Los bebés tratados con antibióticos sufren mayor riesgo de padecer obesidad infantil

Un estudio subraya la posible relación entre estos tratamientos y el sobrepeso y alerta del peligro de eliminar la flora intestinal de los pequeños.

Las Provincias
antibióticos en los bebes fomentan la obesidadLos niños tratados con antibióticos de amplio espectro antes de los dos años sufren mayor riesgo de padecer obesidad infantil, reveló un estudio el lunes. La investigación publicada en la revista pediátrica de la asociación médica estadounidense (JAMA) halló un vínculo entre la obesidad y los antibióticos, que si bien eliminan las infecciones bacterianas también matan la microflora intestinal.

Expertos del hospital de niños de Filadelfia analizaron los registros de cerca de 65.000 niños que fueron tratados entre 2001 y 2013 y siguieron durante cinco años a los que fueron seleccionados para el estudio.

Más de dos tercios de los niños estudiados tomaron antibióticos antes de los dos años. En ellos, el aumento en el riesgo de obesidad varió de 2 a 20% y fue particularmente notorio entre los niños que habían sido tratados con antibióticos cuatro o más veces antes de esa edad.

Los que recibieron antibióticos de amplio espectro, que ataca un gran número de bacterias, también tuvieron más riesgos de sufrir problemas de obesidad en su infancia.

“No se observó una asociación entre la obesidad y los antibióticos de espectro reducido”, indicó el estudio, que describió el uso de los de amplio espectro en niños de menos de dos años como “uno de los factores” que inciden en la obesidad.

El estudio pidió que se emitan directrices para limitar el uso de antibióticos y la preferencia por los medicamentos de espectro reducido.

El uso desmesurado de los antibióticos de amplio espectro también ha sido vinculado a la emergencia de bacterias resistentes a los medicamentos.

En años recientes, las autoridades sanitarias estadounidenses han estado urgiendo a los médicos a reducir sus prescripciones de antibióticos y han intentado educar a los padres para que no intenten curar virus comunes con ellos.

“Este estudio ofrece otra razón de peso para considerar cuidadosamente el uso de antibióticos y evitarlo siempre que sea posible”, dijo Patricia Vuguin, pediatra endocrinóloga del Centro Médico Infantil Cohen en New Hyde Park, Nueva York.

“Si bien el estudio es sólido, no pudo considerar otras variables que pueden haber contribuido al riesgo de obesidad, como la dieta, el ejercicio y la historia de obesidad de la familia”, añadió Vuguin, quien no estuvo involucrada en la investigación.

Día Mundial del Corazón: radiografía de la salud del corazón de los españoles

En España, la enfermedad cardiovascular causa el 30,3% de las muertes. En los últimos 30 años la esperanza de vida ha crecido en 6,4 años, el 63% gracias a los avances en las enfermedades cardiovasculares. La crisis: tras veinte años de descensos consecutivos, la mortalidad por causa cardiovascular aumentó en 2012. Este lunes se celebra el Día Mundial del Corazón.

20 minutos / EFE

dia mundial del corazon 2014Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, responsables de más de 17 millones de defunciones cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, en 2012, las enfermedades cardiovasculares fueron las causantes del 30,3% de las muertes, lo que supone algo más de 122.000 fallecimientos. Este lunes se celebra el Día Mundial del Corazón.

Como recuerda el doctor Leandro Plaza, presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), debido al crecimiento de la esperanza de vida actual, cada vez aumenta más el número de personas mayores en nuestra sociedad. En concreto, se calcula que en 2025 uno de cada cinco ciudadanos de la Unión Europea tendrá más de 65 años; en España y, según los últimos datos del INE, a día de hoy el 18% de la población actual posee más de 65 años y el 5,7% supera los 80 años.

En este sentido y fruto de las campañas preventivas que ya hace años vienen llevándose a cabo, un reciente estudio español, publicado en Revista Española de Cardiología, constató que en los últimos 30 años la esperanza de vida de la población española ha crecido en 6,4 años, de los que 3,8 años (un 63% del total del aumento) se deben a los avances en las enfermedades cardiovasculares y la mayor parte de ellas son debidas a la prevención de las mismas.

Pero la crisis también ha distorsionado esta mejora. La FEC constata que los programas de prevención cardiovascular han sufrido recortes y eso ha tenido consecuencias. Los datos del último informe del INE (análisis de las defunciones del 2012) muestran como, por primera vez, se ha observado un aumento en la mortalidad por causa cardiovascular tras veinte años de descensos consecutivos.

Prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular en la población española

  • El 71,3% de los pacientes atendidos en los servicios de cardiología y el 40% en atención primaria son hipertensos. Cuanto mayores son las cifras de presión arterial mayor es el riesgo de presentar una enfermedad cardiovascular y el de muertes causadas por la hipertensión arterial.
  • Uno de cada dos adultos españoles tiene las tasas de colesterol elevadas (por encima de 220ml/dl). Las personas con niveles de colesterol en sangre de 240 mg/dl tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200 mg/dl.
  • El 36,65% de la población adulta española sufre sobrepeso y el 17,03% obesidad. Existe una relación directa entre el índice de masa corporal (IMC) y la mortalidad, de manera que a mayor IMC mayor la mortalidad, especialmente por motivos cardiovasculares.
  • El 35,86% de los hombres y el 46,64% de las mujeres son sedentarios. El sedentarismo, además de provocar por sí mismo un importante daño a nuestro sistema cardiovascular (alto riesgo de cardiopatía isquémica), contribuye a acentuar los efectos de otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión o la hipercolesterolemia.
  • El 4,54% de los mayores de 15 años toman alcohol, de manera intensiva, al menos una vez al mes. El abuso del alcohol tiene efectos graves en el cuerpo y un impacto particular sobre la presión arterial alta.
  • El 26,96% de los españoles fuma diaria u ocasionalmente (casi 12.600.000 personas). La incidencia de la patología coronaria en los fumadores es tres veces mayor que en el resto de la población. La posibilidad de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados al día y al número de años en los que se mantiene este hábito nocivo.
  • Más de 4.500.000 de españoles padecen diabetes tipo 2, el 12% de la población total de España. La diabetes está estrechamente ligada a las enfermedades cardiovasculares; se calcula que las personas con diabetes son de dos a cuatro veces más propensas a desarrollar este tipo de enfermedades.

Para concienciar a la población sobre la importancia de prevenir estas enfermedades y promover unos hábitos de vida cardiosaludables, la Fundación Española del Corazón creó hace ya 30 años la iniciativa “Semanas del Corazón”, que ha recorrido estos días distintas ciudades españolas organizando varias actividades enfocadas a la prevención.

Coca-Cola, PepsiCo y Dr Pepper se comprometen a reducir las calorías en EE.UU.

Coca-Cola, PepsiCo y Dr Pepper, los mayores fabricantes de refrescos del mundo, se comprometieron hoy a disminuir las calorías de sus bebidas en Estados Unidos con el fin de reducir la obesidad en este país.

Noticias la Información / EFE
coca cola pepsiEsas empresas se dieron de plazo hasta el 2025 para rebajar en un 20 por ciento la cantidad de calorías que sus productos aporta a la dieta de muchos estadounidenses.

Los fabricantes llegaron a ese acuerdo con la Asociación Estadounidense de Bebidas y la Alianza por una Generación Más Sana, que informaron de esa iniciativa en un comunicado.

El compromiso se alcanzó durante una conferencia organizada por la Fundación Clinton, del expresidente estadounidense Bill Clinton, en que se celebra en Nueva York entre el 21 y el 24 de septiembre.

Precisamente, el exmandatario consideró que este compromiso de la industria de bebidas “puede ser un paso fundamental en nuestra lucha contra la obesidad”.

Para reducir la obesidad, los fabricantes de refrescos venderán las bebidas en recipientes de menores proporciones, promoverán el consumo de agua embotellada e introducirán en el mercado nuevas bebidas bajas en calorías o sin ellas.

Otras de las medidas que recoge el acuerdo es la colocación de esas bebidas en lugares específicos de los supermercados, como en el pasillo final, para que los consumidores puedan localizarlos con facilidad.

Coca-Cola, PepsiCo y Dr Pepper también participarán en acciones de promoción -dar cupones a los clientes-, y de concienciación.

Con este objetivo, cada compañía emprenderá acciones de sensibilización en todos los puntos de venta del país, incluidas las más de tres millones de máquinas expendedoras, surtidores de autoservicio y neveras que contienen estos refrescos.

“Este es el esfuerzo más grande que ha hecho una industria de forma voluntaria para ayudar a combatir la obesidad”, destacó la presidenta de la Asociación Americana de Bebidas, Susan K. Neely, quien anticipó que “esta iniciativa ayudará a transformar el paisaje de bebidas en América“.

En colaboración con la Alianza por una Generación Más Sana, un evaluador independiente se asegurará de que las compañías cumplen sus promesas.

