Claves para entender la definición de carnes procesadas como cancerígenas

¿Cuánto se debe consumir? ¿Cómo debe cocinarse? ¿Qué tipo de cáncer pueden generar?

El Observador

carnes procesadas y rojasEl anuncio de la principal agencia de salud de las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS), generó temores, polémicas y contrataques. ¿Pero qué fundamentos científicos explican la decisión de definir que cierto tipo de consumo de carnes procesadas puede provocar cáncer? ¿Cuánto es mucho a la hora de afectar la salud? ¿Qué tipo de cáncer se genera?

Estas y otras preguntas son algunas de las que se generan luego del anuncio del lunes 26 de octubre, cuando la OMS señaló públicamente que las carnes procesadas son carcinógenas, colocándolas al mismo nivel que el tabaco, entre otros productos que pueden producir cáncer. En la misma declaración, el organismo aclaró que la carne roja es, también, «probablemente» carcinógena.

La polémica se disparó inmediatamente, porque de hecho la industria cárnica (que mueve unos 95.000 millones de dólares y de la que dependen numerosas economías del mundo) se venía preparando para lo que ya se veía como una «crónica de una muerte anunciada». El contraataque no se hizo esperar.

Estos son los puntos básicos para entender la decisión de la OMS y la propia discusión que se abre a partir de ahora sobre las consecuencias sobre la salud humana.

¿Qué tipos de carnes se incluyen en la advertencia de la OMS?

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer acepta una definición amplia tanto de lo que es carnes procesadas como carnes rojas.

Entre las primeras se incluyen todas las carnes que hayan sido saladas, curadas, fermentadas, ahumadas o que hayan pasado por procesos para mejorar su sabor o extender su preservación. Esto incluye salchichas de diverso tipo, corned beef, frankfurters, carne salada, carne envasada, preparaciones como salsas en base a carne, embutidos de pollo y pavo. Y, por supuesto, panceta.

La carne roja engloba «todo tipo de carne muscular de mamífero», lo que incluye carne de vaca, ternera, cerdo, cordero u oveja, caballo y hasta cabra.

¿Qué tipo de cáncer han señalado los científicos de la OMS que puede tener relación con el consumo de estas carnes?

La «etiqueta» de carcinógenos para estos productos se les ha dado en base a estudios sobre cáncer colorrectal. También han encontrado relación entre el consumo de carnes procesadas y el cáncer de estómago.

En el caso de las carnes rojas, la asociación se ha hecho con cáncer de tipo colorrectal, pancreático y de próstata.

¿Por qué la OMS considera que estos productos son perjudiciales para la salud?

Los científicos señalan que algo negativo sucede durante el proceso de salado, curado y otros tratamientos que se le hacen a la carne, lo que genera químicos carcinogénicos tales como el NOC (compuesto N-nitroso) o el hidrocarburo aromático policíclico (PAH).

En las carnes rojas la forma de cocción también puede derivar en elementos carcinógenos sospechosos, como las aminas heterocíclicas (HAA) y las PAH. El reporte de la OMS, publicado en la Lancet Oncology, señala que la cocción de las carnes rojas a altas temperaturas «por medio de frituras, grill o parrilla, generalmente produce la mayor cantidad de estos químicos».

¿Qué diferencia hay entre la categoría que la OMS le da a las carnes procesadas y a las carnes rojas en términos de salud?

El grupo de investigadores ubicó a las carnes procesadas en el grupo de mayor riesgo, porque consideran que hay evidencia sólida para respaldar la relación con el cáncer. Es la misma designación que se le dio a agentes que causan tipos de cáncer serios, tales como la polución del aire o diferentes tipos de radiación.

La carne roja en cambio fue ubicada en la segunda categoría de riesgo, como carcinógeno «probable», lo que significa que hay evidencia limitada de que puede provocar cáncer en humanos, aunque si existe amplia evidencia derivada de experiencia con animales.

¿Cuál es la recomendación de la OMS sobre la cantidad de carnes procesadas y carnes rojas que se debería consumir?

El director de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS (IARC por su sigla en inglés), Christopher Wild, explicó que el grupo recomienda «limitar» la ingesta de carne. Al mismo tiempo señaló que no hay duda sobre su «valor nutricional».

Expertos en nutrición de la Asociación Americana de Cáncer consultados por el Washington Post recomiendan reducir el consumo de carne roja y limitar al mínimo la ingesta de carnes procesadas.

A diferencia de otros productos considerados riesgosos para la salud, como el alcohol (los científicos han dicho que se recomienda no consumir más de una copa por día), en el caso de la carne no hay recomendaciones específicas de cantidades a consumir. Esto es así porque depende mucho de la biología de cada persona e incluso de sus hábitos alimenticios y de vida.

Lo más parecido a una recomendación al respecto es la que ha realizado el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer, que sugiere que las personas que coman carne roja no deberían sobrepasar los 500 gramos por semana, además de evitar o «casi» evitar por completo las carnes procesadas.

El reporte de la OMS que se conoció esta semana señala que si una persona come 50 gramos de carnes procesadas por día (lo que equivale a unas pocas fetas de panceta), o un total de 350 gramos por semana, su riesgo de desarrollar cáncer colorrectal se incrementa en un 18%.

¿Cuál es el cometido de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS?

Esta agencia tiene la tarea de evaluar potenciales carcinógenos para los humanos, para lo cual investiga casi todo, desde ciertos químicos pasando por herbicidas, tabaco e incluso el wifi.

Basándose en la «mejor evidencia científica disponible», la agencia luego clasifica estos elementos o conductas y las califica como definitivas, probable o posibles causantes de cáncer.

