BBC Mundo: por qué los hombres argentinos son los más gordos de Sudamérica

asado argentinoRecientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer un mapa que muestra los niveles de sobrepeso y obesidad en el mundo. El estudio analizó 193 países sobre la base de información recogida en 2014.

El mapa confirmó lo que ya se sabía: América del Norte y Europa son las regiones con mayores problemas por comer de más.

Sin embargo, también mostró cómo esta epidemia de gordura ha crecido en Sudamérica, en particular en el Cono Sur.

En los tres países más australes del subcontinente, Argentina, Chile y Uruguay, más del 60% de la población hoy tiene sobrepeso, y lo mismo ocurre en Venezuela.

En 2010, cuando se hizo la última medición, Argentina y Uruguay estaban por debajo de ese guarismo, lo cual indica cómo ha empeorado el panorama.

La situación de la región es más grave entre los hombres, ya que los representantes de los tres países del Cono Sur lideran la tabla regional de sobrepeso y de obesidad.

Al tope de la lista está Argentina, que tanto en 2010 como ahora es el país con mayor porcentaje de hombres gordos y obesos.

Según la OMS el 63,9% de los hombres argentinos tienen sobrepeso, comparado con el 63,2 % de los chilenos, el 62,4 % de los uruguayos y el 61% de los venezolanos.

En tanto, el 23,6 % de los argentinos son obesos, cifra un poco mayor que los chilenos (23,3%), uruguayos (22,5 %) y venezolanos (20,3%).

Pasión por el asado

El dato contrasta un poco con la imagen tradicional que se tiene del argentino como alguien bastante preocupado por su apariencia.

Sin embargo cuando uno analiza lo que los argentinos comen, no sorprende tanto que tengan problemas de gordura.

Cada ciudadano consume, en promedio, casi 59 kilos de carne por año, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).

Se trata de una de las cifras más altas del mundo.

En cambio, los argentinos no llegan a comer ni la mitad de la cantidad de fruta y verdura recomendada por los expertos en alimentación.

Según la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), ingieren 193 gramos de fruta y verdura diaria, cuando lo aconsejable es 400.

A eso hay que sumarle un par de adicciones peligrosas: las galletas y las gaseosas.

Los argentinos comen 15 kilos de galletas dulces al año, una cifra muy superior al resto del mundo, según la SAN.

Y en 2013 la consultora Euromonitor International informó que este país sudamericano lidera el consumo mundial de gaseosas en el comercio minorista, con un consumo de 131 litros per cápita.

Sin variedad

Pero la debilidad por los “asados”, las “galletitas” –como les dicen localmente- y las gaseosas no son la única dificultad para los argentinos a la hora de estar en forma.

También la poca variedad de sus alimentos representa un problema.

Mónica Katz, coordinadora del grupo de obesidad de la SAN, dijo a BBC Mundo que mientras que las normas aconsejan un consumo mínimo de 20 alimentos distintos por semana, los argentinos no comen más de 15.

“No hay cultura de comer variedades de fruta y verdura”, explicó.

“Se comen 58 kilos de tomates al año, pero sólo 0,3 kilos de espárragos”, ejemplificó.

¿A qué se debe esto?

La experta lo atribuye a costumbres alimenticias y a una falta de incentivos para comer alimentos más sanos.

“La fruta y verdura es más cara que otros alimentos y además comerlos requiere más trabajo: hay que pelarlos, cocinarlos, condimentarlos para que tengan más sabor”.

“En cambio un pedazo de carne uno lo pone al fuego y ya tiene una comida”, ilustró.

Abundancia

Otro problema que tienen los argentinos, según Katz, es la sobreoferta de comida.

Mientras que el ser humano solo necesita entre 2.000 y 2.500 calorías diarias, Argentina produce más de 4.000 calorías diarias por habitante.

“El país tiene cerca de 40 millones de personas y puede alimentar a 440 millones”, graficó.

Sin embargo, la experta consideró que las autoridades sanitarias argentinas han logrado algunos avances importantes en su lucha por una alimentación más sana.

Uno de ellos fue prohibir las grasas trans, consideradas muy dañinas para la salud cardiovascular, una medida pionera en el mundo en desarrollo.

Y las autoridades también emprendieron una efectiva campaña para reducir el consumo de sodio, otro peligro cardiovascular.

Sedentarismo

No obstante, Katz resaltó que uno de los principales desafíos que tienen quienes tratan de combatir la epidemia de obesidad no es mejorar lo que se come sino luchar contra la falta de movilidad.

Una encuesta realizada en 2014 por el Ministerio de Salud argentino enumeró el sedentarismo como uno de los principales factores de riesgo a la salud.

Las horas sentados frente a una pantalla se suman a los problemas de inseguridad, que han hecho que muchos argentinos dejen de caminar en las calles.

Sin embargo, Katz remarcó que la falta de actividad física es un problema mundial.

Y que los niveles de sobrepeso y obesidad en Argentina no son tanto más altos que los de los vecinos Chile y Uruguay.

En ese sentido, señaló que no es casual que se trate de los tres países más australes del continente americano, donde hace más frío, otro factor que incentiva el consumo de alimentos pocos saludables.

Por: Veronica Smink / BBC Mundo, Argentina

Chips, el aperitivo más adictivo

Un nuevo libro explica por qué la patata chip engancha | El eslogan de Frito Lay reta al consumidor a «comer sólo una chip» | Según Harvard, la patata chip industrial es una de las comidas que más engorda | Cuanto más crujiente y ruidoso al comerse es la chip, más patatas se comen

La Vanguardia, por Andy Robinson
Patatas-chips_adictivasLos madrileños que tenían la costumbre de comer una ración de patatas fritas entre tres o cuatro personas con boquerones o mejillones y un vermut en los chiringuitos del parque del Retiro habrán visto que, tras las nuevas concesiones, la vieja patata frita procedente de las fábricas locales como La Zamorana de José Jiménez en Toledo, va siendo sustituida por la marca multinacional Frito Lay. Es la filial más lucrativa de la gigante Pepsico, cuyas patatas chips ya consolidan su implacable conquista del mercado global.

