Todo esto puede hacer que le echen del gimnasio

Las salas de entrenamiento tienen sus propios códigos, que conviene conocer si no quiere ganarse el desprecio del resto de socios y una amonestación del personal

El País, por Rosalía Quintana Martín

Lo que no hay que hacer en el GymSi pisa regularmente un gimnasio, sabrá que es un ecosistema singular en el que la gente se comporta con ciertos vicios adquiridos, unos agradables y otros no tanto. Lo que en cualquier otro lugar es un pequeño detalle sin importancia, aquí puede ser un gesto de cierta trascendencia, que atente contra el orden y la armonía deseables en estos recintos llenos de aparatos y gente ligera de ropa, sudorosa y jadeante. Vamos, que si de vez en cuando recibe miradas de reprobación de otros clientes —cuando no una amonestación verbal— quizá es que está cometiendo (sin darse cuenta, claro, claro) alguna de estas imperdonables tropelías, enumeradas por BuenaVida+.

1. Dejar las mancuernas en cualquier parte

Organizadas a pares por su peso (de forma creciente) en prácticos soportes, dejarlas en el suelo a la buena de Dios puede alterar la rutina de los demás, que tendrán que dedicar parte de su tiempo a buscarlas. Peor aún cuando son de esas a las que uno va añadiendo y quitando peso a voluntad. “Dejar las mancuernas limpias de peso sería lo ideal, ya que hay pesos que no puede levantar todo el mundo”, dice Leticia Fernández, entrenadora de centros Holiday Gym. ¿Adivina quién se encarga de que las pesas vuelva a su posición original? En efecto, el entrenador. Y solo los entrenadores personales lo asumen como parte de su cometido. “Así el cliente no tiene que preocuparse al finalizar la sesión de entrenamiento”, dice Jorge Martín Brañas, entrenador de la Clínica Imeo (Madrid).

2. Gruñir y gritar al levantar peso

Los “aarrrgh” y “uughhh” que resuenan en la sala, proferidos generalmente por tipos empeñados en levantar muchos kilos, sobresaltan al resto de clientes. “Es una reacción natural, pero puede molestar y desconcentrar a otros usuarios”, explica Leticia Fernández. A la hora de enfrentarte a grandes pesos, avise al monitor. “Él se encargará de estar pendiente para hacer lo que se llama ‘ayuda’, sujetando la barra en determinados momentos para evitar el sobreesfuerzo y que estos ruidos tan molestos no se produzcan”, aclara Martín.

3. Descansar sentado en el aparato

“Como lo normal es descansar entre series, la gente se queda sentada consultando sus redes sociales en el móvil, lo que impide que otra persona use la máquina durante esos minutos”, comenta Leticia Fernández. “Lo más productivo sería alternarse con otro usuario y que mientras uno descanse el otro se ejercite”, añade.

4. Hacerse selfies imprudentes

Los asiduos a inmortalizarse con la camiseta remangada aprovechando los espejos deben asegurarse de que nadie más sale en la foto. “En vez de usar aplicaciones que ayuden en tu rendimiento, mucha gente utiliza el móvil para hacerse fotos en el espejo, sin pararse a pensar que puede haber gente reflejada en él a la que no le haga ninguna gracia salir”, indica Jorge Martín. Que su cara congestionada salga en un post de Instagram con cientos de likes no es agradable. Y si el selfie es en el vestuario y le pilla en el momento en que se quita la toalla… peor aún.

5. Cascar por el móvil

En el caso de que tenga una conversación urgente, salga fuera de la sala de ejercicio. Los expertos coinciden en que el rato que pasamos en el gimnasio debe ser un momento de desconexión. En las clases colectivas es imprescindible poner el móvil en silencio: “Si se interrumpe, el resto de alumnos puede desconcentrarse o perderse las instrucciones del monitor”, explica Leticia Fernández.

6. Escoger una cinta al lado de otro corredor

Si todas las cintas de correr están vacías excepto una, y vas usted y se pone en la más cercana a la ocupada, el otro usuario te mirará enojado, como preguntándose por qué quiere estar tan cerca de él o por qué ha decidido salpicarle con su sudor. En opinión de Leticia Fernández, “entrenar es algo muy personal y por eso necesitamos sentirnos cómodos y relajados. Si alguien invade tu espacio de entrenamiento seguramente no tenga consecuencias sobre el ejercicio, pero no lo disfrutas al cien por cien, que es uno de los objetivos del deporte”.

7. Poner música sin auriculares

Vale, la música hace los entrenos más llevaderos. “Puede motivarte según el tipo de ejercicio: por ejemplo, si voy a hacer estiramientos, te ayudará una música relajada”, afirma Martín. Pero, a no ser que esté solo en la sala, unos auriculares molones son la solución: los demás no tienen por qué sufrir su afición por el reggaetón. Y si no, disfrute de la música de ambiente. “Está pensada para que acompañe el entrenamiento de los deportistas”, explica Leticia Fernández.

2o Fast Food populares y su orientativo aporte calórico

Fomentar el consumo del fast food es una zancadilla a la dieta mediterránea y un mal ejemplo para los más jóvenes y su cultura alimentaria, apuntan los expertos en nutrición del IMEO. 

La ingesta recomendada diaria de una persona oscila entre 1800 y 2200 Kcal y puede variar según sexo, edad, peso o actividad física realizada. Si en algún momento dado nos excedemos con ingestas pesadas o comida no tan saludable, convendría tomar medidas inmediatas, realizando una cena muy ligera o día siguiente depurativo para que la excepción no se convierte en regla», recomienda Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.

Otro forma de neutralizar las calorías de los excesos es realizando actividad física durante las próximas 24 horas. Se estima que para eliminar el rastro de un helado (360Kcal) tendríamos que correr 30 minutos; de un chocolate de 100gr (522Kcal), hacer una hora de bicicleta; de una bolsa de chips (626Kcal), dos horas de remo; de una hamburguesa (633Kcal), un maratón de 10 km; y por cada ración de pizza (252Kcal), una hora de pesas.

Con el fin de abordar el problema de fondo, el Instituto Médico Europeo de Obesidad ha clasificado los 20 fast food más populares en función de su orientativo aporte calórico.

Clasificación de los 20 fast food más populares según su aporte calórico

¿Cuáles son los errores nutricionales más frecuentes que cometen los ‘runners’?

Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y muchas personas reducen su objetivo de dieta a perder o ganar peso o músculo, pero esto no te hará ganar una carrera

El Confidencial
Runners¿Qué debes comer si quieres dar la talla en tu primer maratón o superar tu marca personal en la próxima carrera? Para un ‘runner’ abordar un desafío no sólo es una cuestión de entrenamiento y control mental, sino que una alimentación adecuada es la herramienta para alcanzar la forma física óptima que te ayudará a afrontar cada desafío con éxito. En ‘Dieta para runners’, la nutricionista Lucía Bultó Sagnier te da las claves para alimentarte eficazmente antes, durante y después de cada prueba.

Recogemos un extracto del libro en el que la autora explica los mayores errores nutricionales que cometen los deportistas:

Un día determinado, un individuo que no es atleta profesional, pero sí amante de los retos, se propone hacer una prueba de largo recorrido, incluso una prueba de las llamadas ‘extremas’. Correr, nadar, montar en bicicleta o una prueba combinada, la realidad es que cada vez hay más propuestas y más gente con ganas de abordarlas.

El deportista amateur ‘extremo’

En apenas cinco años se ha multiplicado casi por treinta el número de pruebas de larga distancia, dirigidas no solo a atletas y corredores profesionales, sino a ciudadanos “de a pie”, nunca mejor dicho, que se retan a sí mismos para practicar eventos deportivos de largo recorrido.

Este público, tanto femenino como masculino, pasa la mayoría de las veces del estrés laboral y familiar al deporte extremo. Es la tendencia (moda) de la actividad extrema: el deportista amateur con las exigencias del deportista profesional.

Todas estas pruebas tienen en común la larga duración en el tiempo y la exigencia de una buena forma física. Cuando el individuo en cuestión se propone este reto, su objetivo principal es acabar la prueba y, a poder ser, con “dignidad”, es decir, con un cierto grado de integridad física y moral. Sabe que la exigencia física es importante y ello forma parte del aliciente.

En cuanto a alimentación, hay tantos factores como tipos de ‘runner’: no todo el mundo come en casa ni parte del mismo peso y altura

El siguiente paso tras esta importante decisión es hacer un “examen de conciencia” de su punto de partida y de su forma física actual y valorar cómo y en cuánto tiempo puede mejorarla y optimizarla para afrontar el reto.

Sabe que le esperan unos meses de entreno, de puesta a punto, de sacrificios, de buscar tiempo para entrenar, conciliando trabajo y familia con todo ello. No es fácil, pero forma parte del reto.

En lo que se refiere al tema del entrenamiento, rápidamente encontrará colegas, amigos y expertos que hayan pasado por ello y no le será difícil programar un entreno que le lleve a preparar el evento. Buscará tiempo y combinará sus diferentes obligaciones al son del reto.

La clave del éxito

En cuanto a la alimentación, la cosa está más complicada. No todos parten del mismo peso, altura, musculación o resistencia. El amigo o experto que le va a ayudar con el entreno es físicamente diferente a él. Es consciente de que no le valen los mismos parámetros alimentarios. Hay numerosos detalles y circunstancias individuales que hacen que lo que le sirve a uno no le cuadre a otro.

No todos comen en casa; unos lo hacen en el restaurante; algunos, de táper. Se hacen ellos la comida, la compran hecha, entrenan a primera hora o a última…

Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y solo saben que necesitan perder o ganar peso o músculo. ¿Suplementos, barritas, geles, isotónicos…? Solo saben que saben muy poco, pero a la vez están muy concienciados de que gran parte del éxito de su reto depende de su alimentación antes, durante y después de la prueba. Como nutricionistas con dilatada experiencia en el mundo del deporte, creemos que el éxito de un reto deportivo depende tanto del entreno como de la alimentación.

Estos son los errores nutricionales más frecuentes entre los deportistas:

Déficit en calorías

No siempre comer ligero es la mejor opción. Consecuencias: fatiga, bajo rendimiento, mareos, pérdida de masa muscular, desnutrición general y falta de aptitud y actitud frente a la competición.
Pauta: alimentación equilibrada entre gasto e ingesta.
Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y solo saben que necesitan perder o ganar peso o músculo.

Déficit en alimentos ricos en carbohidratos

Las féculas son la base. Consecuencias: fatiga, bajo rendimiento, mareos y pérdida de masa muscular. Necesidades diarias: 50-60 % del aporte energético diario. Alimentos ricos en carbohidratos y féculas: pan, pasta, patata, arroz, cereales en general y frutas.

Exceso de proteínas

No caigas en este error. Consecuencias: dieta aterogénica (que favorece los problemas cardiovasculares), deshidratación, aumento de las necesidades de las vitaminas B6 y B12, descalcificación y posible aumento de peso.

Déficit en hierro

Motivo de gran cansancio. Consecuencias: anemia, bajo rendimiento, aparición precoz de fatiga y amenorrea (mujeres). Necesidades diarias: 10-12 mg al día (se puede aumentar en periodos de entrenamiento intenso o de competición hasta un máximo de 30 mg al día). Alimentos ricos: carnes rojas, hígado, foie gras, marisco, huevo, frutos secos y cereales de desayuno.

Déficit en calcio

Ojo con tus huesos, el calcio previene lesiones. Consecuencias: baja densidad ósea, calambres musculares, osteoporosis, mayor posibilidad de roturas y menor recuperación tras las lesiones. Necesidades diarias: 900-1.000 mg por día (1.500 mg en el caso de amenorrea en las mujeres). Alimentos ricos: todos los productos lácteos (también los bajos en grasa), excepto la mantequilla y la nata; el pescado pequeño, del tipo de las sardinillas; los frutos secos y las legumbres.

Déficit en ácido fólico

La fatiga llega antes de lo previsto. Consecuencias: anemia, cansancio y palpitaciones. Necesidades diarias: 300 mg al día (400-500 en ejercicios intensos). Alimentos ricos: carnes rojas y pescados, legumbres, huevos, verduras de hoja verde, levaduras y plátano.

Ejercicios para personas con obesidad

El propio exceso de peso impide empezar a realizar algunas actividades físicas
BBC Mundo/ El Nuevo Día

obesidad y deporteMuchas personas con sobrepeso quieren empezar a hacer ejercicio para adelgazar. Pero sin tener un hábito deportivo establecido ni una buena condición física como punto de partida, puede ser peligroso empezar a hacer ejercicio de repente.

El sobrepeso es un estado que tiene varias enfermedades asociadas, entre ellas cardiovasculares, respiratorias y endocrinas, como el colesterol, la diabetes o la hipertensión.

«Y a nivel mecánico el sobrepeso conlleva una falta de movilidad articular», le explicó a BBC Mundo Luis Berbel, presidente de la Sociedad de Entrenadores Personales de Valencia.