La «mejor evidencia científica disponible» es el conjunto de estudios científicos realizados no por esta agencia sino por universidades, instituciones públicas y privadas de todo el mundo, que cuenten con el aval del método científico.

¿Cuánto influye el método de preparación y cocción de estas carnes en su potencial carcinogénico?

La agencia señala que si bien las carnes rojas contienen muchas proteínas y nutrientes fundamentales, incluyendo vitamina B y hierro, el método que se utilice para prepararlas puede ser problemático.

Por ejemplo, las carnes procesadas contienen químicos que se pueden convertir en el estómago en carcinogénicos, en especial en compuestos N-nitoros y en hidrocarbonos aromáticos policíclicos. Según el Instituto de investigación del cáncer del Reino Unido, los compuestos N-nitroso dañan las células que recubren el intestino, lo que hace que para «sanarse» deban replicarse. Así se pude desencadenar un cáncer.

«Es esta replicación «extra» la que puede incrementar la chance de que se desarrollen errores en el ADN de las células, el primer paso en el camino hacia el cáncer».

¿Por qué es tan polémica esta definición de la OMS sobre la carne?

La declaración de la OMS fue realizada por un panel de 22 expertos internacionales que revisaron décadas de investigaciones centradas en la relación entre consumo de carne roja, carnes procesadas y cáncer. El panel revisó 800 experimentos realizados con animales, estudios en base a dieta de los humanos y su salud y también investigaciones a nivel celular.

El problema es que los experimentos para probar que un alimento produce cáncer son extremadamente desafiantes por diversas razones. En primer lugar es necesario controlar la dieta de miles de personas durante muchos años, pero este tipo de experimentos son casi imposibles de hacer y difieren según poblaciones y hábitos.

Por eso los investigadores se basan en estudios epidemiológicos que se basan en muchos casos en la observación de la nutrición. Lo que hacen es monitorear un grupo amplio de personas, observan cuánta carne consume y registran qué problemas de salud tienen a lo largo del tiempo. Pero estos estudios no pueden ser aleatorizados –lo que los haría más rigurosos– porque para eso los investigadores deberían poder decidir que ciertas personas coman ciertas comidas y otras se abstengan de hacerlo, un extremo que éticamente no es viable.

Sin embargo, la OMS ha sido clara en su decisión: «Basándonos en la gran cantidad de información y las consistentes asociaciones entre cáncer colorrectal y consumo de carnes procesadas que aparecen a través de estudios en diferentes poblaciones, es posible decir que la parcialidad y la casualidad no son explicaciones plausibles.»

Fuentes: Washington Post y AFP

Gran Bretaña planea un impuesto al azúcar contra la obesidad

La población británica obtiene entre el 12% y el 15% de su energía de los alimentos ricos en sacarosa. El tributo disminuiría los gastos en salud.

Para los médicos la reducción del consumo se lograría con restricción de la publicidad.

El Telegrafo, por Leonardo Boix, corresponsal en Londres

26-10-15-soc-obesidad_f43a531d48fe9113b9fbe892ca29c8b8Los altos índices de obesidad, diabetes y problemas coronarios en el Reino Unido hacen que sea de extrema urgencia imponer ahora un impuesto del 20% a los productos comestibles y bebidas azucaradas para evitar una catastrófica crisis de salud en el país.

El organismo Salud Púbica de Inglaterra publicó este jueves un reporte en el que concluyó que Gran Bretaña “consume demasiada azúcar” y que ello está llevando a serios problemas sanitarios, principalmente como consecuencia de la obesidad.

El reporte también destacó que las autoridades del país deberían prohibir anuncios publicitarios en comercios destinados para niños que busquen vender dichos productos, como también publicidades por televisión y online.

Un portavoz del primer ministro británico, David Cameron, dijo que el gobierno por ahora no cree que un gravamen a los productos azucarados sea la solución para evitar una crisis sanitaria.

La población británica obtiene entre el 12 y 15% de su energía del azúcar, en tanto que las autoridades sanitarias consideran que esa proporción debería ser menor del 5%.

El reporte de Salud Pública consideró que si se logran reducir esos niveles, el Servicio Nacional de Salud (NHS) podría ahorrar al año hasta 500 millones de libras esterlinas (770 millones de dólares).

El documento, elaborado por expertos médicos, recomendó una tasa a productos azucarados de entre el 10 y 20%, reducir las publicidades de alimentos altos en azúcar, prohibir ofertas de supermercados para dichos productos comestibles y bebidas, reducir el consumo diario de sal y azúcar en las familias y garantizar la venta de alimentos sanos en hospitales y otros entes públicos.

El reporte criticó duramente las promociones y ofertas de supermercados que “distorsionan” las canastas de la gente, al indicar que el 40% del dinero que gasta la gente en alimentos y bebidas son productos en oferta. “Es hora de lograr un balance en estas promociones, alejándonos de las tortas y galletas, hacia alimentos más sanos”, indicó el documento.

Para los expertos, el 6% del consumo total de azúcar podría evitarse si las promociones en productos con alta cantidad de azúcar fueran prohibidas en el país.

Dio el caso de México, que al imponer un impuesto del 10% a los productos con mucha azúcar logró reducir en un 6% las ventas de bebidas azucaradas. “Algo similar podría conseguirse en Inglaterra, al menos en el corto plazo”, señaló Salud Pública.

Al presentar las conclusiones del informe en el Parlamento británico, la doctora Alison Tedstone, vocera de Salud Pública de Inglaterra, consideró que la solución fiscal “tiene que emplearse para reducirse el consumo de bebidas azucaradas en el país”.

