La historia del hombre que supero su obesidad y llegó a correr una ultramaraton

Se trata de Jorge Inthamussu, un esquelense de 40 años que llegó a pesar 125 kilos y tras superar su enfermedad, se animó a competir en una carrera de 50 kilómetros en Bariloche, una de las pruebas más duras del país. «Era humillante, no podía seguir viviendo así», dijo.

Infobae
0012930766La historia de Jorge Inthamussu es una muestra de que muchas veces la voluntad supera cualquier adversidad. Este esquelense de 40 años padeció de obesidad durante gran parte de su vida y tras decidir confrontar con su enfermedad, logró bajar de peso y hasta se animó a competir en una de las carreras más duras del país.

«Era humillante, no podía seguir viviendo así», dijo Jorge al tratar de explicar el karma con el que vivió hasta hace pocos años. «Cuando empecé a correr pesaba 125 kilos. A veces, con esas dietas mágicas, bajaba 10 kilos y los volvía a subir como si nada. No podía seguir así y dije: ¡basta! Es momento de afrontar seriamente la obesidad», sostuvo.
Hoy, Jorge pesa 80 kilos y lleva una dieta ordenada y entrena seis días a la semana. «Correr es una parte fundamental en mi vida, me ordena y motiva». Y para decidirse a afrontar su problema, tuvo que padecer un inconveniente en el trabajo. «A raíz de un problema que surge, sufro un pico de estrés; sumado al sobrepeso y la mala alimentación. En esa época mi hijo era muy chiquito. Me surgió la pregunta: ¿qué hago? ¿Peleo o me tiro al abandono? Y eso me llevó a pelearla, a ver qué surgía de todo esto. Tampoco quería que mi hijo sufriera todo lo que sufrí yo. El ser obeso en edad escolar es muy duro, no podía correr, ni jugar normalmente con mis compañeros, la adolescencia fue peor aún, siempre me mandaban al arco…», explicó.
Cuando intenta relatar cómo fue su vida, Jorge no duda en dividirla en dos etapas. «Yo podría decir que hubo dos Jorges, uno antes y uno después. El de antes, fue aquella persona desde chiquito y hasta los 30 años, que luchó contra el problema de la obesidad. Tomando en cuenta que la parte más crítica de ese primer Jorge fue la adolescencia, cuando más lo sufrí, por las cuestiones sociales, culturales y deportivas. Eso hace que muchas veces te reprimas, te guardes«, expresó.
«Y después hubo otro Jorge, que surge en algún momento por circunstancias de la vida, que se anima a hacer un cambio. Ahí es que empieza el Jorge deportivo, el que se anima, el que dice «yo soy capaz de hacerlo, todos somos capaces de lograr nuestros objetivos. Y empecé a hacer un cambio que me llevó…bueno me lleva, porque son 10 años de lucha hasta ahora, y sé que será una lucha para toda la vida. Es prácticamente un objetivo diario que te ayuda a sentirte mucho mejor», añadió.
A diferencia de aquella persona con problema de sobrepeso, el hombre hoy entrena, se alimenta en forma equilibrada y tiene objetivos. «Llegué a comer 18 empanadas, con un litro de gaseosa. Hoy puedo controlar esa situación, mis porciones son reducidas. Puedo comer 2 o 3 empanadas con un vaso de agua», agregó.
Aseguró que su caso es un ejemplo de transformación social y que le permitió abrir puertas que antes estaban cerradas para aquellos que padecían este flagelo. «Me refiero a que la sociedad hoy en día no está preparada para convivir con obesos. Cuando querés comprar ropa no la conseguís, la moda no está hecha para obesos, vas a un ámbito deportivo y te miran de otra forma. Vas a un ámbito cultural, por ejemplo, un espectáculo y todo el mundo mira al gordo cómo se va a sentar, si entra en la silla, si le cuesta, si roza a alguien», señaló en diálogo con el sitio ercodesarrollo.com.
«Entonces en esta transformación, yo noto esos cambios. Te querés comprar ropa y te anda, que quieras o no, eso en tu interior te va influyendo. Y deportivamente también. Antes el gordito iba al arco cuando jugaba a la pelota. Antes al hacer una actividad deportiva no te invitaban porque te cansabas, porque te tenían que esperar. Y hoy en día no, me dicen: corramos juntos, vamos a entrenar», finalizó.