La llegada de Frito Lay al Retiro es simbólica porque la multinacional estadounidense no está demasiado interesada en el tradicional aperitivo madrileño, un precursor de un buen cocido o besugo, sino en rematar la conversión de España a la costumbre que ha transformado la cultura alimentaria estadounidense en los últimos 30 años: el snacking. «El snacking es comer en cualquier lugar y en cualquier momento, comer mecánicamente, sin pensar«, dijo Michael Moss, premio Pulitzer de The New York Times y autor de Salt, sugar fat (2013) una critica demoledora del papel de las grandes multinacionales de comida basura en la epidémica de obesidad que arrasa el mundo. «Ha sustituido las comidas en EE.UU. y las gigantes de la industria de alimentos procesados se mueven ya por el mundo para promocionar un modelo alimenticio tipo estadounidense», añade.

La clave del snacking para megaempresas como Pepsico que necesitan expandir sus ventas y beneficios constantemente bajo fuertes presiones de los inversores en Wall Street, es crear adicción. Betcha can’t eat just one, (apostamos a que que no puedes comer solo una) es el famoso eslogan publicitario de las chips de Frito Lay. Es esta cualidad adictiva -garantía de ventas en ascenso permanente- lo que interesa mucho a Wall Street. La presidenta de Pepsico, Indra Noovi, ha comentado en alguna ocasión que su buena voluntad de reducir la cantidad de azúcar y grasa en sus productos (tanto bebidas como chips) choca contra las presiones desde Wall Street. «Frito Lay no es un imperio del mal. Hay voluntad de hacer productos más salubres pero los mercados bursátiles quieren productos que seduzcan a los consumidores. Y estos son los que llevan grasa, sal, azúcar», dice Moss. Tras perder cuota de mercado a la Coca-Cola y ver estancarse su acción, Pepsico depende cada vez más de la venta de aperitivos, sobre todo patatas chips.

¿Cómo se hace una patata chip adictiva, según los requisitos de Wall Street? La respuesta se encuentra en el laboratorio de Frito Lay en Dallas (Texas), donde un centenar de científicos, psicólogos y expertos en marketing, dotados de un presupuesto de 30 millones de dólares anuales, desarrollan la fórmula más placentera de sal y grasa que combinan con el azúcar natural en el almidón de la patata. «He hablado con muchos de ellos. Son muy inteligentes y hacen muy bien su trabajo de crear productos irresistibles. No sólo quieren que nos guste su patata frita sino que queremos más y aún más».

Existe una jerga científica para cada sensación. El momento exquisito en el cual la saliva se mezcla con la sal de la patata es la explosión de saliva y la sensación de grasa deshaciéndose es el efecto boca. Aunque el almidón no es dulce, el subidón de glucosa provoca nuevos ataques de hambre casi enseguida. De ahí: Betcha can’t eat just one. Según experimentos neurálgicos, un subidón de glucosa enciende el encefalograma cerebral igual que un chute de cocaina. Es el efecto deseado por Wall Street.

En los laboratorios se va ampliando la gama de sabores adictivos: barbacoa mezquite, pepinillo deli, queso cheddar y nata, chili jalapeño. Se empieza también a cambiar la estructura química de al sal para crear un polvo muy fino absorbido rápidamente por la lengua. En el Reino Unido, donde Frito Lay controla la marca Walkers, los sabores que enganchan incluyen costillas barbacoa, filete y cebolla, y pavo relleno. Esto ayuda a que cada británico cada año consuma 150 paquetes de las llamadas ‘crisps’ al año. Luego está la textura. En los laboratorios de las corporaciones multinacionales como Frito Lay, la meta siempre es ser crunchy (crujiente) . «Se sabe que, cuanto más ruidoso es el sonido del crunch de una patata chip, más se comen», dice Moss.

Moss califica la patata chip -inventada en Saratoga Springs (estado de Nueva York) en 1853- como el «producto mas icónico» de la estrategia de la industria de alimentos iniciada hace 40 años de cargar su productos con azúcar, sal y grasa en busca de adicción masiva, beneficios en aumento constante y subidas bursátiles. La estrategia coincide con la explosión de la obesidad en EE.UU. hasta la situación actual en la que el 35,7% de los estadounidenses son obesos, lo cual ha provocado una epidemia de diabetes. «La patata chip es el producto que más engorda», dice.

Segun un estudio de la Universidad de Harvard, en el 2011 con la participación de 120.000 personas a lo largo de 20 años, la patata chip provocó mayor aumento de peso. Una ración de 15 patatas cada día se tradujo en un aumento de peso de 1,69 libras, mucho más que los dulces. En cuanto al otro ingrediente adictivo, la sal, hay unos 180 miligramos de sodio en una bolsa pequeña de patatas Frito Lay, por encima del máximo consumo de sodio diario recomendado.

Ahora que crece el miedo sobre el catastrófico coste de la epidemia de obesidad, los científicos en el laboratorio Dallas de Frito Lay se emplean a fondo para inventar fórmulas innovadores para un snacking más sano, sin renunciar a esos sabores y texturas explosivos y adictivos. Pero la teoría de Michael Moss es que «el problema es el snacking en sí», dice. «Debemos ejercer un control; comer en un lugar determinado y no terminar la bolsa». Una sugerencia: si va al Retiro, busque el viejo chiringuito (aún quedan) y comparta con sus amigos una ración de patatas artesanales con aceitunas o mejillones antes de ir a comer un cocido.

La fruta se puede comer de muchas maneras… ¡también a la plancha!

La fruta a la plancha comienza a llegar a muchos restaurantes, ya que es una buena manera de convertir las frutas de temporada en entrantes y combinarlas con múltiples ingredientes.
Nutricionalmente, a nivel de composición de micronutrientes es mejor comer la fruta cruda, apunta Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Comemos la fruta de todas las maneras: antes o después de comer, entre comidas, en zumos, como plato único, como acompañamiento, en ensaladas, cremas, batidos. A menudo tenemos dudas sobre si estamos haciendo lo correcto, dadas las múltiples teorías sobre en qué momento del día es conveniente comer la fruta para aprovechar todos sus nutrientes y que nos engorde menos. Y lo que suele suceder es que no consideramos cocinar la fruta a la plancha, algo que está empezando a ponerse de moda y que ya encontramos en las cartas de numerosos restaurantes. ¿Por qué no preparar, por ejemplo, dos rodajas de sandía a la plancha y disponerlas como si fuesen un sandwich, rellenas de queso de cabra y de frutos secos? ¿Por qué no abrir la comida con unos melocotones a la plancha y un buen vino blanco?

