Comer en movimiento podría favorecer el sobrepeso

Según los resultados de una investigación llevada a cabo en el Reino Unido, comer en movimiento podría favorecer el sobrepeso, la razón es simple, caminar, igual que ver la tele, son formas de distracción potentes que alteran la percepción de lo que se come y aumenta la cantidad total que se ingiere.
Gastronomía y Cía
comer_caminarUna investigación realizada por expertos de la Universidad de Surrey (Reino Unido) concluye que comer en movimiento podría favorecer el sobrepeso ya que propicia el despiste y el aumento de la ingesta de alimentos. Según los investigadores, comer sobre la marcha, como por ejemplo caminando, es una forma de distracción mucho más potente que comer viendo la tele o manteniendo una conversación.

Se baraja la posibilidad de que la acción de caminar pudiera interrumpir la capacidad de procesar el impacto que tiene la comida que se ingiere en el hambre que se tiene, o bien que el ejercicio que se está realizando al caminar pueda ser una justificación para comer más, sea para la reposición de energía o como una recompensa. Los expertos explican que cuando no nos concentramos en los alimentos que tomamos y cómo los comemos, caemos en una especie de trampa en la que comemos sin control y no somos capaces de reconocer la cantidad de comida que hemos consumido.

En la investigación se analizó a un grupo de 60 mujeres que fueron divididas en tres grupos, a todas ellas se les proporcionó una barrita de cereales que deberían comer en tres situaciones diferentes. A un primer grupo de mujeres se les pidió comer la barrita mientras veían durante 5 minutos una serie televisiva, al segundo grupo se le pidió comer la barrita de cereales mientras caminaban por un pasillo y al tercer grupo que se la comieran sentadas conversando con un amigo.

Tras concluir el experimento, se pidió a las participantes que rellenaran un cuestionario y que realizaran una prueba de sabor, en esta última prueba se les invitaba a comer diferentes aperitivos, chocolate, uvas, palitos de zanahoria y patatas fritas, los investigadores procedieron a analizar lo que comieron las participantes. Los resultados mostraron que aquellas participantes que se comieron la barrita de cereales mientras caminaban comieron muchos más aperitivos que el resto de participantes durante la prueba de sabor, destacando la preferencia por el chocolate, siendo la cantidad de este alimento hasta cinco veces mayor que la que consumieron los otros dos grupos del estudio.

La principal responsable del estudio, la profesora Jane Ogden, explica que caminar y comer al mismo tiempo puede favorecer el sobrepeso, pero también cualquier otra forma de distracción, como comer mientras se trabaja delante del ordenador o se recoge la casa. Hacer otras tareas mientras se come también puede provocar comer en exceso sin darse cuenta, y evidentemente, un exceso de alimentos puede conducir al aumento de peso y por tanto a sufrir sobrepeso.

La experta explica que esto no ocurre si nos concentramos totalmente en la comida, ya que somos más conscientes de lo que ingerimos y la respuesta al hambre que sentimos no se distorsiona. Por tanto, como siempre nos han enseñado, lo mejor a la hora de comer o tomar un tentempié, es sentarse y disfrutar del comer sin elementos de distracción. De todos modos sería interesante poder corroborar la asociación entre comer en movimiento y el riesgo de sufrir sobrepeso, quizá el hecho de haber realizado algún tipo de ejercicio físico mientras se comía provoca que el organismo demande más alimento para reponer la energía.

La investigación que hemos conocido a través de este artículo de la Universidad de Surrey, ha sido publicada en la revista científica Journal of Health Psychology.

Foto | Jessie Jacobson

La mejor dieta para adelgazar tras el verano

La dieta de los días alternos está diseñada para adelgazar esos kilos de más que se han ganado con el verano. Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos cuentan en qué consiste y cómo hay que hacerla para que resulte efectiva.

Qué, por Elsa Jiménez
zumo-detoxLa vuelta al cole, la vuelta al trabajo, la vuelta a la rutina… La vuelta, en general. El verano  ya ha quedado atrás y poco queda de él, excepto los kilos de más que nos han dejado los heladitos, el pescadito frito en la playa, los gin-tonics de la noche y las abundantes comidas familiares. La resaca posvacional comienza también cuando uno se sube a la báscula y ¡sorpresa! ¡Cómo hemos podido engordar tanto!

Los españoles pueden llegar a engordar entre 3 y 5 kilos de media en verano, según datos proporcionados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), y la cuesta de septiembre pasa por intentar probar de todo para volver a nuestro estado normal de nuevo. Resulta muy complicado volver a nuestro ser después de unos meses de tantos excesos de grasa acumulada difícil de perder, pero con una dieta equilibrada combinada con ejercicio cualquier cosa se puede conseguir.

El IMEO propone ‘la dieta de los días alternos’, ideada para que cualquier persona pueda perder a su gusto los kilos que desee y con la que se puede llegar a adelgazar entre 4 y 6 kilos en un mes, y entre 16,5 y 24 en cuatro meses. Te contamos en qué consiste y lo efectiva que puede ser.

Cómo llevarla a cabo

El presidente del Instituto Médico Europea de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, nos cuenta que es una dieta «realista» y pensada para todos, que se puede adaptar en la medida que se prefiera, aunque ellos la han diseñado para perder entre 4 y 6 kilos al mes, o en un plan de cuatro meses para adelgazar entre 16,5 y 24 kilos.

‘La dieta de los días alternos’ consiste en precisamente eso, alternar tres tipos de planes distintos dependiendo del día de la semana y de la fase en la que nos encontremos de la dieta:

1- En la primera fase el principal objetivo es  perder peso  de forma eficaz sin perjudicar la salud y sin perjudicar al organismo. Es en la que más se pierde peso por ser más restrictiva y consiste en alternar los días de la semana con los tres tipos de planes distintos.

Los lunes, miércoles y viernes serán los días depurativos; Los martes y jueves serán de régimen  y los fines de semana sociales.

