La crisis se ceba con el sobrepeso femenino

Madrid, 11 nov (EFE).- Las últimas estadísticas mundiales sobre obesidad sitúan a la mujer en el foco de esta epidemia del siglo XXI, una tendencia que en España se ha acentuado con la crisis, el aumento del paro femenino y el consumo de productos más baratos y menos nutritivos para ajustar la economía doméstica a los ingresos.
Así lo han recalcado los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) de cara al Día Mundial contra la Obesidad, que se celebra mañana, una jornada en la que se abordará la que se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las sociedades modernas en la última década.
En el informe «Generación XXL», publicado recientemente por la compañía IPSOS -especializada en identificar las conductas, actitudes y opiniones de la sociedad-, se incidía ya en el hecho de que la crisis estaba disparando los casos de obesidad.
El 17 por ciento de la población considera que el principal escollo para llevar a cabo un estilo de vida más saludable es el precio de algunos productos, que les resultan caros, algo que ha hecho cambiar la dieta de muchas familias y muchas mujeres.
A los especialistas les preocupa esta circunstancia porque la mujer es mucho más propensa a desarrollar obesidad y, de por sí, tiene mayor tendencia a acumular sobrepeso por aspectos emocionales, endocrino-hormonales y metabólicos.
Según la experta en nutrición del IMEO Elisabeth Gónzalez, las mujeres son más vulnerables a sufrir depresiones y ansiedad, y estas situaciones afectan en un alto porcentaje a su forma de comer.
Las mujeres tienen de dos a tres veces más posibilidades de desarrollar ansiedad que los hombres y, fisiológicamente, según la especialista, una vulnerabilidad mayor a sufrir alteraciones emocionales por las influencias hormonales.
Hormonas como los estrógenos, opioides endógenos, la hormona de la juventud, la sulfatodehidro-epiandroestendiona, la progesterona y la testosterona, entre otras, forman un coctel que influye en la forma de comportarse, de sentir tristeza o alegría y de enfrentarse a la comida, y las hace «más susceptibles de ser comedoras emocionales que los hombres».
Por ejemplo, en el caso de la serotonina, a veces conocida como la hormona de la felicidad, se ha observado que las mujeres producen un 52 por ciento menos en su cerebro que los hombres.
Este neurotrasmisor es un peso pesado en el estado de ánimo, en los niveles de ansiedad, en la percepción del dolor, el sueño y la conducta alimentaria, y si disminuyen sus niveles aumenta la sensación de tristeza y desánimo.
«No es casualidad -comenta González- que cuando estamos tristes o desanimadas, nos apetece un helado de chocolate, ya que los alimentos dulces y con altas concentraciones de azúcares aumentan las concentraciones de serotonina produciendo un efecto antidepresivo y ansiolítico momentáneo».
Pero, además, la mujer tiene menos capacidad muscular que el hombre, por lo cual su metabolismo es menos efectivo quemando grasas o más bien, según la experta, «a falta de una actividad física regular, se acentuaría la tendencia a acumularlas».
A ello se suma que con la madurez, el porcentaje de grasa en la mujer aumenta, cambia su composición corporal y disminuye su necesidad de energía, con lo que si no ajusta la dieta a estas nuevas condiciones fisiológicas puede aumentar su peso año tras año.
No obstante, a pesar de todos estos condicionantes para ganar peso, las españolas se preocupan por su figura, son las que principalmente contratan tratamientos de pérdida de peso y practican más ejercicio físico moderado que los hombres, según señala la preparadora física y psicóloga Sandra Pino.
Cada vez son más conscientes de que la actividad física y una dieta equilibrada son la mejor forma de combatir el exceso de kilos.
Y según Pino los efectos saludables de esta actividad no tardan en manifestarse si se dedican treinta minutos todos los días de la semana para caminar, subir y bajar escaleras, ir en bici o bailar con la pareja.
Se mejora la función respiratoria, se reduce el colesterol malo y la grasa corporal, bajan los niveles de ansiedad y aumenta la sensación de bienestar, gracias a la segregación de endorfinas. EFE

Manana es el día mundial contra la obesidad, un problema que causa 2,8 millones de muertes anuales

Ecodiario El economista

11 Noviembre.- Mañana se conmemora el Día Mundial contra la Obesidad, un problema que, junto con el sobrepeso, provoca al menos 2,8 millones de fallecimientos anuales en todo el planeta y que afecta más a las mujeres que a los hombres, según datos de la OMS.

En función de estos datos, el sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción en el planeta, donde unos 40 millones de menores de cinco años tenían sobrepeso en 2010.

Para concienciar a la población española de la importancia de cuidar el peso, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (Imeo) organiza la ‘Semana de Apoyo a la Mujer Obesa’, que acusa más el sobrepeso que el hombre.

Dentro de esta semana, que comienza mañana y finaliza el viernes 16 de noviembre, el Imeo ofrecerá un estudio gratuito a todas las mujeres con sobrepeso u obesidad que lo deseen, dirigido a analizar la raíz del problema.

Posteriormente, las participantes que quieran seguir adelante podrán asistir a una consulta con un experto, también gratuita, para que conozcan las posibles soluciones a su situación.

El Imeo y la Organización Mundial de la Salud recuerdan que la obesidad y el sobrepeso se pueden evitar con hábitos tales como seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio moderado regularmente y no fumar ni abusar del alcohol.

(SERVIMEDIA), 11-NOV-2012

Estadíticas de obesidad 2012

Como cada año, con el motivo del Día Mundial de la Obesidad que se celebra el 12 de noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) hace un repaso y resumen de las estadísticas más relevantes de obesidad difundidas en el transcurso del año pasado por los organismos más reconocidos a nivel mundial en términos de salud: la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Asociación Internacional de Estudio de la Obesidad (IASO), el Centro Nacional para Estadísticas de Salud de EEUU (NCHS), la Asociación de Estudio de la Obesidad de Inglaterra (ASO) y el Instituto Nacional de Estadísticas de España (INE), recogiendo también algunos datos estadísticos que han sido titulares durante el período XI.2011 – XI.2012.   

 A continuación, ponemos a la disposición de los Medios este breve recopilatorio con sus acentos y matices que muestran la evolución de la obesidad, tanto en España, como en el Mundo, y su preocupante aumento durante los últimos años. De modo que ya podemos tomar nota de las previsiones estimadas, aún más alarmantes, que se hacen de cara a las décadas venideras.  