Crean una camiseta inteligente que ayuda a prevenir la obesidad infantil

Mide la frecuencia pulmonar y cardiovascular y el gasto energético.

La Voz de Galicia, por  R. Romar

camiseta inteligente contra la obesidadUn niño puede correr de forma intensa durante media hora y apenas notar el esfuerzo, mientras que otro puede quedar totalmente agotado en un ejercicio moderado de diez minutos. Ni a uno ni a otro se le puede exigir el mismo rendimiento. Pero se hace, con el resultado inevitable en la mayoría de los casos de que al segundo chaval, con tendencia ya natural al sobrepeso, acaba aborreciendo el deporte y se convierte en presa fácil de la obesidad.

La solución para evitar que caiga en el desánimo pasa por pautar su actividad en función de su condición física. Y esto precisamente es lo que se ha conseguido gracias al desarrollo de una camiseta inteligente que permite monitorizar mediante sensores parámetros como la frecuencia cardíaca del niño, su capacidad respiratoria y su gasto energético durante la práctica deportiva, lo que luego permite a los pediatras, con un programa informático de análisis de señales, personalizar la dosis de ejercicio necesaria para prevenir la obesidad.

«En algunos casos puede que no se consiga que pierdan peso, pero sí mejoran su resistencia física, lo que es un indicativo de buena salud cardiovascular, un aspecto también importante», explica Empar Lurbe, coordinadora de la unidad de Nefrología Pediátrica del Hospital General Universitario de Valencia y responsable del programa de Ejercicio Físico del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn). Lurbe ha coordinado un equipo de pediatras que ha probado el efecto de la prenda inteligente durante varios años en más de 250 niños.

Incómodos calorímetros

El diseño tecnológico corresponde a la Universidad Politécnica de Valencia. «Incorporamos -resalta Lurbe- las nuevas tecnologías a la medicina para controlar mejor a los niños obesos». De paso también se les realiza un seguimiento cardiovascular.

«No se trata -advierte la especialista- de desarrollar actividad física, sino de hacerlo de acuerdo con lo que nuestro cuerpo, por constitución, capacidad y resistencia física, puede soportar y necesita para mantener un equilibrio». Hasta el momento, el control de la función cardio-respiratoria se realizaba mediante calorímetros (instrumentos que miden la energía que gasta un individuo) que los pacientes deben portar durante un tiempo determinado, pero con un manejo incómodo que hacen que los niños se los quiten porque les molesta, con lo que resulta casi imposible realizar un seguimiento en condiciones. Con las camisetas no solo se soluciona el problema, sino que los datos recogidos por los sensores ofrecen todo lo necesario para determinar qué tipo de ejercicio físico, durante cuánto tiempo y en qué condiciones debe hacerlo para obtener un resultado satisfactorio y tratar así de prevenir la obesidad.

Los edulcorantes artificiales favorecen la obesidad y la diabetes

Actúan en nuestro organismo cambiando la composición y función de la microbiota intestinal, la importante población de bacterias que residen en nuestro intestino

ABC/ EP
Fotolia_47260486_Subscription_Monthly_XXL.jpgLos edulcorantes artificiales, utilizados como ayuda para perder peso y prevenir la diabetes, en realidad podría acelerar el desarrollo de intolerancia a la glucosa y la enfermedad metabólica al cambiar la composición y función de la microbiota intestinal, la importante población de bacterias que residen en nuestros intestinos, según concluye una investigación realizada en ratones y seres humanos y que se publica este miércoles en Nature.

Entre otras cosas, según explica el director de la investigación, el doctor Eran Elinav, del Departamento de Inmunología del Instituto Weizmann, en Israel, junto con el profesor Eran Segal, del Departamento de Matemática Aplicada e Informática, el uso generalizado de los edulcorantes artificiales en las bebidas y los alimentos pueden contribuir a la obesidad y la epidemia de diabetes que está afectando a gran parte del mundo.

Durante años, los investigadores han estado desconcertados por el hecho de que los edulcorantes artificiales no calóricos no parecen ayudar en la pérdida de peso y algunos estudios han sugerido que incluso pueden tener un efecto contrario. Por lo general, se cree que la intolerancia a la glucosa ocurre cuando el cuerpo no puede hacer frente a grandes cantidades de azúcar en la dieta, siendo el primer paso en el camino hacia el síndrome metabólico y la diabetes del adulto.

El estudiante de posgrado Jotam Suez en el laboratorio de Elinav, quien condujo el estudio, colaboró con los estudiantes de posgrado Tal Korem y David Zeevi, en el laboratorio de Segal, y Gili Zilberman-Shapira en el laboratorio de Elinav, en el descubrimiento de que los edulcorantes artificiales, a pesar de no contener azúcar, tienen un efecto directo sobre la capacidad del cuerpo para utilizar la glucosa.

