Temporada alta de pastillas para adelgazar

  • La «operación bikini» comenzó en abril: desde entonces y hasta julio se vende el 42% de estos fármacos
  • Junio, el punto álgido: se dispensan 544.000 unidades y gastamos 10,3 millones de euros
La Razón, por J. V. Echagüe y F. Otero 

pastillas para adelgazar¿Cuándo podemos decir que comienza la «operación bikini»? Si usted tiene pensado anotar cada caloría ingerida a partir de hoy, debe saber que llega tarde. O al menos, así lo indican los hábitos de los españoles: ya desde el mes de abril y hasta julio incluido comienzan a incrementarse las ventas de productos para el control de peso, hasta el punto de que en ese periodo se producen el 42% de las ventas anuales. En todo caso, todavía está a tiempo. Los españoles preocupados por los kilos de más no pierden la esperanza incluso cuando ya tienen un pie y medio en la playa: el punto álgido de su consumo se produce durante el mes de junio. Así, el pasado año, se dispensaron en ese mes 544.000 unidades de las pastillas para adelgazar, facturándose 10,3 millones de euros en apenas 30 días. No en vano, estamos ante un producto estacional, con picos a lo largo del año. Y la antesala del verano supone el más acentuado de todos.

Descenso progresivo

Estos son algunos de los datos facilitados por la consultora IMS Health y que recogen la evolución en la venta de estos fármacos de venta libre en farmacias. En todo 2014, los usuarios adquirieron alrededor de 5,2 millones de unidades de estos productos, que lograron una facturación de 91,5 millones de euros. Una cifra elevada, cierto, pero que aún así supone un descenso de casi el 8% de unidades vendidas respecto al año anterior –entonces se vendieron 5,7 millones de unidades– y en torno a un 5% menos en el dinero recaudado –96,5 millones de euros–. De hecho, esta parece ser la tendencia también en el presente ejercicio. En lo que va de 2015 –de enero a abril–, los datos de IMS Health señalan un descenso en las ventas del 6% respecto al año anterior, así como un 7,4% menos de facturación. En cualquier caso, y a tenor de estas cifras, ¿podemos decir que hacemos un uso correcto?

«No hay un dato exagerado de consumo de pastillas milagrosas para adelgazar. De hecho, lo que consume la gente suelen ser píldoras con agentes depurativos o las que tienen un efecto saciante, por tener un componente hiperproteico», explica a LA RAZÓN Antonio Villarino, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Así las marcas más vendidas en farmacia son Arkocap (497.000 unidades), Lipograsil (400.000), Super Premium (367.000), XLS (358.000) y Alli (118.000). Con todo, la marca que más factura, y con gran diferencia respecto al resto, es XLS (17,6 millones de euros en 2014), seguida de Alli (6,9), Arkocap (6,5), Super Premium (6,4) y Lipograsil (5,1 millones).

«No son peligrosos, salvo algunos que si se toman en grandes cantidades pueden causar deshidratación», asegura Villarino. Y es que lo que «realmente preocupa» a los dietistas «son las dietas milagro, que están muy extendidas. La gente tiene ciertos reparos a tomar pastillas, pero no tanto a hacer algún tipo de regímenes alimenticios».

«Realmente, en la actualidad no hay un problema con las pastillas milagrosas para adelgazar, como las conocidas como Rainbow Pills, que fueron en los años 90 una auténtica epidemia», afirma por su parte Alberto Goday, vicepresidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). «Los problemas de obesidad son muy serios y a día de hoy todavía no hay algo que lo pueda solucionar: no hay soluciones milagrosas», añade. Pero en lo que respecta a los productos que se dispensan en botica, «todos tienen todas las garantías, pues pasan muchísimos controles y evaluaciones. En los productos de nutrición y complementos alimenticios también se vigila que no tengan sustancias prohibidas porque si no, se retiran».

En todo caso, no dejamos de buscar productos que aminoren –o que, directamente, hagan de-saparecer casi por arte de magia– un tejido adiposo excesivo. Y lo que es más preocupante: con tal de que cumplan su labor, no miramos lo que compramos.

Los riesgos

«Al margen de las pastillas peligrosas, hoy proliferan sobre todo productos a base de plantas. Y la gente cree que, por ser natural, es bueno. Pero hay plantas que pueden matar. Luego están los quemagrasas, que aparecen como productos de parafarmacia», dice el vicepresidente de la SEEDO. Lo que no hay que olvidar es que la gente «busca hacer en un mes todo lo que no ha hecho durante el año para la ‘‘operación bikini’’. Y aquí es donde aparecen esas nuevas dietas, que son un fraude».

Además, Alberto Goday recuerda que, si bien la ley se cumple a rajatabla en cuanto a los medicamentos que se dispensan en farmacia, sí que existe una mayor laxitud en lo que respecta a los «productos naturales». «La legislación es menos estricta, como también ocurre con las sustancias que toman los deportistas en los gimnasios», aclara.

¿Conclusión? Como afirma Antonio Villarino, «para bajar de peso no hay milagros». Y es que, en lo que respecta a la dieta, quimeras, las justas. «La fórmula es llevar a cabo dietas hipocalóricas y realizar ejercicio físico. Y siempre a largo plazo».

Un mercado negro de anfetaminas en la red

Como sucede con los estupefacientes o la viagra, el mercado negro de internet es prolífico en cuanto a la venta de productos supuestamente adelgazantes. «Las pastillas más peligrosas son las que sólo se pueden conseguir por prescripción médica, aunque hay gente que las busca a través de internet y en mercados no regulados. Tenemos las anfetaminas, que tienen un gran poder adictivo, y producen en los pacientes un síndrome de abstinencia escandaloso que requiere terapia», asegura Pepe Alcocer, médico de Narconon. Tampoco hay que pasar por alto las hormonas, «que no se puede decir que sean adictivas, pero sí vuelven ‘‘loco’’ al organismo. Al darle de forma artificial hormonas a nuestro cuerpo, éste deja de producirlas». «Las hormonas tiroideas pueden descontrolar todo nuestro sistema y causar hiperteroidismo», afirma, por su parte, Antonio Villarino.

