La mitad de los españoles sufren síndrome postvacacional

  • 20 minutos/ Europa Press
    Cada vez afecta a más personas: en 2008 era solo el 35%.
  • Se caracteriza por debilidad generalizada y astenia, insomnio y somnolencia.
  • Con la crisis cada vez más personas tienen una vacaciones cortas, lo que aumenta la posibilidad de sufrir síndrome postvacacional. Aunque algunos insisten en que no existe, la ciencia médica parece aceptar que el síndrome postvacacional es una realidad. Se define básicamente por padecer a la vuelta de vacaciones un cuadro de debilidad generalizada y astenia. Además, la persona puede tener problemas de insomnio y somnolencia a lo largo del día.Según expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), la mitad de los españoles sufre síndrome postvacacional. Es decir, el número de españoles que regresan a su puesto de trabajo con malestar y depresión tras disfrutar de sus vacaciones va aumentando en los últimos años.Así, según datos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos, mientras que en 2008, un 35% de los españoles por debajo de los 45 años sufría estos síntomas; en 2010, el dato se elevó hasta el 50%.

    Los síntomas de este síndrome serían:

    • Ansiedad
    • Falta de concentración
    • Nerviosismo
    • Indiferencia
    • Irritabilidad
    • Tristeza

    Consejos contra el síndrome

    Según IMEO lo primero que hay que hacer es planificar los viajes futuros, algo que ya hace el 62% de los españoles. Hacerlo «supone un aliciente psicológico», lo que fisiológicamente hace que aumenten los niveles de dopamina, indica el especialista en nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.

    En segundo lugar, los especialistas recomiendan beber entre 2 y 2,5 litros de agua diarios. «Mantener el cerebro en niveles de hidratación óptima, ayudará a que las entre 50 y 100.000 millones de neuronas funcionen a pleno rendimiento», sostiene el experto.

    Es importante organizarse en el primer día de trabajo para evitar un bloqueo. Los niveles de acetilcolina disminuyen en las vacaciones provocando que en los primeros días de trabajo cueste coger el ritmo.

    Por último, es importante consumir cinco raciones de fruta y verdura diarias, más hidratos de carbono integrales. En nuestra dieta hay que priorizar los alimentos y elegir aquellos que tengan bajo índice glucémico.

    Algunas recomendaciones laborales

    Según un estudio de Regus, proveedor mundial líder de espacios de trabajo flexible, hay circunstancias derivadas de la actual crisis que pueden hacer más intenso el síndrome postvacacional. Cada vez más personas tienen unas vacaciones cada vez más cortas.

    Este estudio hace cuatro recomendaciones para combatir este síndrome:

    • Incorporarse gradualmente a la rutina laboral
      Trabajar horarios reducidos, o hacerlo desde casa durante unos días, permite al empleado introducirse de forma progresiva al clima y ritmo de trabajo normal.
    • Tratar de evitar los desplazamientos innecesarios
      Con el regreso a la rutina, vuelven también los colapsos en el tráfico, las enormes pérdidas de tiempo en los desplazamientos y con ello un gran aumento del estrés y la irritabilidad.
    • Mejorar la conciliación de la vida laboral y personal
      Es importante tratar de continuar planificando actividades con la familia y los amigos. Se trata de no reservar únicamente el fin de semana para el ocio.
    • Organizarse y coordinarse
      Una vez reincorporados al trabajo es imprescindible dedicar tiempo a organizarse y reunirse con los compañeros para ponerse al día y establecer prioridades.

Uno de cada dos españoles sufre el síndrome postvacacional

Las hormonas del buen humor, antiestrés y el descanso son clave para superarlo, afirman los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) 

  • Es un dato que va en aumento. En el año 2008, un 35% de los españoles por debajo de los 45 años sufría el síndrome postvacacional, según datos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos. En el 2010 la cifra alcanzó el 50%, según el Área de Psicología de Antiaging Group.
     
  • Dentro de los países miembros de la UE, somos lo que mejor llevan el síndrome postvacacional, debido a que un 62% de los españoles planifica el siguiente viaje con antelación para tener un aliciente psicológico, según un estudio realizado por TripAdvisor en  2011.          

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad, en un trabajo conjunto entre psicólogos y especialistas en nutrición, hace pública una guía práctica de consejos prácticos que ayudan a diezmar las secuelas negativas en los que sufren el síndrome postvacacional, un problema que cada vez afecta a más españoles, en términos de duración y gravedad.

