¿Cuánto engorda el alcohol?

 Acabamos con la duda que os reconcome todos los fines de semana cuando tomáis una copa

Reista GQ / por David López Palomo

Seguramente algún fin de semana, mientras bebías una copa de terraceo, te has preguntado: «¿Cuánto engorda el ron-cola que me estoy bebiendo?». De hecho, es muy probable que alguno de tus amigos listillos se haya lanzado a sentar cátedra sobre la relación entre el consumo de alcohol y la grasa que acumulamos: «Cené cerveza durante un mes y perdí siete kilos». Cuidado.

Pues bien, para que nadie se lleve a engaño, le hemos pedido a Rubén Bravo (especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad) que nos explique cuál es la bebida que más calorías tiene, cómo afecta a nuestro cuerpo y de qué manera se puede eliminar lo acumulado durante la noche del sábado.

Empecemos pues por lo primero: lo que más engorda son los licores dulces (383 kcal), seguidos del whisky y el ron (244 kcal ambos); el coñac (243 kcal), el aguardiente (222 kcal), el vino blanco (85 kcal), el rosado (74 kcal) y por último el tinto y el cava (65 kcal ambos). Un escalón por debajo estarían la cerveza, el vino seco y la sidra, que son las que menos alcohol tienen y por tanto menos calorías aportan (todos los datos corresponden a consumos de 100 ml). Para que os hagáis una idea el cuerpo necesita entre 2.000 y 2.500 calorías al día (no confundir con Kcal).

Explicado esto, la otra gran pregunta que cabe hacerse es: ¿por qué engorda tanto? Pues bien, el alcohol, por su alto valor calórico,nos hace recibir muchísima energía de golpe. Una energía que, según explica Rubén Bravo, «si no quemamos en las horas próximas a la ingesta se almacena rápidamente en forma de grasa. A esto hay que añadirle que las espirituosas normalmente se mezclan con bebidas carbonatadas que contienen gas y azucar; y además por la noche, que, para más INRI, es cuando nuestro cuerpo necesita menos energía.”.

Por menorizando el tema de los refrescos, una Coca-Cola o una Fanta tienen unas 110 calorías por cada 100 ml. Es decir, mucho más que el vino rosado o el blanco, pero menos que el whisky o el ron. «El problema de muchas de estas bebidas, entre las que se incluyen las light y las zero, es que muchas llevan cafeína, teína o taurina, que obligan a crear insulina; y por lo tanto aceleran en un 32% la velocidad en que el hidrato se convierte en grasa», ratifica el nutricionista del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO).

Además, este tipo de grasas son muy perjudiciales para el cuerpo humano. Rubén Bravo las denomina grasa visceral: «Son de alto riesgo para la salud porque generan un continuó bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, lo que se traduce en que pueden provocar enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, colesterol e incluso algunos tipos de cáncer».

En última instancia y siempre con precaución, la única forma de eliminarlas es haciendo deporte. Para acabar con este tipo de grasas que rodean a los órganos internos del cuerpo deberíamos llevar una dieta adecuada y hacer ejercicio (subir cuestas, nadar o correr) al menos cuatro días a la semana.

Para acabar, acabemos con una cita resumen de Bravo que sirva para ser recordada a la hora de beber: «Consume alcohol con moderación, despacio, disfrutando e intentando no mezclarlo con bebidas que contengan demasiada azúcar». Palabra de un nutricionista.

Uno de cada dos españoles sufre el síndrome postvacacional

Las hormonas del buen humor, antiestrés y el descanso son clave para superarlo, afirman los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) 

  • Es un dato que va en aumento. En el año 2008, un 35% de los españoles por debajo de los 45 años sufría el síndrome postvacacional, según datos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos. En el 2010 la cifra alcanzó el 50%, según el Área de Psicología de Antiaging Group.
     
  • Dentro de los países miembros de la UE, somos lo que mejor llevan el síndrome postvacacional, debido a que un 62% de los españoles planifica el siguiente viaje con antelación para tener un aliciente psicológico, según un estudio realizado por TripAdvisor en  2011.          

