La delgadez no excluye la obesidad

Un estudio de la Clínica Universidad de Navarra ha desvelado que un tercio de las personas clasificadas como delgadas por su Índice de Masa Corporal (IMC) son realmente obesas, tras analizar en más de 6 mil individuos la tasa de error en el diagnóstico de la obesidad que ofrece esta medición

EFE/ Info7

Existe una ecuación más precisa que el IMC para medir la grasa corporal, foto EFEEl equipo de investigadores ha elaborado una nueva ecuación más precisa que el IMC para el cálculo del porcentaje de grasa corporal, ya que, según ha informado este centro sanitario, la grasa es la que establece en una persona la condición de normalidad, sobrepeso u obesidad.

El trabajo concluyó que un 29 % de las personas que según el IMC -cuya fórmula consiste en dividir el peso en kilogramos entre la altura en metros al cuadrado- se sitúan en el rango de normalidad ofrecen realmente un porcentaje de grasa corporal propio de una persona obesa y que un 80 % de las personas que, según el mismo índice, presentan sobrepeso, realmente son obesas.

El análisis tenía su punto de partida en la premisa de que el IMC es el sistema más extendido para conocer la existencia de sobrepeso u obesidad y comprobaron que ofrecía «una altísima tasa de error en el diagnóstico de personas obesas», ha señalado el doctor Javier Gómez Ambrosi, primer firmante del artículo.

Partiendo de esta hipótesis, el equipo de la Clínica diseñó el estudio en una muestra de 6 mil 123 sujetos, de los que en torno a 900 eran delgados según su IMC, mil 600 presentaban sobrepeso y 3 mil 500 eran obesos. El conjunto de individuos era de raza caucásica, de entre 18 y 80 años y, de ellos, un 69 % mujeres.

Nuevo método para analizar la obesidad

El método utilizado para comprobar el margen de error que cometía el sistema del IMC en el cálculo del porcentaje de grasa corporal fue la pletismografía por desplazamiento de aire.

Dicha valoración, han explicado fuentes de la Clínica, se realiza mediante un equipo denominado BOP-POD, cuyo funcionamiento se basa en la medición del volumen corporal a través del desplazamiento de aire que produce un cuerpo dentro de una cámara especial que mantiene constante presión, temperatura y humedad.

Además, los especialistas establecieron en todos los individuos estudiados los marcadores sanguíneos de sensibilidad a la insulina, el perfil lipídico (de riesgo coronario), así como por otros factores de riesgo cardiometabólico.

Según estos biomarcadores, los investigadores comprobaron que los factores de riesgo cardiometabólico se encontraban elevados en aquellas personas delgadas o con sobrepeso, según el IMC, pero clasificados como obesos según su porcentaje de grasa corporal, en comparación con los individuos que presentaban índices normales de grasa corporal.

«Hemos demostrado que estos sujetos considerados delgados o con sobrepeso, que realmente tienen un porcentaje elevado de grasa, presentan elevadas cifras de presión arterial, glucosa, insulina, así como de colesterol, triglicéridos y marcadores de inflamación», ha indicado el especialista.

Los investigadores han valorado el beneficio que se obtendría de incorporar en la práctica clínica diaria, a la medición del índice de masa corporal, el cálculo de la composición grasa del cuerpo junto con el de los factores de riesgo cardiometabólico.

La obesidad aumenta el riesgo de leucemia, linfoma, cáncer de mama, hígado y colón

Cuatro de cada diez tumores se pueden prevenir

Tendencias Yahoo, The times of India

Numerosas investigaciones científicas afirman que cuatro de cada diez tumores se pueden prevenir. ¿Cómo? Llevando una vida saludable y, por supuesto, acudiendo a nuestro médico para realizar un chequeo cada cierto tiempo.

El 40 por ciento de los tumores podrían evitarse con acciones sencillas (los relacionados con estilos de vida y comportamientos), y el 90 por ciento se curan con una detección temprana y estricto seguimiento del tratamiento médico. Por este motivo, realizar los chequeos médicos rutinarios es la mejor forma de detectar el cáncer desde su etapa inicial.

«Mucha gente todavía piensa que el cáncer no se puede prevenir. Tiene una actitud fatalista hacia la enfermedad y cree que nunca puede ser evitada, que es heredada o que se debe a factores ambientales. Lo cierto es que esta enfermedad es a menudo causada por comportamientos individuales», explica Andreas Ullrich, del programa del control de cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Suiza.

