Los expertos nos traen la mejor dieta tras el verano

Race Autoclub, por Daniel Panero

Tras el verano crece el número de personas que quieren perder peso, pero no todos lo hacen de forma correcta y queremos darte unas pistas.

El verano es un periodo bisagra. Lo es porque durante meses la población se preparada para la operación bikini y porque tras él aparecen las dietas para contrarrestar los excesos de las vacaciones. En esta etapa se multiplican las cervezas, las comidas familiares, los picoteos entre horas e incluso las copas en las festividades de los pueblos. Eso llega a su fin al mismo tiempo que llegan las temidas dietas, un extra más en la depresión posvacacional.

Precaución con las dietas posvacacionales

“Hay un incremento de peso, lo que hace que se dispare el uso de dietas y las contrataciones en los gimnasios”, asegura Rubén Bravo, portavoz Instituto Médico Europeo de la Obesidad. No es para menos, en este tipo de metas la cabeza juega un papel fundamental. Septiembre es un mes clave para el inicio de una actividad y suele ir ligado a un aumento del estrés, un factor que no beneficia a la dieta y que puede desencadenar en una mayor frustración por parte de la persona que se somete al proceso de perder peso.

Pese a ser una etapa en la que aparecen elementos de riesgo como el cambio de rutinas o la depresión posvacacional es también el momento elegido por muchos españoles. “La gente tras el verano se pone muchísimo más a dieta. No hay nada peor que un bikini para verte todo lo que te sobra”, afirma María Domínguez Amaro, directora médico de Clínica Feel Good, especializada en ofrecer un tratamiento terapéutico especializado.

Ese cambio radical que sufre nuestra mente tras pasar de las vacaciones al trabajo y a la dieta hace que el entorno juegue un papel importante. “Puede ayudar para evitar la ingesta de comidas calóricas acompañando al individuo que está a dieta, colaborar a reducir el estrés sin preguntar continuamente por la comida y pueden ayudar a hacer más ejercicio físico. Eso siempre es una buena ayuda”, Javier García Campayo, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría.

Precaución con las dietas posvacacionales 2

Tras el verano son muy habituales también las dietas en las que se pretende un cambio radical de golpe, esfuerzos cortos que prometen perder peso de forma rápida. Este método es cada vez más recurrente, pero no lo más recomendable, según afirma la doctora Domínguez Amaro. “Se debe hacer una dieta en la que aprendas unos hábitos de vida saludable de por vida. Nunca hacer ayunos ni dietas de choque, eso solo te llevará a un rebote y siempre al mismo punto de partida”, sentencia.

Claves para perder peso
Uno de los aspectos que más determinan si una dieta da frutos o no es el ejercicio físico. Practicar deporte es un elemento clave a la hora de perder peso y es también una parte que en muchas ocasiones se descuida a la hora de enfrentar este tipo de procesos. No se trata de realizar maratones, sino de pequeñas rutinas que día a día influyen en la pérdida de calorías. “Caminar 20 o 30 minutos o subir escaleras”, afirma al respecto María Domínguez Amaro.

Javier García Campayo también da importancia al ejercicio pero añade además el aspecto emocional. “Estar a dieta genera estrés. Mucha gente está más irritable o triste y tiene cambios de ánimo. Se pueden utilizar técnicas como Mindfulness para combatir el estrés y evitar comer por razones emocionales, que es la principal causa del aumento de peso. Comer nos relaja”, añade.

Consejos para empezar la dieta
Tras el verano también son habituales las dietas de choque, un tipo de tratamiento que cada vez se utiliza más pero que los expertos no recomiendan por el temido ‘efecto rebote’. “Yo aconsejaría a la persona que quiere ponerse a dieta que acuda a un especialista para que le paute un plan personalizado y estable, cuya finalidad a largo plazo sea mejorar sus hábitos alimenticios, marcándose metas realistas”, asegura Rubén Bravo.