Calidad de vida a nuestro alcance

  • España ha sido un país agrícola, sin embargo en las últimas décadas el sector primario español ha sufrido una considerable transformación
  • El número de explotaciones agrarias censadas en el año 2009 se situó en 989.796, con una disminución del 23,2% respecto a las registradas en el anterior censo agrario
  • La agricultura ecológica, un modelo idóneo para promover un sistema agroalimentario más sostenible
  • Los malos hábitos alimenticios han dado lugar a que según el INE un 45% de los niños entre seis y nueve años sufra exceso de peso
  • En un período de 12 años, el mercado interior de productos ecológicos se ha multiplicado por casi cinco, situándose en 2012 en torno a los 998 millones de euros, con un crecimiento del 3,4% respecto al año anterior

Plataneras-Gran-Canaria_EDIIMA20140812_0266_13En ocasiones hemos escuchado o visto cómo agricultores y ganaderos deciden hacer huelga o manifestarse, debido a la bajada de sus productos. Personas que viven de su producción y comprueban como cada día se le aporta un valor menor. Algo que resulta terriblemente extraño cuando diariamente consumimos dichos productos. Lo que sí está claro es que tradicionalmente España ha sido un país agrícola, sin embargo en las últimas décadas, el sector primario español ha sufrido una considerable transformación. Entonces, ¿qué ha ocurrido? La llegada de la modernización económica en 1960, los avances tecnológicos y la entrada en 1986 de España a la Unión Europea han modificado el panorama agrícola del país.

El primario es un sector necesario, pero que ha ido perdiendo importancia en el conjunto económico. Una prueba de ello es que el número de explotaciones agrarias censadas en el año 2009 se situó en 989.796, con una disminución del 23,2% respecto a las registradas en el anterior censo agrario, que tuvo lugar en 1999, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). No obstante, estos datos no deben interpretarse como un declive de la actividad, ya que la agricultura española ha experimentado una modernización y mejorado su productividad, aunque menos que otros sectores productivos. De ahí que adquiera un menor peso proporcional.

Cambios en el sector agrícola

Las labores agrícolas se han enfrentado a la mecanización, así como en ocasiones a un uso de fertilizantes, fitosanitarios y numerosos avances donde cabe destacar loscultivos bajo plástico, el riego por goteo o la selección de semillas, entre otros. Por tanto, estamos ante un campo tecnificado que en ocasiones al tener un reducido tamaño obliga a la adquisición de un mayor número de maquinaria agrícola, que gran parte del año se encuentra sin utilizar. Así se produce una mejora para el rendimiento y la productividad de la actividad agraria, pero un visible aumento en los costes de explotación.

De forma paralela asistimos a un escenario donde la producción ha sido destinada prácticamente para la comercialización de un mercado que demanda cada vez más productos de calidad y la lucha del sector ante la reducción del empleo agrario, el envejecimiento de los propietarios de las explotaciones agrarias, el ingreso de los agricultores inferiores a los del resto de los sectores o el impacto ambiental. Esta situación y un mercado cada vez más competitivo han obligado a que cada región tienda a especializarse en determinados cultivos, así como nuevas técnicas de explotación.

Nuevo método y alimentación

Ante el abandono de la actividad agraria y el despoblamiento en las zonas rurales surge el desarrollo de la agricultura ecológica. Un modelo idóneo para promover un sistema agroalimentario más sostenible. Un tipo de agricultura que se convertirá en la alimentación del futuro, como así consideran especialistas en nutrición y salud. Los hábitos alimenticios de los españoles se han distanciado cada vez más de la dieta mediterránea. Según una encuesta nacional de salud del INE de marzo del 2013, en España de cada 100 adultos de 18 años en adelante, un total de 17 padecen de obesidad, mientras que 37 presentan sobrepeso.

La obesidad ha aumentado del 7,4% al 17,0% en los últimos 25 años. Cabe destacar que de cada 10 niños y adolescentes de 2 a 17 años, dos presentan sobrepeso y uno obesidad. Asimismo, en España el 41,3% de la población se declara sedentaria. Sin embargo, países cercanos como Italia o Francia cuentan con un 10% y 12,9% de obesidad respectivamente. Estamos ante un problema que se ha extendido a los menores, como así se ha afirmado desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Actualmente, casi un 45% de los niños de entre seis y nueve años sufre exceso de peso, y más del 10% padece obesidad.

Mostrador-supermercado-lleno-verduras_EDIIMA20141203_0544_14Lo anteriormente mencionado tiene como principales motivos los malos hábitos alimenticios, la comida rápida y la falta de deporte, todo ello unido a una alimentación que en ocasiones se adapta a ritmos laborales estresantes. Junto a ello y según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la crisis económica también ha fomentado estos malos hábitos, ya que la falta de recursos ha provocado que   las familias gasten menos en comida sana como son las frutas y las verduras.

Por tanto, un elevado porcentaje de personas en los países de la OCDE tienen sobrepeso , esto da lugar a unas consecuencias sociales y económicas considerablemente graves, debido a que supone la exposición de un número creciente de ciudadanos con enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades del corazón o el cáncer.

La alimentación también se encuentra vinculada al uso de sustancias contaminantes tanto en el suelo, el aire, como el agua. La composición de los alimentos depende de las técnicas de cultivo empleadas, como puede ser el sistema de fertilización o el sistema de riego. Un claro ejemplo de ello es que un mal proceso de abonado dará lugar a que se altere la calidad del producto que posteriormente consumiremos. En ocasiones estos pueden contener residuos que suponen un riesgo para la salud al derivar en determinadas enfermedades. Estamos ante una transformación agroalimentaria, donde el mercado se ha convertido en global. Los productos que observamos frecuentemente bajo extensiones de plásticos esconden toda una historia desde que se cultivan hasta que llegan a nuestros platos.

