El picante ayuda a adelgazar, pero no es el más recomendable

¿Sabíais que el picante ayuda a adelgazar? Aunque a algunas personas les funciona, no todo es puro beneficio, ¡esto hay que decirlo de entrada! La capsaicina, también conocida como la molécula del picante, se encuentra en todas y cada una de las variedades del pimiento picante: guindilla, ajís, chile, paprica, pimentón, pimienta, cayena, tabasco, etc.

Al ingerir algo picante, no tardamos mucho en sentir ardor en la boca, sofocos y, a veces, nos salen lágrimas y mucosidad. Todo esto es debido a que la sustancia del picante tiene la capacidad de estimular los receptores del dolor y del calor.  Por si solos, los efectos del picante desaparecen en un máximo de 6-8 horas. Para los que no están hechos para comer picante, sería bueno saber que se trata de una molécula hidrofóbica, que no es posible disolverla en agua, de modo que  bebiendo agua no conseguiremos aliviar sus efectos. Sin embargo, sí es posible disolverla en grasa, por lo que beber leche entera fría es el método más eficaz para volver a la normalidad.

Se cree que el efecto placentero que produce el picante en muchas personas se debe a la liberación natural de endorfinas que intenta mitigar el dolor. Algunos estudios inciden en la capacidad de la capsaicina de aliviar la sensación de  molestias y dolor que acompañan enfermedades como artritis, psoriasis y enfermedad intestinal inflamatoria, además de tener otras propiedades antiinflamatorias y analgésicas.  Aplicada directamente sobre la piel, puede saturar los receptores de la misma, volviéndola prácticamente insensible al dolor. Esto hace que se pueda utilizar como analgésico en casos de lumbalgia, por ejemplo.

Picante para perder peso

Muchas personas utilizan el picante con fines dietéticos o para adelgazar. ¿Cómo se explica esto? Por una parte, la capsaicina estimula el receptor cerebral que controla la temperatura del cuerpo, por lo que nos obliga a consumir más energía o, en su defecto, tirar de reservas del organismo (la grasa acumulada en los tejidos adiposos) para poder efectuar esta subida de temperatura. Por otra parte disminuyen los lípidos corporales. Según algunos investigadores, además de inhibir la proliferación de células grasas inmaduras, o pre-adipocitos, la capsaicina estimula su muerte celular programada (apoptosis). Este descubrimiento podría ser de una importancia relevante en el tema de  obesidad, ya que demuestra que a un uso controlado o prescrito por médicos impediría que los pre-adipocitos, que son las células grasas que todavía no han llegado a células adultas, se desarrollen hasta células grasas adultas.

No todos los estómagos toleran el picante

La comida picante siempre y cuando se tome con moderación y no se padezcan problemas intestinales no suele ser perjudicial para la salud. Sin embargo, tomada en exceso sí puede tener consecuencias negativas y por tanto no resulta conveniente habituarse a ella ni tomarla de una forma asidua y constante.

Nuestro organismo no es muy bueno metabolizando la capsaicina, por lo que podríamos decir que prácticamente expulsamos lo que ingerimos. Los receptores sobre los que actúa están en la epidermis, que hace que sus efectos irritantes se limiten a ambos extremos del tubo digestivo. Este es el motivo por el que el picante tiene fama de provocar molestias que se sufren en silencio.

La comida picante puede causar una irritación de las mucosas de nuestro sistema digestivo a todos los niveles (boca, esófago, estómago, intestino..) y ocasionar diferentes trastornos: ardor, dolor abdominal, diarrea, entre otros de mayor gravedad.

Por este motivo, está desaconsejada en aquellas personas que padecen gastritis, úlceras, reflujo gastroesofágico, hernia de hiato, o cualquier tipo de inflamación del sistema digestivo.

Cuando se incrementa la acidez estomacal recibe el nombre de hiperacidez y su consecuencia es el ascenso de la misma por el esófago, situación que en el tiempo lo daña al irritarlo, por ello cuando se sufre de acidez frecuente o trastornos relacionados, se deben evitar los pimientos picantes u otras especias similares por completo.

Así el esfínter esofágico inferior que se encuentra justo en la base del esófago, es el que se abre para permitir que el alimento entre en el estómago, pero cuando comemos demasiado rápido los alimentos picantes tenemos problemas digestivos, ya que el esfínter esofágico se puede abrir de forma esporádica o permanecer abierto, situación que permite el ascenso del acido estomacal perjudicial.

