Ver la televisión durante el embarazo puede ser una causa de obesidad en el niño

Un estudio presentado de la Sociedad Americana de Pediatría también revela que apagar la televisión a la hora de la comida ayuda a una mejor alimentación de los niños.

Heraldo.es

obesidad y embarazoLos padres pueden prevenir la obesidad de sus hijos simplemente apagando la televisión durante las comidas. Los niños se alimentarán así de manera más saludable y los mayores podrán darse cuenta de cuándo están saciados. Así lo revela un estudio presentado este martes durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Pediatría en Vancouver (Canadá). Además, el estudio demuestra que este proceso puede comenzar incluso antes del nacimiento del niño, debido a la relación entre el tiempo que las mujeres ven la televisión durante el embarazo y la futura obesidad de sus bebés.

Y es que las futuras madres que están acostumbradas a comer o cenar viendo series o el telediario serán más propensas a hacerlo también cuando nazca su hijo, lo que puede derivar en una mala alimentación de éstos debido a que los padres les prestan menos atención a lo que comen y al momento en el que se sienten saciados. «Reforzar una vida saludable durante el embarazo ayuda a reducir el impacto de los malos hábitos en los niños en el largo plazo», aseguró la autora principal del estudio, la doctora Mary Messito. «Si las mujeres embarazadas no vieran la televisión al comer serían más eficaces los programas de prevención de la obesidad en los niños más pequeños», recordó Messito.

La doctora y sus compañeros analizaron los datos de ‘Starting Early’, un proyecto en el que estudiaron el efecto de la intervención a través de programas de prevención en niños obesos de familias hispanas de bajos recursos de la Escuela Belleveu de Nueva York. Las mujeres que se inscribieron en el estudio fueron analizadas desde el embarazo hasta que los bebés cumplieron tres años. Estas madres recibieron asesoramiento nutricional individual durante el embarazo y tras el nacimiento del niño, participaron en grupos de actividades y se les dio varios libros y vídeos relacionados con la buena alimentación.

Durante el último mes de embarazado estas mujeres tuvieron que explicar con qué frecuencia veían la televisión durante las comidas. Cuando sus bebés cumplieron tres meses tuvieron que responder acerca de con qué frecuencia estos niños veían la televisión mientras les alimentaban. Los resultados mostraron que el 71% de las mujeres embarazadas veían la televisión durante las comidas y el 33% de los niños de tres meses estaban frente a la televisión mientras eran alimentados. Las mujeres embarazadas que veían la televisión durante las comidas eran cinco veces más propensas a exponer a sus bebés a la televisión que las que no estaban acostumbradas a verla. Por otro lado, las madres de menos de 25 años son las más propensas a exponer a su bebé a los programas de televisión mientras estos se alimentan, según reveló el estudio.

«Este estudio es de los pocos que determinan cómo los hábitos de la madre durante su embarazo afectan en la vida del niño al nacer», explicó la doctora Messito. «Identificar el comportamiento de las embarazadas ayudará a prevenir la obesidad infantil», añadió la autora. Además, según la doctora, se promoverá una alimentación más sana y se pondrá límite al tiempo que los niños ven la televisión, sobre todo a la hora de las comidas.

Obeso a los 25 años, problemas de salud a los 35

El Impulso

ObesosSer obeso a los 25 años aumenta el riesgo de tener serios problemas de salud relacionados con el exceso de peso a los 35 años de edad. Un estudio ha visto que la obesidad en la veintena es probablemente uno de los mejores indicadores del riesgo cardiovascular y síndrome metabólico que hay. Publicado en «American Journal of Preventive Medicine», el estudio ha analizado la relación entre el índice de masa corporal (IMC) a los 25 años y el riesgo de obesidad a 10 años y cómo se relaciona con determinados parámetros asociados a la salud. Y los resultados muestran que las personas que ya eran obesas a los 25 años tenían una mayor probabilidad de seguir siéndolo de mayores. Los investigadores han analizado los datos del Estudio Nacional de Salud y Nutrición de EE.UU. 1999-2010 (NHANES ) y así han visto encontró que los hombres que eran obesos a los 25 años tenían una probabilidad de un 23.1 % de tener de obesidad clase III (que se define como un IMC superior a 40) después de los 35 años, mientras que los esta cifra era del 1,1% en aquellos peso normal esa edad. En cuanto a los mujeres, la probabilidad era de 46,9% en las mujeres obesas a las 25 años y de un 4,8% en las que no lo eran.

Reversible

Pero el estudio tiene una parte positiva, aseguran los investigadores. Un análisis de los efectos de la obesidad a largo plazo mostró que ésta es uno de los mejores indicadores del riesgo cardiovascular y metabólica. Es decir, explican, esto significa que la pérdida de peso en cualquier etapa puede ayudar a reducir el riesgo, independientemente del tiempo durante el cual una persona ha tenido sobrepeso . «Los resultados sugieren que los riesgos biológicos de la obesidad a largo plazo se deben principalmente a la probabilidad de ser obeso de adulto y no al tiempo durante el cual se ha sido obeso», explica Jennifer B. Dowd , de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (EE.UU.). Y, añade, «esta es, en cierta medida, una buena noticia ya que muestra que los jóvenes con sobrepeso y obesidad que tomen medidas para dejar de serlo pueden prevenir sus factores de riesgo biológicos». Sin embargo, el trabajo deja patente el hecho de que los obesos a los 25 años son más propensos a tener obesidad mórbida en la treintena. Y solo por ello, señalan los investigadores, son más susceptibles a complicaciones como la hipertensión, la inflamación y la diabetes. Además, reconocen los investigadores, la obesidad a largo plazo puede tener un papel en otras enfermedades crónicas. Por todo ello, asegura Anna Zajacová, de la Universidad de Wyoming (EE.UU.) la prevención de la obesidad a cualquier edad debe «ser una prioridad de salud pública y clínica».