  • La prevalencia mundial de la obesidad casi se duplicó en el período 1980-2008, afectando en 2008 a quinientos millones de hombres y mujeres mayores de 20 años, siendo más frecuente en las mujeres que en los hombres. Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS
  • Cada año mueren en el mundo 2,8 millones de personas debido al sobrepeso o la obesidad.La OMS prevé que 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles en 2030, debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS                                                                                                                        
  • Más de una tercera parte de las personas mayores de 65 años en EEUU eran obesos en 2007-2010. Se estima que en 2050 el número de estadounidenses mayores de 65 años sería más del doble, aumentando de 40,2 millones a 88,5 millones (Encuesta NHANES). Una persona obesa incurre un 25% más en el gasto de salud que una persona normal. La obesidad es responsable del 5-10% del gasto sanitario total en EEUU. Obesity: update 2012 de la OCDE
  • Una de cada dos personas tiene sobrepeso u obesidad en más de la mitad de los países de la OCDE. Se prevé que esta tendencia siga en aumento y en algunos países dos de cada tres personas tendrían obesidad dentro de diez años. El ranking es encabezado por Grecia, Estados Unidos, Italia, México, Nueva Zelanda y Chile. «Obesity: update 2012» de la OCDE

Estadísticas  Sanitarias  Mundiales  2012  de la OMS

  • Cada año mueren en el mundo 2,8 millones de personas debido al sobrepeso o la obesidad, según el estudio Global health risks: mortality and burden of disease attributable to selected major risks. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2009.
  • La prevalencia mundial de la obesidad casi se duplicó entre 1980 y 2008, año en el que el 10% de los hombres y el 14% de las mujeres del mundo eran obesos, frente al 5% de los hombres y el 8% de las mujeres en 1980. Se calcula que en 2008 la obesidad afectaba a quinientos millones de hombres y mujeres mayores de 20 años, y en todas las regiones de la OMS era mas frecuente en las mujeres que en los hombres. Las mayores cifras de prevalencia del sobrepeso y la obesidad se registraron en la Región de las Américas (sobrepeso: 62% en ambos sexos; obesidad: 26%) y las mas bajas, en la Región de Asia Sudoriental (sobrepeso: 14% en ambos sexos; obesidad: 3%). 
  • En la Región de Europa, la del Mediterráneo Oriental y la de las Américas, mas del 50% de las mujeres tenían sobrepeso. Y en las tres regiones, aproximadamente la mitad de estas mujeres eran obesas (un 23%, un 24% y un 29%, respectivamente). 
  • En España, la obesidad como factor de riesgo que se asocia a un aumento de la mortalidad y la morbilidad alcanzaba en el 2008 en adultos mayores de 20 años, según estimaciones de la OMS, el 24,9% en hombres y el 23% en mujeres[1]. Ambas cifras siguen siendo muy altas, comparadas con los índices en países como Alemania (23,1% hombres y 19,2 %mujeres), Francia (16,8 hombres y 14,6 mujeres), Grecia (18,8 hombres y 16,1 mujeres) o Japón (5,5 hombres y 3,5 mujeres) y están superadas sólo de países como EEUU (30,2% hombres y 33,2% mujeres) o Arabia Saudita (29,5% hombres y 43,5% mujeres). 
  • Las enfermedades no transmisibles son un problema de salud de primer orden en el siglo XXI. La OMS prevé que la cifra anual de defunciones por ENT alcanzará los 55 millones en 2030. El 11% de estas defunciones por ENT a nivel mundial se atribuyen a los factores de riesgo comportamentales y físicos: sedentarismo, sobrepeso y obesidad (sólo éstos dos últimos se llevan el 5%).   
  • El gasto total en salud en España para el año 2009 fue el 9,8% del PIB. En EEUU esta cifra es de 17,6%, en Francia el 11,9, en Alemania el 11,7; en Italia el 9,4; en Japón 9,5 y en Rusia el 5,6.    


Estadísticas de obesidad de Estados Unidos
(Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Examen de Nutrición de EEUU, 2007-2010)

• Más de una tercera parte de los adultos mayores de 65 años en EEUU eran obesos en 2007-2010.

• La prevalencia de obesidad fue mayor entre los 65-74 años en comparación con los mayores de 75 años, tanto en hombres como en mujeres.

• La prevalencia de la obesidad en las mujeres de 65-74 años fue mayor que en las mujeres de 75 y más años en todos los grupos raciales y étnicos, excepto las mujeres no hispanas negras, donde aproximadamente uno de cada dos eran obesos entre ambos grupos de edad.

• En 2050 se espera que el número de adultos estadounidenses mayores de 65 años fuese más del doble, aumentando de 40,2 millones a 88,5 millones. Tanto el envejecimiento, como la obesidad –actualmente uno de cada 3 estadounidenses mayores de 65 años la tienen—contribuirán a un mayor uso de los servicios de salud y también al gasto.

Nota: NHANES es una encuesta llevada a cabo por los Centros para el Control y Enfermedades (CDC) Prevención del Centro Nacional para Estadísticas de Salud (NCHS) para controlar la salud y el estado nutricional de la población civil no institucionalizada de EE.UU.  El estudio combina una entrevista en su casa y en un examen físico estandarizado en un centro de exámenes móvil.  Los datos de peso y talla para este informe fueron medidos en el centro de exámenes móvil.  Fuente: NCHS Data Brief, Número 106, septiembre 2012

ESTADÍSTICAS DE OBESIDAD DE INGLATERRA
Datos de sobrepeso y obesidad en niños y adultos en Inglaterra 2012

• Uno de cada cuatro adultos (26% de los hombres y mujeres mayores de 16 años) es clasificado como obeso en el año 2010 en Inglaterra (con ÍMC de 30kg/m2 o más).

• Una mayor proporción de hombres que de mujeres (42% frente al 32%) fueron clasificados con sobrepeso en 2010 (con IMC de 25 a menos de 30kg/m2).

• Las mujeres eran más propensas que los hombres (46% y 34% respectivamente) para tener una circunferencia de cintura elevada en 2010 (más de 88 cm para las mujeres y más de 102 cm para los hombres).

• Utilizando tanto el IMC y la circunferencia de la cintura para evaluar el riesgo de problemas de salud, el 22% de los hombres se estima en un riesgo mayor, el 12% de alto riesgo y el 23% en riesgo muy alto en 2010.  Cifras equivalentes para las mujeres fueron: 14%, 19% y 25%.

• En 2010, el 17% de los varones y el 15% de las niñas (de entre 2 y 15 años) fueron clasificados como obesos, con un incremento del 11% y 12%, respectivamente, desde 1995.

Nota: Estos datos provienen del informe NHS Health and Social Care Information Centre report publicado por la Asociación del Estudio de la Obesidad (ASO) en febrero de 2012. Presenta una amplia gama de datos sobre la obesidad y el sobrepeso entre los adultos y niños ingleses.

DATOS DEL INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA
(Boletín informativo del INE del 04/2012) 

• Un 16,0% de la población española es obesa y se puede decir que uno de cada dos está por encima de su peso normal. Más de la mitad de las personas de 18 años o más está por encima del peso considerado como normal. Este problema afecta en mayor medida a los hombres (62,8%) que a las mujeres (44,6%). La obesidad afecta a un 16,0% de la población de 18 años o más, y el sobrepeso, al 37,7%. En ambos sexos, el problema aumenta con la edad hasta el grupo de 65 a 74 años, momento en que disminuye.

• Según la Encuesta Europea de Salud (2009, de emisión quinquenal), en España siete de cada diez personas comen fruta al menos una vez al día y seis de cada diez toman verduras a diario. Pero entre los jóvenes (16 a 24 años), solo la mitad consumen fruta diariamente. Por lo que se refiere a la actividad física, las mujeres hacen menos ejercicio intenso que los varones (15,7% frente a 34,4%), pero practican más ejercicio físico moderado (42,7% frente a 26,0%), ya sea en su jornada laboral o en su tiempo libre.
           
ESTADÍSTICAS DE SOBREPESO Y OBESIDAD EN EL MUNDO

Obesity: update 2012 es el título del reporte dado a conocer por la OCDE el 21 de febrero de 2012. Contempla datos relevantes de sobrepeso y obesidad recogidos por la International Association for Study of Obesity (IASO) y otros informes elaborados por la Organización el 2010 y 2011.

