IMEO en los medios

Desde el noviembre del 2009 hasta el agosto del 2012, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ha salido en más de 1.100 medios digitales, 40 veces en televisión y 100 veces en programas de radio. Gracias a sus punteras campañas de comunicación, I.M.E.O. ha sido el centro médico de obesidad de referencia, citado tanto por la prensa nacional, como la extranjera con:

– Más de 40 apariciones en prime time en las noticias en 11 cadenas de Televisión: TVE1, Telemadrid, la Sexta, Telecinco, Antena3, CNN, Canal Cuatro, Intereconomía TV, Rai Uno, RTV de Castilla y León y la Televisión local de Toledo.

– Participación en más de 100 programas en emisoras de máxima audiencia: RNE, Onda Madrid, Radio Exterior de España, Radio Internacional de Francia, Radio Nacional de Rumanía, Radio Popular de Bilbao, Canal Extremadura, Onda Cero, ABC Punto Radio, Cadena Ser, COPE, Kiss FM, Radio de Canarias, Radio Caracol de Miami, Radio de Argentina, EFE Radio, etc.  

– Difusión en más de 1.100 medios digitales en 9 idiomas: castellano, inglés, ruso, portugués, gallego, catalán, italiano, francés y rumano.

Para ver algunos de los reportajes, pulsa play del video:

Tratamiento del estrés

Hoy en día el estrés es el principal culpable de la aparición de  trastornos alimentarios en los adolescentes (anorexia, bulimia, ortorexia) y de trastornos de apetito en los adultos (obesidad). Aquí os ennumeramos algunos de los tratamientos de estrés que realizan en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Cuando se trata de hacer frente al estrés, es importante contar con la opinión de un biomédico, quién podrá confirmar la diagnóstica y recomendar una terapia adecuada. La homeopatía ofrece algunas soluciones, como son las flores de Bach o la aromaterapia con aceites esenciales, que permiten controlar la ansiedad sin necesidad de tomar ansiolíticos. Este último tipo de fármacos suele relentecer las funciones nerviosas, produciendo relajación o sensación de calma temporal y en muchos casos –adicción al alcohol, hiperactividad, apnea del sueño, embarazo, enfermedades cerebrales, renales o del pulmón son sólo algunos de ellos,…– están desaconsejados.  

Para mitigar los efectos del estrés en nuestro organismo, como pueden ser las contracturas, el dolor de cabeza o el insomnio, los médicos recomiendan, como parte de la psicoterapia, un buen plan de sport y hábitos saludables. Existen una serie de alimentos ricos en vitaminas y minerales que resultan muy beneficiosos para el sistema nervioso. Entre ellos son el agua, la leche, algunos frutos secos como las almendras o las pasas, el plátano y las espinacas por su poder antioxidante. 

Las terapias de biorresonancia permiten equilibrar el funcionamiento emocional, corregir los pensamientos negativos de nuestro consciente y positivizar los traumas acumulados a nivel inconsciente. Se recurre a la utilización de un equipo sofisticado que regula las ondas alfa, beta, delta y gamma, cuyo desequilibrio provoca el estrés. El procedimiento es muy simple: el paciente se sienta en un sillón y es conectado por medio de unos cables al aparato detector de las ondas internas, desde donde se realiza el retorno de las mismas al organismo. Gracias a esta técnica se logra reequilibrar las ondas cerebrales relacionadas con el estado anímico y se regulan las funciones de los neurotransmisores más importantes.

La magnetoterapia asistida combinada con técnicas de relajación es muy útil para liberarnos del estrés, la fatiga o los estados depresivos. El paciente, además de estar recibiendo puntualmente los olenoides, es decir, los campos magnéticos, está recibiendo estímulos de relax. Las personas que tienden a ser depresivas suelen mostrar niveles muy bajos de serotonina y dopamina, ambos neurotransmisores están relacionados de forma directa con el bienestar. A través de la inducción de campos magnéticos de baja frecuencia, se produce un aumento de estos “mensajeros alegres” que ayudan a combatir la ansiedad y el estrés.

