Irina Shayk: La Dieta Infalible

Irina Shayak su dietaEl Mundo

Llega Septiembre y con él esos kilitos de más que hemos cogido durante nuestras vacaciones, asi que es el momento de ejercitar el cuerpo y sobretodo llevar un dieta equilibrada y sana.

Gracias al portal de Internet Yahoo, los cuales han hablado con la modelo y novia de Cristiano Ronaldo (Twitter: @Cristiano), Irina Shayk (Twitter: @theirishayk) (Instagram: /irinashayk), hemos conocido su plan de dieta, rutina de ejercicios y entrenamientos; consejos para conseguir el cuerpazo que tiene ella.

Pero a sus 28 años de edad, la supermodelo rusa Irina Shayk come hamburguesas y nuggets de pollo, está feliz de ser fotografiada sin maquillaje y prefiere ropa cómoda a tacones de aguja altísimos.

Fan del Fitness

No se puede negar la supermodelo tiene una figura impresionante. La modelo admitido que tener unos buenos genes juegan un papel en su figura, pero que también ella tiene que trabajar duro para mantenerse en forma. “Ahora tengo 28 años. Pero cuando tenga 35 años también quiero estar bien. Mi problema es que me encanta comer, me encanta la comida. Me gustan las hamburguesas, los nuggets de pollo…” afirma la modelo

Sobre su rutina de ejercicios, que nos dice que es una combinación de ejercicio cardiovascular, el boxeo y el trabajo con un entrenador personal: “Yo soy de ese tipo de chicas que no se conforma con nada, por eso me obligo a mi misma a ir al gimnasio, hago un poco de boxeo, máquina de Pilates, hago ejercicio con mi entrenador personal” vamos que hace de todo.

“Por lo general, sólo hago ejercicio durante una hora, pero a veces cuando estoy motivada me voy una hora al gimnasio y luego me voy a correr”.

Dieta diaria

Está claro que ella tiene una actitud saludable para su peso, se trata de llenar su cuerpo con alimentos nutritivos y sanos, pero no se priva de lo que más le gusta a ella.

“Siendo honesta, yo no creo en las dietas. Trato de comer sano, como el pescado y el pollo, ensaladas…Dos veces a la semana puedo comer lo que quiera, como por ejemplo hamburguesas o chocolate, pero solo en el desayuno o en la comida, nunca por la noche. También, dos veces por semana como carne roja y hamburguesas. Hay que equilibrar entre trabajar y comer “.

Tiempo en pareja

Han estado juntos desde 2010, pero Irina Shayk y el futbolista Cristiano Ronaldo rara vez hacen apariciones públicas juntos. Pero eso cambió este año, cuando la famosa pareja aparecieron juntos en la portada de Vogue.
Al parecer tener pareja no tiene nada que ver para no cuidarse, ella lo hace siempre que puede ya que luego eres tu la que te sientes bien contigo misma.

La pregunta era clara “¿cuál fue la experiencia de mezclar negocios y personal?”

“Fue una sesión de moda, fue con el hombre que básicamente me descubrió y me llevó a la alta costura. Mario Testino es uno de los mejores fotógrafos del mundo.”

Al parecer la modelo sigue sin querer hablar de su relación con el fútbolista y se centra más en su dieta y sus entrenamientos.

Una dieta de verduras, frutas y legumbres, un seguro de vida

dietas para vegetarianosSe confirma que los menús vegetarianos con una correcta planificación previenen las enfermedades

Noticias de Gipuskoa
, por Isabel Román

Una dieta basada en verduras, frutas, cereales y legumbres reduce la presión arterial y las posibilidades de una muerte prematura por enfermedades cardiovasculares y previene la diabetes. Además, las verduras son protectoras frente a algunos tipos de cáncer como los de pulmón, estómago y boca.

Hay diferentes dietas basadas en el consumo de verduras y cereales y distintos modelos de vegetarianos, desde el vegano, persona que basa su dieta en productos obtenidos de la tierra, hasta aquellos que incorporan leche y huevos en su dieta diaria; hay incluso vegetarianos que admiten el consumo de pescado y otros, denominados flexivegetarianos, que consumen ocasionalmente carnes blancas. Los motivos para adoptar una dieta vegetariana son diversos, desde la sensibilidad con los animales a los beneficios para la salud o la conciencia ecológica, ya que relacionan la ganadería extensiva con la destrucción del medio ambiente y el aumento del CO2 y el metano.