2- La segunda fase es la encargada de educa al organismo, tratando de perder peso de forma estable.

Días depurativos

Los días depurativos están diseñados para depurar el cuerpo gracias a que ayudan al organismo a reducir la retención de líquidos, el estreñimiento y favorecen al sistema linfático, al riñón, al intestino y al hígado. Lo que se persigue es quitar lo malo del cuerpo, combinando caldos hechos a base de plantas con otros alimentos saludables. Una de las cosas más importantes que hay que tener en cuenta es que no se pueden hacer dos días depurativos de seguido.

Rubén Bravo, presidente del IMEO, asegura que hacer un caldo depurativo es muy sencillo (en la web oficial de la dieta de días alternos se puede leer cómo cocinarlo) y hace hincapié en que se incluyan plantas naturales como el apio, el perejil, la cebolla y el diente de león.

Tampoco pueden faltar las frutas y las proteínas bajas en grasa  de los alimentos, además de las nueces, que contienen un tipo de grasa esencial para el organismo que ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares. «Nosotros también incluimos el vino tinto en nuestras dietas por todos los beneficios que se han demostrado que tiene, como su poder antioxidante. Si no se quiere tomar alcohol, se podría sustituir por zumo de frutos rojos sin azúcares o por mosto tinto», añade Bravo.
Alimentos depurativos y las dietas detox

Las bebidas y dietas detox para depurar el organismo se han puesto de moda en los últimos años para eliminar todas las toxinas que se acumulan en el cuerpo después de los excesos de temporadas o días.

Desde el IMEO destacan los caldos como esenciales si se cocinan con agua, muy importante en todas las dietas, apio, perejil, cebolla y diente de león, pero también se pueden incluir alimentos como el calabacín, la zanahoria o el puerro, siempre y cuando se tomen crudos, hervidos al vapor o al horno.

Las infusiones también son muy importantes, así como los batidos y frutas, siempre y cuando sean fresas, sandía, piña, kiwi, naranja, pomelo y papaya.

Durante los días que sean depurativos  no se recomienda realizar ejercicio físico, ya que podría alterar a la rutina de nuestro organismo y no se obtendrían buenos resultados para la masa muscular ya que se necesita estar relajado.

Días de régimen

Este tipo de días están incluidos en la dieta para llevar a cabo un plan de alimentación equilibrado, saciante y apetitoso, ya que la elaboración de los platos se centra en que no nos dejemos nada sin comer para que aprendamos a hacerlo de forma saludable, racionalizando las comidas como recomiendan todos los expertos: cinco al día.

«Lo más importante es que se coma de todo», indica Rubén Bravo, y es que es precisamente eso lo que se requiere en estos días. Hay que incluir el pescado, las carnes, las verduras y las frutas con la única restricción de aportar alimentos hipercalóricos a nuestro cuerpo y equilibrando los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas que sí son saludables. «Estos días nos enseñan a comer», asegura el presidente del IMEO.

Días sociales

Los fines de semanas son los únicos días que pueden ser sociales ya que nuestra actividad durante ellos cambia de la rutina que se tiene de lunes a viernes. Es decir, que los alimentos que se consideran como ‘prohibidos’  se pueden disfrutar sin sensación de sentirse mal por ello.

«Las dietas convencionales no contemplan que a alguien le pueda apetecer comerse un trozo de tarta durante un cumpleaños o se tome una copa por la noche con sus amigos. Está demostrado que eso no funciona, por lo que no hay que prohibirlo, solo equilibrarlo y compensar lo que se gana durante ese fin de semana con lo que se pierde durante la semana. La dieta de los días alternos está diseñada para el ritmo de vida que se lleva hoy en día», explica Rubén.

Alimentos estrella

Rubén Bravo, presidente del IMEO, destaca que hay que incluir en esta dieta de los días alternos los alimentos estrella, que son aquellos que tienen «extraordinarias propiedades»  y beneficios para la salud, ya que ayudan mucho al organismo.

Bravo destaca el vino tinto, como se ha explicado antes, por su poder antioxidante, y el jamón serrano, también esencial para la salud, tal y como explicamos en la dieta del vino y el jamón que puedes leer aquí.

También son importantes los frutos secos como las nueces, el aceite de oliva, y las manzanas, pues todos ellos ayudan, entre otras cosas, a reducir y prevenir la diabetes, así como desintoxicar el cuerpo para que adelgace con mayor rapidez.

Beneficios de la dieta de los días alternos

Cada persona tiene un tipo de organismo y de cuerpo distinto pero desde el IMEO ofrecen la posibilidad de adaptarla según las necesidades de cada persona y proporcionan fichas de alimentos para cada día, así como los que se deben sustituir por otros (como el café natural por el descafeinado para reducir los niveles de azúcar en el cuerpo y estabilizar la sensación de vitalidad). Además de estar enfocada a las necesidades de la vida diaria moderna, también señala Bravo que el «éxito» de ‘la dieta de los días alternos’ es en parte porque se puede comer de todo a la vez que se pierde peso.

Este tipo de régimen  se ajusta al ciclo biológico del cuerpo, favorece la regulación de la serotonina y dopamina, pierde grasa muscular, mejora y previene el colesterol y la diabetes, y permite darnos el capricho de otros tipos de comidas durante los fines de semana, como las tartas, las hamburguesas o la bebida gaseosa. Eso sí, sin olvidar que nunca hay que abandonar el ejercicio físico.

Los días depurativos se reducirán a los martes y los jueves, mientras que los fines de semana seguirán siendo sociales y el resto de régimen.

3- En la tercera fase se perderá poco peso y está destinada a mantener el que ya se tiene.

Los lunes serán los únicos días depurativos, mientras que el resto de la semana se completará con el régimen y los fines de semana se mantendrán como días sociales.

¿Por qué siempre me apetece lo que más engorda?