La electro impedancia es otro método, no invasivo, al que recurre la medicina moderna para identificar posibles problemas de salud. Nuestro cuerpo está formado por múltiples elementos, muchos de ellos, como el potasio, el sodio, el calcio, el magnesio, el hidrógeno, el oxígeno, etc., denominados iones, poseen cargas eléctricas y sus respectivas concentraciones en los tejidos influyen en la impedancia de estos. A través de este análisis se obtiene información indirecta sobre las propiedades físicas y químicas del tejido. El déficit de serotonina, por ejemplo, que tiene mucho que ver con el estado de animo, es un indicador de niveles altos de ansiedad. Gracias a este método, los especialistas pueden obtener información sobre los diferentes fases de tratamiento y la evolución de pacientes con problemas de trastornos alimentarios. 

El estrés fomenta la aparición de trastornos alimentarios y de apetito

  • Un 11% de la población de los jóvenes escolarizados en la Comunidad de Madrid, con edades comprendidas entre los quince y dieciocho años, padecen un trastorno de conducta alimentaria, según datos publicados por el Instituto de Nutrición y Trastornos Alimentarios de la Comunidad de Madrid, 2010. 
  • Varios estudios realizados durante los últimos años por científicos advierten que el estrés en el trabajo, la inseguridad por la situación económica y la depresión en los adolescentes podría fomentar la obesidad. 
  • El 78% de las personas que acuden al Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) padecen de obesidad derivada de los trastornos alimentarios, el estrés y la ansiedad.

Obesidad debida al estrés en los adultos

El estrés, en todas sus formas –tensión, fatiga, presión, alteración, depresión, insomnio–, representa una reacción defensiva física y mental del ser humano ante un ambiente desfavorable. Hombres y mujeres responden de forma diferente al estrés, pero en ambos casos este estado de ánimo conlleva a comer de forma compulsiva y desmedida. Los varones suelen desarrollar una obesidad abdominal, mientras que las mujeres almacenan los cúmulos adiposos en la zona de los glúteos y los muslos. Al ser más emocionales, las representantes del sexo femenino resultan más propensas a experimentar alteraciones en el estado de ánimo por problemas de trabajo, pareja o la familia, aunque ellas también son más decisivas a la hora de ponerse a régimen.

“Existe una relación entre el estrés y la obesidad basada en los trastornos alimentarios”, afirma Ángel Nogueira, especialista en trastornos alimentarios de IMEO. Muchas veces comemos no porque tenemos hambre, sino porque nos encontramos en estado de estrés emocional, ayuno prolongado, alteración del sueño, ingesta cargada de cafeína y el cerebro reacciona como si estuviésemos ante una amenaza física. Aumenta la adrenalina y nos encontramos con un exceso de hormonas, entre los cuales está el cortisol, que es culpable de nuestra sensación de hambre y de la energía conservada bajo forma de grasa. En esta situación “la persona estresada se decanta por comer alimentos que abundan de azúcares, sal y grasa, porque son los que estimulan el cerebro para producir hormonas del placer”. Así con cada enfado damos un paso más hacia la obesidad, sometiéndonos a un mayor riesgo cardiovascular, advierte el especialista.

Cuando el organismo produce cortisol en grandes cantidades, la producción de la testosterona –muy importante para la formación de la masa muscular– disminuye. Con el tiempo, esto conlleva a la disminución de la masa muscular, de modo que por mucho que la persona entrene, no quemaría calorías suficientes. El cortisol también es culpable del almacenamiento de grasa visceral alrededor de los órganos vitales. Este tipo de grasa es muy peligrosa, ya que desprende ácidos grasos en la sangre que aumenta el colesterol y la insulina y puede causar problemas cardíacos y diabetes.

