Europa enferma: afronta una epidemia de obesidad por los alimentos ultraprocesados

España, Chipre, Grecia y Portugal aparecen a la cabeza de los socios comunitarios con más porcentaje de niños con sobrepeso

El Periódico / EFE

Los malos hábitos alimenticios, como el creciente consumo de productos ultraprocesados, han provocado una epidemia de obesidad en Europa que no sólo aumenta el riesgo de sufrir enfermedades graves, sino que también supone un enorme coste y un grave desafío para los sistemas públicos de salud.

Más de la mitad de la población adulta de la Unión Europea sufre ya de sobrepeso u obesidad, mientras que uno de cada tres niños tiene esos problemas, según un estudio publicado el lunes por United European Gastroenterology (UEG), que reúne a las principales asociaciones en materia de salud digestiva.

Más de la mitad de la población adulta de la Unión Europea sufre ya de sobrepeso u obesidad.

Unas cifras alarmantes que “en el futuro próximo sólo van a crecer, conduciendo a uno de los mayores y más significativos desafíos de salud pública que enfrentamos hoy día”, advierte Markus Peck, responsable de asuntos públicos de UEG.

El documento advierte de que hay estudios que prueban que la obesidad puede aumentar en un 50 % el riesgo de padecer cáncer colorectal, especialmente en hombres.

Además, casi tres cuartas partes de todos los obesos sufren de hígado graso, algo que puede acabar provocando esteatohepatitis no alcohólica, una inflamación que puede degenerar en problemas mucho más graves.

En el informe se destaca que la incidencia de la obesidad infantil es mayor en los países del sur de Europa en los que la dieta mediterránea, rica en vegetales y con un consumo limitado de carnes rojas o azúcar, ha sido sustituida por productos procesados.

España y los niños con sobrepeso

Malta, Croacia, Italia, España, Chipre, Grecia y Portugal aparecen a la cabeza de los socios comunitarios con más porcentaje de niños con sobrepeso.

El informe alerta del círculo vicioso entre obesidad y pobreza: Hay estudios que relacionan tener unos ingresos bajos con ser obeso. Y, al tiempo, la obesidad puede tener efectos en la salud mental de los niños, provocando ansiedad y depresión, perjudicando el rendimiento educativo y, a la larga, su situación salarial.

También se destaca la importancia para el futuro del niño que tiene su alimentación en los dos primeros años de vida.

Además, la obesidad supone una pesada carga para la sociedad, no sólo por el coste de los tratamientos médicos que implica, sino por las pérdidas económicas derivadas de la falta de productividad laboral y la pérdida de calidad de vida.

Un coste que en este informe se cifra en 81.000 millones de euros al año en la Unión Europea.

No más alimentos industriales

El informe sienta en el banquillo de los acusados a los alimentos ultraprocesados, como la bollería industrial, los precocinados congelados, las carnes procesadas o las patatas fritas de bolsa.

Desde UEG se señala que esta comida, a menudo producida por grandes compañías, viene preparada para el consumo y es muy duradera, por lo que tiene una ventaja comercial frente a alimentos más sanos, pero también más perecederos.

El informe vincula el consumo de estos productos, que tienen a menudo altos contenidos de sal, azúcar añadido o grasas saturadas, con un aumento del riesgo de sufrir cáncer.

Los productos ultraprocesados suponen entre el 25 y el 50 % del total de ingesta energética diaria.

Por ello, la restricción de estos productos se cuenta entre las medidas reclamadas tanto a la Unión Europa como a los países miembros para reducir los riesgos, el coste y el impacto social de las enfermedades digestivas.

“Necesitamos que la Comisión Europea y los Gobiernos nacionales adopten ahora medidas para cambiar la forma en que compramos y consumimos alimentos”, afirma Peck, jefe de gastroenterología del Klinikum Klagenfurt.

