Escuchad, jefes: queremos ir en chándal a la oficina

No es un capricho, sino una de las medidas eficaces contra la hinchazón abdominal. Se acabó lo de aflojar el pantalón cuando nadie está mirando
El País, por Salomé García
hinchazón, como combatirloCada mañana se mira al espejo más o menos orgulloso de su silueta. Sin embargo, a medida que el día avanza, nota cómo se apodera de su abdomen una incómoda sensación de tirantez. No son imaginaciones suyas: se le está hinchando la barriga. Y puede que mucho. Tanto, que teme que el botón del pantalón salga disparado. O, directamente, se lo desabrocha usted mismo, con discreción, bajo la mesa de su oficina. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE UU, este problema puede ser causado por diversas patologías, como intolerancia a la lactosa, síndrome de intestino irritable o acumulación de líquidos por alguna enfermedad. Partamos de una base: la culpa suele ser de los gases. Según la Sociedad Canadiense de Investigación Intestinal, cada persona genera entre 0,6 y 1,8 litros de este fluido al día. Y procede de dos fuentes: el que se traga (exógeno) y el que generan las bacterias del colon al descomponer los alimentos. «Estaremos más o menos hinchados según lo que comamos y la rapidez de nuestro aparato digestivo para deshacerse de ese gas», reza el organismo. Las vías habituales de salida ya las conocemos. Por escabroso que parezca, un individuo sano expele de 12 a 25 ventosidades anales al día. Cuando la cosa no fluye con naturalidad, aumenta su barriga. Evite estos comportamientos si es propenso a la hinchazón.

Comer deprisa

1Un bocata a toda velocidad antes de meterse en una reunión. Usted no come, engulle. “Trasladamos nuestro estrés al acto de comer. Ingerimos alimentos sin pensar, sin saborear y, muchas veces, sin masticar bien y en demasía. Así es fácil que, entre bocado y bocado, nos entre aire al estómago”, explica María Pilar Casanova, coach de alimentación consciente en Atrévete a Comer. En ese caso, le tocará a su abdomen hacer el trabajo que los dientes no han hecho. Prepárese para una digestión más pesada de lo normal. Según la Revista Española de Enfermedades Digestivas, tragar aire es el origen de muchos males derivados del gas intestinal. Consejo: dedíquele al menos 20 minutos al almuerzo y mastique entre 10 y 15 veces cada bocado. Y siéntese.

Abusar de las bebidas carbonatadas con pajita

2Es pura física. “Hay quienes agitan la bebida para eliminar las burbujas, pero siempre queda algo. Si se tienen problemas de hinchazón, lo mejor es evitarlas”, precisa Liliana Velásquez, nutricionista en los centros de medicina estética Cristina Álvarez. El mecanismo de las pajitas, como nos cuenta la experta, es el siguiente: al hacer el vacío para que suba el líquido por ella, absorbemos esa fracción de aire que será tanto mayor cuanto más largo sea el cachivache. Hay quienes lo expulsan con bastante rapidez (eructando) y otros lo retienen en el estómago, de donde pasa al intestino, provocando la hinchazón.

Decantarse por la sacarina

3Los edulcorantes artificiales son una buena alternativa al azúcar para la pérdida de peso. Pero, como casi todo, tiene su lado oscuro: a veces, presentan problemas digestivos en sus consumidores. Lo afirmó Mark Gold, del Centro de Información sobre la Toxicidad del Aspartamo, en 2002. Una revisión de la bibliografía más actual: las bacterias intestinales y los polialcoholes no se llevan bien. Si es su caso, decántese por la miel, la estevia o el mismo azúcar.

Alimentarse a base de ‘fast food’

4¿Creía que solo hinchan los gases? El agua, también. Comidas industriales, patatas fritas, hamburguesas de poca calidad… Además de ser bombas de grasas poco saludables, tienen un alto contenido en sal (cloruro de sodio). “El cuerpo necesita 4,5 gramos de sodio al día. La sal que no pueden filtrar de inmediato los riñones pasa al torrente sanguíneo. Eso descompensaría los niveles de sodio, así que el cuerpo hace acopio de agua para asegurarse el equilibrio interno”, explica la divulgadora Josefina Segno en su libro Hinchazón abdominal y retención de líquidos. La solución está en su mano: tire de ensaladas sin salsas, aleje el salero y pruebe a sazonar con hierbas. Como confirma este estudio de la Universidad de Hawái, una ensalada de frutas se digiere en 30 minutos, mientras que una hamburguesa puede llegar a las 24 horas. Deje la comida rápida para el fin de semana.

Repetir con la fabada

5Las legumbres son ricas en fibra. Y la OMS recomienda entre 20 y 30 gramos de esta parte de las plantas para una función intestinal correcta. El problema sucede cuando la legumbre se queda rezagada en el intestino, provocando inflamación abdominal, como cuenta Velásquez. Por fortuna, no le pasa a todo el mundo. Pero si usted es de los afectados, no renuncie a judiones, garbanzos y lentejas, pero consúmalos siempre muy cocidos o en puré. O, al menos, modere sus raciones. Otra solución pasa por ingerir suplementos nutritivos con probióticos para superar «molestias gastrointestinales transitorias», como dicta la Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos (ISAPP).

Obsesionarse con la fibra

6Para evitar el estreñimiento, tomamos otros alimentos ricos en fibra, como cereales integrales, frutos secos o verduras de hoja verde. “El exceso suele producir gases. La solución está en repartir estos alimentos en cantidades pequeñas a lo largo del día en las cinco comidas. Por ejemplo, una pieza de fruta al desayuno, media mañana y merienda; y si comemos verdura, evitar la fruta como postre”, sugiere Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

No pasear lo suficiente

7Hemos perdido la sana costumbre del paseo después de comer. Además de ayudar a despejar la mente, caminar (pero también correr, bailar o nadar, aunque no siempre después de comer) estimula el movimiento intestinal. “La actividad física aeróbica activa multitud de órganos y sistemas de nuestro cuerpo, favoreciendo directamente la motilidad intestinal. Es decir: fuera gases”, recuerda Bravo.

Cenar tarde

8“Por la noche, el intestino se enlentece, por lo que es más fácil que se produzcan gases. Por ello, conviene cenar temprano y no irse a dormir justo después de comer, sino dejar que pasen al menos 3 horas, así como evitar los alimentos que producen más gases”, explica el doctor Jesús López Heras, del Institut Català de la Salut.