City Training: un estilo de vida saludable, ideal para la urbe

“En IMEO hemos ideado el término City Training pensando en las mujeres que no tienen la costumbre de hacer deporte, que no pisan el suelo de los gimnasios y las salas de fitness y que, debido a falta de tiempo o medios, se quedan al margen de todo tipo de actividad física y más que otra cosa, ejercen el sedentarismo”, explica Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) que, tras muchos años en consulta, ha podido comprobar la existencia de un rechazo general a la práctica deportiva en mujeres con problemas de obesidad. En este sentido, es muy importante que las pacientes comprendan que no es lo mismo hacer deporte –como hacer pesas, nadar, correr o jugar un partido de tenis–, que realizar alguna actividad física que requiera movimiento –como caminar, bailar o subir escaleras–. Cabe recordar que el término «actividad física» se refiere a cualquier movimiento corporal en que forman parte nuestros músculos y que tiene como consecuencia un gasto energético que se añade a nuestro metabolismo basal. 

A largo plazo, el estilo de vida predominantemente sedentario que llevamos difícilmente nos llevará a buen puerto. Según las estimaciones de la OMS, en 2030 unos 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles debido al sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, siendo factores de riesgo comportamentales y físicos[1]. La actividad física, junto con un plan de nutrición adecuado, son la mejor forma de combatir el exceso de peso y la obesidad. 

Si dedicamos al menos 30 minutos todos los días a la práctica de alguna actividad física, que sí supone movimiento, pero no un esfuerzo excesivo, los efectos saludables no tardarán en manifestarse. Según un estudio[2], en las personas que ejercen regularmente actividad física mejora considerablemente la función respiratoria, baja el colesterol LDL y se reduce la grasa corporal. Paralelamente se observa una disminución de la ansiedad y aumenta la sensación de bienestar, gracias a la segregación de endorfinas. Todo esto favorece un mayor rendimiento, tanto en la vida profesional de la persona, como en la personal. En cambio, se ha demostrado que la ausencia de actividad física diaria guarda relación con el desarrollo, mantenimiento y agravamiento de enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, además acentúa el riesgo de sufrir cardiopatía isquémica, hipertensión arterial o accidentes cerebrovasculares.    

Nos movemos lo justo y lo mínimo, porque nos hemos mentalizado que el tiempo es dinero y todo vale en el esfuerzo de ahorrarlo. El coche y el metro son nuestro método de transporte habitual, de modo que tardamos el tiempo mínimo para llegar de casa al trabajo y viceversa sin sudar ni gota. El ascensor, los asientos y las escaleras mecánicas son otras de las facilidades que nos hacen “ir cómodos” en el trayecto. El ordenador y el teléfono móvil son las principales herramientas de que nos servimos en nuestro trabajo, pero también tiempo de ocio, porque nos permiten hacer un sinfín de tareas con el mínimo movimiento corporal posible. Piernas hinchadas, ojos rojizos, dolor de cabeza y alguna otra molestia debida a las malas posturas frente la pantalla son algunas de las enfermedades tecnológicas que se han instalado de forma natural en lo que es nuestra vida diaria. En este sentido, no nos debe extrañar que el 25% de los españoles mayores de 16 años sufran dolor lumbar o cervical[3]

“De nosotros depende cómo queremos disfrutar de la urbe, a través de la ventanilla del coche o a pleno pulmón, sincronizando nuestro tono cardíaco con el pulso de la gran ciudad con cada paso que damos”, reflexiona Sandra Pino, Preparadora Física del IMEO y Campeona de Bodyfitness de España en el 2009. Poniendo en práctica actividades de rutina como caminar, subir y bajar escaleras, ir en bici, bailar con la pareja o jugar al Wii Fit, podemos decir que estamos practicando City Training, donde y cuando nosotros queremos, además completamente gratis.

Si nos bajamos una parada del metro o el bus antesde llegar a nuestro destino, ya sea del trabajo o la casa,  y caminamos más bien rápido, por media hora habríamos quemado 230 calorías. Si hacemos este mínimo esfuerzo todos o casi todos los días de la semana, habríamos igualado o superado lo que sería el equivalente a dos sesiones de spinning de alta intensidad. Subir y bajar escaleras es un ejercicio aeróbico excelente, porque moviliza las grasas, aumenta el metabolismo y fortalece nuestro sistema cardiovascular. En tan solo media hora nos permite quemar cerca de 300 calorías, sin alterar nuestro ritmo cardíaco. Una vez cogido el ritmo, se podrían utilizar unas muñequeras de 250 gramos o medio kilito cada. Esto nos permitirá quemar más calorías, fortalecer el tríceps y movilizar el brazo.

La música inspira el movimiento y hace las rutinas más divertidas. Está demostrado que los bailes de salón mejoran la relación con la pareja. Porque la música, igual que el olor, puede penetrar en áreas del cerebro que el lenguaje por sí solo no alcanza. 

A  continuación adjuntamos algunos datos orientativos que nos sirven de comparación, ya que las calorías quemadas por una persona dependen de varios factores como su edad, IMC, sexo, condición climática y metabolismo entre otros.