“Cuanto mayor sea el incremento del impuesto, mayor será el efecto conseguido”, agregó.

A la campaña se sumó también el popular cocinero inglés Jamie Oliver, autor de exitosos libros y series de televisión sobre cocina, quien pidió a los ministros británicos imponer una tasa a las bebidas gaseosas con alto contenido de azúcar. “Ese sería el cambio más importante que podría lograrse con una sola medida”, consideró el chef.

Por su parte, la Asociación de Médicos británicos, que reúne a todos los profesionales de la salud del Reino Unido, instó al gobierno de Cameron a adoptar las recomendaciones del reporte dado a conocer en Londres.

Sin embargo, el director general de la Federación de Alimentos y Bebidas, Ian Wright, consideró que “no existe evidencia internacional” que indique que dicho impuesto a los productos azucarados “tenga efecto”. “Por esta razón nos oponemos a semejante medida”, destacó.

Wright explicó de todos modos que su sector “está determinado” a combatir la obesidad infantil en el Reino Unido, y señaló que muchas empresas de comestibles “ya han retirado millones de calorías de la cadena alimenticia” al modificar ingredientes y tamaños de paquetes.

Para el doctor Julian Hamilton-Shield, nutricionista de la Universidad de Bristol (sur de Inglaterra), “no hay duda alguna” del daño que produce en los niños el consumo de bebidas azucaradas.

“Destruye sus dientes, es un factor de riesgo para volverlos obesos y padecer de diabetes tipo 2”, afirmó el especialista.

“Si necesitamos de un impuesto para reducir el consumo de azúcar, lo apoyo por completo. Nadie se queja del tributo a los cigarrillos, y los products azucarados deberían ser tratados del mismo modo”, concluyó. (I)

México retrocede en sus leyes contra refrescos

Hasta el lunes pasado México era referente en impuestos colocados a las bebidas azucaradas, para frenar los índices de obesidad y sobrepeso, en especial en niños y jóvenes.

Esto cambió luego de que la Cámara de Diputados aprobó la reducción de un peso mexicano a 50 centavos el impuesto a bebidas con 5 gramos de azúcar (el equivalente a una cucharada) o menos por cada 100 mililitros.

Con esta disminución los principales favorecidos son las compañías de refrescos, pues pagarán menos por cada bebida vendida en México.

Las organizaciones ContraPeso, EPC y la FICMéxico, que forman parte de la Alianza por la Salud Alimentaria, reiteraron que es de vital importancia que los senadores sean conscientes sobre los impactos a la salud y frenen la reducción del tributo, según informaron medios mexicanos.

Tal como reporta el portal Sinembargo.mx, el impuesto aprobado como parte de la Reforma Fiscal representó un gran paso para desincentivar el consumo de bebidas azucaradas.

Además, el impuesto favoreció a la recaudación, pues generó recursos por 12.455 millones de pesos para 2014 y de 18.290 millones de pesos en 2015. Hoy la medida se votará en el Senado de México, que deberá ratificarlo o archivarlo.

Los senadores de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Acción Nacional (PAN) han rechazado el proyecto. (I)

 

La OMS dice que hamburguesas, salchichas y bacon son cancerígenos como el tabaco

  • La OMS reconoce la evidencia científica que demuestra que el consumo de carnes procesadas tienen relación directa con el cáncer colorrectal.
  • Este tipo de carnes ya aparecen en el grupo del el tabaco, el alcohol, el arsénico y el amianto; la carne roja entra en el grupo de «probables cancerígenos».
  • Según el estudio, cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.

20 minutos
salchichasLa Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido este lunes un informe en el que sentencia que la carne procesada entra dentro del grupo 1 de sustancias cancerígenas, en el que ya aparecen el tabaco, el alcohol, el arsénico y el amianto. Por su parte, la carne roja también entra en la categoría 2A, com probable cancerígeno. Un resumen del informe está disponible online en la publicación especializada The Lancet Oncology.

Los estudios que relacionaban la carne procesada con efectos cancerígenos llevan años en circulación, pero esta sería la primera vez que la OMS se alinea con los investigadores especialistas en cáncer del WCRG, el grupo internacional de estudios del cáncer. En su página web, el citado instituto internacional asegura que la relación entre el consumo excesivo de carne roja y el de carne procesada está directamente relacionado con el cáncer colorrectal.

«Evidencia suficiente» de que el consumo de carne procesada causa cáncer

Un grupo de trabajo de 22 expertos de 10 países convocados por el Programa de Monografías de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) —agencia que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS)— considera que hay «evidencia suficiente» de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal.

La carne procesada hace alusión a «la que se ha transformado a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación«. La mayoría de este tipo de alimentos contiene carne de cerdo o de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves o subproductos cárnicos como la sangre, y algunos ejemplos son las salchichas, el jamón, la carne en conserva, la cecina, la carne en lata, o las preparaciones y salsas a base de carne.

Los expertos concluyeron que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%. «Para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida», dijo, según la nota, el doctor Kurt Straif, jefe del Programa de Monografías de la IARC. Y añadió que «en vista del gran número de personas que consumen carne procesada, el impacto global sobre la incidencia del cáncer es de importancia para la salud pública».

Consumo de carne roja es «probablemente carcinógeno»

Se clasifica además el consumo de carne roja como «probablemente carcinógeno» para los humanos, basado en «evidencia limitada» de que este tipo de alimento puede causar cáncer colorrectal, pero también de páncreas y de próstata. Según la agencia, existe una «fuerte evidencia mecanicista» que sostiene un efecto carcinógeno de la carne roja. El IARC especifica en el comunicado que con carne roja se refiere a «todos los tipos de carne muscular de mamíferos, tales como la carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo o cabra«.

