Estudio Genético Avanzado de Obesidad IMEO

Los estudios presentados hasta el momento marcan entre un 30% y un 70% de representación genetica en la predisposición de una persona a ser obesa

En IMEO disponemos de un área dedicada exclusivamente a estudiar y analizar las características personales del paciente, para afinar posteriormente en el tratamiento personalizado de sus problemas de sobrepeso u obesidad.

Contamos con especialistas en Biotecnología Genética y Nutrigenómica, no sólo para evaluar los resultados de ADN de nuestros pacientes, sino también para incidir directamente en las predisposiciones existentes a través de la modificación de determinados cambios en los hábitos de vida.

La sensación de hambre, la tendencia a comer entre comidas, la dificultad para utilizar la grasa como fuente de energía… éstos datos y muchos más que a continuación le detallaremos, nos proporcionan la información necesaria para saber cómo funciona la maquinaria del cuerpo y:
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  • Entender su metabolismo.
  • Ajustar el balance nutricional de su alimentación.
  • Alcanzar su peso saludable.
  • Obtener el máximo rendimiento y beneficio de una u otra actividad física.
  • Comprender las tendencias de su comportamiento hacia la comida.

Estudio Genético Avanzado de Obesidad IMEO

    • Electro Intersticial Scanner EIS. Estudio Hormonal, emocional y cardiaco.
    • TANITA Médico Advance. Evaluación metabólica y de composición corporal.
    • Consulta con especialista.
    • Test ObesityGEN:

Recomendaciones dietéticas:

    • Genotipos asociados a limitar en la dieta el consumo de Carbohidratos de alto índice glucémico, grasas y/ proteinas.
    • Respuesta a las grasas saturadas, monoinsaturadas, poliinsaturadas y cómo obtener mayor beneficio del consumo de ácidos grasos de cadena larga.

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Necesidades nutritivas:

  • Metabolización de la Vitamina B2, B6, B12, A, C, D, E y ácido fólico.
  • Estrés oxidativo y envejecimiento.

Salud metabólica:

  • Presentar niveles reducidos de LDL elevados.
  • Presentar niveles elevados de colesterol HDL reducidos.
  • Presentar altos niveles de Triglicéridos.
  • Presentar altos niveles de Glucosa en sangre.

Predisposición al sobrepeso/obesidad:

  • Perfil genético de mayor o menor predisposición al sobrepeso/obesidad.
  • Perfil genético de mayor o menor predisposición a la recuperación del peso perdido.
  • Metabolismo basal.

foto3Reacciones hacia los alimentos:

  • Metabolismo de la cafeína. Y su importante influencia en el Cortisol y la Insulina.
  • Sensibilidad al salado.
  • Sensibilidad a la lactosa.
  • Sensibilidad al gluten.

 

Tendencias del comportamiento alimentario:

  • Beneficios y tendencia de comer entre horas.
  • Sensación de hambre. Sensación de apetito a lo largo del día.
  • Sensación de saciedad. Sentirse lleno después de comer.
  • Desinhibición almenticia. Tendencia a comer más cantidad de lo normal aún sin padecer hambre.
  • Deseo por la comida. El tiempo que estamos pensando en comida a lo largo del día.
  • Ansiedad por comer dulce.

foto1Actividad física:

  • Optimización del ejercicio para reducir el sobrepeso/obesidad, mejorar la Presión Arterial, la pérdida de grasa y la sensibilidad a la insulina.
  • Beneficio del entrenamiento de resistencia, fuerza y aeróbico.
  • Potenciación muscular.
  • Predisposición a la Tendinopatía de Aquiles.

 

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¿Cómo influye la obesidad en el cáncer de mama?

Un elevado índice de masa corporal puede empeorar el pronóstico de la enfermedad

Hola.com

obesidad y cancer de mama¿Sabías que la obesidad puede influir  en la evolución de una mujer con cáncer de mama? Y el dúo obesidad-cáncer de mama no parece ser demasiado positivo. ¿La razón? Según se recoge en un estudio del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), que se ha presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO), el Índice de Masa Corporal (IMC) condiciona el pronóstico en las pacientes con este proceso tumoral, asociándose con más riesgo de mortalidad y recurrencia de la enfermedad en mujeres obesas cuyo IMC es igual o superior a 35.

Para llegar a estas conclusiones, se han realizado cuatro ensayos clínicos, con un seguimiento de más de siete años en los que han participado 5.863 pacientes con cáncer de mama operable a las que posteriormente se les administró quimioterapia. “El estudio evidencia que la obesidad origina un efecto pronóstico negativo frente a la mortalidad global, la mortalidad por cáncer de mama y la recurrencia de los tumores en las pacientes con un IMC igual o superior a 35, es decir en aquellas más obesas”, apunta la doctora doctora Marina Pollán, investigadora principal y jefa de servicio de Epidemiología del Cáncer del Instituto de Salud Carlos III.