Cuando tenemos hambre no solemos elegir lo más sano. Pero sepa que si se da un atracón de dulces puede echarle la culpa a sus genes
ABC, por Abigail Campos Díez
los dulces, más apeteciblesQue levante la mano quien no se haya comido una bolsa de patatas fritas del tirón o todo el paquete de galletas. ¿Por qué siempre nos apetece lo que más engorda y no nos damos un atracón de espinacas o zanahorias?
Situación uno. Lunes, mediodía, un restaurante. Sentados frente al menú, es posible que al final nos pidamos la ensalada y el pescado al horno. Pero lo haremos en un esfuerzo consciente de no pecar porque, en realidad, lo que nos apetece son los macarrones con queso y bacon, por ejemplo. Situación dos. Viernes por la noche, sofá, después de cenar. Momento me comía algo y ese algo siempre llega en forma de patatas fritas, panchitos o chocolatinas. Nadie se prepara unas crudités.
El apetito se regula mediante un mecanismo cerebral que controla el equilibrio energético por el que se tiende a equiparar la energía que gastamos en nuestra actividad diaria con la que obtenemos de los alimentos que ingerimos. Esto se llama regulación homeostática, que existe a corto y a largo plazo, y en ella intervienen diversos factores como hormonas, mecanismos del hipotálamo o péptidos.
Pero es bien sabido que ante la posibilidad de elegir, siempre nos atraen más los alimentos ricos en sal, azúcar y grasa, es decir, losque más contribuyen a incrementar o afianzar el riesgo de sobrepeso y obesidad. ¿Qué tiene la ciencia que decir al respecto?

Saben mejor y punto

La primera respuesta a esa desigualdad por la que la apetencia del paladar no siempre coincide con las comidas más saludables es sencilla: el sabor. “La lechuga y el brócoli gustan menos que los dulces y las patatas porque son menos palatables y eso tiene que ver, sobre todo, con la cantidad de grasa e hidratos de carbono, que son los que le dan la textura y aroma a los alimentos, lo que incentiva su consumo. No hay más que preguntar a cualquiera qué prefiere, si una hoja de lechuga sin más o esa misma hoja aderezada con un poco de aceite, que responderá lo segundo. Y eso es porque el aceite aumenta la palatabilidad”, apunta Victoria Aguilar, catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Alcalá de Henares. Esta explicación fue corroborada por un estudio de la Universidad de Birmingham que se publicó en la revista Appetite.

Está en los genes

Esto, que suena a coartada estupenda (“yo me harto a helados pero no es por gula, sino porque tengo una variante genética”) es, sin embargo, una realidad. Según una investigación de la Universidad de Dundee en Escocia, el 63% de la población tiene una variante genética llamada FTO que les hace consumir un promedio de 100 calorías más en cada comida. El estudio, que se publicó en New England Journal of Medicine, comprobó los hábitos alimenticios de 100 niños de entre 4 y 10 años y descubrió que los que tenían la variante del gen elegían alimentos con más azúcar y grasas.

Cuestión de supervivencia

Otra hipótesis apunta a la simple evolución humana. Las comidas grasientas tienen más alimento, proporcionan más calorías y, por lo tanto, garantizan la supervivencia. Una investigación de la Universidad de Berkely, en California, ahondó en esta cuestión al publicar en la revista Nutrition el estudio Por qué la comida de los primates salvajes tiene relevancia para la salud humana.

Porque yo lo valgo

Esta sería otra de las explicaciones de nuestra atracción por la sal, el azúcar y las grasas. “Las comidas grasientas producen gran satisfacción a corto plazo, mientras que las consecuencias negativas aparecen a largo plazo y son improbables. Una persona que solo come grasa tiene más posibilidades de padecer un trastorno cardiovascular, pero son probabilidades. Como tendemos a movilizarnos a corto plazo, sabemos que tomar esa comida tiene la consecuencia inmediata de quitarnos el hambre. Ese es el motivo por el que a la gente le cuesta tanto comer bien. Sabemos que el brócoli y el pescado son buenos a corto plazo, pero no nos quitan el hambre y no son tan sabrosos”, explica Vanessa Fernández, doctora en Psicología del Instituto de Psiquiatría Martínez Campos, experta en alimentación y emociones.
Y luego está la cuestión de asociar alimentos y recompensa (analizada en investigaciones como esta). Cuando tenemos un día duro, nos premiamos con una tableta de chocolate. “Hay una relación muy alta entre factores emocionales y comida. Hay personas que han aprendido a consolarse comiendo chocolate y a celebrar un éxito en el trabajo yéndose a tomar unas raciones. En otros casos, tiene que ver con lo que han aprendido desde pequeños: ‘Pórtate bien y te compro una chuche’. La comida se usa a veces como respuesta a un estado emocional negativo o positivo, tristeza, ansiedad, nervios, celebraciones, aburrimiento…”, comenta Fernández.
Pasión por el dulce
El organismo tiene debilidad por los sabores dulces desde el mismo momento del amamantamiento (la propia leche materna es un poco dulce al principio de la toma). Un estudio constató la reacción positiva de bebés ante una solución muy diluida de azúcar, frente a la negativa de un sabor líquido lo que se explica en un sentido evolutivo, porque es un sabor seguro y que indica que se trata de una fuente de energía.

Pierde peso sin riesgos

Revista Clara, número 276

revista clara agosto 2015Perder peso en poco tiempo y sin mucho esfuerzo. Este es el objetivo de uno de cada cuatro españoles, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y esa es la causa por la que las dietas milagro están de moda. ¡Que levante la mano la que no se ha dejado seducir por las promesas de una de ellas!

LÁS MÁS POPULARES

De la alcachofa, el pomelo, a las Atkins o la Zona… Estas triunfaron hace unos  años y todavía tienen un nombre, pero cada verano parece tener sus dietas “infalibles”. Hoy son los zumos detox, la paleo, la sin gluten o la 5.2. Y es que la lista es interminable y cada año se les añaden nuevas revolucionarias fórmulas a cuenta del consumo de un determinado alimento, de la prohibición de otros, o de la manera de cocinar los platos, o del orden o el momento del día en el que se consumen, etc. , prometen una drástica pérdida de peso en tiempo récord.