En este sentido, se pueden adoptar algunos cambios fáciles en el estilo de vida, como dejar de fumar, no exponerse al humo del tabaco, llevar una dieta  saludable, mantener el peso adecuado, aumentar la actividad física y, evitar la exposición al sol sin protección.

Con respecto al alcohol, la campaña de prevención de la Unión Internacional contra el Cáncer indica que «consumir un litro de vino o dos litros de cerveza diarios ya supone un riesgo entre 4 y 6 veces mayor de padecer cáncer».

De hecho, un estudio canadiense ha demostrado que tomar una bebida alcohólica al día puede aumentar significativamente el riesgo de cáncer si este patrón se mantiene durante varios años. Además, está comprobado que el cáncer de mama aumenta un 3 por ciento por cada 10 gramos de consumo de alcohol al día.

La obesidad es otro factor fuertemente vinculado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama (después de la menopausia), colon, esófago, endometrio y otros. En ningún caso el índice de masa corporal debería pasar de 28’5.

Los expertos hacen hincapié en la manera correcta de comer: muchas frutas, verduras y granos enteros. Así como la importancia de reducir la ingesta de productos de origen animal (carne roja y procesada) y de sal.

A nivel nutricional, es importante aumentar el consumo de pescado, tomar exclusivamente aceite de oliva virgen extra (rico en polifenoles), apostar por productos ecológicos libres de pesticidas y añadir a las preparaciones culinarias especies como la cúrcuma, el romero, el ajo y la cebolla.

«La obesidad también aumenta el riesgo de leucemia, linfoma, cáncer de hígado y de la vesícula biliar. La falta de ejercicio regular es responsable principal del cáncer de mama y de colon», matiza el Dr. JD Wig, director del departamento de cirugía general de un hospital privado con sede en Mohali, India.

Para reducir el riesgo se recomienda realizar 30 minutos de actividad física moderada como caminar a paso ligero a diario o realizar 20 minutos de actividad vigorosa como correr tres o más días a la semana.

Otro aspecto a tener en cuenta: hay virus que pueden provocar cáncer de forma directa o aumentar el riesgo de padecerlo. La infección por el virus de las hepatitis B o C causa cáncer de hígado, el virus del papiloma humano está vinculado con el cáncer de cuello uterino y la bacteria Helicobacter pylori aumenta el riesgo de tener cáncer de estómago.

Por eso, es sumamente importante la inmunización y el tratamiento de estas infecciones. Además, un importante porcentaje de tumores (95 por ciento) se puede curar mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.

Por último, los oncólogos aconsejan mantener una actitud positiva ante la vida (meditación, yoga, coaching…) y evitar el aislamiento social potenciando las relaciones interpersonales con la familia y los amigos.

Un estudio muestra que la obesidad afecta al desarrollo del cerebro de los fetos

Aconsejan a las embarazadas llevar una vida más saludable para disminuir el riesgo para sus hijos

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Mother Infant Research Institute (MIRI, por sus sigla en inglés) de Boston (Estados Unidos), ha mostrado que la obesidad afecta al desarrollo del cerebro de los fetos. Los resultados serán presentados el próximo 15 de febrero en la reunión anual de Medicina Materno-Fetal de California.

Noticias Cuatro

La obesidad afecta el desarrollo del cerebro de los fetosConcretamente, tras analizar el desarrollo fetal de 16 embarazadas, los investigadores han descubierto que en el segundo trimestre de gestación los fetos de las mujeres obesas tienen diferencias en la expresión génica, en comparación con los fetos de las mujeres con peso saludable.

Durante la gestación se produce la apoptosis, un proceso de desarrollo de la muerte celular programada y una parte importante del desarrollo neurológico fetal anormal. Sin embargo, los fetos de las mujeres obesas sufren una disminución de la apoptosis.

No obstante, los expertos han reconocido que es «demasiado pronto» para conocer las implicaciones de estos hallazgos aunque han destacado la necesidad de que se realicen más estudios de expresión génica con el fin de dilucidar los posibles mecanismos que intervienen en la alteración del neurodesarrollo postnatal en los niños de madres obesas.

Ahora bien, los investigadores han confiado en que sus conclusiones y los datos futuros empujen a las mujeres que quieren quedarse embarazadas a tener una vida más saludable con el fin de disminuir el riesgo para sus hijos.