En 2012 la revista científica Archives of Internal Medicine publicó un estudio realizado a 120.000 personas durante 28 años que asoció el consumo de carne con el incremento de la mortalidad prematura por cáncer y enfermedades cardiovasculares. Según la Universidad de Harvard, aunque ya existían estudios previos que habían identificado la relación entre el consumo de carne y la diabetes, la enfermedad coronaria y ciertos cánceres, lo sorprendente es la magnitud, porque incluso “una pequeña cantidad de carne está asociada con un aumento significativo del riesgo a morir”.

Para Francisco Ruiz, que sigue una dieta vegetariana ovoláctea, “es importante que se abandone el discurso del déficit alimenticio, ya que hay muchas instituciones internacionales que indican que trae muchos beneficios para la salud”. No obstante, reconoce que no es la “panacea”, porque en algunas ocasiones se puede necesitar vitamina B12, obtenida de las proteínas de la carne, yodo o potasio, un déficit que el psicólogo compara con el que muchas personas omnívoras tienen de hierro o ácido fólico. Si bien es cierto que una dieta que incluya huevos y leche debe satisfacer todas las vitaminas, la planificación de los alimentos durante la transición de una dieta tradicional a una vegetariana es esencial para cumplir con la pirámide alimenticia.

El consumo de legumbres y productos integrales como el arroz y el trigo son primordiales. Según la Comisión Europea, las legumbres se consideran un tesoro por las proteínas que aportan y son comparables con las de la carne. Ruiz añade que la planificación de un patrón alimenticio es ideal para la creación de una rutina alimenticia sana y completa y que un cambio progresivo hacia la dieta vegetariana evita posibles cambios bruscos en el metabolismo.

Según un estudio de la Universidad de Oxford de 2002, la población que sigue una dieta vegetariana tiene un riesgo inferior a la morbimortalidad (muerte causada por enfermedades). Además, alimentos cotidianos en la dieta vegetariana como la fibra soluble, los frutos secos, los esteroles vegetales (legumbres, semillas, cereales integrales), la soja, los flavonoides y otros fitoquímicos reducen la posibilidades de enfermedades cardiovasculares. El consumo de fruta y verdura -de cinco a diez piezas diarias- reduce la presión arterial, y un estudio realizado en 2010 revela que existen beneficios preventivos para las personas con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 con la ingesta de verduras, cereales integrales, legumbres y frutos secos.
Según el World Cancer Fund, las frutas y verduras son alimentos protectores frente a diferentes tipos de cáncer, como el de pulmón, boca, esófago y estómago ya que contienen una compleja mezcla de fitoquímicos.

EE.UU. estudia medidas para reducir la obesidad en niños

bebidacortadaUn impuesto sobre los refrescos como la soda, las bebidas energéticas, los tés dulces y las bebidas isotónicas podría ser más efectivo en la reducción de la obesidad en los adolescentes que otras medidas como el ejercicio o la prohibición de la publicidad.

Correo Farmacéutico
Según un estudio publicado en American Journal of Preventive Medicine, un impuesto sobre los refrescos como la soda, las bebidas energéticas, los tés dulces y las bebidas isotónicas podría ser más efectivo en la reducción de la obesidad en los adolescentes que otras medidas como el ejercicio o la prohibición de la publicidad. Además, esta medida generaría ingresos significativos para actividades para prevenir la obesidad. El estudio ha demostrado que la actividad física beneficiaría a niños entre seis y 12 años.

Los investigadores utilizaron un conjunto de criterios para seleccionar tres políticas para reducir la obesidad infantil de entre 26 políticas recomendadas: programas extraescolares de actividad física, un impuesto especial sobre los refrescos azucarados y una prohibición en los anuncios televisivos de comida rápida dirigida a los niños. Los investigadores utilizaron un modelo de microsimulación de Markov para estimar el impacto de cada una de estas medidas en una población simulada en edad escolar en 2032, tras 20 años de su implementación.

Tres medidas
El modelo predijo que las tres medidas podrían reducir la prevalencia de obesidad infantil. Los programas extraescolares de actividad física reducirían la obesidad sobre todo en niños de edades comprendidas entre seis y 12 años (1,8 por ciento) y la prohibición publicitaria sería la que menos lograría disminuirla (0,9 por ciento). El impuesto sobre los refrescos reduciría la obesidad entre adolescentes de 13 a 18 años (2,4 por ciento).

