El jamón ibérico se libra del informe de la OMS para el consumo de carnes rojas y procesadas

El informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre las carnes rojas y procesadas apenas ha tenido repercusión entre los consumidores.
Un equipo de periodistas de Comando de la Actualidad de TVE ha visitado al Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) para hablar sobre el tema con Rubén Bravo, experto en nutrición y autor una dieta basada en el jamón y vino.
La Dieta del Vino y el Jamón es una dieta avalada por el equipo de nutricionistas del IMEO, y recomienda el consumo frecuente de jamón ibérico, entre unos 90 y 100gr diarios. Si aplicamos sin distinción la regla de la OMS de carnes rojas y procesadas, significaría que comiendo la mitad de esta cantidad aumentaríamos la probabilidad de padecer cáncer de colon. ¿Realmente esto es así?, nos preguntaríamos.
«Nosotros con este dato en concreto, extrapolándolo al jamón ibérico, no estamos de acuerdo», recalca Rubén Bravo. Un equipo del IMEO compuesto por nutricionistas, farmacéuticos y endocrinos ha realizado una serie de tablas comparativas y ha llegado a una conclusión bien diferente. «Hemos cogido como referencia el jamón ibérico comparando carcinógenos con una caja de tabaco y hemos obtenido como resultado que habría que tomar estos 90-100gr durante 5,2 años para equiparar todo este consumo a una sola cajetilla de tabaco», argumenta Bravo.
Muchos defensores en España del consumo de carnes rojas recuerdan que llevamos toda la vida comiendo ternera, jamón y carnes rojas procesadas; sin embargo hasta el momento ninguna estadística afirma que tenemos más riesgo de sufrir cáncer que otros países. Todo lo contrario: somos el segundo país más longevo del mundo, detrás de Japón. En este sentido, si todos tuviéramos niveles de cáncer alto, por seguir una dieta de corte mediterráneo, como es la dieta del vino y el jamón, ni mucho menos estaríamos dentro de este ranking.
En estos casos los expertos en nutrición del IMEO consideran necesario hacer algunas diferenciaciones entre el jamón ibérico de bellota y el jamón york de calidad deficiente que se come en Estados Unidos.
En su informe la OMS denuncia el contenido de nitritos, indicando que un consumo prolongado durante mucho tiempo y en cantidades diarias de 50 gramos aumentaría un 18 por ciento la probabilidad de padecer cáncer de colon. «Nosotros no estamos en contra de la OMS, pero intentamos matizar la diferencia de comer entre unos alimentos y otros», recalca Bravo y desmiente que este producto estrella nacional puede elevar los triglicéridos, engordar y favorecer la hipertensión…
Su efecto es todo lo contrario, tal como demostró un estudio realizado por el Hospital Ramón y Cajal donde comprobaban los beneficios del jamón ibérico sobre la memoria, en su reducción de la tensión arterial, y como potente vasodilatador proporcionando un importante efecto antioxidante.
Fuente: Comando Actualidad, Televisión Española 2015

Cuáles son los mejores ejercicios para las personas que sufren dolores de espalda

BBC Mundo

151105183727_backache_304x171_thinkstock_nocreditEstar sentado todo el día, pendiente de una pantalla de computador, muchas veces en sillas inadecuadas, es una de las causas de una de las dolencias del mundo moderno: el dolor de espalda.

Lumbago, hernia, rigidez en el cuello, dolores que se repiten: algunos se vuelven crónicos y nos limitan a la hora de hacer ejercicio.

 

«Estar sentados durante tanto tiempo nos obliga a tomar una postura que no es adecuada para el cuerpo humano», le dijo a BBC Mundo Sebastián Pineda, director de la Escuela de Capacitación de Entrenadores Personales ECEP que tiene sedes en México, Panamá y Colombia.

«Muchos de nosotros no hacemos una rutina de ejercicios adecuada. El sostén del cuerpo son los músculos y si estos no están ejercitados van a comenzar a doler de alguna manera, porque los músculos están trabajando todo el tiempo, todos los días«, agregó.

Por eso es fundamental un concepto: la higiene postural, que no es otra cosa que tener una posición adecuada cuando se está de pie o sentado.

«Mientras estamos parados se debe además flexionar ligeramente las rodillas y meter el glúteo hacia adentro para de esta forma intentar compensar la curva anormal en la espalda, y dejarla lo más recta posible», recomienda el sitio de internet Cambiatufisico.com en material entregado a BBC Mundo.

 

Sin embargo, a pesar de que algunas veces puede ser incómodo salir a caminar o trotar con un dolor de espalda, hay otras rutinas que no solo se pueden practicar a pesar de la molestia, sino que también ayudan a aliviar y mejorar el padecimiento.

«Los ejercicios como pilates, natación o caminar de forma adecuada sirven para que el cuerpo se ejercite y tenga el hábito de una buena postura«, dijo Pineda.

Por eso en BBC Mundo quisimos revisar cuáles son los mejores ejercicios para ejercitarse a pesar de tener problemas de espalda.

Pilates

Lo primero que hay que tener en cuenta es que quien tiene problemas de espalda debe buscar la autorización médica a la hora de ejercitarse.

«No se puede forzar el cuerpo a realizar ejercicios que agudicen la dolencia. Así que lo primero es tener una orden médica o el permiso de la persona que está tratando la dolencia», advierte Pineda.

151105183437_pilates_624x351_thinkstock_nocreditPilates, esa serie de ejercicios diseñados para hacer en espacios cerrados y de manera controlada, es una de las mejores vías para ejercitarse sin poner en riesgo los músculos de la espalda.

«Lo que más ejercitan los pilates es el cinturón abdominal y la mayoría de las personas que trabajan esta zona no sufren de ninguna dolencia en la espalda«, explica el entrenador de la ECEP.

Y añade que además del abdomen, los pilates ayudan a respirar mejor y obligan al cuerpo a tener una postura adecuada.

«Pilates es una excelente manera de mejorar y fortalecer la espalda con algunos ejercicios seleccionados. Una pequeña sesión, poco a poco, puede hacer una gran diferencia», le dijo a la revista Healthy-Magazine la entrenadora personal estadounidense Lorraine Furmedge.