Pasarse de ‘hipster’

9Y no por la barba. Desde que se convirtió en un apóstol de la col rizada (el mítico kale de Beyoncé) y la consume cruda en ensalada para no perder ni una vitamina, su cuerpo es un globo aerostático. “Sucede también con las coles de Bruselas, la coliflor o el repollo. Contienen mucha fibra y rafinosa, un polisacárido difícil de digerir que se fermenta en el intestino por acción bacteriana. Ambos factores contribuyen a la hinchazón abdominal”, advierte Velásquez. Si no quiere ser una burbuja humana, espacie el consumo de estos vegetales. Y cuézalos bien.

Beber leche (sin tolerarla)

10Si nota distensión intestinal después del café con leche, tal vez sea alérgico a este alimento o tenga cierto grado de intolerancia. Para poder digerir el azúcar de la leche, es necesaria una enzima llamada lactasa. Si usted carece de ella, se enfrentará a los siguientes síntomas: hinchazón, cólicos, diarrea o flatulencia, según MedlinePlus. Consúltelo con su médico y baraje alternativas como la leche de soja.

Reírse de las abdominales

11Sabemos que no es el mejor ejercicio para perder michelines, pero unos abdominales fuertes harán de barrera a los gases cuando quieran expandirse. Una serie de 20 al día no parece demasiado. “De hecho, las personas con un six pack muy marcado suelen tener menos problemas de hinchazón”, explica Mariano Aicardi, entrenador en Caroli Health Club Madrid. Hay una excepción: personas con síndrome de colon irritable. Según Anton Emmanuel, gastroenterólogo del University College Hospital de Londres, “en estos casos, la musculatura abdominal se relaja al empezar la digestión, cuando el reflejo debería ser a la inversa”.

Seguir al dedillo las revistas de tendencias

12Que se lleva el pantalón de cintura alta, pues usted se compra cuatro. Error. Las personas propensas a la hinchazón abdominal deben vestir cinturas bajas y elásticas. El internista Octavio Bessa, de Connecticut, describió en 1993 el síndrome de los pantalones ajustados. Oprimir en la región intestinal dificulta el tránsito (recorrido de los alimentos desde la boca hasta el ano). La revista Archivos de Medicina Interna lo confirma.

Alertan de que el uso de la malla lingual para adelgazar no cumple las normas sanitarias en España

  • Se trata de una cirugía que puede presentar infecciones o inflamación severa de la lengua, advierten desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
  • Según IMEO, los centros que implantan este método podrían incurrir en delito.
  • Para implantar la malla en la lengua habría que aplicar puntos de sutura.
  • BLOG: La malla supralingual: otro despropósito adelgazante

El popular parche que se implanta en la lengua como método adelgazante, muy extendido en América Latina, no tiene las autorizaciones sanitarias necesarias para su implantación en España, ni en Europa, según ha alertado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

parche en la lengua, no tiene autorizaciones sanitarias en EuropaLa malla lingual o parche de la lengua -como comúnmente se denomina a este ‘artilugio’ destinado al tratamiento de la obesidad- en España debería tener la consideración de producto sanitario y, de acuerdo con la normativa que regula este tipo de productos, le obligaría a poseer un certificado CE de conformidad de un organismo notificado europeo que haya evaluado su seguridad y eficacia en esta indicación.
«Podrían estar incurriendo en un delito»
De acuerdo al IMEO, la reglamentación europea dicta que las empresas que comercialicen este producto en el mercado español -la mayoría de los proveedores que se anuncian en la red proceden de Venezuela y Panamá-, deben enviar una comunicación al registro establecido para ello en la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) facilitando algunos datos específicos.
Algo que no se ha hecho, según fuentes de la AEMPS consultados por el IMEO que aseguran que hasta la fecha en sus registros no figura ninguna malla que se destine a estos tratamientos adelgazantes.
«Actualmente no cuenta ni con el certificado CE, ni mucho menos con los registros españoles pertinentes para poder ser implanta en territorio de los países de la Unión Europea, por lo que aquellos centros o profesionales sanitarios que la están implantando, podrían estar incurriendo en un delito», señala Rubén Bravo, portavoz del IMEO y experto universitario en nutrición.
Además, «estamos observando en internet que en muchas ocasiones publicitan este tratamiento como “una dieta lingual líquida”, cuando en realidad se trata de un implante quirúrgico y se tendrían que considerar las complicaciones que puede ocasionar, entre ellos infecciones de los puntos de sutura, desgarros linguales o posible asfixia nocturna a causa de una inflamación severa».

Un precio desorbitado y sin garantías

El producto que dispara la alerta sanitaria a primera vista es inocuo, según el IMEO. Este se obtiene de una malla quirúrgica con amplia utilización en medicina (por ejemplo, también se usa para corregir hernias). Sin embargo, los oportunistas han visto negocio en vender la malla de polipropileno en unidades individual, de 2x2cm el parche, a un precio desorbitado, añadiéndole todo tipo de innovaciones que podrían presentar riesgo para la salud: balines incorporados “para estimular los centros de acupuntura”, magnetos “para estabilizar la polaridad del organismo” o aprovisionándola con bordes de silicona líquida «por una mayor comodidad del paciente». A pesar de que este tratamiento se practica en algunos países de Sudamérica, Estados Unidos y España, cabe recordar que la malla lingual adelgazante como dispositivo sanitario no ha sido aprobada por la agencia estadounidense FDA (Food Drug Registration), ni por la Agencia de Salud de Canadá.

Los 25 alimentos cotidianos que son tan adictivos como la droga

Afecta a nuestro cerebro de forma similar, nos generan cierta dependencia y, en la mayoría de casos, son extremadamente calóricos.

Hay momentos en los que, sin saber por qué, el cuerpo parece pedir una buena porción de pizza o un trozo de chocolate. Cuando esto sucede, lo achacamos a que tenemos un «hambre de lobos» o que, simplemente, son alimentos que nos gusta meternos entre pecho y espalda para saciar nuestro apetito. La realidad es bien diferente pues, en palabras de los expertos, existen multitud de comidas que crean una adicción en nuestro cerebro similar a la que puede generar la droga.

Todo ello, a pesar de que –en la mayoría de los casos- sabemos que son altamente calóricos, que pueden provocarnos severos trastornos en la alimentación o, simplemente, que nos sientan mal al estómago. Pero… ¿Cuáles son estos alimentos? Esta pregunta la han respondido la Universidad de Michigan y el New York Obesity Research, instituciones que han elaborado una lista en la que se destacan los 25 «caprichitos» a los que nuestro cerebro se vuelve adicto.