La obesidad infantil también causa problemas de salud a corto plazo

Podría comportar el doble de riesgo de sufrir más problemas médicos, mentales y de desarrollo

La Vanguardia/ Europa Press

La-obesidad-infantil-puede-acarrear el problema a corto plazo GYIUn estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, ha revelado que, más allá de los efectos a largo plazo, la obesidad infantil también puede tener consecuencias inmediatas para la salud de los niños, tales como el doble de riesgo de sufrir más problemas médicos, mentales y de desarrollo.

Además, y según publicará próximamente la revista Academic Pediatrics, los niños con sobrepeso tienen un riesgo 1,3 veces mayor de padecer estos problemas, tras haber comparado un grupo de niños con sobrepeso y obesidad con otro que no tenían ningún problema de peso.

«Los resultados deberían servir como una llamada de atención para los médicos, los padres y los profesores, que deben estar mejor informados sobre el riesgo de otros problemas de salud asociados con la obesidad infantil», ha defendido Neal Halfon, director del Center for Healthier Children, Families and Communities de UCLA y autor del estudio.

El progresivo incremento de la obesidad infantil en las dos últimas décadas ya ha propiciado un aumento paralelo de otras patologías, como el trastorno del deficit de atención e hiperactividad (TDAH), el asma y los problemas de aprendizaje.

La nueva investigación de UCLA, basada en la población infantil de Estados Unidos, ofrece el primer perfil nacional completo de las asociaciones entre el peso y una amplia gama de afecciones de salud asociadas o comorbilidades que los niños sufren durante la infancia.

En general, el equipo halló que los niños obesos eran más propensos que los que padecen sobrepeso a tener peor salud, más discapacidad, una mayor tendencia a sufrir problemas emocionales y de conducta, mayores tasas de fracaso escolar, TDAH, trastorno de conducta, depresión, problemas de aprendizaje, retraso en el desarrollo, problemas óseos, articulares y musculares, asma, alergias, dolores de cabeza, e infecciones del oído.

Para constatarlo utilizaron la Encuesta Nacional de Salud Infantil de 2007, analizando los datos de casi 43.300 niños de entre 10 y 17 años. Se evaluó la asociación entre el peso y 21 indicadores de la salud general, el funcionamiento psicosocial y los trastornos específicos de salud, de ajustar los factores sociodemográficos.

De los niños que participaron en el estudio, el 15 por ciento tenía sobrepeso (índice de masa corporal, IMC, entre los percentiles 85 y 95), y el 16 por ciento eran obesos (con un IMC en el percentil 95 o superior). Los investigadores de UCLA apuntan que el continuo cambio de las condiciones de la infancia puede acabar modificando algunas condiciones crónicas de la infancia, probablemente relacionado con décadas de cambios apreciados en el entorno social y físico en el que los niños viven, aprenden y juegan.

Por ello, proponen que los esfuerzos de prevención de la obesidad vayan dirigidos a estas influencias sociales y ambientales, y que los niños sean evaluados y gestionados por las condiciones comórbidas. «La obesidad podría ser la causa de la comorbilidad, o tal vez la co-morbilidad está causando la obesidad, o ambos podrían ser causados por algún otro tercer factor no medido», dijo Halfon.

La hora de la comida también influye para conseguir adelgazar

20 minutos

  • Según un nuevo estudio, quienes comen antes de las tres tienen más probabilidades de adelgazar que quienes lo hacen más tarde.
  • En la comida se ingiere el 40% de todas las calorías diarias.
  • El horario del desayuno y de la cena no parece influir en la pérdida de peso.

    No solo cuenta qué comemos, cuánto y cómo. También es importante cuándo comemos. Así lo acaba de mostrar un estudio de la Universidad de Murcia, en colaboración con las de Harvard y Tufts (EE UU).

    La investigación, que publica el último número de la revista International Journal of Obesity, ha demostrado que quienes comen antes de las tres tienen más probabilidades de adelgazar que quienes lo hacen más tarde.

    Quienes comen tarde pierden menos peso que los que comen temprano

    Marta Garaulet, catedrática de Fisiología de la Universidad de Murcia y autora principal de este estudio, explica a SINC que «aquellos individuos que comen tarde –después de las 3 de la tarde– muestran una pérdida de peso significativamente menor que los que comen temprano».