Así, se pide, entre otras medidas, que se limite la publicidad y la disponibilidad de la “comida basura”, en especial para los niños, que se impongan recargos fiscales a los refrescos azucarados, y que haya etiquetados más claros sobre valor calórico y nutricional.

Reducir producción de alimentos procesados

En general, UEG pide reducir la producción de productos procesados y más campañas educativas e incentivos para cambiar la cultura alimentaria hacia una más saludable.

“Nuestro objetivo debería ser lograr una transformación a nivel europeo hacia dietas saludables para 2050”, explica Peck.

Este experto recomienda así duplicar el consumo de frutas, verduras, nueces y legumbres, y reducir a la mitad el de carnes rojas o azúcar en los próximos 30 años.

También que el azúcar suponga menos del 10 por ciento de la ingesta total de energía diaria, y que las grasas saturadas no superen el 10 por ciento.

EEUU: aumentan los niveles de obesidad en jóvenes y mujeres

Se ha avanzado en la lucha contra la obesidad, pero las investigaciones más recientes indican que aún queda mucho por hacer para evitar que esta enfermedad se convierta en una epidemia mundial

Univision.com

75Aunque algo se ha avanzado en la lucha contra la obesidad, los niveles en jóvenes y mujeres siguen aumentando. Al menos esa es la conclusión de dos estudios publicados este martes en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

“Se necesitan soluciones más inmediatas. El énfasis tiene que estar en la prevención, aunque la evidencia diga que las campañas de educación de los gobiernos locales y las asociaciones profesionales en escuelas y programas comunitarios hasta ahora no han tenido un gran éxito”, escribieron en la editorial los doctores Jody W. Zylke y Howard Bauchner.

En el primero de los estudios Cynthia L. Ogden, Ph.D., del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades investigó junto a otros colegas las tendencias en la prevalencia de la obesidad y la obesidad extrema en niños y adolescentes de edades entre 2 y 19 años, usando datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES). 

Obesidad en niños y jóvenes (2013-2014)
El estudio analizó información de 40,780 niños y adolescentes.

obesidad EEUU 1

Tras analizar información de 40,780 niños y adolescentes, concluyeron que la obesidad ha disminuido entre los niños de 2 años a 5 años, se ha estabilizado en los niños de 6 a 11 años y ha aumentado en los adolescentes de 12 a 19 años de edad. Este último grupo aumentó de 10.5% entre 1988-1994 y 20.6% entre 2013-2014.

Las cifras globales del estudio muestran que, en el período más reciente (2011-2014), 17% de los niños y adolescentes presentaron obesidad y 5.8% obesidad extrema.

Obesidad en hombres y mujeres (2013-2014)
El estudio analizó información de 2,638 hombres y 2,817 mujeres.
Obesidad en EEUU, fuente JAMA

El segundo estudio analizó a 2,638 adultos e indica que la obesidad entre 2013- 2014 afectó a 35% de los hombres y 40% de las mujeres y, entre 2005 y 2014, hubo un aumento en la prevalencia entre las mujeres, pero no en los hombres.

Una epidemia en puertas

Los hallazgos de estos nuevos estudios concuerdan con las cifras reveladas en una investigación a escala global publicada en abril en la revista científica británitca The Lancet. La población mundial pasó de tener 105 millones de personas obesas a 641 millones, en solo cuatro décadas, y de mantenerse la tendencia, para el año 2025 la quinta parte de la población del planeta será obesa.

“Durante los últimos 40 años, hemos pasado de un mundo en el que la prevalencia del peso bajo fue más del doble que el de la obesidad, a uno en el que hay más gente obesa”, explicó el autor principal del estudio, el profesor Majid Ezzati de la Escuela de Salud Pública del Imperial College de Londres. La investigación, cuya muestra incluye a individuos de casi 200 países, analiza las tendencias a nivel mundial y regional del Índice de Masa Corporal (IMC) en adultos mayores de 18 años, entre 1975 y 2014.