¿Qué ocurre cuando cocinamos las frutas a la plancha? En líneas generales, las planchas y las parrillas siempre sientan estupendamente a las frutas, ya que intensifican su sabor, al evaporarse buena parte del agua que contienen. Además, al aplicar calor a la fruta se carameliza naturalmente el azúcar que contienen. Es una técnica, pues, que puede aplicarse a cualquier fruta, sin excepción: plátanos, piña, melocotón, fresas, sandía, melón, manzanas, pomelo… cualquier fruta es susceptible de pasar por una parrilla y convertirse en un entrante excelente.

En realidad, preparar la fruta a la plancha no tiene más secreto que conseguir una temperatura óptima y prestar atención para que las piezas no se nos quemen. Sin embargo, si seguimos estos consejos el resultado será óptimo.

– Nunca está de mas colocar una capa de papel de aluminio en la parrilla de brasas para evitar que las frutas se queden pegadas, o incluso se caigan entre los huecos.

– Es conveniente cocinar las frutas con la piel, que luego retiraremos, y no cortar trozos excesivamente pequeños. En el caso de plátanos o melocotones, lo recomendable es cortarlos por la mitad.

– Antes de cocinar las frutas, hay que macerar la parrilla con una pizca de mantequilla o aceite de oliva.

– ¿Y si maceras antes las frutas con una pizca de ron, por ejemplo? Sin pasarse, claro, va a dar un sabor inconfundible a nuestras creaciones.

– Si no somos amantes del alcohol también podemos macerar las frutas con zumos diversos o añadirles todo tipo de complementos, como especias al gusto.

– Una buena idea para presentar frutas a la plancha es como entrante, en brochetas, aunque hay quien las prefiere de postre.

Fuentes: Cocinatis.com, Castilla la Mancha Tv

Dieta de la Biblia o regimen de Dios

la dieta de la Biblia, foto El MundoSólo comer los alimentos que pudo haber comido Jesús durante su paso por la tierra. De eso se trata la Dieta de Dios o Régimen Aleluya, creada por un nutricionista con base en lo que dice la Biblia. Y sí, las manzanas vienen incluidas.

La proliferación de regímenes que prometen una bajada de peso milagrosa en poco tiempo se sucede cada vez que llega la época de vacaciones.
Las hay de todos los tipos y para todos los gustos. Desde las más exigentes, hasta las menos radicales, pasando por las más prohibitivas en las que se reducen todo tipo de alimentos, hasta las que sólo se centran en las cantidades, no en el qué nos llevamos a la boca.
En este caso, te presentamos una dieta que, además de asegurar a sus adeptos una reducción de kilos significativa, arraiga todo un entramado de creencias religiosas y cristianas.
Adquiere el nombre de Régimen Aleluya o Dieta de Dios, y fue creada por el reverendo George Malkmus, aunque popularizada hace unos años en Estados Unidos por la publicación del libro The Maker’s Diet, la dieta del creador en español, del nutricionista Jordan S. Rubin.
Tras ser diagnosticado de cáncer de colon en 1973, Malkmus buscó una alternativa a la medicina tradicional. Fue entonces cuando, motivado por sus fuertes creencias religiosas, acudió a la Biblia, más exactamente al Génesis, y empezó a alimentarse igual que, a su entender, lo habían hecho Adán y Eva. Es decir, una dieta rica en frutos secos, frutas y vegetales frescos y crudos. Según el religioso, tras un año de cambiar drásticamente su alimentación, superó la enfermedad.
La propuesta de Rubin, mucho más aterrizada, se fundamenta en un estudio que realizó de la Biblia, tras el que concluyó que existen ciertos alimentos ‘impuros’ y otros ‘puros’, atendiendo a los relatos que componen el libro sagrado.
A grandes rasgos, es una dieta orgánica basada en el consumo de alimentos crudos, menos restrictiva que la de Malkus. Se prohíbe la ingesta de cualquier producto que no responda a la siguiente premisa: «sólo se debe comer aquello que creó Dios en su forma originaria». Es decir, nada de procesados, ni productos que hayan tenido contacto con fertilizantes, químicos o modificados genéticamente.
Se pueden comer todas frutas del mercado y en cualquier cantidad. Sí, si, eso también incluye a las manzanas a pesar de la fama que tiene en el libro sagrado.
En cuanto a los pescados, sólo se aceptan aquellos con escamas, pero no los gelatinosos o las anguilas. Tampoco determinados crustáceos como las almejas, mejillones y langostas.
La carne de ternera, pollo, cordero, búfalo y cabra pueden consumirse. No así la de cerdo, vetado totalmente (infuencia del judaismo).
Granos, frutos secos y semillas también se contemplan en esta dieta. Eso sí, sin que estén procesados, lo que hace bastante complicado su ingesta.
En cuanto a las restricciones, además de las ya mencionadas, olvidarse de los carbohidratos, el maíz, la pasta y las legumbres.
Fuente: Fucsia.co / El Mundo

La durísima ‘operación bikini’ de los famosos

imagenHay que reconocerlo: llegamos tarde a la ‘operación bikini’. No hay nada más desastroso que ponerse el primer bañador del año y comprobar que, o se nos ha quedado pequeño, o vamos a tener que meter tanta tripa que corremos riesgo de sufrir un ictus. Deberíamos aprender de los famosos y de sus formas de perder peso. Si a ellos les funciona, ¿por qué a nosotros no? ¿Acaso nuestras células no son como las suyas? Hoy, dietas radicales en ‘Marabilias’.

Vozpopuli, por José Confuso
Cada día la sociedad nos recuerda que el mundo está hecho para los delgados. Las revistas, las campañas de publicidad, los telediarios, todo nos transmite el mismo canon físico, uno prácticamente irrealizable. Modelos esmirriadas, famosas con tallas por debajo de la 30, hombres de fuertes bíceps y piernas escuálidas, eso es lo que la sociedad dicta como aceptable y nosotros aquí estamos, haciendo caso como si no tuviésemos nada mejor que hacer. Sin duda, la obesidad y el sobrepeso son un mal aliado para mantener una buena salud y nadie mejor que un médico nos dirá cómo estamos, qué debemos hacer y qué consecuencias podemos evitar. Así es como se hace la ‘operación bikini’, no siguiendo los consejos de las famosas.

