Comer por la nariz: una dieta cara, peligrosa e ilegal

Astrid Garcia / Blogs Antena3
Sus resultados son inmediatos pero no permanentes. Comer exclusivamente a través de una sonda durante diez días para perder peso puede acarrear serias complicaciones y va en contra del Real Decreto 1901/2000, que limita esta práctica a enfermos con problemas para alimentarse de otra forma.

Después de cuatro meses de cañas, tapitas y helados, llegan los remordimientos. Hemos recuperado todo lo perdido durante la ‘operación bikini’ y, si no nos damos prisa, el turrón conseguirá conquistarnos antes de lograr quitarnos de encima los kilitos del verano.

Tras el fracaso comprobado de los regímenes proteicos, tipo Dukan, que terminan aburriendo por la falta de variedad de sus menús, los más impacientes se apuntan este otoño a la ya conocida como ‘dieta de la mochila’.

Promete una elevada pérdida de peso (unos diez kilos) en tan sólo diez días, con el único sacrificio de llevar contigo una mochila a todas partes. Como si estuvieras hospitalizado, la ingestión de calorías se realiza exclusivamente a través de una sonda nasal, que te aporta todos los nutrientes para un día (glúcidos, grasas, proteínas y vitaminas).

Quienes se han sometido a esta dieta aseguran que la sensación de apetito es inexistente, debido a que el cuerpo recibe alimento de manera constante. Sin embargo, no todo son maravillas.

Además de que no es apta para todos los bolsillos, pues supone un desembolso inicial de entre 3.000 y 5.000 euros, las asociaciones de nutricionistas advierten de que esta práctica puede ocasionar complicaciones, como la obstrucción de la sonda, deshidratación y diarreas, e incluso infecciones por contaminación bacteriana.

Debemos tener también en cuenta que la legislación española limita este modo de nutrición a pacientes que tengan problemas para «ingerir, digerir, absorber, metabolizar o excretar alimentos normales», algo que las clínicas que ofertan esta dieta se saltan por completo. La ingestión de calorías a través de una sonda se utiliza para enfermos en estado de coma, algunos casos de anorexia o para pacientes con cáncer, que reciben quimioterapia y tienen dificultades para comer. Nada que ver con un capricho estético.

No olvidemos además que, siempre que se pierde peso a gran velocidad, se recupera igual de rápido. ¿Cuántas veces estarías dispuesto a pasar por este proceso, con el correspondiente gasto de 5.000 euros? Probablemente, lo único que te lleves de esta experiencia serán unas cuantas estrías más.

Glutenianas ¿Moda o necesidad?

Hoy Mujer, por Marisol Guisasola

Gwyneth Paltrow, Rachel Weisz, Jessica Alba, Victoria Beckham, Miranda Kerr, Goldie Hawn, Oprah Winfrey… Todas ellas, y un ejército creciente de mujeres, siguen dietas libres de gluten aunque no sean celíacas. La nueva moda antigluten hace furor en los EE.UU., donde este complejo de proteínas presentes en el trigo, la cebada o el centeno parece ser el causante de todos de males y las páginas web de “glutenianas” brotan como la hierba en primavera.

Tanto rechazo al gluten ha animado al gobierno norteamericano a realizar una encuesta nacional, a la que ha seguido un estudio de la Clínica Mayo, para saber si las dietas que carecen de él son hoy más una tendencia social que un tratamiento. Y la respuesta es que sí, que la tendencia es real. Los datos del estudio lo afirman claramente: aproximadamente 1,8 millones de norteamericanos padecen celiaquía, pero 1,4 millones de ellos no lo saben. Junto a este dato, 1,6 millones de personas siguen dietas exentas de gluten, aunque no han sido diagnosticadas como celíacas.“La ironía es que no hay solapamiento entre ambos grupos”, explica el profesor Alberto Rubio-Tapia, de la División de Gastroenterología y Hepatología de la Clínica Mayo en Rochester (EE.UU.), coautor del estudio. “Dicho de otro modo: la gran mayoría de las personas que siguen dietas sin gluten no necesitarían hacerlo y muchas de las que no siguen ese régimen no saben que padecen celiaquía y no evitan el gluten en su alimentación, con serias consecuencias para su salud”.

