La Sexta, Más Vale Tarde
Los dulces en Navidad son, sin duda, los protagonistas de la mesa. Compramos muchos dulces y no escatimamos en la cantidad. ¿Es posible tomarlos sin engordar?
El objetivo que nos tenemos que plantear estos días es de no engordar y dejar las dietas para después de las fiestas.
Los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) aconsejan hacer un día depurativo tras cada cena de excesos. Además, es importante » comprar las raciones justas y controlar las técnicas de cocinado y cocción, porque si no elegimos bien podríamos multiplicar por tres el aporte calórico de un mismo alimento», señala Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.
Es contraproducente ayunar el día antes o durante el día de la comida navideña, porque induce al atracón posterior y se relentiza el metabolismo.
En el ranking de los postres más calóricos primer lugar ocupa el turrón duro (547Kcal), seguido por el mazapán (500Kcal), turrón blando (490Kcal), polvorón (480Kcal), peladillas (461Kcal) y mantecados (460Kcal).
Desde IMEO recomiendan hacer un postre casero, de un aporte calórico moderado, como un flan casero o unas natillas con galleta, por ejemplo, brindar con cava y cuando desaparece la sensación de hambre finalizar con uno o dos trocitos de turrón.
En cuanto a las copas, hay que saber que apostar por las bebidas menos calóricas. Porque un vaso ron con bebida de cola tiene 293Kcal y equivale a: 2,7 copas de 150ml de vino tinto o blanco; 3,2 vasos de sidra dulce; 4,1 copas de 100ml de champagne y a 4,5 botellas de 200ml de cerveza rubia.
Categoría: Comer en días festivos
Cómo poner freno a los atracones navideños
El Mundo, por Gema García Marcos
Llevamos una semana de atracones. Y todavía nos quedan dos más:los de Nochevieja y Año Nuevo y el de Reyes. Casi 21 días de excesos, oficialmente permitidos por esa bula mental que nos concedemos en Navidad, a los que hay que sumar los previamente consumidos en forma de cenas de trabajo, copas con amigos, cócteles de empresa. Total, que rezumamos cava, asados y turrones por cada poro de nuestro castigado organismo.
Aunque el ambiente festivo nos haga mirar a otro lado, la prueba del pantalón no engaña. Si el botón no abrocha es que ha llegado la hora de tomar cartas en el asunto antes de que el drama de la última dieta milagro se cierna sobre nuestras cabezas.
Y es que, según los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) cualquier españolito de a pie puede llegar «a coger 0,5 Kg por cada semana de excesos; una persona con sobrepeso, 1 Kg; y un obeso, hasta 1,5 Kg» durante estos días de libertinaje gastronómico.
Poseídos por un impulso incontrolado que nos empuja a devorar todo lo que se nos pone a nuestro paso bajo la peregrina excusa de que «son fechas muy especiales», esta locura transitoria «afecta en mayor grado a los hombres que a las mujeres y también más a aquellos que tienen problemas de sobrepeso u obesidad previos», afirma Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO.
¿Por qué engordan más ellos que ellas? La razón, según el IMEO, es sencilla: «Las raciones que suelen tomar los varones son más generosas. También abusan más del dulce y, al tener más aguante, beben más alcohol».
Las diferencias por sexos en la tolerancia a la bebida también tiene su porqué. «El hecho que ellos toleren mejor el alcohol que ellas se debe a tres factores diferenciales que interfieren en su metabolismo: la cantidad de agua en el cuerpo;la concentración de grasas en la zona abdominal y la presencia de una enzima, que permite descomponer el alcohol de forma efectiva». Gracias a todo esto, los hombres son capaces de metabolizar «más cantidad de bebidas graduadas en menos tiempo, consumiendo así más calorías vacías».
En cuanto a los dulces, según los estudios del IMEO, ellas son «más golosas y suelen consumir este tipo de productos de forma regular y no sólo en festivos». Esta apetecencia tiene una explicación científica. «En las mujeres hay una presencia más elevada del neurotransmisor excitatorio acetilcolina, asociado a la sobrepreocupación, una tendencia que es entre un 30 y un 50% más alta que en los hombres», asegura Bravo.
EJERCICIO FÍSICO
«En situaciones de estrés, se disparan nuestros niveles de cortisol, algo que podemos compensar con alimentos ricos en triptófanos, como chocolate, frutos secos, nueces o almendras tostadas, todos ellos presentes en la inmensa variedad de turrones navideños, y que nos ayudarán a aumentar la producción de serotonina, reduciendo nuestros niveles de ansiedad», añade Bravo.
Los hombres, en cambio, son consumidores esporádicos, pero «a menudo caen bajo el efecto adictivo de los postres y son más propensos «a descontrolar las cantidades del bocado final en la época navideña».
Para evitar todo este desmadre, el equipo del IMEO propone «prevenir antes de curar». O lo que es lo mismo, elegir las opciones menos calóricas y practicar más ejercicio físico.
«Lo importante en estas fechas es saber y tener claro que algún kilo nos va a caer. Si eso está asumido se puede planificar el perder un kilo o dos antes de que lleguen los festejos porque todos sabemos que a partir de ahí, la batalla está casi perdida», asegura Martín Giacchetta, CEO de Boutique Gym y entrenador personal de algunas de las caras más conocidas de este país.
Dando por sentado que nos vamos a poner morados, Giacchetta nos da varias alternativas para quemar lo que se pueda. «Caminar, correr, nadar, bailar, saltar a la comba, hacer elíptica o remo son algunas de las opciones más interesantes porque son actividades en las que se gasta mucho».
Los entrenamientos de alta intensidad, conocidos como hiit, son también unos potentes quemagrasas que pueden realizarse en cualquier sitio, «la clave radica en llevar un ritmo mínimo a nivel cardiovascular». Y aclara: «Podemos jugar con los ritmos para ajustarlos a nuestro estado de forma, pero lo más importante es no realizar pausas».
