Cómo es el plan del Reino Unido para luchar contra la obesidad

Limitar los anuncios de comida chatarra y andar en bicicleta por prescripción médica son algunas de las medidas adoptadas por el gobierno luego de que un estudio la señalara como agravante en casos de COVID-19

Infobae

Limitar los anuncios de comida chatarra, detallar las calorías de los menús y montar en bicicleta por prescripción médica son algunas de las medidas del plan del gobierno británico contra el sobrepeso anunciado este lunes después de que un estudio señalara a la obesidad como un agravante de la COVID-19.

Sabemos que la obesidad aumenta el riesgo de enfermedades graves y de muerte por coronavirus, por eso es vital que tomemos medidas para mejorar la salud de nuestra nación y proteger al NHS”, el sistema nacional de salud británico”, declaró el lunes el ministro de Salud Matt Hancock en un comunicado.

La campaña “Con mejor salud”, lanzada por las autoridades sanitarias británicas, “instará a las personas a adoptar un estilo de vida más sano y a perder peso si lo necesitan”, afirmó en un comunicado la institución, que quiere luchar contra “la bomba de tiempo que es la obesidad”.

Entre las medidas anunciadas el lunes figuran la prohibición en la televisión y en línea de la publicidad de comida chatarra antes de las 21 hs, “cuando los niños son más susceptibles de estar expuestos a ella”, así como la obligación de que los restaurantes y las cadenas de comida para llevar con más de 250 empleados informen del número de calorías de sus menús.La campaña “Con mejor salud”, lanzada por las autoridades sanitarias británicas, “instará a las personas a adoptar un estilo de vida más sano y a perder peso si lo necesitan” (Shutterstock.com)La campaña “Con mejor salud”, lanzada por las autoridades sanitarias británicas, “instará a las personas a adoptar un estilo de vida más sano y a perder peso si lo necesitan” (Shutterstock.com)

Los supermercados también tendrán que poner fin a los descuentos en la comida chatarra y no podrán colocar estos productos “en lugares clave de sus establecimientos, como delante de las cajas registradoras o en la entrada”. “Cuando usted hace la compra, es justo que tenga acceso a la información adecuada sobre la comida que come, para ayudar a la gente a tomar las decisiones correctas”, estimó Hancock.

También se amplían los servicios del NHS dedicados a la pérdida de peso y se insta a los médicos de cabecera a “prescribir el ejercicio físico” a los pacientes.

Según una fuente de Downing Street citada por la agencia de prensa británica PA, esto podría concretarse en proyectos piloto en barrios poco saludables, donde los médicos podrán “prescribir sesiones de bicicleta”. Se facilitará mediante el suministro de material y la creación de más carriles bici.

El plan se hizo público después de que un estudio de PHE revelara el sábado que las personas obesas tenían un 40% de riesgo adicional de morir por el nuevo coronavirus. “Perder peso es difícil, pero con algunos pequeños cambios, todos podemos sentirnos más delgados y con mejor salud”, declaró el primer ministro Boris Johnson, que estima que esto permitiría “protegerse del coronavirus” y “aliviar la presión sobre el NHS”.“Perder peso es difícil, pero con algunos pequeños cambios, todos podemos sentirnos más delgados y con mejor salud”, declaró el primer ministro Boris Johnson REUTERS/Hannah Mckay/File Photo“Perder peso es difícil, pero con algunos pequeños cambios, todos podemos sentirnos más delgados y con mejor salud”, declaró el primer ministro Boris Johnson REUTERS/Hannah Mckay/File Photo

El gobierno no dio detalles de cómo financiará el plan. El diario británico The Guardian calcula el costo de las medidas en 10 millones de libras (11 millones de euros, 12,8 millones de dólares).

En el Reino Unido, casi dos tercios (63%) de los adultos están por encima de un peso considerado saludable, con un 36% en sobrepeso y un 28% obesos, según datos gubernamentales. Uno de cada tres niños de entre 10 y 11 años también tiene sobrepeso u obesidad.

Los detalles del estudio

El artículo publicado por The British Medical Journal (BMJ) asegura que existe evidencia creciente que indica que la obesidad es un factor de riesgo independiente para enfermedades graves y muerte por COVID-19.

La investigación, que incluyó a 428.225 participantes -340 ingresados en el hospital con coronavirus confirmado, 44% de los cuales tenían sobrepeso y 34% obesos-, y el estudio OpenSAFELY, realizado utilizando registros electrónicos de salud vinculados de 17.425.445 pacientes, 5683 fallecidos por COVID-19 (29% de sobrepeso, 33% de obesidad)- han mostrado una relación dosis-respuesta entre el exceso de peso y la gravedad de la enfermedad desarrollada.

Después de que se ajustaron los posibles factores de confusión, incluidos la edad, el sexo, el origen étnico y la privación social, el riesgo relativo de enfermedad crítica de COVID-19 aumentó en un 44% para las personas con sobrepeso y casi se duplicó para las personas con obesidad en el estudio de grupos.El brote de COVID-19 parece ser otro problema de salud exacerbado por la pandemia de obesidad REUTERS/Kevin CoombsEl brote de COVID-19 parece ser otro problema de salud exacerbado por la pandemia de obesidad REUTERS/Kevin Coombs

Así fue como Monique Tan, investigadora de doctorado, y los profesores Feng J He y Graham A MacGregor, autores del paper científico, explicaron que de manera similar, en el estudio OpenSAFELY, después de que todos los demás factores de riesgo -incluidas las comorbilidades- se ajustaron por completo, las posibilidades de morir por COVID-19 aumentaron con la gravedad de la obesidad, desde un riesgo 27% mayor en la primera categoría de obesidad según el índice de masa corporal (IMC: 30-34.9) a más del doble del riesgo en la categoría más obesa (IMC> 40). 2 Estudios más pequeños de la región de Asia-Pacífico, Europa y los Estados Unidos confirmaron estos hallazgos.

“Múltiples mecanismos podrían explicar la relación entre obesidad y COVID-19, entre ellos la enzima convertidora de angiotensina-2 (ACE-2), es decir, la transmembrana que el SARS-CoV-2 usa para la entrada celular, y que existe en grandes cantidades en personas con obesidad”, explicaron los investigadores.

Según este nuevo estudio aún no está claro si este es el resultado de una mayor expresión de ACE-2 en los adipocitos de personas con obesidad o que tienen más tejido adiposo en general (y, por lo tanto, un mayor número de células que expresan ACE-2). Por ende, el tejido adiposo de las personas con obesidad puede ser un objetivo potencial y un reservorio viral para el SARS-CoV-2 antes de que se propague a otros órganos, como ha demostrado ser el caso de otros virus”.