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad, en un trabajo conjunto entre psicólogos y especialistas en nutrición, hace pública una guía práctica de consejos prácticos que ayudan a diezmar las secuelas negativas en los que sufren el síndrome postvacacional, un problema que cada vez afecta a más españoles, en términos de duración y gravedad.

Es un fenómeno estudiado por los psicólogos que, aunque no esté catalogado como enfermedad, guarda relación con el aumento progresivo de niveles de ansiedad, falta de concentración, nerviosismo, indiferencia, irritabilidad o tristeza. Se produce en el principio de septiembre, coincidiendo con la vuelta de vacaciones. “La duración de esta ‘depresión’ oscila entre una y dos semanas y se caracteriza con una sensación de malestar importante que repercute en la calidad de vida, tanto en área emocional, como física”, determina Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz del IMEO. En los casos más acusados, observamos cuadros de angustia vital, depresión temporal, bloqueo o predisposición a la agresividad. “En consulta, nuestros psicólogos han detectado también una dificultad a la hora de retomar las gestiones habituales y laborales, aguzada por falta de concentración, deterioro en los ciclos del sueño, insuficiencia creativa, todo ello acompañado por una desgana general”, puntualiza Bravo. Estos episodios se pueden evitar, si gestionamos de forma adecuada nuestras emociones y controlamos la alimentación. Si aumentamos, por ejemplo, nuestros niveles de dopamina (una hormona que incide en el buen humor) por el día, y por la noche los niveles de serotonina y melatonina (hormonas que guardan relación directa con el antiestrés y el descanso) por la noche, nuestro cerebro y el total de nuestro organismo tendrá vitalidad estable y suficiente para experimentar un alto rendimiento diurno y una sensación de bienestar nocturno. 

5 claves para combatir los síntomas del síndrome postvacacional

  1. Planificar tu próximo viaje.

Un estudio realizado por TripAdvisor en el año 2011 apuntaba que los españoles somos los miembros de la Unión Europea con menos niveles de síndrome postvacacional, debido a que un 62% planifica el siguiente viaje con antelación para tener un aliciente psicológico. La ilusión y las metas aumentan nuestros niveles de dopamina, haciéndonos pensar que después del esfuerzo tendremos un descanso o un premio. Nos pasa en periodos más cortos, como por ejemplo la jornada semanal, donde el lunes tendríamos un pequeño síndrome postvacacional que a lo largo de la semana va remitiendo en niveles de optimismo más elevados según se acercan el fin de semana. Si las siguientes vacaciones nos quedan lejos, siempre podemos planificar actividades más veraniegas para los próximos fines de semana: días de piscina, barbacoas, visitas al campo o a parques temáticos. 

  1. Máxima hidratación: beber entre 2 y 2,5 litros de agua.

Nuestro cerebro es la clave, pues regula y dirige las acciones y reacciones de nuestro cuerpo. Se determina que su composición es de un 75% de agua, por lo que mantenernos en niveles de hidratación óptima, nos ayudará a que nuestras entre 50 a 100 mil millones de neuronas funcionen cuanto antes a pleno rendimiento. 

       3. Primer día de trabajo: organizar las tareas.

Una serie de estudios demuestran que una de las sensaciones más habituales de aquellos que padecen este mal postvacacional es el bloqueo a la hora de iniciar las obligaciones laborales. “Llevamos una o dos semanas de inactividad y descanso, por lo que nuestros niveles de acetilcolina –un importante neurotransmisor que influye en la memoria, la concentración y en procesos que suponen más esfuerzo intelectual como el pensamiento, el cálculo o la innovación–, han disminuido, provocando que los primeros días de trabajo nos cueste coger el ritmo, a lo que sumamos algo de trabajo acumulado por el periodo de vacaciones”, indica Rubén Bravo.
Una forma de romper este bloqueo, según los psicólogos, es dedicar el primer día de trabajo principalmente a organizar las tareas en orden de importancia y tiempos de entrega. De esta manera romperemos el bloqueo y la sensación de tener muchos trabajos que realizar y no saber por dónde empezar. 

  1. Cinco raciones de fruta y verdura diarias + hidratos de carbono integrales.

El cerebro consume alrededor del 15% al 20% de nuestra energía diaria que principalmente proviene de la glucosa. Para funcionar a un buen ritmo, necesitamos priorizar los alimentos que nos proporcionan energía de forma estable y regular los azúcares.

