Ensaladas que ayudarán a protegerse del sol este verano

EROSKI Consumer/20 minutos

  • El b-caroteno y el licopeno, colorantes de zanahoria y tomate, protegen la piel contra las quemaduras solares.
  • Frutas, hortalizas, la yema del huevo, aceites vegetales, cereales o el maíz contienen elementos fotoprotectores.
  • No quiere decir que sustituyan a las cremas protectoras, que habrá que usar igualmente.
  • Se aconseja comenzar con una dieta rica en antioxidantes al menos un mes antes de la exposición al sol.
  • Ensaladas: cómo evitar que listeria, E. coli o Salmonella te amarguen la comida.

foto GtresYa está aquí el verano, las altas temperaturas y el sol. Factores, los últimos, que obligan a poner especial cuidado en nuestra piel. Una buena dieta ayuda, con ingredientes ricos en antioxidantes, aumentará la defensa cutánea contra la radiación UV y contribuirá al cuidado de la buena apariencia de la piel, tal y como aconsejan desde Consumer.

En los tejidos expuestos al sol y al aire (como la piel de los brazos, las piernas y la cara sobre todo), la luz del sol induce procesos de oxidación y envejecimiento. Por eso es preciso aportar, con la alimentación, compuestos antioxidantes como refuerzo a los sistemas de protección endógenos, es decir, los propios del organismo. Los carotenoides, pigmentos colorantes dispersos en multitud de vegetales (principalmente en frutas y hortalizas), presentan actividad antioxidante específica a nivel celular.

El b-caroteno y el licopeno, los respectivos colorantes de zanahorias y tomates, se encuentran entre los compuestos más destacados de este grupo y son los predominantes en la sangre y en los tejidos humanos. Ambos compuestos modulan propiedades de la piel cuando se ingieren como parte de los alimentos o como complementos dietéticos. Hay evidencia de que protegen la piel contra las quemaduras solares (eritema solar) mediante el aumento de la defensa contra el daño de la luz UV, aunque su eficacia fotoprotectora no es comparable con el uso de un protector solar.

No obstante, los vegetales comprenden una mezcla compleja de componentes, de manera que en conjunto ejercen un efecto sinérgico a la reconocida actividad antioxidante y fotoprotectora observada en los carotenoides. Como ejemplo; las moléculas como el fitoeno y fitoflueno son precursores de los carotenoides mayores (beta-caroteno o licopeno) y se producen en diversas frutas y hortalizas. Su espectro de absorción cubre el rango UVB y UVA, de manera respectiva, lo que podría contribuir a los efectos fotoprotectores de alimentos ricos en carotenoides.

Junto a ellas están la luteína y xeaxantina, abundantes en la yema de huevo y en el maíz, que han mostrado su rol protector en enfermedades oculares por su capacidad de absorber el espectro de luz dañina para el ojo. También se discute el potencial fotoprotector de la vitamina E, muy abundante en el germen de trigo u otros cereales y frutos secos (pipas de girasol, avellanas y almendras), alimentos fáciles de añadir a las ensaladas. Los aceites vegetales (de girasol, de maíz, de oliva virgen extra) también son fuente concentrada de dicha vitamina.

Ejemplos de ensaladas

  • Ensaladas ricas en b-caroteno. Para asegurarse de la presencia de b-carotenos, no pueden faltar las zanahorias, las espinacas y frutas de color naranja como la mandarina, la naranja y la papaya.
  • Ensaladas ricas en licopeno. Además del tomate bien maduro (es más rico en licopeno), otros alimentos interesantes son la sandía, las fresas, el pomelo de pulpa rojiza y la granada.

Todas estas ensaladas deberían acompañarse de un alimento energético para que la receta sirva de plato único. La pasta (macarrones, espaguetis, espirales…), el arroz integral, el cuscús o diversas legumbres son el complemento idóneo.

La renovación fisiológica de la piel requiere su tiempo, por lo que se precisan varias semanas para conseguir los efectos protectores derivados de la ingesta de carotenoides. Por esta razón, se aconseja planificar menús ricos en antioxidantes al menos un mes antes de la exposición más prolongada al sol, un mes antes del verano.