    Para llevar a cabo la investigación, los investigadores contaron con 420 participantes con sobrepeso que siguieron durante 20 semanas un tratamiento contra su obesidad, basado en la dieta mediterránea. Se les dividió en dos grupos, los que comían temprano al mediodía y los comedores tardíos –en esta comida se ingiere el 40% de todas las calorías diarias–.

    Posteriormente analizaron el horario del desayuno y de la cena, comidas más pequeñas y menos energéticas, y comprobaron que en ambos casos no influye en la pérdida de peso.

    En los comedores tardíos era más probable que se saltasen el desayuno

    Sin embargo, sí que observaron que los comedores tardíos, quienes perdieron menos peso, también consumieron menos calorías durante el desayuno y era más probable que incluso se lo saltasen.

    Además se han examinado también otros factores que desempeñan un papel en la pérdida de peso, tales como la ingesta de energía y el gasto, o las hormonas del apetito y la duración del sueño. Sorprendentemente, se ha encontrado que todos estos factores fueron similares entre ambos grupos.

    Sin embargo, los comedores tardíos resultaron ser más nocturnos y presentaron con más frecuencia una variante génica en el gen Clock, que codifica una proteína implicada en el reloj circadiano que marca los horarios de nuestro organismo.

El «hambre hedonista», culpable de los kilos que cogemos en Navidad

Europa Press, ABC

Algunos alimentos, como el chocolate, activan determinados circuitos neuronales que generan bienestar en el organismo

hambre-hedonista--AFP   Los españoles ganan entre dos y cuatro kilos tras las fiestas de Navidad, según datos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), dados a conocer por expertos este martes en Madrid, quienes señalan que este fenómeno aparece, en parte, por el hambre hedonista, que supone la ingesta de determinados alimentos para obtener placer.

   «En el hambre hedonista se genera la activación de determinados grupos neuronales, como son los del área ventrotegmental o del núcleo ‘accumbens’ que liberan neurotransimisores como la dopanima. Ésto no solo desencadena nuestro apetito, sino que además la ingesta de esos alimentos nos genera placer», concreta el director del grupo de investigación Obesómica Funcional del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), el doctor Carlos Diéguez.

En sus palabras, «el cuerpo humano es una máquina casi perfecta» que permite equilibrar la ingesta de alimentos en el organismo de la persona, al metabolizarlos. Sin embargo, «algunas comidas nos hacen comer más», aun sin tener necesidades energéticas, al activar determinados circuitos neuronales que liberan dopanima y generan bienestar en el organismo, asegura.

Los mencionados circuitos neuronales, prosigue, se activan según determinados tipos de comida. Así, la ingesta de carbohidratos produce, en general, mayor placer en comparación, por ejemplo, con la de grasas.

Pese a que la explicación del fenómeno no está aun del todo clara, este experto explica que «los receptores para el gusto son distintos» en los seres humanos. Sin olvidar «la propia habituación o inducción», señala.

Investigaciones recientes demuestran que la persona toma, cada día, 220 decisiones alimentarias, de las que solamente 19 se toman de manera consciente.

Cambios conductuales

Diéguez considera «complicado» controlar el hambre hedonista, pues no existe un fármaco en la actualidad que pueda regularlo. La única vía, dice, es «inducir cambios conductuales» en la persona.

A este respecto, se ha pronunciado el director general de ‘Entulínea’ de Weight Watchers, Jordi Pous, quien resalta la «paradoja» de atravesar una situación de sobrepeso «tan mala» en España, a la par de tener «muchas más dietas» para adelagazar.

No obstante, a su juicio, «la única manera de controla el hambre hedonista es a través de metogologías conductuales que nos lleven a actuar de manera saludable y a controlar el entorno».

Buenos habitos

En este sentido, Pous explica que la dieta de ‘Entulínea’ para inducir cambios conductuales en la persona a la hora de comer consiste en un seguimiento en el que se anota la alimentación que sigue el individuo.

Además de pautas sobre compra de alimentos. En sus palabras, se trata de que con «conceptos fáciles», la persona pueda «gestionar mejor» su entorno. Entre sus consejos se encuentran tomar fruta y verdura en cada comida; llevar un aperitivo saludable en el bolso y un podómetro para contar todos los pasos que se dan; y desayunar todos los días.

