La obesidad infantil, un problema que se genera en casa

 Comer del ‘tupper’ en el colegio puede favorecer la obesidad infantil, si se carece de cultura nutricional, advierten los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)               

  • En España el 19% de los niños son obesos, en EEUU el 16%, según datos de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid.
  • Tan solo el 75% de los niños españoles come una fruta al día y un 24% pasa hasta dos horas diarias viendo la televisión o delante del ordenador, según un estudio de la Fundación Thao.
  • Casi el 50% de los niños en edad preescolar (de 2 a 6 años) afirma consumir verduras al menos una vez a la semana, según el estudio IDEFICS  2011 financiado por la Comisión Europea.

Con el comienzo del curso escolar y el polémico uso del ‘tupper’ en los comedores escolares se ha reabierto el debate sobre las causas de obesidad infantil y su tendencia al alza durante los últimos quince años. ¿Han de llevar los niños su comida al mediodía en el cole y quién va a controlar qué comen? ¿Dónde van a conservar y calentar el contenido de su ‘tupper’? ¿Se debe pagar o no un suplemento por el uso de las instalaciones del comedor, aunque se prescinda del menú? Son muchas las preguntas que quedan por solucionar por parte de las administraciones autonómicas, pero la gran preocupación de los expertos en nutrición infantil y educación alimentaria es que una cosa tan sencilla, como es la de preparar la tartera, puede resultar considerablemente complicada, si se carece de cultura nutricional. ¿Están lo suficientemente preparados en materia de nutrición los padres de los niños que sí, acudirán al cole con su fiambrera?

Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y especialista en nutrición, comparte su temor que el ‘tupper’ puede convertirse en otra causa más a favor de la obesidad entre los menores, si el asunto no se toma en serio. “Durante la última década estamos atendiendo cada vez más casos de obesidad infantil en consulta. Hemos trabajado mucho para corregir malos hábitos y conductas alimenticias en menores e incluso hemos acudido a colegios públicos y campamentos urbanos de verano para supervisar el menú escolar y asegurarnos que éste es equilibrado y saludable”, explica Bravo.

En este comunicado destinado a los medios hemos considerado necesario identificar y analizar las 10 causas habituales por las que se origina la obesidad infantil. Y la conclusión es –eso hay que decirlo– que el problema se genera en casa, allí es donde debemos remediarlo.   

Las 10 causas habituales de la obesidad infantil

  1. Comer de forma habitual delante del televisor.

Es totalmente desaconsejable comer mientras se ve la televisión, ya que el contenido habitual de éstas “comidas rápidas” suele ser de un bajo nivel nutricional y escasa preparación y se da más importancia a lo que ponen en la pantalla que a lo que se come eneste momento. 

  1. Consumir en exceso bebidas y refrescos azucarados.

Hace 20 años los menores consumían estas bebidas de forma excepcional, en celebraciones o fines de semana. Actualmente es difícil encontrar un menor al que le guste más el agua, hemos sustituido éste bien imprescindible por bebidas cargadas de azúcares, gases y edulcorantes, añadiendo muchas calorías extra al día que no alimentan y estimulan con su exceso la secreción de insulina.                                           

  1. Ingerir en exceso golosinas y dulces y aumento de la tendencia a la diabetes.

Galletas de chocolate, bollería industrial, helados, chuches, pasteles son los alimentos que han sustituido en desayuno, media mañana, meriendas y postres a las tan saludables y variadas frutas. Traduciendo esto al lenguaje nutricional, estamos privando a nuestros hijos de una gran cantidad de vitaminas y minerales, reemplazándoselas porun exceso de grasas insaludables y azúcares que aumentarán su tendencia a la diabetes. 

  1. Declive del consumo de frutas y verduras.

La recomendación saludable para aquellos que están en edad de crecimiento es de 5 raciones de fruta y verdura diarias. Según el estudio IDEFICS  2011 financiado por la Comisión Europea, alrededor del 50% de los niños en edad preescolar (de 2 a 6 años) afirma consumir verduras al menos una vez a la semana, dato que se reduce en un 20% en países como Chipre o Italia, siendo en edades posteriores aún menor el uso de la verdura como alimento de consumo prioritario. “Nuestras abuelas manejaban hasta cien productos y el alimento fresco que venía del huerto era básico”, concreta Bravo. Ahora, en cambio, tenemos un abanico de alimentos tan amplio, que no sabemos seleccionar bien a la hora de llenar la sesta de la compra. Priorizamos el consumo diario de carne y derivados y nos olvidamos de las verduras.                                                                                                                                            

  1. Más tiempo delante de la pantalla en detrimento de los “juegos tradicionales” al aire libre.  

El sedentarismo alcanza datos de entre 2 y 5 horas dedicadas a las últimas tecnologías en vez de a las actividades al aire libre. Por un lado se ingieren más calorías y de peor calidad, y por otro a penas las queman, ya que pasan la mayoría del tiempo sentados delante de “la caja tonta”. La falta de actividad física no sólo ayuda al sobrepeso de nuestros hijos, también aumenta sus niveles de estrés y ansiedad, problemas de sueño, tendencia depresiva e inapetencia por realizar sus obligaciones, deterioro muscular y un largo etcétera lleno de desequilibrios físicos y emocionales. 