Natación

151105182606_swimming_624x351_thinkstock_nocreditEs uno de los ejercicios más recomendados por los médicos a personas con problemas crónicos de espalda.

Una de las premisas para esta recomendación es que la espalda no sufre por la posición del ejercicio ni por el impacto, como por ejemplo cuando se trota o se corre.

«La natación es un deporte integral, que trabaja especialmente la parte superior del cuerpo. Es un gran tonificador de la espalda», anotó Pineda.

Una buena rutina de natación también puede ayudar a mejorar la respiración, que es fundamental para tener una buena postura.

«La mayoría de los dolores que se sufren en la espalda tiene que ver con la falta de disciplina que tiene el cuerpo. Y la natación, con el movimiento constante de los brazos y las piernas, ayuda a ganar en ese aspecto».

Bicicleta

151105182807_bike_624x351_thinkstock_nocreditPrimera advertencia: la bicicleta para ir por la calle no es un buen ejercicio para la espalda debido a la postura que obliga a tomar.

Lo que se recomienda es ir al gimnasio y buscar una bicicleta que tenga un respaldo donde la espalda pueda estar en su posición natural mientras se pedalea.

 

 

«La bicicleta es un excelente ejercicio por el movimiento de las piernas y el fortalecimiento de algunos músculos de la cadera. Lo cierto es que tener el respaldo obliga a la persona a estar en esa posición durante un largo periodo de tiempo», explicó el entrenador.

En ese sentido hay otros ejercicios en el gimnasio que pueden ayudar a aliviar los padecimientos de espalda.

«Pero debe existir una guía adecuada, porque muchos de los dolores en el cuerpo se producen por una mala práctica a la hora de ejercitarse», dijo.

En casa

151105183033_stretching_624x351_thinkstock_nocreditPara Pineda hay varias maneras de tonificar la espalda sin tener que ir a un gimnasio o a una piscina.

«Para mí es clave realizar ejercicios de estiramiento. Por eso, yo por encima del pilates o de la natación recomiendo el yoga, que ayuda a mover el cuerpo a la vez que se adecúa la respiración», dijo.

Otros ejercicios recomendados son las llamadas dominadas o barras.

«Las dominadas son ejercicios que se pueden hacer con una barra en casa o con una mesa. La idea es buscar que el cuerpo se ejercite de manera suave y sin exigirlo de más, para evitar precisamente que se lastime la espalda», explicó.

Suplementos alimenticios: ¿Para qué sirven y quién los necesita?

Suplementos que prometen dotarnos de una energía fuera de serie, aumentar músculo, adelgazar y hasta bajarnos el colesterol. ¿Realmente sirven? ¿En qué casos son necesarios y recomendables?

Qué, por Diana García Bujarrabal
suplementos alimenticios pros y contra Partiendo de la base de que ningún suplemento alimenticio puede sustituir una dieta sana, muchos sí son útiles y hasta necesarios en algunas etapas de la vida. Así nos lo explica Rubén Bravo, presidente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, quien recuerda que «se llevan utilizando desde la antigüedad».

En aquellos primeros tiempos se utilizaban sobre todo plantas y hierbas, tanto para tratar enfermedades como para obtener un mejor desempeño en las labores diarias. Actualmente la mayoría de los suplementos se comercializan en forma de cápsulas y, además de plantas cuya eficacia ha sido probada, incluyen micronutrientes con fines específicos. Pero aún hay una evolución ulterior: hoy podemos encontrar la suplementación incluida en los propios alimentos.

Hace tiempo que vemos en el supermercado las leches enriquecidas. Pero Rubén Bravo menciona como ejemplo otros productos como el Danacol. «Todos los estudios nos indican que puede disminuir el colesterol». También el Densia Forte,  otro producto de la casa Danone ideado en este caso para proporcionar un aporte suplementario de calcio y que puede ayudar a «las personas con osteoporosis o a las mujeres con menopausia».
Pero, ojo, tampoco es oro todo lo que reluce en este mercado:

Suplementos para niños:

Hace unos días el blog de El Comidista criticaba el Meritene; un suplemento alimenticio para niños que, supuestamente, no comen del todo bien. Sin entrar en la polémica en torno al anuncio, ni siquiera en la composición del controvertido producto, Bravo se manifiesta en contra de estos productos en el caso de los niños. «Es una solución fácil para los padres, pero gran parte de los problemas de los niños vienen de una falta de educación alimentaria. La educación alimentaria se puede conseguir; pero hay que dedicarle tiempo», opina. Y añade un dato muy gráfico: «Solo el 13% de los niños en España realizan un desayuno completo».

Suplementos ‘adelgazantes’:

También en este caso recomienda prudencia Rubén Bravo. Algunos productos pueden resultar útiles, como los que combinan el café verde descafeinado con el té verde descafeinado, mientras que otros hay que evitarlos a toda costa. «Los quemagrasas y aceleradores del metabolismo lo que hacen es poner nerviosa a la gente». Por eso hay que evitar todos aquellos que lleven cafeína, taurina, guaraná u otros estimulantes.
Para Bravo tampoco son recomendables los ‘pierdepesos’, esos productos que impiden asimilar parte de los macronutrientes, como el Allí o el XLS. «No son recomendables sobre todo porque no trabajan en el hábito. La gente piensa ‘como me estoy tomando el quemagrasas me tomo un bocadillos'».

Los batidos:

En la misma línea de los suplementos para adelgazar a veces se comercializan batidos que más que suplementos son «sustitutivos de comida». Inicialmente desarrollados para personas por cuestiones médicas solo pudieran hacer una ingesta líquida, su uso como sustituot d ela dieta solo ahonda en los malos hábitos alimentarios.

Suplementos que ayudan a mejorar el sexo y la fertilidad:

Es otro ámbito habitual del uso de estas ‘ayudas’. Bravo menciona algunos de eficacia probada, como la maca peruana o el Aquilea Fértil, que además de estimular la líbido incrementan la calidad del semen, entre otros beneficios.