Las proteínas, mejor en la primera comida, y el resto del día, a raya

Un nuevo estudio vuelve a subrayar los beneficios de estos nutrientes. Sin embargo, las dietas están saturadas de ellas y, pese a su potencial efecto saciante, no constituyen la panacea contra la obesidad.

Correo Farmacéutico, por Elena Alonso

proteinas en el desayunoEl desayuno es una de las piezas más importantes en la alimentación de personas de todas las edades, especialmente entre los niños en edad escolar.

Una investigación presentada en la conferencia sobre Biología Experimental de la Sociedad Americana de Nutrición celebrada el pasado lunes en Estados Unidos defiende que los desayunos altos en proteínas serían muy recomendables, ya que controlarían el apetito y optimizarían el nivel de glucosa.

El equipo investigador comprobó la capacidad saciante de 6 desayunos diferentes que compartían unos niveles similares de calorías, grasas y fibra, pero variaban en la cantidad de proteínas.

Los participantes tuvieron que indicar su nivel de hambre antes del desayuno y cada 30 minutos durante las siguientes 4 horas. Pasado este tiempo, a los sujetos se les sirvió un plato de pasta que debían terminar hasta que se sintieran llenos. Los resultados posteriores mostraron que el grupo de personas que había desayunado más proteínas mejoraron sus niveles de apetito a lo largo de la mañana, además de consumir menos calorías en la comida.

Las conclusiones de este estudio, que todavía no se ha publicado formalmente en una revista científica, no son completamente nuevos. De hecho, algo similar reivindicaba Barry Sears y su popular dieta de la zona.

Clotilde Vázquez, jefa del Departamento de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, advierte de que este estudio sólo muestra un aspecto: «La obesidad es muy compleja. No porque haya tenido éxito en un momento determinado y con unas determinadas personas quiere decir que siempre vaya a funcionar así».

Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, aconseja no consumir aisladamente las proteínas, sino siempre acompañadas de grasa e hidratos de carbono para asegurar su efecto saciente.

En caso contrario sería más fácil que esa ingesta, siempre en cantidades importantes, produzca efectos negativos en órganos como los riñones o el hígado.

Un desayuno ideal, respetando las costumbres gastronómicas españolas (sin huevos ni salchichas), incorporaría lácteos, una pieza de fruta, cereales y un alimento proteico (pavo, jamón york, queso fresco…), propone la dietista Estefanía Sal. El orden de los alimentos sería indiferente.

La presente investigación sí que suma material a la controversia que existe sobre la idoneidad de las proteínas. Hace unas semanas CF se hacía eco de un estudio publicado en Cell Metabolism según el cuál el exceso de proteínas de origen animal estaría vinculado al cáncer.

Pilar Martín Vaquero, endocrina en el D-Médical, considera que «no se necesitan tantas proteínas en la vida adulta porque ya no crecemos, salvo a lo ancho. Al ingerirlas, casi siempre estamos consumiendo un montón de grasas sin saberlo». A continuación pone el siguiente ejemplo: «80 gr. de jamón york tienen 16 gr. de proteína y 18 gr. de grasas malas (226 kcal.). Resulta curioso ver a la gente que cena jamón york y luego no come pan porque dice que engorda (60 gr. de éste equivaldrían a 30 gr. de hidratos, 4,5 gr. de proteínas y 0 grasas, es decir, 138 kcal.)».

Las proteínas de origen vegetal (soja, alubias…) son mejores: «No contienen tanta grasa. Pero como tienen aminoácidos limitantes hace falta que sean combinadas con productos como la patata o el pan», comenta Vázquez.

Lo ideal es que se ingieran entre 0,8 y 1,1 gr. de proteína por kg. de peso corporal. A lo largo del día los porcentajes calóricos deberían distribuirse del siguiente modo: 45-55 por ciento hidratos de carbono; 20-35 por ciento, lípidos y, finalmente, 10-35 por ciento, proteínas.

En los últimos 50 años las estadísticas han registrado un aumento de dos puntos en la ingesta de proteínas y de 8 en el caso de los lípidos, mientras que los hidratos de carbono han bajado 11 puntos.

Los expertos coinciden en afirmar que a la dieta actual le sobran proteínas: «En el momento en que los productos cárnicos bajaron de precio se empezaron a consumir más», explica Vázquez. «El segundo plato, muy abundante, ha ido paulatinamente sustituyendo al plato único». Paradójicamente, aquellas personas que se ven obligadas a consumir un plato único en una tartera «estarían más cerca de unos hábitos alimenticios más saludables, siempre y cuando contenga hidratos y proteínas».

