Máquinas de comida: ¿picoteo sano?

Revista Fundación del Corazón, por Miguel Á. Bargueño

Un tentempié saludable a mitad de la jornada es algo que recomiendan los nutricionistas. Pero ¿son los productos de ‘vending’ compatibles con esa idea? Dos expertas en nutrición nos ayudan a elegir las opciones más saludables.

Las máquinas de comida influyen mucho en la alimentación de los jóvenes,
según un estudio publicado en Journal of Adolescent Health

FORMAN PARTE DEL PAISAJE de oficinas, colegios, incluso centros de salud; las máquinas expendedoras de comida ofrecen un variado repertorio de productos destinados al picoteo, y no todos son igual de saludables. Bien por su alto contenido en azúcar, sus elevadas calorías o la presencia de grasas trans, hay alimentos que los nutricionistas desaconsejan: “Bollería industrial, snacks tipo patatas fritas, kikos, chocolatinas, galletas de chocolate, saladas o del tipo “digestive” y zumos y refrescos azucarados”, enumera Estefanía Ramo, diplomada en Nutrición y Dietética y licenciada en Tecnología de los Alimentos, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Fruta fresca, frutos secos, sándwiches de pavo con tomate y lechuga por la mañana, y opciones menos energéticas por la tarde, como lonchas de pavo, palitos de zanahoria y bricks de gazpacho son las propuestas más recomendables, según esta experta.

FUENTE DE GRASAS SATURADAS.

En 2016, un grupo de científicos españoles y portugueses, tras evaluar la calidad nutricional de los productos de 145 de estas máquinas en Gran Canaria, encontró que, en general, contienen más grasas saturadas, calorías y sodio de lo recomendable. Otro estudio, publicado en 2011 en Journal of Adolescent Health, halló que las máquinas de comida influyen más de lo que cabría pensar en la alimentación de los jóvenes: aquellos que estudian en centros en los que las máquinas despachan frutas y verduras comen más frutas y verduras que el resto, mientras que aquellos que acuden a centros en los que las máquinas ofrecen dulces, consumen más dulces que los demás.

ELEGIR LO MÁS SALUDABLE.

Especial cuidado hay que poner en los productos que llevan salsas o cremas. Como advierte Estefanía Ramo, “se tiene que revisar de manera periódica la fecha de caducidad y controlar la buena refrigeración de la máquina para que no se rompa la cadena de frío, a fin de evitar que el alimento se deteriore y puedan crecer bacterias y mohos”.
El consumidor dispone de algunas pistas para elegir los alimentos más saludables. Si una bolsa de patatas fritas pequeña (de 45 gramos) tiene unas 228 kcal, siempre será mejor optar por su versión light, que asegura un 30% menos. El rango de sal puede oscilar en las patatas de 1,5 gramos a los 2,3 gramos por cada 100 gramos; la OMS recomienda un máximo de 5
gramos de sal al día. “Se deberían descartar los productos con azúcares añadidos, grasa de palma y grasas trans”, añade Ramo.

La creciente sensibilidad por una alimentación saludable ha llevado al sector a comprometerse a mejorar la calidad de los productos de vending, adquiriendo solo aquellos reformulados, aumentando del 30% al 50% la oferta de alimentos equilibrados y reduciendo el 15% la dosis máxima de azúcar añadido en bebidas calientes.

ALIMENTOS BAJO SOSPECHA

La nutricionista Mireia Elías, de IMEO, señala los productos habituales de las máquinas de vending menos sanos.

Néctares: “Contienen más de 25 g de azúcar por envase de 200 ml. Al ser su aporte de fibra nulo, provoca que este azúcar se dispare en sangre y se absorba de forma muy rápida. La ingesta excesiva de azúcar aumenta
los triglicéridos en sangre, causantes de enfermedades cardiovasculares”.

Patatas fritas y fritos en general:
“Contienen muchas calorías derivadas de la capa de grasa que rodea
al alimento. Esta grasa utilizada para freír dichos alimentos es de calidad media-baja.
Pueden aumentar el colesterol total, del LDL o malo y de los triglicéridos, y favorece el sobrepeso. La fritura produce sustancias cancerígenas como la acrilamida”.

Bollería industrial: “Repleta de grasas pro–inflamatorias y azúcar. También contienen grasas trans o parcialmente hidrogenadas, las cuales deberían limitarse a menos del 1% de las calorías diarias de nuestra dieta”.

Barras de chocolatinas: “Con un bajo porcentaje de cacao, que sí aporta beneficios, pero con una gran cantidad de azúcar y grasas que provocan los daños anteriormente mencionados».

¿Cuánto azúcar consumimos a diario sin darnos cuenta?

CuidatePlus Marca, por María Sánchez-Monge

El azúcar es, según el diccionario de la RAE, una “sustancia cristalina perteneciente al grupo químico de los hidratos de carbono, de sabor dulce y de color blanco en estado puro, soluble en el agua, que se obtiene de la caña dulce, de la remolacha y de otros vegetales”. No se considera imprescindible en nuestra dieta porque nos aporta calorías vacías, es decir, nos da energía pero sin nutrientes.