Por este motivo, los expertos recomiendan un consumo máximo semanal «de 500 gramos (peso cocido) de carne roja (ternera, cerdo y cordero). Así como comer poco o nada de carnes procesadas como el jamón, el bacon o el tocino«. El IARC recuerda el «valor nutricional» de la carne roja, por lo que estimó que las conclusiones del estudio servirán a gobiernos y agencias reguladoras para emitir sus propias recomendaciones dietéticas.

«La evidencia científica sugiere que comer menos de medio kilo de carne roja en una semana no aumenta significativamente el riesgo de cáncer intestinal», señalan. La carne roja es también una buena fuente de nutrientes valiosos, tales como proteínas, hierro, zinc y vitamina B12, por lo que puede contribuir a una dieta sana y equilibrada. «La carne procesada, por el contrario, tiene nutrientes de menor valor y puede ser alta en grasa y sal«, insisten.

El grupo de trabajo de la IARC consideró más de 800 estudios que investigaron asociaciones para más de una docena de tipos de cáncer con el consumo de carne roja y de carne procesada en muchos países y poblaciones con dietas diversas. Para el director de la IARC, Christopher Wild, «estos hallazgos apoyan aún más las actuales recomendaciones de salud pública acerca de limitar el consumo de carne».

Aluminio, ¿una potente neurotoxina que afecta directamente al cerebro?

El segundo metal más utilizado después del acero puede ayudar a desarrollar enfermedades como el Alzhéimer

Apesar de los efectos afrodisiacos que se atribuyen al cocholate, el aluminio del envoltorio puede tener efectos negativos sobre la fertilidad masculina
A pesar de los efectos afrodisíacos que se atribuyen al chocolate, el aluminio del envoltorio puede tener efectos negativos sobre la fertilidad masculina

ABC, Enrique Serbeto
El aluminio es el segundo metal más utilizado después del acero y el tercer elemento más abundante en la corteza terrestre. Está prácticamente por todas partes, tanto en forma natural como artificial, sobre todo después de que hace poco más de un siglo comenzase su explotación industrial a escala masiva. Desde el desodorante hasta el envoltorio del chocolate, desde las cazuelas donde se prepara la comida a las latas que contienen el refresco, hay cientos de maneras por las que nuestro organismo entra en contacto con el aluminio.

Un grupo de científicos europeos se ha reunido recientemente en la ciudad francesa de Lille (al norte de París) para empezar a hablar sobre el futuro de este producto y sus efectos potenciales sobre la salud. Se constata que el aluminio se acumula poco a poco en el cuerpo y empiezan a vislumbrarse efectos nocivos que los científicos creen identificar más claramente en el cerebro.

Según los científicos reunidos en esta convención, que se celebra desde hace 11 años, «algunas sopechas sobre su toxicidad maduran gradualmente». En el caso del cáncer de mama los científicos no se ponen de acuerdo Por ejemplo, hace tiempo que se ha analizado la relación entre los desodorantes –que incluyen aluminio para taponar los poros en las axilas y evitar la transpiración- y el cáncer de mama. El profesor Christopher Exley, bioquímico de la Universidad de Keele, en Inglaterra, considerado como el principal experto mundial en el campo de la toxicidad del aluminio, cree que si hay relación, pero el profesor Alfred Bernard, toxicólogo de la Universidad Católica de Lovaina opina, al contrario, que «el aluminio es ni cancerígeno ni genotóxico» y atribuye a las políticas agresivas de los fabricantes de desodorantes sin aluminio la difusión de este tipo de teorías.

Sin embargo, según lo que ha publicado el diario «Le Soir», ambos están de acuerdo en que este simpático metal es una potente a que afecta directamente al cerebro.

Según Bernard, «se ha demostrado que la demencia observada en pacientes en hemodiálisis se debe a la acumulación de aluminio en la sangre y el cerebro. Las personas con insuficiencia renal son claramente las de mayor riesgo para el aluminio».

Ambos están de acuerdo también sobre los efectos del aluminio en el caso del alzeimer. Exley dice que se ha probado que “si el aluminio está presente en una región del cerebro en donde la enfermedad de Alzheimer está en curso, puede promover su desarrollo mediante el aumento de la gravedad y el inicio temprano de los síntomas».

10 motivos para prohibir los smartphones a niños menores de 12 años

Varios expertos han alertado del riesgo de usar estos aparatos en bebés y niños alegando problemas como el retraso del desarrollo y conductas agresivas en la infancia

El Diairo Vasco
ninio-smartphone--575x323El acceso de los niños a las nuevas tecnologías parece no tener frenos y varios expertos han alertado sobre el riesgo de usar estos aparatos en bebés y niños. Por tanto, la Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría han revelado las 10 razones por las que los niños menores de 12 años no deben usar estos aparatos sin un control.

1. Obesidad infantil. El sedentarismo que implica el uso de las tecnologías es un problema que está creciendo en los niños, por lo que deben recordar que la obesidad conlleva problemas de salud vasculares, cardíacos y la diabetes.

2. Desarrollo cerebral de los niños. El desarrollo cerebral causado por la exposición excesiva a las tecnologías puede acelerar el crecimiento del cerebro de los bebés entre 0 y 2 años de edad, con la posterior asociación con la función ejecutiva y déficit de atención, problemas de aprendizaje, retrasos congnitivos, aumento de la impulsividad y la falta de autocontrol.

3. Retraso en el desarrollo del niño. Excederse en el uso de las tecnologías puede limitar el movimiento, la alfabetización, el rendimiento académico, las capacidades y atención.