Es un fenómeno estudiado por los psicólogos que, aunque no esté catalogado como enfermedad, guarda relación con el aumento progresivo de niveles de ansiedad, falta de concentración, nerviosismo, indiferencia, irritabilidad o tristeza. Se produce en el principio de septiembre, coincidiendo con la vuelta de vacaciones. “La duración de esta ‘depresión’ oscila entre una y dos semanas y se caracteriza con una sensación de malestar importante que repercute en la calidad de vida, tanto en área emocional, como física”, determina Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz del IMEO. En los casos más acusados, observamos cuadros de angustia vital, depresión temporal, bloqueo o predisposición a la agresividad. “En consulta, nuestros psicólogos han detectado también una dificultad a la hora de retomar las gestiones habituales y laborales, aguzada por falta de concentración, deterioro en los ciclos del sueño, insuficiencia creativa, todo ello acompañado por una desgana general”, puntualiza Bravo. Estos episodios se pueden evitar, si gestionamos de forma adecuada nuestras emociones y controlamos la alimentación. Si aumentamos, por ejemplo, nuestros niveles de dopamina (una hormona que incide en el buen humor) por el día, y por la noche los niveles de serotonina y melatonina (hormonas que guardan relación directa con el antiestrés y el descanso) por la noche, nuestro cerebro y el total de nuestro organismo tendrá vitalidad estable y suficiente para experimentar un alto rendimiento diurno y una sensación de bienestar nocturno. 

5 claves para combatir los síntomas del síndrome postvacacional

  1. Planificar tu próximo viaje.

Un estudio realizado por TripAdvisor en el año 2011 apuntaba que los españoles somos los miembros de la Unión Europea con menos niveles de síndrome postvacacional, debido a que un 62% planifica el siguiente viaje con antelación para tener un aliciente psicológico. La ilusión y las metas aumentan nuestros niveles de dopamina, haciéndonos pensar que después del esfuerzo tendremos un descanso o un premio. Nos pasa en periodos más cortos, como por ejemplo la jornada semanal, donde el lunes tendríamos un pequeño síndrome postvacacional que a lo largo de la semana va remitiendo en niveles de optimismo más elevados según se acercan el fin de semana. Si las siguientes vacaciones nos quedan lejos, siempre podemos planificar actividades más veraniegas para los próximos fines de semana: días de piscina, barbacoas, visitas al campo o a parques temáticos. 

  1. Máxima hidratación: beber entre 2 y 2,5 litros de agua.

Nuestro cerebro es la clave, pues regula y dirige las acciones y reacciones de nuestro cuerpo. Se determina que su composición es de un 75% de agua, por lo que mantenernos en niveles de hidratación óptima, nos ayudará a que nuestras entre 50 a 100 mil millones de neuronas funcionen cuanto antes a pleno rendimiento. 

       3. Primer día de trabajo: organizar las tareas.

Una serie de estudios demuestran que una de las sensaciones más habituales de aquellos que padecen este mal postvacacional es el bloqueo a la hora de iniciar las obligaciones laborales. “Llevamos una o dos semanas de inactividad y descanso, por lo que nuestros niveles de acetilcolina –un importante neurotransmisor que influye en la memoria, la concentración y en procesos que suponen más esfuerzo intelectual como el pensamiento, el cálculo o la innovación–, han disminuido, provocando que los primeros días de trabajo nos cueste coger el ritmo, a lo que sumamos algo de trabajo acumulado por el periodo de vacaciones”, indica Rubén Bravo.
Una forma de romper este bloqueo, según los psicólogos, es dedicar el primer día de trabajo principalmente a organizar las tareas en orden de importancia y tiempos de entrega. De esta manera romperemos el bloqueo y la sensación de tener muchos trabajos que realizar y no saber por dónde empezar. 

  1. Cinco raciones de fruta y verdura diarias + hidratos de carbono integrales.

El cerebro consume alrededor del 15% al 20% de nuestra energía diaria que principalmente proviene de la glucosa. Para funcionar a un buen ritmo, necesitamos priorizar los alimentos que nos proporcionan energía de forma estable y regular los azúcares.

Las frutas, las verduras y lo que comúnmente conocemos como hidratos de carbono son nuestra principal fuente de energía. Entre ellos, debemos escoger aquellas que tengan bajo índice glucémico, es decir, que aporten los niveles de glucosa de forma constante y estable, y no de golpe. Por ello recomendamos seleccionar los hidratos de carbono en su forma integral, ya que nos aportan más del doble de vitaminas y minerales que las versiones no integrales y, además, tienen un índice glucémico mucho más bajo. Es conveniente consumir el arroz, la pasta o el pan integral en la primera mitad del día, entre el desayuno y la comida, porque es cuando nuestro organismo demanda más cantidad de energía.

Las frutas y las verduras de bajo índice glucémico darán un apoyo imprescindible a los hidratos de carbono. De las frutas, las que mejor irían para superar el síndrome postvacacional son las cerezas, peras, pomelo, naranja, nectarina, melocotón o manzana; y en el caso de las verduras, los espárragos, espinacas, lechuga, pepino, calabacín, coliflor, pimientos, champiñones, setas, cebolla cruda o tomates. 