Un estudio firmado por investigadores de la Heinrich-Heine-Universität en Düsseldorf (Alemania) advierte que la fotoprotección a través de los componentes de la dieta tales como b-caroteno o licopeno es mucho más baja que la que se consigue mediante el uso de filtros solares de uso tópico. Sin embargo, aseguran que el aporte dietético óptimo de micronutrientes antioxidantes aumenta la defensa cutánea contra la radiación UV, compatible con la protección a largo plazo. Además, contribuye al mantenimiento de la salud de la piel y de su apariencia, más hidratada, tersa y brillante.

Una coca de San Juan, de calorías razonables

Este domindo, 23 de junio, toda España celebra la noche de San Juan, o dicho de otras palabras, la noche más corta de verano. Entre hogueras, petardos y humo, no puede faltar el pastel tradicional, la coca de San Juan. Desde entrada, avisamos que no es un plato dietético, ni mucho menos, porque entre otras cosas y según la receta contiene azúcar, miel, frutas, frutos secos, crema, chocolate o cabello de ángel… Aquí no se trata de «no comer», sino de controlar las cantidades. Por esta razón, recomendamos esta receta de elaboración casera, en la que sí, podemos controlar la ingesta de calorías.
COCA_DE_SAN_JUAN

Ingredientes:

  • 1 Masa para Bizcocho Natural LA COCINERA
  • ½ naranja confitada
  • 2 ciruelas verdes confitadas
  • 8 cerezas confitadas
  • 3 cucharadas de piñones
  • azúcar

Kcal 349
Hidratos de carbono 38
Proteínas 4
Grasas 20

Raciones: entre 6 y 8
Tiempo de preparación: 40 minutos

Proceso de elaboración:

  • Cortar la naranja y las ciruelas en trocitos pequeños y mezclarlos con la Masa para Bizcocho.
  • Verterlo en un molde de forma ovalada enharinado y cocerlo en el horno, previamente calentado a 180º C de temperatura, durante 30 minutos.
  • Repartir las cerezas confitadas y los piñones por encima de la Coca, espolvorearla con azúcar y cocerla durante 10 minutos más.

Es importante engrasar el molde previamente con mantequilla y espolvorear un poco de harina.

Llega la fiebre de las dietas de verano

Radio Aragón

Casi 7 de cada 10 españoles sigue una dieta en verano, según una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). En este programa de Despierta Aragón, de la cadena Radio Aragón, el portavoz del centro, Rubén Bravo, desgrana los resultados del estudio. El perfíl de los que se ponen a dieta es muy cimilar entre hombres y mujeres: personas jóvenes, solteros o que viven en pareja pero sin hijos a cargo, que disponen de más tiempo libre para deporte y ocio y que, entre otras cosas, tienen un trabajo estable, sea de jornada completa o media. Lo que marca la diferencia entre ambos sexos, es la intencionalidad, digamoslo así, lo que motiva para ponerse en forma para el período estival. En este sentido, en el caso de las mujeres, es «la cita anual con el bañador», que delata todas sus ventajas o desperfectos. Mientras que para los representantes del sexo masculino, es «el deseo de aumentar su atractivo sexual», pensando más bien que un buen cuerpo les facilitará en la tarea de ligar.

Adeás de presentar el estudio, en el presente programa Rubén Bravo da a los oyentes unos sencillo consejos de cómo hacer dieta. Haz clic en PLAY para escuchar el audio entero.

Los ingredientes desconocidos y nada saludables que contiene nuestra comida

¿Los alimentos contienen serrín o insectos?

El Confidencial

Women doing shopping in supermarketLa imparable sucesión de escándalos alimentarios durante los últimos meses, desde la polémica por la carne de caballo hasta la crisis de los pepinos, está poniendo en cuestión la indulgencia de los controles de calidad, al mismo tiempo que aumenta la desconfianza de los consumidores ante el deterioro de la cadena alimenticia. La tendencia legislativa hacia la autorregulación se ha demostrado ineficaz, tal y como la ONU denunció en un informe presentado en 2011 durante la celebración de la cumbre mundial para la prevención de las enfermedades no contagiosas (ENC).

Las conclusiones de la ONU han sido ratificadas por un grupo de investigadores de la Universidad de Melbourne especializados en política sanitaria, en cuyos estudios insisten en que la única manera de “evitar los daños causados por los alimentos poco saludables es mediante la intervención y control desde las administraciones públicas”. Una propuesta que, según subrayan en la investigación «Profits and pandemics«, tiene como objetivo poner freno a ciertas prácticas en el procesado de alimentos.