Asimismo, planificar la comida del mediodía con antelación y los ingredientes de la próxima comida, y sentarse a la mesa para todas las comidas. También comer sin ningún tipo de distracción; moverse, al menos, cinco minutos cada hora y decidir las actividades físicas del día siguiente.

Este experto señala que, de esta manera, la persona puede conseguir «pequeños cambios» que, finalmente, se convierten en rutina. Se trata, dice, de perder kilos a corto plazo y mantener y no recuperar el peso a largo.

Por último, Diéguez destaca el «mal paso» que ha dado la especie humana durante su evolución, al derivar en el ‘homo obesus’, un fenómeno relacionado con «el aumento llamativo de la mortalidad por problemas cardiovasculares». Se trata, a su juicio, de «un problema que abarca a todo el mundo» y que, en estos momentos, afecta en España al mismo nivel que en Estados Unidos.

«Cualquier bajada de peso es beneficiosa para la salud», afirma este experto, quien asegura que «bajar cinco centímentros de cintura disminuye en gran medida el riesgo de diabetes y eventos cardiovasculares».

Adelgazar: la promesa de Año Nuevo

Radio La voz de Rusia

El deseo de Año Nuevo más común en EEUU esta vez ha sido «perder peso».

© Foto Flickr.comTobyottercc-byEstos son los resultados de una encuesta de opinión pública realizada por expertos de la Universidad de Scranton, EEUU.

Las tres promesas más populares también incluyen «ser más organizado» y «gastar menos y ahorrar más». Además, los estadounidenses se prometieron a sí mismos disfrutar de la vida, estar en forma y saludables, aprender algo interesante y dejar de fumar.

El 45 % de los estadounidenses suelen hacer promesas de Año Nuevo. Sin embargo, solo el 8 % de los encuestados dijeron que siempre las cumplen.

Las dietas más populares de 2012, según Google

la modelo Miranda KerrLa dieta de cetona de frambuesa, el método Pink, la dieta de Adriana Lima o la de Miranda Kerr, son algunas de las dietas más famosas según el buscador

Mujer hoy, ABC.es

La dieta de Michael Phelps

El nadador que posee más medallas olímpicas en el mundo se jactaba de hacer una dieta de 12.000 calorías diarias para poder mantener su alto rendimiento. Mientras entrenaba para los Juegos Olímpicos de Pekin, su desayuno incluía tres sándwiches de huevo frito, una tortilla francesa, un tazón de sémola, tostadas francesas y tres magdalenas. La comida y la cena se componían de medio kilo de pasta en cada una, con una pizza entera. Todo bañado con bebidas energéticas y batidos. Cualquier nutricionista se llevaría las manos a la cabeza, pero Phelps necesitaba las calorías para poder dar la talla en los duros entrenamientos de cinco horas seis días a la semana, que lo hacían quemar esas calorías a un ritmo superior al promedio de un adulto de su edad. Y aunque en los juegos de Londres, Phelps moderó sus excesos y redujo su desayuno a un tazón de avena, una tortilla francesa, fruta y un café, la gente no olvida su majestuoso régimen de 12.000 calorías que lo convirtieron en el atleta con más medallas en unos juegos olímpicos.

Argumento: 12.000 calorías por día

¿Es para ti? Probablemente no, a menos que seas capaz de quemar hasta 10.000 calorías en un día, un ritmo que solo pueden mantener los atletas de élite cuando están entrenando a un ritmo de cinco horas diarias.

Dieta Beyond

Es un régimen libre de gluten que se compone de alimentos con un índice glicérico bajo, o alimentos que no causen un pico de glucosa en la sangre. Los seguidores de esta dieta están organizados en una comunidad on line que dirige la nutricionista Isabel de Los Ríos, una de las cofundadoras de la dieta. En el grupo se les mantiene motivados y educados para seguir el régimen pero no se cuentan calorías, sino que se concentran en servirse raciones de comida muy moderadas.

Argumento: Para de hacer dieta. Empieza a comer

¿Es para ti? Sus principios están basado en la ciencia de la nutrición. En lugar de poner el foco en las calorías consumidas, se concentran en comer de un modo más saludable, lo cual puede ayudar a perder peso sin tener la sensación de que estás pasando hambre.