Estudios ubican al mate caliente en la lista de alimentos cancerígenos

La Organización Mundial de la Salud puso a la infusión más consumida por los argentinos en la categoría 2 A de la lista de alimentos que pueden generar cáncer, en este caso de esófago

Diario hoy
mate cancerigenoEl mate es la infusión de los argentinos por excelencia y se disfruta en soledad o acompañado. Pero nadie se habría imaginado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo puso en su lista de productos y alimentos cancerígenos hace años.

La Agencia Internacional para la Investigación contra el Cáncer (AIIC), que depende de la OMS, incluye al mate -en particular al caliente- en el grupo 2A de productos y alimentos que pueden producir cáncer a los consumidores.

Según los estudios realizados al respecto, existe una relación directa entre el hábito de tomar mate y el riesgo de cáncer de esófago, pero no por la yerba o los químicos utilizados en su producción, sino por la temperatura del agua al tomarlo.

Las cifras y los datos surgen a pocas semanas de que la OMS declarara como cancerígeno al glifosato, el herbicida más utilizado en las cosechas de todo el mundo.

La obesidad a juicio: 4 causas que provocan más de 3,4 millones de fallecimientos anuales

Con el motivo del Día Europeo de la Obesidad IMEO organiza una semana dedicada a la obesidad e invita a reflexionar sobre las causas sociales que originan el problema

• Se calcula que el 29 por ciento de la población mundial tiene exceso de peso. Más del 50% de los 671 millones de obesos viven en 10 países, entre ellos Estados Unidos, Alemania, Rusia y China. [1]
• Gran Bretaña tiene las tasas de obesidad más altas en Europa: el 67% de los hombres y el 58% de las mujeres muestra sobrepeso u obesidad. [2] Una cifra a la que se acerca España, donde de cada 100 adultos 17 padecen obesidad y 37 sobrepeso. [3]
• En los países desarrollados los hombres son más propensos que las mujeres a reportar niveles de obesidad, excepto en Austria, Bélgica, Chile, Eslovaquia y Francia. [4]

La obesidad tiene múltiples consecuencias negativas sobre la saludCon el motivo del Día Europeo de la Obesidad[5] que se celebra 16 de mayo, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) organiza una semana dedicada a la obesidad. Durante su transcurso, del 18 al 22 de mayo, el IMEO ofrecerá de forma gratuita 30 estudios de Perfil de Obesidad que consisten en un análisis metabólico personalizado, completado por un estudio emocional y hormonal completo. A estas pruebas, valoradas en 350 euros, pueden acceder sólo personas con obesidad que reserven su cita su cita en el teléfono 91 737 70 70.

La iniciativa de celebrar esta semana dedicada a la obesidad surge a raíz de la preocupante evolución de las estadísticas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada año fallecen 3,4 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso y la obesidad. Además, el 44% de la carga de diabetes, el 23% de cardiopatías isquémicas y hasta el 41% de la incidencia de algunos cánceres son atribuibles a los kilos de más. La OMS prevé que en tan sólo 15 años 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles, debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Las previsiones para la próxima década son devastadoras: dos de cada tres personas serán obesas[6].

«Hoy en día sabemos que las personas severamente obesas viven 10 años menos que las de peso normal y que cada 15 kilos extras aumentan el riesgo de muerte temprana en un 30 por ciento», recalca Rubén Bravo, experto en el tema y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Hace falta una estrategia organizada para erradicar el problema para que no se cumplan los más negros pronósticos, tanto «desde arriba», a nivel institucional y a través de los organismos públicos y privados, como «desde abajo», utilizando la conciencia y los conocimientos de la propia sociedad por el bien de su salud.

Hace tiempo que la obesidad dejó de ser «problema ajeno» para convertirse en un asunto de índole social que arrasa tanto en países con escasos recursos económicos, como en grandes potencias. «Cuando hablamos de tales niveles de pandemia, habrá que mirar más allá del individuo y llegar a fondo de la causa, en gran parte resultado de las fallidas políticas económicas, sociales y alimentarias que afronta la sociedad actual», sostiene Bravo. Desde IMEO consideramos necesario revisar la situación a fondo desde un enfoque actual, identificando las causas actuales que provocan obesidad y apuntando posibles soluciones.

Los cuatro pilares de la obesidad, a juicio

  1. Una mala dieta rica en azúcar.

Gran parte de los alimentos que compramos envasado ya contienen azucar¿Soléis leer la etiqueta con la información nutricional de cada producto que entra en vuestra cesta de compra? Allí se ve bien claro que todo o casi todo contiene azúcar, es un suma y sigue. Por ejemplo, una loncha de pavo de 0% grasa tiene 0,5 gr de azúcar, igual que una tostada de pan; 100 gramos de salchichas de pavo 1,8gr; un yogur desnatado, 4gr; 45gr de cereales, 14gr; una barra de chocolate infantil de 100gr contiene 55gr de azúcar…

Según la OMS consumimos más azúcar de lo que debemos. Hablamos del azúcar refinado, la glucosa y la fructosa y no del azúcar contenido de forma natural en frutas y verduras. Para el año 2012 el consumo de azúcar anual per cápita en el mundo era de 24,6 kilos de media, es decir unos 66gr diarios, aunque hay quien estima que en los países desarrollados esta cantidad roza los 100gr diarios. Según la OMS, el azúcar ingerido no debe aportar más del 10% de las calorías diarias, es decir 50gr para los adultos y hasta 37gr para los niños, aunque por el bien de la salud, los expertos recomiendan no sobrepasar los 25gr. «Esta cantidad equivale a 6 cucharaditas de azúcar contenidas en una lata de refresco endulzado», apunta Bravo. En este sentido debemos tener cuidado no con el azúcar que añadimos a nuestra comida, sino el que ya contienen «escondido» los alimentos envasados que compramos en el supermercado.