  1. Menos horas de sueño, por debajo de las 9 horas recomendadas a los escolares.

Y los datos en Europa son claros, los menores que duermen menos de 9 horas cada noche, tienen un mayor riesgo de padecer exceso de peso, entre otras cosas porque estas horas que restan de su sueño, las dedican a ver la televisión o jugar a la videoconsola, todo ello aderezado con “comida rápida”. Es en la noche cuando la Hormona de Crecimiento (GH) actúa a pleno rendimiento, inducida por el sueño profundo y el descanso. 

  1. Menos calidad de la comida en familias monoparentales o con bajos ingresos.

Innumerables estudios europeos nos indican una relación directa entre los bajos ingresos familiares y el mayor número de casos de obesidad y sobrepeso infantil, al igual que en familias monoparentales o con padres divorciados. Teóricamente, el encarecimiento de la cesta de la compra en alimentos primarios como la fruta, la verdura, o el pescado son una traba más que se suma a la dejadez por parte de los padres en la educación y alimentación de sus hijos. Una pieza de fruta no es mucho más cara que un bollo, o un plato de verduras más que una pizza. 

  1. Aumento de los casos de obesidad adulta.

Las costumbres y hábitos de los padres condicionan en gran medida de forma positiva o negativa en las de sus hijos. Los adultos son los que deciden qué alimentos entran en casa, cómo se comen y cuándo se comen. Pordesgracia, la mayoría de los casos nos indican que padres obesos suelen provocar que sus hijos sean obesos también, y no sólo por la tendencia genética que en 3 o 4 generaciones ya es patente, sino también por la poderosa influencia que los padres tienen sobre sus hijos en ámbitos tan importantes como son la alimentación o la actividad física. 

  1. “Corrupción” de las preferencias gustativas de los menores.

Los alimentos ricos en grasas y azúcares estimulan los niveles de dopamina (neurotransmisor que regula la sensación de felicidad), proporcionan energía rápida y contribuyen a que nuestras papilas gustativas se adapten a los sabores excesivamente dulces, por lo que un alimento bajo en estos ingredientes tendrá menos sabor y nos resultará más insulso, además de no proporcionarnos esa sensación temporal de satisfacción. Esto explica porqué a nuestros hijos les gusta más un donuts o una pizza que una ración de fruta y verdura. Su cerebro y sus sentidos gustativos se ven más “atraídos” por su forma, aroma, color y sabores que por una pieza de fruta de toda la vida. Al fin y al cabo, son productos creados por la industria alimentaria con el fin de llamar la atención de los más pequeños y, en ocasiones, esconden un riesgo adictivo. 

  1. “Entorno hostil” para los que quieren llevar una vida saludable.

Nuestros pequeños son esponjas absorbiendo información. Por ello es muy importante “predicar con el ejemplo” e intentar a neutralizar los factores negativos que influyen sobre sus apetencias nutricionales, como pueden ser losanuncios televisivos de comida chatarra, la variada oferta de dulces en pie de la calle o la merienda del compañero de clase, rica en azúcares y grasa. Este es un entorno hostil para los menores que aún están formando sus hábitos y personalidad.

Algunas reglas básicas a la hora de preaprar el ‘tupper’

Los recortes en el sistema educativo en España y la incertidumbre en torno a las becas del comedor, han dejado la posibilidad de que los alumnos acudan al colegio con su propio ‘tupper’. Sin una
normativa que regule el uso de la fiambrera y su contenido a nivel nutricional, queda responsabilidad exclusiva de los padres educar a sus hijos en la difícil tarea de comer bien, de forma sana y equilibrada. “Cuando se trata de menores, el concepto “del pan de cada día” va mucho más allá; ya no se trata sólo de satisfacer el hambre, sino una serie de necesidades nutricionales que contribuyen en el crecimiento y el desarrollo físico e intelectual”, remarca Bravo. Es deber de los padres transmitir valores y conocimiento a sus hijos, también a la hora de comer o preparar el tupper. 