• Al menos una de cada dos personas tiene sobrepeso u obesidad en más de la mitad de los países de la OCDE. El promedio de obesidad de las naciones OCDE se ubica en un 22%, mientras que la prevalencia de sobrepeso varía casi diez veces entre los países estudiados (Japón y Corea con un 4%, y Estados Unidos y México con un 36%). Se prevé que esta tendencia siga en aumento y en algunos países dos de cada tres personas tendrían obesidad dentro de diez años.

• El ranking es encabezado por Grecia, Estados Unidos, Italia, México, Nueva Zelanda y Chile.
 
• Los últimos datos muestran una desaceleración de la epidemia en varios países, con las prácticamente estable tasas de Corea, Suiza, Hungría e Inglaterra en los últimos diez años, y un leve incremento en Francia y España.  Sin embargo, los mayores incrementos se registraron en Irlanda, Canadá y los Estados Unidos.

Una persona obesa incurre en un 25% más los gastos de salud que una persona de peso normal en un año determinado.  La obesidad es responsable de 1-3% del gasto sanitario total en la mayor parte de países de la OCDE países (5-10% en los Estados Unidos).

• Según el estudio de la OCDE, las personas obesas ganan hasta un 18% menos en comparación con las personas que no tiene problemas de sobrepeso.

Mujeres sin formación académica son dos a tres veces más propensos a tener sobrepeso que las que tienen estudios superiores, mientras estas diferencias no se observan entre los hombres.

Otro informe de la OCDE, Obesity and the Economics of Prevention: Fit not FAT, ha recogido los siguientes datos de interés sobre la situación de sobrepeso y obesidad en España.

  • La tasa de obesidad en adultos en España es superior a la media de la OCDE, y la obesidad en niños es de las más altas. 
  • Dos de cada tres personas tienen sobrepeso en nuestro país, una de cada seis es obesa, además uno de cada tres niños entre 13 y 14 años tiene sobrepeso. 
  • El número de adultos con sobrepeso se ha mantenido estable desde el 2000, pero se ha elevado un poco el número de adultos con obesidad. 
  • Según todos los datos, se espera que las tasas de obesidad y sobrepeso crezcan en esta década, eso sí, con un máximo del 7% (lo que no es poco). 
  • Como datos curioso y muy significativo, las diferencias sociales influyen mucho en el estado físico de las mujeres en nuestro país, no así en el de los hombres. De manera que las mujeres con educación deficiente tienen 3,2 posibilidades más de tener sobrepeso que las mujeres de mayor educación.

Otros datos relevantes que han protagonisado los titulares en  el 2012 

  • La crisis económica es la culpable del aumento de casos de obesidad a nivel mundial, ya que ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos, revela el informe Generación XXL, elaborado por IPSOS (2012). 
  • El 31 por ciento de los pacientes con obesidad presenta ansiedad y un 35 por ciento antecedentes de un trastorno depresivo, según un estudio realizado por la unidad de Psiquiatría del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid (2012). 
  • Los españoles con sobrepeso representan el 39,4 por ciento de la sociedad, los obesos el 22,9 por ciento y las personas con obesidad abdominal –«la más peligrosa»– el 35,5 por ciento. Además, esta enfermedad se suele dar mayoritariamente entre los hombres aunque, las mujeres suelen tener una mayor obesidad –39,2 por ciento frente al 31,7 por ciento de los varones–. Fuente: datos del estudio ‘Enrica’, relativos al periodo de 2008 y 2010.
  • En nuestro país, el trastorno por ansiedad generalizada, afecta a dos mujeres por cada hombre y suele iniciarse entre los 20 y los 30 años, según datos del ‘Consenso Español sobre el Trastorno de Ansiedad Generalizada’. 
  • España se ha situado por delante de EEUU en obesidad infantil, con un 19% de niños obesos en este país frente al 16% de los estadounidenses, un porcentaje que triplica al de hace 30 años. Fuente: Estudio Pronaf.Para datos estadísticos de períodos anteriores, podéis consultar el resumen del año en estos links:
    2011:
    https://stopalaobesidad.com/2011/12/07/resumen-de-estadisticas-de-obesidad-2011/
    2010:
    https://stopalaobesidad.com/2010/11/15/la-obesidad-en-espana-y-en-el-mundo/   https://stopalaobesidad.com/2010/11/18/la-obesidad-afecta-cada-ano-400-mil-ninos-mas-en-la-ue/
    2009:
    https://stopalaobesidad.com/2012/10/27/estadisticas-obesidad-2009/

La dieta Dukan, a debate en Telemadrid

Telemadrid
La dieta Dukan sigue en el centro de atención. En este debate emitido en el programa Ahora Marta de Telemadrid, se enfrentan cara a cara el Dr. Álvaro Campillo, especialista en Cirugía Digestiva y Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad y especialista en nutrición.
El Dr. Campillo, autor del libro «Toda la verdad sobre la dieta Dukan» ha expuesto algunos argumentos científicos que avalan el método del Pierre Dukan, actuando así en su defensa.
R. Bravo, como representante del sector crítico, ha ennumerado los argumentos en contra de esta y otras dietas hiperproteinadas que, en su opinión a la larga son perjudiciales para la salud.
Para conocer las dos posturas, vea el video a continuación.

La crisis provoca un aumento de la obesidad en el mundo

  • Según el informe Generación XXL, elaborado por IPSOS.
  • La crisis económica ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos.
  • El 63% de la población pide más control de alimentos poco saludables.

Fuente: EP/ 20 minutos

¿Cuántas veces se escribe la palabra crisis al cabo del día? Son tantas porque sus consecuencias alcanzan a todos los ámbitos, también a la salud. La crisis económica ha provocado un aumento de la obesidad en el mundo. Al recurrir a alimentos más baratos, muchas familias están empezando a comer peor, a comer menos sano.

El informe Generación XXL, elaborado por IPSOS, asegura que la crisis económica es la culpable del aumento de casos de obesidad a nivel mundial. En general, la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos.

De este modo, el 17% de los encuestados reconoce que una de las principales barreras a la hora de llevar a cabo un estilo de vida más saludable es que les resulta caro. El 83% de los españoles reconoce que hoy es más difícil que nunca vivir mejor.
No es tan marcado en España, pero en el caso de Reino Unido, las ventas de carne de cordero, vegetales frescos y fruta han bajado, a favor de productos envasados como las galletas o la pizza, que han crecido en los últimos 5 años. Además, las ventas de productos orgánicos cayeron un 15% en el último año, y el 23% de los consumidores se dio de baja en el gimnasio.

Según este informe, el 63% de los españoles cree que el Gobierno debería imponer normativas para controlar alimentos poco saludables. Este porcentaje es casi el mismo en Italia (64%), pero más bajo en Alemania (43%),Bélgica (39%) o Francia (35%).

Más muertes por obesidad que por malnutrición

Unidas la crisis y nuestra vida cada vez más sedentaria, el efecto es que la obesidad crece. En Gran Bretaña, el 23% de la población es obesa y el 61% tiene sobrepeso. Para el 80% de los ingleses, la culpa del aumento de casos de obesidad infantil reside fundamentalmente en los padres, seguido de la mala alimentación o la ‘comida rápida’. En EE UU, la obesidad afecta ya al 34% de la población y el 75% sufre de algún tipo de sobrepeso. Según el informe de IPSOS, existe una relación directa entre la obesidad y las etnias, el nivel de educación y los ingresos de sus habitantes.

Así, se ha comprobado que los afroamericanos son 1,4 veces más propensos a ser obesos que los blancos no hispanos, y que las mujeres de ingresos altos tienen menos posibilidades de serlo. También existe una correlación entre la calidad de los estudios y el estar en el peso adecuado.

