Beware tapas and cañas abuse during the summer

Delta World

Abuse of caps and canes, so prevalent during the summer holidays, can lead to diseases such as obesity, diabetes or cholesterol, the low nutritional value, high caloric value, and difficult to digest this type of food, the Medical Institute European of obesity (IMEO), which has offered a series of recommendations to enjoy this tradition without compromising the body warned Wednesday.

To combine enjoyment with the protection of the health of the people in the summer, the IMEO recommends to increase physical activity, drink around two litres and a half of water a day and plan the meal hours, combining fruit and low-fat foods.

Also it is advisable to give priority to protein-rich food such as seafood and fish, true to the saying “eat breakfast like a King, eat like a Prince and dinner like a beggar”.

The lovers of beer, nutritionists are invited to toggle their consumption options light or ‘zero’ and with other soft drinks, while ice cream fans encouraged to ingest landlords with yogurt without fat, as well as fruit and soft drinks that are low in calories.

According to the IMEO dietitian and spokesperson for the entity, Rubén Bravo, in summer we eat less, but “bad”, due to the intake of fried foods, sweets, sauces, Furthermore, generate heavy digestions and disrupt healthy eating habits.

To prevent this from happening, the nutritionist has advised to seek a balance between food and physical activity, and has emphasized that “it is not much less than be to diet on vacation or”.

En verano comemos menos pero peor, los aliados perfectos de la diabetes y el colesterol

El excesivo consumo de “comida chatarra”, tapas y alcohol dispararán los niveles de colesterol y tendencia a la diabetes de nuestros españoles más playeros, advierten del Instituto Médico Europeo de la Obesidad

Con el inicio del período vacacional, es la zona playera y de tapas la más afectada por la abundante oferta de “comida chatarra”, de escaso valor nutricional, alta en calorías y de difícil digestión. Tapas fritas con mucho pan y mayonesa, patatas bravas, pinchos picantes y entrantes muy salados que mitigamos con cañas de cerveza y refrescos azucarados. Es sólo parte de la larga lista de manjares que sirven a los veraneantes en sus días de descanso y calificados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad como comida “ODC”, es decir, comida que propicia los males de la Obesidad, la Diabetes y el Colesterol.

“Es un hecho real: en verano comemos menos, pero mal y de peor calidad”, reivindica Rubén Bravo, especialista en nutrición de IMEO y portavoz de la entidad. Ingerimos más calorías incrementando la ingesta de hidratos de carbono y grasas, reduciendo las proteínas y empeorando las formas de cocinar o acompañar a los platos, con clara tendencia hacia los fritos, los panes, dulces o salsas. Claramente habrá un leve aumento del peso total, aunque una fuerte caída de la masa muscular que será reemplazada por una importante subida de los niveles de grasa corporales. Por otro lado, las digestiones pesadas, estreñimiento, y problemas digestivos están a la orden del día.

El cambio de escenario y la interrupción de hábitos establecidos a la hora de comer nos juegan una mala pasada. “Ante las innumerables tentaciones –buffet libre del tipo continental en la mañana con variedad infinita de bollería, fiambre, quesos, bacon frito, salchichas frankfurt o mermeladas; menú económico al mediodía compuesto normalmente de un arroz o pasta y un segundo de pescado frito o rebozado; cañas y helados entre horas; tapas con una base de pan y un añadido de mayonesa, a los que se suman unas cenas tardías–, nos encontramos con una sobredosis de comida poco sana que a lo largo de los días comenzará generar molestias innecesarias”, argumenta el especialista. 

“No se trata ni mucho menos de estar a dieta en vacaciones, sino de buscar un equilibrio en el día tanto con la alimentación como con la actividad física, para que nuestra salud y nuestro físico no decaiga durante el periodo vacacional”, explica Bravo. Para ello el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ha elaborado estos sencillos consejos, que nos ayudarán sentirnos ligeros en verano, proteger nuestra salud frente a indigestiones, y mantener nuestra masa muscular y niveles de grasa, sin mermar el disfrute de las vacaciones veraniegas.

