Un comic ayuda a los niños a sobrellevar la diabetes

Siguiendo la historia de Eva, la protagonista, se ofrecen pautas y trucos para llevar una vida sana

ABC
portada-diabetes_xoptimizadax--644x362DiaBalance, con el apoyo del Hospital Sant Joan de Déu, de Barcelona (España) a través del Centro de Innovación en Diabetes Infantil (CIDI), ha creado un cómic para ayudar a los niños con diabetes y sus familias en el conocimiento y autogestión de esta patología.

Siguiendo la historia de Eva, la protagonista del cómic, se ofrecen pautas y trucos para llevar una vida sana con diabetes, tratando la alimentación, la práctica de ejercicio físico y algunas situaciones especiales asociadas a la diabetes como las hipoglucemias. Pero el cómic no sólo se dirige a los niños, sino que también quiere ayudar a los padres a superar los miedos que aparecen tras el diagnóstico. «Este cuento puede ser una herramienta educativa que complementa la educación que se realiza en los hospitales. En diabetes, la educación es un pilar fundamental para que las familias puedan llevar una vida lo más normal posible», apunta Marina Llobet, nutricionista de la unidad de diabetes del Hospital Sant Joan de Déu.

Con este libro, los impulsores del proyecto han querido crear una herramienta de referencia en educación diabetológica para ayudar a los niños que debutan y a su entorno más cercano a llevar una vida sana de forma fácil. «Nuestro objetivo es proporcionar información práctica y sencilla elaborada y supervisada por expertos endocrinos, nutricionistas y educadores en diabetes así como de otros padres en idéntica situación para hacer más fácil la vida de niños con diabetes», explica José Ramón Pérez, director de DiaBalance.

En esta primera edición se han impreso un total de 10.000 ejemplares que se distribuirán entre asociaciones de pacientes de España. El libro también estará disponible en la web de la entidad.

La diabetes infantil supone entre el 10 y el 15% del total de los casos de diabetes. Se estima que en España hay más 29.000 niños menores de 15 años que tienen diabetes y cada año se producen unos 1.100 nuevos casos. En los países europeos es donde se detecta una mayor incidencia de diabetes pediátrica. El 27% de los 497.100 niños diagnosticados de diabetes en el mundo vive en la región Europea.

Los expertos se pronuncian sobre la polémica dieta de la sonda. ¿Solución o problema??

La dieta de la sonda es un nuevo método adelgazante que según sus defensores puede hacer que se pierdan 10 kilos en 10 días, mientras que sus detractores lo consideran una «aberración»
Antena3

El artífice de la polémica dieta de la sonda es un médico italiano llamado Gianfranco Capello. Según asegura puede llegar a quitar hasta 10 kilos en 10 días. El doctor Capello no es endocrino sino cirujano y en una declaración a Antena3 asegura que no hace pruebas médicas a sus pacientes. «Si les tengo que hacer un análisis antes y después del tratamiento nos sale carísimo, pero puedo garantizar que con la sonda se puede acabar con la obesidad en el mundo». En seis años han pasado por la consulta del doctor Capello 37.000 pacientes y ha llegado a recaudar más de 7 millones de euros.

En este programa aparece el testimonio de María José, una malagueña de 50 años, que pesaba 75 kilos midiendo 1,55m. Se somete a la dieta de la sonda con el objetivo de perder el máximo prometido, los 10 kilos. El régimen que comienza es hipocalórico, de unas 350 Kcal diarias. Estimando que el cuerpo «gasta» unas 1800 Kcal al día, la pérdida de peso queda garantizada, según el médico del centro que le vende la dieta. En una semana María José ha perdido 6 kilos, algo menos que promete la sonda, quedándose en 69 kilos de peso. Asegura que le gustaría repetir la dieta, para así cumplir con su objetivo, aunque si, reconoce, le cuesta mucho sacrificio mantener el peso perdido.

Por su parte, los críticos con esta dieta la consideran muy arriesgada para la salud. «No podemos tomarnos las dietas como si fuera una moda. Yo cojo tantos kilos en verano y voy y los pierdo después. No, la nutrición es algo muy serio y si se come bien, no debe costarnos ningún sacrificio», sostiene en el plató de Espejo Público Elisabeth González, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
Para seguir el debate integro del programa de Antena3, Espejo Público, pulsa play del video.