Por supuesto, nuestro organismo necesita energía. Daniel Ursúa, dietista-nutricionista y autor del blog Nutrihabits, cree que es “muy importante entender que el cuerpo no necesita azúcar; necesita glucosa y este hidrato de carbono se puede obtener de multitud de fuentes distintas, como frutas y verduras”.

En esta línea, Ramón de Cangas, dietista-nutricionista y doctor en Biología Molecular y Funcional, explica que el exceso y abuso de ingesta de azúcares libres (sacarosa o azúcar de mesa y otros como glucosa o fructosa) se relaciona con un mayor riesgo de obesidad y enfermedad cardiovascular y metabólica.

Por eso, las recomendaciones de ingesta máxima diaria de azúcar libre son muy estrictas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que no supere el 10 por ciento de las calorías totales diarias, pero el objetivo deseable es que esté por debajo del 5 por ciento. “Esto equivale a unos 25 gramos de azúcar libre al día”, afirma Cecilia Lorca, dietista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

No es difícil sobrepasar esa ingesta diaria; “con consumir una sola lata de refresco ya estamos ingiriendo entre 35 y 45 gramos de azúcar”.

Según el estudio Anibes, realizado en 2013, la ingesta media de azúcar total en España fue de 76,3 gramos al día, de los cuales casi 33,9 gramos al día fueron de los denominados azúcares libres o añadidos, lo cual representa un 7,3 por ciento de la ingesta energética total. Este porcentaje ascendía al 10 por ciento en los niños y adolescentes, muy por encima del 5 por ciento fijado como objetivo por la OMS.

El azúcar que se oculta en los ultraprocesados

¿Cómo podemos averiguar la cantidad de azúcar añadido que estamos incluyendo en nuestra dieta cada día? Lorca considera que es una tarea sencilla “si no consumimos alimentos procesados que contengan azúcar oculto, ya que únicamente tendríamos que medir en cucharaditas de café, de forma que, si consumimos más de 6 al día, estaríamos sobrepasando el límite”.

De Cangas coincide en señalar que la mejor forma de reducir a la mínima expresión el consumo de azúcar se refleja en esta frase: “más mercado y menos supermercado”. O, lo que es lo mismo: más materia prima (frutas, verduras, legumbres, pescado…) y menos ultraprocesados, bebidas y salsas azucaradas.

Pero, puesto que en algún momento consumimos procesados y ultraprocesados, conviene, según Ursúa, que nos “paremos a leer las etiquetas y la cantidad de azúcar añadido presente en este tipo de alimentos”.

El etiquetado puede depararnos alguna que otra sorpresa. Estefanía Ramo, nutricionista del IMEO, cita algunos ejemplos de productos que albergan un exceso de azúcar:

  • Cacao soluble: 2 cucharadas aportan aproximadamente 15 g de azúcar.
  • Cereales de desayuno: algunos pueden llegar a aportar 50 g de azúcar / 100 g producto.
  • Galletas y bollería: aportan > 20 g de azúcar / 100 g producto.
  • Refrescos azucarados y bebidas energéticas: aportan aproximadamente 40 g de azúcar / 100 ml.
  • Chocolate blanco, con leche y chocolatinas: (hasta 60 g de azúcar / 100 g de producto).
  • Mermeladas: hasta 50 g de azúcar / 100 g de producto.
  • Postres lácteos: aproximadamente 23 g de azúcar / 100 g de producto.
  • Tomate frito y salsas: entre 7g y 22 g de azúcar / 100 g producto.
  • Golosinas, chucherías y caramelos: 56 g azúcar / 100 g producto.

¿Cuál de los anteriores productos no suele considerarse rico en azúcar? Responde la nutricionista: “La mayoría de la población pasa por alto el tomate frito y las salsas comerciales comerciales (kétchup, mostaza, salsa barbacoa, etc.), en las cuáles  la industria alimentaria añade azúcar para asegurar un sabor agradable y evitar cierta acidez.

Ursúa señala que, a estas alturas, la mayor parte de la población entiende que la bollería y los refrescos son ricos en azúcar libre, pero hay otros productos, como las galletas, “que también son ricas en azúcar pero, dado que culturalmente se han consumido en el desayuno y se han considerado un producto saludable, muchas personas no consideran que sean productos que deban evitarse”.

Algo parecido sucede con la miel, a la que, al ser un producto natural, se le atribuyen muchos beneficios y suele pensarse que el exceso de azúcar que contiene “es saludable o que no tendría por qué evitarse”. Pero lo cierto es que, aunque contiene muchos más nutrientes que el azúcar refinado, “la cantidad que aporta de dichos nutrientes no justifica el alto consumo de azúcar que supone”.

¿Los edulcorantes son una buena alternativa?

Los edulcorante acalóricos o bajos en kilocalorías, utilizados en sustitución de los azúcares añadidos, pueden conducir a una ingesta menor de energía y por tanto ayudar a alcanzar y a mantener un peso saludable”, recalca De Cangas, quien asegura que esta declaración la suscriben distintos organismos científicos.