LO QUE NO TE CUENTAN

Todas estas dietas milagrosas prometen resultados que al principio parecen cumplirse de forma muy llamativa, pues en corto plazo consiguen que el cuerpo pierda líquidos y masa muscular, lo que se traduce en algunos kilos menos.

Pero no se pierde grasa, así que uno de los principales problemas es el “efecto rebote”. Según advierte la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), “las situaciones de ayuno ponen en marcha potentes mecanismos nerviosos y hormonales que se oponen a la pérdida de peso. Estos mecanismos conducen a una rápida recuperación del peso perdido en cuanto se vuelve a comer de forma habitual”.

La mayoría de estos regímenes alterar nuestro organismo por la restricción de alimentos y por seguirlos durante un tiempo prolongado, lo que también puede “provocar deficiencias de proteínas, vitaminas o minerales” e, incluso, pueden llegar a dañar el hígado o el riñón.

¿CÓMO IDENTIFICARLAS?

La Dra. Irene Bretón, miembro del área de Nutrición y Obesidad de la SEEN, lo describe: “La promesa de una pérdida de peso rápida (más de cinco kilos al mes), sin esfuerzos y sin “riesgos” para la salud son los tres signos que permiten reconocer una dieta milagro. Otra característica que las define es que suelen ir avaladas por personajes populares o suelen también estar respaldadas por argumentos seudocientíficos”.

¿POR QUÉ CAEMOS EN LAS DIETAS EXPRÉS?

Alejandra Alonso, psicóloga de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), describe muy bien este fenómeno: ”Un gran número de personas están enganchadas a las dietas milagro, porque las eligen como una forma de castigarse o premiarse”.

Según explica, “este perfil de pacientes no tiene problema en aguantar varios días con ayunos o alimentándose a base de un solo producto, como pueden ser las uvas o las manzanas. Se autoconvencen con el argumento de que tras pasar unas semanas de restricción y necesidad, podrán posteriormente dar rienda suelta a su “adicción” por la comida”.

Además de una relación poco saludable con la comida, el ciclo nunca se cierra, pues dice la psicóloga que “en cuanto recuperan el peso perdido, caen de nuevo en el proceso de castigo con otro plan insano de alimentación, pero de rápida pérdida de kilos. Al final, con el paso del tiempo, se dan cuenta de que tanto las dietas milagro como los atracones posteriores son dos formas diferentes de castigarse y suele ser el momento en que acuden a un especialista en nutrición”.

DIETA DEL TÉ VERDE: anemia y debilidad

En este régimen es fundamental tomarse tres tazas de té diarias.

Cuándo tomarlas. La primera, en ayunas, lo más caliente que se pueda, exprimiendo el zumo de un limón. La segunda, 20 minutos después de la comida principal, sin endulzar y se debe evitar comer nada después. Y la tercera, después de la cena y una hora y media antes de acostarse.

Para comer, ni proteína, ni grasa. Los menús diarios se dividen en tres comidas que se basan exclusivamente en el consumo de verduras y frutas. Las proteínas (carne, pescado, huevo), los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz) y las legumbres están prohibidos, así como los azúcares y las grasas. ¿Tiempo de realización? Hasta que la báscula indique la pérdida de peso deseada.

RIESGOS

Rubén Bravo, naturopata y experto en nutrición del IMEO señala: “En esta dieta existe una gran carencia de proteínas e hidratos de carbono, por lo que la mayoría del peso que perdemos es a costa de reducir masa muscular y agua”. Además, subraya que “la teína que contiene el té verde es un excitante. Al disparar esta sustancia los niveles de insulina dificultará a nuestro cuerpo que utilice la grasa como fuente de energía, mermando a su vez el glucógeno muscular, y provocando que orinemos en exceso, por lo que los niveles diuréticos nos pueden reducir en exceso los minerales, creando mareos y sensación de debilidad.” Además,  ”tomar un excitante de teína en la cena provocará que no durmamos correctamente, pues alterará nuestro sistema nervioso”.

Por su parte, la Dra.  Irene Bretón indica que en este régimen de adelgazamiento “faltan los macronutrientes que nos proporcionarán las proteínas de la carne, los huevos y el pescado y los hidratos de carbono. Si se mantiene en el tiempo esta pauta alimentaria puede provocar importantes estados de gran debilidad”.

Dieta de zumos detox: efecto rebote inmediato

EN QUÉ CONSISTE

Las dietas a base de jugo de frutas y verduras están en auge. El objetivo principal es ayudar al organismo a expulsar toxinas consumiendo estas bebidas. Se trata de alimentarse únicamente a base de zumos de frutas y verduras (unos 5 batidos diarios). Puede seguirse durante un par de días, aunque hay dietas que propugnan llevar esta clase de alimentación durante una semana o más, combinada o no con cremas y ensaladas.

RIESGOS

La Dra. Gómez Candela, jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario La Paz, afirma que estas dietas «se pueden considerar peligrosas para la salud, ya que ocasionarían déficits importantes. El resultado es que solo ayudan a perder líquidos, no grasa, y el efecto rebote una vez las abandonamos es inmediato».
Rubén Bravo, naturopata-experto en nutrición y portavoz del IMEO, insiste además en que «alteran el metabolismo, dificultando aún más la pérdida de peso tras tanta subida y bajada de kilos» y que provocan «debilidad e irritabilidad porque faltan nutrientes».

DIETA 5.2: muy desequilibrada
De los siete días  de la semana, en cinco se puede comer lo que se quiera y las restricciones se reservan para las otras dos jornadas, que no tienen por qué ser consecutivas. Durante los días de ayuno, se aconseja tomar mucho líquido en forma de caldos, infusiones y frutas, donde el aporte calórico diario recomendado es de apenas 500 calorías.