La máquina que detecta el síndrome postvacacional

Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, cuenta como cada vez, son más las personas que acuden al médico a la vuelta de vacaciones porque su estado de ánimo es distinto al habitual. Tras la realización de diversas pruebas, se les detecta el llamado síndrome postvacacional. Prueba que tan sólo dura unos minutos y concluyente en el diagnóstico.

El Confidencial Digital, video realizado por Natalia Ortiz Iniesta

El Electro Interstitial Escáner (E.I.S.) es un sistema eléctrico médico que nos permite medir la actividad en determinadas zonas del cuerpo humano, de modo que podemos analizar los distintos neurotransmisores que se encargan de transmitir información entre las distintas partes del cuerpo. En función de sus niveles en nuestro organismo, podemos experimentar estados del ánimo muy distintos; desde bienestar y sensación de plenitud o felicidad hasta un estado de malestar o desequilibrio, debido por su notable efecto sobre las funciones mentales, el comportamiento y el humor.
Muchas veces en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) utilizamos la prueba del E.I.S. con el fin de detectar los niveles de ansiedad en una persona que explican la tendencia de ganar peso. Es un estudio muy efectivo también en los casos patológicos de Síndrome Postvacacional, ya que nos permite literalmente medir los parámetros de una posible baja del rendimiento intelectual o, en el caso que se da, el grado de un desajuste emocional.
«Es una prueba inocua que dura apenas 10 minutos», señala Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. A través de ciertos electrodos que se colocan en determinadas partes del cuerpo lanzando una carga eléctrica podemos obtener un detallado análisis. De esta manera podemos detectar zonas que están funcionando por debajo de su rendimiento y zonas que están muy por encima. Una vez que hemos introducido los datos de una persona –edad, altura, peso actual, actividad física–, colocamos electrodos en los pies y en las manos, en el pecho (para obtener una cardiograma) y también sobre la cabeza, para así analizar la actividad cerebral.
Es muy importante antes de realizar la prueba que el paciente venga en ayunas, habiendo tomando mucha agua y sin tomar su café o té, ya que la presencia de cafeína o teína puede impedir la correcta toma de datos.
En unos pocos minutos se establecen las mediciones de la actividad cardíaca y cerebral, el pulso y también «la edad del corazón», por así llamarlo.  Una vez realizado el análisis, el EIS nos proporciona por separado todos los datos que ha captado en el aparato digestivo, corazón, cerebro, sistema nervioso, sistema endocrino, sistema respiratorio, riñones, columna vertebral, etc.  El software se encarga de analizar y «traducir» estos datos  en unos parámetros que podamos entender.
En el caso de la paciente en concreto que parece en el video, se observan unos niveles de serotonina algo bajos. Sus niveles de dopamina (la hormona de la felicidad, del bienestar y plenitud) se encuentran muy a la baja y esto nos puede servir de indicador sobre su estado anímico actual en el que predomina la sensación de tristeza. En los cuadros de la imagen también se puede leer que han bajado considerablemente los niveles de acetilcolina, hormona que nos permite rendir mejor en el trabajo e influye sobre la creatividad y en la capacidad de solucionar problemas. Es un cuadro habitual en las personas que acaban de volver de sus vacaciones de verano que mucho tiene que ver con el denominado síndrome postvacacional. Si comparamos los resultados del análisis obtenidos con los datos tomados antes del comienzo del período de descanso, veremos una diferencia importante.  Lo que ha cambiado en la paciente es la percepción de la realidad, que en las personas que sufren en mayor grado el síndrome postvacacional la parte emocional es acentuadamente negativa.