Pero, dejando aparte su empleo para mejorar la adherencia a las dietas, sobre todo de pérdida de peso, hay que considerar otra cuestión que apunta Lorca: “Estas sustancias tienen un sabor mucho más dulce que el azúcar, lo cual supone la ventaja de usar poca cantidad. Sin embargo, el problema en este caso no son las calorías ni la cantidad, sino la dependencia de ese sabor dulce”. Los edulcorantes pueden contribuir a mantener muy alto el umbral de dulzor, “lo cual aumenta nuestras ganas de consumir otros alimentos dulces con mayor frecuencia, como chocolates o bollería industrial”.

En opinión de Ursúa, “la mejor opción es ir reduciendo las cantidades de azúcar que tomamos, aprender a apreciar el sabor real de los alimentos y, una vez que hemos llegado a un consumo aceptable de azúcar, no torturarnos por, de manera esporádica, consumir un refresco o un postre que nos apetezca”.

¿Podemos consumir más azúcar si es moreno?

El azúcar moreno o integral es aquel que no se refina, aportando así nutrientes como vitamina B, calcio, magnesio, sodio y potasio. Por este motivo, se suele considerar más saludable. Sin embargo, “estas diferencias no son significativas y su valor nutricional es, a efectos prácticos, el mismo que el del blanco”, argumenta De Cangas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que algunos productos que se comercializan como azúcar moreno simplemente están formados por azúcar blanco que se trata con melaza para darle esa tonalidad marrón.

En definitiva, la cantidad máxima diaria recomendada de azúcar moreno es la misma que la que se aplica al azúcar blanco.

Esta es la receta del zumo verde con el que Meghan Markle pierde peso

Este es el secreto de la duquesa de Sussex para perder peso este verano.

Marie Claire

El tipazo de Meghan Markle es algo comentado por activa y por pasiva. Su rutina alimenticia, sus deportes y sus dietas pre-boda han sido de lo más analizado hasta el momento. Ahora se conoce una de las recetas que más practicaba Markle para hacer un detox antes de las vacaciones y hemos encontrado la receta. Meghan Markle, apasionada de los zumos verdes – como la mayoría de las celebrities, es una manera de comer de manera concentrada frutas y verduras cuando no tienes mucho tiempo para comer o cocinar -, detoxificaba su organismo con un zumo verde en particular.  

Antes de que se convirtiera en duquesa de Sussex, tras su boda con el príncipe Harry,  la exactriz había compartido en múltiples entrevistas alguno de sus alimentos fetiche como: la quinoa, la col rizada, los mariscos, bowls de acaizumos verdes, ensaladas,  sushi y muchos alimentos frescos, un hecho que justifica tras sus años en el sur de California. 

Pero, sin embargo, sus perdiciones son: el vino Tignanello, poutine (un plato hecho a base de patatas fritas) y los famosos macarrones con queso que vemos siempre en las películas.

Pero, por si nunca lo habías escuchado, te resumimos en qué consistía su plan de alimentación cuando vivía ajena a la vida royal

Desayuno: Agua caliente con limón, después hemos sabido que elegía un porridge de avena con plátanos y sirope de agave. 
Además, es gran amante de los huevos y cuando viaja suele desayunar una tortilla con hierbas y queso o pedir huevos escalfados y tostadas con aguacate

Comida: Durante sus tiempos de rodaje en ‘ Suits’ solía elegir ensaladas con algún tipo de proteína, como una quinoa vegetariana sazonada. 

Aperitivos o snacks: Según confesó a Today solía combinar una manzana con mantequilla de almendras, sandía espolvoreada con canela o uno de sus famosos zumos verdes. «Mezclo un poco de manzana, col rizada, espinacas, limón y jengibre en mi Vitamix», dijo a Today. 
En otras ocasiones cocina sus propias chips de kale (col rizada) con aceite de oliva y un toque de sal Maldon. 

Las cenas son proteicas, tal y como explicó a la revista ‘Good Housekeeping’.  

La receta del batido de Meghan Markle

Pero si lo que te interesa es saber cómo conseguía desinflarse, eliminar toxinas y perder volumenantes del verano te desvelamos la receta. Estos son los ingredientes que componen y con los que te podrás realizar el zumo verde detox que utiliza Meghan Markle. Tan solo necesitas mezclar todos los ingredientes de la receta y… ¡listo! Ya tienes el primer paso de tu dieta detox. Además, te explicamos qué beneficios aporta a tu organismo cada uno de ellos. 
Los ingredientes :

  1. Manzanas, incluye las semillas, fuente de fibra.
  2. La espinaca. Además de desempeñar un papel importante en la formación de tejido de la piel es conocida por proteger el hígado.  
  3. Kale, nos gusta porque es un antioxidante fascinante.
  4. El jengibre, destaca, entre sus múltiples virtudes, porque es un potente antiinflamatorio.
  5. Limón, su presencia está justificada porque tiene unos grandes poderes detox que ayudan a la desintoxicación del organismo. 

