Abusar de las dietas milagro puede aumentar la caída del pelo

las dietas milagro provocan caida de peloEl abuso de ‘dietas milagro’ al inicio de año está aumentando los problemas de pérdida de cabello, ya que quitarse kilos de un modo rápido supone quitarse muchos de los minerales y vitaminas necesarios para el organismo y que, en muchos casos, suponen la caída del pelo, según ha explicado el doctor Víctor Salagaray, experto en tratamientos capilares.

Se pierden minerales, vitaminas y oligoelementos esenciales, y eso tiene repercusión en el cabello, que se debilita“, afirma, recordando que es necesario preparar el pelo antes de abordar una dieta, ya que la grasa contiene micronutrientes que son esenciales para la salud capilar.

Cualquier profesional de la Medicina que sea riguroso desaconseja las dietas milagro, pero muchos hombres y mujeres se dejan tentar por la posibilidad de disminuir varias tallas con rapidez“, recuerda el responsable de Clínica Salagaray.

En su opinión, “la única dieta milagrosa resulta de una combinación adecuada de alimentos, a lo que hay que añadir la realización de ejercicio moderado. En cambio, tomar complementos de vitaminas u otros suplementos alimenticios sin indicación médica puede generar efectos secundarios nocivos sobre el pelo: el consumo excesivo de vitamina A o de selenio pueden provocar la pérdida del cabello”.

Con las dietas se pierden minerales, vitaminas y oligoelementos esenciales, y eso tiene repercusión en el cabello, que se debilita. Por eso, minerales como el azufre, cobre, hierro, magnesio, silicio, yodo y zinc, junto a las vitaminas A, B6 y B12, proteínas, biotina y ácido fólico son los nutrientes más comunes que deben incluirse en la dieta saludable para lograr un cabello fuerte y con un buen aspecto y el cuero cabelludo sano.

Por lo tanto, recomienda preparar el pelo antes de abordar una dieta. Antes de programar una dieta, recomienda saber qué micronutrientes se van a reducir durante su realización para incorporarlos a través de complementos alimenticios o de otros alimentos sustitutivos. Y una vez terminada ésta, es necesario incorporar estos nutrientes a la dieta habitual.

Minerales como el azufre, cobre, hierro, magnesio, silicio, yodo y zinc, junto a las vitaminas A, B6 y B12, proteínas, biotina y ácido fólico son los nutrientes más comunes que deben incluirse en la dieta saludable para lograr un cabello fuerte y con un buen aspecto y el cuero cabelludo sano. Además, la recomendación es completar la dieta con agua abundante para favorecer la hidratación, no sólo del pelo sino de todo el organismo.

Fuente: El Digital de Albacete

La dieta sin azúcar, la cetogénica, de la patata, de la orina y de la arcilla: ¿ayudan a perder peso?

El tabloide inglés The Guardian se ha sumado a las predicciones en cuanto a las dietas que probablemente acapararán la atención de los ingleses en los próximos meses, en vistas de una Operación bikini que promete ser de todo menos aburrida. La publicación hace referencia a 5 dietas que abarcan de la dieta sugar-free hasta la dieta de la patata o la dieta –¡horror!– de la orina. Veamos de qué se trata y qué opinan los expertos en nutrición de ello.
Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) insisten que antes de emprender cualquier dieta por nuestra cuenta, hay que consultarlo con el médico endocrino o con algún especialista en nutrición.

  1. La dieta sin azúcar

Dado que cada vez más científicos están alertando sobre el consumo excesivo de azúcar no es de extrañar que aparezcan dietas que coloquen su erradicación como una prioridad. La última en unirse a esta tendencia ha sido la presentadora de televisión Davina McCall, cuyo libro 5 weeks to sugar-free (Orion), que salió a la venta el pasado 8 de enero, es ya número 1 en Reino Unido.

El libro pone el énfasis en la eliminación de nuestra dieta de todos los azúcares añadidos, así como los carbohidratos refinados (como el pan blanco o la pasta), y la sustitución de alimentos con un alto índice glucémico (la capacidad de un carbohidrato para elevar los niveles de glucosa en sangre) por otros en los que sea bajo.

Opinión de los expertos

Según la Organización Mundial de la Salud el consumo saludable recomendado al día por persona no debería sobrepasar las 5 cucharillas de azúcar o 25 gramos. Se estima que en España consumimos, de media, cuatro veces más, o sea, 112 gramos al día, según el Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España.

Reducir el consumo de azúcar al mínimo en nuestra dieta será siempre beneficioso, por lo que, a priori, esta dieta no tiene nada de malo. Ahora bien, aunque no es el caso de la dieta propuesta por McCall, hay quien lleva esto de no comer azúcar al extremo, prohibiendo incluso el consumo de fruta. Es el caso de la perniciosa Bulletproof Diet, que estaría en esta lista si no hubiéramos hablado ya de ella largo y tendido. La fruta, como recuerda en The Guardian la nutricionista Rosalind Miller, aporta importantes nutrientes como la vitamina C o la fibra, así como polifenoles, que no se obtienen tan fácilmente en otros alimentos.

  1. La dieta de la patata

The-potato-diet, photo by The Guardian & Alamy.jpgAunque la dieta de la patata es un invento novedoso sus promotores aseguran que un régimen parecido fue el que siguió el poeta Lord Byron para perder más de 30 kilos en 5 años. En 2011 la dieta de la patata empezó a darse a conocer cuando el director ejecutivo de la Washington State Potato Commission, Chris Voigt, aseguró haber perdido 9,5 kilos en dos meses comiendo 20 patatas al día, algo que además había mejorado sus niveles de glucosa y colesterol.

Hay diversas variantes de esta dieta, pero en resumidas cuentas se trata de una dieta hipocalórica en conjunto (de en torno a 1000 calorías dirias) que, supuestamente, nos mantiene saciados gracias a las patatas, que se acompañan de proteína para comer y otros vegetales para cenar.

Opinión de los expertos

La dieta de la patata incumple varias de las máximas de toda dieta saludable. En primer lugar, es poco variada, por lo que, aunque los productos ricos en almidón sean una gran fuerte de energía, es difícil que nos ofrezca todos los nutrientes necesarios. En segundo lugar, es una dieta inflexible y aburrida que nos hartará a la primera semana. No está de más recordar que para que una dieta funcione de verdad tiene que poder mantenerse en el tiempo, de lo contrario adelgazaremos mucho en un primer momento y después sufriremos el temido efecto rebote.

  1. La dieta cetogénica

Aunque la dieta cetogénica fue definida por primera vez en 1921 y fue la base sobre la que Robert C. Atkins construyó su famosa dieta, está viviendo una nueva juventud después de que Kim Kardashian asegurara haberse puesto a tono gracias a esta.