  1. Sedentarismo = muchas horas de trabajo + falta de sueño reparador + inactividad física + estrés + cenas tardías.

El sedentarismo es el pr incipal culpable d ela obesidad«No se trata de un concepto abstracto, sino de la suma de una serie de hábitos o condiciones que, a la larga conducen a obesidad», apunta el experto. En España, además, tenemos el inconveniente de una jornada laboral muy poco saludable –con horarios partidos de 9 a 14 y de 15 a 20 horas– y cenas muy tardías que difícilmente encajan en un estilo de vida saludable.

Es un error pensar que la obesidad es cosa de amas de casa o personas en el paro. Un estudio epidemiológico apunta que más de la mitad de los trabajadores del estado español sufren sobrepeso u obesidad[7]. Está demostrado que jornadas laborales excesivamente largas fomentan la depresión, el estrés y el mal dormir, además de aumentar el 60% el riesgo de sufrir un padecimiento cardiaco[8].

Dormir menos de 7 horas o tener sueño de poca calidad es otro factor que tiene relación directa con la obesidad. Por un lado, afecta los niveles de energía a lo largo del día, incide en la falta de ganas para hacer ejercicio y nos induce a comer ciertos alimentos, como café, dulces o hidratos de carbono, porque nos proporcionan energía rápida, aunque temporal. Por otro lado, la falta de sueño relentece el metabolismo y aumenta los niveles de ghrelina, hormona que no sólo estimula el apetito, sino que también favorece la acumulación de lípidos en forma de grasa visceral, aquella que se sitúa en la zona abdominal y tiene más riesgo cardiovascular.

«Debemos apostar por realizar cambios que nos permitan llevar una vida saludable, con una alimentación adecuada y actividad física diaria –preferiblemente por la mañana, porque el ejercicio a primera hora activa el metabolismo y ayuda a quemar más calorías a lo largo de la jornada–; esto nos ayudará a lograr un bienestar emocional sin ansiedad, ni estrés», resume Bravo. La actividad física recomendada por la OMS para adultos de 18 a 64 años es entre 2,5 horas y 5 horas semanales (ejercicios aeróbicos, de intensidad moderada).

  1. No buscar ayuda profesional y decantarse por métodos milagrosos con alto riesgo de efecto rebote.

Los métodos milagrosos tienen alto riesgo de efecto reboteCuando hay un problema de salud, debe ser diagnosticado por los profesionales, y no con autocura o dietas milagrosas con posterior efecto rebote. No acudir a un especialista es un error capital y a la medida que pasa el tiempo, el problema se hace más grande y la solución está cada vez más lejos. Hoy en día existe un amplio abanico de soluciones, diagnósticos precisos, tratamiento multidisciplinar y grados de cirugía aplicadas a la obesidad con atención personalizada. «Con la ayuda de la tecnología médica podemos determinar con precisión las hormonas del paciente, su estado emocional, sus hábitos alimenticios, su metabolismo basal y hasta sus polimorfismos genéticos, es decir las mutaciones en los genes relacionados con obesidad, todo esto nos permite proponer recomendaciones dietéticas adecuadas a cada individuo», apostilla el portavoz del IMEO.

  1. Falta de costumbre para cocinar y cultura nutricional pobre.

Ya tenemos la primera generación que no sobrevivirá la edad de sus padres y los malos hábitos de vida son el gran culpableLos obesos de ahora están creando gran numero de obesos para el futuro. Lo confirman las estadísticas con el disparo de la obesidad infantil en las últimas décadas. «Tenemos suficientes razones para creer que los jóvenes de hoy serán la primera generación que no sobrepasará la edad de sus padres, debido a enfermedades cardiovasculares y la diabetes», afirma Bravo. Es el triste legado que dejaremos a nuestros hijos, al no inculcarles desde edades más tempranas los conceptos básicos de la nutrición. Los padres tienen la responsabilidad de enseñar a los pequeños que en casa es donde mejor se come, y no en los establecimientos de comida rápida. Y la mejor forma de enseñar es dando ejemplo.

[1] Estos países son: EE UU (más de 13%), China y la India (suman 15%), Rusia, Brasil, México, Egipto, Alemania, Pakistán e Indonesia, según un estudio publicado en la revista The Lancet.
[2] Health and Social Care Information Centre, publicadas en febrero 2014.
[3] Encuesta Nacional de Salud del INE 2012.
[4] Según datos de la OCDE del mayo 2014.
[5] El Día Europeo de Obesidad se celebra el tercer sábado de mayo desde 2010 cuando fue instaurado oficialmente en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.
[6] Obesity: update 2012 de la OCDE.
[7] «Alta prevalencia de obesidad en una población laboral en España» publicado en la revista Endocrinología y Nutrición.
[8] Según un estudio publicado en European Heart Journal.

La Dieta de los Días Alternos o cómo perder peso sin renunciar a los manjares del fin de semana

Avalada por los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad como una de las dietas de pérdida de peso más actuales y comprometidas con el estilo de vida moderno y la salud, ayudando a prevenir trastornos cardiovasculares, diabetes o enfermedades neurodegenerativas

Dieta de los Días Alternos by Rubén BravoEn pleno arranque de la tradicional operación bikini que marca, como cada año, modas y tendencias también en el campo de la dietética y la nutrición, nos llega esta dieta de la mano de Rubén Bravo, su creador, quien, alentado por su éxito, la ha plasmado en un libro digital, práctico titulado Dieta de los Días Alternos. Y no es para menos, desde que ha visto luz el sitio web dietadiasalternos.es recibe más de 5 mil visitas a diario.