Sin necesidad

Para determinar la prevalencia de celiaquía, los investigadores de la Clínica Mayo combinaron análisis de sangre específicos con entrevistas realizadas dentro de la encuesta NHANES (siglas en inglés de Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición), que incluyen exámenes físicos de los encuestados. Gracias a ello, comprobaron que 35 personas, de un total de 8.000, reunían los requisitos de la celiaquía. A la vez, y paradójicamente, 53 de las 55 personas del estudio que confesaron estar siguiendo dietas libres de gluten no necesitaban hacerlo.

En los últimos años, han proliferado spas, centros de belleza y clínicas “naturistas” que anuncian dietas sin gluten como parte de sus programas detox o de pérdida de peso, tratamientos contra las migrañas y dolores de todo tipo, estrategias para mejorar la piel y hasta para “curar” problemas autoinmunes. La pregunta es: ¿quién necesita de verdad esta dieta? ¿Tienen fundamento esas alegaciones? “Se ha extendido la idea de que el gluten es una proteína nociva para la salud general y que las dietas sin gluten son más sanas”, explica el dr. Modesto J. Varas Lorenzo, de la Unidad de Gastroenterología y Hepatología del Centro Médico Teknon de Barcelona. “Pero eso no es cierto; no hay evidencias de que una dieta libre de gluten ayude a la población general. No decimos que sea necesariamente peligroso seguirla, de hecho, sabemos que muchas personas que lo hacen acaban consumiendo más frutas y verduras, y menos comida basura, lo cual se reflejará en una mejor salud, pero no hay por qué someterse a ningún tipo de alimentación restrictiva sin necesidad. Iniciar una dieta libre de gluten por decisión propia puede conducir a deficiencias y desequilibrios nutricionales. Asimismo, una celiaquía que no genera síntomas obvios (algo que es muy frecuente) y no se diagnostica ni se trata puede tener serias consecuencias en la salud”.

¿Nueva patología?

La industria alimentaria es muy consciente de la tendencia antigluten. Según datos de la empresa Mintel, los productos libres de esta proteína son los de mayor crecimiento en los supermercados. A la tendencia se han sumado rápidamente los restaurantes, las cadenas de reparto de comida a domicilio e, incluso, panaderías y pastelerías que recurren a masas elaboradas con harinas de arroz y maíz. Aún así, como denuncian a menudo las asociaciones de pacientes, los celíacos siguen gastando más en su cesta de la compra que las personas que no sufren esta enfermedad. Su gasto anual en comida es 1.525 € superior al de una persona sana. La mayor parte de ese extra proviene de las harinas, panes y pastas adaptadas a sus necesidades. Un encarecimiento que proviene de la inversión que necesitan realizar los fabricantes de estos productos para evitar la contaminación cruzada durante todo el proceso de producción, porque incluso las trazas de gluten pueden provocar síntomas. “Puede que las dietas sin gluten se hayan convertido en tendencia, pero la celiaquía no es ninguna moda”, interviene Clara Blasco, a quien no le diagnosticaron la enfermedad hasta los 30 años. Clara relata una juventud repleta de molestias digestivas, migrañas, distensión abdominal, cansancio… “No tuve la primera regla hasta los 17 y sufría diarreas continuas. Tantos años de mala absorción de nutrientes se reflejaron en mis huesos y acabé con osteoporosis y una dentadura desastrosa. La dieta sin gluten me cambió la vida”, declara.

Ningún médico dudaría hoy en prescribir una dieta libre de gluten a una persona como Clara, con celiaquía diagnosticada. ¿Pero qué hay de las que dan negativo en los tests, pero se quejan de que toleran mal el gluten? Hasta hace cuatro o cinco años, los expertos se mostraban escépticos ante estos casos, pero hoy empiezan a ver las cosas de otra manera. “Esos pacientes existen, tienen síntomas reales. Aunque den negativo en las pruebas y sus intestinos no aparezcan deteriorados, podrían tener lo que hoy se conoce como “sensibilidad al gluten”, explica el dr. Varas Lorenzo.

Alta sensibilidad

El problema es que no existe un test para esa sensibilidad. “Tenemos que ver el historial del paciente y creerle cuando nos cuenta que el gluten le produce efectos indeseables”, explica el dr. Varas. Pero, en cualquier caso, antes de ponerle a dieta, hay que descartar o confirmar la enfermedad celíaca mediante unas pruebas específicas. De hecho, cualquier persona que sospeche sensibilidad o intolerancia al gluten debería hacérselas por su bien y el de su familia, porque la enfermedad celíaca tiene un claro componente hereditario. Si se retira el gluten de la dieta antes de haber realizado todas las pruebas necesarias, los resultados pueden enmascarar una enfermedad celíaca subyacente.