La obesidad amenaza la vida sexual de los españoles

El incremento del sobrepeso en la población amenaza la vida sexual de los españoles porque este factor reduce la producción de testosterona, afecta a la libido y multiplica los casos de disfunción eréctil, según un análisis del Instituto de Medicina Sexual.

Noticias La Información, por Almudena Domenech

obesidad y sexoEl incremento del sobrepeso en la población amenaza la vida sexual de los españoles porque este factor reduce la producción de testosterona, afecta a la libido y multiplica los casos de disfunción eréctil, según un análisis del Instituto de Medicina Sexual.

La última Encuesta Nacional de Salud revela que el 17 % de adultos sufre obesidad, es decir, tiene un Índice de Masa Corporal (IMC) igual o superior a 30 kg/m2, lo que representa casi un 10 % más que hace 25 años. Si se tiene en cuenta también el sobrepeso el porcentaje de afectados alcanza el 53,7 %.

Se estima que el 79 % de los hombres que presentan disfunción eréctil tienen un IMC de 25 kg/m2 o mayor. Un IMC en el intervalo de 25-30 kg/m2 se asocia a 1,5 veces más riesgo de disfunción sexual, y en el rango de más de 30 kg/m2, a 3 veces mayor riesgo.

Los hombres con exceso de peso suelen sufrir «una reducción en la producción de testosterona, lo que afecta a la libido y a la calidad de la erección, además de que suelen llevar asociados otros trastornos que también contribuyen a la disfunción eréctil», advierte a Efe Mariano Rosselló, director del Instituto de Medicina Sexual de Madrid y del Centro de Urología de Palma de Mallorca.

Se calcula que más de 2 millones de españoles sufren disfunción eréctil, aunque la prevalencia aumenta con la edad. Así, entre los 18 y los 40 años afecta al 17 % de los hombres; entre los 40 y los 70 años, al 47 %, y a partir de los 70 años, al 72 %.

Se considera impotencia sexual «cuando en la mitad de las tentativas no se consigue una erección suficiente para iniciar, mantener y terminar una relación sexual con penetración, satisfactoria para los dos miembros de la pareja», indica el doctor.

Para el diagnóstico de estos problemas, se requiere de «un estudio multidisciplinario que abarca una minuciosa historia clínica para detectar factores de riesgo físicos y psicológicos con la participación de un especialista en medicina sexual o andrología que determinará el tratamiento adecuado para cada paciente», añade.

Una de las pruebas necesarias son los test vasculares con los que se mide la rigidez. Los factores que más influyen son la hipertensión, alteraciones de los lípidos plasmáticos, diabetes, obesidad y el aumento de la masa grasa, sobre todo abdominal.

«Por eso, para prevenir la aparición y tratar este trastorno es clave llevar una dieta sana, practicar ejercicio y mantener un peso saludable», asegura a Efe por su parte la doctora Josefina Olivares, endocrinóloga de la Unidad de Nutrición Salud-10, especializada en Metabolismo y Nutrición para la salud.

Esta situación constituye una oportunidad para tratar el sobrepeso, ya que la presencia de la disfunción eréctil en sujetos obesos podría ayudar a los profesionales sanitarios a convencerlos de iniciar un «círculo virtuoso» en que la corrección de la disfunción sexual será la recompensa para un mejor comportamiento de estilo de vida.

De hecho, una de las primeras medidas que recomiendan los expertos para disfrutar de la vida sexual es perder peso. Una investigación de la Universidad de Duke (en Estados Unidos) mostró que el 68 % de las mujeres con sobrepeso no se sentía atractiva sexualmente. Un año después de emprender una dieta, sólo un 26 % seguía pensando así.

Al principio, el 63 % no quería que las vieran desnudas, pero sólo un 34 % opinó igual un año después. Al comenzar el estudio, un 21 % de las mujeres dijo que no disfrutaba de las relaciones sexuales y sólo 11 % respondió así después de un año.

«Los pacientes con exceso de peso nos aseguran que cuando consiguen librarse de algunos kilos se sienten 10 a 20 años más jóvenes en su vida sexual», destaca Rosselló.

El sobrepeso afecta a la autoestima y al deseo sexual pero lo hace de manera diferente en hombres y mujeres, según el doctor. «Los varones son más propensos a sufrir de impotencia sexual y las mujeres a padecer falta de deseo», explica.

Algunos estudios han mostrado que el 68 % de las mujeres obesas sufren insatisfacción sexual, porcentaje que se reduce al 46 % en las féminas de peso normal. (Agencia EFE)

Una mujer deja las ‘dietas’ y logra perder 72.5 kilogramos

Teena Henson optó por ejercitarse y comer saludablemente en lugar de probar dietas para poder bajar la mitad de su peso corporal

Por Maggie Blaha, CNN

teena-hensonireportEl “camino a la vida” de Teena Henson comenzó con un anuncio en el periódico. Ella recuerda desear tener un Anytime Fitness, un gimnasio en su ciudad natal de Gilmer, Texas, en Estados Unidos. Específicamente quería unirse a este lugar porque está abierto todo el tiempo y está hecho para hombres y mujeres de todos los niveles de condición física.

“Entonces hubo un anuncio en el periódico local que decía que Anytime Fitness abriría”, recuerda. “Dije, ‘aquí está; está en tus manos. Ahora, ¿qué vas a hacer con eso?’”.

