Las chicas adolescentes se ven más gordas de que los chicos

ortorexiaUn estudio de la UPV así lo revela aunque constata que distancia empieza a reducirse. Cada vez hay más chicos que se sienten con sobrepeso.
El Correo, por Javier Guillenea

No siempre quienes se miran en un espejo encuentran el reflejo de su imagen. Hay quien descubre al otro lado a una persona que parece ser ella pero no lo es. Tiene la misma mirada y gestos, la misma boca y unas manos similares, quizá algo más gruesas. Es parecida pero es otra porque se ve gorda, aunque no sea cierto. Para ella lo real es lo que percibe.

Según una investigación sobre trastornos de conducta alimentaria realizada por la psicóloga de la UPV/EHU Lorea Kortabarria, las diferencias entre realidad y percepción son más acusadas entre las jóvenes adolescentes, que «se ven más gordas de lo que realmente son». Por el contrario, los chicos «tienen una percepción más real de su peso», aunque cada vez menos. Pese a que aún no existen datos que lo prueben, Kortabarria está convencida de que «la diferencia entre chicos y chicas tenderá a decrecer, ya que cada vez más chicos padecerán trastornos alimentarios por la presión publicitaria sobre la propia imagen».

Es un convencimiento que nace de sus propias vivencias como psicóloga, que le han permitido atender a chicos extremadamente delgados que rompían a llorar en su consulta porque se veían gordos. «Los que más me han impresionado estaban en primero de Bachillerato. Uno que medía 1,88 metros y pesaba 67 kilos empezó a llorar y me preguntó si pesaba demasiado. El otro medía 1,99, su peso era de 74 kilos y le ocurría lo mismo. Los dos estaban muy delgados, lo que pasa es que la presión social hacia los chicos también es muy grande».

La sociedad puede presionar de muy diferentes maneras. Puede hacerlo por ejemplo sobre niñas consumidoras de golosinas que, cuando su cuerpo empieza a cambiar por la edad, comienzan a escuchar preguntas del tipo ‘¿cómo puedes comer tantas golosinas y no engordar?’ «Empiezan a preocuparse y si dejan de comerlas les preguntarán por qué lo han dejado. ¿Qué hacen? Para ellas es complicado», explica Kortabarria.

La presión también se sufre en el propio hogar. «En muchas familias hay gente que hace dieta constantemente, sobre todo las madres. Las niñas ven que en su casa hay preocupación por el cuerpo y es eso lo que aprenden. Si sus madres adelgazan, ellas hacen lo mismo y muchas veces son dietas muy poco saludables».

Para llevar a cabo su investigación, Lorea Kortabarria repartió cuestionarios a 1.075 adolescentes y jóvenes (536 chicos y 539 chicas). Con la ayuda de numerosos centros docentes, la psicóloga midió y pesó a cada uno de los participantes.Los resultados han quedado plasmados en la tesis ‘Variables asociadas a los trastornos de conducta alimentaria’, que ha sido dirigida por Carmen Maganto y Maite Garaigordobil.

La tableta de chocolate

Los cambios corporales empiezan en las chicas hacia los catorce años y es entonces cuando su imagen comienza a distorsionarse en el espejo. Se ven más gordas y quieren adelgazar pese a que no lo necesitan: buscan entrar en el selecto grupo de la gente feliz. «La principal razón que mencionan es que están insatisfechas con sus cuerpos», afirma Kortabarria. «Dicen que se ven mal y que así no van a lograr nada en el futuro, que no van a tener tanto prestigio ni van a ser aceptadas en la sociedad, que no van a ser felices ni lograr sus objetivos con tanta facilidad como si estuviesen delgadas».

Los chicos se sienten más a gusto que las chicas con su cuerpo y su autoestima es mayor, pero poco a poco están cediendo a las exigencias de su entorno. «Quieren ser más altos de lo que son y tener un índice de masa corporal mayor», indica la autora del estudio. Si antes el ideal estético para los chicos era «el de un culturista con los músculos bien marcados», ahora esa imagen ha cambiado. Lo que se lleva entre ellos, dice Kortabarria, es «la tableta de chocolate pero que no se le marque demasiado».

El estudio propone una serie de medidas como el desarrollo de programas de prevención y de intervención en la enseñanza, la familia y la sociedad en general. «Hay que prevenir estos trastornos en los niños desde muy pequeñitos y trabajar la alimentación desde el parvulario. En la familia –añade Kortabarria– hay que recordar que lo que se ve se aprende, no podemos pretender que nuestro hijo coma sano si nos ponemos a hacer la dieta de los sobres o las barritas y no cenamos o no desayunamos porque tenemos prisa».

Pero de nada sirve que los padres inculquen a su hijos la idea de «que hay distintos tipos de cuerpo y todos son positivos» si cuando los adolescentes salen a la calle se encuentran inundados por mensajes que vinculan delgadez con felicidad. El mundo está lleno de cristales que nos reflejan y ojos que nos observan. Vivimos en tantos espejos y miradas que corremos el riesgo de perder nuestra propia imagen. Si no hacemos nada para remediarlo, cuando nos la devuelvan estará distorsionada. «Es un problema social», sostiene Lorea Kortabarria.

Un ayuno de Viernes Santo al estilo del Papa Francisco

Los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad han recreado un ayuno de lo más tradicional inspirado en la carismática figura del Papa en el que no faltan frutas y verduras de temporada, empanada con salmón y pisto o dulce de leche en su versión light

  • En el mundo hay cerca de mil 229 millones católicos; el 23,3 por ciento de ellos reside en Europa, lo que suma más de 286 millones de personas[1].
  • Según las directrices de la Iglesia Católica, el Viernes Santo es día de abstinencia y ayuno. «La ley de ayuno» dicta abstenerse de carne, consumir sólo líquidos o hacer una comida sólida al día, siendo permitidos pescado, lacticinios, huevos y productos de grasa animal[2].

Dejar los quehaceres del ordenador también puede ser forma de ayuno_bajaDe cara a este Viernes Santo, 3 de abril, y para que sea de ayuda a los que van a guardar la tradicional jornada de ayuno y abstinencia, el equipo de nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha ideado un plan de alimentación inspirado en la carismática figura y gustos culinarios[3] del papa Francisco, uno de los personajes mejor valorados en la actualidad.

«Al plantear la idea, hemos pensado en un menú que corresponda a las afinidades del Santo Padre y sus preferencias culinarias, pero también hemos querido darle un toque saludable y nutritivo para que cumpla con los requerimientos de la ingesta diaria recomendada, asegurando óptima vitalidad», revela Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. Como resultado tenemos «un menú fácil de hacer, económico, humilde, compatible con la vida social y familiar, que utiliza frutas y verduras de proximidad y temporada y se sirve de platos populares criolla, como la empanada con salmón y pisto o el dulce de leche, del que tenemos constancia son del agrado del Papa».

De las dos opciones que da «ley de ayuno» –a base de líquidos o con una comida sólida al día–, se ha apostado   por la opción más extendida y menos «severa» que contempla un almuerzo completo pero sin exceso de cantidades que se complementa con desayuno y cena muy ligera. Esta fórmula no contempla “picoteos” entre horas, ni tentempiés de media mañana y tarde.

«Es muy importante planificar lo que vamos a tomar y distribuirlo «estratégicamente» a lo largo de la jornada para evitar carencias nutricionales, mareos o debilidad», apunta Bravo. En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de las 800 Kcal diarias que han de provenir de alimentos cuidadosamente escogidos con un valor nutricional supremo.

Cabe recordar que durante la jornada la actividad física realizada debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar para evitar bajadas de tensión o azúcar. Tomar un tiempo para meditar o reflexionar mejorará el optimismo en cuanto a la perspectiva de vida, ya que, más allá de limitar el consumo completo o parcial de alimentos, el ayuno como disciplina universal busca la purificación del cuerpo para alzar el espíritu.