Los primeros lugares, como no podía ser de otra forma, son para la pizza, el chocolate y las patatas fritas de bolsa, tres comidas altamente calóricas que cuentan con azúcar y grasas (sustancias que provocan adicción en el ser humano). Por descontado, la verdura y la fruta no aparecen entre ellas, pues ofrecen energía de forma mucho más lenta y no activan el denominado «sistema de recompensas del cerebro».

«Esta diferencia tiene mucho sentido desde el punto de vista fisiológico. Dentro de este sistema, cuando tengo hambre, voy a buscar una comida más calórica, como las que tienen azúcares o grasas, que me satisfaga más rápido y con mayor intensidad. Cuando comemos alguno de estos alimentos, se produce una activación en distintas regiones del cerebro similares a las de los adictos a otras drogas, como la cocaína», explica –en declaraciones recogidas por el diario «Clarín»- el coordinador de la Red de Trastornos Adictivos del Instituto de Salud Carlos III, Fernando Rodríguez de Fonseca.

En palabras de los investigadores, la forma más adecuada de luchar contra la adicción a determinados alimentos es identificar cuáles son, saber si son perjudiciales para la salud y, en el caso de que la respuesta a esta última cuestión sea afirmativa, no ingerirlos en grandes cantidades. Y es que, aunque parece que darse un «homenaje» a diario no es peligroso, puede ser dañino para la salud y el físico.

Los 25 alimentos más adictivos

1-Pizza.

2-Chocolate.

3-Patatas fritas de bolsa.

4-Galletas de chocolate.

5-Helado.

6-Patatas fritas.

7-Hamburguesas con queso.

8-Refrescos con azúcar.

9-Pasteles.

10-Queso.

11-Beicon.

12-Pollo frito.

13-Bollería.

14-Palomitas con mantequilla.

15-Cereales.

16-Golosinas.

17-Carne.

18-Magdalenas.

19-Frutos secos.

20-Huevos.

21-Pechuga de pollo.

22-Pretzels.

23-Crackers.

24-Agua.

25-Barritas energéticas.

Fuentes: ABC / Telemadrid (Aquí Madrid)

Razones para no comer sopas de sobre

Las sopas de sobre deshidratadas son una opción rápida para cenar o comer en invierno pero, ¿sabemos realmente lo que comemos? Te contamos por qué no son nada saludables.

QUÉ, por Elsa Jiménez
sopasEl frío, la lluvia y el mal tiempo han llegado casi de improvisto a toda España, dejando atrás los calurosos meses de verano  que hemos vivido. Ya no apetecen ni helados, ni sentarse en una terracita a beber una cerveza fresquita, ahora lo mejor es quedarse en casa y prepararse una buena sopa, ¿verdad que sí?

El único problema llega cuando no tenemos tiempo para cocinar un buen caldo de verduras naturales y recurrimos a las de sobre preparadas, ya sean deshidratadas, caldos o cremas de distintos sabores. Pero, ¿son realmente saludables?

Muchas personas pueden pensar que son una comida completa, pues algunas llevan incluidas la pasta, y otras algunas verduras necesarias para el organismo, pero hay que mirar la etiqueta nutricional muy bien para saber si tienen un alto aporte calórico, en sal o llevan incluidas muchos aditivos artificiales. Hay muchas marcas que las comercializan, por lo que el experto en nutrición y presidente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, recomienda valorar la composición escrita de todas ellas para elegir cuál es más conveniente.

Caldos y sopas  hay de toda clase; pollo, carne o verduras, y cremas preparadas también. Pero, ¿qué opción es la mejor y más saludable?

Según el experto consultado, hay caldos sanos y otros no tanto, dependiendo de la marca, pero «sopas deshidratadas no. Son la peor opción». Los sobres que vienen en polvos para echarlos al agua hirviendo, junto con la pasta de estrellitas, fideos o lo que corresponda, no son la cena más adecuada si queremos llevar una vida sana y saludable. Te damos algunas razones para que no vuelvas a comprarlos.

Tienen mucha sal

Está claro que si vamos a consumir este tipo de comidas prefabricadas se debe escoger antes un sobre que ponga que es bajo en sal, así como en el caso de los caldos, pues el propio alimento y sus aditivos podrían llevarla ya en grandes cantidades. «Se deben elegir las que tengan 0% de sal añadido por los niños y también porque pueden provocar hipertensión, sobre todo si se consumen con mucha frecuencia», asegura Rubén Bravo.

Está claro que la sal  no es nada saludable para el organismo y no se puede abusar de un alimento que contiene  potenciadores de sabor y aditivos que la llevan por sí mismos.

Tienen añadidos artificiales

Bravo, experto en nutrición del IMEO, nos alerta sobre el peligro que tienen estas sopas de sobre que contienen muchos potenciadores de sabor, similares a las pastillas que se usan en algunas comidas, conocidas popularmente por el nombre de la marca ‘avecrem’.

«Contienen altos niveles calóricos y añadidos artificiales que también están en estas pastillas y no son nada recomendables para las comidas, ya que además de lo nada saludables que son, todas las comidas tendrán un sabor igual al final», explica. Además, este tipo de sopas de sobre deshidratadas son muy grasas precisamente por los potenciadores de sabor.

Otro de los componentes que deben evitarse al leer la etiqueta nutricional es la manteca de cerdo que se incluye en algunas de las marcas que elaboran este tipo de sopas. Contiene mucha grasa y no es adecuada para personas que pretenden perder peso.

No aportan los nutrientes necesarios

Hay muchas personas que toman este tipo de alimento a la hora de la comida o de la cena, pensando que es completamente sano y que con él se van a llenar la tripa, sin necesidad de comer más en un segundo plato. Pero esto no es realmente efectivo si se pretende adelgazar, ya que es importante comer un poco de todo y alimentarse de forma correcta durante todas las comidas del día.

Las sopas son  «mucho agua y potenciadores de sabor», dice el experto del IMEO, por lo que nuestro cuerpo no tendrá suficientes vitaminas y minerales para mantenerse equilibrado.

«Nunca deberían ser un sustituto de ningún otro plato, y mucho menos de verduras o de carnes», apunta Rubén Bravo, que después explica que sí pueden usarse «muy ocasionalmente» en forma de «apoyo».