Reacción de las bacterias

Los científicos dieron a los ratones agua mezclada con los tres edulcorantes artificiales más utilizados en las cantidades equivalentes a los permitidos por la agencia estadounidense del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés). Estos ratones desarrollaron intolerancia a la glucosa en comparación con ratones que bebieron agua o, incluso, agua de azúcar. Repetir el experimento con diferentes tipos de ratones y distintas dosis de los edulcorantes produjo los mismos resultados: estas sustancias inducen de alguna manera intolerancia a la glucosa.

A continuación, investigaron la hipótesis de que la microbiota intestinal está involucrada en este fenómeno y pensaron que las bacterias pueden hacer esto por reacción a las nuevas sustancias como edulcorantes artificiales, que el propio organismo no puede reconocer como «alimento». De hecho, los edulcorantes artificiales no son absorbidos en el tracto gastrointestinal, pero al pasar por él encuentran billones de bacterias de la microbiota intestinal.

Nutrición y microbiota

Los investigadores trataron a ratones con antibióticos para erradicar muchas de sus bacterias intestinales, lo que provocó una reversión completa de los efectos de los edulcorantes artificiales sobre el metabolismo de la glucosa. Después, transfirieron la microbiota de los roedores que consumieron edulcorantes artificiales a ratones libres de gérmenes, lo que resultó en una transmisión completa de la intolerancia a la glucosa a los ratones receptores.

Esto, en sí mismo, era una prueba concluyente de que los cambios en las bacterias intestinales son directamente responsables de los efectos nocivos para el metabolismo de su anfitrión. Incluso, el equipo encontró que la incubación de la microbiota fuera del cuerpo, junto con edulcorantes artificiales, fue suficiente para inducir la intolerancia a la glucosa en los ratones estériles.

Un análisis detallado de la microbiota en estos ratones reveló cambios profundos en sus poblaciones bacterianas, incluyendo nuevas funciones microbianas que son conocidas por inferir una propensión a la obesidad, la diabetes y las complicaciones de estos problemas en ratones y seres humanos.

Para ver si esto sucedía también en el microbioma humano, Elinav y Segal analizaron los datos recogidos de su Proyecto de Nutrición Personalizada, el mayor ensayo en humanos hasta la fecha para ver la conexión entre la nutrición y la microbiota. Aquí, descubrieron una asociación significativa entre el consumo de edulcorantes artificiales, configuraciones personales de las bacterias intestinales y la propensión a la intolerancia a la glucosa.

Después, estos expertos llevaron a cabo un experimento controlado, pidiendo a un grupo de voluntarios que por lo general no comen o beben alimentos endulzados artificialmente que los consumieran durante una semana y luego les realizaron pruebas para ver sus niveles de glucosa, así como sus composiciones de microbiota intestinal.

Intolerencia solo una semana después

Los hallazgos mostraron que muchos, pero no todos, los voluntarios habían empezado a desarrollar intolerancia a la glucosa después de sólo una semana de consumo de edulcorantes artificiales. La composición de su flora intestinal explicó la diferencia: los investigadores hallaron dos poblaciones diferentes de bacterias del intestino humano, una que induce intolerancia a la glucosa cuando se expone a los edulcorantes y otra sin ningún efecto en ambos sentidos.

Elinav cree que ciertas bacterias en los intestinos de las personas que desarrollaron intolerancia a la glucosa reaccionaron a los edulcorantes químicos mediante la secreción de sustancias que luego provocan una respuesta inflamatoria similar a la sobredosis de azúcar, promoviendo cambios en la capacidad del cuerpo para utilizar el azúcar.

«Los resultados de nuestros experimentos resaltan la importancia de la medicina personalizada y la nutrición para nuestra salud en general. Creemos que un análisis integrado de grandes datos individualizados de nuestro genoma, microbioma y los hábitos alimenticios podría transformar nuestra capacidad de entender cómo los alimentos y los suplementos nutricionales afectan a la salud y el riesgo de la enfermedad de una persona», sugiere Segal.

«Nuestra relación con nuestra propia mezcla individual de bacterias intestinales es un factor muy importante en la determinación de cómo los alimentos que comemos nos afectan. Especialmente interesante es la relación entre el uso de edulcorantes artificiales, a través de las bacterias en nuestros intestinos, con una tendencia a desarrollar los mismos trastornos para los que fueron diseñados para evitar, lo que exige una reevaluación del consumo masivo de hoy en día sin supervisión de estas sustancias», concluye Elinav.