Un estudio previo estimó que un impuesto sobre los refrescos de un céntimo por onza generaría 13,25 billones de dólares (unos 10 billones de euros). Otras ventajas son que también reduciría la obesidad entre adultos que consumen estas bebidas, que la medida no requiere financiación federal para ser implementada (a diferencia de la política extraescolar) y que no se encontraría con los habituales obstáculos legales a los que suelen enfrentarse las nuevas regulaciones.

“Por desgracia, la implementación de cualquiera de estas medidas a corto plazo es muy poco probable”, ha explicado Alyson Kristensen, de Partnership for Prevention (EEUU). No obstante, esto podría cambiar el conocimiento del público e incrementar las peticiones por una acción gubernamental más estricta”, ha concluido.

Comer a la última moda

Alimentarse a base de batidos de verduras y algas, merendar bayas de Goji, tomar la fruta antes de las comidas… Son solo algunas de las tendencias que han llegado a nuestra cultura alimentaria 

El Bierzo noticias, por Olga F. Castro
preparados de frutaJuan ha desterrado la leche de vaca de la dieta,en su lugar toma un licuado de soja porque dice que le sienta mejor, aunque no tiene un diagnóstico médico de intolerancia o alergia a la leche. Tampoco toma fruta al final de las comidas, solo entre horas, y no bebe agua durante las mismas. “Me apunto a todo lo que sale nuevo, aunque después de probarlo el 90% de las cosas no me gustan y las olvido”, explica.

Ese “todo lo que sale nuevo” hace referencia a las modas sobre nutrición saludable no siempre avaladas por estudios científicos; por ejemplo, las bayas de Goji, que hace tres años entraron con fuerza en la cesta de la compra de los españoles y que con el tiempo han ido bajando en popularidad. Este fruto originario de China se presentaba como el complemento alimenticio ideal, muy rico en antioxidantes y con propiedades para mejorar la salud e incluso aportar longevidad.

La realidad es que poseen nutrientes similares a las frutas que se cultivan en nuestro entorno, como los cítricos. Pero ¿por qué esta tendencia a probarlo todo? El dr. Ángel Gil, presidente de la Sociedad Española de Nutrición y catedrático de Bioquímica y Biología en la Universidad de Granada, cree que la razón hay que buscarla en las informaciones que llegan al consumidor a través de los medios de comunicación, sobre todo Internet, que no siempre están contrastadas por especialistas o avaladas por estudios científicos. “Al consumidor le es muy difícil discernir entre lo que tiene base científica y lo que no; la recomendación es que se consulte siempre la información en páginas web de sociedades científicas, universidades o instituciones de reconocido prestigio”, dice.

Algunas de estas modas dietéticas pueden ser perjudiciales para la salud, por eso el dr. Gil advierte de que ninguna dieta milagro puede nutrir adecuadamente:“El ser humano debe tomar de todo porque es omnívoro, lo aconsejable es llevar una dieta variada y no excesiva en cuanto a cantidad”.Con la ayuda de este experto,nos proponemos desentrañar qué hay de verdad y qué de mentira en las últimas modas que, a lo mejor, ya has incorporado a tu propia dieta.

Los más comunes

El interés por comer lo más saludable posible se ha convertido para muchos en una moda que cada año incorporanovedades; otros, los menos, las trasforman en rutinas e incluso en obsesiones.

Dieta a base de proteínas. Llegó desde Francia dela mano del archiconocido Pierre Dukan. Consiste básicamenteen perder peso adiecostade eliminar los hidratosde carbono (pan, cereales,pasta). Como todas las mono dietas conlleva riesgos: “Si se mantiene en el tiempo puede generar problemas graves de riñón o hígado. Dependemucho de cada individuo yde la cantidad de hidratos decarbono que se ingiera al día,por eso debe estar controladasiempre por un médico”,advierte el dr. Gil.

