Los más barrigudos de España

Murcia, Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha son las comunidades autónomas que superan la media con las barrigas más generosas. Y tú, ¿puedes entrar en el ranking?

13/04/2011 – laSexta|Noticias

· Un estilo de vida sedentario, la mala alimentación, el estrés, el tabaco, y grandes dosis de café y alcohol, provocan la acumulación de grasa en el abdomen.

Según el estudio DARIOS del Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona, (IMIM), las comunidades autónomas cuyos habitantes cuentan con el mayor perímetro abdominal de España son Murcia, Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha. En el caso de las mujeres, además, también en Canarias y Castilla y León superan la media.

Por el contrario, los hombres de Castilla y León, a diferencia de sus mujeres, son los que más se cuidan el abdomen junto con los de Madrid y Cataluña, y las mujeres con más cintura de avispa de España las encontramos en Madrid y Baleares.

¿Superas la media?

El perímetro abdominal medio de los hombres en España está situado entre los 99 y 102 centímetros, y el de las mujeres entre los 88 y 91 centímetros. Sin embargo, el 34% de los hombres y el 53% de las mujeres españoles superan estas cifras.

Si te acabas de dar cuenta de que has pasado al grupo oficial de barrigudos españoles, haz algo para remediarlo, porque según asegura Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), las personas con una elevada acumulación de grasa abdominal pueden sufrir envejecimiento prematuro junto con alteraciones del estado de ánimo.

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un «alto riesgo» para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer.

Bravo explica que un estilo de vida sedentario junto con el estrés, tabaco, grandes dosis de café y alcohol, además de una alimentación inadecuada, hace, entre otras cosas, que se acumule en el interior del abdomen, alrededor de los órganos vitales, una especie de grasa que no siempre está a la vista.

Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta antiinflamatoria apropiada y se combina con ejercicios adecuados. «Muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos», asegura Bravo.

En la primera etapa hay que hacer un ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico moderado y, según el experto, «al subir cuestas, nadar o hacer un footing ligero al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, potenciamos la creación de masa muscular y facilitamos la quema de grasa visceral».

Rubén Bravo de IMEO en Radio Extremadura

Muchossex símbolos’ de los años 90, hoy lucen la antiestética barriga que caracteriza a los hombres a partir de los cincuenta años de edad. Entre los nuevos obesos de Hollywood se encuentran Val Kilmer, quien en su momento tuvo romances con Cher, Cindy Crawford y Drew Barrimore, Alek Baldwin, el ex marido de Kim Basinger y Mikey Rourke quien sigue en portada gracias al atractivo de su actual novia, la joven modelo rusa Elena Kuletskaya. ¿Por qué se exige tanto que la mujer esté delgada, y en cambio, al hombre se le perdona la tan denostada barriga, siendo la grasa visceral un factor de riesgo tan importante?, plantean la pregunta los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un alto riesgo para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Representa un 20% de la grasa corporal total en el hombre y el 6% en la mujer. Del 30% al 60% de la grasa visceral se hereda genéticamente. Sin embargo, se puede neutralizar con una dieta equilibrada y actividad física regular.

En este programa de Esquina Viva, de Radio Extremadura, Rubén Bravo, nutricionista y naturopata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos ofrece algunos consejos para quemar la grasa visceral y evitar la tan denostada barriga.

La barriga envejece y resta felicidad

Las personas con mucha grasa abdominal presentan las alteraciones hormonales características de un envejecimiento prematuro junto con cambios del estado de ánimo

Foto y texto EFE / Madrid

Las personas con obesidad visceral o elevada acumulación de grasa abdominal presentan las alteraciones hormonales características de un envejecimiento prematuro junto con alteraciones del estado de ánimo, ha explicado hoy el doctor Rubén Bravo, especialista en nutrición y obesidad visceral. Este experto ha indicado que la grasa visceral aumenta la producción de la hormona del estrés, el cortisol, y reduce los niveles de endorfinas, que son las hormonas que facilitan la sensación de felicidad y bienestar.

Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ha comentado que el déficit de la dopamina en el organismo favorece la depresión, mientras que la disminución de serotonina eleva los niveles de ansiedad. Ambas carencias indican aumento de riesgo de infarto de corazón -3,4 veces mayor-, problemas de hipertensión, cáncer de próstata y colon, hipercolestoremia o una tendencia para desarrollar enfermedades degenerativas, como párkinson o demencia senil.

