La obesidad puede causar también incontinencia urinaria

  • Según el Observatorio Nacional de la Incontinencia (ONI), las personas con obesidad tienen mayor riesgo de sufrir incontinencia urinaria, ya que los músculos del suelo pélvico se ven obligados a soportar una carga de peso mucho mayor. 
  • Los programas de reeducación alimentaria y ejercicios dimensionados, así como tratamiento de balón bástrico o la cirugía bariátrica pueden ser la clave para solucionar el problema y asegurar una mejor calidad de vida.Woman Reaching for Toilet Paper Roll on the Floor

El sobrepeso como elemento nocivo, particularmente cuando dicho exceso se ha transformado en gran obesidad y después en mórbida, representa un factor de agresión sobre órganos y sistemas de nuestro cuerpo.

Afecciones reumáticas, articulares, digestivas, respiratorias, circulatorias y cardiacas se llevan la palma de la repercusión y su padecimiento se agudiza con el sobrepeso. Y estas frases se repiten en las consultas médicas: “No tiene más remedio que bajar de peso”; “su salud se lo agradecerá”; “está quitando años a su vida”; “es absolutamente preciso que pierda kilos”;  “es muy probable que su tensión arterial se normalice con la desaparición del sobrepeso” ó “probablemente no necesite el fármaco para el colesterol al perder los kilos que le sobran”.

La obesidad también causa incontinencia

El aumento de la grasa abdominal plantea, especialmente en situaciones de obesidad mórbida, un incremento de presión intraabdominal sobre la vejiga. Los músculos del suelo pélvico se ven obligados a soportar mayor carga y es factible la aparición de incontinencia urinaria,  así como también la fecal en muchos casos.

Con el fin de prevenir posibles complicaciones y asegurar la calidad de vida de una persona con problemas de obesidad, el doctor Pedro Tormo, portavoz del Observatorio Nacional de la Incontinencia (ONI), pone el énfasis en los programas de reeducación alimentaria y ejercicios dimensionados,  contemplando también tratamientos más específicos, como la implementación del Balón Gástrico o, incluso,  la cirugía bariátrica. Además, considera que mientras se alcanzan los objetivos ponderales, “la reeducación vesical con ejercicios y el absorbente preciso van a mejorar la calidad de vida del paciente”, apunta el médico.

La delgadez no excluye la obesidad

Un estudio de la Clínica Universidad de Navarra ha desvelado que un tercio de las personas clasificadas como delgadas por su Índice de Masa Corporal (IMC) son realmente obesas, tras analizar en más de 6 mil individuos la tasa de error en el diagnóstico de la obesidad que ofrece esta medición

EFE/ Info7

Existe una ecuación más precisa que el IMC para medir la grasa corporal, foto EFEEl equipo de investigadores ha elaborado una nueva ecuación más precisa que el IMC para el cálculo del porcentaje de grasa corporal, ya que, según ha informado este centro sanitario, la grasa es la que establece en una persona la condición de normalidad, sobrepeso u obesidad.

El trabajo concluyó que un 29 % de las personas que según el IMC -cuya fórmula consiste en dividir el peso en kilogramos entre la altura en metros al cuadrado- se sitúan en el rango de normalidad ofrecen realmente un porcentaje de grasa corporal propio de una persona obesa y que un 80 % de las personas que, según el mismo índice, presentan sobrepeso, realmente son obesas.

El análisis tenía su punto de partida en la premisa de que el IMC es el sistema más extendido para conocer la existencia de sobrepeso u obesidad y comprobaron que ofrecía «una altísima tasa de error en el diagnóstico de personas obesas», ha señalado el doctor Javier Gómez Ambrosi, primer firmante del artículo.

Partiendo de esta hipótesis, el equipo de la Clínica diseñó el estudio en una muestra de 6 mil 123 sujetos, de los que en torno a 900 eran delgados según su IMC, mil 600 presentaban sobrepeso y 3 mil 500 eran obesos. El conjunto de individuos era de raza caucásica, de entre 18 y 80 años y, de ellos, un 69 % mujeres.

Nuevo método para analizar la obesidad

El método utilizado para comprobar el margen de error que cometía el sistema del IMC en el cálculo del porcentaje de grasa corporal fue la pletismografía por desplazamiento de aire.

Dicha valoración, han explicado fuentes de la Clínica, se realiza mediante un equipo denominado BOP-POD, cuyo funcionamiento se basa en la medición del volumen corporal a través del desplazamiento de aire que produce un cuerpo dentro de una cámara especial que mantiene constante presión, temperatura y humedad.