Precaución con las dietas posvacacionales 1

“Tras el verano se debe hacer una dieta en la que aprendas unos hábitos de vida saludables . Nunca hacer ayunos o dietas de choque, ya que eso solo te llevará a un rebote y siempre al mismo punto de partida”, afirma María Domínguez Amaro, que fija tres elementos que se deben eliminar de la dieta cuanto antes: “dulce, alcohol y comida basura”.

Una dieta básica, por Rubén Bravo*

Desayuno
Una rebanada de pan integral de centeno con tomate triturado y dos lonchas de jamón ibérico.
Un descafeinado.

Precaución con las dietas posvacacionales 4

Media Mañana y Merienda
Una pieza de fruta.
Un lácteo 0%.
Una nuez.
Comida
250grs de verdura.
150grs de proteína magra como pescado, pollo, ternera magra…
2 veces a la semana legumbre.
Cena
150grs de verdura.
100grs de proteína magra como pescado, pollo, ternera magra…

*Portavoz Instituto Médico Europeo de la Obesidad

Los niños que desayunan bien rinden mejor en la escuela

No desayunar correctamente en edad escolar puede afectar a la concentración del niño y a su memoria

Chispa Tv, EFE

Los niños que desayunan bien rinden mejor en la escuela, ha dicho Rubén Bravo, naturópata experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Bravo ha recordado que el 8% de los niños españoles acuden al colegio sin haber desayunado, algo que a la larga eleva las cifras de obesidad infantil, y que sólo un 7,5% de los escolares toma un desayuno equilibrado compuesto por leche, fruta o zumo e hidratos de carbono.

Los niños que desayunan bien rinden mejor en la escuela. Foto Pixabay

 Uno de cada tres niños entre 3 y 12 años pesa más de lo que debería a su edad, según una investigación llevada a cabo con más de 26.000 menores en 29 ciudades españolas por la Fundación Thao (2011), y el sobrepeso y la obesidad provocan problemas óseos y musculares, hígado graso y casos de asma, según datos del IMEO recogidos este año.

El especialista ha animado en el lanzamiento de esta fórmula de desayuno saludable a que los padres compartan esta hora del día con sus hijos y les enseñen desde pequeños la importancia de estar bien alimentados, que también les ayudará a tener una mejor salud.

Bravo ha dicho que no desayunar correctamente en edad escolar puede afectar a la concentración del niño y a su memoria, así como a su actitud, ya que puede sentirse más cansado y nervioso.

Según el experto, si los niños no desayunan bien, no tienen suficiente energía y vitalidad para afrontar el esfuerzo físico e intelectual que les exigen las actividades escolares, y se genera un estado de ansiedad, que puede volverse agresividad al alcanzar la adolescencia.

Por el contrario, los que toman un desayuno saludable sacan mejores notas, tienen una actitud más positiva y una mejor forma física.

La fórmula del Desayuno 3S avalada por IMEO combina los tres elementos claves de la comida sana: sostenible, saludable y social, y se dará a conocer en una serie de talleres de cocina especializada en cuatro centros comerciales en Toledo, Ponferrada, Santander y Bilbao, donde alumnos de diferentes colegios experimentarán con una cocina buena para la salud, el medio ambiente y la familia. 

Estas son las chocolatinas que Sanidad pide a los alérgicos no consumir

Te contamos qué recomiendan hacer si has adquirido este producto

La Nueva España

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición ha emitido una alerta a través de su portal digital para informar a los consumidores de no tomar unas chocolatinas de una conocida marca de alimentación (en este enlace te hablábamos del snack que Sanidad recomienda no tomar a los alérgicos o intolerantes a la lactosa).