RIESGOS

Para la Dra. Irene Bretón, «la reducción drástica de calorías durante dos días de ayuno priva al cuerpo de la energía suficiente que necesita para emprender la vida cotidiana, provocando que la persona se fatigue, esté irascible y sienta mucha debilidad». Y el efecto rebote está asegurado, porque lo que pierde es líquido, no grasa».  Además, una dieta por debajo de 800 calorías diarias puede provocar «hipoglucemia o una bajada de tensión», explica Bravo.

Para leer el reportaje completo, así como la dieta más saludable sugerida por la Revista CLARA, ver la edición impresa, número 276 de agosto 2015.

Temporada alta de pastillas para adelgazar

  • La «operación bikini» comenzó en abril: desde entonces y hasta julio se vende el 42% de estos fármacos
  • Junio, el punto álgido: se dispensan 544.000 unidades y gastamos 10,3 millones de euros
La Razón, por J. V. Echagüe y F. Otero 

pastillas para adelgazar¿Cuándo podemos decir que comienza la «operación bikini»? Si usted tiene pensado anotar cada caloría ingerida a partir de hoy, debe saber que llega tarde. O al menos, así lo indican los hábitos de los españoles: ya desde el mes de abril y hasta julio incluido comienzan a incrementarse las ventas de productos para el control de peso, hasta el punto de que en ese periodo se producen el 42% de las ventas anuales. En todo caso, todavía está a tiempo. Los españoles preocupados por los kilos de más no pierden la esperanza incluso cuando ya tienen un pie y medio en la playa: el punto álgido de su consumo se produce durante el mes de junio. Así, el pasado año, se dispensaron en ese mes 544.000 unidades de las pastillas para adelgazar, facturándose 10,3 millones de euros en apenas 30 días. No en vano, estamos ante un producto estacional, con picos a lo largo del año. Y la antesala del verano supone el más acentuado de todos.

Descenso progresivo

Estos son algunos de los datos facilitados por la consultora IMS Health y que recogen la evolución en la venta de estos fármacos de venta libre en farmacias. En todo 2014, los usuarios adquirieron alrededor de 5,2 millones de unidades de estos productos, que lograron una facturación de 91,5 millones de euros. Una cifra elevada, cierto, pero que aún así supone un descenso de casi el 8% de unidades vendidas respecto al año anterior –entonces se vendieron 5,7 millones de unidades– y en torno a un 5% menos en el dinero recaudado –96,5 millones de euros–. De hecho, esta parece ser la tendencia también en el presente ejercicio. En lo que va de 2015 –de enero a abril–, los datos de IMS Health señalan un descenso en las ventas del 6% respecto al año anterior, así como un 7,4% menos de facturación. En cualquier caso, y a tenor de estas cifras, ¿podemos decir que hacemos un uso correcto?

«No hay un dato exagerado de consumo de pastillas milagrosas para adelgazar. De hecho, lo que consume la gente suelen ser píldoras con agentes depurativos o las que tienen un efecto saciante, por tener un componente hiperproteico», explica a LA RAZÓN Antonio Villarino, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Así las marcas más vendidas en farmacia son Arkocap (497.000 unidades), Lipograsil (400.000), Super Premium (367.000), XLS (358.000) y Alli (118.000). Con todo, la marca que más factura, y con gran diferencia respecto al resto, es XLS (17,6 millones de euros en 2014), seguida de Alli (6,9), Arkocap (6,5), Super Premium (6,4) y Lipograsil (5,1 millones).

«No son peligrosos, salvo algunos que si se toman en grandes cantidades pueden causar deshidratación», asegura Villarino. Y es que lo que «realmente preocupa» a los dietistas «son las dietas milagro, que están muy extendidas. La gente tiene ciertos reparos a tomar pastillas, pero no tanto a hacer algún tipo de regímenes alimenticios».

«Realmente, en la actualidad no hay un problema con las pastillas milagrosas para adelgazar, como las conocidas como Rainbow Pills, que fueron en los años 90 una auténtica epidemia», afirma por su parte Alberto Goday, vicepresidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). «Los problemas de obesidad son muy serios y a día de hoy todavía no hay algo que lo pueda solucionar: no hay soluciones milagrosas», añade. Pero en lo que respecta a los productos que se dispensan en botica, «todos tienen todas las garantías, pues pasan muchísimos controles y evaluaciones. En los productos de nutrición y complementos alimenticios también se vigila que no tengan sustancias prohibidas porque si no, se retiran».

En todo caso, no dejamos de buscar productos que aminoren –o que, directamente, hagan de-saparecer casi por arte de magia– un tejido adiposo excesivo. Y lo que es más preocupante: con tal de que cumplan su labor, no miramos lo que compramos.

Los riesgos

«Al margen de las pastillas peligrosas, hoy proliferan sobre todo productos a base de plantas. Y la gente cree que, por ser natural, es bueno. Pero hay plantas que pueden matar. Luego están los quemagrasas, que aparecen como productos de parafarmacia», dice el vicepresidente de la SEEDO. Lo que no hay que olvidar es que la gente «busca hacer en un mes todo lo que no ha hecho durante el año para la ‘‘operación bikini’’. Y aquí es donde aparecen esas nuevas dietas, que son un fraude».

Además, Alberto Goday recuerda que, si bien la ley se cumple a rajatabla en cuanto a los medicamentos que se dispensan en farmacia, sí que existe una mayor laxitud en lo que respecta a los «productos naturales». «La legislación es menos estricta, como también ocurre con las sustancias que toman los deportistas en los gimnasios», aclara.

¿Conclusión? Como afirma Antonio Villarino, «para bajar de peso no hay milagros». Y es que, en lo que respecta a la dieta, quimeras, las justas. «La fórmula es llevar a cabo dietas hipocalóricas y realizar ejercicio físico. Y siempre a largo plazo».