  1. Tres horas semanales de actividad física.

A la hora de realizar alguna actividad física, no nos centremos única y exclusivamente en practicar el deporte de rutina. Un estudio realizado por la Universidad de Huelva en el 2011, en el que se aplicó un programa de actividades deportivas a pacientes con patología dual, demostró que la actividad física regular mejora también los niveles de ansiedad, depresión y socialización.

Muchas veces la monotonía es la culpable de encasillarnos en un estilo de vida predominantemente sedentario; habrá que abrirnos a la diversidad de actividades que existen hoy en día y que combinan el ejercicio con la música o la diversión: clases de zumba o salsa, caminatas nocturnas, actividades acuáticas o con bicicleta. Sólo basta escoger una actividad que nos agrade, con un nivel de intensidad y frecuencia acorde que podamos realizar en un lugar favorable, con música y en buena compañía.

Rubén Bravo de IMEO en ABC radio: Cómo comer en verano de forma saludable

La pregunta que se hacen muchos veraneantes hoy es qué y cómo comer en los días de tantísima calor en verano. Por un lado están las vacaciones y los placeres –entre ellos el de comer—que no queremos renunciar, por otro lado está la conciencia que nos indica “que no todo vale”, si queremos seguir teniendo un cuerpo en su punto de peso saludable.
En este programa Queremos hablar de ABC Radio, Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos revela el secreto de disfrutar de una buena comida en un chiringuito, sin que esto nos pase factura en materia de sobrepeso.

“La cerveza es una excelente proteína, pero no hay que abusar de las cantidades, ni mucho menos acompañarla con tapas elaboradas a base de pan y mayonesa”, explica el especialista.  Una copa de tinto por la noche va bien, ya que entre otras cosas nos desestresa, son sólo algunos de los consejos nutricionales que podemos poner de inmediato en práctica para disfrutar de lo que nos queda de verano.

Para escuchar las dos partes del programa, pulsa PLAY.

La obesidad y la dieta, los principales problemas de salud

A los españoles les preocupas más estos factores que otros como puedan serlo el alcohol o el tabaco

Fuente: EP / lne.es

Los españoles consideran que la obesidad, el estrés y la dieta poco saludablesuponen un mayor problema para la salud que el consumo de alcohol y tabaco, según los datos aportados por el III Estudio Bupa-Sanitas Health Pulse, que recoge las tendencias en el cuidado sanitario de más de 14.000 personas en 13 países.

Estos resultados contrastan con el incremento de la tasa de obesidad de los españoles en los últimos 10 años, situada por encima de la media internacional, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Y es que, una de cada seis personas adultas en España es obesa y uno de cada tres niños entre 13 y 14 años padece sobrepeso. Además, la OCDE prevé que, en los próximos diez años, aumente en un 10 por ciento el número de adultos que padece obesidad.

Por ello, en España sólo el 7 por ciento de los encuestados considera que el alcohol es un problema de salud y el 13 por ciento que lo es el tabaco, mientras que el 24 por ciento asegura que la obesidad es el principal problema sanitario, el 23 por ciento cree que es el estrés y el 15 por ciento la falta de ejercicio físico.

No obstante, el 40 por ciento de los encuestados no reconoce el sobrepeso como un factor de riesgo clave para el desarrollo de la diabetes. Además, el 65 por ciento afirma tener un buen estado de salud, especialmente aquellos con edades comprendidas entre los 18 y los 24 años –el 79 por ciento–. Por el contrario, el 54 por ciento de las personas de entre 55 y 64 años señala estar en unas buenas condiciones saludables.

Los hombres creen que están mejor en salud
Por otro lado, los mayores de 65 años –el 12 por ciento– siguen considerando que tienen mala salud, y el 68 por ciento de los hombres considera que tiene una vida sana, frente a un 61 por ciento de las mujeres que lo afirman.

En relación al ejercicio físico, el 15 por ciento de los encuestados considera que la falta de actividad es uno de los mayores problemas que afecta a la salud de los ciudadanos, el 34 por ciento reconoce realizar al menos una hora al día de ejercicio ligero y un 77 por ciento afirma dedicar a estas tareas una hora a la semana.

Además, en comparación con los 13 países a los que se ha realizado la encuesta, España se sitúa en el quinto puesto cuando se trata de dedicar más de una hora a la semana a la práctica de ejercicio físico ligero. Frente a estas cifras, sólo el 29 por ciento de los encuestados afirma que durante la semana realiza más de una hora de ejercicio intenso, una cifra muy similar a países como Estados Unidos –30 por ciento– o Australia –30 por ciento–.