Un modelo en auge

Una realidad es que en los últimos años el consumo de productos ecológicos ha aumentado de forma considerable. El principal motivo se debe a la preocupación de los consumidores por la salud, el medio ambiente y por saber qué componentes contiene o cómo ha sido tratado el producto que deciden adquirir. Es una agricultura que ha ido adquiriendo cada vez más terreno, pues las técnicas empleadas, junto a su vinculación con el mercado local y un consumo fresco y de temporada han sido factores idóneos para su promoción. Otro aspecto que refleja que se trata de un negocio en pleno desarrollo es que las grandes superficies e hipermercados han introducido y ampliado las secciones destinadas a la venta de productos ecológicos, tanto a nivel de alimentos, como cosmética o artículos de limpieza.

Los productos ecológicos no contienen sustancias contaminantes como pueden ser los fitosanitarios y muchos de los aditivos empleados para la preparación, manipulación y conservación de los alimentos. También diversos estudios han reflejado sus cualidades nutricionales. Por un lado, estamos ante medios de comunicación que informan sobre la contaminación ambiental y por otro, el acceso a numerosas fuentes que permiten contrastar los datos debido a las nuevas tecnologías. Esto ha provocado un nuevo tipo de consumidor bien informado con unas preferencias muy claras.

Hace unos años una gran parte de estos productos ecológicos provenían de Europa y llegaban a España a través de un pequeño grupo de distribuidores que no contaban con una red dedicada a establecimientos especializados como herbolarios o tiendas ecológicas. En cambio, en la actualidad ha aumentado el número de empresas productoras y distribuidores que ofrecen artículos a más de 3.000 tiendas dedicadas a ello, además de la numerosa cantidad de espacios online que también ofertas productos ecológicos.

Con respecto a Canarias, según el último estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el año 2013 revela que el total de productores dedicados a la agricultura y ganadería ecológica en la Comunidad es de 884 frente a las 847 del año anterior. En España la superficie ecológica inscrita ha pasado en el año 2000 de contar con 380,92 ha a 1.756,55 en el 2012 según el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. En un período de 12 años, el mercado interior de productos ecológicos se ha multiplicado por casi cinco, situándose en 2012 en torno a los 998 millones de euros, con un crecimiento del 3,4% respecto al año anterior.

Agricultura ecológica y sostenibilidad

La agricultura ecológica es una de las pocas actividades productivas que no contaminan, ni degradan el medio, debido a que emplea prácticas de conservación y mejoramiento de la fertilidad del suelo, así como la protección de los recursos naturales. Por tanto, esto se traduce en una técnica de producción compatible con las actuales políticas de desarrollo sostenible. Este incremento que ha experimentado en España, se debe en parte a la crisis en la que se encuentra el sector agrario, principalmente en los agroecosistemas del interior peninsular, pues presentan dificultades para hacer frente a la producción intensiva y los numerosos capítulos que informan sobre las dosis de residuos superiores a los permitidos que pueden llegar a tener los alimentos. Así es que estamos ante una opción rentable para los agricultores y nuevas oportunidades de mercado, unido todo ello a las subvenciones que conlleva.

Con esta técnica se produce una reducción del coste energético medioambiental, frente a la agricultura tradicional que cuenta con una continúa disminución en cuanto a la energía obtenida y utilizada en su producción. Además, la agricultura orgánica ayuda a la rotación de cultivos al aplicarse según diagramas fijados y ya estudiados para mantener la calidad del suelo y de los alimentos. Una técnica que no favorece la aparición de plagas, ni disminuye los nutrientes naturales del suelo.

Al tratarse de alimentos orgánicos es necesario cumplir con una serie de reglamentos y normas que así lo certifiquen. Estos se producen a partir de diversas reglas que especifican la producción, el procesamiento y la comercialización con el fin de obtener los correspondientes certificados necesarios para la exportación y venta. Estos alimentos son rápidamente identificados, pues la Unión Europea por su parte dispone del llamado logo ecológico  obligatorio para todos los productos y donde también se especifica el lugar de producción. En este sentido, cabe destacar que el mencionado logo sólo es válido cuando el 95 % de las sustancias aplicadas en la producción se ajustan a los mecanismos de la agricultura ecológica.

Es un modelo en auge, donde en algunas comunidades ha llegado a las aulas de centros escolares. Bajo el nombre ‘La Agricultura Ecológica una alternativa sostenible’ pretende llegar al alumnado de tercer ciclo de primaria y secundaria con la finalidad de que analicen el actual modelo de agricultura, sus causas y consecuencias, así como repercusiones en el entorno. Todo ello con la intención de lograr ente los más jóvenes, una reflexión, una concienciación y forma de actuar comprometida.