Un mercado negro de anfetaminas en la red

Como sucede con los estupefacientes o la viagra, el mercado negro de internet es prolífico en cuanto a la venta de productos supuestamente adelgazantes. «Las pastillas más peligrosas son las que sólo se pueden conseguir por prescripción médica, aunque hay gente que las busca a través de internet y en mercados no regulados. Tenemos las anfetaminas, que tienen un gran poder adictivo, y producen en los pacientes un síndrome de abstinencia escandaloso que requiere terapia», asegura Pepe Alcocer, médico de Narconon. Tampoco hay que pasar por alto las hormonas, «que no se puede decir que sean adictivas, pero sí vuelven ‘‘loco’’ al organismo. Al darle de forma artificial hormonas a nuestro cuerpo, éste deja de producirlas». «Las hormonas tiroideas pueden descontrolar todo nuestro sistema y causar hiperteroidismo», afirma, por su parte, Antonio Villarino.

La Dieta de los Días Alternos o cómo perder peso sin renunciar a los manjares del fin de semana

Avalada por los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad como una de las dietas de pérdida de peso más actuales y comprometidas con el estilo de vida moderno y la salud, ayudando a prevenir trastornos cardiovasculares, diabetes o enfermedades neurodegenerativas

Dieta de los Días Alternos by Rubén BravoEn pleno arranque de la tradicional operación bikini que marca, como cada año, modas y tendencias también en el campo de la dietética y la nutrición, nos llega esta dieta de la mano de Rubén Bravo, su creador, quien, alentado por su éxito, la ha plasmado en un libro digital, práctico titulado Dieta de los Días Alternos. Y no es para menos, desde que ha visto luz el sitio web dietadiasalternos.es recibe más de 5 mil visitas a diario.

«Está claro que no hay nada mejor que una alimentación equilibrada y saludable, pero, antes de poder disfrutarla, las personas obesas o con sobrepeso importante deben recorrer un camino largo e incierto; y sólo uno de cada 5 individuos consigue el objetivo final, es decir, llega a perder más del 10% de su peso inicial y mantiene esa pérdida al menos un año «, indica Bravo, experto en nutrición y gastronomía, y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En este sentido, la dieta de los días alternos surge como respuesta a una demanda. Se adapta a las exigencias nutricionales y sociales de las personas con sobrepeso y obesidad; encaja en el entorno actual del individuo; es compatible con una vida social, laboral y familiar. Ofrece una pérdida de peso importante, entre 16 y 23 kilos en 4 meses, y su principal ‘bondad’ a largo plazo es enseñar a comer de forma saludable, cambiando a mejor los hábitos que dieron origen al problema.

«La predisposición genética a la obesidad, sin duda, es un condicionante, pero no por ello determina que por ‘nacer obeso’ hay que vivir obeso», apunta Bravo y reconoce que en el pasado él mismo había experimentado problemas de exceso de peso. «A lo largo de mi vida he probado muchas dietas y, a nivel profesional, he estudiado decenas. La dieta de los días alternos incorpora lo mejor de cada una, basándose en las últimas investigaciones en nutrición y deporte, teniendo en cuenta tanto las tendencias actuales, como las evidencias científicas», resume.

Actualmente el número de individuos con problemas de sobrepeso supera el número de personas que padecen hambruna; es lo que llamamos fenómeno de la malnutrición. La pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué estamos haciendo mal los profesionales públicos y privados, las universidades, los hospitales o la industria alimenticia para que estas cifras sigan en aumento?

Si analizamos los conceptos básicos que planteamos en el paradigma teórico nutricional, nos damos cuenta que muchos de ellos o están obsoletos, o no son realistas. Un claro ejemplo es el hecho que seguimos utilizando prácticamente la misma pirámide nutricional que en los años 60 vio la luz en forma de recomendaciones por parte del Departamento de Agricultura de EEUU. Esto es un grave error, ya que nuestros hábitos de vida y actividad diaria han cambiado radicalmente. Un sólo ejemplo: si un hombre adulto medio (de 18 a 35 años con 75Kg y una actividad física moderada) comiera todos los hidratos de carbono recomendados, para mantener su peso (55% de 3.260Kcal = 1.793Kcal), en forma de patatas al horno (105Kcal cada 100grs), haciendo el cálculo nos saldrían aproximadamente 1,7Kg de patatas al horno diarias. «En mi opinión, comiendo esta cantidad de hidratos de carbono atentaría contra cualquier esfuerzo para mantener un peso saludable. No da igual, si las patatas se consumen por la noche o por la mañana. Los carbohidratos nos engordarían más, si no son integrales, si tienen un índice glucémico alto y si los acompañamos con un café», ilustra con ejemplos Bravo.

Tratar muchos años con pacientes con sobrepeso y obesidad ayuda a comprender por qué y cuándo «dan por misión perdida» un régimen de alimentación. Esto sucede cuando la dieta resulte monótona y, por tanto, reprime las emociones, al no proporcionar placer, ni sabores apetecibles para el paladar. El estrés y la ansiedad también son más presentes en el intervalo tarde-noche y en muchas ocasiones se manifiestan en apetecencia por el dulce; es lo que menos conviene a estas horas, porque no lo podremos quemar, pero prohibirlo propicia el abandono del régimen. También hay que entender los motivos de quienes se saltan la dieta el fin de semana por ‘comodidad’, pues consideran que les impide a desarrollar sus relaciones sociales, es una realidad que hay que incluir en un plan nutricional.

La dieta de los días alternos es mucho más que una dieta para perder peso. Trabaja sobre tres pilares fundamentales: la nutrición, las emociones y la salud. Es un ‘almanaque’ de alimentación saludable que nos ayuda a encontrar aquel balance físico y mental denominado por Bravo “el punto zen de la alimentación”.

Desde el Paleolítico, hace 200 mil años, nuestra genética se ha ido moldeando y configurando, instaurando diferentes mecanismos metabólicos para ajustarse a las épocas de hambruna, alimentos cazados o recolectados en las regiones tribales, cuyo objetivo final era la supervivencia de la raza humana y su posterior evolución. Es por ello que muchas personas que se han sometido a regímenes desequilibrados, demasiado hipocalóricos o restrictivos, o aquellos que eliminan algún grupo de alimentos, poco a poco han ido experimentando un efecto rebote que les ha llevado a recuperar el peso perdido, además de algunos kilos extras, cambiando con cada fracaso masa muscular por grasa.

