Hemos conocido los últimos datos de obesidad en España y no son nada esperanzadores. Nos situamos como el segundo país europeo con más obesidad infantil. Además, esta enfermedad crece aquí al mismo ritmo que lo hace en Estados Unidos.
En Madrid Directo Onda Madrid hablamos con el portavoz del Instituto Europeo de la Obesidad, Rubén Bravo, y con una de sus pacientes. Además, acudimos en directo a la calle para conocer qué dietas y qué ejercicios realiza la gente.
El 34,9 % de los niños españoles sufren de sobrepeso. Son menores entre 8 y 16 años. ¿Qué estamos haciendo mal? El mayor problema, según los expertos, es que la mayoría de los niños no practican ejercicio físico a diario.
En cuanto a los adultos, se debe apostar por una alimentación más equilibrada y debemos huir de las ‘dietas milagro’ con las que no se consigue nada. Es mejor comer cinco veces al día que no comer nada más que dos veces al día, ya que se genera ansiedad que nos hace comer mayores cantidades de comida.
Se deben evitar los alimentos procesados y aumentar la ingesta de alimentos naturales, sobre todo frutas y verduras.
En casos de obesidad extrema, cuando se busca reducir más de la mitad del peso corporal del paciente, una opción que se propone es la cirugía de reducción de estómago. Pero es necesario un enfoque global que abarque también un apoyo nutricional y psicológico para que esta operación sea un éxito a largo plazo. RFI propone el testimonio de una paciente que llevó a cabo dicha intervención quirúrgica y que benefició de un seguimiento post operatorio.
Seguramente ha escuchado hablar de las cirugías de reducción de estómago. ¿En qué casos es recomendable? ¿Cuáles son las técnicas? ¿Qué se debe tomar en cuenta antes de llevar a cabo esta operación?
Además de la cirugía en sí, es indispensable contar con un apoyo nutricional pero también psicológico ya que en la obesidad crónica intervienen muchos factores.
El Instituto Médico Europeo de la Obesidad en España atiende, además de personas con sobrepeso, a pacientes con obesidad severa y en algunos casos, cuando se trata de reducir más de la mitad del peso corporal del paciente, propone cirugías de reducción de estómago para disminuir la capacidad de ingesta de alimentos.
Hay varios tipos de cirugías de reducción, desde el “bypass gástrico” que consiste en quitar una parte del intestino, hasta la más común y un poco menos agresiva que es la manga gástrica en la que el estómago se ve reducido en gran parte y se queda en forma de tubo. Es este tipo de intervención la que lleva a cabo este instituto del IMEO.
Entre sus pacientes, Eva Lerma, joven española de 30 años que tenía un sobrepeso de 80 kilos, correspondiente a una obesidad mórbida tipo IV. Hace un poco más de dos años, pesando 140 kilos, Eva Lerma acudió a este instituto para someterse a una reducción de estómago. Ahora Eva pesa alrededor de 60 kilos.
La operación no es una píldora mágica
Además de la operación, es indispensable un apoyo nutricional y psicológico para que este tipo de intervención tenga éxito. Y es sólo para personas cuya masa corporal es muy elevada, con un IMC (Indice de Masa Corporal) superior a 35. O que tengan un sobrepeso de más de 35 kilos. Escuche aquí el testimonio de Eva Lerma, en esta versión larga de nuestro programa: http://www.rfi.fr/es/salud/20190829-manga-gastrica-una-cirugia-para-reduccion-el-estomago-bypass-gastrico-obesidad
Entrevistados: Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad y Eva Lerma, paciente que se sometió a dicha operación. Fuente: RFI, realizado por Ivonne Sánchez
El sedentarismo, los videojuegos y dispositivos electrónicos, amén de la comida chatarra y las chucherías extienden la pandemia de obesidad, que estraga la salud mundial, a la infancia. Algunas medidas sencillas, como propiciar juegos que impliquen actividad física y predicar con el ejemplo, podrían ayudarnos a alejar a nuestros niños del pernicioso sobrepeso.
Andrea Marqués, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos explica cómo.
• Participación en la mesa. Un buen comienzo es crear responsabilidad en el niño frente a lo que come. Al pequeño le encantará ser partícipe de la lista que hace para elaborar el menú de la semana.