De acuerdo a lo que se desprende de esta nueva evidencia científica, la obesidad también puede alterar las respuestas inmunes, como se ha demostrado con el virus de la influenza, lo que lleva a una defensa debilitada del huésped y una mayor probabilidad de una tormenta de citoquinas con COVID-19. Finalmente, la obesidad disminuye la función pulmonar a través de una mayor resistencia en las vías respiratorias y una mayor dificultad para expandir los pulmones. Cuando los pacientes con obesidad necesitan ser ingresados en unidades de cuidados intensivos, es un desafío mejorar sus niveles de saturación de oxígeno y ventilarlos.

Ambiente insalubreLimitar los anuncios de comida chatarra, detallar las calorías de los menús y montar en bicicleta por prescripción médica son algunas de las medidas del plan del gobierno británico contra el sobrepeso REUTERS/Henry NichollsLimitar los anuncios de comida chatarra, detallar las calorías de los menús y montar en bicicleta por prescripción médica son algunas de las medidas del plan del gobierno británico contra el sobrepeso REUTERS/Henry Nicholls

El brote de COVID-19 parece ser otro problema de salud exacerbado por la pandemia de obesidad. En 2016, más de 1.900 millones de adultos tenían sobrepeso u obesidad en todo el mundo, y este número continúa aumentando rápidamente. La prevalencia del sobrepeso y la obesidad ahora ha alcanzado el 65-70% en las poblaciones adultas del Reino Unido y los Estados Unidos. La obesidad es una de las principales causas de presión arterial alta, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y cáncer, y representa una gran carga para los sistemas de salud y las economías. En 2014-15, el NHS -sistema de salud británico- gastó más de 6 mil millones de libras esterlinas, lo que equivale a 7,6 mil millones de dólares para abordar las consecuencias directas de la obesidad.

Para la investigadora Monique Tan y los profesores He y Graham, “la pandemia de obesidad es el resultado de vivir en entornos alimentarios donde es difícil no consumir en exceso las calorías. La industria alimentaria mundial produce y promueve ampliamente bebidas baratas azucaradas y alimentos ultraprocesados con alto contenido de sal, azúcar y grasas saturadas que solo proporcionan una sensación transitoria de saciedad”.

Los gobiernos han hecho muy poco, con uno de los pocos éxitos que son los impuestos a las bebidas azucaradas, en particular, la tasa de la industria en el Reino Unido que ha resultado en una reformulación para reducir el contenido de azúcar”, agregaron.La obesidad disminuye la función pulmonar a través de una mayor resistencia en las vías respiratorias y una mayor dificultad para expandir los pulmones (Shutterstock.com)La obesidad disminuye la función pulmonar a través de una mayor resistencia en las vías respiratorias y una mayor dificultad para expandir los pulmones (Shutterstock.com)

Ahora está claro que la industria alimentaria comparte la culpa no solo de la pandemia de obesidad sino también de la gravedad de la enfermedad de COVID-19 y sus devastadoras consecuencias. Durante la pandemia por coronavirus, un aumento en la pobreza alimentaria, interrupciones en las cadenas de suministro y compras de pánico pueden generar un acceso limitado a alimentos frescos, inclinando la balanza hacia un mayor consumo de alimentos altamente procesados y aquellos con una larga vida útil que generalmente son altos en sal, azúcar y grasas saturadas.

Además, desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, la industria alimentaria ha lanzado campañas e iniciativas de responsabilidad social corporativa, a menudo con tácticas poco veladas que utilizan el brote como una oportunidad de marketing, por ejemplo, ofreciendo medio millón de donas con forma de “sonrisas” para el personal del NHS.

Para los autores del estudio, las industrias alimentarias de todo el mundo deben dejar de promocionarse de inmediato, y los gobiernos deben forzar la reformulación de alimentos y bebidas poco saludables. En el Reino Unido, los objetivos incrementales ya han reducido gradualmente la cantidad de sal agregada a los alimentos, lo que resulta en una menor ingesta de sal, presión arterial y mortalidad cardiovascular. Reducir la sal, el azúcar y las grasas saturadas en todos los ámbitos mejoraría la dieta de toda la población y brindaría beneficios aún mayores para las personas más desfavorecidas socialmente. El costo de la morbilidad y mortalidad de COVID-19 lo ha hecho más evidente y más urgente que nunca.

Con información de AFP

Ideas y recetas para llevar de picnic y disfrutar sin que el calor lo estropee

Sandwiches, bocadillos, tortillas y ensaladas son algunos de los mejores platos para llevar en un tupper y disfrutar sobre el mantel en algún bonito lugar de la naturaleza

ABC, por Melissa González

Ya se han asentado en nuestra nueva normalidad las salidas de ocio, respetando la distancia social y evitando las aglomeraciones para evitar posibles contagios. En este sentido, la práctica del picnic se sitúa como una de las opciones más atractivas, económicas y saludables frente al habitual tapeo en terrazas, chiringuitos o bares, señalan los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y aconsejan optar por alimentos de calidad, evitando comida malsana, ultraprocesados, bebidas azucaradas o alcohólicas con una mayor graduación.

«Esta centenaria práctica propicia el contacto con la naturaleza, el bienestar psicológico y emocional, la relación interpersonal y completamente encaja en la línea de un estilo de vida actual saludable», señala Rubén Bravo, portavoz del Instituto y experto de nutrición. No obstante, subraya, se requiere una planificación previa en cuanto a la sección de alimentos y la confección de menú para que éstos sean saludables, equilibrados, en cantidades adecuadas, fáciles de digerir y que puedan aguantar fuera de la nevera durante horas en los días de calor.

Irse de picnic permite mantener la distancia de seguridad respecto a otros grupos, facilita la comunicación y la interacción entre los integrantes, propicia el contacto con la naturaleza, mejora el estado de ánimo y rebaja el estrés. Además, se puede combinar con actividades al aire libre que facilitan la digestión y ofrece un espacio abierto que los niños pueden aprovechar para correr y jugar.

Qué no debe faltar

El picnic perfecto debe estar formado por recetas elaboradas con productos interesantes a nivel nutricional. Así, las frutas y verduras deben suponer el 50% de nuestro plato, seguidas de proteína y carbohidratos en un 25% cada una. «Con esta fórmula para una comida equilibrada podremos afrontar el día en el campo, la playa o la montaña con energía y vitalidad», dice Miren Aierbe, asesora culinaria y nutricional de Florette. Además, tampoco debemos olvidarnos de bebidas para hidratarnos y, por supuesto, de una buena compañía: «Una vez tenemos listos estos aspectos, lo más importante es buscar una buena sombra donde extender el mantel y sentarnos a disfrutar de una rica comida».