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un «alto riesgo» para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Bravo ha explicado que un estilo de vida sedentario seguido por estrés, tabaco, grandes dosis de café y alcohol, además de una alimentación inadecuada, hace, entre otras cosas, que se acumule en el interior del abdomen, alrededor de los órganos vitales, una especie de grasa que no siempre está a la vista.

Más difícil de perder

«En el 82% de los hombres que acuden al Instituto Médico Europeo de la Obesidad, la principal grasa corporal es la visceral. Respecto las mujeres, este porcentaje asciende a un 34%, con una prevalencia de las que están en la edad de la menopausia, donde se observa esta migración de la grasa hacia el abdomen», ha subrayado. El doctor ha apostado por una medicina preventiva, porque los riesgos de salud relacionados con la grasa abdominal extra aumentan con la edad, a partir de los 35 años en los hombres y de los 55 años en las mujeres.

El especialista en Nutrición ha recordado que la grasa visceral se puede acumular rápidamente y es más difícil de perder que la subcutánea, ya que rodea los órganos internos y sirve como reserva de energía. Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta apropiada y se combina con ejercicios adecuados. «Muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos», ha explicado Bravo.

Ejercicio aeróbico

En la primera etapa hay que hacer un ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico moderado y, según el experto, «al subir cuestas, nadar o hacer un footing ligero al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, potenciamos la creación de masa muscular y facilitamos la quema de grasa visceral«. Estos ejercicios se pueden complementar con una dieta antiinflamatoria que ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas y alivia el trabajo del páncreas, el intestino y el hígado graso.

Bravo ha apuntado que la grasa visceral es muy activa y genera un constante bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, un proceso que conduce a la acumulación de ácidos grasos libres en el hígado y otros órganos, desequilibrando la regulación insulínica del organismo, el azúcar sanguíneo y el colesterol.

Publicado en ABC

La Comida al extremo

La ortorexia  afecta al 28% de la población de los paises occidentales según la OMS 

Dani Font, ADN, 1 de marzo 2011

La búsqueda de la salud perfecta a través de la alimentación puede llevar a algunas personas hacia la enfermedad.La ortorexia es un trastorno obsesivo que supone un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que afecta al 28% de la población occidental.Este tipo de trastorno de la conducta se diferencia de otras alteraciones alimentarias más conocidas, como la anorexia o la bulimia, en que el problema gira en torno a la calidad y no a la cantidad de comida.

En general, «no es una patología muy profundizada  aunque la incidencia que apunta la OMS, es muy elevada. Su prevalencia podría ir en aumento en los próximos años, ya que la sociedad actual tiende a los extremos y las personas o se cuidan en exceso o no se cuidan nada», apunta Rubén Bravo, nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Sobre todo a mujeres

La enfermedad puede sufrirse en distintos estadios y en principio cualquier persona puede padecerla.

Sin embargo, hay grupos que son más proclives a tenerla. «En mayor medida afecta a mujeres y a adolescentes, aunque también tiene su impacto en deportistas y especialmente en el grupo de fisioculturistas» explica Bravo. «Además, algunos vegetarianos, los más radicales corren el riesgo de caer en la enfermedad», indica el experto. En la preocupación por consumir solo comida sana, «algunos vegetarianos suprimen la carne, la grasa y algunos grupos de alimentos que luego no reemplazan correctamente por otros que puedan aportarle los mismos complementos nutricionales, lo que puede tener consecuencias graves para su salud», explica el especialista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Predisposición

Es un tipo de patología que comienza en «muchas personas que ya tienen una tendencia obsesiva a las que la sobreinformación junto a escándalos como el de las vacas locas pueden hacerles ver la alimentación como un peligro» comenta Rosario Muñoz Sánchez, psicóloga clínica especialista en trastornos de la conducta alimentaria.

De forma similar lo analiza Bravo. «La ortorexia comienza cuando te crea una ansiedad y aumenta hasta convertirse en una obsesión compulsiva que te ocupa cada vez más horas» y quienes la padecen «se consideran por encima del resto», cuenta.