«Está claro que no hay nada mejor que una alimentación equilibrada y saludable, pero, antes de poder disfrutarla, las personas obesas o con sobrepeso importante deben recorrer un camino largo e incierto; y sólo uno de cada 5 individuos consigue el objetivo final, es decir, llega a perder más del 10% de su peso inicial y mantiene esa pérdida al menos un año «, indica Bravo, experto en nutrición y gastronomía, y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En este sentido, la dieta de los días alternos surge como respuesta a una demanda. Se adapta a las exigencias nutricionales y sociales de las personas con sobrepeso y obesidad; encaja en el entorno actual del individuo; es compatible con una vida social, laboral y familiar. Ofrece una pérdida de peso importante, entre 16 y 23 kilos en 4 meses, y su principal ‘bondad’ a largo plazo es enseñar a comer de forma saludable, cambiando a mejor los hábitos que dieron origen al problema.

«La predisposición genética a la obesidad, sin duda, es un condicionante, pero no por ello determina que por ‘nacer obeso’ hay que vivir obeso», apunta Bravo y reconoce que en el pasado él mismo había experimentado problemas de exceso de peso. «A lo largo de mi vida he probado muchas dietas y, a nivel profesional, he estudiado decenas. La dieta de los días alternos incorpora lo mejor de cada una, basándose en las últimas investigaciones en nutrición y deporte, teniendo en cuenta tanto las tendencias actuales, como las evidencias científicas», resume.

Actualmente el número de individuos con problemas de sobrepeso supera el número de personas que padecen hambruna; es lo que llamamos fenómeno de la malnutrición. La pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué estamos haciendo mal los profesionales públicos y privados, las universidades, los hospitales o la industria alimenticia para que estas cifras sigan en aumento?

Si analizamos los conceptos básicos que planteamos en el paradigma teórico nutricional, nos damos cuenta que muchos de ellos o están obsoletos, o no son realistas. Un claro ejemplo es el hecho que seguimos utilizando prácticamente la misma pirámide nutricional que en los años 60 vio la luz en forma de recomendaciones por parte del Departamento de Agricultura de EEUU. Esto es un grave error, ya que nuestros hábitos de vida y actividad diaria han cambiado radicalmente. Un sólo ejemplo: si un hombre adulto medio (de 18 a 35 años con 75Kg y una actividad física moderada) comiera todos los hidratos de carbono recomendados, para mantener su peso (55% de 3.260Kcal = 1.793Kcal), en forma de patatas al horno (105Kcal cada 100grs), haciendo el cálculo nos saldrían aproximadamente 1,7Kg de patatas al horno diarias. «En mi opinión, comiendo esta cantidad de hidratos de carbono atentaría contra cualquier esfuerzo para mantener un peso saludable. No da igual, si las patatas se consumen por la noche o por la mañana. Los carbohidratos nos engordarían más, si no son integrales, si tienen un índice glucémico alto y si los acompañamos con un café», ilustra con ejemplos Bravo.

Tratar muchos años con pacientes con sobrepeso y obesidad ayuda a comprender por qué y cuándo «dan por misión perdida» un régimen de alimentación. Esto sucede cuando la dieta resulte monótona y, por tanto, reprime las emociones, al no proporcionar placer, ni sabores apetecibles para el paladar. El estrés y la ansiedad también son más presentes en el intervalo tarde-noche y en muchas ocasiones se manifiestan en apetecencia por el dulce; es lo que menos conviene a estas horas, porque no lo podremos quemar, pero prohibirlo propicia el abandono del régimen. También hay que entender los motivos de quienes se saltan la dieta el fin de semana por ‘comodidad’, pues consideran que les impide a desarrollar sus relaciones sociales, es una realidad que hay que incluir en un plan nutricional.

La dieta de los días alternos es mucho más que una dieta para perder peso. Trabaja sobre tres pilares fundamentales: la nutrición, las emociones y la salud. Es un ‘almanaque’ de alimentación saludable que nos ayuda a encontrar aquel balance físico y mental denominado por Bravo “el punto zen de la alimentación”.

Desde el Paleolítico, hace 200 mil años, nuestra genética se ha ido moldeando y configurando, instaurando diferentes mecanismos metabólicos para ajustarse a las épocas de hambruna, alimentos cazados o recolectados en las regiones tribales, cuyo objetivo final era la supervivencia de la raza humana y su posterior evolución. Es por ello que muchas personas que se han sometido a regímenes desequilibrados, demasiado hipocalóricos o restrictivos, o aquellos que eliminan algún grupo de alimentos, poco a poco han ido experimentando un efecto rebote que les ha llevado a recuperar el peso perdido, además de algunos kilos extras, cambiando con cada fracaso masa muscular por grasa.

Cuando restringimos en exceso la comida, nuestro cuerpo se adapta a la situación, poniendo en marcha sus mecanismos de supervivencia, ralentizando el metabolismo y aumentando su capacidad de almacenar energía en forma de grasa, al igual que ocurría con nuestros antepasados en la antigüedad cuando se enfrentaban a una temporada escasa de alimentos. Por esto es tan importante comer en periodos de 3 o 4 horas, es un modo de indicar a nuestro organismo que no nos hallamos en escasez de alimentos, por lo que no pondrá en marcha sus mecanismos de ahorro energético.

A lo largo de las tres fases que componen la dieta se combinan tres tipos de días diferentes de forma alterna, creando un motor de tres tiempos que obligue a nuestro organismo a llegar al peso saludable, sin que en ningún momento active sus mecanismos de defensa y supervivencia. Es por ello que nunca se realizan dos días depurativos seguidos, y siempre irán alternos y sincronizados con los días de régimen y los días sociales del fin de semana. Por explicarlo de forma sencilla, “cuando nuestro cuerpo comience a sospechar, le sorprenderemos con un día de comida completa y equilibrada”, resume el experto.

Un método moderno, llevadero y adaptado a la sociedad actual

La Dieta de los Días Alternos favorece las comidas sociales en el fin de semanaLa dieta de los días alternos está diseñada para satisfacer las necesidades que muchos pacientes en consulta manifestaban. Por ello, desde las primeras semanas ofrece una rápida pérdida de peso, imprescindible para motivar al paciente a seguir con el régimen. A largo plazo, inculca cambios saludables en los hábitos de vida.