Determinada a dirigirse en el camino correcto, Henson se inscribió en el gimnasio mientras todavía estaba en construcción.

Era marzo de 2011; Henson medía 1.60 metros y pesaba 150.5 kilogramos. Sabía que su mala alimentación e inactividad no era el camino a una vida larga y saludable. No tenía ningún problema de salud grave, pero sus padres y tres hermanos tenían diabetes así que conocía las potenciales consecuencias.

Henson de 54 años, es muy cercana a su familia. Sus seres queridos, especialmente su madre, a menudo se acercaban a ella con preocupaciones sobre su salud, diciéndole que debía perder peso.

“Creo que mientras más crecía, más preocupada estaba mi mamá porque sabía que no estaría allí para cuidarme”, dice Henson. “Era la primera en apoyarme en mi plan para ejercitarme y perder peso”.

En el pasado, Henson hacía dietas para hacer felices a todos, pero no duraban mucho.

Había una serie infinita de reglas, desde solo comer toronjas hasta comer solo carbohidratos, hasta que se dio cuenta que las “dietas” no eran para ella.

“Para mí, la ‘dieta’ es una palabra de cinco letras que significa fracaso”, dijo.

Lo que buscaba era un cambio de estilo de vida. Y no porque sus amigos y familiares lo quisieran, sino porque ella lo quería.

Con las horas de Anytime Fitness, Henson no tenía problemas para encontrar tiempo para ejercitarse. Va al gimnasio todos los días después del trabajo desde 30 minutos hasta una hora. Incluso creó un mantra:

«Tengo el deseo de ejercitarme. Mantengo una determinación para ejercitarme. Creé una disciplina para ejercitarme, y escojo ejercitarme”.

Con lo que luchó más fue con cambiar sus hábitos de alimentación.

Comenzó por eliminar los refrescos y bajó 8.1 kilogramos en el primer mes.

Su madre, conocida como Mamá Henson para muchos de sus amigos, la apoyaba diariamente y estaba emocionada de ver que su hija comenzaba a adoptar un estilo de vida más saludable.

“Todos los días me preguntaba, ‘¿cuánto bajaste hoy?’. Me reía y decía, ‘mamá, no puedo bajar todos los días’. Pero me decía que lo intentaba y eso era todo lo que importaba”, dijo Henson.

Después de eliminar los refrescos, Henson comenzó a hacer elecciones de comida más saludables.

Continuó comiendo en restaurantes de comida rápida porque era conveniente, y cambió el pollo frito por pollo a la parrilla, y la guarnición de papas fritas por ensalada.

Para diciembre de 2011, Henson había perdido 29 kilogramos y estaba más saludable que nunca. Desafortunadamente, la salud de su madre se deterioraba. Mamá Henson tuvo varias convulsiones y miniaccidentes cerebrovasculares que la debilitaron gravemente.

El estilo de vida más saludable de Henson la ayudaría a ofrecer la fuerza mental y física que necesitaba en los últimos meses que cuidó a su madre.

Dos meses antes de que su mamá muriera, Henson recuerda entrar a la casa después de ejercitarse. Había perdido 45.3 kilogramos en este punto. Su madre la vio y dijo, “eres bonita”.

“Ambas comenzamos a llorar”, dijo Henson. “No tengo idea de por qué lo dijo; fue un momento memorable”.

Mamá Henson falleció en agosto de 2012.

Cuando Henson pierde de vista por qué se ejercita o no come dulces, piensa en la sonrisa de su madre y cuánto quería que su hija fuera feliz.

“Sabía que estaba orgullosa de mí por perder peso”, dijo Henson. “Sé que sentía que iba a estar bien ahora que había perdido peso”.

En el último año, Henson incluso cambió más su dieta. Comenzó a comer productos como quinua, pan integral y vegetales frescos.

«Hubo un tiempo en el que no podías poner brócoli cerca de mi”. Pero ahora lo tuesta y lo incluye en sus comidas para la semana. Cocina en grandes cantidades los fines de semana, congela los alimentos en contenedores individuales durante la semana para que sepa exactamente cuántas calorías come. Intenta comer 1,200 calorías al día.

En menos de tres años, Henson perdió 75.2 kilogramos, o 50% de su peso corporal. El 8 de marzo, celebró el tercer aniversario de su entrada a Anytime Fitness.

Perder peso la ayudó a encontrar una fuerza interior. Le permite ver un vislumbre de la mujer fuerte y realizada que su madre siempre vio.

Una de las pasiones de Henson fue participar en caminatas de cinco kilómetros para organizaciones altruistas. Desde que comenzó a ejercitarse hace tres años, participó en cinco caminatas y recientemente terminó una en 46 minutos, su mejor marca personal.

La transformación de Henson fue tan completa que su médico, quien monitoreó su progreso desde que comenzó a perder peso, utiliza sus fotografías para mostrarle a los pacientes qué puede hacer un poco de determinación.

“El más pequeño de los cambios que uno puede hacer en su estilo de vida actual puede generar grandes cambios”, dijo Henson, “no solo en la parte física, sino en la mente”.