La ortorexia parece no afectar a los sectores marginales, sino más bien al contrario, ya que éste tipo de comida es mucho más cara que la normal y más difícil de conseguir. De hecho, comenta Muñoz, «es en los países desarrollados, donde las personas tienen mayores posibilidades de preocuparse por los ingredientes de los alimentos que compran en los supermercados».

Trastornos en jóvenes

El 5% de los jóvenes en España entre 12 y 18 años de edad sufren algún tipo de trastorno alimentario según los datos de la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia. Además, el 11%, en la misma franja de edad, se encuentra en riesgo de padecer alguno de los trastornos.

Las consecuencias de sufrir este trastorno alimenticio son tanto físicas como psicológicas. «Los enfermos pueden padecer estrés o depresión, pero al mismo tiempo hipertiroidismo por la carencia de un oligoelemento como el yodo, así como anemias o osteoporosis», advierte Bravo.

Paris Hilton, Beyoncé y Madonna podrían padecer ortorexia

Este trastorno obsesivo, que lleva al extremo la idea de alimentación sana, lo sufren algunos famosos que siguen la dieta macrobiótica, la del jarabe de arce o la del grupo sanguíneo

ABC, 23 de febrero 2011

En las revistas, programas del corazón, páginas web de «celebrities»… en todos estos sitios se hablan de las dietas de los famosos. Además de sus prendas, peinados y maquillaje, se analizan sus kilos de más y de menos y es por esto, que muchas de las estrellas de Hollywood están tan muy pendientes de su figura.

Tanto es así, que algunas de ellas incluso pueden llegar a padecer ortorexia, que consiste en «un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos», según explica el nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la ortorexia afecta en la actualidad al 28% de la población de los países occidentales y, según Bravo, su prevalencia «podría ir en aumento» en los próximos años, ya que la sociedad actual «tiende a los extremos» y las personas o se cuidan en exceso o no se cuidan «nada y tienden a la autodestrucción con la comida como ocurre con la obesidad».

La ortorexia normalmente, conduce al «aislamiento social», ya que el individuo «se agobia» si por ejemplo tiene que asistir a una comida entre amigos o una comida empresarial. Además, muchos de estos pacientes presentan déficit en su masa corporal, hipotensión y problemas cardiovasculares serios al descartar alimentos necesarios para el desarrollo del cuerpo humano.
Sanas aunque «les cueste» la salud

Una de las últimas famosas en salir a la palestra por su nueva dieta ha sido Paris Hilton, quien ha pasado de «barbie esbelta» a muñeca culturista. La rubia millonaria ingiere 3.500 calorías diarias, 1.500 más de las que debería consumir una mujer de su edad y realiza una intensa rutina de entrenamiento físico.

Al parecer, ha sido su novio norteamericano Cy Waits, culturista aficionado, quien habría influido en el cambio de alimentación de Paris, quien en la Semana de la Moda de Sao Paolo se mostró más rellenita que de costumbre.

Madonna, Carmen Lomana (quien paradójicamente anuncia hamburguesas), Julia Roberts, Gwyneth Paltrow, Elsa Pataky, Paul McCartney y Alejandro Sanz, entre otros, siguen la dieta macrobiótica.

Se trata de eliminar de la alimentación diaria productos como el azúcar blanco, el pan blanco, los embutidos, la carne, los dulces industriales, las bebidas alcohólicas y los refrescos.

La dieta del sirope de arce la siguen Beyoncé y Naomi Campbell, quienes consumen un refresco a base de agua mineral, jarabe de savia de arce, canela, zumo de limón y cayena, durante varios días en los que el resto de los alimentos están prohibidos.

Pero la palma se la lleva la dieta del grupo sanguíneo de la cantante Cheryl Cole que consiste en reconocer los alimentos que el organismo digiere mejor e idear un programa descartando el resto de nutrientes.

¿Por qué dicen que como mal, si estoy estupenda?