Actividad cotidiana Calorías aprox. quemadas

en ½ hora

Actividad física/ deporte Calorías aprox. quemadas

en ½ hora

Dormir (la actividad más baja posible) 30 Bailes de salón lentos (vals, chachachá, tango)   105
Ver la tele 50 Jugar al Wii Fit en casa (hula-hoop, step dancing o zumba) 100-150
Conducir el coche 60 Bailes populares (country, polka, sardana) 160
Trabajar sentado 60 Aerobics (intensidad baja) o Fitness 180
Andar sin prisas (1.5-3 km/hora) 75 Bailes de salón rápidos (samba, rumba, salsa, batuca) 190
Cocinar 75 Bailar en discoteca (rápido) 225
Hacer tareas domésticas 75-130 Aerobics (intensidad alta) 245
Pescar 114 Nadar 290
Ir en bicicleta 150 Senderismo 270
Paseo rápido (4.8 km/hora) 150-230 Patinar sobre ruedas 315
Hacer jardinería 150-200 Correr 325
Bajar escaleras 210 Spinning alta intensidad 300-400
Andar muy rápido (7.5 km/hora) 200-250 Hacer footing 300-450
Subir escaleras 300-500 Artes marciales 360

 


[1] Según las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS.

[2] Varo J.J.; Martínez J.A.; Martínez-González M.A.; Beneficios de la actividad física y riesgos del sedentarismo.

[3] Según datos de la Encuesta Europea de Salud en España 2009, realizada por el Instituto Nacional de Estadística.

Espanha: crise econômica faz aumentar obesidade entre mulheres

Noticias Terra Brasil
O aumento do desemprego feminino e o consumo de produtos mais baratos e menos nutritivos para ajustar a economia doméstica à renda são alguns dos fatores responsáveis pelo aumento da obesidade entre as mulheres na Espanha. Esse é o resultado da análise realizada por especialistas do Instituto Médico Europeu da Obesidade (IMEO) às vésperas do Dia Mundial contra a Obesidade, celebrado nesta segunda-feira e no qual será abordada aquela que se transformou em uma das principais preocupações das sociedades modernas na última década.

As últimas estatísticas mundiais sobre obesidade põem a mulher no foco desta epidemia do século XXI e no relatório «Geração XXL», publicado recentemente pela companhia Ipsos – especializada em identificar as condutas, atitudes e opiniões da sociedade. A convergência dos efeitos psicológicos da crise, como a ansiedade e depressão, e a queda da qualidade nos carrinhos de mercado devido à diminuição de recursos é o motor deste aumento de casos de obesidade nas mulheres espanholas.

Em geral, as mulheres são mais propensas a sofrer depressões e ansiedade, e estas situações de crise, perdas de emprego e de recursos afetam em alta porcentagem sua forma de se alimentar, segundo Elisabeth Gónzalez, especialista em nutrição do IMEO. Hormônios como os estrogênios, a progesterona e a testosterona, entre outros, formam dentro do organismo uma espécie de «coquetel» que influi na forma de se comportar, de sentir tristeza ou alegria e de lidar com a comida, e tornam as mulheres «mais suscetíveis de ter compulsão alimentar emocional do que os homens».

Por exemplo, no caso da serotonina, às vezes conhecida como o hormônio da felicidade, observou-se que as mulheres a produzem 52% menos em seu cérebro que os homens. Este neurotransmissor é um peso pesado no estado de ânimo, nos níveis de ansiedade, na percepção da dor, nos sonhos e na conduta alimentar, e se seus níveis diminuem, aumenta a sensação de tristeza e desânimo.

«Não é por acaso – afirma González – que quando estamos tristes ou desanimadas, gostamos de um sorvete de chocolate, já que os alimentos doces e com muito açúcar aumentam as concentrações de serotonina, produzindo um efeito antidepressivo e tranquilizante momentâneo». Mas, além disso, a mulher tem menos capacidade muscular que o homem, por isso seu metabolismo é menos efetivo queimando gorduras, segundo a especialista, que por isso recomenda atividades físicas regulares.

La psoriasis se asocia con un mayor riesgo de obesidad infantil

ABC

La psoriasis en niños está asociada a un mayor riesgo de padecer sobrepeso y obesidad, independientemente de la severidad de la enfermedad cutánea, según las conclusiones de un estudio de la Universidad de Northwestern, en Chicago (EE.UU.), realizado con niños de nueve países y publicado en Archives of Dermatology. Se trata de una enfermedad inflamatoria de la piel y, ocasionalmente, de las articulaciones, que sigue un curso crónico, con exacerbaciones y remisiones, sin ser contagiosa.