Según las cifras oficiales, cada año mueren 18 millones de personas a causa de la presión arterial alta (9,4 millones), la obesidad (3,4), la diabetes (3,4) y el colesterol (2). Una serie de enfermedades que, según matiza el estudio, “pueden atribuirse en gran parte al consumo de alimentos y bebidas ultraprocesadas, cuyas ventas se están concentrando en los países en vías de desarrollo o en poblaciones que están perdiendo poder adquisitivo”, como está sucediendo en el sur de Europa.

La escritora y periodista de investigación especializada en industrias alimentarias, Rachel Sanders, ha sacado a la luz algunas de las prácticas que se esconden detrás de la fabricación de alimentos procesados, y que tienen que ver principalmente con los aditivos. A pesar de ello, es en este tipo de sustancias donde más pone el foco la legislación europea.

Los aditivos alimentarios son las sustancias más reguladas y estudiadas, por lo que si están en el mercado es porque se han evaluado y reevaluado constantemente para descartar cualquier peligro para la salud”, señalan fuentes de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Además, si en función de la evolución de los conocimientos científicos surgiera alguna duda sobre la inocuidad de un aditivo, «se procedería a la retirada de la autorización comercial», afirman desde la agencia que depende del Ministerio de Sanidad.

No obstante, el bufete que dirige Don Barrett, el abogado norteamericano que ganó la primera y multimillonaria batalla judicial contra las grandes compañías tabacaleras a finales de los años 90, prepara ahora una demanda contra una treintena de multinacionales de la alimentación. Precisamente, porque el etiquetado del 25% de los alimentos es falso o engañoso, asegura el abogado.

Colorantes con extracto de cochinilla y otros insectos

La práctica totalidad de los productos procesados que tienen un color rojizo o rosado llevan un colorante referenciado en la etiqueta como ‘ácido carmínico’, aunque en realidad no se trata más que de extracto de cochinilla u otros insectos similares. Según la FDA es un colorante seguro por su bajo grado de toxicidad. Sin embargo, grandes cadenas como Starbucks se han visto obligadas a cambiar este colorante por otro, después de que se registrasen diversos casos de alergias graves asociadas al consumo de sus productos. La lista de alimentos que contienen el eufemísticamente denominado ‘ácido carmínico’ es interminable.

Queso rallado elaborado a base de celulosa

El queso para gratinar o rallado está fabricado con celulosa refinada, que se utiliza para evitar que se vuelva a convertir en una masa compacta una vez en la bolsa. La celulosa es un aditivo alimentario permitido y bastante generalizado, aunque su uso más frecuente es en los helados. La celulosa se confecciona a partir de fibras vegetales descompuestas, entre las que se incluye principalmente el serrín de la madera. Y es en este punto donde está la trampa, ya que en las etiquetas se referencia la celulosa como ‘aditivo natural’ o, peor aún, ‘aditivo ecológico’, lo que no es exactamente sinónimo de saludable.
 
Los residuos tóxicos (no controlados) generados por la producción de yogur
La leche sobrante como consecuencia del procesado de yogures, que puede llegar al 90% de la que se utiliza, se convierte en suero de leche ácido. Su descomposición causa graves daños al medio ambiente, pues elimina el oxígeno del agua y dificulta el desarrollo de la fauna acuática en los ríos. Esto es una de las consecuencias por las que las grandes fábricas de queso y leche se están desplazando a países con una legislación más laxa, con las consiguientes consecuencias ambientales para esas zonas.
 
Los aromas químicos del zumo de naranja
Las grandes compañías que comercializan zumo de naranja procesan estos productos con aromas químicos para mantener el mismo sabor en cada envase asociado a la marca en cuestión, sin importar la mezcla de variedades ni la época del año. Los potenciadores artificiales sirven en este caso para recuperar el sabor a naranja perdido al extraer el oxígeno del zumo, una técnica que se utiliza para poder conservar estas bebidas durante más de un año antes de sacarlas a la venta.
La autora de Squeezed: What You Don’t Know About Orange Juice (Yale University Press), Alissa Hamilton, que ha realizado diversas investigaciones sobre este tema, explica en este ensayo que “los mismos laboratorios que hacen perfumes para Dior y Calvin Klein son los que producen los aromas del zumo”. Las sustancias empleadas en este proceso no tienen por qué constar en la etiqueta de ingredientes, ya que “técnicamente son esencias extraídas de la naranja”.
 