Trastornos de la alimentación en adolescentes

La ansiedad y los trastornos de la alimentación que cada vez son más frecuentes entre los adolescentes, radican en el ideal de belleza que gira en torno a la delgadez y el aspecto físico. Sin embargo, hay varios síntomas que nos pueden indicar la presencia de estos trastornos de la alimentación, es cuando se debe buscar ayuda profesional. “En el caso de la anorexia, por ejemplo, se observa una perdida de peso bastante importante -por debajo del 85% del peso correcto-, intenso temor a engordar, incluso teniendo bajo peso, distorsión en la propia percepción de la imagen corporal, negando el estado de delgadez en el que se pueda estar”, indica el especialista en trastornos de la conducta alimentaria. Otro síntoma típico en estos casos es que en las adolescentes que tienen este problema suele producirse una amenorrea o ausencia de menstruación que podría durar 3 meses consecutivos.

La bulimia se caracteriza con una excesiva influencia de la figura corporal y el peso. A diferencia de la anorexia, aquí se observa una serie de atracones o una elevada ingesta de alimentos en un periodo de tiempo menor a dos horas, acompañado por una sensación de pérdida del control. De forma paralela, aparecen comportamientos compensatorios como vómitos, uso de laxantes o diuréticos, ayuno o ejercicio excesivo para contrarrestar el atracón. “A causa de los ácidos del estomago, eliminados por el vomito, podemos notar erosión en los dedos y oscurecimiento de los dientes que dilatan la presencia de la enfermedad”, señala Nogueira.

Existen otros trastornos de la alimentación, aunque no tan populares, que también sufren los adolescentes, como es el caso de la vigorexia. Se presenta sobre todo en los varones y también incluye una alteración de la figura corporal. “Los que trabajamos en el ámbito del deporte y la actividad física, observamos a menudo esta obsesión en chicos jóvenes que quieren tener cada vez más masa muscular, y a pesar de tener un cuerpo musculado, tienen la percepción de estar delgados”, relata Nogueira.

Entre los trastornos de conducta alimentaria también está la ortorexia que consiste en llevar una alimentación saludable a límites extremos, llevando consigo el aislamiento del individuo. “Se trata principalmente de trastornos psicológicos, por ello lo primero que habría que hacer es consultar con un especialista en la conducta y en caso de que el problema sea mas grave, que sea tratado por un equipo multidisciplinario que incluya psicólogos, psiquiatras, endocrinos, médicos, nutricionistas y asesores deportivos” recomienda el especialista de IMEO.

José: cuando uno es obeso mórbido, las dietas no ayudan

41% de los madrileños tienen problemas de sobrepeso y obesidad. Lo dice la última estadística de Comunidad de Madrid. José es una de estas personas que sabe lo que es ser obeso, aunque ya ha dejado de serlo gracias a la banda gástrica y el apoyo profesional. Tiene 26 años e ya sabe lo que es poner su vida en peligro. Antes de acudir al Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) para buscar ayuda médica, comía 4000 calorías al día y pesaba 185 kilos. Confirma que llegó hasta este extremo debido a la ansiedad y las depresiones que a menudo tenía que lo impulsaban comer de forma compulsiva. Hizo todo lo posible para adelgazar por su cuenta. “Me encerraba con días en una casa, comiendo lo mínimo, sin salir y relacionarme con la gente”, cuenta. “Así llegué a perder hasta 50 kilos que luego no tardaba de recuperar”, explica al equipo de Telemadrid.

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Los niños obesos tendrán a los 30 años patologías propias de los ancianos

Noticia de Agencia EFE – 12/11/2009

La obesidad infantil está adelantando a los treinta años patologías que antes eran propias de los ancianos, una situación que, según los expertos, debería hacer reaccionar a todos los agentes que intervienen en la alimentación de los niños, porque éste es un problema social que no sólo atañe a los padres.

El Día Mundial contra la Obesidad, que se celebra este jueves, coincide con el debate social abierto en España por la retirada de la tutela a los padres de un menor de nueve años que pesa 70 kilos.

La doctora Elisa Blázquez, especializada en Nutrición Humana y Dietética del Instituto Europeo de la Obesidad, ha declarado a EFE que aunque los padres son los principales responsables de trasmitir hábitos saludables a sus hijos, no depende sólo de ellos el poner fin al sobrepeso que afecta a casi el 28 por ciento de los niños españoles y a más de la mitad de los adultos.