Esta dieta se centra en la ingesta de alimentos ricos en proteínas y grasas y la restricción de glúcidos y azúcares con el objetivo de generar una situación de cetosis –exceso de cetonas en la sangre– similar al ayuno.

Opinión de los expertos

Aunque el paradigma nutricional parece estar cambiado a marchas forzadas, y puede que nos hayamos pasado en la condena de las grasas, todavía es pronto para llegar a conclusiones. Parece evidente que tomamos demasiados carbohidratos, pero que reduzcamos su ingesta no implica que debamos atiborrarnos de grasas, cuyo elevado consumo sigue estando vinculado a un aumento del colesterol y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

  1. La dieta de la orina

Beber orina es una práctica antigua que  determinados adeptos de las terapias naturales parecen dispuestos a retomar bajo el más atractivo nombre de orinoterapia. Según los defensores de esta práctica, si llevamos una dieta estricta y practicamos ejercicio beber orina nos ayudará a ralentizar el envejecimiento, previniendo incluso la aparición de arrugas y canas. El último grito entre los defensores de la orinoterapia consiste en inyectarse la orina de una mujer embarazada, que contiene una hormona presente sólo en las futuras madres que acelera el metabolismo.

Opinión de los expertos

Beber orina es una estupidez que contraviene el sentido mismo de nuestro aparato excretor. ¿Qué sentido tiene volver a ingerir lo que nuestro propio cuerpo se ha encargado de expulsar? No hay nada que justifique su ingesta, pero peor aun su administración intravenosa, que los doctores advierten puede causar numerosos problemas de salud.

  1. La dieta de la arcilla

La actriz Shailene Woodley (conocida por su papel en Divergente) parece dispuesta a quitarle el trono a Gwyneth Paltrow en el panteón de “actrices metidas a nutricionistas que no tienen ni idea de lo que están hablando”. Woodley explicó en el programa de David Letterman que ingiere arcilla como parte de una dieta depurativa.

Según palabras textuales de Woodley, “La arcilla es buena para ti porque el cuerpo no la absorbe, lo que parece provocar una carga negativa que se une a los isótopos negativos. Y, esto es una locura, también ayuda a eliminar los metales pesados de tu cuerpo”. Parece claro que Woodley no tiene ni idea de lo que es un isótopo, y mucho menos qué relación puede tener esto con la salud, pero, por desgracia, no es la única que se cree este tipo de chorradas pseudocientíficas.

Opinión de los expertos

Para empezar, no necesitamos ingerir arcilla para eliminar unas toxinas de las que ya se encarga de forma eficaz nuestro aparato excretor, que para algo está. Pero, además, tiene peligros añadidos de los que ya han alertado las autoridades sanitarias, pues los productos que se comercializan tienen altos niveles de plomo y arsénico que podrían ser especialmente peligrosos en mujeres embarazadas. Es curioso eso de ingerir metales pesados para eliminar metales pesados…

Los 10 grandes peligros de la dieta moderna que deberías conocer

Se estima que hoy consumimos de media unos 67 kilos de azúcar al año, o lo que es lo mismo, alrededor de 500 calorías sólo en azúcar al día

El Confidencial
dietas absurdasEn las últimas décadas nuestra alimentación ha ido cambiando radicalmente. El consumo de grasas, azúcares y alimentos procesados es cada día más elevado y apenas nos planteamos los daños adversos en que pueden derivar.

En una época en la que parece que comer ligero, fresco y natural, son las herramientas básicas para tener una vida –cuerpo y mente– sana, comemos cada vez más platos precocinados con altos índices de grasas trans y alimentos sobreazucarados. Ya sea por el ritmo vertiginoso de las rutinas diarias, los horarios de trabajo o, simplemente, la pereza de cocinar, el hecho es que la comida casera saludable brilla por su ausencia.

Kris Gunnars, experto nutricionista, enumera en Business Insider algunos de los principales problemas de salud que pueden derivarse de los malos hábitos de la alimentación moderna. La dieta que llevamos influye directamente en el desarrollo de enfermedades de corazón, obesidad o diabetes tipo 2.

Lee atentamente y párate a pensar en tu alimentación diaria: ¿estás poniendo en riesgo tu salud? ¿Llevas una dieta moderna o una alimentación sana y equilibrada?

1. Excesivo consumo de azúcares refinados

El consumo de azúcar se ha disparado en los últimos 160 años. Aunque, claro está, dependen de en qué país vivamos, se calcula que consumimos una media de 67 kilos de azúcar al año. O lo que es lo mismo, alrededor de 500 calorías sólo en azúcar al día.

Se encuentran en demasiados alimentos industriales procesados –casi que lo complicado es encontrar aquellos que no contengan azúcares– e incluso los productos bajos en azúcares contienen cantidades más elevadas de las que deberíamos consumir.

El problema es que, explica Gunnars, su consumo masivo “puede conducir a graves problemas metabólicos, incluyendo resistencia a la insulina, síndrome metabólico, colesterol elevado y triglicéridos”. Así, es urgente que trabajemos por reducir la cantidad de azúcar en nuestras vidas.

2. El azúcar de las bebidas gaseosas y zumos de frutas industriales  

De la dieta moderna, las bebidas edulcoradas con azúcares son las peores. ¿Por qué? La respuesta es sencilla aunque quizás lo desconocías: el organismo no registra el azúcar líquido igual que en los alimentos sólidos.

El cuerpo sintetiza las calorías provenientes de líquidos de forma diferente que en los sólidos. De ahí que, como dice el nutricionista, “cada porción diaria de bebidas azucaradas esté relacionada con un 60% más de riesgo de padecer obesidad”.

3. Consumimos demasiadas calorías al día

Se calcula que la ingesta diaria de calorías por persona ha aumentado alrededor de 20% en las últimas décadas.

El aumento del consumo de alimentos procesados, los aceites vegetales y harinas, o las mencionadas cantidades de azúcares que encontramos en nuestra cesta de la compra, incrementan las calorías de nuestra dieta.

4. Los aceite vegetales procesados sustituyen a las grasas tradicionales

Hace algunos años, dietistas y nutricionistas coincidían en culpar a las grasas saturadas de provocar enfermedades de corazón. Así, las personas fueron abandonando las grasas tradicionales, como la mantequilla o la maneca de cerdo, en favor de los aceites vegetales procesados.

El problema es que estos aceites son muy ricos en omega-6, un ácido linoleico que termina por incorporarse en nuestras reservas de grasas lo que podría derivar en mayor riesgo de padecer cáncer. No sólo eso, estos aceites se hidrogenan a menudo, lo que incrementa sus niveles de grasas trans, que está demostrado, aumentan el riesgo de enfermedades de corazón.