Diabetes: España en cifras

Universia España

La diabetes afecta al 13,8% de los adultos en España. En esta noticia te mostramos con cifras, en qué consiste la enfermedad y cuáles son sus consecuencias

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La diabetes es una enfermedad que cada vez afecta a más personas en nuestro país, como consecuencia del aumento de la tasa de obesidad y los hábitos de vida poco saludables. Los expertos aseguran que la cifra seguirá creciendo en los próximos años, por tanto, y para concienciar a la población, la Federación de Diabéticos Españoles publicó los datos de la diabetes en España.

A continuación, ofrecemos algunos datos:

LA DIABETES EN ESPAÑA

DIABETES TIPO 1

Se produce con mayor frecuencia en niños y adultos jóvenes

13% de los casos de diabetes en España

29.000 son menores de 15 años

1.100 nuevos casos cada año

DIABETES TIPO 2

De 5.301.314 personas mayores de 18 años

2.304.919 aún están sin diagnosticar

TASAS DE OBESIDAD POBLACIÓN ADULTA

OBESIDAD 1 de cada 6 es obeso

POBLACIÓN INFANTIL

NIÑOS 26% tiene sobrepeso

LOS COSTES

Gasto anual en diabetes en España

COSTES INDIRECTOS

17.630 millones

Absentismo laboral: 8.400 millones Jubilaciones anticipadas: 9.484 millones Gastos sociales: 101 millones

COSTES DIRECTOS

5.447 millones

Tratamientos y hospitalizaciones por paciente: 1.708 euros/año

LAS CONSECUENCIAS

Amputaciones

7 de cada 10 amputaciones no traumáticas de la extremidad inferior se deben a la diabetes, lo que la convierte en la causa más frecuente de este tipo de amputaciones

Ceguera

16% de las personas ciegas en España, lo son a causa de la diabetes

Mortalidad

25.000 españoles mueren cada año por diabetes

EL CONTEXTO EUROPEO

Situación de España en Europa

Mientras que Suecia ocupa el puesto número 1 del ranking, España ocupa el puesto 18 de 30 estados  europeos, quedando por detrás de países como Eslovenia, Portugal o Hungría

Tres neurotransmisores inciden en la obesidad

Radio 5

Dificultad para reconciliar el sueño, altar la nevera a media noche por culpa del insomnio, es un problema más frecuente de lo que parece… Uno de cada dos personas será obesas en las próximas décadas, son las últimas previsiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus causas son claras.

«Principalmente, la obesidad se relaciona con un problema cerebral (emocional) o es debida a una herencia genética», apunta Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Hay un notable cambio en los neurotransmisores. «Nosotros estudiamos principalmente tres neurotransmisores: la serotonina, que nos indica la tendencia del paciente a controlar la ansiedad; la dopamina, donde miramos los niveles de autosatisfacción; y la acetilcolina que es como la memoria RAM del paciente que nos indica, si los problemas pequeños él los percibe de una forma mucho más exagerada y si les producen un estrés autoinducido que no es real en muchos casos».

Un 70 por ciento de los pacientes con obesidad tiene alterada la función de algunos neurotransmisores. En la gran mayoría de los casos se recurre a ciertos alimentos, ricos en azúcares y grasas, y con demostrado poder adictivo para controlar temporalmente el estado de ansiedad o para conseguir cierto grado de satisfacción.

Para escuchar el audio completo, pulsa play.

Temporada alta de pastillas para adelgazar

  • La «operación bikini» comenzó en abril: desde entonces y hasta julio se vende el 42% de estos fármacos
  • Junio, el punto álgido: se dispensan 544.000 unidades y gastamos 10,3 millones de euros
La Razón, por J. V. Echagüe y F. Otero 

pastillas para adelgazar¿Cuándo podemos decir que comienza la «operación bikini»? Si usted tiene pensado anotar cada caloría ingerida a partir de hoy, debe saber que llega tarde. O al menos, así lo indican los hábitos de los españoles: ya desde el mes de abril y hasta julio incluido comienzan a incrementarse las ventas de productos para el control de peso, hasta el punto de que en ese periodo se producen el 42% de las ventas anuales. En todo caso, todavía está a tiempo. Los españoles preocupados por los kilos de más no pierden la esperanza incluso cuando ya tienen un pie y medio en la playa: el punto álgido de su consumo se produce durante el mes de junio. Así, el pasado año, se dispensaron en ese mes 544.000 unidades de las pastillas para adelgazar, facturándose 10,3 millones de euros en apenas 30 días. No en vano, estamos ante un producto estacional, con picos a lo largo del año. Y la antesala del verano supone el más acentuado de todos.

Descenso progresivo

Estos son algunos de los datos facilitados por la consultora IMS Health y que recogen la evolución en la venta de estos fármacos de venta libre en farmacias. En todo 2014, los usuarios adquirieron alrededor de 5,2 millones de unidades de estos productos, que lograron una facturación de 91,5 millones de euros. Una cifra elevada, cierto, pero que aún así supone un descenso de casi el 8% de unidades vendidas respecto al año anterior –entonces se vendieron 5,7 millones de unidades– y en torno a un 5% menos en el dinero recaudado –96,5 millones de euros–. De hecho, esta parece ser la tendencia también en el presente ejercicio. En lo que va de 2015 –de enero a abril–, los datos de IMS Health señalan un descenso en las ventas del 6% respecto al año anterior, así como un 7,4% menos de facturación. En cualquier caso, y a tenor de estas cifras, ¿podemos decir que hacemos un uso correcto?

