El 54% de la población trabajadora en España sufre sobrepeso u obesidad

El 38% de los trabajadores tienen sobrepeso y un 16% tienen obesidad. Esto da como resultados que un 54% de la población con empleo tiene un peso por encima de los rangos que recomienda no sobrepasar la Organización Mundial de la Salud (OMS), según se desprende de un estudio elaborado por Premap Seguridad y Salud.

El Ideal Gallego

El considerado como hombre más obeso de España, Gustavo Adolfo Orozco Moreno, de 31 años, en 2010 en la clínica en Barcelona antes de someterse a una intervención de "by-pass" gástrico con el fin de reducir su peso de 260 kilos. EFE/ Andreu Dalmau.
El considerado como hombre más obeso de España, Gustavo Adolfo Orozco Moreno, de 31 años, en 2010 en la clínica en Barcelona antes de someterse a una intervención de «by-pass» gástrico con el fin de reducir su peso de 260 kilos. EFE/ Andreu Dalmau.

El 38% de los trabajadores tienen sobrepeso y un 16% tienen obesidad. Esto da como resultados que un 54% de la población con empleo tiene un peso por encima de los rangos que recomienda no sobrepasar la Organización Mundial de la Salud (OMS), según se desprende de un estudio elaborado por Premap Seguridad y Salud.
Los datos no variaron mucho desde el año 2010 cuando el porcentaje de trabajadores con sobrepeso u obesidad era del 55 %, solo un punto más que en la actualidad, por lo que en estos cinco años no se aprecia una mejora muy significativa en estos parámetros.
El estudio, que analiza los reconocimientos médicos realizados durante el año 2015 a 820.938 trabajadores de distintos sectores de la economía española, muestra que son las mujeres las que cuidan más su salud y presentan menores tasas de sobrepeso y obesidad.
Así, se puede observar que el 58% de la población laboral femenina está en lo que se considera normopeso, porcentaje que en los hombres es del 35%.
En cuanto al porcentaje de obesos, en los hombres se da en el 18,5% de la población trabajadora, por solo en el 12% de las mujeres. Y en cuanto al sobrepeso, afecta a un 44 % de los trabajadores masculinos por un 26% de las mujeres.
Antonio Moreno, enfermero del Trabajo, señala que “la salud es única y un entorno que no promueva hábitos saludables puede generar conductas inadecuadas tales como una nutrición desequilibrada o una baja actividad física y, por tanto, personas con peor salud. En definitiva, trabajadores menos sanos, poco motivados y con una baja productividad”.

Responsabilidad

A su juicio, “las empresas tienen una gran responsabilidad para influir positivamente en esta tendencia, ya que el ámbito laboral es un espacio idóneo para promover los hábitos saludables y así poder incidir sobre factores de riesgo que se pueden controlar como la obesidad, el colesterol, la hipertensión, el sedentarismo o la diabetes”.
Por comunidades autónomas, Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura son las que cuentan con los trabajadores más obesos.
Concretamente, el 19% de sus empleados presentan obesidad de grado, lo que se considera cuando el índice de Masa Corporal (IMC) es igual o superior a 30.
Por el contrario, las que la población laboral tiene un mayor porcentaje de personas con un peso considerado adecuado son Madrid (46%), Baleares (47%) y el País Vasco (48%).
Precisamente esta comunidad es la que menos porcentaje de trabajadores con sobrepeso tiene (35%) en oposición a Galicia y Extremadura, comunidades con la mayor proporción de obesos y personas con sobrepeso en el entorno laboral.

La dieta de Pippa Middleton

Hola

middleton_librorecetas_-tApasionada del deporte y de la cocina sana, la hermana de la Duquesa de Cambridge acaba de publicar un libro de recetas ‘amigas’ de la salud y de la línea. Te enseñamos a preparar uno de los platos que figuran en este recetario, nacido como resultado de la colaboración entre Pippa Middleton y la ‘Fundación Británica del Corazón’.
Si hay un tipo de cocina del que Pippa es defensora (y asidua ‘practicante’), es la denominada ‘healthy food’, o lo que es lo mismo, un alimentación basada en productos y recetas saludables, como las que se incluyen en las páginas de su recién publicado libro ‘Heartfelt’.
libro_portada_-zNacido de su colaboración con la ‘Fundación Británica del Corazón’ (entidad de la que Middleton es embajadora), este recetario agrupa un centenar de platos perfectos para ayudarnos a estar en forma, gozar de buena salud, y por qué no, disfrutar en la mesa. Y es que, como la propia Middleton asegura, ‘La comida saludable no sólo es buena para ti y tu organismo, sino que preparándola puedes pasar además un rato muy divertido y disfrutar de recetas deliciosas’.
A continuación os mostramos, a modo de ejemplo, uno de esos platos que podemos encontrar en las páginas de ‘Heartfelt’, a la venta en la propia web de la ‘Fundación Británica del Corazón’ (todos los ingresos que se recauden irán destinados a las labores de investigación relacionadas con la salud cardiovascular que desarrolla esta organización).
Se trata de una receta a base de pollo y verduras, perfecta para una comida o cena ligera, y que además, nos ayuda a cumplir la norma nutricional que nos insta a comer cinco raciones de fruta y verdura al día.

CAZUELA DE POLLO Y PUERROS

Ingredientes

-Una cucharadita de aceite de oliva
-500 gr de pechuga de pollo sin piel
-400 gramos de puerros cortados en rodajas finas
-400 gramos de alubias blancas escurridas y enjuagadas
-4 ramitos de tomillo fresco
-1 hoja fresca de laurel
-300 ml de caldo casero de pollo
-Un manojo de perejil fresco, picado no excesivamente fino

Elaboración

1. Calienta el aceite en una sartén o cazuela antiadherente y cocina la pechuga a fuego fuerte hasta que se doren ambos lados. Retira de la sartén, colócala sobre papel de cocina (para retirar el exceso de grasa) y reserva.

2. Añade los puerros a la sartén y cocina a fuego bajo durante 3 ó 4 minutos hasta que se ablanden (pero no se doren). Añade las alubias, el tomillo, el laurel y el caldo de pollo, cubriendo y dejando hervir a fuego lento durante unos 4 minutos.