«Sin lugar a dudas el entorno familiar es imprescindible cuando hablamos de una correcta educación nutricional, pero no debemos olvidar que un niño pasa más de la mitad del día en el colegio», ha comentado.

En un mundo industrializado, ha proseguido, es difícil controlar todo aquello que el niño va a observar y aprender en los medios, y un padre o tutor tampoco puede aislar al menor de su entorno.

Por esta razón, ha hecho hincapié en que debería existir una reglamentación «mucho más poderosa» que controle toda la información engañosa que los niños reciben cada día sobre materia nutricional.

Además de la muerte, el sobrepeso propicia enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, el exceso de colesterol, los infartos cerebrales, los problemas cardiacos y el cáncer.

Alicia Gordillo, doctora en Ciencias Biológicas y especialista en Nutrición y Obesidad, ha apuntado que en una persona obesa, más especialmente si lo ha sido desde la infancia, aumenta por tres la probabilidad de desarrollar cáncer de colón; por cuatro, artritis; por cinco, un problema cardiaco y, por ocho, diabetes del tipo II.

Otras dolencias derivadas del exceso de peso serían la artritis y los problemas respiratorios, ha apuntado Gordillo, quien ha recordado que el 42,3 por ciento de los fallecidos por gripe A padecía obesidad grave.

Sin olvidar que uno de cada doce españoles muere por causa del exceso de peso, la doctora ha destacado que se estima que la obesidad puede acortar la vida hasta diez años.

El porcentaje de la obesidad infantil ha aumentado un 35 por ciento en la última década, un porcentaje alarmante que no se justifica por una posible predisposición genética.

Hoy en día los niños pasan más horas del día viendo la televisión, y los juegos que más les gustan son en soporte audiovisual. Según datos del INE, un 17 por ciento de los niños y un 21,9 por ciento de las niñas no hacen ejercicio en su tiempo libre.

Además, existe un consumo excesivo de alimentos manufacturados -comida rápida, golosinas, refrescos y bollería industrial- que están al alcance de los menores por su bajo coste y fácil acceso en los centros comerciales, zonas de ocio y los colegios.

A este abuso de alimentos poco saludables se suma la falta de un patrón de consumo organizado, dado que una gran cantidad de niños no desayunan, están acostumbrados a picotear y no comen en familia.

La nutricionista ha resaltado que «en el mundo en el que vivimos y en el que viven nuestros hijos las prohibiciones son difíciles y pueden incluso ser un arma de doble filo y generar rebeldía».

Blázquez ha incidido en que para que un niño adquiera unos valores determinados es determinante que viva en un entorno en el que tenga la capacidad de experimentar qué es una vida saludable.

Los pequeños tienen que recibir un mensaje coherente: «si una madre dice a su hijo que tiene que comer verdura y ella nunca la prueba, el niño no comprenderá por qué el sí la debe tomar y ella no».

Ha explicado que los menores con problemas de peso suelen tener un patrón de estilo de vida mal estructurado, que, a menudo, viene condicionado por unos malos hábitos de los padres.

En otras ocasiones, menos frecuentes, los progenitores pueden llevar un estilo de vida saludable pero no se hacen responsables de la educación nutricional de sus hijos, dejándoles comer a su antojo y poniendo a su alcance todo aquello que más les agrada.

«A menudo son niños que han tenido siempre lo que han querido, con falta de madurez e incapacidad de tomar decisiones por sí mismos», ha lamentado.

Esta elevada permisividad de sus tutores, ha sentenciado la experta, les lleva a tener una baja autoestima e incluso una falta de percepción de la realidad.

Noticia de Agencia EFE, 12 de Noviembre 2009, Madrid

Aprende más sobre el riesgo cardiovascular

La obesidad es uno de los principales enemigos del corazón, junto con la hipertensión alta, el colesterol, el tabaquismo, la diabetes y el estrés. La presencia de esta enfermedad aumenta por cinco el riesgo de mortalidad en quienes la padecen. Sin embargo, existe una contradicción: conocemos el problema, pero resulta que esto no es suficiente para cambiar las estadísticas. En esta entrevista, Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos da algunas respuestas que ayudan a entender el problema.