Con todo, el 65% de la población mundial vive en países donde muere más gente por enfermedades relacionadas con la obesidad que con la malnutrición.

A nivel global, se consumen un 30% más de los recursos de la Tierra y, en el caso hipotético de que todos los individuos consumiesen al ritmo de Europa, harían falta 3 planetas iguales para que fuese sostenible.

Sobre el Día Mundial de la Diabetes – 14 de Noviembre 2012

Fuente: Blog especializado en el tema 365Diabetes

Se calcula que en la actualidad 366 millones de personas en el mundo padecemos esta enfermedad, cifra que según la OMS para 2030 se habrá más que duplicado, y que unos 300 millones de personas están en riesgo de padecer diabetes tipo 2, prevenible en muchos casos.

Porque la diabetes se está convirtiendo en una epidemia mundial, y son necesarias políticas de prevención y educación, porque aún en el siglo XXI la diabetes es causa de enfermedad, ceguera, amputaciones y muerte prematura en la muchos de países, sobre todo debido al aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares, por todo ello se celebra el 14 de Noviembre como el Día Mundial de la Diabetes.

El Día Mundial de la Diabetes (DMD) es la campaña de concienciación sobre la diabetes más importante del mundo. Fue instaurado por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1991, como respuesta al alarmante aumento de los casos de diabetes en el mundo. En 2007, Naciones Unidas celebraron por primera vez este día tras la aprobación de la Resolución en diciembre de 2006 del Día Mundial de la Diabetes, lo que convirtió al ya existente Día Mundial de la Diabetes en un día oficial de la salud de la ONU.

El Día Mundial de la Diabetes es una campaña que presenta cada año un tema elegido por la Federación Internacional de Diabetes para centrarse en distintos aspectos relacionados con la comunidad internacional de la diabetes. Aunque las campañas temáticas duran todo el año, el día en sí se celebra el 14 de noviembre, para conmemorar el nacimiento de Frederick Banting, que, junto con Charles Best, fue quien concibió la primera idea que condujo al descubrimiento de la insulina en 1922.

Diabetes Educación y Prevención es el tema del Día Mundial de la Diabetes para el periodo 2009-2013. La diabetes es difícil. La enfermedad impone ciertas demandas de por vida a los 366 millones de personas que viven con diabetes y a sus familias. Porque las personas con diabetes son responsables del 95% de la atención que necesitan, es de suma importancia que reciban una continua educación diabética de alta calidad a la medida de sus necesidades proporcionada por profesionales de la salud calificados. Además la FID estima que más de 300 millones de personas en el mundo están en riesgo de contraer diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 se puede prevenir en muchos casos, ayudando y alentando a aquellos en riesgo a mantener un peso saludable y realizar ejercicio frecuentemente. Los mensajes clave de la campaña son:

  • Conozca  los riesgos y signos de alerta de la diabetes
  • Sepa cómo hacer frente a la diabetes y a quién consultar
  • Aprenda a controlar la diabetes

¿Dónde se celebra?

El Día Mundial de Diabetes lo celebran más de 200 asociaciones miembros de la Federación Internacional de Diabetes en más de 160 países de todo el mundo, todos los estados miembros de Naciones Unidas, así como todas las asociaciones y organizaciones, empresas, profesionales sanitarios y personas con diabetes y sus familias.

¿Cómo se celebra?

La comunidad internacional de la diabetes, que incluye a las asociaciones miembros de la Federación Internacional de Diabetes, las organizaciones de la diabetes, ONG, departamentos sanitarios y empresas, desarrollan una amplia variedad de actividades, dirigidas a diversos grupos. Algunas de las actividades organizadas cada año son:

  • Programas de radio y televisión
  • Actividades deportivas
  • Proyecciones gratuitas sobre la diabetes y sus complicaciones
  • Encuentros informativos públicos
  • Campañas de carteles y folletos
  • Exposiciones y talleres sobre la diabetes
  • Ruedas de prensa
  • Artículos en periódicos y revistas
  • Actividades para niños y adolescentes
  • Iluminación de monumentos
  • Círculos azules humanos
  • Marchas
  • Carreras
  • Carreras de bicicletas

¿Hay un tema determinado?

Cada año el Día Mundial de la Diabetes se centra en un tema relacionado con la diabetes. Los temas tratados en el pasado incluyen la diabetes y los derechos humanos, diabetes y estilo de vida, y los costes de la diabetes. Algunos de los temas más recientes han sido:

2004: Diabetes y obesidad
2005: Diabetes y el cuidado del pie
2006: Diabetes y las personas desfavorecidas
2007-2008: La diabetes en niños y adolescentes
2009-2013: Diabetes educación y prevención

El logotipo del Día Mundial de la Diabetes es un círculo azul – el símbolo mundial de la diabetes que fue creado como parte de la campaña de concienciación “Unidos por la Diabetes”. El logotipo fue adoptado en 2007 para conmemorar la aprobación de la Resolución de Naciones Unidas sobre el Día Mundial de la Diabetes. El significado del símbolo del círculo azul es increíblemente positivo. En muchas culturas, el círculo simboliza la vida y la salud. El color azul representa el cielo que une a todas las naciones, y es el color de la bandera de Naciones Unidas. El círculo azul encarna la unidad de la comunidad internacional de la diabetes en respuesta a la pandemia de la diabetes.

Tipos de actividad física y gasto calorico

Hilario, preparador físico

Consideraciones teóricas

A la hora de determinar por qué engordamos o adelgazamos, hemos de ir forzosamente a ver cuántas calorías ingerimos al día. Estas vienen dadas por la cantidad y calidad de los alimentos. Debemos establecer una relación entre lo que comemos y lo que gastamos para llegar al equilibrio.

Hemos de tener en cuenta que cada persona es diferente porque no gastamos todos las mismas calorías, esto depende de la actividad de cada uno y también de su organismo, muchas veces nos hemos preguntado por qué de dos personas que comen y trabajan de forma similar una engorda y la otra no, esto es debido al metabolismo basal, que consiste en la energía que consume cada persona para realizar sus funciones internas. Lo que nos encontramos habitualmente, es que el gasto calórico de alguien que tiene una actividad física fuerte es mucho mayor que el de una persona que trabaja sentado toda su jornada laboral, aunque realicen las mismas horas de trabajo.

Es importante conocer nuestro gasto calórico para comer conscientemente y sólo lo que necesita nuestro cuerpo, si ingerimos más calorías de las que necesitamos por nuestra constitución y desgaste físico, engordaremos. Si lo que queremos es perder peso, tendremos que disminuir el aporte de kilocalorías de nuestra dieta o aumentar la actividad física.

Factores que influyen en las diferencias entre personas

  • Influencias educacionales
  • Ejercicio físico
  • Fácil disponibilidad de abundante comida
  • Factores psicológicos que acompañan el hábito dietético (disminuir la tensión comiendo)
  • Factores genéticos
  • Sobrealimentación infantil

Hemos dicho que dependiendo de la actividad física que realicemos gastaremos más o menos energía. Existen tablas a través de las que podemos calcular el gasto energético dependiendo de nuestro peso la duración de la actividad que realicemos. Todos estos cálculos son aproximados y dependen de los factores diferenciales entre las personas que hemos citado anteriormente.