Comer a base de smoothies. Se trata de la última versión dietética, en estecaso importada de EE.UU.Los smoothies o zumos de verduras y frutas crudas se hanpuesto de moda entre las famosas de Hollywood que cuentancómo pierden peso a base de beber zumos naranjas, amarillos,rojos y, sobre todo, verdes. Pueden aceptarse como complementoa la dieta porque están elaborados a base de vegetalesque aportan vitaminas y minerales, pero la cosa cambiacuando se convierten en la base de la alimentación, ya que serestringe la ingesta de hidratos de carbono y de proteínas. Raquel Nogués, responsable de la Unidad de Nutrición del Centro Médico Teknon, en Barcelona, añade además dos inconvenientes: “Se reduce la calidad de la fibra de los vegetales porque se tritura mucho, lo cual no beneficia al tránsito intestinal; y se elimina la masticación, un acto importante para hacer bien la digestión”.

Bayas de Goji. Son unas frutas desecadas de color rojo intenso del tamaño de las pasas, muy ricas en antioxidantes,a las que se les atribuyen multitud de beneficios para la salud. “Contienen antioxidantes,pero no más que otros alimentos,como el aceite de oliva”,puntualiza el dr. Gil. Hasta aquí todo bien, si no fuera porque la Organización de Consumidores y Usuario (OCU)ha realizado un análisis de 10 muestras de este producto y ha encontrado que contienen niveles elevados de metales pesados y pesticidas.

Soja en lugar de leche. Muchas personas presentan intolerancia a la leche porque no digieren bien la lactosa, un azúcar presente en los lácteos,lo que da lugar a molestias intestinales. El preparado desoja está libre de lactosa porlo que suele recomendarsecuando existe un diagnóstico médico de intolerancia o alergiaa la leche de vaca. Si no se pertenece a este grupo, tal y comoaconseja el dr. Ángel Gil, no se debe eliminar este alimento de la dieta porque “la leche de vaca es más completa que el preparado de soja, salvo que éste haya sido enriquecido con nutrientes, ya que además de calcio y proteínas aporta vitaminas B, A, D y E y minerales como el fósforo, magnesio, cinc y selenio”, dice.

La fruta, antes de comer. No es una costumbre novedosa,ya se hacía en Francia en el siglo XVIII. La implantaciónde esta moda va asociadaal falso mito de que tomarla fruta antes de las comidasadelgaza. “Da igual tomarlaantes o después, las caloríasson las mismas –matiza ladra. Nogués–. Si se toma antesporque así se consiguenmejores digestiones es válido;lo que no es cierto es queadelgace”. En cuanto al hábito de tomarla entre horas para reducir el apetito, tiene un inconveniente,y es que puede olvidarse y nos quedamos sin un alimento valioso.

Todo light. “Una persona que no sufra sobrepeso u obesidad no debe tomar productos light”, así de contundente es ladra. Nogués. Según esta especialista,consumir productoslight de manera indiscriminadano aporta tan pocas caloríascomo parece y los que contienensorbitol pueden produciralteraciones intestinales. “Hay alimentos considerados light porque contienen gran cantidad de fibra, pero en contrapartida incluyen mucha grasa y azúcar. Los más recomendables para el sobrepeso son los hipocalóricos. Pero los ricos en fibra se recomiendan para el estreñimiento”, dice.

Falsos mitos: La preocupación por lucir un cuerpo esbelto, o por encontrar el bienestar físico a través dela alimentación, ha llevado a que se instalen en la dieta multitud de falsos mitos sobre los alimentos que ingerimos a diario. Álex Pérez, nutricionista del centro GO fit, señala algunos que podemos desterrardes de hoy mismo.

Las espinacas dan fuerza. A Popeye, puede ser. Al resto de los mortales nos aportan fibra, vitamina K, vitamina B9 y A,potasio, hierro y muy pocas calorías. El mito deque proporcionan energía ilimitada viene dado por el hierro que contienen, sin embargo, hay que saber que aportan una cantidad mínima de este mineral y, además,nuestro organismo lo absorbe poco por ser de origen vegetal.

El agua engorda si se toma durante las comidas. El agua contiene cero calorías, por lo que no engorda:da lo mismo tomarla antes,durante o después de comer. Lo que sí es cierto es que hay que ingerir dos litros de líquido al día. Mientras no contengan alcohol ni kilos de azúcar,todo líquido que ingieras te hidratará.

La sal engorda. Es una idea muycomún, perofalsa, porque lasal, en realidad,no genera grasacorporal. Loque favorecees la retenciónde líquidosen nuestroorganismo, lo cualaumenta el pesocorporal, de ahíla fama de queengorda. Perola solución es sencilla: reducirla ingesta de sal,lo que hace que eliminemos ese líquido que sobra.