• Desayuno balanceado. Prioriza los alimentos de absorción lenta, como manzana, higo, melocotón o ciruela, lácteos, legumbre y hortalizas, huevos, carnes grasas y frutos secos. Esto es clave para mantenerlo activo en la escuela.
• Siempre activo. Pasear al perro, ayudar con la compra, jugar en el parque o andar en bicicleta son actividades que les ganan terreno al sedentarismo, pero estas deben ser complementadas con una disciplina deportiva; aprovecha las respectivas temporadas de fútbol y béisbol para animarlo a jugar con frecuencia, y bajo tu supervisión o la de un adulto.
• Hidratación permanente. Para completar el círculo virtuoso, es clave mantener al niño hidratado, así como lograr que duerma entre 9 y 10 horas al día para la reparación celular.
• El alimento no es un juez. Nunca emplees los alimentos como premio o castigo, porque el niño o niña podría asociar los dulces como alimentos buenos y las frutas o verduras como alimentos malos.
MENÚ PARA UN NIÑO
La nutricionista Andrea sugiere el siguiente menú para infantes:
Cinco comidas al día. Distribuidas en las tres principales (desayuno, comida y cena) y 2 secundarias (media mañana y merienda).
Cinco raciones diarias de frutas y verduras, incluyendo hortalizas
Cuatro raciones diarias de carbohidratos. Cereales, pan, pasta, arroz, legumbres o patatas, tomadas en todas las comidas excepto en la cena.
Tres raciones diarias de proteínas y lácteos. Pescado, huevos, carnes y lácteos, ricos en calcio y vitamina D que participan en la formación de estructuras óseas durante el crecimiento.
Dos raciones diarias de grasas saludables. Frutos secos y aceite de oliva.
Una ración semanal. El consumo de bollería, dulces, refrescos y chips (aperitivos), debe limitarse a una a dos raciones semanales, por su poder adictivo y elevadas dosis de azúcar.
LA MEMORIA DEL PALADAR
“Desde los 2 a los 12 años los niños aprenden los hábitos alimentarios que les influenciarán, de forma consciente e inconsciente, el resto de su vida, estableciendo unos complejos puentes neurales que les hará profundizar en sus gustos hacia unos u otros alimentos que, a partir de la adolescencia, será más complicado cambiar”.
«La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición advierte de la presencia de proteína no declarada en perlas de chocolate de plata, procedentes de Alemania, marca Dr. Oetker. Presentación en bote de 52g. Código de referencia del producto 57010730610602, informa la propia agencia en su mensaje. «La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha tenido conocimiento el 16.08.19, a través del RASFF (Red de Alerta Alimentaria Europea), de una notificación de alerta trasladada por las Autoridades Sanitarias de Suecia, relativa a la presencia de proteína láctea (caseína) no declarada en el etiquetado de unas perlas de chocolate de plata».
En concreto, «los datos del producto implicado son: perlas de chocolate de plata marca Dr. Oetker. Presentación en bote de 52g. Código de referencia del producto 5701073061060″, explican desde Aecosan. «El producto afectado ha sido fabricado en Alemania y se ha distribuido a varios Estados Miembros, incluyendo España (Andalucía y Comunidad Valenciana). Se ha procedido a informar de estos hechos a las Autoridades competentes de las Comunidades Autónomas a través de la Red de Alerta Alimentaria nacional (SCIRI)». (en este enlace te hablamos de la petición de Sanidad para «retirar del mercado de todas las unidades» de este medicamento para la hipertensión).
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición explica que «como medida de precaución se recomienda a aquellos consumidores alérgicos a las proteínas de la leche que pudieran tener el producto anteriormente mencionado en sus hogares, que se abstengan de consumirlo. Asimismo, se indica que el consumo de este producto no comporta ningún riesgo para el resto de consumidores», concluyes de la agencia.