En el cálculo del gasto calórico utilizaremos la siguiente fórmula:

Cal aprox. quemadas = Actividad física x (Peso en Kg x 2,2) X Minutos de práctica

A pesar de estas fórmulas, para calcular el gasto calórico, también tenemos que tener en cuenta las condiciones físicas de cada persona, su edad y el sexo. Lo que quiere decir que una persona sin variar de peso, puede variar su gasto calórico dependiendo de las condiciones en que se encuentre. Hay situaciones en las que aún manteniendo el mismo peso, tenemos un metabolismo basal mayor, por ejemplo:

  • Edad: el gasto calórico es inversamente proporcional a la edad, es decir, cuanta más edad se tiene, menos gasto requiere el organismo.
  • Sexo: si hacemos la distinción entre sexos, la mujer tiene un gasto menor que el hombre.
  • Talla: la altura también influye, las personas más altas tienen un gasto más pequeño que las más bajas.
  • Situaciones especiales: en el caso de embarazo y periodo de lactancia en la mujer, situaciones de estrés, enfermedades o fiebre, el metabolismo basal aumenta.
  • Deporte: las personas que hacen deporte, tienen más masa muscular, y en consecuencia, se incrementa su gasto calórico.
  • Temperatura: incluso puede influir la temperatura ambiental, en el caso de ambientes cálidos puede bajar el metabolismo basal hasta un 10 %.

El siguiente cuadro muestra las calorías quemadas en media hora según la actividad física que realicemos. 

Actividad física Calorías quemadas en 30´
Aeróbic 0´0178
Baloncesto 0´0258
Bádminton 0´0125
Bolos 0´0108
Paseo rápido 0´0150
Bicicleta 0´0159
Bailar 0´0130
Conducir 0´0050
Pescar 0´0114
Hacer jardinería 0´0164
Jugar a golf 0´0108
Hockey 0´0249
Montar caballo 0´0255
Patinar sobre hielo 0´0314
Judo 0´0363
Montañerismo 0´0270
Remar 0´0378
Patinar sobre ruedas 0´0315
Correr 0´0325
Sentarse a la mesa de trabajo 0´0050
Esquiar 0´0252
Ir por las escaleras hacia abajo 0´0210
Ir por las escaleras hacia arriba 0´0356
Nadar 0´0250
Tenis 0´0261
Voleibol 0´093
Ver la tele 0´0050
Andar sin prisas (1.5-3 km/h) 0´0075
Andar sin prisas (4.8 km/h) 0´0120
Andar más rápido (6 km/h) 0´0180
Andar muy rápido (7.5 km/h) 0´0240

Supongamos que usted pesa 80 kilos y practica judo durante 45 minutos. ¿Cuántas calorías quemaría?

Cal aprox. quemadas = Actividad física x (Peso en Kg x 2,2) X Minutos de práctica

 Cal aprox. quemadas = 0,0363 x (85 x 2,2) X 45 = 305.46 cal

Le extraen un tumor de 28 kilos a una mujer que creían que tenía sobrepeso

Noticias de Navarra

Los médicos de la Clínica Universitaria de Dresde, en el este de Alemania, extrajeron un tumor de 28 kg del cuerpo de una paciente que, en un primer momento, fue diagnosticada de obesidad. El tumor, de bajo potencial maligno, medía 60 por 50 centímetros y estaba situado en un ovario de la paciente, quien había ganado peso de una manera espectacular. Su médico atribuyó este aumento de peso a una diabetes y a la falta de actividad física y le prescribió un tratamiento contra la obesidad. Cuando la paciente ya no podía prácticamente mantenerse en pie por el volumen del tumor, su hija insistió en pedir una segunda opinión y un escáner permitió hacer el diagnóstico correcto. La intervención, que duró siete horas, se desarrolló bien y la paciente, que perdió 40 kilos en la intervención, ya está recuperando el uso de sus piernas, según declaró un portavoz de la clínica.

Estadísticas obesidad 2009

Con el motivo del Día Mundial de la lucha contra la obesidad, que se celebrado el 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) publica este resumen de las estadísticas y datos relevantes sobre la obesidad en España y en el mundo, correspondientes para el año 2009.

Los niveles de obesidad en Europa, según la Oficina Estadística de la UE, Eurostat

Personas con sobrepeso u obesidad (>15 años) VARONES MUJERES
1.Alemania2.Reino Unido3.Malta

4.Grecia

5.Austria

6.Hungría

7.España

8.Bélgica

9.Países Bajos

10.Rumania

11.Francia

12.Letonia

13.Estonia

66,866,265,6

61,4

59,4

58,4

57,1

47,7

47,3

45,8

44,5

44,0

42,7

53,056,650,3

47,3

28,9

47,7

41,3

36,2

37,2

38,1

30,4

46,3

45,4

– La obesidad, sumada a otros factores como la falta de ejercicio, el alcoholismo, la hipertensión, el tabaco, el colesterol alto y la falta de consumo de frutas y verduras también, contribuye a que la vida de una persona se acorte hasta cinco años. La combinación de estos aspectos es responsable del 75% de las enfermedades cardiovasculares, la causa principal de muerte por enfermedad en el mundo, según el informe “Riesgos Globales de la Salud” de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

– Cada año los españoles acumulan un promedio de 400 gramos más. Esa estimación reflejada en el estudio EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition Study) explica una buena parte del problema de sobrepeso que padece medio mundo, incluidos los países con problemas de desnutrición, y la mitad de la población española. De cuatrocientos en cuatrocientos, se acaba sumando siete y ocho kilos más entre los 30 y los 50 años.

– El 42,3% de los pacientes fallecidos por gripe A padecía obesidad grave, según ha informado la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO).

– En Francia se puso en marcha hace años un programa para frenar la obesidad infantil llamado Epode que implicaba toda la vida familiar, escolar y social de los pequeños. Se ha logrado que no progrese el aumento de peso en los municipios donde se ha activado el programa, fomentando el deporte y la dieta variada, además de estimular el paso a pie de forma habitual.

– La crisis acentúa la obesidad infantil por un aumento de alimentos basura. Pizzas, hamburguesas, perritos calientes, patatas fritas y bollería industrial son productos más baratos y asequibles que otros recomendados en la dieta mediterránea. Expertos constatan un incremento en el consumo de estos productos entre los pequeños debido al recorte del gasto familiar y a la falta de suficiente tiempo para preparar la comida en familias en los que los dos padres trabajan fuera.

–    Según el Ministerio de Sanidad de España, más de la mitad de los adultos tiene problemas de peso; en los menores este porcentaje alcanza ya el 25%; Cifras exactas del INE: El 53,4% de la población adulta y el 27,6% de la población infantil presenta sobrepeso u obesidad.

–    El 60,6% de los adultos realiza ejercicio físico en su tiempo libre. INE

–    El 11,2% de la población (9,3% de los hombres y 13,0% de las mujeres) sigue una dieta o régimen especial, ello es debido principalmente a problemas de salud o mantenimiento de peso. INE

–    Los motivos de la no realización de todo el ejercicio físico deseable para la población adulta son la falta de fuerza de voluntad y también la falta de tiempo. INE

–    484 productos conforman el carro de la compra modelo de los españoles; El 48,4% de la población de 16 y más años manifiesta consumir bebidas alcohólicas habitualmente, siendo la cerveza la más consumida. Entre los productos más consumidos de primera necesidad son los lácteos y los dulces. INE

–    40% de los españoles quieren adelgazar. Fuente: Antonio Villarino, vicepresidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca; 2008).