Las frutas, las verduras y lo que comúnmente conocemos como hidratos de carbono son nuestra principal fuente de energía. Entre ellos, debemos escoger aquellas que tengan bajo índice glucémico, es decir, que aporten los niveles de glucosa de forma constante y estable, y no de golpe. Por ello recomendamos seleccionar los hidratos de carbono en su forma integral, ya que nos aportan más del doble de vitaminas y minerales que las versiones no integrales y, además, tienen un índice glucémico mucho más bajo. Es conveniente consumir el arroz, la pasta o el pan integral en la primera mitad del día, entre el desayuno y la comida, porque es cuando nuestro organismo demanda más cantidad de energía.

Las frutas y las verduras de bajo índice glucémico darán un apoyo imprescindible a los hidratos de carbono. De las frutas, las que mejor irían para superar el síndrome postvacacional son las cerezas, peras, pomelo, naranja, nectarina, melocotón o manzana; y en el caso de las verduras, los espárragos, espinacas, lechuga, pepino, calabacín, coliflor, pimientos, champiñones, setas, cebolla cruda o tomates. 

  1. Tres horas semanales de actividad física.

A la hora de realizar alguna actividad física, no nos centremos única y exclusivamente en practicar el deporte de rutina. Un estudio realizado por la Universidad de Huelva en el 2011, en el que se aplicó un programa de actividades deportivas a pacientes con patología dual, demostró que la actividad física regular mejora también los niveles de ansiedad, depresión y socialización.

Muchas veces la monotonía es la culpable de encasillarnos en un estilo de vida predominantemente sedentario; habrá que abrirnos a la diversidad de actividades que existen hoy en día y que combinan el ejercicio con la música o la diversión: clases de zumba o salsa, caminatas nocturnas, actividades acuáticas o con bicicleta. Sólo basta escoger una actividad que nos agrade, con un nivel de intensidad y frecuencia acorde que podamos realizar en un lugar favorable, con música y en buena compañía.

Dukan dice que los obesos son enfermos mentales

La Gaceta
// – El presidente galo, la Duquesa de Cambridge y Carole Middleton han seguido su dieta.
– El doctor Pierre Dukan, archiconocido creador del plan de pérdida de peso que lleva su nombre, considera que la obesidad «es un problema mental», y afirma que siente lástima por las personas que la sufren.

En este sentido, Dukan señala en declaraciones al periódico británico «Mail on Sunday» recogidas por «The Telegraph» que «nunca he visto a un obeso que diga: «estoy mentalmente sano». Además, el doctor señala que «sufre por ellos», y que le gustan los obesos «porque no están realmente enfermos, como si tuvieran cáncer, pero sienten que están marginados de la sociedad. Quiero ayudarles».

El doctor Pierre Dukan, cuyo plan para perder peso ha sido seguido, entre otros, por François Hollande y Carole Middleton, afirma que siente «lástima» por las personas con exceso de peso.

Dietista de la Duquesa de Cambridge

Dukan también reveló que envió a Catalina de Cambridge un ejemplar de sus libros de dietas cuando supo que la duquesa estaba siguiendo su plan de adelgazamiento.

La Dieta Dukan se basa en consumir elevadas cantidades de proteínas y pocos carbohidratos. Dicha dieta es muy controvertida y ha sido criticada por expertos de todo el mundo. La Asociación Británica de Dietética considera que tras ella «no hay ninguna evidencia científica sólida», al tiempo que el Instituto «Pasteur» francés señala que puede provocar serios desórdenes nutricionales.

Los expertos no comparten su opinión

Para Ruben Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, le parece «una falta de respeto y una nueva demostración de las carencias formativas de éste galo, pues confunde el concepto de trastorno con el concepto de enfermedades», aunque reconoce que es cierto que muchos pacientes que padecen obesidad «traen asociado algún trastorno alimenticio como la ansiedad o la bulimia».

Bravo añade que «si el Sr. Dukan intentaba atraer nuevos adeptos hacia su doctrina, con éstas declaraciones tan desafortunadas ha conseguido todo lo contrario» pues varias organizaciones internacionales como el Instituto Pasteur, la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas, la Organización de Consumidores y Usuarios e incluso el Ministerio de Sanidad y Consumo, han tachado su método de «peligroso para la salud y fraudulento».