3. Coloca el pollo sobre las alubias, cubre la sartén y deja cocinar a fuego bajo durante unos 15 o 20 minutos hasta que el pollo esté cocinado.

4. Esparce el perejil y sirve con cebada perlada (el grano del cereal que ha sido descascarillado y pulido), flores de brócoli al vapor y algunos espárragos o acelgas hervidas.

También puedes servirlo con unas rebanadas de pan integral, sobre el que previamente hemos frotado medio diente de ajo y añadido al final un poquito de aceite de oliva.

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Errores a la hora de preparar los smoothies, ¡si quieres adelgazar!

Manual del smoothie light perfecto

Telva, por Gloria Vázquez Sacristán

Un manojo de kale o col rizada y sin tallos, medio plátano, medio mango pelado y sin hueso, 200 ml de agua de coco y una cucharadita de espirulina. Foto: @dietox
Un manojo de kale o col rizada y sin tallos, medio plátano, medio mango pelado y sin hueso, 200 ml de agua de coco y una cucharadita de espirulina.
Foto: @dietox

¿No entiendes por qué la gente habla tan bien de los smoothies cuando a ti no te funcionan? Puede que estés cometiendo algunos errores producto del boca a boca. Preguntamos a los expertos en smoothies y en nutrición para que nos den las pautas básicas para conseguir que el smoothie sea sano, bajo en calorías y… ¡te ayude a adelgazar! Además te damos nuestra selección de batido de frutas para que te inspires y crees el tuyo según las máximas que acabamos de descubrirte.

Errores a la hora de preparar smoothies

Desde el hotel Barceló Montecastillo con su rincón Premium Vital Corner nos dan los tips necesarios para que el smoothie no exceda las calorías y sea saciante gracias a su nutricionista.

Error nº1: Falta de fibra

«La fibra es el elemento clave para bajar de peso ya que llena y sacia más, así que elegir los ingredientes adecuados es primordial. Alimentos ricos en fibra como la col, kiwi, peras o semillas de chía».

Error nº2: Exceso de fruta

«La fruta contiene una gran cantidad de azúcares naturales que aunque se metabolizan rápidamente, dejan la sensación de hambre cuando ha pasado un rato. Para evitar este problema, lo mejor es mezclar la fruta con proteínas como la leche de soja, nueces, yogurt o mantequilla«.

Error nº3: Evitar azúcares adicionales

«Para todos aquellos que tienen un paladar más dulce es complicado renunciar a los edulcorantes o azúcares, para ello lo mejor es optar por yogures naturales o de soja o leche de almendras».

Error nº4: Demasiada cantidad

«Porque sea sano no significa que se pueda tomar toda la cantidad que uno quiera, hay que tomarlo con cabeza. Si se consume como sustitutivo de una comida la cantidad puede ser mayor que si se toma entre horas como snack (que no pase de las 150 calorías)».

Adelgaza con tu smoothie

Depurator Ingredientes: 1 rama de apio, 1 taza ½ de agua mineral, 1 cucharada de perejil, 4 rodajas de piña natural en su jugo, 8 espárragos trigueros.
Depurator
Ingredientes: 1 rama de apio, 1 taza ½ de agua mineral, 1 cucharada de perejil, 4 rodajas de piña natural en su jugo, 8 espárragos trigueros.

Desde del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) recomiendan unas sencillas reglas para que además de saludable, tu smoothie sea dietético. A continuación desgranamos algunas a modo de consejos prácticos:

1. No ingredientes calóricos
Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO, descarta: azúcar, miel, sirope, cacao en polvo, lácteos enteros como leche y yogur griego, nata, mantequilla de maní, etc.

2. Mezclar 60% de fruta con 40% de verdura, triturar con la piel
¿Por qué? «El 80% de los micronutrientes se encuentran en la pulpa y en la piel, es muy importante triturarlos, siempre que sea posible, enteros y consumirlos en los siguientes 20 minutos«.

3. La fruta es más económica, si se compra congelada
«Se venden congelados a precio más económico; preservan todas sus propiedades y no contienen bacterias de mal estado, de modo que tenemos una ventaja», añade Bravo.

4. ¿Cómo calculamos las calorías?
«Las frutas son mas calóricas que las verduras, por esto hay que vigilar la proporción. Para hacernos una idea, unos 250ml (un vaso) de esta bebida tendrían alrededor de 150kcal, perfectamente aceptable en un desayuno, merienda o como un tentempié de media mañana».

5. ¿Para qué sirve cada smoothie?
«Los preparados de color verde (espinacas, apio, pepino, puerro) tienen más fibra y calcio y pueden ayudar frente a enfermedades degenerativas, ejerciendo algunos efecto depurativo. Los de un color intenso rojo (sandia, fresas, frambuesas, arándanos) son antioxidantes y favorecen la salud cardiovascular. Los de color naranja (naranjas, zanahorias, mango) ayudan a prevenir el cáncer».

6. No sustituyen una comida
«Al ingerir la fruta y verdura triturada, omitimos una parte del proceso de la digestión, que son la masticación y la insalivación, que puede influir en el afecto de saciedad y acentuar la sensación de hambre», apunta el experto en nutrición del IMEO.

7. Juega con los beneficios de las especias
Endulza el smoothie con azúcar moreno, estevia o especias con un toque dulce, como canela, cúrcuma, jengibre, vainilla o té verde.
La canela es para calmar la sensación de apetito.
La cúrcuma, también conocida como azafrán de raíz, es un antiinflamatorio natural que metaboliza la grasa y reduce el colesterol. ¡Picante!
El jengibre te interesa si hay inflamación abdominal. Mejora la digestión de las proteínas y calma las molestias de estómago.
La vainilla es un tranquilizante natural. El té verde es aconsejable para problemas de retención de líquidos.