Además, los especialistas establecieron en todos los individuos estudiados los marcadores sanguíneos de sensibilidad a la insulina, el perfil lipídico (de riesgo coronario), así como por otros factores de riesgo cardiometabólico.

Según estos biomarcadores, los investigadores comprobaron que los factores de riesgo cardiometabólico se encontraban elevados en aquellas personas delgadas o con sobrepeso, según el IMC, pero clasificados como obesos según su porcentaje de grasa corporal, en comparación con los individuos que presentaban índices normales de grasa corporal.

«Hemos demostrado que estos sujetos considerados delgados o con sobrepeso, que realmente tienen un porcentaje elevado de grasa, presentan elevadas cifras de presión arterial, glucosa, insulina, así como de colesterol, triglicéridos y marcadores de inflamación», ha indicado el especialista.

Los investigadores han valorado el beneficio que se obtendría de incorporar en la práctica clínica diaria, a la medición del índice de masa corporal, el cálculo de la composición grasa del cuerpo junto con el de los factores de riesgo cardiometabólico.

La obesidad aumenta el riesgo de leucemia, linfoma, cáncer de mama, hígado y colón

Cuatro de cada diez tumores se pueden prevenir

Tendencias Yahoo, The times of India

Numerosas investigaciones científicas afirman que cuatro de cada diez tumores se pueden prevenir. ¿Cómo? Llevando una vida saludable y, por supuesto, acudiendo a nuestro médico para realizar un chequeo cada cierto tiempo.

El 40 por ciento de los tumores podrían evitarse con acciones sencillas (los relacionados con estilos de vida y comportamientos), y el 90 por ciento se curan con una detección temprana y estricto seguimiento del tratamiento médico. Por este motivo, realizar los chequeos médicos rutinarios es la mejor forma de detectar el cáncer desde su etapa inicial.

«Mucha gente todavía piensa que el cáncer no se puede prevenir. Tiene una actitud fatalista hacia la enfermedad y cree que nunca puede ser evitada, que es heredada o que se debe a factores ambientales. Lo cierto es que esta enfermedad es a menudo causada por comportamientos individuales», explica Andreas Ullrich, del programa del control de cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Suiza.

En este sentido, se pueden adoptar algunos cambios fáciles en el estilo de vida, como dejar de fumar, no exponerse al humo del tabaco, llevar una dieta  saludable, mantener el peso adecuado, aumentar la actividad física y, evitar la exposición al sol sin protección.

Con respecto al alcohol, la campaña de prevención de la Unión Internacional contra el Cáncer indica que «consumir un litro de vino o dos litros de cerveza diarios ya supone un riesgo entre 4 y 6 veces mayor de padecer cáncer».

De hecho, un estudio canadiense ha demostrado que tomar una bebida alcohólica al día puede aumentar significativamente el riesgo de cáncer si este patrón se mantiene durante varios años. Además, está comprobado que el cáncer de mama aumenta un 3 por ciento por cada 10 gramos de consumo de alcohol al día.

La obesidad es otro factor fuertemente vinculado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama (después de la menopausia), colon, esófago, endometrio y otros. En ningún caso el índice de masa corporal debería pasar de 28’5.

Los expertos hacen hincapié en la manera correcta de comer: muchas frutas, verduras y granos enteros. Así como la importancia de reducir la ingesta de productos de origen animal (carne roja y procesada) y de sal.

A nivel nutricional, es importante aumentar el consumo de pescado, tomar exclusivamente aceite de oliva virgen extra (rico en polifenoles), apostar por productos ecológicos libres de pesticidas y añadir a las preparaciones culinarias especies como la cúrcuma, el romero, el ajo y la cebolla.

«La obesidad también aumenta el riesgo de leucemia, linfoma, cáncer de hígado y de la vesícula biliar. La falta de ejercicio regular es responsable principal del cáncer de mama y de colon», matiza el Dr. JD Wig, director del departamento de cirugía general de un hospital privado con sede en Mohali, India.

Para reducir el riesgo se recomienda realizar 30 minutos de actividad física moderada como caminar a paso ligero a diario o realizar 20 minutos de actividad vigorosa como correr tres o más días a la semana.

Otro aspecto a tener en cuenta: hay virus que pueden provocar cáncer de forma directa o aumentar el riesgo de padecerlo. La infección por el virus de las hepatitis B o C causa cáncer de hígado, el virus del papiloma humano está vinculado con el cáncer de cuello uterino y la bacteria Helicobacter pylori aumenta el riesgo de tener cáncer de estómago.