Cifras poco elevadas
Esa es la mala noticia, pero también hay una lectura positiva, y es que en la investigación tan sólo el 8% de las mujeres estudiadas eran obesas y presentaban un IMC superior o igual a 35 –es decir, obesidad- en el momento de empezar el tratamiento algo que para la investigadora supone “una buena noticia, ya que el porcentaje de pacientes con cáncer de mama con obesidad moderada y grave es por ahora bajo, y el estudio muestra que en las mujeres con sobrepeso y obesidad leve (con IMC<35) no presentan un peor pronóstico”.

El estudio liderado por GEICAM también ha abordado la influencia de la obesidad en el tratamiento pautado en la quimioterapia. “La dosis óptima de fármacos está íntimamente relacionada con el IMC y, a pesar de que en el estudio no hemos encontrado cifras altas de infratratamiento, si hemos observado una asociación entre el IMC y el infratratamiento, algo que podría explicar por qué otros estudios en pacientes con cáncer de mama no incluidas en ensayos clínicos encuentran un peor pronóstico también en mujeres con sobrepeso y obesidad leve”, concluye la doctora Pollán.

El cáncer de mama, en cifras
El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), después del cáncer de pulmón, el de mama es el más frecuente en ambos sexos. En todo el mundo se producen más de un millón de nuevos casos al año de cáncer de mama y más de 400.000 mujeres fallecen por esta causa. En nuestro país, una de cada diez mujeres sufrirá un cáncer de mama y cada año se diagnostican cerca de 26.000 nuevos casos.

La obesidad es tan mala como la superpoblación

Ipsnoticias

Los estadounidenses representan casi un tercio del peso de la población mundial, Don HankinsEl consumo excesivo y la obesidad, sobre todo en los países industrializados, amenazan no solo la salud de los individuos, sino también la misma sostenibilidad de la Tierra, alerta un estudio presentado en la conferencia Río+20.

La investigación elaborada por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM, por sus siglas en inglés), y titulada «The weight of nations: an estimation of adult human biomass» (El peso de las naciones: Una estimación de la biomasa humana adulta), confirma que la población de Estados Unidos es la que presenta mayor sobrepeso del planeta.

De hecho, para que la población mundial tenga el mismo índice de biomasa entre personas de la misma edad que Estados Unidos, debería incrementarse en 58 millones de toneladas, lo que equivale a 935 millones de personas.

El aumento de la biomasa mundial por obesidad incrementa a su vez las exigencias de energía en 261 kilocalorías al día por adulto, lo que equivale a los requisitos de 473 millones de adultos.

El estudio, presentado este viernes 22 al cierre de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, conocida como Río+20, advierte que la energía necesaria para mantener la biomasa creada por la obesidad agrava los problemas ecológicos causados por el aumento poblacional.

Los investigadores calcularon la energía alimentaria requerida para sostener la biomasa usando una fórmula y datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Ian Roberts, profesor de epidemiología y salud pública en la LSHTM y autor del estudio, alertó que la obesidad es una amenaza tan grande para el ambiente como la superpoblación.

«La gente tiende a pensar que la mayor amenaza para el ambiente es la creciente población en los países en desarrollo. Pero esta medición de la biomasa es más relevante», dijo Roberts.

«Al considerar cuántas personas puede sostener el mundo, la pregunta no es cuántas bocas hay que alimentar, sino cuánta carne hay que alimentar», añadió.

El estudio estima el promedio de biomasa mundial en 62 kilogramos. Los estadounidenses y canadienses en conjunto pesan un promedio de 80,7 kilos, y los europeos un promedio de 70,1 kilos.

La investigación además señala que, a pesar de solo constituir cinco por ciento de la población mundial, Estados Unidos responde por casi un tercio del peso mundial debido a la obesidad.

En contraste, Asia es hogar de 61 por ciento de la población mundial, pero solo representa 13 por ciento del peso de los habitantes del planeta.

«La creciente biomasa tendrá importante consecuencias para las exigencias mundiales de recursos, incluyendo la demanda de alimentos y la huella ecológica general de nuestras especies», alertó Roberts.

El estudio sugiere que la tendencia mundial al aumento de la biomasa tendrá serias implicaciones en los recursos. El incremento del índice de biomasa recargaría las fuentes de energía del planeta en forma equivalente a la que lo harían 473 millones de personas.