Para facilitar el proceso de depuración del organismo, necesitamos dormir las ocho horas diarias, ingerir 2 litros de agua y dejar de fumar.

El período de ayuno recomendado en ningún caso debería superar las 48 horas y se ha de interrumpir ante síntomas de debilidad, sudoración excesiva, temblor, fatiga, taquicardia o desmayos. Esta práctica está desaconsejada en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, embarazadas o lactantes, menores de edad y gente mayor de 65 años. También está contraindicada en casos de desnutrición, trastornos psiquiátricos, tuberculosis, cáncer, SIDA, insuficiencias cardiaca, de riñón o hepática, entre otros.

Menú de ayuno para Viernes Sano al estilo del Papa Francisco

1. DESAYUNO

macedonia de naranja, piña, manzana y kiwiMacedonia de frutas depurativas: naranja, kiwi, piña y manzana

Es todo un cóctel de «energizantes naturales» ricos en fibras, minerales, vitaminas A y C y carotenos. La naranja y el kiwi mejoran el sistema inmune. La manzana es rica en fibra que ayuda en la absorción de las toxinas. La piña genera vitalidad y optimismo, calma la ansiedad y mejora la concentración. Tiene efecto anti estreñimiento y contra la retención de líquidos.

Aceite de Krill1 cápsula de Aceite de krill

Un suplemento que protege el corazón y mejora la memoria, tomado por el propio papa Francisco debido a sus múltiples beneficios. Los Omega-3 del aceite de este crustáceo extraído en frío son muy beneficiosos para la salud cardiovascular y los procesos inflamatorios. Este producto 100% natural tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y es de gran ayuda contra las enfermedades degenerativas. Influye positivamente el estado anímico, disminuye la depresión y mejora la función cognitiva. No está indicado para embarazadas, lactantes, alérgicos a crustáceos o en casos de tratamiento con anticoagulantes.

2. ALMUERZO

zumo de naranja y zanahoriaZumo de naranja y zanahoria

Es un verdadero elixir para la salud y arma nuestras defensas con grandes cantidades de vitamina C y fitoquímicos. Éstos últimos representan componentes químicos naturales, biológicamente activos que funcionan como antioxidantes y reguladores del metabolismo y juegan un papel importante en la prevención de enfermedades crónicas.

La naranja es un potente antioxidante, beneficiosa para la vista, piel y aparato respiratorio. Su consumo es muy recomendado en casos de anemia, ya que ayuda a asimilar el hierro de otros alimentos.

La zanahoria es un alimento alcalinizante que ayuda a depurar la sangre y equilibra los niveles de azúcar, además, favorece la limpieza hepática y mejora la estructura muscular, de huesos y dientes.

Es mejor tomar el zumo media hora antes de comer, prepara los jugos gástricos para recibir los alimentos. «Recomendamos preparar el zumo en casa y tomarlo recién hecho, con la pulpa incluida», sugiere el experto en nutrición del IMEO. Cuando entra en contacto con el aire y la luz, el oxígeno acelera su deterioro y se pierden vitaminas. Se estima que a los 20 minutos los zumos naturales pierden el 50% de sus nutrientes.

Empanada de salmón y pistoEmpanada de Salmón ahumado y pisto agridulce

No podía faltar en este menú basado en los gustos culinarios del pontífice argentino un plato típico criollo, como es la empanada gallega[4]. «Desde el departamento de nutrición del IMEO hemos realizado algunos intercambios saludables para poder incluir el plato en la jornada de ayuno, incluyendo «super alimentos», como el salmón ahumado, aceite de oliva virgen, miel de Manuka o la harina integral, y hemos cambiado la fritura por el método al horno», precisa Rubén Bravo.  

Dada su alta cantidad de proteínas –25,40gr de proteínas por cada 100gr–, y vitamina D, el salmón ahumado es un alimento recomendado especialmente para mantener en buenas condiciones nuestra masa muscular, piel y huesos. Su regular consumo fortalece el sistema inmunitario y ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer.

3. CENA

Sopa JulianaSopa Juliana de verduras

La cena en el día de ayuno debe ser sumamente ligera. La sopa juliana es una excelente opción y se sirve de verduras depurativas por excelencias, como el puerro, apio, coliflor, zanahorias, boniato y ajo. «Este caldo nos ayudará a entrar en calor, concluyendo la jornada con una detoxificación multiorgánica, y es ideal para prevenir la retención de líquidos y mejorar la salud de nuestro hígado», puntualiza Bravo.

dulce de leche lightDulce de leche light

También conocido como manjar blanco o confiture de lait (mermelada de leche, en francés) es uno de los postres preferidos del Papa Francisco. Se elabora con leche, azúcar y esencia de vainilla. Suele agregarse una pizca de bicarbonato de sodio como colorante. Al ser un dulce muy calórico, desde el departamento de Nutrición del IMEO recomiendan apostar por la opción más light, elaborada con leche desnatada, gelatina sin color para darle más consistencia y miel, preferiblemente de Manuka por sus potentes propiedades antibacterianas.

«La miel es una alternativa saludable y natural de los edulcorantes, tiene relativamente pocas calorías y aumenta los niveles de serotonina del cerebro proporcionándonos sensación de bienestar», subraya Bravo.

recetas saludablesRECETA: Empanada de salmón ahumado con pisto agridulce
para 8 personas

INGREDIENTES
Para el relleno: 300grs de salmón ahumado

Para la salsa agridulce de pimentón: 50cl de aceite de oliva extra virgen, 2gr de pimentón dulce, 100gr de miel de Manuka, 50gr de vinagre de Modena

Para la masa: 1kg de harina integral, 500gr de agua a temperatura ambiente, 20gr de sal, 20gr de levadura, 80gr de aceitunas sin hueso, 25gr de aceite de oliva extra virgen

Para el pisto:125gr de cebolla, pimiento rojo, verde y calabacín (125gr de cada), 2 dientes de ajo, 30gr de salsa de tomate

ELABORACIÓN

Salsa agridulce de pimentón:

Dorar el diente de ajo y retirar. Incorporar el pimentón, rehogar ligeramente y añadir el resto del aceite, mezclar y reservar.

En otro cazo, calentar la miel con el vinagre hasta que se disuelva. Montar con la batidora con el aceite de pimentón.

Salmón ahumado:

Cortar en lonchas finas, marinar en la salsa agridulce 10 minutos y dejar reposar en la nevera.

Pisto:
Dorar el diente de ajo, añadir la cebolla, cortada en pequeños dados (de 1 a 2 mm de lado) y saltear un minuto. Añadir el pimiento, también cortado en pequeños dados, saltear otro minuto y repetir la operación con el calabacín. Retirar, colar y añadir una cucharada de salsa de tomate.

Masa:
Poner la harina sobre la mesa en forma de volcán con la sal. En un bol aparte, disolver la levadura en agua. Añadir las aceitunas picadas y poner la mezcla en el centro de la harina. Amasar. Dejarla tapada con un trapo húmedo dos horas. Volver a trabajar la masa y estirar con rodillo. Dejar 15 minutos en la nevera.

Se precalienta el horno a 180 grados. Se divide la masa en dos partes, se estiran en dos círculos, uno ligeramente más grande que el otro. Se coloca una de las partes encima de una bandeja de horno con papel sulfurizado. Se reparte el salmón, la salsa y el pisto por esta base, se tapa con la otra parte y se sellan los bordes con un dobladito. Con unas tijeras de cocina abrimos un agujero en el centro que valga de chimenea y le pintamos la superficie con huevo batido y la leche. Horneamos durante cuarenta minutos o hasta que la veamos dorada.

[1] Anuario Estadístico de la Iglesia difundido por El Vaticano en mayo 2014, con datos correspondientes del 2012.

[2] Constitución Apostólica Paenitemini de 1966.