Éstas serían «las mejores opciones para perder peso». Pero el verdadero secreto para mantener un peso equilibrado no es otro que «cuidar la alimentación», asegura.
Consejos para sobrevivir a los excesos navideños
Con este reportaje de la revista Cosmopolitan IMEO os desea felices fiestas y próspero año 2016.
Los mazapanes, los turrones, el pavo relleno, los bombones, las natillas de la abuela, los canapés de tu tía, el vino y el cava… te suena todo esto, ¿verdad? Las fiestas navideñas aparte de por las luces de navidad, los regalos y la lotería se caracterizan también por los excesos que cometemos, que no son pocos. Es posible controlarlos si sabemos como.
Y dicho todo esto, COSMO os desea unas fiestas inolvidables que esperamos que disfrutéis sin olvidarse de estos consejos. ¡Felices Fiestas!
Excesos de Navidad y Año Nuevo “les pegan” más a los hombres
COMO RECUPERARSE A PARTIR DEL 7 DE ENERO
Se estima que aumentan, en promedio, un kilo más que las mujeres. En nuestro país, ese indicador está por encima del promedio de América Latina. Para el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ponerse en forma tras las fiestas demanda solo un mes, siguiendo un régimen adelgazante y depurativo
Revista Domingo
20 de Diciembre de 2015 | 00:20 | Publicado en Edición Impresa
Es sabido que durante las fiestas de fin de año los excesos en las comidas son moneda corriente. Ahora un estudio realizado por científicos europeos indica que los hombres aumentan más de peso que las mujeres durante esta etapa del año. Y que el promedio de kilos de más que dejan las fiestas es superior para los Argentinos que para la mayor parte de los países de América Latina.
Los científicos que elaboraron el trabajo tienen. no obstante, una buena noticia: y es que, empleando una dieta equilibrada después del 7 de enero, alcanza apenas un mes para recuperar el peso previo a las fiestas.
Para reducir peso el experto sugiere alternar ‘días depurativos’, que son calóricamente muy restrictivos y priorizan alimentos que propician la detoxificación; ‘días de régimen’, que son un plan de alimentación equilibrado, saciante y apetitoso; y ‘días sociales’ que buscan compaginar la alimentación con la vida social durante el fin de semana.
Los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad indican que, en promedio, los hombres argentinos, como los españoles, aumentan entre 3 y 4 kilos durante las fiestas como consecuencia de una mayor ingesta de alcohol y dulces y la tendencia a comer las mismas comidas típicas de las fiestas otros días que rodean al 24,25 y 31 de diciembre y al 1 y 6 de enero.
Mientras tanto, las mujeres argentinas aumentan entre 2 y 3 kilos en promedio, lo mismo que los varones de países como Chile, Perú, Ecuador o Brasil. En tanto, en Estados Unidos, se espera que los hombres aumenten un promedio de dos kilos y las mujeres, uno.
CAUSAS
“Las principales causas son el consumo excesivo de alcohol y dulces y la tendencia a comer durante las jornadas que rodean a los días de celebración de forma similar al 24, 25 y 31 de diciembre y el 6 de enero”, según Rubén Bravo, naturópata y experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
Según esta entidad (https://www.imeoobesidad.com/), se espera que los excesos navideños afecten en mayor parte a los hombres, que este año subirán entre 3 y 4 kilogramos (kg) de media, mientras que las mujeres aumentarán entre 2 y 3 kilos.
“Si extrapolamos y combinamos estos datos con los calendarios del 1 de diciembre hasta el 6 de enero de diferentes países, nuestras estimaciones nos arrojan que en España, Argentina y Alemania los hombres se acercarán más al aumento de 4 kg. y las mujeres a los 3 kg. de media”, señala Bravo.
Añade que “en los casos de Brasil, Perú, Venezuela, Colombia, Chile y México, las medias de aumento de peso rondarán probablemente en unos 3 kilos para los hombres y 2 para las mujeres; mientras que en Estados Unidos y Canadá los hombres tenderán a engordar 2 kg. y las mujeres un kilo.”
Bravo traslada algunos consejos prácticos para adelgazar a partir del 7 de enero:
1.- Realice cinco comidas al día, donde todas incluyan un alimento rico en grasas saludables (frutos secos, aceite de oliva, pescados grasos), una proteína de alta biodisponibilidad (huevo entero, leche de vaca, pescado, carne de ternera, pollo, arroz) y un hidrato de carbono basado en frutas o verduras de bajo índice glucémico (cerezas, uvas, ciruelas, pomelo, ciruelas, manzana; brócoli, repollo, lechuga, cebolla, tomates, berenjenas ) o bien cereales integrales.
2.- Incluya en todas las cenas 28 gramos de chocolate negro, y una copa de vino tinto.
3.- Distribuya los alimentos a lo largo del día para que se ajusten a nuestras necesidades bioquímicas y biorritmo humano: alimentos con más carga glucémica (carbohidratos que aportan más cantidad de energía en forma de glucosa) en el primer tramo del ciclo (de 6:00h a 18:00h), y alimentos más estructurales (lácteos, carnes, pescados, huevos y marisco) en el segundo tramo del ciclo (de 18:00h a 6:00h).
- Beba agua de forma abundante. Al menos dos litros diarios.
Para adelgazar los kilos sumados en Navidad, Bravo recomienda realizar cinco comidas al día, donde todas incluyan un alimento rico en grasas saludables, una proteína de alta calidad y un hidrato de carbono basado en frutas o verduras o bien cereales integrales, e incluir en algunas comidas el chocolate negro y una copa de vino tinto.
5.- Evite estos alimentos: dulces, bebidas espirituosas y mantecas, frutas excesivamente dulces, café común, fritos o rebozados, productos elaborados con harinas y cereales refinados, quesos y embutidos grasos, pasta y papas.
Como sexto consejo, Rubén Bravo propone una sugerencia dietética llevadera y compatible con la vida laboral y social, basada en la ‘Dieta de los Días Alternos’, un plan de cuatro meses y tres fases, que combina de forma alterna tres tipos de días: depurativos, de régimen y sociales.