–    Los que padecen de sobrepeso y obesidad experimentan más problemas sexuales que las personas sin problemas de sobrepeso.

Dietas hiperproteicas o proteinadas para adelgazar: innecesarias y arriesgadas. Dieta Dukan y método PronoKal® como ejemplo

Autores: Julio Basulto Marset, Maria Manera Bassols y Eduard Baladia Rodríguez

Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas. Barcelona. España. FMC. 2012;19(7)411-8. Trabajo íntegro publicado.

  • El libro No consigo adelgazar, basado en un método inventado por Pierre Dukan, ha ocupado los primeros puestos de ventas de «no ficción» en 2011. El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad considera que dicho método es ineficaz, fraudulento, ilegal y arriesgado.
  • ¿Por qué las dietas proteinadas, que se autopresentan como un método eficaz para adelgazar, están desaconsejadas por el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, por la Organización de Consumidores y Usuarios y por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición?
  • Las dietas o métodos para adelgazar que cuentan con el reclamo de la palabra “proteína” pueden inducir a error al paciente con exceso de peso. No hay evidencias que señalen que la proteína tiene efectos positivos a medio-largo plazo en el control de peso.
  • La creencia popular (también arraigada entre no pocos profesionales sanitarios) de que la proteína es saciante y conserva la masa magra en la pérdida de peso no se sostiene en evidencias sólidas.
  • Es habitual perder peso de manera rápida mediante cambios drásticos y a menudo poco convencionales en la manera de alimentarse, lejos de una dieta saludable. Esto suele ser la norma, pero debería evitarse por ser arriesgado e ineficaz a medio-largo plazo.

 Ansia de proteína

 “A mi amada y cariñosa esposa Verónica, que en todo mo­mento me ha proporcionado un infalible alimento emocio­nal, intelectual, espiritual y bajo en hidratos de carbono”. Es la dedicatoria de La nueva revolución dietética del Dr. At­kins, uno de los libros más vendidos en relación con el con­trol de peso1. En 2004, aproximadamente 2 de cada 10 ame­ricanos había seguido la dieta Atkins2. El libro de este autor promueve una altísima ingesta de proteína (“done sus ali­mentos altos en hidratos de carbono a un comedor benéfico, y llene su nevera y su despensa con sus alimentos ricos en proteínas preferidos”) y asegura ser “el programa más pro­bado, efectivo y seguro para adelgazar y no volver a engor­dar” (sic). Atkins preconizó, desde 1970 hasta su muerte (en 2003, con un exceso de peso que desacreditaba sus categóri­cas afirmaciones), la ingesta de proteína como clave de la pérdida de peso. Algo que sigue de moda. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó en su libro El reto de la obesidad en la Región Europea de la OMS y estrategias de respuesta, publicado en 2007, que: “Las dietas ricas en pro­teína y pobres en carbohidratos son, actualmente, elecciones muy populares en lo que respecta a la pérdida de peso”. Aunque también afirmó que: “Su popularidad no se sostiene en las evidencias de su eficacia y de su seguridad a largo plazo”, que “no existen datos disponibles para evaluar la pérdida y el mantenimiento de peso a largo plazo”, y que “su perfil de seguridad tanto a corto como a largo plazo es con­fuso”3. ¿Por qué las dietas con la palabra proteína están de mo­da? ¿Acaso nos falta proteína? ¿Tomamos demasiados car­bohidratos? La ingesta de proteína en España cubre el 173% de las recomendaciones en varones de 20 a 39 años, y el 228% en mujeres de la misma edad4. Como las recomen­daciones de proteínas, a diferencia de las necesidades, se estiman al alza para evitar los posibles riesgos de su défi­cit5, nuestra ingesta proteica será sin lugar a dudas muy su­perior a las necesidades. Es cierto que no se ha establecido un límite superior de ingesta para las proteínas, pero tam­bién es cierto, tal y como señaló el Instituto de Medicina de Estados Unidos cuando estableció las ingestas dietéticas de referencia para proteínas (2005), que “eso no significa que no exista un potencial de efectos adversos resultante de in­gerir una alta cantidad de proteínas a partir de alimentos o suplementos”6. En España, los alimentos que más contribu­yen a nuestra ingesta proteica son los cárnicos y derivados7. En este sentido, mientras que la Sociedad Española de Nu­trición Comunitaria sugiere una ingesta media de carne de entre 43 y 71 g/día, nuestra ingesta real asciende a 179 g/día: del 252 al 416% de dichas recomendaciones7,8. Sin duda es recomendable, tal y como señalan Varela-Moreiras G et al, “disminuir la proporción de proteína animal en la ingesta proteica total”7. El antropólogo Marvin Harris hizo una de­liciosa reflexión en su libro Bueno para comer sobre nues­tra avidez de proteína al describir cómo una notificación del Gobierno polaco que restringía un 20% el suministro de carne generó en 1981 un alud de protestas que obligó al Go­bierno a declarar la ley marcial: “¿Por qué viven los polacos y otros pueblos de la Europa Oriental obsesionados por el espectro de unos mostradores sin rastro de jamón o de sal­chichas? […] ¿Es su dieta deficiente en calorías o proteínas? Según las últimas recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura/OMS, un varón adulto que pese 80 kilos necesita unos 60 gramos de proteínas por día. En 1980, los polacos obte­nían no ya 60, sino más de 100 gramos diarios […] las gen­tes se desesperan cuando escasea algo que muchos exper­tos en nutrición consideran un lujo y otros condenan cada vez más por estimarlo perjudicial para la salud”9. En cuan­to a los carbohidratos, nuestra ingesta cubre aproximada­mente el 41% de la energía de la dieta7, es decir, está por debajo de las recomendaciones establecidas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (45-60%)10 o la OMS (55-75%)11.

Dieta Dukan: fraudulenta, ilegal, ineficaz y peligrosa

Tal y como hemos visto, no parece existir un motivo para que nos ofusquemos en ingerir más proteínas y menos car­bohidratos (complejos, se entiende). Pero sí lo hacemos, so­bre todo si queremos perder peso. Es probable que por ello uno de los libros más vendidos en 2001 (no ficción) sea No consigo adelgazar, libro escrito por un autodenominado “ex­perto en nutrición” llamado Pierre Dukan, que promueve pa­ra adelgazar, entre otros sinsentidos (como chupar hielo o ducharse con agua fría), una altísima ingesta de cárnicos12. El más reciente Consenso para la prevención y el tratamien­to de la obesidad de la Federación Española de Sociedades de Alimentación, Nutrición y Dietética (FESNAD), que ha contado con la colaboración de la Agencia Española de Se­guridad Alimentaria y Nutrición, no sólo no avala la capaci­dad adelgazante de las proteínas, sino que señala claramente que “el elevado consumo de carne y productos cárnicos po­dría incrementar la ganancia de peso y el perímetro abdomi­nal (evidencia nivel 2+)”13. Un estudio no revisado en dicho Consenso, por su reciente aparición, también asocia la ma­yor ingesta de proteína animal con un incremento en el ries­go de ganancia de peso a largo plazo14. Sea como fuere, la dieta Dukan ha sido recientemente calificada como fraudu­lenta, ilegal e ineficaz para adelgazar y arriesgada para la sa­lud por parte de la Asociación Española de Dietistas-Nutri­cionistas en un documento refrendado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad15. Fraudulenta por­que cumple las características que definen a las llamadas dietas milagro. Ilegal porque incumple el Real Decreto 1907/1996, de 2 de agosto, que prohíbe cualquier clase de publicidad o promociones de productos, materiales, sustan­cias o métodos que sugieran propiedades específicas adelga­zantes o contra la obesidad que proporcionen seguridades de alivio o curación cierta, que utilicen el término “natural” co­mo característica vinculada a pretendidos efectos preventi­vos o terapéuticos, que atribuyan a determinadas formas, presentaciones o marcas de productos alimenticios de consu­mo ordinario concretas y específicas propiedades preventi­vas, terapéuticas o curativas, o que pretendan aportar testi­monios de profesionales sanitarios, de personas famosas o conocidas por el público o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo. Todo ello es publici­tado por el método Dukan. No sirve para adelgazar porque el único estudio publicado sobre este método revela que el 75% de sus seguidores recupera el peso perdido al cabo de dos años (lo que provoca, entre otros riesgos, una dificultad para perder peso con éxito). El fallo de la dieta causa, ade­más, un sentimiento de culpa en el 60% de las personas16. Y puede perjudicar a la salud porque el incremento en la inges­ta de proteínas de origen animal (por ejemplo, carne roja), algo que muy probablemente ocurre en los seguidores de es­te tipo de dietas, no sólo a corto plazo, sino también a medio o largo plazo, se asocia a un claro aumento en el riesgo de diabetes tipo 217,18 y de mortalidad total19-21, entre otros riesgos potenciales, tal y como se detalla más adelante.