La dieta de cetona de frambuesa

El célebre cirujano cardiovascular turco norteamericano Mehmet Oz dijo que la cetona de frambuesa era “un milagro metido en una botella para quemar la grasa. Esto fue suficiente para que las farmacias de Estados Unidos se llenaran de botes de unas píldoras dulzonas. Hasta el momento la evidencia de sus propiedades para quemar la grasa vienen de experimentos con animales realizados en Japón y Korea. Los animales sometidos a una dieta rica en grasas no ganaban peso gracias a la acción de la cetona de frambuesa sobre la hormona que evita acumular grasas en el organismo. Aunque muchos expertos son escépticos ante tanto optimismo, las píldoras parecen tener el éxito asegurado. Las investigaciones japonesas muestras que la cetona de frambuesa evita la caída del cabello en los hombres y dan a las mujeres una apariencia más juvenil.

Argumento: Quemar las grasas

¿Es para ti? Los estudios de la píldora en población obesa o con sobrepeso aún no están terminados, por lo que es difícil dar una respuesta definitiva. Por otra parte, la frambuesa es una fuente rica de antioxidantes, por lo que siempre se podrán obtener otros beneficios de estos suplementos, independiente de perder peso.

El método PINK

Power (poder), Intensity (intensidad), Nutrition (Nutrición) and Cardio con K, esto significa las siglas pink, además del color rosa en inglés que indican que es un método para mujeres, que promueve la pérdida de peso mediante planes saludables de comida y entrenamientos de alta intensidad. El programa viene acompañado con una guía de nutrición y DVDs con los entrenamientos. Se permite comer, sobre todo, proteínas sin procesar, vegetales y frutas, un par de copas a la semana y se intenta evitar a toda costa los azúcares refinados y los alimentos procesados. El Dr. Phil (McGraw), muy famoso en Estados Unidos por su programa de televisión se ha proclamado fan de esta dieta.

Argumento: Perder peso rápidamente para ser más sexy y saludable

¿Es para ti? Depende. La dieta promueve una alimentación saludable y mucho ejercicio físico, lo cual es una receta bastante segura para perder peso. Algunas etapas de la dieta son más restrictivas que otras. Además las dietas rápidas suelen tener un efecto rebote.

La dieta de Adriana Lima

La modelo brasileña Adriana Lima desfiló en el desfile de Victoria Secret a solo seis semana de haber tenido un hijo. Según ella misma dijo a la CBS, éste fue el desafío más grande de toda su vida. Lima contó que siguió los consejos de una nutricionista que después de pesar su masa muscular y medir la retención de líquido de su cuerpo, le recomendó beber un galón (casi cuatro litros) de agua al día. Nueve días antes del desfile, la modelo dejo de comer alimentos sólidos y empezó a alimentarse con batidos de proteínas. Dos días antes, dejó de beber los cuatro litros de agua y comenzó a beber las cantidades habituales de agua, y doce horas antes del desfile dejó de beber del todo. Además, para ganar masa muscular entrenaba dos horas diarias.

Argumento: Perder peso en poco tiempo, cuando no queda más remedio

¿Es para ti? Sobrevivir a base de líquidos no solo es difícil, también es una pérdida de peso difícil de mantener por mucho tiempo.

Cómo no engordar en Navidad

Revista GQ

no_engordar_en_navidad_se_puede_5247_645xSeguramente cuando esta mañana te has levantado y el café no te ha pasado por el gaznate debido al empacho que acarreas, habrás maldicho las comilonas de los dos últimos días. La típica cena de Nochebuena y correspondiente comida de Navidad en la que se empieza picando un poco de esto y un poco de aquello, y se termina ingiriendo comida suficiente para sobrevivir durante los próximos tres meses.

Por ello, aprendida la lección (un año más y así hasta que llegue el siguiente, que la habremos olvidado), ponemos precaución y parapeto ante las reuniones festivas que restan, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes, las cuales anuncian un nuevo banquete sin fin.

Aquí es cuando entra en acción el supervisor del Departamento de Endocrinología y Nutrición de IMEO, Rubén Bravo, para comentarnos los pasos a seguir. Según declaraciones a Europa Press TV, el truco principal está en darse un homenaje en las fechas señaladas y, entre tanto, cuidarse no para adelgazar, sino para no engordar.

1. En estas fechas una mujer suele coger entre dos y tres kilos, pero un hombre oscila entre tres y cuatro. Un peso considerable, pero nada comparable a gente que ha llegado a aumentar nueve kilos. Sólo por esta razón, deberíais continuar con el decálogo.