Suplementos para deportistas:

Los deportistas son grandes consumidores de suplementos alimenticios. Toda ayuda es poca cuando se trata de mejorar los resultados… Explica Bravo que en su caso se utilizan aminoácidos, cada uno de los cuales tienen un trabajo específico en el cuerpo. «Por ejemplo los culturistas utilizan mucho la glutamina y la creatina». También es habitual el uso de hormonas de crecimiento para los músculos, como el AOL.

También se emplean con éxito estimuladores de testosterona como el ‘Tribulus terrestris’ o la ‘mata peruana’.

Suplementos ‘antiaging’:

En los últimos años este segmento de la medicina está experimentando una gran eclosión. Y la llegada de suplementos alimenticios no podía hacerse espera. Bravo destaca el colágeno, que se comercializa en forma de cápsulas, o el Resveratorl, «un antioxidante que se concentra, por ejemplo, en el vino tinto».

Cambio de estaciones:

Es otra de las circunstancias en las que nuestro cuerpo puede necesitar la ayuda de algún suplemento. «Nuestro cuerpo es pura física, los cambios de gravedad y en los campos magnéticos nos afectan; podemos necesitar dos o tres semanas de adaptación». En este caso son buenos tanto los multivitamínicos como productos tradicionales como la jalea real o el Ginkgo Biloba en caso de decaimiento emocional.

ortomolecularEmbarazo y menopausia:

En estas etapas las mujeres necesitan suplementos de algunas sustancias. En el caso de las mujeres en el embarazo está extendido el uso como mínimo del ácido fólico y el yodo. En la menopausia son habituales y recomendables los suplementos de calcio.

Medicina ortomolecular:

Los suplementos se utilizan también en la prevención y el tratamiento de determinadas enfermedades. «Se trata de ayudar al cuerpo en la base del problema, y no solo en la manifestación de los síntomas». En este sentido Bravo cita como ejmplo el Omega 3 o la grasa de hígado de bacalao para la artrosis.

Escuchad, jefes: queremos ir en chándal a la oficina

No es un capricho, sino una de las medidas eficaces contra la hinchazón abdominal. Se acabó lo de aflojar el pantalón cuando nadie está mirando
El País, por Salomé García
hinchazón, como combatirloCada mañana se mira al espejo más o menos orgulloso de su silueta. Sin embargo, a medida que el día avanza, nota cómo se apodera de su abdomen una incómoda sensación de tirantez. No son imaginaciones suyas: se le está hinchando la barriga. Y puede que mucho. Tanto, que teme que el botón del pantalón salga disparado. O, directamente, se lo desabrocha usted mismo, con discreción, bajo la mesa de su oficina. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE UU, este problema puede ser causado por diversas patologías, como intolerancia a la lactosa, síndrome de intestino irritable o acumulación de líquidos por alguna enfermedad. Partamos de una base: la culpa suele ser de los gases. Según la Sociedad Canadiense de Investigación Intestinal, cada persona genera entre 0,6 y 1,8 litros de este fluido al día. Y procede de dos fuentes: el que se traga (exógeno) y el que generan las bacterias del colon al descomponer los alimentos. «Estaremos más o menos hinchados según lo que comamos y la rapidez de nuestro aparato digestivo para deshacerse de ese gas», reza el organismo. Las vías habituales de salida ya las conocemos. Por escabroso que parezca, un individuo sano expele de 12 a 25 ventosidades anales al día. Cuando la cosa no fluye con naturalidad, aumenta su barriga. Evite estos comportamientos si es propenso a la hinchazón.

Comer deprisa

1Un bocata a toda velocidad antes de meterse en una reunión. Usted no come, engulle. “Trasladamos nuestro estrés al acto de comer. Ingerimos alimentos sin pensar, sin saborear y, muchas veces, sin masticar bien y en demasía. Así es fácil que, entre bocado y bocado, nos entre aire al estómago”, explica María Pilar Casanova, coach de alimentación consciente en Atrévete a Comer. En ese caso, le tocará a su abdomen hacer el trabajo que los dientes no han hecho. Prepárese para una digestión más pesada de lo normal. Según la Revista Española de Enfermedades Digestivas, tragar aire es el origen de muchos males derivados del gas intestinal. Consejo: dedíquele al menos 20 minutos al almuerzo y mastique entre 10 y 15 veces cada bocado. Y siéntese.

Abusar de las bebidas carbonatadas con pajita

2Es pura física. “Hay quienes agitan la bebida para eliminar las burbujas, pero siempre queda algo. Si se tienen problemas de hinchazón, lo mejor es evitarlas”, precisa Liliana Velásquez, nutricionista en los centros de medicina estética Cristina Álvarez. El mecanismo de las pajitas, como nos cuenta la experta, es el siguiente: al hacer el vacío para que suba el líquido por ella, absorbemos esa fracción de aire que será tanto mayor cuanto más largo sea el cachivache. Hay quienes lo expulsan con bastante rapidez (eructando) y otros lo retienen en el estómago, de donde pasa al intestino, provocando la hinchazón.

Decantarse por la sacarina

3Los edulcorantes artificiales son una buena alternativa al azúcar para la pérdida de peso. Pero, como casi todo, tiene su lado oscuro: a veces, presentan problemas digestivos en sus consumidores. Lo afirmó Mark Gold, del Centro de Información sobre la Toxicidad del Aspartamo, en 2002. Una revisión de la bibliografía más actual: las bacterias intestinales y los polialcoholes no se llevan bien. Si es su caso, decántese por la miel, la estevia o el mismo azúcar.

Alimentarse a base de ‘fast food’

4¿Creía que solo hinchan los gases? El agua, también. Comidas industriales, patatas fritas, hamburguesas de poca calidad… Además de ser bombas de grasas poco saludables, tienen un alto contenido en sal (cloruro de sodio). “El cuerpo necesita 4,5 gramos de sodio al día. La sal que no pueden filtrar de inmediato los riñones pasa al torrente sanguíneo. Eso descompensaría los niveles de sodio, así que el cuerpo hace acopio de agua para asegurarse el equilibrio interno”, explica la divulgadora Josefina Segno en su libro Hinchazón abdominal y retención de líquidos. La solución está en su mano: tire de ensaladas sin salsas, aleje el salero y pruebe a sazonar con hierbas. Como confirma este estudio de la Universidad de Hawái, una ensalada de frutas se digiere en 30 minutos, mientras que una hamburguesa puede llegar a las 24 horas. Deje la comida rápida para el fin de semana.