Además, en muchas ocasiones el sobrepeso va acompañado también de artrosis y dolores de espalda.

Partiendo de esta base, según Berbel, alguien con sobrepeso que quiere empezar a hacer ejercicio tiene dos grandes desventajas: por un lado, tiende a carecer de un hábito de actividad física y debe ir progresando de nivel poco a poco.

Por otro, el propio exceso de peso no le permite empezar a realizar cualquier tipo de actividad.

«Una carrera de fondo»

Lo mejor, según el entrenador, es evitar «cortoplacismos y pensar que se trata de una carrera de fondo».

En efecto, es poco probable que las dietas drásticas y los regímenes de ejercicio para perder peso rápidamente funcionen a largo plazo, según el NHS, el sistema de salud pública británica, porque «estos cambios en los estilos de vida no se pueden mantener».

«En cuanto dejas el régimen es probable que vuelvas a tus viejos hábitos y recuperes el peso».

El secreto del éxito, según la información del NHS, es «hacer cambios realistas en la dieta e iniciar un nivel de actividad física que pueda formar parte de tu rutina diaria».

Y seguirlos de por vida.

Estas son algunas de las recomendaciones generales que hace Luis Berbel:

  • Evitar actividades que disparen la frecuencia de la actividad cardíaca.

También recomienda una combinación de entrenamiento cardiovascular moderado con un entrenamiento de fuerza o muscular. Los ejercicios de fuerza no queman tantas calorías como los cardiovasculares pero, según Berbel, ayudan a mejorar las articulaciones y hacen que los músculos estén más activos y consuman más calorías hasta para mantener su estado de reposo.

  • No hacer ejercicio extenuante. Lo ideal, según el expertp, es que puedas mantener una conversación mientras haces ejercicio.

Puedes complementar el entrenamiento de fuerza y el cardiovascular moderado con ejercicios de movilidad.

  • Evitar el ejercicio de impacto, en el que la persona con sobrepeso tenga que frenar de repente o saltar. Por ejemplo, una clase en el gimnasio de step, que ayuda a quemar muchas calorías, no será la más adecuada para una persona con sobrepeso o obesa, porque involucra actividades de impacto como saltar y subir y bajar rítmicamente, por lo que puede ser demasiado intensa. Correr también puede causar problemas con las articulaciones.
  • Entre los ejercicios y actividades cardiovasculares que Berbel recomienda con moderación están el ciclismo, el patinaje, la natación, el remo, subir y bajar escaleras, y caminar o subir cuestas.

Según Berbel, para que caminar tenga cierta repercusión hay que hacerlo a una buena intensidad, si no será un estímulo muy pobre, aunque muy saludable en términos generales.

En los gimnasios es recomendable aprovechar las máquinas especiales que minimizan el impacto, como las máquinas elípticas, que además vienen equipadas con pulsómetros para que la persona con sobrepeso pueda monitorear su actividad cardiaca.

Escoger bien el entorno: algunas personas con sobrepeso pueden sentirse observadas o fuera de lugar en una clase colectiva en un gimnasio. Según Berbel es bueno tener en cuenta este aspecto psicológico para estimular positivamente a la persona que quiere estar en forma.

Seguir la orientación de un profesional: según el entrenador, es peligroso empezar a hacer de repente y por cuenta propia ejercicio físico de intensidad para adelgazar, por ejemplo a raíz de una búsqueda en internet o anotándose a una clase cardiovascular especial para perder peso, como un circuito indoors en un gimnasio.

Berbel recomienda que sea un entrenador el que establezca inicialmente las dosis de ejercicio y elabore un plan de entrenamiento de acuerdo a las necesidades y objetivos de cada persona.

El profesional, que no tiene por qué ser un entrenador personal que esté contigo todo el tiempo, puede periódicamente valorar tu progresión y modificar el plan si es necesario para mantener la progresión.

Los tres únicos ejercicios que hay que hacer este verano para estar en forma

El País, por José Jiménez
Llega el verano y con él el sol, las playas, las piscinas, y ¿los cuerpos esculturales? Los veremos, por supuesto. Pero francamente, si no te has estado preparando no vas a ser tú el que lo luzca, por lo menos este año. El cuerpo no se debe trabajar por temporadas. ¿A qué nos referimos? “Muchas veces nos volvemos superficiales y sólo pensamos en él cuando llega el verano y nos toca quitarnos la camiseta, pero hay que ser conscientes de que la salud hay que cuidarla todo el año. Es importante preocuparse un poco más por el interior y menos por el exterior. Si el interior está bien, el exterior va a reflejarlo”, nos cuenta Miguel Naranjo, entrenador personal titulado y masajista deportivo. Es un hecho, con los rayos del sol nos entran las prisas y muchas veces sometemos nuestro cuerpo a dietas extremas y rutinas imposibles que sólo perjudican nuestro organismo.

Ojo, esto no quiere decir que no puedas ponerte en forma este verano. Todo lo contrario. Tanto si haces deporte todo el año de manera habitual como si eres de los que hiberna y solo se calza las deportivas con el buen tiempo, es importante, muy importante, que trates de estar en forma. Lo apunta Adrián Sanso, director técnico del O2 Centro Wellnes: “Estar en forma engloba un buen estado de salud, tanto biológico como mental, que se refleja en el aspecto físico. Haciendo deporte de manera regular, mejorará tu sistema muscular y esquelético, segregarás hormonas de la felicidad (la serotonina), que te ayudarán a tener un estado anímico más positivo y alegre y, en conjunto, te sentirás mejor físicamente”. Todo un abanico de beneficios que sólo te exige a cambio un poco de disciplina y esfuerzo físico.

Para lograrlo no hacen falta largas sesiones de gimnasio semanales. Cada persona debe poner a juicio sus malos hábitos en cuanto alimentación y sedentarismo, y mejorarlos. Es cierto que no es una época propicia. “En verano nuestros propósitos de mejora de hábitos pueden peligrar. Salimos más a comer fuera, el calor puede hacernos sentir perezosos a la hora de entrenar, etc. Debemos intentar que nuestro cuerpo no se vea muy perjudicado por este cambio de hábitos”, recomienda Adrián Sanso.

Lo que está claro es que entrenar al aire libre tiene sus ventajas. “El mayor beneficio, aparte de la vitamina D, es psicológico. La sensación de libertad, respirar aire puro, librarte del estrés… A nivel emocional, entrenar al aire libre te sienta mejor” según Miguel Naranjo.