“La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición advierte de la presencia de proteína no declarada en perlas de chocolate de plata, procedentes de Alemania, marca Dr. Oetker. Presentación en bote de 52g. Código de referencia del producto 57010730610602, informa la propia agencia en su mensaje. “La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha tenido conocimiento el 16.08.19, a través del RASFF (Red de Alerta Alimentaria Europea), de una notificación de alerta trasladada por las Autoridades Sanitarias de Suecia, relativa a la presencia de proteína láctea (caseína) no declarada en el etiquetado de unas perlas de chocolate de plata”.

En concreto, “los datos del producto implicado son: perlas de chocolate de plata marca Dr. Oetker. Presentación en bote de 52g. Código de referencia del producto 5701073061060″, explican desde Aecosan. “El producto afectado ha sido fabricado en Alemania y se ha distribuido a varios Estados Miembros, incluyendo España (Andalucía y Comunidad Valenciana). Se ha procedido a informar de estos hechos a las Autoridades competentes de las Comunidades Autónomas a través de la Red de Alerta Alimentaria nacional (SCIRI)”. (en este enlace te hablamos de la petición de Sanidad para “retirar del mercado de todas las unidades” de este medicamento para la hipertensión).

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición explica que “como medida de precaución se recomienda a aquellos consumidores alérgicos a las proteínas de la leche que pudieran tener el producto anteriormente mencionado en sus hogares, que se abstengan de consumirlo. Asimismo, se indica que el consumo de este producto no comporta ningún riesgo para el resto de consumidores”, concluyes de la agencia.

Aecosan “integra y desempeña en el marco competencial de la administración general del estado las funciones relacionadas con la promoción y el fomento de los derechos de los consumidores y usuarios en bienes y servicios, así como la seguridad alimentaria y la nutrición saludable”. Se trata de un organismo autónomo, adscrito al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través de la Secretaría General de Sanidad y Consumo y es el resultado de la fusión entre el Instituto Nacional del Consumo y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Entre sus principales funciones destaca el“promover la seguridad alimentaria, ofreciendo garantías e información objetiva a los consumidores y agentes económicos del sector agroalimentario español”.

¿Cuánto azúcar consumimos a diario sin darnos cuenta?

CuidatePlus Marca, por María Sánchez-Monge

El azúcar es, según el diccionario de la RAE, una “sustancia cristalina perteneciente al grupo químico de los hidratos de carbono, de sabor dulce y de color blanco en estado puro, soluble en el agua, que se obtiene de la caña dulce, de la remolacha y de otros vegetales”. No se considera imprescindible en nuestra dieta porque nos aporta calorías vacías, es decir, nos da energía pero sin nutrientes.

Por supuesto, nuestro organismo necesita energía. Daniel Ursúa, dietista-nutricionista y autor del blog Nutrihabits, cree que es “muy importante entender que el cuerpo no necesita azúcar; necesita glucosa y este hidrato de carbono se puede obtener de multitud de fuentes distintas, como frutas y verduras”.

En esta línea, Ramón de Cangas, dietista-nutricionista y doctor en Biología Molecular y Funcional, explica que el exceso y abuso de ingesta de azúcares libres (sacarosa o azúcar de mesa y otros como glucosa o fructosa) se relaciona con un mayor riesgo de obesidad y enfermedad cardiovascular y metabólica.

Por eso, las recomendaciones de ingesta máxima diaria de azúcar libre son muy estrictas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que no supere el 10 por ciento de las calorías totales diarias, pero el objetivo deseable es que esté por debajo del 5 por ciento. “Esto equivale a unos 25 gramos de azúcar libre al día”, afirma Cecilia Lorca, dietista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

No es difícil sobrepasar esa ingesta diaria; “con consumir una sola lata de refresco ya estamos ingiriendo entre 35 y 45 gramos de azúcar”.

Según el estudio Anibes, realizado en 2013, la ingesta media de azúcar total en España fue de 76,3 gramos al día, de los cuales casi 33,9 gramos al día fueron de los denominados azúcares libres o añadidos, lo cual representa un 7,3 por ciento de la ingesta energética total. Este porcentaje ascendía al 10 por ciento en los niños y adolescentes, muy por encima del 5 por ciento fijado como objetivo por la OMS.