Muchas personas hoy en día se obsesionan por llevar una vida sana y llegan al límite en el intento. Quieren tener un peso determinado porque están preocupados por su aspecto físico y aspiran una juventud eterna. Esto los lleva a tener mucho cuidado con aquellos que están comiendo hasta tal punto que se limitan a digerir solo alimentos considerados buenos, ecológicos, naturales, biológicamente limpios, sin conservantes, edulcolorantes, grasas y otros añadidos industriales. Estas personas obsesionadas por la calidad de los alimentos y adictos al deporte pasan horas planificando qué van a comer, mastican determinadas veces cada bocazo, nunca interrumpen su dieta y a la larga llegan a aludir las reuniones sociales por miedo de no intoxicarse con la comida que les ofrecen en un restaurante, por ejemplo. Es una enfermedad relativamente nueva y se llama ortorexia, que consiste en «un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos», según explica el nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

Para más información, escucha el programa de Radio Euscadi aquí.

La ortorexia, una enfermedad que radicaliza el concepto de alimentación sana

18 de febrero, Europa Press

Afecta al 28% de la población de Occidente

La ortorexia es un «tipo de trastorno obsesivo», que lleva al extremo la idea de alimentación sana y que consiste en «un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos», según explica a Europa Press el nutricionista y naturópata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la ortorexia  afecta, hoy en día, al 28 por ciento de la población de los países occidentales y, según Bravo, su prevalencia «podría ir en aumento» en los próximos años, ya que la sociedad actual «tiende a los extremos» y las personas o se cuidan en exceso o no se cuidan «nada y tienden a la autodestrucción con la comida como ocurre con la obesidad».

Aunque las consecuencias de la ortorexia dependen de su gravedad, una de sus características es que es una enfermedad «progresiva y silente», que hace que el día a día del sujeto esté cada vez más limitado. Así, la ortorexia puede comenzar por limitar mucho la alimentación, evitando la ingesta de carne roja, huevos, azúcares, lácteos y grasas, puede llegar a impedir al sujeto comer fuera y hasta llevarle a dedicar 3 o más horas al día a organizar su dieta.

Normalmente, conduce al «aislamiento social», ya que el individuo «se agobia» si por ejemplo tiene que asistir a una comida entre amigos o una comida empresarial, por lo que suele limitar su compañía «a un reducido círculo social compuesto por personas que piensan de la misma manera», explica el nutricionista de IMEO.

«Estas personas -prosigue el experto- se creen superiores a aquellas que no siguen esta forma de vida», por lo que su abordaje es bastante «complejo» porque suelen presentar «una falsa autoestima» basada en esta idea de superioridad y en el pleno convencimiento de que su vida es «mejor» que la del resto.

Respecto a su perfil psicológico, Bravo explica que son personas que están «más preocupadas por la calidad de los alimentos que por el placer de comer». Por ello, dedican gran parte de su tiempo (3 o más horas al día) a organizar la dieta y la planifican con mucha antelación, se desplazan grandes distancias para conseguir alimentos especiales o puramente ecológicos, los pesan, analizan sus componentes y abandonan sus actividades diarias para poder llevar a cabo su patológico modo de vida.

CONTAR LA MASTICACIÓN

«Atendí el caso de un paciente que controlaba las veces que masticaba cada trozo de comida 28 veces porque había leído en una revista que era sano», comenta a Europa Press el naturópata de  Instituto Médico de la Obesidad.

Todo estos rituales, derivados según el experto, de llevar al extremo los conceptos de culto al cuerpo y vida sana, tienen una serie de consecuencias sobre la salud psicológica, física y social. En la vertiente social lo más importante es que, por las características estrictas a las que les conduce su enfermedad, terminan «aislándose».

En el ámbito psicológico Bravo explica que suelen presentar «niveles altos de dopamina y niveles bajos de serotonina. Esto hace que tengan un exceso de euforia combinado con niveles de ansiedad altos».

Y en el aspecto físico de salud puede ocurrir que presenten «un exceso o defecto de vitaminas». Por un lado, evitar tantos alimentos puede conducir a «carencias de calcio, hierro o de algún otro tipo de oligoelemento», mientras que otras veces «lo que hacen es obsesionarse con la nutrición ortomolecular», por lo que ingieren «excesivas» cantidades de suplementos nutricionales.

Asimismo, muchos de estos pacientes presentan déficit en su masa corporal, hipotensión y problemas cardiovasculares. «Al rechazar el azúcar y la sal se suele generar un problema en la bomba de potasio y sodio celular. Esto provoca oscilaciones entre la tensión alta y baja, que a la larga pueden derivar en un problema cardiovascular», explica Bravo.