Sólo hay que tener en cuenta pequeños detalles antes de comenzar a entrenar en verano. Si bien el ejercicio físico puede ejecutarse en cualquier momento del día, “debemos atender a distintos factores que pueden afectar nuestro rendimiento, como por ejemplo un calor extremo o las horas después de una comida abundante, donde la digestión se hace mas pesada y el riego sanguíneo tiende a concentrarse en la zona abdominal. Preguntamos a Adrián si hay una hora idónea: “Si decides empezar por la mañana, no hay mejor manera para cargarte de energía. Activas el metabolismo y haces que funcione mas rápido a lo largo del día, quemando más calorías incluso en reposo”.

En cuanto a la alimentación, para hacer un entrenamiento de manera eficiente necesitas haber ingerido alimento unos 15 o 30 minutos antes. Para Miguel Naranjo, si vas a correr por la mañana, lo mejor sería que desayunases antes. “Hay gente a la que le cuesta comer nada más levantarse o irse a entrenar recién desayunado, así que una buena idea es tomar 10 o 15 gramos de frutos secos, que van a aportar la energía necesaria. Al acabar, un plátano por ejemplo. Y el agua, que es indispensable durante el entreno y mas durante esta época. Lo ideal sería alrededor de 2 litros al día”, explica Naranjo, entrenador personal titulado.

Una excelente manera de lograr la motivación necesaria para vencer a la pereza es entrenar en grupo, como bien sabe Adrián. “El factor a favor que más podemos destacar del entrenamiento en grupo es la retroalimentación entre los integrantes del mismo. En otras palabras, aprovechar la energía moral que te puede dar alguno de tus compañeros en momentos de fatiga. Aunque no podemos olvidar el factor lúdico que desempeña un trabajo en grupo (socializamos con compañeros, nos sentimos parte de algo, jugamos un rol social dentro de ese grupo,…)”, apunta.

Así que, siempre con estas indicaciones en mente, hemos preguntado a los profesionales por los tres ejercicios perfectos que nos permitan estar en forma este verano. Por cierto, antes de empezar, es vital el calentamiento. “Correr a un ritmo suave durante unos 15 minutos nos sirve para calentar, le mandamos al cuerpo la información de que vamos a empezar a trabajar y ayuda a activarlo”, dice Naranjo. Una vez calentados los músculos, podemos comenzar con la rutina. Principalmente se deben realizar ejercicios que impliquen a cadenas musculares grandes. Estos precisan de una mayor demanda energética para su funcionamiento y de la colaboración de los músculos sinergistas que ayudan al movimiento.

LA FLEXIÓN SPIDERMAN

flexiones spiderman
Estiramento Spiderman, foto de Elisa Sánchez

“Es un ejercicio básico que permite una gran cantidad de posibilidades y opciones”, explica Adrián Sanso. “Apoyado boca abajo en el suelo levantarás gradualmente tu cuerpo con una extensión de codos, buscando que todo tu cuerpo se mantenga paralelo al suelo durante el movimiento. Puedes ejecutarlo sobre las puntas de los pies, sobre las rodillas o apoyados en la pared. Ejercitarás pectoral, tríceps y hombro (entre otros) y la musculatura estabilizadora en función de la opción que elijas”. Entre 8 y 15 repeticiones por serie estaría bien, en un total de tres series.

Y, por si ya tenemos soltura a la hora de realizar flexiones y queremos trabajar con mas ahínco, Miguel Naranjo nos explica una variación, la flexión Spiderman. Se trata de una efectiva combinación de movimientos que nos ayuda a fortalecer el core o musculatura estabilizadora, ubicada en la faja abdominal. “Para realizar las flexiones Spiderman deberemos adoptar la misma posición que a la hora de realizar una flexión normal. Cuando descendamos para realizar el ejercicio, elevaremos la pierna derecha, tratando de llevar la rodilla al costado de nuestro cuerpo, mientras mantenernos el cuerpo erguido y en tensión, pues no es válido romper la posición para llevar a cabo esta maniobra. Este movimiento nos ayudará a trabajar el abdomen. Volvemos a subir de nuevo a la posición de origen, y cuando volvamos a bajar, haremos lo propio con la pierna contraria”.

EL BURPEE CON CAMINATA

burpee con caminata
Estiramento Burpee, foto by Elisa Sánchez

Miguel Naranjo nos explica como hacerlos correctamente: “Comenzaremos el ejercicio de pie, en una posición neutra, con los pies a la anchura de los hombros. Acto seguido, apoyando las manos en el suelo, estiraremos las piernas con un impulso explosivo para acabar en la posición adecuada para realizar una flexión, tocando el suelo con el pecho si es posible. Una vez volvemos a la posición inicial de la flexión, con un impulso similar al primero, volvemos a colocar las piernas cerca de las manos para finalmente levantarnos de un salto mientras estiramos los brazos hacia el techo”.

Al realizar este ejercicio se activan las cadenas musculares superior e inferior. Al llevar el cuerpo al salto trabajamos la explosividad en piernas, que también repercute en la parte cardiaca, mejorando la resistencia cardiovascular y el bombeo del corazón. Lo ideal es hacer alrededor de 15 burpees. De la siguiente manera: una burpee y 20 segundos de caminata para recuperar, otra burpee y otros 20 segundos de caminata… y así hasta 15.

LA ZANCADA PERFECTA, CON LA RODILLA Y EL TALÓN EN LÍNEA

Estiramiento zancada, foto by Elisa Sánchez
Estiramiento zancada, foto by Elisa Sánchez

Aunque generalmente se le suele prestar menos importancia al tren inferior, es importante entrenar de manera equilibrada, lo que implica trabajar también con las piernas. Para ello, Adrián Sanso nos propone “la zancada”. “Adelanta una pierna, sin girar la cadera, y lleva las dos rodillas a flexión de 90º. Es muy importante que te fijes en que la rodilla de tu pierna adelantada no sobrepasa la punta del pie. Rodilla y talón han de estar en línea y el recorrido ha de ser vertical. Puedes realizar este ejercicio con una pierna una serie de repeticiones y cambiar o ir alternando una y otra. Notarás cómo trabajan cuádriceps, glúteo mayor, isquiotibial, recto anterior, psoas, femoral… También te permite trabajar en diferentes planos. Por ejemplo: apoyando el pie de atrás o el de adelante en altura transfiriendo mas esfuerzo en la pierna adelantada”.