2. La gente no se pone a dieta en Navidad. Esto es una verdad de perogrullo. Ante tanto manjar, es imposible no picar con algo y, por unas cosas o por otras, y con alguna excusa mediante, terminas pecando gastronómicamente hablando. Y esto nos lleva a la solución del siguiente epígrafe.

3. Rubén Bravo aconseja durante estas fechas adoptar la filosofía del “suma y resta”, esto es, llevara  cabo un balance de calorías en el que guardamos la suma calórica para los días señalados (cenas de empresa, Nochebuena, navidad, etc.) y la resta, con sus correspondientes comidas ligeras, para los que los rodean.

4. El «efecto aperitivo». Aquí va otra triquiñuela, media hora antes de comenzar una comida copiosa, toma algún alimento bajo en calorías para que el cuerpo tenga tiempo de segregar el estímulo de la saciedad y así llegar a la comida principal con menos hambre. Ingerimos menos y damos un respiro al Almax, tan demandado estas fechas.

5. El error: Omitir comidas, tanto el día del evento como en los días que lo preceden o suceden. Esto provocaría más hambre, más ganas de comer, mayor atracón, mayor empacho y mayor todo.

6. «El problema de las comidas navideñas no es el plato principal, sino los entrantes calóricos”. Expliquémonos: si mezclamos alimentos calóricos, con calóricos y de postre añadimos otros aún más acalóricos, introducimos una bomba de relojería en nuestro estómago que nos acompañará en las próximas jornadas. Elige un plato fuerte y acompáñalo de otros más livianos: cambia las croquetas por las gambas a la plancha o los frutos secos por verduras al horno.

7. Los postres y las copas. Respecto a lo primero, controlémonos, no exite otra forma. Y ahora, aprendámonos este dicho que un día pronunció un oráculo o una abuela muy sabia, de tantas que hay, y que nos hará mucho bien: Cerveza y vino, divino. Además de ayudarnos a sobrellevar la resaca si respetamos el orden del dicho a la hora de la ingesta de los mismos, nos permitirá recordar cuáles son las dos bebidas alcohólicas que menos engordan. Todo ello considerando que las bebemos en su forma original, si empezamos a mezclarlas con refrescos carbonatados, MAL, ayudamos a convertir las calorías que estamos tomando en grasa.

8. Compra comida con mesura y que no se llene el ojo antes que la barriga, o estarás comiendo lo mismo (y con el similar grado calórico) durante los siete días posteriores a la fiesta, encadenando una celebración con otra y entrando en un bucle sin control de comilonas.

9. Si consigues llevar a cabo esta filosofía zen de vida, tendrás un buen trecho de los propósitos de Año Nuevo recorridos. Después de unos días, habrás cambiado tus hábitos de alimentación y no verás tan descabellado comenzar a apreciar ciertas actividades deportivas para continuar con la mejora de tu recién estrenado estilo de vida. Si no los has seguido, pues nada, se convertirá en el típico propósito que todos tenemos y nunca cumplimos.

10. No al remordimiento. Si te has dado el atracón durante el mes completo que duran las Navidades (muchos las encuadran desde la cena de empresa hasta el día de Reyes), no hay por qué fustigarse ni llorar ante el espejo. Retoma el paso número tres y pa’lante.

Test para detectar dietas milagro

Diez preguntas sencillas para detectar dietas ineficaces, fraudulentas o peligrosas para la salud

Por Julio Basulto / Laura Caorsi, Eroski Consumer

test dietas milagro by Alberto GEl 95% de los europeos considera, con buen criterio, que la obesidad es perjudicial para la salud. No obstante, nuestras cifras de sedentarismo son muy elevadas, mientras que los conocimientos sobre la relación entre alimentación y salud son más bien escasos. Apenas el 42% de los europeos sabe que la salud puede alterarse en función de los alimentos ingeridos. La combinación de estos «ingredientes» genera un caldo de cultivo muy propicio para que surja la llamada «charlatanería nutricional», esto es, información falsa o errónea sobre alimentación que, por lo general, persigue fines comerciales y puede ser peligrosa para la salud. Su máximo exponente son las dietas milagrosas. A continuación se explica qué es una dieta milagro y se aporta un cuestionario práctico para detectarlas y no caer en la trampa.