 Actualmente las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en la Unión Europea, donde más de dos millones de personas fallecen al año por este motivo. ¿Qué hacemos mal, en este sentido, y qué tendríamos que cambiar para superar el problema?
La obesidad es considerada la epidemia del siglo XXI, hoy en día las enfermedades infecciosas han pasado a un segundo plano y son las enfermedades crónicas las que causan un verdadero problema de salud pública en nuestra sociedad. El porcentaje tan elevado de obesidad que hay no está condicionado por un vector común, los nuevos estilos de vida en los países industrializados en los que el consumismo, el estrés y el sedentarismo son el pan de cada día están provocando un aumento desenfrenado del sobrepeso y la obesidad. Por ello es de vital importancia que se ejerza una mayor presión socioeconómica, en los medio de comunicación y en los centros de educación infantil trasmitiendo la importancia de llevar una correcta alimentación y practicar ejercicio físico regular.

Considero que el trabajo que ejercemos en los centros de atención primaria es insuficiente si existe tal reclamo social hacia el consumismo de alimentos cada día más manufacturados y unos cánones de estilo de vida erróneos, por ello debería existir un mayor control en los medios de comunicación, en las industrias alimentarías y una enseñanza reglada en los centros escolares que permita a los niños tener una cultura nutricional adecuada.

¿Qué porcentaje de las personas con obesidad, que acuden en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en busca de remedio, padecen dolencias cardiovasculares?

Para determinar el riesgo cardiovascular que tiene una persona con obesidad (con exceso de grasa corporal) es importante valorar qué porcentaje de grasa se encuentra a nivel visceral. Para calcular esto, en el IMEO, utilizamos analizadores de composición corporal multifrecuencia segmentales a partir de los cuales podemos estimar donde se localiza la grasa de cada persona. No obstante, tenemos que considerar que la obesidad abdominal es una condición fisiopatologica que nunca viene sola, por ello es imprescindible valorar otros factores de riesgo como son, tensión arterial, colesterol, triglicéridos, mala circulación (varices, tromboflebitis), problemas respiratorios o síndrome de resistencia a la insulina y así definir el síndrome plurimetabolico que padece la persona, el cual tendremos que tratar de forma integra.

Según las estadísticas realizadas en el IMEO en los últimos 12 meses el 68% de las personas que han acudido al centro tienen un claro riesgo cardiovascular cumpliendo al menos 4 de los parámetros de riesgo cardiovascular citados:

– Obesidad abdominal
– Hipertensión
– Colesterol HDL disminuido
– Triglicéridos elevados
– Problemas respiratorios: apnea del sueño, asma, síndrome de Picwick (cuadro de insuficiencia cardio-respiratoria), apnea nocturna.
– Síndrome de resistencia a la insulina o diabetes
– Tromboflebitis, varices.

¿Qué dificultades, relacionadas con el mal funcionamiento del corazón, encuentran en su vida diaria los niños con sobrepeso y obesidad? ¿Qué soluciones hay?

Uno de los mayores problemas que encontramos en el niño obeso es la inactividad física, se crea un círculo vicioso en el que el niño cada vez gana más peso y es más vulnerable al esfuerzo. Las taquicardias reactivas al esfuerzo, los problemas de asma e insuficiencia cardiorrespiratoria son cada día más frecuentes en los niños con obesidad, todos estos problemas generan en el niño un rechazo total al esfuerzo y una falta de autoestima que refuerza negativamente esta situación. Para conseguir resultados positivos es importante que se empiece con un programa dietético y una ayuda psicológica con la que el niño pueda perder peso e ir motivándose poco a poco. El comienzo del aumento de la actividad física debe ser muy paulatinamente, cuando el niño haya perdido un 10% de su peso y siempre buscando actividades que puedan motivarle. La prevención reduce las muertes por dolencias cardiovasculares.

¿Qué consejos útiles han de seguir las personas en este grupo de riesgo para alejar el peligro?