Para mantener todo en frío y evitar que se estropee, hay que contar siempre con la nevera y el hielo. «Si hemos optado por alternativas ya preparadas y listas para consumir, como el combo de ensalada de brotes y tortilla de patata o ensaladas completas de Florette, no nos hará falta llevar platos, ya que estos envases son perfectos para utilizar como vajilla improvisada. Por último, y no menos importante, el postre. La fruta es la opción más sencilla, saludable y fácil de transportar. Y, por supuesto, meter en nuestra cesta de picnic bolsas de basura para recoger todo una vez hayamos terminado y que el entorno quede igual que cuando hemos llegado.

«A la hora de preparar y transportar los alimentos, es importante evitar alimentos precocinados o procesados, como pizzas, snacks, bollería industrial, alcohol y refrescos, siendo lo ideal aprovechar la preparación previa para escoger alimentos más saludables y nutritivos», recalca Rubén Bravo.

Recetas para picnic

Pero siempre surge la misma duda: «¿Qué me llevo para que no se ponga malo?», «¿puedo llevar salsas?», «¿y si se calienta con el sol?». Miren Aierbe dice que debemos buscar un formato que «nos resulte cómodo de transportar». ¿Cómo qué? Una de las opciones más fáciles de llevar son el sándwich o bocadillos, que no solemos ver tan saludables, pero nada más lejos de la realidad. «Una propuesta ligera, sabrosa y sana para sándwich o bocadillo es mezclar tiras de pollo a la plancha con huevo duro, tomate en rodajas y mezcla de rúcula y canónigos».

Además, continúa la experta, si nos queremos llevar algo más elaborado, podemos optar por las ensaladas, desde una sencilla con lechuga trocadero, tomate fresco y atún hasta una más completa con la mezcla primeros brotes, edamame, zanahoria, remolacha cocida y arroz. «Lo ideal es agregar vegetales, hidratos y proteínas para conseguir una comida nutricionalmente completa en un solo plato», explica la experta. Si queremos algo distinto, hay recetas muy fáciles de transportar en nuestro tupper de picnic, como por ejemplo una quiche de espinacas e incluso cremas frías para tomar en tazas, como salmorejo, gazpacho o crema de zanahoria.

Los aliños siempre aparte

No pasa nada si, por cuestiones de peso o espacio, no podemos llevar un tarro diferente con el aliño de la ensalada y decidimos llevarlo ya mezclado. Sin embargo, tal como indica Miren Aierbe, es preferible llevarlos a parte: «Sí que es cierto que los ingredientes de la ensalada pierden su textura crujiente al mezclarse durante más tiempo con las salsas. Por esta razón, lo más práctico es reutilizar un tarro de cristal pequeño para llevar el aliño o la salsa en la cantidad justa que necesitemos para aderezar nuestra ensalada de picnic». Hay que tener en cuenta que salsas como la mayonesa o algunos aliños pueden estropearse con el calor. Por eso, es muy importante mantenerlos frescos para garantizar su consumo óptimo.

«Igualmente, podemos llevar todos los ingredientes de la ensalada por separado para mezclarlos cuando se vaya a consumir el plato. Gracias a opciones prácticas como las que ofrece nuestra marca, con verduras ya lavadas, cortadas y listas para consumir, solo tienes que poner todos los ingredientes en un mismo recipiente y disfrutar de una ensalada hecha en el momento», concluye Miren Aierbe.

Qué alimentos pueden ser peligrosos para tu salud si te los llevas de excursión

20 minutos, por Raquel Lemos

  • La leche y el yogur pueden estropearse debido a las altas temperaturas.
  • Llevar salsas en la cesta de picnic puede provocar una intoxicación alimentaria.
  • Los alimentos cocinados no deben dejarse a temperatura ambiente.

Ir de picnic se ha convertido en una de las actividades preferidas para muchas personas. Alejarse de las aglomeraciones para poder mantener las medidas de seguridad por el coronavirus es una de las razones. Pero ¿sabemos qué alimentos pueden ser peligrosos si nos vamos de excursión?

Cuando nos vamos de picnic debemos tener en cuenta que los alimentos que introduciremos en la cesta estarán expuestos a virus, bacterias y al calor. Por lo tanto, debemos elegirlos bien para que no afecten a nuestra salud. ¿Qué alimentos tendríamos que evitar introducir en una cesta de picnic?

Leche o yogur

En una cesta de picnic debemos evitar meter leche o yogur, como indica el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). El motivo es que estos productos en casa deben conservarse en el refrigerador. Sin embargo, en una cesta de picnic esto no es posible, a menos que llevemos una pequeña nevera.

Sin embargo, aunque la leche o el yogur se lleven en una nevera portátil, conviene tener precauciones. Abrirla muchas veces o no colocarla a la sombra puede romper la cadena de frío de estos alimentos. Por lo tanto, es mejor no llevar leche o yogur a un picnic para evitar problemas.

Salsas

Salsas emulsionadas, rosas u holandesas son alimentos que IMEO también aconseja que no se introduzcan en la cesta de picnic. Este tipo de alimentos contiene huevo crudo, por lo que los cambios de temperatura bruscos pueden convertirlos en un producto que termine provocando una intoxicación.

¿Sería posible utilizar la opción de introducirlos en una nevera? Sí, pero nos encontramos de nuevo con el dilema de que son alimentos delicados que al mínimo cambio brusco de temperatura pueden estropearse. Por lo tanto, es mejor evitar meterlos en una cesta de picnic o en una nevera portátil. 

Carne o pescado

La carne o pescado son alimentos deben cocinarse muy bien para que no exista riesgo alguno de intoxicación alimentaria. Sin embargo, como indica la Asociación Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) los alimentos cocinados nunca deben dejarse a temperatura ambiente.

¿Qué recomienda la AECOSAN? Que este tipo de alimentos se consuman nada más se hayan cocinado. Esta es una medida para evitar la proliferación de los gérmenes y que no es posible evitar si estos alimentos se introducen en una cesta de picnic. Por lo tanto, es mejor elegir otras opciones.