4. Alteraciones del sueño infantil. Los estudios han revelado que la mayoría de los padres no supervisan el uso de la tecnología a sus hijos en las habitaciones, con lo que se ha observado que los niños tienen más dificultades para conciliar el sueño. Además, esa falta de sueño afectará en su rendimiento académico negativamente.

5. Enfermedad mental. Algunos estudios han comprobado que el uso excesivo de las nuevas tecnologías está aumentando las tasas de depresión y ansiedad infantil, déficit de atención, trastornos de vinculación, psicosis, trastorno bipolar y otros problemas de conducta infantil.

6. Adicción infantil. Varios estudios han demostrado que uno de cada 11 niños de 8 a 18 años son adictos a las nuevas tecnologías, por tanto, cuanto más usen los dispositivos móviles, más se separan de su entorno, familiares y amigos.

7. Radiación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica los teléfonos celulares como un riesgo debido a la emisión de radiación. Si bien los niños son más sensibles a este tipo de ondas que podrían ocasionar problemas futuros.

8. Sobreexposición. La constante y sobreexposición de los niños a la tecnología les hace más explotables, vulnerables y expuestos a los abusos.

9. Conductas agresivas en la infancia. La exposición de los menores a contenidos agresivos y violentas podría alterar su conducta, ya que los niños lo imitan todo. Por tanto, se debe vigilar su uso y la navegación de los niños en las tabletas y smartphones.

10. Déficit de atención. Mantener un uso excesivo de las nuevas tecnologías podría contribuir a tener falta o déficit de atención, y disminuir la concentración y la memoria por la velocidad de los contenidos.

Los expertos lo tienen claro, los bebés de 0 a 2 años no deben tener contacto alguno con la tecnología, de los 3 a 5 años, debe ser restringido a una hora al día y de 6 a 18 años, la restricción debería ser de 2 horas al día.

Además, los investigadores han coincidido en que estar demasiadas horas con el smartphone o tableta es perjudicial para el desarrollo de los niños, ya que creen que generan niños más pasivos y que no saben interactuar o tener contacto físico con otras personas. Incluso, al entender que la tecnología forma parte de su vida, los niños creen que no deben sustituir el tiempo de juego o lectura de un libro con los padres o los hermanos.

La que fue Miss Paraguay 1994 afronta problemas de obesidad hoy

images-1Ganó el Miss Paraguay en el mismo año en que el Diario Popular nacía en Paraguay: en 1994, o sea, hace 21 años. Después de unos años dejamos de verla y fue recién en esta semana que la ex Miss apareció en el programa Cuestión de Peso Paraguay, con una figura totalmente cambiada, pero con el corazón de una guerrera que asume que tiene un problema y que decidió encontrarle una solución. Jannyne tenía 54 kilos cuando se convirtió en Miss, y hoy tiene 113: “cuando le amputaron las piernas a mamá mi mundo se vino abajo”, cuenta. ¡Una historia de vida fuerte y llena de sentimientos! ¡Fuerza Jannyne!

-Jannyne, fuiste Miss Paraguay en 1994, ¿a los cuántos años?

-Sí, fui Miss Paraguay del año 1994, cuando tenía 19 años, pero la corona la entregué cuando casi tenía 21 años. O sea, fui miss desde diciembre de 1993 hasta el 15 de marzo de 1995, cuando le entregué la corona a Bettina Barboza.

-¿Recordás el peso y medidas que tenías cuando fuiste a representar a Paraguay en aquel Miss Mundo?

-Sí, recuerdo porque en el zócalo de la pantalla pusieron mal, así que lo recuerdo perfecto. Tenía 1,74 de altura, y pesaba 58 kilos, luego incluso bajé más y llegué a los 54 kilos. Pero no fui solo al Miss Mundo, al final fui a 8 concursos en total.

-¿Qué concursos fueron ésos?

-En Colombia fui al Reinado Panamericano y salí Virreina, luego fui a Costa Rica, Turquía, Japón, Sudáfrica, al Miss Internacional, a Señorita América Internacional, Miss Globe, Miss Teen Internacional, salí Reina del Mercosur en Argentina. En total traje 12 premios internacionales.

-Después de esos eventos de belleza, ¿en qué momento desapareciste del ambiente farandulero?

-Desaparecí desde que me puse de novia, y él no quiso que salga más. Después terminó esa relación y yo ya estaba en otra cosa. Volví a estar de novia, mucho tiempo después vino mi primer hijo Gonzalo y por consiguiente ya solo me dediqué a mi familia, a mi trabajo que es la gastronomía.

-Te apartaste del modelaje, la televisión, la movida de los famosos, ¿por qué?

-Gracias a Dios nunca entré al mundo del modelaje porque no era lo que yo buscaba de la vida, yo buscaba otras cosas, tenía otros nortes en mi vida. En la televisión continué pero sólo por el tema de la cocina.

-¿Estudiaste una carrera universitaria?

-Estudié marketing en la universidad Del Pacífico y relaciones públicas en la Comuneros, pero no terminé ninguna porque empecé a viajar y me quedé por el camino. Lo que sí terminé es gastronomía; yo soy profesora de cocina.

-¿Te casaste?

-Me casé en el 2007, pero ya terminó. No fue una buena experiencia.

-¿Cuántos hijos tenés?

-Tengo tres, Gonzalo de 13 años, Mia de 10 y Martina de 2 añitos.

-¿Cuál es tu situación sentimental actual?

-Ser mamá y ser hija, de momento.

-¿En qué trabajás?

-Me dedico a enseñar cocina de forma particular. Enseño a amar el mundo de los sabores.

-¿En qué momento comenzaste a subir de peso?