[3] El libro «Buon Appetito», coescrito por Daniel Anrig y Erwin Niederberger, que ya ha salido en alemán, recoge recetas de David Geisser, chef de la Guardia Suiza Pontificia, que desvelan los platos preferidos del papa Francisco y sus antecesores.

[4] Receta original de David Geisser, publicada en el libro «Buon Appetito», adaptada por los expertos del IMEO para los fines del día de ayuno de Viernes Santo.

¿Unas torrijas ‘light’? ¡Sí, es posible!

Te ofrecemos una receta para disfrutar de este postre típico de Semana Santa en su versión más ligera. Una de las claves: sustituir la sartén por el horno. ¡Caerás en la tentación sin dejar de cuidar la línea!

HOLA
Es, sin duda, uno de los postres más característicos de Semana Santa y, no nos engañemos, uno de los más calóricos también. Por supuesto, esto no quiere decir que no podamos permitirnos el capricho de saborear unas ricas torrijas durante los próximos días. El problema, como en todo, no es ‘el uso’ sino ‘el abuso’. Y es que los ingredientes con los que se elabora este dulce no son precisamente ligeros: leche entera, azúcar, pan blanco, abundante aceite…

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Lo que hoy te proponemos es una ‘alternativa’ para hacer de las torrijas un postre mucho más ‘light’. Se trata de una receta que nos llega de la mano de ‘NC Salud’ (empresa dedicada al asesoramiento nutricional), cuyo chef, Pablo Cáceres, se ha ‘empeñado’ en hacernos disfrutar de unas torrijas sin que los remordimientos nos invadan. ¿Cómo?: la principal clave es la cocción, que se efectúa en el horno en lugar de optar por la fritura en sartén, así como el empleo de productos alternativos como el pan integral o la leche de soja. Lógicamente, el resultado no es el mismo, pero sí se trata de una opción mucho más saludable y que ofrece la posibilidad de no tener que renunciar (o al menos no del todo) a uno de los sabores más ligados a esta época del año:

INGREDIENTES

-Pan integral (2 rebanadas). Es más rico en fibra, minerales y vitaminas del grupo B que el pan blanco. Además tiene un poder saciante mayor.

-Leche de soja (¼ litro). Aporta ‘cero’ colesterol y algo menos de la mitad de grasa que la leche entera. Lo más interesante es que la mayor parte de la grasa que contiene la bebida de soja pertenece al grupo de ácidos grasos poliinsaturados (entre los que se encuentran los Omega 3 y Omega 6, que actúan como cardioprotectores). Por otro lado, la bebida de soja no contiene lactosa ni caseína, elementos característicos de la leche que, en ocasiones, pueden ser origen de intolerancias, alergias y síntomas como la hinchazón abdominal o los trastornos gastrointestinales.

-Huevo (1 unidad). Cuenta con un amplio abanico de vitaminas, como la A, esencial para el buen estado de la piel y la visión, la D, aliada para la asimilación del calcio, y la B12, que garantiza el buen estado del sistema nervioso. Este alimento también es rico en minerales como el fósforo, para asegurar una buena salud ósea, o el zinc, necesario para el buen estado de la piel, las uñas, el cabello y la función cognitiva.

-Miel (4 cucharadas). Para nuestras torrijas, sustituiremos el azúcar refinado por unas cucharadas de miel. Una buena parte de su dulzor procede de su considerable contenido en fructosa, un azúcar cuya metabolización en nuestro organismo mantiene los niveles de insulina estables. Además, a diferencia del azúcar de mesa, la miel acompaña los azúcares que contiene con cantidades modestas de vitaminas y minerales que contribuyen a la ingesta diaria recomendada de los mismos.

-Naranja y limón (1 corteza). Siendo ambas frutas ricas en nutrientes indispensables, la corteza del limón destaca, además, por su alto contenido en fitonutrientes que se asocian a la prevención del cáncer, propiedades antiinflamatorias, vasoprotectoras, diuréticas y antihipertensivas.

-Canela (en rama y en polvo). Estudios preliminares asocian el consumo de 1g de canela al día con la reducción de los niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar en sangre.

ELABORACIÓN

-Calentamos la leche de soja con una rama de canela, la miel y las cortezas de limón y naranja, y a continuación retiramos del fuego y dejamos enfriar.

-Encendemos el grill del horno para que vaya cogiendo calor a unos 210º y por otro lado cortamos dos rebanadas de pan integral con un grosor de unos 1,5 cm (menos de dos dedos). Seguidamente, vertemos la leche de soja aromatizada en un plato hondo y colocamos las rodajas de pan durante 10 minutos.

-Batimos el huevo en otro plato hondo y pasamos por él las rebanadas de pan que previamente habíamos puesto en la leche.

-A continuación, colocamos las torrijas en el horno. Tras 5 minutos horneándose, cuando veamos que la parte superior se ha dorado, las damos la vuelta para dorar la otra parte.

-Una vez cocinadas, las sacamos del horno y espolvoreamos canela en polvo al gusto.

¿A qué hora del día es mejor entrenar para perder peso?

¿Merece la pena madrugar para ir al gimnasio? ¿Hay que desayunar antes de entrenar? Para perder peso, como es habitual en este ajetreado presente, los horarios importan. Resolvemos una de las grandes dudas ‘fitness’: la de cuándo entrenar para adelgazar.

07c812d22160d19172513604b2f034efVanitatis/ El Confidencial, por Marita Alonso
Seguro que lo ha intentado. Minutos antes de caer en los brazos de Morfeo, ha puesto el despertador a las seis de la mañana con la esperanza de ir al gimnasio antes de pasar por la oficina. Seis pitidos incómodos, un manotazo al reloj de turno y dos horas más tarde, el reto fitness del día ha devenido en fracaso. Quizás este estudio haga que la próxima vez que el despertador suene, se ponga las deportivas y se lance al gimnasio. La hora a la que entrena, cuando se trata de perder peso, importa. Lo sentimos. Mucho.

Un estudio belga hizo que un grupo de voluntarios siguiera durante seis semanas una dieta con un 30% más de calorías y un 50% más de grasas de lo habitual. Una parte de los participantes no hizo ejercicio, mientras que otros siguieron una rutina de ejercicio tras desayunar, a media mañana. El tercio restante siguió la misma tabla de ejercicios, pero lo hizo en ayunas, a primera hora de la mañana. El primer grupo, como era de esperar, ganó tres kilos y desarrolló una resistencia a la insulina. El segundo grupo también ganó peso (un kilo y medio) y desarrolló problemas relacionados con la resistencia a la insulina. El tercer sector casi no ganó peso y mantuvo niveles de insulina saludables. Sus cuerpos quemaron más grasa a lo largo del día que el resto de los participantes.

Aunque no es lo mismo perder peso que evitar ganarlo, los resultados señalan que en el caso de que usted sea enemigo de las dietas, e incluso sea dado a festines gastronómicos de forma habitual, hacer ejercicio a primerísima hora es la manera de no ganar peso.

Otro estudio publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise midió cómo las mujeres respondían a la comida tras haber entrenado a primera hora. Cuando las 17 participantes, cuyo peso era saludable, así como 18 participantes obesas anduvieron durante 45 minutos, se distrajeron menos al ser mostradas imágenes de comida que cuando no habían hecho ejercicio físico alguno. A lo largo del día, hicieron más ejercicio del habitual tras haber entrenado. El ejercicio a primera hora activa el metabolismo, por lo que quemamos más calorías a lo largo de la jornada y lo hacemos cuando estamos activos, no durante la noche, que es lo que suele ocurrir.

Pero que conste que hacer ejercicio tarde tiene también sus ventajas, como que el entrenamiento se encara con mayor energía. Como la temperatura corporal se incrementa a final del día, también lo hace la actividad enzimática. Un estudio publicado en Chronobiology International en 2010 determinó que la franja horaria a la que más rinde nuestro cuerpo en el gimnasio se comprende entre las dos y las seis de la tarde.