Así son las dietas con las que engordan las famosas por exigencias del guión

Charlize Theron ha ganado 15 kilos para su próximo papel. Te descubrimos los secretos alimenticios con los que ella, y otras intérpretes, han desafiado a la báscula en tiempo récord

El Español, por Carmen Raya

charlize_theron-dietas-actrices-hollywood-celebritiesLa actriz sudafricana Charlize Theron (41 años) ha vuelto a demostrarnos que es una chica yoyó, que no yeyé. Para su último papel, se ha visto obligada a renunciar a su envidiada silueta. Como ya hiciese en 2003, cuando se alzó con el Oscar por la película Monster, Theron ha ganado peso de manera rápida y… ¿segura?

Nada de donuts ni patatas fritas (sorprendentemente)

Al contrario de lo que pudiésemos pensar, Charlize no se lanza a la comida rápida. Asesorada siempre por un nutricionista, la actriz basa su dieta en alimentos con un alto contenido calórico como son los frutos secos, los vegetales con almidón, las barritas de cereales y todo tipo de cremas como la de cacahuete. ¿Por qué no recurre a la fast food? El motivo es que la comida basura tiene gran cantidad de grasas trans que obstruyen las arterias. Evitando este tipo de alimentos, la salud de la actriz no corre peligro.

La clave está en la ingesta de calorías

la-actriz-de-monsterPara ganar peso, Charlize ha aumentado la cantidad y calidad de los alimentos. Además, ha realizado los siguientes pasos para que su salud no se vea comprometida:

1.No saltarse ninguna comida y realizar una o dos meriendas entre ellas.

2.Ingerir entre 1 y 1,5 gramos de proteínas por kilo de peso.

3.Utilizar suplementos vitamínicos. En especial para aumentar sus niveles de vitaminas del grupo B, que influyen en el metabolismo celular.

4.No comer ensaladas ni sopas como entrante para no llenarse y poder terminar los platos principales.

5.En vez de consumir alimentos fritos, utilizar el aceite como aliño en casi todos los platos.

6.Nada de productos desnatados. De hecho, en este tipo de dietas se recomienda enriquecer los yogures con miel o frutos secos. La leche siempre entera.

7.Preparar las infusiones con leche en vez de agua.

8.Las carnes blancas son las mejores en estos casos porque son de fácil masticación y permiten comer más cantidad.

9.Comer huevos todos los días ya que aportan grasas y proteínas.

10.Consumir pan con todas las comidas.

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Quien también tuvo que redibujar su silueta para dar vida a la alocada soltera de Bridget Jones fue Renée Zellweger (47). Sin embargo, la actriz siguió esta nada saludable dieta hipercalórica:

Desayuno: Hamburguesa, patatas fritas, refresco, bollo y un batido. Comida: Pizza, patatas fritas y mantequilla de cacahuete. Cena: Pasta con todo tipo de salsas.

De esta manera, Renée engordó 13 kilos en tan solo seis semanas. Un plan alimenticio que no acaba de convencer a ningún nutricionista por sus efectos nocivos para el organismo y la dificultad que entraña, a posteriori, perder el peso ganado. Efectivamente, la actriz norteamericana confesó años más tarde que le costó muchísimo volver a su talla ideal y que se arrepentía de haber hecho una dieta tan extrema.

Más chicos que chicas

Son muy pocas las mujeres que se atreven a engordar para una película. No es así cuando el objetivo es adelgazar. ¿Acaso tienen miedo de perder su esbelta figura para siempre? Sea como fuere, solo Charlize y Renée se han arriesgado a lucir michelín (y de los buenos). No ocurre lo mismo con los hombres, quienes parecen estar encantados con darse a la buena vida y presumir de barriguita. Es el caso de…

Christian Bale en La gran estafa americana
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..O Matt Damon en El Soplón
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Lo que está claro es que un cambio de imagen, ya sea para mejor o peor, siempre engorda las cuentas bancarias de sus protagonistas. ¡Bon appétit! (o no).

 

Siete alimentos para no subir de peso

Ayudarán a mitigar el hambre, aumentar la saciedad y reducir la grasa acumulada

Su Médico
siete_alimentos_para_no_subir_de_pesoCuando quieres bajar de peso, ¿eres de los que dejan de comer ciertas cosas para no consumir más calorías?

Si creías que de esta manera escaparías de las calorías, la realidad es que no es así, pues éstas están presentes en mayor o menor medida en todo lo que consumimos.

Rubén Bravo, portavoz de Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), explica que dejar de comer, provocará que el organismo restrinja al máximo el metabolismo, con lo que se perderá masa muscular pero no la grasa o los famosos “gorditos”.

“Incluso en días de ayuno no se debe bajar de 800 calorías procedentes de alimentos cuidadosamente escogidos y con un valor nutricional supremo”, dice.

Por ello, el especialista sugiere consumir alimentos saludables con bajo contenido de calorías y que ayuden a mitigar el hambre, generen sensación de saciedad y reduzcan la grasa acumulada.

Entre los alimentos más recomendados, se encuentran los siguientes:

Café

La cafeína ayuda a reducir el peso porque acelera la oxidación de las grasas y la termogénesis (capacidad del cuerpo para generar calor).

Científicos japoneses aseguran que aun con dietas altas en grasas, el café ayuda a quemarlas debido a que libera estimulantes como la adrenalina.

Los refrescos de cola sin azúcar, también son otra opción para tomar cafeína.

Leche

Un estudio de la Universidad de McMaster, Canadá, asegura que su consumo, ayuda a eliminar el tejido adiposo, además de que aumenta la masa muscular y reduce los lípidos en mujeres con menopausia y obesidad.

Té verde

Un artículo publicado en el ‘International Journal of Obesity’, afirma que gracias a sus polifenoles, es excelente contra la oxidación celular y potencia los efectos termogénicos de la cafeína.

Chile

Un estudio realizado por David Heber, de la Universidad de California, sostiene que la capsaicina de este condimento tan utilizado en México, estimula el consumo de grasa corporal.

Carne magra

En el departamento de Nutrición y Fisiología del Ejercicio de la Universidad de Missouri, señalan que la carne magra da saciedad y disminuye el deseo de comer.