Y con esto, ya casi estás listo. Casi, porque falta una parte vital del entrenamiento a la que muchas veces no le damos la importancia necesaria: los estiramientos. Selene Hoyas, fisioterapeuta y monitora de Pilates, nos cuenta por qué son imprescindibles: “Al trabajar un músculo, este tiende a acortarse, porque las fibras se contraen de manera concéntrica. Cuando estiramos le devolvemos su longitud original al músculo para mantener el rango de movilidad y darle su elasticidad inicial. Si no estiras cuando entrenas, los músculos se irán acortando, y en una sesión no se nota pero a la larga sí”. Una vez estirados los músculos, ya sí, habremos cumplido con nuestro cuerpo, y el sabrá agradecerlo. Además, verás como el aperitivo en el chiringuito te sabe mucho mejor.

La historia del hombre que supero su obesidad y llegó a correr una ultramaraton

Se trata de Jorge Inthamussu, un esquelense de 40 años que llegó a pesar 125 kilos y tras superar su enfermedad, se animó a competir en una carrera de 50 kilómetros en Bariloche, una de las pruebas más duras del país. «Era humillante, no podía seguir viviendo así», dijo.

Infobae
0012930766La historia de Jorge Inthamussu es una muestra de que muchas veces la voluntad supera cualquier adversidad. Este esquelense de 40 años padeció de obesidad durante gran parte de su vida y tras decidir confrontar con su enfermedad, logró bajar de peso y hasta se animó a competir en una de las carreras más duras del país.

«Era humillante, no podía seguir viviendo así», dijo Jorge al tratar de explicar el karma con el que vivió hasta hace pocos años. «Cuando empecé a correr pesaba 125 kilos. A veces, con esas dietas mágicas, bajaba 10 kilos y los volvía a subir como si nada. No podía seguir así y dije: ¡basta! Es momento de afrontar seriamente la obesidad», sostuvo.
Hoy, Jorge pesa 80 kilos y lleva una dieta ordenada y entrena seis días a la semana. «Correr es una parte fundamental en mi vida, me ordena y motiva». Y para decidirse a afrontar su problema, tuvo que padecer un inconveniente en el trabajo. «A raíz de un problema que surge, sufro un pico de estrés; sumado al sobrepeso y la mala alimentación. En esa época mi hijo era muy chiquito. Me surgió la pregunta: ¿qué hago? ¿Peleo o me tiro al abandono? Y eso me llevó a pelearla, a ver qué surgía de todo esto. Tampoco quería que mi hijo sufriera todo lo que sufrí yo. El ser obeso en edad escolar es muy duro, no podía correr, ni jugar normalmente con mis compañeros, la adolescencia fue peor aún, siempre me mandaban al arco…», explicó.
Cuando intenta relatar cómo fue su vida, Jorge no duda en dividirla en dos etapas. «Yo podría decir que hubo dos Jorges, uno antes y uno después. El de antes, fue aquella persona desde chiquito y hasta los 30 años, que luchó contra el problema de la obesidad. Tomando en cuenta que la parte más crítica de ese primer Jorge fue la adolescencia, cuando más lo sufrí, por las cuestiones sociales, culturales y deportivas. Eso hace que muchas veces te reprimas, te guardes«, expresó.
«Y después hubo otro Jorge, que surge en algún momento por circunstancias de la vida, que se anima a hacer un cambio. Ahí es que empieza el Jorge deportivo, el que se anima, el que dice «yo soy capaz de hacerlo, todos somos capaces de lograr nuestros objetivos. Y empecé a hacer un cambio que me llevó…bueno me lleva, porque son 10 años de lucha hasta ahora, y sé que será una lucha para toda la vida. Es prácticamente un objetivo diario que te ayuda a sentirte mucho mejor», añadió.
A diferencia de aquella persona con problema de sobrepeso, el hombre hoy entrena, se alimenta en forma equilibrada y tiene objetivos. «Llegué a comer 18 empanadas, con un litro de gaseosa. Hoy puedo controlar esa situación, mis porciones son reducidas. Puedo comer 2 o 3 empanadas con un vaso de agua», agregó.
Aseguró que su caso es un ejemplo de transformación social y que le permitió abrir puertas que antes estaban cerradas para aquellos que padecían este flagelo. «Me refiero a que la sociedad hoy en día no está preparada para convivir con obesos. Cuando querés comprar ropa no la conseguís, la moda no está hecha para obesos, vas a un ámbito deportivo y te miran de otra forma. Vas a un ámbito cultural, por ejemplo, un espectáculo y todo el mundo mira al gordo cómo se va a sentar, si entra en la silla, si le cuesta, si roza a alguien», señaló en diálogo con el sitio ercodesarrollo.com.
«Entonces en esta transformación, yo noto esos cambios. Te querés comprar ropa y te anda, que quieras o no, eso en tu interior te va influyendo. Y deportivamente también. Antes el gordito iba al arco cuando jugaba a la pelota. Antes al hacer una actividad deportiva no te invitaban porque te cansabas, porque te tenían que esperar. Y hoy en día no, me dicen: corramos juntos, vamos a entrenar», finalizó.

Cómo adelgazar en pocos días: el verdadero ejercicio quemagrasas

Una propuesta de plan intensivo de ejercicios para adelgazar en pocos días sólo pensada para corredores acostumbrados a salir a rodar entre 3 y 4 veces en semana
El Confidencial, por Daniel Camiroaga
Durante la Fase Fast de la Dieta de los Días Alternos se pierden hasta 2 kg por semanaCorrer ha sido siempre el ejercicio por excelencia al que todo el mundo recurre cuando llega el buen tiempo y el verano se ve peligrosamente cerca. Si a estas alturas del año no hemos logrado nuestros objetivos y nuestro paso por el gym ha sido intermitente, nuestras obligaciones diarias han impedido que entrenemos con regularidad y no hemos cumplido con nuestra meta de llegar en plena forma al verano, se imponen medidas drásticas y de urgencia. Casi todas ellas pasan por la creencia de que tenemos que calzarnos las zapatillas y salir a correr y cuanto más mejor para lograr quemar esas grasas que nos afean y terminar luciendo el aspecto deseado cuando nos enfundemos el bañador.

No es errónea ni mucho menos esta teoría de que correr es el mejor ejercicio quemagrasas, pero contra lo que la mayoría de la gente pudiera pensar, si queremos conseguir nuestro objetivo, no basta con salir a correr a ritmos controlados o lo que es lo mismo, largo y lento. Este tipo de entrenamiento permite comenzar a quemar calorías, pero si no eres un corredor habitual, su cuerpo pronto se acostumbrará, la quema de calorías y perdida de peso se verá reducida al mínimo y no será tan efectiva como pretende. Si es corredor más o menos habitual, acostumbrado a salir a rodar 3-4 veces en semana, proponemos los siguientes ejercicios: ¡Un auténtico plan quemagrasas!