To GO WITH AFP STORY by JAVIER TOVAR - Solange de Goncalves, 38, speaks with AFP at her house in Sao Goncalo, Niteroi, 35km north of Rio de Janeiro, Brazil on August 28, 2012. Solange dropped from 138 kilograms of weight to 123 kilograms in 50 days, after an operation to reduce the size of her stomach from 1,2 liters to 30 mililiters of capacity.                    AFP PHOTO/VANDERLEI ALMEIDA        (Photo credit should read VANDERLEI ALMEIDA/AFP/GettyImages)
To GO WITH AFP STORY by JAVIER TOVAR – Solange de Goncalves, 38, speaks with AFP at her house in Sao Goncalo, Niteroi, 35km north of Rio de Janeiro, Brazil on August 28, 2012. Solange dropped from 138 kilograms of weight to 123 kilograms in 50 days, after an operation to reduce the size of her stomach from 1,2 liters to 30 mililiters of capacity. AFP PHOTO/VANDERLEI ALMEIDA (Photo credit should read VANDERLEI ALMEIDA/AFP/GettyImages)

“El número de personas en todo el mundo cuyo peso supone una seria amenaza para su salud es mayor que nunca antes”, afirmó el profesor.

La proporción de hombres obesos se ha triplicado, pasando de 3.2% a 10.8%, y la de mujeres se ha duplicado, de 6.4% a 14.9%. La obesidad mórbida –cuando el peso interfiere con funciones físicas básicas, como respirar o caminar- también ha aumentado y hoy afecta a alrededor del 1% de los hombres y 2% de las mujeres, lo que es igual a decir que unos 55 millones de adultos son obesos mórbidos.

Otro de los puntos que precisa la investigación es la ubicación geográfica. Casi una quinta parte de los adultos obesos del mundo (118 millones) vive en sólo seis países de habla inglesa y altos ingresos: Australia, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos. Más de un cuarto de las personas con obesidad severa del mundo (50 millones) también vive en estos países.

California rechaza colocar advertencia por obesidad y diabetes en refrescos

Un proyecto de ley que buscaba obligar a las marcas de refrescos a colocar una advertencia sanitaria en sus productos fue rechazado por legisladores de California, informó la prensa local.

AFP / Prensa Libre

Bebidas-refrescantes-San-Francisco-marzo_PREIMA20140618_0113_32El texto habría impuesto a los productores de bebidas azucaradas advertir a sus clientes el peligro que representa consumir una bebida con alto contenido de azúcar, como la diabetes y la obesidad.

El proyecto, que había sido aprobado por el Senado de California en mayo, fue rechazado el martes último por la comisión de Asuntos de Salud de la Asamblea del estado, según el diario Los Angeles Times.

“Estamos en el corazón de una epidemia de diabetes y obesidad que hace estragos en la población y provoca un incremento de los costos de atención”, declaró el senador Bill Monning, autor del texto, ante la comisión.

Según sus detractores, el mensaje con la advertencia habría permitido informar mejor a los consumidores pero el poderoso sector de los refrescos consideraba injusto responsabilizar sólo a sus productos por diabetes y obesidad.

En Estados Unidos, la obesidad afecta a cerca de un tercio de los adultos y es el principal detonante de la diabetes de tipo 2. Cerca del 8% de los estadounidenses son diabéticos.

En Nueva York, el exalcalde Michael Bloomberg había intentado limitar el tamaño de los envases de refrescos hace dos años, pero se enfrentó al sector de la alimentación, cines y productores de estas bebidas.

A principios de junio, la ciudad bajo la batuta de su nuevo alcalde Bill de Blasio, volvió a intentarlo ante una corte de apelaciones.

La obesidad mata a una persona cada 20 minutos en España

El exceso de peso contribuye a matar a una persona cada 20 minutos en España, desencadenando más de 25.000 muertes en total cada año.