Sopas de sobre VS caldos preparados

sopas y caldosMientras que las sopas de sobre  no son nada recomendables para tomarlas como comida o cena, los caldos preparados que venden algunas marcas de alimentos son mucho más sanos.  «Se pueden tomar un par de veces a la semana, pero siempre y cuando sean con 0% de sal añadida», explica Rubén Bravo.

El especialista del IMEO señala que en el mercado hay caldos»100% naturales»  que, aunque son mucho más caros, está comprobado que son más sanos siempre y cuando se escoja bien la marca después de mirar la etiqueta nutricional y la composición. Aunque su sabor nunca va a ser como el de un caldo casero preparado en casa, lo cierto es que son la mejor opción para añadir a nuestra comida, aunque Bravo enfatiza en que «siempre de apoyo, nunca como sustitución de otras comidas».

La dieta del apio

Cómo depurar durante la semana y ponerse púa el sábado

HOY.es, por J. R. Alonso de la Torre

Productos necesarios para una dieta depurativaEstoy haciendo ‘la dieta de los días alternos’, que debe de ser buenísima porque me duele la cabeza todas las tardes, orino cada 30 minutos, duermo siestas de dos horas, estoy en la cama a las once de la noche y, sobre todo, no paso hambre. Además, he recuperado una costumbre de la infancia: me llevo las once al trabajo en una bolsita. ¡Y qué onces! Hoy he tomado una manzana y una nuez, aunque ayer fue mucho mejor: un kiwi y dos nueces.

La fase de la dieta en la que me encuentro es la depurativa. Parece ser que mi organismo está expulsando toxinas y líquidos a toda máquina y ese trabajo lo deja tan exhausto que me paso el día medio dormido o dormido entero. Hoy he desayunado un té sin azúcar, un vasito de kéfir y un zumo de pomelo. Para comer, caldo de apio y perejil, que parece ser que te deja el hígado y no sé cuántas cosas más en estado de revista, medio quesito blanco desnatado y un zumo de zanahoria que sabía a gloria. Ahora estoy deseando acabar este escrito para merendar. ¡Mmmmm! Otro kiwi y otra nuez. Y perdonen que no les relate la cena porque para ello tendría que levantarme del ordenador e ir a la cocina para mirarlo en la pizarrina dietética… Y ya les he dicho que tengo las fuerzas justas.

No crean que me quejo de la dieta. Al revés. Da gusto comer y descubrir sabores nuevos como el del caldo de apio, que está exquisito, lo digo en serio. O unos zumos de frutos rojos alemanes que venden en el Aldi o en el Lidl y que son mano de santo desintoxicante. Esos dos supermercados están haciendo mucho por nuestra salud a base de zumos extraños, lácteos impensables y comidas como el salvado de avena y otros salvados, que antes solo comían las vacas y ahora me como yo dos días a la semana sin que se me ponga cara de rumiante.

Sabía que debía depurarme y por eso sobrellevo el plan con entusiasmo y convicción. Está avalado por Rubén Bravo, prestigioso especialista en nutrición, tiene una página en Internet (dietadiasalternos.es) y un ebook que me he bajado al teléfono.

La verdad es que este verano ha sido tremendo y la coda llegó el fin de semana, cuando me fui a Portugal a comer para después contarlo. Sé que a los lectores de esta página les gusta que les descubran restaurantes portugueses de comidas contundentes y baratas, esas casas de comida donde la carne y el pescado llegan en fuentes inmensas, en porciones gigantes y acompañadas por montones de patatas fritas, de arroz con alubias y de ensalada. Y servidor, que procura dar gusto, se ha sacrificado la pasada semana para comer mucho y rico por menos de 15 euros e ir contándoselo de sábado en sábado. Pero en el pecado está la penitencia y ahora, ya me ven, abonado al pan de centeno (solo para desayunar), al té sin teína y al queso batido sin grasa.

Mi dieta se salva porque ofrece dos consuelos de mucho peso: puedo comer jamón ibérico, aunque solo sean dos lonchas seis veces al mes, y los fines de semana reciben el nombre de días sociales porque la dieta permite cierto despendole para no hacer el ridículo cuando sales con los amigos o meriendas con la familia.

Cuando lean mañana mi recomendación sobre un restaurante de Estremoz, donde ponen de comer tan bien y tan barato que los sábados hay que hacer cola desde las 12.30 (hora española), entenderán por qué hago dieta: la hago por ustedes, para poder dedicarme los fines de semana de dieta social a buscar casas de comida del Alentejo y de la Beira y recomendárselas el sábado siguiente. El resto de la semana, apio, salvado y kéfir. En fin, me voy a por el kiwi y a por la nuez, a seguir depurándome.

La Dieta de los Días Alternos en TVE1

Rubén Bravo, experto universitario en nutrición y gastronomía, y autor de la Dieta de los Días Alternos, avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) explica en Televisión Española cómo podemos perder peso de forma saludable preservando la salud a largo plazo.

De cara al verano y sólamente durante el mes de Septiembre, se podrá obtener de forma gratuita la versión abreviada de la dieta, llamada Plan Postvacacional, que permite perder entre 4 y 6 kilos en un mes.
A partir de este enlace: http://dietadiasalternos.es/dieta-post-vacacional/

 

Plan postvacacional para perder los kilos cogidos en verano

Durante el mes de Septiembre se podrá obtener de forma gratuita la versión postvacacional de la Dieta de los Días Alternos, avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad como uno de los métodos de pérdida de peso más actuales y comprometidas con la salud a largo plazo 

En verano se pueden coger entre 3 y 5 kilosLlegado el fin del período estival y ante la necesidad de retomar las obligaciones rutinarias —trabajo, estudios o cuidado de los hijos— los españoles vuelven a recurrir a las dietas en busca de una reconciliación con su imagen resentida por los nuevos kilos de más. Para remediar la situación los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) recomiendan, una vez finalizadas las vacaciones, seguir un plan postvacacional de cuatro semanas (ofrecido de forma gratuita aquí) con el fin de perder entre 4 y 6 kilitos que se han podido ganar en verano.

«Los datos que manejamos en el Instituto son de entre tres y cinco kilos de media que tranquilamente se hayan podido coger en esta época, si no se haya realizado una dieta equilibrada combinada con ejercicio físico regular”, indica Rubén Bravo, Naturópata y experto universitario en nutrición y gastronomía del IMEO. En verano comemos menos cantidad, pero de peor calidad, y en un país como España donde a las vacaciones siempre se les ha dado un toque gastronómico surge el problema: a cabo de tres meses de excesos y sedentarismo ganaremos kilos de grasa y perderemos kilos de masa muscular, dificultando la pérdida de peso posterior.