Aecosan «integra y desempeña en el marco competencial de la administración general del estado las funciones relacionadas con la promoción y el fomento de los derechos de los consumidores y usuarios en bienes y servicios, así como la seguridad alimentaria y la nutrición saludable». Se trata de un organismo autónomo, adscrito al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través de la Secretaría General de Sanidad y Consumo y es el resultado de la fusión entre el Instituto Nacional del Consumo y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Entre sus principales funciones destaca el«promover la seguridad alimentaria, ofreciendo garantías e información objetiva a los consumidores y agentes económicos del sector agroalimentario español».
El bisfenol S (BPS) y el bisfenol F (BPF) son productos químicos que se utilizan en ciertos tipos de plástico, en el revestimiento de alimentos y en bebidas enlatadas en aluminio. Estas sustancias químicas se han utilizado como un reemplazo para el bisfenol A (BPA), una sustancia química disruptiva endocrina que daña la salud humana al interferir con las hormonas del cuerpo.
«Esta investigación es significativa porque la exposición a estos químicos es muy común en los Estados Unidos. El uso de BPS y BPF está creciendo porque los fabricantes están reemplazando el BPA con estos químicos, lo que contribuyen a una mayor exposición – señala Melanie Jacobson, líder del estudio – .Aunque la dieta y el ejercicio aún son los mayores determinantes de un peso sano, esta investigación sugiere que las exposiciones químicas comunes también pueden desempeñar un papel, específicamente entre niños.»
El equipo de Jacobson utilizó datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición para evaluar las asociaciones entre BPA, BPS y BPF y los resultados de masa corporal en niños y adolescentes de 6 a 19 años. Los menores que mostraron niveles más altos de BPS y BPF en la orina tenían más probabilidades de tener obesidad en comparación con aquellos con niveles más bajos.
«En un estudio anterior, descubrimos que la sustancia química predecesora de BPS y BPF (BPA) estaba asociada con una mayor prevalencia de obesidad en menores y este estudio descubrió la misma tendencia entre estas versiones más nuevas de esa sustancia química”, concluye Jacobson.
Mantener una correcta hidratación, llevar una dieta rica en alimentos vegetales, optar por alternativas saludables y refrescantes de postre, y comer en bloques combinando en cada comida una proteína, un hidrato de carbono y una grasa saludable, ayuda a los padres a conseguir una adecuada nutrición infantil en verano, según han destacado los expertos de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
En este sentido, han apuntado que una correcta hidratación ayuda al estreñimiento, facilita el trabajo de los riñones y mejora la absorción de nutrientes. Así, como consecuencia del aumento del calor y la sensación de sed, los expertos han recomendado que los niños tomen entre 4 y 6 vasos de agua diarios, que se pueden complementar con sopas frías, caldos, frutas acuosas o lácteos semidesnatados o sin azúcar. Entre estos alimentos han destacado el gazpacho, el caldo de verduras, la sandía, el melón o la fresa. Del mismo modo, han aconsejado evitar el consumo de bebidas preparadas y envasadas por la gran cantidad de calorías vacías que proporcionan y su escaso valor nutricional.
Por otra parte, han recomendado llevar una dieta rica en alimentos vegetales y han apuntado que acostumbrar su ingesta desde edades tempranas ayudará a que disminuya el apetito por consumir productos dulces o ultraprocesados. Así, han puesto de relieve la capacidad saciante de los alimentos de origen vegetal, que, además de no ser muy calóricos, refuerzan las defensas y estimulan el crecimiento.
Asimismo, los cítricos, cereales y legumbres tienen un alto contenido en fibra, lo que ayuda al tránsito intestinal y vitaminas, y las frutas rojas y verduras de hoja verde tienen una función antioxidante. Además, el calcio y el hierro fomentan el crecimiento de dientes, cabello y hueso así como el desarrollo cognitivo, por lo que han recomendado el consumo de higos, arándanos y plátano.
Comer en bloques también ayuda a saciar el apetito y ansiedad de los niños, por ello han explicado que se debe combinar una proteína, un hidrato de carbono y una grasa saludable en cada plato. Como proteína han aconsejado tomar carne magra, huevos, pescado o lácteos, como carbohidratos frutas y hortalizas, excepto tubérculos como la patata, por su gran aporte de índice glucémico. Respecto a las grasas saludables han señalado el aguacate, el pescado azul y los frutos secos, entre otros.