Cómo perder peso en pocos días

Para que sea realmente efectivo y note como la grasa va desapareciendo de su perímetro abdominal, no basta con correr a ritmo lento y largo, debe combinar esta rutina con: series, intervalos, cuestas y circuitos de ejercicios específicos.

Lunes

Los lunes es el día que más fatiga podemos tener acumulada, por la tirada larga que proponemos más abajo para el domingo y porque la vuelta al trabajo nos puede suponer un mayor cansancio anímico; por eso, proponemos un ejercicio corto pero intenso, series de cuestas cortas.

Objetivo: nos ayudará a fortalecer las piernas, adquirir potencia y elevar nuestro ritmo cardiovascular, haciendo que su alta intensidad queme grasas durante más tiempo a lo largo del día.

Ejecución: En una cuesta pronunciada de unos 50 metros máximo, esprintamos a una intensidad del 85% de nuestra capacidad aeróbica, para después bajar muy despacio, al trote para recuperar y volver a iniciar el siguiente esprint. Cuando completemos las 7 repeticiones de cada serie, haremos un sprint controlado en una recta de 100 metros, tras lo cual, descansamos 90 segundos antes de iniciar la siguiente serie.

Repeticiones: 3 series de 7 cuestas cortas.

Martes

Este día tocará un entrenamiento por intervalos. Este es uno de los entrenamientos más efectivos que existen, tanto para alcanzar la forma como para mantener nuestro metabolismo activado a lo largo del día y quemar grasas durante más tiempo.

Ejecución: correremos durante 30 minutos. De ellos, los primeros 5 minutos serán para calentar, corriendo despacio, para ir entonando los músculos y los últimos 5 para enfriar. Una vez realizado el calentamiento y sin interrumpir la carrera, comenzamos a correr alternando un minuto más rápido y un minuto más lento, intercambiando la serie rápida y lenta 10 veces. El ritmo de la serie rápida y lenta debe ser tal que la rápida nos eleve considerablemente el ritmo cardiaco y el lento nos permita recuperar para afrontar la nueva serie rápida y que podamos hacer esto durante 10 veces.

Miércoles

El entrenamiento de cuestas largas es uno de los más exigentes para el corazón, pero también de los más eficientes a la hora de quemar calorías y reducir grasas.

Ejecución: Tenemos que buscar una cuesta con suficiente pendiente, pero que nos permita correr a ritmo vivo durante un mínimo de un minuto y hasta dos. Comenzaremos calentando 5 minutos. Después esprintamos hacia arriba a un ritmo tal que nos permita progresar en cada nueva serie aunque sea unos centímetros con respecto a la anterior. Bajaremos al trote, muy despacio, para recuperar, y sin descanso iniciaremos la siguiente repetición. Al final de cada serie, descansaremos dos minutos.

Repeticiones: 2 series de 7 cuestas largas.

Jueves

Este día se repetirá el mismo entrenamiento que el martes.

Viernes

Toca el entrenamiento conocido como circuito Oregón.

Objetivo: Este circuito se inventó en el centro de alto rendimiento de Nike, y se diseñó para elevar el ritmo cardiaco, mejorar la fuerza resistencia y el fortalecimiento general del atleta.

Ejecución: Establecemos dos puntos en una recta alejados cada uno del otro unos 100 metros. En la estación A, realizaremos ejercicios de piernas y en la estación B, ejercicios de brazos y abdominales. Comenzamos en el punto A realizando el ejercicio señalado abajo durante unos 20 segundos y al finalizar, sin descanso, corremos hacia el punto B a una intensidad del 70% de nuestra capacidad aeróbica. Realizamos el ejercicio en el punto B y sin descanso, volvemos corriendo al punto A y así sucesivamente hasta completar los 10 ejercicios.

Ejercicios en Punto A: Abdominales crunch, fondos, lumbares, abdominales bicicleta y fondos.

Ejercicios en Punto B. Sentadillas, salidas pies alternos, splits, salidas pies juntos, burpee.

Repeticiones: Dependiendo de su nivel, complete un circuito y hasta un máximo de 3. Según vaya progresando el nivel, incluya una serie de 1.000 metros al final de cada circuito. Después descanse 90 segundos y comience de nuevo.

Sábado

Descanso activo con una sesión de 40 minutos de natación relajada.

Domingo

El domingo, como normalmente tenemos más tiempo, podemos dedicar algo más de nuestra jornada al ejercicio y emplear entre una hora y hora y media de tirada larga.

Este es el único día en que proponemos que salga a correr largo y lento. Se trata de correr a un ritmo que no supere el 55% de nuestro umbral aeróbico, debemos poder hablar en todo momento de nuestro entrenamiento.

¡Siempre, al acabar, estire bien toda la musculatura involucrada en el ejercicio!

Alimentos que nos ayudan a entrar en calor sin descuidar la línea

Los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad ofrecen 10 consejos para combatir el frío y cuidar la línea

Alimentos que nos ayudan a entrar en calor_bajaLa caída generalizada de las temperaturas en invierno, agudizada por la reciente ola de frío que congeló la Península Ibérica, hizo que los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) se planteen una pregunta: ¿Irrumpe el frío en nuestros hábitos alimenticios a la hora de cuidarnos?

Diferentes estudios[1] apuntan que consumimos más calorías mientras más expuestos al frío estamos[2]. Pese a ello, no se da un gasto calórico importante, porque contrarrestamos dichos efectos con medidas para entrar en calor: pasamos menos tiempo fuera, nos abrigados más y hacemos buen uso de la calefacción. Según Rubén Bravo, portavoz del IMEO y experto en nutrición, «el frío exige a nuestro cuerpo un esfuerzo extra para mantener una temperatura constante alrededor de los 37ºC, teniendo que activar los mecanismos de la termogénesis para generar calor interno y contrarestar de ésta manera el descenso de la temperatura que marca el exterior».

«Dado que los alimentos que ingerimos suelen consumir en diferentes procesos digestivos casi el 15 por ciento de la energía consumida, en época de frío el cuerpo nos pide más alimentos calientes y energéticos que ayudan a mantener la temperatura corporal constante, aumentan nuestras defensas y son una valiosa herramienta para combatir los resfriados», argumenta Bravo.