  1. Intenta aumentar tu actividad física diaria. Ni mucho menos hablamos de ir al gimnasio o a correr, sino de evitar estar tumbado debajo de la sombrilla, y cambiarlo por paseos por la playa, nadar en mar o piscina, jugar al vóley playa o palas con hijos o amigos, es decir mantenernos activos por la mañana y realizar actividades divertidas.
  2. Como premio a nuestra actividad matutina, y dado que son las horas más peligrosas de exposición solar, después de comer podemos aprovechar perfectamente a echarnos una buena siesta. Si lo hemos hecho bien por la mañana, nos la hemos ganado. 
  3. Alcohol, sol y altas temperaturas no son buena combinación, pues nos deshidrataremos sin darnos cuenta y el riesgo de insolación aumenta exponencialmente. La ingesta de agua no debería ser inferior nunca a los 2,5 litros en verano, sobre todo si pasamos tiempo en la playa.
     
  4. Planifiquemos nuestras comidas entre horas, sobre todo incluyendo una media mañana y una merienda. Podemos combinar una pieza de fruta y algo de fiambre bajo en grasa por ejemplo. Evitaremos el picoteo de patatas fritas, las visitas innecesarias al “chiringuito”, y por otro lado un ahorro considerable en nuestro bolsillo. Por otro lado al ingerir alimentos saciantes entre las comidas principales, llegaremos a comida y cena con mucho menos apetito.
     
  5. Si vamos a tapear o pasar tiempo en una terraza, sugerimos utilizar la cerveza o el tinto de verano como fuente de hidrato de carbono y elegir raciones de contenido proteico como ibéricos, marisco, pescado, boquerones en vinagre, sepia a la plancha, pulpo a la gallega. Es importante evitar el pan, la mayonesa y los fritos para poder disfrutar y al mismo tiempo alimentarnos correctamente.
     
  6. El refrán nos lo deja muy claro, y en vacaciones es muy útil “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”. Podemos desayunar más de lo habitual, si estamos en un bufet incluso incluir alguna salchicha o revuelto de huevos. Si hemos hecho una media mañana, llegaremos con menos apetito a la comida. Recomendamos empezar con una buena ensalada y alguna ración de contenido proteico. Cuando lleguemos a los segundos y a los postres tendremos muy poco apetito y será más fácil tomar una cantidad moderada de alimentos más calóricos. La cena es imprescindible hacerla ligera, un gazpacho o salmorejo con huevo y jamón ibérico picado es una muy buena opción. Si pensamos en paellas, barbacoas y demás, dejemos éstas opciones para la comida y cenemos algo menos pesado.
     
  7. En cuanto a las bebidas, la cerveza suele ser la reina por excelencia en verano, las versiones light o cero alcohol suelen tener un 30-40% menos de Kcal, entre una cerveza y otra podemos incluir alguna de estas opciones, o refresco cero. No es un gran esfuerzo, pero si sumamos Kcal ahorradas en una semana nos sorprenderemos gratamente.
     
  8. Por último, si somos unos fanáticos de los helados os proponemos realizarlos de forma casera, tanto helados como polos de hielo. Sólo tendremos que comprar los moldes y leer estas dos recetas:
  • Helado natural: Cogiendo yogur 0% de sabor, fruta del mismo sabor y añadiendo algo de leche semidesnatada, tendremos helados de menos de 60Kcal, naturales y con un sabor exquisito.
  • Polo sin azúcar: Actualmente hay productos de Cola y bebidas refrescantes 0%, si las quitamos el gas, las echamos en nuestros moldes y las metemos unas horas al congelador, tendremos refrescantes polos 0% de Cola, Limón o Naranja.

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad alerta del riesgo de tapas y cañas

Recuerdan que en verano se produce un consumo excesivo de la denominada «comida chatarra»

EFE / Heraldo de Aragón

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha advertido este miércoles del peligro que las famosas tapas y cañas pueden tener en verano para el organismo y ofrece una serie de recomendaciones para disfrutar de esta tradición sin que el cuerpo se resienta.

Así, recuerda que en verano se produce un consumo excesivo de la denominada «comida chatarra», caracterizada por su escaso valor nutricional, alto valor calórico y difícil digestión, por lo que propicia males como obesidad, la diabetes o el colesterol.