En verano la población se olvida la ‘operación bikini’ y engorda una media de entre 2 y 3 kilos

Fuentes: La información / Europa Press/ Radio Inter

Con la llegada del buen tiempo, pensando en las vacaciones, la población se prepara durante la primavera para perder aquellos kilos que les sobran y poder lucirse en playas y piscinas. Sin embargo, lo nutricionistas advieten de que, tras unos días de vacaciones, la población se olvida de la ‘operación bikini’ llegando a engordar entre 2 y 3 kilos de media.

Con la llegada del buen tiempo, pensando en las vacaciones, la población se prepara durante la primavera para perder aquellos kilos que les sobran y poder lucirse en playas y piscinas. Sin embargo, lo nutricionistas advieten de que, tras unos días de vacaciones, la población se olvida de la ‘operación bikini’ llegando a engordar entre 2 y 3 kilos de media.

«La gente pierde un poco la conciencia de que tiene que seguir haciendo una vida sana», explica a Europa Press la doctora María Ballesteros, miembro del área de nutrición la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), quien señala que en verano «se pierden los buenos hábitos que se llevan el resto del año».

El peso que se suele aumentar oscila entre 2 y 3 kilos de media, lo que significa que hay gente que no engordará durante las vacaciones y quien si lo hará pudiendo llegar hasta los 5 kilos. El problema, explica, es que «existe últimamente mucha conciencia de cuidarse justo antes de las vacaciones de verano, pero una vez que ha empezado parece que todo vale, lo que conlleva unos kilos de más».

Este peso no se pierde con la misma facilidad que se recupera, además Ballesteros advierte de que, «al igual que las pérdidas, las ganancias de peso rápidas son muy perjudiciales para el organismo desde el punto de vista metabólico».

«Cuando uno gana muy deprisa lo que gana es sólo grasa, con lo cual lo que estamos haciendo es empeorar nuestra composición corporal. Es decir, si cogemos 3 kilos en verano y luego los perdemos muy deprisa, metabolicamente reducimos masa corporal con lo que el porcentaje de grasa es mayor, lo que a largo plazo favorece que uno gane peso con mayor facilidad», explica.

El hecho de que aumenten las comidas fuera de casa y el tiempo que se pasa con la familia y los amigos, para esta experta deberían ser un problema «relativo». Si bien admite que comer fuera de casa puede ser negativo, puesto que «en bares y restaurantes la comida suele ser cocinada con más grasa», recuerda que «siempre hay alternativas».

«Si uno quiere se puede mantener, más o menos, el hábito de comer bien, el problema es que cuando uno sale de casa ya no tiene conciencia de que debe comer bien», reafirma, por este motivo el mayor incremento del peso se produce cuando uno se desplaza unos días de su vivienda habitual.

Esta experta recomienda evitar los postres excesivamente elaborados, los cocinados que puedan tener mucha grasa, como son los fritos, los rebozados y las salsas, y recomienda eliminar el consumo de alcohol en exceso; todas recomendaciones que se incluyen en cualquier dieta sana y equilibrada.

Ballesteros, que es especialista en Endocrinología y Nutrición del Complejo Asistencial Universitario de León, admite que los buffet son una «tentación» para gran parte de la población pero «no son un problema», ya que «en la mayor parte hay comida sana y equilibrada».

«El problema es la selección de alimentos que hacemos, la gente que no tiene ningún problema tiene derecho a comer lo que quiera», explica. No obstante, la población con problemas de salud debe de tener en cuenta ésta cuestión en su destino vacacional.

«Si uno sigue diariamente unos hábitos de alimentación más correctos porque tiene un problema de salud como es un problema cardiovascular, el colesterol o la diabetes, tiene que saber que las vacaciones no lo son para la enfermedad», añade.

En cualquier caso, señala, se trata de mantener una dieta equilibrada lo que no supone «privarse» de aquello que se considera alimento menos saludable. «Una dieta adecuada no supone una dieta restrictiva», afirma, tras aconsejar el consumo de frutas y verduras; una hidratación adecuada; y, como no, «aprovechar que se tiene más tiempo en vacaciones para practicar algo de deporte».