En tal sentido, Bravo sugiere alternar tras las fiestas días depurativos, con días de régimen entre semana, y realizar dos días sociables en el fin de semana, lo “que nos permitirá seguir con nuestra vida normal, sin saltarnos la dieta”.
Los hombres subirán de peso más que las mujeres estas Navidades debido a las generosas raciones y el exceso de alcohol
El Instituto Médico Europeo de la Obesidad alerta que cada semana de excesos gastronómicos puede costarnos entre 0,5 y 1,5Kg de más y sugiere algunos consejos para no arruinar la línea
- Cada comilona de Navidad ronda entre 2000 y 2500 Kcal., el equivalente a dos días de dieta normal.
- España y Argentina son los países con más días festivos para este período (hasta 6), seguidos por Alemania (5) y gran parte de los países latinoamericanos (entre 3 y 4), mientras que EEUU y Canadá celebran sólo dos días, Navidad y Año Nuevo.
A seis semanas de posibles excesos gastronómicos los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) evalúan el riesgo de estas Navidades. Hasta 17 días no laborales marca el calendario oficial en España este año desde uno de diciembre hasta concluida la semana de Reyes[1] sumando festivos y fines de semana. Además del colectivo masculino, se consideran más propensos a engordar en estas fechas aquellos que ya tienen un cierto grado de sobrepeso u obesidad. La regla básica sería a más peso corporal, mayor tendencia a descontrolarse o a desarrollar algún trastorno alimenticio. Asimismo se estima que un individuo que está en su normopeso podría coger 0,5Kg por cada semana de excesos; una persona con sobrepeso, 1Kg; y un obeso, hasta 1,5Kg. Con el fin de prevenir excesos sucesivos, los expertos del IMEO ofrecen algunos sencillos consejos que nos ayudará a mantener el peso estable durante las festividades.
En la época navideña existe un mayor riesgo para descuidar la alimentación y en algunos casos ésta se convierte en válvula de escape a los deseos adictivos de comer y en una justificación social para el atracón. «Nuestra experiencia nos indica que este problema afecta en mayor grado a los hombres que a las mujeres y también más a aquellos que tienen sobrepeso u obesidad», afirma Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO.
Las principales razones por las que los representantes del sexo masculino cogen más kilos que sus homólogas femeninas suelen ser las generosas raciones, incluidos los dulces, y el mayor aguante al beber alcohol.
El hecho que ellos toleran mejor el alcohol que ellas se debe principalmente a tres factores diferenciales que interfieren en su metabolismo: tener más cantidad de agua en el cuerpo, grasas concentradas en la zona abdominal y la presencia de una enzima, alcohol deshidrogenasa, que permite descomponer el alcohol de forma efectiva. Gracias a ello los hombres son capaces de metabolizar más cantidad de bebidas graduadas en menos tiempo y la contrapartida son más calorías vacías.
En cuanto a los dulces, ellas por regla general son más golosas y consumen este tipo de productos de forma regular y no sólo en festivos. Esta apetecencia se explica con la presencia más elevada del neurotransmisor excitatorio acetilcolina, que se asocia a la ‘sobrepreocupación’ femenina, una tendencia que es entre un 30 y un 50% más alta en las mujeres que en los hombres.
«Cuando generamos estrés, se disparan nuestros niveles del cortisol, algo que podemos compensar con alimentos ricos en triptófanos, como chocolate, frutos secos, nueces o almendras tostadas, todos ellos presentes en la inmensa variedad de turrones navideños, y que nos ayudarán a aumentar la producción de serotonina, rediciendo los niveles de estrés», explica Bravo.
Los hombres suelen comer dulces de forma esporádica, pero a menudo caen bajo el efecto adictivo de los postres de forma desprevenida al descontrolar las cantidades del «bocado final» en la época navideña.
Otro factor que contribuye al exceso de peso, es la tendencia omnipresente a reuniones familiares y laborales que tienen como propósito celebrar las famosas cenas de Navidad.
Consejos nutricionales de cara a la Navidad
Con el fin de prevenir excesos sucesivos, los expertos del IMEO aconsejan ‘dosificar’ las celebraciones, reservando las comidas principales para los días señalados y optando por opciones más saludables que nos permitirán reducir las calorías a menos de la mitad. Seguir estos sencillos consejos nos ayudará a mantener el peso estable durante las Navidades.
- Controlar las técnicas de cocinado y presentación, pues pueden multiplicar x3 las calorías del plato.
Desde IMEO destacan como técnicas culinarias más saludables el horno, papillote, vapor, hervido, plancha y salteado. A cambio, desaconsejan los guisos, fritos, sofritos, estofados, brasa y microondas por ser menos saludables y porque en algunas ocasiones pueden multiplicar por tres las calorías del plato. «Se ha de tener especial cuidado con las calorías añadidas bajo forma de salsas, rebozados, mayonesas, natas y mantecas, ya que 3 cucharas soperas de mayonesa, por ejemplo, pueden aportar hasta 800Kcal, más de lo que sería el equivalente a una sola comida.
Ejemplos de diferencia calórica en 100gr de un alimento según la técnica de cocción aplicada:
– Calamares a la plancha (79,3Kcal) versus calamares a la romana (192,5Kcal).
– Lenguado al horno (72,6Kcal) vs lenguado empanado y frito (212,8Kcal).
– Patatas al horno (105Kcal) vs patatas fritas (295Kcal).
– Langostinos a la plancha con ajo y perejil (95Kcal) vs langostinos con mayonesa (369,8Kcal).
- Comprar raciones justas para no tener que comer las sobras.
La lucha con los excesos navideños empieza en el momento de la compra. Además de evitar tirar de las sobras los días siguientes del festivo, nos ayudará a ahorrar. Para ello, lo mejor es ir al mercado sin hambre, ni prisas; esto nos permitirá procesar mejor la información del etiquetado y elegir el producto más indicado. Podemos planificar la compra para los menús de la semana y calcular la cantidad necesaria según el número de comensales.