«No hay un dato exagerado de consumo de pastillas milagrosas para adelgazar. De hecho, lo que consume la gente suelen ser píldoras con agentes depurativos o las que tienen un efecto saciante, por tener un componente hiperproteico», explica a LA RAZÓN Antonio Villarino, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Así las marcas más vendidas en farmacia son Arkocap (497.000 unidades), Lipograsil (400.000), Super Premium (367.000), XLS (358.000) y Alli (118.000). Con todo, la marca que más factura, y con gran diferencia respecto al resto, es XLS (17,6 millones de euros en 2014), seguida de Alli (6,9), Arkocap (6,5), Super Premium (6,4) y Lipograsil (5,1 millones).

«No son peligrosos, salvo algunos que si se toman en grandes cantidades pueden causar deshidratación», asegura Villarino. Y es que lo que «realmente preocupa» a los dietistas «son las dietas milagro, que están muy extendidas. La gente tiene ciertos reparos a tomar pastillas, pero no tanto a hacer algún tipo de regímenes alimenticios».

«Realmente, en la actualidad no hay un problema con las pastillas milagrosas para adelgazar, como las conocidas como Rainbow Pills, que fueron en los años 90 una auténtica epidemia», afirma por su parte Alberto Goday, vicepresidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). «Los problemas de obesidad son muy serios y a día de hoy todavía no hay algo que lo pueda solucionar: no hay soluciones milagrosas», añade. Pero en lo que respecta a los productos que se dispensan en botica, «todos tienen todas las garantías, pues pasan muchísimos controles y evaluaciones. En los productos de nutrición y complementos alimenticios también se vigila que no tengan sustancias prohibidas porque si no, se retiran».

En todo caso, no dejamos de buscar productos que aminoren –o que, directamente, hagan de-saparecer casi por arte de magia– un tejido adiposo excesivo. Y lo que es más preocupante: con tal de que cumplan su labor, no miramos lo que compramos.

Los riesgos

«Al margen de las pastillas peligrosas, hoy proliferan sobre todo productos a base de plantas. Y la gente cree que, por ser natural, es bueno. Pero hay plantas que pueden matar. Luego están los quemagrasas, que aparecen como productos de parafarmacia», dice el vicepresidente de la SEEDO. Lo que no hay que olvidar es que la gente «busca hacer en un mes todo lo que no ha hecho durante el año para la ‘‘operación bikini’’. Y aquí es donde aparecen esas nuevas dietas, que son un fraude».

Además, Alberto Goday recuerda que, si bien la ley se cumple a rajatabla en cuanto a los medicamentos que se dispensan en farmacia, sí que existe una mayor laxitud en lo que respecta a los «productos naturales». «La legislación es menos estricta, como también ocurre con las sustancias que toman los deportistas en los gimnasios», aclara.

¿Conclusión? Como afirma Antonio Villarino, «para bajar de peso no hay milagros». Y es que, en lo que respecta a la dieta, quimeras, las justas. «La fórmula es llevar a cabo dietas hipocalóricas y realizar ejercicio físico. Y siempre a largo plazo».

Un mercado negro de anfetaminas en la red

Como sucede con los estupefacientes o la viagra, el mercado negro de internet es prolífico en cuanto a la venta de productos supuestamente adelgazantes. «Las pastillas más peligrosas son las que sólo se pueden conseguir por prescripción médica, aunque hay gente que las busca a través de internet y en mercados no regulados. Tenemos las anfetaminas, que tienen un gran poder adictivo, y producen en los pacientes un síndrome de abstinencia escandaloso que requiere terapia», asegura Pepe Alcocer, médico de Narconon. Tampoco hay que pasar por alto las hormonas, «que no se puede decir que sean adictivas, pero sí vuelven ‘‘loco’’ al organismo. Al darle de forma artificial hormonas a nuestro cuerpo, éste deja de producirlas». «Las hormonas tiroideas pueden descontrolar todo nuestro sistema y causar hiperteroidismo», afirma, por su parte, Antonio Villarino.

¿Es bueno para la salud tomar leche?