Sopas de sobre con glutamato monosódico, lo indiquen o no
El sabor de las sopas, ya sean de carne o verdura, se consigue mediante el mismo aditivo alimentario. Se trata del glutamato monosódico (también conocido como MSG, por sus siglas en inglés), una sustancia calificada como segura ya que, en cantidades normales, los seres humanos tienen la capacidad de metabolizarla debido a que su toxicidad es muy baja. Sin embargo, se suele ocultar su presencia en los alimentos, refiriéndose a este aditivo como ‘natural’ o ‘extracto de levadura’, pues se refina a partir de proteínas vegetales y levaduras.
La Food and Drug Administration (FDA) ha llamado la atención en varias ocasiones sobre este tema, al considerar como “engañoso” el etiquetaje de productos como “sin MSG” o “sin MSG agregado”, si contienen ingredientes elaborados a partir de glutamato natural.
 
Salchichas elaboradas a base de carne, almidón y… ‘relleno de cereal’
Si los embutidos en general cuentan con una imagen poco positiva entre los consumidores, asociada tanto al desconocimiento de sus ingredientes como a la elaboración, las salchichas son las que peor fama se llevan. Pocos saben que cuando se indica el ‘relleno de cereal’ en su etiqueta, en realidad se refiere a pan rallado y harina de avena, unos productos que luego se mezclan con colorantes, conservantes, potenciadores de sabor, grasas saturadas, especias variadas (sal, pimienta, ajo molido…) y restos cárnicos para hacer una masa que, al menos para la vista, no se antoja demasiado agradable. Posteriormente, se dividen por unidades embutiéndolas en tripas sintéticas, elaboradas con colágeno, poliamida y fibrosa. Unos productos que, si se consumen en exceso y se combinan con otras sustancias, pueden llegar a ser tóxicos.

Diez datos sobre la dieta mediterránea

Muy interesante

El aceite-de-oliva es báscio en la dieta mediterranea¿Se puede perder peso durmiendo poco? ¿Engorda comer rápido? ¿Y comer delante de una pantalla? ¿Qué alimentos ayudan a adelgazar? ¿Cómo afecta la perdida de peso al cerebro? ¿Son buenas las dietas basadas en proteínas? Repasamos 11 estudios científicos recientes que deberías tener en cuenta a la hora de iniciar un régimen para perder peso.

Yogur y frutos secos. A largo plazo, comer yogur y frutos secos de cáscara dura, como las nueces o las almendras, ayuda a bajar de peso más que la fruta o las verduras, según se desprendía de un estudio llevado a cabo en la Escuela de Salud Pública de Harvard y publicado en la revista New England Journal of Medicine.

Sueño antigrasa. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Chicago, mientras hacemos una dieta para adelgazar, dormir durante toda la noche hace que se pierda más cantidad de grasa. Concretamente, si reducimos nuestro sueño a sólo 5,5 horas perdemos el mismo peso que tras un sueño de 8,5 horas, pero la quema de grasas se reduce a la mitad.

Contra los antojos, imaginación. Un grupo de científicos de la Universidad Carnegie Mellon (Pittsburgh, EE UU) descubrió hace poco que, ante el deseo de comer chocolate y dulces, imaginarse tomando grandes cantidades de estos productos puede ser suficiente para calmar el apetito.

Bebe agua para adelgazar. Un ensayo clínico presentado durante un encuentro de la Sociedad Americana de Química (ACS por sus siglas en inglés) reveló que beber dos tazas de agua antes de comer ayuda a perder peso y combatir la obesidad.

Si comes no navegues. Comer delante de la pantalla de un videojuego o trabajando con el ordenador puede aumentar nuestro apetito a lo largo del día, fomentando el sobrepeso, según revelaba un trabajo publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Los peligros de tomar sólo proteínas. La Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas desaconseja encarecidamente el «método» o «dieta» de adelgazamiento propuesto por Pierre Dukan ya que no existen pruebas que sustenten que una dieta con un mayor contenido en proteínas ayude a la pérdida de peso y el consumo prolongado de dietas pobres en carbohidratos y ricas en proteínas se asocia con un incremento en la mortalidad.

Échale pimienta… roja. Según una investigación de la Universidad de Purdue (EE UU), consumir pimienta roja de Cayena puede «ayudar a reducir el apetito y a quemar más calorías de lo habitual después de cada comida, especialmente si no solemos consumir esta especia regularmente», explica Richard Mattes, coautor del trabajo.