Pizzas, galletas o snacks

Los últimos alimentos que no aconsejamos meter en la cesta de picnic son pizzas, galletas o snacks, es decir, ultraprocesados. La cantidad de azúcares, grasas y el aporte calórico no nos harán ningún favor en el momento en el que decidamos irnos de picnic. Pues, debido a las altas temperaturas, estos alimentos nos provocarán una digestión muy pesada.

Además, recordemos que los alimentos procesados si los consumimos con frecuencia pueden favorecer el aumento de peso y la aparición de problemas como la diabetes. Por lo tanto, no deberían estar en nuestra cesta de picnic si queremos cuidar de nuestra salud mientras disfrutamos de esta actividad.

Durante el verano debemos tener especial precaución con determinados alimentos que puedan estropearse en la cesta de picnic y provocarnos una intoxicación. Por eso, las mejores opciones siempre serán el pan, frutas y verduras, latas de conservas, frutos secos, embutidos o empanadas.

Clara o tinto de verano, ¿de verdad son buenos para combatir el calor?

Son las estrellas indiscutibles de terrazas y chiringuitos y una muestra inequívoca de la estación estival. Su fama es excelente, tienen un sabor agradable y ‘entran’ de maravilla. Si son la mejor opción contra el calor es otro tema

Alimente El Confidencial, por Ángeles Gómez

Cuando el calor y la sed aprietan, un buen vaso de agua es la elección más acertada, lo que no significa que tenga que ser también la más rica ni la más popular. De hecho, un vistazo por terrazas, barras de bar o chiringuitos nos enseña qué bebidas dominan: la cerveza (sola o con gaseosa) y el vino, especialmente el célebre tinto de verano. Ante el temor de que el ojo nos haya engañado, recurrimos a la inmensa fuente de información que es Google y comprobamos que en 2018 los españoles nos bebimos 2.700 millones de litros de cerveza en establecimientos públicos, frente a los más de 34 millones de litros de tinto de verano, según los datos ofrecidos por Mercasa.

Las dos bebidas nacieron a principios del siglo XX y se popularizaron en los años 50 con la llegada de una célebre gaseosa

El dicho afirma que las comparaciones son odiosas pero, sin quitar una pizca de razón a la sabiduría popular, en Alimente nos gusta enfrentar bebidas y alimentos parecidos y descubrir qué aporta cada uno de ellos. En este caso, y remontándonos a sus orígenes, la clara y el tinto de verano nacieron en la misma época, en la primera mitad del siglo XX, como recoge la Wikipedia, pero no fue hasta pasados los años 50 cuando ganaron popularidad gracias a la llegada de la conocida marca de gaseosa. A partir de ahí, forman parte de nuestra cultura gastronómica.

Cualidades al descubierto

¿Qué aporta cada bebida alcohólica? Según la Base de Datos Española de Composición de los Alimentos (BEDCA), la cerveza contiene algo menos del 4% de su volumen de alcohol, 42 calorías en 100 ml, minerales (calcio, fósforo, potasio, magnesio) y vitaminas (sobre todo E). El vino tiene una proporción etílica del 9,8%, 71 calorías en 100 ml y más potasio que la cerveza (pero menos del resto de minerales).

En cuanto a sus efectos saludables, la cerveza optimiza el perfil lipídico (colesterol y grasas), lo que se traduce en menos riesgo cardiovascular, como encontró una investigación española. También reduce la posibilidad de tener diabetes tipo 2, mejora los huesos y disminuye el riesgo de padecer demencia. Eso sí, todos los beneficios se asocian a un consumo moderado.

En cuanto al vino tinto, es un pilar de nuestra dieta mediterránea, y los taninos y el resveratrol de su composición proporcionan innumerables beneficios, los más notables para la salud cardiovascular, reconocidos por diferentes sociedades científicas, como la Sociedad Española de Cardiología, pero también protege de la depresión, mejora la resistencia a la insulina y defiende frente a algunos tipos de cáncer comunes (colon, próstata y ovario).

Si a la cerveza o el vino se le añade gaseosa (agua con gas edulcorada, pero sin ningún aporte calórico), observando la proporción 1:1, tenemos la fórmula perfecta de la clara y del tinto de verano con las propiedades de sus ingredientes alcohólicos intactas.

Las trampas del alcohol

Hasta aquí todo es positivo, pero ahora llega la parte que nos gusta menos, y Rubén Bravo, dietista y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), es quien desvela la realidad: “Tinto de verano y clara se toman para refrescarnos, pero es un gran error porque el alcohol deshidrata“. Y prosigue argumentando: “Cuando tenemos mucho calor, la deshidratación es muy alta y sin darnos cuenta podemos tomar una cantidad muy alta de alcohol con esas bebidas”, y la ingesta etílica alta (diaria y en exceso) está “totalmente desaconsejada por los profesionales de la salud”.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Bravo explica, además, que “el alcohol nos deshidrata sobre todo a nivel cerebral, y pueden aparecer dolor de cabeza o desmayos”. Por ello, propone otras opciones “más sanas y menos calóricas”, que parten del agua y siguen por el zumo de tomate o el té con hielo y limón.

El consejo del dietista es muy bueno, pero ¿quién se plantea sentarse en un chiringuito playero a tomar té con hielo? Ante esta objeción, el portavoz del IMEO expone: “Primamos el vino tinto con gaseosa porque la cantidad que se bebe es menor y además hay más evidencia científica sobre los beneficios del vino tinto por su efecto antioxidante”. En el caso de la clara, afirma que “es verdad que se han encontrado beneficios y un ligero efecto antioxidante, pero siempre vamos a beber más cerveza con gaseosa que vino tinto con gaseosa (y por tanto más alcohol)”.

Para finalizar, aunque en realidad es el punto de partida, “tanto para el tinto de verano como para la clara hay que usar gaseosa, que no contiene calorías, en lugar de refresco de limón”. Bueno, y haciendo una última concesión, “una limonada con cero calorías“.

En definitiva, como decíamos al principio del artículo, para refrescarnos e hidratarnos en verano el agua ha de ser la primera elección o, en su defecto, una infusión bien cargada de hielo, pero si seguimos con la determinación de una bebida alcohólica, “vino con gaseosa y una rodaja de limón, ya que así la cantidad de alcohol es menor que en el tinto de verano”, defiende Rubén Bravo. ¡Ah!, y hielo, mucho hielo.

De Tyson a Marc Gasol: así son las dietas milagro que ayudan a perder 40 kilos

El Español, por Ángela Castañeda

Algunos profesionales del deporte, así como varias leyendas, han transformado su físico a base de ejercicio y un cambio de alimentación drástico.