En el estudio los investigadores de la Universidad de Chicago examinaron la asociación entre el exceso de adiposidad (índice de masa corporal [IMC] percentil) y la adiposidad central (percentil de la circunferencia de la cintura y el cociente cintura-altura) con la severidad de la psoriasis pediátrica en un estudio multicéntrico, transversal, de 409 niños con psoriasis y 205 niños control de nueve países entre 2009 y 2011.

El exceso de adiposidad corporal (IMC = percentil 85) se produjo en el 37,9 por ciento de los niños con psoriasis frente a un 20,5 por ciento de los niños del grupo control pero no difieren en severidad de la psoriasis. La circunferencia de la cintura por encima del percentil 90 se produjo en el 9,3 por ciento de los niños en el grupo de control, 14 por ciento en el grupo de la psoriasis leve y el 21,2 por ciento en el grupo de psoriasis grave, internacionalmente.

Además, el índice cintura-altura fue significativamente mayor en los niños con psoriasis (0,48 por ciento) frente a aquellos en el grupo control (0,46 por ciento) pero no vario mucho en relación a la severidad de la psoriasis.

«En conclusión, los niños con psoriasis, independientemente de la gravedad, son más propensos a tener sobrepeso u obesidad y por lo tanto están en mayor riesgo de complicaciones relacionadas con el exceso de adiposidad», escriben los autores.

Un programa dedicado a la obesidad en Radio Nacional de España

La crisis no sólo nos trae malas noticias en la economía. Nunca como ahora fue tan difícil mantener la línea. Podemos pensar que hay menos dinero para comer y estaremos más delgados, pero es todo lo contrario. Compramos productos más baratos, menos nutritivos y que engordan más. En consecuencia: hay más obesidad.
Con el motivo del Día Mundial contra la Obesidad, celebrado el pasado 12 de noviembre, el equipo del programa Nunca es tarde de RNE ha invitado la experta en nutrición y directora del Departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) Elisabeth González pra reflexionar sobre este problema.

Para escuchar el audio, pulsa PLAY.

Recomendaciones para una dieta saludable y equilibrada en el Día Mundial contra la Obesidad

Actualidad Ainia

El 12 de noviembre se celebra el Día Mundial contra la obesidad  con una iniciativa propuesta por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (Imeo): ‘ La Semana de Apoyo a la Mujer Obesa’. Desde España estamos trabajando desde hace más de 7 años en la Estrategia NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) desde el Ministerio de Sanidad y Consumo, puesta en marcha a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). El objetivo principal es sensibilizar a la población del problema que la obesidad representa para la salud, y de impulsar todas las iniciativas que contribuyan a lograr que los ciudadanos adopten hábitos de vida saludables, principalmente a través de una alimentación saludable. Desde ainia proponemos 10 recomendaciones a seguir para asegurar que la dieta de nuestros hijos sea saludable y equilibrada.

La nueva normativa que autoriza a los colegios e institutos la posibilidad de implantar servicios de fiambrera como alternativa al comedor escolar convencional ha despertado la preocupación entre los expertos en materia de nutrición infantil.  Esta medida da respuesta a la petición por parte de algunas asociaciones de madres y padres de alumnos para hacer frente a la crisis económica. Sin embargo, los expertos consideran complicado que los niños mantengan una alimentación saludable y completa si llevan comida de casa al colegio. Desde ainia, proponemos algunos útiles consejos para asegurarnos que los menús sean equilibrados y nutritivos.

Fiambreras saludables al colegio

Madres, padres, o tutores, a continuación, proponemos 10 recomendaciones a seguir para asegurar que la dieta de nuestros hijos sea saludable y equilibrada:

1-Los menús de nuestros hijos han de incluir de todo, pues cuanta mayor variedad de alimentos exista en su dieta, mayor es la posibilidad de que sea equilibrada y contenga los nutrientes que necesitan.

2-El menú de un niño en edad escolar debe contemplar alimentos ricos en proteínas de origen animal: lácteos, carnes, huevos y pescados, en equilibrio con alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres, verduras y frutas.

3-Las formas de preparación de los alimentos han de ser diversas: hervidos, a la plancha, guisados, asados y no abusar de los fritos. Además fomentar el consumo de alimentos crudos (ensaladas, gazpacho, sopas de verduras frías…).

4-Los alimentos ricos en hidratos de carbono  (pan, pasta, arroz, legumbres) son esenciales en una buena nutrición por su aporte de energía y deben formar parte de las dietas habituales de los escolares.

5-Los alimentos deben distribuirse a lo largo del día para que el cuerpo tenga los nutrientes necesarios en cada momento.

6- Evite que su hijo pase largos períodos en ayunas. Se recomienda hacer 5 comidas al día.

7-Deben abundar las frutas y ensaladas.

8-Recordarles que han de beber agua… y ésta es la mejor forma de acompañar las comidas.