Cuando restringimos en exceso la comida, nuestro cuerpo se adapta a la situación, poniendo en marcha sus mecanismos de supervivencia, ralentizando el metabolismo y aumentando su capacidad de almacenar energía en forma de grasa, al igual que ocurría con nuestros antepasados en la antigüedad cuando se enfrentaban a una temporada escasa de alimentos. Por esto es tan importante comer en periodos de 3 o 4 horas, es un modo de indicar a nuestro organismo que no nos hallamos en escasez de alimentos, por lo que no pondrá en marcha sus mecanismos de ahorro energético.

A lo largo de las tres fases que componen la dieta se combinan tres tipos de días diferentes de forma alterna, creando un motor de tres tiempos que obligue a nuestro organismo a llegar al peso saludable, sin que en ningún momento active sus mecanismos de defensa y supervivencia. Es por ello que nunca se realizan dos días depurativos seguidos, y siempre irán alternos y sincronizados con los días de régimen y los días sociales del fin de semana. Por explicarlo de forma sencilla, “cuando nuestro cuerpo comience a sospechar, le sorprenderemos con un día de comida completa y equilibrada”, resume el experto.

Un método moderno, llevadero y adaptado a la sociedad actual

La Dieta de los Días Alternos favorece las comidas sociales en el fin de semanaLa dieta de los días alternos está diseñada para satisfacer las necesidades que muchos pacientes en consulta manifestaban. Por ello, desde las primeras semanas ofrece una rápida pérdida de peso, imprescindible para motivar al paciente a seguir con el régimen. A largo plazo, inculca cambios saludables en los hábitos de vida.

Se ajusta al ciclo biológico del cuerpo, potenciando la sensación de vitalidad en las horas diurnas, y el proceso de reparación y descanso en el periodo de tarde-noche.

Favorece la regularización de serotonina y dopamina, neurotransmisores involucrados en el equilibrio emocional.

Potencia la pérdida de grasa manteniendo o mejorando los niveles de masa muscular y fortaleza física.

Ayuda a mejorar los peligrosos factores del síndrome metabólico, entre ellos la hipercolesterolemia, la hipertensión o la diabetes tipo 2.

Permite a la semana varias comidas sociales. Son muy arraigadas en nuestra cultura, imprescindibles para relajarse, comunicarse y disfrutar del tiempo libre. Por esta razón la dieta de los días alternos contempla el consumo esporádico de una copa de bebida espirituosa (brandy, whisky, ron, ginebra, vodka o licores), siempre y cuando es moderado y puntual. Las personas que no toman bebidas espirituosas, podrán sustituirlas por una ración pequeña de tarta de bizcocho y chocolate, o similar.

La Dieta de los Días alternos, paso a paso

El libro práctico tiene como objetivo ayudar al lector a llegar a su peso saludable y mantenerlo, enseñarle a prevenir las enfermedades degenerativas a través de la nutrición y el equilibrio emocional, para así proporcionarle más años de vida y más vida a sus años.

La pérdida de peso objetiva varía entre 16,5Kg a 23,5Kg en 4 meses, dependiendo de edad, sexo, composición corporal, actividad física y características individuales. La dieta está dividida en tres fases que describen la forma en que se plantea perder peso –Fast (a un ritmo rápido), Evolution (constante) y Controller (de mantenimiento)– que duran, respectivamente, tres, nueve y cuatro semanas.

Durante la Fase Fast de la Dieta de los Días Alternos se pierden hasta 2 kg por semanaPrimera FASE FAST

Duración: 3 semanas
Pérdida de peso estimada: entre 4,5Kg y 6Kg
Objetivo: prevenir la retención de líquidos, mejorar la función del hígado, detoxfiicación multiorgánica.

El 55% del peso que queremos perder se pierde durante la Fase EvolutionSegunda FASE EVOLUTION

Duración: 9 semanas
Pérdida de peso estimada: entre 9Kg y 13,5Kg
Objetivo: reducir los niveles de colesterol, fortalecer el sistema inmune y prevenir el riesgo cardiovascular.

La tercera fase Contoller de la Dieta de los Días Alternos nos enseña como mantener el peso perdidoTercera FASE CONTROLLER

Duración: 4 semanas
Pérdida de peso estimada: entre 3Kg y 4Kg
Objetivo: favorecer el equilibrio emocional, aumentar la vitalidad y la fortaleza física, favorecer el sueño profundo, combatir el envejecimiento prematuro, equilibrar los niveles de azúcar y prevenir la diabetes tipo 2.

La dieta de los días alternos tiene una expresión numérica de sobrenombre, 2.3.2, y es porque divide la semana en tres bloques: 2 días de régimen, 3 días de depuración y 2 días de alimentación normal. Cada una de las tres fases utiliza determinados ‘alimentos estrella’, debido a sus extraordinarias propiedades y múltiples beneficios que tienen para la salud, que el usuario incorporará de forma habitual a sus menús diarios.

Días depurativos (lunes, miércoles y viernes): Son días calóricamente muy restrictivos, donde se utilizan alimentos susceptibles de ayudar al sistema linfático, intestino, hígado y riñón a realizar mejor sus funciones, favoreciendo la detoxificación y la depuración. Nunca se deben hacer dos días seguidos.

Días de régimen (martes y jueves): Días orientados en un plan equilibrado, saciante y apetitoso, a marcar un estilo de alimentación saludable, tanto en la elección de los platos como en la forma de cocinarlos y distribuirlos a lo largo del día.

Días sociales (sábado y domingo): Pensados para los fines de semana, donde los alimentos y opciones a escoger nos permitirán comer fuera de casa o degustar esos alimentos más calóricos que en la mayoría de las dietas suelen prohibir.