La llegada del verano supone para muchos un suplicio. La pelea constante con la báscula y el tener que enseñar cuerpo en la playa puede suponer un problema. Lo mejor es vivir a gusto con uno mismo, pero siempre se puede tener a mano la ayuda de los profesionales para empezar una dieta acorde a nuestras necesidades y esta que vaya acompañada de la práctica de ejercicio físico.

Los deportistas tampoco se libran del sobrepeso. Sin ir más lejos, el preocupante estado de Diego Armando Maradona también se ve agravado por muchos kilos de más. Otros sí que han cogido al toro por los cuernos y han cambiado sus respectivos estilos de vida para comenzar una rutina más saludable. Famoso es uno de los casos más recientes. Mike Tyson ha perdido más de 40 kilos, mientras que en España destaca la figura de Marc Gasol.

Tyson ha sido uno de los grandes nombres propios en lo que va de año. Retirado del boxeo desde hace muchos años, prepara su regreso al ring para pelear por motivos benéficos. Esto fue el detonante para acabar con sus malos hábitos y ponerse en forma de la mano de Rafael Cordeiro. Una bajada de 31 kilos de grasa que ha dejado a ‘Iron Mike’ con un físico espectacular a sus 54 años.

Los seis días de duro entrenamiento lo completa con un menú diario que no debe pasar de las 3000 calorías. Esta dieta está basada en proteína animal, arroz y pasta. Aquí cabe destacar que ha dejado atrás el veganismo al cual se aferró hace un tiempo como principal paso hacia su nueva vida sin drogas.

“Tenía presión arterial alta, estaba casi muriendo y tenía artritis. Convertirme en vegano me ayudó a eliminar todos esos problemas de mi vida”, le dijo a Oprah Winfrey en 2013. Ahora ha cambiado la dieta vegana por otra rica en proteína animal por los duros entrenamientos a los que se somete a diario para su regreso al cuadrilátero.

El espectacular cambio de Marc Gasol

Acostumbrados a ver a Marc Gasol, fue la imagen publicada por el propio jugador de los Toronto Raptors la que no tardó en hacerse viral. En esta fotografía se podía ver al ex del Barcelona en el momento en el que fue elegido en el Draft de la NBA y cómo es su estado actual.

El antes y el después de Marc Gasol. Foto: Instagram (@marcgasol)

El antes y el después de Marc Gasol. Foto: Instagram (@marcgasol)

De hecho, durante el confinamiento el pívot español ha vuelto a perder todavía más peso y está más delgado que nunca. Poco o nada queda de aquel joven que llegó a la NBA con unos kilitos de más. Marc ha eliminado los azúcares refinados, los refrescos y los procesados de su alimentación. Una dieta semi-vegetariana, solo con productos ecológicos, minimizando el consumo de carbohidratos y carne roja.El increíble cambio físico de Marc Gasol

El increíble cambio físico de Marc Gasol Twitter

Más delgado, más fibrado. Así se encuentra el que es considerado como uno de los mejores pívots del planeta. Durante su adolescencia tuvo sobrepeso, pero una firme determinación y también fuerza de voluntad han obrado el cambio. De hecho, todo lo que consuma Gasol es ecológico, incluso ha reconocido que cultiva él mismo muchas de las frutas y verduras que come.

El método de Audie Norris

Audie Norris jugó en la NBA, en los Portland Trail Blazers, pero también en el Barça, donde es considerado como uno de los mejores jugadores extranjeros que han vestido la camiseta azulgrana y también uno de los más grandes que ha jugado en la liga española. Ahora su nombre vuelve a estar de actualidad después de un anuncio que ha hecho en sus redes sociales: pierde 15 kilos en 3 meses.

¿Quién puede olvidar la figura de Romelu Lukaku en el Manchester United? El delantero es un ‘toro’ como se suele decir, pero en algunos momentos los malos hábitos y el dejarse llevar le ha hecho aumentar su índice de grasa corporal, algo que no pudo consentir Antonio Conte cuando llegó a su plantilla en el Inter de Milán.

El técnico italiano puso a dieta a Lukaku. Este debía perder un kilo por semana y para ello le presentó ‘la dieta de la bresaola’. El gran objetivo era bajar de los 100 kilos y para ello un principal mandamiento: poca grasa y mucha proteína. Adiós a los fritos y alimentos ultraprocesados. Hola a frutas, verduras, carnes blancas como el pavo y el pollo. Una dieta más mediterránea con la bresaola como protagonista, carne de ternera curada muy popular en Italia.

¿Cómo podemos quemar calorías más rápido?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que no es lo mismo quemar calorías que quemar grasas. ¿Quieres adelgazar? Entonces sigue leyendo…

Delooks de Marie Claire, por Piluca Santos

El deporte es esencial para adelgazar

Aunque saberse la teoría sobre cómo adelgazar es muy fácil, ponerlas en práctica no lo es tanto. Hay quien cuida su alimentación y cree que con eso es suficiente, pero para perder peso hace falta que las calorías consumidas sean mayores que las ingeridas. Luego, cada persona, tiene sus trucos: caminar 10.000 pasos al día, como recomienda la OMS o acelerar el metabolismo comiendo a menudo y en pequeñas dosis,…

Hay quien defiende la teoría de practicar deporte en ayunas. Al levantarnos, nuestros niveles de glucógeno y de insulina son bajos. Llevamos entre 8-10 horas sin ingerir alimento y practicar ejercicio hace que el organismo recurra a la única fuente de energía almacenada, la grasa. Sin embargo, “alargar el cardio con el estómago vacío puede provocar pérdida muscular, algo contraproducente y poco recomendable”, cuentan desde Clínicas Dorsia. 

Cuando nuestras reservas de glucógeno ya se han agotado, el organismo recurre al músculo y comienza un proceso llamado catabolismo en el que se descompone para obtener energía.  Por esto, el ejercicio aeróbico en ayunas puede ser buena opción para quemar grasa siempre y cuando lo realicemos correctamente, es decir, con una duración e intensidad adecuadas.

¿Existe realmente un momento en el que se quema más calorías?

“Teniendo en cuenta las teorías en endocrinología sobre el biorritmo o ciclo circadiano, el día se dividiría en dos etapas, una primera etapa de actividad y una segunda etapa de descanso y reparación. En la primera etapa que trascurre desde la salida del sol a las 06:00h hasta el comienzo del atardecer a las 18:00h, los niveles de las hormonas relacionadas con la actividad están más elevadas como la adrenalina, el cortisol o la tiroxina por lo que el consumo calórico es superior que en el segundo tramo del día donde se propicia el descanso, la reparación celular y el sistema inmunológico”, explica a Delooks.es Rubén, experto en nutrición dietética y fitness del IMEO.