No obstante, los platos de puchero y potajes hipercalóricos –que son lo que más se consume en estas fechas– esconden cierto riesgo de engordar y no siempre son la mejor opción. Por esta razón, los especialistas en nutrición del IMEO han marcado diez puntos, en forma de consejos prácticos, que nos ayudarán a entrar en calor, sin descuidar la línea.

Para no desviarse de los hábitos saludables, desde IMEO recomiendan basar el menú de cada día en un 50% de hidratos de carbono, en un 30% de grasas saludables y en un 20% de proteínas sobre las calorías totales diarias.

La comida caliente y la práctica regular de ejercicio físico son una forma natural del organismo humano para entrar en calor y, además, ayudan para alejar por un tiempo la sensación de hambre.
lubina con esparragos y arroz_baja

10 consejos prácticos que nos ayudan a entrar en calor en el invierno sin descuidar la línea

1. Añadir a las sopas, caldos, cremas y purés abundante cantidad de vegetales y hortalizas. Los caldos nos hidratan y ayudan al organismo a mantener la temperatura corporal adecuada. Los ingredientes indispensables para combatir el frío son: cebolla, ajo, jengibre, alcachofas, acelgas, espárragos, espinacas, zanahoria, lentejas, arroz, puerro, apio, calabacín, calabaza, berenjena, entre otros. La sopa Juliana y el caldo de verduras depurativo son la opción menos calórica.

Se desaconseja «potenciar el sabor» del plato añadiendo patatas, pastillas colorantes, quesos o nata, porque aportan calorías extras. Si se tiene mucha hambre, es mejor consumir las verduras en parrillada o rehogadas, por su efecto saciante.

2. Tomar a diario cebolla, ajo y jengibre para reforzar las defensas. Sus efectos antibióticos, antioxidntes y antiinflamatorios los convierten gran aliado contra los resfriados.

3. Servirse de súper especias como el comino, tomillo y pimienta. Además de ser un buen condimento, tienen pronunciadas propiedades antigripales. La pimienta de Cayena en sopas y guisos, por ejemplo, aumenta ligeramente el metabolismo, estimulando el uso de las grasas como fuente de energía.

4. En comida y cena priorizar las grasas saludables y omega-3 que se encuentran sobre todo en el pescado azul (sardinas, lubina, besugo).

«Hay que tener especial cuidado con las grasas, si queremos cuidar la línea: aunque son nuestra principal «gasolina» tenemos que limitar su consumo al 30 por ciento de las calorías totales diarias, que es el equivalente de cuatro cucharas soperas de aceite de oliva virgen», recalca Rubén Bravo.

5. Legumbres e hidratos de carbono, en su justa medida. Se trata de alimentos que nos suministran energía de forma rápida y son indispensables para una alimentación equilibrada, pero también esconden riesgo, si se toman en cantidades desmesuradas. Las legumbres (lentejas, guisantes, garbanzos, judías) hay que tomarlas un par a la semana. En cuanto al consumo de pastas, patatas, arroz y cereales, si es un plato principal completo, se aconseja comerlo una vez a la semana como excepción. «En el caso contrario se pueden utilizar pequeñas cantidades como guarnición todos los días», explica Bravo.

6. Las proteínas deben constituir un 20 por ciento de las calorías totales diarias. La carne, el pescado, los huevos y los lácteos son alimentos indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo y, además, ayudan a fortalecer el sistema inmunitario.

7. Comenzar el día con un café o té y a la tarde-noche tomar infusiones. Además de hidratar y dejarnos con buen sabor en la boca, estas bebidas calientes de tradición milenaria ejercen efectos terapeúticos sobre nuestro organismo y estado de ánimo si se usan correctamente. Pueden relajarnos (extracto de menta-poleo, pasionaria, valeriana o lúpulo), activar el metabolismo y contribuir a la pérdida de peso (te verde, rojo, rooibos) o mejorar la digestión (infusiones con manzanilla, hinojo o comino). Además, ayudan a combatir los resfriados, alivian el dolor de garganta y la congestión nasal.

En cuanto a las bebidas estimulantes como café y té, los expertos en nutrición advierten que no hay que abusar de ellas, porque puede provocar nerviosismo, insomnio o estados de ansiedad. «Hoy en día sabemos que se trata de la misma molécula, con la diferencia que los polifenoles presentes en gran cantidad en el té ralentizan el ritmo de absorción de la cafeína, con lo cual su efecto es más lento pero más duradero en el té», explica Bravo.

8. Aumentar las raciones de fruta en invierno, sobre todo de cítricos y temporada con altas dosis de vitamina C. Son el remedio natural por excelencia para prevenir los resfriados y reducir sus síntomas.

Es preferible comer la pieza entera, con piel o pulpa, que contiene entre 60 y 70 porcientos de sus apreciados nutrientes. De esta manera nos saciaremos antes que tomando un zumo que contiene tres veces más frutas y mucho más calorías.

9. Incluir en el menú ansiolíticos naturales como el chocolate negro o semillas de griffonia. Durante el invierno tenemos días más cortos y disfrutamos de menos horas de luz solar. Esto contribuye a que disminuyan nuestros niveles de serotonina, hormona del bienestar, y que a su vez sintamos más necesidad de comer para oprimir los ataques de ansiedad y depresión.

Un truco para aumentar nuestros niveles de serotonina sería añadir al aliño de la ensalada semillas de griffonia, una planta africana que contribuye a reducir los estados ansioso y depresivos sin afectar al funcionamiento del cerebro ni crear adicción.

El chocolate caliente conviene prepararlo en casa con leche desnatada y una onza de chocolate negro puro.

10. Al ser posible, hacer deporte en el exterior. Cuando se realicen ejercicios aeróbicos y el deportista está en movimiento constante, se queman más calorías al aire libre y en un ambiente frío que en un gimnasio o ambientes climatizados. Eso sí, hay que tomar medidas para no coger algún resfriado, como utilizar ropa para absorber la humedad, proteger debidamente los vías respiratorias y no dejar que el sudor se enfríe.

Estudios realizados con habitantes de países con climas más fríos han demostrado que correr al aire libre en el invierno resulta saludable, ya que mejora el estado de ánimo de quienes lo practican y disminuye el riesgo de desarrollar el denominado “trastorno afectivo estacional”.

[1] Dauncey MJ. Influence of mild cold on 24 h energy expenditure, resting metabolism and diet-induced thermogenesis. Br J Nutr. 1981 Mar;45(2):257-67.