Parece saludable, pero no siempre lo es: la cara oculta del sushi en los supermercados de España

Si a ti también te encanta el sushi, te damos estas recomendaciones para elegir dónde y cómo comerlo.

La Sexta Noticias

«Menos arroz y más pescado». Esta es la regla principal del sushi que rompen las bandejas tan populares ya en los supermercados. Pero la diferencia entre el sushi que compramos en el supermercado y el que hacemos en casa salta a la vista. «Este está hecho para quitar el hambre», cuenta Mario Payán, chef del restaurante Kappo.

Payán nos detalla esas diferencias, que no solo están en la cantidad; también, en la calidad: «Tiene muchísima azúcar y muchísima sal». Algo en lo que coincide el nutricionista Rubén Bravo del IMEO: «Las bandejas pueden llevar hasta cinco veces más de cantidad de azúcar».

Los Motivos los encontramos primero en la preparación del arroz. La receta tradicional lleva sólo azúcar, sal y vinagre. Pero Payán precisa: «Para que parezca de buena calidad añaden mirín, un aporte de azúcar super elevado». Comparamos también la salsa de soja, un ingrediente que apenas representa menos del 3%.

«No es salsa de soja», sentencia el chef. ¿Es entonces saludable el sushi? Sí, pero el casero. Más de un 25% de la población española consume sushi. Si somos deportistas, lo ideal es comer ocho piezas diarias. Si no practicamos deporte, lo ideal es la misma cantidad pero a la semana, según los expertos.

Fundamental es también saber qué partes del pescado consumimos. Para ello, nos colamos en la cocina de Yong. Si buscamos la proteína del atún, tendremos que pedir «la parte del solomillo o bien la parte del lomo». Las partes saludables del salmón se encuentran «cerca de la ventresca o de la tripa, como le queramos llamar, más infiltración de grasa». Lo importante es conocer la procedencia de cada ingrediente y que sepamos separar el grano de la paja.

El aditivo de varios alimentos que Francia pone en duda y ha decidido prohibir por su efecto cancerígeno

Salamanca 24 horas

El E-171 cuenta con nanopartículas de dióxido de titanio que se han probado en ratones provocando lesiones precancerosas. En humanos, sin embargo, no está demostrado que sea así. Las autoridades europeas consideran la medida francesa como «precipitada»

Los aditivos en los alimentos suelen ser algo que se mira mucho para su consumo. Muchos de ellos sanos no son y en Francia ya han decidido prohibir el llamado E-171, aquel que permite, por ejemplo, que la mayonesa no se vuelva amarilla. 

Este cuenta con nanopartículas de dióxido de titanio, un material que se encuentra no solo en alimentos, sino también en dentríficos o, incluso, en la pintura de las paredes. 

Pero más allá de ello, la decisión de Francia viene porque no está asegurado que no sea un problema sanitario para las personas tras diversos estudios. Y es que ensayos en ratones generaron en estos lesiones precancerosas de intestino grueso y colon. 

Otros estudios reflejan que estas nanopartículas podría interactuar con bacterias en el intestino y conducir a desarrollar enfermedades en esta zona. 

En España, sin embargo, no está prohibida aunque sí estudiada. Y es que la conclusión fue que estas no causaban daño al ADN y no incrementaban el riesgo de padecer cáncer por lo que consideran la medida francesa como «precipitada». 

Las gominolas ultraprocesadas no pueden ser saludables, aunque no lleven azúcar

Vitonica, por Santiago Campillo

En la búsqueda de alimentos y hábitos saludables llega el momento de la inevitable pregunta: «¿Y no puedo darme un capricho?«. Por supuesto que sí, pero conociendo las consecuencias que tendrá en tu salud.

Aprovechando esta coyuntura, hay quien afirma que te puedes dar un capricho esquivando estas molestas consecuencias. Por ejemplo comiendo «golosinas saludables». ¿Ha llegado la tecnología de los alimentos a semejante panacea?

Las gominolas ultraprocesadas no son saludables

En primer lugar, ¿existen las gominolas saludables? Por supuesto que sí. Entonces, en segundo, ¿unas golosinas de supermercado pueden ser saludables? Aquí podemos decir, con bastante seguridad, que no. La razón es su ultraprocesamiento. No es el hecho en sí, del procesado, sino lo que eso conlleva, que quede claro.

Pero veámoslo con detenimiento. El planteamiento de las gominolas «saludables» es el siguiente: quitamos el azúcar y los sustituimos por edulcorante. Como el resto de aditivos, como los saborizantes y colorantes, no tienen aporte calórico y reducimos la ingesta de azúcar, ¡voilà! Ya tenemos golosinas saludables.

Pero este planteamiento es falaz. ¿Por qué? Porque atribuirle la propiedad de saludable a un elemento solo por reducir una aberrante cantidad de azúcar no es razón suficiente para que sea saludable. Para poder hacerlo, el alimento debe trabajar en beneficio de la salud, y aquí no lo hacen, sino que esquivan un ingrediente poco saludable.