9-El consumo de dulces, refrescos y “snacks” debe ser moderado, pues, si bien no existen buenos ni malos alimentos, la moderación en la comida debe ser la norma.

10-Controlar el exceso de grasas, azúcar y sal.

¿Cómo distribuir los alimentos a lo largo del día?
  •  El desayuno: antes de ir al colegio y a media mañana

No te saltes el desayuno, se trata de una de las tomas del día más importantes y debería cubrir, al menos, el 25% de las necesidades nutritivas del escolar. Las prisas por llegar a la escuela y la somnolencia de los primeros momentos de la mañana, en ocasiones impiden realizar la primera comida del día correctamente, lo que puede provocar una disminución de la atención y del rendimiento en las primeras horas de clase.

El desayuno admite una oferta de alimentos variada, pero para que tenga las mejores cualidades nutricionales debe incluir: un lácteo (leche con o sin azúcar o cacao, yogur, queso de cualquier modalidad, evitando los muy grasos…); pan, tostadas, copos de cereales, galletas, magdalenas, bizcochos; una fruta o su zumo (cualquier variedad); mermeladas, miel; una grasa de complemento (aceite de oliva,mantequilla, margarina…); y, en ocasiones, jamón o un tipo de fiambre.

A media mañana se puede tomar, como refuerzo de los alimentos consumidos en la primera hora del día, una fruta, un yogur o un bocadillo de pan con queso, jamón o un tipo de fiambre.

Con cierta frecuencia, los niños que desayunan mal llegan hambrientos a la hora del recreo y entonces comen demasiado y no siempre lo conveniente, y en ocasiones les quitan el apetito en la hora de la comida donde se han de cubrir necesidades nutricionales importantes.

  • La comida

En los hábitos alimentarios españoles, la comida del mediodía es la más consistente. Al menos, ha de cubrir del 35 al 40% de las necesidades nutricionales diarias de la persona. En el plan de comidas debe haber una presencia de alimentos ricos en proteínas de origen animal: lácteos, carnes, huevos y pescados, en equilibrio con alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres, verduras y frutas. 

  • La merienda

La merienda suele ser muy bien aceptada por los niños y puede complementar la dieta, porque permite incluir productos de gran interés nutricional: lácteos, frutas naturales, bocadillos diversos… La merienda no debe ser excesiva, para que los niños mantengan el apetito a la hora de la cena. La denominada “merienda cena” es una opción nutricional aceptable cuando se incluyen alimentos suficientes y variados y se practica ocasionalmente. El consumo, por ejemplo, de un bocadillo de tortilla francesa y queso con una fruta y, antes de ir a la cama, un vaso de leche, puede ser una alternativa eventual a la merienda y la cena.

  • La cena

La cena se elegirá en función de los alimentos ya tomados en las otras comidas del día. Debe ser consumida a una hora no muy tardía para evitar que la proximidad al momento del sueño impida que los niños duerman bien. Como platos propios de la cena se sugieren purés, sopa o ensaladas, y, como complemento, carnes, huevos y pescados dependiendo de lo que se haya tomado en la comida del mediodía. Como postre: fruta y lácteos.

Día Mundial contra la Obesidad en Telemadrid

Telemadrid

El día 12 de noviembre se conmemora el Día Mundial contra la Obesidad, un problema que, junto con el sobrepeso, provoca al menos 2,8 millones de fallecimientos anuales en todo el planeta y que afecta más a las mujeres que a los hombres, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En función de estos datos, el sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción en el planeta, donde unos 40 millones de menores de cinco años tenían sobrepeso en 2010.

Para concienciar a la población española de la importancia de cuidar el peso, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (Imeo) ha organizado la Semana de Apoyo a la Mujer Obesa , que acusa más el sobrepeso que el hombre. Dentro de esta semana, que comienza hoy y finaliza el viernes, el Imeo ofrecerá un estudio gratuito a todas las mujeres con sobrepeso u obesidad que lo deseen, dirigido a analizar la raíz del problema.Posteriormente, las participantes que quieran seguir adelante podrán asistir a una consulta con un experto, también gratuita, para que conozcan las posibles soluciones a su situación.

El Imeo y la Organización Mundial de la Salud recuerdan que la obesidad y el sobrepeso se pueden evitar con hábitos como seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio moderado regularmente y no fumar ni abusar del alcohol.

Consultas gratuitas esta semana en IMEO para tratar la obesidad, del 12 al 16 de noviembre 2012

Hoy en Madrid, Ondamadrid

Este lunes se conmemora el Día Mundial contra la Obesidad, un problema que, junto con el sobrepeso, provoca al menos 2,8 millones de fallecimientos anuales en todo el planeta y que afecta más a las mujeres que a los hombres, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En función de estos datos, el sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción en el planeta, donde unos 40 millones de menores de cinco años tenían sobrepeso en 2010.