Ahora bien, cuando se trata de dedicar más de una hora por semana a la realización de la actividad física intensa, España ocupa el octavo lugar, en comparación con el resto de países analizados, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que los adultos de entre 18 y 64 años dediquen, al menos, dos horas y media a la semana a la realización de una actividad física intensa moderada.

Los españoles quieren mantener hábitos de vida saludable
Por otra parte, ocho de cada diez españoles afirma haber intentado hacer cambios en sus hábitos en los últimos cinco años con el objetivo de mejorar su estado de salud. Sin embargo, sólo la mitad de ellos afirma mantenerlo.
En una situación similar se encuentran países como México y Brasil, donde sólo el 48 por ciento de los mexicanos y el 47 por ciento de los brasileños han logrado mantener estos cambios.

Sin embargo, en China el 92 por ciento afirma haber realizados cambios en el último lustro que benefician a su salud y más del 80 por ciento asegura haber logrado mantenerlos.

En concreto, el estudio ha analizado estos parámetros entre los ciudadanos de España, Nueva Zelanda, China, Australia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Tailandia, India, Egipto, México, Hong Kong, Arabia Saud y Brasil.

Acaba con los problemas de peso y el estrés con este Diagnóstico y Tratamiento de la Ansiedad

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¿Comes sin hambre? ¿Se te cae mucho el pelo? ¿Te cuesta conciliar el sueño? Gana calidad de vida con este tratamiento que ahora puedes conseguir por tan solo 89 euros, con un 84% de descuento ahorrando 451 euros (el precio completo sin la promoción es de 540 euros).  Oferta válida hasta el 6 de febrero del año 2013.

¿Dónde? En pleno centro de Madrid, en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), c/ Rodríguez San Pedro 21. Tle.: 902 10 40 50,  91 745 19 76.   

¿En qué consiste? El tratamiento consiste en 6 sesiones donde combinan biomoléculas de ozono y biorresonancia para ayudarte a controlar tu ansiedad y estrés.

¿Para quién está indicado? Es recomendado para personas con problemas de insomnio, trastornos de ansiedad y/o estrés, sensación de nerviosismo y cansancio y problemas de obesidad o sobrepeso. 

El estrés y la ansiedad tienen un gran desgaste psicológico en nuestro organismo, que no sólo repercute en nosotros mentalmente y emocionalmente, sino también físicamente. Con este plan de 540€ por sólo 89€, te planteamos un estudio donde analizarán tu actividad emocional para que un especialista te explique al detalle los resultados y te realice una serie de recomendaciones naturales para mejorar tu equilibrio emocional. No necesita de extracción de sangre.

Condiciones

– El plan incluye un diagnostico y tratamiento de la ansiedad (6 sesiones, 45 min aprox/sesión).
– El tratamiento consta de: estudio de actividad cerebral/emocional por electroimpedancia Sistémica EIS, 3 sesiones de Biomoléculas de Ozono (Ozonithy), 3 sesiones de control de la Ansiedad por Biorresonancia MedTronick y una consulta con un especialista en Homeopatía y Suplementación Ortomolecular.
– Horario: de lunes a jueves de 11h a 20h. Viernes de 11h a 13h. Cerrado por vacaciones del 13 al 19 de Agosto.
– Compra máximo 1 plan para ti y regala tantos como quieras.
– Caducidad del plan: 6 de febrero de 2013.

¿Cómo comprar el plan? Desde este link de Lets Bonus:
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Bonos de Ayuda de 3.000 euros en Banda Gastrica; sólo hasta 31 de agosto del 2012

Los últimos estudios sitúan la Obesidad como la Segunda Causa de Mortalidad en España

Consciente del problema y de la actual situación económica, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad facilitará Bonos de Ayuda de 3.000 Euros* por paciente, en su tratamiento de Banda Gástrica. 

BONO DE AYUDA TRATAMIENTO BANDA GÁSTRICA

Duración: 1 año de seguimiento.

INCLUYE

Implatación y seguimiento

  • Implantación de la Banda Gástrica, con todos los gastos incluidos (pruebas preoperatorias, consulta de preanestesia, honorarios médicos y quirúrgicos, banda gástrica de última generación de la prestigiosa marca Allergan).
  • Las consultas de Nutrición que necesite durante el año de su tratamiento. 

Evaluación inicial y de seguimiento

  • 2 Estudios con Analizador Intersticial EIS (estado endocrino y emocional).
  • Los estudios con Analizador Corporal TANITA que necesites durante durante el año de su tratamiento. (Musculo-Grasa-Agua).
  • 1 Analítica específica de Bioquímica y Tiroides. 