Cuando esta noche ponga su despertador a las seis de la mañana y se mentalice de que ir al gimnasio a primera hora será clave para perder peso, aquí tiene un dato que quizás le haga más llevadero pasar por semejante tortura: entrenar en ayunas no es necesario… si usted considera que un café cuenta como desayuno.

Un estudio español publicado en el International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism señaló que los atletas que ingirieron cafeína antes de entrenar quemaron alrededor de un 15% más de calorías las tres horas posteriores al ejercicio que los participantes que ingirieron placebo. La cafeína es un estimulante natural que acelera el metabolismo y la cantidad de adredalina en la sangre. Tomar café antes de entrenar no solo le ayudará a entrenar más fuerte, sino que hará que consuma calorías durante las tres horas siguientes al entrenamiento.

Así que ya lo sabe: un buen madrugón y un café son las mejores bazas para bajar una talla. Al fin y al cabo, nadie dijo que obtener resultados fuera una tarea fácil.

La verdad acerca de 3 dietas populares

Te prometen pérdida de peso, salud y bienestar emocional, pero ¿cumplen lo que prometen?
¿Eres uno de los millones que intentaron la dieta de Atkins de alto contenido de proteínas y bajo contenido de carbohidratos para bajar de peso o recurriste a la dieta Paleo para obtener más energía? ¿Comes solo alimentos sin grasas para bajar el colesterol o compras solo productos sin gluten porque tu estómago es sensible?

El Diario NY/ Consumer Reports
dieta-saludableEsos regímenes tan divulgados se ven promisorios; no es de extrañar que muchos de nosotros los hayamos probado o, al menos, hayamos pensado en la posibilidad de seguirlos. Pero, ¿la ciencia avala lo que pregonan? Hablamos con médicos y dietistas y leímos las investigaciones. Aquí encontrarás lo que necesitas saber antes de iniciar una dieta con alto contenido de proteínas, bajo contenido de grasas o sin gluten.

Alto contenido de proteínas

La promesa: ¿Recuerdas la dieta Scarsdale y la dieta Stillman? Esas dietas con alto contenido de proteínas y bajo contenido de carbohidratos dejaron de estar de moda, pero la dieta Atkins, publicada inicialmente en 1972, continúa vigente. Los productos con abundantes proteínas inundan las tiendas y la lista de dietas ricas en proteínas más populares (Paleo, Zone y más) continúa creciendo. Todas prometen que bajarás de peso, te sentirás más dinámico y que se reducirá el riesgo de que sufras una enfermedad cardíaca.

La verdad: La gente baja de peso con los planes con alto contenido de proteínas porque ingieren menos calorías, no porque se concentren en las proteínas. “Las dietas solo funcionan cuando se reduce la ingesta calórica”, dice el doctor David Seres, director de nutrición clínica del Centro Médico de Columbia University en New York y miembro del consejo asesor médico de Consumer Reports. “No importa de dónde provengan las calorías”.

Además de aumentar el consumo de proteínas, muchos de estos planes recomiendan reducir, o eliminar por completo, el consumo de carbohidratos. Consume menos de 50 gramos de carbohidratos por día (la cantidad que hay en 2 manzanas) durante 3 o 4 días corridos y tu cuerpo comenzará a sacar lo que necesita de su propia grasa y músculos para obtener energía en lugar de su fuente habitual, que es la glucosa derivada de los carbohidratos. Esto puede sonar como una buena manera de perder peso, pero puede tener consecuencias serias para tu salud. “Estás alterando tu metabolismo, sacándolo de la normalidad para privarlo de comida”, dice Seres. “Las personas privadas de comida experimentan problemas con el funcionamiento de su cerebro”.

Una dieta con alto contenido de proteínas también hace trabajar demasiado a los riñones. Esto es particularmente preocupante en las personas con enfermedad renal y puede predisponer a quien tiene riñones sanos a que se le formen cálculos renales. El consumo excesivo de proteínas durante períodos prolongados puede agotar el calcio de los huesos y producir osteoporosis.

Lejos de aumentar la energía, este estilo de alimentación puede dejarte fatigado y con náusea. El estreñimiento también puede ser un problema ya que las proteínas de origen animal aportan una cantidad mínima o nula de fibras.

Y si se trata de enfermedades cardíacas, la carne roja cargada de grasas saturadas, que es parte de muchas dietas con alto contenido de proteínas, también puede incrementar el riesgo. Según un estudio de Harvard de más de 120,000 personas a las que se les realizó un seguimiento por más de 20 años, una dieta a base de carne y con bajo contenido de carbohidratos aumentó en 14% el riesgo de morir por enfermedad cardiovascular.

Conclusión: Según nuestros expertos, probablemente lo mejor sea mantenerse alejado de las dietas con alto contenido proteínico. No tienen beneficios comprobados a largo plazo y están asociadas a una serie de posibles problemas para la salud.

Bajo contenido de grasas o nada de grasas

La promesa: Los partidarios sostienen que estas dietas pueden prevenir o reducir las enfermedades cardíacas, bajar los niveles de colesterol, controlar la presión arterial y ayudarte a bajar de peso y mantenerlo.

La verdad: Sin algo de grasa en la dieta, puedes tener deficiencia de ácidos grasos esenciales y tener dificultades para absorber las vitaminas solubles en grasa. Y ciertos tipos de grasas, las insaturadas, ayudan a proteger el corazón, reducen el riesgo de diabetes tipo 2 y tienen otros beneficios.

Por ejemplo, en una revisión de estudios realizada en 2012 por la Colaboración independiente de Cochrane se observó que reemplazar las grasas saturadas (que se encuentran en los productos de origen animal, como la mantequilla y la carne molida) por grasas insaturadas (provenientes de aceites vegetales como el aceite de oliva, los pescados grasos, el aguacate y las nueces) redujo el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cardiovasculares.

Si tu objetivo es bajar de peso, debes saber que los alimentos con bajo contenido de grasa o sin grasa no siempre tienen menos calorías. “A veces, la versión con bajo contenido de grasa o sin grasa de un producto tiene azúcar y almidón agregados para mejorar el sabor y la textura”, dice la dietista Maxine Siegel, que dirige las investigaciones sobre alimentación y nutrición de Consumer Reports.

Conclusión: Evita las dietas sin grasa o con muy bajo contenido de grasa; al final de cuentas, pueden ser perjudiciales. Pero si eres como la mayoría de los estadounidenses y consumes más de un tercio de tus calorías en forma de grasas, dice Seres, especialmente de las menos saludables, probablemente lo mejor sea reducir la ingesta total y elegir las grasas que resulten buenas para ti.

Alimentos sin gluten

La promesa: Los dedicados a esta forma de comer dicen que mejora la salud intestinal, cura los problemas estomacales, ayuda a bajar de peso y es energizante. Un informe reciente del Centro Nacional de Investigaciones de Consumer Reports determinó que el 63% de los estadounidenses creen que eliminar el consumo de gluten beneficia su salud física y mental. Más de un tercio piensa que les ayuda a bajar de peso.

La verdad: Para la mayoría de la gente, no hay nada poco saludable en el gluten, las proteínas que se encuentran en la cebada, el centeno y el trigo. Las únicas personas que deben eliminar el gluten de su dieta son el 1% de los estadounidenses que se estima que tienen enfermedad celíaca o hasta el 6% que tienen sensibilidad al gluten pero no son celíacos.

De hecho, hay pruebas que sugieren que el gluten puede ayudar a combatir las enfermedades cardíacas ya que reduce los niveles de triglicéridos (grasas que circulan en la sangre junto con el colesterol). También puede ayudar a bajar la presión arterial.

Según un estudio de la revista médica Journal of Medicinal Food, cuando se trata de bajar de peso, una dieta sin gluten puede ser contraproducente. Muchos alimentos sin gluten tienen mayor contenido de calorías, grasas y azúcar que las versiones a base de trigo. Por ejemplo, un bagel regular de Thomas de 3 oz tiene 270 calorías, 2 g de grasa y 7 g de azúcar. Un bagel Glutino Original New York Style de 4 oz tiene 340 calorías, 7 g de grasa y 14 g de azúcar.