Algunas de estas gomas justifican algunas de sus propiedades saludables en la proteína que contienen. Esto también es un craso error. Las proteínas gelificantes, normalmente colágeno procedente de los desechos animales, o de otras gomas comestibles de origen vegetal, tienen un valor nutritivo 0; ya que son proteínas no biodisponibles y que funcionan, en todo caso, como fibra alimentaria.

¿Qué llevan estas gominolas?

Pero veámoslo con un ejemplo. Tomemos como referencia unas gominolas edulcoradas cualquiera. En general, encontraremos un alimento con 206 Kcal por cada 100 gr, aunque recordemos que no todas las calorías son asimilables. También contienen 6.1 gr de proteína, por cada 100 gr, y 74,5 de glúcidos, normalmente fibra, ya que solo 0.3 son azúcares. Su ingrediente estrella es el conjunto de polioles, unos edulcorantes de bajo contenido energético y que están presentes en unos 74,3 gr por cada 100.

Como vemos, efectivamente, las gominolas llevan proteína. Sin embargo, la llevan en una cantidad ínfima en comparación con otros alimentos: cualquier legumbre, la carne, los quesos y lácteos, el seitán… y desde luego, la barritas y batidos de proteínas, tienen mucha más cantidad de proteína que estas gominolas. Además, como ya hemos comentado, la calidad de esta proteína es mala, no biodisponible, por lo que podríamos decir que en realidad es 0, por lo que no nos servirá de ayuda.

Aviso sanitario por el ‘síndrome del arroz frito’: una intoxicación común pero desconocida

La bacteria Bacillus cereus es capaz de colonizar múltiples alimentos, provocando una gastroenteritis de 24 horas de evolución

El Español, por Roberto Méndez

Cada año, solo en Estados Unidos, decenas de miles de individuos sufren un tipo de intoxicación alimentaria relativamente común. Sin embargo, como gran parte de los casos son leves, no suelen informarse a las autoridades sanitarias, por lo que las estadísticas al respecto son complicadas.

Se trata del conocido como «síndrome del arroz frito», un conjunto de síntomas causados habitualmente por la bacteria Bacillus cereus, el cual puede dar lugar a vómitos o diarrea según la toxina de la bacteria que provoque el contagio.

Según un reciente artículo de la revista Frontiers in Microbiology, 63.000 individuos de media sufren la intoxicación cada año en el país norteamericano. Pero, aunque suela causar síntomas leves y se suele resolver sin necesidad de tratamiento, podría prevenirse y evitar potenciales complicaciones.

Cómo reconocer el «síndrome del arroz frito»

A pesar de que la sintomatología de este tipo de gastroenteritis suelen resolverse tan solo con descanso e hidratación, conocerlos puede acortar temporalmente las molestias. Según la Foods & Drugs Administration de EEUU, B. cereus puede liberar dos tipos de toxinas; una de ellas produce diarrea, mientras que la otra produce vómitos.

En el primer caso, la toxina se libera a nivel del intestino delgado tras consumir el alimento, causando diarrea, calambres y sensación nauseosa, pero sin vómitos. Los síntomas suelen iniciarse a las 6 o 15 horas de haber consumido los alimentos contaminados, algo que puede hacer complicado sospechar el origen iniciar de la infección. Entre dichos alimentos destacan la carne, la leche, las verduras o el pescado. Pero, tras el paso de apenas 24 horas, los síntomas desaparecen.

En el segundo caso, la toxina es liberada en el alimento antes de ser consumido. Los alimentos sospechosos de la infección son aquellos ricos en almidón, donde destaca el arroz, razón por la cual esta intoxicación recibe el nombre de «síndrome del arroz frito». En este caso los síntomas se inician tras tan solo 30 minutos, pero pueden dilatarse hasta 6 horas tras comer el alimento contaminado. No existe diarrea, pero sí náuseas y vómitos, los cuales ceden también tras el paso de 24 horas.

La realidad es que cualquier individuo es susceptible de contraer esta intoxicación alimentaria. Aunque su diagnóstico puede ser relativamente sencillo, gracias a pruebas de vómito o heces, la realidad es que no suele realizarse un diagnóstico tan específico debido a la corta duración de los síntomas. Sin embargo, si se trata de una intoxicación a gran escala, como las que suelen sufrir de vez en cuando algunos restaurantes, dicho diagnóstico sí sería recomendable, con el objetivo de identificar el alimento contaminado.

Potenciales complicaciones y prevención

En la gran mayoría de casos, el descanso y la correcta hidratación son suficientes para paliar los síntomas desencadenados por B. cereus. Aún así, en un escaso número de casos, pueden darse complicaciones como meningitis, gangrenas o celulitis. Sin embargo, estas complicaciones suelen ocurrir en individuos con un sistema inmune debilitado o inmunodeprimidos , como sería el caso de los pacientes con SIDA, individuos con diabetes mellitus, o aquellos tratados con fármacos inmunosupresores por alguna razón; o bien aquellos individuos que sufran heridas quirúrgicas o sean consumidores habituales de drogas.