 

La importancia de la hora de comer para adelgazar

Diversos estudios han demostrado que comer temprano y respetar los ritmos circadianos ayuda a perder peso.

ABC, por Cristina Garrido
importancia-horas-comidasEn la batalla por mantener un peso saludable tan importante es lo que se come y cuánto se come como el cuándo. Nuestro ritmo circadiano, marcado por los ciclos de luz y oscuridad, «Ante un mismo alimento, la capacidad de metabolizarlo será diferente según el tipo de hormonas activas en ese momento. Por ejemplo, por la mañana tenemos mucha capacidad de metabolizar los azúcares porque la insulina funciona de cine, mientras que por la noche, baja la insulina y sube la melatonina, y hay una mayor intolerancia a la glucosa», explica a ABC la doctora Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Nutrición de la Universidad de Murcia y profesora visitante en la Universidad de Harvard (EE.UU.). Garaulet es autora además de un estudio publicado en 2013 en la revista «International Journal of Obesity», que reveló que comer antes de las 3 de la tarde ayuda a perder más peso que hacerlo después.

Para llegar a estas conclusiones, estudiaron a 420 personas, 210 hombres y 210 mujeres, con sobrepeso, que siguieron una dieta hipocalórica de 1.400 calorías, durante 20 semanas, para perder peso. Los participantes fueron divididos en dos grupos: los que almorzaban antes de las tres y los que lo hacían después de esa hora. Todos ingirieron igual cantidad calorías, mantuvieron la misma actividad y durmieron las mismas horas.

Durante las seis primeras semanas perdieron el mismo peso, pero a partir de la sexta semana la diferencia se hizo clara. Los que comieron antes de las tres de la tarde perdieron de media 12 kilos en 20 semanas, mientras que los que lo hacían más tarde bajaron 8 kilos. Los miembros de este segundo grupo también presentaron una mayor resistencia a la insulina, un factor de riesgo para la diabetes y la obesidad. «Comer a deshora hace que tu reloj interno no funcione bien y la eficacia metabólica para perder peso sea menor», asegura la doctora Garaulet.

No es el único estudio que ha abierto la puerta a plantearse que hay otros factores que hacen que las calorías sean más o menos eficaces a la hora de transformarse en grasa corporal. En 2009, el investigador Fred Turek, director del «Center for Sleep & Circadian Biology» de la Universidad de Northwestern (EE.UU.), publicó un estudio en la revista «Obesity» que demostraba que ir en contra del reloj biológico interno favorece la obesidad.

La investigación se llevó a cabo con ratones a los que se administró una dieta hipergrasa con la misma cantidad de calorías y gasto energético. A la mitad del grupo se le permitía comer de día y a la otra mitad durante la noche, que es cuando estos roedores están más activos. La conclusión es que el grupo de ratones que comía por la mañana (el equivalente a los humanos que comen de noche) engordó más que los ratones que comían de noche, de acuerdo con sus ritmos circadianos.

Más calorías en el desayuno

Para comprobar si el momento del día en que se ingieren los alimentos y su composición afectaba a la pérdida de peso, investigadores de la Universidad de Tel Aviv reclutaron a 193 adultos obesos no diabéticos a los que se dividió en dos grupos con idéntica ingesta de calorías, 1.600 al día para los hombres y 1.400 para las mujeres. Sin embargo, al primer grupo le suministraron una dieta baja en carbohidratos, con un pequeño desayuno de 300 calorías; mientras que al segundo se le proporcionó un desayuno de 600 calorías rico en proteínas y carbohidratos, que siempre incluía un dulce.

Como pasaba en la investigación de la doctora Garaulet, durante las primeras semanas, los participantes de ambos grupos perdieron el mismo peso, pero después la diferencia se hizo notable. Al final del estudio, 32 semanas después, aquellos que tomaron el desayuno de 600 calorías habían perdido de media 18 kilos más que sus compañeros. «La primera comida del día aporta energía para las tareas de la jornada, ayuda al funcionamiento del cerebro, y pone en marcha el metabolismo del cuerpo, que es crucial para perder peso y mantenerse», advierte Daniela Jakubowicz, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tel Aviv, que añade: «El desayuno es la comida que regula con más éxito la grelina, la hormona que controla el apetito».