El azúcar que se oculta en los ultraprocesados

¿Cómo podemos averiguar la cantidad de azúcar añadido que estamos incluyendo en nuestra dieta cada día? Lorca considera que es una tarea sencilla “si no consumimos alimentos procesados que contengan azúcar oculto, ya que únicamente tendríamos que medir en cucharaditas de café, de forma que, si consumimos más de 6 al día, estaríamos sobrepasando el límite”.

De Cangas coincide en señalar que la mejor forma de reducir a la mínima expresión el consumo de azúcar se refleja en esta frase: “más mercado y menos supermercado”. O, lo que es lo mismo: más materia prima (frutas, verduras, legumbres, pescado…) y menos ultraprocesados, bebidas y salsas azucaradas.

Pero, puesto que en algún momento consumimos procesados y ultraprocesados, conviene, según Ursúa, que nos “paremos a leer las etiquetas y la cantidad de azúcar añadido presente en este tipo de alimentos”.

El etiquetado puede depararnos alguna que otra sorpresa. Estefanía Ramo, nutricionista del IMEO, cita algunos ejemplos de productos que albergan un exceso de azúcar:

  • Cacao soluble: 2 cucharadas aportan aproximadamente 15 g de azúcar.
  • Cereales de desayuno: algunos pueden llegar a aportar 50 g de azúcar / 100 g producto.
  • Galletas y bollería: aportan > 20 g de azúcar / 100 g producto.
  • Refrescos azucarados y bebidas energéticas: aportan aproximadamente 40 g de azúcar / 100 ml.
  • Chocolate blanco, con leche y chocolatinas: (hasta 60 g de azúcar / 100 g de producto).
  • Mermeladas: hasta 50 g de azúcar / 100 g de producto.
  • Postres lácteos: aproximadamente 23 g de azúcar / 100 g de producto.
  • Tomate frito y salsas: entre 7g y 22 g de azúcar / 100 g producto.
  • Golosinas, chucherías y caramelos: 56 g azúcar / 100 g producto.

¿Cuál de los anteriores productos no suele considerarse rico en azúcar? Responde la nutricionista: “La mayoría de la población pasa por alto el tomate frito y las salsas comerciales comerciales (kétchup, mostaza, salsa barbacoa, etc.), en las cuáles  la industria alimentaria añade azúcar para asegurar un sabor agradable y evitar cierta acidez.

Ursúa señala que, a estas alturas, la mayor parte de la población entiende que la bollería y los refrescos son ricos en azúcar libre, pero hay otros productos, como las galletas, “que también son ricas en azúcar pero, dado que culturalmente se han consumido en el desayuno y se han considerado un producto saludable, muchas personas no consideran que sean productos que deban evitarse”.

Algo parecido sucede con la miel, a la que, al ser un producto natural, se le atribuyen muchos beneficios y suele pensarse que el exceso de azúcar que contiene “es saludable o que no tendría por qué evitarse”. Pero lo cierto es que, aunque contiene muchos más nutrientes que el azúcar refinado, “la cantidad que aporta de dichos nutrientes no justifica el alto consumo de azúcar que supone”.

¿Los edulcorantes son una buena alternativa?

Los edulcorante acalóricos o bajos en kilocalorías, utilizados en sustitución de los azúcares añadidos, pueden conducir a una ingesta menor de energía y por tanto ayudar a alcanzar y a mantener un peso saludable”, recalca De Cangas, quien asegura que esta declaración la suscriben distintos organismos científicos.

Pero, dejando aparte su empleo para mejorar la adherencia a las dietas, sobre todo de pérdida de peso, hay que considerar otra cuestión que apunta Lorca: “Estas sustancias tienen un sabor mucho más dulce que el azúcar, lo cual supone la ventaja de usar poca cantidad. Sin embargo, el problema en este caso no son las calorías ni la cantidad, sino la dependencia de ese sabor dulce”. Los edulcorantes pueden contribuir a mantener muy alto el umbral de dulzor, “lo cual aumenta nuestras ganas de consumir otros alimentos dulces con mayor frecuencia, como chocolates o bollería industrial”.