Si echamos un vistazo a algunas de las dietas que dicen haber seguido las celebrities, nos daremos cuenta, al instante y sin necesidad de tener conocimientos de nutrición, que algo están haciendo mal. Pero mal, mal, de saltarse toda la lógica del sistema digestivo humano. Los remedios milagrosos que algunos de los rostros populares más influyentes del mundo utilizan para perder peso de forma rápida y eficaz atentan contra todas las reglas que los profesionales nos han ido inculcando tras años de paciencia y perseverancia. Y no contentos con eso, corren a contarlo para que cualquiera pueda imitarlas, con los riesgos que puedan suponer para la salud. Debe ser que en Hollywood las cosas son tremendamente diferentes.

Hoy les hemos recopilado algunas de estas dietas increíbles con la idea de que no se vuelvan locos con la ‘operación bikini’ y hagan las cosas poco a poco. Ejercicio y comer bien, no hay más. Si empiezan ahora, para el año que viene podrán ser la envidia de la playa. Esto es lo que no deben hacer:

Adriana Lima

La ya conocida como la ‘dieta Victoria’s Secret‘ es la que sigue la modelo Adriana Lima cada vez que ha tenido que subirse a la pasarela para lucir los diseños de la marca de lencería. Es un régimen estricto para eliminar todo tipo de grasa corporal y consiste en alimentarse de batidos de proteínas y cuatro litros diarios de agua durante los nueve días previos al desfile. Dos días antes del evento, bajar a litro y medio de agua. Y doce horas antes, dejar de beber cualquier tipo de músculo. Y mientras tanto, realizar un intenso programa de ejercicio físico. La muerte en vida.

Jennifer López

¿Una dieta basada en comer fruta? Eso es para principiantes. Jennifer López pensó que lo de probar la dieta del pomelo estaría muy bien, pero eso de comer solo fruta y que siempre sea la misma no le convenció demasiado. En su lugar, lo sustituyó por aceite de pomelo -podría haberlo cambiado por beicon, ya puestos-. La cantante lo añade a todas sus comidas y cree que así adelgazará y se mantendrá en forma. Igual la pobre Jennifer no ha entendido nada, pero no seremos nosotros los que se lo expliquen.

Jennifer Aniston

Si buscan cualquier dieta en Google verán que entre la lista de famosas que la han realizado siempre está Jennifer Aniston. Debe ser que la imagen de la actriz vende bien y es garantía de confianza para los lectores. Evidentemente, Jennifer no las ha hecho todas, pero su entrenadora personal sí contó la última que estaba realizando. Entre las delicias, chilli deshidratado y agua caliente con limón. También algo de pollo, no se asusten. Al menos tiene una entrenadora que la controla y no hace locuras por su cuenta.

Kim Kardashian

Si queremos sensatez, acudir a Kim Kardashian igual no es la mejor solución. La socialité aprovecha para aumentar su trasero de forma quirúrgica, mientras se deja seducir por dietas como la del marisco, que consiste, como ya deben suponer, en comer marisco. Langosta, ostras, almejas y todos los ricos productos del mar. No sabemos cuántos días debe estar, ni si también los toma para desayunar, pero nos extraña que no haya terminar en un hospital por esta barbaridad.

Megan Fox

Cada cierto tiempo se pone de moda algún alimento concreto y lo invade todo. La actriz Megan Fox es muy aficionado al vinagre de manzana. Cree que tiene propiedades desintoxicantes que pueden ayudar mucho a su organismo, y por tanto, lo consume en cantidades industriales. Siempre hemos pensado que se trata de una invención que las celebrities sueltan en las entrevistas para ver la cara que se le queda a la gente. ¿De verdad tenemos que pensar que todo lo que come Megan Fox sabe a vinagre de manzana? Venga…

Beyoncé

¿Tienes un compromiso ineludible y necesitas caber en ese vestido que te compraste hace años, cuando pesabas unos cuantos quilos menos? Pues nada, solo tienes que seguir la dieta de Beyoncé. Consiste en pasar los días bebiendo una mezcla de miel, zumo de limón y pimienta y, por la noche, como regalo, un té laxante. Eso hizo para protagonizar la película Dreamgirls. Lo sorprendente es que pudiese levantarse por las mañanas para ir al rodaje.

Nicole Kidman

El método que utilizan las actrices para adentrarse en sus personajes es muy particular. Hay quien, para interpretar un papel de camarero, se pone a trabajar seis meses en un bar, y hay quien, como Nicole Kidman, pasa todo un rodaje comiendo tres huevos duros, uno por la mañana y dos por la noche. Con esta dieta, la actriz podría haber formado parte de la serie The Walking Dead, pero de zombi, claro. Esta dieta es peor que haber estado casada con Tom Cruise.

Sara Carbonero

No todas las famosas son tan poco conscientes con sus dietas. Para que no se asusten demasiado, en el otro extremo tenemos a Sara Carbonero, que para recuperar el peso después del embarazo se puso a hacer ejercicio y siguió una dieta rica en proteínas y baja en hidratos de carbono. Vamos, lo que todo el mundo hace para perder peso. Ni aceite de nada, ni huevos duros, ni beber líquidos hasta perder el conocimiento.

Chris Pratt

Y no crean que la ‘operación bikini’ es cosa de mujeres. Estamos muy acostumbrados a conocer las dietas de las famosas, pero, ¿qué pasa con ellos? ¿Acaso los hombres populares no siguen un estricto plan para mantenerse en forma? Uno de los cambios más espectaculares de los últimos años ha sido el del actor Chris Pratt, que pasó de pesar 130 quilos a convertirse en el sex symbol más taquillero de Hollywood. Para conseguirlo, eliminó toda la comida basura de su dieta y se centró en vegetales, frutas, semillas y nueces. Nada de alcohol y una dieta baja en hidratos de carbono. Y ejercicio los siete días de la semana. No hay más.