Se ajusta al ciclo biológico del cuerpo, potenciando la sensación de vitalidad en las horas diurnas, y el proceso de reparación y descanso en el periodo de tarde-noche.

Favorece la regularización de serotonina y dopamina, neurotransmisores involucrados en el equilibrio emocional.

Potencia la pérdida de grasa manteniendo o mejorando los niveles de masa muscular y fortaleza física.

Ayuda a mejorar los peligrosos factores del síndrome metabólico, entre ellos la hipercolesterolemia, la hipertensión o la diabetes tipo 2.

Permite a la semana varias comidas sociales. Son muy arraigadas en nuestra cultura, imprescindibles para relajarse, comunicarse y disfrutar del tiempo libre. Por esta razón la dieta de los días alternos contempla el consumo esporádico de una copa de bebida espirituosa (brandy, whisky, ron, ginebra, vodka o licores), siempre y cuando es moderado y puntual. Las personas que no toman bebidas espirituosas, podrán sustituirlas por una ración pequeña de tarta de bizcocho y chocolate, o similar.

La Dieta de los Días alternos, paso a paso

El libro práctico tiene como objetivo ayudar al lector a llegar a su peso saludable y mantenerlo, enseñarle a prevenir las enfermedades degenerativas a través de la nutrición y el equilibrio emocional, para así proporcionarle más años de vida y más vida a sus años.

La pérdida de peso objetiva varía entre 16,5Kg a 23,5Kg en 4 meses, dependiendo de edad, sexo, composición corporal, actividad física y características individuales. La dieta está dividida en tres fases que describen la forma en que se plantea perder peso –Fast (a un ritmo rápido), Evolution (constante) y Controller (de mantenimiento)– que duran, respectivamente, tres, nueve y cuatro semanas.

Durante la Fase Fast de la Dieta de los Días Alternos se pierden hasta 2 kg por semanaPrimera FASE FAST

Duración: 3 semanas
Pérdida de peso estimada: entre 4,5Kg y 6Kg
Objetivo: prevenir la retención de líquidos, mejorar la función del hígado, detoxfiicación multiorgánica.

El 55% del peso que queremos perder se pierde durante la Fase EvolutionSegunda FASE EVOLUTION

Duración: 9 semanas
Pérdida de peso estimada: entre 9Kg y 13,5Kg
Objetivo: reducir los niveles de colesterol, fortalecer el sistema inmune y prevenir el riesgo cardiovascular.

La tercera fase Contoller de la Dieta de los Días Alternos nos enseña como mantener el peso perdidoTercera FASE CONTROLLER

Duración: 4 semanas
Pérdida de peso estimada: entre 3Kg y 4Kg
Objetivo: favorecer el equilibrio emocional, aumentar la vitalidad y la fortaleza física, favorecer el sueño profundo, combatir el envejecimiento prematuro, equilibrar los niveles de azúcar y prevenir la diabetes tipo 2.

La dieta de los días alternos tiene una expresión numérica de sobrenombre, 2.3.2, y es porque divide la semana en tres bloques: 2 días de régimen, 3 días de depuración y 2 días de alimentación normal. Cada una de las tres fases utiliza determinados ‘alimentos estrella’, debido a sus extraordinarias propiedades y múltiples beneficios que tienen para la salud, que el usuario incorporará de forma habitual a sus menús diarios.

Días depurativos (lunes, miércoles y viernes): Son días calóricamente muy restrictivos, donde se utilizan alimentos susceptibles de ayudar al sistema linfático, intestino, hígado y riñón a realizar mejor sus funciones, favoreciendo la detoxificación y la depuración. Nunca se deben hacer dos días seguidos.

Días de régimen (martes y jueves): Días orientados en un plan equilibrado, saciante y apetitoso, a marcar un estilo de alimentación saludable, tanto en la elección de los platos como en la forma de cocinarlos y distribuirlos a lo largo del día.

Días sociales (sábado y domingo): Pensados para los fines de semana, donde los alimentos y opciones a escoger nos permitirán comer fuera de casa o degustar esos alimentos más calóricos que en la mayoría de las dietas suelen prohibir.

Entre los superalimentos destinados a mejorar el bienestar general se encuentran el kefir (mejora nuestras defensas y facilita la digestión), el chocolate negro (disminuye la ansiedad), el vino tinto (con efecto cardioprotector) y la miel de Manuka (por su capacidad antibacteriana y antibiótica).

Como regla general, se recomienda sustituir el café natural o expreso por descafeinado. Además de equilibrar los niveles de azúcar en sangre, mejora el tránsito intestinal, ayuda a estabilizar la sensación de vitalidad y equilibrio emocional, disminuye la probabilidad de padecer diabetes y favorece la utilización de la grasa almacenada como fuente de energía.

Celebra que ha perdido 70 kilos con unas hilarantes fotos del antes y el después

WTB, Yahoo Tendencias
Si sufrieras de obesidad mórbida y consiguieras perder 70 kilos en dos años, tras mucho esfuerzo… ¿Cómo lo celebrarías? Por supuesto, no con una comida. Beth Beard, una canadiense que ha pasado por ese trance ha decidido compartir con el mundo una simpática serie de fotos que acredita su transformación.

antes y después de perder 70 kilos

A Beth y su amigo el fotógrafo Blake Morrow, se les ocurrió crear el arma de motivación definitiva: idear unas imágenes en las que se viera a la mujer con los kilos de más, y unirlas con unas futuras fotos tomadas después de la dieta.

antes y después de perder 70 kg Beth

 

La primera sesión tuvo lugar en el que quizás fuera el peor momento de Beth, cuando pesaba casi 150 kilos. Tras haber intentado todo tipo de dietas, había decidido someterse a una operación para colocarse un balón gástrico en su estómago que le sirviera como trampolín para poder perder peso. Era su última esperanza, y funcionó.