En opinión de Ursúa, “la mejor opción es ir reduciendo las cantidades de azúcar que tomamos, aprender a apreciar el sabor real de los alimentos y, una vez que hemos llegado a un consumo aceptable de azúcar, no torturarnos por, de manera esporádica, consumir un refresco o un postre que nos apetezca”.

¿Podemos consumir más azúcar si es moreno?

El azúcar moreno o integral es aquel que no se refina, aportando así nutrientes como vitamina B, calcio, magnesio, sodio y potasio. Por este motivo, se suele considerar más saludable. Sin embargo, “estas diferencias no son significativas y su valor nutricional es, a efectos prácticos, el mismo que el del blanco”, argumenta De Cangas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que algunos productos que se comercializan como azúcar moreno simplemente están formados por azúcar blanco que se trata con melaza para darle esa tonalidad marrón.

En definitiva, la cantidad máxima diaria recomendada de azúcar moreno es la misma que la que se aplica al azúcar blanco.

Cómo pasar de la negación a aceptar que has engordado

CuidatePlus, por Ana Callejo Mora

La distorsión de la imagen corporal que nos impide percibir la imagen real se debe a un mecanismo de defensa psicológico.

De la misma manera que hay personas que están muy delgadas, pero se ven gordas. ¿Hay otras con un exceso de peso que se ven delgadas? ¿Por qué se produce esa percepción distorsionada de la realidad? “Efectivamente, la distorsión de la imagen corporal constituye una de las manifestaciones centrales en los denominados trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y está presente en ambas direcciones: tanto en la anorexia nerviosa, en la que la persona sobreestima su tamaño corporal, como en la “fatorexia”, un trastorno definido recientemente en el que las personas que lo padecen, generalmente con obesidadse perciben a sí mismas con un peso mucho menor al peso real, lo que conlleva importantes implicaciones médicas”, cuenta a CuídatePlus Ana Gutiérrez Frutos, psicóloga del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
La percepción distorsionada del propio cuerpo es una cuestión compleja. Para comprenderla, dice esta experta, debemos tener en cuenta que nuestro cuerpo es mucho más que un peso, una altura y una imagen reflejada en el espejo, sino que cada uno de nosotros ha ido formando una representación, una imagen mental de nuestro propio cuerpo según nuestras sensaciones, actitudes y vivencias a lo largo de la vida. Concretamente, la distorsión de la imagen corporal en la fatorexia puede entenderse como un desajuste entre la imagen real y la imagen percibida, como mecanismo de defensa que protege a la persona del malestar al aceptar su propio yo.

Según Gutiérrez, “si bien llevar ropa demasiado ajustada en relación al tamaño del cuerpo, en ciertos casos prolongados en el tiempo, podría ser indicativo de una diferencia entre la imagen real y la percibida, nunca podríamos considerarlo como un síntoma concluyente, ya que puede haber múltiples explicaciones alternativas”.

¿A quiénes les cuesta más reconocer que han ganado peso?

Sistemáticamente, se ha demostrado que existen claras diferencias de género en la percepción y satisfacción en relación a la imagen corporal. “La presión sociocultural percibida por las mujeres hacia la búsqueda del ideal de belleza femenino se asocia a que tiendan a ser más críticas con su cuerpo y a percibir en mayor medida el aumento de peso. Esta diferencia suele mantenerse a lo largo de toda la vida, siendo las mujeres jóvenes las que presentan una mayor vulnerabilidad”, señala la psicóloga del IMEO.

Gutiérrez reconoce que, actualmente, dado que la fatorexia es una condición reciente que aún no ha sido clínicamente definida, no existen datos concretos sobre las franjas de edad en las que la percepción distorsionada del aumento de peso es mayor.