Los niños comen más por la vista y podemos explicarles que el hecho de que la verdura, por ejemplo, tenga más color, les indica que también tiene más propiedades. En el menú diario de un niño no tiene que faltar lo imprescindible: un puñado de hidratos de carbono (pasta, pan, patata); tres puñados de verdura (calabacín, pimientos, frijoles verdes, zanahorias, espinacas, acelgas, tomate); una proteína del tamaño de la palma de nuestra mano (pollo, ternera, pescado o una tortilla). La clave es hacer que no se aburran con el mismo plato e ir variando con las recetas, por ejemplo, ofrecer el pollo a la plancha, en trocitos en la ensalada, en una salsa que no engorde, como sopa o en croquetas. Los alimentos empanados podemos utilizarlos, pero no todos los días. Las legumbres, mejor comerlas dos veces a la semana, y si no les gusta como plato caliente, podemos preparárselas en forma de ensalada.

Consejos para preparar el tupper del cole

Muchos padres se enfrentan a una tarea rutinaria: tras la vuelta al cole toca preparar el tupper para que nuestros pequeños tengan su comida de mediodía. Para que ésta sea equilibrada, hay que seguir unas claves, marcadas por los especialistas en nutrición infantil. En este programa de Madrid Directo, Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos da consejos.

Un puñado de hidratos de carbono (pasta, pan, patata), unos tres puñados de verdura (calabacín, pimientos, frijoles verdes, zanahorias, espinacas, acelgas, tomate) y luego una proteína del tamaño de la palma de nuestra mano (pollo, ternera, pescado o una tortilla). Las legumbres, mejor comerlas dos veces a la semana, y si no les gusta como plato caliente, podemos preparárselas en forma de ensalada. Las patatas fritas que tanto les gustan a los niños, podemos sustituir con unas patatas hechas al horno o al vapor acompañadas con perejil y especies, son más nutritivas y no contienen grasas saturadas. La parilla de verduras es un buen sustituto de la ensalada.  

La clave para tener una buena recepción por parte de los niños, es hacer que no se aburran con el mismo plato e ir variando, por ejemplo, ofrecer el pollo a la plancha, cortado en trocitos en la ensalada, en una salsa que no engorde y jugo vegetal o en croquetas. Los alimentos empanados podemos utilizarlos, pero no todos los días. Si se comen el plato principal, podemos pasar a darles el postre: un helado, natillas o un flan. La fruta es muy importante en el menú diario de los niños. Podemos dársela en forma de zumo en el desayuno, entera en media mañana, para merienda o como postre.

No hay que olvidar que los padres servimos de ejemplo. Lo que se lleva el niño para el cole, tranquilamente se lo podrá llevar el papá.

“Los niños comen más por la vista y podemos explicarles que el hecho de que la verdura, por ejemplo tenga más color, les indica que también tiene más propiedades”, aconseja Bravo.   

Consejos para superar el síndrome postvacacional, un programa de Radio Popular

¿Es una leyenda urbana la depresión postvacacional? Según los últimos datos que existen al respecto, uno de cada dos españoles que vuelve al trabajo la sufre. Generalmente se trata de un malestar general a nivel físico y emocional denominado “síndrome postvacacional” que suele durar entre una y dos semanas en los casos comunes y se relaciona con un aumento progresivo de niveles de ansiedad, falta de concentración, nerviosismo, indiferencia, irritabilidad o tristeza.  

En este programa de Radio Popular de Bilbao Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos indica qué hacer para que la vuelta a la rutina tras las vacaciones se nos haga más llevadera. Un equipo formado por nutricionistas y psicólogos de IMEO ha determinado que la clave está en preparar nuestro cuerpo y mente controlando los niveles de algunas hormonas. Un ejemplo, si aumentamos por el día los niveles de dopamina (que incide en el buen humor) y por la noche los de serotonina y  melatonina (ambas guardan relación directa con el antiestrés y el descanso), nuestro cerebro y el total de nuestro organismo tendrá vitalidad estable y suficiente para experimentar un alto rendimiento diurno y una sensación de bienestar nocturno.

¿Cómo podemos ponerlo en práctica? Al tomar 2 l de agua al día y 5 raciones de fruta y verdura de bajo índice glucémico, hacemos que   nuestro cerebro y el total de organismo funcione a un buen ritmo, proporcionándonos energía de forma estable y regular. Planificar el próximo viaje o un fin de semana diferente es, al fin y al cabo, un aliciente psicológico que nos permite llegar a la siguiente “parada” con menos agobio y estrés. Organizar la agenda en el primer día de trabajo o la búsqueda del mismo también es de suma importancia, ya que “la ilusión y las metas aumentan nuestros niveles de dopamina, haciéndonos pensar que después del esfuerzo tendremos un descanso o un premio”, concluye el especialista. La actividad física regular también aporta su grano de arena, ya que mejora los niveles de ansiedad, depresión y socialización. Todos estos consejos, muy sencillos en sí, nos ayudarán a obtener máximo rendimiento y alejar la depresión.