Top diez de los deportes que te ayudan a bajar peso rápidamente

Que

running_adelgazaAunque no hay una actividad física perfecta y que trabaje todas las zonas del cuerpo al mismo nivel, hay algunas que combinadas con una dieta equilibrado pueden hacer milagros. Así que si estás dispuest@ a iniciar la operación bikini o a quitarte esos kilos de más de la Semana Santa, te damos una serie de consejos para quedarte en un perfecto estado.

Pero… ¿Cuál es la mejor actividad física para quemar todas esas grasas?

RUNNING:  Sin duda, es el deporte de moda. La fiebre del ‘running’ o el tradicional correr de toda la vida ha provocado que las calles se tiñan de numerosos colores todos los fines de semana. A una velocidad aproximada de 11 kilómetros por hora se pueden perder 660 calorías.

BICICLETA:  Con un promedio de 21 kilómetros por hora se pueden quemar 537 calorías. Eso sí, os recomendamos un buen sillín que con el paso de los minutos si no es bueno se puede convertir en un quebradera de cabeza.

SQUASH:  Un deporte desconocido para muchos y que se juega en un pabellón con dos jugadores. Una actividad intensa y que en una hora te permite eliminar más de 500 calorías. Pero ojo, no es nada sencillo. Para principiantes os recomendamos el tenis, mucho más sencillo y de similar gasto calórico.

TENIS:  Precisamente este deporte de raqueta es uno de los que mejor viene para quitarse esos kilos molestos de más. Piernas, brazos, músculos. La mayoría del cuerpo en funcionamiento con una actividad en la que una persona de 65 kilos perdería 488 calorías en una hora de partido o entrenamiento.

NATACIÓN: En esta lista no podía faltar uno de los clásicos del deporte. Considerado por los expertos como «uno de los más completos» permite reducir muchas calorías. Dependiendo de la velocidad y de la intensidad con las que se practique se pueden perder entre 380 y 420 calorías.

PADEL:  Considerado por muchos como el deporte de los pijos, año tras año ha ido ganando adeptos y se ha convertido ya en un pasatiempo para la mayor parte de la sociedad. Muy intenso y en el que es necesaria mucha agilidad, nos permite quitarnos 380 calorías por cada hora de ejercicio.

BALONCESTO: No vale echarse unas canastas para perder. Lo suyo es buscarse a unas amistades y jugar un partido intenso. Si cumples esos requisitos puedes eliminar 350 calorías de un plumazo en una hora.

ANDAR: Para las personas que no tienen la suficiente voluntad de realizar un esfuerzo para correr o con problemas físicos que impiden practicar ese deporte, siempre queda la opción de dar un paseo. La velocidad es importante, ya que podemos ganar 60 calorías adicionales por cada kilómetro por hora más rápido que vayamos.

PATINAR:  No apto para torpes. Se requiere una gran habilidad para no acabar en el suelo. Para los expertos, saber que patinar durante una hora se pueden perder 320 calorías.

VOLEYBALL: A pesar de ser un deporte interior y que permite menos licencia para la improvisación, nos permite adelgazar 290 calorías en una hora de práctica.

Un día a la semana, el bioayuno ayuda a detoxificar el organismo

Onda Madrid, Aquí no hay playa

Según la tradición católica, el Viernes Santo es día de procesiones, ayuno y abstinencia. Con el fin de minimizar los casos de males gástricos, astenia y mareos y para potenciar el equilibrio emocional de las personas que guardan ayuno, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha diseñado un menú completo que cubre las necesidades bionutricionales del organismo y, además, favorece la detoxificación. Una vez pasada la Semana Santa, podemos realizarlo con fines depurativos, pero nunca más durante un día a la semana.
En este programa de Aquí no hay playa, de Radio Onda Madrid, Rubén Bravo del IMEO explica en qué consisten las comidas y por qué algunos alimentos son mejor opción que otros.
Para escuchar el audio entero, pulsa Play.

El Reino Unido tiene ocho millones de chocohólicos

Una nueva investigación de la empresa analista de consumo Mintel afirma que uno de cada seis británicos son verdaderos adictos al chocolate comiendo al menos una barra al día.

Noticieros Televisa, por Vytas Rudavicius

chococolicosUna de las tradiciones de la Semana Santa británica es dar a sus seres queridos chocolates en forma de huevo: No sólo los niños, sino también los adultos intercambian estos chocolates de Pascua que varían desde el tamaño de un huevo real a enormes huevos de chocolate de más de 1 kilo. Debido a esta tradición, las ventas de chocolate en el Reino Unido durante la Semana Santa siempre se duplican.

Ahora una nueva investigación de la empresa analista de consumo Mintel afirma que uno de cada seis británicos son verdaderos «adictos al chocolate»: comiendo al menos una barra al día.

Esta estadística equivale aproximadamente a ocho millones de ciudadanos del Reino Unido. Además, otro 17 por ciento de la población come chocolate entre cuatro y seis veces a la semana.

En comparación: sólo el 5% de los británicos afirmaron que nunca lo comen.

Los londinenses consumen la mayor cantidad de chocolate: el 26 por ciento de los habitantes de esta metrópoli lo comen cada día. En comparación, en Escocia, la cifra es del 17 por ciento, 16 por ciento en el País de Gales, y sólo el 11% en el condado de Yorkshire.