Cómo puede ayudar la familia y el entorno más cercano

“Como he comentado anteriormente, la percepción distorsionada del cuerpo es un fenómeno complicado. Al tratarse de un mecanismo psicológico de defensa en el que no se puede tolerar la imagen real en ese momento y dado que se basa en las experiencias y sensaciones vividas por la persona y no en lo objetivo, los esfuerzos por parte del entorno a través de comentarios o argumentos para hacerle cambiar de idea sobre su cuerpo no son eficaces”, dice Gutiérrez.

Cuando señalamos a alguien cercano de un cambio repentino en el peso, en cualquiera de las direcciones, en ocasiones, lo que queremos transmitir es una preocupación por cómo se encuentra esa persona. Por ello, aconseja la psicóloga, “es preferible sustituir los comentarios en referencia al físico por otros que comuniquen la preocupación real; en definitiva, que le preguntemos a la persona si se encuentra bien y si podemos serle de ayuda”.

El primer paso para volver al peso anterior

Cuando una persona que solía estar delgada ha engordado varios kilos y no es capaz de perderlos fácilmente, aceptar que ha engordado sería el primer paso para fijarse el objetivo de adelgazar.

Así lo defiende la experta del IMEO: “No es posible cambiar aquello de lo que no se ha tomado conciencia. Es necesario plantearse preguntas como ¿qué hábitos le han llevado al aumento de peso?, ¿con qué circunstancias se han relacionado? y ¿qué factores han influido?, entre otras. Bajo mi punto de vista, es fundamental que la pérdida de peso sea siempre desde un enfoque de autocuidado”.

Además, la subestimación del peso, en trastornos como la fatorexia, supone un inconveniente en la recuperación, en la medida en que la persona llega, incluso, a no estimar necesaria la búsqueda de ayuda profesional.

Boda a la vista: consejos para llegar en forma

Entre mayo y septiembre es cuando más ceremonias se celebran en nuestro país y el esfuerzo de llegar con el mejor aspecto físico posible no sólo se limita a la novia; por este motivo, los expertos del IMEO sugieren un calendario exprés para un planteamiento realista, saludable y sin margen de errores

     – La edad media en España a la hora de contraer el primer matrimonio es de 33 años para las mujeres y de 35 para los hombres y el número de ceremonias celebradas aumenta entre los meses de mayo y septiembre, según los últimos datos del INE.

     – La demanda de tratamientos médico-estéticos para perder peso, remodelación del cuerpo o rejuvenecimiento facial aumentan notablemente a partir del abril de cara a la época de ceremonias, según atestiguan expertos del IMEO.

Con las celebraciones de la primera comunión en mayo arranca la época de bautizos y bodas que, en su mayoría, se suceden en verano y alcanzan su auge en septiembre. Y no estaremos lejos de la verdad, diciendo que a la operación bikini le ha salido competencia, eso sí, cargada de glamour y exigencias en su busca de la belleza suprema, no solo en las formas, sino también desde el interior donde todo vale para estar a la altura de la novia. Por ello, no es de extrañar que cada vez son más las personas que acuden a los centros médicos y de estética en estas fechas para quitarse algunos kilitos de más o someterse a un retoque de última hora.

En consulta, a partir de abril se dispara la demanda de tratamientos médico-estéticos, sobre todo aquellos enfocados en la pérdida de peso, la remodelación corporal o rejuvenecimiento facial, señalan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). “Lo que buscan, en general, los pacientes con este perfil son resultados visibles a corto plazo: perder peso, ya sea con dieta o cirugía mínimamente invasiva; reducir volumen o grasa localizada en zonas comprometidas; aumentar la masa muscular para dar un “toque fit” al cuerpo; eliminar la celulitis, flacidez o la indeseada piel de naranja; hacerse un aumento o corrección de pecho; y tratamientos de rejuvenecimiento facial”, enumera Rubén Bravo, portavoz del Instituto.