Finalmente, para el postre han recomendado optar por alternativas saludables hechas en casa, endulzadas con miel o estevia. Así, se han puesto de relieve posibilidades como helados de yogur y brochetas o sorbetes de fruta. Habría que evitar batidos, flanes, tartas congeladas, bombones o granizados, entre otros.
Cuentos para enseñar a comer
Dos de cada tres menores tiene sobrepeso u obesidad en España. Este problema se genera fundamentalmente a partir de la edad preescolar, donde hasta el 20 por ciento de los niños tiene niveles de obesidad, y continúa hasta la entrada en la adolescencia, donde aumenta el sobrepeso, según han destacado desde IMEO. Estos trastornos alimenticios pueden provocar problemas como desviaciones en la columna, lesiones articulares, asma o baja autoestima. Además, es un factor de riesgo para la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.
La infancia es clave para prevenir el sobrepeso y la obesidad en la adolescencia y en la edad adulta. Por ello, desde IMEO han lanzado una iniciativa que trata de abordar el tema a partir de cuentos clásicos, con el objetivo de ofrecer consejos sobre alimentación a los padres. En este proyecto han desarrollado la ‘Cesta ecológica para la abuela de la Caperucita’, mediante el que los niños entenderán que llevar dulces puede hacer que la abuelita se ponga mala, pero, si lleva verduras, tendría una buena salud y podría acabar con el lobo. Por otra parte, está ‘La casita de Hansel y Gretel hecha de fruta’, en la que ponen de relieve que si los protagonistas no hubieran mordisqueado la casa de dulces no habrían caído en la trampa de la bruja.
Por último, con esta iniciativa tratan de destacar que los protagonistas de los cuentos no son sedentarios y llevan un estilo de vida activo, como la Sirenita, que practica natación, o Rapunzel, que monta a caballo.
Los hábitos que se instauran en la infancia, sobre todo los relacionados con la comida y la actividad física, van a ser decisivos para la vida adulta. La mitad de la población adulta en España tiene problemas de sobrepeso u obesidad, trastornos que se repiten en dos de cada tres menores, según un comunicado de Instituto Médico de Obesidad (IMEO). “Y un niño gordito no significa que esté bien nutrido, ni correctamente alimentado, sino más bien sería un aviso para tomar medidas de precaución”, subraya Rubén Bravo, portavoz del Instituto.
“Soportar un peso corporal excesivo desde la infancia es como cargar una mochila muy pesada en la espalda; puede ocasionar no sólo desviaciones en la columna del menor, sino también lesiones articulares, pie plano, hígado graso, asma, apnea del sueño, cansancio y desgana a la hora de realizar ejercicio físico, pubertad precoz y baja autoestima”, indica el comunicado.
La infancia es clave para prevenir el sobrepeso y la obesidad en la adolescencia y en la edad adulta, porque es donde se crean los primeros patrones relacionados con la comida, el gusto por determinados sabores, como el dulce, y la preferencia o el rechazo de ciertos alimentos. Lo que, en un principio, se tomaba de vez en cuando—refrescos, helados, patatas fritas, pizza, snacks, galletas, dulces y chocolate— se ha vuelto en el pan de cada día para muchas familias.
¿Cómo se puede cambiar el chip? ¿Cómo educar las papilas gustativas de los más pequeños de un modo saludable y a la vez placentero? Los expertos del IMEO proponen rescatar algunos cuentos clásicos para confeccionar un menú completo y nutritivo. ‘La casita de Hansel y Gretel’, por ejemplo, es una metáfora de la dulce trampa de la obesidad infantil.
“Como padres, podemos recurrir a esta herramienta no sólo para enseñarles a diferenciar entre el bien y el mal, sino también para que aprendan a comer de forma saludable. Los cuentos plantean una forma interactiva, donde ellos pueden decidir qué poner en la cesta de la Caperucita roja o con qué construir la casita de Hansel y Gretel”, dice Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO. De este modo, si decide poner en la cesta dulces, como galletas o bizcocho, néctar o mermelada, entenderá que probablemente contribuiría a que la abuelita enferme, se le deterioren los dientes y se mueva peor y sin fuerza para escapar del lobo.