La investigación también descubrió que la generación de los adultos jóvenes consumen más chocolate: una cuarta parte de los británicos entre de 25 y 34 anos come chocolate todos los días.

«Desde la época de los aztecas, el cacao y el chocolate han ocupado un lugar especial en los corazones de las personas a lo largo de los siglos. Lo demuestra el hecho de que sólo una pequeña minoría de los británicos dicen que nunca comen chocolate. El chocolate como un regalo personal sigue siendo una parte esencial de la dieta de los consumidores. Esto es a pesar del reciente énfasis en el papel de los alimentos que son altos en grasa y azúcar en la crisis de obesidad británica», dijo Richard Ford, el autor de la investigación.

La variedad mas favorita entre la población del Reino Unido es el chocolate de leche, que se come en un 75%. En segundo lugar: barras rellenas con dulce de leche o de otras delicias. El chocolate blanco y chocolate amargo fueron los menos populares entre los  encuestados.

También se estableció que no hay diferencias significativas entre hombres y mujeres, en cuanto a consumo de chocolate se trata.

Un ayuno apto para diabéticos

  • Los expertos desaconsejan esta práctica a diabéticos, obesos, menores de edad y mayores de 65 años.
  • Los especialistas del IMEO recomiendan una dieta líquida que asegure los niveles mínimos de glucosa y aconsejan no hacer demasiado ejercicio.

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Desayunar-zanahoria-sesiones-semanales-prevenirEl Viernes Santo es un día para el ayuno y la abstinencia tal y como reza la tradición católica. La carne está totalmente prohibida aunque sí se pueden tomar productos derivados de animales como el huevo o la leche. Pero no por esto hay que descuidar la alimentación ya que puede causar algunos problemas en nuestro cuerpo que nos debiliten.

Mareos o hipoglucemias son algunos de los problemas típicos si no se come como se debe. Y se puede cumplir sin necesidad de comer carne.

Un grupo de especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han elaborado un menú completo perfecto para que el Viernes Santo nadie se salte la tradición pero cuidando las necesidades bionutricionales necesarias que complacen el ayuno y que además, favorecen la detoxificación y el equilibrio emocional.

La dieta puede consistir en una alimentación líquida que asegure los niveles mínimos de glucosa. Los expertos desaconsejan esta práctica a diabéticos, obesos, menores de edad y mayores de 65 años.

«Si hacemos bien el ayuno no tiene por qué tener consecuencias. Si se hace de forma saludable, el ayuno sirve para limpiar y descongestionar el aparato digestivo, pero si se lleva al extremo y sin conocimiento, puede ocasionar cuadros de males gástricos, hipoglucemia y hasta desmayos», ha argumentado Rubén Bravo, especialista del IMEO..

Bioayuno perfecto de Viernes Santo de 1020Kcal

Desayuno: un vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un chorrito de miel y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: un vaso de zumo de naranja y zanahoria y dos nueces.

Comida: De primer plato, un caldo de verduras preparado con cuatro ramas de apio, un ramillete de perejil, un kilo y media de cebolla, una cucharadita de diente de león y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una copa de mosto tinto sin alcohol. Como postre, tomar una infusión de Azahar.

Merienda: 2 nueces, infusión de Azahar y 1 onza de chocolate negro puro.

Cena: Caldo de verduras depurativas como plato único. Para beber, una copa de mosto tinto sin alcohol. De postre, 1 onza de chocolate negro puro y una Infusión de Azahar.

Su aporte calórico es de unas 1020Kcal y, por tanto, no conviene realizar mucha actividad física, para evitar posibles bajadas de tensión o azúcar. Las raciones están distribuidas en cinco comidas diarias y se toman en pequeñas cantidades para asegurarnos suficiente energía que nos permitirá concluir la jornada sin incidentes.

Es muy importante la toma de azúcares, de modo que se incorpora al menú miel, naranja, mosto sin alcohol y chocolate negro. Los lácteos como el kéfir, con demostradas propiedades sobre el sistema inmunitario, ayuda a mejorar la flora y prevenir desequilibrios intestinales.

Los caldos de verduras depurativas, como el apio y la cebolla, contribuyen a reducir los niveles del colesterol y propician la detoxificación del hígado y del sistema linfático.

Los diabéticos también pueden cumplir con la tradición

El especialista Rubén Bravo también ha adaptado dos dietas para que las personas diabéticas puedan respetar la tradición de ayuno. Cuenta que los diabéticos de tipo 1 tienen que tener cuidado con las bajadas de azúcar, por lo que «incluimos alimentos de bajo índice glucémico pero alta carga glucémica, y de ésta manera evitar la más mínima probabilidad de sufrir una hipoglucemia».

En el caso de los diabéticos tipo 2, «justo debemos controlar todo lo contrario, el exceso de azúcares podrían provocar una subida de azúcar, fatal para la salud y con posibles consecuencias graves».

Adaptación BIOAyuno para Diabéticos tipo 1

Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un dos cucharadas soperas de miel y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y 2 nueces.

Comida: De primer plato, un puré de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, medio boniato dulce y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una copa de mosto tinto sin alcohol. Como postre, tomar una infusión de Azahar.

Merienda: 2 nueces, una infusión de Azahar, 2 onzas de chocolate negro puro y una copa de mosto tinto sin alcohol.