 

antes y después testimonios obesidad

 

24 meses después, había perdido casi la mitad de lo que pesaba y pudo llamar a Morrow para terminar el proyecto. A continuación, el fotógrafo unió las dos sesiones de fotos con Photoshop y estos son los hilarantes resultados.

perder 70kig

Beth recrea escenas de la serie ‘Orange is the New Black’ o haciendo de ‘El Gordo y el Flaco’ a la vez. También se la puede ver en un homenaje a la película ‘Sonrisas y Lágrimas’ o incluso dándose envidia a sí misma por poder lucir una camiseta que antes no podía llevar. Genio y figura.
Beth obesidad morbida

 

Europa se precipita hacia una crisis de obesidad en 2030

Irlanda es el país que encabeza la lista. Allí, calcula la OMS, el 89 % de los hombres tendrá probabilidad de sufrir sobrepeso en 2030, frente al 74 % que había en 2010, y la proporción de obesos pasará del 26 al 48 %. En el caso de las mujeres el aumento será del 57 al 85 % y del 23 al 57 %, respectivamente.

Entre los países que también sufrirán subidas significativas la OMS sitúa a Grecia, Austria, la República Checa y España, donde el sobrepeso en hombres pasará del 66 al 80 %, y la obesidad afectará a uno de cada tres ciudadanos, el 36 %, frente al 19 % de 2010.

El 58 % de las españolas tendrá problemas de sobrepeso en 2030, frente al 48 % de dos décadas antes, y el 21 % padecerá obesidad, cinco puntos porcentuales más, según la oficina regional de la OMS, con sede en Copenhague, que señala que la calidad de las proyecciones varía según los países.

El aumento afectará incluso a países que tradicionalmente han tenido índices bajos, como Suecia, donde el porcentaje de hombres obesos subirá del 14 al 26 %, y el de mujeres, del 12 al 22 %.

LAS CONSECUENCIAS DEL SOBREPESO SEGÚN LA OMS

Los kilos de más son un problema que aumentan la posibilidad de sufrir graves problemas de salud. Estas son sus principales consecuencias, según la OMS:

  • La primera es una mayor incidencia de las enfermedades cardiovasculares
  • La diabetes
  • Los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante)
  • Algunos cánceres (del endometrio, la mama y el colon).

EL SOBREPESO SOLO CAE EN HOLANDA

Pocos países de los 53 que componen la región europea experimentarán tasas de sobrepeso y obesidad estables o decrecientes en 2030, entre los que destaca Holanda. La OMS estima que el 49 % de los holandeses tendrá sobrepeso y el 8 % obesidad en 2030, frente al 54 % y el 10 % de 2010, mientras que en las mujeres la proporción de sobrepeso se mantendrá al nivel actual y la de obesidad bajará del 13 al 9 %.

El estudio presenta una imagen «preocupante» y se necesita «con urgencia» revertir la tendencia restringiendo el mercado de alimentos no saludables y abaratando los productos saludables, dijo en un comunicado Laura Webber, una de las autoras del informe, que será presentado este miércoles en el Congreso Europeo de Obesidad en Praga.

El coautor del estudio, Joao Breda, señaló por su parte que se trata de una predicción y que es necesario mejorar la disponibilidad y la calidad de los datos en algunos países.

CÓMO FRENAR LA DERIVA HACIA EL SOBREPESO

  • Para empezar, la solución pasa por uno mismo y por la contención en el consumo de grasas y azúcares.
  • A la vez, hay que comer de forma más saludable: más frutas y verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos
  • Hay que mover el cuerpo, intentar no caer en el sedentarismo. Lo recomendable son 60 minutos diarios de actividad física para los jóvenes y 150 minutos semanales para los adultos
  • La OMS pide también a las administraciones que se involucren para promover la actividad física y los hábitos de vida más saludables. ¿Cómo? Haciéndolo más accesible, más barato, sobre todo para los que menos tienen.
  • Y cómo no, se necesita también que la industria alimentaria colabore, reduciendo el contenido de grasa, azúcar y sal de los alimentos elaborados, y asegurando que todos los consumidores puedan acceder física y económicamente a unos alimentos sanos y nutritivos.

Pautas para evitar el sobrepeso y la obesidad

1. Evita el exceso de cantidad y las comilonas
Es un aspecto sumamente importante porque a más cantidad de alimentos por comida, más flexible y elástico se hace el estómago, encontrando la sensación de saciedad cada vez más tarde y necesitando cantidades mayores para eliminar la sensación de hambre. “Si acostumbramos al estómago a recibir las cantiades justas de comida, se olverá más riígidoy nos será mucho más fácil controlar el apetito”, explica Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

2. Muchas veces y poca cantidad

Es mejor comer de 5 a 7 veces al día que hacer solo tres comidas. Así nos aseguramos no tener tanta hambre y por tanto que la ingesta calórica sea menor.
3. Distinguir entre el hambre y la ansiedad

El Instituto Europeo de la Obesidad señala que no es lo mismo la necesidad fisiológica que el hambre originado por la ansiedad. Este es un hambre psicológico, nutrido muchas veces el estrés, la tendencia depresiva, la glotonería o el simple aburrimiento.
4. Combinar los tres macronutrientes

Las comidas deben ser completas e incluir hidratos, proteínas y grasas saludables.

5. Evitar los dulces…

… y los hidratos de carbono simples o refinados que no sean integrales.

6. Planifícate

Si tienes tu menú organizado, es mucho más fácil evitar la improvisación cuando sentimos hambre y por tanto las calorías fáciles.

7. Llévate la comida

Ya sea una pieza de fruta o un yogurt para media mañana o directamente la comida de mediodía. Así no caeremos en la tentación de ir a la máquina.