«NEVERITA CARDIOSALUDABLE»

No obstante, si aún existe alguna duda la experta en salud y nutrición del Programa NUSA, Meritxell Gómez, apunta algunos sencillos consejos que permitirán preparar una «neverita cardiosaludable» para disfrutar de la comida en la playa o, en general, fuera de casa.

Así, su primer consejo es beber mucha agua y aprovechar la gran variedad de alimentos saludables que ofrece la dieta mediterránea. Además de aportar vitaminas y antioxidantes, ayudan a estar hidratados durante los días de más calor.

A la hora de salir de casa, recomienda bocadillos de pan integral con alimentos bajos en grasas saturadas como es el queso fresco, las carnes blancas, embutidos magros o atún; y complementarlos con verduras y hortalizas crudas.

En los aliños, destaca el uso del tomate y aceite de oliva para; como tentempié los frutos secos para picar entre horas; y señala el uso de yogures bebibles como una buena opción para este verano.

Rubén Bravo de IMEO en ABC radio: Cómo comer en verano de forma saludable

La pregunta que se hacen muchos veraneantes hoy es qué y cómo comer en los días de tantísima calor en verano. Por un lado están las vacaciones y los placeres –entre ellos el de comer—que no queremos renunciar, por otro lado está la conciencia que nos indica “que no todo vale”, si queremos seguir teniendo un cuerpo en su punto de peso saludable.
En este programa Queremos hablar de ABC Radio, Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos revela el secreto de disfrutar de una buena comida en un chiringuito, sin que esto nos pase factura en materia de sobrepeso.

“La cerveza es una excelente proteína, pero no hay que abusar de las cantidades, ni mucho menos acompañarla con tapas elaboradas a base de pan y mayonesa”, explica el especialista.  Una copa de tinto por la noche va bien, ya que entre otras cosas nos desestresa, son sólo algunos de los consejos nutricionales que podemos poner de inmediato en práctica para disfrutar de lo que nos queda de verano.

Para escuchar las dos partes del programa, pulsa PLAY.

Diagnóstico de la ansiedad en un reality

Fuente: El programa de Ana Rosa de Telecinco

Es un excelente ejemplo de reality de Telecinco que trata el problema de la ansiedad en casos de personas que quieren perder peso. Después de tres semanas de duro trabajo, ha llegado el momento de que el psicólogo se reúna con María Luisa para ver los efectos anímicos que está teniendo la dieta en ella. Tras los análisis, el especialista le diagnostica ansiedad y le pone un tratamiento.
Programa realizado con la colaboración del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y los especialistas en el diagnóstico y tratamiento de la obesidad Carmen Arribas y Rubén Bravo.

Vámonos de tapa, pero comiendo saludable

Fuente: Radio Aragón, programa Despierta Aragón

Es el momento perfecto para tomar algunas cañas, tapas o helado. El verano, sobretodo si la playa es destino turístico, invita a disfrutar de un buen rato que muchas veces pasamos en el chiringuito picando. Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierten de este  peligro de descuidar la alimentación. «No cabe duda, en verano comemos menos pero peor», afirma Rubén Bravo, especialista en nutrición en el programa Despierta Aragón del Radio de Aragón. El calor hace que tengamos menos apetito, pero la cultura de tapeo que tenemos en España nos hace olvidar de la dieta mediterránea y muchas veces consumimos más alimentos calóricos que no nos aportan muchos nutrientes, como suelen ser la mayonesa, el exceso de fritos, el pan, etc. El problema no está en los dos o tres kilos de más que podemos coger, sino en el hecho que al reducir la ingesta de alimentos más saludables, disminuye nuestra masa muscular y aumentan nuestros niveles de grasa. «Nosotros, los nutricionistas, ya sabemos que es muy difícil resistir a este hábito tan arraigado en la cultura española, por esta razón en vez de ir contra ello, es mejor intentar a dirigir este momento de la terraza, o de las tapas para hacerlo bien y en el mismo tiempo disfrutar», concreta el especialista.
Para escuchar todo el programa, pulsa  PLAY.

Barriga ¿cervecera?