Atentos a las etiquetas. Leer las etiquetas de los alimentos que compramos nos ayuda a perder peso, de acuerdo con un reciente estudio de la Universidad Estatal de Washington publicado en la revista Journal of Consumer Affairs. Las mujeres entre 37 y 50 años son las que más han incorporado este hábito a la hora de hacer la compra.

Mejor pasar un poco de frío. Si te pones a dieta en invierno, no abuses de la calefacción. Según un estudio publicado en la revista Obesity Reviews, abusar de la calefacción en el invierno podría estar contribuyendo al aumento de la obesidad en Reino Unido, Estados Unidos y otros países desarrollados. Según los autores, reducir la exposición al frío reduce la necesidad de consumir energía para permanecer calientes y reduce la capacidad del cuerpo para producir calor.

¿Rápido o lento? Comer rápido, en comparación con hacerlo lentamente, reduce la segregación de unas hormonas que provocan la sensación de estar «lleno». La reducción de dichas hormonas nos llevaría a comer en exceso y, por lo tanto, a engordar, según un estudio reciente.

Perder peso mejora la memoria. Además de adelgazar, cuando pierdes peso mejora tu memoria y tu capacidad de concentración, de acuerdo con una investigación de la Universidad Kent State (EE UU). Según Johns Gunstad, coautor del trabajo, muchos facotres que acompañan a la obesidad – hipertension, diabetes tipo 2, apnea del sueño- están vinculados a daños en el cerebro, por lo que para el investigador es lógico que «si estos problemas desaparecen, la memoria funcione mejor».

Correr con sobrepeso: guía para empezar a correr y vencer la obesidad

Algunos consejos de la revista digital Mdzol.com para las personas con sobrepeso u obesidad que quieren hacer footing para adelgazar. Un plan que hay que tener en cuenta al empezar.

correr con sobrepesoRealizar ejercicio físico es fundamental para todas las personas, pero en el caso de los obesos, siempre existen dudas, ya que no es lo mismo movilizar una masa corporal aumentada. Sin embargo, todos acordamos en que la actividad física es la mejor estrategia para favorecer la salud, siempre y cuando se adapte a las posibilidades del individuo.

Antes de comenzar a describir nuestra guía paso a paso, debemos aclarar que está dirigida específicamente para aquellos que cuentan con un sobrepeso importante, no hablamos de aquellos con algunos kilos de mas, sino aquellos que realmente sufren de obesidad.

Como última aclaración antes de comenzar con la guía, la obesidad es un factor de riesgo de diversas enfermedades, por lo que recomendamos la realización de un examen clínico antes del comienzo de actividad física.

1º No corras

Probablemente te sorprenda que como primer paso de la guía para correr con sobrepeso, te indiquemos no correr, pero lo peor que puedes hacer es cambiar abruptamente,  de un estado de sedentarismo y obesidad,  a la exigencia física que el running genera.
Por ello, te recomendamos que no corras durante las primeras semanas (dependiendo de tu nivel de sedentarismo puede llegar a ser necesario que no corras durante 1/2 meses.

Fundamento: la principal razón por la que te recomendamos no correr con sobrepeso al comienzo de tu plan de entrenamiento es simple, tu cuerpo no está acostumbrado a la actividad física.

bicing para obesosTus órganos (corazón, pulmones, etc) tienen que adaptarse a funcionar mas exigidos de lo que suelen estar y tus extremidades deberán estar fortalecidas para soportar tu peso en cada zancada, peso que se multiplica en 1.5 a 3 veces por el hecho de estar corriendo.

Por ello, correr con obesidad en esta instancia puede generarte dos grandes inconvenientes:

  • lesiones: puedes lesionarte al obligar a tu cuerpo a soportar una presión para la que no está preparado.
  • Desmotivación: si intentas correr, probablemente lo sufras, te sientas mal, dolorido y lo último que queremos es que tu cuerpo y tu mente asocie al running con dolor.

2º Caminatas

Como parte de nuestro para correr con sobrepeso, durante la primer semana deberás realizar 3/4 caminatas de 20/30 minutos en forma constante y a un ritmo sostenido, intentando no detenerte.

Para comenzar a generar el hábito del running, te sugerimos que estas caminatas las hagas vestido de forma deportiva, usa las zapatillas que utilizarás para correr y los pantalones y camisetas adecuados. Vestirte como un corredor, comenzará  a ayudarte a convertirte en uno. Ten paciencia y no corras!.

Posteriormente, durante los primeros 1/2 meses, puedes incrementar gradualmente la cantidad de caminatas y su duración.