La mayor demanda de comida disparará los precios de los alimentos. Dado el mayor poder de compra de los países industrializados, que también tienen un mayor promedio de biomasa, los peores efectos del aumento de precios los sufrirán los pobres del mundo.

El informe lamenta que el concepto de biomasa rara vez se aplique a la especie humana, aunque «las implicaciones ecológicas de la creciente biomasa son significativas y deben ser tomadas en cuenta a la hora de evaluar las futuras tendencias y la planificación de los futuros desafíos de recursos».

Roberts señaló: «Tratar la gordura de la población podría ser fundamental para la seguridad alimentaria mundial y la sostenibilidad ecológica».

El científico señaló que las personas hoy no necesariamente comen más que hace 50 años. El principal problema, dijo, es que «no movemos nuestros cuerpos tanto, pero estamos biológicamente programados para comer».

Para combatir esta tendencia a la inmovilidad, sugirió que los urbanistas conciban las ciudades de manera de hacerlas más fáciles de transitar a pie o en bicicleta.

«Todos aceptan que el aumento poblacional amenaza la sostenibilidad ambiental. Nuestro estudio muestra que la gordura de la población es también una gran amenaza», dijo Roberts.

«A menos que atendamos tanto el aumento de la población como la gordura, nuestras chances son escasas», alertó.

Cirugía bariátrica, una alternativa ‘de peso’ para controlar la obesidad

La obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial que se caracteriza por la acumulación exagerada de grasa en el tejido subcutáneo y entre los órganos internos del cuerpo. Esta patología se convierte en el quinto factor de riesgo de muerte en el mundo, cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso y la obesidad.

Vanguardia

cirugía de la obesidadSon muchos los factores que influyen en el paciente que se enfrenta a la obesidad, entre ellos se encuentran los hereditarios, familiares, físicos, ambientales, sociales y psicológicos. Estos factores, en conjunto con muchos otros, influyen en la persona causando un desequilibrio en el sistema básico de alimentación, ocasionando desórdenes que desencadenan la obesidad.

Sin embargo, hay enfermedades como las alteraciones endocrinas, que influyen en el metabolismo general y causan tendencia a la obesidad; por esto, deben ser identificadas y tratadas para equilibrar lo mejor posible el metabolismo y disminuir su acción.

El desorden de la alimentación, que es el resultado de la conjunción de los factores anteriores, es la principal causa de la obesidad. Por esto, es común que la persona con obesidad no controle los factores básicos de la alimentación que son: la cantidad, la calidad y la frecuencia en la toma de los alimentos, ya que se come sin medida, sin valorar el alimento y a cualquier hora del día, desencadenando la enfermedad y profundizando su permanencia.

Todo esto se asocia, además, a unos mínimos porcentajes de actividad física que con llevan a un nulo gasto de energía, haciendo que las calorías ingeridas no logren su gasto efectivo y se almacenen como grasa para incrementar los niveles de obesidad.

Las manifestaciones y formas del paciente con obesidad se identifican de varias maneras: obesidad global, cuando el evento se distribuye en toda la superficie del cuerpo y es la característica del súper obeso; de tipo ginecoide o en forma de pera, cuando la gordura es predominante en la mitad inferior del cuerpo, caderas, muslos y piernas, es la más frecuente en la mujer; de tipo androide o en forma de manzana, cuando está distribuida en la mitad superior del cuerpo, es decir, en la cara, cuello, brazos, tórax y abdomen, y es más frecuente en el hombre. Esta última se relaciona con una mayor acumulación de grasa visceral que tiene mayor incidencia en la enfermedad cardiovascular.

Complicaciones relacionadas con la obesidad

– Edad de 16 a 65 años.

– Porcentaje de sobrepeso mayor del 40%.

– Índice de masa corporal mayor de 40 kg/m2 o mayor de 32, si tiene problemas secundarios directamente de su obesidad.

– Tener más de cinco años de padecer obesidad.

– Haber intentado otros métodos no quirúrgicos para el control de su obesidad sin éxito.

– Riesgo quirúrgico bajo o disminuido.

– No adicción a drogas ni alcoholismo.

– Estabilidad psicológica ( no padecer ninguna enfermedad psiquiátrica)

– Entendimiento completo de todos los puntos del tratamiento.

– Disposición completa a seguir todas las instrucciones del médico.

– Visión positiva hacia el tratamiento.

Criterio de selección del paciente

La obesidad mórbida es la que engendra enfermedades y complicaciones que afectan la calidad de vida del paciente, su estabilidad física y psicológica, hasta llegar a poner en riesgo su vida.