Lo mejor sería comprar productos frescos y de temporada en cantidades justas, sin dejarse llevar por las ofertas tipo «más por menos», porque adquirir un producto fresco tiene sentido solo si se consume al poco tiempo.
Por último, es recomendable comprar los dulces de poco en poco evitando las cajas grandes.
- Ayunar antes o durante un día festivo es un grave error que promueve el síndrome de atracón posterior.
Muchas personas no prueban ni bocado o apenas comen antes de la comida o cena principal en un día festivo pensando que de esta forma compensarán los excesos que van a tener. Un grave error, totalmente desaconsejado, ya que promueve el síndrome de atracón posterior. Otros inconvenientes de esta práctica son el riesgo de mareos o desvanecimiento, la fuerte sensación de hambre, cambios en el metabolismo que se relentiza, favoreciendo la pérdida de masa muscular y un efecto rebote.
La mejor estrategia para afrontar la celebración es realizar durante el día festivo pequeñas ingestas cada 2 o 3 horas siguiendo la filosofía de la dieta del picoteo, optando por alimentos menos calóricos y limitando las cantidades.
- Planificar el menú festivo optando por platos menos calóricos.
Los expertos del IMEO aconsejan ordenar las comidas de primeros platos y entrantes menos calóricos para llegar sin hambre al plato principal. Para finalizar, lo mejor es tomar un postre casero y acompañarlo con cava -¡las burbujas aportan saciedad!– y, cuando ya no se tiene hambre, sacar los dulces navideños para degustar.
Para hacernos una idea, una comida o cena de Navidad no debe sobrepasar el 30% de la ingesta calórica total del día[2]. Dependiendo del peso, sexo, edad y actividad física de la persona, la comilona debería moverse de 450 a 540Kcal en el caso de las mujeres y de 600 a 750Kcal en el caso de los hombres.
Sugerencias de entrantes y primeros platos bajos en calorías: Caldo de gallina y verduras desgrasado, ventresca de bonito del norte con pimientos rojos asados, jamón ibérico, marisco (navajas, percebes, mejillones, gambas a la plancha, langostinos), pimientos del piquillo rellenos de carne picada.
Sugerencias de platos principales bajos en calorías: lubina o besugo al horno con ajetes y limón, solomillo de ternera con pimientos verdes.
- Limitar la cantidad de alcohol y optar por bebidas menos calóricas.
El exceso de alcohol desinhibe y reduce nuestro autocontrol y fuerza de voluntad, aumentando el riesgo de glotonería excesiva e ingestas desmesuradas, que tendrán efectos negativos no sólo en los kilos de más, sino también en nuestra salud y equilibrio emocional. Desde IMEO recomiendan apostar por el cava, el tinto y la cerveza y evitar, siempre que se pueda, las bebidas espirituosas y los chupitos «digestivos».
Para ilustrar la diferencia calórica, compararemos varias bebidas alcohólicas con un vaso ron con bebida de cola, que tiene 293Kcal y equivale a: 2,7 copas de 150ml de vino tinto o blanco; 3,2 vasos de sidra dulce; 4,1 copas de 100ml de champagne y a 4,5 botellas de 200ml de cerveza rubia.
Realizar un día de compensación depurativo tras un día de excesos.
Siguiendo la filosofía de la Dieta de los Días Alternos, recomendamos los días posteriores a las comidas navideñas hacer un día depurativo como el que ofrecemos a continuación.
Desayuno: descafeinado, 1 zumo de 2 naranjas, 1 yogur desnatado de menos de 60Kcal con una cucharadita de salvado de avena.
Media mañana: 1 kiwi, 2 nueces.
Comida: 1 tazón de caldo de verduras depurativas preparado con apio, perejil, cebolla y diente de león; 150grs de queso fresco 0%, 1 zumo de zanahoria.
Merienda: 1 onza de chocolate negro, 2 nueces.
Cena: 1 tazón de caldo de verduras depurativas, 2 lonchas de jamón ibérico, 1 copa de vino tinto.
- Tener una vida activa.
A falta de la habitual actividad física (gimnasio, sesiones dirigidas, natación o running), aconsejamos decantarse por una vida menos sedentaria que incluya paseos diarios por la ciudad, sus mercados y atracciones navideños. Porque aunque no nos damos cuenta, moviéndonos quemamos calorías. Ir de compras durante 3,5 horas permite quemar unas 550Kcal, lo mismo que en una clase de Crossfit de 40 minutos.
[1] El calendario laboral en España marca 5 días festivos oficiales: el día de la Constitución, la Inmaculada, Navidad, Año Nuevo y Reyes. En Cataluña y Baleares celebran el 26 de diciembre, San Esteban, mientras que en la mayoría de las Comunidades Autónomas también es festivo el 7 de diciembre.
[2] Tomando de referencia una estimación media del aporte calórico diario de una mujer que varía entre 1500 y 1800Kcal, y de un hombre que varía entre 2000 y 2500Kcal.
Consejos para recuperar la rutina de alimentación saludable tras el verano
ABC, por S. Sánchez
En vacaciones se come menos pero peor, algo que hace que se engorde de media entre tres y cinco kilos por persona
Seguramente más de uno vuelva de las vacaciones de verano con algún kilo de más. La falta de rutina en los horarios de las comidas y del sueño y los planes propios del tiempo estival hacen que se acabe comiendo sin disciplina, rápido y cualquier cosa. Según los datos recogidos en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO, en verano se suele engordar de media entre tres y cinco kilos, porque en los meses de calor se come menos pero peor. Rubén Bravo, experto en Nutrición, Gastronomía y Vinos propone diez pautas para recuperar los buenos hábitos a la hora de comer, que ayudarán a librarse de los kilos de más sin gran esfuerzo y sin tener que recurrir a planes drásticos de adelgazamiento que lo único que provocan es mermar la salud y provocar un «efecto yo-yo» o efecto rebote con una recuperación rápida de los kilos perdidos.