Aumentar entre un 25 y 30% las calorías de la carne, reducen hasta en un 60% el hambre nocturna y ayuda a perder hasta medio kilo por semana.

Vinagre

Investigadores japoneses aseguran que gracias al ácido acético del vinagre, se reduce el peso corporal, la grasa visceral y la circunferencia de la cintura.

Sólo se debe consumir el de vino de toda la vida, el cual aporta tres calorías por cada cucharada. El balsámico se debe moderar porque contiene 14 calorías.

Naranjas y pomelos

Las naranjas contienen fenilefrina, una sustancia que incrementa el gasto metabólico en reposo, generando una pérdida de peso.

El departamento de salud de Estados Unidos, señala que también pueden producir hipertensión. Lo mejor es moderar el consumo.

En relación al pomelo, este cítrico reduce los niveles de colesterol y la presión arterial.

Investigadores de la Universidad de Arizona, mencionan que tras analizar a personas con sobrepeso que comieron la fruta por seis semanas, se encontró una reducción de hasta 2,45 centímetros de cintura.

(Con información de El País)

Bufé libre… de excesos

Para evitar que la abundante y variada oferta de comida y bebida del “todo incluido” que ofrecen numerosos restaurantes y hoteles se transforme en digestiones pesadas y kilos de más, los nutricionistas ofrecen pautas para prevenir y compensar los excesos del bufé libre

EFE reportajes, por Ricardo Segura

bufé libreEl ‘bufé’, término derivado del idioma francés que designa una “comida en la que todos los alimentos están dispuestos a la vez en una o varias mesas para que los comensales, de pie, elijan lo que prefieran”, puede tener un impacto muy diferente en quienes los consumen cuando se le añade la palabra “libre”.

Es que los también llamados restaurantes o servicios de tenedor libre o ‘self service’ (autoservicio), que permiten comer y beber todo o casi todo lo que uno desee, pagando un precio fijo, pueden ser buenos para el bolsillo, pero peligrosos para la silueta.

No todo lo que reluce es oro y la abundancia no siempre conviene cuando se trata de comer por placer y no por deber, recalcan los expertos en nutrición, recordando que hay que evitar que la suculenta y variada oferta de comida de los bufés libres y los menús “todo incluido” nos conduzca al libertinaje gastronómico.

Esta modalidad gastronómica es aceptable si se practica con acierto y moderación, de acuerdo a los expertos en nutrición.

“No es malo buscar la mejor opción en la relación calidad-precio en la comida, pero aprovecharlo para cometer continuos excesos durante un lapso prolongado como las vacaciones, puede sumar de 0,5 a 1,5 kilos de más al cuerpo por cada semana”, explica Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

El riesgo de la glotonería

En la imagen un bufé libre o self-service del desayuno en un hotel. Foto IMEO
En la imagen un bufé libre o self-service del desayuno en un hotel. Foto IMEO

“Hace años el sistema de restauración de estilo bufé, se centraba en cruceros y restaurantes de hotel, pues está diseñado para dar de comer a un gran número de personas en un horario más o menos amplio”, explica el portavoz del IMEO (www.imeoobesidad.com) .

Bravo indica que este modo de comidas era muy común esencialmente en las épocas estivales y vacacionales.

Explica que en los últimos años al bufé tradicional se han incorporado variantes importadas de las influencias brasileñas, chinas y americanas, donde se paga una cantidad fija por comer todo lo que uno quiera.

“A estos restaurantes se suele acudir en cualquier época del año y sin un motivo concreto, salvo ‘salir a comer fuera de casa’”, explica Bravo.

Consultado sobre las características nutricionales que suelen tener las comidas de estos establecimientos, Bravo responde que “en los bufés de hoteles o cruceros la variedad y la calidad suele ser más alta que en las opciones ´come todo lo que quieras´, principalmente por la sostenibilidad del propio negocio”.

“En general y centrándonos en las opciones más cotidianas, para que un bufé libre sea rentable debe acudir a alimentos de calidad nutricional media, que sacien el apetito de forma temprana y no muy alto coste”, señala este experto en nutrición.

Por eso, “lo habitual es encontrar en ellos arroz, patatas, opciones harinosas como la pasta, la empanada o similares, carnes o derivados cárnicos como salchichas, pollo en salsa, charcutería, quesos, huevos, postres dulces y repostería en general”, apunta.

“Las características nutricionales de estos alimentos no se encuadran dentro de las más saludables si tenemos en cuenta el factor cantidad de micronutrientes (vitaminas, minerales…) por cada caloría aportada. Realmente es necesario un esfuerzo por parte del consumidor para realizar una comida equilibrada en la mayoría de las opciones de bufé.

La ventaja de esta modalidad para el consumidor es gastronómica y económica, pues “puede degustar muchos platos diferentes y variados, normalmente sabrosos y apetecibles, pero su riesgo es la glotonería: comer un exceso de comida que aporte cantidades de calorías muy superiores a las que necesita”, advierte el experto del IMEO.

Los más aficionados al tenedor libre

“Esto es un inconveniente pasajero si se acude a los bufé de forma esporádica o allí se elige una mayoría de opciones saludables, pero se transforma en problema cuando se incurre en la adicción y se efectúa con mucha frecuencia, incluyendo este modo de alimentarse dentro de los hábitos cotidianos”, recalca.

“Afortunadamente, por el momento no demasiadas personas incluyen los bufés en sus hábitos diarios, sino que recurren a esta modalidad como mucho una vez por semana como una forma de ocio en el fin de semana, aunque tenemos conocimiento de varios perfiles asiduos a estos restaurantes”, señala.

“Entre los más aficionados al bufé libre figuran los físico-culturistas, que necesitan ingerir mucha cantidad, tanto de carbohidratos como de proteínas, y estos restaurantes ofrecen ambas opciones a un precio muy razonable y en cantidades ilimitadas”, explica Bravo.

“También suelen acudir a estos restaurantes algunas personas con bulimia, que periódicamente se dan atracones de comida y después intentan compensarlos tomando laxantes, haciendo ejercicio o vomitando, lo cual en este caso puede potenciar este grave y peligroso trastorno de la alimentación”, según Bravo.