La clave, según las conclusiones de este estudio, publicado en 2012 en la revista «Steroids», está en complacer al cuerpo por la mañana, cuando el metabolismo está más activo y tenemos más tiempo para quemar las calorías durante el día. Los investigadores creen que añadir el dulce al desayuno evita que tengamos otros «antojos» el resto del día.

«Las dietas que prohíben dulces y carbohidratos son efectivas al principio, pero a menudo los que las siguen terminan saltándosela porque empiezan a sentir síntomas de abstinencia, y acaban recuperando gran parte del peso perdido», avisa la autora de la investigación.

Comer temprano no da carta blanca para hacerlo sin control. Si quieres adelgazar, el cuerpo tiene que quemar más calorías de las que ingiere, ya sea comiendo menos o aumentando la actividad física. No hay más misterio. A partir de ahí, si dentro de una dieta equilibrada y con horarios racionales, de forma eventual tenemos el antojo de comernos un pastelito, mejor que sea por la mañana.

Día Mundial de la Tapa con una receta light de Albert Adrià: pimientos rojos asados

Según los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) esta tapa premiada con Estrella Michelin –su aturo es el famoso chef Albert Adrià de Tickets bar– es ideal para paliar el insomnio, la ansiedad y la anemia, de sólo 31 Kcal por ración.

Pimientos rojos de Tickets, una tapa light contra la ansiedad“Su alto contenido en vitamina C no sólo nos ayuda a mantener nuestras defensas fuertes, sino que también favorece la absorción del hierro, para combatir o prevenir la anemia”, indica Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.
Sus niveles de vitamina B6 y magnesio potenciarán nuestro control del estrés y regularán nuestro sistema nervioso. Favorece el descanso y el sueño profundo, hecho que hace esta tapa especialmente recomendada en las cenas.
Con el motivo del Dia Mundial de la Tapa que se celebra el próximo 29 de septiembre, Albert Adrià, hermano de Ferrán Adrià y chef al mando del célebre gastrobar  Tickets de Barcelona,  nos invita a preparar esta rica tapa en casa.
Tomen nota de la receta:

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS 

Para hacer los pimientos

1000 gr de pimiento rojo

c/s de sal fina marina

c/s de pimienta negra molida

 

 

 

 

 

 

             ELABORACIÓN

  1. Limpiar los pimientos en agua, y asarlos en el Josper por todos los lados hasta que la piel esté quemada.
  2. Ponerlos en una bandeja gastronorm y mantenerlos tapados unos 30 minutos.
  3. Pelar los pimientos recuperando todo el jugo interior que guardaremos colado. Reservar.
  4. Desechar el tallo y las pepitas.
  5. Extender los pimientos en una bandeja de horno con papel sulfurizado, poner a punto de sal y pimienta negra recién molida y cocer 25-35 min más a 130 ºC.
  6. Cortar los pimientos cocidos en tiras de 0,5 cm de ancho y 7 cm de largo
  7. Reservar en un recipiente hermético con aceite de oliva virgen extra

 

Para hacer el jugo de pimento asado:Jugo de pimiento rojo asado (obtenido en uno de los pasos de la elaboración anterior)c/s de sal finac/s azúcarAceite de oliva virgen extra

 

 

 

  1. Disponer en un cacillo de tamaño adecuado el jugo de   pimientos obtenido en la elaboración anterior
  2. Añadir un poco de sal y azúcar y reducir a fuego lento.
  3. Una vez que lo tenemos a punto, disponer una pequeña
  4. cantidad en un biberón, añadir un 20% de aceite de oliva virgen extra del total del jugo, poner a punto de sal, reservar.

 

 

Otros:c/s Sal gris de Guerande
 ACABADO Y PRESENTACIÓN

  1. Disponer en un plato unos 40gr de tiras de pimientos asados.
  2. En la parte central de cada tira de pimiento pondremos un punto de sal gris.
  3. Napar con el jugo pimiento asado y una vuelta del molinillo de pimienta.
  4. Servir a temperatura ambiente

La fórmula para estar en forma: 2-4-8

Cometer no más de 2 excesos gastronómicos a la semana; comer menos a partir de las 4 de la tarde; y practicar 8 horas semanales de actividad física. Esta es la fórmula para evitar el sedentarismo y el sobrepeso, según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Lifestil de America economia, por Pablo Gutman
Ya se sabe que el exceso de sedentarismo contribuye al aumento de sobrepeso, pero los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO, (www.imeoobesidad.com) han identificado uno de los patrones de conducta que más contribuyen a reforzar este comportamiento.

el sobrepeso dificulta el ejercicioSegún el IMEO este patrón consiste en una combinación de hábitos perniciosos como dormitar en exceso, seguir una alimentación caótica e improvisada, pasar demasiadas horas sentado frente al televisor, mantener actividades que apenas consumen energía y que promueven una modificación negativa en el biorritmo natural, comenzar el día pasada la media mañana, conciliar el sueño a altas horas de la madrugada, y mantener largos periodos sedentarios a lo largo del día.