La ortorexia afecta principalmente a mujeres y adolescentes. También tiene su impacto sobre el grupo poblacional de deportistas y, sobre todo, en la gente que practica el fisioculturismo.

Su tratamiento debe basarse, según el nutricionista, en un «abordaje multidisciplinar» donde tengan cabida la psicoterapia, el control nutricional, la terapia por biorresonancia para «equilibrar» el funcionamiento emocional y el tratamiento farmacológico mediante antidepresivos, ansiolíticos y anoréxicos en los casos más graves.

IMEO en Saber Vivir de canal 1 de TVE

En España una de cada seis personas es obesa y esto trae problemas no sólo en su vida cotidiana, sino para su salud. En el programa Saber vivir de TVE los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos cuentan qué medidas podemos tomar para mantener la línea. Cuando el problema es más grave y hablamos de un sobrepeso que amenaza nuestra salud, los médicos nos proponen otras soluciones, como son el balón y la banda gástrica que ayudan reducir la barriga y el volumen sin cirugía.
En este programa sale el testimonio de Bárbara que tiene 27 años y antes de empezar su tratamiento en el IMEO pesaba 150 kilos. Después de que le implantaron una banda gástrica, su vida empezó a cambiar. Sólo durante los primeros 40 días ha perdido 14 kilos y afirma de sentirse “más aliviada” a la hora de subir escaleras, ponerse la ropa que antes no podía y que ahora se siente bien consigo misma.
Para ver el video completo, pulsa play.

Cómo perder el peso ganado en las Navidades

Escucha el programa La tarde de Radio Sabadell en el que los especialistas en nutrición te dirán cómo desprenderte de estos kilos ganados durante las Navidades.  

Subirse en una báscula después de las Navidades es una de las cosas más temidas por la mayoría de la gente. Sobretodo si tenemos las reflexiones del Instituto Médico Europeo de la Obesidad que asegura que durante las fiestas engordamos una media de 3 kilos. Según indica Rubén Bravo del IMEO, son más propensos en ganar este peso las personas que se pasan todo el año haciendo dietas y que aprovechan estos días para comer de todo lo que se han abstenido durante este tiempo. El especialista en nutrición asimismo señala que es mejor proponerse en bajar estos kilos en los tres, cuatro semanas posteriores de las Navidades, que buscar dietas milagros y un efecto inmediato. Algunos de los consejos prácticos que da en el programa La tarde en Radio Sabadell son: desprenderse de los turrones y dulces que nos han quedado intactos y no comerlos hasta el marzo, hacer las cinco comidas diarias, controlar las raciones, no ingerir ni más ni menos, no saltarse las cenas o pasar de las meriendas y tener en cuenta que una pieza de fruta nos ayuda a mantener el metabolismo funcionando que por su parte ayuda en la quema de calorías.

Para más información, escuchar el programa entero.

Punto de vista: Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición de IMEO

Los casos de niños obesos son cada vez más frecuentes en España, que ocupa el segundo lugar en la Unión Europea, detrás de Malta, con mayor número de niños obesos o con sobrepeso entre 7 y 11 años de edad, según revela un estudio realizado por la Comisión Europea. La solución, para los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), está en manos de los padres y empieza desde el hogar con cambios en las practicas de alimentación incorrectas. El especialista en nutrición de IMEO, Rubén Bravo, nos cuenta en esta entrevista cómo combatir esta situación, qué alternativas existen en el mercado actual de la nutrición y qué grupos tienen más riesgo y deben vigilar más su dieta.

Por: Patricia Ojeda
REVISTA SALUD ESTÉTICA, Nº de noviembre – diciembre 2010

“Un niño que tenga problemas de obesidad en la infancia será un adulto obeso. Los datos que tenemos de adultos con obesidad son muy altos y empiezan a equipararse con los de Estado Unidos, en una generación de 10 o 15 años quizás puedan hasta duplicarse los datos actuales”.

¿Qué abanico de tratamientos ofrecéis en el centro?
Tratamos todos los tipos de trastornos de la alimentación ya sea por anorexia o por obesidad mórbida. Con un grupo de 32 especialistas, desde cirujanos bariátricos hasta un equipo de nutrición, cirugía plástica para el ‘lifting corporal’, medicina interna, biomedicina y también contamos con terapias de grupo e individual con un psicólogo. De aquí los pacientes salen delgados y recuperando su salud, pero también equilibrados psicológicamente.