Las tentaciones que disparan las calorías hasta límites insospechados son básicamente los helados (de 92 a 300Kcal en función de la cantidad y el tipo), los refrescos azucarados (de 137 a 189 por lata), las bebidas con alcohol (una lata de cerveza normal aporta alrededor de 150Kcal, los cócteles en bares rondan los 300Kcal) y el tapeo común (100grs de croquetas tienen 186Kcal, pescado frito 211Kcal y patatas con salsa rosa unas 482Kcal). Veamos, solamente entre el picoteo, las bebidas y el postre, tomadas de forma moderada y en cantidades unitarias, sin contar el plato principal, podemos aumentar fácilmente nuestra ingesta diaria entre 600 y 1500Kcal adicionales. “Al final, perjudicamos nuestro metabolismo, porque estamos bajando nutrientes necesarios en la dieta a cambio del consumo frecuente de alimentos no tan saludables”, reitera el experto.

Por todo ello no es de extrañar que en septiembre hay un verdadero boom de las dietas milagro que prometen una pérdida de peso rápida. “En este caso desde IMEO hemos decidido a anticiparnos a esta tendencia ofreciendo de forma gratuita lo que la gente busca: una dieta llevadera, actual y compatible con la vida laboral y social, con la calidad y la garantía de un centro médico comprometido con la salud y la pérdida de peso saludable”, recalca Bravo.

Tratar muchos años pacientes con obesidad ayuda a entender por qué se abandona un régimen. La razón principal suele ser la falta de voluntad, seguida por la sensación de monotonía. El estrés y la ansiedad son otro factor a considerar. Se manifiestan en el intervalo tarde-noche con una apetecencia por el dulce y aunque es lo menos sensato comer a estas horas, prohibirlo no ayuda para continuar con el régimen. También hay que entender los motivos de los quienes se saltan la dieta el fin de semana por ‘comodidad’, pues consideran que les impide a desarrollar sus relaciones sociales.

Cambiar los hábitos de una persona que ya, por ende, tiene una complicada relación con la comida no es fácil. «La clave está en cambiar la forma de gestionar nuestras emociones a través de la nutrición”, apunta Bravo, autor de la Dieta de los Días Alternos que durante el mes de septiembre se podría obtener de forma gratuita en su versión postvacacional, orientada a perder entre 4 y 6 kilos en un mes.

Un método moderno, llevadero y adaptado a la sociedad actual

IMEO propone un plan postvacacioinal para perder entre 4 y 6 kilos en un mesEl Plan Postvacacional de la Dieta de los Días Alternos está diseñado para satisfacer las necesidades que muchos pacientes en consulta manifiestan. Tiene uso puntual y duración determinada. Ofrece desde el inicio una rápida pérdida de peso, imprescindible para motivar a la persona a seguir con el régimen. A largo plazo inculca cambios saludables en los hábitos de vida.

– Se ajusta al ciclo biológico del cuerpo, potenciando la sensación de vitalidad en las horas diurnas, y el proceso de reparación y descanso en el periodo de tarde-noche.

Favorece la regularización de serotonina y dopamina, neurotransmisores involucrados en el equilibrio emocional.

– Potencia la pérdida de grasa manteniendo los niveles de masa muscular y fortaleza física.

– Ayuda a mejorar los peligrosos factores del síndrome metabólico, entre ellos colesterol alto, hipertensión o diabetes tipo 2.

Permite a la semana varias comidas sociales y de forma puntual el consumo moderado de bebidas espirituosas, tarta de bizcocho, chocolate o similar.

Comer en días alternos

Plan PostVacacional Dieta Dias AlternosLa dieta cuenta con tres fases y combina tres tipos de días de forma alterna —depurativos, de régimen y sociales—, creando un motor de tres tiempos que obligue a nuestro organismo a perder peso a un ritmo constante y controlado, utilizando la materia grasa acumulada en los depósitos y no la masa muscular.

Los días depurativos son calóricamente muy restrictivos y priorizan alimentos que propician los procesos de detoxificación y depuración, ayudando al sistema linfático, intestino, hígado y riñón a realizar mejor sus funciones. Nunca se deben hacer dos días de ayuno consecutivos.

Los días de régimen establecen un plan de alimentación equilibrado, saciante y apetitoso. Nos enseñan a comer de forma saludable, distribuyendo los alimentos adecuadamente a lo largo de la jornada.

Los días sociales están pensados para compaginar la alimentación con la vida social durante el fin de semana. Las distintas opciones ofrecidas permiten comer fuera de casa o degustar alimentos más calóricos que en la mayoría de las dietas suelen prohibir.

Cada fase de la dieta se apoya en determinados ‘alimentos estrella’, debido a sus extraordinarias propiedades y múltiples beneficios que presentan para la salud.

Como regla general, se sustituye el café natural por descafeinado. Además de equilibrar los niveles de azúcar en sangre, mejora el tránsito intestinal, ayuda a estabilizar la sensación de vitalidad y equilibrio emocional, disminuye la probabilidad de padecer diabetes y favorece la utilización de la grasa almacenada como fuente de energía.