8. Evita la cafeína

Suprimir la cafeína, el té o las bebidas energéticas ayudarán a mantener el estrés a raya y a controlar la cantidad de calorías ingeridas.

9. Pequeñas dosis de chocolate

De la misma manera que evitar el café ayuda a limitar el estrés, también ayuda comer dos onzas de chocolate con 70% de cacao puro al día. Es un buena forma de potenciar nuestro bienestar emocional y disminuir la sensación de ansiedad.

10. Dormir de siete a ocho horas al día

También como forma de evitar la ansiedad.

11. Agua para la sed

Albert Lecube recomienda aplacar la sed con agua y no con bebidas azucaradas. Estas últimas suponen un aporte importante de calorías vacías de nutrientes.

12. Ejercicio

Tampoco hace falta ir a nadar todos los días ni ponerse a correr si no lo has hecho nunca antes. Albert Lecube habla de incrementar la actividad física y acabar con los altos datos de sedentarismo. Bastaría con salir a caminar una media de 150 minutos a la semana.

La obesidad amenaza el desarrollo de miles de niños españoles

El exceso de peso provoca dolencias a un 30% de los pequeños y acorta su expectativa vital. Con apenas 4 años, sufren hipertensión, colesterol alto, apnea del sueño y diabetes

El Periódico de Aragón, por Ángeles Gallardó
diabetes I en niñosLos médicos denominan ambiente obesogénico al cúmulo de circunstancias, consustancial al actual momento histórico, que explican por qué la generación de españoles que ronda la adolescencia, y los niños y bebés que han nacido después, están amenazados por una acumulación de peso y grasa corporal que cuestiona su salud futura. Un 14% de la población española menor de 17 años sufre una obesidad avanzada que les provoca trastornos cardiovasculares graves. A otro 20% le ha sido diagnosticado sobrepeso, el proceso metabólico que altera la asimilación de los hidratos de carbono e induce al cuerpo a almacenar grasa y convertirse en obeso.

Ambos fenómenos se han estabilizado en España en unos niveles que superan a los del resto de Europa. Las cifras de afectados no descienden, aunque sí se intensifica el grado de obesidad con que los niños son conducidos al hospital por su pediatra, a la vez que baja la edad en que se inician en el trastorno metabólico. Se ha diagnosticado a niños de 2 años. «Nos llegan a esa edad, ya obesos, y a los 4 años entran en el momento crítico que determinará su futuro; un año después ya sufren obesidad severa», explica Diego Yeste, responsable de endocrinología pediátrica en el Hospital del Vall d’Hebron. «Tengo pacientes que, con apenas 5 años y poco más de un metro de altura, pesan 65 kilos: es muchísimo», asegura Marta Ramon, endocrino en el Hospital de San Juan de Dios.

MECÁNICA Y COMIDA La perspectiva de que esta tendencia se detenga no se percibe. La tecnología ayuda a ganar peso y la industria de la alimentación dispone de aparatos publicitarios imbatibles, contra los que el mensaje dietético choca y fracasa. «Ascensores y escaleras mecánicas por todas partes, comida barata e hipercalórica, bebidas azucaradas que sustituyen al agua, tabletas electrónicas como objeto de juego y un sedentarismo infantil alarmante», enumera Yeste, intentando explicar el origen del problema. «La publicidad engañosa tiene una influencia determinante –añade Marta Ramón–. Anuncian galletas superazucaradas como si fueran dietéticas; venden cruasanes integrales que se confunden con comida saludable, y bebidas energéticas que son bombas de azúcar».

A esto añaden la dificultad de los niños gorditos por emprender algún deporte, dado que, por razones obvias son propensos al esguince y las lesiones. Y suman la predisposición a almacenar grasa que provoca la propia alteración metabólica. «Comiendo un 10% menos de calorías que otro niño, engordan igual», dice Ramón. No auguran mejoras. «El 90% de los niños que lleguen a la adolescencia siendo obesos, lo serán el resto de su vida y su supervivencia será entre cinco y 10 años inferior a lo previsto para su generación en un país occidental», advierte la doctora Ramón. Las consecuencias patológicas de todo esto no son una amenaza sino un hecho. El páncreas de la mayoría de niños obesos muestra signos de agotamiento y cada vez produce menos insulina, la hormona imprescindible para metabolizar la glucosa de los alimentos y evitar que el azúcar se acumule en la sangre. Muchos, ya son diabéticos antes de cumplir 10 años. La carga grasa les causa hipertensión arterial, exceso de colesterol en la sangre, retinopatía, apnea obstructiva del sueño y un bajo aprecio por sí mismos. Para cada uno de esos síntomas, toman medicación.

La influencia genética apenas explica esta expansión de la obesidad, excepto en los colectivos de niños de origen latinoamericano, nacidos o no en España, cuya tendencia a engordar y acumular grasa es un dato conocido en las consultas médicas. «Los niños de origen latino tienen unos genes que los hacen propensos a engordar rápidamente y sufrir una obesidad complicada, con un alto riesgo de diabetes –asegura la doctora Ramón–. Al llegar a España, adoptan el estilo de vida sedentario que predomina aquí, y ganan peso rápidamente». Algo parecido ocurre a los niños procedentes de China, Pakistán e India, añade.

Algunos de los síndromes cardiovasculares citados –hipertensión e hipercolesterol– se podrían revertir modificando el estilo de vida, coinciden ambos especialistas. De no ocurrir así, en esta generación de niños y adolescentes abundarán los cardiópatas, alertan.

Un estudio identifica seis tipos diferentes de personas obesas

  • Jóvenes bebedores, personas de mediana edad infelices o con problemas de salud felices, mujeres jóvenes y ancianos ricos sanos e individuos con mala salud.
  • El objetivo de este estudio por la universidad de Sheffield (Reino Unido) es lograr un enfoque de asistencia sanitaria selectiva.
  • «Un sólo enfoque en el conjunto de un único grupo no es eficaz, todos somos diferentes y distintas políticas de promoción funcionan», explica el doctor Green.