Es de suponer que tener un evento a la vista de tal magnitud dará mucho que hablar y a nadie le gustaría, por descontado, ser la figura de fondo y atrás en la foto de familia, debido a complejos no superados o comparaciones desfavorables. En estos casos, lo mejor es sacar provecho de la motivación extra para adquirir buenos hábitos en cuanto a la alimentación y el deporte, y preservarlos pasado el gran día.

Es muy importante dejar los caprichos de lado y centrarnos en establecer objetivos más realistas. Esto evitará que caigamos en frustraciones o problemas relacionados con deficiencias nutricionales, estreñimiento, pérdida de cabello, efectos rebote, anemias y/o bajadas de azúcar o tensión.

Sobreponiendo la salud ante cualquier capricho estético o cambio radical, los expertos del IMEO han confeccionado un Calendario provisional de tratamientos de belleza[1]que nos ayudará a plantearnos objetivos realistas y gestionar la cuenta atrás para un evento o ceremonia en cuanto a dieta, cirugía estética y de obesidad, suplementación vitamínica, terapias de bienestar y rutinas de fitness.

Calendario express para llegar en forma a una boda o evento

CUENTA ATRÁS PARA LA CEREMONIA de 1 a 4 meses

DIETA PARA PERDER PESO:

Para perder de 4 a 6 kg:
-Dieta con alta densidad de nutrientes;
-Dieta nórdica
Para perder de 10 a 12 kg:
-Dieta de los días alternos
-Dieta al estilo Royalty

CIRUGÍAS DE PÉRDIDA DE PESO MÍNIMAMENTE INVASIVAS

Si < 10 kg, Balón intragástrico de 6 meses.
Si > 10 kg, Sutura gástrica endoscópica de método Apollo sin incisiones externas de 18 meses.

TRATAMIENTOS DE ESTÉTICA Y CIRUGÍA PLÁSTICA
de 1 a 2 meses

Antiaging facial con:
-Ácido hialurónico para tratar arrugas y aportar elasticidad y volumen a la piel;
-Mesoterapia o rejuvenecimiento facial mediante micro inyecciones para combatir la flacidez;
-Vitaminas inyectadas para dar luminosidad de la piel y corregir pequeñas imperfecciones, como rojez o poros abiertos.

Aumento o corrección de pecho.

De 3 a 4 meses
Liposucción para eliminar la celulitis y grasa localizada rebelde.
BodyLifting para corregir flacidez de brazos, muslos, flancos, espalda y abdomen, producida por una gran pérdida de peso.

NUTRICOSMÉTICA  

Complementos vitamínicos y suplementos alimenticios para:

-Nutrir piel y cabello (colágeno, vitamina C y E, tipo Capivance);
– Reducir la ansiedad (Sereniten o Griffonia) y el estrés (Serotone);
-Disminuir la retención de líquidos (drenantes y diuréticos naturales);
-Mejorar la calidad del sueño (Melatonina) y favorecer la pérdida de peso.

FISIOTERAPIA

Técnicas con aparatología no invasiva:

-Diatermia para eliminar “las alas de murciélago” y reafirmar los brazos;
-Radiofrecuencia para regenerar y reafirmar la piel, tratar las bolsas y ojeras, redefinir el óvalo facial o reducir las líneas de expresión;
-Cavitación ultrasónica para combatir las adiposidades y la piel de naranja;
-Presoterapia y depresoterapia para estimular la circulación linfática y la producción de colágeno, evitando la flacidez cutánea;
-Láser metabólico para reducir la grasa hormonal y de reserva;
-Vela Smooth para remodelar la línea, reducir la celulitis y evitar la flacidez.

Fisioterapia, como masaje descontracturante, corrección postural, ejercicio terapéutico o estiramientos analíticos para tratar lesiones o conseguir equilibrio musculoesquelético.