Por eso, es sumamente importante la inmunización y el tratamiento de estas infecciones. Además, un importante porcentaje de tumores (95 por ciento) se puede curar mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.

Por último, los oncólogos aconsejan mantener una actitud positiva ante la vida (meditación, yoga, coaching…) y evitar el aislamiento social potenciando las relaciones interpersonales con la familia y los amigos.

Un estudio muestra que la obesidad afecta al desarrollo del cerebro de los fetos

Aconsejan a las embarazadas llevar una vida más saludable para disminuir el riesgo para sus hijos

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Mother Infant Research Institute (MIRI, por sus sigla en inglés) de Boston (Estados Unidos), ha mostrado que la obesidad afecta al desarrollo del cerebro de los fetos. Los resultados serán presentados el próximo 15 de febrero en la reunión anual de Medicina Materno-Fetal de California.

Noticias Cuatro

La obesidad afecta el desarrollo del cerebro de los fetosConcretamente, tras analizar el desarrollo fetal de 16 embarazadas, los investigadores han descubierto que en el segundo trimestre de gestación los fetos de las mujeres obesas tienen diferencias en la expresión génica, en comparación con los fetos de las mujeres con peso saludable.

Durante la gestación se produce la apoptosis, un proceso de desarrollo de la muerte celular programada y una parte importante del desarrollo neurológico fetal anormal. Sin embargo, los fetos de las mujeres obesas sufren una disminución de la apoptosis.

No obstante, los expertos han reconocido que es «demasiado pronto» para conocer las implicaciones de estos hallazgos aunque han destacado la necesidad de que se realicen más estudios de expresión génica con el fin de dilucidar los posibles mecanismos que intervienen en la alteración del neurodesarrollo postnatal en los niños de madres obesas.

Ahora bien, los investigadores han confiado en que sus conclusiones y los datos futuros empujen a las mujeres que quieren quedarse embarazadas a tener una vida más saludable con el fin de disminuir el riesgo para sus hijos.

La obesidad infantil también causa problemas de salud a corto plazo

Podría comportar el doble de riesgo de sufrir más problemas médicos, mentales y de desarrollo

La Vanguardia/ Europa Press

La-obesidad-infantil-puede-acarrear el problema a corto plazo GYIUn estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, ha revelado que, más allá de los efectos a largo plazo, la obesidad infantil también puede tener consecuencias inmediatas para la salud de los niños, tales como el doble de riesgo de sufrir más problemas médicos, mentales y de desarrollo.

Además, y según publicará próximamente la revista Academic Pediatrics, los niños con sobrepeso tienen un riesgo 1,3 veces mayor de padecer estos problemas, tras haber comparado un grupo de niños con sobrepeso y obesidad con otro que no tenían ningún problema de peso.

«Los resultados deberían servir como una llamada de atención para los médicos, los padres y los profesores, que deben estar mejor informados sobre el riesgo de otros problemas de salud asociados con la obesidad infantil», ha defendido Neal Halfon, director del Center for Healthier Children, Families and Communities de UCLA y autor del estudio.

El progresivo incremento de la obesidad infantil en las dos últimas décadas ya ha propiciado un aumento paralelo de otras patologías, como el trastorno del deficit de atención e hiperactividad (TDAH), el asma y los problemas de aprendizaje.

La nueva investigación de UCLA, basada en la población infantil de Estados Unidos, ofrece el primer perfil nacional completo de las asociaciones entre el peso y una amplia gama de afecciones de salud asociadas o comorbilidades que los niños sufren durante la infancia.

En general, el equipo halló que los niños obesos eran más propensos que los que padecen sobrepeso a tener peor salud, más discapacidad, una mayor tendencia a sufrir problemas emocionales y de conducta, mayores tasas de fracaso escolar, TDAH, trastorno de conducta, depresión, problemas de aprendizaje, retraso en el desarrollo, problemas óseos, articulares y musculares, asma, alergias, dolores de cabeza, e infecciones del oído.

Para constatarlo utilizaron la Encuesta Nacional de Salud Infantil de 2007, analizando los datos de casi 43.300 niños de entre 10 y 17 años. Se evaluó la asociación entre el peso y 21 indicadores de la salud general, el funcionamiento psicosocial y los trastornos específicos de salud, de ajustar los factores sociodemográficos.