5. Margarina vs. Mantequilla: más grasas trans

Como acabamos de comentar, hemos reemplazado las grasas tradicionales como la mantequilla por alimentos hidrogenados con altos contenidos de grasas trans.

Como explica Gunnars, “la mantequilla en realidad contiene nutrientes que protegen contra enfermedades del corazón como la vitamina K2”, por lo que tendría más sentido dejar de promocionar e impulsar el consumo de margarina y volver a la tradicional mantequilla (eso sí, como todo, en su justa medida).

6. La soja sigue de moda: tiene demasiadas calorías

La soja tiene beneficios para la salud, pero no todo es bueno. De hecho pocas personas se plantean que el aceite de soja es una fuente importante de calorías y en países como EEUU es el aceite vegetal más consumido.

Se encuentra fundamentalmente en los alimentos preparados porque resulta más barato que otros aceites. Así, Gunnars lo deja claro: “la mejor manera de evitar el aceite de soja (y otros ingredientes desagradables) es evitar los alimentos procesados”.

7. El trigo ya no es lo que era

Parte fundamental de la dieta occidental, el trigo se encuentra en infinidad de alimentos, desde el pan hasta pastas, pasteles o pizzas. El problema es que el trigo moderno dista mucho del tradicional y, entre otras cosas, contiene entre un 20% y 30% menos de minerales importantes como el magnesio, hierro, zinc y cobre.

En resumen: no sólo es menos sano y carece de algunas de sus propiedades tradicionales, además se ha convertido en un alimento mucho más perjudicial para celiacos y personas intolerancia al gluten.

8. Comemos menos huevos

El consumo de huevos ha bajado mucho en los últimos años. Según comentan en el artículo, “desde el año 1950 hemos reducido el consumo de este alimento altamente nutritivo de 375 a 250 huevos al año, lo que se traduce en una disminución del 33%”.

Es cierto que se trata de un alimento con una alta tasa de colesterol pero no elevan el colesterol malo en sangre. Se trata de los alimentos más nutritivos del planeta, por lo que debemos volver a fomentar su consumo y olvidar falsas creencias como que contribuye a generar enfermedades de corazón.

9. Comemos más alimentos procesados ​​que nunca

El consumo de comidas rápidas ha aumentado en las últimas décadas, con sus correspondientes cantidades de azúcares, aceites vegetales, grasas trans, calorías de más… Es hora de revisar de verdad las etiquetas y conocer qué ingredientes contienen los alimentos que compramos y consumimos.

10. Mundo obeso: cuidado con las dietas bajas en grasas

Aunque la creencia de que las dietas bajas en grasas son más saludables y previenen enfermedades sigue ahí, lo cierto es que estos alimentos con grasas saturadas y colesterol (del “bueno”) no pueden desaparecer de nuestra alimentación. De hecho, son necesarios.

Pese a que numerosos estudios han demostrado que este tipo de dietas no previenen las enfermedades de corazón, la obesidad o el riesgo de padecer cáncer, “por alguna razón extraña, todavía se aconseja seguir este tipo de dietas bajas en grasas a pesar de que numerosos estudios demuestran que puede ser completamente ineficaz”, plantea Gunnars.

Los peligrosos caldos milagro para adelgazar, la última moda en las dietas

El peligro de las dietas ‘milagro’ es cada vez mayor por las modas que surgen en el mundo de la pérdida de peso. La nueva tendencia son los caldos prometedores y rápidos, con sus efectos negativos ignorados por muchos.
Qué
thumbEl tema de los kilos de más y la comida es uno de los más preocupantes en nuestra sociedad. Llega la Navidad  con esos langostinos y ese jamón serrano que nos vamos a comer en las múltiples cenas de la temporada. Nos trae de cabeza y cada vez son más las personas, sobre todo las mujeres, que se apuntan a la moda de las dietas, sobre todo a las‘milagrosas’, aunque lo de pasar hambre no le gusta a nadie.

Hay dietas muy locas y poco recomendadas entre los nutricionistas profesionales, por no decir demonizadas. No es para menos, la salud se resiente a medida que se pierde peso de manera poco saludable o rápida. Quienes optan por adelgazar mucho en muy pocos días ignoran los efectos adversos que pueden llegar a tener las prácticas que hagan a la hora de la comida.

Miles de webs  dan consejos para que se haga de forma sana, siguiendo una tabla de ejercicios y una dieta equilibrada con todos los alimentos que necesita el cuerpo humano. El peligro llega con las que comercializan los milagros, el negocio de los kilos que ‘sobran’.

Comer poco, mal, desprenderse de algunos alimentos básicos, como la pasta o el arroz, o incluir en exceso otros, son algunas de las cosas más comunes en las dietas que se ponen de moda. ¿Dónde está el beneficio? Resultados increíbles de manera inmediata, como si se tratara de un anuncio publicitario.

Un beneficio encubierto de peligrosos y desventajas para el organismo que puede afectar a nuestro día a día, tanto en secuelas fisiológicas como psicológicas. Adelgazar en tiempo récord puede tener efecto rebote y vernos, poco tiempo después, con más kilos  de los que teníamos antes de hacer el régimen. Y eso afecta, también, de forma directa a la salud mental.

LOS CALDOS ‘DEPURATIVOS’

La nueva moda en alza entre quienes quieren perder peso es hacerlo de forma más rápida, rica y engañosa a la vez. Los batidos, zumos y caldos son la nueva tendencia de ‘alimentarse’ y perder hasta dos kilos en apenas una semana. Algunos se venden como complemento alimenticio, otros como plato en solitario.

Se venden como ‘depurativos’, como eliminadores de toxinas, como baños naturales para dentro del organismo. Consisten en disminuir la retención de líquidos, una de las causas más comunes del aumento de peso, y se toman junto con las comidas, dos o tres vasos al día. Otros, los más alarmantes para los expertos, son la única comida de una persona durante un corto periodo de tiempo.

La gran parte se venden como combinaciones de frutas, verduras que contienen propiedades de descongestión del hígado, de pérdida de grasa corporal, y la consecuencia inevitable y deseada del peso.

El experto en nutrición del IMEO, Rubén Bravo, advierte continuamente a sus pacientes de los peligros que tienen estos caldos «irreales». «No nos podemos plantear perder grasa con esto porque no es real y los problemas que causan son diversos», afirma preocupado.

«Lo que en realidad disminuyen es el glucógeno muscular», explica Bravo cuando habla de estos caldos que los tacha de «barbaridades». Muchas webs se dedican a enseñar cómo cocinarlos en nuestra propia casa, a modo de receta y son como una sopa. Aunque estos no suponen tanto peligro como los preparados, el experto advierte de la mentira que se puede vender junto con ellos.