Repetir con la fabada

5Las legumbres son ricas en fibra. Y la OMS recomienda entre 20 y 30 gramos de esta parte de las plantas para una función intestinal correcta. El problema sucede cuando la legumbre se queda rezagada en el intestino, provocando inflamación abdominal, como cuenta Velásquez. Por fortuna, no le pasa a todo el mundo. Pero si usted es de los afectados, no renuncie a judiones, garbanzos y lentejas, pero consúmalos siempre muy cocidos o en puré. O, al menos, modere sus raciones. Otra solución pasa por ingerir suplementos nutritivos con probióticos para superar «molestias gastrointestinales transitorias», como dicta la Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos (ISAPP).

Obsesionarse con la fibra

6Para evitar el estreñimiento, tomamos otros alimentos ricos en fibra, como cereales integrales, frutos secos o verduras de hoja verde. “El exceso suele producir gases. La solución está en repartir estos alimentos en cantidades pequeñas a lo largo del día en las cinco comidas. Por ejemplo, una pieza de fruta al desayuno, media mañana y merienda; y si comemos verdura, evitar la fruta como postre”, sugiere Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

No pasear lo suficiente

7Hemos perdido la sana costumbre del paseo después de comer. Además de ayudar a despejar la mente, caminar (pero también correr, bailar o nadar, aunque no siempre después de comer) estimula el movimiento intestinal. “La actividad física aeróbica activa multitud de órganos y sistemas de nuestro cuerpo, favoreciendo directamente la motilidad intestinal. Es decir: fuera gases”, recuerda Bravo.

Cenar tarde

8“Por la noche, el intestino se enlentece, por lo que es más fácil que se produzcan gases. Por ello, conviene cenar temprano y no irse a dormir justo después de comer, sino dejar que pasen al menos 3 horas, así como evitar los alimentos que producen más gases”, explica el doctor Jesús López Heras, del Institut Català de la Salut.

Pasarse de ‘hipster’

9Y no por la barba. Desde que se convirtió en un apóstol de la col rizada (el mítico kale de Beyoncé) y la consume cruda en ensalada para no perder ni una vitamina, su cuerpo es un globo aerostático. “Sucede también con las coles de Bruselas, la coliflor o el repollo. Contienen mucha fibra y rafinosa, un polisacárido difícil de digerir que se fermenta en el intestino por acción bacteriana. Ambos factores contribuyen a la hinchazón abdominal”, advierte Velásquez. Si no quiere ser una burbuja humana, espacie el consumo de estos vegetales. Y cuézalos bien.

Beber leche (sin tolerarla)

10Si nota distensión intestinal después del café con leche, tal vez sea alérgico a este alimento o tenga cierto grado de intolerancia. Para poder digerir el azúcar de la leche, es necesaria una enzima llamada lactasa. Si usted carece de ella, se enfrentará a los siguientes síntomas: hinchazón, cólicos, diarrea o flatulencia, según MedlinePlus. Consúltelo con su médico y baraje alternativas como la leche de soja.

Reírse de las abdominales

11Sabemos que no es el mejor ejercicio para perder michelines, pero unos abdominales fuertes harán de barrera a los gases cuando quieran expandirse. Una serie de 20 al día no parece demasiado. “De hecho, las personas con un six pack muy marcado suelen tener menos problemas de hinchazón”, explica Mariano Aicardi, entrenador en Caroli Health Club Madrid. Hay una excepción: personas con síndrome de colon irritable. Según Anton Emmanuel, gastroenterólogo del University College Hospital de Londres, “en estos casos, la musculatura abdominal se relaja al empezar la digestión, cuando el reflejo debería ser a la inversa”.

Seguir al dedillo las revistas de tendencias

12Que se lleva el pantalón de cintura alta, pues usted se compra cuatro. Error. Las personas propensas a la hinchazón abdominal deben vestir cinturas bajas y elásticas. El internista Octavio Bessa, de Connecticut, describió en 1993 el síndrome de los pantalones ajustados. Oprimir en la región intestinal dificulta el tránsito (recorrido de los alimentos desde la boca hasta el ano). La revista Archivos de Medicina Interna lo confirma.

¿Cuáles son los errores nutricionales más frecuentes que cometen los ‘runners’?

Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y muchas personas reducen su objetivo de dieta a perder o ganar peso o músculo, pero esto no te hará ganar una carrera

El Confidencial
Runners¿Qué debes comer si quieres dar la talla en tu primer maratón o superar tu marca personal en la próxima carrera? Para un ‘runner’ abordar un desafío no sólo es una cuestión de entrenamiento y control mental, sino que una alimentación adecuada es la herramienta para alcanzar la forma física óptima que te ayudará a afrontar cada desafío con éxito. En ‘Dieta para runners’, la nutricionista Lucía Bultó Sagnier te da las claves para alimentarte eficazmente antes, durante y después de cada prueba.

Recogemos un extracto del libro en el que la autora explica los mayores errores nutricionales que cometen los deportistas:

Un día determinado, un individuo que no es atleta profesional, pero sí amante de los retos, se propone hacer una prueba de largo recorrido, incluso una prueba de las llamadas ‘extremas’. Correr, nadar, montar en bicicleta o una prueba combinada, la realidad es que cada vez hay más propuestas y más gente con ganas de abordarlas.

El deportista amateur ‘extremo’

En apenas cinco años se ha multiplicado casi por treinta el número de pruebas de larga distancia, dirigidas no solo a atletas y corredores profesionales, sino a ciudadanos “de a pie”, nunca mejor dicho, que se retan a sí mismos para practicar eventos deportivos de largo recorrido.