“Los síntomas de la celiaquía varían mucho entre una persona y otra y, a menudo, son atribuidos a otros problemas de salud. A eso hay que añadir la falsa idea que sobrevive en la población sobre que la celiaquía es una enfermedad rara y que afecta básicamente a los niños y porque apenas se dan casos en personas adultas. Pero si existe la duda, hay que acudir al médico para que considere la conveniencia de realizar las pruebas necesarias. Una vez diagnosticado el problema y prescrito el tratamiento, las asociaciones de celíacos pueden ser de gran ayuda en el día a día de la enfermedad y para mantenerse bien informado”, concluye el dr. Varas Lorenzo.

10 cosas que debes saber

La enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten, un complejo de proteínas.
Puede estar asociada a otras enfermedades autoinmunes y a la deficiencia selectiva de Inmunoglobulina A.
Además de la serología y la biopsia intestinal, hoy en día se dispone de un test que puede diagnosticarla solo en 10 minutos.
Tener antecedentes familiares de intolerancia al gluten aumenta el riesgo de padecer la enfermedad.
Es el doble de frecuente en mujeres, puede presentarse a cualquier edad y los síntomas varían de una persona a otra. Seguir una dieta libre de gluten sana el daño a los intestinos. Sus efectos se ven al cabo de seis meses en niños y dos años en adultos.
Los niños con celiaquía pueden tener defectos en el esmalte y el color de los dientes; crecimiento lento; diarreas o estreñimiento; náuseas…
Retrasos en el diagnóstico, o no seguir la dieta, aumenta el riesgo de trastornos autoinmunitarios, osteoporosis, cáncer, anemia, hipoglucemia, infertilidad, abortos…
Los celíacos pueden consumir productos con harinas de arroz, maíz, soja, mijo, amaranto y algarroba.
Poseen gluten los productos con: cereales, harina, almidones modificados, amiláceos, fécula, fibra, espesantes, sémola, proteína vegetal, hidrolizado de proteína, malta, levadura, especias y aromas.

La ‘dieta del zumo’ es peligrosa… aunque la sigan algunas famosas

20 minutos/ Europ Press

  • Consiste en tomar zumo de verduras: remolacha, pepino, zanahoria, apio, col, etc.
  • Esta dieta no aporta nutrientes básicos, como proteínas o hidratos de carbono.
  • Consecuencias: se cae el pelo, envejece la piel o se descompone la dentadura.

Se llama ‘dieta del zumo’ y consiste básicamente en pasarse el día bebiendo zumos de verduras. Como todas las dietas la del zumo no hace milagros y sin embargo sí puede hacer daño al organismo. Parte de culpa es de las famosas que han tomado esta dieta por bandera.

Jennifer Aniston, Elsa Pataki, Salma Hayek, Sara Jessica Parker o Gwyneth Paltrow se han declarado fans de este régimen. Tal vez si supieran de sus peligrosos efectos secundarios dejarían de serlo.

Caída del cabello, envejecimiento prematuro de la piel, aparición de eccemas o descomposición de la dentadura son algunos de los efectos que puede provocar la famosa ‘dieta del zumo’.

Esta dieta consiste en ingerir grandes dosis de zumos a base de remolacha, pepino, espinacas, jengibre, zanahoria, apio, ajo y col. Quienes la siguen piensan que haciendo esto consiguen reducir el peso y purificar la piel.

En realidad, lo que ocurre es que el cuerpo deja de consumir nutrientes básicos, como proteínas o hidratos de carbono, y esto se traduce en varios efectos nocivos. La Asociación Británica de Dietética ya ha advertido que al no consumir hidratos de carbono, el ejercicio o incluso la vida diaria normal se hace casi imposible.

 Además, los kilos que se pierden con el régimen volverán con la misma facilidad con la que se esfumaron provocando así un efecto rebote nada deseable.

Sus defensores, aseguran que la ‘dieta del zumo’ es una dieta baja en calorías, con la que se obtienen resultados rápidos, sin que esto se deba a la pérdida de líquidos en el cuerpo, como sucede en la mayoría de dietas rápidas.