¿Cómo podemos quemar grasa?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que no es lo mismo quemar calorías que quemar grasas. Nuestro cuerpo necesita diariamente una cantidad de calorías para mantener los procesos vitales y realizar las actividades cotidianas, esas calorías las obtiene de las grasas y de los azúcares almacenados en nuestro cuerpo.

“Para aumentar el gasto calórico de forma efectiva tendremos que realizar actividad física quemando más calorías por minuto que si estuviéramos en posición de reposo.

Por otro lado para favorecer el uso de grasa como fuente de energía durante el día, y especialmente durante la actividad física Rubén Bravo aconseja:

  • Nutrición: Elimina de tu dieta los azúcares, los alimentos ultraprocesados, las harinas refinadas y las frutas de alto índice glucémico. De esta manera mantendremos los niveles de azúcar en sangre estables y nuestro cuerpo estará utilizando la grasa como fuente de energía la mayor parte del tiempo.
  •  Actividad física: Combina ejercicios de fuerza y estimulación muscular como el fitness o el pilates con ejercicios aeróbicos de intensidad moderada. Una buena masa muscular será mucho más efectiva quemando grasa, e igualmente los ejercicios de intensidad aeróbica moderada priorizan el uso de grasa como fuente de energía durante el entrenamiento reduciendo el uso de glucógeno muscular.
  • Complementos alimenticios: La evidencia científica nos demuestra que algunos compuestos favorecen la termogénesis y la lipólisis si se consumen en cantidades precisas, uno de los más completos y mejor elaborados es el Forever Therm que combina extracto de semilla de guaraná, extracto de hoja de Camellia Sinensis, grano de café, ácido fólico, té verde y vitaminas del grupo B.
  • Favorece el descanso reparador: Durante la noche, mientras dormimos, los niveles de insulina son muy bajos, por lo que nuestro cuerpo principalmente utiliza la grasa para mantener nuestro metabolismo basal.

Alimentación saludable de verano

Telemadrid, Está Pasando

El verano es la estación favorita de muchas personas que quieren disfrutar de la playa, del sol y de alimentos frescos que nos hagan soportar las altas temperaturas. Un gazpacho, un helado, una ensaladilla rusa… ¿pero de verdad todos estos alimentos son saludables? El nutricionista Rubén Bravo, nos va a contar en Está Pasando qué alimentos de verano son sanos y cuáles no.

El verano es la época en la que menos deporte hacemos y en la que comemos menos: “En estos meses se bebe más alcohol y se come peor”, explica Rubén. Las bebidas alcohólicas tienen muchas calorías: “no podemos utilizar este tipo de bebidas para que nos quiten la sed. Si queremos tomar por ejemplo, un tinto de verano, mejor acompañado de un vaso de agua”, explica. Hay alimentos que parecen sanos y no lo son: “Un zumo de naranja por la mañana puede parecer muy sano pero tenemos que utilizar al menos tres naranjas, por lo tiene mucha azúcar. Es mejor siempre comernos la fruta entera”, cuenta el nutricionista.

El gazpacho es otro alimento que nos encanta tomar el verano pero que no siempre es sano: “El problema es que el gazpacho lo tomamos en grandes cantidades y se recomienda tomar poco. Si además lo compramos elaborado, debemos fijarnos bien en la etiqueta”, explica Rubén.

10 alimentos para refrescar el corazón

Incluye en todas las épocas del año este tipo de alimentos

El Debate / EFE

Aunque las patologías del corazón están principalmente asociadas al frío, también pueden producirse problemas asociados a una exposición al calor excesivo, debido a que las personas pueden deshidratarse, acentuándose el riesgo cardiovascular, según la Fundación Española del Corazón.

“Pensar en la alimentación como una fuente de salud para nuestro corazón es la mejor inversión a largo plazo que podemos hacer y que nos proporcionará, no solo mayor esperanza de vida, sino también calidad”, reitera Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Además de evitar los excesos, mantenerse físicamente activo y realizar controles periódicos de los niveles de glucosa, presión arterial y colesterol, el IMEO propone incluir en la dieta un serie alimentos que ayudan a reducir la hipertensión y el colesterol LDL (malo) y a prevenir las enfermedades del corazón, que están  avalado por diversas publicaciones científicas.

Bravo traslada a Efe la recomendación de consumir regularmente, y con moderación, diez alimentos con un efecto cardioprotector especialmente indicados para la época de calor y que, según este experto, “con un poco de creatividad culinaria podemos incluirlos perfectamente en nuestros menús veraniegos”.

1. Vino tinto.

10 alimentos para refrescar el corazón

“La potencia terapéutica del resveratrol y los taninos se encuentra principalmente en la piel de la uva, y en la elaboración del vino tinto la maceración se realiza con la uva completa. Los beneficios de la ingesta moderada de caldos tintos radica en sus polifenoles, que tienen poder antioxidante, efecto antiinflamatorio y reducen la presión arterial”, según Bravo.

2. Pescado azul. 

10 alimentos para refrescar el corazón

Los pescados como la sardina, la caballa, el salmón o el atún, tienen de media unos 10 gramos de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, y poseen gran capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial, de acuerdo a este experto. 

3. Aceite de oliva.

10 alimentos para refrescar el corazón

“Su variedad extra virgen es rica en antioxidantes, ácidos grasos monoinsaturados, vitamina E y fitosteroles, todos ellos compuestos cardioprotectores. Se considera el aceite vegetal más seguro, pero se ha de tomar con moderación porque en exceso puede contribuir a la acumulación de grasa corporal”, destaca el portavoz del IMEO.

4. Nueces. 

10 alimentos para refrescar el corazón

Dos de los compuestos de las nueces, el ácido linolénico que el organismo transforma en ácidos grasos omega 3 y los fitosteroles, juegan un papel importante en la reducción del colesterol. Estos frutos secos casan perfectamente en cualquier ensalada a la que queramos añadir un toque crujiente, de acuerdo a Rubén Bravo. 

5. Jamón ibérico. 

10 alimentos para refrescar el corazón

“Esta carne, preferiblemente “de bellota” -cerdos ibéricos criados con bellota-, es un superalimento que nos aporta hierro y vitaminas del grupo B, que permiten el buen funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso. Contiene pocas grasas saturadas, es rico en ácidos grasos monoinsaturados y tiene menos colesterol que el pollo o el pavo”, según este experto en nutrición.