Para concienciar a la población española de la importancia de cuidar el peso, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (Imeo) ha organizado la ‘Semana de Apoyo a la Mujer Obesa’, que acusa más el sobrepeso que el hombre. Dentro de esta semana, que comienza el día 12 de noviembre y finaliza el día 16 del 2012,  el Imeo ofrecerá un estudio gratuito a todas las mujeres con sobrepeso u obesidad que lo deseen, dirigido a analizar la raíz del problema. Posteriormente, las participantes que quieran seguir adelante podrán asistir a una consulta con un experto, también gratuita, para que conozcan las posibles soluciones a su situación. El Imeo y la Organización Mundial de la Salud recuerdan que la obesidad y el sobrepeso se pueden evitar con hábitos como seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio moderado regularmente y no fumar ni abusar del alcohol.

IMEO organiza Semana de apoyo a la Mujer Obesa, del 12 al 16 de noviembre 2012

Con el motivo del Día Mundial contra la Obesidad que se celebra este lunes 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) organiza  “Semana de Apoyo a la Mujer Obesa” y una jornada de puertas abiertas con múltiples ventajas para ellas. Todas las mujeres con problemas de sobrepeso u obesidad que del 12 al 16 de noviembre reserven su cita en el 91 745 17 96 (disponible sólo en Comunidad de Madrid, España), tendrán de forma totalmente gratuita un estudio completo hormonal y metabólico, seguido de una consulta con un experto para señalarles las posibles soluciones. Asimismo, IMEO realizará importantesaportaciones y ayudas solidariasa aquellas mujeres con economía ajustada que decidan iniciar un tratamiento de pérdida de peso, ya sea quirúrgico o multidisciplinar.

La iniciativa surge a partir de las últimas estadísticas de obesidad que sitúan a la mujer en el foco de la epidemia. Según la OMS durante las últimas tres décadas la prevalencia mundial de obesidad se ha duplicado, afectando principalmente a la mujer[1]. En la Unión Europea los niveles de obesidad de los adultos se han multiplicado por tres en un solo año, situándonos casi al nivel de los EEUU, pasando en el caso de las mujeres del 8% al 23,9%[2]. En España, el aumento del paro femenino[3] y el esfuerzo de ajustar la economía doméstica a los bajos ingresos, han determinado el consumo de productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos[4]. Ellas también engordan más por ansiedad: en nuestro país este trastorno obsesivo-compulsivo afecta a dos mujeres por cada hombre[5]. Sin embargo, las mujeres españolas se preocupan por su figura, practican más ejercicio físico moderado[6] y son las que principalmente contratan tratamientos de pérdida de peso.

La mujer es mucho más propensa a desarrollar obesidad

Principalmente son tres los aspectos que influyen sobre la tendencia de la mujer para acumular sobrepeso: aspecto emocional, endocrino – hormonal y metabólico. A nivel emocional, ellas son más vulnerables a sufrir depresiones y ansiedad. A menudo detectamos en un alto porcentaje paralelismo entre su forma de comer y estado de ánimo. A nivel hormonal, las representantes del sexo femenino son más cambiantes, siendo estos cambios más perceptibles en el ciclo de la menstruación, los meses de preparación de un embarazo y en la edad de la menopausia. En el plano metabólico, se estima que hasta un 70% de las kilocalorías por la respiración, las diferentes reacciones que ocurren y la musculatura. La mujer tiene menor masa muscular que el hombre, hecho que enlentece su metabolismo y le hace menos efectivo quemando grasas, sumado a la falta de actividad física regular, acentúa la tendencia a acumular grasa corporal.

“Las mujeres sufrimos más cambios de humor a lo largo del mes, de la semana, ¡incluso en cuestión de horas!”, apunta Elizabeth González, Directora de Departamento de Nutrición de IMEO y Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Los estudios evidencian que las mujeres tenemos de 2 a 3 veces más posibilidades de desarrollar ansiedad que los hombres. Fisiológicamente tenemos una vulnerabilidad mayor a sufrir alteraciones emocionales, diferencias en nuestra anatomía cerebral, en la actividad de los hemisferios cerebrales e influencias hormonales son los causantes. Hormonas como los estrógenos, opioides endógenos, la hormona de la juventud, la sulfatodehidro-epiandroestendiona, la progesterona y la testosterona, entre otras, forman un coctel que influye en nuestra manera de comportarnos, de sentir tristeza o alegría y de enfrentarnos a la comida haciéndonos más susceptibles de ser comedoras emocionales que los hombres.