Para escuchar este programa Es posible de Radio Popular de Bilbao, pulsa play.

Rubén Bravo de IMEO en Antena3: Cómo perder el peso ganado en verano

Fuente: Noticias Antena 3 Tv

Después de habernos relajado, dejamos atrás las tumbonas y las tapas, pero muchos son los que se han traído del viaje algún kilo de más. Hasta cinco kilos de más cogen los españoles durante la época estival. La pregunta es: ¿cómo podemos perder, paulatinamente y de forma sana, el peso ganado?

Para buscar respuestas, Antena 3 ha pedido la opinión de un experto en temas de nutrición, Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), quien ha recomendado “tener mucho cuidado a la hora de la ingesta”. El secreto es saber distribuir la comida. Al despertar, necesitamos más energía, ya que el requerimiento calórico de nuestro organismo es mucho más alto. Allí es donde podemos aportar más calorías. A partir de las seis de la tarde el cuerpo entra en descanso, ya no necesitamos tanta energía, por consiguiente podemos comer menos y centrarnos sobre todo en las proteínas, las verduras y alguna fruta. “Se pueden perder tranquilamente hasta 3 kilos en un par de semanas, si reducimos la ingesta a la hora de cenar y vigilamos las calorías”, asegura Bravo.

Para ver el programa entero, pulsa play.

Bono de ayuda en tratamiento de Bypass Gástrico

La cirugía de la obesidad líder en todo el mundo, ya es realizada por Microcirugía Laparoscópica, reduciendo el riesgo quirúrgico por debajo del 1,3%. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) facilitará Bonos de Ayuda de 6.100 Euros* por paciente, en su tratamiento de ByPass Gástrico.

Duración del tratamiento: 2 años.

INCLUYE

Implatación y seguimiento

  • Intervención de ByPass Gástrico por Microcirugía Laparoscópica, con todos los gastos incluidos (pruebas preoperatorias, consulta de preanestesia, honorarios médicos y quirúrgicos).
  • Las consultas de Nutrición que necesite durante los dos años de su tratamiento.
  • Las consultas de Psicología que necesite durante los dos años de su tratamiento.

Evaluación inicial y de seguimiento

  • 4 Estudios con Analizador Intersticial EIS (estado endocrino y emocional).
  • Los estudios con Analizador Corporal TANITA que necesites durante durante el año de su tratamiento. (Musculo-Grasa-Agua).
  • 1 Analítica específica de Bioquímica y Tiroides.
  • 2 Scanner Corporal iDEXA (Composición corporal segmentaria por Rx).
  • 1 Estudio de Intolerancias Alimenticias por Biorresonancia.
  • 15 Sesiones de Tratamiento de la ansiedad por Biorresonancia.

PRECIO FINAL DE TRATAMIENTO: 17.900 Euros.-

FINANCIAMOS TU TRATAMIENTO

  • En 6 o 12 meses sin intereses.
  • Hasta en 60 cuotas.
  • Posibilidad de cancelación anticipada.

* Será imprescindible para la concesión del Bono de Ayuda demostración de ingresos familiares inferiores a 1.500 Euros.- o familiar en situación de paro. Fecha límite 30 de Septiembre de 2012 o hasta un máximo de 50 pacientes.

La mitad de los españoles sufren síndrome postvacacional

  • 20 minutos/ Europa Press
    Cada vez afecta a más personas: en 2008 era solo el 35%.
  • Se caracteriza por debilidad generalizada y astenia, insomnio y somnolencia.
  • Con la crisis cada vez más personas tienen una vacaciones cortas, lo que aumenta la posibilidad de sufrir síndrome postvacacional. Aunque algunos insisten en que no existe, la ciencia médica parece aceptar que el síndrome postvacacional es una realidad. Se define básicamente por padecer a la vuelta de vacaciones un cuadro de debilidad generalizada y astenia. Además, la persona puede tener problemas de insomnio y somnolencia a lo largo del día.Según expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), la mitad de los españoles sufre síndrome postvacacional. Es decir, el número de españoles que regresan a su puesto de trabajo con malestar y depresión tras disfrutar de sus vacaciones va aumentando en los últimos años.Así, según datos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos, mientras que en 2008, un 35% de los españoles por debajo de los 45 años sufría estos síntomas; en 2010, el dato se elevó hasta el 50%.

    Los síntomas de este síndrome serían:

    • Ansiedad
    • Falta de concentración
    • Nerviosismo
    • Indiferencia
    • Irritabilidad
    • Tristeza

    Consejos contra el síndrome

    Según IMEO lo primero que hay que hacer es planificar los viajes futuros, algo que ya hace el 62% de los españoles. Hacerlo «supone un aliciente psicológico», lo que fisiológicamente hace que aumenten los niveles de dopamina, indica el especialista en nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.