Aunque tomarlos dos o tres días no tienen efectos secundarios, según el nutricionista, también advierte de que «son parches, entran dentro de la categoría de dietas radicales y extremas. Crean problemas en el metabolismo que luego son los responsables, precisamente, del aumento de peso desmesurado en algunas personas». «Si no te alimentas bien, vas a engordar», asegura Bravo.

EL CALDO FAT FLUSH

El reconocido doctor y escritor de ‘bestsellers’, Mark Hyman, ha creado el llamado caldo ‘Fat Flush’, con el que se consigue adelgazar dos kilos en tres días. Una pócima mágica que consiste en tomar ácido graso omega 3 por las mañanas con tres puñados de nueces o semillas de calabaza para acompañar al desayuno. El batido que recomienda tomar con el desayuno lleva leche de almendras sin azúcar, media taza de almendras y una cucharada de mantequilla de almendras.

A la hora de la comida y la cena priman las proteínas y la fibra junto al preparado de cebolla, zanahorias, rábano, calabaza, col, nabo, apio, algas secas, repollo, jengibre, ajo y hongos shiitake. Tres o cuatro tazas de esto al día en las comidas para, además de perder peso, saciar el apetito y no picar entre horas.

Rubén Bravo ha escuchado hablar de esta dieta y no la ve eficaz, a pesar de señalar que en pocos días el efecto negativo es mínimo. «El efecto rebote de volver a coger los dos kilos se puede sumar a coger el doble», advierte.

«En estas dietas milagro no se habla de elementos básicos como el colesterol, la glucosa o de algunos alimentos necesarios en todos los platos, tipo el aceite de oliva o el arroz, que tiene hidratos de carbono», explica el nutricionista. La solución no son estos caldos y los milagros no existen.

LA RESACA NAVIDEÑA, LA MÁS PROPENSA A LAS DIETAS

Como bien decíamos al principio, los días posteriores a las comilonas de Navidad son los más propensos a practicar este tipo de regímenes. El aumento de peso puede ser considerable y muchos optan por lo más rápido para volver a caber en los vaqueros de hace un mes.

Rubén Bravo recomienda que, posterior termine la época navideña, comamos menos y hagamos ejercicio diario. Aunque parece ser algo muy básico, no cala hondo en las personas preocupadas por el peso. Si se quiere mantener la línea, no ganar kilos en un futuro y, en definitiva, estar sano por dentro y por fuera, «debemos desechar estas dietas extremadamente peligrosas», dice el experto del IMEO. Desechemos las grasas, los azúcares y que en nuestro plato nunca falte de nada.

 

La Dieta Macho: cómo adelgazar 30 kilos con poco ejercicio y muchos huevos

El político Lord Falconer adelgazó 30 kilos con esta dieta totalmente desaconsejada por los nutricionistas

El Confidencial, por Alba Ramos Sanz
lord-falconer-adelgazo-30-kilos-con-la-dieta-macho-reutersEscuchamos hablar de decenas de dietas para perder peso en poco tiempo. Las hay de todo tipo, macrobióticas, disociadas, proteicas… Pero todas ellas tienen una característica común: para que funcionen necesitan de tu fuerza de voluntad.
Así lo ha demostrado el exministro de justicia británico Lord Falconer quien ha perdido más de 30 kilos con una dieta basada en manzanas, Coca-Cola Light y huevos.
La ya conocida entre los medios ingleses como Dieta Macho, de sana tiene más bien poco pero, como cuentan en el The Guardian, “no hay que preocuparse por lo horrible que pueda sonar a nivel nutricional, lo importante es que funcionó”.
Escuchamos hablar de decenas de dietas para perder peso en poco tiempo. Las hay de todo tipo, macrobióticas, disociadas, proteicas… Pero todas ellas tienen una característica común: para que funcionen necesitan de tu fuerza de voluntad.

La Coca-Cola Light como base de una dieta

Y por si consumir nueve huevos al día no sonase suficientemente impactante para el organismo, Falconer además ingería hasta tres litros de Coca-Cola Light al día.
En palabras del propio político, quien se centra en los resultados de pérdida de peso conseguida y obvia hablar de las consecuencias nutricionales de su dieta, “la gran consecuencia negativa es que me he vuelto adicto a la Coca-Cola Light”.
Así también debe haber acabado Victoria Beckham. La escuálida ex Spice Girl consigue mantenerse así de delgada con una dieta basada en bebidas energizantes: sólo toma té verde y Coca-Cola Light.
Son muchas las personas, e incluso dietistas y nutricionistas, que reconocen las propiedades adelgazantes de alimentos acidificantes como el azúcar blanco, la bollería industrial, las bebidas gaseosas e incluso el chocolate. Seguro que Falconer y la Beckman tomaron buena nota.

La ‘dieta’ de la tortilla de la Reina Letizia

¿Se ha apuntado al régimen Perricone? No adelgaza, pero «rejuvenece e ilumina la piel de la cara». Los nutricionistas alertan de su «peligro».

Diario Sur, por Yolanda Veiga
dona-letizia-afpCuando le concedieron el ‘Garbanzo de plata’ (2010), la entonces Princesa de Asturias tuvo el detalle de repetir plato y zamparse «dos trozos de tocino». Con este gesto hipercalórico zanjó las murmuraciones en torno a su delgadez, que se amplifican cada vez que aparece sin mangas, que es a menudo. La última ocasión, el martes pasado, en la entrega de los Premios de Periodismo Mariano de Cavia (lució un vestido estampado de Carolina Herrera). Charlaba la Reina con los invitados acerca del buen comer y deslizó la ‘bomba’: desayuna tres huevos.

Pues debe estar siguiendo la dieta Perricone, concluyó una periodista presente después de consultar el caso con varios expertos. Nicholas Perricone (66 años, Connecticut, Estados Unidos) es el nutricionista de cabecera de ‘celebrities’ como Gwyneth Paltrow, Julia Roberts, Uma Thurman, Eva Mendes… y ha llevado el elixir de la eterna juventud a la mesa, en formato de menú de 1.500 calorías. En España ya lo han probado Nati Abascal, Patricia Conde, Eugenia Silva… y se dice que es el secreto de la Reina Letizia para lucir tan buena cara. En La Zarzuela también han oído «la cosa esa de los tres huevos», pero invitan a «no prestarle demasiada atención». «Por lo visto también baila zumba… Son cosas que dice alguien y acaban quedando ahí».