Telemadrid


La mayoría de nosotros tomamos leche a diario, ya sea con el café o un vasito antes de ir a dormir. Siempre nos han dicho que es buena para la salud, que tiene mucho calcio, etc. Algunos expertos sostienen que este producto no es tan bueno de lo que parece para nuestra salud y le contribuyen problemas de acné, obesidad o incluso osteoporosis . Un equipo del programa Aquí en Madrid, de Telemadrid, se ha propuesto comprobarlo.
Tomar o no leche puede ser una decisión o incluso una obligación. Uno de cada tres españoles sufre intolerancia a la lactosa.
Para los ganaderos hay solo un tipo de leche, lo demás –como leche de soja o leche de almendras– son derivados y poco tiene que ver con lo que proviene de las vacas.
¿Qué opinan los nutricionistas? Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), defiende que «a los que le sienta bien la leche, no tienen por qué dejar de tomarla; es un alimento muy nutritivo, con muchas propiedades que nos aporta la cantidad de calcio que necesitamos cada día». Normalmente la intolerancia a la leche suele producirse por la lactosa. En este caso, el primer paso sería elegir una leche que no contiene lactosa y suplir la necesidad de calcio con el consumo de otro tipo de alimentos ricos en calcio y también en vitamina D, como son las sardinas, los berberechos, las anchoas y las espinacas. Algunas bebidas, como la leche de soja, también nos servirán, siempre y cuando están enriquecidas con calcio y vitamina D. La soja tiene cinco veces menos calcio que la leche de vaca. Cuanto menos tratamientos químicos le hayan hecho, mejor sería la leche que tomamos. El debate no ha hecho más que empezar.

Una mala alimentación genera más enfermedades que el sedentarismo, el alcoholismo y el tabaquismo juntos

Si bien el ejercicio regular es clave para evitar enfermedades graves, como la diabetes, patologías del corazón o la demencia, las dietas hipercalóricas son las máximas responsables de la pandemia de obesidad

ABC

exceso-azucar-salud--478x270Es el exceso de azúcar y de carbohidratos en nuestra dieta, y no falta de actividad física, lo que está detrás del aumento de la obesidad. Es hora de terminar con el mito de que el sedentarismo está detrás de la obesidad. Una mala dieta es la única responsable. De esta forma tan controvertida comienza un editorial en el «British Journal of Sports Medicine» que asegura que si bien el ejercicio regular es clave para evitar enfermedades graves, como la diabetes, patologías del corazón o la demencia, nuestras dietas hipercalóricas son las máximas responsables de la pandemia de obesidad.

En los últimos 30 años, en los que la obesidad se ha disparado, ha habido pocos cambios en los niveles de actividad física en la población occidental. Esto, aseguran, señala ineludiblemente a la cantidad de calorías consumidas. Sin embargo, la epidemia de obesidad representa sólo la «punta de un iceberg» mucho más grande sobre las consecuencias adversas para la salud de una mala alimentación. Por ejemplo, de acuerdo con el informe sobre la carga mundial de enfermedades publicado en «The Lancet», la mala alimentación genera ahora más enfermedades que la inactividad física, el alcohol y el tabaquismo juntos. Sin embargo, este es un hecho que pasa desapercibido a los científicos, médicos, periodistas y políticos. En lugar de ello, se ha desatado un mensaje inútil por mantener un «peso saludable» basado en contar las calorías de los alimentos y todavía hoy día muchas personas creen erróneamente que la obesidad se debe enteramente a la falta de ejercicio.

Industria tabaquera

Para los autores de este artículo, A. Malhotr, del Frimley Park Hospital(Gran Bretaña), T. Noakes, de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), y S. Phinney, de Universidad de California-Davis (EE.UU.), esta falsa percepción tiene sus raíces en las campañas de la industria alimentaria que utiliza tácticas muy similares a las de las grandes tabacaleras. Así, al igual que hizo la industria del tabaco cuando se publicaron los primeros vínculos entre el tabaco y el cáncer de pulmón, la maquinaria de la industria ha fabricado mensajes de «negación, duda, confusión».

De dónde provienen las calorías es crucial, señalan; así, las calorías del azúcar promueven el almacenamiento de grasas y el hambre, mientras que las de la grasa inducen plenitud o ‘saciedad’.

Según los autores, un gran análisis publicado en «PLoS ONE» reveló que por cada exceso de 150 calorías de azúcar (por ejemplo una lata de refresco de cola), se producía un aumento de casi 11 veces en la prevalencia de diabetes tipo 2, en comparación con las mismas 150 calorías obtenidas de la grasa o proteína. Y esto es independiente del nivel de actividad física y del peso de la persona.

Y otro trabajo publicado en «Nutrition» concluyó que la restricción de carbohidratos en la dieta es la intervención más eficaz para reducir todas las características del síndrome metabólico y debe ser el primer enfoque en el manejo de la diabetes, con beneficios incluso sin no hay pérdida de peso,

¿Y los carbohidratos? Las razones que se esgrimen señalan que el cuerpo tiene una capacidad limitada para almacenar carbohidratos y que son esenciales para el ejercicio más intenso. Sin embargo, estudios recientes sugieren justo lo contrario. Un trabajo publicado en «British Journal of Sports Medicine» establece que la adaptación crónica a una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos induce altas tasas de oxidación de grasas durante el ejercicio, suficiente para la mayoría de los deportistas en la mayoría de las disciplinas deportivas.

Mejorar entorno alimentario

Por todo ello, argumentan, los mensajes saludables difundidos sobre la industria de la alimentación deben cambiar. Más que decisiones de educación a la población, si mejora el ‘entorno alimentario’, las personas tomarán decisiones individuales más saludables que «tendrán un impacto mucho mayor en la salud de la población que el asesoramiento o la educación. La opción sana debe convertirse en la opción más fácil», dicen.