De acuerdo a estos expertos, aunque este círculo vicioso puede exacerbarse en períodos como las vacaciones, cuando tenemos más tiempo libre y menos obligaciones, también se produce a lo largo del año de trabajo, cuando el ritmo de vida se acelera y el estrés fomenta el descontrol en nuestra vida o dificulta unos hábitos saludables.

Igualmente consideran como “personas de riesgo” de incurrir en estas conductas nocivas, a aquellas que están jubiladas, con algún tipo de incapacidad o desempleadas; o bien expuestas a situaciones que fomentan el sedentarismo, como el trabajo realizado desde casa, la adicción a un ocio relacionado con el ordenador o los programas televisivos, o el cuidado de los hijos,  que deja menos tiempo libre para hacer deporte.

Por esta razón, el IMEO ha ideado una “fórmula universal” que contribuye a mantener a raya el sedentarismo y los kilos de más, sin necesidad de realizar grandes sacrificios, y fundamentada en la identificación de los tres momentos clave que reinciden en el aumento del sobrepeso: los excesos gastronómicos, las ingesta tardía y la insuficiente práctica de actividad física.

Hábitos semanales más saludables

hábitos no saludables“Uno de los secretos de una vida saludable reside en la correcta proporción de estos tres elementos que hemos organizado en una sucesión numérica 2-4-8 que sirve de ayuda para recordar las tareas que debemos y no debemos hacer en términos de hábitos y que se aplica a modo de autocontrol semanal”, explica Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz de este instituto.

“En esta fórmula, el número 2 hace referencia al total de excesos gastronómicos permitidos; el 4 indica la hora de la tarde a partir de la cual conviene reducir la ingesta de alimentos; y el 8 representa las horas que debemos dedicar a la alguna actividad física a lo largo de la semana”, explica.

Según Bravo, los excesos son el primer ‘escalón’ de la fórmula, ya que limitar su número a dos para toda la semana nos hará reflexionar y ser más conscientes de nuestra elección.

No hay nada malo en premiarnos, de vez en cuando, con un trozo de pastel o pizza, pese su evidente desproporción de calorías, grasas y azúcares, siempre y cuando esto sea la excepción de la regla y no al revés”, añade.

Por otra parte, “los alimentos que consumimos nos aportan la energía vital que nuestro organismo gasta durante el día. Por esto la mayor ingestión debe tener lugar en el desayuno, a media mañana y en el almuerzo, y a partir de las cuatro de la tarde, conviene ingerir el 30% de las calorías diarias recomendadas”, señala.

“Lo peor es apostar por un ocio más pasivo relacionado con la televisión, el ordenador o la lectura, lo cual desaceleraría nuestro ritmo de vida habitual y se invertiría la proporción de tiempo destinado al descanso y a la actividad física, de modo que ya no quemaríamos grasas con la misma intensidad, y estaríamos promoviendo la atrofia muscular y disminuyendo nuestra efectividad metabólica”, según Bravo.

padres e hijos haciendo deporte“No se necesitan muchos recursos económicos o apuntarse a un gimnasio para disfrutar de alguna actividad física que nos guste, ejercite y ‘cargue las pilas’ de energía positiva. La clave está en tomarnos en serio nuestra agenda para aprovechar aquellas horas del día que podamos destinar un ocio más activo que implique el trabajo de los músculos””, recalca.

Número a número

“Para implantar el 2-4-8 durante todo el año y en cualquier periodo, tenemos que instaurar sus indicaciones y filosofía en nuestros hábitos cotidianos, organizando nuestra agenda para planificar semanalmente los tiempos de actividad física, visitas al supermercado y días de excesos gastronómicos”, aconseja Bravo y explica cómo aplicar cada uno de los elementos de la fórmula:

El 2: “Dentro de un exceso gastronómico incluiríamos una cantidad elevada y fuera de lo habitual de comida, o bien un alimento que, sin ser excesivamente grande en tamaño, si lo es calóricamente”, explica.

Según Bravo “en el primer grupo podríamos incluir una hamburguesa con patatas, una pizza, un chuletón, un buen plato de pasta o arroz o una barbacoa. En el segundo grupo hablaríamos de un ‘bollo’, una bolsa de patatas fritas, unas palomitas con refresco de cola en el cine, una bolsa de dulces o un trozo de tarta”.