De los niños que participaron en el estudio, el 15 por ciento tenía sobrepeso (índice de masa corporal, IMC, entre los percentiles 85 y 95), y el 16 por ciento eran obesos (con un IMC en el percentil 95 o superior). Los investigadores de UCLA apuntan que el continuo cambio de las condiciones de la infancia puede acabar modificando algunas condiciones crónicas de la infancia, probablemente relacionado con décadas de cambios apreciados en el entorno social y físico en el que los niños viven, aprenden y juegan.

Por ello, proponen que los esfuerzos de prevención de la obesidad vayan dirigidos a estas influencias sociales y ambientales, y que los niños sean evaluados y gestionados por las condiciones comórbidas. «La obesidad podría ser la causa de la comorbilidad, o tal vez la co-morbilidad está causando la obesidad, o ambos podrían ser causados por algún otro tercer factor no medido», dijo Halfon.

Ya es una realidad, la cirugía cura la diabetes tipo 2 en pacientes con obesidad o sin ella

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) inaugura un Punto de Información para Diabéticos en su clínica de Madrid donde ofrecerá orientación sobre nutrición y cirugía aplicada a la diabetes de forma gratuita a lo largo del año

  • En España hay cerca de 5 millones de personas con diabetes y unos 2,3 millones  desconocen que la padecen, según datos de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE).
  • En 2030 la diabetes será la séptima causa de muerte con casi 400 millones de enfermos en todo el mundo; en los próximos 10 años las muertes por diabetes aumentarán más de un 50%, alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Cirugía bariátrica ayuda en casos de diabetes tipo 2De cada diez españoles dos son diabéticos, aunque no siempre son conscientes de ello. Según la Organización Mundial de la Salud en los próximos diez años las muertes por diabetes aumentarán más de un 50 por ciento. Esta enfermedad, que se abre paso de forma lenta y silenciosa, actualmente afecta entorno al 15,5 por ciento de la población en España, de cuales 2,3 millones desconocen que la padecen. No obstante, los expertos coinciden que la diabetes tipo 2, que presenta la gran mayoría, se llega a curar en un alto porcentaje de los casos, ya sea a través de cirugía o un cambio de alimentación y hábitos, dependiendo del caso.

El 5 de Febrero el Instituto Médico Europeo de la Obesidad inaugurará un Punto de Información para Diabéticos en su clínica del Paseo de la Habana 63 en Madrid, donde a lo largo del 2013, de forma totalmente gratuita, se ofrecerá orientación sobre la cirugía de la diabetes, el Sistema de Nutrición IMEO de índices glucémicos para diabéticos, e instrucciones para mejorar los hábitos diarios que regulan los niveles de insulina. Los pacientes que deseen acudir a éste Punto de Información, podrán reservar su cita con el especialista en el teléfono 91 737 70 70.

La diabetes, un enemigo común

La diabetes es un mal que nunca viene sólo. Muchas veces esta patología va de la mano con otras, como son la obesidad, la hipertensión y es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares. La diabetes también es una causa importante de ceguera, amputación e insuficiencia renal.
Existen dos grandes formas de diabetes. La diabetes de tipo 1, en la que el organismo no produce insulina y por tanto no se puede prevenir, y la de tipo 2 en la que el organismo no utiliza eficazmente la insulina. El tipo 2 representa aproximadamente un 90% de los casos mundiales de diabetes y es totalmente previsible.

La cirugía de diabetes, de cerca

“Hoy en día los avances de la medicina y la tecnología son tan importantes, que lo que era impensable plantearse hace unos años, ahora es realidad –señala Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad–. La posibilidad de curar la diabetes mediante una cirugía da esperanza a millones de personas que conviven día a día con la enfermedad con una dependencia general de fármacos o insulina”. ¿En qué consiste la intervención? A través de una cirugía laparoscópica, que suele durar alrededor de una hora, se deriva el tránsito digestivo entre el duodeno y el tramo superior del intestino delgado. Esto impide que el alimento pase por éste segmento del sistema digestivo y las inmediaciones del páncreas. De este modo conseguimos reducir la absorción calórica de los alimentos ingeridos regulando los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos.

Después de muchos años tratando pacientes con obesidad, en el IMEO hemos comprobado que el sobrepeso y la obesidad van muy ligados con la diabetes. De hecho, hay estudios que corroboran el vínculo entre ambas patologías, indicando que el 60 por ciento de los diabéticos tiene problemas de obesidad, principalmente de tipo abdominal. Aunque no todos los obesos padecen diabetes, el riesgo para ellos es mucho más alto. Se estima que una persona que está muy por encima de su peso ideal, tiene 7 veces más probabilidad de desarrollar diabetes que un individuo de peso saludable.