Dietas proteinadas: innecesarias y arriesgadas. PronoKal® como ejemplo

Varias de estas características podrían aplicarse también a las dietas autodenominadas proteinadas. La acepción “dieta proteinada” no aparece definida en ningún tesauro, manual, guía o consenso de obesidad, razón por la que resulta espe­cialmente difícil analizar este tipo de dietas. No es de extra­ñar que la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición señale, al referirse a la dieta proteinada, que “no existe fun­damento científico para esta dieta”22. Un ejemplo de ellas es PronoKal®. Nos centraremos en ella porque es sobre la que más consultas recibimos por parte de los/las asociados/as de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas. El auto­denominado método PronoKal®, desaconsejado por la Orga­nización de Consumidores y Usuarios23 y por los firmantes de este artículo (Grupo de Revisión, Estudio y Posiciona­miento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionis­tas)24, asegura que, gracias a él y a sus productos “se pierde localmente donde más grasa se tiene” (tabla 1). Jamás he­mos tenido constancia de un método de pérdida de peso que ejerza semejante proeza, y no hemos hallado en la literatura especializada indicios de que ese efecto pueda ocurrir. En cualquier caso, la etapa de adelgazamiento del método Pro­noKal® (“cuya duración varía según el peso que se precisa perder” y en la que “se elimina hasta el 80% del sobrepeso gracias a la combinación de los productos PronoKal® con los alimentos permitidos”) se basa, tal y como recoge su pá­gina web25, en la ingesta del 100% de las necesidades (que no recomendaciones) de proteína, pero el 30,5, el 25 y el 8,5% de las necesidades (de nuevo conviene diferenciar este término de la palabra recomendaciones) de energía, carbohi­dratos y grasas, respectivamente. La cobertura del 25 y del 8,5% de las necesidades de carbohidratos y grasas, respecti­vamente, puede tener consecuencias nefastas sobre la sa­lud3,5,6,8,10,11,23,26,27. Aunque PronoKal® argumente que esta fase de restricción severa de los carbohidratos es corta (la duración, como se ha indicado anteriormente “varía según el peso que se precisa perder”), la realidad es que los pacientes acaban interpretando, según nuestra experiencia, que la pér­dida de peso pasa necesariamente por dicha restricción. Ello puede confundir a la población, tal y como reflejó un ensayo aleatorizado y controlado con 4.320 voluntarios que evaluó el efecto de las declaraciones tipo “bajo en carbohidratos” en las percepciones de los consumidores sobre la el índice de salud de productos alimentarios, y sobre su ayuda en el control de peso28. También se acaba interpretando, muy probablemente, que la pérdida de peso requiere un aumen­to en la ingesta proteica. Si bien PronoKal® no se autocla­sifica en su página web como dieta hiperproteica (es más, PronoKal® critica tales dietas porque “pueden llegar a so­brecargar el metabolismo”25), dicha empresa incluye en su sección “Noticias”, notas de prensa de diferentes medios de comunicación que hacen alusión a la alta ingesta protei­ca como clave del método PronoKal®, tal y como detalla la tabla 229.

PronoKal® propone perder peso rápidamente, algo no sólo desaconsejable30, sino que predispone al llamado efec­to yoyó o weight cycling, que a su vez incrementa el riesgo de mortalidad26,27. Se podría considerar fraudulenta, ya que promete eficacia en el control de peso corporal, “los pro­ductos PronoKal® te ayudarán a conseguir el peso que de­seas” (tabla 1), cuando ninguna de las bases de datos cientí­ficas españolas o internacionales (Elsevier, Excelenciaclinica.net, Guías de práctica clínica en el Sistema Nacional de Salud, Scielo, Scirus, ScienceDirect, clinicaltrials.gov, PubMed, etc.) contiene ensayos clínicos en humanos que hagan referencia al método PronoKal®. Numerosas afirma­ciones publicitadas por PronoKal® inflingen potencialmen­te la legislación, tal y como se detalla en la tabla 1. Y po­dría suponer un riesgo para la salud, además de por los riesgos comentados anteriormente sobre el hipotético exce­so de ingesta de proteínas (producido por la interpretación que hace la población, o los medios de comunicación [tabla 2] de este tipo de métodos: “A más proteína, más pérdida de peso”28), y además de por los riesgos asociados a la rápida pérdida de peso30, debido a que no existen datos que permi­tan concluir que dicho método cumple los preceptos esta­blecidos por los consensos nacionales o internacionales de tratamiento de la obesidad, como el reciente consenso FESNAD-Sociedad Española para el Estudio de la Obesi­dad (tabla 3)13. Las dietas muy bajas en calorías (es el caso de toda dieta que, como ocurre en la etapa de adelgazamiento del método PronoKal®, cubra solamente el 30,5% de las necesidades energéticas) se han asociado a muerte súbita por arritmia cardíaca, inflamación hepática, fibrosis portal y cálculos biliares26,27. El reciente consenso FESNAD-Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, mencio­nado anteriormente, coincide con este particular al señalar que “las dietas de muy bajo contenido calórico presentan un mayor riesgo de efectos adversos que las dietas de bajo contenido calórico (nivel de evidencia 1-)”. Acerca de su eficacia, dicho consenso indica que “a largo plazo (superior a un año), estas dietas no originan una mayor pérdida pon­deral que las dietas de bajo contenido calórico (nivel de evidencia 1+)”13. PronoKal® asegura que existe un control médico en el proceso, pero creemos que dicho control no tiene sentido si no se demuestra previamente una eficacia en la pérdida de peso, a largo plazo, que justifique los ries­gos detallados. En todo caso, una dieta muy baja en calo­rías se reserva (siempre bajo control médico) para pacientes con obesidad severa (índice de masa corporal superior a 35) y comorbilidades asociadas en que esté justificada la pérdi­da rápida de peso3, como en el preoperatorio de la cirugía bariátrica en los pacientes con esteatosis hepática y aumen­to del riesgo quirúrgico13. Así, consideramos injustificado el reclamo que aparece en la página web de Pronokal®, asegurando que dicho método es “el adecuado para co-rregir casos de un ligero sobrepeso hasta una obesidad severa”25. 