Libertad Digital, Manuel Ansede

obesidad-corbisLa “mortalidad atribuible” a esta causa supuso alrededor de un 15% del total de muertes en el país, según calcula un nuevo estudio dirigido por el médico Javier Martín, del hospital madrileño Severo Ochoa.

Los autores del trabajo, recién publicado en la revista Medicina Clínica, consideran que estas cifras de mortalidad “convierten esta epidemia en un grave problema de salud pública que requiere medidas enérgicas para su control y, sobre todo, su prevención”. El propio Martín, por teléfono y recién salido del quirófano tras llevar a cabo una operación del aparato digestivo, apunta algunas de estas medidas, sin esconder nombres y apellidos: “Yo eliminaría las bebidas carbonatadas, como la Coca-Cola y la Fanta, que es un factor importantísimo en la obesidad juvenil. Y es necesario fomentar el deporte entre los adolescentes: que no jueguen a la PlayStation, que jueguen al fútbol“.

El análisis de Martín convierte al exceso de peso en “la segunda causa de muerte evitable derivada de hábitos personales“, sólo superada por el tabaquismo. “En pocos años”, opinan los autores, “la obesidad y el sobrepeso pasarán a convertirse en la primera causa”, ante la reducción en el consumo de tabaco y la llegada de una nueva generación de niños gordos. Más del 26% de la población infantil tiene exceso de peso.

Obesidad y cáncer

Los autores señalan a los kilos de más como uno de los principales culpables de miles de muertes por infarto, derrame cerebral, diabetes y varios tipos de cáncer asociados al sobrepeso y la obesidad, como el de hígado, el de colon y el de mama. “Una de cada seis muertes ocurridas entre los 35 y los 79 años puede ser atribuida al exceso de peso”, alertan en su estudio. Más del 50% de estas muertes se debería a enfermedades cardiovasculares, el 15%, a tumores y un 12%, a la diabetes.

Martín aclara que su estudio no pretende señalar a un único culpable de estas 25.000 muertes, sino dejar claro que el exceso de peso actúa de forma sinérgica con otros factores de riesgo, como el tabaco y el alcohol, para desencadenar lo que en muchos casos es un suicidio a cámara lenta, cigarro a cigarro, refresco a refresco y bollo a bollo.

“Estos datos nos ayudan a demostrar que la obesidad no es un problema estético: es una enfermedad. Todavía se dice que labarriguita cervecera aparece por vivir feliz, cuando lo que pasa es que la obesidad mata”, clama indignado el endocrinólogo Albert Goday, vicepresidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y ajeno al nuevo estudio.

Gordos y pobres

Goday cree que las muertes reales asociadas al exceso de peso podrían ser aún más numerosas. Las estimaciones de Martín emplean los datos de 2006 de la Encuesta Nacional de Salud, en la que los ciudadanos no se someten a la báscula y al metro, sino que ellos mismos dicen cuánto pesan y cuánto miden. “Todo el mundo declara un peso menor que el real y una altura mayor”, sostiene Goday, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital del Mar, en Barcelona.

El equipo de Martín cruzó esos datos de exceso de peso con los ficheros de defunciones del Instituto Nacional de Estadística y con los riesgos relativos asociados al sobrepeso y la obesidad, centrándose en individuos de entre 35 y 79 años.

“Ahora, la obesidad se relaciona con estratos socioeconómicos y culturales bajos, al contrario que en otras épocas, que era un signo de opulencia. Ahora es más caro comer sano que comer insano, porque la verdura y la fruta no son baratas”, apunta Goday. En España, la frecuencia de personas obesas es mayor en Murcia, Extremadura, Canarias y Andalucía.