La obesidad, un mal emergente en China

Un 11,9% de los adultos chinos sufre obesidad y un 30,1% sobrepeso

La Razón, por Adrià Catalayud, Pekin
image_content_3350215_20150711184526China, un país que hasta hace pocas décadas tenía problemas para alimentar a gran parte de su población, observa con preocupación cómo el sobrepeso y la obesidad se han convertido en males emergentes que cada vez inquietan más a las autoridades.
Y es que los chinos cada vez pesan más, concretamente una media 3,5 kilos más que hace una década los hombres y 2,9 kilos más las mujeres, según un estudio de la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar, que compara datos de 2012, los últimos disponibles, con los de 2002.
«Las tasas de sobrepeso y obesidad están creciendo a un ritmo preocupante en China», afirma a Efe el representante en el país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Bernhard Schwartländer.
Un 11,9 % de los adultos chinos sufre de obesidad (frente al 7,1 por ciento de 2002) y un 30,1 % sobrepeso (ante el 22,8 % de hace una década), de acuerdo el informe de la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar.
«Como en otros países, el aumento de las tasas de sobrepeso y obesidad de China son el resultado de cambios en el estilo de vida: por una parte, las dietas ahora tienen más grasas y azúcares y, por otra, la gente no hace suficiente actividad física», apunta Schwartländer.
«En el campo a lo mejor la vida no ha cambiado tanto y la gente lleva una vida más normal, pero los jóvenes de las ciudades no comen con regularidad, a veces no desayunan y toman demasiada comida por la noche», corrobora a Efe Guo, médica de un hospital de Pekín que prefiere identificarse sólo por su apellido.
Guo subraya también los efectos negativos de la implantación de las cadenas de comida rápida, cada vez más habituales en las urbes chinas y muy populares entre los más jóvenes.
El responsable de la OMS indica, por su parte, que la vida se ha vuelto más sedentaria por la naturaleza de muchos empleos y porque en las ciudades se dedica mucho tiempo a ir y volver del trabajo y no siempre andando o en bici, lo que hace que se practique menos ejercicio.
«La prevalencia del sobrepeso y la obesidad en China ya supone grandes riesgos para la salud del país, ya que son los principales factores de riesgo de enfermedades no contagiosas como las cardíacas, la diabetes o algunos tipos de cáncer», advierte Schwartländer.
Y la doctora Guo abunda: «Hay muchas enfermedades relacionadas, como la hipertensión, el colesterol y problemas en los huesos y las articulaciones debido a la mayor presión que ejerce el sobrepeso».
En todo caso, las tasas de China son aún inferiores a los promedios mundiales (un 13 % en lo referente a la obesidad y un 39 % en el sobrepeso, conforme a las estadísticas de la OMS), aunque lo que más preocupa a los expertos es su rápido crecimiento, sobre todo en los niños.
El estudio de la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar muestra que la tasa de obesidad infantil se ha triplicado en una década y alcanza el 6,4 %, mientras que el sobrepeso se ha duplicado hasta el 9,6 %.
«De mantenerse las tendencias actuales, China alcanzará la media mundial en breve, a no ser que haya acciones fuertes para cambiar los cambios del estilo de vida dañinos y se revierta esta tendencia», augura Schwartländer.
Un funcionario de la Comisión Municipal de Salud y Planificación Familiar de Pekín que prefiere ocultar su nombre dice a Efe que el Gobierno chino debería dar prioridad a los problemas sanitarios sobre los económicos: «La salud es lo primero y sin una buena salud no se puede llegar a tener una sociedad modestamente próspera».
«Todas las enfermedades causadas por el estilo de vida se pueden prevenir y la obesidad mejoraría si se cuidara la dieta y se hiciera más deporte», recomienda este funcionario, quien sugiere mejorar la divulgación de estos problemas porque las campañas actuales «no son suficientemente efectivas».
«La regulación también puede funcionar en algunos casos, como con la tasación de los productos no saludables y las restricciones a su promoción, especialmente para los niños», añade Schwartländer.
«Pero -recalca el representante de la OMS en China- es importante resaltar que los gobiernos no pueden hacerlo solos, las empresas, y en particular las de la industria alimentaria, la sociedad y los individuos también tienen su papel».

5 recetas de batidos para entrenar

Batidos para deportistas

Telva, por Gloria Vázquez Sacristán

Carmen Japaz, nutricionista de Nutriblis que colabora con Oster Versa (la batidora en vaso con la que prepararás tus batidos en tiempo record) nos propone 5 recetas para tu jornada fitness.

Smoothie pre-entrenamiento

Foto Country Cleaver1 cucharada de proteína en polvo; 1 taza de espinacas; 1 plátano o 10 fresas; 1 cucharada de semillas de lino; 1 taza de agua o leche de almendras sin azúcar.

Propiedades:
1. Ayuda a mantener la energía.
2. Mejora el rendimiento.
3. Hidrata.
4. Preserva la masa muscular.
5. Facilita la recuperación.

Bebida isotónica sin aditivos

Tasty-yummies1 litro de agua; el zumo de 2 limones o 2 naranjas; 2 cucharadas de miel; 1 pizca de sal;
y media cucharadita de bicarbonato sódico.

Propiedades:
1. Mantiene la hidratación.
2. Proporciona energía inmediata al organismo.
3. Mejora el rendimiento.
4. Preserva la masa muscular.
5. Facilita la recuperación.


Smoothie post-entrenamiento

Foto Bakerbynature1 taza de leche de almendras sin azúcar; 2 cucharadas de caseína en polvo; 1 taza de espinacas; ½ yogur de vainilla desnatado; 1 plátano; 1 cucharada de cacahuetes;1 cucharada de avena; coco rallado; hielo.

Propiedades:
1. Hidrata.
2. Repone energía.
3. Ayuda a la formación del músculo.
4. Mejora el rendimiento futuro.

Foto kneadtocookBatido de recuperación

1 taza de espinacas; 1 tomate (bien lavado); 1 taza de caldo casero; 2 cucharadas de leche desnatada en polvo; 1 cucharada de salvado de avena; 1 cucharada de levadura de cerveza; 1 cucharada de cacahuetes; 1 cucharada de aceite de oliva; y 1 cucharada de vinagre balsámico.