¿Qué factores están afectando a los niños para que las estadísticas por obesidad infantil sean tan altas?
En el IMEO estamos observando que los padres no dedican demasiado tiempo a la comida de sus hijos, se autoalimentan demasiado y hay dejadez por parte de los progenitores. Las rutinas habituales de los padres, el trabajo, está generando en un claro desarrollo de la comida rápida y pre-cocinada como pizzas, hamburguesas, etc. Esto se nota a la hora de la alimentación. Estamos recibiendo incluso casos alarmantes, niños con 13 y 14 años que llegan a los 150 – 180 kilos y tiene principios de diabetes.

¿Qué patologías puede desarrollar un niño obeso?
El cuerpo del niño obeso está muy protegido por su sistema de crecimiento hormonal. Normalmente los niños se convierten en adultos a los19-20 años, las niñas quizás un poco antes, por lo que el cuerpo no está preparado en estos casos de obesidad tan altos. Es verdad que este crecimiento les favorecen para que no desarrollen problemas cardiovasculares, problemas de diabetes que son degenerativos de la edad. Al fin y al cabo, un niño que tenga estos problemas a lo largo de la infancia será obeso cuando sea adulto.

Los datos que tenemos de adultos con obesidad son muy altos y se empiezan a equiparar con los de Estado Unidos, en una generación de 10 o 15 años los datos que tenemos ahora quizás puedan hasta duplicarse. Son problemas muy alarmantes. Los niños en concreto tienen problemas de motricidad, no pueden realizar las actividades físicas de un niño como correr o ducharse solos. Por ejemplo, en adolescentes el olor corporal es más fuerte, la ropa… esto provoca sobre todo problemas emocionales. Se vuelven más introvertidos, por lo que estamos hablando no sólo de niños que de adultos tendrán problemas en su salud física por la obesidad, sino también problemas para relacionarse.

Entonces, ¿qué medidas se deben tomar para frenar este creciente problema en la sociedad?
Todos los apoyos son importantes. La mayoría de los niños comen en el colegio, te encuentras menús de todo tipo, algunas escuelas sí tienen dietas más equilibradas, pero otras van a lo fácil y lo barato, como pasta, arroz, patatas frítas en vez de ensaladas, bollería en vez de un sándwich. Los especialistas tenemos que tener en cuenta que tampoco podemos discriminar a los niños poniéndoles en el colegio una dieta muy estricta porque si ya de por sí tienen problemas emocionales y de socialización, esto agravaría esta situación. Todos los movimientos de regulación que hagan tanto el Ministerio de Sanidad, como la Comunidad de Madrid son muy positivos, entre las empresas privadas y la pública podemos conseguir bajar estas estadísticas, sin duda, es el reto que tenemos ahora mismo.

“Los especialistas tenemos que tener en cuenta que tampoco podemos discriminar a los niños poniéndoles en el colegio una dieta muy estricta, porque si ya de por sí tienen problemas emocionales y de socialización, esto agravaría la situación”

¿Qué dietas habría que ponerle a un niño o a un adolescente obeso?
Hay que tener cuidado con las dietas de los niños porque están creciendo y no pueden ser muy restrictivas, hay que calcular que sean dietas completas. En el IMEO no hacemos dietas difíciles, sobre todo intentamos enseñar a comer. Cuando se come saludablemente, es decir, con porciones de fruta, huevos, verduras, pescado, carne bajas en grasa, se disminuyen los hidratos de carbono, en general con una dieta equilibrada y combinando todo esto, tanto niños como adultos lograrán perder peso. Intentamos salir de una dieta que se pierdan kilos rápido, pero que luego se recupera rápidamente. Esas dietas también suelen hacer que se pierda mucha masa muscular, que es el motor de quema de calorías.