La mujer en mediana edad es más vulnerable a adquirir ciertas afecciones, entre ellas la diabetes tipo 2. El aumento importante de peso tras el embarazo y la llegada de la menopausia elevan su riesgo de desarrollar la enfermedad. De hecho, se estima que la probabilidad de que las mujeres obesas desarrollen una diabetes de tipo dos es 12 veces mayor que en sus homólogas de peso saludable. “Por esto insistimos que el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2 aumenta conforme el Índice de Masa Corporal sea más alto, especialmente en aquellas personas que tienen antecedentes familiares de diabetes, y disminuye si se pierde este sobrepeso”, recalca Bravo.

“Nuestra experiencia con la cirugía aplicada en estos casos nos ha demostrado que la curación de diabetes tipo 2 es total en pacientes con medicación oral en el primer estadio de la enfermedad (con menos de 10 años de enfermedad y menos de 5 años de insulina), donde el deterioro del páncreas es aún reducido”, subraya el portavoz del IMEO. Al paciente se le suelen retirar los fármacos entre las dos o tres primeras semanas posteriores a la cirugía. En pacientes con una medicación inyectable donde la enfermedad se encuentra en un estadio más avanzado, también logramos en un alto porcentaje curación total o en casos más complicados, una importante reducción de la dosis de insulina inyectable o cambio a tratamiento oral.

En pacientes “veteranos”, con más de 20 años de enfermedad y más de 15 años de insulina, logramos equilibrar con la ayuda de la cirugía los valores de colesterol, triglicéridos y tensión arterial. En cuanto a la diabetes tipo 2 el tratamiento inyectable desaparece y es reemplazado por las cápsulas, y en una cantidad diaria mínima.

Hay algunos cirujanos que rechazan a aquellos pacientes que no tengan un nivel de obesidad superior a 25 kilos, porque utilizan técnicas demasiado malabsortivas. En IMEO aplicamos la cirugía también a pacientes diabéticos con normopeso. Es una técnica conocida como Bypass Gástrico de Una Anastomosis (BAGUA) que permite conseguir una restricción mínima en la absorción calórica, con resultados muy buenos para la curación de diabetes tipo 2.

Los pacientes diabéticos tipo 1 teóricamente no son candidatos a ésta intervención, pero en algunos casos donde se ha optado por la cirugía para paliar los efectos de envejecimiento prematuro y mejorar la calidad de vida se ha conseguido pasar de necesitar 3 inyecciones al día, a sólo una pequeña cantidad de insulina de absorción lenta en algunos casos, y otros han abandonado las inyecciones para sustituirlas por pastillas.

Sistema de Nutrición IMEO de Índices Glucémicos para Diabéticos

Los diabéticos suelen tener una dieta muy restrictiva y la lista de productos prohibidos es larga: arroz, patatas, azúcar y derivados, aceites para cocinar, carnes rojas y productos lácteos. “No podemos limitarnos con decir qué no puede comer una persona que tiene la diabetes, hay que ir más allá y desarrollar un sistema de nutrición funcional para estos casos”, apunta Bravo. Las recomendaciones habituales para este tipo de pacientes están orientadas por bloques teniendo en cuenta la carga glucémica del alimento, es decir la cantidad de glucosa que aporta el mismo. Apoyándonos en los últimos estudios clínicos sobre nutrición y diabetes realizados en Europa y EEUU, hemos diseñado un avanzado Sistema de Nutrición IMEO de índices glucémicos para diabéticos que muestran resultados excelentes en la estabilización de los niveles de glucosa.

“Nuestro sistema trabaja, entre otros conceptos, sobre el índice glucémico de los alimentos, es decir, su capacidad de estimular en mayor o menor medida los niveles de insulina en el organismo, que junto con una selección adecuada de grasas y proteínas, conseguimos reducir hasta en un 50 por ciento en unos 30 días, la medicación dependiente de la enfermedad”, explica Rubén Bravo.

A continuación ofrecemos un menú de ejemplo elaborado según el Sistema de Nutrición IMEO de índices glucémicos para diabéticos:

DESAYUNO

o   Vaso de leche desnatada con descafeinado.

o   Tostada de pan integral con aceite de oliva extra virgen, tomate triturado y dos lonchas de jamón ibérico.


MEDIA MAÑANA

o   Una naranja.

o   Un yogur desnatado edulcorado.

o   2 nueces.