El Síndrome Postvacacional afectará en mayor grado a los desempleados

Las hormonas implicadas en el buen humor, antiestrés y el descanso son clave para superarlo, sostienen los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO

  • El 65% de los españoles sufre alguno de los síntomas propios de la depresión postvacacional, según un informe reciente de Sanitas[1].
  • La tasa de paro en España es del 26,3%, según los datos del mes de julio de Eurostat.
  • El 36% de los españoles no ha salido de su localidad de residencia durante estas vacaciones y un 58,8% tenía de presupuesto menos de 1.000 euros, según encuesta realizada por Axesor Marketing Intelligence.

depresión postvacacionalRecientes estudios arrojan luz sobre un hecho sorprendente: si en época de bonanza un tercio de los españoles se enfrentaba al denominado síndrome postvacacional[2] (SPV), en la situación de incertidumbre económica y laboral esta cifra casi se ha duplicado. En la actualidad, se estima que un 65% de los españoles sufre algún grado de depresión postvacacional. En el caso de las personas en activo los síntomas de adaptación se minimizan al contar con un puesto de trabajo, mientras que «en el caso de aquellos que se encuentren en situación actual de búsqueda de empleo o de incertidumbre laboral estos síntomas se manifiestan con dureza y en un mayor grado”, advierte Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

“A lo largo del año hemos ido comprobando, gracias a las mediciones Electro Intersticial System (EIS), que los niveles de serotonina (neurotransmisor que controla el estrés), dopamina (neurotransmisor del buen humor) y noradrenalina cerebral (hormona que nos capacita para solucionar problemas), marcaban evidencias sólidas en niveles superiores de tendencia a la depresión y ansiedad en aquellos pacientes que están sufriendo dificultades laborales, un cuadro emocional inestable que podrá agravarse por el efecto negativo que produce el síndrome postvacacional en nuestras capacidades, afectando en mayor medida a éste grupo poblacional más sensible”, explica Bravo. Cuando estamos de vacaciones, el cerebro tiende a eliminar las informaciones que generan ansiedad, algo que cambia cuando uno retoma sus obligaciones habituales, ya sea el trabajo en sí o la difícil tarea de buscarlo. Es allí donde puedan manifestarse indicios del síndrome postvacacional y es el momento oportuno para remediarlos.

«La duración de esta ‘depresión’ oscila entre una y dos semanas y se caracteriza con una sensación de malestar importante que repercute en la calidad de vida, tanto en área emocional, como física”, determina el experto. En los casos más acusados, observamos cuadros de angustia vital, depresión temporal, bloqueo o predisposición a la agresividad. Se trata de un fenómeno estudiado por los psicólogos que refleja los desajustes que se producen en el organismo cuando la realidad no se adapta a las expectativas. Aunque nunca fue catalogado como enfermedad, aúne una serie de síntomas inequívocos para detectar: aumento progresivo en los niveles de ansiedad, alternaciones en procesos cognitivos como memoria, concentración o atención, nerviosismo, apatía, irritabilidad y tristeza. Hasta hace poco dábamos por hecho que el síndrome postvacacional era algo propio de los que se reincorporaban a su puesto de trabajo, tras agotar la mayor parte de sus vacaciones anuales.

«Hoy somos conscientes de la necesidad de ampliar el diapasón y las evidencias nos muestran que este malestar general puede afectar en un mayor grado a los desempleados», recalca Bravo. En esta época del año, con el retorno de los familiares al trabajo se acentúa la comparación social y se agudizan sentimientos negativos como soledad, decaimiento, sensación de fracaso personal, frustración o culpa por no ser capaz de conseguir un empleo.

Estos episodios se pueden diezmar, si gestionamos de forma adecuada nuestras emociones y controlamos la alimentación, trabajando para aumentar nuestros niveles de dopamina por el día, y potenciar la secreción de serotonina y melatonina (hormonas del antiestrés y el descanso) por la noche. De ésta manera nuestro cerebro y el total de nuestro organismo tendrá vitalidad estable y suficiente para experimentar un alto rendimiento diurno y favoreceríamos la sensación de bienestar nocturno.

A continuación ofrecemos una serie de consejos elaborados por psicólogos y nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) que nos ayudarán a hacer más llevadera la vuelta a la normalidad.

Consejos prácticos del IMEO para combatir los síntomas del SPV

1.- Instaurar equilibrio entre los estados de vigilia y sueño, trabajo y descanso, actividad física y reposo.

Es el primer paso para hacer menos traumática la vuelta a la normalidad tras las vacaciones. Dormir entre 7 y 8 horas potencia nuestra capacidad de retentiva al despertar y ayuda a mejorar los procesos racionales. No olvidemos que durante el sueño profundo se lleva a cabo el momento de recuperación física y mental.