En el otro lado, tenemos a adolescentes que dejan de comer para adelgazar y tienen trastornos alimentarios, ¿está creciendo también esta tendencia?
Estamos empezamos a encontrar en la consulta a adolescentes obsesionados con el culto al cuerpo, que van mucho al gimnasio y que, a veces, son seducidos por monitores mayores que les incitan a introducirse en el círculo de ciclos hormonales y esteroides para conseguir un efecto rápido. En estos casos se generan problemas hormonales para toda la vida, como impotencia o problemas en la voz, hasta mamas como una mujer o un exceso de granos.

Los deportistas necesitan dietas específicas ¿qué barómetros tenémos que barajar a la hora de ponerles una dieta?
Cuando incorporamos el deporte a la vida diaria o una vez a la semana es importante que toda la alimentación gire entorno al deporte. Por ejemplo, en el caso de deportes de una hora y media o dos horas de entrenamiento tenemos que combinar hidratos de carbono de lenta asimilación (como la pasta, el arroz, las patatas) con hidratos de carbono de rápida asimilación, que aportarán energía en el primer periodo y luego van entrando los más lentos en el segundo periodo, así evitamos la fatiga.

Los niveles de proteínas también son fundamentales. Los gastos en articulaciones y musculares se efectúan de una forma más acelerada en la gente que hace deporte, los niveles de oxidación también, por eso las comidas deben ir controladas y la ingesta de alimentos tienen que ser superiores. El tener los niveles de proteínas bajos lleva a lesiones, roturas de fibra, deterioro de huesos, etc., esto les creará en vez de fortaleza, debilidad. El exceso de proteínas, como hemos hablado antes en el caso de los adolescentes, crea sobrecarga en el hígado y riñón, favorece el desarrollo de numerosos problemas como hepatitis, transaminasas altas, colesterol, entran en cetosois, que las células cetónicas estén muy altas, se produce una intoxicación o que los Ph del cuerpo se vuelvan muy ácidos, por eso los cálculos alimentarios deben estar regulados por especialistas.

Cómo configuramos entonces nuestra alimentación, ¿deberíamos apoyarnos en suplementación alimentaria para cubrir los niveles a los que no llega nuestro cuerpo?
Debe de estar recomendado por un especialista, es tan malo que te falten vitaminas como que te sobren. Por ejemplo, ahora la vitamina C de cara al invierno, 1 gr de vitamina C en ayunas ayuda a prevenir los resfriados, para tomar 1 gr de vitamina C deberíamos de tomar 2 kilos de naranja, un Redoxon nos quitaría el problema. La suplementación es muy buena pero hay que saber utilizarla. El consumidor lo que no debe es guiarse por lo que lee o ve en los medios de comunicación y en los anuncios, es necesario que consulte con un especialista que los analice y vea que problemas tenemos y nos aporte las soluciones que necesitamos desde la suplementación como, por ejemplo, bajar el colesterol con Omega3, no dar tanta medicación sino hacer una valoración y aplicarles las mejores respuestas.

La homeopatía, que en otros países como Francia, Inglaterra o EEUU los médicos están formados en estos aspectos, ahora está tomando más importancia en España. Poco a poco está entrando la biomedicina, una medicina más biológica que intenta utilizar la alimentación, esos niveles de vitaminas, omegas o aminoácidos en formas altas para conseguir un efecto terapéutico. Ayudarnos de la micronutrición y utilizándola de forma específica y en altas dosis consigues un efecto terapéutico igual de bueno que un medicamento concreto, pero sin los efectos secundarios de esos medicamentos.

“Lo más nuevo en tratamientos para la menopausia es desde el punto de vista de la biomedicina, cuidar la alimentación es fundamental”

La mujer tiene un riesgo añadido cuando está en la menopausia o tiene un embarazo tardío, ¿qué efectos tienen en el cuerpo y cómo combatirlos?
Los efectos secundarios de la menopausia ocupan una lista enorme de problemas. Podríamos decir que el hombre a partir de los 35 se va deteriorando lentamente, los riesgos cardiovasculares van aumentando cada cinco años. La mujer está muy protegida por sus hormonas hasta que empieza la menopausia. En dos años sufre un cambio hormonal tremendo que le produce todos estos efectos secundarios de golpe. Pasa de tener un más uno en la tabla de riesgo cardiovascular a tener un menos cinco. El riesgo cardiovascular, la osteoporosis, los problemas de huesos, reuma, artrosis, el deterioro de todo el sistema circulatorio, los cambios de humor, los sofocos, que la grasa corporal migre hacia la tripa, la decadencia de la masa muscular…. Todos esto síntomas sino se controlan vienen de golpe. Dependiendo de la mujer, es más progresivo y suave o más severos.