En una nota de prensa, el nutricionista del IMEO y portavoz de la entidad, Rubén Bravo, explica que en verano comemos menos, pero mal, debido a la ingesta de fritos, dulces, salsas que, además, generan digestiones pesadas y se interrumpen los hábitos alimenticios sanos.

Para evitar que eso ocurra, aconseja buscar un equilibrio entre la alimentación y la actividad física, y enfatiza que «no se trata ni mucho menos de estar a dieta en vacaciones».

Para ello, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ha elaborado una lista de consejos encaminados a proteger la salud de las personas en verano, con el fin de mantener la masa muscular y los niveles de grasa.

Así, recomienda aumentar la actividad física, ingerir dos litros y medio de agua al día y planificar la comida entre horas, combinando fruta y alimentos bajos en grasa que están entre las primeras de la lista.

El IMEO también aconseja dar prioridad a los alimentos ricos en proteínas como el marisco y el pescado, haciendo alusión al refrán «desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo».

También insta a los amantes de la cerveza a alternar su consumo con opciones light o cero y con otros refrescos, y por último, a los apasionados de los helados les invita a realizarlos de forma casera con yogures sin grasa, fruta y bebidas refrescantes bajas en calorías. 

RNE: IMEO advierte sobre 8 falsas creencias entorno a la operación bikini

Operación bikini Sí, pero con la cabeza. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha advertido de que no todo vale con el fin de lucir una figura esbelta en verano. Rubén Bravo, portavoz del centro y especialista en nutrición ha desgranado 8 puntos en los que solemos equivocarnos a la hora de seguir una dieta o machacarnos de ejercicios.

Para escuchar el contenido completo del programa Sobre la mesa de RNE, pulsa PLAY sobre los videos a continuación.

Primera Parte

Segunda Parte

Fuentes: Sobre la mesa de RNE / Nota de prensa de IMEO 

Para combatir el colesterol «malo»: dieta mediterránea y ejercicio físico regular

El doctor Muñiz Grijalvo, especialista del hospital Virgen del Rocío de Sevilla, explica en diez pasos los aspectos que debemos tener en cuenta sobre el colesterol y sus efectos

ABC Sevilla / Por Cristina Aguilar

Un estilo de vida saludable es el secreto para mantener a raya el colesterol «malo». Y es que, el ejercicio físico moderado y regular, acompañado, preferentemente, de una dieta mediterránea evita o retrasa que en un futuro tengamos problemas. El doctor Ovidio Muñiz Grijalvo, especialista en Medicina Interna y perteneciente a la Unidad Clínico-Experimental de Riesgo Vascular del hospital Virgen de Rocío de Sevilla, desgrana todos los aspectos importantes que debemos conocer sobre el colesterol y sus efectos, cómo prevenirlo y combatirlo.

–¿Qué es el colesterol?

–Los lípidos se dividen en esteroles y grasas. El colesterol es un esterol de origen animal – hay otros vegetales– que tiene muchas funciones fisiológicas esenciales para la vida, entre otras formar parte de las membranas celulares y servir de base para la síntesis de determinadas hormonas.

–¿Qué se entiende por colesterol «bueno» y «malo»?

–Casi todas las células de nuestro cuerpo necesitan «importar» colesterol para completar sus funciones. El hígado es capaz de sintetizar el colesterol necesario y enviarlo por el torrente circulatorio, pero el colesterol es insoluble en el plasma y necesita unirse a proteínas que funcionan como «taxis» de colesterol y que lo llevan de un sitio a otro por la sangre. Cuando el colesterol va transportado desde el hígado a los tejidos se llama LDL –lipoproteína de baja densidad–, que cuando está en exceso se deposita en la pared de las arterias y produce arteriosclerosis, por eso se llama «malo». Por el contrario, la partícula de HDL –lipoproteína de alta densidad– o colesterol «bueno» extrae colesterol de los tejidos periféricos, también de las arterias y lo lleva al hígado para degradarse –llamado transporte reverso–.

–Una analítica que revele que una persona tiene el colesterol en el límite o alto, ¿cómo puede combatirlo?