3º Gym

Aunque muchas personas se niegan a visitar uno, el gimnasio es una excelente opción para una persona con sobrepeso, por lo que te recomendamos que, luego de una o dos  semanas de caminatas, te inscribas a uno y comiences un plan de fortalecimiento generalizado, haciendo foco en tus extremidades inferiores, ya que estas serán las que mas sufran mientras corras.

Si tu presupuesto es bajo, no tienes un gimnasio cerca o cualquiera sea el motivo para no asistir a uno, fortalecer tus extremidades en tu casa, puede ser una opción válida.

Durante esta fase, te recomendamos que realices la caminata antes del entrenamiento para fortalecer tus piernas (al menos dos veces por semana con el suficiente tiempo de recuperación entre ellos). ¿La razón? Queremos que tus músculos, articulaciones y demás órganos implicados estén listos para él.

El fortalecimiento de tus extremidades será clave para que puedas correr libre de lesiones, no lo abandones nunca.

4º Comenzando a correr

Luego de 1/2 meses de haber comenzado a caminar y asistir al gym,  deberías estar listo para comenzar a correr y vencer al sobrepeso y el sedentarismo!!

¿Como hacerlo? Durante la primer semana,  te recomendamos alternar caminata con trote suave. Por ejemplo: 10 minutos caminando; 2 minutos de trote y 5 minutos caminando (realizar 2 series en total – 21 minutos), para terminar con una caminata de 5/10 minutos.

Te recomendamos que gradualmente y con mucha prudencia comiences a cambiar minutos de caminata por minutos de trote (en vez de 2 min de trote y 5 de caminata, puedes cambiar por 3 de trote y 4 de caminata); hasta que puedas llegar a trotar durante al menos 1 km.

Últimas aclaraciones

Para tener éxito y poder correr con sobrepeso libre de lesiones, deberás tener mucha paciencia, fuerza de voluntad e inteligencia suficiente para no exigirte cuando realmente sientas que estas superando tus límites.

Además, será importante que todas estas fases, sean acompañadas de una dieta adecuada e inteligente (te recomendamos comer sano) que te permita lograr un descenso de peso de forma saludable. Si quieres un cambio, tienes que generarlo, esfuerzo y dedicación te ayudarán a lograr tus objetivos.

Las mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad en sus hijas

Las mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad y diabetes gestacional en sus hijas, según concluye un estudio publicado en ´Diabetologia´, realizado por la doctora Kristina Mattsson, de la Universidad de Lund, Suecia, y colegas como el doctor Matthew Longnecker, del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de los Institutos norteamericanos de Salud, en Carolina del Norte, Estados Unidos.

El semanal digital

tabaquismo, foto EFELas mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad y diabetes gestacional en sus hijas, según concluye un estudio publicado en ´Diabetologia´, realizado por la doctora Kristina Mattsson, de la Universidad de Lund, Suecia, y colegas como el doctor Matthew Longnecker, del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de los Institutos norteamericanos de Salud, en Carolina del Norte, Estados Unidos.

Aunque la relación entre la exposición prenatal al tabaco a resultados negativos en la infancia ha sido muy estudiada, los informes sobre los posibles efectos adversos que persisten hasta la edad adulta son más escasos y los resultados, inconsistentes. En este estudio con datos del Registro Médico de Nacimientos Sueco, los autores investigaron la relación entre una mujer que fuma durante el embarazo y las posibilidades de que su hija desarrollara diabetes gestacional y obesidad.

Se tomaron datos de mujeres que nacieron en 1982 (cuando se empezaron a registrar datos de fumadores) o después y que habían dado a luz al menos un hijo, por lo que se incluyeron 80.189 embarazos. Los datos sobre el comportamiento del tabaquismo materno en el registro sueco se clasifican en: no fumadores, fumadores moderados (1-9 cigarrillos/día) y fumadores empedernidos (> 9 cigarrillos/día).

Entre las hijas estudiadas, 7.300 fueron obesas y 291 desarrollaron posteriormente diabetes gestacional cuando ellas mismas estaban embarazadas. El riesgo de la diabetes gestacional se incrementó en un 62 por ciento entre las mujeres (hijas) que fueron moderadamente expuestas al tabaco en el útero y el 52 por ciento entre las mujeres que fueron expuestas al tabaco en gran medida.