Auténticas obsesiones: Cuando la moda se realiza a diario, ocupa mucho tiempo en los pensamientos y provoca angustia… “Es entonces cuando hablamos de patologías que requieren tratamiento”, asegura Montse del Castillo, psicóloga del Instituto de Trastornos Alimentarios,en Barcelona. Algunos de los trastornos que sedan con más frecuencia en relación con la alimentación son estos:

Ortorexia. Consiste en obsesionarse por comer sano. Las personas que la padecen cambian radicalmente su dieta y pueden acabar con deficiencias nutricionales. Según describe la psicóloga,“llegan a obsesionarse con la dieta y detalles como la procedencia de los alimentos y la forma de cocinarlos, se empeñan en que todo lo que consumen sea ecológico; incluso si tienen huerto pueden llegar a obsesionarse con el tipo de tierra”.

Permarexia. La padecen quienes se convierten en adictos a las dietas debido a su obsesión porno engordar. “Si una persona hace seis dieta sal año, es un caso para estudiar porque puede ser perjudicial”, advierte la psicóloga.

Potomanía. El hábito de beber agua a diario es saludable, pero ingerir más de tres litros y medio al día resulta nocivo. La obsesión por beber agua lleva a la hiperhidratación,un problema con consecuencias para el organismo: alteraciones renales, déficit de minerales, calambres e incluso convulsiones.

Síndrome del comedor nocturno. Picotear en mitad dela noche se relaciona con intentar aplacarla ansiedad. Es una patología si ocurre varias veces en la noche y deforma diaria durante unos meses.

Más del 70 por ciento de los saudíes tiene obesidad

Radio Intereconomía, por Suleiman al Asad

Image by © Celia PetersonHanady, de 26 años y 160 centímetros de altura, anda con mucha dificultad después de que su peso haya alcanzado los 120 kilogramos, aunque su sentido del humor le alivia el sufrimiento físico, ya que, según explicó a Efe, suele hacer bromas con sus amigas sobre su cuerpo.

Hanady es una de las millones de saudíes que padecen obesidad, cuyo porcentaje, según un estudio realizado por la Universidad del Rey Saud en Riad, supera el 70 por ciento de los habitantes.

Más de la mitad de los obesos saudíes, según el estudio, sufren de “obesidad letal”, lo que hace que Arabia Saudí figure entre los países más afectados por esta enfermedad.

“Mi familia me ha ayudado a perder peso en muchas ocasiones, pero siempre he fracasado en ello, y ahora me estoy preparando para que me hagan una operación de reducción de estómago, que es mi última esperanza”, destacó Hanady.

La joven intenta llevar una vida normal pero lo que más le molesta, dice, son las miradas cargadas de pena de las personas con las que se cruza.

“Sentirte que das pena a la gente es algo muy doloroso”, señala Hanady, que asegura además que cree que nunca podrá casarse si continúa así.

“Los hombres buscan a jóvenes esbeltas y nunca se fijarán en mí, aunque esto no conseguirá arruinarme la vida”, añade.

Faisal al Saadi, de 31 años, muestra un pesimismo mayor y explica a Efe que sobre todo se siente frustrado por no poder contraer matrimonio, ya que afirma haber pedido la mano a tres jóvenes y en las tres ocasiones fue rechazado, por lo que decidió olvidarse del tema.

“Siempre me ha gustado comer y nunca he podido resistir la tentación de la comida, por lo que me resulta muy difícil reducir las calorías que introduzco en mi cuerpo diariamente”, indica.

Al Saadi cuenta que sufre una profunda depresión, no solo por no poder casarse, sino porque desde pequeño no puede jugar al fútbol ni correr, como hacen sus amigos.

Además, debido a su obesidad, ha generado una diabetes, que también afecta a más de un millón de hombres y 775.000 mujeres saudíes, según las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Sanidad, que afirman también que más de 20.000 saudíes mueren cada año por culpa de la obesidad.

Esta enfermedad supone un importante reto para Arabia Saudí, que gasta casi cinco mil millones de dólares anuales para tratar a sus ciudadanos afectados por la obesidad y el resto de enfermedades que derivan de ella.

El doctor Saleh al Qahtani comenta a Efe que los altos índices de obesidad en Arabia Saudí se explican por los insanos hábitos alimenticios que siguen sus ciudadanos, así como por la falta de actividad física y el excesivo tiempo que dedican a ver la televisión.