6. Legumbres.

10 alimentos para refrescar el corazón

“Algunos fitoquímicos de las judías, habas, guisantes, lentejas y garbanzos, como las lectinas y saponinas, están implicados de forma directa en la reducción del colesterol sérico y en la prevención de la formación de la capa de ateroma que degenera en enfermedades cardiovasculares”, recalca Bravo, quien sugiere tomar las legumbres en forma de ensalada, añadiendo aceite de oliva, nueces, otras verduras y pescados azules.

7. Cereales integrales. 

10 alimentos para refrescar el corazón

La fibra es un componente alimenticio que ayuda a reducir significativamente los niveles de colesterol y que se encuentra en los cereales integrales, el salvado de avena, el germen de trigo, la avena integral, el pan integral y el arroz integral, según el experto del IMEO, quien recomienda “sustituir los cereales refinados por integrales, porque es cardiosaludable”.

8. Frutos rojos.

10 alimentos para refrescar el corazón

“Las mujeres que siguen una dieta rica en frutos rojos, tomando fresas y/o arándanos tres o más veces por semana, reducen en un 32 por ciento el riesgo de padecer un infarto, según la Escuela de Salud Pública de Harvard (EE.UU.), que atribuye este efecto cardioprotector a su alto contenido de unos pigmentos llamados antocianinas”, destaca Bravo.

9. Sandía. 

10 alimentos para refrescar el corazón

Bravo recalca que esta fruta presenta un alto contenido en citrulina que, al convertirse en el aminoácido arginina, favorece la dilatación y flexibilidad arterial combatiendo la arterioesclerosis. También es considerable su cantidad de licopeno, un carotenoide con propiedades antioxidantes que favorecería la buena salud muscular del corazón.

10. Ajo. 

10 alimentos para refrescar el corazón

Es un alimento rico en minerales como selenio, potasio, fósforo, magnesio, zinc y yodo, al igual que en vitaminas del grupo B, con influencia directa sobre la reducción de la presión arterial excesiva, del endurecimiento de las arterias y en los niveles totales de colesterol y triglicéridos, de acuerdo al portavoz del IMEO.

Rubén Bravo traslada a Efe, algunos consejos sobre comidas y bebidas destinados a la gente con riesgo cardiovascular aumentado, como las  personas mayores, con patologías cardiacas, renales, obesidad o diabetes, a quienes en las temporadas cálidas les recomienda: 

a) Elegir carnes libres de grasa como los pescados, las aves sin piel o las carnes magras.

b) Utilizar siempre aceite de oliva

c) Reducir los alimentos que aportan “calorías muertas” (sin apenas nutrientes) como las golosinas y las bebidas azucaradas o espirituosas.
    
d) Eliminar los alimentos precocinados.

e) Cambiar la sal por las especias.

f) Comer abundante fruta y verdura

g) Elegir siempre alimentos integrales.

Consejos nutricionales para disfrutar de un picnic saludable estas vacaciones

El requerimiento de mantener una distancia social ante el temor a posibles contagios de coronavirus, convierte el picnic en una de las mejores opciones para disfrutar de una comida

El Confidencial

A medida que volvemos a la normalidad tras el levantamiento del estado de alarma por coronavirus, tenemos que buscar nuevas formas de conciliar la vida social y las salidas de ocio, respetando la distancia social y evitando las aglomeraciones para evitar posibles contagios. En este sentido, la práctica del picnic se sitúa como una de las opciones más atractivas, económicas y saludables frente al habitual tapeo en terrazas, chiringuitos o bares, señalan los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y aconsejan optar por alimentos de calidad, evitando comida malsana, ultraprocesados, bebidas azucaradas o alcohólicas con una mayor graduación.

Esta centenaria práctica propicia el contacto con la naturaleza, el bienestar psicológico y emocional, la relación interpersonal y completamente encaja en la línea de un estilo de vida actual saludable”, señala Rubén Bravo, portavoz del Instituto y experto de nutrición. No obstante, subraya, se requiere una planificación previa en cuanto a la sección de alimentos y la confección de menú para que éstos sean saludables, equilibrados, en cantidades adecuadas, fáciles de digerir y que puedan aguantar fuera de la nevera durante horas en los días de calor.

El origen de la palabra ‘picnic’ (del inglés, tomar algo al instante; y del francés pique-nique, picar algo de poco valor) se refiere a “una comida campestre o excursión que se hace para comer o merendar sentados en el campo”. Se remonta a la Revolución Francesa, cuando los jardines reales se abrieron al público para el disfrute de todos y se estableció la costumbre de compaginar un paseo con un picoteo sobre el césped en el que era habitual compartir alimentos sencillos y fáciles de transportar como pan, queso, embutido, frutas o vino.

En el contexto actual, tras el prolongado confinamiento y con la entrada en el verano, esta popular manera de comer resurge con fuerza, gracias a sus ventajas sociales y beneficios psicológicos asociados. Permite mantener la distancia de seguridad respecto a otros grupos, facilita la comunicación y la interacción entre los integrantes, propicia el contacto con la naturaleza, mejora el estado de ánimo y rebaja el estrés. Además, se puede combinar con actividades al aire libre que facilitan la digestión y ofrece un espacio abierto que los niños pueden aprovechar para correr y jugar.

“A la hora de preparar y transportar los alimentos, es importante evitar alimentos precocinados o procesados, como pizzas, snacks, bollería industrial, alcohol y refrescos, siendo lo ideal aprovechar la preparación previa para escoger alimentos más saludables y nutritivos”, recalca Rubén Bravo.

Beneficios psicológicos y sociales

La práctica del picnic es mucho más que un plan para comer, ya que engloba todo un acto social que por definición suele ser más relajado y sin presión de tiempo.” Favorece romper con el automatismo y rapidez de las comidas y permite prestar atención plena a los olores, sabores y texturas de los alimentos, un aspecto esencial para mejorar nuestra relación con la alimentación e identificar mejor las sensaciones de hambre-saciedad”, señala Ana Gutiérrez, psicóloga del IMEO. Al tener que prepararlos con anterioridad, podemos planificar la comida y elegir alimentos de calidad; de esta manera no nos guiamos únicamente por el atractivo de una carta o por las ganas más inmediatas de comer.

Además, el picnic al aire libre ofrece un escenario idóneo para desconectar de la rutina, olvidar el estrés, conectar con la naturaleza y nuestras personas cercanas. Para los más pequeños es una forma ideal de involucrarles en la preparación de los alimentos y en que asocien la alimentación con momentos de disfrute conjunto con la familia y los amigos, recopilando recuerdos imborrables.