1. Beber entre 2 litros y 2,5 litros de agua diariamente.
2. Tomar entre 5 y 7 raciones de fruta y verdura al día, seleccionándolas en su forma fresca y natural, evitando los envasados.
3. Elegir siempre alimentos integrales.
4. Comer la fruta con la piel y evitar los zumos envasados.
5. Tomar entre 0,9 y 1,5g. de proteínas magras por kilo de peso. La variación dependerá de si se realiza actividad física, siendo la cantidad recomendada para personas sedentarias 0,9g. y 1,5g. para los que realizan un deporte intenso.
6. Evitar el azúcar, los endulzantes o aquellos alimentos que los contengan.
7. En el grupo de los embutidos elegir entre el jamón york, pavo o jamón Serrano/Ibérico magro, siempre en su modalidad “al corte”, desechando los envasados.
8. Evitar alimentos precocinados y excesivamente procesados.
9. Tomar ternera 2 veces por semana y pescado o marisco 4 veces por semana.
10. Tomar 1 o 2 veces por semana legumbre.
11. Planificar las comidas y la lista de la compra evitando la improvisación.
12. No cocinar en exceso los alimentos. Evitar el microondas.
13. Evitar los fritos y los empanados.
14. Realizar 5 comidas al día, 3 principales y 2 tentempiés.
15. Comer despacio, masticando bien los alimentos.
16. No abusar de las bebidas alcohólicas.
17. En todas las comidas diarias combinar siempre una proteína + un hidrato de carbono (integral, fruta o verdura) + 1 grasa saludable.
Comidas saludables al aire libre (con recetas incluidas)
Cuando hacemos alguna escapada al campo, a la playa o a la montaña en estos días de calor, hay que tener en cuenta algunas claves para preparar una comida saludable, teniendo en cuenta dónde la preparamos o el transporte más conveniente
EFE, Vanguardia
Muchas personas que viven y trabajan en las grandes ciudades, aprovechan los fines de semana veraniegos para realizar alguna escapada en familia, en pareja o con los amigos, a algún entorno natural cercano en busca de verdor, aire puro, sol y agua.
Independientemente de cuál sea su pasatiempo -senderismo, ciclismo, camping, playa, turismo rural o un paseo por las callejuelas urbanas- y el destino preferido –campo, bosque, playa, montaña o un pueblo pintoresco- muchos viajeros deben afrontar una importante labor: preparar la comida para llevar y disfrutar de ese día.
Para estas escapadas de fin de semana o días festivos, es importante optar por alternativas saludables de comidas, con un adecuado valor nutricional y calorías moderadas a la hora de preparar los alimentos y bebidas para llevar en la mochila, la nevera portátil o destinados a la barbacoa, según los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
IDEAS PARA BOCADILLOS
“Lo ideal para llevar en la mochila son los alimentos ligeros, bajos en calorías, que no fermenten ni requieran nevera, en tamaño individual, como el bocadillo (sándwich)”, sugiere Rubén Bravo, terapeuta naturista y experto en nutrición del IMEO (www.imeoobesidad.com).
Para Bravo, un bocadillo ideal sería aquel que combina los hidratos de carbono integrales, una grasa saludable y una proteína de alto valor biológico.
“Los hidratos de carbono integrales consumidos en el día se han de ajustar aproximadamente al 50% de las calorías totales ingeridas y, de estos carbohidratos, habría que elegir frutas y verduras de bajo índice glucémico (que no elevan rápidamente el azúcar en la sangre), como manzanas, naranjas, tomates y también cereales integrales”, especifica.
Este experto en nutrición recomienda utilizar el pan de centeno integral como base, “pues contiene hasta cien veces más cantidad de micronutrientes que los panes blancos elaborados con harinas refinadas”.
Si se realiza una actividad ligera es suficiente con una rebanada delgada y “si se realiza una actividad física de intensidad moderada, podemos tomar un sándwich completo de dos rebanadas, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, tomate en rodajas o triturado y lonchas de jamón serrano magro, quitándole la grasa, o bien jamón ibérico”, explica Bravo.
“Otra configuración saludable es combinar lechuga, tomate, aceite y queso fresco (0% grasa) o jamón de pavo bajo en grasas”, añade.
PLATOS SALUDABLES PARA TUPPER
“Los platos de fiambrera o topper son perfectos para llevar en la mochila y se pueden preparar en casa, utilizando productos que puedan aguantar 24 horas fuera de la nevera”, de acuerdo a Bravo.
Si se realiza una actividad física moderada-alta, el experto en nutrición sugiere combinar proteínas con hidratos de carbono integral, los cuales “sacian mucho más, debido a su mayor contenido en fibra, y aportan mucho más minerales, vitaminas y oligoelementos, además de prevenir el estreñimiento, ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y reducir el colesterol”.
“Un ejemplo es el arroz integral con pollo al curry, sustituyendo la nata montada por queso batido 0% grasa. La lasaña con carne picada, tomate y pasta integral también es una excelente opción”, según el experto.
“Si nos espera un día tranquilo con poca actividad física, mejor combinar las proteínas con verduras, por ejemplo una berenjena rellena con carne picada o pimientos asados con atún y, si queremos apostar por la ensalada, hay que llevarla sin aliñar o prepararla antes de comer y añadirle aliño diez minutos antes de comer”, aconseja.
Bravo sugiere combinar brotes verdes, zanahoria rallada, lechuga y tomate, entre otros, con marisco cocido, filete de pollo, una lata de atún o taquitos de jamón york.
Aunque advierte que no es aconsejable añadir huevo a la ensalada por el riesgo de toxiinfeciones alimentarias y salmonelosis, y también señala como una buena opción llevar la ensalada campera mediterránea (aceitunas, atún, cebolla, patatas, pimiento y tomate), sustituyendo la patata por boniato que es un tubérculo de índice glucémico más bajo.