Y muchos productos sin gluten contienen pequeñas cantidades de arsénico, un carcinógeno que se encuentra en el arroz que a menudo se utiliza para reemplazar a las harinas que contienen gluten. En 2012, Consumer Reports analizó más de 60 muestras de arroz y de alimentos envasados que contenían arroz, incluso pasta, galletas saladas y dulces a base de arroz. Casi todas contenían niveles medibles de arsénico.

La dieta sin gluten tampoco es saludable para la billetera porque los productos sin gluten pueden ser más caros que las versiones típicas de los productos envasados. Por ejemplo, la mezcla tradicional para brownies Duncan Hines, cuesta aproximadamente 8 centavos por porción; la versión sin gluten de Betty Crocker cuesta 28 centavos por porción.

Conclusión: No elimines el gluten totalmente de tu dieta, a menos que seas celíaco o tengas sensibilidad al gluten. Si estás en uno de estos dos grupos, trata de comprar alimentos sin gluten que sean frescos y no procesados. Y, cuando compres productos envasados, busca los productos sin gluten que no contengan arroz y que tengan bajo contenido agregado de azúcar, sal y calorías.

Guía rápida para una alimentación inteligente de Consumer Reports

“Los programas de alimentación que glorifican o denigran a un grupo de alimentos en particular no resultan saludables a largo plazo”, dice la dietista Maxine Siegel. “Debes incluir alimentos muy variados (cereales, diferentes frutas y vegetales frescos y proteínas magras) para asegurarte que estás ingiriendo todos los nutrientes que necesitas”. Para tener un estilo de vida saludable:

Cuenta las calorías: Según los Institutos Nacionales de Salud, una mujer adulta moderadamente activa necesita alrededor de 1,800 calorías diarias; un hombre adulto, entre 2,200 y 2,400. Si eres una persona sedentaria, resta 200 a tu ración diaria y, si eres sumamente activo, agrega hasta 400.
Ingiere proteínas magras: En promedio, las mujeres necesitan alrededor de 46 gramos diarios; los hombres, 56 gramos. Ingiere carnes magras, como pescados (29 g en 4 oz de salmón cocido), aves sin piel (35 g en 4 oz de ave cocida), lácteos (20 g por vaso de yogur griego con bajo contenido de grasa) y opciones vegetarianas, tales como las mantequillas de nueces (3.5 a 4 g por cucharada).

Escoge las grasas adecuadas: No más del 30% de las calorías diarias que ingieres deberían provenir de las grasas (cada gramo de grasa tiene 9 calorías). Consume como máximo 22 gramos diarios de grasas saturadas, evita las grasas trans (que se encuentran en algunos alimentos procesados, como galletas dulces o saladas), y concéntrate en las grasas que son buenas para ti. La mitad de un aguacate tiene alrededor de 15 gramos; todas, excepto 2, son grasas saludables. Media taza de almendras fileteadas contiene 22.5 gramos de grasas; 20 son insaturadas.

Elige los carbohidratos complejos: Las mujeres deberían consumir de 202 a 293 gramos diarios; los hombres, de 259 a 374. En vez de obtenerlos de carbohidratos refinados, como los azúcares agregados y los provenientes de las harinas blancas, es preferible consumir carbohidratos complejos; son nutritivos, producen sensación de llenura y están repletos de fibras (las mujeres de más de 50 años deben ingerir 21 gramos de fibra por día; los hombres, 30 gramos).

Los alimentos con alto contenido de carbohidratos complejos son las frutas y verduras, los legumbres como los garbanzos (media taza contiene 23 gramos de carbohidratos y 6 gramos de fibra) y los productos elaborados con cereales integrales, tales como el pan integral (14 gramos de carbohidratos y 1.9 gramos de fibra por rebanada). El programa ChooseMyPlate del gobierno sugiere que al menos la mitad de los cereales que consumimos sean integrales.

Una dieta (con ejercicio) para cada edad

Llega la nueva temporada y, con ella, vuelven las dietas. ¿Sabías que elegir la dieta que más te conviene según tu edad y tu etapa personal es mucho más eficaz que ir probando dietas que han funcionado a otras personas? Con la ayuda de Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, desgranamos las claves que te ayudarán a perder o a mantener el peso de cara al verano.

Mujer hoy, por Raquel Alcolea Díaz

Una dieta para cada edad. Así le planteamos el reto a Rubén Bravo, experto en nutrición y actual portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Y así lo aceptó. Eso sí, lo hizo planteando una diferenciación por etapas basada en estos criterios: una dieta adecuada para una mujer joven en edad reproductiva (20-35 años), otra para una mujer en edad de premenopausia y menopausia) y otra a partir de los 45-60 años (orientada a conservar masa corporal).
dieta y ejercicio

1. De los 20 a los 35 años.

Alimentos estrella: fruta, verdura, pescado azul y jamón ibérico.

Dieta aconsejada para perder peso: Dieta del vino y del jamón (aconsejable en mujeres con sobrepeso) o dieta de los días alternos (recomendada a mujeres con obesidad).

Dieta para mantener peso: Dieta mediterránea.

Suplementos: Vitamina C y vitaminas del Grupo B.

Actividad física: Cuatro sesiones a la semana de 45 minutos de aeróbico moderado como zumba, aerobox o running.

2. De los 35 a los 45 años.  

Alimentos estrella: fibra, proteína de alto valor biológico y chocolate negro (anti estrés).

Dieta para perder peso: Dieta del vino y del jamón (aconsejable en mujeres con sobrepeso) o dieta de los días alternos (recomendada a mujeres con obesidad).

Dieta para mantener peso: Dieta bioproteinada.

Suplementos: Griffonia y Omega 3.

Actividad física: A la semana, dos sesiones de 45 minutos de musculación o tonificación y dos sesiones de 45 minutos de aeróbico moderado.

3. De los 45 a los 60 años. 

Alimentos estrella: Huevos, verdura y pescado azul.

Dieta para perder peso: Dieta Dash.

Dieta para mantener peso: Dieta Perricone.

Suplementos: Zinc, Calcio, Vitamina D y Vitamina E.

Actividad física: Tres sesiones de 50 minutos de yoga, pilates o musculación postural.

Los detalles de cada dieta

picDIETA DE LOS DÍAS ALTERNOS. Es una dieta que se utiliza bastante en consulta con pacientes con sobrepeso u obesidad leve para perder de 4,5 a 6 kilos en 3 semanas, dependiendo de la constitución, sexo y la actividad física realizada. Como indica su nombre, esta dieta divide la semana en 3 bloques: 2 días de régimen, 3 días de  depuración y 2 días de alimentación normal.

Los primeros dos días se pasan a régimen adaptado al biorritmo humano, donde prima la importancia del desayuno y, a la medida que se acerca la noche, disminuye la cantidad de la ingesta.

Los hidratos de carbono se incorporan en el desayuno, la verdura y las proteínas en la comida y la cena se limita a caldo y un lácteo 0% de postre. Los días depurativos aseguran el aporte calórico indispensable, 800 Kcal al día. Se consumen muchos alimentos detoxificantes, verduras depurativas, frutas ricas en vitaminas, proteínas de alta biodisponibilidad, vino tinto, chocolate negro y lácteos con 0% materia grasa y azúcares. El fin de semana se realiza alimentación normal permitiendo el consumo de legumbres, pasta, arroz o patatas en el menú, así como algún postre casero, vigilando las cantidades.