Las enfermedades cardiovasculares se manifiestan normalmente en el adulto, no obstante, los primeros signos de aterosclerosis comienzan en la edad pediátrica. Para evitar dolencias cardiacas en el futuro todo niño, adolescente o adulto con sobrepeso u obesidad debería realizarse un estudio completo de los marcadores de riesgo cardiovascular, aumento del estrés oxidativo e inflamación con los cuales se pueda detectar precozmente su riesgo cardiovascular. En el IMEO consideramos que es imprescindible realizar estos estudios en nuestros pacientes para valorar sus riesgos metabólicos y ofrecer tratamientos que traten a la persona en todo su conjunto. Aparte de realizarse estudios de prevención cardiovascular el obeso debería entrar a formar parte en un circuito de tratamiento multidisciplinar médico, dietético y psicológico con el que pueda conseguir resultados satisfactorios; las dietas no personalizadas y el ejercicio no controlado pueden ser peligrosos si existe un riesgo cardiovascular elevado y por ello siempre se debe acudir a un centro médico especializado en obesidad y enfermedades cardiovasculares.

IMEO en Saber Vivir de canal 1 de TVE

En España una de cada seis personas es obesa y esto trae problemas no sólo en su vida cotidiana, sino para su salud. En el programa Saber vivir de TVE los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos cuentan qué medidas podemos tomar para mantener la línea. Cuando el problema es más grave y hablamos de un sobrepeso que amenaza nuestra salud, los médicos nos proponen otras soluciones, como son el balón y la banda gástrica que ayudan reducir la barriga y el volumen sin cirugía.
En este programa sale el testimonio de Bárbara que tiene 27 años y antes de empezar su tratamiento en el IMEO pesaba 150 kilos. Después de que le implantaron una banda gástrica, su vida empezó a cambiar. Sólo durante los primeros 40 días ha perdido 14 kilos y afirma de sentirse “más aliviada” a la hora de subir escaleras, ponerse la ropa que antes no podía y que ahora se siente bien consigo misma.
Para ver el video completo, pulsa play.

Cómo perder el peso ganado en las Navidades

Escucha el programa La tarde de Radio Sabadell en el que los especialistas en nutrición te dirán cómo desprenderte de estos kilos ganados durante las Navidades.  

Subirse en una báscula después de las Navidades es una de las cosas más temidas por la mayoría de la gente. Sobretodo si tenemos las reflexiones del Instituto Médico Europeo de la Obesidad que asegura que durante las fiestas engordamos una media de 3 kilos. Según indica Rubén Bravo del IMEO, son más propensos en ganar este peso las personas que se pasan todo el año haciendo dietas y que aprovechan estos días para comer de todo lo que se han abstenido durante este tiempo. El especialista en nutrición asimismo señala que es mejor proponerse en bajar estos kilos en los tres, cuatro semanas posteriores de las Navidades, que buscar dietas milagros y un efecto inmediato. Algunos de los consejos prácticos que da en el programa La tarde en Radio Sabadell son: desprenderse de los turrones y dulces que nos han quedado intactos y no comerlos hasta el marzo, hacer las cinco comidas diarias, controlar las raciones, no ingerir ni más ni menos, no saltarse las cenas o pasar de las meriendas y tener en cuenta que una pieza de fruta nos ayuda a mantener el metabolismo funcionando que por su parte ayuda en la quema de calorías.

Para más información, escuchar el programa entero.

Tras los excesos navideños llega el momento de cuidarse

13 de enero de 2011
Medicina21.com

Las fiestas navideñas han llegado a su fin. Tras varios días en los que los excesos han marcado nuestras vidas llega el momento de cuidarse. Y es que durante estas fechas son frecuentes las grandes “comilonas” en las que nos despreocupamos por nuestra dieta. De hecho, seis de cada diez personas reconoce  ganar entre 2 y 3 kilos de peso en Navidades, según un estudio publicado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).  De este modo, con la llegada de los Reyes Magos son muchos los que piden el mismo regalo: perder los kilos de más. Así, los gimnasios se llenan de nuevos socios, los productos dietéticos se colocan entre los “top ten” de los más vendidos y las dietas de adelgazamiento en la tendencia del año.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no existen las dietas milagro. Para recuperar la figura perdida debemos mantener una alimentación sana, variada y equilibrada  y combinarla con ejercicio físico moderado. Tefal,  consciente de la realidad que marca cada comienzo de año, quiere ayudarnos en nuestro nuevo propósito.