20 minutos

91874-597-438Hombres jóvenes que son grandes bebedores, personas de mediana edad que son infelices y ansiosos, individuos mayores que a pesar de vivir con problemas de salud física son felices, mujeres más jóvenes sanas, ancianos ricos saludables e individuos con muy mala salud. Esos son los seis tipos de personas obesas identificados por una investigación realizada por la Universidad de Sheffield, en Reino Unido.

Los autores buscaron la manera de abordar el problema de la obesidad en el país, que cuesta los 6.000 millones de libras esterlinas (más de 8.300 millones de euros) al Sistema Nacional de Salud cada año, y vieron que en la actualidad las personas son tratadas igual sin tener en cuenta su estado de salud, dónde viven o sus características de comportamiento. La investigación, dirigida por el doctor Mark Green, de la Escuela de Salud e Investigación Relacionada (ScHARR, por sus siglas en Inglés) de la Universidad de Sheffield, halló que aquellos que tienen un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más encajan realmente en uno de los seis grupos y que las estrategias para afrontar con éxito la pérdida de peso deben adaptarse según el grupo al que pertenecen.

Los científicos destacaron la importancia de que los responsables políticos de la salud reconozcan diferencias en los individuos con obesidad y dirijan o adapten las intervenciones en consecuencia. El enfoque no sólo puede ser más eficaz para ayudar a las personas a lograr un estilo de vida más saludable, sino que un enfoque de asistencia sanitaria selectiva también podría hacer un uso más eficiente de los servicios del Sistema Nacional de Salud.

«Todos somos diferentes» El doctor Green explica: «Las políticas destinadas a combatir la obesidad y fomentar estilos de vida saludables a menudo se enfocan en personas sólo porque son obesas. Pero un enfoque sólo en el grupo en su conjunto no es muy eficaz. Todos somos diferentes y distintos enfoques de promoción de la salud funcionan para personas diferentes».

«Nuestra investigación mostró que los de los grupos que hemos identificado son propensos a necesitar muy diferentes servicios y responderán de manera muy diferente a las distintas políticas de promoción de la salud. En el futuro, esperamos que los médicos tenga en cuenta estos seis grupos al ofrecer asesoramiento a sus pacientes», añade.

Los investigadores sugirieron que los mensajes sobre la reducción de alcohol podrían ayudar a combatir la obesidad en los adultos jóvenes, mientras que para las personas de mediana edad que son infelices y están ansiosos se debería dirigir una intervención que implique el aumento de ejercicio mezclado con asesoramiento psicosocial. Las mujeres sanas jóvenes pueden no necesitar ninguna intervención, según los autores del trabajo.

Para aquellos en el grupo de peor salud, el estudio mostró que los consejos sobre el ejercicio pueden no tener objetivos razonables y se necesiten otros mucho más modestos; y para los ancianos sanos ricos, la pérdida de peso de podría ser una prioridad.

Los investigadores utilizaron los datos del Estudio de Salud de Yorkshire que incluyen a 4.144 individuos obesos y esperan que los hallazgos, publicados en Journal of Public Health, proporcionen consejos para los políticos y lleven estudios futuros sobre la lucha contra la obesidad.

Un estudio afirma que los que consumen refrescos light aumentan su barriga más que los que no los beben

/ Yahoo
alimentos_lightLas personas que adquieren y consumen productos light lo hace sobre todo con la intención de no engordar. Pero aunque las etiquetas se lea que contienen cero calorías, poca sal o poca grasa, parece que los que los toman no paran de aumentar su masa corporal. Sobre todo en el caso de los refrescos light.

Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por la Universidad de Texas, y cuya principal conclusión es que las personas que más consumen refrescos light son también las que mayor perímetro de la cintura tienen. Una manera elegante de decir que son los que más barriga tienen. Este aumento se produce porque las reservas de grasa abdominal se disparan a medio y largo plazo.

Para llegar a esta conclusión, el grupo de investigadores analizaron los hábitos y las medidas corporales de 749 personas durante nueve años. Esta población fue dividida en tres grupos: Los bebedores habituales de refrescos, los bebedores ocasionales de refrescos, y por último, los que nunca consumían este tipo de bebidas. También se hizo un seguimiento exhaustivo del tipo de bebidas que ingerían, para saber si contenían o no azúcar (si eran light o no).

Al final de la etapa de investigación, al rededor de 500 personas seguían vivas. Los autores del trabajo midieron el contorno de su tripa y hallaron que los que solían beber refrescos light habían aumentado su perímetro en más de 7 centímetros. Los que bebían de vez en cuando refrescos de este tipo, lo habían hecho en unos 4 centímetros de media. Y por último, los que no bebían refrescos light solo habían ganado alrededor de 2 centímetros.

Como explica la doctora Sharon Fowler al Daily Mail, una de las investigadores jefe del estudio, “los que suelen beber refrescos light habían aumentado hasta tres veces más el perímetro de su barriga que los que no bebían nada de este tipo de bebidas”. Y tal y como recuerda la doctora Fowler, este aumento correlaciona con serios problemas de salud como “diabetes, ataques al corazón y otros problemas que pueden causar la muerte”. Además, los sujetos que experimentaron un mayor aumento fueron los que sufrían de obesidad.

Cuando engordan más las torrijas

Noticias La Sexta

Las torijas, uno de los postres típicos de la Semana Santa, nos engordarán menos en época de frío que si las comemos en verano, gracias a la grasa marón.
«Lo que hace es activarse principalmente con las bajas temperaturas para potegerse del frío. Consumimos así más energía y bajamos de peso», señala Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
De todas formas, habrá que vigilar las cantidades, ya que sólo una torrija tiene cerca de 1000Kcal, la mitad del aporte calórico diario. Por esta razón, la mejor opción, sin duda, es las torijas light preparadas en casa, con leche desnatada, miel en el lugar de azúcar y al horno, en vez de fritas.