Cena: Un puré de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, medio boniato dulce y 2,5 litros de agua. Para beber, una copa de mosto tinto sin alcohol. De postre, 2 onzas de chocolate negro puro y una Infusión de Azahar.

Adaptación BIOAyuno para Diabéticos tipo 2

Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un sobrecito de Estevia y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y 2 nueces.

Comida: De primer plato, un tazón de caldo de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una infusión fría de frutos rojos y Azahar. Como postre, un vaso de yogur bebido 0% sin azucares añadidos.

Merienda: 2 nueces con una infusión de Azahar y 1 onza de chocolate negro puro 70% o mayor.

Cena: un tazón de caldo de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y medio de cebolla, una cucharadita de diente de león, y 2,5 litros de agua. Para beber una infusión fría de frutos rojos y Azahar. 1 onza de chocolate negro puro 70% o mayor.

El bioayuno, ideal para la Semana Santa

Una propuesta nutricional de IMEO para esta Semana Santa que incorpora las últimas tendencias en dietoterapia favoreciendo la detoxificación y el equilibrio emocional

jornada de ayuno baja
Según la tradición católica, el próximo 18 de abril, Viernes Santo, es día de procesiones, ayuno y abstinencia. Algunas de las recomendaciones que recoge la «ley del ayuno» de la Constitución Apostólica son: abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día, siendo permitidos los lacticinios, huevos y productos de grasa animal. Desde un punto de vista nutricional el ayuno, igual que la alimentación, requiere obrar con medida y control para evitar problemas digestivos, astenia, hipoglucemia, mareos y desmayos. Por ello, los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han elaborado un menú completo, indicado para este día que cubre las necesidades bionutricionales de los que guardan ayuno y, además, favorece la detoxificación y el equilibrio emocional.

Bioayuno del IMEO de 1020Kcal

Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y Pastel de Kéfir con un chorrito de miel y dos cucharadas de levadura de cerveza.

Media Mañana: 1 vaso de zumo de naranja y zanahoria y 2 nueces.

Comida: De primer plato, un caldo de verduras depurativas preparado con 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, un kilo y media de cebolla, una cucharadita de diente de león y 2,5 litros de agua. Aconsejable no añadir sal. De segundo plato, hummus griego con un chorrito de aceite de oliva y pimentón rojo. Para beber una copa de mosto tinto sin alcohol. Como postre, tomar una infusión de Azahar.

Merienda: 2 nueces, infusión de Azahar y 1 onza de chocolate negro puro.

Cena: Caldo de verduras depurativas como plato único. Para beber, una copa de mosto tinto sin alcohol. De postre, 1 onza de chocolate negro puro y una Infusión de Azahar.

«El menú del bioayuno que hemos elaborado para este Viernes Santo incorpora las últimas tendencias en dietoterapia, pero respetando las tradiciones centenarias de la Constitución Apostólica. Se puede practicar, una vez concluida la Semana Santa, con cierta regularidad –un día a la semana y nunca más de dos días seguidos– con fines terapéuticos y depurativos», comenta Rubén Bravo, portavoz del centro y experto en nutrición. Su aporte calórico es de unas 1020Kcal y, por tanto, no conviene realizar mucha actividad física, para evitar posibles bajadas de tensión o azúcar.

Meditación al aire libre bajaLas raciones están distribuidas en cinco comidas diarias y se toman en pequeñas cantidades para asegurarnos suficiente energía que nos permitirá concluir la jornada sin incidentes. Es muy importante la toma de azúcares, de modo que hemos incorporado al menú miel, naranja, mosto sin alcohol y chocolate negro. Los lácteos como el kéfir, con demostradas propiedades sobre el sistema inmunitario, ayuda a mejorar la flora y prevenir desequilibrios intestinales. Los caldos de verduras depurativas, como el apio y la cebolla, contribuyen a reducir los niveles del colesterol y propician la detoxificación del hígado y del sistema linfático.

Incorporar una onza de chocolate negro en la merienda y en la cena favorece el aumento de los niveles de serotonina y la dopamina en el cerebro proporcionándonos una sensación de bienestar, y una reducción de la ansiedad o el estrés.

El Bioayuno también cuenta con algunos alimentos con pronunciado efecto anti estrés, como son las nueces, los garbanzos presentes en el hummus griego, la infusión de azahar y la levadura de cerveza.

Además, para facilitar el proceso de depuración del organismo, necesitamos dormir las ocho horas diarias, beber entre 2 y 3 litros de agua y olvidarnos de los cigarrillos y las bebidas graduadas.

La meditación, el organizar las ideas y el “ruido mental” es altamente recomendado, ya que “influye positivamente sobre el buen humor y el equilibrio, además de mejorar el optimismo en cuanto a la perspectiva de vida”, recuerda el especialista.