Las moderadamente expuestas fueron un 36 por ciento más propensas a ser obesas y las que estuvieron muy expuestas registraron un 58 por ciento más de probabilidades de tener obesidad. Las asociaciones se mantuvieron tras ajustar los resultados por edad, paridad, índice de masa corporal, tipo de parto, edad gestacional y el peso al nacer.

Los autores sugieren que posibles mecanismos detrás de estas asociaciones pueden ser alteraciones en la regulación del apetito y la saciedad, que se ha encontrado en estudios con animales. Otros efectos reportados de la exposición prenatal a la nicotina incluyen una mayor tasa de muerte de las células beta productoras de insulina en el páncreas y el aumento de la expresión de genes de factores de transcripción que desencadenan la formación de las células de grasa (diferenciación de los adipocitos), que podrían estar involucradas en el desarrollo de la diabetes y la obesidad, respectivamente.

Además, los autores añaden que los datos recientes muestran cambios epigenéticos en la descendencia de madres fumadoras (es decir, el hecho de fumar provoca cambios en la expresión de genes en el feto que pueden predisponer a la obesidad o la diabetes más adelante). Advierten, sin embargo, que las diferencias no medidas en la dieta u otros factores entre las familias con y sin fumadores podían explicar las asociaciones observadas.

Expertos en nutrición del IMEO y amas de casa enseñan a comprar barato y de manera saludable

La Sexta Noticias

Con esta iniciativa, estas amas de casa se han propuesto que podemos llenar el carro de la compra de alimentos sanos y con el mismo presupuesto. Se pretende acabar con la obesidad, ya que uno de cada seis españoles es obeso, y más del 37% de la población sufre de sobrepeso.

«La crisis ha hecho que el presupuesto para alimentación se reduzca, y compremos productos más económicos pero menos sanos», apunta Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Ajustar el presupuesto no es incompatible con comer mejor. Esta es la forma de pensar de un grupo de amas de casa, que se han propuesto enseñarnos como llenar el carro de la compra de alimentos sanos y sin gastar tanto dinero. Lo más importante es planificar las comidas, ya que de esta manera se compra lo justo y no se acaba tirando comida.

España está a la cabeza de obesidad infantil en Europa, y los expertos recuerdan que las legumbres son más saludables que la pasta y el arroz, e incluso y más económicas. Los pacientes con sobrepeso han dado el paso a la obesidad, ya que han sacado de la lista de la compra frutas y verduras sustituyéndolas por productos precocinados y comida rápida.

Este grupo de amas de casa aseguran que los productos a un euro parecen más baratos, pero el formato familiar suele ser más económico. También aconsejan a que se hagan dos compras pequeñas a la semana que una grande al mes. Así lo asegura Gema, una de las integrantes de este grupo de amas de casa, ya que «antes compraba más solomillo, ahora compro pollo que es más barato y tiene menos grasa».

Terapia para adelgazar, un recurso cuando las dietas no funcionan

Si has probado decenas (o cientos) de dietas y no consigues adelgazar o si has conseguido perder peso con una dieta pero lo recuperas en seguida, quizá haya llegado la hora de «hacer terapia», en el sentido literal de la palabra.

Raquel Alcolea – Mujerhoy.com

terapia para adelgazarLa terapia para adelgazar se ha convertido en una de las fórmulas con mayor acogida entre aquellas personas con más dificultades para perder peso. Así, tal como explica Ana Lucas, psicóloga y directora de Psicosalud, los programas individualizados para adelgazar van destinados sobre todo a aquellas personas que han probado sin éxito decenas de dietas, o bien porque tienen dificultades para seguirlas o bien porque se cansan de ellas, pero también a aquellas que, a pesar de haber logrado perder peso con alguna de ellas lo han recuperado en seguida. Otro de los perfiles para los que se aconseja seguir una terapia corresponde a las personas caracterizadas por vivir episodios de ansiedad o descontrol relacionados con la comida. «Es el caso de quienes comen de forma descontrolada o compulsiva cuando están nerviosos, cuando están tristes o cuando tienen algún problema que no saben cómo resolver. Comen de forma desordenada o incluso a veces les cuesta parar», argumentan en Psicosalud.