También pueden ser asiduos a los bufés libres algunas personas con obesidad de clase humilde, según este experto.

“Muchas personas obesas padecen adicción hacia ciertos alimentos, todos ellos abundantes en los bufés, y este perfil de personas puede disfrutar comiendo infinidad de platos, en la cantidad que quieran y a un precio muy asequible”, informa.

Claves para no caer en la tentación

Rubén Bravo proporciona unos sencillos consejos prácticos para disfrutar del bufé libre todo el año sin caer en los excesos ni engordar.

  1. Procure restringir la visita a una vez por semana.
  2. Incluya una ensalada como primer plato.
  3. Controle las cantidades, evitando “comer por los ojos”.
  4. Coma despacio y deguste los platos.
  5. Procure acudir en la hora del almuerzo evitando la visita en la cena.
  6. Compense la comida del medio día con una cena ligera y saludable rica en verduras.

Por su parte, para ayudarnos a no bajar la guardia ante las tentaciones del bufé libre, Andrea Marqués, nutricionista dietista del IMEO, aconseja:

  1. Elija los platos menos calóricos, dando preferencia a las ensaladas y sopas frías.
  2.  Opte por la fruta de postre.
  3. Tome agua con la comida, en lugar de bebidas alcohólicas o refrescos.

¿Qué alimentos son beneficiosos para el cabello?

DMedicina, por Amparo Puch Blanco
cabello_sanoA lo largo del año se observa cómo en algunas ocasiones el cabello se queda sin brillo, comienza a caerse de forma repentina o presenta una aspecto áspero y seco. Pero, ¿a qué se deben estos cambios? El mal estado del pelo se puede originar debido a factores hormonales o genéticos, los malos hábitos de higiene capilar, el uso de tintes y decoloraciones que lo estropean, el estrés, el empleo de algunos medicamentos que influyen sobre la salud del cuero cabelludo o una alimentación insuficiente. Mientras que algunos de estos motivos presentan poco margen de actuación a nivel sanitario y personal, la alimentación es un factor que depende de cada uno y que, por lo tanto, se puede modificar para conseguir un pelo saludable.

El cabello está compuesto por la proteína de la queratina y otros minerales como el magnesio, el silicio o el cobre, por lo que para conseguir un pelo fuerte y sano es fundamental mantener una dieta saludable y equilibrada que contenga estos nutrientes.

¿Qué nutrientes son beneficiosos?

Los nutrientes necesarios para favorecer y apuntalar la salud del cabello son principalmente las proteínas, los aminoácidos esenciales, el colágeno, los minerales y las vitaminas, indica Gloria Montané, farmacéutica de la Farmacia Montané, en Sabadell (Barcelona). De entre las vitaminas que hay que consumir las más importante para el buen estado del cabello son, sobre todo, las del grupo B, dentro de éstas la más significativa es la biotina (B8), junto con la vitamina C. También es necesaria la presencia de hierro, cobre, zinc y omega 3, añade Teresa Bonnin, farmacéutica cotitular de la Farmacia Bonnin, en Palma de Mallorca.

Por lo tanto, ¿qué alimentos se deben consumir?

Las expertas establecen en qué alimentos se pueden encontrar los diferentes nutrientes indispensables para lucir un pelo en buen estado:

Vitamina A: se puede encontrar en los huevos, el hígado, las verduras, la leche fortificada y en el aceite de pescado, de girasol y de oliva. “La función de la vitamina A es evitar el bloqueo del secado de las glándulas sebáceas, las cuales son de fundamental importancia para lubricar el folículo piloso y por lo tanto, la prevención y disminución de la pérdida del cabello”, explica Bonnin.

Vitamina B: los alimentos que presentan un alto contenido en vitamina B son el pescado, la carne vacuna y porcina, el pollo, la soja, los huevos, las legumbres, los frutos secos los y cereales integrales. Estos últimos “son muy importantes en la resistencia de la insulina, hormona relacionada también con la calvicie masculina. Además, es fuente de ácido fólico, que ayuda a oxigenar la sangre de los folículos pilosos”, indica Bonnin.

También hay que destacar dentro de este grupo la levadura de cerveza, la cual es el nutriente natural que aporta más vitaminas del complejo B, junto con una cantidad considerable de aminoácidos esenciales y otros minerales, como el fósforo.
     
    Vitamina C: en este grupo destacan el limón, la naranja, el kiwi, las espinacas y el brócoli. Estos alimentos intervienen en la síntesis del colágeno, tejido colectivo que constituye el cabello y que ayuda en la absorción del hierro, tal y como indica Bonnin.

El hierro necesario para que el pelo crezca fuerte y sano se puede encontrar en la carne roja, las espinacas y las verduras. “Este mineral es fundamental para la oxigenación del cuero cabelludo y la pigmentación del cabello”. Por otro lado, el cobre, presente en los mariscos, las espinacas y las nueces, es un componente importante para la síntesis de la melanina del pelo.

El zinc, es esencial para el crecimiento del pelo y se encuentra en carnes y pescados, en los espárragos, las berenjenas, las patatas, el apio y los higos. Por su parte, el azufre, presente en carnes blancas y en carnes como el hígado, en las almendras, el huevo, las frutas y las verduras,  es fundamental para fortalecer el pelo débil y quebradizo.

El ácido fólico se obtiene a través de los cereales, las nueces, los granos enteros, el zumo de naranja y el trigo. El omega 3, presente en el aceite de oliva, junto con el chocolate, la salvia y la albahaca desempeñan una función antioxidante debido a la presencia de polifenoles. El magnesio, imprescindible para la salud del cabello y presente en las almendras, activa las reacciones enzimáticas importantes para la salud del mismo.

Estos alimentos se deben consumir dentro de una dieta equilibrada. De esta forma, “el cabello se fortalece a través de la circulación sanguínea, la cual nutre el bulbo piloso, zona en la que se alimenta el cabello”, explica Montané. Por lo tanto, es importante que la sangre que llega a la base del pelo contenga los nutrientes que éste necesita para crecer sano y fuerte. No obstante, a nivel tópico existen preparados de farmacia, normalmente lociones y champús, que vehiculizan correctamente los nutrientes hasta su destino, el cuero cabelludo, y los cuales ayudan a fortalecer y estimular su crecimiento.