PRECIO FINAL DE TRATAMIENTO: 6.600 Euros.-

143 Euros/mes en 60 cuotas 

FINANCIAMOS TU TRATAMIENTO

–          En 6 o 12 meses sin intereses.

–          Hasta en 60 cuotas.

–          Posibilidad de cancelación anticipada. 

* Será imprescindible para la concesión del Bono de Ayuda demostración de ingresos familiares inferiores a 1.500 Euros.- o familiar en situación de paro. Fecha límite 31 de Agosto de 2012 o hasta un máximo de 50 pacientes.

Para más información: 902 10 40 50

Volver a jugar al escondite, el pañuelo o la comba, receta contra la obesidad infantil

Los juegos tradicionales aumentan la actividad física de los niños, ya que tienen que saltar, correr y perseguirse para ganar, en esto coinciden los expertos en educación física y obesidad infantil. El Observatorio de Juego Infantil (OJI) ha alertado de que casi la mitad de los niños españoles sufren de sobrepeso y que esto puede estar relacionado con que los niños utilizan sólo el 20% de su tiempo a juegos físicos. Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha recordado que nuestros hijos pasan un promedio de 2 horas jugando con el wii o la consola. «A los niños hay que educarlos desde que son bebés hasta que salen de casa», recalca el especialista.

Para escuchar el programa entero Queremos hablar de ABC Punto Radio, pulsa play.

Fuentes: ABC/ ABC Punto Radio

El Observatorio de Juego Infantil (OJI) ha alertado de que casi la mitad de los niños españoles sufren de sobrepeso y que esto puede estar relacionado con que los niños utilizan sólo el 20% de su tiempo a juegos físicos.

La OJI apunta que hay índices muy bajos de juego en la población infantil y recomienda a las instituciones, colegios y a los familiares promover los juegos tradicionales para «fomentar la actividad física y los estilos de vida saludable», según reza la nota oficial de la OJI.

Para este observatorio el sedentarismo ha sido uno de los factores desencadenantes del sobrepeso infantil y apuestan porque los padres organicen el tiempo de sus hijos para que tengan más espacio para el juego física y de esta forma recuperar juegos tradicionales practicados por otras generaciones. El verano es la estación ideal para esto ya que los niños no tienen deberes escolares y disponen de más tiempo libre. Pero también apuntan que es necesario habituar a los pequeños a que realicen estos juegos con sus compañeros en otras épocas del año.

«Promover el juego tradicional comportaría una mayor socialización y más actividad física entre la población infantil. Se trata de recuperar lo que otras generaciones ya hemos tenido, el hecho de correr, saltar, perseguirse, etc., así como crear espacios de juego que potencien un mayor gasto energético en los niños», señala Jaume Bantulà, profesor de la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte en Blanquerna de la Universitat Ramón Llul.

Se refiere a juegos como El escondite, El pillado, La liebre, El Matado o El pañuelo, entre otros. En todos los anteriores los niños deben correr, perseguirse, saltar, esquivar obstáculos y ser hábiles en movimientos, en resumen, son travesuras que generan mucha actividad física.

Para Bantulà, los niños deben conocer la importancia de participar en actividades físicas y sugiere promocionarlas más en los centros escolares.

Videojuegos y televisión

El OJI también hace hincapié en la necesidad de reducir el uso de los videojuegos y el tiempo de exposición o otros medios electrónicos. La OJI hace alusión al estudio realizado por PAC Research&Education, Juegorama 2011 que indica que a partir de los 7 años se está empezando a reducir la presencia de juguetes por medio electrónicos y que hay un abandono prematuro del juego con juguetes a los 9 años.

El último análisis de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad cifra que un 44,5% de los niños españoles sufre algún tipo de exceso de peso. Solo Chripre e Italia superan estas cifras en Europa, según los datos de IDEFICS

Según el Comité de Nutrición de la American Academy of Pediatrics (AAP), los niños que pasan más de 4 horas diarias viendo televisión tienen un índice de masa corporal mayor, comparado con el de aquéllos que dedican menos de 2 horas diarias a la misma actividad.

IMEO en Canal Extremadura

En este programa de Canal Extremadura, llamado Nunca es tarde, los especialistas de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos ofrecen una serie de consejos a la hora de tomar unas tapas con caña. Rubén Bravo, portavoz de la entidad, recalca que no es necesario privarnos de nada en verano, pero eso sí, hacerlo «con cabeza». «En verano comemos menos, pero de peor calidad; consumimos más carbohidratos y grasas saturadas y menos proteinas», indica el especialista. Aquí no se trata de privarnos de la cerveza, la reina de las bebidas en verano, sino de tomarla con moderación y no combinarla con tapas con bases de pan y salsas de mayonesa, sino de otros «montaditos» más nutritivos, como el pescado, v o la verdura.