Este público, tanto femenino como masculino, pasa la mayoría de las veces del estrés laboral y familiar al deporte extremo. Es la tendencia (moda) de la actividad extrema: el deportista amateur con las exigencias del deportista profesional.

Todas estas pruebas tienen en común la larga duración en el tiempo y la exigencia de una buena forma física. Cuando el individuo en cuestión se propone este reto, su objetivo principal es acabar la prueba y, a poder ser, con “dignidad”, es decir, con un cierto grado de integridad física y moral. Sabe que la exigencia física es importante y ello forma parte del aliciente.

En cuanto a alimentación, hay tantos factores como tipos de ‘runner’: no todo el mundo come en casa ni parte del mismo peso y altura

El siguiente paso tras esta importante decisión es hacer un “examen de conciencia” de su punto de partida y de su forma física actual y valorar cómo y en cuánto tiempo puede mejorarla y optimizarla para afrontar el reto.

Sabe que le esperan unos meses de entreno, de puesta a punto, de sacrificios, de buscar tiempo para entrenar, conciliando trabajo y familia con todo ello. No es fácil, pero forma parte del reto.

En lo que se refiere al tema del entrenamiento, rápidamente encontrará colegas, amigos y expertos que hayan pasado por ello y no le será difícil programar un entreno que le lleve a preparar el evento. Buscará tiempo y combinará sus diferentes obligaciones al son del reto.

La clave del éxito

En cuanto a la alimentación, la cosa está más complicada. No todos parten del mismo peso, altura, musculación o resistencia. El amigo o experto que le va a ayudar con el entreno es físicamente diferente a él. Es consciente de que no le valen los mismos parámetros alimentarios. Hay numerosos detalles y circunstancias individuales que hacen que lo que le sirve a uno no le cuadre a otro.

No todos comen en casa; unos lo hacen en el restaurante; algunos, de táper. Se hacen ellos la comida, la compran hecha, entrenan a primera hora o a última…

Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y solo saben que necesitan perder o ganar peso o músculo. ¿Suplementos, barritas, geles, isotónicos…? Solo saben que saben muy poco, pero a la vez están muy concienciados de que gran parte del éxito de su reto depende de su alimentación antes, durante y después de la prueba. Como nutricionistas con dilatada experiencia en el mundo del deporte, creemos que el éxito de un reto deportivo depende tanto del entreno como de la alimentación.

Estos son los errores nutricionales más frecuentes entre los deportistas:

Déficit en calorías

No siempre comer ligero es la mejor opción. Consecuencias: fatiga, bajo rendimiento, mareos, pérdida de masa muscular, desnutrición general y falta de aptitud y actitud frente a la competición.
Pauta: alimentación equilibrada entre gasto e ingesta.
Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y solo saben que necesitan perder o ganar peso o músculo.

Déficit en alimentos ricos en carbohidratos

Las féculas son la base. Consecuencias: fatiga, bajo rendimiento, mareos y pérdida de masa muscular. Necesidades diarias: 50-60 % del aporte energético diario. Alimentos ricos en carbohidratos y féculas: pan, pasta, patata, arroz, cereales en general y frutas.

Exceso de proteínas

No caigas en este error. Consecuencias: dieta aterogénica (que favorece los problemas cardiovasculares), deshidratación, aumento de las necesidades de las vitaminas B6 y B12, descalcificación y posible aumento de peso.

Déficit en hierro

Motivo de gran cansancio. Consecuencias: anemia, bajo rendimiento, aparición precoz de fatiga y amenorrea (mujeres). Necesidades diarias: 10-12 mg al día (se puede aumentar en periodos de entrenamiento intenso o de competición hasta un máximo de 30 mg al día). Alimentos ricos: carnes rojas, hígado, foie gras, marisco, huevo, frutos secos y cereales de desayuno.

Déficit en calcio

Ojo con tus huesos, el calcio previene lesiones. Consecuencias: baja densidad ósea, calambres musculares, osteoporosis, mayor posibilidad de roturas y menor recuperación tras las lesiones. Necesidades diarias: 900-1.000 mg por día (1.500 mg en el caso de amenorrea en las mujeres). Alimentos ricos: todos los productos lácteos (también los bajos en grasa), excepto la mantequilla y la nata; el pescado pequeño, del tipo de las sardinillas; los frutos secos y las legumbres.

Déficit en ácido fólico

La fatiga llega antes de lo previsto. Consecuencias: anemia, cansancio y palpitaciones. Necesidades diarias: 300 mg al día (400-500 en ejercicios intensos). Alimentos ricos: carnes rojas y pescados, legumbres, huevos, verduras de hoja verde, levaduras y plátano.

Cinco ejercicios para hacer en casa que te ayudarán a estirar la columna

 |  Por Karolina Gomes

1-colunafaixa¿No tienes tiempo —o te da pereza— ir al gimnasio? Estos ejercicios del preparador físico Allan Menache, del Pretorian Hard Sports de São Paulo, están diseñados para practicarse con una cinta de alargamiento, pero puedes adaptarlos para hacerlos con cualquier cosa similar que tengas en casa. «Puedes improvisar con una faja elástica o incluso con una toalla», aconseja el profesional. Sólo tienes que garantizar que sea fuerte y pueda resistir el peso de tu cuerpo.

1. Sujeta la cinta de alargamiento en un sitio que te permita coger cada extremo con una mano. Para eso, escoge un mueble de la casa, como el pie de una mesa pesada o el pomo de un armario. Después siéntate en el suelo y separa las piernas tanto como puedas. Usando la cinta como apoyo, inclina el tronco hacia delante y permanece en esa posición entre 20 y 30 segundos.

Este ejercicio sirve para alargar de la musculatura aductora de los miembros inferiores, o sea, que trabaja la parte interna de los muslos. El uso de la cinta o de la faja sirve como apoyo a la hora de inclinarse e intensifica el ejercicio.

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Acuérdate: es importante que inclines el cuerpo tanto como puedas. ¡Respeta tus límites!