–Lo fundamental es llevar un estilo de vida saludable con ejercicio físico moderado y regular para conseguir y mantener un peso corporal adecuado. Esa actividad física debería acompañarnos toda la vida, adaptándose a las circunstancias de cada uno. El ejercicio aeróbico, sobre todo, eleva la fracción HDL o colesterol «bueno» y puede bajar ligeramente los triglicéridos y el colesterol «malo». También debe incluir una dieta, fundamentalmente la mediterránea; evitando, en cualquier caso las «dietas milagro» que suelen tener efecto rebote y pueden ser peligrosas.

–¿De qué forma podemos prevenir que suba el colesterol?

–Hay una parte que no podemos prevenir que es el componente familiar o hereditario, presente en ciertas formas de hipercolesterolemia. Estas personas van a necesitar tratamiento médico, pero en todos los casos el estilo de vida es fundamental para ayudar a controlar el colesterol, evitando los hábitos dietéticos inadecuados, como la comida rápida y los alimentos elaborados con alto contenido en grasas saturadas, y el sedentarismo. Por otro lado, el metabolismo basal y los requerimientos calóricos van decreciendo a partir de los 30 años, es decir, a medida que vamos cumpliendo años debemos hacer una dieta igualmente variada pero reduciendo paulatinamente las calorías. Si existe obesidad o sobrepeso, la dieta inicialmente debe ser hipocalórica, disminuyendo las raciones de los alimentos permitidos y evitando las comidas hipercalóricas.

–Si le detectan a una persona que tiene el colesterol alto, ¿qué nivel, en nuestro análisis de sangre, tendría que superar? ¿Cuándo debemos iniciar tratamiento médico?

–Los objetivos de colesterol de cada persona son diferentes según el riesgo cardiovascular que tenga. Por ejemplo, un paciente diabético que ha tenido un infarto de miocardio debe tener el colesterol LDL por debajo de 70 mg/dl, mientras que una mujer joven no fumadora y activa físicamente, sin otros factores de riesgo como hipertensión o diabetes, no necesita tratamiento salvo que reiteradamente el colesterol LDL sea superior a 160 mg/dl, siguiendo un estilo de vida saludable.

–¿Qué otras enfermedades pueden derivar de tener un colesterol alto o muy bajo?

–El colesterol muy bajo es excepcional en nuestro medio y debe ser valorado individualmente en una Unidad de Lípidos por si se trata de algún déficit congénito. Casi todo el problema derivado del colesterol es cuando está elevado y su consecuencia fundamental es la enfermedad cardiovascular, sobre todo coronaria: infarto, angina de pecho…

–A diario nos bombardean con publicidad que promete reducir el colesterol «malo», ¿debemos fiarnos de estos productos?

–Los únicos productos o suplementos dietéticos que lo bajan son los esteroles y estanoles vegetales, que compiten con el colesterol por su absorción intestinal y que mayoritariamente se comercializan en forma de lácteos bebibles, como el Danacol, Benecol, etc. En este caso, hay que destacar el esfuerzo realizado por determinados fabricantes, en particular los de la industria láctea. Por otro lado, los ácidos grasos omega 3 procedentes de aceite de pescado son útiles para bajar los triglicéridos, además de tener otras propiedades beneficiosas.

–Muchos alimentos están «condenados» por el colesterol, ¿cuáles debemos desterrar de nuestra dieta y en cuáles debemos confiar?

–El colesterol de los alimentos no es el principal determinante de la dieta en elevar el colesterol que vemos en nuestros análisis, además de que su absorción es muy variable dependiendo de la persona. Son las grasas de la dieta el principal enemigo, en concreto las grasas saturadas que pueden ser de origen animal pero también vegetal. Hay que evitar las grasas saturadas de origen animal: mantequilla, tocino, beicon; y vegetal: palma, palmiste, coco. Estas últimas suelen utilizarse en la elaboración de bollería industrial, galletas y alimentos precocinados. Se debe desconfiar de las grasas vegetales no especificadas en el etiquetado de los alimentos. El aceite de oliva virgen extra es la grasa dietética más sana. Otros aceites vegetales como el de girasol o maíz también son recomendables. Las margarinas vegetales que no se endurecen en el frigorífico son menos perjudiciales. Se deben moderar también el consumo de grasas si se tiene sobrepeso ya que todas las grasas, también las saludables, aportan muchas calorías. Por su parte, el cerdo ibérico alimentado adecuadamente –no con piensos artificiales– tiene un contenido en ácido oleico muy superior al de otras carnes y por tanto se puede consumir con moderación.