-Comencé a subir de peso cuando mi hijo tuvo el síndrome de Kawasaki. Fue mi primera caída. Después bajé mucho, mucho, y pasé por otra caída más fuerte porque mi mamá perdió las dos piernas, eso a mí me mató en vida, todo se me vino encima porque al mismo tiempo estaba separándome y otras cosas se fueron sumando. Pero tenía que luchar y mantenerme en pie por mi mamá y por mis hijos.

-Los primeros kilos de más, ¿te preocuparon o pensaste que podías volver a recuperar tu figura?

-Siempre tuve tendencia a subir, pero poco después me cuidaba y podía bajar nuevamente. Y no se notaba tanto porque soy super alta.

-¿En qué momento pasaron de ser “kilos de más” a obesidad?

-Desde hace dos años o un poco más es que subí mucho. Pasé a tener obesidad porque me encerré en casa, máximo iba al súper, a la farmacia o al mercado. Ya no iba a reuniones sociales, ni a distraerme. Creo que me dejé estar completamente.

-¿Probaste dietas en ese momento?

-Probé todo tipo de dietas, bajaba muy lentamente y enseguida me desesperaba y abandonaba. Consultaba con nutricionistas, bajaba por internet todo tipo de dietas, pero nada. Mi vicio era la comida, yo no fumo, sólo tomo unos tragos en acontecimientos importantes, al momento de un brindis por ejemplo, así que mi único refugio era la comida.

-¿En qué momento el sobrepeso ya te asustó?

-Este año el sobrepeso me asustó. No quería reconocer, pero me asustó, me vi en una foto que mi hijo me tomó y borré. Luego me asustó porque empecé a tener complicaciones de salud que sé que en gran parte es por estrés, pero la mayoría de la culpa radica en la obesidad.

-¿Cuántos kilos tenés ahora?

-En la semana me pesé y tenía 113 kilos.

-¿Nunca te hiciste una lipo o una operación de reducción de estómago?

-No, jamás me hice, aunque sí pensé en la posibilidad, pero gracias a Dios hoy tengo la posibilidad que me da el programa Cuestión de Peso y tengo muchas esperanzas de comenzar mi lucha con la ayuda de ellos, para tener nuevamente buena salud.

-¿Llegaste al punto de que no ibas a lugares donde sabías que podían reconocerte, por vergüenza a que te vean con sobrepeso?

-Algunas veces sí, lo que me daba vergüenza es que me reconocían personas de mi edad que me preguntaban qué me pasó. Una vez un señor se agarró la cabeza y me dijo: “¿porqué llegaste a eso?, quiero que seas la Janny de antes”. Y a él le digo en este momento que la Jannyne de antes volvió y no sólo para recuperar su salud, también para ayudar a las personas que necesitan, a que estén mejor, se sientan cómodas.

-¿Llegaste a la depresión por esta situación?

-Gracias a Dios no caí en eso, no me di el lujo, porque en mi situación ese es un lujo, enfermarme es un lujo que no puedo darme. Sé que no somos imprescindibles en la vida pero tengo tres hijos y una mamá que dependen de mí. Sé que si llegase a faltar ellos van a seguir porque a mis hijos los crié para la vida, pero la chiquita es muy chica todavía y mamá es un caso muy especial. Es muy difícil, mi mochila es muy pesada, pero se puede salir adelante.

-¿Quién se te acercó para proponerte entrar a Cuestión de Peso?

-Con mi familia lo hablé mucho, por eso fui al casting. Yo sabía que una cosa era hacer dietas sin asumir el problema, la realidad, y yo asumí mi realidad, por eso fui al casting de Cuestión de Peso, y aun ahí no entré de una. Estuve por horas esperando para reaccionar, para bajar del auto, ya cuando estaban por cerrar las puertas me animé y dije la verdad, tenía pavor a mi realidad.

-¿No te dio miedo la sobreexposición que ibas a tener con eso de estar en televisión?

-Para nada, yo estoy muy acostumbrada a la televisión, yo enseñé cocina en algunos programas ya estando rellenita. Además soy una mujer que cuando toma decisiones me las banco, como se dice, tomé la posta y no lo suelto hasta llegar a la meta.

-¿Cuál es tu meta? ¿Cuántos kilos pretendés bajar?

-Adoraría llegar a tener 65 kilos aproximadamente, es mucho el trayecto para llegar, pero se puede.

-¿Qué mensaje le dejás a la gente que se conmueve con tu historia?

-Yo no puedo ser ejemplo para nadie, pero sí les quiero decir que pese a cualquier problema que uno tenga no deje de quererse, valemos demasiado como para dejar de quererse por nada ni por nadie. Que ningún tipo de problema les tumbe, cada uno forja su camino y el mío es querer ayudar, por eso voy a habilitar una página en el facebook, por lo menos para conversar y escucharlos, reunirnos quizás y ayudarnos entre todos. Sé que esta lucha cuesta darla sola, por eso quiero que gente que pasa por lo mismo sienta mi mano ahí. Vamos a ayudarnos entre todos, juntos podremos con la ayuda de Dios, así que nunca lo olviden. Rescatemos los valores que nos enseñaron tantos años nuestros padres, en nuestra escuela y pongamos en práctica todo eso, formemos un nuevo mundo, con otros ideales, cambiemos nuestro chip y disfrutemos más de los momentos y de las pequeñas grandes cosas de la vida.

“Me maltrató por mi sobrepeso…”

-Jannyne, ¿cómo se siente una mujer que fue y es hermosa, sobrellevando una obesidad?