    En segundo lugar, los especialistas recomiendan beber entre 2 y 2,5 litros de agua diarios. «Mantener el cerebro en niveles de hidratación óptima, ayudará a que las entre 50 y 100.000 millones de neuronas funcionen a pleno rendimiento», sostiene el experto.

    Es importante organizarse en el primer día de trabajo para evitar un bloqueo. Los niveles de acetilcolina disminuyen en las vacaciones provocando que en los primeros días de trabajo cueste coger el ritmo.

    Por último, es importante consumir cinco raciones de fruta y verdura diarias, más hidratos de carbono integrales. En nuestra dieta hay que priorizar los alimentos y elegir aquellos que tengan bajo índice glucémico.

    Algunas recomendaciones laborales

    Según un estudio de Regus, proveedor mundial líder de espacios de trabajo flexible, hay circunstancias derivadas de la actual crisis que pueden hacer más intenso el síndrome postvacacional. Cada vez más personas tienen unas vacaciones cada vez más cortas.

    Este estudio hace cuatro recomendaciones para combatir este síndrome:

    • Incorporarse gradualmente a la rutina laboral
      Trabajar horarios reducidos, o hacerlo desde casa durante unos días, permite al empleado introducirse de forma progresiva al clima y ritmo de trabajo normal.
    • Tratar de evitar los desplazamientos innecesarios
      Con el regreso a la rutina, vuelven también los colapsos en el tráfico, las enormes pérdidas de tiempo en los desplazamientos y con ello un gran aumento del estrés y la irritabilidad.
    • Mejorar la conciliación de la vida laboral y personal
      Es importante tratar de continuar planificando actividades con la familia y los amigos. Se trata de no reservar únicamente el fin de semana para el ocio.
    • Organizarse y coordinarse
      Una vez reincorporados al trabajo es imprescindible dedicar tiempo a organizarse y reunirse con los compañeros para ponerse al día y establecer prioridades.

¿Cuánto engorda el alcohol?

 Acabamos con la duda que os reconcome todos los fines de semana cuando tomáis una copa

Reista GQ / por David López Palomo

Seguramente algún fin de semana, mientras bebías una copa de terraceo, te has preguntado: «¿Cuánto engorda el ron-cola que me estoy bebiendo?». De hecho, es muy probable que alguno de tus amigos listillos se haya lanzado a sentar cátedra sobre la relación entre el consumo de alcohol y la grasa que acumulamos: «Cené cerveza durante un mes y perdí siete kilos». Cuidado.

Pues bien, para que nadie se lleve a engaño, le hemos pedido a Rubén Bravo (especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad) que nos explique cuál es la bebida que más calorías tiene, cómo afecta a nuestro cuerpo y de qué manera se puede eliminar lo acumulado durante la noche del sábado.

Empecemos pues por lo primero: lo que más engorda son los licores dulces (383 kcal), seguidos del whisky y el ron (244 kcal ambos); el coñac (243 kcal), el aguardiente (222 kcal), el vino blanco (85 kcal), el rosado (74 kcal) y por último el tinto y el cava (65 kcal ambos). Un escalón por debajo estarían la cerveza, el vino seco y la sidra, que son las que menos alcohol tienen y por tanto menos calorías aportan (todos los datos corresponden a consumos de 100 ml). Para que os hagáis una idea el cuerpo necesita entre 2.000 y 2.500 calorías al día (no confundir con Kcal).

Explicado esto, la otra gran pregunta que cabe hacerse es: ¿por qué engorda tanto? Pues bien, el alcohol, por su alto valor calórico,nos hace recibir muchísima energía de golpe. Una energía que, según explica Rubén Bravo, «si no quemamos en las horas próximas a la ingesta se almacena rápidamente en forma de grasa. A esto hay que añadirle que las espirituosas normalmente se mezclan con bebidas carbonatadas que contienen gas y azucar; y además por la noche, que, para más INRI, es cuando nuestro cuerpo necesita menos energía.”.

Por menorizando el tema de los refrescos, una Coca-Cola o una Fanta tienen unas 110 calorías por cada 100 ml. Es decir, mucho más que el vino rosado o el blanco, pero menos que el whisky o el ron. «El problema de muchas de estas bebidas, entre las que se incluyen las light y las zero, es que muchas llevan cafeína, teína o taurina, que obligan a crear insulina; y por lo tanto aceleran en un 32% la velocidad en que el hidrato se convierte en grasa», ratifica el nutricionista del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO).