Bonnin indica que lo más adecuado es combinar todos estos elementos en una cantidad adecuada cada vez que se coma. Recomienda además, consumir muchas verduras y una o dos frutas al día. Y hace hincapié en la injerencia del aceite de oliva debido a su acción de antioxidante.

La importancia de los líquidos para la salud del pelo

Los líquidos también son un aspecto importante en las dietas equilibradas. “El consumo de agua ayuda en los problemas capilares, al mantener el cabello hidratado y fuerte”, señala Bonnin. No es necesario consumir aguas especiales, lo ideal es injerir uno o dos litros de agua al día. “No obstante, no depende sólo del agua o de la alimentación o de la higiene; para tener un pelo sano y bonito debemos actuar en todos los frentes a la vez para conseguir nuestro objetivo”, puntualiza Montané.

Alimentos que se deben evitar

Por otro lado, existen comidas que hay que eludir para no dañar el cabello. De entre ellas destacan: los alimentos muy refinados y con exceso de grasas saturadas, los alimentos fritos, los productos con grasas hidrogenadas o los aceites refinados. Todos ellos están relaciones con el incremento de los niveles de testosterona, los cuales pueden potenciar el aumento de los niveles de dihidrotestosterona (DHT). “Esto supone que los folículos pilosos se encojan y crezcan cada vez más delgados y débiles”, explica Bonnin.

También es recomendable evitar los carbohidratos de alto índice glucémico, es decir, los azúcares rápidos, puesto que un consumo excesivo de los mismos crea inflamación celular, la cual es nociva para la salud capilar. Asimismo, hay que intentar no llevar a cabo una dieta restrictiva que induce a una malnutrición y las dietas veganas con deficiencias de vitamina B12 y hierro. Igualmente, no se debe consumir bebidas gaseosas o con cafeína, así como chocolate en exceso.

¿A qué hora debes cenar si no quieres sufrir hipertensión, obesidad o reflujo?

Varios estudios han mostrado que consumir alimentos antes de irnos a la cama puede generar trastornos de salud

El Diario NY, BBC Mundo

cenarPara mucha gente, principalmente quienes pasan todo el día fuera de casa trabajando o estudiando, la cena se ha convertido en el alimento principal y más sustancioso del día.

Pero recientemente han surgido opiniones de expertos sobre cómo las comidas en la noche, especialmente aquéllas que son abundantes y que realizamos antes de irnos a dormir, pueden alterar el organismo y los procesos digestivos.

Un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, que se realizó en Roma la semana pasada, analizó con más de 700 adultos el vínculo entre la hora en que se consumen los alimentos y el efecto en el organismo.

Encontró que consumir alimentos tarde en la noche tiene un impacto significativo en la presión arterial del individuo.

Durante la noche, un proceso fisiológico normal es el descenso de la presión arterial.

Sin embargo, el estudio encontró que un 24.2% de los participantes que habían comido dentro de las dos horas antes de acostarse no habían mostrado un descenso adecuado de la presión sanguínea. Entre quienes habían cenado más temprano, el porcentaje fue de 14.2.

“Estado de alerta”

Según los expertos, consumir alimentos antes de irse a acostar produce que el organismo permanezca en un estado de “alta alerta”, lo cual estimula la producción de hormonas del estrés, como la adrenalina, y también pueden alterar los ritmos circadianos.

La doctora Ebru Ozpelit, profesora de cardiología de la Universidad de Dokuz Eylul, en Izmir, Turquía, quien presentó el estudio, afirmó que los resultados sugieren que la hora en la que la gente come es tan importante como los alimentos que ingiere.

Ozpelit dijo que la vida moderna está alentando “hábitos de alimentación erráticos“, como saltarse el desayuno y comer cada vez más tarde, que se están volviendo cada vez más prevalentes y pueden causar daños a lo largo del tiempo. “Debemos definir la frecuencia ideal y la hora de los alimentos, advirtió Ozpelit.

Comer desayuno es importante, debemos tener un desayuno fuerte, y no saltarnos el almuerzo. Debemos tomar una pequeña cena y ésta no debe ser después de las 7 de la noche“, declaró.

Obesidad

Los expertos afirman que el cuerpo humano no está diseñado para enfrentarse a muchos de los aspectos de la vida moderna.

Con la llegada de la luz artificial y la industrialización, los humanos modernos comenzaron a experimentar horas prolongadas de iluminación cada día y esto resultó en un consumo extendido de alimentos y a comer cada vez más tarde en el día.

La doctora Sandra Hirsch, experta en nutrición humana del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Chile, afirma que, en efecto, las comidas nocturnas pueden tener efectos adversos en el organismo.

“Cuando uno come se desarrolla toda una serie de procesos metabólicos”, le dice la experta a BBC Mundo. Se liberan hormonas en el proceso de absorción de alimentos. Por lo tanto, si yo como y me acuesto, esos mecanismos hormonales pueden tener impactos negativos en el organismo”.

Por ejemplo, dice la experta, las comidas antes de acostarse pueden tener efectos en el aumento de peso y la obesidad.

“Comer tarde en la noche puede inhibir la degradación de la grasa en el organismo, que es un proceso habitual durante la noche”, afirma Sandra Hirsch. “Y esto puede llevar a que una persona que está tratando de bajar de peso tenga mucho más trabajo en bajarlo“.

Reflujo

Otro problema de las comidas cerca de la hora de dormir, dice la experta en nutrición, son los síntomas de reflujo. Este trastorno causa que los contenidos estomacales retrocedan desde el estómago hacia el esófago, lo cual puede irritar el esófago y causar acidez gástrica, náusea, indigestión y en algunos casos, puede llevar a cáncer de esófago.

Si uno come y se acuesta, no alcanza a vaciar el estómago, por lo tanto queda el estómago lleno y si la válvula gastroesofágica está alterada, la comida va a subir”.