2. Otra vez más hay que fijar la cinta, enrollarla en los brazos para dar apoyo y después cruzar una de las piernas sobre la otra, quedando sobre un solo pie (a la pata coja). A continuación haz el gesto de sentarte, como si lo fueses a hacerlo en una silla con las piernas cruzadas. Repite el movimiento de subir y bajar la cadera, la parte del cuerpo que se trabaja en este ejercicio. También es buena para la musculatura posterior de los brazos.

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¡Elige siempre un mueble pesado o un punto fijo de casa para practicarlo!

3. Coloca un extremo de la cinta por encima de la cabeza y la otra por detrás de la espalda. Después empuja la cinta para abajo, arrastrando con ella la mano que está arriba. Haz la repetición durante 20 segundos y después cambia la posición de las manos. El ejercicio ayuda a definir los tríceps.

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Cuidado: siempre que cambies de lado durante el ejercicio, suelta la cinta y lleva los brazos lentamente hacia el cuerpo antes de subirlos de nuevo.

4. Tumbado en el suelo, estira la pierna izquierda, coloca la cinta detrás del pie izquierdo y sujeta cada extremo con las manos. Sube la pierna lo más alto que puedas, sin doblar las rodillas. Mantén la posición durante 20 segundos y a continuación cambia de pierna y repite la operación. Con este ejercicio notarás cómo se estira la parte de atrás de los muslos.

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Consejo: usa una alfombra limpia para evitar el contacto directo con el suelo y escoge un espacio bien amplio de la casa, para no tropezar con nada.

5. Sentada en una silla, mantén la columna recta. Sujeta la cinta de alargamiento con las dos manos y colócala por encima de la cabeza, los brazos deben estar estirados formando la letra V. Llévalos por detrás del cuerpo a la vez que abres la zona del pecho, la que se trabaja en este ejercicio. Continúa moviendo hasta dejar la cinta a la altura de los hombros o hasta donde llegues, dentro de unos límites (que irán ampliándose a medida que practicamos). Repite el ejercicio tres veces entre 20 a 30 segundos.

Elige una silla firme para no moverte mientras haces el ejercicio.

La dieta del apio

Cómo depurar durante la semana y ponerse púa el sábado

HOY.es, por J. R. Alonso de la Torre

Productos necesarios para una dieta depurativaEstoy haciendo ‘la dieta de los días alternos’, que debe de ser buenísima porque me duele la cabeza todas las tardes, orino cada 30 minutos, duermo siestas de dos horas, estoy en la cama a las once de la noche y, sobre todo, no paso hambre. Además, he recuperado una costumbre de la infancia: me llevo las once al trabajo en una bolsita. ¡Y qué onces! Hoy he tomado una manzana y una nuez, aunque ayer fue mucho mejor: un kiwi y dos nueces.

La fase de la dieta en la que me encuentro es la depurativa. Parece ser que mi organismo está expulsando toxinas y líquidos a toda máquina y ese trabajo lo deja tan exhausto que me paso el día medio dormido o dormido entero. Hoy he desayunado un té sin azúcar, un vasito de kéfir y un zumo de pomelo. Para comer, caldo de apio y perejil, que parece ser que te deja el hígado y no sé cuántas cosas más en estado de revista, medio quesito blanco desnatado y un zumo de zanahoria que sabía a gloria. Ahora estoy deseando acabar este escrito para merendar. ¡Mmmmm! Otro kiwi y otra nuez. Y perdonen que no les relate la cena porque para ello tendría que levantarme del ordenador e ir a la cocina para mirarlo en la pizarrina dietética… Y ya les he dicho que tengo las fuerzas justas.

No crean que me quejo de la dieta. Al revés. Da gusto comer y descubrir sabores nuevos como el del caldo de apio, que está exquisito, lo digo en serio. O unos zumos de frutos rojos alemanes que venden en el Aldi o en el Lidl y que son mano de santo desintoxicante. Esos dos supermercados están haciendo mucho por nuestra salud a base de zumos extraños, lácteos impensables y comidas como el salvado de avena y otros salvados, que antes solo comían las vacas y ahora me como yo dos días a la semana sin que se me ponga cara de rumiante.

Sabía que debía depurarme y por eso sobrellevo el plan con entusiasmo y convicción. Está avalado por Rubén Bravo, prestigioso especialista en nutrición, tiene una página en Internet (dietadiasalternos.es) y un ebook que me he bajado al teléfono.

La verdad es que este verano ha sido tremendo y la coda llegó el fin de semana, cuando me fui a Portugal a comer para después contarlo. Sé que a los lectores de esta página les gusta que les descubran restaurantes portugueses de comidas contundentes y baratas, esas casas de comida donde la carne y el pescado llegan en fuentes inmensas, en porciones gigantes y acompañadas por montones de patatas fritas, de arroz con alubias y de ensalada. Y servidor, que procura dar gusto, se ha sacrificado la pasada semana para comer mucho y rico por menos de 15 euros e ir contándoselo de sábado en sábado. Pero en el pecado está la penitencia y ahora, ya me ven, abonado al pan de centeno (solo para desayunar), al té sin teína y al queso batido sin grasa.

Mi dieta se salva porque ofrece dos consuelos de mucho peso: puedo comer jamón ibérico, aunque solo sean dos lonchas seis veces al mes, y los fines de semana reciben el nombre de días sociales porque la dieta permite cierto despendole para no hacer el ridículo cuando sales con los amigos o meriendas con la familia.

Cuando lean mañana mi recomendación sobre un restaurante de Estremoz, donde ponen de comer tan bien y tan barato que los sábados hay que hacer cola desde las 12.30 (hora española), entenderán por qué hago dieta: la hago por ustedes, para poder dedicarme los fines de semana de dieta social a buscar casas de comida del Alentejo y de la Beira y recomendárselas el sábado siguiente. El resto de la semana, apio, salvado y kéfir. En fin, me voy a por el kiwi y a por la nuez, a seguir depurándome.