Impuesto del 20% a las bebidas azucaradas

El endocrino también exige a las autoridades medidas más contundentes para luchar contra el exceso de peso, como reducir los impuestos de frutas y verduras y aumentarlos en el caso de bollería y bebidas azucaradas. Países como Finlandia, Hungría y Francia han implantado estos impuestos a los refrescos hipercalóricos en los últimos tres años. La Organización Mundial de la Salud sostiene que “el impuesto debe ser de al menos un 20% para tener un impacto en la obesidad y en las enfermedades cardiovasculares”. Sin embargo, Goday admite que este camino está plagado de minas. “La industria azucarera es más potente que la del tabaco”, remacha.

El médico Enrique Galve, de la Sociedad Española de Cardiología, también se muestra inquieto por la epidemia. “Estoy preocupado, porque nuestro país ha ido a más en sobrepeso y obesidad. Cada vez a edades más tempranas tenemos niños que se comen los Donettes en el colegio en vez de un bocadillo de atún, que sería mucho más sano”, sostiene. El cardiólogo aboga por subir los impuestos a los establecimientos de comida rápida y también pide limitar el contenido de grasas trans o de azúcares de determinados alimentos, “igual que se limita la velocidad en una carretera”.

Pese a las campañas de empresas como Coca-Cola para pregonar que el consumo de bebidas azucaradas no está asociado con el exceso de peso, una reciente revisión de estudios científicos financiada por la Organización Mundial de la Salud ha dejado claro que “el consumo de bebidas azucaradas se asocia a obesidad”.

Lo que necesitas saber sobre la obesidad para luchar contra ella

El Huffington Post  |  Por Margarita Lázaro

Existe el Día Mundial contra la Obesidad (12 de noviembre), el Día Nacional de la Persona Obesa (14 de diciembre) y desde hace cinco años cada tercer sábado de mayo se celebra el Día Europeo de la Obesidad.

obesidad en EspañaEl aumento de la presencia de esta enfermedad en la sociedad es el causante de que hayan proliferado en el calendario las fechas destinadas a la concienciación ciudadana y a la lucha contra esta epidemia, como la califica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

No es para menos porque las cifras son realmente alarmantes. Según esta organización, alrededor de 500 millones de personas en el mundo son obesos y unas 1.400 millones sufren sobrepeso. Estos datos no son muy diferentes a la realidad española. La última Encuesta Nacional de Salud (2011/2012) recogía que el 3,7% de la población (más de la mitad) sufre sobrepeso u obesidad: “De cada 100 adultos de 18 y más años, 17% padecen obesidad y 37 presentan sobrepeso. La obesidad ha aumentado del 7,4% al 17,0% en los últimos 25 años”.

En los menores los datos tampoco son mucho más alentadores. De cada diez niños y adolescentes españoles, de entre 2 y 17 años, dos tienen sobrepeso y uno sufre obesidad. En 2011 estas cifras superaban a las de Estados Unidos, país que acostumbramos a relacionar con altos índices de obesidad. “Y el problema de esto es que un 90% de los niños que hoy son obesos serán adultos obesos”, señala el doctor Albert Lecube, coordinador del Grupo de Trabajo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Para luchar contra estos números los especialistas se han puesto en pie de guerra poniendo en marcha distintas iniciativas como la Estrategia NAOS (¡Come sano y muévete!) o el plan Mediterraneamos para concienciar a los menores de la importancia de la alimentación. “Los profesionales podemos informar de la situación e intentar aconsejar a la población pero es necesario que cada uno ponga de su parte”, añade Lecube. Y para decidirse a ello habría que conocer una serie de cosas.

CÓMO SABER SI ERES OBESO

Para poder luchar contra la obesidad lo primero es saber qué es exactamente. El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define el término obeso como ”[persona] excesivamente gruesa” pero esto no resulta nada clarificador. Algo más clara es la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que apunta que “el sobrepeso y la obesidad son una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud”. Para saber si realmente si perteneces a una u otra categoría o estás en el grupo denominado normopeso lo que debes hacer es calcular tu índice de masa corporal (IMC) a partir de tu peso y tu talla (Aquí tienes una calculadora online).