BOTIQUÍN NATURAL CONTRA LAS ENFERMEDADES DEGENERATIVAS

zumoZumo natural de naranja y zanahoria. Este elixir de tinte naranja arma nuestras defensas con grandes cantidades de vitamina C y fotoquímicos que aumentan el sistema inmune. Por un lado tenemos la naranja que es un potente antioxidante, beneficiosa para nuestra vista, piel y aparato respiratorio. La zanahoria, por otra parte, es un alimento alcalinizante que ayuda a depurar la sangre. Favorece la limpieza hepática, mejora la estructura muscular, de huesos y dientes. También es un aliado contra la diabetes, al equilibrar los niveles de azúcar en la sangre. «Por esta razón, recomendamos tomar dos vasos a lo largo de la mañana para asegurarnos un punto de partida cargado de suficiente energía para la larga jornada de ayuno a la que haremos frente», concluye Bravo.

kefir de lecheKéfir. Este hongo digestivo de propiedades milenarias aumenta el valor biológico de las proteínas de la leche y tiene múltiples virtudes curativos. Es rico en calcio, magnesio, vitaminas del grupo B y triptófano, con alta concentración de bacterias intestinales. Se emplea generalmente para mejorar la digestión y en casos de estreñimiento o enfermedad inflamatoria del intestino. En el período de astenia primaveral ayuda a estimular el sistema inmunológico y controlar el estrés.

Miel. Desde tiempos remotos, la miel es apreciada por su naturaleza antimicrobiana y cicatrizante. Es recomendada por la OMS como remedio natural contra la tos, resfriados e infecciones de garganta. Una o dos cucharitas en el desayuno ayuda a comenzar el día con energía, gracias a sus azúcares de rápida asimilación.

Levadura de cerveza. Este suplemento, muy completo en su composición y rico en vitaminas del grupo B, es imprescindible para el buen funcionamiento del sistema nervioso y recomendado contra depresión, ansiedad o estrés.

nueces bajaNueces. Las propiedades de estos frutos secos son tantas que han pasado a recetarse en las consultas de los cardiólogos. Sus ácidos grasos Omega 3 juegan un papel importante en la prevención de enfermedad cardíaca, pudiendo reducir el riesgo hasta un 50%. Asimismo se toman como un alimento anti estrés, debido que contribuyen para el aumento de melatonina en sangre, favoreciendo el descanso y el equilibrio emocional.

caldo depurativo bajaCaldo de verduras depurativas. Conocido coloquialmente como sopa anticelulitis o ‘quemagrasas’, este plato de sabor potente tiene mucho que ofrecer a los que se proponen a perder peso. Según la leyenda urbana, la mismísima Marilyn Monroe seguía una dieta basada en verduras depurativas para evitar la retención de líquidos y mantenerse en forma.

El apio y la cebolla son diuréticos naturales por excelencia con múltiples propiedades terapéuticos. Ayudan a reducir los niveles del colesterol en el cuerpo y favorecen la detoxificación del hígado y del sistema linfático. Además, relajan el sistema nervioso y ayudan a reconciliar el sueño.

hummus griego con pimenton bajaHummus griego. Tomado en los banquetes fúnebres de la antigua Grecia fue trasladado posteriormente a las celebraciones del Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Se trata de un puré consistente preparado de garbanzos machacados, aceite de oliva y pimentón rojo. «Este legumbre, rico en magnesio, folatos, zinc y triptófano, ayuda a disminuir el estrés y, en este sentido, incide directamente en el estado de ánimo», explica el especialista en nutrición.

Por su composición en ácidos grasos, el aceite de oliva virgen o extra es el alimento más similar a la leche materna. Su consumo moderado favorece la salud cardiovascular, el funcionamiento del hígado y la vesícula biliar. La elevada cantidad de polifenoles (un antioxidante natural) que contiene este ‘oro verde’ ayuda a prevenir enfermedades degenerativas como el Alzheimer, el cáncer o la diabetes, y actúa contra el envejecimiento celular.

Mosto tinto sin alcohol bajaMosto tinto. En esta bebida encontramos los beneficios del vino tinto sin fermentar con 0% alcohol. Gracias a su alto contenido en polifenoles y taninos, actúa como antinflamatorio y reductor del colesterol malo LDL.

Infusión de Azahar. Posee propiedades calmantes, hipnóticas e inductoras de la relajación, recomendada en períodos de nerviosismo, insomnio o calambres musculares.

Una onza de chocolate y una taza de cafe al día aumentan el rendimiento, crédito Gregory Gerber I ShutterstockChocolate negro. Este ‘dulce amargo’ es capaz de desatar una cadena de reacciones químicas en el organismo humano, aumentando la producción de feniletilamina, serotonina y dopamina, creando así una sensación de placidez que dura horas. Es por ello que en la antigüedad fue considerado «comida de los dioses» y los Incas, los Mayas y los Aztecas lo utilizaron como fuente de poder, energía y curación.

Hoy en día sabemos a qué se debe la sensación de «subidón» que experimentamos tras consumirlo: es debido a una alteración en la función de un neurotransmisor, denominado anandamida –derivado de la palabra ‘felicidad’ en Sánscrito–, que a nivel cerebral y de forma temporal bloquea los sentimientos de depresión y dolor. Por esta razón es muy importante controlar las cantidades para evitar a caer en una necesidad adictiva.

No obstante, en el IMEO a la hora de diseñar una dieta personalizada, a menudo recurrimos al chocolate negro, recomendable en merienda y cena, para disminuir posibles cuadros de ansiedad y facilitar la sensación de bienestar y relajación en el paciente. Además, este manjar amargo, rico en flavonoides, actúa como un potente antioxidante y protege al organismo frente a las enfermedades cardiovasculares y degenerativas, frenando el envejecimiento de las células.