El 4: “”Nuestro cuerpo funciona sincronizando el biorritmo con los ciclos diurnos y nocturnos””, según Bravo.

Explica que entre las 6 y las 18 horas, se produce la “Fase Activa”, donde nos  predisponemos a funcionar con la máxima eficacia en tareas que requieran un esfuerzo mental o físico, soportamos mejor el estrés y la presión y somos más eficaces gestionando el trabajo, y en la que necesitamos más calorías provenientes principalmente de frutas, verduras y carbohidratos integrales.

“”De 18 horas a 6 de la mañana, en la “Fase de Reconstrucción”, nos predisponemos al descanso, crece la actividad de nuestros sistemas inmunitario y reconstructor, regenerando células, haciendo frente a virus o infecciones, reparando los tejidos y aceptando el sueño reconstituyente, y entonces el consumo calórico es menor, el metabolismo se ralentiza y son favorables los alimentos con contenido proteico””, señala.

El 8: “”La actividad física no requiere deporte, ni gimnasios necesariamente. He aquí algunas propuestas: subir escaleras en el Metro, trabajo o casa. Bajarnos una parada antes del autobús. Ir en bicicleta a trabajar. Pasear de forma acelerada. Montar en barca el fin de semana. Pasear con la bicicleta en familia. Jugar al futbol con los amigos. Practicar bailes de salón o apuntarse a ‘zumba’”, dice Bravo.

““Lo importante es moverse, motivarse y notar el efecto beneficioso del ejercicio para nuestro cuerpo y equilibrio emocional. Los expertos señalan que, en grupo y con música, la actividad física mejora de forma sobresaliente las situaciones de ansiedad y estrés””, concluye este especialista.

* Reportaje EFE

La buena educación alimentaria ayuda a reducir los casos de obesidad infantil

Radio Exterior

En este programa de Radio Exterior, dedicado a la obesidad infantil que vuelve en el foco del debate con la vuelta al cole, Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) plantea el problema de la educación alimentaria. Los hijos toman ejemplo de los padres también en lo que se refiere a hábitos saludables y estos hay que inculcarlos desde temprana edad.
“Entre los 3 y 12 años es cuando podemos observar y corregir patrones de mala nutrición, raciones demasiado grandes, pereza en cuanto al deprote o algunas adicciones en la comida”, subraya Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO.
La importancia de un desayuno completo es ecencial para el buen rendimiento académico de los escolares. La cena es otra de las tomas que los pequeños realizan en casa, donde los padres puede influir positivamente.

Para escuchar las indicaciones nutricionales que se ofrecen en el programa, pulsa PLAY.

La obesidad en España ya es un problema

Uno de cada seis adultos padece de ella y cada año mueren 18 mil personas por problemas prelsacionados con la obesidad.

Negocios.com
, por Daniel Marín Arribas
La obesidad se está convirtiendo en un problema crónico en las sociedades de consumo capitalistas occidentales. En EEUU, país que encabeza el ranking en cifras, casi uno de cada tres adultos padece esta enfermedad.

capitalismo_obesidadEl arco del mundo anglosajón sigue muy de cerca a los norteamericanos. Reino Unido y Australia se sitúan en los primeros puestos, y Méjico, que ha tomado los hábitos de sus vecinos, anda en parejos niveles que ellos.

España, que nunca había sufrido esta situación, en las últimas décadas se ha ido poniendo al día. Actualmente, su tasa de adultos obesos está en uno de cada seis, siendo uno de cada dos los que tienen exceso de peso.

Los principales causantes de que esto ocurra son los malos hábitos alimenticios y la falta de deporte. Rubén Bravo, director del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) asegura que “el abandono en muchos casos de la dieta mediterránea y sus beneficios nutritivos por la comida rápida adaptada a ritmos laborales estresantes” a la vez que el “incremento de la vida sedentaria”, ha sido letal para el correcto desarrollo de la salud de las personas.

La obesidad ya es un problema en España, pero aún peor que esto, según explican desde IMEO, es que se haya extendido a los menores. Actualmente, casi un 45% de los niños de entre seis y nueve años sufre exceso de peso, y más del 10% padece directamente obesidad.

obesidad_mundoSi no se pone remedio a estos problemas tratando con expertos y cambiando de hábitos, la obesidad alcanzará aún niveles más preocupantes en unas sociedades donde no ha dejado de crecer desde hace tiempo y siendo, además, causante de más de 18.000 muertes al año.