Con la Gama Nutrición y Sabor: Actirfry, Actirfy Family y Vitacuisine es más fácil llevar una dieta sana y equilibrada y quitarnos esos kilos de más.

Actifry Family, gracias a su sistema de impulsión de aire caliente, permite freír y cocinar una amplia variedad de productos (carne, verduras, pescado, salsas,…) sin utilizar apenas aceite. Cocina hasta 1,5 kg de alimentos con tan sólo una cucharadita de aceite (20ml).  Además, está equipada con una pantalla LCD con control de tiempo y temporizador con parada automática al final de la cocción, lo que nos permite disfrutar de tiempo libre mientras preparamos suculentos platos.

Por su parte, Vitacuisine permite cocinar al vapor un menú completo, equilibrado  y saludable, con la mínima ingesta calórica y grasa, pero con más vitaminas. Gracias a su sistema Vitamin+,  que suministra mayor cantidad de vapor y regula las temperaturas, se reduce el tiempo de cocción, optimizando así el contenido en vitaminas y minerales de los alimentos. Asimismo, sus tres compartimentos evitan que se mezclen los sabores de los alimentos, permitiéndonos disfrutar de unos platos exquisitos  y a la vez saludables.

Con la gama Nutrición y Sabor de Tefal podemos ofrecer todos los días un menú saludable en nuestras mesas, lo que combinado con un ejercicio físico moderado nos ayudará a recuperar la figura tras los “atracones navideños”.

Recetas saludables con Actifry

Salteado de verduras mediterráneo
Ingredientes para 4 personas:
1 calabacín de 200 g
250 g de champiñones frescos
1 berenjena mediana
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
2 dientes de ajo
Unas ramitas de perejil
2 cucharaditas de aceite de oliva virgen
100 ml de vino blanca
Sal, pimienta

1) Lavar las verduras. Cortar el calabacín y la berenjena con su piel en rodajas, espolvorear con sal y pimienta y dejar aproximadamente 15 minutos para que suelten el agua. Posteriormente cortar en dados. Los champiñones una vez limpios se laminan y cortan por la mitad. Cortar los pimientos en tiras finas. Lavar las verduras. Cortar el calabacín y la berenjena con su piel en rodajas, espolvorear con sal y pimienta y dejar aproximadamente 15 minutos para que suelten el agua. Posteriormente cortar en dados. Los champiñones una vez limpios se laminan y cortan por la mitad. Cortar los pimientos en tiras finas.

2) Colocar las berenjena, el calabacín, los pimientos y los champiñones en ActiFry. Verter el aceite y cocinar durante 5 min.

3) Machacar el ajo junto al perejil. Incorporar a ActiFry junto con el vino blanco. Aderezar. Prolongar la cocción durante 10 minutos. Servir como primer plato.

A p o r t e s  n u t r i c i o n a l e s / r a c i ó n
142 kcal • Proteínas: 3 g • Lípidos: 11 g • Hidratos de carbono: 9 g

Conejo con pimientos
Ingredientes para 4 personas:
Un conejo de 1,5 Kg
1/2 cebolla
1 pimientos rojo
1 pimiento verde
2 dientes de ajo
Unas ramitas de perejil
1 cucharadita de aceite de oliva virgen
150 ml de vino blanco seco
 Sal y pimienta

1) Trocear el conejo. Verter el aceite en ActiFry y calentar durante 1 min., añadir el conejo sazonado. Cocinar durante 5 min.

2) Incorporar las hortalizas lavadas y cortadas en juliana, dejar cocinar durante 15 min.

3) Añadir el vino blanco y prolongar la cocción 15 min más. Decorar el plato con unas ramitas de perejil.