Super alimentosDescripción de las fases, alimentos ‘estrella’ y objetivos

La primera fase que busca una pérdida de peso rápida dura una semana y cuenta con tres días depurativos (lunes, miércoles y viernes), dos días de régimen (martes y jueves) y un fin de semana pensado para lidiar con la vida social donde se puede comer de todo, siguiendo las recomendaciones y restringiendo las cantidades. El objetivo sería perder 2Kg dependiendo de la actividad física realizada.
Durante la fase inicial se experimenta una detoxfiicación multiorgánica que repercute en mejora de la función del hígado y previene la retención de líquidos. Los alimentos estrella en el menú son el caldo depurativo (a base de cebolla, apio, perejil y diente de león), los cítricos, el kéfir, el zumo de zanahoria y los garbanzos que ayudan a reducir el colesterol y también a retener los líquidos.
En la segunda fase que dura dos semanas hay un leve cambio de patrón. Se realizan tres días de régimen (lunes, miércoles y viernes), dos días depurativos (martes y jueves) y el fin de semana supone un descanso del régimen con una alimentación variada y equilibrada. El objetivo es perder 3Kg.
Esta fase de evolución refuerza las defensas y mejora los niveles de colesterol, reduciendo el riesgo cardiovascular. Se prioriza el consumo de alimentos ‘estrella’, como vino tinto, nueces y jamón ibérico (por su poder cardioprotector); aceite de oliva, lentejas o yogur bebible con efecto anticolesterol. La dieta también se sirve de cereales ricos en fibra, siempre en su versión integral, como semillas de lino, pan de centeno y copos de avena, ya que facilitan el tránsito intestinal y previenen el estreñimiento. El consumo de pescado azul es de primer orden, por esto el menú incorpora sardinas, atún y pez espada debido a su alto contenido de omega 3, minerales y vitaminas del grupo A,D y E.
La tercera fase que dura una semana tiene un mero rol controlador. Se centra en mantener la pérdida de peso conseguida, omite los días depurativos y propone una serie de menús saludables y variados para los días de régimen entresemana concluyendo en un fin de semana social. El objetivo es perder 1Kg.
La alimentación en esta fase está pensada para favorecer el equilibrio emocional, aumentar la vitalidad y la fortaleza física, propiciar el sueño profundo, combatir el envejecimiento prematuro y equilibrar los niveles de azúcar.
Se sirve de antioxidantes como chocolate negro, manzana o frutos rojos, miel de Manuka neozelandesa con propiedades antibacterianas, te verde y rojo desteinados que favorecen la pérdida de grasa, salmón por su omega 3 y propiedades antiinflamatorias, yogur bebible enriquecido con calcio y vitamina D, mariscos como sepia y pulpo que son bajos en grasas y ricos en taurina y nos ayudarán a mantener en unos niveles de vitalidad óptimos.

 

Consejos para recuperar la rutina de alimentación saludable tras el verano

ABC, por S. Sánchez
comer de forma saludableEn vacaciones se come menos pero peor, algo que hace que se engorde de media entre tres y cinco kilos por persona
Seguramente más de uno vuelva de las vacaciones de verano con algún kilo de más. La falta de rutina en los horarios de las comidas y del sueño y los planes propios del tiempo estival hacen que se acabe comiendo sin disciplina, rápido y cualquier cosa. Según los datos recogidos en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO, en verano se suele engordar de media entre tres y cinco kilos, porque en los meses de calor se come menos pero peor. Rubén Bravo, experto en Nutrición, Gastronomía y Vinos propone diez pautas para recuperar los buenos hábitos a la hora de comer, que ayudarán a librarse de los kilos de más sin gran esfuerzo y sin tener que recurrir a planes drásticos de adelgazamiento que lo único que provocan es mermar la salud y provocar un «efecto yo-yo» o efecto rebote con una recuperación rápida de los kilos perdidos.

1. Beber entre 2 litros y 2,5 litros de agua diariamente.

2. Tomar entre 5 y 7 raciones de fruta y verdura al día, seleccionándolas en su forma fresca y natural, evitando los envasados.

3. Elegir siempre alimentos integrales.

4. Comer la fruta con la piel y evitar los zumos envasados.

5. Tomar entre 0,9 y 1,5g. de proteínas magras por kilo de peso. La variación dependerá de si se realiza actividad física, siendo la cantidad recomendada para personas sedentarias 0,9g. y 1,5g. para los que realizan un deporte intenso.

6. Evitar el azúcar, los endulzantes o aquellos alimentos que los contengan.

7. En el grupo de los embutidos elegir entre el jamón york, pavo o jamón Serrano/Ibérico magro, siempre en su modalidad “al corte”, desechando los envasados.

8. Evitar alimentos precocinados y excesivamente procesados.

9. Tomar ternera 2 veces por semana y pescado o marisco 4 veces por semana.

10. Tomar 1 o 2 veces por semana legumbre.

11. Planificar las comidas y la lista de la compra evitando la improvisación.

12. No cocinar en exceso los alimentos. Evitar el microondas.

13. Evitar los fritos y los empanados.

14. Realizar 5 comidas al día, 3 principales y 2 tentempiés.

15. Comer despacio, masticando bien los alimentos.

16. No abusar de las bebidas alcohólicas.

17. En todas las comidas diarias combinar siempre una proteína + un hidrato de carbono (integral, fruta o verdura) + 1 grasa saludable.

Comidas saludables al aire libre (con recetas incluidas)

Cuando hacemos alguna escapada al campo, a la playa o a la montaña en estos días de calor, hay que tener en cuenta algunas claves para preparar una comida saludable, teniendo en cuenta dónde la preparamos o el transporte más conveniente

EFE, Vanguardia
platos saludables para llevar en la fiambreraMuchas personas que viven y trabajan en las grandes ciudades, aprovechan los fines de semana veraniegos para realizar alguna escapada en familia, en pareja o con los amigos, a algún entorno natural cercano en busca de verdor, aire puro, sol y agua.

Independientemente de cuál sea su pasatiempo -senderismo, ciclismo, camping, playa, turismo rural o un paseo por las callejuelas urbanas- y el destino preferido –campo, bosque, playa, montaña o un pueblo pintoresco- muchos viajeros deben afrontar una importante labor: preparar la comida para llevar y disfrutar de ese día.

Para estas escapadas de fin de semana o días festivos, es importante optar por alternativas saludables de comidas, con un adecuado valor nutricional y calorías moderadas a la hora de preparar los alimentos y bebidas para llevar en la mochila, la nevera portátil o destinados a la barbacoa, según los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

IDEAS PARA BOCADILLOS

“Lo ideal para llevar en la mochila son los alimentos ligeros, bajos en calorías, que no fermenten ni requieran nevera, en tamaño individual, como el bocadillo (sándwich)”, sugiere Rubén Bravo, terapeuta naturista y experto en nutrición del IMEO (www.imeoobesidad.com).

Para Bravo, un bocadillo ideal sería aquel que combina los hidratos de carbono integrales, una grasa saludable y una proteína de alto valor biológico.

“Los hidratos de carbono integrales consumidos en el día se han de ajustar aproximadamente al 50% de las calorías totales ingeridas y, de estos carbohidratos, habría que elegir frutas y verduras de bajo índice glucémico (que no elevan rápidamente el azúcar en la sangre), como manzanas, naranjas, tomates y también cereales integrales”, especifica.

Este experto en nutrición recomienda utilizar el pan de centeno integral como base, “pues contiene hasta cien veces más cantidad de micronutrientes que los panes blancos elaborados con harinas refinadas”.