COMIDAS REFRIGERADAS Y VIAJERAS
“Algunas opciones saludables para llevar congelados o refrigeradas en la nevera de playa o la bolsa térmica, y muy adecuadas para familias con niños, son las bebidas y preparados bajos en calorías, como limonadas caseras de frutas, infusiones frías, ‘smoothies’ y helados con queso batido desnatado, chocolate negro, azúcar moreno o estevia, así como frutas frescas de temporada”, según Bravo.
Este experto recomienda llevar refrigerada cerveza 0%, pues el alcohol también deshidrata y podría causar mareos en los días de calor.
También apuesta por el zumo de zanahoria o jugo de tomate, agua en abundantes cantidades, así como frutas de un aporte calórico bajo o moderado, como cerezas, melocotón, manzana o nectarinas. “Además se deben tomar la sandía, el melón y el plátano con moderación”, indica.
CARNES Y VERDURAS A LA PARRILLA
“La regla básica para los alimentos que preparamos en la barbacoa (asado a la brasa) o cocina al aire libre, que se suelen compartir en familia o con los amigos, es priorizar todo tipo de carnes y pescados magros, evitando los chorizos, salchichas, butifarras y pancetas, así como prepararlas a la parrilla con verdura de guarnición”, según Bravo.
Para este experto, algunos alimentos saludables ideales para la parrilla son: las brochetas de pollo y verdura, los solomillos con parrillada de verduras, las sardinas o pulpo a la plancha con salpicón de cebolla.
CÓMO EVITAR LOS RIESGOS DEL CALOR
Rubén Bravo proporciona algunos consejos para conservar, manejar y comer los alimentos y bebidas al aire libre en temporadas cálidas, para que se mantengan en buen estado.
En el caso de los bocadillos o sándwich, Bravo recomienda “tener muy en cuenta la envoltura en la que guardemos nuestro emparedado, evitando el papel de servilleta que resecará el pan absorbiendo gran parte de su humedad, y procurando envolverlos en una hoja de lechuga y, posteriormente, en alumínio”.
“Asimismo, los emparedados convendría prepararlos con antelación y mantenerlos en la nevera, ya envueltos, al menos unas cuatro horas, para que estén frescos al comienzo de la jornada”, añade.
En cuanto a los tomates, “conviene llevarlos enteros, ya lavados y bien fríos, y transportarlos al aire, evitando lugares oscuros o apretados, porque la propia piel de esta verdura suele mantener bastante bien su interior siempre y cuando no se les presione o corte”, señala.
Este naturópata y experto universitario en nutrición considera “muy importante desechar como opciones aquellas comidas que incluyan lácteos, ya sean en forma de leche, nata o queso, pues con el calor se estropea rápidamente y agria”.
Las neveras trasportables y bolsas térmicas, son grandes aliadas para afianzar la mejor conservación tanto de los alimentos y bebidas, al mantenerlos frescos y aislados de forma importante del calor exterior, “añadiéndoles su hielo correspondiente y trasladando la comida del refrigerador de casa a la nevera portátil, para no romper la cadena de frío”, destaca Bravo.
Fuente: EFE
Berenjenas rellenas de carne
Rinde: 4 porciones
Tiemo: 30 minutos
Ingredientes:
2 berenjenas grandes
350 gramos de carne picada
Dos cebollas medianas
Un par de pimientos
350 gramos de tomate triturado
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva virgen
Queso rallado
Bechamel (opcional)
Preparación:
Como siempre hay que hacer a la hora de preparar berenjenas rellenas, es poner las mismas a cocer, para sacarles la pulpa y dejar las pieles bien limpias para poder rellenarlas después. Quítales la parte de arriba y córtalas longitudinalmente en dos, y mételas en una olla grande con abundante agua y un buen puñado de sal. Cuécelas hasta que la pulpa se ablande, teniendo cuidado que la piel no quede muy tierna y se rompa. Déjalas escurrir bien para que pierdan toda el agua que tuvieran, y cuando se enfríen de todo saca la pulpa con cuidado, dejando las pieles con un buen grosor, el justo para que no se abran y tengan un poco de consistencia para rellenarlas.
Mientras tanto puedes ir preparando el relleno que usaremos en la receta. Picamos las cebollas y los pimientos en trozos no demasiado grandes, y los ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva virgen. Añade por encima un poco de sal para ayudar al proceso.
Cuando estén doraditos los trozos de cebolla, entonces es el momento de echar la pulpa troceada, y corregimos con un poco más de sal.
Mantenemos a fuego medio y removiendo de vez en cuando, y en 5 o 6 minutos tras echar la pulpa, vamos a incorporar a la mezcla la carne picada, previamente bien salpimentada. Nosotros empleamos siempre carne de cerdo o mixta, pero si prefieres puedes usar otro tipo de carne picada que te guste. Refríe todo bien durante unos minutos, sin dejar de remover, y por ultimo añade el tomate triturado, de bote o natural, como más te guste. Dejamos a fuego más bien lento unos 15-20 minutos para que se consuma poco a poco el tomate y se mezclen bien todos los sabores de los ingredientes. Receta Berenjenasrellenas.com
Frappé de arándano
Rinde: 1 porción
Tiempo: 10 minutos
Ingredientes:
50 grs de jalea de arándano
30 ml de jugo de arándano
30 ml de jarabe de canela
60 ml de leche de soja
30 ml de jarabe de canela
Hielo, al gusto
Preparación:
Poner todos los ingredientes en una coctelera, agregar hielo; tapar y agitar vigorosamente durante 15 segundos; destapar con mucho cuidado, añadir en una copa fría para martini y perfumar con una ramita de canela encendida.