Además, este tipo de grasas son muy perjudiciales para el cuerpo humano. Rubén Bravo las denomina grasa visceral: «Son de alto riesgo para la salud porque generan un continuó bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, lo que se traduce en que pueden provocar enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, colesterol e incluso algunos tipos de cáncer».

En última instancia y siempre con precaución, la única forma de eliminarlas es haciendo deporte. Para acabar con este tipo de grasas que rodean a los órganos internos del cuerpo deberíamos llevar una dieta adecuada y hacer ejercicio (subir cuestas, nadar o correr) al menos cuatro días a la semana.

Para acabar, acabemos con una cita resumen de Bravo que sirva para ser recordada a la hora de beber: «Consume alcohol con moderación, despacio, disfrutando e intentando no mezclarlo con bebidas que contengan demasiada azúcar». Palabra de un nutricionista.

Uno de cada dos españoles sufre el síndrome postvacacional

Las hormonas del buen humor, antiestrés y el descanso son clave para superarlo, afirman los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) 

  • Es un dato que va en aumento. En el año 2008, un 35% de los españoles por debajo de los 45 años sufría el síndrome postvacacional, según datos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos. En el 2010 la cifra alcanzó el 50%, según el Área de Psicología de Antiaging Group.
     
  • Dentro de los países miembros de la UE, somos lo que mejor llevan el síndrome postvacacional, debido a que un 62% de los españoles planifica el siguiente viaje con antelación para tener un aliciente psicológico, según un estudio realizado por TripAdvisor en  2011.          

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad, en un trabajo conjunto entre psicólogos y especialistas en nutrición, hace pública una guía práctica de consejos prácticos que ayudan a diezmar las secuelas negativas en los que sufren el síndrome postvacacional, un problema que cada vez afecta a más españoles, en términos de duración y gravedad.

Es un fenómeno estudiado por los psicólogos que, aunque no esté catalogado como enfermedad, guarda relación con el aumento progresivo de niveles de ansiedad, falta de concentración, nerviosismo, indiferencia, irritabilidad o tristeza. Se produce en el principio de septiembre, coincidiendo con la vuelta de vacaciones. “La duración de esta ‘depresión’ oscila entre una y dos semanas y se caracteriza con una sensación de malestar importante que repercute en la calidad de vida, tanto en área emocional, como física”, determina Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz del IMEO. En los casos más acusados, observamos cuadros de angustia vital, depresión temporal, bloqueo o predisposición a la agresividad. “En consulta, nuestros psicólogos han detectado también una dificultad a la hora de retomar las gestiones habituales y laborales, aguzada por falta de concentración, deterioro en los ciclos del sueño, insuficiencia creativa, todo ello acompañado por una desgana general”, puntualiza Bravo. Estos episodios se pueden evitar, si gestionamos de forma adecuada nuestras emociones y controlamos la alimentación. Si aumentamos, por ejemplo, nuestros niveles de dopamina (una hormona que incide en el buen humor) por el día, y por la noche los niveles de serotonina y melatonina (hormonas que guardan relación directa con el antiestrés y el descanso) por la noche, nuestro cerebro y el total de nuestro organismo tendrá vitalidad estable y suficiente para experimentar un alto rendimiento diurno y una sensación de bienestar nocturno. 

5 claves para combatir los síntomas del síndrome postvacacional

  1. Planificar tu próximo viaje.

Un estudio realizado por TripAdvisor en el año 2011 apuntaba que los españoles somos los miembros de la Unión Europea con menos niveles de síndrome postvacacional, debido a que un 62% planifica el siguiente viaje con antelación para tener un aliciente psicológico. La ilusión y las metas aumentan nuestros niveles de dopamina, haciéndonos pensar que después del esfuerzo tendremos un descanso o un premio. Nos pasa en periodos más cortos, como por ejemplo la jornada semanal, donde el lunes tendríamos un pequeño síndrome postvacacional que a lo largo de la semana va remitiendo en niveles de optimismo más elevados según se acercan el fin de semana. Si las siguientes vacaciones nos quedan lejos, siempre podemos planificar actividades más veraniegas para los próximos fines de semana: días de piscina, barbacoas, visitas al campo o a parques temáticos. 

  1. Máxima hidratación: beber entre 2 y 2,5 litros de agua.

Nuestro cerebro es la clave, pues regula y dirige las acciones y reacciones de nuestro cuerpo. Se determina que su composición es de un 75% de agua, por lo que mantenernos en niveles de hidratación óptima, nos ayudará a que nuestras entre 50 a 100 mil millones de neuronas funcionen cuanto antes a pleno rendimiento. 