Las consecuencias que la obesidad genera para la salud pueden ser o no evidentes. Existen personas con obesidad que no padecen enfermedades ni complicaciones físicas secundarias, en estos casos se puede aplicar un tratamiento a nivel preventivo, porque la obesidad llevará al paciente, irremediablemente, al deterioro de su calidad de vida y, tal vez, a una muerte temprana. Las siguientes son enfermedades y complicaciones relacionadas con la obesidad:

– Enfermedades y complicaciones cardiovasculares: hipertensión arterial, várices y flebitis, y esclerosis arterial.

– Complicaciones respiratorias: síndrome de insuficiencia respiratoria, apnea del sueño, somnolencia (sueño y cansancio por falta de oxígeno), bronquitis y acúmulo de secreciones pulmonares.

– Complicaciones digestivas: cálculos de la vesícula biliar, cirrosis del hígado y cáncer de colon.

– Complicaciones mecánicas: artrosis de la cadera, artrosis de las rodillas y artrosis y deformación de la columna vertebral.

– Complicaciones endocrinas o metabólicas: diabetes, trastornos de la menstruación en la mujer, impotencia en el hombre e infertilidad en la mujer.

– Complicaciones dermatológicas: infección con hongos, manchas rojas, irritación en las coyunturas y cortaduras.

– Trastornos psicológicos: dificultad para vestirse, imposibilidad para seguir la moda, estar expuesto a impertinencias de gente y repercusiones en la vida afectiva y sexual.

Indicaciones para la cirugía

Cumpliendo con los criterios de selección del paciente es posible ofrecer un tratamiento quirúrgico para esta enfermedad, que de no ser controlada adecuadamente puede producir severos problemas de salud, dado que es una enfermedad crónica y que genera un deterioro progresivo del paciente. Los criterios de selección de los pacientes diabéticos tipo II, candidatos para cirugía bariátrica son:

– Edad entre 19 y 70 años.

– Índice de masa corporal mayor de 32.

– Diabetes mellitus tipo II insulino requiriente por más de siete años.

– No control adecuado con tratamiento médico.

– Los pacientes de diabetes tipo I, es decir, quienes comienzan desde la juventud y dependen de la insulina permanente, no son candidatos para el tratamiento quirúrgico.

Las mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad en sus hijas

Las mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad y diabetes gestacional en sus hijas, según concluye un estudio publicado en ´Diabetologia´, realizado por la doctora Kristina Mattsson, de la Universidad de Lund, Suecia, y colegas como el doctor Matthew Longnecker, del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de los Institutos norteamericanos de Salud, en Carolina del Norte, Estados Unidos.

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tabaquismo, foto EFELas mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de obesidad y diabetes gestacional en sus hijas, según concluye un estudio publicado en ´Diabetologia´, realizado por la doctora Kristina Mattsson, de la Universidad de Lund, Suecia, y colegas como el doctor Matthew Longnecker, del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de los Institutos norteamericanos de Salud, en Carolina del Norte, Estados Unidos.

Aunque la relación entre la exposición prenatal al tabaco a resultados negativos en la infancia ha sido muy estudiada, los informes sobre los posibles efectos adversos que persisten hasta la edad adulta son más escasos y los resultados, inconsistentes. En este estudio con datos del Registro Médico de Nacimientos Sueco, los autores investigaron la relación entre una mujer que fuma durante el embarazo y las posibilidades de que su hija desarrollara diabetes gestacional y obesidad.

Se tomaron datos de mujeres que nacieron en 1982 (cuando se empezaron a registrar datos de fumadores) o después y que habían dado a luz al menos un hijo, por lo que se incluyeron 80.189 embarazos. Los datos sobre el comportamiento del tabaquismo materno en el registro sueco se clasifican en: no fumadores, fumadores moderados (1-9 cigarrillos/día) y fumadores empedernidos (> 9 cigarrillos/día).

Entre las hijas estudiadas, 7.300 fueron obesas y 291 desarrollaron posteriormente diabetes gestacional cuando ellas mismas estaban embarazadas. El riesgo de la diabetes gestacional se incrementó en un 62 por ciento entre las mujeres (hijas) que fueron moderadamente expuestas al tabaco en el útero y el 52 por ciento entre las mujeres que fueron expuestas al tabaco en gran medida.

Las moderadamente expuestas fueron un 36 por ciento más propensas a ser obesas y las que estuvieron muy expuestas registraron un 58 por ciento más de probabilidades de tener obesidad. Las asociaciones se mantuvieron tras ajustar los resultados por edad, paridad, índice de masa corporal, tipo de parto, edad gestacional y el peso al nacer.