Pero si, por el contrario, le lleva frutas y verduras de la huerta o pan, leche y queso ella tendría una salud de hierro, a lo mejor ni siquiera estaría mala y no necesitaría la ayuda del cazador para acabar con el lobo.
Y si Hansel y Gretel hubieran resistido a la tentación de mordisquear la casita hecha a base de dulces, probablemente no habrían caído en la trama de la bruja, a la que le gustaban gorditos. “Podemos explicar a los hijos que la casita de la felicidad estaría hecha de frutas. Por ejemplo, se puede utilizar kiwi para la puerta, rodajas de fresas para las tejas, un trozo de plátano para la chimenea o naranja en las ventanas”, explica Escalada.
La nutricionista remarca que los personajes favoritos no conocen el sedentarismo, ni el pasatiempo en el sofá y destacan principalmente por sus habilidades. Saben nadar (‘La Sirenita’), son incansables bailadores (‘La Bella y la Bestia’, ‘Las doce princesas bailadoras’), montan a caballo y dominan el arte de la espada (‘La Bella Durmiente’, ‘Rapunzel’ y casi todos los príncipes).
Ser obeso ha superado al tabaquismo como la causa principal de cuatro tipos comunes de cáncer.
Cancer Research UK (CRUK), una fundación de investigación y divulgación en Reino Unido, concluyó tras una reciente investigación que los cánceres del intestino, riñón, ovario e hígado son probablemente más el producto del sobrepeso que del tabaquismo.
La organización advierte que millones de personas están en riesgo debido al exceso de peso y que los números de obesos sobrepasan a los de fumadores en razón de dos a uno.
Para resaltar la gravedad de los riesgos asociados con la obesidad, CRUK inició una campaña con una valla publicitaria que ha sido criticada porque se asemeja a las advertencias en las cajetillas de cigarrillos que pretenden frenar el consumo de tabaco.
CRUK no es la única entidad especializada que llama la atención sobre la relación entre el cáncer y el sobrepeso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el National Cancer Institute en Estados Unidos, entre otros, han hecho énfasis en esta relación.
Cancer Research UK dice que no está sugiriendo que la obesidad y el tabaquismo se pueden comparar directamente en términos del riesgo de cáncer. Ambos incrementan el riesgo.
Mientras que el sobrepeso y la obesidad causan unos 22.800 casos de cáncer al año en Reino Unido, comparados con 54.300 casos causados por fumar, la organización resalta cuatro tipos específicos de cáncer y sus causas:
Intestinal– Unos 42.000 casos nuevos; el sobrepeso u obesidad causan 4.800; el fumar 2.900
Renal– 12.900 en total; el sobrepeso u obesidad causan 2.900; el fumar 1.600
Hepático– 5,900 in total; el sobrepeso u obesidad causan 1.300 casos; el fumar 1.200
Ovárico– 7,500 in total; el sobrepeso u obesidad causan 490 casos al año; el fumar 25
Fumar continúa siendo la principal causa evitable del cáncer en su totalidad. La obesidad en la segunda, según CRUK.
Sin embargo, aunque el número de fumadores está disminuyendo, el de obesos va en aumento, algo que preocupa a los expertos en salud.
¿Cómo actúa la obesidad en términos del cáncer?
A pesar de que los vínculos entre la obesidad y el cáncer están bien establecidos, los mecanismos biológicos relacionados no están completamente entendidos.
Los Centros de Control de Enfermedades de EE.UU., explican que es difícil definir las causas de cáncer por obesidad porque la gente obesa puede presentar otros factores de comportamiento diferentes a su peso corporal.
El ser obeso o tener sobrepeso no significa que una persona definitivamente desarrollará cáncer, pero el riesgo sí se incrementa.
Y ese riesgo crece entre más peso gana la persona y más tiempo lo mantiene.
Las células grasas sobreproducen hormonas y factores de crecimiento que le informan a las células del cuerpo a dividirse con mayor frecuencia. Eso aumenta la posibilidad de que se produzcan más células cancerosas.
Los obesos frecuentemente tienen niveles crónicos de inflamación ligera que pueden, con el tiempo, dañar el ADN y generar cáncer.