-En este momento siento que camino de la mano de Dios. Yo sé que los tiempos de Dios no son los mismos que los nuestros, pero sé también que cuando uno obra bien en la vida, esas obras tienen su recompensa y este es mi premio mayor, la oportunidad que me da la vida de poder reencontrarme.

-¿Cómo ganaste esos kilos? ¿Qué era lo que comías y qué te hacía subir de peso?

-Sinceramente comía cosas a deshora, comía mucho y encima yo ni siquiera salía a caminar y eso jugó en contra también.

-¿Sufriste algún tipo de discriminación por culpa de ésto?

-Sí, mucho. Hace un mes, una vecina que vive en uno de los departamentos de arriba no cerró bien el portón en el condominio donde vivimos y yo le reclamé, de modo que discutimos y me maltrató, echándome en cara el sobrepeso, hasta ahora me pregunto qué tiene que ver mi forma física con que ella no haya cerrado bien el portón, en fin, por situaciones así pasé mucho.

-¿Creés que la obesidad afectó tu vida de pareja?

-No, para nada, mi encierro lo que hizo fue limitarme a conocer nuevas personas, pero nunca tuve temor a que las cosas no funcionen o que no se den porque yo me valoro mucho, sé lo que valgo como persona. Pero soy consciente de que me cerré, no estaba preparada para una nueva relación, sólo eso.

-¿Qué fue lo más terrible que sobrellevaste en este tiempo?

-Verse apagar la estrella de mi mamá con la amputación de sus piernas. Hay una Jannyne antes y otra después de eso, esa que vino después es a quien le estoy dejando de lado hoy en día, esa es la Jannyne que quiero olvidar.

Fuentes: Hoy de Paraguay, Diario Popular, Youtube

Echan del hospital a un enfermo de obesidad mórbida por pedir una pizza

ABC
Steven Assanti, de 33 años y 360 kilos de peso, que se ha hecho famoso en YouTube por sus atracones, vive en la actualidad en la camioneta de su padre.

obeso morbidoSteven Assanti, enfermo de obesidad mórbida fue expulsado de su tratamiento contra esta enfermedad del Kent County Hospital, en Rhode Island (EE UU), porque al parecer rompió las reglas marcadas por el equipo médico al pedir una pizza familiar para la comida.
Assanti, de 33 años, y famoso en Youtube por sus vídeos dándose atracones con todo tipo de viandas, dijo a una televisión local que fue echado del centro médico después de 80 días de tratamiento para intentar reducir su peso a unos niveles más normales. En el programa de adelgazamiento severo quedaba especificado que no podía salirse de la dieta estricta marcada por los médicos. Pero Assanti no pudo resistir la tentación.
Debido al incumplimiento flagrante de la terapia, la dirección del hospital, después de varios avisos anteriores, puso en la calle (literalmente) a Big Assanti. Ahora, el afectado vive en la camioneta de su padre y no tiene de momento domicilio porque alquiló su casa para poder sufragar los gastos del tratamiento.

“La expulsión de mi hijo pone en peligro su recuperación y seguro que le hace recaer en su malos hábitos alimenticios“, dijo. “Espero convencer a la dirección del Kent Hospital para que readmita a John porque su vida corre peligro“, añadió.

Consejos para evitar la obesidad

Los nutricionistas y diferentes organizaciones insisten en la necesidad de controlar el sobrepeso y la obesidad para evitar las enfermedades cuyo porcentaje aumenta considerablemente por cada kilogramo de más. Las principales consecuencias, según la Organización Mundial de la Salud, son la diabetes, trastornos del aparato locomotor como la osteoartritis, una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares e, incluso, algunos cánceres como el de mama, colon, esófago, riñón o endometrio, principalmente.

Salamanca 24horas, por Javier Vicente

04_obesidadLa llaman la epidemia del siglo XXI. Es una enfermedad no dolorosa que puede traer otras mucho más peligrosas. Es un multiplicador de problemas. Por ello, todos los nutricionistas y diferentes organizaciones como la Organización Mundial de la Salud o el Instituto Médico Europeo de la Obesidad realizan una serie de consideraciones a tener en cuenta para evitar este problema cada vez más común.

A las ya conocidas medidas como la de comer equilibradamente y hacer ejercicio habitualmente, la OMS también pide a las diferentes administraciones que se involucren para promover los hábitos de vida más saludables haciéndolos más accesibles y baratos, y a la industria alimentaria que colabore reduciendo la grasa, azúcar y sal de los alimentos elaborados. Pero lejos de esto, ¿qué puedo hacer yo para evitar la obesidad?

Evita el exceso de cantidad y las comilonas. Cuanto más comas, más elástico se hará el estómago por lo que la sensación de saciedad llegará más tarde y cada vez se necesitarán mayores cantidades de comida.

Muchas veces, poca cantidad. Es preferible comer muchas veces a lo largo del día, de cinco a siete, que hacer solo tres comidas. Se evitará llegar con mucha hambre a las comidas.

No es lo mismo hambre que ansiedad. Hay que aprender a diferenciar el hambre fisiológico del psicológico. Puede aparecer hambre por estrés, depresión o aburrimiento, entre otros.

Combinar los nutrientes. Las dietas faltas de alguno de los llamados macronutrientes no son buenas. Hay que conseguir una dieta equilibrada que incluya hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables.

Grasas saludables no son grasas saturadas. Hay que evitar, en la medida de lo posible, todo tipo de dulces e hidratos de carbono que no sean integrales.

Haz una planificación. Si sigues una dieta escrita, será más fácil evitar comer a deshoras algo que no debes.

Llévate comida de casa. Una pieza de fruta, un yogurt, una barra de cereales… Así evitarás las tentaciones de comprar a media mañana ese dulce.