Tome doña Letizia los tres huevos por prescripción del doctor Perricone o por iniciativa propia, el simple rumor ya ha colocado a esta dieta a la altura mediática de la Dukan, aunque ésta más que contra los kilos, lucha contra las arrugas. «Ayuda a rejuvenecer la piel, es como si te hicieras un ‘lifting’ en tres días», anima Matías López, director de Pure Skincare, la firma que comercializa en España la línea cosmética Perricone: 38 productos (cremas hidratantes, limpiadoras…) entre 53 y 165 euros que complementan la dieta y engordan el negocio.

Ayer, a cuenta de lo de la Reina, llevaban una mañana «de locos». «El número de visitas a la web se ha duplicado», se sorprendía Matías, que se ha animado a probar la crema hidratante con protección solar de Perricone: «Es uno de los productos más vendidos, aunque el número uno es una crema facial con color que los maquilladores de Hollywood le pidieron expresamente que inventara y que cuesta 59 euros». Pero el régimen se lo ha dejado a su mujer.

Hay dos modalidades, una pauta de 28 días o un tratamiento exprés de solo tres jornadas, que es el que ha seguido Raquel González, esposa de Matías y socia en el negocio. «De golpe y porrazo te sientes más descansada. Te deshinchas y te ves más guapa, con más luz en la cara, con los pómulos más marcados, los ojos más definidos… Incluso las piernas y los brazos están más tonificados porque eliminas muchos líquidos. No pasas hambre, aunque cuesta mucho quitarse el café con leche de la mañana».

La base de la dieta Perricone, además de la famosa tortilla (de tres claras y una yema), es el salmón (al horno, al vapor o al papillote), que se toma 24 de los 28 días y como desayuno, comida y cena en la modalidad exprés. Pechuga de pollo, manzana verde, melón, frutas del bosque… y un puñadito de almendras completan esta dieta que demoniza el pan, los zumos de cartón, el alcohol (solo una copa de tinto) y el café.

«Problemas renales»

Giuseppe Russolillo preside la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas y ha emprendido una infatigable cruzada contra las dietas milagro como la Dukan, que «es un fraude y agotó en quince días el salvado de avena en las tiendas». «Son peligrosas. Hacer el régimen Perricone tres días no es malo, pero mantenerlo en el tiempo puede causar problemas renales o hepáticos». La comunidad médica coincide en que la única dieta que protege la salud es «la que tiende al vegetarianismo, como la mediterránea. Hay que comer mucha verdura, productos integrales, frutos secos, legumbres y aceite de oliva; y poca carne, mariscos, pescados, embutidos… Alimentos de origen vegetal y de temporada, como ahora las alcachofas o la coliflor».

¿Qué le falta a la Perricone?

Al menos, dentro de la gravedad incluye pescado y fruta… Pero no tiene pan integral, pasta, legumbres, arroz… Son alimentos fundamentales. ¿Cómo vas a aguantar el invierno sin pan y garbanzos? ¡Si es lo que nos han enseñado a comer nuestras abuelas!

Ellas (las abuelas) comían poco salmón, que es el pescado favorito del doctor Perricone y el más vendido en España. En Mercamadrid despacharon la semana pasada 350.112 kilos, que se vendieron a un precio que oscilaba entre los 4,20 y los 11 euros en las pescaderías. Son cifras muy por encima de las de la merluza (225.282 kilos), la dorada (114.969) o el atún (61.990). «El salmón es un pescado de precio asequible y muy estable, no como el boquerón, que hace diez años costaba cuatro veces menos. Eso y que tiene poco desperdicio ha hecho aumentar mucho su consumo con la crisis, en detrimento del mero, la merluza, el lenguado o el rodaballo. También se ha puesto muy de moda gracias al auge de la comida japonesa», explica Luis Bustos, gerente de Fedepesca (Federación nacional de asociaciones provinciales de empresarios detallistas de pescados y productos congelados). Ayer lunes era día de poca faena en las pescaderías. «Pero a partir de hoy seguro que se nota» el ‘efecto Letizia’.

¿En qué consiste la dieta de la que dicen que tiene garantizado efecto rebote?

Estilo y salud 
El doctor Perricone aconseja disminuir el consumo de azúcar utilizando sustitutos naturales como la stevia. También aconseja disminuir el consumo de harinas o féculas blancas porque carecen de valor nutritivo, son ricas en calorías y desestabilizan los niveles de azúcar en la sangre causando hambre, falta de energía y hasta ratos de mal humor. Otro ingrediente que no aconseja son las grasas hidrogenadas como las de la margarina, manteca y aceites.

Los diez grupos de alimentos de la dieta son:

  1. Omega 3: estos ácidos los encontramos en pescados como el salmón, el atún y las sardinas; también en otros alimentos como la linaza y el huevo.
  2. Frutas ricas en fibra: frutas como las manzanas y las toronjas.
  3. Frutas con grasa: aguacate, aceitunas, etc. Estas frutas ayudan a controlar el colesterol y son ricas en vitaminas y minerales.
  4. Especies: canela, cúrcuma, clavo, nuez moscada o laurel. Según el Doctor Perricone estas especies ayudan a combatir la microinflamación y a mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
  5. Chiles: son antioxidantes, combaten la inflamación, ayudan a suprimir el apetito y aceleran el metabolismo.
  6. Semillas y nueces: las más recomendadas de la dieta Perricone son el ajonjolí, la linaza, nueces, almendras, avellanas semillas de girasol y de calabaza. Son ricas en proteínas y grasas buenas.
  7. Frijoles y lentejas: son ricas en fibra, proteínas, antioxidantes y ayudan a quemar grasas y controlar los niveles de azúcar en sangre.
  8. Productos probióticos: como el yogurt y otros similares. Son ricos en calcio y proteínas.
  9. Cereales enteros: como la avena y la cebada (no debemos usar las de cocimiento rápido). Estos cereales, además de ser nutritivos, dan una sensación de saciedad.
  10. Vegetales: ajo, brócoli, repollo, espinacas, otras hojas verdes y las hierbas culinarias. Son bajas en calorías y ricas en vitaminas y fibra.

Ejemplo de menú de la dieta Perricone:

Al despertar

  • 1 ½ o 2 vasos de agua.

Desayuno

  • Una tortilla con tres claras y una yema de huevo, o un trozo de salmón a la plancha de 110 a 170 g. El salmón no se recomienda que sea ahumado pues contiene mucha sal.
  • Media taza de avena hervida, que no sea instantánea.
  • Una rebanada de melón y 1/3 de taza de moras frescas.
  • 1 ½ vasos de agua.

No tomar zumos, café ni pan.

Almuerzo:

  • De 110 a 170 gramos de salmón a la plancha. Podemos usar salmón enlatado con un poco de limón.
  • 2 tazas de ensalada verde, la podemos aliñar con aceite de oliva extra virgen o con zumo de limón.
  • Una rebanada de melón y 1/3 de taza de moras frescas.
  • 1 y ½ vasos de agua.