Otros posibles mecanismos que pueden afectar el riesgo de cáncer incluyen cambios en las propiedades mecánicas de la estructura que rodea a las células mamarias y la alteración en la respuesta del sistema inmune.
De acuerdo a Cancer Research UK, hay 13 tipos de cáncer que están vinculados a la obesidad: • de mama (en mujeres posmenopáusicas) • intestinal • pancreático • del esófago • hepático • renal • de la parte superior del estómago • de la vesícula biliar • uterino • ovárico • de tiroides • mieloma múltiple (cáncer de la sangre) • meningioma (cáncer del cerebro)
Los vínculos entre la obesidad y el cáncer están solamente presentes en adultos, aunque un peso saludable también es recomendable en los niños.
Los resultados de la investigación de Cancer Research UK coinciden con un debate actual sobre el papel de las autoridades para reducir el problema de obesidad.
Según la profesora Linda Bauld, experta de CRUK, el gobierno debería tomar más medidas para controlar la obesidad, como la restricción de publicidad de alimentos poco saludables y de bebidas azucaradas, tal cual lo recomendó la Asociación Médica Británica.
«Mientras estamos muy conscientes de los riesgos asociados con fumar, se han hecho menos esfuerzos para hacerle frente a la obesidad, que se ha convertido en una de las principales causas de cáncer», declaró Bauld.
La OMS, que también aboga por un impuesto a los alimentos y refrescos azucarados para disminuir su consumo, plantea una estrategia que abarque a varios sectores de la sociedad incluyendo familias, empresas alimenticias y agencias gubernamentales para combatir un problema que considera «epidémico» en muchas partes del mundo.
Si hay problemas importantes con los ronquidos entonces conviene tratarlos con profesionales o de lo contrario podemos desarrollar algunos problemas de salud general.
Los ronquidos afectan al 20% de la población y son el primer signo de alarma de la apnea del sueño, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).
Este porcentaje puede elevarse al 50% en los hombres mayores de 50 años con sobrepeso. Si hay problemas importantes con los ronquidos entonces conviene tratarlos con profesionales o de lo contrario podemos desarrollar algunos problemas de salud general. Veamos algunas de las causas y remedios a aplicar contra los ronquidos.
Principales causas
Las causas son distintas y dependen de cada persona. Pero por ejemplo, hay signos comunes como son el bajo tono muscular en los músculos de la garganta o de la lengua, el desarrollo de los tejidos de la garganta, longitud del paladar blando y de la úvula o bien la obstrucción de las vías respiratorias nasales.
Remedios antironquido
El Instituto de Investigaciones del Sueño manifiesta que además factores como el sobrepeso y la obesidad agravan el problema. Y también especifican qué hacer para remediar los ronquidos, además de acudir al especialista.
Por ejemplo está la pérdida de peso, puesto que obesos tienen 5 veces más probabilidades de roncar, y tres kilos menos pueden rebajar a la mitad el número de ronquidos a la hora, y adelgazando 7,5, los ronquidos llegan a desaparecer. Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) aseguran que tener exceso de grasa en la zona cervical supone un factor de riesgo para desarrollar apnea. Además, añaden que la falta de sueño y la obesidad son dos patologías que se retroalimentan.
También recomiendan evitar dormir boca arriba. Aunque el roncador puede hacerlo en cualquier postura, es más frecuente al dormir boca arriba, porque la lengua y otros tejidos se van hacia atrás y constriñen la vía aérea. Mientras que también se pueden utilizan productos antirronquidos, como dispositivos bucales que adelantan la mandíbula y resultan eficaces para muchos roncadores.
Hay diversas propuestas que pueden ayudar, pero tal como especifica el Instituto de Investigaciones del Sueño, si durante el sueño, el roncador detiene durante unos segundos la respiración, se despierta cansado y continúa somnoliento a lo largo del día, entonces es importante consultar al médico, porque tal vez exista una apnea obstructiva del sueño.
Un tentempié saludable a mitad de la jornada es algo que recomiendan los nutricionistas. Pero ¿son los productos de ‘vending’ compatibles con esa idea? Dos expertas en nutrición nos ayudan a elegir las opciones más saludables.