IMC= Peso en Kilos/ altura en metros al cuadrado

IMC
* Si después de calcularlo has comprobado que pasas de 25 no tienes por qué echarte las manos a la cabeza ni acudir inmediatamente al médico. “Es una utopía pensar que todo el mundo esté en la franja de normopeso”, asegura Lecube. En caso de sobrepeso recomienda actuar con sentido común: “Controlar la alimentación y aumentar el ejercicio sin necesidad de ir al médico”.

PERSPECTIVAS DE FUTURO: MÁS OBESOS EN 2030

Si actualmente uno de cada dos españoles (el 53,7% de la población) sufre sobrepeso u obesidad, no será mucho mejor en un futuro. La investigadora Laura Webber presentó recientemente durante el congreso EuroPrevent los datos de un informe en que constata que la tasa de obesidad y sobrepeso en hombres y mujeres aumentará en casi todos los países de Europa en 2030. La OMS señala que en 2015 habrá 15 millones de adultos en el mundo con sobrepeso, 100 millones más que en la actualidad.

“Las cifras son realmente de gran magnitud, sobre todo si sumamos las de sobrepeso y obesidad, y aunque es cierto que ahora crecen a menor ritmo que en años anteriores todavía seguimos haciéndolo”, señala Lecube. De 1980 a 2008 la prevalencia de obesidad en el mundo llegó casi a duplicarse y lo más alarmante es que ya no solo se relaciona con los países desarrollados. Según la OMS, los países en desarrollo están viviendo cerca de 35 millones de niños con sobrepeso, mientras que en los países desarrollados esa cifra es de 8 millones.

CONSUMIMOS DEMASIADAS CALORÍAS Y GASTAMOS MUY POCAS

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. Como explicaba la especialista en nutrición Marion Nestle en una entrevista publicada en la web de la OMS, “hay gran cantidad de datos que indican que las personas comen más que hace 30 años”. La Organización Mundial de la Salud recomienda que un adulto sano debe consumir de 2.000 a 2.500 calorías al día si es hombre y de 1.500 a 2.000 si es mujer. Sin embargo, un reciente informe señalaba que sobrepasamos esta cifra con creces. La media de consumo calórico por persona y día es de 3.437 calorías.

A esto se suma, como explican desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) que el modo de vida española “contempla mucha vida social, reuniones gastronómicas, picoteos y horarios de comer innecesariamente tardíos. La disminución de la actividad física en las últimas décadas y las altas dosis de estrés por la incertidumbre económica son factores que índice en el aumento de obesidad”. En España, el 46,% de las mujeres y el 35,9% de los hombres se declaran sedentarios.

EL ESTRÉS COMO CAUSA

La mala alimentación y el sedentarismo no son las únicas causa de este aumento de la obesidad. Un reciente informe de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) recoge que el estrés es también determinante en el aumento de los índices de obesidad. De hecho un 33% de las personas obesas sufre esta enfermedad.

El doctor Lecbue apunta que el 40% de la población tiende a incrementar su ingesta calórica en situaciones de estrés. “Esos momentos favorecen la ingesta de alimentos que podrían denominarse de recompensa. Son aquellos más placenteros para nuestro paladar generalmente más ricos en grasos o más dulces, cuya ingesta favorece la aparición temporal del estado de obesidad”, asegura el doctor Lecube quien recomienda mantener el estrés a raya para evitar la obesidad.

El especialista de SEEN señala a su vez que mientras que el estrés favorece la aparición de obesidad, el factor genético no es tan determinante. La excusa de que es hereditaria no vale en todos los casos: “Se calcula que un 35% de los casos de obesidad es genética y que el otro 65% es modificable”.