–¿Es cierto que tomar una manzana y una copa de vino al día, como muchos estudios han publicado, evita que en un futuro tengamos problemas con el colesterol?

Todas las frutas, no sólo la manzana y la uva, son una fuente importantísima de antioxidantes y vitaminas, por lo que debe favorecerse su consumo diario. En cuanto al vino, parece que su consumo moderado –un máximo de dos copas al día, sobre todo de vino tinto– también pueden tener un efecto beneficioso por lo que a estos niveles no debe prohibirse si no hay otros problemas de salud. Recomendar su consumo de forma general tampoco es adecuado, ya que en exceso es causa de diversas enfermedades.

–En internet existen páginas donde se recomienda una «limpieza de hígado» para mantener el nivel de colesterol, hablándose de «lavativas», ¿qué hay de cierto en esto?

–No hay ninguna evidencia de sustancias que «limpien» el hígado y por tanto deben evitarse por publicidad engañosa cuando no por riesgos para la salud.

Disfrutar del fin de semana aunque estés a dieta ¡es posible!

Mujer de Elite / Por: Alma Borge Montoya

¿Te quedas en casa sin salir los fines de semana porque te has puesto a dieta? ¿Estás harta de echar por tierra todos los esfuerzos de la semana con los aperitivos y copas del sábado más la comilona del domingo? Deja de sufrir y descubre cómo puedes disfrutar del fin de semana sin perder de vista tu objetivo de adelgazamiento.

Si te estás preparando para el verano y te encuentras en plena dieta ¡enhorabuena! Porque vamos a contarte todos los trucos para que no tengas que renunciar a las terrazas y al tapeo aunque estés llevando un régimen para perder esos kilitos de más y presumir de cuerpazo en bikini.

De lunes a jueves seguro que no encuentras problemas, pero cuando llega el fin de semana la cosa se complica. Es más que probable que en ocasiones hayas rechazado un plan muy apetecible para no echar por tierra todos los esfuerzos de la semana. Pero vas a descubrir cómo poder disfrutar del fin de semana sin perder de vista tu objetivo de adelgazamiento.

Las bebidas

Lo primero es saber qué bebidas son las que pueden echar por tierra la pérdida de peso por su gran aporte calórico o porque te puedan hacer sentir hinchada: lo ideal es recurrir a los zumos de frutas (mejor si son naturales sin azúcares añadidos): una fuente de vitaminas como un buen zumo de naranja o un apetecible y fresco zumo de tomate son buenas opciones que no aportan grasa a tu organismo ni un exceso de azúcar.

Pero si te decantas por un refresco, la elección es sencilla ya que la oferta existente te permite elegir entre una amplia variedad de refrescos sin azúcar y con un aporte calórico de prácticamente cero. Lo ideal, que el refresco sea sin gas, pues nos puede hacer sentir hinchadas y además repercute en la acumulación de líquidos en el organismo.

Y si eres de las que no puede renunciar a una buena caña, ¡estás de suerte! Un pequeño vaso de cerveza aporta muy pocas calorías, es saludable por su bajo aporte de alcohol y también nutre, ya que no debemos olvidar que se trata de cebada, un cereal que aporta minerales y nutrientes a nuestro cuerpo. Eso sí, contiene un aporte calórico mayor y gas, además de alcohol, por tanto, no te excedas, con una cerveza es suficiente.

Una copa de vino también es una buena opción, pero recuerda, ¡siempre con moderación! Olvídate de los combinados con alto contenido en alcohol y acompañados de un azucarado refresco.

La comida

Pero a la hora de tapear o comer, también puedes elegir aquellos alimentos que menos calorías y grasas nos aporten. Olvídate de los frutos secos que suelen servirse en bares, terrazas y chiringuitos, suelen estar cargados de sal, y al estar fritos, contienen un elevado contenido en grasas.

