rubén Bravo, la predisposición genética hacia la obesidad está demostrada en relación con el metabolismo. El organismo puede priorizar el consumo de grasa o de glucosa (azúcares). «Si prioriza los azúcares, no utiliza la grasa y, además, tiene tendencia a pedir más azúcar que convertirá en grasa si no es utilizado. En cambio, si prioriza en grasa, la consume como fuente de energía y la persona puede consumir todo el azúcar que quiera porque su cuerpo no lo retiene», ha informado.

   «La parte genética es muy importante. Hay un estudio con ratas en Estados Unidos, liderado por el doctor Barry Sears. A unas les dan grasas Omega 3, saludables, y a otras Omega 6. En la primera generación no se percibe ningún cambio; tampoco en la tercera. Es en  la cuarta generación cuando comienzan los problemas de obesidad: el hígado graso, aumento de un 50 por ciento de su tamaño, acumulación de grasa… A partir de esa cuarta generación, hay obesos y tendencia a acumular grasa y a desarrollar un metabolismo graso», ha apuntado.

LA BANDA GÁSTRICA AUMENTA EL ÍNDICE DE TASA METABÓLICA

   El Índice de Tasa Metabólica indica la efectividad del metabolismo para quemar grasa. Va del 1 al 15. Los obesos suelen presentar una tasa de 1 ó 2. A un metabolismo equilibrado le corresponde una tasa de 5 a 10.

La banda gástrica es la solución que propone IMEO para alcanzar el Índice de Tasa Metabólica normal y consiste en un anillo de silicona que se coloca en la parte superior del estómago que puede ser regulado para que el paciente coma más o menos. «Si toma demasiado alimento, siente náuseas y, así, aprende a comer despacio, porque se sacia antes», ha dicho Bravo.

   Para comprobar la efectividad de este tratamiento, IMEO realizó un estudio sobre una muestra de pacientes de edad comprendida entre los 18 y los 65 años, con más de 95 kilos de peso inicial, siendo un 70 por ciento mujeres y un 30 por ciento hombres.

   Los resultados han indicado que el Índice de Tasa Metabólica subió casi tres veces (278%) en el caso de los hombres y una vez y media (165%) en las mujeres.

   Pese a ello, existe un 4 ó 5 por ciento de pacientes, «mujeres sobre todo, que pueden desarrollar una tendencia a la anorexia», ha apuntado el experto.

   «Son pacientes perdidos a los que hay que llevar de la mano para que se vayan regulando. Es fundamental, por ello, el tratamiento multidisciplinar: psicólogo, nutricionista y endocrino deben trabajar de la mano con el paciente para mejorar su metabolismo», ha continuado.

La campaña bajo el nombre ‘Soluciones contra la Obesidad’ ha centrado sus esfuerzos en «mostrar la banda gástrica como una solución real para personas con sobrepeso y obesidad. Además, hemos puesto a disposición del que lo desee y de forma gratuita un escáner corporal para que cada paciente pueda detectar el problema de obesidad que tiene. Para curar la obesidad es muy importante detectar el problema que subyace: ansiedad, niveles altos de serotonina, genética…», ha concluido Rubén Bravo.