Si se realiza una actividad ligera es suficiente con una rebanada delgada y “si se realiza una actividad física de intensidad moderada, podemos tomar un sándwich completo de dos rebanadas, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, tomate en rodajas o triturado y lonchas de jamón serrano magro, quitándole la grasa, o bien jamón ibérico”, explica Bravo.

“Otra configuración saludable es combinar lechuga, tomate, aceite y queso fresco (0% grasa) o jamón de pavo bajo en grasas”, añade.

PLATOS SALUDABLES PARA TUPPER

“Los platos de fiambrera o topper son perfectos para llevar en la mochila y se pueden preparar en casa, utilizando productos que puedan aguantar 24 horas fuera de la nevera”, de acuerdo a Bravo.

Si se realiza una actividad física moderada-alta, el experto en nutrición sugiere combinar proteínas con hidratos de carbono integral, los cuales “sacian mucho más, debido a su mayor contenido en fibra, y aportan mucho más minerales, vitaminas y oligoelementos, además de prevenir el estreñimiento, ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y reducir el colesterol”.

“Un ejemplo es el arroz integral con pollo al curry, sustituyendo la nata montada por queso batido 0% grasa. La lasaña con carne picada, tomate y pasta integral también es una excelente opción”, según el experto.

“Si nos espera un día tranquilo con poca actividad física, mejor combinar las proteínas con verduras, por ejemplo una berenjena rellena con carne picada o pimientos asados con atún y, si queremos apostar por la ensalada, hay que llevarla sin aliñar o prepararla antes de comer y añadirle aliño diez minutos antes de comer”, aconseja.

Bravo sugiere combinar brotes verdes, zanahoria rallada, lechuga y tomate, entre otros, con marisco cocido, filete de pollo, una lata de atún o taquitos de jamón york.

Aunque advierte que no es aconsejable añadir huevo a la ensalada por el riesgo de toxiinfeciones alimentarias y salmonelosis, y también señala como una buena opción llevar la ensalada campera mediterránea (aceitunas, atún, cebolla, patatas, pimiento y tomate), sustituyendo la patata por boniato que es un tubérculo de índice glucémico más bajo.

COMIDAS REFRIGERADAS Y VIAJERAS

“Algunas opciones saludables para llevar congelados o refrigeradas en la nevera de playa o la bolsa térmica, y muy adecuadas para familias con niños, son las bebidas y preparados bajos en calorías, como limonadas caseras de frutas, infusiones frías, ‘smoothies’ y helados con queso batido desnatado, chocolate negro, azúcar moreno o estevia, así como frutas frescas de temporada”, según Bravo.

Este experto recomienda llevar refrigerada cerveza 0%, pues el alcohol también deshidrata y podría causar mareos en los días de calor.

También apuesta por el zumo de zanahoria o jugo de tomate, agua en abundantes cantidades, así como frutas de un aporte calórico bajo o moderado, como cerezas, melocotón, manzana o nectarinas. “Además se deben tomar la sandía, el melón y el plátano con moderación”, indica.

CARNES Y VERDURAS A LA PARRILLA

“La regla básica para los alimentos que preparamos en la barbacoa (asado a la brasa) o cocina al aire libre, que se suelen compartir en familia o con los amigos, es priorizar todo tipo de carnes y pescados magros, evitando los chorizos, salchichas, butifarras y pancetas, así como prepararlas a la parrilla con verdura de guarnición”, según Bravo.

Para este experto, algunos alimentos saludables ideales para la parrilla son: las brochetas de pollo y verdura, los solomillos con parrillada de verduras, las sardinas o pulpo a la plancha con salpicón de cebolla.

CÓMO EVITAR LOS RIESGOS DEL CALOR

Rubén Bravo proporciona algunos consejos para conservar, manejar y comer los alimentos y bebidas al aire libre en temporadas cálidas, para que se mantengan en buen estado.

En el caso de los bocadillos o sándwich, Bravo recomienda “tener muy en cuenta la envoltura en la que guardemos nuestro emparedado, evitando el papel de servilleta que resecará el pan absorbiendo gran parte de su humedad, y procurando envolverlos en una hoja de lechuga y, posteriormente, en alumínio”.

“Asimismo, los emparedados convendría prepararlos con antelación y mantenerlos en la nevera, ya envueltos, al menos unas cuatro horas, para que estén frescos al comienzo de la jornada”, añade.

En cuanto a los tomates, “conviene llevarlos enteros, ya lavados y bien fríos, y transportarlos al aire, evitando lugares oscuros o apretados, porque la propia piel de esta verdura suele mantener bastante bien su interior siempre y cuando no se les presione o corte”, señala.

Este naturópata y experto universitario en nutrición considera “muy importante desechar como opciones aquellas comidas que incluyan lácteos, ya sean en forma de leche, nata o queso, pues con el calor se estropea rápidamente y agria”.

Las neveras trasportables y bolsas térmicas, son grandes aliadas para afianzar la mejor conservación tanto de los alimentos y bebidas, al mantenerlos frescos y aislados de forma importante del calor exterior, “añadiéndoles su hielo correspondiente y trasladando la comida del refrigerador de casa a la nevera portátil, para no romper la cadena de frío”, destaca Bravo.

Fuente: EFE

Berenjenas rellenas de carne

Rinde: 4 porciones
Tiemo: 30 minutos

Ingredientes:
2 berenjenas grandes
350 gramos de carne picada
Dos cebollas medianas
Un par de pimientos
350 gramos de tomate triturado
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva virgen
Queso rallado
Bechamel (opcional)

Preparación:

Como siempre hay que hacer a la hora de preparar berenjenas rellenas, es poner las mismas a cocer, para sacarles la pulpa y dejar las pieles bien limpias para poder rellenarlas después. Quítales la parte de arriba y córtalas longitudinalmente en dos, y mételas en una olla grande con abundante agua y un buen puñado de sal. Cuécelas hasta que la pulpa se ablande, teniendo cuidado que la piel no quede muy tierna y se rompa. Déjalas escurrir bien para que pierdan toda el agua que tuvieran, y cuando se enfríen de todo saca la pulpa con cuidado, dejando las pieles con un buen grosor, el justo para que no se abran y tengan un poco de consistencia para rellenarlas.

Mientras tanto puedes ir preparando el relleno que usaremos en la receta. Picamos las cebollas y los pimientos en trozos no demasiado grandes, y los ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva virgen. Añade por encima un poco de sal para ayudar al proceso.