Perder peso es algo muy serio, no se trata de una frivolidad que pueda basarse en lo leído en una revista o en el consejo de una amiga (menos aún en el de una ‘famosa’). Si de verdad queremos y necesitamos perder peso hay que acudir a un especialista médico. Porque adelgazar es una cuestiono de salud, no de tallas.

Pierre Dukan: «Los gordos no están bien de la cabeza»

El polémico dietista vuelve a generar críticas por sus recientes declaraciones

Fuente: La Voz LibreLondres.- «Los gordos no están bien de la cabeza». Son las palabras de Pierre Dukan, guró de la dieta Dukan, famosa por ser una dieta ‘milagro’ basada en el consumo masivo de proteínas y una disminución de hidratos de carbono. Hombre alabado y odiado a partes iguales, el doctor Dukan sorprende con estas declaraciones al diario ‘Daily Mail’, con las que ha conseguido encender el fuego de la polémica una vez más en torno a su figura.«Los obesos son enfermos mentales», titulaba el diario. «Yo realmente sufro por ellos, nunca he visto a una persona con problemas de sobrepeso que me haya dicho que está bien de la cabeza», afirma el doctor dentro de la entrevista.

Dukan considera que a través de su dieta ayuda a los ‘gordos’, que es como los llama en su libro. Piensa que en realidad no son personas enfermas pero que se sienten apartadas de la sociedad por su sobrepeso y él les ayuda a sentirse bien.

Un millón ha sido la cifra de libros que ha vendido sólo en Reino Unido, y seguramente espere que esta cifra aumente ya que él mismo ha confesado que envío un libro a la madre de la duquesa de Cambridge, Carole Middleton, y ya se sabe lo que adoran los británicos a la familia de Kate Middleton.

Dukan opina que su método de adelgazamiento es «el mejor, el más saludable y el más ético» ya que se comen alimentos de siempre. Incluso llegó a plantear que los jóvenes que tenían «pesos ideales» deberían subirles las notas de sus exámenes, hecho que provocó que fuera amenazado, y que derivó en la baja voluntaria de Pierre en el registro médico francés.

Muchos son los que apoyan este método: actrices como Nicole Kidman o Jennifer López o modelos como Gisele Bunchetson un ejemplo de las celebrities que han seguido el método Dukan. Incluso el presidente de Francia, Françoise Hollande, también sigue esta dieta.

Sin embargo, varios estudios aseguran que el método Dukan puede hacer adelgazar rápidamente pero a largo plazo no es tan eficaz. El Instituto de la Salud y la Investigación Médica (Inserm) aseguró que el 76% de las personas que han acudido a un nutricionista y ha seguido sus consejos de comer variedad, sano y no picar entre horas, han logrado perder peso y mantenerlo a largo plazo, a diferencia de lo que ocurre con el método de Pierre Dukan.

Vámonos de tapa, pero comiendo saludable

Fuente: Radio Aragón, programa Despierta Aragón

Es el momento perfecto para tomar algunas cañas, tapas o helado. El verano, sobretodo si la playa es destino turístico, invita a disfrutar de un buen rato que muchas veces pasamos en el chiringuito picando. Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierten de este  peligro de descuidar la alimentación. «No cabe duda, en verano comemos menos pero peor», afirma Rubén Bravo, especialista en nutrición en el programa Despierta Aragón del Radio de Aragón. El calor hace que tengamos menos apetito, pero la cultura de tapeo que tenemos en España nos hace olvidar de la dieta mediterránea y muchas veces consumimos más alimentos calóricos que no nos aportan muchos nutrientes, como suelen ser la mayonesa, el exceso de fritos, el pan, etc. El problema no está en los dos o tres kilos de más que podemos coger, sino en el hecho que al reducir la ingesta de alimentos más saludables, disminuye nuestra masa muscular y aumentan nuestros niveles de grasa. «Nosotros, los nutricionistas, ya sabemos que es muy difícil resistir a este hábito tan arraigado en la cultura española, por esta razón en vez de ir contra ello, es mejor intentar a dirigir este momento de la terraza, o de las tapas para hacerlo bien y en el mismo tiempo disfrutar», concreta el especialista.
Para escuchar todo el programa, pulsa  PLAY.