CONSECUENCIAS DE LA OBESIDAD

Diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad coronaria, artrosis y la aparición de algunos cánceres. Son algunas de las enfermedades que derivan de la aparición de la obesidad. Porque, como explica Lecube, “un obeso es un enfermo que con el tiempo desarrolla más enfermedades” y muchas de ellas pueden desencadenar en una muerte más temprana.

La OMS apunta que esta enfermedad es el quinto factor principal de defunción en el mundo (2,8 millones de personas adultas). “Además, el 44% de la carga de algunos cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad”, sentencia.

¿Está la obesidad matando a más gente de lo creído?

NCYT Amazings

Una de cada cinco personas muere como consecuencia última de la obesidad, al menos en Estados Unidos. A tan contundente y preocupante conclusión ha llegado un equipo de científicos de la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York. Si esto es cierto, la obesidad es mucho más letal de lo que antes se había pensado.

En las décadas recientes, la obesidad ha sido la responsable del 18 por ciento, casi una quinta parte, de los fallecimientos de estadounidenses de entre 40 y 85 años de edad, según los autores del nuevo estudio. Este hallazgo contradice la estimación, muy aceptada por la comunidad científica, de que el porcentaje es solo de un 5 por ciento.

“La obesidad tiene consecuencias muchísimo peores para la salud de lo que algunos informes recientes nos habían hecho creer”, es la sombría valoración que hace, sobre el hallazgo, Ryan Masters, de la Escuela Mailman de Salud Pública.

Mientras que ha habido algunas señales de que la obesidad está comenzando a decrecer en algunos grupos de gente joven, los ritmos de crecimiento en la incidencia de la obesidad continúan acercándose a los picos históricos en naciones como Estados Unidos.

Para la mayor parte de los niños y adultos que ya son obesos, esa condición probablemente persistirá durante buena parte de su vida, provocándoles problemas serios de salud tarde o temprano.
muertes debido a la obesidad
En los estadounidenses de más edad, la cifra creciente de muertes provocadas por la obesidad es ya evidente. El doctor Masters y sus colegas han documentado su efecto ascendente en la mortalidad de hombres blancos que fallecieron con edades de entre 65 y 70 años desde 1986 hasta 2006. La obesidad de grado uno (índice de masa corporal desde 30 hasta menos de 35) aportó cerca del 3,5 por ciento de muertes para los que nacieron entre 1915 y 1919. Para los que nacieron 10 años después, el aporte fue de cerca del 5 por ciento de las muertes. Para los nacidos otros 10 años después, la aportación de la obesidad de grado uno fue de más del 7 por ciento de los fallecimientos.

Cuando la epidemia de obesidad se desencadenó en la década de 1980, lo hizo en todos los grupos de edades, pero las personas ancianas solo estuvieron expuestas en los últimos años de su vida a las condiciones responsables de la epidemia, mientras que la gente más joven de entonces es ahora la que más tiempo lleva expuesta a tales condiciones. Y la situación para los niños pequeños de hoy en día no es muy halagüeña en las sociedades con más problemas de sobrepeso. Un niño de 5 años criándose ahora en alguna de esas sociedades, está viviendo en un ambiente en donde la obesidad es mucho más cotidiana de lo que lo fue en la misma sociedad para un niño de 5 años una o dos generaciones atrás.

En el entorno del niño actual del ejemplo hay ahora más compañeros de su edad obesos que en el entorno del niño de una o dos generaciones atrás, tal como razona Bruce Link, profesor de epidemiología y ciencias sociomédicas en la Escuela Mailman de Salud Pública. Además, hoy en día los envases de raciones individuales de comida rica en grasa y azúcar son más grandes que una o dos generaciones atrás, lo mismo que sucede con las tallas de las prendas de vestir.