El ejercicio físico es una buena forma de combatir el insomnio y también el estrés relacionado con el trabajo o su búsqueda. De este modo potenciamos la necesidad de descanso aumentando los niveles de Melatonina, al igual que la sensación de plenitud pues nuestra Dopamina se ve estimulada tras la actividad física.

Muchas veces la monotonía es la culpable de encasillarnos en un estilo de vida predominantemente sedentario; habrá que abrirnos a la diversidad de actividades que existen hoy en día y que combinan ocio, ejercicio físico y diversión.

Los fines de semana son para desconectar, al ser posible al aire libre, en familia o con amigos. Es la recomendación general para romper la rutina y mantener un buen estado anímico. La ilusión y las metas aumentan tambien nuestros niveles de Dopamina, haciéndonos pensar que después del esfuerzo tendremos un descanso o un premio, jugando un papel de aliciente psicológico.

2.- Marcar las tareas según prioridades, desde el primer día.

Una de las sensaciones más habituales en aquellos que padecen este mal postvacacional es el bloqueo a la hora de volver a la rutina. “Llevamos varias semanas de inactividad y descanso, por lo que nuestros niveles de Acetilcolina –un importante neurotransmisor que influye en la memoria, la concentración y en procesos que suponen más esfuerzo intelectual como pensamiento, cálculo o innovación– han disminuido, haciendo que nos cueste arrancar y mantener el ritmo», indica Rubén Bravo. Una forma de romper este bloqueo, según los psicólogos, es marcar las tareas por prioridades desde el primer día. De esta manera romperemos el bloqueo y la sensación de tener muchas cosas que hacer sin saber por dónde empezar.

3.- Asegurarnos a diario una buena y saludable fuente de energía a base de fruta, verdura e hidratos de carbono integrales.

El cerebro consume alrededor del 15% al 20% de nuestra energía diaria que principalmente proviene de la glucosa. Para funcionar a un buen ritmo, necesitamos priorizar los alimentos que nos proporcionan energía de forma estable y regular.

Las frutas, las verduras y lo que comúnmente conocemos como hidratos de carbono son nuestra principal fuente de energía. Entre ellos, debemos escoger aquellas que tengan bajo índice glucémico, es decir, que aporten los niveles de glucosa de forma constante y estable, y no de golpe. Por ello recomendamos seleccionar los hidratos de carbono en su forma integral, ya que nos aportan más del doble de vitaminas y minerales que las versiones no integrales y, además, tienen un índice glucémico mucho más bajo. Es conveniente consumir el pan integral y el salvado de cereales en el desayuno, pues es cuando nuestro organismo demanda más cantidad de energía. Las frutas y las verduras de bajo índice glucémico darán un apoyo imprescindible a los hidratos de carbono.

Entre las frutas recomendadas para superar el síndrome postvacacional son las peras, pomelo, naranja, melocotón o manzana; y en el caso de las verduras, los espárragos, espinacas, lechuga, pepino, calabacín, coliflor, pimientos, champiñones, setas, cebolla cruda o tomates.

4.- La hidratación es esencial.

Nuestro cerebro regula y dirige las acciones y reacciones de nuestro cuerpo. Se compone en un 75% de agua, por lo que es sumamente importante tener una hidratación óptima, entre 2 y 2,5 litros de agua, pues nos ayudará a que nuestras neuraonas (entre 50 a 100 mil millones) funcionen a pleno rendimiento.


[1] Difundido por el Servicio de Promoción de la Salud de Sanitas, 2013.

[2] En 2006 un estudio de Cerveceros de España situaba la cifra en un 35%. En 2008, el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP) registraba el mismo porcentaje en estudio.

¿Cómo influye la obesidad en el cáncer de mama?

Un elevado índice de masa corporal puede empeorar el pronóstico de la enfermedad

Hola.com

obesidad y cancer de mama¿Sabías que la obesidad puede influir  en la evolución de una mujer con cáncer de mama? Y el dúo obesidad-cáncer de mama no parece ser demasiado positivo. ¿La razón? Según se recoge en un estudio del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), que se ha presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO), el Índice de Masa Corporal (IMC) condiciona el pronóstico en las pacientes con este proceso tumoral, asociándose con más riesgo de mortalidad y recurrencia de la enfermedad en mujeres obesas cuyo IMC es igual o superior a 35.