Los autores sugieren que posibles mecanismos detrás de estas asociaciones pueden ser alteraciones en la regulación del apetito y la saciedad, que se ha encontrado en estudios con animales. Otros efectos reportados de la exposición prenatal a la nicotina incluyen una mayor tasa de muerte de las células beta productoras de insulina en el páncreas y el aumento de la expresión de genes de factores de transcripción que desencadenan la formación de las células de grasa (diferenciación de los adipocitos), que podrían estar involucradas en el desarrollo de la diabetes y la obesidad, respectivamente.

Además, los autores añaden que los datos recientes muestran cambios epigenéticos en la descendencia de madres fumadoras (es decir, el hecho de fumar provoca cambios en la expresión de genes en el feto que pueden predisponer a la obesidad o la diabetes más adelante). Advierten, sin embargo, que las diferencias no medidas en la dieta u otros factores entre las familias con y sin fumadores podían explicar las asociaciones observadas.

Desechando estigmas: la obesidad, un programa de la Radio Nacional Española

Viaje al centro de la noche, RNE

La obesidad sae ha convertido no sólo en un estigma social que discrimina las perosnas que usan una talla grande, sino hasta los culpabiliza, con todo que esto supone. En el mundo cada vez hay más personas con sobrepeso y obesidad en edades más tempranas.  Los padres amenudo reconocen que esto se debe a los malos hábitos alimentarios de sus hijos unido a un ocio sedentario.
En España dos de cada tres personas tiene sobrepeso y una de cada seis es obesa. Además uno de cada tres niños de 3 a 14 años tiene sobrepeso. Los niós no eligen qué van a comer, se encuentran con una estructura alimentaria hecha donde intervienen colegio, padres, industria alimentaria diseñada para atraer este tipo de consumidor. Y lo que pasa factura a la salud e nuestros menores, a menudo deja secuelas psicológicas. ORNI le llamaban a un niño con sobrepeso, «objeto rodando no identificado», burlandose de su condición física.

La crisis ha agravado la situación, ya que ante los escasos recursos económicos, muchas familias han optado en ahorrar en  la cesta de la compra, consumiendo menos carne, fruta y perdura fresca y apostando por productos más baratos, como la bollería industrial y los precocinados, apunta Rubén Bravo portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Para escuchar el audio completo pulsa play.

Expertos en nutrición del IMEO y amas de casa enseñan a comprar barato y de manera saludable

La Sexta Noticias

Con esta iniciativa, estas amas de casa se han propuesto que podemos llenar el carro de la compra de alimentos sanos y con el mismo presupuesto. Se pretende acabar con la obesidad, ya que uno de cada seis españoles es obeso, y más del 37% de la población sufre de sobrepeso.

«La crisis ha hecho que el presupuesto para alimentación se reduzca, y compremos productos más económicos pero menos sanos», apunta Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Ajustar el presupuesto no es incompatible con comer mejor. Esta es la forma de pensar de un grupo de amas de casa, que se han propuesto enseñarnos como llenar el carro de la compra de alimentos sanos y sin gastar tanto dinero. Lo más importante es planificar las comidas, ya que de esta manera se compra lo justo y no se acaba tirando comida.

España está a la cabeza de obesidad infantil en Europa, y los expertos recuerdan que las legumbres son más saludables que la pasta y el arroz, e incluso y más económicas. Los pacientes con sobrepeso han dado el paso a la obesidad, ya que han sacado de la lista de la compra frutas y verduras sustituyéndolas por productos precocinados y comida rápida.

Este grupo de amas de casa aseguran que los productos a un euro parecen más baratos, pero el formato familiar suele ser más económico. También aconsejan a que se hagan dos compras pequeñas a la semana que una grande al mes. Así lo asegura Gema, una de las integrantes de este grupo de amas de casa, ya que «antes compraba más solomillo, ahora compro pollo que es más barato y tiene menos grasa».

Especialistas en nutrición y amas de casa se unen en la iniciativa “Compra sano Low Cost”

Carne, pescado, lácteos, fruta y verdura fresca son entre los alimentos que no deben faltar en la mesa, recuerdan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad y sugieren cómo reducir el coste del carrito, sin mermar la salud

  • La crisis dispara la obesidad a nivel mundial, ya que empuja a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos, según el informe Generación XXL[1]
  • En España, el 53,7 % de los adultos y el 27,8% de los niños (de 2 a 17 años) tiene sobrepeso u obesidad, según la última Encuesta Nacional de Salud de España[2].
  • La tasa de paro en España alcanzó el 27,16% en el primer trimestre de 2013[3].
  • Carnes, frutas, productos lácteos, quesos, huevos, pan y cereales son entre los alimentos más afectados por la subida de precio debido al aumento anual del IPC[4]. Un grupo de amas de casa junto con el IMEO crean la iniciativa Compra Sana Low Cost