«La dieta de los días alternos funciona, entre otras cosas, porque se hace más llevadera y se plantea objetivos reales», apunta Bravo. Organizar la dieta en bloques requiere un ‘cambio del chip’ del paciente y reemplaza la sensación de estar a dieta todo el rato, permitiéndole disfrutar de una vida social normal durante el fin de semana.

pic (1)DIETA DEL VINO Y DEL JAMÓN: Es una dieta diseñada para perder entre 4 Kg y 6 Kg en 4 semanas, dando instrucciones nutricionales individuales para mujeres, hombres o deportistas. Se basa en  el consumo diario de dos superalimentos: el vino y el jamón. Está demostrado que tomar vino tinto con moderación puede reducir considerablemente el riesgo de enfermedad coronaria, arterioesclerosis, Alzhéimer o demencia senil. Su consumo durante miles de años le ha atribuido los efectos de elixir de larga vida, gracias a su capacidad de retrasar el envejecimiento celular del organismo.

El jamón, por su parte, es una fuente perfecta de hierro y vitaminas del grupo B, tan necesarias para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, el cerebro y  para mantener la masa muscular sin carencias en aminoácidos esenciales. El perfil lipídico del jamón ibérico destaca por su bajo contenido en grasas saturadas y un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, por consiguiente favorece nuestra salud cardiovascular.

El jamón de bellota es la mejor opción entre los ibéricos, ya que es un alimento bajo en grasas insaludables, con un complejo vitamínico muy elevado y con un 50 por ciento más de proteínas de alta biodisponibilidad que el resto de carnes frescas.

Todos los días durante las 4 semanas de la dieta se incluye el vino tinto y el jamón ibérico, al mismo tiempo que una gran variedad de alimentos nacionales preparados, en su mayoría, de manera tradicional.

El desayuno en un régimen es tan importante, como necesario y no conviene omitirlo, ya que nos proporciona energía suficiente para empezar el día con buen pie. Hay que tener en cuenta que los ingredientes y la cantidad varían en función del sexo y la condición física de la persona y no es lo mismo si se toma por una mujer o un deportista. Eso sí, en la mesa no puede faltar el pan y el jamón, ni la fruta. El café siempre se toma sólo o con leche desnatada. Por regla general en esta dieta se evitan el plátano, el mango y el melón, porque aportan más calorías por 100 gramos que la mayoría de las frutas. A cambio, son especialmente recomendadas la manzana, la naranja, la pera, las fresas o el melocotón.

A la hora de la comida no puede faltar la verdura, ya sea en forma de ensalada o puré, rehogada o al horno. El plato principal consiste en pescado o carne, de lo más variado: salmón, anchoas, rape, merluza, panga, sepia, almejas, bacalao, atún, pollo, pavo, conejo, ternera y solomillo de buey o carne magra de cerdo.

Se aconseja evitar el pan en la comida y cena. Este alimento queda reservado para el desayuno.

Para beber, agua sin límite en la cantidad y vino. El patrón de consumo diario recomendado de tinto es de una copa de 150ml en el caso de las mujeres y hasta 2 copas de la misma cantidad en los hombres, repartida en la comida y la cena.

En la cena no puede faltar el caldo (de puchero, de verdura o pollo), dos lonchas de jamón ibérico (unas 15 gr cada) y una cantidad determinada (80-150gr según indica la tabla) de carne (pollo, pavo, cerdo o ternera) o pescado/marisco (emperador, boquerones, sardinas, melva, ventresca de bonito, atún, palitos de cangrejo, mejillones, pulpo, sepia). Para finalizar el día los expertos del IMEO sugieren tomarse una onza de chocolate negro puro (sin leche, ni azúcar), ya que sólo así podemos beneficiarnos de su efecto antioxidante y anti arteriosclerosis.

Descafeinado con leche, yogur y dos nueces son el compuesto perfecto de la merienda. Los lácteos en esta dieta siempre son desnatados (0% grasa).

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DIETA MEDITERRÁNEA: Es una de las más completas, equilibradas y sanas que existen para mantener un peso saludable. Implica además de un estilo de vida particular, un aporte variado y equilibrado de productos naturales y tradicionales, procedentes de esta zona bañada por el mar Mediterráneo. Son básicas las frutas, verduras, legumbres, cereales, aceite de oliva como fuente de grasa, pescado, y en cantidades más moderadas, los huevos y las carnes de aves.

Combate la obesidad y aporta grandes beneficios para nuestra salud cardiovascular. Ofrece una mayor esperanza de vida y reduce tanto los niveles de colesterol, como el riesgo de enfermedades degenerativas.

La grasa presente en sus comidas procede básicamente del aceite de oliva, son por tanto grasas adecuadas y beneficiosas.

La dieta hace un buen uso del pescado, por tanto proporciona un aporte equilibrado de ácidos grasos poliinsaturados (omega-6 y omega-3).

Es también una dieta rica en fibra (cereales) y antioxidantes naturales (naranjas, limones, verduras).

DIETA BIOPROTEINADA. Partiendo de que la dieta hiperproteica tiene hoy en día muy mala fama, aquí tenemos una dieta proteinada (normoproteica) adecuada para la pérdida de peso.

beneficiosa sobre todo en mujeres con menopausia en las que el consumo abundante de verduras no siempre permite obtener la pérdida de peso deseada.

Debemos entender la dieta proteinada como una pauta en la que se limita el consumo de hidratos de carbono y se consume proteína, pero siempre sin sobrepasar las cantidades diarias recomendadas. Es decir, no consumimos más proteína de la debida (como suele ser el caso de una Dieta Dukan no controlada), sino que restringimos ciertos hidratos de carbono de elevado índice glucémico y elegimos en qué momento del día consumir los carbohidratos permitidos y el resto del día lo cubrimos con proteína de alto valor biológico.

DIETA DASH. Esta dieta diseñada especialmente para pacientes con hipertensión puede resultar idónea para la pérdida de peso. Prima el consumo de frutas, verduras y lácteos desnatados; la proteína debe ser magra y los carbohidratos están restringidos y siempre deben ser integrales. Además limita el consumo de sal y también hace hincapié en la importancia de la hidratación. Ideal para perder el peso, reducir los niveles de presión arterial y además reeducar hábitos alimentarios.

pic3DIETA PERRICONE. Creada por el Doctor Nicholas Perricone, profesor universitario de medicina y dermatólogo. Según la última clasificación de Google es la dieta para perder peso más buscada por los españoles, quizás por los rumores que entre sus seguidoras confesas se encuentra la propia Reina Letizia. Existe en dos versiones: una de 28 días y otra de 3 con efecto flash. La dieta propone un cambio en el estilo de vida y la rutina alimenticia orientada a llevar una vida más sana con unas pautas generales en las que potenciar ciertos alimentos y reducir otros con el objetivo de frenar la inflamación y la oxidación de las células, responsables no sólo de la aparición de arrugas, sino de otro tipo de afecciones.

«Una gran dieta desde mi punto de vista, pues centra mucho más su importancia en la salud que en perder un gran número de kilos en pocos días», resalta Rubén Bravo. En principio se pueden ingerir la gran mayoría de los alimentos, aunque prioriza en algunos para tomar diariamente, como el salmón fresco (rico en proteínas de alto valor biológico y ácidos grasos Omega 3), los frutos del bosque (potentes antioxidantes), las verduras verdes (como el brécol, las espinacas o los espárragos, importante fuente de vitaminas y minerales), el aceite de oliva virgen extra o la avena en copos (rica en fibras, grasas monoinsaturadas y proteínas). Ofrece beneficios tanto en la piel como en la sensación de vitalidad y anti envejecimiento.

¿Por qué se aconsejan suplementos?

1. Mujer joven en edad reproductiva 20 – 35 años (periodos de postpartos incluidos). Se aconseja Vitamina C. Contribuye al funcionamiento estable del sistema inmunitario.Vitaminas del grupo B. Fundamentales en los niveles de vitalidad y sueño.