Para llegar a estas conclusiones, se han realizado cuatro ensayos clínicos, con un seguimiento de más de siete años en los que han participado 5.863 pacientes con cáncer de mama operable a las que posteriormente se les administró quimioterapia. “El estudio evidencia que la obesidad origina un efecto pronóstico negativo frente a la mortalidad global, la mortalidad por cáncer de mama y la recurrencia de los tumores en las pacientes con un IMC igual o superior a 35, es decir en aquellas más obesas”, apunta la doctora doctora Marina Pollán, investigadora principal y jefa de servicio de Epidemiología del Cáncer del Instituto de Salud Carlos III.

Cifras poco elevadas
Esa es la mala noticia, pero también hay una lectura positiva, y es que en la investigación tan sólo el 8% de las mujeres estudiadas eran obesas y presentaban un IMC superior o igual a 35 –es decir, obesidad- en el momento de empezar el tratamiento algo que para la investigadora supone “una buena noticia, ya que el porcentaje de pacientes con cáncer de mama con obesidad moderada y grave es por ahora bajo, y el estudio muestra que en las mujeres con sobrepeso y obesidad leve (con IMC<35) no presentan un peor pronóstico”.

El estudio liderado por GEICAM también ha abordado la influencia de la obesidad en el tratamiento pautado en la quimioterapia. “La dosis óptima de fármacos está íntimamente relacionada con el IMC y, a pesar de que en el estudio no hemos encontrado cifras altas de infratratamiento, si hemos observado una asociación entre el IMC y el infratratamiento, algo que podría explicar por qué otros estudios en pacientes con cáncer de mama no incluidas en ensayos clínicos encuentran un peor pronóstico también en mujeres con sobrepeso y obesidad leve”, concluye la doctora Pollán.

El cáncer de mama, en cifras
El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), después del cáncer de pulmón, el de mama es el más frecuente en ambos sexos. En todo el mundo se producen más de un millón de nuevos casos al año de cáncer de mama y más de 400.000 mujeres fallecen por esta causa. En nuestro país, una de cada diez mujeres sufrirá un cáncer de mama y cada año se diagnostican cerca de 26.000 nuevos casos.

Ya es una realidad, la cirugía cura la diabetes tipo 2 en pacientes con obesidad o sin ella

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) inaugura un Punto de Información para Diabéticos en su clínica de Madrid donde ofrecerá orientación sobre nutrición y cirugía aplicada a la diabetes de forma gratuita a lo largo del año

  • En España hay cerca de 5 millones de personas con diabetes y unos 2,3 millones  desconocen que la padecen, según datos de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE).
  • En 2030 la diabetes será la séptima causa de muerte con casi 400 millones de enfermos en todo el mundo; en los próximos 10 años las muertes por diabetes aumentarán más de un 50%, alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Cirugía bariátrica ayuda en casos de diabetes tipo 2De cada diez españoles dos son diabéticos, aunque no siempre son conscientes de ello. Según la Organización Mundial de la Salud en los próximos diez años las muertes por diabetes aumentarán más de un 50 por ciento. Esta enfermedad, que se abre paso de forma lenta y silenciosa, actualmente afecta entorno al 15,5 por ciento de la población en España, de cuales 2,3 millones desconocen que la padecen. No obstante, los expertos coinciden que la diabetes tipo 2, que presenta la gran mayoría, se llega a curar en un alto porcentaje de los casos, ya sea a través de cirugía o un cambio de alimentación y hábitos, dependiendo del caso.

El 5 de Febrero el Instituto Médico Europeo de la Obesidad inaugurará un Punto de Información para Diabéticos en su clínica del Paseo de la Habana 63 en Madrid, donde a lo largo del 2013, de forma totalmente gratuita, se ofrecerá orientación sobre la cirugía de la diabetes, el Sistema de Nutrición IMEO de índices glucémicos para diabéticos, e instrucciones para mejorar los hábitos diarios que regulan los niveles de insulina. Los pacientes que deseen acudir a éste Punto de Información, podrán reservar su cita con el especialista en el teléfono 91 737 70 70.