       3. Primer día de trabajo: organizar las tareas.

Una serie de estudios demuestran que una de las sensaciones más habituales de aquellos que padecen este mal postvacacional es el bloqueo a la hora de iniciar las obligaciones laborales. “Llevamos una o dos semanas de inactividad y descanso, por lo que nuestros niveles de acetilcolina –un importante neurotransmisor que influye en la memoria, la concentración y en procesos que suponen más esfuerzo intelectual como el pensamiento, el cálculo o la innovación–, han disminuido, provocando que los primeros días de trabajo nos cueste coger el ritmo, a lo que sumamos algo de trabajo acumulado por el periodo de vacaciones”, indica Rubén Bravo.
Una forma de romper este bloqueo, según los psicólogos, es dedicar el primer día de trabajo principalmente a organizar las tareas en orden de importancia y tiempos de entrega. De esta manera romperemos el bloqueo y la sensación de tener muchos trabajos que realizar y no saber por dónde empezar. 

  1. Cinco raciones de fruta y verdura diarias + hidratos de carbono integrales.

El cerebro consume alrededor del 15% al 20% de nuestra energía diaria que principalmente proviene de la glucosa. Para funcionar a un buen ritmo, necesitamos priorizar los alimentos que nos proporcionan energía de forma estable y regular los azúcares.

Las frutas, las verduras y lo que comúnmente conocemos como hidratos de carbono son nuestra principal fuente de energía. Entre ellos, debemos escoger aquellas que tengan bajo índice glucémico, es decir, que aporten los niveles de glucosa de forma constante y estable, y no de golpe. Por ello recomendamos seleccionar los hidratos de carbono en su forma integral, ya que nos aportan más del doble de vitaminas y minerales que las versiones no integrales y, además, tienen un índice glucémico mucho más bajo. Es conveniente consumir el arroz, la pasta o el pan integral en la primera mitad del día, entre el desayuno y la comida, porque es cuando nuestro organismo demanda más cantidad de energía.

Las frutas y las verduras de bajo índice glucémico darán un apoyo imprescindible a los hidratos de carbono. De las frutas, las que mejor irían para superar el síndrome postvacacional son las cerezas, peras, pomelo, naranja, nectarina, melocotón o manzana; y en el caso de las verduras, los espárragos, espinacas, lechuga, pepino, calabacín, coliflor, pimientos, champiñones, setas, cebolla cruda o tomates. 

  1. Tres horas semanales de actividad física.

A la hora de realizar alguna actividad física, no nos centremos única y exclusivamente en practicar el deporte de rutina. Un estudio realizado por la Universidad de Huelva en el 2011, en el que se aplicó un programa de actividades deportivas a pacientes con patología dual, demostró que la actividad física regular mejora también los niveles de ansiedad, depresión y socialización.

Muchas veces la monotonía es la culpable de encasillarnos en un estilo de vida predominantemente sedentario; habrá que abrirnos a la diversidad de actividades que existen hoy en día y que combinan el ejercicio con la música o la diversión: clases de zumba o salsa, caminatas nocturnas, actividades acuáticas o con bicicleta. Sólo basta escoger una actividad que nos agrade, con un nivel de intensidad y frecuencia acorde que podamos realizar en un lugar favorable, con música y en buena compañía.

Dukan dice que los obesos son enfermos mentales

La Gaceta
// – El presidente galo, la Duquesa de Cambridge y Carole Middleton han seguido su dieta.
– El doctor Pierre Dukan, archiconocido creador del plan de pérdida de peso que lleva su nombre, considera que la obesidad «es un problema mental», y afirma que siente lástima por las personas que la sufren.

En este sentido, Dukan señala en declaraciones al periódico británico «Mail on Sunday» recogidas por «The Telegraph» que «nunca he visto a un obeso que diga: «estoy mentalmente sano». Además, el doctor señala que «sufre por ellos», y que le gustan los obesos «porque no están realmente enfermos, como si tuvieran cáncer, pero sienten que están marginados de la sociedad. Quiero ayudarles».

El doctor Pierre Dukan, cuyo plan para perder peso ha sido seguido, entre otros, por François Hollande y Carole Middleton, afirma que siente «lástima» por las personas con exceso de peso.

Dietista de la Duquesa de Cambridge

Dukan también reveló que envió a Catalina de Cambridge un ejemplar de sus libros de dietas cuando supo que la duquesa estaba siguiendo su plan de adelgazamiento.

La Dieta Dukan se basa en consumir elevadas cantidades de proteínas y pocos carbohidratos. Dicha dieta es muy controvertida y ha sido criticada por expertos de todo el mundo. La Asociación Británica de Dietética considera que tras ella «no hay ninguna evidencia científica sólida», al tiempo que el Instituto «Pasteur» francés señala que puede provocar serios desórdenes nutricionales.