Bonos de Ayuda de 3.000 euros en Banda Gastrica; sólo hasta 31 de agosto del 2012

Los últimos estudios sitúan la Obesidad como la Segunda Causa de Mortalidad en España

Consciente del problema y de la actual situación económica, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad facilitará Bonos de Ayuda de 3.000 Euros* por paciente, en su tratamiento de Banda Gástrica. 

BONO DE AYUDA TRATAMIENTO BANDA GÁSTRICA

Duración: 1 año de seguimiento.

INCLUYE

Implatación y seguimiento

  • Implantación de la Banda Gástrica, con todos los gastos incluidos (pruebas preoperatorias, consulta de preanestesia, honorarios médicos y quirúrgicos, banda gástrica de última generación de la prestigiosa marca Allergan).
  • Las consultas de Nutrición que necesite durante el año de su tratamiento. 

Evaluación inicial y de seguimiento

  • 2 Estudios con Analizador Intersticial EIS (estado endocrino y emocional).
  • Los estudios con Analizador Corporal TANITA que necesites durante durante el año de su tratamiento. (Musculo-Grasa-Agua).
  • 1 Analítica específica de Bioquímica y Tiroides. 

PRECIO FINAL DE TRATAMIENTO: 6.600 Euros.-

143 Euros/mes en 60 cuotas 

FINANCIAMOS TU TRATAMIENTO

–          En 6 o 12 meses sin intereses.

–          Hasta en 60 cuotas.

–          Posibilidad de cancelación anticipada. 

* Será imprescindible para la concesión del Bono de Ayuda demostración de ingresos familiares inferiores a 1.500 Euros.- o familiar en situación de paro. Fecha límite 31 de Agosto de 2012 o hasta un máximo de 50 pacientes.

Para más información: 902 10 40 50

IMEO en Canal Extremadura

En este programa de Canal Extremadura, llamado Nunca es tarde, los especialistas de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos ofrecen una serie de consejos a la hora de tomar unas tapas con caña. Rubén Bravo, portavoz de la entidad, recalca que no es necesario privarnos de nada en verano, pero eso sí, hacerlo «con cabeza». «En verano comemos menos, pero de peor calidad; consumimos más carbohidratos y grasas saturadas y menos proteinas», indica el especialista. Aquí no se trata de privarnos de la cerveza, la reina de las bebidas en verano, sino de tomarla con moderación y no combinarla con tapas con bases de pan y salsas de mayonesa, sino de otros «montaditos» más nutritivos, como el pescado, v o la verdura.

Para escuchar el programa entetero, pulsa play.

En verano comemos menos pero peor, los aliados perfectos de la diabetes y el colesterol

El excesivo consumo de “comida chatarra”, tapas y alcohol dispararán los niveles de colesterol y tendencia a la diabetes de nuestros españoles más playeros, advierten del Instituto Médico Europeo de la Obesidad

Con el inicio del período vacacional, es la zona playera y de tapas la más afectada por la abundante oferta de “comida chatarra”, de escaso valor nutricional, alta en calorías y de difícil digestión. Tapas fritas con mucho pan y mayonesa, patatas bravas, pinchos picantes y entrantes muy salados que mitigamos con cañas de cerveza y refrescos azucarados. Es sólo parte de la larga lista de manjares que sirven a los veraneantes en sus días de descanso y calificados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad como comida “ODC”, es decir, comida que propicia los males de la Obesidad, la Diabetes y el Colesterol.

“Es un hecho real: en verano comemos menos, pero mal y de peor calidad”, reivindica Rubén Bravo, especialista en nutrición de IMEO y portavoz de la entidad. Ingerimos más calorías incrementando la ingesta de hidratos de carbono y grasas, reduciendo las proteínas y empeorando las formas de cocinar o acompañar a los platos, con clara tendencia hacia los fritos, los panes, dulces o salsas. Claramente habrá un leve aumento del peso total, aunque una fuerte caída de la masa muscular que será reemplazada por una importante subida de los niveles de grasa corporales. Por otro lado, las digestiones pesadas, estreñimiento, y problemas digestivos están a la orden del día.