La diabetes, un enemigo común

La diabetes es un mal que nunca viene sólo. Muchas veces esta patología va de la mano con otras, como son la obesidad, la hipertensión y es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares. La diabetes también es una causa importante de ceguera, amputación e insuficiencia renal.
Existen dos grandes formas de diabetes. La diabetes de tipo 1, en la que el organismo no produce insulina y por tanto no se puede prevenir, y la de tipo 2 en la que el organismo no utiliza eficazmente la insulina. El tipo 2 representa aproximadamente un 90% de los casos mundiales de diabetes y es totalmente previsible.

La cirugía de diabetes, de cerca

“Hoy en día los avances de la medicina y la tecnología son tan importantes, que lo que era impensable plantearse hace unos años, ahora es realidad –señala Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad–. La posibilidad de curar la diabetes mediante una cirugía da esperanza a millones de personas que conviven día a día con la enfermedad con una dependencia general de fármacos o insulina”. ¿En qué consiste la intervención? A través de una cirugía laparoscópica, que suele durar alrededor de una hora, se deriva el tránsito digestivo entre el duodeno y el tramo superior del intestino delgado. Esto impide que el alimento pase por éste segmento del sistema digestivo y las inmediaciones del páncreas. De este modo conseguimos reducir la absorción calórica de los alimentos ingeridos regulando los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos.

Después de muchos años tratando pacientes con obesidad, en el IMEO hemos comprobado que el sobrepeso y la obesidad van muy ligados con la diabetes. De hecho, hay estudios que corroboran el vínculo entre ambas patologías, indicando que el 60 por ciento de los diabéticos tiene problemas de obesidad, principalmente de tipo abdominal. Aunque no todos los obesos padecen diabetes, el riesgo para ellos es mucho más alto. Se estima que una persona que está muy por encima de su peso ideal, tiene 7 veces más probabilidad de desarrollar diabetes que un individuo de peso saludable.

La mujer en mediana edad es más vulnerable a adquirir ciertas afecciones, entre ellas la diabetes tipo 2. El aumento importante de peso tras el embarazo y la llegada de la menopausia elevan su riesgo de desarrollar la enfermedad. De hecho, se estima que la probabilidad de que las mujeres obesas desarrollen una diabetes de tipo dos es 12 veces mayor que en sus homólogas de peso saludable. “Por esto insistimos que el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2 aumenta conforme el Índice de Masa Corporal sea más alto, especialmente en aquellas personas que tienen antecedentes familiares de diabetes, y disminuye si se pierde este sobrepeso”, recalca Bravo.

“Nuestra experiencia con la cirugía aplicada en estos casos nos ha demostrado que la curación de diabetes tipo 2 es total en pacientes con medicación oral en el primer estadio de la enfermedad (con menos de 10 años de enfermedad y menos de 5 años de insulina), donde el deterioro del páncreas es aún reducido”, subraya el portavoz del IMEO. Al paciente se le suelen retirar los fármacos entre las dos o tres primeras semanas posteriores a la cirugía. En pacientes con una medicación inyectable donde la enfermedad se encuentra en un estadio más avanzado, también logramos en un alto porcentaje curación total o en casos más complicados, una importante reducción de la dosis de insulina inyectable o cambio a tratamiento oral.

En pacientes “veteranos”, con más de 20 años de enfermedad y más de 15 años de insulina, logramos equilibrar con la ayuda de la cirugía los valores de colesterol, triglicéridos y tensión arterial. En cuanto a la diabetes tipo 2 el tratamiento inyectable desaparece y es reemplazado por las cápsulas, y en una cantidad diaria mínima.

Hay algunos cirujanos que rechazan a aquellos pacientes que no tengan un nivel de obesidad superior a 25 kilos, porque utilizan técnicas demasiado malabsortivas. En IMEO aplicamos la cirugía también a pacientes diabéticos con normopeso. Es una técnica conocida como Bypass Gástrico de Una Anastomosis (BAGUA) que permite conseguir una restricción mínima en la absorción calórica, con resultados muy buenos para la curación de diabetes tipo 2.

Los pacientes diabéticos tipo 1 teóricamente no son candidatos a ésta intervención, pero en algunos casos donde se ha optado por la cirugía para paliar los efectos de envejecimiento prematuro y mejorar la calidad de vida se ha conseguido pasar de necesitar 3 inyecciones al día, a sólo una pequeña cantidad de insulina de absorción lenta en algunos casos, y otros han abandonado las inyecciones para sustituirlas por pastillas.