Alternativas saludables de comidas para llevar
Los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad recomiendan optar por alternativas saludables de comidas a la hora de preparar la mochila, la nevera portátil o la barbacoa
El éxodo de personas que abandonan las grandes urbes en el mes de agosto ya es historia. Los que se quedan en la ciudad, por obligaciones laborales o falta de presupuesto, suelen disfrutar de unas mini vacaciones, aprovechando los fines de semana largos para realizar alguna otra escapada en familia o con los amigos. Independientemente de cuál sea su pasatiempo y destino preferido –senderismo, ciclismo, camping, playa, turismo rural o paseo urbano–, queda pendiente una importante labor: preparar la comida para llevar para el resto del día. Con el fin de facilitar a las familias en la tarea y poniendo hincapié en el valor nutricional y las calorías moderadas, los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrecen algunas ideas y alternativas saludables en formato mochila, nevera portátil y barbacoa.
“Queremos animar a las personas a cuidar su línea también en verano y mostrarles que dejar atrás algunas viejas costumbres puede ser sólo de beneficio para su salud y peso”, apunta Rubén Bravo, naturopata experto en nutrición y portavoz del IMEO. Todos podemos permitirnos de vez en cuando algún capricho como aliciente para el paladar. Pero si queremos que en septiembre no se nos haga cuesta arriba la vuelta a la rutina, lo más sensato sería dejar de lado el bocata de media barra de pan con tortilla de patata, queso o embutido, la bolsa de patatas chips de sabores adictivos, los elaborados industriales de harinas refinadas y grasas hidrogenadas o saturadas, las bebidas azucaradas o éstas con alcohol de un aporte calórico elevado.
A continuación presentamos en detalle la propuesta de los expertos del IMEO de alimentos de alto valor biológico y nutricional que no se estropean al calor, no rebosan de grasas, sal y azúcares innecesarios, que son bajos en calorías y que son sencillas de elaborar para que podamos llevarlos a la playa, a la montaña o al camping.
Comidas para llevar en formato mochila
“Lo ideal es utilizar alimentos ligeros, bajos en calorías, que no fermenten y no requieran nevera, en tamaño individual, como son el bocadillo y la comida en fiambrera”, sugiere Rubén Bravo. La cantidad y el tipo variarán en función de la actividad física que se va a realizar a lo largo del día.
Ideas para bocadillos
Un bocadillo ideal sería aquel que combina un hidrato de carbono integral, una grasa saludable y una proteína de alto valor biológico. Los hidratos de carbono integrales consumidos al día se han de ajustar aproximadamente al 50 por ciento de las calorías totales ingeridas. De estos hidratos de carbono habría que escoger entre las frutas y verduras de bajo índice glucémico y los cereales integrales. “Desde IMEO recomendamos utilizar el pan de centeno integral como base, pues contiene hasta 100 veces más cantidad de micronutrientes que los panes blancos elaborados de harinas refinadas”, argumenta Bravo.
Si se realiza una actividad ligera tendríamos suficiente con una rebanada, tipo ‘bikini’. Si realizamos alguna actividad física de intensidad moderada, podemos tomar 2 rebanadas o el equivalente de un sándwich completo. Le añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra, tomate en rodajas o triturado y lonchas de jamón serrano magro, quitándole la grasa, o bien ibérico de bellota o cebo.
Otra configuración combinaría lechuga, tomate, aceite y queso fresco 0% o jamón de pavo bajo en grasas.
Platos para fiambrera saludables
Los platos de fiambrera son perfectos para llevar en la mochila y consumirlos a la hora de comer. Se pueden preparar en casa, utilizando productos que puedan aguantar 24h fuera de la nevera.
Proteína + hidrato de carbono integral
Si se realiza una actividad física moderada-alta, podemos combinar proteína con hidrato de carbono integral. Son mucho más saciantes, debido a su mayor contenido en fibra, de 2 a 6 veces mayor que en las versiones incompletas, y aportan mucho más minerales, vitaminas y oligoelementos. Previenen el estreñimiento, ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y reducir el colesterol.
Un ejemplo es el arroz integral con pollo al curry, sustituyendo la nata montada por queso batido 0%.
La lasaña con carne picada, tomate y pasta integral también es una excelente opción.
Proteína + verdura
Si nos espera un día tranquilo con poca actividad física, mejor combinar la proteína con verdura, como por ejemplo berenjena rellena con carne picada o pimientos asados con atún.
Ensaladas completas
Si se quiere apostar por la ensalada, llevarla sin aliñar o montarla antes de comer. Podemos combinar brotes verdes, zanahoria rallada, lechuga y tomate, entre otros, con marisco cocido, filete de pollo, una lata de atún o taquitos de jamón york.
No es aconsejable añadir huevo por el posible riesgo de toxiinfeciones alimentarias y Salmonella. El aliño se añade 10 minutos antes de comer.
También sería una buena opción llevar la ensalada campera, sustituyendo la patata por boniato que es un tubérculo de índice glucémico más bajo.
Extras y suplementos energizates
En caso de una actividad física alta (senderismo, montañismo, ciclismo…) nos vendría bien disponer de alimentos para reforzar los músculos y neutralizar las agujetas. Desde IMEO recomiendan dejar de lado las barritas de cereales y productos prefabricados, priorizando opciones más naturales y saludables, como chocolate negro, frutos secos, pipas sin sal, kiwi o plátano, que nos ayudarán con la reposición de minerales.
Alivian las agujetas el agua con limón con una pizca de azúcar moreno y una banana, que además nos ayudará a evitar los calambres por su alto contenido de potasio.
Alimentos para llevar en formato nevera de playa o bolsa térmica
Opciones saludables y muy adecuadas para familias con niños:
– bebidas y preparados congelados bajos en calorías, como limonadas caseras de frutas, infusiones frías, smoothies y helados lights (con queso batido desnatado, chocolate negro, azúcar moreno o estevia, frutas frescas de temporada…);
– cerveza 0%, pues el alcohol también deshidrata y podría causar mareos en los días de mucho calor;
– zumo de zanahoria o jugo de tomate;
– agua en abundantes cantidades;
– frutas de un aporte calórico bajo o moderado, como cerezas, melocotón, manzana o nectarinas (la sandía, el melón y el plátano tomarlas con moderación);
– galletas caseras configuradas con aceite de oliva y harinas integrales;
– chips caseros de láminas de boniato horneadas como consumo ocasional entre las comidas.