Descarta también las frituras como las clásicas patatas fritas o rebozados (croquetas, calamares…), es mejor que elijas entre unas frescas tapas con pocas calorías como pepinillos o cebolletas con algunas aceitunas, además de los siempre deliciosos y nutritivos mejillones al vapor. ¡Son placeres que no pesan!

Olvídate de las tostas, especialmente las compuestas de salsas y carnes o quesos grasos, y aún mejor si tienes la oportunidad, pide una refrescante ensalada mixta, que además resulta muy apetecible en la época estival.

Otras opciones son el marisco, rico en proteínas y con muy poco aporte calórico, y en comidas o cenas opta por carnes de ave y pescados sin salsas, mejor al horno o plancha, acompañados de verduras o ensalada dejando aparte los arroces o patatas tan comunes en este tipo de platos.

Como verás, poniendo un poco de atención a lo que consumimos puedes seguir disfrutando del fin de semana de una manera deliciosa y sin descuidar tu dieta.

¿Sabes cuál es el impacto del tabaquismo y la obesidad en la reproducción de las mujeres?

En el tabaquismo, es evidente que el humo del cigarro tiene sustanciales efectos nocivos sobre la fertilidad y genera un impacto negativo sobre la capacidad de quedar embarazada y de llevar un embarazo a término

Analitica.com

En virtud del Mes Mundial de la Infertilidad, MSD promueve un mayor conocimiento de dos de los principales factores de riesgo modificables asociados a la infertilidad: el tabaquismo y la obesidad.

En el tabaquismo, es evidente que el humo del cigarro tiene sustanciales efectos nocivos sobre la fertilidad y genera un impacto negativo sobre la capacidad de quedar embarazada y de llevar un embarazo a término. El fumar afecta la fertilidad ya que el tabaco: acelera la pérdida de óvulos y la función reproductiva, puede adelantar en varios años la menopausia, y muchos de los componentes del humo del cigarrillo interfieren en la capacidad para producir estrógeno y hace que los ovocitos sean más propensos a anomalías genéticas.

Por su parte, los hombres que fuman tienen un menor recuento de espermatozoides, menor motilidad y mayores anomalías en la forma y función de los mismos. En cuanto a su impacto en la terapia de reproducción asistida, se estima que en mujeres fumadoras se requiere para concebir casi el doble de intentos de fertilización in vitro (FIV) en comparación a aquellas mujeres que no fuman.

Datos de estudios de FIV han revelado, entre otros aspectos, que las mujeres fumadoras requieren dosis más elevadas de hormonas para estimular la ovulación, logran menor cantidad de ovocitos y tienen tasas de implantación más bajas.

Por otro lado, la obesidad y el sobrepeso también pueden reducir la fertilidad de la mujer ya que: los ciclos son irregulares o infrecuentes, aumenta la tasa de infertilidad y el riesgo de aborto espontáneo, y el éxito de los tratamientos de fertilidad puede ser menor. Se considera que una mujer tiene sobrepeso si su Índice de Masa Corporal (IMC) es de 25 a 29.9. Un IMC de 30 o más indica obesidad.

Tanto el tabaquismo como la obesidad son factores de riesgo que pueden ser modificados. Mantener una dieta saludable y hacer ejercicio físico permite perder peso, y la pérdida de entre 5 al 10% del peso corporal puede mejorar los índices de ovulación y embarazo. Dejar de fumar puede mejorar tanto la fertilidad natural como las tasas de éxito de las técnicas de reproducción asistida.

Adelgaza 6 kilos en 4 semanas: oferta de campaña verano 2012


PROGRAMA SILUETA FAST -6kg

Consigue reducir hasta 6 kilos en tan sólo 4 semanas. Este paquete del Instituto Médico Europeo de la Obesidad está destinado exclusivamente a personas con sobrepeso y combina alta tecnología en análisis metabólico y hormonal, consultas de nutrición específicas y tratamiento adicional de reducción y reafirmación.  Aprovéchate de este precio en oferta de campaña para el verano 2012.

¿Qué incluye?