La cerveza no es tan culpable

Revista QUO
Autora: Marian Benito

Tanta lata con la “tripa cervecera” (hay quien prefiere llamarla “curva de la felicidad”), y ahora la ciencia cae en la cuenta de que no existe cinta métrica que logre vincular la circunferencia de la barriga con los gramos de felicidad acumulada o litros de cerveza ingeridos. Ni la cerveza engorda tanto como se cree, ni la tripa es la despensa de la bonanza, aunque puede que en este peculiar algoritmo cerveza y felicidad casen bastante mejor.

La birra es social

Apetecible, accesible y con una variedad casi infinita de matices en tonalidades, sabores y sensaciones visuales y olfativas… No hay momento que se resista a calarlo en cerveza. Difícilmente se puede ya rebatir que se haya convertido en seña de identidad de cualquier encuentro y de las relaciones sociales y amistosas. Tomar cañas con los amigos es un placer irrenunciable. En el País Vasco, el 64% de la población se va de cañas después de hacer ejercicio, según una encuesta realizada por Cerveceros de España. ¿Hay mejor modo de rehidratarse y evitar las temidas agujetas?

A fin de cuentas, una tapa de banderillas y una cañita no suman más que 102 kcal. Si el acompañante es un pincho de tortilla de patatas, se convierte en una suculenta fuente de nutrientes, como proteínas, minerales y vitaminas.

“Tapeo y cerveza conforman un tándem inseparable, aunque también aumenta el número de consumidores que se decanta por la cerveza para acompañar su comida o cena, y los que demandan otros tipos de cerveza y especialidades Premium”, dice Jacobo Olalla Marañón, director de Cerveceros de España. Una cerveza incita a la charla, a compartir y a disfrutar de la riqueza gastronómica de nuestro país: tortilla de patata, pan con tomate y jamón, calamares, paella… En España, está ligada al estilo de vida mediterráneo y a la dieta a la cual da nombre.

En dosis moderadas (una o dos diarias) y en un contexto de alimentación sana y ejercicio físico regular, no provoca aumento de peso, ni de masa corporal, según concluye el estudio nutricional e inmunológico Consumo moderado de cerveza, dirigido por la doctora Ascensión Marcos, del Instituto del Frío del CSIC: “Esta, como otras bebidas fermentadas, ejerce algunos beneficios sobre nuestra salud cardiovascular, sobre todo por su alto contenido en antioxidantes, y también sobre nuestra respuesta inmunitaria contra patógenos externos”.

Lo corrobora también una investigación realizada con casi 2.000 hombres y mujeres de 25 a 64 años en la República Checa, publicado en European Journal of Clinical Nutrition: “No existe relación entre la cerveza tomada con moderación y el tamaño de la barriga de su consumidor”.

A la misma conclusión llega un estudio difundido por el Colegio Oficial de Médicos de Asturias, que relaciona el modelo de hombre y mujer con vientres colmados más con la cultura anglosajona, donde el consumo de cerveza y la comida rica en grasas saturadas se da en cantidades extremas. Y esto es lo peor: “Igual que el pan, la cerveza es un hidrato de carbono de asimilación media, y si no lo quemamos, nuestro cuerpo lo almacena en forma de grasa. Es fresquita y, sobre todo en verano, se bebe con muchísima facilidad. A poco que nos descuidemos, hemos consumido una cantidad alta”, explica Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)”.

La grasa es cuestión de sexos.

Llegados hasta este punto, a más de uno se le habrá desmoronado el pretexto para su mimada barriga, tan preciada para quien la lleva como inquietante para los médicos, porque lo que de verdad envuelve no es alcohol o bonanza, sino grasa visceral. Lo demás, puro eufemismo.

Cuando la barriguilla empieza a acusar la dichosa curva, no merece otro nombre, como advierte el especialista en obesidad y sobrepeso Rubén Bravo, que el de “curva de la mortalidad”, rebosante de muchos riesgos y pocas alegrías: “Infarto cerebral y de miocardio, diabetes tipo 2, disfunción eréctil, hernia de hiato, hígado graso, menor capacidad respiratoria, problemas de vesícula y aumento del ácido úrico y del colesterol… ¿Curva de qué? No encuentro mucha felicidad en estos datos”, afirma el experto.