Y por eso, dice la doctora Hirsch, se recomienda que las personas que ya sufren reflujo no coman antes de acostarse alimentos que retarden el vaciamiento gástrico, como las grasas.

En efecto, otros estudios en el pasado ya han encontrado evidencia de que las personas que comen durante las tres horas previas a irse a acostar m uestran un mayor riesgo de desarrollar síntomas de reflujo.

En un artículo publicado en el diario estadounidense The New York Times en 2015, el doctor Jamie Koufman, médico especializado en trastornos de reflujo, escribió que estos trastornos se han convertido “en una epidemia que afecta a hasta 40% de los estadounidenses”.

“El reflujo puede llevar a cáncer de esófago, que se ha incrementado en 500% desde los 1970”, dice el médico. Y afirma que la causa de estas “inquietantes tendencias”, puede ser la dieta mala, el mayor consumo de azúcar, grasa y alimentos procesados. Pero agrega: “Hay otra variable importante que ha sido ignorada: la hora en que comemos la cena”.

El médico asegura que para detener “este incremento extraordinario en la enfermedad de reflujo, debemos dejar de comer a las 8 de la noche, o al menos tres horas antes de irnos a la cama”.

La doctora Sandra Hirsch, está de acuerdo: “Como conclusión, no es bueno comer muy tarde ni comer y acostarse”, le dice a BBC Mundo.

“La recomendación, principalmente para las personas que tienen reflujo, es que uno se acueste al menos una hora y media después de haber comido”.

¿Cómo alimentar a los niños para que no les falte ningún nutriente?

Los niños europeos entre 1 y 4 años tienen déficit de hierro, vitamina D o grasas buenas como el omega3 pero ingieren más azúcar o grasas saturadas de lo que deberían

La Vanguardia, por Neus Palou

lavanguardia_g_3135628141-kffb-656x625lavanguardia-webVuelta al cole y vuelta a los desayunos con cereales azucarados, los bollos del recreo y meriendas llenas de dulces. No siempre lo que se fabrica dirigido a la alimentación infantil es lo mas adecuado para la dieta de nuestros niños.

Ahora que empieza un nuevo curso hay que plantearse si ofrecemos una alimentación sana y equilibrada a nuestros hijos para que crezcan sin ninguna carencia nutricional. Pero, los datos que se han ido publicando en los últimos años reflejan que no lo hacemos demasiado bien.

En enero la OMS advertía que 41 millones de niños menores de cinco años sufren obesidad. El Proyecto Europeo Nutrimenthe, que en los últimos años ha estudiado los hábitos nutricionales de más de 25.000 niños, detectó que los niños europeos entre 1 y 4 años no alcanzan las ingestas recomendadas de nutrientes esenciales como el hierro, la vitamina D y los ácidos grasos poliinsaturados (omega3).

“En la etapa escolar, sobre todo, es donde se establecen los hábitos alimenticios y es por este motivo que la dieta debe estar orientada a educar nutricionalmente al niño. También es muy importante en esta época coger el hábito de realizar algún tipo de actividad física, evitando así el sedentarismo” aconseja la nutricionista Marta Sanz.

Es obvio decir que la alimentación de los niños es algo fundamental para su desarrollo físico y mental. No siempre es fácil hacer que los niños coman variado y sano, pero la clave está en saber que les conviene y no rendirse. La nutricionista Marta Sanz nos explica como debe ser una alimentación adecuada para los pequeños de la casa.

Empezando el día con energía

La dieta de un niño debe incluir alimentos de todos los grupos de la pirámide de la alimentación saludable y es muy importante que se hagan 5 comidas al día.

El desayuno es la comida más importante del día y es recomendable que salgan desayunados de casa. Marta Sanz propone un desayuno que contenga un vaso de leche con cereales, o galletas tipo maría, o unas tostadas. A media mañana podrían llevar a la escuela o un bocadillo o si por la mañana no han comido ninguna pieza de fruta, sería un buen hábito a incorporar.

Los niños que acuden al colegio sin desayunar o sin realizar un desayuno completo, a la larga, engrosan las cifras de sobrepeso y obesidad infantil, según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO, y el Estudio Aladino 2013 que cita la ausencia de desayuno, junto al sedentarismo, como las principales causas de los kilos de más.

Comida y cena, variedad de alimentos

Tanto la comida como la cena deben incluir alimentos del grupo de los vegetales, farináceos, carne o pescado o huevos y una pieza de fruta o un lácteo. Por ejemplo, una buena comida podría ser una ensalada, macarrones con carne y una manzana. Una buena cena sería, verdura al vapor, una tortilla con pan y un yogur.

“El aporte de proteínas (carne, pescado, legumbres, etc) debería ser entre el 12-15% del aporte energético del día y se debería potenciar el aporte de proteína de origen vegetal que encontramos en las legumbres y los cereales. Además, es importante no ser generoso en el tamaño de las raciones de carne y pescado” advierte Sanz.

También es importante recordar que es mejor cocinar o aliñar con aceite de oliva que con mantequilla, que se debe evitar el exceso de sal, y que el agua debe ser la principal bebida para acompañar las comidas.

Meriendas con poco azúcar

Sanz recomienda que para merendar deberíamos incluir o un lácteo o una pieza de fruta, según lo que haga el niño de postre para la comida o la cena. Y también se debe incluir un alimento que aporte hidratos de carbono. Un ejemplo de una merienda sana sería un bocadillo de queso y una pieza de fruta.

Un punto importante para evitar la obesidad infantil y reforzar unos buenos hábitos es limitar el consumo de azúcares, restringir golosinas y bebidas refrescantes. La directriz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el consumo de azúcares, recomienda que los azúcares añadidos no supongan más del 10% de las calorías que se tomen cada día. Y apuesta por que el umbral sea del 5% de la ingesta calórica, lo que equivale a unos 25 gramos de azúcares añadidos al día, o no más de seis cucharillas.