5 cosas importantes a tener en cuenta si nunca has hecho ejercicio y ahora te sumas a la fiebre del ‘fitness’

Mujerhoy.com, por Carlos Nieto

pic.aspxCrossfit, Yoga, Pilates, Body Pump, Zumba, Aquagym, Musculación, TRX, HIIT, Running, Ciclismo, Boxeo… Cualquier disciplina de ‘fitness’ que se te ocurra promete resultados si eres constante y aplicado. Pero lo que no te cuenta es… «¿cómo empiezo si nunca he hecho ejercicio y llevo una vida sedentaria?» Si eres de los que han dicho «ahora sí que sí» pero (casi) nunca te has enfrentado al reto de ponerte a sudar y a disparar tus pulsaciones por minuto, ten en cuenta éstas claves para comenzar con buen pie… Y no abandonar a las primeras de cambio.

1. Ve al médico: Antes de empezar con una rutina física diaria, deberías empezar por acudir a tu médico de cabecera. Cuéntale tus planes y escucha atentamente lo que te aconseja dependiendo de tu edad, estado físico e historial médico. No empieces con una rutina de ‘fitness’ sin tener en cuenta su opinión. Y mucho menos te lances a una actividad física muy exigente sin tener algo de experiencia.

2. Muévete: Al menos una semana antes de empezar con una rutina deberías empezar a moverte… Más. Un cambio brusco en tus hábitos acabará, irremediablemente, en agujetas o algo peor (lesiones, mareos, deshidratación…). Así que lo primero es acostumbrar al cuerpo al ejercicio.

Camina al menos 30 minutos al día, todos los días. Sube escaleras. Haz pequeños esfuerzos que aumenten tu frecuencia cardíaca (correr unos minutos, un paseo en bici…). Estira y mueve tus articulaciones (puedes probar a caminar en el sitio levantando exageradamente las rodillas). Todos estos cambios ayudarán a que tu cuerpo se acostumbre cuanto antes al ejercicio.

3. Cambia tu alimentación: Ten en cuenta que con el ejercicio físico quemarás más calorías, pero éstas tienen que ser de mayor ‘calidad’. Destierra, en la medida de lo posible, alimentos fritos o muy salados, dulces, bollería industrial… Todo eso que tú y yo ya sabemos.

Añade ensaladas a tu dieta. Cena ligero (deberías llegar a la noche sin ganas de ‘devorar’ el frigo). Desayuna sin prisa y con un aporte mayor de energía: fruta, huevos, frutos secos, lácteos y muesli deberían ser la norma. Pica entre horas, pero sano y sin pasarte: jamón, pavo, pollo, arroz integral, fruta o frutos secos… Y antes del entrenamiento puedes aprovechar para tomarte una pieza de fruta cómo un plátano o manzana.

4. Hidrátate: Cuando tienes sed, es que tu cuerpo está mandando un mensaje: está comenzando a deshidratarse. Bebe frecuentemente y cuándo tengas ésa sensación. Además, durante el ejercicio deberías estar bien hidratado, así que no está de más llevar una botellita de agua y darle tragos cortos. Y recuerda, los 2 litros de agua al día no tienen una base científica sólida, pero es importante que tu cuerpo no eche en falta el líquido elemento. Y sí, preferentemente opta por el agua.

5. No sigas si sientes agotamiento: Las agujetas no son señal de que estás haciendo el ejercicio correctamente, sino más bien todo lo contrario. Si aparecen las agujetas es que hemos sometido a los músculos de nuestro cuerpo a demasiada intensidad. Si es tu caso, mejor para ése día e intenta volver cuando ya hayan desaparecido.

…Igualmente, si sientes mucho cansancio, agotamiento o sueño; para automáticamente de hacer ejercicio y acude a tu médico.

La Dieta de los Días Alternos en TVE1

Rubén Bravo, experto universitario en nutrición y gastronomía, y autor de la Dieta de los Días Alternos, avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) explica en Televisión Española cómo podemos perder peso de forma saludable preservando la salud a largo plazo.

De cara al verano y sólamente durante el mes de Septiembre, se podrá obtener de forma gratuita la versión abreviada de la dieta, llamada Plan Postvacacional, que permite perder entre 4 y 6 kilos en un mes.
A partir de este enlace: http://dietadiasalternos.es/dieta-post-vacacional/

 

La mejor dieta para adelgazar tras el verano

La dieta de los días alternos está diseñada para adelgazar esos kilos de más que se han ganado con el verano. Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos cuentan en qué consiste y cómo hay que hacerla para que resulte efectiva.

Qué, por Elsa Jiménez
zumo-detoxLa vuelta al cole, la vuelta al trabajo, la vuelta a la rutina… La vuelta, en general. El verano  ya ha quedado atrás y poco queda de él, excepto los kilos de más que nos han dejado los heladitos, el pescadito frito en la playa, los gin-tonics de la noche y las abundantes comidas familiares. La resaca posvacional comienza también cuando uno se sube a la báscula y ¡sorpresa! ¡Cómo hemos podido engordar tanto!

Los españoles pueden llegar a engordar entre 3 y 5 kilos de media en verano, según datos proporcionados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), y la cuesta de septiembre pasa por intentar probar de todo para volver a nuestro estado normal de nuevo. Resulta muy complicado volver a nuestro ser después de unos meses de tantos excesos de grasa acumulada difícil de perder, pero con una dieta equilibrada combinada con ejercicio cualquier cosa se puede conseguir.

El IMEO propone ‘la dieta de los días alternos’, ideada para que cualquier persona pueda perder a su gusto los kilos que desee y con la que se puede llegar a adelgazar entre 4 y 6 kilos en un mes, y entre 16,5 y 24 en cuatro meses. Te contamos en qué consiste y lo efectiva que puede ser.

Cómo llevarla a cabo

El presidente del Instituto Médico Europea de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, nos cuenta que es una dieta «realista» y pensada para todos, que se puede adaptar en la medida que se prefiera, aunque ellos la han diseñado para perder entre 4 y 6 kilos al mes, o en un plan de cuatro meses para adelgazar entre 16,5 y 24 kilos.

‘La dieta de los días alternos’ consiste en precisamente eso, alternar tres tipos de planes distintos dependiendo del día de la semana y de la fase en la que nos encontremos de la dieta:

1- En la primera fase el principal objetivo es  perder peso  de forma eficaz sin perjudicar la salud y sin perjudicar al organismo. Es en la que más se pierde peso por ser más restrictiva y consiste en alternar los días de la semana con los tres tipos de planes distintos.