Merienda:

  • 60 gramos de pechuga de pollo o 170 gramos de yogurt natural.
  • 1/3 de taza de moras frescas.
  • 1 y ½ vasos de agua.

Cena:

  • De 110 a 170 gramos de salmón a la plancha.
  • 2 tazas de ensalada verde, con aceite de oliva extra virgen o zumo de limón.
  • ½ taza de verduras al vapor.
  • Espárragos, brócoli o espinacas con aceite de oliva extra virgen.
  • Una rebanada de melón y 1/3 de taza de moras frescas.
  • 1 y ½ vasos de agua.

Alguna colación

  • 60 gramos de pechuga de pavo o pollo.
  • 1/3 de taza de nueces o almendras.
  • ½ manzana verde.
  • 1 y ½ vasos de agua.

Es aconsejable:

  • Beber de 8 a 10 vasos de agua al día.
  • Comer las proteínas primero.
  • Para conseguir mejores resultados no sustituir los alimentos aconsejados.

Inconvenientes de la dieta Perricone:

La dieta Perricone ofrece adelgazar 8 kilos en 28 días, lo cual es mucho peso en muy poco tiempo. Es posible que una vez que se finalice la dieta se recupere el peso perdido. Para evitarlo debemos cambiar nuestros hábitos alimenticios y seguir llevando una alimentación lo más sana y equilibrada posible.

Para conseguir mejores resultados es conveniente acompañar las dietas con la realización de algún tipo de ejercicio físico.

Los peligros de las dietas bajas en carbohidratos

Aparta de tu mente la falsa creencia de que los carbohidratos son un enemigo.

En Forma ¡Hola!
Sin tener problemas celíacos, mucha gente ha decidido eliminar el gluten y hacer una dieta baja en hidratos de carbono porque tienen la falsa creencia de que les predispone al sobrepeso. Muy polémicas fueron las declaraciones de Gwyneth Paltrow, quien sigue un Gwyneth Paltrow hace dieta sin carbohidratosplan de alimentación bastante restrictivo inspirado en la dieta macrobiótica, y desde su libro de cocina It’s all good liberó públicamente la guerra a los carbohidratos eliminándolos completamente de su dieta y de la de sus hijos. Algo que los nutricionistas perciben como un gran riesgo para la salud, entre otros motivos, porque se trata de nutrientes esenciales que proporcionan al organismo las vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita, además de aportar la glucosa necesaria que nos da energía y garantiza el buen funcionamiento del cerebro.
Por tanto, no tiene sentido que una persona que no es alérgica al gluten ni haya sido aconsejada por un especialista excluya los hidratos de carbono sin motivo alguno de su día a día. Claro que hay que tener en cuenta que existen carbohidratos llamados ‘buenos’ y ‘malos’ y, mientras los segundos (bollería industriales, refrescos, etcétera), sí son recomendable evitarlos; hay toda una serie de alimentos como la pasta, el arroz, las patatas, los espárragos, el aguacate, los plátanos… que forman parte de una alimentación equilibrada y son base de nuestra beneficiosa dieta mediterránea. Incluso si estás siguiendo una dieta para adelgazar, no los veas como algo prohibido. Según algunos nutricionistas, muchas veces el error está en el momento del día que los tomamos; siendo aconsejable hacerlo mejor por la mañana que por la noche ya que nos aportarán la energía necesaria para afrontar la jornada.

Otras consecuencias de llevar una dieta muy baja en carbohidratos (se considera así cuando se aporta menos de 100 gramos al día) apuntan a unos niveles de colesterol más altos, según algunos estudios recientes como el publicado por el Annals of Internal Medicine: Effects of Low-Carbohydrate and Low-Fat diets. Esto es debido a que al reducir los hidratos de carbono en la dieta, lo lógico es que los sustituyamos en nuestros platos por proteína.

Sin embargo, como decíamos, hay que tener en cuenta la calidad de los hidratos que ingerimos optando siempre por los beneficiosos; ya que son los que nos van a prevenir de la obesidad y sufrir déficits nutricionales, según un estudio de la Universidad de Navarra (proyecto SUN), donde destacan la importancia de seguir unas directrices adecuadas en la ingesta como aumentar la fibra, consumir granos enteros, mejor carbohidratos sólidos y elegir alimentos bajos en índice glucémico (aquí te enseñamos cómo utilizar el índice glucémico en la dieta) –más que limitar la cantidad o el porcentaje de energía total-.

Por último, con respecto a la práctica de ejercicio físico, cabe señalar que será necesaria prestar atención a aquellos alimentos que repongan los niveles de sodio y la cantidad de hidratos de carbono en función de la intensidad y la duración de la actividad. De esta manera, mejorarás tú rendimiento y mitigarás la sensación de fatiga.

Otra dieta milagro en discusión: cinco días de fruta en verano

Con la llegada del verano se disparan las ventas de libros de dietas y aumentan las consultas de clientes a especialistas que buscan la dieta ‘milagro’ que les haga perder peso de manera rápida y eficaz. Una de ellas es la de la fruta, que tiene algunos riesgos.

El Confidencial Digital
Productos-dieta-frutaEl sobrepeso es un problema de salud que se mantiene durante todo el año. Pero desde la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Madrid (ADDINMA) afirman que hay dos momentos en los que aumenta la preocupación por perder peso: al empezar elaño, por los buenos propósitos, y antes del verano. La operación bikini, por tanto, se ha convertido ya en un hábito social que no siempre se hace de manera saludable.

Una de las maneras de perder peso más populares en época estival es la dieta de la fruta. Consiste en una alimentación centrada alrededor de este tipo de alimentos, que en verano cobra especial importancia por ser refrescante.

Además de perder peso de manera rápida, esta dieta sirve para depurar el organismo, ya que es rica en fibra y diurética. Aunque el eje central sea la fruta, se complementa con alimentos proteicos bajos en calorías, como pechuga de pollo o leche desnatada.

La de la fruta es el paradigma de las dietas rápidas: se sigue durante no más de cinco días. Se suelen comer alrededor de uno o dos kilos y medio de fruta diarios. Este ‘milagro’ nutricional se enmarca, además, dentro de las llamadas monodietas, aquellas que giran en torno a un alimento que hay que ingerir varias veces todos los días.

Pero, ¿cuáles son sus ventajas e inconvenientes? Si el objetivo es solamente perder peso en poco tiempo, sin tener en cuenta riesgos para la salud, esta dieta lo cumple. Al menos de manera temporal. Es poner al cuerpo prácticamente en ayunas, por lo que se bajan bastantes kilos.