El cambio de escenario y la interrupción de hábitos establecidos a la hora de comer nos juegan una mala pasada. “Ante las innumerables tentaciones –buffet libre del tipo continental en la mañana con variedad infinita de bollería, fiambre, quesos, bacon frito, salchichas frankfurt o mermeladas; menú económico al mediodía compuesto normalmente de un arroz o pasta y un segundo de pescado frito o rebozado; cañas y helados entre horas; tapas con una base de pan y un añadido de mayonesa, a los que se suman unas cenas tardías–, nos encontramos con una sobredosis de comida poco sana que a lo largo de los días comenzará generar molestias innecesarias”, argumenta el especialista. 

“No se trata ni mucho menos de estar a dieta en vacaciones, sino de buscar un equilibrio en el día tanto con la alimentación como con la actividad física, para que nuestra salud y nuestro físico no decaiga durante el periodo vacacional”, explica Bravo. Para ello el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ha elaborado estos sencillos consejos, que nos ayudarán sentirnos ligeros en verano, proteger nuestra salud frente a indigestiones, y mantener nuestra masa muscular y niveles de grasa, sin mermar el disfrute de las vacaciones veraniegas.

  1. Intenta aumentar tu actividad física diaria. Ni mucho menos hablamos de ir al gimnasio o a correr, sino de evitar estar tumbado debajo de la sombrilla, y cambiarlo por paseos por la playa, nadar en mar o piscina, jugar al vóley playa o palas con hijos o amigos, es decir mantenernos activos por la mañana y realizar actividades divertidas.
  2. Como premio a nuestra actividad matutina, y dado que son las horas más peligrosas de exposición solar, después de comer podemos aprovechar perfectamente a echarnos una buena siesta. Si lo hemos hecho bien por la mañana, nos la hemos ganado. 
  3. Alcohol, sol y altas temperaturas no son buena combinación, pues nos deshidrataremos sin darnos cuenta y el riesgo de insolación aumenta exponencialmente. La ingesta de agua no debería ser inferior nunca a los 2,5 litros en verano, sobre todo si pasamos tiempo en la playa.
     
  4. Planifiquemos nuestras comidas entre horas, sobre todo incluyendo una media mañana y una merienda. Podemos combinar una pieza de fruta y algo de fiambre bajo en grasa por ejemplo. Evitaremos el picoteo de patatas fritas, las visitas innecesarias al “chiringuito”, y por otro lado un ahorro considerable en nuestro bolsillo. Por otro lado al ingerir alimentos saciantes entre las comidas principales, llegaremos a comida y cena con mucho menos apetito.
     
  5. Si vamos a tapear o pasar tiempo en una terraza, sugerimos utilizar la cerveza o el tinto de verano como fuente de hidrato de carbono y elegir raciones de contenido proteico como ibéricos, marisco, pescado, boquerones en vinagre, sepia a la plancha, pulpo a la gallega. Es importante evitar el pan, la mayonesa y los fritos para poder disfrutar y al mismo tiempo alimentarnos correctamente.
     
  6. El refrán nos lo deja muy claro, y en vacaciones es muy útil “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”. Podemos desayunar más de lo habitual, si estamos en un bufet incluso incluir alguna salchicha o revuelto de huevos. Si hemos hecho una media mañana, llegaremos con menos apetito a la comida. Recomendamos empezar con una buena ensalada y alguna ración de contenido proteico. Cuando lleguemos a los segundos y a los postres tendremos muy poco apetito y será más fácil tomar una cantidad moderada de alimentos más calóricos. La cena es imprescindible hacerla ligera, un gazpacho o salmorejo con huevo y jamón ibérico picado es una muy buena opción. Si pensamos en paellas, barbacoas y demás, dejemos éstas opciones para la comida y cenemos algo menos pesado.
     
  7. En cuanto a las bebidas, la cerveza suele ser la reina por excelencia en verano, las versiones light o cero alcohol suelen tener un 30-40% menos de Kcal, entre una cerveza y otra podemos incluir alguna de estas opciones, o refresco cero. No es un gran esfuerzo, pero si sumamos Kcal ahorradas en una semana nos sorprenderemos gratamente.
     
  8. Por último, si somos unos fanáticos de los helados os proponemos realizarlos de forma casera, tanto helados como polos de hielo. Sólo tendremos que comprar los moldes y leer estas dos recetas:
  • Helado natural: Cogiendo yogur 0% de sabor, fruta del mismo sabor y añadiendo algo de leche semidesnatada, tendremos helados de menos de 60Kcal, naturales y con un sabor exquisito.
  • Polo sin azúcar: Actualmente hay productos de Cola y bebidas refrescantes 0%, si las quitamos el gas, las echamos en nuestros moldes y las metemos unas horas al congelador, tendremos refrescantes polos 0% de Cola, Limón o Naranja.