Cuando se requiere tratamiento médico, se trata de un tratamiento sintomático, es decir, fármacos que favorezcan la rehidratación. En ocasiones se prescribirán también antibióticos cuando se trate de casos graves, o bien cuando la intoxicación perdura en el tiempo, siendo la vancomicina el fármaco más recomendado.

Finalmente, como consejos preventivos, según el Departamento de Salud de los Estados Unidos, mantener los alimentos calientes (más de 60ºC) o fríos (menos de 4ºC) es esencial para reducir el riesgo de contagio. Sin embargo, recalentar los alimentos o congelarlos cuando ya se habían dejado previamente a temperatura ambiente más de 2 horas puede ser inútil frente al contagio, dado que la bacteria coloniza el arroz sin cocer y puede sobrevivir a su cocción, pudiendo incluso crecer mejor a temperatura ambiente.

El arroz frito suele ser el principal causante de la enfermedad dado que, tras cocer el arroz, se suele dejar a temperatura ambiente más de dos horas para que se enfríe y posteriormente poder freírlo junto a otros ingredientes. Si se sospecha contaminación, debe desecharse cualquier alimento involucrado.

La dieta de Shakira (“¡Vaya locura!”) para bajar 10 kilos como Jennifer López

La colombina se prepara para los modelitos veraniegos

Diario Gol

No son pocos y pocas las que están deseando que llegue el verano para poder lucir sus mejores modelitos en las playas. De ahí que también sean muchos los que estén empezando ahora la famosa operación bikini.

Una operación que parece ser que también ha empezado Shakira. De hecho, en los últimos días han sido varias las fotos y vídeos que hemos podido ver de la cantante colombiana quemando calorías con su entrenadora personal, la famosa Anna Kaiser.

La dieta de Shakira

Parece ser que el largo invierno después de la exitosa gira ha hecho que la colombina agane algunos kilos que ahora quiere quitarse de encima como hizo en su día también Jennifer López, otra de las celebrities que ahora está más en forma que nunca.

Entre ejercicio y dieta estricta seguro que la pareja de Gerard Piqué consigue llegar a las playas tan estupenda como siempre. De momento no sabemos la dieta que está siguiendo Shakira, lo que sí sabemos es la que ha seguido en alguna que otra ocasión fruto también de su trabajo con la ‘entrenadora de la famosas’.

Para el desayuno una tostada de pan integral con futas y un vaso de naranja y té. A media mañana si siente hambre puede comer toda la cantidad de frutas que desee más un yogur bajo en calorías.

En cuanto a la comida la cantante se alimenta de ensaladas combinadas con algún tipo de carnes magras (pollo, pavo o pescado) y como postre más frutas. Por último, la cena, que consiste en sopa de verduras, una rebanada de pan integral, ensaladas, una fruta a elección y gelatina dietética.

Una dieta que ha provocado muchos comentarios en las redes sociales. Comentarios como “¡Vaya locura!”, “Qué fuerte” o “Esa dieta es de las más bestias que he visto en mi vida”. En pocas semanas veremos si ha dado o no resultado. Seguro que la colombiana no defrauda a sus seguidores.

Qué contiene una tableta de chocolate saludable

CuidatePlus, por Ana Callejo Mora

Resulta complicado resistirse a la sensación placentera que reporta comer chocolate. Si vamos a tomarlo, al menos que sea lo más saludable posible, ¿no? Sonia Peinado y Mireia Elías, nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), explican pormenorizadamente las características de la tableta más recomendable desde el punto de vista de la salud.

Podemos considerar el chocolate como una “venta de impulso” porque la mayoría de sus consumidores no hacen la lista de la compra pensando en incluirlo, sino que se dejan llevar por la cantidad de productos expuestos. Es importante tomarse el tiempo necesario para poder leer el etiquetado nutricional de los alimentos que nos interesan.

No todas las tabletas son iguales. El chocolate blanco está elaborado con manteca de cacao, leche y azúcar (entre otros edulcorantes y productos semielaborados) y no contiene cacao. El chocolate con leche suele contener menos del 40 por ciento de cacao (se consigue reduciendo la pasta de cacao y aumentando el contenido en leche, que puede ser en polvo, azucarada o condensada), reduciendo de esta manera la concentración de los polifenoles (concretamente los flavonoides), que son aquellos que están relacionados con la reducción del riesgo cardiovascular.

Por último, encontramos el chocolate negro, con un alto porcentaje de crema o pasta de cacao (cuanto mayor es esta menos azúcar contendrá) y manteca de cacao. De acuerdo al Real Decreto actual, para que un producto pueda ser considerado chocolate deberá tener “como mínimo, un 35 por ciento de materia seca total de cacao, un 14 por ciento de cacao seco desgrasado y un 18 por ciento de manteca de cacao” y para ser considerado como “negro” deberá de contener un mínimo de 50 por ciento de pasta de cacao.