Cuando estén doraditos los trozos de cebolla, entonces es el momento de echar la pulpa troceada, y corregimos con un poco más de sal.

Mantenemos a fuego medio y removiendo de vez en cuando, y en 5 o 6 minutos tras echar la pulpa, vamos a incorporar a la mezcla la carne picada, previamente bien salpimentada. Nosotros empleamos siempre carne de cerdo o mixta, pero si prefieres puedes usar otro tipo de carne picada que te guste. Refríe todo bien durante unos minutos, sin dejar de remover, y por ultimo añade el tomate triturado, de bote o natural, como más te guste. Dejamos a fuego más bien lento unos 15-20 minutos para que se consuma poco a poco el tomate y se mezclen bien todos los sabores de los ingredientes. Receta Berenjenasrellenas.com

Frappé de arándano

Rinde: 1 porción
Tiempo: 10 minutos

Ingredientes:

50 grs de jalea de arándano
30 ml de jugo de arándano
30 ml de jarabe de canela
60 ml de leche de soja
30 ml de jarabe de canela
Hielo, al gusto

Preparación:

Poner todos los ingredientes en una coctelera, agregar hielo; tapar y agitar vigorosamente durante 15 segundos; destapar con mucho cuidado, añadir en una copa fría para martini y perfumar con una ramita de canela encendida.

Diez claves para evitar el síndrome postvacacional

Dormir al menos ocho horas diarias, comer fruta y tomárselo con sentido del humor; entre los puntos más importantes para superar este trance
La Voz de Galicia
afp_20150729_154615525Agosto es sinónimo de sol, playa, reencuentros,viajes, fiestas y, para algunos, trabajo. Porque sí, hay personas que ya han disfrutado de sus días libres como se merecían y les toque volver «al curro». Para muchos esto supone un trance difícil de superar.

Fatiga, falta de sueño y de apetito, cansancio generalizado, dolores musculares, baja concentración… estos son solo algunos de los síntomas que acompañan al síndrome postvacacional. Esa «dolencia» que sobreviene a la mente del trabajador, en ese preciso momento en el que tienen que incorporarse a su puesto de trabajo.

Desde el primer minuto, algunos incluso antes, del primer madrugón postvacacional, el empleado puede comenzar a experimentar esa extraña sensación que le hace reaccionar como gato panza arriba que busca apagar el despertador para aferrarse a su cama cinco minutos más. Esos últimos cinco minutos…

Aunque escapar de este síndrome es tarea casi imposible, sí que se pueden minimizar sus efectos. Solo hay que tener la paciencia suficiente para, en uno de los descansos de tu jornada laboral (que en estos días iniciales no serán pocos) , leer lo recogido en estas líneas. La empresa líder mundial en pañuelos desechables, Kleenex, te trae10 claves para que tu vuelta al trabajo sea un poco menos dolorosa.

1. Ir paso a paso

Para superar esta depresión, lo primero que debes hacer es reconocer que estás enfermo. Sí, lo estas. Por ello se debe ir paso a paso, pero sin pausa, en busca de la normalidad. Hay que aceptar que durante unos días es lógico que estés cansado pero que, con el paso del tiempo, esa sensación acabará abandonándote y volverás a ser el trabajador eficiente que «cameló» al jefe. Retomar las tareas y la vuelta al trabajo de golpe es un error. Planifica tu reincorporación con tiempo y déjate un par de días para que el cambio de hábitos no sea tan brusco.

2. Lleva siempre un bolígrafo contigo

Sería bueno que apuntaras en una libreta todo aquello que te has propuesto cambiar de tu vida durante estos días de vacaciones. Guárdalo y, cuando termines tu fase de adaptación, encárgate de cumplir, al menos, alguna promesa de tu listado.

3. Organizar tu tiempo por prioridades

Empezar por el principio siempre cuesta menos. Analiza las tareas que tienes que hacer y ponte metas muy concretas y realistas que puedas cumplir. Ordénalas comenzando por las más fáciles y agradecidas, esto hará que sientas que eres productivo de nuevo.

4. Siempre con sentido del humor.

Diviértete, dedica tiempo para ti mismo y disfruta de tu familia y tus amigos. Si en el trabajo hay buen ambiente y tienes buena relación con tus compañeros, tómate tu regreso con humor. Siempre es bueno que el resto de compañeros se den cuenta de que vuelves renovado.

5. Planifica nuevos viajes

Según un estudio IMEO, programar nuevas salidas para tu disfrute hace que aumenten los niveles de dopamina en tu cuerpo. Este neurotransmisor hace que te sientas con más energía y aumente tu vitalidad. El 64 % de los españoles ya lo hacen. No pierdas tiempo, haz tu reserva.

6 Evita los desplazamientos innecesarios

Posiblemente estés cansado de desplazarte durante tus vacaciones y no te apetecerá mucho tener que soportar esos trayectos llenos de tráfico y pérdidas de tiempo. No obstante, aunque durante tus día de relax hayas permanecido encerrado en tu casa, debes saber que esta rutina de idas y venidas al trabajo provoca irratibilidad y un aumento del estrés. Puede servir de gran ayuda sintonizar la radio, escuchar música y relajarte.

7. Aprende a desconectar

El portal especializado en salud y bienestar Feeling aconseja evadirte por completo de tu rutina en cuanto salgas por la puerta del trabajo.Disfrutar de tu familia o tus amigos desconectando por completo de tu oficio te ayudará a mejorar tus relaciones con ellos y obtener un mejor descanso mental.

8. Come cinco raciones de fruta y verdura diarias

Los hidratos de carbono integrales y los alimentos de bajo índice glucémico te ayudarán en tu retorno. Existen recetas sencillas y sanas para una buena alimentación, que utilice este tipo de productos.

9. Practica deporte

Durante el ejercicio físico se liberan endorfinas, lo que ayudará a mejorar tu estado de ánimo y crear una actitud positiva, tanto en el cuerpo como en la mente. La vuelta al trabajo es buen momento ara comenzar a practicar ejercicio físico durante tu tiempo libre. Aprovechando las pilas recién cargadas tras tus vacaciones, es incluso una buena opción para bajar esos kilitos de más que posiblemente hayas ganado durante tus días de descanso.

10. Descansa

Es lo más importante. El descanso ayuda a recuperar el cuerpo de los esfuerzos llevados a cabo durante la jornada y afrontar el día siguiente con mayor vitalidad. Dormir menos de 8 horas al día no es el camino adecuado para superar ese síndrome que te trae por el «camino de la amargura».