Y concluyen: «es hora de terminar con los daños causados por la maquinaria de la industria de ‘comida basura’. No se puede correr más rápido que una mala dieta».

 

 

 

Un estudio identifica seis tipos diferentes de personas obesas

  • Jóvenes bebedores, personas de mediana edad infelices o con problemas de salud felices, mujeres jóvenes y ancianos ricos sanos e individuos con mala salud.
  • El objetivo de este estudio por la universidad de Sheffield (Reino Unido) es lograr un enfoque de asistencia sanitaria selectiva.
  • «Un sólo enfoque en el conjunto de un único grupo no es eficaz, todos somos diferentes y distintas políticas de promoción funcionan», explica el doctor Green.

20 minutos

91874-597-438Hombres jóvenes que son grandes bebedores, personas de mediana edad que son infelices y ansiosos, individuos mayores que a pesar de vivir con problemas de salud física son felices, mujeres más jóvenes sanas, ancianos ricos saludables e individuos con muy mala salud. Esos son los seis tipos de personas obesas identificados por una investigación realizada por la Universidad de Sheffield, en Reino Unido.

Los autores buscaron la manera de abordar el problema de la obesidad en el país, que cuesta los 6.000 millones de libras esterlinas (más de 8.300 millones de euros) al Sistema Nacional de Salud cada año, y vieron que en la actualidad las personas son tratadas igual sin tener en cuenta su estado de salud, dónde viven o sus características de comportamiento. La investigación, dirigida por el doctor Mark Green, de la Escuela de Salud e Investigación Relacionada (ScHARR, por sus siglas en Inglés) de la Universidad de Sheffield, halló que aquellos que tienen un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más encajan realmente en uno de los seis grupos y que las estrategias para afrontar con éxito la pérdida de peso deben adaptarse según el grupo al que pertenecen.

Los científicos destacaron la importancia de que los responsables políticos de la salud reconozcan diferencias en los individuos con obesidad y dirijan o adapten las intervenciones en consecuencia. El enfoque no sólo puede ser más eficaz para ayudar a las personas a lograr un estilo de vida más saludable, sino que un enfoque de asistencia sanitaria selectiva también podría hacer un uso más eficiente de los servicios del Sistema Nacional de Salud.

«Todos somos diferentes» El doctor Green explica: «Las políticas destinadas a combatir la obesidad y fomentar estilos de vida saludables a menudo se enfocan en personas sólo porque son obesas. Pero un enfoque sólo en el grupo en su conjunto no es muy eficaz. Todos somos diferentes y distintos enfoques de promoción de la salud funcionan para personas diferentes».

«Nuestra investigación mostró que los de los grupos que hemos identificado son propensos a necesitar muy diferentes servicios y responderán de manera muy diferente a las distintas políticas de promoción de la salud. En el futuro, esperamos que los médicos tenga en cuenta estos seis grupos al ofrecer asesoramiento a sus pacientes», añade.

Los investigadores sugirieron que los mensajes sobre la reducción de alcohol podrían ayudar a combatir la obesidad en los adultos jóvenes, mientras que para las personas de mediana edad que son infelices y están ansiosos se debería dirigir una intervención que implique el aumento de ejercicio mezclado con asesoramiento psicosocial. Las mujeres sanas jóvenes pueden no necesitar ninguna intervención, según los autores del trabajo.

Para aquellos en el grupo de peor salud, el estudio mostró que los consejos sobre el ejercicio pueden no tener objetivos razonables y se necesiten otros mucho más modestos; y para los ancianos sanos ricos, la pérdida de peso de podría ser una prioridad.

Los investigadores utilizaron los datos del Estudio de Salud de Yorkshire que incluyen a 4.144 individuos obesos y esperan que los hallazgos, publicados en Journal of Public Health, proporcionen consejos para los políticos y lleven estudios futuros sobre la lucha contra la obesidad.

Los ‘beneficios’ sorprendentes del sobrepeso y la obesidad

Un estudio afirma que las personas con un mayor IMC tendría menos riesgo de demencia que aquellas con un peso saludable o bajo

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obesidad y alzeimerEl sobrepeso y la obesidad podrían tener algún efecto positivo. Lo sugiere una investigación que ha revisado los datos de casi 2 millones de personas que se publica en «The Lancet Diabetes & Endocrinology» y que afirma que las personas de mediana edad con un peso bajo (índice de masa corporal [IMC] de menos de 20 kg / m2) tienen un tercio más de probabilidades de desarrollar demencia que las personas de la misma edad con un IMC saludable. Pero además ha visto que, sorprendentemente, las personas obesas de mediana edad (IMC superior a 30 kg / m2) tienen casi un 30% menos de probabilidades de desarrollar demencia que las personas con un peso saludable, lo que contradice los resultados de la mayoría de la investigaciones previas. Es decir, al contrario de lo que se cree, la obesidad no conduce a un mayor riesgo de demencia.