Para escuchar el programa entetero, pulsa play.

En verano comemos menos pero peor, los aliados perfectos de la diabetes y el colesterol

El excesivo consumo de “comida chatarra”, tapas y alcohol dispararán los niveles de colesterol y tendencia a la diabetes de nuestros españoles más playeros, advierten del Instituto Médico Europeo de la Obesidad

Con el inicio del período vacacional, es la zona playera y de tapas la más afectada por la abundante oferta de “comida chatarra”, de escaso valor nutricional, alta en calorías y de difícil digestión. Tapas fritas con mucho pan y mayonesa, patatas bravas, pinchos picantes y entrantes muy salados que mitigamos con cañas de cerveza y refrescos azucarados. Es sólo parte de la larga lista de manjares que sirven a los veraneantes en sus días de descanso y calificados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad como comida “ODC”, es decir, comida que propicia los males de la Obesidad, la Diabetes y el Colesterol.

“Es un hecho real: en verano comemos menos, pero mal y de peor calidad”, reivindica Rubén Bravo, especialista en nutrición de IMEO y portavoz de la entidad. Ingerimos más calorías incrementando la ingesta de hidratos de carbono y grasas, reduciendo las proteínas y empeorando las formas de cocinar o acompañar a los platos, con clara tendencia hacia los fritos, los panes, dulces o salsas. Claramente habrá un leve aumento del peso total, aunque una fuerte caída de la masa muscular que será reemplazada por una importante subida de los niveles de grasa corporales. Por otro lado, las digestiones pesadas, estreñimiento, y problemas digestivos están a la orden del día.

El cambio de escenario y la interrupción de hábitos establecidos a la hora de comer nos juegan una mala pasada. “Ante las innumerables tentaciones –buffet libre del tipo continental en la mañana con variedad infinita de bollería, fiambre, quesos, bacon frito, salchichas frankfurt o mermeladas; menú económico al mediodía compuesto normalmente de un arroz o pasta y un segundo de pescado frito o rebozado; cañas y helados entre horas; tapas con una base de pan y un añadido de mayonesa, a los que se suman unas cenas tardías–, nos encontramos con una sobredosis de comida poco sana que a lo largo de los días comenzará generar molestias innecesarias”, argumenta el especialista. 

“No se trata ni mucho menos de estar a dieta en vacaciones, sino de buscar un equilibrio en el día tanto con la alimentación como con la actividad física, para que nuestra salud y nuestro físico no decaiga durante el periodo vacacional”, explica Bravo. Para ello el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ha elaborado estos sencillos consejos, que nos ayudarán sentirnos ligeros en verano, proteger nuestra salud frente a indigestiones, y mantener nuestra masa muscular y niveles de grasa, sin mermar el disfrute de las vacaciones veraniegas.

  1. Intenta aumentar tu actividad física diaria. Ni mucho menos hablamos de ir al gimnasio o a correr, sino de evitar estar tumbado debajo de la sombrilla, y cambiarlo por paseos por la playa, nadar en mar o piscina, jugar al vóley playa o palas con hijos o amigos, es decir mantenernos activos por la mañana y realizar actividades divertidas.
  2. Como premio a nuestra actividad matutina, y dado que son las horas más peligrosas de exposición solar, después de comer podemos aprovechar perfectamente a echarnos una buena siesta. Si lo hemos hecho bien por la mañana, nos la hemos ganado. 
  3. Alcohol, sol y altas temperaturas no son buena combinación, pues nos deshidrataremos sin darnos cuenta y el riesgo de insolación aumenta exponencialmente. La ingesta de agua no debería ser inferior nunca a los 2,5 litros en verano, sobre todo si pasamos tiempo en la playa.
     
  4. Planifiquemos nuestras comidas entre horas, sobre todo incluyendo una media mañana y una merienda. Podemos combinar una pieza de fruta y algo de fiambre bajo en grasa por ejemplo. Evitaremos el picoteo de patatas fritas, las visitas innecesarias al “chiringuito”, y por otro lado un ahorro considerable en nuestro bolsillo. Por otro lado al ingerir alimentos saciantes entre las comidas principales, llegaremos a comida y cena con mucho menos apetito.
     
  5. Si vamos a tapear o pasar tiempo en una terraza, sugerimos utilizar la cerveza o el tinto de verano como fuente de hidrato de carbono y elegir raciones de contenido proteico como ibéricos, marisco, pescado, boquerones en vinagre, sepia a la plancha, pulpo a la gallega. Es importante evitar el pan, la mayonesa y los fritos para poder disfrutar y al mismo tiempo alimentarnos correctamente.
     