 

Batido rico en proteínas

Foto A Simple Pantry1 taza de leche desnatada; 2 cucharadas de leche desnatada en polvo; 2 cucharadas de salvado de avena; 1 plátano; 2 nueces; Edulcorante a gusto… mezclar todo en la Oster Versa que nos recomienda la nutricionista, 30 segundos y ¡batido preparado!

Propiedades:
1. Hidrata.
2. Repone energía.
3. Ayuda a la formación del músculo.
4. Mejora el rendimiento futuro.

En esta otra entrada de la revista Telva, https://stopalaobesidad.com/2015/07/08/son-buenos-los…-para-entrenar/, podéis encontrar algunos consejos de Rubén Bravo, experto de nutrición del IMEO, sobre el extenso y trendy mundo de los batidos verdes o ¡de colores!

¿Son buenos los batidos para entrenar?

Los smoothhies, suplemento ideal al deporte y la dietaGreen Smoothies y más variaciones con frutas

Los batidos verdes están muy de moda. Todas las celebrities están engachadas a ellos y las cuentas de instagram de bloggers y trendestters rebosan de vasos transparentes de colores. Pero llega la pregunta, ¿son buenos?, ¿son aconsejbles? Ahondamos un poco más en esta cuestión y te damos recetas para que los hagas desde casa y los tomes muy fresquitos.
Telva, por Gloria Vázquez Saristán

Nos ponemos en manos de Rubén Bravo, director del departamento de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (91 737 7070), a quién le preguntamos todas las dudas sobre el extenso y trendy mundo de los batidos verdes o ¡de colores! Chicas fitness… ¡esto os interesa!

¿Cuándo se recomiendan?

Cualquier deportista puede perfectamente acudir a los batidos naturales o smoothies como hábito saludable para realizar un desayuno, media mañana o merienda, aunque especialmente está recomendado para los siguientes perfiles:

1. Deportista con poco tiempo para cocinar, o bien para realizar sus comidas diarias.
2. Aquellas que tengan una demanda calórica muy elevada ya sea por realizar una actividad física muy intensa o de larga duración, o bien sean personas de complexión fuerte y un gasto energético alto.
3. Para las que les aburre comer fruta y verdura, y normalmente evitan estos alimentos.

¿Con qué frecuencia debemos tomarlos?

Podríamos tomar hasta tres batidos al día, incluyéndolos en desayuno, media mañana y merienda, intentando no abusar de ellos, pues el exceso de fruta y verdura podría producir una hipervitaminosis.

¿Qué aportan?

Dependerá mucho de los alimentos que utilicemos para elaborarlos. La idea es preparar batidos completos, no sólo de frutas y verduras, pues estaríamos aportando únicamente hidratos de carbono, obviando los otros 2 macronutrientes fundamentales como las proteínas y las grasas saludables. Podemos seleccionar unas frutas/verduras u otras para conseguir «efectos beneficiosos» como favorecer la eliminación de líquidos retenidos, preparar nuestra piel para el sol, combatir el estreñimiento… La forma más saludable para endulzar el smoothie es añadiéndole azúcar moreno, estevia o especias con un toque dulce, como canela, cúrcuma, jengibre, vainilla o té verde.

La canela es ideal para personas con manifestada sensación de apetito y diabéticos. Este condimento ayuda mantener los niveles de azúcar estables en la sangre gracias a los fitonutrientes que contiene.

La cúrcuma, también conocida como azafrán de raíz, es un antiinflamatorio natural que metaboliza la grasa y reduce el colesterol. Daría a nuestro coctel un característico sabor picante.

El jengibre se puede añadir, si hay inflamación abdominal. Mejora la permeabilidad intestinal protegiéndonos de la formación de úlceras y parásitos intestinales. Mejora la digestión de las proteínas y calma las molestias de estómago.

La vainilla es un tranquilizante natural y iría muy bien en un smoothie tomado a media tarde. El té verde es aconsejable para problemas de retención de líquidos.

¿Batidos para deportistas?

Los batidos pueden ser un gran aliado para aquellas mujeres que normalmente no tomen el mínimo de proteínas recomendadas, sobre todo en aquellas que realizan actividad física y tienen mayor desgaste. Para ello debemos movernos entre 1grs de proteínas diarias por cada kilo de peso a 1,5grs, dependiendo de la actividad y la intensidad del deporte que realicemos semanalmente. El queso batido 0%, la leche desnatada o los yogures light son muy socorridos para configurar nuestros batidos, ya que a parte de aportar proteínas de alto valor biológico, también añadirán mucho sabor y cremosidad.

No es aconsejable añadir claras de huevo a los preparados, un error que muchos deportistas cometen. Hay estudios que demuestran que las proteínas consumidas a partir de huevos crudos pierden de un 50 a 65% de biodisponibilidad. Además, ingerir de forma habitual clara cruda puede interferir en la absorción de biotina, causando caída de cabello y envejecimiento prematuro.

En cuanto a las grasas, un par de frutos secos por batido, como las almendras o las nueces, añadirán grasas saludables a nuestra dieta, imprescindibles para prevenir las enfermedades del corazón, y tener un funcionamiento hormonal adecuado.

¿Son sustitutos de la alimentación?

No los recomiendo para sustituir ni el almuerzo ni la cena, pues estaríamos desechando la oportunidad de comer alimentos esenciales como el arroz o la pasta integral, el aceite de oliva, carnes y pescados… en cambio perfectamente podrían sustituir un desayuno, media mañana y/o merienda.

¿Nos ayudan a adelgazar?

Los smoothies no son comida líquida para adelgazar, además al ingerir la fruta y verdura triturada, omitimos una parte del proceso de la digestión, que son la masticación y la insalivación, que puede influir en el afecto de saciedad y acentuar la sensación de hambre. Además tenemos que tener en cuenta que la fruta aporta una gran cantidad de azúcar natural en forma de fructosa, y si nos excedemos en cantidad, o eligiendo frutas muy calóricas, podríamos hasta engordar.