Los investigadores de la London School of Higiene y Medicina Tropical y OXON Epidemiology (Reino Unido) han analizado de una base de datos de que recoge información sobre pacientes durante más de casi 20 años, lo que representa alrededor del 9% de la población del Reino Unido. En concreto han analizado los registros médicos de casi 1.958.191 personas con una edad media de 55 años en el inicio del período de estudio y una media en su IMC de 26,5 kg / m2, lo que normalmente se clasifica como sobrepeso. Durante los nueve años de seguimiento, 45.507 personas fueron diagnosticadas de demencia.

Y los resultados mostraron que las personas que tenían bajo peso en la mediana edad eran un tercio (34%) más propensos a ser diagnosticados con demencia que las de un peso saludable, y este aumento del riesgo de demencia persistido incluso 15 años después de que se registró el peso inferior al normal. Según el estudio, las personas de bajo peso tienen un riesgo un 39% mayor de padecer demencia comparado con una persona de peso normal o saludable. Sin embargo, aquellos que tienen sobrepeso el riesgo es un 18% menor, y para los obesos, la cifra es de un 24%.

Sorprendente

«Es sorprendente», señaló a la BBC el autor del trabajo, Nawab Qizilbash. «Lo controvertido es que quienes tienen sobrepeso y los obesos tienen un riesgo menor de padecer demencia que quienes tienen un peso normal o saludable», afirmó.

Para otro de los investigadores, Stuart Pocock de la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical, los resultados sugieren que los médicos, profesionales de salud pública y los políticos necesitan «repensar» cómo identificar mejor a aquellas personas con un mayor riesgo de demencia. está en alto riesgo de demencia. También, añade, «nuestros resultados también abren una nueva vía interesante en la búsqueda de los factores de protección para la demencia. Es decir -explica-, si podemos entender por qué las personas con un IMC elevado tienen un menor riesgo de demencia, es posible que los investigadores podrían ser capaces de utilizar estos conocimientos para desarrollar nuevos tratamientos para la demencia».

Los expertos reconocen que desconocen las razones por las que un IMC alto podría estar asociado con un menor riesgo de demencia. En este sentido Qizilbash reconoce que «las razones de esta asociación inversa no son claras. Quedan muchas cuestiones por resolver relacionadas con la dieta, el ejercicio, la fragilidad, los factores genéticos y cambio de peso».

Polémico tema

En un comentario, la profesora Deborah Gustafson, de SUNY Downstate Medical Center en Nueva York (EE.UU.), escribe que la literatura publicada sobre el IMC y la demencia es equívoca. «Algunos trabajos hablan de una asociación positiva entre un IMC elevado y la demencia, mientras que otros no». Y añade que para entender la asociación entre el IMC y la demencia habría que comprender la complejidad de la identificación de los factores de riesgo y de protección para la demencia. El informe de Qizilbash, asegura, «no tiene la última palabra sobre este polémico tema».

Un estudio afirma que los que consumen refrescos light aumentan su barriga más que los que no los beben

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alimentos_lightLas personas que adquieren y consumen productos light lo hace sobre todo con la intención de no engordar. Pero aunque las etiquetas se lea que contienen cero calorías, poca sal o poca grasa, parece que los que los toman no paran de aumentar su masa corporal. Sobre todo en el caso de los refrescos light.

Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por la Universidad de Texas, y cuya principal conclusión es que las personas que más consumen refrescos light son también las que mayor perímetro de la cintura tienen. Una manera elegante de decir que son los que más barriga tienen. Este aumento se produce porque las reservas de grasa abdominal se disparan a medio y largo plazo.

Para llegar a esta conclusión, el grupo de investigadores analizaron los hábitos y las medidas corporales de 749 personas durante nueve años. Esta población fue dividida en tres grupos: Los bebedores habituales de refrescos, los bebedores ocasionales de refrescos, y por último, los que nunca consumían este tipo de bebidas. También se hizo un seguimiento exhaustivo del tipo de bebidas que ingerían, para saber si contenían o no azúcar (si eran light o no).

Al final de la etapa de investigación, al rededor de 500 personas seguían vivas. Los autores del trabajo midieron el contorno de su tripa y hallaron que los que solían beber refrescos light habían aumentado su perímetro en más de 7 centímetros. Los que bebían de vez en cuando refrescos de este tipo, lo habían hecho en unos 4 centímetros de media. Y por último, los que no bebían refrescos light solo habían ganado alrededor de 2 centímetros.

Como explica la doctora Sharon Fowler al Daily Mail, una de las investigadores jefe del estudio, “los que suelen beber refrescos light habían aumentado hasta tres veces más el perímetro de su barriga que los que no bebían nada de este tipo de bebidas”. Y tal y como recuerda la doctora Fowler, este aumento correlaciona con serios problemas de salud como “diabetes, ataques al corazón y otros problemas que pueden causar la muerte”. Además, los sujetos que experimentaron un mayor aumento fueron los que sufrían de obesidad.