Sistema de Nutrición IMEO de Índices Glucémicos para Diabéticos

Los diabéticos suelen tener una dieta muy restrictiva y la lista de productos prohibidos es larga: arroz, patatas, azúcar y derivados, aceites para cocinar, carnes rojas y productos lácteos. “No podemos limitarnos con decir qué no puede comer una persona que tiene la diabetes, hay que ir más allá y desarrollar un sistema de nutrición funcional para estos casos”, apunta Bravo. Las recomendaciones habituales para este tipo de pacientes están orientadas por bloques teniendo en cuenta la carga glucémica del alimento, es decir la cantidad de glucosa que aporta el mismo. Apoyándonos en los últimos estudios clínicos sobre nutrición y diabetes realizados en Europa y EEUU, hemos diseñado un avanzado Sistema de Nutrición IMEO de índices glucémicos para diabéticos que muestran resultados excelentes en la estabilización de los niveles de glucosa.

“Nuestro sistema trabaja, entre otros conceptos, sobre el índice glucémico de los alimentos, es decir, su capacidad de estimular en mayor o menor medida los niveles de insulina en el organismo, que junto con una selección adecuada de grasas y proteínas, conseguimos reducir hasta en un 50 por ciento en unos 30 días, la medicación dependiente de la enfermedad”, explica Rubén Bravo.

A continuación ofrecemos un menú de ejemplo elaborado según el Sistema de Nutrición IMEO de índices glucémicos para diabéticos:

DESAYUNO

o   Vaso de leche desnatada con descafeinado.

o   Tostada de pan integral con aceite de oliva extra virgen, tomate triturado y dos lonchas de jamón ibérico.


MEDIA MAÑANA

o   Una naranja.

o   Un yogur desnatado edulcorado.

o   2 nueces.

COMIDA

o   Primer plato: Parrillada de verduras con 3 espárragos verdes, un pimiento verde, medio calabacín y 50grs de setas. Aliñar con un chorrito de aceite de oliva extra virgen.

o   Segundo plato: Solomillo de ternera 200grs.  Pequeña guarnición de arroz integral 20grs.

o   Postre: Un yogur desnatado edulcorado.


MERIENDA

o   2 mandarinas.

o   Una tarrina de queso de Burgos desnatado.

o   2 nueces.
CENA

o   3 Brochetas de bacalao, cebolla y pimiento al horno.

o   Un biscote de pan integral.

LA DIABETES EN CIFRAS

Se estima que:

– Una persona obesa tiene 7 veces más probabilidad de desarrollar diabetes que aquella con peso saludable.

El riesgo para las mujeres obesas aumenta, ya que la probabilidad de que desarrollen una diabetes tipo 2 es hasta 12 veces mayor que en mujeres con normopeso.

– Entorno al 15,5% de los españoles son diabéticos; 1/3 parte de ellos no lo sabe (4,89%), según datos de la FEDE.

– Un 60% de los diabéticos tiene problemas de obesidad, principalmente tipo abdominal.

– El 50% de los españoles con diabetes tipo 2 padece hipertensión arterial.

– El 50% de las personas con diabetes padece retinopatía diabética, siendo ésta la primera causa de ceguera en adultos.

– La frecuencia de infarto de miocardio y trombosis cerebral es de 2 a 3 veces superior en pacientes con diabetes.

– La diabetes es responsable del 20% de las amputaciones de las extremidades inferiores.

Datos recopilados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)

Aconsejan evitar atracones en Navidad y hacer comidas ligeras entre festividades

MADRID, 23 Dic. (EUROPA PRESS)

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha ofrecido este viernes una serie de consejos para evitar aumentar de peso durante la fiestas navideñas sin pasar hambre, para lo cual recomienda principalmente hacer comidas ligeras entre los días festivos y evitar «atracones» en fechas señaladas de esta época para mantenerse en el peso.

En declaraciones a Europa Press TV, el supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición de IMEO, Rubén Bravo, ha indicado que en estas fechas una mujer suele coger entre dos y tres kilos y un hombre entre tres y cuatro, aunque ha reconocido que tiene pacientes que han llegado a aumentar entre siete y nueve kilos, por lo que aconseja seguir una serie de «consejos reales», no para adelgazar, sino para no engordar.