COMIDA

o   Primer plato: Parrillada de verduras con 3 espárragos verdes, un pimiento verde, medio calabacín y 50grs de setas. Aliñar con un chorrito de aceite de oliva extra virgen.

o   Segundo plato: Solomillo de ternera 200grs.  Pequeña guarnición de arroz integral 20grs.

o   Postre: Un yogur desnatado edulcorado.


MERIENDA

o   2 mandarinas.

o   Una tarrina de queso de Burgos desnatado.

o   2 nueces.
CENA

o   3 Brochetas de bacalao, cebolla y pimiento al horno.

o   Un biscote de pan integral.

LA DIABETES EN CIFRAS

Se estima que:

– Una persona obesa tiene 7 veces más probabilidad de desarrollar diabetes que aquella con peso saludable.

El riesgo para las mujeres obesas aumenta, ya que la probabilidad de que desarrollen una diabetes tipo 2 es hasta 12 veces mayor que en mujeres con normopeso.

– Entorno al 15,5% de los españoles son diabéticos; 1/3 parte de ellos no lo sabe (4,89%), según datos de la FEDE.

– Un 60% de los diabéticos tiene problemas de obesidad, principalmente tipo abdominal.

– El 50% de los españoles con diabetes tipo 2 padece hipertensión arterial.

– El 50% de las personas con diabetes padece retinopatía diabética, siendo ésta la primera causa de ceguera en adultos.

– La frecuencia de infarto de miocardio y trombosis cerebral es de 2 a 3 veces superior en pacientes con diabetes.

– La diabetes es responsable del 20% de las amputaciones de las extremidades inferiores.

Datos recopilados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)

La cirugía también cura la diabetes tipo II en pacientes no obesos, según expertos

El IMEO inaugura un ‘Punto de Información para Diabéticos’ en Madrid

Europa Press

Nurse preparing syringeLa cirugía también cura la diabetes tipo II en pacientes no obesos, tal y como aseguran los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que ha inaugurado recientemente un ‘Punto de Información para Diabéticos’ en su clínica de Madrid.

   De esta forma, los especialistas exponen que el tratamiento quirúrgico libra de esta enfermedad a los pacientes con un índice de masa corporal normal, además de a los diabéticos que sufren obesidad. Con motivo de ello, esta institución ha creado este servicio, en el que se ofrece «orientación sobre nutrición y cirugía aplicada a la diabetes de forma gratuita a lo largo del año».

   En la actualidad «hay cerca de cinco millones de personas con diabetes en España», según datos de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE). De ellos, «unos 2,3 millones desconocen que la padecen», afirman recogiendo la misma fuente.

   Además, los expertos señalan que las previsiones futuras no son nada halagüeñas, ya que se estima que la diabetes sea, en 2030, «la séptima causa de muerte en el mundo con casi 400 millones de enfermos». A ello se une el hecho de que se espera que en los próximos diez años los fallecimientos por diabetes «aumenten más de un 50 por ciento», señalan desde la Organización Mundial de la Salud (OMS).  

   Sin embargo, desde el IMEO afirman que la diabetes tipo II, que es «la que presenta la gran mayoría de la población», se llega a curar en un alto porcentaje de los casos, ya sea a través de cirugía o con un cambio de alimentación y hábitos. «Lo que era impensable plantearse hace unos años, ahora es realidad», señala al respecto el portavoz del instituto, Rubén Bravo.

LA INTERVENCIÓN SE PROLONGA DURANTE UNA HORA

   A su juicio, esto supone «una esperanza» para millones de pacientes que conviven diariamente con fármacos e insulina. Para ellos existe una solución a través de una cirugía laparoscópica, que suele durar alrededor de una hora, y por la que «se deriva el tránsito digestivo entre el duodeno y el tramo superior del intestino delgado», explica.

   De esta forma, se impide que el alimento pase por éste segmento del sistema digestivo «y las inmediaciones del páncreas», lo que hace que se reduzca la absorción calórica de los alimentos ingeridos «regulando los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos», manifiesta.

   «Nuestra experiencia con la cirugía aplicada en estos casos nos ha demostrado que la curación de diabetes tipo 2 es total en pacientes con medicación oral en el primer estadio de la enfermedad, donde el deterioro del páncreas es aún reducido», continúa el portavoz del IMEO. Tras dos o tres semanas, se retiran los fármacos al paciente.

   Por su parte, en los pacientes con una medicación inyectable donde la enfermedad se encuentra en un estadio más avanzado, «también se logra en un alto porcentaje la curación total», señala. En casos más complicados, se obtiene «una importante reducción de la dosis de insulina inyectable o un cambio a tratamiento oral», sostiene.