Paleodieta: el regreso a nuestra esencia ancestral

La recuperación de los patrones de alimentación y actividad física que teníamos cuando éramos cazadores-recolectores gana cada vez más adeptos

ABC, por Alejandro Carra
paleovida-dos-kwrc-620x349abcEl sol aún está alto cuando el grupo de sapiens descuartiza al bisonte que acaban de cazar. Las grandes hienas no tardarán en aparecer así que trabajan con rapidez para cargar cuanto antes con los grandes trozos y regresar a la carrera a su asentamiento, a 50 km. Esta escena bien pudo producirse hace 30.000 años. Pero, ahora, cada vez más personas intentan reproducir el patrón de vida «paleo» que nos moldeó a los humanos modernos. Lo hacen tanto a nivel de dieta (paleodieta), como de actividad física (paleotraining).

«En los últimos 160.000 años de evolución, nuestro código genético solo se ha modificado un 0,1 %; por tanto, nuestro genoma se ha establecido en un contexto de cazador-recolector. Sin embargo, nuestra alimentación actual no tiene nada que ver con la de antes de la llegada de la agricultura, hace 10.000 años», explica a ABC, Carlos Pérez, fisioterapeuta, especialista en medicina natural y autor de libros como «Paleovida» y «Paleotraining» (Ediciones B).

El movimiento «paleo», que nació en EE.UU. en los años 80 siguiendo las pautas del profesor Loren Cordain y del investigador Boyd Eaton, defiende que la paleodieta, basada en un elevado consumo de frutas, verduras, carne roja, pescado, huevos, marisco, frutos secos y grasa… saludable (la del pescado azul, aceite de oliva y de animales criados en el campo), es la única adecuada a nuestra composición genética.

«Hace 500 generaciones (y durante los anteriores dos millones y medio de años), todos los seres humanos comían así. Es la dieta para la que estamos adaptados», afirma Cordain en su libro «Paleodieta».

El tesoro de la grasa

José Luis Guil Guerrero, del Campus de Excelencia en Agroalimentación de la Universidad de Almería, publicó recientemente un artículo junto con la Academia de Ciencias de San Petersburgo en el que aseguraba que el omega-3 de la grasa de los bisontes fue esencial para sobrevivir a las glaciaciones. Según sus investigaciones, en esa época, «la dieta se basada en productos animales, sobre todo grasa, porque la proteína es tóxica y más de medio kilo de carne diario produce una gran cantidad de residuos nitrogenados», señala.

Pero realmente paleodietas ha habido muchas. «Cada época del Paleolítico ha sido distinta. No fue lo mismo la alimentación de quienes vivían en los hielos de Europa y cazaban mamuts, renos o bisontes, que la de los que estaban en África, donde había acceso a frutas y vegetales. En otras zonas recolectaban bellotas o marisco, como ocurría en España». Guil también subraya que, entonces, «las necesidades calóricas rondaban las 4.500 kcal diarias».

El patrón de la moderna paleodieta concuerda en parte con la dieta mediterránea, a excepción de cereales, legumbres y lácteos, que son excluidos o reducidos al mínimo. «El doctor Alessio Fasano, de la Universidad médica de Harvard, define el gluten de los cereales como una molécula no digerible por ningún ser humano que altera nuestro equilibrio metabólico. No pasa nada por comerlo de vez en cuando, pero el problema es que lo tomamos en casi todas nuestras comidas», señala Carlos Pérez, que además añade que los cereales presentan otro tipo de sustancias «tóxicas» conocidas como «antinutrientes».

Es el caso de la lectina de los cereales o las saponinas de las legumbres, una defensa de las plantas para evitar que comamos sus semillas y que «estresan a nuestro sistema inmunitario, alterando el pH y la composición de la microbiota intestinal», asegura.

Eliminar alimentos

La catedrática de la Universidad Politécnica de Madrid y vicepresidenta de la Sociedad Española de Nutrición, Marcela González-Gross, confirma esa base científica. Pero matiza. «Esos antinutrientes se conocen de siempre, y es cierto que pueden fijarse a la pared intestinal e interactuar con el sistema inmune, pero para eso se desarrollaron los métodos de cocinado. Las lectinas se inactivan con el remojo y el cocinado y al desespumar durante la cocción se quitan también».

En cuanto a los lácteos, los «paleo» argumentan que la lactosa (azúcar de la leche) es más difícil de digerir conforme cumplimos años y que la caseina (proteína láctea) nos irrita las mucosas y causa alergias. Lo que puede ser cierto pero sin olvidar un detalle. «La costumbre de consumir leche en Occidente se debe a que es muy rica en calcio. Se pueden eliminar alimentos, pero no nutrientes. Si quitamos la leche tenemos que buscar otra fuente de calcio, y el de la leche es muy biodisponible. De las almendras y los garbanzos lo podemos obtener, pero se absorbe peor. Hay que saber mucho de nutrición para sustituir un alimento por otro sin tener carencias», advierte González-Gross.

El otro gran pilar del movimiento «paleo» es la actividad física. Airam Fernández es coautor, junto con Carlos Pérez, del libro «Paleotraining» y también es el precursor de este modo de vida. «El paleotraining es un movimiento genuinamente español que comenzamos a desarrollar en 2006. Estudiamos cómo podía ser la actividad física de nuestros ancestros y desarrollamos un modelo replicable en la sociedad actual. Se trata de recuperar capacidades físicas que faciliten la resolución de dificultades en la vida cotidiana», dice Airam Fernández.
Y puntualiza. «La gente cree que levantamos palos y piedras en el campo, y no es exactamente así. Nuestro trabajo se desarrolla a diario en salas y es cierto que hacemos salidas puntuales. Pero lo que de verdad tenemos es el modelo de entrenamiento funcional más sofisticado que hay en el fitness. Buscamos recuperar un nivel de actividad que nos devuelva la felicidad porque el movimiento lo tenemos grabado en nuestros genes», afirma.

Y aquí hay poca discusión. «El gran problema de la sociedad occidental es el sedentarismo. Ese sí que supone una modificación muy reciente. Una persona activa metaboliza mejor los nutrientes y tiene un sistema inmune más fuerte. Si se separa el estilo de vida de la dieta, esta no sirve para nada», concluye González-Gross.