«No podemos poner a la gente a dieta en Navidad porque no nos van a hacer caso, entonces hemos intentado coger un poco las inquietudes de los pacientes que vemos a diario y hemos buscado unas reglas que no son muy costosas (…). Uno de los trucos que damos es centrar las navidades en las comidas de empresa, de familia o fin de año, así al final son tres o cuatro (días) y el resto del tiempo nuestro objetivo es bajar kilos», ha explicado.

Por ese motivo aconseja tomarse esta época como una suma y resta de calorías donde guardamos la suma para los días señalados y la resta para los que los rodean. Una dieta un poquito más baja en calorías, equilibrada y que tenga todos los grupos alimenticios, es lo ideal para los días entre festivos, ya que este periodo comienza en el puente de la Constitución y termina el Día de Reyes.

El segundo consejo es poner en marcha lo que Bravo denomina «efecto aperitivo», que consiste en, media hora antes de comenzar una comida copiosa, comer alimentos bajos en calorías, para que el cuerpo tenga tiempo de segregar el estímulo de la saciedad, y así llegar a la comida principal con menos hambre. También ha señalado que un error frecuente es omitir comidas en el día de los eventos.

COMPRAR COMIDA JUSTA

«El problema de las comidas navideñas no es el plato principal sino los entrantes calóricos, así como los postres y las copas de alcohol», ha matizado. Al respecto aconseja reemplazar todo ello por varios menos calóricos, como por ejemplo cambiar las croquetas por gambas a la plancha o los frutos secos típicos de los entrantes, por verdura al horno.

Finalmente el nutricionista ha agregado que las personas que no quieran ver su peso alterado pasada la primera semana de enero, deben tener especial cuidado con los brindis. «Cerveza y (vino) tinto son los que menos engordan; si juntamos un refresco con calorías como un refresco de cola, lo que estamos haciendo es acelerar el proceso de convertir las calorías que estamos tomando en grasa. Esto hace que las copas nos engorden antes», ha señalado.

Además de ello, es necesario comprar la comida justa, ya que se trata de algo positivo no sólo para la salud sino también para el bolsillo; por ello es fundamental calcular los comensales y las raciones evitando así estar durante los dos o tres días posteriores a las celebraciones, recurrir a las ‘sobras’. «Podemos utilizar una economía que nos sirva para ir a alimentos un poquito más baratos, por ejemplo, sustituir un pescado por pavo relleno que se mueve en la mismas calorías pero nos cuesta un poquito menos», ha aconsejado.

«LA NAVIDAD ERA UNA CATÁSTROFE»

Miguel Fernández es un paciente de la clínica IMEO que, preocupado por su problema de obesidad y consecuentemente de salud, decidió recurrir a expertos para perder los kilos que le sobraban. Allí consiguió reducir su peso considerablemente y además cambiar sus hábitos de vida, comiendo sano y comenzando a «apreciar» actividades físicas deportivas.

«Acudí a IMEO con la esperanza de solucionar un problema que desde la infancia me venía atosigando que era mi problema de obesidad; yo pesaba casi 100 kilos, y bueno, vine aquí y me ofrecieron la solución. Me conformaba con quitarme todo ese peso de encima pero la realidad es que terminé aprendiendo a llevar un estilo de vida saludable, a comer bien y hasta a apreciar el deporte», ha confesado Miguel.

El periodo navideño era una «catástrofe» para el paciente, pues en la época previa «estaba deseando» que llegara la festividad «para comer todo lo que no debía», pero luego tenía remordimientos. «Cuando aquello terminaba era horrible porque te mirabas al espejo, la báscula no mentía y todo el mundo te decía: ‘Como te has puesto'», ha indicado.

«Llevo viniendo varios años porque solucioné mi problema pero yo soy una persona con tendencia a engordar, y necesito estar en supervisión. He cambiado todo mi modelo de vida, no sólo he adelgazado sino que he aprendido a mantenerme en un estado de salud favorable (…). Una vez alguien dijo que el deporte y la vida sana son el prozac del siglo XXI, yo apuesto por ello, te cambia la vida para bien, por supuesto que sí», ha sentenciado.