Bienestar: drenaje linfático o masajes anti estrés y anticelulítico para tonificar el cuerpo, romper cúmulos de grasa localizada, eliminar retención de líquidos.

Se disparan los tratamientos estéticos con “resultados visibles a corto plazo”

Se solicita perder peso con dieta o cirugía poco invasiva

Los tratamientos médico-estéticos que buscan “resultados visibles a corto plazo” son más demandados a partir del mes de abril. Esto es lo que revela Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), quien destaca que sobre todo se solicita perder peso, ya sea con dieta o cirugía mínimamente invasiva; reducir volumen o grasa localizada en zonas comprometidas; y aumentar la masa muscular para dar un “toque fit” al cuerpo.
Le siguen “eliminar la celulitis, flacidez o la indeseada piel de naranja; hacerse un aumento o corrección de pecho; y tratamientos de rejuvenecimiento facial“, señala el experto destacando que, para conseguirlo, es muy importante dejar los caprichos de lado y centrarnos en establecer objetivos más realistas, ya que evitará que caigamos en frustraciones o problemas relacionados con deficiencias nutricionales, estreñimiento, pérdida de cabello, efectos rebote, anemias y/o bajadas de azúcar o tensión.
Los expertos del instituto recuerdan que la cirugía para perder puede ser solución, pero no hace milagros y requiere la implicación del paciente. Aunque algunas cirugías, como el balón intragástrico o la sutura gástrica endoscópica con el método Apollo, pueden encajar, si se tiene diez o más kilos de sobrepeso, no suceden por milagro y requieren un cambio urgente en del estilo de vida y hábitos.
Son técnicas poco invasivas que se realizan por medio de endoscopia por lo que no queda ninguna marca exterior y la recuperación suele conllevar no más de 2-3 días. “Eso sí, requieren una evaluación metabólica y algunas analíticas para evaluar los niveles de las hormonas relacionadas con la saciedad, el hambre y la ansiedad”, especifica Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.
Además, “habrá que tener en cuenta que tras ambas habrá que reintroducir los alimentos de manera progresiva por lo que el balón será necesario ponérselo con al menos un mes de margen y la sutura, con dos”, añade.
Por el contrario, y teniendo en cuenta los plazos contemplados, no se recomiendan el bypass, la gastroplastia vertical y la banda ya que en estos casos el tiempo de recuperación total puede ser más lenta, quedan pequeñas incisiones externas y la posibilidad de tolerar completamente todos los alimentos puede conllevar aproximadamente 4 semanas.

La dieta puede ayudarnos perder unos 4 o 6 kilos en un mes

“Ponerse en manos de un personal cualificado nos ayudará a adoptar un estilo de vida saludable donde las cantidades de comida y sus calorías se encuentren adaptadas al individuo y al ejercicio que realice y nos protegerá de errores, como caer en la trampa de las ‘dietas milagro’, fórmulas pseudo-científicas o informaciones poco fiables que circulan en la red”, recalca Estefanía Ramo, nutricionista del IMEO.
Teniendo en cuenta el tiempo restante de una cuenta atrás, sería prudente plantearnos una pérdida de peso moderada, de aproximadamente 1,5 kilos a la semana y no más de 6 kilos al mes procurando mantener esta pérdida lograda en el tiempo.
La dieta debe estar acompañada de ejercicio físico. “Las últimas tendencias en actividad física están tirando por tierra el hecho de que haya un exceso de deporte aeróbico intenso prolongado, porque se está viendo que el efecto principal sobretodo en personas que no tienen mucha masa muscular contribuye a la pérdida de ésta y no tanto a la de grasa“, apunta Jorge Martín Brañas, preparador físico y entrenador personal del IMEO.
La recomendación general, en este sentido, es combinar musculación(pesas, máquinas o mancuernas) con un ejercicio aeróbico ligero y moderado y una dieta adaptada al entrenamiento, que en su conjunto contribuirá a mejorar y aumentar el tono muscular, perdiendo grasa.