Alimentos para llevar en formato barbacoa o cocina al aire libre
Suelen ser platos para compartir en familia o con los amigos. La regla básica es priorizar todo tipo de carnes y pescados magros, evitando chorizos, salchichas, butifarras y pancetas. Mejor prepararlas a la parrilla con verdura de guarnición.
Ideas de alimentos saludables ideales para la parrilla
– brochetas de pollo y verdura;
– solomillos con parrillada de verduras;
– sardinas o pulpo a la plancha con salpicón de cebolla y pimientos;
– para postre frutas a la plancha por su toque dulce natural caramelizado (consumo ocasional).
A partir de las seis de la tarde comienza la fase de regeneración y la disposición del organismo se orienta al descanso, centrándose en la reparación celular y la optimización del sistema inmunitario, siendo la demanda energética menor. Por esta razón es preferible evitar los platos pesados en la cena y optar por picoteo saludable como jamón ibérico, sardinas, berberechos, sepia, pulpo, una tortilla francesa… Si se hace barbacoa, mejor cocinar pescado que carnes más pesadas y grasas.
Objetivo Regularidad también en verano
Con el calor se pierden líquidos que no siempre se reponen bebiendo. Además, tendemos a llevar una vida más sedentaria o tan alejada que no encontramos el momento para ir al baño. El tránsito intestinal se resiente y aparece el estreñimiento. Hidrátate, come fibra y probióticos, y piensa que también puede ser culpa de las emociones.
Revista Objetivo Bienestar, por Salomé García
Por fin llegó el verano. Jornadas laborales más relajadas, las vacaciones estivales a la vuelta de la esquina, tal vez algún viaje de placer a ese destino tan anhelado. Todo debería ser motivo de calma y, sin embargo, muchos lo viven como el preludio de una angustiosa realidad: el estreñimiento veraniego.
“Comenzar unas vacaciones fuera del hogar supone muchísimos cambios en los hábitos diarios. Aunque sea deseado, salir de nuestro entorno habitual, donde todo está bajo control, genera cierto estrés. Y lleva algunos días adaptarse al nuevo destino”, explica Rubén Bravo, director del departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). No te sientas bicho raro si te cuesta encontrar tu momento en el aseo del hotel. Es normal: romper con la rutina, aunque sea en un cinco estrellas, altera la regularidad intestinal. La situación empeora si nos hemos embarcado en un viaje organizado, con sus paradas cronometradas en aseos de dudosa higiene, madrugones, gastronomía distinta a nuestro menú habitual y con horarios a los que no estamos acostumbrados.
SIN AGOBIOS
El estreñimiento no es una enfermedad en sí misma, pero sí un síntoma de que algo va mal. No hace falta llevar una agenda milimétrica de nuestras citas con el excusado y mucho menos compararla con la de nuestros familiares o amigos. “Cada persona en condiciones normales tiene un ritmo intestinal distinto. Para unos lo normal sería de una a dos deposiciones al día. Otras estarán perfectamente sanas haciéndolo solo dos o tres veces por semana”, apunta la doctora Julia Álvarez Hernández, responsable de la sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares (Madrid) y coordinadora nacional del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).
Aunque esa horquilla da un cierto margen, lo cierto es que en verano el estreñimiento golpea más fuerte. Incluso sin salir de casa. “Con las altas temperaturas se suda más. Y no siempre se reponen los niveles de hidratación. Nos cuesta beber más a menudo. Ese mismo calor hace que se reduzcan muchas actividades cotidianas y se tienda más al reposo (pasear menos, echarse la siesta, pasar horas tumbados al sol…)”, sentencia la doctora Álvarez Hernández. ¿Y si aumentamos la ingesta de fibra, tal como sugiere la publicidad? ”Es una excelente idea si se aumenta también el consumo de líquidos. En caso contrario, agravaremos el tapón”.
Una dieta equilibrada es la mejor manera de reconciliarse con el váter. La nutricionista Liliana Velásquez, del Centro Médico-Estético Cristina Álvarez, da algunas pautas sobre nuestra alimentación.
Alimentos que no deben faltar: alimentos ricos en fibra (fruta, verduras, legumbres y semillas, como linaza, quinoa, sésamo…) estimulan el tránsito intestinal. Los probióticos (yogur, kéfir, chucrut, tempeh, pepinos encurtidos…) contienen microorganismos vivos que favorecen el aumento y equilibrio de la flora bacteriana del aparato digestivo.
Alimentos que debes evitar: las harinas refinadas (pan blanco, la pasta…), azúcares refinados (bollería industrial, golosinas, dulces, refrescos muy azucarados…). En este capítulo se incluyen los alimentos ricos en grasas saturadas como la comida rápida y los precocinados.
Ojo con las dietas temerarias: el almidón y los carbohidratos son necesarios para la flora intestinal. “Para perder peso debe reducirse la cantidad de carbohidratos, aunque sin eliminarlos del todo, y mejor si se sustituyen por cereales integrales”. Otra recomendación es olvidarse de las dietas proteinadas: “Las proteínas de origen animal no aportan fibra y pueden conducir a un exceso de toxinas para el intestino”.
En el número de julio de la revista Objetivo Bienestar te explicamos cómo mantener la regularidad también en verano.
Cuando engordan más las torrijas
https://youtu.be/hfW39E7bftUNoticias La Sexta
Las torijas, uno de los postres típicos de la Semana Santa, nos engordarán menos en época de frío que si las comemos en verano, gracias a la grasa marón.
«Lo que hace es activarse principalmente con las bajas temperaturas para potegerse del frío. Consumimos así más energía y bajamos de peso», señala Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
De todas formas, habrá que vigilar las cantidades, ya que sólo una torrija tiene cerca de 1000Kcal, la mitad del aporte calórico diario. Por esta razón, la mejor opción, sin duda, es las torijas light preparadas en casa, con leche desnatada, miel en el lugar de azúcar y al horno, en vez de fritas.

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