RNE: IMEO advierte sobre 8 falsas creencias entorno a la operación bikini

Operación bikini Sí, pero con la cabeza. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha advertido de que no todo vale con el fin de lucir una figura esbelta en verano. Rubén Bravo, portavoz del centro y especialista en nutrición ha desgranado 8 puntos en los que solemos equivocarnos a la hora de seguir una dieta o machacarnos de ejercicios.

Para escuchar el contenido completo del programa Sobre la mesa de RNE, pulsa PLAY sobre los videos a continuación.

Primera Parte

Segunda Parte

Fuentes: Sobre la mesa de RNE / Nota de prensa de IMEO 

El 90% de los niños de entre 1 y 3 años consumen más leche y carne de la que deberían

  • La mayoría de los niños consume más del doble de las proteínas aconsejadas.
  • El 71% consume más calorías de las necesarias.
  • Aumenta el riesgo de desarrollar obesidad en el futuro.

20 minutos / EFE

El 90% de los niños españoles de entre 1 y 3 años consume más del doble de las proteínas diarias aconsejadas debido a una ingesta excesiva de leche de vaca y de carne, lo que aumenta el riesgo de desarrollar obesidad en el futuro. Además, el 71% consume más calorías de las necesarias y un 43% supera en un 30% las recomendaciones internacionales.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio ALSALMA ‘Alimentando la Salud del Mañana’, una investigación pionera en España que ha analizado por primera vez la nutrición infantil en esa franja de edad.

El trabajo se ha realizado mediante más de 200 encuestas a familias de todo el país a las que se les ha hecho un seguimiento de la dieta de sus hijos durante cuatro días consecutivos y, además, han participado más de 200 pediatras.
La doctora Ana Morais, del Hospital Infantil de La Paz, de Madrid, ha explicado que se ha elegido esa franja de edad porque se trata de una etapa en la que el crecimiento es muy rápido (el niño duplica su talla y quintuplica su peso) y en la que se produce un «extraordinario» desarrollo del sistema nervioso (cerebro), lo que hace que los requerimientos de nutrientes sean superiores. Morais ha puesto de relieve la importancia de que la transición de los patrones dietéticos desde los nueve meses hasta los 3 años se haga «de la forma más adecuada posible», ya que la adquisición de los hábitos alimenticios en los primeros años va a tener repercusiones en la vida adulta y van a influir en la futura aparición de enfermedades.

La prevalencia de la obesidad en los niños españoles en edad escolar ha ido aumentando paulatinamente. Del estudio PAIDOS, de 1984, en que se cifraba en un 6,4% se pasó al 16% del ENKIN (1998-2000) y al 18,3% del ALADINO (2011), el último disponible. España es el segundo país europeo con mayor tasa de sobrepeso y obesidad infantil (niños de entre 7 y 11 años) después de Grecia.

Aunque existe una predisposición genética a la obesidad, hay otros factores que también influyen y entre ellos esta la alta ingesta proteica, de ahí la importancia de su control, ha explicado la doctora Morais. En los primeros años de vida, los requerimientos de proteínas se sitúan en 1,5 gramos por kilo de peso y día, de forma que un niño de entre 1 y 3 años debería ingerir una media de 15 gramos. Un vaso de leche de vaca aporta 6 gramos -entre 1,5 y 2 gramos si se trata de la de crecimiento, dependiendo de la marca-, y 15 un filete de ternera de 100 gramos.

El doctor Vicente Varea, jefe del Servicio de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Hospital Sant Joan de Deu, de Barcelona, ha explicado que el estudio se planteó como «una cata de hábitos nutricionales» en los tres primeros años de vida de los niños. Revela que solo el 18% de los pediatras considera que los niños españoles tiene desórdenes alimentarios y coinciden con los padres respecto al exceso de grasas y azúcares y al déficit de hierro y vitaminas en la dieta, pero no en cuanto a la alta cantidad de proteínas y el riesgo que ello conlleva. Este pediatra ha ironizado al señalar que los pequeños españoles «están tan bien alimentados que consumen por encima de las recomendaciones internacionales«, en cuanto a calorías y proteínas, sobre todo a partir de los siete meses.