  6. El refrán nos lo deja muy claro, y en vacaciones es muy útil “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”. Podemos desayunar más de lo habitual, si estamos en un bufet incluso incluir alguna salchicha o revuelto de huevos. Si hemos hecho una media mañana, llegaremos con menos apetito a la comida. Recomendamos empezar con una buena ensalada y alguna ración de contenido proteico. Cuando lleguemos a los segundos y a los postres tendremos muy poco apetito y será más fácil tomar una cantidad moderada de alimentos más calóricos. La cena es imprescindible hacerla ligera, un gazpacho o salmorejo con huevo y jamón ibérico picado es una muy buena opción. Si pensamos en paellas, barbacoas y demás, dejemos éstas opciones para la comida y cenemos algo menos pesado.
     
  7. En cuanto a las bebidas, la cerveza suele ser la reina por excelencia en verano, las versiones light o cero alcohol suelen tener un 30-40% menos de Kcal, entre una cerveza y otra podemos incluir alguna de estas opciones, o refresco cero. No es un gran esfuerzo, pero si sumamos Kcal ahorradas en una semana nos sorprenderemos gratamente.
     
  8. Por último, si somos unos fanáticos de los helados os proponemos realizarlos de forma casera, tanto helados como polos de hielo. Sólo tendremos que comprar los moldes y leer estas dos recetas:
  • Helado natural: Cogiendo yogur 0% de sabor, fruta del mismo sabor y añadiendo algo de leche semidesnatada, tendremos helados de menos de 60Kcal, naturales y con un sabor exquisito.
  • Polo sin azúcar: Actualmente hay productos de Cola y bebidas refrescantes 0%, si las quitamos el gas, las echamos en nuestros moldes y las metemos unas horas al congelador, tendremos refrescantes polos 0% de Cola, Limón o Naranja.

Para combatir el colesterol «malo»: dieta mediterránea y ejercicio físico regular

El doctor Muñiz Grijalvo, especialista del hospital Virgen del Rocío de Sevilla, explica en diez pasos los aspectos que debemos tener en cuenta sobre el colesterol y sus efectos

ABC Sevilla / Por Cristina Aguilar

Un estilo de vida saludable es el secreto para mantener a raya el colesterol «malo». Y es que, el ejercicio físico moderado y regular, acompañado, preferentemente, de una dieta mediterránea evita o retrasa que en un futuro tengamos problemas. El doctor Ovidio Muñiz Grijalvo, especialista en Medicina Interna y perteneciente a la Unidad Clínico-Experimental de Riesgo Vascular del hospital Virgen de Rocío de Sevilla, desgrana todos los aspectos importantes que debemos conocer sobre el colesterol y sus efectos, cómo prevenirlo y combatirlo.

–¿Qué es el colesterol?

–Los lípidos se dividen en esteroles y grasas. El colesterol es un esterol de origen animal – hay otros vegetales– que tiene muchas funciones fisiológicas esenciales para la vida, entre otras formar parte de las membranas celulares y servir de base para la síntesis de determinadas hormonas.

–¿Qué se entiende por colesterol «bueno» y «malo»?

–Casi todas las células de nuestro cuerpo necesitan «importar» colesterol para completar sus funciones. El hígado es capaz de sintetizar el colesterol necesario y enviarlo por el torrente circulatorio, pero el colesterol es insoluble en el plasma y necesita unirse a proteínas que funcionan como «taxis» de colesterol y que lo llevan de un sitio a otro por la sangre. Cuando el colesterol va transportado desde el hígado a los tejidos se llama LDL –lipoproteína de baja densidad–, que cuando está en exceso se deposita en la pared de las arterias y produce arteriosclerosis, por eso se llama «malo». Por el contrario, la partícula de HDL –lipoproteína de alta densidad– o colesterol «bueno» extrae colesterol de los tejidos periféricos, también de las arterias y lo lleva al hígado para degradarse –llamado transporte reverso–.

–Una analítica que revele que una persona tiene el colesterol en el límite o alto, ¿cómo puede combatirlo?

–Lo fundamental es llevar un estilo de vida saludable con ejercicio físico moderado y regular para conseguir y mantener un peso corporal adecuado. Esa actividad física debería acompañarnos toda la vida, adaptándose a las circunstancias de cada uno. El ejercicio aeróbico, sobre todo, eleva la fracción HDL o colesterol «bueno» y puede bajar ligeramente los triglicéridos y el colesterol «malo». También debe incluir una dieta, fundamentalmente la mediterránea; evitando, en cualquier caso las «dietas milagro» que suelen tener efecto rebote y pueden ser peligrosas.

–¿De qué forma podemos prevenir que suba el colesterol?