De cara al Día Europeo de la Obesidad que la UE celebra el próximo sábado18 de mayo[5], el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) hace pública la iniciativa “COMPRA SANO LOW COST”, un trabajo realizado con la ayuda de un grupo de amas de casa que se centra en el ahorro responsable en la cesta de compra. Qué alimentos comprar, dónde, cuándo, en qué cantidades, bajo qué criterio y en qué circunstancias son algunas de las preguntas que se han puesto a debate en un foro de ayuda para personas con problemas de obesidad (www.bandeados.es). «Es inevitable que en una situación de crisis económica nos mostremos más susceptibles al precio, nos fijamos más en lo que cuesta un producto, y a menudo apostamos por el formato «pack familiar», «segunda unidad a mitad del precio» o los cupones con descuento promocionales, olvidando que el precio no es lo único que importa cuando se trata de comer bien», indica Rubén Bravo, portavoz del IMEO y moderador del debate. Los cambios desfavorables en nuestro inmediato entorno–más obesidad, pobreza y sedentarismo y menos recursos para deporte, ocio y tratamientos médicos– requieren nuevas políticas en defensa del consumidor y más control sobre aquellos alimentos poco saludables que originan obesidad. Es un reto inminente que las administraciones gubernamentales europeas y las compañías del sector de la alimentación deben resolver. Porque las estadísticas son concluyentes: uno de cada dos personas en nuestro país sufre problemas de obesidad o sobrepeso; más de una cuarta parte de la población encuentra dificultades para llegar a fin del mes; incrementa el sedentarismo entre las personas desocupadas; y, a la vista de los recortes sanitarios y el cese del crédito bancario, se hace más difícil acceder a un tratamiento médico especializado.

Se consume menos carne, verdura y frutas frescas

En Europa la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos. Según testifica el informe Generación XXL de IPSOS, en el Reino Unido las ventas de carne de cordero, vegetales frescos y fruta han bajado de forma considerable, mientras que productos envasados como las galletas o la pizza han crecido en los últimos 5 años. Actualmente Gran Bretaña está a la cabeza de Europa en cuanto a obesidad: el 23% de los ingleses son obesos y el 61% tiene sobrepeso. España se sitúa muy cerca de estos datos, con un 53,7% de la población afectada por el lastre del exceso de peso.

El creciente número de parados en nuestro país impulsa a muchas familias a recortar del presupuesto destinado a la comida, basando su dieta en productos baratos y básicos. «En muchos casos se trata de pizzas, zumos envasados y refrescos con altos niveles de azúcar, bollería industrial y precocinados de poco precio, pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados, lo que puede repercutir en un incremento de los casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares», señala el experto. Además, la presencia de sobrepeso y obesidad en una persona no significa que es exenta a carencias nutricionales. La deficiencia de hierro, calcio, zinc y vitaminas en combinación con una grasa predominante visceral (en la zona del abdomen) favorece los males de corazón e hígado graso. La insuficiencia de vitamina D, por ejemplo, en combinación con obesidad, eleva el riesgo de estrés oxidativo, lo que favorece el desarrollo de células anormales que en algunos casos pueden derivar en cáncer.

   La reciente subida del IVA a nivel general también afecta de forma indirecta la cesta de compra, ya que, después de hacer frente a los diferentes gastos del hogar, se dispone de menos dinero para «ir al super». Algunos productos de primera necesidad, como carnes, frutas, lácteos, quesos, huevos, pan y cereales han visto incrementado su precio por el aumento anual del IPC.«Nos ha sorprendido gratamente, en este sentido, la conciencia ahorradora que mostraba un grupo de amas de casa en un foro de personas con obesidad, buscando ayuda nutricional. Por esta razón hemos decidido apoyar su iniciativa y llevarla más allá de esta web, porque sabemos que, aún con escasos recursos, se puede hacer la cesta de compra de manera responsable y esto es beneficioso tanto para el bolsillo, como para la salud», explica el portavoz del IMEO y asegura que en breve “ésta iniciativa estará disponible en nuestra web para que de ella se puedan beneficiar el mayor número de amas de casa en nuestro país”.

El IMEO impulsa la iniciativa Compra sano Low cost para reducir las incidencias de obesidadCompra Sano «Low cost»
Lista de consejos elaborada por amas de casa y supervisada por expertos en nutrición del IMEO

1. Buscar un supermercado económico cerca de casa hace que podamos prescindir del coche y ahorrar en gasolina. Además, es bueno para el medioambiente.

2. Llevar siempre la lista de compra hace que nos centremos en lo que necesitamos. Nos lo agradecerá el bolsillo y también la salud.