En el caso concreto de la serotonina, a veces conocida como la hormona de la felicidad, se ha observado que las mujeres producimos un 52% menos en nuestro cerebro que los hombres. Este neurotrasmisor tiene un importante papel en nuestro estado de ánimo, niveles de ansiedad, percepción del dolor, sueño y en nuestra conducta alimentaria. Al disminuir sus niveles sentimos tristeza, ansiedad y desánimo. No es casualidad que cuando estamos tristes o desanimadas, nos apetece un helado de chocolate, ya que los alimentos dulces y con altas concentraciones de azúcares aumentan las concentraciones de serotonina produciendo un efecto antidepresivo y ansiolítico momentáneo.

El estado hormonal de la mujer tiene una relación directa con su manera de enfrentarse a la comida y en ocasiones pueden dificultarnos una elección más racional de los alimentos. “Genéticamente también tenemos diferencias en cuanto a nuestra composición corporal –apunta la experta–. Los varones tienen una mayor musculatura y las mujeres tenemos de un 5-10 % más grasa corporal”. Durante la madurez este porcentaje de grasa aumenta, siendo más marcado en el caso de la mujer. Cambia la composición corporal y disminuye su necesidad de energía. Por esta razón es fundamental adecuar la dieta a los cambios fisiológicos.

A partir de los cuarenta, el sistema endocrino de la mujer empieza a situarse en hipofunción en algunas de sus glándulas, generando la disminución de algunas hormonas, como la del crecimiento, produciendo una disminución de la masa muscular, o estrógenos y progesterona, dos principales hormonas femeninas que influyen en el gasto metabólico y la acumulación de grasas. ”En estos casos recomendamos una dieta que permita mantener la masa muscular sirviéndose de un leve incremento de proteínas bajas en grasa, reduciendo determinados hidratos de carbono y eliminando por completo los dulces a partir de las seis de la tarde”, resume Rubén Bravo, portavoz del centro y experto en nutrición durante la menopausia.

Cuando realizamos una dieta de adelgazamiento, el organismo lleva a cabo diferentes reacciones adaptativas a la menor cantidad de alimento para sobrevivir. Entre las reacciones adaptativas ocurre una disminución de nuestro metabolismo basal y nos ponemos en “modo ahorrador”, gastamos menos calorías y aprovechamos más los alimentos ingeridos. Si cada vez disminuimos más y más esa ingesta, tan sólo conseguiremos que nuestro metabolismo adaptado sea cada vez más lento y que se sienta “agredido”. Podríamos evitar esto con un plan de adelgazamiento adecuado que no ralentice nuestro metabolismo, por ejemplo, evitando las situaciones de semiayuno y repartiendo la comida en al menos cinco tomas, manteniendo nuestra masa muscular y teniendo unos hábitos de vida activos. Como pautas para todos, E. González recomendaría “pasarnos al bando de los alimentos integrales siempre que sea posible, que no falte en ninguna de nuestras comidas vegetales o fruta, vigilar el tamaño de nuestras vajillas, ir andando siempre que podamos y evitar el efecto “cubo de basura”, más vale dejar en la nevera un platito de sobras que comernos todo lo que no se comen por no tirarlo, ¡porqué todo suma!”

City Training: un estilo de vida saludable, ideal para la urbe

“En IMEO hemos ideado el término City Training pensando en las mujeres que no tienen la costumbre de hacer deporte, que no pisan el suelo de los gimnasios y las salas de fitness y que, debido a falta de tiempo o medios, se quedan al margen de todo tipo de actividad física y más que otra cosa, ejercen el sedentarismo”, explica Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad que, tras muchos años en consulta, ha podido comprobar la existencia de un rechazo general a la práctica deportiva en mujeres con problemas de obesidad. En este sentido, es muy importante que las pacientes comprendan que no es lo mismo hacer deporte –como hacer pesas, nadar, correr o jugar un partido de tenis–, que realizar alguna actividad física que requiera movimiento.

Si dedicamos 30 minutos todos los días de la semana para caminar, subir y bajar escaleras, ir en bici, bailar con la pareja o jugar al Wii Fit, los efectos saludables no tardarán en manifestarse. Mejora la función respiratoria, se reduce el colesterol malo y la grasa corporal, bajan los niveles de ansiedad y aumenta la sensación de bienestar, gracias a la segregación de endorfinas. En cambio, la ausencia de actividad física regular aumenta el riesgo de desarrollar diabetes mellitus o éste de sufrir cardiopatía isquémica, hipertensión arterial o accidentes cerebrovasculares. A largo plazo, un estilo de vida predominantemente sedentario, difícilmente nos llevará a buen puerto. Según las estimaciones de la OMS, en 2030 unos 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles debido al sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, siendo factores de riesgo comportamentales y físicos[7].