La gran ventaja de esta práctica es que no se ciñe únicamente al momento de la comida, sino que favorece un amplio abanico de actividades a realizar posteriormente: largas sobremesas y paseos que facilitarán la digestión, juegos de mesa o raqueta, baños de sol al aire libre. “Son actividades que repercutirán muy positivamente tanto en nuestra relación con los demás, como en nuestro estado anímico, aportando una mayor sensación de bienestar y tranquilidad”, resume la psicóloga.

Lo imprescindible en una cesta de picnic

“La regla básica a la hora de preparar la cesta de picnic es escoger alimentos que aguantan mejor a temperatura ambiente”, aconseja la nutricionista del IMEO, Inmaculada Luengo. Pan, empanadas, quesos, embutido, latas de conservas (pescado, marisco), aceitunas, legumbres cocidas (altramuces, garbanzos), huevos duros, en tortilla o quiché, verduras (tomates cherry, pepinillos, zanahoria), frutas frescas y deshidratadas o frutos secos se conservan bien y son fáciles de transportar.

Se desaconseja llevar alimentos ultraprocesados, como pizzas, galletas o snacks por su alto aporte calórico, así como leche, yogur, mayonesa, salsas emulsionadas, rosas y holandesas, porque fácilmente se pueden cortar con el calor y provocan sensación de digestión pesada. “Además, hay que aprovechar que en verano tenemos menos ganas de comer, ya que el gasto energético se reduce con el aumento del calor al exterior y la demanda de alimentos disminuye”, explica Luengo. Por el contrario, cuando se superan los 30º al exterior, aumenta la necesidad de hidratación para paliar la pérdida de líquidos y compensar el aumento de la temperatura. El alcohol no sería una buena opción para calmar la sed, ya que incrementa el riesgo de padecer un golpe de calor, debido a su efecto vasodilatador. Para brindar, podemos optar por bebidas con una graduación más baja, como son la sidra, el vino, la sangría o la cerveza y para no excedernos en la cantidad, compensar con agua carbonatada o cubitos de hielo. Los refrescos azucarados, light o zero tampoco serían recomendables por la elevada cantidad de azúcar o edulcorantes artificiales que contienen; su consumo frecuente puede provocar alteraciones metabólicas relacionadas con el aumento de peso o la diabetes.

Lo ideal para una óptima hidratación en verano es tomar agua templada o saborizada con frutos rojos, cítricos y hojas de menta o infusiones frías sin azúcar (té blanco, rooibos). Si la tomamos muy fría, podemos experimentar digestión pesada o estreñimiento, que se explica con la posterior solidificación de las grasas que se han ingerido que dificultaría el paso de alimentos en el intestino.

“Otro aspecto importante de esta comida son las cantidades; es aconsejable calcular la porción individual para evitar caer en picoteo descontrolado”, explica Luengo. Para hacernos una idea, nuestra porción será equivalente de una o dos raciones de nuestro plato principal junto con el aperitivo que sería mejor preparar de forma unitaria, uno por comensal, en forma de crema o sopa fría. Así limitaremos el picoteo y, sobretodo, evitaremos que los más pequeños se pasen y se sacien antes de llegar al plato principal.

Ejemplos de menú saludable

“Es importante, además de que las comidas sean saludables y equilibradas, tener en cuenta la conservación de las mismas, sobre todo cuando la temperatura y la humedad son altas” recalca la experta en nutrición, dietética y gastronomía del IMEO, Andrea Marqués. Lo ideal sería disponer de neveras portátiles con hielo para lograr una mejor conservación o llevarse algunos de los ingredientes refrigerados calculando el tiempo estimado de descongelación.

A continuación, la nutricionista sugiere algunas comidas saludables y rápidas, ideales para improvisar un picnic al aire libre en un día de calor:

  • A modo de picoteo:

-Hummus de garbanzo con crudité de verduras. Podemos llevar la pasta de garbanzos refrigerada para que éste más fresca y acompañarla con tiras de zanahoria, pepino o apio.

-Tostas variadas de pan integral. Se pueden hacer de guacamole y queso fresco o de huevo duro y salmón ahumado o marinado.

-Brochetas. Se preparan al momento de tomatitos cherry, aceitunas y mozzarella de tamaño pequeño.

-Gazpacho. Se puede elaborar de muchas formas y con distintos ingredientes, utilizando sandía o fresa, zanahoria y mango, consumirlo como crema de pepino o sopa fría de melón. Si nos decantamos por la versión tradicional a base de tomate, podemos llevarlo enfriado en un recipiente con algo de hielo para que esté más fresco y añadirle antes de consumir huevo duro picado y taquitos de jamón.

  • Como plato principal:

-Bocadillo completo. Lo preparamos en casa con pan integral de base y tortilla francesa hecha con uno o dos huevos y taquitos de jamón.

-Ensalada de pasta y atún. Cocemos la pasta y un huevo en casa y los llevamos en una fiambrera. Llegada la hora de la comida, le añadimos una lata de atún, otra de maíz y tomatitos cherry. Se puede aliñar con aceite de oliva y vinagre.

-Ensalada de brócoli y conservas de pescado. Cocemos el brócoli, podemos dejarlo blandito o al dente. Preparamos la ensalada con cebolla roja, maíz, queso fresco y una lata de bonito, atún, caballa o sardinas.

-Ensalada de garbanzos y pollo. Mezclamos en una fiambrera un bote de garbanzos cocidos, cebolla roja, pimiento rojo, tomate y pepino cortados y le añadimos una pechuga de pollo troceada.

-Ensalada campera. Se elabora con patata y zanahoria cocidas, cebolla, tomate, huevo duro, espárragos blancos y aceitunas.

-Aguacate con gambas, cebolla y queso fresco. Llevamos las gambas ya cocidas y añadimos el resto de ingredientes por separado y en el momento los juntamos a modo de ensalada.

  • De postre:

-Helado casero de yogur y mango. Rellenamos un molde de helado con yogur y mango troceado y lo dejamos en el congelador.

-Galletas de avena y chocolate negro. Elaboramos la masa de copos de avena, chocolate negro troceado, huevo y plátano maduro para darle un toque dulce. Una vez horneadas y enfriadas, están listas para llevar.

-Bizcocho casero de limón. Se prepara con harina integral, huevos, levadura, ralladura de limón y plátano maduro como sustituto del azúcar.

Brochetas de frutas variadas. Se pueden preparar en el momento con distintas frutas como melocotón, nectarina, fresas, plátano, melón, mango o kiwi.