2. Mujer en edad de premenopausa y menopausia 35-45 años (Dieta orientada a aumentar los niveles de fertilidad por una posible maternidad tardía, mejorar el equilibrio emocional ansiedad/estrés). Se aconseja Griffonia. Mejora notablmente el equilibrio emocional ansiedad/depresión. Y Omega 3. Trabaja en la protección del sistema cardiovascular, buen funcionamiento cerebral y hormonal y prevención frente a las enfermedades inflamatorias.

3. A partir de los 45-60 años (Dieta orientada a mantener la masa muscular, combatir los efectos de la edad y proteger el sistema locomotor huesos/articulaciones). Recomendamos Zinc. Favorece huesos, mejora depresión; Calcio con Vitamina D. En prevención a la osteoporosis;Vitamina E. En prevención contra deterioro cognitivo, artritis reumática, hipertensión y fatiga crónica.

Los viajeros españoles ingieren unas 2.350 calorías en sus viajes en avión, pero se llevan la comida de casa

Según un estudio realizado por Jetcost, los españoles ingieren una media de 2.350 calorías entre el momento de facturación en el aeropuerto y el aterrizaje en su ciudad de destino, siendo los terceros de Europa que más comen

comer en el aviónEl potente buscador de vuelos y hoteles Jetcost ha realizado una encuesta en los aeropuertos europeos sobre los hábitos y experiencias de los pasajeros de más de 18 años que hubieran volado al menos una vez en los últimos dos años, con un enfoque especial hacia su consumo de comida y bebida. Dicha encuesta ha revelado que el viajero español admite consumir 2.350 calorías entre el check-in en el aeropuerto antes de sus vacaciones y el aterrizaje en su destino elegido.

Los viajeros españoles comen mucho cuando viajan en avión. Desde el momento de facturar hasta la llegada a su destino consumen el equivalente a todas sus comidas de un día, unas 2.350 calorías, aunque, eso sí, la mayoría reconoce que prefiere llevarse la comida de casa a comprarla en el aeropuerto o en el avión. Lo que más consumen en ese tiempo, que suelen ser solo unas horas, son bocadillos, patatas fritas y chocolates. Tal vez no gasten mucho, pero ocupan el tercer lugar entre los viajeros europeos que más comen.

A todos los encuestados se les preguntó si se llevaron algo de casa para comer durante el vuelo, algo más de dos tercios de los encuestados, (73%), dijo que sí que lo hicieron. De aquellos que lo hicieron, los alimentos más comunes que se llevaron fueron sándwiches y bocadillos (37%), patatas fritas (31%) y chocolates (25%). Cuando se le preguntó por qué decidieron llevar su propia comida los resultados fueron los siguientes:

1. Es más barato que la comida del aeropuerto o del avión
2. Porque no me van a dar nada en el avión
3. No quiero gastar el dinero de mis vacaciones
4. Por si no me gustaba la comida del aeropuerto o del avión
5. Por no engordar

Al querer determinar si comer mucho durante los vuelos era una tendencia común dentro de Europa, también se preguntó a viajeros británicos, franceses, italianos y alemanes. Los resultados mostraron que los españoles ocupan una posición prudencial en comparación con los británicos, que reconocen consumir la friolera de 3.400 calorías o los alemanes que les siguen muy de cerca con 3.107 calorías, mientras que los italianos ocupan el cuarto lugar con un consumo de aproximadamente 2.311 calorías y los franceses tan solo 1.269 calorías.

Según Antoine Michelat, co-fundador del buscador de vuelos Jetcost, “Estas cifras son asombrosas, especialmente teniendo en cuenta que un hombre debería consumir unas 2.500 calorías por día y una mujer unas 2.000. No parece lógico que los viajeros consuman tantas calorías en tan poco tiempo, lo que no es bueno para la salud. Es verdad que a veces los viajes se hacen un poco largos y comer parece que entretiene el tiempo, pero no es una buena solución. Para no caer en tentaciones, tal vez lo mejor se que el viajero se prepare una comida razonable en casa y se limite a tomar eso durante el vuelo.”

Baja de peso con la dieta del jamón y vino

El jamón ibérico y el vino tinto, dos componentes estrella de la gastronomía mediterránea, pueden ser grandes aliados para perder los kilos de más acumulados durante la época fría, reforzando la salud del corazón y alegrando el paladar.

EFE / El Universal
dieta_vino_tinto-webCon la llegada de la primavera y el buen tiempo, que invitan a usar ropas más ligeras y exponer más partes de nuestro cuerpo y más centímetros de piel, al aire libre, la mayoría queremos lucir una buena silueta.

Una de las ecuaciones para recuperar la figura y desprenderse del exceso de peso acumulado en el cuerpo durante el otoño y el invierno, es «Vino + Jamón = + Salud y – Sobrepeso», es decir que consumiendo estos alimentos se gana en salud y se pierde peso si se toman con moderación, regularidad y control, de acuerdo al Instituto Médico Europeo de Obesidad, IMEO.

«El vino tinto y el jamón ibérico son dos alimentos muy presentes en el modo de vida mediterráneo en sus aspecto social y gastronómico y podrían ser dos abanderados de la buena alimentación, junto a otros alimentos como las legumbres, las frutas, las verduras y los productos del mar», según Rubén Bravo, experto en Nutrición del IMEO (www.imeoobesidad.com).

Hombres dos copas, la mujer una

Bravo, autor de la ‘Dieta del Vino y el Jamón’ (DVJ), que está centrada en esos dos ingredientes, opina que son claves, por sus beneficios para la salud de los sistemas circulatorio y nervioso, su aporte nutritivo y su contribución al control del peso.

La DVJ dura 4 semanas y permite una pérdida aproximada de peso de entre 4 y 6 kilos, dependiendo de la composición corporal, sexo y actividad física de la persona que la siga. Puede descargarse de forma gratuita y, como muestra, se ofrecen los menús diarios para 7 días, desde la web el IMEO (www.imeoobesidad.com/dietadelvinoyeljamon.php) .

Independientemente de que siga la DVJ, de acuerdo a Bravo, «muchas personas pueden beneficiar su salud y silueta, simplemente incorporando el jamón ibérico y el vino tinto, de forma regular y moderada, a su alimentación del día a día».

«Las recomendaciones sobre el consumo del vino tinto son muy diversas entre unos estudios y otros, pero un buen equilibrio es tomar dos copas diarias distribuidas en ingestas diferentes para los hombres, y una copa, a ser posible en la hora de la cena, en el caso de las mujeres», explica este experto.

En cuanto al jamón ibérico, para Bravo son recomendables unos 120 gramos diarios, tanto para hombres como para mujeres, distribuidos en desayuno y cena, y unos 150 gramos diarios para quienes practiquen deporte.

De acuerdo a este profesional, estos alimentos ofrecen, por separado, una ayuda frente a varias patologías gracias a su composición y, si están juntos en la alimentación, «su potencial terapéutico aumenta, por ejemplo frente a las dolencias cardiovasculares y porque son unos «multivitamínicos reconstituyentes», que benefician el organismo por diferentes vías», indica el dietista.

El vino tiene que ser tinto

«Por eso no es de extrañar que sean dos alimentos recomendados frecuentemente por endocrinólogos, cardiólogos y expertos en nutrición, a aquellos pacientes que padecen enfermedades del corazón o tienen cierto riesgo de padecerlas», recalca.

«El vino tiene que ser tinto, ya que la potencia terapéutica del resveratrol y los taninos, dos compuestos saludables de la uva, se encuentra principalmente en la piel de esta fruta, y en el vino tinto la maceración en su proceso de elaboración se realiza con la uva completa», según Bravo.

En cuanto a la calidad del vino, su añada o sus características organolépticas, para este experto «es suficiente con elegir vinos de calidad media, ya sean jóvenes, reserva o gran reserva y, si cuenta con denominación de origen aún mejor, pues estará asegurada su calidad en todo el proceso de elaboración y embotellado».

En cuanto al jamón, para Bravo es indispensable que sea ibérico y, preferiblemente, ‘de bellota’, pues su contenido en polifenoles, compuestos antioxidantes y antiinflamatorios, es superior en esta variedad y posee un mejor perfil de grasas saludables.