“Nos movemos lo justo y lo mínimo, porque nos hemos mentalizado que el tiempo es dinero y todo vale en el esfuerzo de ahorrarlo”, reflexiona Sandra Pino, Preparadora Física y Fitness Coach de IMEO. El coche y el metro son nuestro método de transporte habitual, de modo que tardamos el tiempo mínimo para llegar de casa al trabajo y viceversa sin sudar ni gota. El ascensor, los asientos y las escaleras mecánicas son otras de las facilidades que nos hacen “ir cómodos” en el trayecto. El ordenador y el teléfono móvil son las principales herramientas de que nos servimos en nuestro trabajo, pero también tiempo de ocio, porque nos permiten hacer un sinfín de tareas con el mínimo movimiento corporal posible. Piernas hinchadas, ojos rojizos, dolor de cabeza y alguna otra molestia debida a las malas posturas frente la pantalla son algunas de las enfermedades tecnológicas que se han instalado de forma natural en lo que es nuestra vida diaria. En este sentido, no nos debe extrañar que el 25% de los españoles mayores de 16 años sufran dolor lumbar o cervical[8].

“De nosotros depende cómo queremos disfrutar de la urbe, a través de la ventanilla del coche o a pleno pulmón, sincronizando nuestro tono cardíaco con el pulso de la gran ciudad con cada paso que damos”, recalca Sandra Pino, también Campeona de Bodyfitness de España en el 2009. Podemos practicar City Training donde y cuando nosotros queremos, además siendo completamente gratis. Si nos bajamos una parada del metro o el bus antes de llegar a nuestro destino, ya sea del trabajo o la casa, y caminamos más bien rápido, por media hora habríamos quemado 230 calorías. Si hacemos este mínimo esfuerzo os o casi todos los días de la semana, habríamos igualado o superado lo que sería el equivalente a dos sesiones de spinning. Subir y bajar escalerases un ejercicio aeróbico excelente, porque moviliza las grasas, aumenta el metabolismo y fortalece nuestro sistema cardiovascular. En tan solo media hora nos permite quemar cerca de 300 calorías, sin alterar en exceso nuestro ritmo cardíaco. Una vez cogido el ritmo, se podrían utilizar unas muñequeras de 250 gramos o medio kilito cada. Esto nos permitirá quemar más calorías, fortalecer el tríceps y movilizar el brazo. Hacer ejercicio escuchando nuestras canciones favoritas, inspira el movimiento y hace las rutinas más divertidas. Los bailes de salón pueden mejorar la  relación con la pareja. Porque la música, igual que el olor, puede penetrar en áreas del cerebro que el lenguaje por sí solo no alcanza. 


[1] Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

[2] Encuesta publicada por la Oficina de estadística comunitaria Eurostat, en datos valorados entre el 2008 y el 2009.

[3] Según la Encuesta de la Población Activa del INE para el tercer trimestre de 2012, la tasa de paro femenina

     (25,41%) es más alta de la masculina (24,68%).

[4] Informe reciente de IPSOS, Generación XXL.

[5] Datos del ‘Consenso Español sobre el Trastorno de Ansiedad Generalizada’

[6] La Encuesta Europea de Salud revela que las mujeres españolas hacen menos ejercicio intenso que sus     homogéneos (15,7% frente a 34,4%), pero practican más ejercicio físico moderado (42,7% frente a 26,0%) en su     jornada laboral o en el tiempo libre.

[7] Según las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS.

[8] Según datos de la Encuesta Europea de Salud en España 2009, realizada por el Instituto Nacional de Estadística.

Obesity rises among Spanish women due to economic woes

EFE / Fox News Latino

The rise in female unemployment and the consumption of cheaper and less nutritious food products to adjust household expenditures to reduced incomes are some of the factors responsible for the recent increase in obesity among women in Spain.

That is the result of the study carried out by experts of the European Medical Institute of Obesity, or IMEO, for the World Day Against Obesity, which will take place on Monday and bring attention to what has become one of the main health concerns for modern societies over the past decade.

The latest global statistics on obesity place women in the center of the 21st century epidemic and the report «Generacion XXL» – recently published by the firm IPSOS, which specializes in identifying behaviors, attitudes and opinions in society – says that the number of cases of obesity has shot up during the current crisis.

The psychological effects of the crisis, including anxiety and depression, and the decline in the quality of the food basket due to the reduction in household incomes have resulted in the rise in obesity among Spanish women.

In general, women are more prone to suffer from depression and anxiety, and the current crisis situation, which – for many – has led to a loss of income and resources, is greatly affecting how and what they are eating, IMEO nutrition expert Elisabeth Gonzalez said.

Hormones like estrogen, endogenous opioids, progesterone, testosterone and others form a cocktail that influences modes of behavior, induces feelings of sadness or happiness and makes women «more susceptible to being emotional eaters than men,» Gonzalez said.

Spanish women, however, are concerned about their figures and many undergo weight loss treatments and are engaging in more physical exercise than men, physical trainer and psychologist Sandra Pino said. EFE