Las dietas autodenominadas proteinadas se suelen basar en la ingesta de preparados comerciales que sustituirán a la ingesta habitual durante un cierto período de tiempo. Noso­tros entendemos, en línea con la opinión del Comité de Nu­trición de la Asociación Americana del Corazón31 o del Sis­tema Nacional de Salud de Estados Unidos30, que los cambios drásticos en los patrones de alimentación no educan para mantener el peso perdido y pueden impedir, además, la adquisición gradual de los cambios en el comportamiento alimentario necesarios para el éxito a largo plazo en la pérdi­da de peso. Asimismo, suele existir una alta tasa de abando­no en los consumidores de este tipo de dietas, que podría re­flejar el aburrimiento y el cansancio de ingerir preparados comerciales32. Debemos focalizarnos en cambios a largo plazo en el estilo de vida de nuestros pacientes con obesi­dad, en vez de en enfoques rápidos y a corto plazo27. 

Proteína, saciedad y conservación de la masa magra

Uno de los reclamos más habituales de las dietas hiperpro­teicas es que la proteína es saciante. El libro No consigo adelgazar, mencionado anteriormente, indica: “Después de dos o tres días de una alimentación limitada a proteínas pu­ras, el hambre desaparece por completo”. Pese a que se ha sugerido que el mayor consumo de proteínas podría incre­mentar la saciedad a corto plazo y, por lo tanto disminuir, teóricamente, la ingesta energética33,34, numerosos estudios no sustentan esta hipótesis35-38. De hecho, la Autoridad Eu­ropea de Seguridad Alimentaria indica: “No se ha estableci­do una relación causa-efecto entre la ingesta dietética de proteína y un incremento sostenido en la saciedad que con­duzca a una reducción en la ingesta energética”39. Otro re­clamo es que conservan la masa magra. Si bien durante una dieta hipocalórica es recomendable que la ingesta proteica esté por encima de 1,05 g/kg para conservar la masa ma­gra13, esto es algo que se cumple sobradamente en práctica­mente todas las dietas hipocalóricas estándar40.

Riesgos de las dietas hiperproteicas o proteinadas

Las dietas hiperproteicas o proteinadas comparten una serie de riesgos potenciales: debilidad, riesgo de fractura ósea, ganancia de peso a largo plazo, síndrome metabólico, daño renal, desórdenes gastrointestinales, pérdida de la autoesti­ma, depresión y alteraciones en el comportamiento alimen­tario26,41-43. La Sociedad Española de Endocrinología y Nu­trición señala al respecto de la dieta proteinada que “es absolutamente desaconsejable”, ya que obliga al organismo “a consumir sus propias reservas, primero de glúcidos y más tarde de lípidos”, y porque “pueden aumentar peligro­samente los niveles de ácido úrico y creatinina (fallo re­nal)”22. La Organización de Consumidores y Usuarios opi­na de manera similar23. Sean hiperproteicas o proteinadas, estas dietas deben contraindicarse en niños o adolescentes, mujeres en edad fértil, embarazadas, lactantes, ancianos o personas que padezcan o con riesgo de padecer: alteracio­nes hormonales, psicológicas, renales, cardíacas, óseas o hepáticas8. Si son muy bajas en calorías (por ejemplo, la etapa de adelgazamiento del método PronoKal®), también deben contraindicarse en las situaciones descritas en la tabla 413.

Dieta Dukan y método PronoKal®: ¿válidos para el tratamiento de la obesidad?

Las solemnes afirmaciones de rigor y ciencia (método Pro­noKal®) o de eficacia garantizada en el control de peso cor­poral (dieta Dukan) deben ser contrastadas con las nueve condiciones que debe cumplir, según el más reciente consen­so FESNAD-Sociedad Española para el Estudio de la Obesi­dad, todo tratamiento dietético destinado a tratar la obe-sidad. Al hacerlo (tabla 3)13, apreciamos la ausencia de datos que permitan concluir que la dieta Dukan o el método PronoKal® se acomoden a dichas condiciones.

Reflexiones finales

La Alianza de Ciencias de los Alimentos y de la Nutrición (Food and Nutrition Science Alliance), que engloba 7 socie­dades profesionales científicas de Estados Unidos (Ameri­can College of Nutrition, American Dietetic Association, American Society for Clinical Nutrition, American Society for Parenteral and Enteral Nutrition, American Society of Nutritional Sciences, Institute of Food Technologists y So­ciety for Nutrition Education) enumera diez banderas rojas que permiten identificar a la junk science (ciencia basura) en relación con la nutrición humana y dietética. Deberíamos te­nerlas en mente siempre que se nos plantee cualquier méto­do, sistema o dieta que prometa pérdidas de peso rápidas, exitosas, garantizadas y sin riesgo alguno44,45:

1) Recomendaciones que prometen un éxito rápido.

2) Advertencias alarmistas de peligro sobre un determina­do producto (por ejemplo, “el pan engorda”) o régimen (por ejemplo, “la dieta occidental produce cáncer”).

3) Declaraciones que suenan demasiado buenas como para ser ciertas.

 4) Conclusiones simplistas extraídas de un estudio cientí­fico complejo.

 5) Recomendaciones basadas en un único estudio.

 6) Afirmaciones refutadas por organizaciones científicas de gran reputación.

 7) Listas de alimentos buenos y malos.

 8) Recomendaciones encaminadas a la venta de un pro­ducto.

 9) Recomendaciones basadas en estudios sin revisión por pares (peer reviewed).

 10) Recomendaciones a partir de estudios que ignoran di­ferencias entre individuos o grupos. 

También debemos tener presentes cuatro citas clarificadoras en relación con la prevención o el tratamiento de la obe­sidad. La primera es de la OMS. En el libro mencionado anteriormente, señala: “Las dietas ricas en carbohidratos desempeñan un papel central en el control del sobrepeso y de la obesidad”3. La segunda procede de las últimas guías dietéticas de Estados Unidos, que contaron con la asistencia de la Colaboración Cochrane46: “Existen evidencias sólidas y consistentes que señalan que cuando se controla la ingesta calórica, la proporción de macronutrientes de la dieta no está relacionada con la pérdida de peso”. Y las dos últimas provienen del reciente consenso de la FESNAD-SEEDO mencionado anteriormente: “En el tratamiento de la obesidad no se recomienda inducir cambios en la proporción de proteínas de la dieta (grado de recomendación A)”, y “las dietas con mayor contenido de hidratos de carbono complejos (≥ 50% del aporte energético total, aproximadamente) se asocian con índices de masa corporal más bajos en adultos sanos (nivel de evidencia 2+)”13.

Finalizamos con una última reflexión: el alimento emocional, intelectual y espiritual que proporcionó en todo momento Verónica a su marido (el Sr. Atkins) debería haber si­do, en nuestra opinión, “rico en hidratos de carbono complejos”.

 Conflicto de intereses

 Los autores declaran que no tienen ningún conflicto de inte­reses.

 Agradecimientos

 Los autores agradecen los comentarios al manuscrito recibi­dos por parte de los dietistas-nutricionistas Pilar Amigó, Ol­ga Ayllón, Violeta Moizé, Juan Revenga y Giuseppe Russoli­llo, del investigador social Juanjo Cáceres, del médico especialista en farmacología clínica Alexis Rodríguez.

 Bibliografía 

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9. Harris M. Bueno para comer. Madrid: Alizanza Editorial; 1989.

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