Ni siquiera hay un atisbo de buen ánimo, puesto que esta grasa viril provoca un aumento de la hormona del estrés, el cortisol, al tiempo que debilita las endorfinas, que son precisamente las hormonas que facilitan la sensación de bienestar.

¿Pero por qué hombres y mujeres acumulamos la grasa de manera diferente? Nuestro tejido adiposo es distinto genéticamente. Un estudio dirigido por la profesora Deborah Clegg, del Southwestern Medical Center, indica que el tejido graso en el caso de los hombres se dirige a sus entrañas, mientras que las mujeres, por indicación de sus hormonas femeninas, lo llevan a su trasero, muslos y caderas. De hecho, la llegada de la menopausia hace que el depósito de grasa se vuelva más masculino, lo cual tampoco es demasiado consuelo.

“Pero no toda esa barriga generada por la mala alimentación y el sedentarismo representa un acúmulo de grasa exclusivamente. Más de la mitad es abdomen globuloso, provocado por el empuje de las asas intestinales ante una pared abdominal débil”, explica el cirujano estético Nazario Yuste Grondona. Y es precisamente esa falta de fuerza de la musculatura la que resulta incapaz de oponer resistencia al crecimiento de la tripa.

También se ha descubierto el gen que genera grasa próxima a los órganos vitales en individuos de apariencia delgada, con menor cantidad de grasa subcutánea, pero no visceral. En una investigación en la que han colaborado el CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid, se detectó que los individuos con una variante en el gen IRS1 podrían tener mermada su capacidad de almacenar grasa subcutánea. Esto provocaría que se dirigiera al tejido adiposo visceral y que los ácidos grasos fueran liberados al torrente sanguíneo. Y con ello, que se fueran acumulando en el hígado y en otros órganos”.

Al menos, aún nos queda el alivio de disfrutar de una buena cerveza, que deja a cada sorbo esa huella de espuma, unas veces fugaz, otras persistente.

Ser Obsessivo com Alimentação Saudável Também é uma Doença

Ortorexia é um “tipo de transtorno obsessivo”

Ortorexia  é um “tipo de transtorno obsessivo”, que leva ao extremo a idéia de alimentação saudável e controlada. Segundo a Organização Mundial da Saúde (OMS), a ortorexia afeta 28% da população dos países ocidentais e isso poderia subir.

Embora as conseqüências da ortorexia dependam de sua gravidade, de acordo com Ruben Bravo, um nutricionista e naturopata do Instituto Médico Europeo da Obesidade (IMEO), uma de suas características é que é uma doença “progressiva e silenciosa”, que faz o dia-a-dia do sujeito ser cada vez mais limitado.

Assim, a ortorexia pode começar por limitar muito a alimentação, evitando o consumo de carne vermelha, ovos, açúcar, laticínios e gorduras, isso pode impedir o sujeito de comer fora e até mesmo levá-lo a passar 3 ou mais horas por dia para organizar a sua dieta.

Normalmente, explica o nutricionista da IMEO, a ortorexia leva ao “isolamento social”, já que o indivíduo se oprime a assistir uma refeição entre amigos ou uma refeição empresarial, por isso tende a limitar seu círculo social em “pessoas que se sentem da mesma maneira”.

De acordo com este especialista, “estas pessoas pensam que são superiores àqueles que não seguem esse modo de vida”, porque a sua abordagem é muito “complexa”, porque muitas vezes apresentam uma “falsa auto-estima”, com base nesta ideia de superioridade e com plena convicção que sua vida é “melhor” do que a do resto.

Ao respeito de seu perfil psicológico, Bravo explica que eles são pessoas que estão “mais preocupados com a qualidade dos alimentos do que com o prazer de comer”. Assim, gastam muito do seu tempo (3 horas ou mais por dia) para organizar o plano de dieta e com bastante antecedência, percorrer longas distâncias para conseguir comida especial ou puramente ecológica, pesar, analisar seus componentes e abandonam sua atividade diárias para realizar a sua forma patológica da vida.

Um Paciente que Contava Quantas Vezes Tinha Mastigado

“Eu atendi um paciente que controlava quantas vezes mastigava cada pedaço de comida. Tinha que mastigar 28 vezes porque tinha lido numa revista que assim era saudável”, diz o naturopata Instituto Médico da Obesidade.