Estudio de evaluación inicial y final compuesto de:
            2 Estudio Antropométrico y distribución de contornos
            1 Espirometría Welness Technology (Metabolismo Basal)
            2 Analizador Intersticial EIS (Hormonas, iograma y bioquímica)
            2 Analizador Corporal TANITA. % Muscular-%Grasa-%Agua

Tecnología REDUCCIÓN REAFIRMACIÓN:
            5 Sesiones de Narl Sonic. Lipolisis mecánica.
            2 Sesiones de VelaSmoth (60 min)
            2 Sesiones de Presoterapia
            1 Consulta con el Médico especialista en Endocrinología
            3 Consultas de Nutrición
            Plan Sport Training adaptado a su capacidad cardiorespiratoria

Tratamiento nutricional normaproteico Proteifine:
            28 Batidos Proteicos
            1 CLA (60 perlas)
            1 Botella Proteidraine (200 ml)
            2 Aspagliz (500 grs aminoácidos específicos)

Precio especial: 1.340€
(29€ al mes. 60 cuotas y posibilidad de cancelación anticipada)

Para más información, llama al 91 745 17 96 para residentes en Madrid o España, o escríbenos al  consultas@imeoobesidad.com .

En IMEO somos más de 30 especialistas dedicados a la obesidad, trabajamos nutricionistas, endocrinos, psicólogos, fisioestéticos, cirujanos bariátricos y plásticos. ¡Ponte en las manos de los profesionales y logra una pérdida de peso eficaz!

El 90% de los niños de entre 1 y 3 años consumen más leche y carne de la que deberían

  • La mayoría de los niños consume más del doble de las proteínas aconsejadas.
  • El 71% consume más calorías de las necesarias.
  • Aumenta el riesgo de desarrollar obesidad en el futuro.

20 minutos / EFE

El 90% de los niños españoles de entre 1 y 3 años consume más del doble de las proteínas diarias aconsejadas debido a una ingesta excesiva de leche de vaca y de carne, lo que aumenta el riesgo de desarrollar obesidad en el futuro. Además, el 71% consume más calorías de las necesarias y un 43% supera en un 30% las recomendaciones internacionales.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio ALSALMA ‘Alimentando la Salud del Mañana’, una investigación pionera en España que ha analizado por primera vez la nutrición infantil en esa franja de edad.

El trabajo se ha realizado mediante más de 200 encuestas a familias de todo el país a las que se les ha hecho un seguimiento de la dieta de sus hijos durante cuatro días consecutivos y, además, han participado más de 200 pediatras.
La doctora Ana Morais, del Hospital Infantil de La Paz, de Madrid, ha explicado que se ha elegido esa franja de edad porque se trata de una etapa en la que el crecimiento es muy rápido (el niño duplica su talla y quintuplica su peso) y en la que se produce un «extraordinario» desarrollo del sistema nervioso (cerebro), lo que hace que los requerimientos de nutrientes sean superiores. Morais ha puesto de relieve la importancia de que la transición de los patrones dietéticos desde los nueve meses hasta los 3 años se haga «de la forma más adecuada posible», ya que la adquisición de los hábitos alimenticios en los primeros años va a tener repercusiones en la vida adulta y van a influir en la futura aparición de enfermedades.

La prevalencia de la obesidad en los niños españoles en edad escolar ha ido aumentando paulatinamente. Del estudio PAIDOS, de 1984, en que se cifraba en un 6,4% se pasó al 16% del ENKIN (1998-2000) y al 18,3% del ALADINO (2011), el último disponible. España es el segundo país europeo con mayor tasa de sobrepeso y obesidad infantil (niños de entre 7 y 11 años) después de Grecia.

Aunque existe una predisposición genética a la obesidad, hay otros factores que también influyen y entre ellos esta la alta ingesta proteica, de ahí la importancia de su control, ha explicado la doctora Morais. En los primeros años de vida, los requerimientos de proteínas se sitúan en 1,5 gramos por kilo de peso y día, de forma que un niño de entre 1 y 3 años debería ingerir una media de 15 gramos. Un vaso de leche de vaca aporta 6 gramos -entre 1,5 y 2 gramos si se trata de la de crecimiento, dependiendo de la marca-, y 15 un filete de ternera de 100 gramos.