A p o r t e s  n u t r i c i o n a l e s / r a c i ó n
278 kcal • Proteínas: 36 g • Lípidos: 12 g • Hidratos de carbono: 6 g

10 datos sobre la Obesidad

1. El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud

El índice de masa corporal (IMC) –peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros (kg/m2)– es un índice utilizado frecuentemente para clasificar el sobrepeso y la obesidad en adultos. La OMS define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30.

2. Mil millones de adultos tienen sobrepeso. Si no se tomen medidas, esta cifra superará los 1500 millones en 2015

Mil millones de adultos tienen sobrepeso, y más de 300 millones son obesos. Cada año mueren, como mínimo, 2,6 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso. Aunque anteriormente se consideraba un problema limitado a los países de altos ingresos, en la actualidad la obesidad también es prevalente en los países de ingresos bajos y medianos.

3. En el mundo hay más de 42 millones de menores de 5 años con sobrepeso

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Los niños con sobrepeso tienen muchas probabilidades de convertirse en adultos obesos y, en comparación con los niños sin sobrepeso, tienen más probabilidades de sufrir a edades más tempranas diabetes y enfermedades cardiovasculares, que a su vez se asocian a un aumento de la probabilidad de muerte prematura y discapacidad.

4. A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad causan más muertes que la insuficiencia ponderal

El 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad causan más muertes que la insuficiencia ponderal. Entre esos países se incluyen todos los de ingresos altos y medianos. El 44% de los casos mundiales de diabetes, el 23% de cardiopatía isquémica y el 7–41% de determinados cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad.

5. La obesidad suele ser el resultado de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las calorías gastadas

El aumento del consumo de alimentos muy ricos en calorías sin un aumento proporcional de la actividad física produce un aumento de peso. La disminución de la actividad física produce igualmente un desequilibrio energético que desemboca en el aumento de peso.

6. El apoyo de la comunidad y del entorno son fundamentales para influir en las elecciones personales y evitar la obesidad

La responsabilidad individual solo puede ejercer plenamente sus efectos cuando las personas tienen acceso a un modo de vida saludable y reciben apoyo para elegir opciones saludables. La OMS moviliza a todas las partes interesadas que tienen una función crucial en la creación de entornos saludables y en la asequibilidad y accesibilidad de opciones dietéticas más saludables.

7. Las elecciones de los niños, su dieta y el hábito de realizar actividades físicas dependen del entorno que les rodea

El desarrollo socioeconómico y las políticas agrícolas, de transporte, de planificación urbana, medioambientales, educativas, y de procesamiento, distribución y comercialización de los alimentos influyen en los hábitos y las preferencias dietéticas de los niños, así como en su actividad física. Estas influencias están fomentando cada vez más un aumento de peso que está provocando un aumento continuo de la prevalecía de la obesidad infantil.

8. Una dieta saludable puede contribuir a prevenir la obesidad. Se puede:

a) mantener un peso saludable
b) reducir la ingesta total de grasas y sustituir las grasas saturadas por las insaturadas
c) consumir más frutas, hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos
d) reducir la ingesta de azúcar y sal

9. La actividad física regular ayuda a mantener un cuerpo sano

Hay que realizar una actividad física suficiente a lo largo de toda la vida. La realización de actividades físicas de intensidad moderada durante 30 minutos al día la mayoría de los días de la semana reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer de colon y mama. El fortalecimiento muscular y los ejercicios de equilibrio pueden reducir las caídas y mejorar la movilidad de los ancianos. Para reducir el peso puede ser necesaria una actividad más intensa.

10. Para frenar la epidemia mundial de obesidad es necesaria una estrategia poblacional, multisectorial, multidisciplinaria y adaptada al entorno cultural

El Plan de Acción de la Estrategia Mundial para la Prevención y el Control de las Enfermedades no Transmisibles constituye una hoja de ruta para el establecimiento y fortalecimiento de iniciativas de vigilancia, prevención y tratamiento de las enfermedades no transmisibles, entre ellas la obesidad. Fuente: datos OMS