Igualmente deberíamos excluir los ingredientes que engordan y aportan un exceso de calorías vacías. Existen muchas recetas de smoothies que proliferan en la red y no son, precisamente, indicadas para adelgazar. Si pretendemos perder peso o mantenerlo, se deberían descartar, de entrada, ingredientes como azúcar, miel, sirope, cacao en polvo, lácteos enteros como leche y yogur griego, nata, mantequilla de maní, etc.

Los ‘smoothies’ son recomendables para mantener una adecuada hidratación, cuando aumentan las temperaturas y la sudoración

Terra Estilo y Vida, por Omar Segura

smoothie saludable foto istockHan sido bautizados como «smoothies» (derivado de ‘smooth drink’ o bebida suave, en inglés) y se han puesto de moda entre los amantes de la vida saludable. Para los expertos en nutrición, son una excelente opción para hidratarse y asegurar el buen funcionamiento del organismo, sin descuidar la línea, cuando arrecia el calor.

«En verano, debido a las altas temperaturas y la sudoración abundante perdemos más líquidos y sales minerales que habitualmente, y los ‘smoothies’ o combinados naturales de frutas, verduras y vegetales con un toque de hielo, son muy apetecibles y recomendables para mantener una adecuada hidratación», según Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad .

“Su nombre se le atribuye a la nutricionista norteamericana Kimberly Snyder , que inventó un preparado para que la gente que no era muy amante de la fruta y la verdura pudiera cubrir las cantidades diarias necesarias, al que denominó ‘Glowing Green Smoothie’ y que consistía en una mezcla de verduras y frutas de color verde brillante que prometía mejorar la piel, el pelo y el tránsito intestinal», señala Bravo.

Añade Bravo que ese término «después se generalizó y los ‘smoothies’ también han ganado fama gracias a las celebridades, estrellas de cine y supermodelos que se han dejado ver en la calle con un ‘smoothie’ en la mano, como Dakota Johnson, Irina Shayk , Alessandra Ambrosio, Anne Hathaway, Reese Witherspoon o Rosie Huntington».

EXCLUYA LOS INGREDIENTES QUE ENGORDAN

«Existen muchas recetas de ‘smoothies’ y no son, precisamente, indicadas para todo el mundo. Si se quiere perder peso o mantener el que ya se tiene, se deberían descartar, de entrada, ingredientes como azúcar, miel, sirope, cacao en polvo, lácteos enteros como leche o yogur griego, nata o mantequilla de maní”, señala Rubén Bravo.

PONGA MÁS FRUTA QUE VERDURA Y TRITÚRELAS CON PIEL

Bravo recomienda preparar los ‘smoothies’ mixtos, con un 60 por ciento de fruta y 40 por ciento de verdura, y “puesto que el 80 por ciento de los micronutrientes se encuentran en la pulpa y en la piel, es muy importante triturarlos, siempre que sea posible, enteros y consumirlos en los siguientes 20 minutos”.

LA FRUTA CONGELADA, MÁS ECONÓMICA

“Las espinacas y las frutas del bosque se conservan muy bien en el refrigerador, y en algunos establecimientos los arándanos, que son cardioprotectores, se venden congelados a precio económico, preservando todas sus propiedades y sin contener bacterias debidas al mal estado, lo que es una ventaja», añade Bravo.

NUNCA MÁS DE 150 KILOCALORÍAS POR VASO

“Las frutas son más calóricas que las verduras y hay que vigilar las proporciones. Unos 250 mililitros (ml) de esta bebida tendrían alrededor de 150 kilocalorías ( Kcal), algo aceptable en un desayuno, merienda o como un tentempié de media mañana”,  según Bravo, que aconseja no tomar más de 3 vasos diarios, para no incurrir en una hipervitaminosis o un exceso de calorías.

“Cada 100 gramos (grs), los lácteos desnatados 0%  contienen unas 50Kcal;  las verduras frescas contienen 30 Kcal y las frutas contienen 60 Kcal, mientras que una unidad de fruto seco crudo contiene alrededor de 30 Kcal”, explica este experto.

ADEMÁS DE HIDRATAR SON PROTECTORES

“Aunque no resolverán ningún problema por sí solos, ciertos jugos pueden beneficiar la salud si se toman con regularidad: los de color verde (espinacas, apio, pepino, puerro) tienen más fibra y calcio y pueden ayudar frente a enfermedades degenerativas, y ejercer un efecto depurativo. Los de un color rojo  (sandia, fresas, frambuesas, arándanos) son antioxidantes y favorecen la salud cardiovascular, y los de color naranja (naranjas, zanahorias, mango) ayudan a prevenir el cáncer”, señala Bravo.

NO SUSTITUYEN A LAS COMIDAS

“Los ‘smoothies’ no son un comida líquida para adelgazar  ni cumplen con los requerimientos nutricionales y proteicos de una comida principal. Al ingerir la fruta y verdura trituradas omitimos la masticación y la insalivación, una parte del proceso digestivo que puede influir en el afecto de saciedad y acentuar la sensación de hambre», apunta este experto en nutrición.

SABORICE CON ESPECIAS

«La forma más saludable para endulzar el ‘smoothie’ es añadiéndole azúcar moreno, estevia o especias con un toque dulce, como jengibre, vainilla, té verde o canela, o también se les puede conferir un sabor  picante, con la cúrcuma, ingredientes todo ellos, cuyos fitocompuestos  aportan distintos beneficios específicos para la salud, como ayudar a regular los niveles de las grasas y azúcares en la sangre», según Bravo.

ESPECIALES CONTRA EL CALOR

Bravo sugiere este ‘smoothie’ para favorecer el sistema inmunitario, estimular las funciones cerebrales y, durante el verano, ayuda a la buena salud de la piel frente a la exposición solar, además de mantener un buen equilibrio entre vitaminas, proteínas y grasas saludables: 5 uvas rojas, 1/4 de boniato, 3 zanahorias, 2 nueces y 150grs de queso batido 0% de grasa.