   No obstante, Bravo destaca que para no llegar a desarrollar la enfermedad es importante mantener el índice de masa corporal estable, «especialmente en aquellas personas que tienen antecedentes familiares de diabetes». Para él, «el riesgo disminuye si se pierde el sobrepeso».

Ashton Kutcher enfermó por emular la dieta de Steve Jobs

Tras días ingeriendo solo frutas y frutos secos, el actor tuvo que acudir al hospital con fuertes dolores procedentes del páncreas

ABC
Ashton Kutcher, AFPEl actor estadounidense Ashton Kutcher ha confirmado que enfermó antes del rodaje de la película «jOBS» por imitar la dieta basada en la ingestión de frutos que seguía Steve Jobs. De hecho, el actor tuvo que acudir al hospital tras sufrir fuertes dolores y las pruebas indicaron problemas en el páncreas.

La película, presentada recientemente en el Festival de Sundance, es la primera de las dos adaptaciones de la vida del fundador de Apple programadas dentro de un proyecto independiente que pretende retratar la vida del difunto Steve Jobs. Ashton Kutcher, que interpreta al genio de la manzana, ha explicado que intentó meterse en el papel, y para poder interpretarlo de la mejor forma posible llegó hasta el punto de emular la estricta dieta basada en frutas y frutos secos que el fundador de Apple siguió durante un tiempo, según recoge la biografía elaborada por Walter Isaacson.

De esta forma, para acercarse al personaje, Ashton Kutcher se convirtió en un auténtico frugívoro durante algunos días. Y, al parecer, la experiencia no fue del todo positiva, ya que la salud del actor estadounidense se resintió, obligando al intérprete a acudir a un hospital después de días practicando la dieta. Según recoge el portal USA Today, el organismo de Kutcher no respondió correctamente al cambio de alimentación, lo que generó fuertes dolores al actor, cuyos análisis reflejaron una actividad inusual en su páncreas.

De hecho Kutcher ha explicado que tras compobar esos resultados temió por su salud, sobre todo teniendo en cuenta que el personaje al que interpreta murió tras haber padecido cáncer de páncreas.

A la hora de comer de ‘táper’, cuidado con las bacterias y los aditivos del plástico

20 minutos

  • El transporte y su exposición a varias temperaturas, peligros comunes.
  • Se recomienda elevar la temperatura del calentado al 70%.
  • Sólo así evitaremos las bacterias como la salmonelosis o ‘E coli’.
  • El dibujo de un envase y un tenedor señala el plástico de uso alimentario.

Pros y contras de la fiambreraEl uso de fiambreras para comer se ha reactivado a raíz de los recortes. Muchos niños van ahora al colegio con su ‘táper’ y en muchas oficinas ya es costumbre llevarse la comida para calentarla luego en el microondas.

Sus ventajas son muchas pero también existen riesgos. Uno de los mayores «enemigos» de las comidas que se llevan en la tartera son las bacterias y los aditivos que se desprenden del plástico.

Hay alimentos que se pueden contaminar si no están refrigerados

Así lo explica el profesor de la Universidad Online UNIR y experto en nutrición, Javier Tejedor. Para que comer de ‘táper’ sea tan saludable como hacerlo en casa hay que cumplir unos requisitos, a veces difíciles, como la refrigeración y el calentado en cristal. En este sentido, el experto advierte de que el transporte y su exposición a diversas temperaturas son los peligros más comunes a los que se expone la comida.

Un riesgo añadido: el desprendimiento de aditivos del plástico

Hay alimentos que se pueden contaminar si no tienen refrigeración. Por ello, se recomienda elevar la temperatura del calentado al 70%. «De hecho, aclara Tejedor, solemos calentar a 40 grados, por lo que habría que calentar los alimentos dos veces a la misma temperatura. Solo así evitaremos las bacterias como la salmonelosis o E coli que produce problemas gastrointestinales y diarrea», ha recalcado.

Sin embargo, el calentar a alta temperatura tampoco soluciona el problema ya que existen riesgos añadidos como el desprendimiento de aditivos en el plástico. De hecho, debemos tener claro que los plásticos de uso alimentario están indicados en la parte posterior con el dibujo de un envase junto a un tenedor.