Las máquinas de comida influyen mucho en la alimentación de los jóvenes, según un estudio publicado en Journal of Adolescent Health
FORMAN PARTE DEL PAISAJE de oficinas, colegios, incluso centros de salud; las máquinas expendedoras de comida ofrecen un variado repertorio de productos destinados al picoteo, y no todos son igual de saludables. Bien por su alto contenido en azúcar, sus elevadas calorías o la presencia de grasas trans, hay alimentos que los nutricionistas desaconsejan: “Bollería industrial, snacks tipo patatas fritas, kikos, chocolatinas, galletas de chocolate, saladas o del tipo “digestive” y zumos y refrescos azucarados”, enumera Estefanía Ramo, diplomada en Nutrición y Dietética y licenciada en Tecnología de los Alimentos, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Fruta fresca, frutos secos, sándwiches de pavo con tomate y lechuga por la mañana, y opciones menos energéticas por la tarde, como lonchas de pavo, palitos de zanahoria y bricks de gazpacho son las propuestas más recomendables, según esta experta.
FUENTE DE GRASAS SATURADAS.
En 2016, un grupo de científicos españoles y portugueses, tras evaluar la calidad nutricional de los productos de 145 de estas máquinas en Gran Canaria, encontró que, en general, contienen más grasas saturadas, calorías y sodio de lo recomendable. Otro estudio, publicado en 2011 en Journal of Adolescent Health, halló que las máquinas de comida influyen más de lo que cabría pensar en la alimentación de los jóvenes: aquellos que estudian en centros en los que las máquinas despachan frutas y verduras comen más frutas y verduras que el resto, mientras que aquellos que acuden a centros en los que las máquinas ofrecen dulces, consumen más dulces que los demás.
ELEGIR LO MÁS SALUDABLE.
Especial cuidado hay que poner en los productos que llevan salsas o cremas. Como advierte Estefanía Ramo, “se tiene que revisar de manera periódica la fecha de caducidad y controlar la buena refrigeración de la máquina para que no se rompa la cadena de frío, a fin de evitar que el alimento se deteriore y puedan crecer bacterias y mohos”. El consumidor dispone de algunas pistas para elegir los alimentos más saludables. Si una bolsa de patatas fritas pequeña (de 45 gramos) tiene unas 228 kcal, siempre será mejor optar por su versión light, que asegura un 30% menos. El rango de sal puede oscilar en las patatas de 1,5 gramos a los 2,3 gramos por cada 100 gramos; la OMS recomienda un máximo de 5 gramos de sal al día. “Se deberían descartar los productos con azúcares añadidos, grasa de palma y grasas trans”, añade Ramo.
La creciente sensibilidad por una alimentación saludable ha llevado al sector a comprometerse a mejorar la calidad de los productos de vending, adquiriendo solo aquellos reformulados, aumentando del 30% al 50% la oferta de alimentos equilibrados y reduciendo el 15% la dosis máxima de azúcar añadido en bebidas calientes.
ALIMENTOS BAJO SOSPECHA
La nutricionista Mireia Elías, de IMEO, señala los productos habituales de las máquinas de vending menos sanos.
Néctares: “Contienen más de 25 g de azúcar por envase de 200 ml. Al ser su aporte de fibra nulo, provoca que este azúcar se dispare en sangre y se absorba de forma muy rápida. La ingesta excesiva de azúcar aumenta los triglicéridos en sangre, causantes de enfermedades cardiovasculares”.
Patatas fritas y fritos en general: “Contienen muchas calorías derivadas de la capa de grasa que rodea al alimento. Esta grasa utilizada para freír dichos alimentos es de calidad media-baja. Pueden aumentar el colesterol total, del LDL o malo y de los triglicéridos, y favorece el sobrepeso. La fritura produce sustancias cancerígenas como la acrilamida”.
Bollería industrial: “Repleta de grasas pro–inflamatorias y azúcar. También contienen grasas trans o parcialmente hidrogenadas, las cuales deberían limitarse a menos del 1% de las calorías diarias de nuestra dieta”.
Barras de chocolatinas: “Con un bajo porcentaje de cacao, que sí aporta beneficios, pero con una gran cantidad de azúcar y grasas que provocan los daños anteriormente mencionados».
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