Al disminuir los estrógenos la mujer, por un lado, tiene tendencia a almacenar más grasa, por otro, la hormona de crecimiento disminuye también, con lo cual la masa muscular. Esto nos indica que el 80% de las calorías que quemamos al día es por la masa muscular, si esta disminuye, nuestro metabolismo se ralentizará. A veces esta ralentización del metabolismo lleva a una hipofunción en tiroides, esto hay que controlarlo con analíticas. La leptina que regula los niveles de hambre también se dispara por lo cual también hace que tengan más apetito. Todo esto unido genera que en cuestión de dos años puedan coger 10 o 15 kilos, comiendo lo mismo y haciendo el mismo deporte.

“Ahora está muy estudiado que tomar omega 3 por la noche ayuda mucho a la reparación celular que se compone en gran parte de esta grasa. Ayudará a que el cuerpo se repare bien y se mantenga más joven”

Por todo esto, lo principal es llevar un tratamiento de regulación de las hormonas con un endocrino, ginecólogo o internista especializado en esta regulación, que es muy difícil y compleja. Hay que ir a un especialista que conozca el transcurso de la menopausia, si se debe realizar alguna Terapia Hormonal Sustitutiva que no nos de miedo, hay muchos estudios que han dicho que puede ser precursora del cáncer, pero si se hace de forma controlada y con analísticas no tiene porque haber ningún problema y, sin embargo, bajará los porcentaje de padecer esas enfermedades antes citadas.

Y ¿algún tratamiento nuevo para paliar estos síntomas?
Lo más novedoso es desde el punto de vista de la biomedicina. Por ejemplo, una medicina alopática unida a unas determinadas vitaminas que le faltan a la mujer ayuda a estimular las glándulas suprarrenales. Hace que esa falta de vitalidad o bajada de energía no se pierda y se mantengan activas. Por otro lado, también se puede hacer un tratamiento con ácido fólico o con multivitamínicos específicos para mujeres en menopausia, o para perder grasa localizada como puede ser el CLA combinada con L-carnitina, por ejemplo.

Como he comentado antes, si hay que tomar alguna hormona no pasa nada, por supuesto, siempre controlado por el especialista. Hablar de cuidar la alimentación es fundamental, reducir los hidratos en las primeras horas del día y por la noche un menú basado en verduras. El deporte también es importante, a parte de quemar grasa y darnos un buen tono muscular, va a equilibrar mucho esas subidas y bajas de humor emocional de la bioquímica.

¿Cuál es la mejor dieta para prevenir el envejecimiento?
Principalmente todos los antioxidantes, hay muchas frutas que son muy antioxidantes y nos ayudan a que envejezcamos menos. Ahora se está investigando mucho los ritmos del día y cómo influyen en las diferentes etapas del día y además afectan a los cambios hormonales en el cuerpo. El cuerpo va cambiando a lo largo de las etapas del día, lo mismo que ocurre al mes, cada 28 días, anualmente o en las estaciones determinadas. Está muy estudiado que tomar omega 3 por la noche ayuda mucho a la reparación celular que se compone en gran parte de esta grasa. Ayudará a que el cuerpo se repare bien y se mantenga más joven. El omega 3 por la mañana ayuda a toda la parte inflamatoria, después de todo el trabajo nocturno el cuerpo se levanta con inflamación, que en el caso de artrosis o de retención de líquidos, beneficiará mucho tomar omega 3. Se podría decir que es un ‘tres en uno’ para todas las articulaciones. Por ejemplo, con omega 3 y cartílago de tiburón se reducen mucho los dolores de la artrosis y los articulares.

¿Hacia dónde caminará el futuro?
La tendencia será muy parecida a Estados Unidos, como en casi todo, allí hay muchos contrastes, gente muy obesa o al revés, gente muy cuidada y preocupada por el físico. El futuro de la obesidad en España caminará hacia esta evolución, sino ponemos medios y la sociedad se empieza a concienciar que la base para tener una buena salud es una dieta equilibrada.