Al Qahtani añade que en el sur del país hay menos obesos por el tipo de vida que llevan los beduinos que viven allí, que suelen moverse mucho y hacer trabajos físicos.

Según este médico, miembro del Instituto Saudí de Obesidad, es muy importante desarrollar una estrategia nacional para acabar con la obesidad y así ahorrarle, además, importantes gastos al Gobierno saudí.

En su opinión, es preciso concienciar a los alumnos en las escuelas sobre los peligros de esta enfermedad, ayudarles a desarrollar hábitos sanos de comida y animarles a practicar deporte.

El Instituto Saudí de Obesidad, fundado en 2010, ha desplegado muchos esfuerzos para concienciar a los saudíes de los peligros de la obesidad, uno de los retos más grandes que enfrenta el país en materia de salud. EFE

La obesidad a comienzos de la mediana edad, vinculada con mayor riesgo de demencia en la edad avanzada

Infosalus, Europa Press
Las personas con obesidad severa a los 30 años de edad tienen tres veces más riesgo de paobesidad en mediana edaddecer demencia durante la edad avanzada, según revela un estudio observacional, cuyos resultados se publican en ‘Postgraduate Medical Journal’. Las estimaciones indican que casi 66 millones de personas en todo el mundo tendrán demencia en 2030 y 115 millones en 2050.

Existe una creciente evidencia de que la obesidad está vinculada a la demencia, pero esta investigación indica que el riesgo puede crecer o disminuir, dependiendo de la edad a la que se desarrolla la obesidad. Hasta el momento, ningún trabajo ha examinado el efecto relacionado con la edad de la obesidad sobre el riesgo de demencia en todo el rango de edad en la población de un país.

Así que los investigadores de este trabajo decidieron hacerlo mediante el uso de datos anónimos de los registros hospitalarios para el conjunto de Inglaterra durante el periodo 1999-2011. El análisis reveló una disminución gradual en el riesgo general de ingreso en el hospital para la demencia cuanto mayor sea una persona en el momento en el que se le diagnostica obesidad por primera vez, independientemente de su sexo.

Así, para los individuos de entre 30 y 39 años, el riesgo relativo de desarrollar demencia fue 3,5 veces mayor que en los de la misma edad que no eran obesos. Para aquellos que tenían obesidad a sus 40 años, el riesgo fue de un 70 por ciento más; en los que estaban en los 50 años, un 50 por ciento más de riesgo, y para los de 60 años, un 40 por ciento más.

Las personas con obesidad a los 70 años no tenían más riesgo de desarrollar demencia o presentaban una reducción de las posibilidades de sufrir este deterioro cognitivo, que fue de hasta un 22 por ciento menos en el caso de los obesos a la edad de 80 años, según los resultados de este estudio.

Hubo algunas diferencias de edad entre el riesgo de desarrollar demencia vascular o enfermedad de Alzheimer, con los que eran obesos a sus 30 años registrando el mayor riesgo de ambas condiciones. Un diagnóstico de la obesidad entre los 40 y los 60 años se vinculó con más probabilidades de demencia vascular, mientras que el riesgo de Alzheimer fue menor en los pacientes diagnosticados con obesidad a partir de los 60 años en adelante.

MENOS RIESGO EN OBESOS DE MÁS EDAD

Los autores señalan que se trata de un estudio observacional, por lo que no se pueden extraer conclusiones definitivas sobre causa y efecto. Pero subrayan que los hallazgos confirman análisis publicados más pequeños de otras partes que reportan un mayor riesgo de demencia en las personas jóvenes que son obesas y una reducción del peligro en las personas obesas de más edad.

Estos expertos aventuran que una posible explicación para el riesgo particularmente alto encontrado a principios y mediados de la vida puede estar en el hecho de que un mayor peso  se asocia con la diabetes y los factores de riesgo cardiovascular, que a su vez están vinculados a una mayor probabilidad de demencia.

Así, estos investigadores sugieren que si la gente puede evitar aumentar significativamente de peso, por lo menos hasta los 60 años, puede registrar un menor riesgo de desarrollar demencia. “Mientras que la obesidad a edades más tempranas se relaciona con un mayor riesgo de demencia futura, la obesidad en las personas que han vivido hasta los 60-80 años de edad parece estar relacionada con un menor riesgo”, concluyen.