Entre los superalimentos destinados a mejorar el bienestar general se encuentran el kefir (mejora nuestras defensas y facilita la digestión), el chocolate negro (disminuye la ansiedad), el vino tinto (con efecto cardioprotector) y la miel de Manuka (por su capacidad antibacteriana y antibiótica).

Como regla general, se recomienda sustituir el café natural o expreso por descafeinado. Además de equilibrar los niveles de azúcar en sangre, mejora el tránsito intestinal, ayuda a estabilizar la sensación de vitalidad y equilibrio emocional, disminuye la probabilidad de padecer diabetes y favorece la utilización de la grasa almacenada como fuente de energía.

Un estudio afirma que los que consumen refrescos light aumentan su barriga más que los que no los beben

/ Yahoo
alimentos_lightLas personas que adquieren y consumen productos light lo hace sobre todo con la intención de no engordar. Pero aunque las etiquetas se lea que contienen cero calorías, poca sal o poca grasa, parece que los que los toman no paran de aumentar su masa corporal. Sobre todo en el caso de los refrescos light.

Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por la Universidad de Texas, y cuya principal conclusión es que las personas que más consumen refrescos light son también las que mayor perímetro de la cintura tienen. Una manera elegante de decir que son los que más barriga tienen. Este aumento se produce porque las reservas de grasa abdominal se disparan a medio y largo plazo.

Para llegar a esta conclusión, el grupo de investigadores analizaron los hábitos y las medidas corporales de 749 personas durante nueve años. Esta población fue dividida en tres grupos: Los bebedores habituales de refrescos, los bebedores ocasionales de refrescos, y por último, los que nunca consumían este tipo de bebidas. También se hizo un seguimiento exhaustivo del tipo de bebidas que ingerían, para saber si contenían o no azúcar (si eran light o no).

Al final de la etapa de investigación, al rededor de 500 personas seguían vivas. Los autores del trabajo midieron el contorno de su tripa y hallaron que los que solían beber refrescos light habían aumentado su perímetro en más de 7 centímetros. Los que bebían de vez en cuando refrescos de este tipo, lo habían hecho en unos 4 centímetros de media. Y por último, los que no bebían refrescos light solo habían ganado alrededor de 2 centímetros.

Como explica la doctora Sharon Fowler al Daily Mail, una de las investigadores jefe del estudio, “los que suelen beber refrescos light habían aumentado hasta tres veces más el perímetro de su barriga que los que no bebían nada de este tipo de bebidas”. Y tal y como recuerda la doctora Fowler, este aumento correlaciona con serios problemas de salud como “diabetes, ataques al corazón y otros problemas que pueden causar la muerte”. Además, los sujetos que experimentaron un mayor aumento fueron los que sufrían de obesidad.

Cuando engordan más las torrijas

Noticias La Sexta

Las torijas, uno de los postres típicos de la Semana Santa, nos engordarán menos en época de frío que si las comemos en verano, gracias a la grasa marón.
«Lo que hace es activarse principalmente con las bajas temperaturas para potegerse del frío. Consumimos así más energía y bajamos de peso», señala Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
De todas formas, habrá que vigilar las cantidades, ya que sólo una torrija tiene cerca de 1000Kcal, la mitad del aporte calórico diario. Por esta razón, la mejor opción, sin duda, es las torijas light preparadas en casa, con leche desnatada, miel en el lugar de azúcar y al horno, en vez de fritas.

Kirstie Alley, con 23 kilos menos

La actriz de ‘Cheers’ quiere dejar atrás su fama de ‘gorda’ de Hollywood

Lecturas
kirstie_alley foto by lecturasKirstie Alley ha vuelto a la carga con otra de sus temporadas de dieta intensiva. Ha empezado 2015 con 23 kilos menos que con los que empezó 2014, y hasta puede ponerse prendas diseñadas por Victoria Beckham, el rasero mundial de las siluetas estilizadas. El gran objetivo de Kirstie, claro está, es mantenerse, pues desgraciadamente ella ya ha estado aquí: en alguna una ocasión del pasado llegó a perder 35 kilos y los volvió a recuperar. Para su vergüenza, estaba cobrando de una marca de productos para adelgazar. Lo llaman efecto ‘yoyo’.

El final de la sitcom  ‘Cheers’, en 1993, fue el inicio del declive de su protagonista, Kirstie Alley. Hasta entonces había mantenido domados sus apetitos. A partir de entonces, se desataron los infiernos. Los estilistas de sus siguientes series sudaban tinta china para ocultar su creciente cintura, hasta que llegó un momento que sus problemas de sobrepeso la dejaron sin trabajo. La aguja de la báscula marcaba 100 kilos. Kirstie optó por convertirse en una caricatura y hacer mofa de su situación. Salió en el programa de Oprah en biquini, parodió su situación en la serie ‘Fat Actress’ (‘Actriz Gorda’) y fue una de las pioneras en tener unas cámaras de un reality siguiéndola las 24 horas del día, mientras explicaba su batalla con las grasas y los carbohidratos.

Kirstie lleva desde 1997 divorciada de su segunda marido. De su primer matrimonio tiene dos hijos, William (22) y Lillie (20).

Plan de intercambios saludables para estas Navidades

RNE, Marca España

Estas Navidades nos brindan 17 días no laborables, contados desde 1 de diciembre hasta concluida la semana de Reyes. A seis semanas de posibles excesos gastronómicos, evalúan el riesgo de estas Navidades los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), pudiendo ganar entre 4 y 6 kilos de más. Cada comilona de Navidad o Año Nuevo asciende a unas 3000 Kcal., es decir, al  equivalente a dos días de dieta normal. Por esta razón, el Departamento de Nutrición del Instituto ha elaborado un plan de intercambios saludables que nos permitirá reducir las calorías a menos de la mitad.
En esta edición del programa Marca España, del RNE, interviene Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO que nos brina una serie de consejos prácticos que nos permitirán disfrutar las navidades sin kilos de más.
Para escuchar el programa, pulsa play.