–Hay una parte que no podemos prevenir que es el componente familiar o hereditario, presente en ciertas formas de hipercolesterolemia. Estas personas van a necesitar tratamiento médico, pero en todos los casos el estilo de vida es fundamental para ayudar a controlar el colesterol, evitando los hábitos dietéticos inadecuados, como la comida rápida y los alimentos elaborados con alto contenido en grasas saturadas, y el sedentarismo. Por otro lado, el metabolismo basal y los requerimientos calóricos van decreciendo a partir de los 30 años, es decir, a medida que vamos cumpliendo años debemos hacer una dieta igualmente variada pero reduciendo paulatinamente las calorías. Si existe obesidad o sobrepeso, la dieta inicialmente debe ser hipocalórica, disminuyendo las raciones de los alimentos permitidos y evitando las comidas hipercalóricas.

–Si le detectan a una persona que tiene el colesterol alto, ¿qué nivel, en nuestro análisis de sangre, tendría que superar? ¿Cuándo debemos iniciar tratamiento médico?

–Los objetivos de colesterol de cada persona son diferentes según el riesgo cardiovascular que tenga. Por ejemplo, un paciente diabético que ha tenido un infarto de miocardio debe tener el colesterol LDL por debajo de 70 mg/dl, mientras que una mujer joven no fumadora y activa físicamente, sin otros factores de riesgo como hipertensión o diabetes, no necesita tratamiento salvo que reiteradamente el colesterol LDL sea superior a 160 mg/dl, siguiendo un estilo de vida saludable.

–¿Qué otras enfermedades pueden derivar de tener un colesterol alto o muy bajo?

–El colesterol muy bajo es excepcional en nuestro medio y debe ser valorado individualmente en una Unidad de Lípidos por si se trata de algún déficit congénito. Casi todo el problema derivado del colesterol es cuando está elevado y su consecuencia fundamental es la enfermedad cardiovascular, sobre todo coronaria: infarto, angina de pecho…

–A diario nos bombardean con publicidad que promete reducir el colesterol «malo», ¿debemos fiarnos de estos productos?

–Los únicos productos o suplementos dietéticos que lo bajan son los esteroles y estanoles vegetales, que compiten con el colesterol por su absorción intestinal y que mayoritariamente se comercializan en forma de lácteos bebibles, como el Danacol, Benecol, etc. En este caso, hay que destacar el esfuerzo realizado por determinados fabricantes, en particular los de la industria láctea. Por otro lado, los ácidos grasos omega 3 procedentes de aceite de pescado son útiles para bajar los triglicéridos, además de tener otras propiedades beneficiosas.

–Muchos alimentos están «condenados» por el colesterol, ¿cuáles debemos desterrar de nuestra dieta y en cuáles debemos confiar?

–El colesterol de los alimentos no es el principal determinante de la dieta en elevar el colesterol que vemos en nuestros análisis, además de que su absorción es muy variable dependiendo de la persona. Son las grasas de la dieta el principal enemigo, en concreto las grasas saturadas que pueden ser de origen animal pero también vegetal. Hay que evitar las grasas saturadas de origen animal: mantequilla, tocino, beicon; y vegetal: palma, palmiste, coco. Estas últimas suelen utilizarse en la elaboración de bollería industrial, galletas y alimentos precocinados. Se debe desconfiar de las grasas vegetales no especificadas en el etiquetado de los alimentos. El aceite de oliva virgen extra es la grasa dietética más sana. Otros aceites vegetales como el de girasol o maíz también son recomendables. Las margarinas vegetales que no se endurecen en el frigorífico son menos perjudiciales. Se deben moderar también el consumo de grasas si se tiene sobrepeso ya que todas las grasas, también las saludables, aportan muchas calorías. Por su parte, el cerdo ibérico alimentado adecuadamente –no con piensos artificiales– tiene un contenido en ácido oleico muy superior al de otras carnes y por tanto se puede consumir con moderación.

–¿Es cierto que tomar una manzana y una copa de vino al día, como muchos estudios han publicado, evita que en un futuro tengamos problemas con el colesterol?

Todas las frutas, no sólo la manzana y la uva, son una fuente importantísima de antioxidantes y vitaminas, por lo que debe favorecerse su consumo diario. En cuanto al vino, parece que su consumo moderado –un máximo de dos copas al día, sobre todo de vino tinto– también pueden tener un efecto beneficioso por lo que a estos niveles no debe prohibirse si no hay otros problemas de salud. Recomendar su consumo de forma general tampoco es adecuado, ya que en exceso es causa de diversas enfermedades.

–En internet existen páginas donde se recomienda una «limpieza de hígado» para mantener el nivel de colesterol, hablándose de «lavativas», ¿qué hay de cierto en esto?

–No hay ninguna evidencia de sustancias que «limpien» el hígado y por tanto deben evitarse por publicidad engañosa cuando no por riesgos para la salud.