Pasarse al vino blanco en verano no es tan buena idea

1435851125_623069_1435852170_noticia_normalEl modo de elaboración del tinto lo hace más rico en antioxidantes, razón por la que algunos médicos recomiendan su consumo moderado

  • Cómo puede un vino de 8 euros ser mejor que uno de 1.000

El País, por Inés Romera
«Uy, el vino tinto es sanísimo. Una copita con la comida, mano de santo». Vale, suena a remedio de la abuela, pero muchos médicos lo avalan. Sin embargo, nadie habla del blanco, que, por otro lado, apetece más que nunca en verano por su baja temperatura de consumo. ¿Qué ocurre con ese licor? ¿Acaso no iguala los aclamados poderes del bermellón?

¿Qué beneficios tiene el vino? Rubén Bravo, director del departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), explica: “El consumo moderado ayuda a prevenir enfermedades del corazón y mejora el sistema inmunitario o envejecimiento prematuro”. El especialista de IMEO también valora positivamente la huella nutricional del vino, gracias a su alto contenido en minerales como potasio, calcio o magnesio, y vitaminas hidrosolubles como la B1, B2, B5 y B6 («las de este grupo intervienen en el funcionamiento del sistema inmunológico, nervioso y mantienen la salud de la piel y el tono muscular»), y en menor cantidad, ácido fólico, vitamina B12 y C. Pero hay más bondades: “Tiene una alta composición en resveratrol, un componente con demostradas propiedades antioxidantes”, añade. British Medical Journal (BMJ) estima que la cantidad recomendable de consumo para que repercuta positivamente en la salud es de una copa de vino diaria (5mng de alcohol).

El vino no es recomendable (ni tinto ni blanco) para una persona con insuficiencia cardíaca»

Esteban López de Sá, jefe de Cardiología del Hospital Universitario La Paz de Madrid

¿Qué hay de sus efectos preventivos en el sistema cardiovascular? Hay numerosos estudios en torno a los posibles beneficios del vino en nuestra salud, “pero no es tan sencillo”, precisa Esteban López de Sá, jefe de sección de Cardiología del Hospital Universitario La Paz de Madrid: “Estos estudios no se pueden hacer igual que cuando se prueba, por ejemplo, un medicamento. Son más bien asociaciones: se puede decir que había menos riesgo de padecer enfermedades coronarias como angina de pecho o infarto de miocardio en pacientes que consumían esa cantidad moderada de vino tinto. Pero eso no quiere decir que los médicos vayamos a recetarlo, y menos a alguien que no tiene el hábito de consumirlo. También hay que decir que, por ejemplo, su consumo no sería recomendable para una persona con insuficiencia cardíaca». Hay incluso corrientes científicas que niegan sus beneficios.

¿Quiénes deben evitar su consumo? “Por ejemplo, deben evitarlo mujeres embarazadas o en periodo lactante, quienes toman determinados fármacos y, en ningún caso, pacientes con enfermedad hepática”, aclara Javier Graus, especialista en aparato digestivo del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid.

¿Por qué se recomienda más el tinto que el blanco? El secreto está en la piel de las uvas con las que se elabora el vino, que es donde se encuentran esas sustancias tan beneficiosas. “La principal diferencia en la elaboración de tintos y blancos es que el blanco se hace simplemente estrujando y prensando las uvas blancas para extraer un líquido (el mosto blanco) que luego fermenta solo en el depósito hasta convertirse en vino”, explica Rafael Somonte, enólogo y director técnico de las Bodegas Dominio de Tares en el Bierzo, en León. “Sin embargo, en la elaboración del tinto, las pieles de la uva tinta, con su enorme contenido en polifenoles [componentes de origen natural con propiedades antioxidantes], se maceran junto con el mosto tinto dentro del depósito, durante alrededor de 20 días, para que con el paso del tiempo, la mayor parte de los componentes de la piel de la uva migren al mosto y se integren en él. Ese mayor contenido en polifenoles es lo que al final disfruta el consumidor en su copa”. Resumiendo: el vino tinto fermenta en contacto con los hollejos y las pepitas; y así, los pigmentos y diferentes elementos beneficiosos de la piel pasan al mismo.
stá claro que la cantidad de sustancias antioxidantes presentes en el vino tinto es mayor que en el blanco, destaca Vanesa León, nutricionista de la Asociación de Dietistas Nutricionistas de Madrid (ADDINMA). “En el tinto se mantiene la piel de la uva, que es donde hay mayor cantidad de antioxidantes, como el famoso resveratrol, que tanto interés científico despierta. Estas sustancias tienen la capacidad de reducir la oxidación de algunas grasas que circulan por la sangre, como el colesterol LDL [colesterol malo], y evitar así que se peguen a las paredes de las arterias. Además, el resveratrol tiene actividad antioxidante, es decir, previene del envejecimiento prematuro de las células del organismo. Eso sí, para conseguir ese beneficio deberíamos ingerir mucha más cantidad de la recomendada, por lo que la industria de la nutricosmética ya tiene en el mercado diversos preparados de resveratrol concentrado con mayores dosis que las presentes en el vino”, aclara la nutricionista.

¿Todos los tintos son iguales? “No exactamente”, observa Rubén Bravo. “Depende del tipo de uva que se utilice en su elaboración, las concentraciones de resveratrol serán más bajas o más altas. En concreto, aquellos que utilizan las uvas pinot noir, merlot o tempranillo tendrán más antioxidantes que los que utilizan otras variedades”.

¿Qué cantidad es la adecuada? La recomendación limita el consumo a una o dos copas diarias. Así, un consumo de unos 200-250 mililitros contribuye a la vasodilatación y aporta un efecto antioxidante, que se ha relacionado con una menor incidencia de infarto de miocardio y enfermedad coronaria en comparación con los abstemios, según explica la nutricionista Vanesa León. “Aumentar el consumo para beneficiarse de los antioxidantes puede, por el contrario, aumentar la tasa de mortalidad total y la debida a enfermedades cardiovasculares. En exceso, provoca intoxicación aguda o crónica, bajadas bruscas de tensión, alteraciones psicológicas y del ritmo cardíaco, lesiones neuronales a largo plazo, dependencia…», enumera León. Javier Graus le da la razón: “El abuso comenzará a revertir los efectos positivos en negativos, sustituyendo el efecto revitalizante por somnolencia y dolor de cabeza, aumentando el riesgo de hepatotoxicidad, especialmente en las mujeres, pues estas tienen mayor sensibilidad a la toxicidad por alcohol que los hombres”.