Los lunes, miércoles y viernes serán los días depurativos; Los martes y jueves serán de régimen  y los fines de semana sociales.

2- La segunda fase es la encargada de educa al organismo, tratando de perder peso de forma estable.

Días depurativos

Los días depurativos están diseñados para depurar el cuerpo gracias a que ayudan al organismo a reducir la retención de líquidos, el estreñimiento y favorecen al sistema linfático, al riñón, al intestino y al hígado. Lo que se persigue es quitar lo malo del cuerpo, combinando caldos hechos a base de plantas con otros alimentos saludables. Una de las cosas más importantes que hay que tener en cuenta es que no se pueden hacer dos días depurativos de seguido.

Rubén Bravo, presidente del IMEO, asegura que hacer un caldo depurativo es muy sencillo (en la web oficial de la dieta de días alternos se puede leer cómo cocinarlo) y hace hincapié en que se incluyan plantas naturales como el apio, el perejil, la cebolla y el diente de león.

Tampoco pueden faltar las frutas y las proteínas bajas en grasa  de los alimentos, además de las nueces, que contienen un tipo de grasa esencial para el organismo que ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares. «Nosotros también incluimos el vino tinto en nuestras dietas por todos los beneficios que se han demostrado que tiene, como su poder antioxidante. Si no se quiere tomar alcohol, se podría sustituir por zumo de frutos rojos sin azúcares o por mosto tinto», añade Bravo.
Alimentos depurativos y las dietas detox

Las bebidas y dietas detox para depurar el organismo se han puesto de moda en los últimos años para eliminar todas las toxinas que se acumulan en el cuerpo después de los excesos de temporadas o días.

Desde el IMEO destacan los caldos como esenciales si se cocinan con agua, muy importante en todas las dietas, apio, perejil, cebolla y diente de león, pero también se pueden incluir alimentos como el calabacín, la zanahoria o el puerro, siempre y cuando se tomen crudos, hervidos al vapor o al horno.

Las infusiones también son muy importantes, así como los batidos y frutas, siempre y cuando sean fresas, sandía, piña, kiwi, naranja, pomelo y papaya.

Durante los días que sean depurativos  no se recomienda realizar ejercicio físico, ya que podría alterar a la rutina de nuestro organismo y no se obtendrían buenos resultados para la masa muscular ya que se necesita estar relajado.

Días de régimen

Este tipo de días están incluidos en la dieta para llevar a cabo un plan de alimentación equilibrado, saciante y apetitoso, ya que la elaboración de los platos se centra en que no nos dejemos nada sin comer para que aprendamos a hacerlo de forma saludable, racionalizando las comidas como recomiendan todos los expertos: cinco al día.

«Lo más importante es que se coma de todo», indica Rubén Bravo, y es que es precisamente eso lo que se requiere en estos días. Hay que incluir el pescado, las carnes, las verduras y las frutas con la única restricción de aportar alimentos hipercalóricos a nuestro cuerpo y equilibrando los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas que sí son saludables. «Estos días nos enseñan a comer», asegura el presidente del IMEO.

Días sociales

Los fines de semanas son los únicos días que pueden ser sociales ya que nuestra actividad durante ellos cambia de la rutina que se tiene de lunes a viernes. Es decir, que los alimentos que se consideran como ‘prohibidos’  se pueden disfrutar sin sensación de sentirse mal por ello.

«Las dietas convencionales no contemplan que a alguien le pueda apetecer comerse un trozo de tarta durante un cumpleaños o se tome una copa por la noche con sus amigos. Está demostrado que eso no funciona, por lo que no hay que prohibirlo, solo equilibrarlo y compensar lo que se gana durante ese fin de semana con lo que se pierde durante la semana. La dieta de los días alternos está diseñada para el ritmo de vida que se lleva hoy en día», explica Rubén.

Alimentos estrella

Rubén Bravo, presidente del IMEO, destaca que hay que incluir en esta dieta de los días alternos los alimentos estrella, que son aquellos que tienen «extraordinarias propiedades»  y beneficios para la salud, ya que ayudan mucho al organismo.

Bravo destaca el vino tinto, como se ha explicado antes, por su poder antioxidante, y el jamón serrano, también esencial para la salud, tal y como explicamos en la dieta del vino y el jamón que puedes leer aquí.

También son importantes los frutos secos como las nueces, el aceite de oliva, y las manzanas, pues todos ellos ayudan, entre otras cosas, a reducir y prevenir la diabetes, así como desintoxicar el cuerpo para que adelgace con mayor rapidez.

Beneficios de la dieta de los días alternos

Cada persona tiene un tipo de organismo y de cuerpo distinto pero desde el IMEO ofrecen la posibilidad de adaptarla según las necesidades de cada persona y proporcionan fichas de alimentos para cada día, así como los que se deben sustituir por otros (como el café natural por el descafeinado para reducir los niveles de azúcar en el cuerpo y estabilizar la sensación de vitalidad). Además de estar enfocada a las necesidades de la vida diaria moderna, también señala Bravo que el «éxito» de ‘la dieta de los días alternos’ es en parte porque se puede comer de todo a la vez que se pierde peso.

Este tipo de régimen  se ajusta al ciclo biológico del cuerpo, favorece la regulación de la serotonina y dopamina, pierde grasa muscular, mejora y previene el colesterol y la diabetes, y permite darnos el capricho de otros tipos de comidas durante los fines de semana, como las tartas, las hamburguesas o la bebida gaseosa. Eso sí, sin olvidar que nunca hay que abandonar el ejercicio físico.

Los días depurativos se reducirán a los martes y los jueves, mientras que los fines de semana seguirán siendo sociales y el resto de régimen.

3- En la tercera fase se perderá poco peso y está destinada a mantener el que ya se tiene.

Los lunes serán los únicos días depurativos, mientras que el resto de la semana se completará con el régimen y los fines de semana se mantendrán como días sociales.