Dietas milagro: qué son

Se podría definir a una «dieta milagro» como aquella que contiene promesas que suenan demasiado bonitas como para ser ciertas. La Estrategia Naos propone otra definición, quizá más acertada: son aquellas que prometen una rápida pérdida de peso sin apenas esfuerzo. Perder peso de forma rápida no es en absoluto aconsejable: puede causar graves problemas de salud, tal y como declara la American Obesity Treatment Association.

Un ejemplo de dieta que cumple con las dos definiciones anteriores es la «La dieta paleolítica», que incluye la siguiente frase: «Puedes perder de 10 a 13,5 kg en un año tomando la misma cantidad de alimento y sin hacer ningún cambio en tus hábitos de ejercicio». Tras leer una promesa así, u otra similar (imposible de cumplir según cualquier tratado serio de obesidad o de metabolismo energético), el mejor consejo es mirar hacia otra parte.

Sin embargo, a veces no es tarea fácil desenmascarar (o sea, quitar la máscara) a una dieta milagro, ya que, o bien se camufla bajo campañas publicitarias muy bien diseñadas, o bien cuenta con el aval de un «reputado experto» (que nunca lo es). Es más, en gran parte de las ocasiones, la dieta se acompaña de afirmaciones veraces mezcladas con otras que no lo son. Tal y como afirma el catedrático de Nutrición Abel Mariné, «de estas dietas cabe afirmar que tienen cosas buenas y originales, pero las buenas no son originales y las originales no son buenas».

Test práctico: diez preguntas para detectar una dieta milagrosa

Las dietas milagrosas, en el mejor de los casos, son ineficaces. También pueden provocar el resultado contrario al esperado -el conocido «efecto yoyó»- y, peor aún, dañar nuestra salud. Ante la proliferación de estas dietas -cada vez más abundantes, variadas y sofisticadas-, el GREP-AEDN acaba de editar un documento denominado «¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta ‘milagro’?». El informe de este grupo de dietistas-nutricionistas aporta las claves para reconocer cuándo estamos ante una promesa dietética fraudulenta.

A partir de este informe, EROSKI CONSUMER propone un sencillo test, un cuestionario con diez preguntas clave para desenmascarar dietas milagro.

Si marcas un «sí» en cualquier ítem de la lista, es muy probable que te quieran tomar el pelo.
Si marcas dos «sí», es casi seguro que la propuesta, además de ser engañosa, incumple la legislación.
Si marcas «sí» tres veces o más, corres un alto riesgo de perder tu salud a causa de la dieta o el «método» en cuestión.

La dieta…     Sí     No
1. ¿Promete resultados rápidos?
2. ¿Promete resultados asombrosos o «mágicos»? (una «cura milagrosa», un «ingrediente secreto», un «antiguo remedio» o un «quemador de grasas»).
3. ¿Prohíbe el consumo de un alimento o grupo de alimentos?
4. ¿Ofrece listados de alimentos «buenos» y «malos»?
5. ¿Presenta relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad? («La dieta con la que han adelgazado 30 millones de personas» o «Mary sobrevivió a un cáncer gracias a esta dieta»).
6. ¿Se puede autoadministrar o implementar sin la participación de profesionales sanitarios cualificados? («hágalo usted mismo»).
7. ¿Atribuye «proezas» a determinados nutrientes? («El omega-3 moviliza sus grasas» o «las proteínas sacian muchísimo»).
8. ¿Conlleva consumir «preparados» que vende quien promueve la «dieta» o el «método»?
9. ¿Contiene afirmaciones que sugieren que los «preparados» son seguros, ya que son «naturales»?
10. Los preparados que se consumen (productos dietéticos o similares), ¿tienen un coste muy elevado si los comparamos con el valor económico de obtener los mismos resultados mediante alimentos comunes?

Entre las dietas que cumplen todos o la mayoría de los puntos del anterior cuestionario, el GREP-AEDN ha desenmascarado a las siguientes: la «dieta de la Zona«, la «Isodieta«, la «dieta Dukan«, la «dieta enteral Planas«, el «método Pronokal®» y la «dieta flash«.

El consejo es claro: hay que alejarse de ellas. Si queremos prevenir enfermedades crónicas mediante la alimentación, es preciso seguir una alimentación saludable. Sus beneficios a largo plazo son innumerables. Y si padecemos obesidad o cualquier otra enfermedad, el primer paso es acudir sin demora a un profesional sanitario en toda regla.