Los expertos no comparten su opinión

Para Ruben Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, le parece «una falta de respeto y una nueva demostración de las carencias formativas de éste galo, pues confunde el concepto de trastorno con el concepto de enfermedades», aunque reconoce que es cierto que muchos pacientes que padecen obesidad «traen asociado algún trastorno alimenticio como la ansiedad o la bulimia».

Bravo añade que «si el Sr. Dukan intentaba atraer nuevos adeptos hacia su doctrina, con éstas declaraciones tan desafortunadas ha conseguido todo lo contrario» pues varias organizaciones internacionales como el Instituto Pasteur, la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas, la Organización de Consumidores y Usuarios e incluso el Ministerio de Sanidad y Consumo, han tachado su método de «peligroso para la salud y fraudulento».

La menopausia, asociada al incremento de la grasa corporal

Múltiples estudios demuestran que la MENOPAUSIA se asocia a un incremento del 17% de la masa grasa

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad leva desde el 2006 tratando a mujeres que según se van acercando a la menopausia comienzan a coger kilos, perdiendo el control sobre su peso.

¿Qué es la menopausia?

El comienzo de la menopausia marca irremediablemente el final del periodo fértil de la mujer y en consecuencia la función de sus ovarios.

A lo largo de varios años, tendrán lugar cambios profundos en el plano físico y emocional:

Alteraciones del sueño.
Aumento de peso (entre 5Kg a 20Kg).
Sofocos.
Disminución de la masa muscular.
Palpitaciones.
Cuadros de ansiedad y depresión.
Redistribución de las grasas corporales.
Retención de líquidos.
Aumento de la grasa corporal.
Posible debilidad o caída de pelo.

Programas Menopausia de PERDIDA DE PESO

Programa MenopausiaLight -11Kg

Duración: 8 Semanas

Estudio de Evaluación inicial, control y final compuesto de:

3 Estudio Antropométrico y distribución de contornos.
2 Analizador Hormonal y Emocional EIS.
8 Analizador Corporal y Metabólico TANITA Advance.
1 Scanner Corporal iDEXA de localización y análisis de la grasa corporal, agua y masa muscular.
1 Scanner Corporal iDEXA Densitómetro. Análisis de la densidad ósea Osteopenia/Osteoporosis.
1 Estudio Intolerancias Alimenticias por Biorresonancia MedTronik.

Tecnología Reducción y Reafirmación:

8 Sesiones de VelaSmooth (Reafirmación y tonificación).
8 Sesiones de Presoterapia (Masaje linfático mecánico / Retención de líquidos).
6 Sesiones de LipoContour MD (Reducción de grasas localizadas).
8 Consultas de Nutrición.
PlanSport Training adaptado a su capacidad cardiorespiratoria.

Programa MenopausiaAdvance -26Kg

Duración: 36 Semanas

Estudio de Evaluación inicial, control y final compuesto de:

7 Estudio Antropométrico y distribución de contornos.
7 Analizador Hormonal y Emocional EIS.
36 Analizador Corporal y Metabólico TANITA Advance.
1 Scanner Corporal iDEXA de localización y análisis de la grasa corporal, agua y masa muscular.
1 Scanner Corporal iDEXA Densitómetro. Análisis de la densidad ósea Osteopenia/Osteoporosis.
1 Estudio Intolerancias Alimenticias por Biorresonancia MedTronik.
Tecnología Reducción y Reafirmación:

20 Sesiones de VelaSmooth (Reafirmación y tonificación).
20 Sesiones de Presoterapia (Masaje linfático mecánico / Retención de líquidos).
10 Sesiones de LipoContour MD (Reducción de grasas localizadas).
36 Consultas de Nutrición.
PlanSport Training adaptado a su capacidad cardiorespiratoria.

Causas del Aumento de Peso en la Menopausia

Disminución de los Estrógenos y la Progesterona, facilitando la acumulación de grasas.
Disminución de la Leptina, su principal función es distribuir el gasto metabólico, potenciando el gasto calórico y controlando la sensación de hambre.
Disminución de la Hormona de Crecimiento, provocando un descenso en la masa muscular, responsable del 70% del gasto energético.

Perder grasa y no masa muscular

Los hombres comienzan a coger kilos a partir de los 35 años, a un ritmo aproximado de 0,5Kg por año, principalmente en forma de grasa visceral, aún manteniendo sus hábitos comunes.

En cambio, la mujer está protegida de éste deterioro hasta que comienza con su periodo de perimenopausia normalmente entre los 45 y 50 años…

Para más información:
Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)
Tle. 917 45 17 96
E-mail: consultas@imeoobesidad.com
Horario de Atención al cliente 24h llamando al telefono 902104050
http://www.imeoobesidad.com