Considerando entonces la composición de los distintos chocolates cuyo efecto beneficioso está asociado al porcentaje de pasta o crema de cacao, “sin duda, la opción más saludable sería el consumo del chocolate negro, entendiendo su composición anteriormente mencionada. Sin embargo, y a pesar de los efectos beneficiosos asociados, su toma debe ser prudente en poblaciones con riesgo o padecimiento de sobrepeso u obesidad, ya que sigue siendo un alimento muy energético y los compuestos fenólicos también se pueden encontrar en alimentos como frutas y verduras, cuya recomendación de ingesta es diaria. Hay que dejar la elección de un buen chocolate para momentos puntuales o de consumo moderado”, dicen las nutricionistas del IMEO.

Beneficios del cacao para la salud

Elías cita, a continuación, los beneficios que tiene el cacao para la salud:

  1. Mejora nuestra salud cardiovascular, gracias a los polifenoles que contiene. Estos tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que reducen la tensión arterial y el colesterol ‘malo’ o LDL. La grasa que contiene está constituida, fundamentalmente, por un ácido graso denominado esteárico, el cual no provoca una subida del colesterol malo.
  2. Como consecuencia de mejorar la circulación y aumentar el flujo sanguíneo, el cacao ayuda a las funciones cognitivas, mejorando nuestra atención y memoria.
  3. Posee un alto contenido en fibra, la cual nos aporta beneficios para la salud intestinal además de ser saciante.
  4. El cacao no provoca subidas de glucosa en sangre ni su consecuente resistencia a la insulina y diabetes o alteraciones metabólicas.
  5. Es rico en vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio, manganeso, potasio, fósforo,  cobre y zinc.
  6. Además, el cacao aporta triptófano. Este es un aminoácido precursor de la serotonina, una hormona relacionada con la felicidad. También mejora el ánimo y combate la depresión.
  7. Provoca un aumento que en la elasticidad, hidratación, densidad y circulación de nuestra piel.

A pesar de todo lo anterior, no podemos obviar que puede resultar algo adictivo por su contenido en teobromina y cafeína.

¿Qué debe contener una tableta chocolate saludable?

Han aparecido en el mercado tantos tipos de tabletas de chocolate que el consumidor puede sentirse perdido ante el volumen de opciones. Según Elías, para que le chocolate sea saludable debe contener:

  • Alto porcentaje de cacao. Cuanto más elevado sea, menor cantidad de azúcar. Mirar que ponga mínimo 75 por ciento de cacao, pero cuanto más, mejor. Esto se ve fácil en la parte delantera de la etiqueta.
  • Bajo contenido en azúcar. Si el chocolate tiene un elevado porcentaje de cacao, va a ser bajo en azúcar casi seguro. Aun así, lo podemos ver en la parte trasera de la etiqueta, en concreto en el valor o información nutricional, donde el apartado de “hidratos de carbono de los cuales son azúcares” no debería ser mayor a 20-25g por cada 100g.
  • No obstante, casi todos los chocolates van a llevar azúcar. Si lo que buscamos es un aporte muy bajo o nulo de este, podemos comprar cacao puro en polvo desgrasado “sin azúcar añadido” o chocolate del 99 por ciento de cacao.
  • Cuando el chocolate viene etiquetado como “sin azúcar añadido”, la mayoría de las veces va a llevar edulcorante para endulzar. El problema está en que el más utilizado es el maltitol, apareciendo incluso a veces como primer ingrediente de la lista lo que implica que es el de mayor cantidad en la tableta. El maltitol no es recomendable para personas con patologías intestinales como colon irritable.Además, si lo tomamos de forma continuada puede provocarnos hinchazón abdominal, diarrea y otros síntomas gastrointestinales.
  • El hecho de que contenga frutos secos tostados, como almendras o avellanas, no implica que sea ni más ni menos saludable, sino simplemente que su aporte de nutrientes será distinto. También puede llevar pepitas de cacao tostadas con el mismo efecto.
  • Algunos vienen con naranja, chile, fresa… lo cual les da un toque especial. La cantidad que aportan de estos ingredientes es muy pequeña, por lo que a nivel nutricional no suponen demasiada diferencia. Lo más importante seguirá siendo que lleven un alto porcentaje de cacao. Solo así serían adecuados.
  • Cuando viene con caramelo, debemos ser conscientes que es un aporte de azúcar extra y, por tanto, de kilocalorías vacías.
  • Fijarse que el cacao sea puro, ya que si ha sido sometido a algún tratamiento químico como la alcalinización puede perder parte de sus flavonoides y sus respectivos beneficios.

¿Podemos acostumbrar al paladar a la amargura del chocolate negro?

“Anteriormente hemos comentado los ingredientes principales que contienen los distintos tipos de chocolates, por lo que cambiar radicalmente de un tipo a otro puede causar rechazo en la población si están acostumbrados a consumir aquellos que contienen mayores cantidades de azúcar. El cambio, por tanto, debería de ser gradual para acostumbrar nuestro paladar a un producto con una cantidad mayor de cacao y menor de azúcar”, señala Peinado.