Link teme que veremos lo peor de esta epidemia de obesidad cuando la generación de quienes hoy son niños pequeños alcance la madurez.
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Disminuye el número de obesos en EE UU, pero continúa la epidemia

Cerca de 78 millones de adultos la padece. Los expertos solicitan “un cambio en la mentalidad de la sociedad”

El País, por Carolina García

luchar contra la obesidadEl número de obesos ha disminuido en Estados Unidos en los dos últimos años, después de décadas aumentando de forma continuada, según concluye el último informe del Departamento de Estadística de Salud (NCHS, en sus siglas en inglés), que está considerado como el estudio más riguroso y válido del país porque evalúa a los participantes, registrando peso y altura, y no son los sujetos los que proporcionan los datos.

Los resultados están muy lejos del objetivo planteado por las autoridades sanitarias de que para el año 2020 no afecte a más del 30% de la población. Esto significa que EE UU continua sufriendo una epidemia que padecen cerca de 78 millones de sus ciudadanos (50 millones de blancos, 14,4 millones de hispanos, 12,2 millones de afroamericanos y 1,2 de millones asiáticos) y que está relacionada con enfermedades como la diabetes tipo II; las patologías cardiovasculares; problemas de hígado; trastornos degenerativos, e incluso algunos tipos de cáncer.

“Aunque se ve un soplo de esperanza en los resultados que muestran una bajada en el índice de adultos que padecen obesidad en el país, el descenso todavía no es lo suficientemente significativo, es una evidencia cuantificable, pero no pronostica un cambio”, explicó Cynthia Ogden, epidemióloga del Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés)  en un comunicado.

En 2012, el 34,9% de la población era obesa, en 2010, el 35,7%. El índice de obesidad aumentó de forma dramática en los noventa, después de mantenerse relativamente estable en las décadas anteriores, cuando apenas un 15% de la población padecía obesidad.

En EE UU se considera obesidad, categorizada desde hace poco como enfermedad por la Asociación Nacional de Médicos, a toda persona que tenga un índice de masa corporal (basado en la relación entre el peso y la altura, y no distingue entre masa muscular y masa grasa) de 30 o superior.

“Los números siguen en términos de epidemia y necesitamos seguir adoptando nuevas medidas que aceleren su solución”, añadió Scott Kahan, profesor de nutrición en la Universidad de George Washington de la capital federal, a AP.

Estas últimas estadísticas no incluyen cifras de niños y adolescentes aunque un último estudio del Centro Prevención y Control de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés) concluye que entre los años 2003 y 2010 el número de menores, entre los 2 y los 17 años, que padecen esta enfermedad disminuyó tras varios años de subida.

La obesidad sigue aumentando en las mujeres. En 2010, el 35,8% de ellas la padecía, y en 2012 el dato ha subido a un 36,1%. Mientras que entre los hombres, disminuyó un 2% en el mismo periodo de tiempo. Los más propensos a padecerla son las personas en los 40 y los 59 años.

“El objetivo de la especie humana ha sido durante siglos alimentarse y ya lo hemos cumplido. Desafortunadamente estamos comiendo más de lo que necesitamos. El cerebro y el cuerpo están preparados para recibir más calorías de las que necesitamos y esto es muy difícil de cambiar, ya que estamos hablando de mecanismos metabólicos muy importantes”, ha dicho Matt Pertesen, miembro de la Sociedad Nacional de Diabéticos, al diario médico HealthDay.

La epidemia de la obesidad también afecta a la economía de EE UU, que pierde unos 270 millones de dólares al año en costes de atención médica y disminución de la productividad asociada a esta enfermedad y al sobrepeso, según un informe elaborado en 2011 por la Sociedad Nacional de Medicina.

“Todo esto nos lleva a que tenemos que seguir trabajando para conseguir erradicar la epidemia”, ha añadido Pertesen. Entre las medidas que se aplican en la actualidad están las dietas nutricionales, la cirugía bariátrica y el ejercicio. Aunque no pueden luchar contra los alimentos hipercalóricos que siguen siendo muy baratos en el país y que también demandan un cambio “en la mentalidad y forma de vida de la sociedad estadounidense”, indican los expertos.