En suma, para comer de ‘táper’ se recomienda:

  • Conservar la comida en la nevera y recalentarla a más de 70 grados con el fin de garantizar las mejores condiciones higiénicas.
  • Evita los rebozados y los filetes a la plancha.
  • Tampoco conviene llevar vegetales como ensaladas de lechuga y tomate, ya que pierden sus propiedades y su textura.
  • Procurar llevar un menú compuesto, que contenga hidratos de carbono, proteínas y lípidos en las cantidades adecuadas.
  • También salsas y caldos ya que favorecen un calentado homogéneo en el microondas.
  • Utilizar plásticos con el icono que garantiza que es un material «apto» para entrar en contacto con alimentos.

Bisabuelas pueden ser responsables de la obesidad

Tóxicos a los que se expusieron nos hacen más susceptibles a enfermedades

Por BBC Mundo / elnuevodia.com

obesity.jpg_thinstockNo importa qué tan sana sea la vida que llevamos, los tóxicos medioambientales a los que se expusieron nuestras madres, abuelas e incluso bisabuelas durante el embarazo pueden influir en las enfermedades que desarrollemos.

Investigadores de la Universidad de Washington se dieron a la tarea de hacer una lista de químicos que encontramos a diario en el ambiente y que, debido a la epigenética, causan enfermedades generaciones después.

Dos trabajos liderados por el biólogo molecular Michael Skinner, publicados por separado en PLOS ONE y Reproductive Toxicology, indican que la exposición a plastificadores -presentes en botellas de plástico- y a hidrocarburos -como el combustible de aeronaves-, pueden ser una causa de obesidad tres generaciones más tarde.

También pueden influir en el desarrollo de enfermedades de riñón, próstata, testículos y ovarios, así como en anormalidades relacionadas a la pubertad.

«Es la primera vez que probamos estas dos exposiciones medioambientales y descubrimos que los dos (químicos) promueven enfermedades transgeneracionales», le explicó Skinner a BBC Mundo.

Este fenómeno se debe a la «herencia transgeneracional epigenética». Al mismo tiempo que los animales (incluidos los humanos) heredan características de las secuencias de ADN de sus padres, también tienen una herencia epigenética con la activación o desactivación de algunos genes.

Ni los hijos ni los nietos… los bisnietos

El especialista señaló que muchas de estas enfermedades sólo aparecieron tres generaciones más tarde. «Es interesante ver cómo estas dolencias no se manifestaron en la generación F1, que serían los hijos, sino en la de los bisnietos».

«(El estudio hecho en ratones) sugiere que una exposición ancestral de tus abuelos y bisabuelos puede aumentar tu susceptibilidad a desarrollar obesidad». Esto incluye aumento de peso, y una gran cantidad de acumulación de grasa en la zona del abdomen.

Si dos personas -una con tendencia a sobrepeso y otra no- llevan la misma dieta y realizan la misma cantidad de ejercicio, la que es más susceptible a ganar peso podría desarrollar obesidad, al contrario de la otra.

«Lo que pasa con la exposición de nuestros ancestros a estos tóxicos es que aumenta la susceptibilidad. Si sabes que eres susceptible a ganar peso, podrás tomar medidas para no ser obeso», aclara Skinner.

Según los expertos, el período más sensible para la exposición es durante la formación del feto. «Cuando se está formando en masculino o femenino es cuando hay más sensibilidad a ser reprogramado. Esto es un fenómeno epigenético», aclara Skinner.

Estas enfermedades se evidencian tres generaciones más tarde debido a que permanentemente cambiamos las células germinales. «En este caso particular es la esperma, que tiene una firma epigenética que, básicamente, se transfiere a toda la descendencia subsecuente», explica el experto. «Es una forma hereditaria no genética».

Altos índices de obesidad

Michael Skinner sugiere que los altos niveles de obesidad hoy en día podrían tener relación con la exposición de nuestros ancestros a tóxicos. Estos químicos pudieron haber originado una reprogramación en nuestros genes y nos hicieron más susceptibles a ganar peso; una combinación explosiva si lo combinamos con comida rápida y sedentarismo.

«Si te fijas en las tasas de obesidad de los años 50 y principio de los 60, eran relativamente bajas, cerca del 5%. Si miramos los niveles de obesidad hoy en día, tanto en niños como en adultos, ronda más el 30-40%».

«En tres generaciones hemos visto un aumento dramático de la obesidad. Un factor que no puedes atribuirse a la genética o a ninguna otra cosa que no sea influencia medioambiental».

El experto aclara que si bien la dieta, la nutrición y el ejercicio son cruciales para evitar la obesidad, no hay que ignorar los componentes ancestrales.