Normalmente, “esta composición con menor cantidad de leche es la que nos lleva a considerar este tipo de chocolate como amargo y, sin embargo, no siempre es verdad, ya que gran parte del sabor final del producto vendrá determinado por la calidad del grano escogido, así como por su tratamiento”.

Sobre las tabletas de chocolate con frutas, frutos secos o para cocinar

De manera general, “las tabletas de chocolate con trozos de fruta aumentan las kilocalorías destinadas al azúcar por la presencia de las frutas (sumándose a la que ya adiciona el fabricante junto al cacao, grasa láctea, manteca, etc.), por lo que no serían una opción muy saludable”, indica Peinado.

Cuando se incluyen frutos secos en una tableta de chocolate hay que considerar que aumentaremos la carga energética del chocolate, ya de por sí energético. No obstante, es una opción mucho más saludable porque el contenido de grasas saturadas será inferior, así como el valor medio de los hidratos de carbono y azúcares, cuya opción también se puede mejorar al escoger marcas cuyos productos lleven en el etiquetado “sin azúcares añadidos”.

¿Y para cocinar postres?

Actualmente, encontramos en todas los establecimientos de alimentación productos elaborados con grandes concentraciones de materia grasa y azúcar que tienen una elevada palatabilidad (son muy gratos al paladar) y, por ello, llaman la atención del consumidor.

“Una mejor opción sería realizar repostería casera cuidando los ingredientes y sus cantidades, priorizando el uso de chocolates amargos o negros con alto porcentaje de cacao y bajo contenido de azúcares a los que podemos añadir elementos que contengan fibra dietética, con alto poder saciante. Un perfecto ejemplo de ello serían las tortitas de copos de avena integral con chocolate amargo sin azúcares añadidos que se puede decorar con trocitos de fruta”, recomienda Peinado.

Cantidad diaria o semanal máxima de ese chocolate saludable

“De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para adultos y niños, que dice que el consumo total de azúcares no debe exceder el 10 por ciento de la ingesta total y sugiriendo que esta sea inferior al 5 por ciento, la ingesta de chocolate debería de ser moderada y ocasional, no excediendo los 30 gramos semanales, los cuales corresponderían a una onza o cuatro cuadraditos pequeños de una tableta. Esta cantidad puede ser superior (una onza al día) si tomamos chocolate con un porcentaje de cacao no inferior al 90 por ciento”, concluye Peinado.

Barbara Palvin, la polémica ‘curvy’ de Victoria’s Secret que pesa 55 kilos

Barbara Palvin ha sido fichada por Victoria’s Secret en un intento de incorporar un angel ‘plus size’ a la marca. Una polémica catalogación a una modelo de 55 kilos y de 1,75 m de altura que ha hecho arder las redes.

Mujer hoy, por Alba Llano

La firma de lencería de Victoria’s Secret necesita renovar a sus ángeles con nuevas modelos capaces de sustituir a Alessandra Ambrossio que colgó ya sus alas en 2017 y Ariadna Lima (en 2018). ¿El nuevo fichaje? La modelo húngara Barbara Palvin de 25 años, ha sido seleccionada por la firma para ser en exclusiva el nuevo ángel ‘plus-size’. Una noticia que la modelo ha anunciado emocionada a través de su cuenta de Instagram: «¡Gracias por creer en mi!» comenta la joven modelo en un vídeo. Pero lo cierto es que la noticia ha hecho arder las redes.

Algo que entenderás después de saber que sus medidas son 87-58-89 (alejadas del canon obsoleto de 86-61-86 que ha mantenido la firma durante años) y 1,75 metros de altura además de 55 kilos de peso. Unas medidas que en conjunto podrían representar a cualquier modelo común y que poco tienen que ver con una modelo ‘curvy’ como la firma ha catalogado a la joven.

Algo que ha indignado a muchos e incluso a rostros conocidos como la humorista Omayra Cazorla: «Si ella es modelo ‘curvy’ ¿entonces qué soy yo? ¿rotondy?» ha dicho en Instagram refiriéndose a que nadie ve que las medidas de esta modelo tengan algo que ver con las medidas de una modelo de talla grande.

Pero lo cierto, es que durante sus años de modelo Palvin ha tenido que afrontar todo tipo de críticas por sus medidas y peso ligeramente por encima de ese canon estricto que se exige a las modelos. De hecho, uno de sus posados más polémicos ocurrió cuando apareció en la revista ‘Sport Illustrated’ en 2016, un posado tras el que las redes se llenaron de críticas y mensajes en los que catalogaban a la modelo de estar gorda y a los que ella misma respondió: «He recibido algunos comentarios bastante dañinos que hablan de que estoy gorda. Bueno, la verdad es que no estoy tan flacucha como cuando tenía 18, pero no me considero gorda».

¿Incorporarán finalmente a una modelo de talla grande real a sus filas de ‘Vistoria’s Secret’? Lo que sí sabemos a ciencia cierta es que aún queda mucho que hacer con los clásicos y obsoletos cánones de belleza y que el debate en las redes no ha hecho más que empezar…