El doctor Vicente Varea, jefe del Servicio de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Hospital Sant Joan de Deu, de Barcelona, ha explicado que el estudio se planteó como «una cata de hábitos nutricionales» en los tres primeros años de vida de los niños. Revela que solo el 18% de los pediatras considera que los niños españoles tiene desórdenes alimentarios y coinciden con los padres respecto al exceso de grasas y azúcares y al déficit de hierro y vitaminas en la dieta, pero no en cuanto a la alta cantidad de proteínas y el riesgo que ello conlleva. Este pediatra ha ironizado al señalar que los pequeños españoles «están tan bien alimentados que consumen por encima de las recomendaciones internacionales«, en cuanto a calorías y proteínas, sobre todo a partir de los siete meses.

Ideas para un buen desayuno infantil

Recomendaciones para acertar con la primera comida del día

Charo Barroso / Desarolloinfantil.net
 
Para mejorar los hábitos alimenticios de la población infantil, desde la Asociación Corazón Vivo se insiste en que hay que mejorar el desayunos de los niños. ¿Cómo? Sus expertos nos ofrecen unas cuantas ideas:
 
Incrementar el consumo de fruta y de pan integral en el desayuno, dado el escaso consumo de alimentos ricos en fibra dietética entre la población infantil.   
   
•   Fomentar el consumo de leches fermentadas, yogures y queso fresco, ya que aproximadamente el 60 por ciento de los niños y niñas no toman derivados lácteos. Algunos de estos alimentos proporcionan beneficios adicionales a los de los nutrientes y otros introducen variabilidad al desayuno, haciéndolo más atractivo.
   
•   Reducir el consumo de bollería en el desayuno y dejarle para ocasiones especiales. Todavía presenta una cifra elevada, ya que el 40 por ciento de los niños la desayuna habitualmente.
   
•   Se debe seguir haciendo hincapié en la importancia de un desayuno completo que combine adecuadamente todos los ingredientes de un desayuno saludable, para tratar de continuar incrementando el porcentaje de escolares que desayunan correctamente. 
  
  La fórmula del desayuno 3S 

Saludable, sostenible y social. Así es el desayuno 3S. Una iniciativa avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)  y desarrollada por algunos centros comerciales con el objetivo de concienciar a los más pequeños sobre la importancia de la primera comida del día y enseñarles a preparar un desayuno completo y equilibrado. En ellos se ofrece información detallada sobre las bases fundamentales del desayuno, la pirámide de los alimentos y el aporte calórico ideal para esta primera comida del día. Todo con la intención de corregir los hábitos alimenticios de los más pequeños y concienciar a las familias sobre la importancia de esta comida.
 
Rubén Bravo, experto en nutrición de IMEO, indica que un buen desayuno no pueden faltar lácteos, los cereales, la fruta o el zumo natural y una proteína. Además, insiste en que debe ser equilibrado y personalizado en cuanto a la edad, peso y actividad física del niño.
       
  En este sentido, señala que aquellos que toman un desayuno completo tienen más energía, sacan notas más altas, son más positivos, se enferman menos y, de cara a la adolescencia, reduce ese estado de ansiedad que provoca el no desayunar y que puede tornarse en agresividad cuando van creciendo.   
     
Ideas para todos los gustos
   
– Para los energéticos: leche con cacao, pan con mantequilla, mermelada o miel, muesli, fruta fresca o zumo de fruta.
   
– Para los que necesitan fibra: leche, fresas con miel, yogur con cereales integrales y kiwi.
   
– Para los que tienen prisa. Rápido y nutritivo: Leche con cacao, galletas integrales, leche o batido de yogur, zumo de fruta y fruta fresca.
   
– Para los que necesitan proteínas: Leche con cacao o yogur, pan con jamón o fiambre y queso fresco. Fruta o zumo.
   
– Para los vitaminados. Leche, yogur con muesli y macedonia de frutas con zumo.   
   
– Para unos huesos fuertes. Leche con cacao, pan con mermelada y queso fresco, y fruta.
   
– Y si en el colegio toca deporte. Yogur natural con azúcar, miel y muesli, zumo de naranja, pan con queso fresco y jamón, y frutos secos.