Este especialista destaca que «un reciente estudio del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid (España) concluye que el consumo moderado, regular y controlado de jamón ibérico tiene efectos beneficiosos en la salud cardiovascular».

Bravo recomienda tomar el vino tinto al menos en la cena, pues «actúa a favor del sueño reparador y el reposo profundo, al producir una ligera disminución de la presión arterial y de la actividad del sistema nervioso central, aportando una leve cantidad de melatonina, neurotransmisor involucrado en el sueño profundo».

Por otro lado, Bravo señala que su DVJ propone «un desayuno completo, saludable y contundente, que podemos incorporar a nuestros desayunos diarios, eligiendo el jamón ibérico como protagonista».

«Una rebanada de pan integral, con un poco de tomate triturado o entero, un chorrito de aceite de oliva extra, y unos 50 gramos de jamón ibérico», son una buena propuesta, para este experto.

Por otra parte, «el jamón ibérico se puede añadir de forma habitual como ‘picoteo’ o aperitivo en las cenas, una costumbre que se observa cada vez en las personas muy ocupadas y con falta de tiempo preparar platos más elaborados», finaliza.

DIETA IDEAL PARA PRIMAVERA

Según Rubén Bravo del IMEO, seguir la ‘Dieta del Vino y el Jamón’ o simplemente incorporar esto dos alimentos a nuestra alimentación habitual en Primavera, sería un acierto, porque:.

A) Muchas personas comienzan con lo que comúnmente conocemos como «operación bikini» (ponerse en forma y recuperar la silueta de cara a la temporada calida) y esta dieta está diseñada para perder entre 4 kilos y 6 kilos al mes de una forma sencilla y saludable.

B) Algunas personas padecen una astenia que les provoca somnolencia y perjudica su sensación de vitalidad, equilibrio emocional y sistema inmunitario, y el jamón ibérico y el vino tinto son reconstituyentes, al aportar vitaminas, minerales y antioxidantes, que favorecen la vitalidad diurna y el descanso nocturno.

C) Con la retirada del frío cobran auge los encuentros gastronómicos de índole social y esta dieta encaja con estos hábitos, tanto mediterráneos como latinos, ofreciendo combinaciones de raciones frías y templadas como el pulpo, la sepia y el jamón ibérico… aderezadas con una copa de tinto.

El boom de las dietas sin gluten

Es una costumbre cada vez más extendida: consumir productos libres de esta proteína presente en varios cereales. Pero, ¿qué tan bueno es?

Ellas / El espectador
dietas sin gluten, foto de Bloomberg NewsSe ha vuelto muy común escuchar a las mujeres que hacen dietas de adelgazamiento decir que prefieren los alimentos sin gluten. Muchas de ellas, incluso, lo sacan de su plan alimenticio simplemente porque escucharon que el gluten engorda o porque vieron que alguien perdió algunas libras dejando de consumirlo.

¿Engorda el gluten? ¿Es mejor comer alimentos sin este ingrediente? ¿Son más sanos los productos cuya etiqueta dice ‘libre de gluten’? La respuesta es NO.

Nutricionistas consultados por Ellas señalan que se ha satanizado al gluten. Y explican: esta es una proteína presente en muchos cereales como el trigo, el centeno, la avena y la cebada, entre otros.

Su misión dentro de un pan, por ejemplo, es cohesionar los ingredientes, actuar como un pegante, por lo que es un ingrediente muy apreciado por panaderos y reposteros, entre otros, pues también existen otros productos que lo contienen como labiales.

Según estudios científicos realizados en Estados Unidos, sólo el 1% de la población mundial es alérgico al gluten y se conocen como celíacos. La celiaquía o enfermedad celiaca es un proceso de naturaleza autoinmune que afecta a quienes tienen intolerancia permanente al gluten, una condición genética que provoca fuertes dolores a quienes tienen esta sensibilidad.

Esta proteína en personas alérgicas daña la mucosa del intestino grueso, provoca dolorosas gastritis, dolores de cabeza, insomnio, diarrea o estreñimiento. En algunos casos se ha relacionado incluso con la aparición de cáncer.

Pero eso le sucede a quienes son alérgicos al gluten, o sea los celiacos. Pero, ¿cómo sé si soy celíaco? Es una condición que se presenta desde los primeros años de vida, pero que muchas veces no es detectada.

Así que si después de comer algún cereal presenta fuertes dolores estomacales, acidez aguda, dolor de cabeza, diarrea o síntomas extremadamente dolorosos debe ir a consulta para que a través de un examen de sangre, una biopsia u otros exámenes el especialista determine si es alérgico o no.

En caso positivo, deberá seguir una dieta libre de gluten. De lo contrario, no saque este producto de su dieta.

El nutricionista y entrenador personal José Fernández, escritor del libro Salvando Vidas, es claro al explicar en un programa de televisión en EE.UU., que la gente se equivoca pensando que va a adelgazar al quitar el gluten de su dieta.

“No todo producto libre de gluten es bueno. Tienen tanta grasa saturada, azúcar y sodio que lo que hacen es provocar un aumento de peso. Si no eres alérgico al gluten y comes productos libres de él, sencillamente vas a engordar mucho”, insiste.

Es verdad que reducir el consumo de harina y otros cereales puede resultar benéfico para el organismo, pero se debe tener cuidado en las dietas, pues eliminar grupos alimenticios sin necesidad, trae otros problemas al cuerpo.

Hágalas siempre de la mano de un experto. No se arriesgue a iniciar programas alimenticios sin acompañamiento. Puede provocar el efecto que no esperaba.

La OMS recomienda reducir la ingesta de azúcar para combatir la obesidad

Radio Aragón / Reuters

Los adultos y niños deben reducir la cantidad de azúcar que consumen a diario, tanto en las bebidas gaseosas como en los alimentos dulces, para disminuir los riesgos de obesidad y caries dental, dijo la Organización Mundial de Salud.

Esta nueva recomendación de la OMS ha suscitado polémica en la sociedad y en los medios de comunicación, ya que la gran mayoría del azúcar consumido proviene de la industria alimentaria y el documental Fed Up ya puso el problema del azúcar escondido en el punto de la mira.

Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierte que muchas veces los productos light o de 0% no son libres de azúcar, porque utilizan edulcorantes que también aportan calorías o tienen 0% grasas y  no azúcares.

Los expertos a nivel mundial coinciden que para prevenir los altos índicces de sobrepeso y obesidad, hace falta de medidas drásticas. Entre ellas, la de disminuir a menos del 10 o hasta 5 por ciento la cantidad de ingesta diaria de energía, unos 50 gramos o 12 cucharaditas de azúcar para los adultos que es aproximadamente la mitad de la tasa actual que se consume en Estados Unidos y Sudamérica, dijeron a Reuters expertos de la OMS.

«Tenemos sólidas pruebas de que mantener la ingesta de azúcar a menos del 10 por ciento del total de energía ingerida reduce el riesgo de sobrepeso, obesidad y caries», subrayó Francesco Branca, director del departamento de Nutrición para la Salud y el Desarrollo, en un comunicado.

Las recomendaciones de la OMS a los ministerios de salud se refieren a la glucosa y la fructosa, además de la sacarosa, añadidos a los alimentos procesados y bebidas, así como al azúcar que está presente de forma natural en la miel, en los jarabes y en los zumos de frutas.

La media actual en los países de Norteamérica y Centroamérica es de 95 gramos diarios por adulto, en América del Sur es de alrededor de 130 gramos y en Europa Occidental alrededor de 101 gramos», dijo Francesco Branca, director del departamento de Nutrición para la Salud y el Desarrollo, en un comunicado.

«Una sola lata de refresco endulzado con azúcar contiene hasta 40 gramos (alrededor de 10 cucharaditas) de azúcar», dijo la OMS.