3. Ir sin hambre hace que se nos antojen menos cosas y ayuda a resistir a la compra compulsiva. Cuando el apetito manda, solemos decantarnos por comida rápida de preparar, como pizzas, bollos, bebidas azucaradas o alimentos precocinados de poco precio pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados.

4. Ir sin prisa es primordial para poder procesar mejor la información del etiquetado –cantidad, precio, marca, fecha de caducidad, contenido y valor nutricional, calorías, grasas, etc.– y escoger el producto más indicado para nuestras necesidades.

5.Planificar la compra para los menús de la semana para no tirar las sobras. Si la unidad familiar se compone por una o dos personas, no necesitamos grandes cantidades. Podemos dar un buen uso de las monodosis y comprar packs de tres o cuatro lonchas de embutido o postres unitarios. Las tostadas integrales duran mucho más que una barra de pan y, además, nos permite controlar las cantidades.

6. Comprar la verdura y la fruta a última hora de la tarde. En algunos mercados o supermercados suelen hacer muy buenas ofertas a éstas horas para no tirar el sobrante y lo podemos aprovechar.

7. Comprar los yogures de medio litro en lugar de en raciones individuales. Este envase sale más económico, siempre y cuando no lo comamos de una sola vez.

8. Comprar los no perecederos –leche, aceite, latas de pescado, botes de verdura, galletas…– en gran cantidad cuando hay buenas ofertas.

9. Comprar los productos frescos por unidad. Si necesitamos dos manzanas o dos filetes, ¿porque llevarnos un kilo o más? A fin y al cabo comprar un producto fresco tiene sentido sólo cuando se consume al poco tiempo.

10. A veces el formato ahorro «50% mas», o familiar no es más barato que los envases más pequeños.
11. Ojo con las cosas de 1 euro. Muy probable el kilo sale a 10 euros, que no es nada barato. El mismo truco utilizan y para «abaratar visualmente» los productos de panadería, con precio de 100 gramos.

12. Las legumbres engordan menos que los hidratos y cuestan más o menos lo mismo. La regla de oro que debemos utilizar, si no se quiere engordar, es más lentejas y menos arroz.

13. El pescado es caro, pero necesario porque es fuente de Omega 3 y previene de enfermedades del corazón. Los nutricionistas recomiendan comer pescado 2 o 3 veces a la semana. Si no se quiere gastar en jurel, salmón, arenque, bacalao y mariscos, se puede optar por pescados asequibles como la panga o el atún enlatado.

14. Cuidado con el envase antes de pesar el producto. Estos papeles tan gruesos de estraza pesan unos 20 o 30 gramos, y según lo que uno compra, le puedan cobrar el papel o el envase de plástico a precio de embutido, carne o pescado.

15. Llevar siempre la bolsa de la compra. Es quizás el ahorro menos significante, ya que se ahorran sólo unos céntimos, pero la sensación de que cuidas el planeta no tiene precio.


[1] Elaborado por IPSOS, compañía líder de investigación de mercado a nivel mundial (Octubre, 2012).

[2] Encuesta Nacional de Salud de España, publicada por el Instituto Nacional de Estadística en marzo 2013, de periodicidad quinquenal. Datos correspondientes a 26.502 entrevistas realizadas hasta el junio de 2012.

[3] Según la Encuesta de la Población Activa del INE del primer trimestre del 2013.

[4] El Índice de Precio de Consumo cerró el año 2012 con una subida del 2,9%, según datos del INE.

[5] El Día Europeo de Obesidad se celebra el tercer sábado de cada mes de mayo desde el año 2010 cuando fue instaurado oficialmente en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.

Casi uno de cada tres niños españoles sufre obesidad o sobrepeso

Los expertos subrayan la necesidad de inculcar hábitos saludables en los primeros años de vida

ABC, E. Armora

Aumenta la obesidad infantilCasi el 30% de los niñosespañoles de edades comprendidas entre los 3 y 12 años tiene exceso de peso -un 7,1% padece obesidad y un 21,2% sobrepeso-, una tendencia persistente que se mantiene en los últimos años y que sitúa a España entre los países europeos con peores cifras respecto a esta epidemia, que según la OMS, irá en aumento en los próximos años.

De la radiografía del último informe elaborado por la Fundación Thao, que refiere a los datos del curso académico 2011-2012 y que este lunes se ha presentado en Barcelona, uno de los datos que más preocupa a los expertos es la incidencia de la obesidad y el sobrepeso entre los más pequeños (hasta los cinco años). En la franja de 3 a 5 años, uno de cada cinco menores presenta exceso de peso (5,7% son obesos y 16,2% tienen sobrepeso), una tendencia que, según los especialistas del Programa Thao, «se ha mantenido en los últimos años».