La base sobre la que se asienta la terapia para adelgazar no es hacer una dieta, sino conseguir una buena relación con la comida tras analizar los hábitos alimenticios de una persona. ¿Sólo se considera que alguien come de forma compulsiva cuando se hincha de patatas fritas, chocolate o bollitos? Nada más lejos de la realidad, pues tal como aclara la experta, el descontrol alimenticio se puede dar igualmente con productos a los que consideramos ‘light’, desnatados o bajos en calorías. Por eso la psicóloga asegura que a lo largo de la terapia se trabajan cuestiones como la identificación de las sensaciones de hambre y de saciedad. «Es importante ser consciente de si comes cuando tienes hambre, o si comes lo que te apetece, o si paras cuando quieres o si te cuesta dejar de comer en determinadas situaciones, pues si identificas esas sensaciones será la cabeza la que pueda parar al cuerpo», señala Ana Lucas. Así, el primer paso para todo aquel que inicie una terapia de adelgazamiento consiste no sólo en estudiar la relación que tiene la persona que quiere adelgazar con la comida, sino también cuáles son sus niveles de ansiedad y qué tipo de dificultades encuentra a la hora de controlar y cuidar su alimentación.

El primer paso en una terapia de adelgazamiento implica analizar los hábitos alimenticios para después estudiar las tendencias de esa persona en el ámbito cognitivo-conductual. El último paso será recuperar las sensaciones fisiológicas, de modo que podamos atender correctamente a las señales de hambre y saciedad y que sean éstas, y no las emociones, las que marquen la pauta en la alimentación. Aumentar la motivación, reducir los niveles de ansiedad, mejorar la autoestima y trabajar técnicas de asertividad serán algunos de los recursos para ello, si bien tal como aclara Ana Lucas, de Psicosalud, hay que tener en cuenta que este tipo de tratamientos son individualizados y se ajustan a las necesidades de la persona, por eso la velocidad del tratamiento y el número de sesiones puede variar en cada caso particular.

Las dietas a base de pescado, pollo, ensaladas y con poca carne y lácteos, buenas para la memoria

No se encontraron diferencias entre razas

El estudio enroló a 30.239 personas mayores de 45 años a los que durante cuatro años se estuvo observando para registrar los cambios en su salud. Se revisó información dietética de 17.478 personas de distintas razas para determinar que mantenían una dieta mediterránea.

EFE  |  Antena 3 

comer pollo, pescado y ensalada es bueno para la memoriaLa dieta que contiene los ácidos grasos presentes en el pescado, el pollo y las ensaladas, y evita las grasas saturadas de la carne y los lácteos puede beneficiar la conservación de la memoria y el pensamiento, según un artículo que publica la revista Neurology. «Dado que no existen tratamientos definidos para la mayoría de las enfermedades relacionadas con la demencia, las actividades modificables como la dieta, que puedan demorar el inicio de los síntomas de demencia, son muy importantes», dijo el neurólogo Georgios Tsivoulis, de la Universidad de Alabama en Birmmingham.

Los datos provienen del estudio «Razones para las diferencias geográficas y raciales en los episodios cardiovasculares», que tiene su sede en esa universidad. El estudio enroló a 30.239 personas mayores de 45 años de edad entre enero de 2003 y octubre de 2007, y mantiene el seguimiento de los individuos para registrar los cambios en su salud.

Para este estudio, el más grande que se haya hecho hasta ahora de la llamada «dieta mediterránea», se revisó la información dietética de 17.478 negros y blancos con una edad promedio de 64 años, para determinar el grado en que mantenían una dieta de tal tipo. A los sujetos del estudio también se les sometió a pruebas que miden la memoria y las capacidades de pensamiento a lo largo de un período promedio de cuatro años.

El 17% de los participantes tenía diabetes. El estudio encontró que entre los participantes sanos, los que seguían más de cerca la dieta mediterránea eran un 19% menos propensos a desarrollar problemas con la capacidad de pensamiento y memoria. No se encontró una diferencia significativa en el deterioro entre negros y blancos. Pero la dieta mediterránea no apareció asociada con un riesgo menor de problemas de pensamiento y memoria en las personas con diabetes.

«La dieta es una actividad importante que podemos modificar y que puede ayudar en la preservación del funcionamiento cognitivo en la edad avanzada», dijo Tsivgoulis cuyo estudio contó con el respaldo del Instituto Nacional de Infarto y Trastornos Neurológicos, uno de los Institutos Nacionales de Salud. «La dieta, sin embargo, es sólo una de varias actividades importantes en el estilo de vida que pueden desempeñar un papel en el funcionamiento mental en la edad avanzada», añadió. «El ejercicio, el evitar la obesidad, no fumar y tomar los medicamentos para condiciones como la diabetes y la hipertensión también son importantes».