Todos estes rituais têm uma série de conseqüências para a saúde. Na esfera psicológica, Bravo explica que muitas vezes têm “altos níveis de dopamina e níveis baixos de serotonina. Isto significa que têm um excesso de euforia combinados com altos níveis de ansiedade.”

E no aspecto físico da saúde, pode ser que haja um excesso ou falta de vitaminas. Além disso, muitos desses pacientes apresentam déficits em sua massa corporal, hipertensão e problemas cardiovasculares.

Ortorexia afeta principalmente mulheres e adolescentes. Ele também tem um impacto grande sobre os atletas, especialmente em pessoas que praticam musculação.

Volver a jugar al escondite, el pañuelo o la comba, receta contra la obesidad infantil

Los juegos tradicionales aumentan la actividad física de los niños, ya que tienen que saltar, correr y perseguirse para ganar, en esto coinciden los expertos en educación física y obesidad infantil. El Observatorio de Juego Infantil (OJI) ha alertado de que casi la mitad de los niños españoles sufren de sobrepeso y que esto puede estar relacionado con que los niños utilizan sólo el 20% de su tiempo a juegos físicos. Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha recordado que nuestros hijos pasan un promedio de 2 horas jugando con el wii o la consola. «A los niños hay que educarlos desde que son bebés hasta que salen de casa», recalca el especialista.

Para escuchar el programa entero Queremos hablar de ABC Punto Radio, pulsa play.

Fuentes: ABC/ ABC Punto Radio

El Observatorio de Juego Infantil (OJI) ha alertado de que casi la mitad de los niños españoles sufren de sobrepeso y que esto puede estar relacionado con que los niños utilizan sólo el 20% de su tiempo a juegos físicos.

La OJI apunta que hay índices muy bajos de juego en la población infantil y recomienda a las instituciones, colegios y a los familiares promover los juegos tradicionales para «fomentar la actividad física y los estilos de vida saludable», según reza la nota oficial de la OJI.

Para este observatorio el sedentarismo ha sido uno de los factores desencadenantes del sobrepeso infantil y apuestan porque los padres organicen el tiempo de sus hijos para que tengan más espacio para el juego física y de esta forma recuperar juegos tradicionales practicados por otras generaciones. El verano es la estación ideal para esto ya que los niños no tienen deberes escolares y disponen de más tiempo libre. Pero también apuntan que es necesario habituar a los pequeños a que realicen estos juegos con sus compañeros en otras épocas del año.

«Promover el juego tradicional comportaría una mayor socialización y más actividad física entre la población infantil. Se trata de recuperar lo que otras generaciones ya hemos tenido, el hecho de correr, saltar, perseguirse, etc., así como crear espacios de juego que potencien un mayor gasto energético en los niños», señala Jaume Bantulà, profesor de la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte en Blanquerna de la Universitat Ramón Llul.

Se refiere a juegos como El escondite, El pillado, La liebre, El Matado o El pañuelo, entre otros. En todos los anteriores los niños deben correr, perseguirse, saltar, esquivar obstáculos y ser hábiles en movimientos, en resumen, son travesuras que generan mucha actividad física.

Para Bantulà, los niños deben conocer la importancia de participar en actividades físicas y sugiere promocionarlas más en los centros escolares.

Videojuegos y televisión

El OJI también hace hincapié en la necesidad de reducir el uso de los videojuegos y el tiempo de exposición o otros medios electrónicos. La OJI hace alusión al estudio realizado por PAC Research&Education, Juegorama 2011 que indica que a partir de los 7 años se está empezando a reducir la presencia de juguetes por medio electrónicos y que hay un abandono prematuro del juego con juguetes a los 9 años.

El último análisis de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad cifra que un 44,5% de los niños españoles sufre algún tipo de exceso de peso. Solo Chripre e Italia superan estas cifras en Europa, según los datos de IDEFICS

Según el Comité de Nutrición de la American Academy of Pediatrics (AAP), los niños que pasan más de 4 horas diarias viendo televisión tienen un índice de masa corporal mayor, comparado con el de aquéllos que dedican menos de 2 horas diarias a la misma actividad.