«Nos preocupa mucho la prevalencia entre los más pequeños. Es vital hacer una actuación precoz para poder frenar la incidencia en edades posteriores», ha afirmado el presidente de La Fundación Thao, Henri García. Ha destacado también la importancia de trabajar la prevención y actuación en colaboración con los ayuntamientos y otras entidades. En este sentido, ha anunciado la alianza de la Fundación con la Cruz Roja de Cataluña. «En tiempos de crisis, en los que se pueden deteriorar los hábitos saludables, estas alianzas son vitales, ya que solo así se puede llegar a las familias más desfavorecidas», ha precisado García.

Se estanca la epidemia

Los responsables de Thao han presentado también los resultados de un informe longitudinal (de 2009 a 2012) que demuestra (en base a la evolución y seguimiento de la misma muestra poblacional) que «tras cuatro años de control sobre una muestra de casi 7.000 niños de 10 municipios el incremento del sobrepeso y la obesidad ha sido solo de algunas décimas porcentuales».

En concreto, la obesidad ha crecido un 0,1% y el sobrepeso un 0,9%. «Son datos sumamente esperanzadores porque demuestran que se ha frenado la epidemia, aunque solo refieren a una muestra de niños que han participado en el programa y no son extrapolables», ha indicado el director científico de la Fundación Thao, Rafael Casas.

Terapia para adelgazar, un recurso cuando las dietas no funcionan

Si has probado decenas (o cientos) de dietas y no consigues adelgazar o si has conseguido perder peso con una dieta pero lo recuperas en seguida, quizá haya llegado la hora de «hacer terapia», en el sentido literal de la palabra.

Raquel Alcolea – Mujerhoy.com

terapia para adelgazarLa terapia para adelgazar se ha convertido en una de las fórmulas con mayor acogida entre aquellas personas con más dificultades para perder peso. Así, tal como explica Ana Lucas, psicóloga y directora de Psicosalud, los programas individualizados para adelgazar van destinados sobre todo a aquellas personas que han probado sin éxito decenas de dietas, o bien porque tienen dificultades para seguirlas o bien porque se cansan de ellas, pero también a aquellas que, a pesar de haber logrado perder peso con alguna de ellas lo han recuperado en seguida. Otro de los perfiles para los que se aconseja seguir una terapia corresponde a las personas caracterizadas por vivir episodios de ansiedad o descontrol relacionados con la comida. «Es el caso de quienes comen de forma descontrolada o compulsiva cuando están nerviosos, cuando están tristes o cuando tienen algún problema que no saben cómo resolver. Comen de forma desordenada o incluso a veces les cuesta parar», argumentan en Psicosalud.

La base sobre la que se asienta la terapia para adelgazar no es hacer una dieta, sino conseguir una buena relación con la comida tras analizar los hábitos alimenticios de una persona. ¿Sólo se considera que alguien come de forma compulsiva cuando se hincha de patatas fritas, chocolate o bollitos? Nada más lejos de la realidad, pues tal como aclara la experta, el descontrol alimenticio se puede dar igualmente con productos a los que consideramos ‘light’, desnatados o bajos en calorías. Por eso la psicóloga asegura que a lo largo de la terapia se trabajan cuestiones como la identificación de las sensaciones de hambre y de saciedad. «Es importante ser consciente de si comes cuando tienes hambre, o si comes lo que te apetece, o si paras cuando quieres o si te cuesta dejar de comer en determinadas situaciones, pues si identificas esas sensaciones será la cabeza la que pueda parar al cuerpo», señala Ana Lucas. Así, el primer paso para todo aquel que inicie una terapia de adelgazamiento consiste no sólo en estudiar la relación que tiene la persona que quiere adelgazar con la comida, sino también cuáles son sus niveles de ansiedad y qué tipo de dificultades encuentra a la hora de controlar y cuidar su alimentación.

El primer paso en una terapia de adelgazamiento implica analizar los hábitos alimenticios para después estudiar las tendencias de esa persona en el ámbito cognitivo-conductual. El último paso será recuperar las sensaciones fisiológicas, de modo que podamos atender correctamente a las señales de hambre y saciedad y que sean éstas, y no las emociones, las que marquen la pauta en la alimentación. Aumentar la motivación, reducir los niveles de ansiedad, mejorar la autoestima y trabajar técnicas de asertividad serán algunos de los recursos para ello, si bien tal como aclara Ana Lucas, de Psicosalud, hay que tener en cuenta que este tipo de tratamientos son individualizados y se ajustan a las necesidades de la persona, por eso la velocidad del tratamiento y el número de sesiones puede variar en cada caso particular.