La cafeína no es buena. Las sustancias psicoactivas no ayudan para adelgazar como se tiene pensado en algunas dietas. Estas sustancias, como también el té o las bebidas energéticas, provocan estrés, lo que aumenta la ansiedad y el hambre psicológico.

Chocolate, en su justa medida. No todas las sustancias malas son realmente malas. El chocolate puro puede ser consumido en muy poca cantidad, dos o tres onzas por día, por la misma razón que hay que evitar la cafeína. Produce bienestar y evita el estrés.

La relación entre dormir y comer existe. Cuanto menos se duerme, más horas de hambre hay al día y más hambre tienes. Numerosos estudios indican que hay que dormir de siete a ocho horas al día. Esto evitará ansiedad y quitará hambre.

Agua para el deporte. Para la sed, agua. La moda actual de tomar bebidas isotónicas después de practicar deporte no es buena desde el punto de vista de la obesidad. Las bebidas azucaradas suponen un importante aporte de calorías.

Nada de sedentarismo. Correr, nadar, bicicleta o incluso andar, pero algo. Los expertos cifran en mínimo 20 minutos diarios de deporte como forma imprescindible de rebajar las altas cifras de obesidad que existen. Unos 150 minutos a la semana es suficiente.

Los 25 alimentos cotidianos que son tan adictivos como la droga

Afecta a nuestro cerebro de forma similar, nos generan cierta dependencia y, en la mayoría de casos, son extremadamente calóricos.

Hay momentos en los que, sin saber por qué, el cuerpo parece pedir una buena porción de pizza o un trozo de chocolate. Cuando esto sucede, lo achacamos a que tenemos un «hambre de lobos» o que, simplemente, son alimentos que nos gusta meternos entre pecho y espalda para saciar nuestro apetito. La realidad es bien diferente pues, en palabras de los expertos, existen multitud de comidas que crean una adicción en nuestro cerebro similar a la que puede generar la droga.

Todo ello, a pesar de que –en la mayoría de los casos- sabemos que son altamente calóricos, que pueden provocarnos severos trastornos en la alimentación o, simplemente, que nos sientan mal al estómago. Pero… ¿Cuáles son estos alimentos? Esta pregunta la han respondido la Universidad de Michigan y el New York Obesity Research, instituciones que han elaborado una lista en la que se destacan los 25 «caprichitos» a los que nuestro cerebro se vuelve adicto.

Los primeros lugares, como no podía ser de otra forma, son para la pizza, el chocolate y las patatas fritas de bolsa, tres comidas altamente calóricas que cuentan con azúcar y grasas (sustancias que provocan adicción en el ser humano). Por descontado, la verdura y la fruta no aparecen entre ellas, pues ofrecen energía de forma mucho más lenta y no activan el denominado «sistema de recompensas del cerebro».

«Esta diferencia tiene mucho sentido desde el punto de vista fisiológico. Dentro de este sistema, cuando tengo hambre, voy a buscar una comida más calórica, como las que tienen azúcares o grasas, que me satisfaga más rápido y con mayor intensidad. Cuando comemos alguno de estos alimentos, se produce una activación en distintas regiones del cerebro similares a las de los adictos a otras drogas, como la cocaína», explica –en declaraciones recogidas por el diario «Clarín»- el coordinador de la Red de Trastornos Adictivos del Instituto de Salud Carlos III, Fernando Rodríguez de Fonseca.

En palabras de los investigadores, la forma más adecuada de luchar contra la adicción a determinados alimentos es identificar cuáles son, saber si son perjudiciales para la salud y, en el caso de que la respuesta a esta última cuestión sea afirmativa, no ingerirlos en grandes cantidades. Y es que, aunque parece que darse un «homenaje» a diario no es peligroso, puede ser dañino para la salud y el físico.

Los 25 alimentos más adictivos

1-Pizza.

2-Chocolate.

3-Patatas fritas de bolsa.

4-Galletas de chocolate.

5-Helado.

6-Patatas fritas.

7-Hamburguesas con queso.

8-Refrescos con azúcar.

9-Pasteles.

10-Queso.

11-Beicon.

12-Pollo frito.

13-Bollería.

14-Palomitas con mantequilla.

15-Cereales.

16-Golosinas.

17-Carne.

18-Magdalenas.

19-Frutos secos.

20-Huevos.

21-Pechuga de pollo.

22-Pretzels.

23-Crackers.

24-Agua.

25-Barritas energéticas.

Fuentes: ABC / Telemadrid (Aquí Madrid)

Sobrepeso y obesidad aumentan riesgo de tumores cerebrales

Personas con actividad física regular presentan 27 por ciento menos probabilidades de desarrollar gliomas y meningiomas.
Telesurtv
tumor-cerebralUn nuevo estudio desarrollado por la Universidad de Regensburg (Alemania) sugiere que el sobrepeso y la obesidad son factores que contribuyen al desarrollo de algunos tipos de tumores en el cerebro.

Científicos se basaron en más de seis mil casos con tumores de distinto tipo, en los que contrastaron el índice de masa corporal (IMC) con la actividad física de cada individuo, para determinar la relación del estado físico con el surgimiento y desarrollo de tumores.

Los resultados indican que las personas con sobrepreso (25 a 29,9 kilogramos por metro cuadrado, kg/m²) tiene 21 por ciento de probabilidad desarrollar tumores; mientras que en caso de obesidad (IMC de 30 o más) incrementar a 54 el porcentaje de probabilidad de padecer uno.

El estudio permitió determinar que quienes desarrollan una actividad física con regularidad tienen 27 por ciento menos posibilidad desarrollar algún tipo de tumor, sea maligno o benigno.