El problemas de las dietas rápidas, como la de la fruta, es que hacen perder peso, principalmente, a expensas de líquidos y masa muscular (proteínas) necesarios para el organismo. Lo que realmente debe perderse siguiendo un buen régimen nutricional es grasa corporal acumulada.

El organismo cuenta con un sistema de almacenamiento de energía llamado “tejido adiposo”, que almacena hasta 7.000 Kcal. Para perder tres kilos de grasa (del tejido adiposo) el gasto energético debería ser de 21.000 Kcal, algo así como tres días participando en el Tour de Francia sin comer nada.

El cuerpo humano, por tanto, necesita un poco de todo para estar sano. Cada uno de los nutrientes tiene su función específica en el organismo, por lo que deben ingerirse todo tipo de alimentos en su justa proporción.

Vanessa León, de la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Madrid, ofrece las claves de una buena dieta:

  • Debe estar personalizada y adaptarse a tus preferencias alimentarias. Si te marcan una dieta de melocotón y conejo muy a menudo y estos alimentos no están entre tus favoritos, la dejarás al poco de empezar.
  • Además de establecer el régimen alimenticio, debe enseñarte a comer. Si no, al terminar la dieta se vuelve a los hábitos anteriores y se recupera peso con el llamado “efecto rebote”.
  • Que incluya todos los nutrientes necesarios: equilibrada, variada y sana.
  • El ejercicio físico habitual es un complemento indispensable para una vida saludable.
  • Permita llevar una vida normal. Debe contemplar la idea de salir a cenar, asistir a fiestas, etc.

¿Realmente deberíamos comer como los cavernícolas?

Un nuevo análisis dental de antiguos fósiles descubrió que los primeros humanos ampliaron su dieta hace unos 3,5 millones de años para incluir hierbas. Hace poco se han revelado los resultados de un análisis hecho en la Universidad de La Laguna de las Islas Canarias de las más antiguas heces humanas que se tienen que mostró que, además de carne, los neandertales comían vegetales.

BBC, por Claudia Hammond

dieta_cavernicolaNo consumían pizzas ni curry. Nunca probaron ni una sola rebanada de pastel. Cazaban animales por su carne, capturaban peces y recolectaban frutos secos y bayas del bosque.
Y según algunos, estos primeros seres humanos del paleolítico -que vivieron entre 2,5 millones y 10.000 años atrás- tenían la dieta adecuada para los tiempos modernos.

El argumento a favor de la denominada «dieta paleolítica» es el siguiente: el cuerpo humano se adaptó a la vida en la Edad de Piedra y como nuestra genética ha cambiado muy poco desde entonces, esto significa que, desde el punto de vista biológico, estamos mucho mejor adaptados a la dieta de los cazadores-recolectores que existía antes de la agricultura.

Los detalles varían de dieta en dieta, pero en términos generales recomiendan evitar todos los productos lácteos, los alimentos a base de cereales como pasta, pan o arroz y en algunas versiones no se permiten las lentejas ni los frijoles.

Sus defensores sostienen que los trastornos modernos, como las enfermedades cardiacas, la diabetes y el cáncer, han surgido principalmente debido a la incompatibilidad entre nuestra dieta actual y nuestra anatomía prehistórica.

dieta_cavernicola_comida_chatarraPero ¿cuál es la evidencia para sostener que comer como un cavernícola es mejor?

Hay dos cuestiones que examinar.

En primer lugar, ¿es cierto que somos biológicamente idénticos a los humanos de la Edad de Piedra? Y, en segundo lugar, ¿significa esto que deberíamos consumir los mismos alimentos y que esa prehistórica dieta es más sana para nosotros?

¿Cavernícola yo?

Los adeptos de la dieta paleolítica dicen que la razón por la que deberíamos seguir este modo de vida es que nuestro sistema digestivo evolucionó para digerir ese tipo de alimentos. Argumentan que el consumo de productos lácteos o de cualquier otra cosa disponible antes de la aparición de la agricultura, es un desafío tanto para la evolución como para nuestros cuerpos.

Los biólogos evolucionistas sostienen lo contrario.

Marlene Zuk de la Universidad de Minnesota en Estados Unidos y autora del libro «Paleofantasía», dice que debido a que diversos genes cambian a ritmos distintos, no hay razón alguna para esperar que seamos genéticamente idénticos a las personas que vivieron en el período Pleistoceno. La evolución no se produjo así. No fue que un día se llegó al ser humano perfecto y las cosas se quedaron allí. Los seres humanos han estado en constante evolución.

«Algunos de los genes que tuvimos en el Pleistoceno eran los mismos que tuvimos cuando la vida era acuática y nadie sugiere que comencemos a alimentarnos por filtración», señala.

La ventaja de la leche

dieta_cavernicola_vacas_thinkstockUn ejemplo de un cambio genético relativamente reciente, (y por reciente me refiero a hace unos 7.000 años), es la persistencia de la lactasa.

Los bebés sobrevivían con leche, pero después del destete era poco usual que la toleraran y podía causar síntomas tales como dolor de estómago y diarrea.

La ganadería empezó por la carne y piel de los animales, no la leche. Sin embargo, aquellos que podían digerir productos lácteos sin molestias, empezaron a beber leche de vaca. Esto les dio una ventaja evolutiva, ya que no solo tenían una fuente adicional de comida, sino una bebida no contaminada. Así que ellos sobrevivieron y transmitieron a sus hijos la variante genética que tolera la leche. En corto tiempo, más adultos podían tomar leche, en diferentes lugares.

Peras con manzanas

Seamos o no genéticamente idénticos a los cavernícolas, sigue siendo posible que la dieta paleolítica sea lo mejor para nosotros.

Son pocos los que podrían argumentar que el consumo de alimentos altamente procesados es bueno todo el tiempo, o que no nos beneficia comer más frutas y verduras.

Pero como los detalles varían de una dieta a otra, es difícil evaluarlas científicamente. No obstante, si se realizara un estudio para comparar una dieta repleta de comida chatarra con la dieta paleolítica, cabe esperar que la dieta paleolítica resulte triunfadora. Pero ¿qué pasa si la comparamos con una dieta sana?

Se han realizado unos pocos estudios al respecto. Muestran que se tiende a perder peso más rápido con la dieta paleolítica; sin embargo, la mayoría son a muy corto plazo, ya que hacen que las personas sigan la dieta durante apenas tres semanas aproximadamente y con un número muy reducido de participantes. En una revisión de estudios, se incluyen tamaños de muestra de apenas 10, 29, 14 y 13 personas.

Persuadir a las personas a seguir la dieta no siempre resulta fácil. Uno de los estudios se tuvo que finalizar antes de tiempo porque durante seis meses no hubo ni un solo participante nuevo.

Noticias

A comienzos de este año, aparecieron titulares que proclamaban que por fin había pruebas de que deberíamos comer como los seres humanos de la Edad de Piedra.