[2] A.M.J. van Ooijen, W.D. van Marken Lichtenbelt, A.A. van Steenhoven, K.R. Westerterp. Seasonal changes in metabolic and temperature responses to cold air in humans. Physiology & Behavior 82 (2004) 545–553.

 

Irina Shayk: La Dieta Infalible

Irina Shayak su dietaEl Mundo

Llega Septiembre y con él esos kilitos de más que hemos cogido durante nuestras vacaciones, asi que es el momento de ejercitar el cuerpo y sobretodo llevar un dieta equilibrada y sana.

Gracias al portal de Internet Yahoo, los cuales han hablado con la modelo y novia de Cristiano Ronaldo (Twitter: @Cristiano), Irina Shayk (Twitter: @theirishayk) (Instagram: /irinashayk), hemos conocido su plan de dieta, rutina de ejercicios y entrenamientos; consejos para conseguir el cuerpazo que tiene ella.

Pero a sus 28 años de edad, la supermodelo rusa Irina Shayk come hamburguesas y nuggets de pollo, está feliz de ser fotografiada sin maquillaje y prefiere ropa cómoda a tacones de aguja altísimos.

Fan del Fitness

No se puede negar la supermodelo tiene una figura impresionante. La modelo admitido que tener unos buenos genes juegan un papel en su figura, pero que también ella tiene que trabajar duro para mantenerse en forma. «Ahora tengo 28 años. Pero cuando tenga 35 años también quiero estar bien. Mi problema es que me encanta comer, me encanta la comida. Me gustan las hamburguesas, los nuggets de pollo…» afirma la modelo

Sobre su rutina de ejercicios, que nos dice que es una combinación de ejercicio cardiovascular, el boxeo y el trabajo con un entrenador personal: «Yo soy de ese tipo de chicas que no se conforma con nada, por eso me obligo a mi misma a ir al gimnasio, hago un poco de boxeo, máquina de Pilates, hago ejercicio con mi entrenador personal» vamos que hace de todo.

«Por lo general, sólo hago ejercicio durante una hora, pero a veces cuando estoy motivada me voy una hora al gimnasio y luego me voy a correr».

Dieta diaria

Está claro que ella tiene una actitud saludable para su peso, se trata de llenar su cuerpo con alimentos nutritivos y sanos, pero no se priva de lo que más le gusta a ella.

«Siendo honesta, yo no creo en las dietas. Trato de comer sano, como el pescado y el pollo, ensaladas…Dos veces a la semana puedo comer lo que quiera, como por ejemplo hamburguesas o chocolate, pero solo en el desayuno o en la comida, nunca por la noche. También, dos veces por semana como carne roja y hamburguesas. Hay que equilibrar entre trabajar y comer «.

Tiempo en pareja

Han estado juntos desde 2010, pero Irina Shayk y el futbolista Cristiano Ronaldo rara vez hacen apariciones públicas juntos. Pero eso cambió este año, cuando la famosa pareja aparecieron juntos en la portada de Vogue.
Al parecer tener pareja no tiene nada que ver para no cuidarse, ella lo hace siempre que puede ya que luego eres tu la que te sientes bien contigo misma.

La pregunta era clara «¿cuál fue la experiencia de mezclar negocios y personal?»

«Fue una sesión de moda, fue con el hombre que básicamente me descubrió y me llevó a la alta costura. Mario Testino es uno de los mejores fotógrafos del mundo.»

Al parecer la modelo sigue sin querer hablar de su relación con el fútbolista y se centra más en su dieta y sus entrenamientos.

Top diez de los deportes que te ayudan a bajar peso rápidamente

Que

running_adelgazaAunque no hay una actividad física perfecta y que trabaje todas las zonas del cuerpo al mismo nivel, hay algunas que combinadas con una dieta equilibrado pueden hacer milagros. Así que si estás dispuest@ a iniciar la operación bikini o a quitarte esos kilos de más de la Semana Santa, te damos una serie de consejos para quedarte en un perfecto estado.

Pero… ¿Cuál es la mejor actividad física para quemar todas esas grasas?

RUNNING:  Sin duda, es el deporte de moda. La fiebre del ‘running’ o el tradicional correr de toda la vida ha provocado que las calles se tiñan de numerosos colores todos los fines de semana. A una velocidad aproximada de 11 kilómetros por hora se pueden perder 660 calorías.

BICICLETA:  Con un promedio de 21 kilómetros por hora se pueden quemar 537 calorías. Eso sí, os recomendamos un buen sillín que con el paso de los minutos si no es bueno se puede convertir en un quebradera de cabeza.

SQUASH:  Un deporte desconocido para muchos y que se juega en un pabellón con dos jugadores. Una actividad intensa y que en una hora te permite eliminar más de 500 calorías. Pero ojo, no es nada sencillo. Para principiantes os recomendamos el tenis, mucho más sencillo y de similar gasto calórico.

TENIS:  Precisamente este deporte de raqueta es uno de los que mejor viene para quitarse esos kilos molestos de más. Piernas, brazos, músculos. La mayoría del cuerpo en funcionamiento con una actividad en la que una persona de 65 kilos perdería 488 calorías en una hora de partido o entrenamiento.

NATACIÓN: En esta lista no podía faltar uno de los clásicos del deporte. Considerado por los expertos como «uno de los más completos» permite reducir muchas calorías. Dependiendo de la velocidad y de la intensidad con las que se practique se pueden perder entre 380 y 420 calorías.

PADEL:  Considerado por muchos como el deporte de los pijos, año tras año ha ido ganando adeptos y se ha convertido ya en un pasatiempo para la mayor parte de la sociedad. Muy intenso y en el que es necesaria mucha agilidad, nos permite quitarnos 380 calorías por cada hora de ejercicio.

BALONCESTO: No vale echarse unas canastas para perder. Lo suyo es buscarse a unas amistades y jugar un partido intenso. Si cumples esos requisitos puedes eliminar 350 calorías de un plumazo en una hora.

ANDAR: Para las personas que no tienen la suficiente voluntad de realizar un esfuerzo para correr o con problemas físicos que impiden practicar ese deporte, siempre queda la opción de dar un paseo. La velocidad es importante, ya que podemos ganar 60 calorías adicionales por cada kilómetro por hora más rápido que vayamos.

PATINAR:  No apto para torpes. Se requiere una gran habilidad para no acabar en el suelo. Para los expertos, saber que patinar durante una hora se pueden perder 320 calorías.

VOLEYBALL: A pesar de ser un deporte interior y que permite menos licencia para la improvisación, nos permite adelgazar 290 calorías en una hora de práctica.