La razón era que se había llevado a cabo un ensayo controlado aleatorio a largo plazo. Sólo duró dos años, pero fue largo en comparación con los estudios anteriores.

La muestra también fue mayor. Participaron 70 mujeres obesas posmenopáusicas, con una edad promedio de 60.

Se dividieron en dos grupos y durante dos años a uno de ellos siguió una dieta de tipo paleolítico y al otro una dieta nórdica baja en grasa, que no excluía ningún alimento, pero que consistía esencialmente en productos lácteos bajos en grasa y alimentos ricos en fibra tales como cereales integrales. Para cada dieta se fijaron objetivos en las proporciones ideales de proteínas, grasas y carbohidratos para comer.

¿Qué pasó?

dieta_cavernicola_comiendoAmbos grupos bajaron de peso, pero después de seis meses, las mujeres que seguían la dieta paleolítica habían adelgazado más y sus cinturas ahora medían menos que las que seguían la dieta nórdica.

Parecía que esta dieta era mejor, pero luego las cosas cambiaron.

Después de dos años no había diferencia de peso entre los dos grupos. La única diferencia radicaba en los niveles de las grasas dañinas de la sangre, los triglicéridos, pero aún así, también se encontraban dentro de los niveles que se consideran normales y seguros en las personas que seguían la dieta nórdica.

Ambos grupos tuvieron dificultades para manejar las dietas y la mayoría no alcanzó los objetivos de comer las cantidades adecuadas de cada grupo de alimentos.

Por lo tanto…

Todavía no hay pruebas contundentes de que deberíamos comer como los cavernícolas.

Por supuesto, es poco sano consumir una dieta compuesta principalmente de alimentos altamente procesados como el pan blanco y los cereales azucarados, pero esto no significa que se deben evitar todos los productos lácteos y granos, a menos que se tenga problemas concretos con ellos.

Cuando se trata de bajar de peso, el consejo es bastante simple: comer menos y hacer más ejercicio. Aunque es probablemente por eso que parece atractiva cualquier dieta que asegure haber encontrado una alternativa.

Por desgracia, parece que aún no existe una solución mágica.

Las dietas milagro: un riesgo para todos y una amenaza mortal para los obesos

  • El doctor Carlos Ballesta alerta del riesgo para la salud de las dietas milagro que, en personas obesas mórbidas, pueden ser mortales.
  • Ballesta trató al hombre más gordo el mundo, el cual pesaba casi 600 kilos y murió por la incomparable rapidez con que perdió 200 kilos.
  • Este tipo de tratamientos milagro «puede causar auténticos desajustes en sus cuerpos llegando a provocar la muerte».

20 minutos / EFE
Manuel Uribe, foto by EFEEl doctor Carlos Ballesta, que trató a Manuel Uribe, el hombre más gordo del mundo según el Récord Guinness y que pesaba casi 600 kilos, alerta del riesgo para la salud de las dietas milagro que, en personas con un índice de masa corporal superior a 40, es decir, obesos mórbidos, pueden ser mortales.

Los expertos del Centro Laparoscópico Doctor Ballesta, con sedes en Barcelona y Granada, se pronuncian, sobre el reciente fallecimiento de este hombre a sus 48 años, conocido en su tierra natal de México como «Meme», y quien obtuvo otro Guinness por la incomparable rapidez con que perdió 200 kilos.

En personas obesas, señala Ballesta, este tipo de tratamientos milagro pueden causar «auténticos desbalances en sus cuerpos llegando a provocar la muerte, ya que, de por sí, sus organismos están sometidos a una grave presión debido a su exceso de peso».

Cuando yo y mi equipo viajamos a Monterrey para ver a Manuel, nos lo encontramos postrado en una cama con más de 500 kilos. Tenía unos antecedentes de una cirugía plástica mal efectuada que le había diseccionado parte del sistema linfático provocándole abultados ademas en las piernas que le impedían moverse. Quizá cada edema pudiera alcanzar los 70 kilos«, relata.

Ello le impedía moverse y, sin embargo, se nutría con una dieta demasiado hipercalórica para sus necesidades, por lo que su cuerpo había ido cogiendo peso hasta alcanzar la media tonelada, afirma Ballesta en declaraciones.

El especialista viajó a México en varias ocasiones para tratar a «Meme» y atendió allí las peticiones del Gobierno de Nuevo León para que se pudiera intervenir al paciente con un by-pass gástrico, realizado por laparoscopia.

«Contemplamos la posibilidad de trasladarlo a Barcelona en un Jumbo adaptado a sus necesidades y poder ofrecerle cirugía de máxima seguridad en la ciudad condal. Del mismo modo, barajamos también operarlo en Monterrey para minimizar la logística, aunque suponía un riesgo añadido para nuestro equipo al no disponer de todos nuestros avances», prosigue.

Dieta milagrosa de la Zona

Uno de los miembros del equipo del doctor Ballesta, David Espriu, encargado de la organización de la operación, recuerda que supo «por boca de Manuel que iba a someterse a la dieta de la Zona, creada por el biólogo Barry Sears».

Ballesta encomendó a su equipo de endocrinos que estudiaran dicha dieta, que prometía una bajada de peso milagrosa, y, tras un «concienzudo» análisis, se llegó a la conclusión de que no era recomendable pues anulaba ciertos alimentos y drenaba en exceso el líquido del cuerpo del paciente.

«Personalmente hablé con Manuel y le comenté de los riesgos de seguir un método no discutido científicamente y que podía empeorar su estado; le indiqué que no podríamos operarlo si no se sometía a los preparativos necesarios. Fue la última vez que hablé con él», lamenta Ballesta.

Manuel Uribe murió el 26 de mayo a consecuencia de una descompensación corporal que le había afectado al sistema cardiovascular así como hepático y renal.

«Extremadamente peligrosas para la salud»

La doctora María Berrio, endocrina del hospital Inmaculada de Granada, insiste en que las dietas milagro pueden ser «extremadamente peligrosas para la salud» y cita entre ellas las hipocalóricas desequilibradas, las disociativas y las que excluyen nutrientes fundamentales.

Los expertos coinciden en que en personas con simple sobrepeso una dieta no llevada por un endocrino profesional y controlada periódicamente puede resultar perjudicial para la salud. Pero en pacientes con IMC superior a 40, es decir, obesos mórbidos, este tipo de tratamientos milagro «puede causar auténticos desajustes en sus cuerpos llegando a provocar la muerte«.

Berrio recalca que la única dieta válida para no perjudicar la salud es aquella que logra ponderar los alimentos en proporciones adecuadas a la situación de cada persona para lograr un ajuste de peso constante y equilibrado.